¡Bienvenido,
Invitado!

¡Bienvenido a Naruto Legends!

Toda la información que necesitas para comenzar con el rol se encuentra en nuestra Guía para Nuevos Usuarios. Recuerda revisar nuestro Changelog para ver los cambios más recientes.

Últimos temas
Últimos temas
» Naruto Rises (Afiliación Elite)
Hoy a las 1:31 pm por Invitado

» Mozart, El virtuoso
Hoy a las 1:07 pm por Gakumon

» Vientos que traen las nubes - Viaje VI - | ❁ |
Hoy a las 12:39 am por Zhorin Kashu

» Nobility and diplomacy. — ❁
Ayer a las 11:57 pm por Narrador

» CLOSER +18 [Cambio de botón — Élite]
Ayer a las 10:12 pm por Invitado

» Entrenamientos.
Ayer a las 12:49 pm por 2D

» Misiones de farlek
Ayer a las 12:22 pm por Gakumon

» [Viaje] Lluvia- Fuego - Arrecifes
Sáb Oct 21, 2017 3:31 pm por Hikari Kaguya

» Misiones de Yuna
Sáb Oct 21, 2017 3:25 pm por Ichimaru

» Toxicologia de Tsu
Sáb Oct 21, 2017 2:11 pm por Tsuchinoko

» Encuentro con Rein-chan, los hermanos Orochi se encuentran
Sáb Oct 21, 2017 1:46 pm por Tsuchinoko

» ❁Hojas por aqui, hojas por alla❁
Sáb Oct 21, 2017 10:29 am por Tempest

» Kuchisake 血液 Alma Celestial
Sáb Oct 21, 2017 7:58 am por Gakumon

» D E S T R O Y ;
Sáb Oct 21, 2017 4:37 am por 2D

» Y fueron tres
Sáb Oct 21, 2017 1:14 am por Suru Hozuki

» ❁Entrando en tierras enemigas❁
Vie Oct 20, 2017 10:08 pm por Narrador

» No es solo una pelea II [C]
Vie Oct 20, 2017 3:41 pm por Kurosaki

» Misiones // Arata
Vie Oct 20, 2017 1:17 pm por Ichimaru

» Automision
Vie Oct 20, 2017 1:15 pm por Ichimaru

» [Viaje] Lluvia - Fuego - Arrecifes
Vie Oct 20, 2017 12:38 pm por Hikari Kaguya

Lorewalker

Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

Créditos

Naruto Legends Rol Forum by Naruto Legends Staff is licensed under a Creative Commons Reconocimiento - No Comercial - Sin ObraDerivada 4.0 Internacional License.

El diseño gráfico del foro (HTML/CSS) es fue creado por Sargas (Nemuri) para Naruto Legends. Las imágenes fueron tomadas de Deviantart, Artstation y pertenecen a sus respectivos autores.


[Flashback] Power in my eyes

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Flashback] Power in my eyes

Mensaje por Furawā el Jue Mar 19, 2015 1:11 am

Recuerdo mis días de juventud con perfecta claridad, aquella época en la que solo pensaba en jugar, divertirme, ser testigo de momentos memorables para toda mi vida. Lástima que, seas quien seas, los recuerdos que más se solidifican en la mente de uno son aquellos que son… ¿Traumáticos? Es una palabra demasiado fuerte, yo usaría, “no muy gratos”. Y bueno, siendo un ser humano que padece de esta condición, había más de esos recuerdos que de los más felices. Sin embargo, nunca dejé que algo como esto me detuviera, es más, hoy en día me siento orgulloso de poseer Heterocromía, me siento bendecido de cierta manera.

Aún así, mientras dejaba descansar mi cuerpo debajo de un frondoso árbol en alguna parte del país del fuego, mi mente se permitió volver a aquellas memorias, aquellos momentos. No era malo de cierta forma rememorar aquellas cosas que en la vida te han hecho más fuerte, y sin duda esta era una de ellas.

Habré tenido alrededor de 13 años cuando esto tuvo lugar. Era la hora de la siesta, como le solía llamar a aquel momento entre el almuerzo y la merienda, habíamos terminado de comer un ramen casero hecho por mi madre y yo me dispuse a salir a trotar por el feudo. El calor era algo insoportable, pero no me impidió salir de ninguna manera. A esa hora de la tarde todo es demasiado tranquilo, los adultos descansaban al igual que los ancianos y bebes, los shinobis tomaban sus turnos para patrullar de vez en cuando los límites del feudo y vigilar las zonas residenciales pero con mucha menos frecuencia de la usual. Así pues me encontraba al rayo del omnipotente sol, derritiéndome y cocinándome en mi propia sudoración.

Comencé a trotar a lo largo del bosque, en busca de aquel lugar donde los niños solían reunirse a jugar a estas horas. A decir verdad no tenía muchos amigos, no por no ser un niño sociable sino por el hecho de que mis rasgos y características llamaban mucho la atención y no de manera positiva en algunos casos. Si bien tenía mi grupo reducido de amigos, había otros niños que no soportaban ver que mi pelo y ojos tengan distinto color entre sí.  Si bien intentaba caerles bien, no había caso, era como si mi simple presencia los irritaba.

Mi paso era continuo, recuerdo perfectamente cómo veía pasar rápidamente los arboles uno tras otro a gran velocidad, me gustaba correr, era algo que aliviaba mi estrés, y hoy en día sigue haciéndolo. Iba completamente concentrado hasta que escuche las voces y risas de los “muchachos”. Estaban cerca. Apreté el paso y logré llegar a un gran claro de pasto verde brillante, a la derecha se vislumbraba un hermoso y azul lago, en el cual se podría ver el fondo por su maravillosa transparencia.

Lleve mi mirada al grupo de chicos que se encontraban allí. Para mi sorpresa, mis amigos usuales no estaban presentes. Y para mi desagrado solo se encontraban aquellos que no podían soportarme. Al verme, formaron un círculo cerrado, en el cual yo obviamente no fui parte y comenzaron a murmurar entre ellos, mientras que de vez en cuando alguno asomaba su cabeza y me miraba. Mi frente estaba cubierta de sudor, recuerdo haberme acercado al lago a lavarme la cara y refrescarme un poco, pero en el momento que me incliné escuche un grito a mi espalda. - ¡RAIJIN! – Solo había una persona en el mundo que me llamaba por mi nombre y no por mi apellido. Izuna.

Izuna era 4 años más joven que yo, pelo rubio casi transparente y ojos color avellana, era proveniente de una familia con un apellido impronunciable, de alto nivel social. Era extraño que estuviese solo sin compañía de alguno de su guarda espaldas, sin embargo no me sorprendía tanto, ya que a veces lograba escabullirse para poder pasar tiempo conmigo y sus amigos.  – Izuna!, ¿Cómo te encuentras pequeño? – pregunté dibujando una sonrisa en mi rostro y llevando mi diestra hacia adelante para saludarlo. – Bastante bien, hoy fue un día bastante agitado, ya sabes, con esto del festival esta noche y demás – El festival, me habia olvidado por completo. Cada año se festeja el “Festival de la Estalagmita” Este festival existe por el simple hecho de la cantidad de cuevas que se encuentran alrededor del feudo, las cuales, están repletas de estalagmitas de distintas formas y tamaños. - ¡Me había olvidado completamente! Tu familia lo patrocina este año, ¿Verdad? – Inquirí – Si, por eso logré escabullirme sin que Hotaro me siguiera… - Hotaro era su guarda espaldas.

La conversación siguió sobre cosas comunes que los amigos hablan, sinceramente no recuerdo detalladamente que tratamos en dicha interacción pero no fue la gran cosa. Lo que sí recuerdo claro como el agua de aquel lado fue la interrupción siguiente. – HEY, Furawa -  Fije mi mirada en quien emitió la exclamación. Era Shiro, el “líder” si es que así se le llama, de los mancebos que no podían soportar mi presencia. Izuna se colocó detrás de mí, al ser pequeño era entendible que se sintiera más seguro si yo lo cuidaba. – ¿Que sucede Shiro? – - Nada fuera de lo común. Escucha, estábamos hablando con los chicos y se nos ocurrió una idea fantástica. En víspera del festival se nos ocurrió hacer algo así como un reto, y tu vendrías más que perfecto para la ocasión. – No estaba seguro de que demonios insinuaba pero no necesitaba tener problemas con ellos en ese momento. Asique solo me limite a hacer un gesto para que se expandiera en su explicación. – Veras, cuenta la leyenda que en la cueva abandonada que se encuentra a unos metros de aquí, existe una estalagmita de color oro, algo que muy rara vez se consigue ver, y bueno somos personas curiosas, pero a la vez no nos gustan las cuevas. Entonces, queríamos preguntarte si te atreves a entrar a dicha cueva y traer aunque sea una porción de aquella leyenda. ¿Qué dices? – La cueva abandonada llevaba años sin ser pisada por ningún ser humano, recuerdo que me invadió la intriga al saber que podría llegar a existir semejante obra de la naturaleza, por lo que, a pesar de la negación de Izuna, accedí a adentrarme a la cueva para desmentir o comprobar lo que me estaban diciendo.

Nos tomo muy poco tiempo llegar a la entrada de la cueva. Estaba sostenida por barras de madera, se veía frágil pero a la vez era sabido que aguantaría. – Bueno, te esperaremos aquí afuera - - No me tomara mucho, pásenme la antorcha – Uno de los chicos que se encontraban presentes, el que tenía cabellera como el fuego, me alcanzó la antorcha y la encendió golpeando un par de rocas. – Nos veremos enseguida – Esbocé para luego adentrarme dentro de la inmensa oscuridad. -Ten cuidado... - Murmuró Izuna, a lo que respondi elevando mi pulgar derecho.

Había caminado unos 10 metros, cuando escuche risas desde afuera de la cueva, seguido de algo que me heló la sangre por completo. – No vuelvas a salir, engendro de la naturaleza – Acto seguido todos los que se encontraban del otro lado de la entrada comenzaron a golpear los palos que hacían de soporte de la entrada. Recuerdo los gritos de Izuna y como trataba de detenerlos sin éxito alguno. Comencé a correr desesperado hacia la entrada, solté la antorcha en el apuro y esta se apago completamente. Era tarde, la entrada comenzó a desmoronarse de apoco y rocas de gran tamaño comenzaron a bloquear la salida. El polvo se levanto e inundó la cueva. Hasta hoy sigo teniendo escalofríos de cómo me costaba respirar dentro de esa cueva. Trate inútilmente de mover las piedras, pero ya no tenía sentido.

Mis sentimientos se descontrolaron. La desesperación, la angustia, la ira, todo se aglomeraba en mi pecho de tal forma que dolía. Son esos dolores que a diferencia de los físicos, son difíciles de “reparar”. Me senté apoyando mi espalda contra una de las paredes de la cueva, hiperventilado, con lágrimas frías y secas en mis mejillas. Hoy en día me siento y recuerdo ese momento con una gran angustia, pero a la vez como un logro personal importantísimo. Comencé a sentir algo que nunca había sentido en mi vida. Sentí poder, proveniente de mis ojos. En aquel momento se me hizo imposible explicarlo, la oscuridad estaba por todos lados, era imposible ver, sentía a la muerte respirando su helado aliento en mi nuca. Levanté mi mirada, y logré ver una pequeña luz al final del pasillo. - ¿Estoy muriendo? No, sigo respirando, ¿Una salida? – Mis esperanzas se renovaron. Con pocas energías, me levanté de mi paradero y comencé a caminar casi a ciegas por aquel interminable pasillo.

Lo siguiente me sigue sorprendiendo hasta la actualidad. Caminé y giré, siguiendo el tenue rayo de luz. Y allí fue cuando mi boca se abrió por completo en señal de asombro. Estaba en presencia de un gran lago subterráneo, rodeado de estalagmitas de todos los colores existentes: Verdes, violetas, azules, rojas, etc. Pero lo que más me llamo la atención, fue que en el medio de aquel lago se erguía triunfante una gran estalagmita de color dorado. Esta era tan alta que casi tocaba el techo de la cueva que, para mi suerte, daba un pequeño agujero por donde la luz se colaba.

Corrí intensamente hacia el agua para poder lavarme la cara. Llene mis manos con el fluido cristalino, cerré mis ojos y me empapé la cara. Al abrir los ojos y contemplar mi reflejo en agua quedé perplejo. Mis ojos, por primera vez en mi vida, eran del mismo color. Rojos con un solo punto negro. - ¿Qué es esto? ¿Qué me sucedió? – Estaba completamente intrigado, pero ene se momento mis ojos volvieron a la normalidad. – Espera un momento – Me dije – Quizá, quizá esto sea lo que tu padre ah estado hablando, quizá y tan solo quizá… por fin desperté el poder secreto que caracteriza a mi gente… - Reflexione, pero la única forma de saberlo era saliendo de aquella cueva con vida y hablar con mi padre.

Y emprendí mi escape. Subí por la dorada estalagmita hacia el techo, por suerte su estructura facilitaba la escalada, pero había que emplear fuerza de cualquier manera. Una vez llegue al techo, recordé la prueba. Destruí una pequeña parte de la estalagmita dorada y logré escabullirme fuera de la cueva. Mi siguiente paso fue enfrentar a mis amigos, para luego mostrarle a mi padre el nuevo poder que logré adquirir.

122 Líneas.
Furawā
avatar


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.