¡Bienvenido,
Invitado!

¡Bienvenido a Naruto Legends!

Toda la información que necesitas para comenzar con el rol se encuentra en nuestra Guía para Nuevos Usuarios. Recuerda revisar nuestro Changelog para ver los cambios más recientes.

Últimos temas
Últimos temas
» Ichimaru the Miner
Hoy a las 5:39 am por Loremaster

» Ficha Shio Nendo
Hoy a las 5:27 am por Ichimaru

» Can we hunt the past? — Part. III [Viaje]
Hoy a las 2:34 am por Ofu

» "You are weak" | Oikawa's Profile
Hoy a las 2:17 am por Oikawa

» Misiones de Howaitohasu
Hoy a las 1:40 am por Sorey Bokushi

» MISIÓN DE RANGO [C]: [RIVALS NOT ALLOWED]
Hoy a las 12:25 am por Afrodita

» Seeking the truth
Ayer a las 11:49 pm por Kohaku ~

» Una aventura de búsqueda.
Ayer a las 11:27 pm por Gouki

» Agua y Fuego
Ayer a las 10:24 pm por Crodos

» "Give me power" - Oikawa
Ayer a las 8:20 pm por Kazuo

» Mysteries on the Aruma {D}
Ayer a las 8:12 pm por Fuka

» [Social] Regreso e ida
Ayer a las 6:32 pm por Uchiha Michi

» Training review || Increase in Chi
Ayer a las 6:13 pm por Kakuja

» Strange event under the tutelage of the damned || Past
Ayer a las 6:05 pm por Kakuja

» Some kind of monster.
Ayer a las 6:00 pm por Chrom

» Misiones | Noche
Ayer a las 5:52 pm por Noche

» Solicitud de mision por parte de Uchiha Michi
Ayer a las 3:34 pm por Uchiha Michi

» Pies over Life
Ayer a las 3:17 pm por Uchiha Michi

» Encounter with the hunters || With Aaron
Ayer a las 9:06 am por Aaron Sureddo

» Revisión de Entrenamientos - H Uchiha
Ayer a las 8:07 am por H Uchiha

Lorewalker

Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

Créditos

Naruto Legends Rol Forum by Naruto Legends Staff is licensed under a Creative Commons Reconocimiento - No Comercial - Sin ObraDerivada 4.0 Internacional License.

El diseño gráfico del foro (HTML/CSS) es fue creado por Sargas (Nemuri) para Naruto Legends. Las imágenes fueron tomadas de Deviantart, Artstation y pertenecen a sus respectivos autores.


Poblado en el Desierto

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Poblado en el Desierto

Mensaje por Kazuma Senju el Mar Sep 04, 2018 8:26 am

Habían pasado unos pocos días, desde que el genin había arribado a aquel poblado, se veía a las personas más tranquilas, ahora que tenían suficientes suministros para unos días más y así como el grupo del Senju, otros grupos más estarían volviendo a dicho lugar con mas víveres, parecía que lo que el primer grupo había hecho, era solo la primera de muchas visitas que se les harían a los pobladores. El joven Kazuma se encontraba paseando por las calles del poblado, estaba interesado en saber que era lo que el mercader querría pedir después, en la hoja mencionaba que probablemente requeriría de más apoyo por parte del ninja, mas no se especificaba que tipo de apoyo requería. Habían pasado dos días desde el arribo al poblado y todo parecía ir bien, no parecía que se ocupara más ayuda y el joven empezaba a pensar que quizá sería tiempo de volver a su hogar, y se dirigió a la posada en la que se había estado hospedando. En el frente de dicha posada, había un hombre, quien al ver al genin camino rápidamente hacia él, poniendo su mano dentro de una mochila que portaba. — Coincides con el del retrato ¿Tú debes de ser Kazuma no es así? Dijo enérgicamente el hombre, esperando una respuesta por parte del castaño. —He… así es, soy Kazuma ¿Qué necesita? Respondió un poco desconcertado por la situación, El hombre saco su mano de la mochila y  en ella tenía un sobre, parecía ser una carta, tenía un sello parecido a la firma que había en el pergamino que recibió en su primera misión. —Es de parte del señor Temoshi… Me despido, aunque quizá nos veremos de nuevo. Termino de hablar y emprendió su camino en dirección contraria al shinobi, el joven abrió la carta, tratando de no romper la hoja en el interior, la tomo y comenzó a leerla, era un nuevo encargo, aunque ahora era diferente, en esta ocasión, sería un mensajero, se le pedía buscar a dos personas, un hombre y una mujer, era muy especificó sobre donde tendría que buscar y a donde debería de ir, estaban los nombres de ambas personas y un poco más de información, un soldado y la líder de un grupo de mercenarios. Como el hombre vivía al norte y era la parte más cercana desde su actual posición, decido ir primero con él, prosiguió su camino hasta la zona norte, una vez en dicho lugar, emprendió la búsqueda del señor que denominaban como “El Titán”, debido al apodo, esperaba a una persona de gran tamaño y un cuerpo musculoso, busco durante unos minutos, a su vista solo podía ver gente de proporciones cercanas a la media del país del viento, nada fuera de lo normal, pero estaba convencido de que buscaba a alguien de talla desproporcional. Cansado de buscar sin ver una rápida solución, pensó que quizá preguntar a las personas por el hombre era la mejor opción, después de todo, según la información que tenía, en el sector que este vivía, la mayor parte de las personas o todas, eran de alguna manera amigos o conocidos, seguro que alguien sabría de él. Más adelante, un grupo de hombres quizá de la tercera edad, aunque no muy avanzada, se encontraban jugando a las cartas, el genin se dispuso a preguntarles a por el hombre que buscaba. — Disculpen señores, busco a un hombre llamado Maebara Ine, también conocido como “El Titán”. No recibió una rápida respuesta, los hombres continuaron su juego, hasta que uno de ellos alzo la mirada. — ¿Qué es lo que un mocoso como tu busca con el señor Maebara? y ¿cómo es que conoces su apodo? Antes de siquiera encontrar una respuesta, el joven recibió dos preguntas, aquel adulto mayor parecía interesado en saber para que buscaba a dicho hombre, la mirada del resto de hombres se tornó en dirección al muchacho, parecía como si lo estuvieran analizando, lo veían de pies a cabeza, no dejaron ni un rincón de su cuerpo por escudriñar, solo tal vez su espalda, aunque parecía que era más la flojera que les daba ponerse de pie para verle también por la espalda, que el no querer analizar ese punto también, se sintió atacado por la mirada de los viejos, así que les hablo sobre la razón por la que estaba allí. —Solo busco hablar con él, tengo un mensaje de carácter urgente para él… Necesito hablar con el directamente, de ser posible y solo conozco su apodo debido a que quien me contacto me lo facilito. —Bien… No parece que quieras problemas con Ine, aunque de ser así, seguro que él te aplastaría sin más problema… Sigue por esa calle, cuando llegues a esa casa amarrilla gira a la derecha, sube por la brecha y su casa es la que se encuentra al final de la calle. —Gracias, disculpen por las molestias. Menciono estas últimas palabras y tomo el camino que el anciano le había mencionado, al dar vuelta y subir por la brecha, pudo notar con facilidad la casa del soldado al que buscaba, solo había una al fin de la brecha y era muy notoria, el shinobi se acercó a paso firme hasta la casa y una voz detrás de la casa se dejó escuchar. — ¿Quien anda allí?... Se escuchó una voz grabe y fuerte, de esas que sirven para intimidar gente, un hombre alto y musculoso con la piel quemada por el sol, salió por la puerta principal de la casa, no media mucho más de un metro noventa, así que no era mucho más alto que el shinobi —Soy Kazuma, formo parte del feudo de Tetsu Rinri, estoy en una misión y me han encomendado traerle un mensaje… Esperando que al mencionar su pertenencia al feudo, el hombre se suavizara un poco, pues al ser también miembro del mencionado feudo, quizá podría ser más amable. — ¿Acaso te ha enviado el Daimyo Yoshida? Pregunto con una mirada confundida. —No señor… Estoy en una misión para el feudo, pero no ha sido en cargada por el Daimyo, un comerciante, exmilitar que vive en este mismo poblado, ha sido quien me pidió traerle el mensaje. Entrego una carta, dirigida para el hombre, que al recibirla la coloco encima de una mesa y dirigió su mirada a los ojos del shinobi. —Así es que Atsue, sigue empeñado en que le ayude a trasladar mercancía hasta este poblado, ya le he dicho que esa no es tarea para un hombre, dile que deje de molestar, por favor. Al hombre no parecía interesarle de nada encargarse de trasladar la mercancía hasta el poblado, pero en esta ocasión, no era eso lo que buscaba el comerciante, aunque por las repetidas ocasiones en las que intento convencerle, este pensaba que solo pedía lo mismo una vez más. —Disculpe la insolencia, pero dudo mucho que en esta ocasión, el señor Temoshi pida su ayuda para eso o por lo menos es lo que creo, hace dos días yo mismo junto a un grupo de siete personas más, nos encargamos de establecer una ruta de comercio a este lugar, parece que el señor en esta ocasión pide algo diferente, por favor, lea la carta y tome en cuenta lo bueno que podría ser para este poblado, el contar con una línea de abastecimiento de mercancía, no están tan cerca de la capital, ni del castillo, he oído que es dificultoso el traer cualquier tipo de suministros a este lugar y el señor Temoshi, está haciendo lo posible por mejorar la calidad de vida de los pobladores de este sitio, incluso para los integrantes de su círculo de amistades… Todo el pueblo podría vivir mejor, con su ayuda en esta tarea. El shinobi había intentado convencer al hombre de que recapacitara, y que leyera lo que el comerciante le había enviado, el hombre aunque no del todo convencido, tomo la carta y la abrió, tomo la hoja de su interior y comenzó a leerla, una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro y nuevamente dirigió su palabra hacia el genin. —Bien chico, le daré una oportunidad al plan de Atsue, espero no equivocarme, aun no estoy decidido, pero creo que verme con él, cara a cara, puede resolver mis dudas sobre el tema y quien sabe, quizá decida apoyarle… Anda, dile que me reuniré con él por la noche.
Parecía ser que había convencido al primero en la lista, ahora seguía ir con la mercenaria. Emprendió su camino hacia las afueras del poblado, se acercó rápidamente al lugar y vio a un grupo de personas, que se paraban a las afueras de lo que parecía ser un bar. Un grupo de lo más llamativo, parecía ser el grupo de mercenarios bajo el mandato de “La Dama”, mientras más se acercaba, las miradas de los mercenarios se ceñían sobre él, aunque ninguno le decía nada, paso caminando cerca de al menos cinco de ellos, pero nadie dijo nada, solo le miraban, se desplazó hasta la entrada del lugar, al mismo tiempo que puso un pie dentro de la taberna, la mirada de los internos se posaba sobre de él, rápidamente inspecciono el lugar, estaba buscando a una mujer, mas no sabía cómo era esta, aunque no fue muy difícil dar con ella, entre su forma de vestir, el lugar en el que se encontraba al interior del lugar y el aspecto de líder que tenía, solo le hacía falta un letrero que dijera que era la líder de la banda, el joven camino directamente hasta ella, sin dejar de prestarle atención a todos los que la rodeaban. —Disculpe ¿es usted Hinaba Reimu? Las personas lo miraron de manera extraña y la mujer puso su mirada sobre el chico, mirándolo con una sonrisa burlona —He de suponer que no eres de por aquí… ¿Cierto? De todos los pobladores de este sitio, nadie me llama por mi nombre, ¿Qué te trae por aquí pequeño? Este no es lugar para niños como tú. Dijo la mujer mientras algunos de sus compinches se reían a causa de lo dicho. —En efecto señora, no soy de por aquí, me han encomendado la tarea de traerle un mensaje, exclusivamente para usted. La mujer se enderezo en el sofá que se encontraba, puso más atención al chico cuando menciono lo del mensaje, tomo la carta que el shinobi le entrego y la leyó detenidamente, termino de leer el contenido y rio un poco, murmuro algunas cosas al oído de uno de los hombres que le acompañaba y ese mismo salió del lugar por una puerta trasera. —Así que ese viejo mercader, cree que le puedo servir en su meta por mejorar la vida de los habitantes de este lugar… Pero… ¿Que recibo yo de todo esto? ¿En que me beneficio? Termino de hablar y guardo la carta, quizá no estaba convencida en ese momento, pero lo podría considerar, después de todo, había guardado la carta, algo en ese papel le había llamado la atención. —Claro que usted se puede ver beneficiada por esto, en un lugar sin alimentos y sin materias primas suficientes, tarde o temprano acabaran los trabajos para ustedes, en cambio, con la idea que el señor Temoshi tiene para mejorar la vida en este pueblo, significa que habrá más dinero, el dinero atraerá a más personas y esas personas extra, aparte de los pobladores de este sitio, podrían requerir de sus servicios y con más dinero, en el bolsillo de estas personas, sus pagas también podrían mejorar. Tras las palabras del joven, la mujer sonrío. —Vaya, con eso que me dices puede que me convenzas, pero a mi parecer tu también te beneficiaras de esto de algún modo, hagamos lo siguiente, estoy un poco aburrida, si tú consigues divertirme, intentare hacer un espacio en mi apretada agenda, para hablar con ese viejo, ¿Qué me dices?... ¿Es un trato? La mujer parecía interesada en los beneficios que la línea de comercio le podría traer, pero tampoco dejaría pasar la oportunidad de divertirse un poco a costa del joven Senju.¿Qué es lo que quiere que haga? A espaldas de la mujer, justo por el lugar que había salido el anterior sujeto, entro ese mismo, acompañado de dos personas más y toco el hombro de “La Dama” quien al sentir la mano solo sonrío y se dirigió nuevamente al muchacho. —Bien… Parece que estas decidido a llevarme con tu señor mercader. Diciéndolo en tono de burla. —Tienes apariencia de ser fuerte ¿Eres un shinobi no es así? Bien… Se supone que los que son como tú, son fuertes y un enfrentamiento contra personas sin entrenamiento no debería de significar un gran problema… Mira, te presento a estos tres sujetos, son de los mejores en mi agrupación, claro sin contarme a mí... Jajaja… ellos son Kune, Akame y Cho, ellos son, el más fuerte, la más veloz y el más hábil, respectivamente, quiero que te enfrentes a cada uno de ellos, si logras derrotar al menos a dos de ellos, iré con Atsue, pero si pierdes el primer combate o dos de ellos, puedes dar por hecho, que no habrá ningún tipo de negociación con el… Los subordinados de la mujer, parecían prepararse para la pelea. —Esperen… No pueden pelear aquí, vamos afuera... Incivilizados. La mujer había sido muy clara, tenía que pelear en contra de las tres personas que había frente a él, uno a uno, tendría que derrotar cuando menos a dos y estaba claro que no quería que la diversión terminara pronto, pues el joven tenía que ganar forzosamente el primer combate. El primero de los tres dio un paso al frente, Kune era su primer rival. Rápidamente el hombre se lanzó con cuchillo en mano sobre el genin, aunque era fuerte, sus movimientos no eran muy rápidos, era fácil de esquivar, Kazuma se limitaba a esquivar los ataques, no se podía dar el lujo de perder su primer combate, así que después de esquivar un ataque, se arrodillo durante un instante y puso su mano derecha en el suelo, el hombre que le atacaba lanzo un ataque más, el cual el ninja desvió gracias a que ahora su brazo derecho, estaba recubierto por tierra, ahora su brazo era lo suficientemente resistente para aguantar el ataque de un arma como el kunai y con suficiente firmeza como para noquear al rival, si le daba con un golpe directo en la cabeza, fue así como el mercenario tubo que adoptar una posición defensiva, uno tras otro iban los ataques de Kazuma, el hombre apenas y podía evitarlos, cada golpe que el ninja lanzaba, estaba más cerca de impactar, el cansancio se dejaba ver en el rostro del que intentaba defenderse, que aunque se encontraba en cierta desventaja, no dejaría que le derrotasen sencillamente, cada paso que daba para esquivar al genin, era un paso más cerca de su cuchillo, cuando al fin pudo tomar el arma, lanzo nuevamente un ataque, esta vez intentando eludir el brazo recubierto con piedras, una pequeña tajada podía verse en el ante brazo izquierdo del chico, un gesto de dolor se vislumbraba en su rostro, aunque lastimado, no estaba ni por poco cerca de ser derrotado, las piedras de su brazo cayeron dejando su mano libre, ahora intentaría atacar de otra manera, esta ocasión formo unos cuantos sellos con sus manos y cuatro copias idénticas a él salieron a su espalda, eran solo ilusiones, espejismos, pues ninguno era corpóreo, si alguno de ellos era atacado, dicho ataque solo le atravesaría, los espejismos y el shinobi se empezaron a mezclar moviéndose de un lado a otro rápidamente, los cinco cuerpos que el enemigo veía, se movían velozmente en su dirección, sin saber cuál era el real, lanzo su arma contra uno de ellos esperando que fuera el verdadero, esta imagen solo desapareció y cuatro cuerpos seguían en el campo, se aproximaron al mercenario y le golpearon, aunque como era de esperarse, de los cuatro ataques solo uno conecto físicamente con el enemigo, quien cayo súbitamente al suelo, intento fallidamente levantarse en dos ocasiones, cuando se dio cuenta que su cuerpo no le respondía como debía de ser, decidió mejor retirarse del combate, siendo el primer derrotado por el ninja. No dieron tiempo a descanso, la victoria era lo que buscaban y dejarle descansar, podría suponer una derrota. Ahora la mujer “Akame”, se presentaba en la arena, a diferencia del anterior, esta era mucho más delgada y tenía cuerpo de gimnasta, rápidamente inicio su ataque, las ilusiones anteriormente creadas ahora habían desaparecido, dejando al genin en un enfrentamiento directo con la mujer, lanzo el primer ataque, con el cual, conecto directo en el cuerpo del chico, que de no haber sido porque coloco sus brazos entre su pecho y la pierna de la mujer, habría sido un golpe demasiado problemático, uno tras otro, los ataques de la fémina conectaban en contra del shinobi, cada que le tocaba, lo hacía retroceder un poco, estaba en problemas, no era muy fuerte, se podía sentir, pero incluso con golpes débiles, si eran muchos uno tras otro, quizás le derribarían, en un intento por tomar algo de aire y pensar mejor la situación, de un gran brinco, Kazuma salió del área de ataque de la mujer, aunque esta siguió atacando como si aún estuviera frente a ella. ~Parece que solo es rápida, no logra seguir sus ataques con su vista, solo supone en donde estoy y lanza unos cuantos golpes seguidos después de eso, supongo que debe de ser eso o solo disfruta de golpear el aire. Ahora tenía una hipótesis sobre la forma de atacar de la chica, pero no era suficiente para intentar un contraataque en ese momento, cualquier paso en falso y le podría salir caro, así que decidió ponerla a prueba, intentando hacer que haga lo mismo unas cuantas veces más y controlar bien cuánto tarda en darse cuenta de que el chico no está en su posición, el primer intento fue un éxito, la mujer lanzo sus ataques, entre patadas y puñetazos, dio unos cuantos al aire antes de percatarse de la ausencia de su rival, un intento más podría esclarecer las cosas en el combate, intento nuevamente, aunque a diferencia de los dos intentos anteriores, la mujer, ahora detuvo su ataque inmediatamente después de que el chico se movió de posición. ~ ¿Sera que se dio cuenta de lo que estaba intentando? La primera ocasión, lanzo por lo menos cuatro golpes al aire después de haberme atacado, en la segunda solo fueron dos y en esta última, se detuvo inmediatamente después de que salí de su rango… Hay dos opciones… O eso creo… La primera, que su mirada se esté adaptando a su velocidad o que la primera vez me moví justo cuando me había visto por última vez, y en esta última, salte justo cuando me podía ver, desconozco la respuesta correcta, tendré que intentarlo una vez más y ver qué pasa. La mujer se lanzó una vez más al ataque, se podía ver el enojo en su mirada, quizá estaba enojada por que el ninja estaba esquivando todos sus ataques o debido a que podría estarse burlando de ella, al estarla esquivando de esa manera. Una vez más, el shinobi dio un brinco para salir de la vista del adversario, pero esta vez algo más cambio, justo cuando estaba a punto de salir, la mujer tomo de un pie al Senju y lo jalo bruscamente en su dirección, el joven cayo azotado y con el puño de su rival en su rostro. Así terminaba el segundo combate, uno a uno en el marcador, tenía que pelear contra un nuevo rival, habían pasado el más fuerte y la más veloz,  quedaba el poseedor de la mayor habilidad en el grupo a que se refería con eso, era desconocido para el genin, pero sin lugar a dudas, ese combate lo tendría que ganar, no se podría permitir la derrota, el ultimo adversario salto a la arena, un hombre no tan grande como el anterior, pero de complexión más robusta que la mujer, llevaba una capa, la cual levanto antes de comenzar, tomo dos kunais y se abalanzo al ataque, el joven tomo como mejor opción, usar nuevamente su jutsu de tierra, se agacho, puso su mano derecha en el suelo y su mano izquierda dentro de su chamarra, el atacante se acercaba y su ataque era inminente, levanto su mano derecha, deteniendo con las rocas que la cubrían, el ataque y con su mano izquierda ataco directamente con un kunai, aunque sin efecto alguno, su ataque había sido esquivado sin mayor problema, levanto su mirada y pudo ver a su contrincante hacer algunos sellos de mano, significaba esto que ese hombre también era un shinobi, creó una copia de sí mismo, parecía ser el mismo jutsu que el Senju había utilizado en su primer encuentro, aunque en esta ocasión, solo era una copia y no cuatro como él había hecho. Era un buen jutsu para tratar de confundir, pero no era tan difícil detectar cual era el verdadero, al ser tan pocas las copias que había creado, tomando eso en cuenta, se acomodó en posición de lanzar su arma en dirección al enemigo, dicha herramienta atravesó al objetivo, era obvio que el real era el otro, siendo así, solo tomo únicamente en cuenta a la versión real, esquivando todos sus ataques, de pronto logro conectar un golpe con su puño de piedra, pero a causa de esto, el rival exploto en una nube de humo, dejando detrás de él, un bulto de arena, aparentemente, ese hombre había usado el jutsu de sustitución, pero por que se limitaba a usar jutsus tan básicos, porque no atacaba con un verdadero jutsu ofensivo. La copia también desapareció, pero su rival no se podía ver en el campo, probablemente a causa del jutsu de camuflaje, pero no había lugar donde esconderse en la arena, todo estaba al descubierto y un objeto extraño, recién aparecido, seria obvio a la vista. Tardo un poco hasta que se dio cuenta, que lo único en la zona de combate, que no estaba allí desde antes, era el bulto que cayó después de atacar, era la única posibilidad; usando el jutsu de camuflaje, se metido dentro del saco justo cuando se reemplazó, pero como había evitado el ataque, quizá si había sido golpeado y no había usado el jutsu de remplazo, si no que era el jutsu de camuflaje desde un principio, una vez más, cancelo el jutsu que recubría su brazo con tierra y dejo sus manos libres, empezando a hacer algunos sellos de mano. —Creo que hay que terminar con esto… Elemento Tierra: Pilares de Roca. Después de terminar los sellos y enunciar el jutsu, la tierra debajo del saco se sacudió un poco, un pilar de roca se levantó debajo del bulto, la punta de ese pilar era afilada, quizá lo suficiente para rasgar la bolsa, que en teoría cubría al rival e incluso dañarlo, aunque no de gravedad, el bulto se rompió abruptamente y el enemigo salto de este con tres shurikens en las manos, un ataque sorpresa, pero por que seguía evitando usar sus jutsus, se limitaba a lo más básico y a las armas más comunes de los ninja. Las Shuriken estuvieron a punto de impactar, pero un rápido movimiento le permitió esquivar el ataque, levanto su mano izquierda, haciendo un ángulo de noventa grados respecto a su cuerpo y sujeto fuertemente con la mano derecha el kunai. —Tú no me vas a derrotar tan fácilmente… Deja de burlarte de mí, ataca como atacarías a cualquiera, no te limites a jutsus básicos o ¿crees que con eso podrás detenerme? El sujeto coloco su mano izquierda por encima de su cintura, cayó al suelo y una marca de sangre se dejaba ver de entre la ropa del sujeto, parecía que el pilar había logrado dañarle, intento ponerse nuevamente en pie, pero no pudo, quedo arrodillado en la arena, la frustración se veía en su mirada, no podía creer que había sido derrotado, en el recaía la victoria de su líder y había fallado, después de eso, le seguiría considerando el más hábil, no quería perder ese título, una vez más intento ponerse de pie, pero las piernas no le respondían bien, temblaba a cada segundo que intentaba levantar su cuerpo, la herida no había sido solo superficial y cada que se esforzaba, más sangre brotaba. —Está bien Cho, no te preocupes, me había convencido de ir, con lo del dinero, solo me quería divertir un poco con él, tenía que ponerlo en una situación que le obligara a pelear, sea cual fuera el resultado, lo más probable, es que terminaría yendo a buscar una mayor entrada de dinero para mí y para nuestro grupo… Bien chico, ganaste y lograste que me divirtiera aunque solo por unos instantes, puedes decirle a ese jefe tuyo que espere mi visita… Si no le visito pronto solo recuerda, no suelo faltar a mi palabra. Kazuma inclino su torso un poco, en señal de agradecimiento a la dama, por haber aceptado su petición y emprendió su camino, con rumbo al hogar del señor Temoshi. Una vez en el lugar, buscó al hombre, para hablarle sobre la respuesta de los sujetos. —Señor Temoshi, ambos aceptaron venir, solo resta que cumplan a su palabra. El mercader sonrió un poco, entrego la paga por el trabajo al chico y se fue del lugar, no sin antes decirle unas pocas palabras al joven. —Si aún quieres más trabajo, no te alejes del pueblo, quizá me seas útil dentro de poco tiempo. Así terminaba el segundo encargo por parte del exmilitar, tomando en cuenta lo fructífero que había sido hasta el momento para el joven el estar por allí, quizá decidiría pasar unos días más por allí, después de todo, podía conseguir un poco más de dinero.
Kazuma Senju
avatar


Volver arriba Ir abajo

Hope | From Earth

Mensaje por Kazuma Senju el Miér Sep 05, 2018 6:42 am

Amanecía un nuevo día para los pobladores del desierto, los rayos solares eran fuertes, en las afueras del cuarto en el que se hospedaba. Se podía ver a las personas haciendo sus compras matutinas, y ofreciendo su mercancía a quien sea que pudiera pagar los precios actualmente establecidos por parte de la recién formada trinidad, eran caras de comprar la mayoría de las cosas, no todos se podían permitir comprar muchas cosas, pero los precios quizá podrían mejorar, ahora que los planes del proveedor de esa mercancía estaban siguiendo su curso, eventualmente podrían bajar, conforme conseguía mas material para vender. El inicio siempre es más difícil y para poder equiparar los gastos que tenía que pagar por el traslado de los suministros, tenía que vender caro su inventario actual, aunque ya una vez normalizado el mercado y las entregas de la mercancía, continuaran con fluidez, algunas cosas podrían aminorar su costo.
El shinobi paseaba por las calles de la localidad, no pudiendo evitar notar que había menos personas de lo habitual, quizá estarían ocupados con sus trabajos, no tenía mucho tiempo en el poblado, apenas quizá tendría poco más de una semana rondando por allí. El paseo del joven se vio detenido por un joven que trabajaba para el hombre, que el mismo ninja, se había encargado de reclutar a favor de los planes de él señor Atsue. —Que tal, tu eres Kazuma verdad. —Así es… ¿Que necesitas? Después de recibir una respuesta por parte del castaño, el joven mensajero, tomo su mochila y busco dentro de ella, al pasar unos cuantos segundos, saco un pergamino y lo entrego al Senju. —Toma esto… Es de parte del señor Ine, me pidió decirte que es urgente que leas el documento, parece ser que requiere de tu ayuda… Hasta luego. El documento venia de parte del señor Ine, tal cual el joven había mencionado, pero estaba firmado por el señor Temoshi, casi inmediatamente después de ver la firma, abrió el documento y comenzó a leerlo, parecía ser que la parte de la población que había echado de menos, se encontraba haciendo una protesta al frente del hogar del mercader, según decía la carta, a un sector del pueblo, parecía no generarles confianza la recién creada alianza con los mercenarios de “La Dama” y los militares de “El Titán”, el afectado había decidido no generar más problemas y quedarse al interior de su mansión, pero esa solo era una solución a corto plazo, algún día tendría que salir y continuar con su plan de movilizar el comercio en el pueblo, en la carta le hacia la petición al joven, que encontrara la forma de dispersar a los manifestantes, con la debida puntuación de que no usara la fuerza, nadie había arremetido en contra de él y atacar a las personas le traería una peor publicidad de la que esos mismos ya estaban generando.
Mientras caminaba en dirección a la casa de su empleador, el genin trataba de pensar en algo que pudiera disuadir a las personas de no seguir con la protesta, quizá la mejor opción sería hablar directamente con ellos, buscar las razones por las que están protestando y cuáles son sus inconveniente con las ideas del exmilitar, aunque quizá no podría convencerles hablando del tema, tenía que pensar en otras opciones, seguramente las personas estarían enfadadas y no reaccionarían ante las palabras, existía una forma sencilla de moverlos, pero le habían pedido no usar la fuerza en ese trabajo. Poco tiempo después, el genin aún no daba con una buena idea para convencer a los protestantes, aunque su tiempo se terminaba, la casa del señor Temoshi estaba a rango de visión y los manifestantes también, era un grupo no muy numeroso, parecía que realmente eran pocos los que tenían la falsa idea, que el dueño de la mansión buscaba adueñarse del poblado, el genin siguió caminando hasta llegar al grupo y se paró junto a ellos, durante unos segundos. —Buenas tardes señor… ¿Qué es lo que hacen? — ¡Acaso no ves!… Estos jóvenes de ahora no entienden nada, estamos peleando por nuestros derechos, este infeliz pretende apoderarse del poblado, contrato un grupo de mercenarios y a unos militares para protegerse y adueñarse del lugar. No te dejes engañar por su propuesta de mejorar la calidad de vida de este lugar, son solo patrañas, nos quiere engatusar con sus melosas palabras. ¡Es un tirano! y nos quiere como sus esclavos. El hombre de edad adulta, probablemente de cincuenta años por su apariencia, parecía tener una idea muy bien estructurada sobre la maldad del señor Temoshi, pero aparecían unas cuantas incongruencias en su forma de pensar, las cuales el joven intentaría aclarar, esperando fuera suficiente para tranquilizar a las personas presentes. —Disculpe que me entrometa en sus asuntos señor… Pero no cree que si el señor Temoshi quisiera intentar apoderarse del lugar, ¿Ya lo estaría haciendo? Después de todo, ya ha contratado a los grupos que menciono, porque no atacarlos a ustedes, seguro que un grupo de mercenarios y unos militares, deberían de poder con ustedes, acaso ha intentado hablar con el acusado y hacerle mención sobre sus inquietudes. Porque no intentan hablar con él, quizá puedan entender mejor sus intenciones hablando directamente, haciéndolo de esta manera, no lograran nada a mi parecer. El hombre pensó un momento en las palabras del joven, pero su convicción era fuerte y no cambiaría por las palabras que un desconocido le dijera. —De seguro él te mando, nos quiere confundir, dile que no caeremos con sus cuentos de hadas, sabemos cuáles son sus intenciones, no desistiremos, hazle saber, que este poblado no permitirá que un tonto riquillo nos pisoteé y se adueñe de lo que nos pertenece. Largo de aquí muchacho entrometido. De entre los manifestantes, que no era un grupo muy grande, un poco más de la mitad se acercó al hombre, parecían estar convencidos de que sus ideas eran vagas y carecían de un sustento realista. —Disculpe señor Maku, pero lo que este chico dice, nos parece más realista que todo lo que usted nos ha contado, si realmente cuenta con el poder militar que usted menciona, ya habría doblegado al pueblo entero y aunque no fuera así, lo más probable, es que nos habría detenido justo cuando iniciamos esta manifestación, pido nos disculpe, pero ya lo pensamos bien, creemos que es una pérdida de tiempo estar aquí. Parecía ser que los menos obstinados del grupo habían desistido de seguir con la manifestación, la mayoría decidió irse y pasar tiempo con sus familias o se fueron directo a trabajar, para seguir consiguiendo el dinero, que seguía siendo un bien muy importante para los pobladores. —Esperen, no se dejen engañar por este forastero, nos quiere dividir, ese hombre nos quiere a todos como sus sirvientes, no desistan en su tarea de proteger el pueblo. El grupo que en un principio tenía un poco más de veinte personas, ahora constaba solo de seis y en la mayoría de ellos se notaba la incertidumbre por las palabras que salieron del genin, el hombre intentaba convencer a los que se iban de que tenían que defender al pueblo de ese exmilitar, pero sus acusaciones no tenían ningún tipo de base, solo eran ideas que salían de la aparentemente hiperactiva imaginación del adulto, los pocos que quedaban, desanimados por la salida de sus compañeros siguieron su camino uno a uno, hasta que solo el hombre que gritaba sus locuras quedo solo, en su rostro se veía impotencia al no poder defender al pueblo de lo que hasta el momento era un ataque inexistente, pero él seguía creyendo que Temoshi atacaría al pueblo a la mas mínima oportunidad que se le presentara. —Bien chico, parece que cumpliste tu cometido, al menos sé a  quién podre culpar, cuando ese viejo exmilitar nos tenga es su telaraña y no use como sus esclavos… ¡Tu serás el culpable de la desgracia de este pueblo! Aseveró el hombre cercano a la tercera edad. El grupo de manifestantes se había disuelto y por el momento existía nuevamente la paz en las afueras de la mansión de Atsue Temoshi, aunque lo dicho por el hombre ahora resonaba en la mente del shinobi, solo podía pensar que si algo llegaba a pasar con el pueblo, sería en parte su culpa, aunque otra parte de su mente confiaba en que su empleador, actuaba en pro del pueblo y solo buscaba lo mejor para los pobladores.
Kazuma Senju
avatar


Volver arriba Ir abajo

Hope | From Rocks

Mensaje por Kazuma Senju el Vie Sep 07, 2018 6:19 am

Los días pasaban para el joven shinobi, día con día esperaba una nueva misión por parte de Atsue Temoshi, pero este no de presentaba al público desde el incidente con los pueblerinos, le habrían molestado la ofensas de aquellas personas o era algo más, de cualquier manera, el shinobi no se sentía muy cómodo con la situación, aun llegaba a su mente la sensación de que los manifestantes tuvieran algo de razón y más por parte del anciano y el actual encierro del exmilitar, solo atraía más ese pensamiento, decidió salir a caminar a las afueras del pueblo, necesitaba despejar su mente, estaba muy intranquilo y una caminata, podría ayudar a tranquilizar su mente.
Caminaba justo por una de las entradas al poblado cuando un joven aparentemente de su misma edad lo tomo del hombro. —Buenas tardes, que bien que te tope de camino, vengo de parte de La Dama, me pidió que te llevara ante ella, parece que tiene un encargo para ti… Sígueme. Sin decir ni una palabra más, ambos partieron con dirección a la ubicación de la mujer, que por la ruta que tomaron, parecía que no estaba en el mismo lugar que cuando el genin la conoció, tras una caminata de poco más de veinte minutos, llegaron a otro extremo del poblado donde estaban la ya mencionada fémina y otros cuatro hombres, al ver llegar a los jóvenes, la mujer sonrío y se dirigió a Kazuma. —Nos volvemos a ver… Aunque es una situación diferente a la anterior, ahora somos asociados, pero no te llame para hablar de eso, sé que eres de confianza para Atsue y sé que te esmeras en cumplir tu trabajo, esta vez tenemos un problema, una caravana que traía más suministros no ha llegado a tiempo, suponemos que fueron atacados o por alguna razón se retrasaron por más de cinco horas, iras con estos cinco, quiero saber qué fue lo que sucedió, si fue un retraso quiero el por qué y si fueron atacados quiero saber por quien, nadie en este desierto se mete con mis negocios y sale ileso. Por su tono de voz, la mujer parecía molesta o más que eso, no era buen momento para hacerla molestar aún más, el grupo de seis personas partió velozmente hacia el camino por el cual debió haber pasado la caravana, tras una hora de camino, vieron cerca algunos animales carroñeros, probablemente en la cercanía de la caravana, corrieron hasta llegar al lugar, ya de cerca, notaron el desastre con sus propios ojos, sangre por todas partes, todos los miembros de la cuadrilla muertos, abiertos por lo que podrían haber sido garras, pero lo más extraño era que los suministros, de los cuales una gran cantidad era comida, se encontraban intactos, por cómo se veía la situación, lo más probable y con mayor lógica, era que habían sido atacados por algunos animales del desierto, pero por que no se alimentaron con la comida dentro de las cajas, solo atacaron salvajemente a los transportistas, tendría que haber sido un grupo grande de animales, por lo menos dos de los integrantes del grupo parecían haber sido guardias y en total, era un grupo de por lo menos diez personas, sin embargo, por la experiencia que el shinobi había tenido en su viaje, sabía que llegados a ese punto, tendrían que haber estado cansados, probablemente no habían podido defenderse de la agresión, otra probable causa, que iba de la mano de la primera hipótesis, era que se habían detenido a descansar y fueron atacados con la guardia baja, en todo caso, no era información suficiente para llevarle a la Dama, seguramente querría información certera sobre quién o qué había perpetrado el ataque. —Hm… Por favor, recojan todas las provisiones, iré a echar un vistazo, quiero saber a donde lleva este rastro de sangre… En cuanto tengan todo, regresen al pueblo, quizá también podríamos ser atacados, en cuanto termine los alcanzare. Siguió un camino manchado con sangre, era difícil de ver, pues con el tiempo que había pasado, la sangre estaba siendo tapada por la arena, aunque gracias al espesor de esta, aun se notaban los manchones.
Siguió con el camino hasta llegar a lo que parecía el fin del camino, una pequeña madriguera era el final, no sabía a qué animal vivía allí, así que se preparó para intentar hacer que saliera, sin saber cuál era la cantidad de criaturas que saldría. Se colocó a una distancia prudente entre él y el agujero, moviendo sus manos mientras formaba los sellos necesarios para su jutsu, una vez terminado, coloco su mano izquierda en el suelo, el suelo vibró un poco y de entre la arena, crecieron cuatro árboles que eran poco más grandes que el shinobi, entre sus hojas y ramas, llevaban unos pocos zorros desérticos, llevaban su pelaje manchado de sangre, aunque solo eran cuatro de estos animales, estos difícilmente serian la causa, lo más probable, es que con el olor de la carne de los hombres muertos, estos se acercaron y comieron de sus cuerpos sin vida. Los arboles terminaron de salir, los animales estaban desconcertados por el suceso, el joven formo otros sellos y del mismo árbol del que colgaban los mamíferos, salieron ocho shurikens de madera, que impactaron dos en cada uno, causándoles la muerte, uno más quedo con vida, era más pequeño en comparación a los demás, el shinobi lo atrapo y lo golpeo con el mango de un kunai, dejándolo inconsciente, abrió el saco y puso al pequeño animal en una de las bolsas grandes que el mismo tenia, una vez con el animal, regreso al lugar del ataque, no pudo notar nada más en el lugar, debido a que el viento movía constantemente la arena, no había un rastro a seguir, aparte del dejado por los zorros, la única información que había podido recabar hasta el momento, era que lo que sea que mato a los miembros de la caravana, los había matado por el puro instinto de matar o habían sido humanos, aunque no había una razón aparente para el ataque, no robaron los suministros y tampoco dejaron rastro del ataque, podrían ser personas con deseos contrarios a los del señor Temoshi, atacando las caravanas, generando el miedo en las próximas personas que decidan trabajar en el transporte de la mercancía, era un misterio difícil de resolver para un ninja con las habilidades del Senju. En un último vistazo en el lugar, pudo notar, que los cortes en las personas habían sido hechos por algo con mucho filo, eran cortes limpios, no se notaban rasgaduras en la piel, lo cual daba indicios de que quien sea que haya atacado, era un humano ayudado por un arma, o en caso de ser animal, tendría que ser uno con cuchillas en vez de garras, para poder producir ese tipo de cortes. Después del descubrimiento, aunque no muy revelador, partió con rumbo del poblado, esperando encontrarse con el grupo de mercenarios y después acudir ante la mujer. Una vez alcanzado el grupo de mercenarios, el grupo continúo con dirección al poblado, al cual no tardaron mucho en llegar. Tras la llegada al lugar, la puesta de sol estaba a punto de iniciar, las personas en el poblado comenzaban a ir a sus casas a descansar, las calles se vaciaban poco a poco, el viento empezaba a aullar y la temperatura del lugar bajaba cada vez más, el sol termino de ponerse y el chico llego ante la Dama. Una disculpa, no pude obtener mucha información acerca del responsable de la muerte de los caravaneros, cerca del lugar, encontré una madriguera, aunque en su interior solo habitaban zorros, por las huellas dejadas en los cuerpos, estos de lo único que fueron culpables, fue de alimentarse de los restos, también pude notar que los cuerpos fueron cortados por algo con mucho filo y a no ser que en las cercanías d este lugar, habiten animales que sus garras sean tan afiladas como una cuchilla, dudo que sea obra de animales, por otro lado, podrían haber sido humanos, pero no cuento con nada que sustente la idea, mis habilidades de rastreo son nulas o casi inexistentes, por lo cual no puede averiguar nada más, espero que esta información, que aunque es poca, sirva de ayuda. La mujer algo decepcionada por la nula información que el ninja le había traído, solo hizo una seña, indicando que saliera del lugar, a lo cual el shinobi obedeció inmediatamente, una vez fuera, partió con rumbo al lugar en el que se hospedaba, al llegar, dejo al pequeño zorro en una esquina, consiguió un recipiente, el cual lleno con agua y lo dejo cerca del animal, puso una cuerda alrededor del cuello del pequeño y la ajusto para que no pudiera escapar y la otra punta de la cuerda, la amarro a uno de los pies de la base de la cama. Después de eso, se recostó en la cama y pensó en todo lo que había visto, intentando encontrar en sus recuerdos alguna pista de lo sucedido.
Kazuma Senju
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: Poblado en el Desierto

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.