¡Bienvenido,
Invitado!

¡Bienvenido a Naruto Legends!

Toda la información que necesitas para comenzar con el rol se encuentra en nuestra Guía para Nuevos Usuarios. Recuerda revisar nuestro Changelog para ver los cambios más recientes.

Últimos temas
Últimos temas
» Can we hunt the past? — Part. III [Viaje]
Hoy a las 2:34 am por Ofu

» "You are weak" | Oikawa's Profile
Hoy a las 2:17 am por Oikawa

» Misiones de Howaitohasu
Hoy a las 1:40 am por Sorey Bokushi

» MISIÓN DE RANGO [C]: [RIVALS NOT ALLOWED]
Hoy a las 12:25 am por Afrodita

» Seeking the truth
Ayer a las 11:49 pm por Kohaku ~

» Una aventura de búsqueda.
Ayer a las 11:27 pm por Gouki

» Agua y Fuego
Ayer a las 10:24 pm por Crodos

» "Give me power" - Oikawa
Ayer a las 8:20 pm por Kazuo

» Mysteries on the Aruma {D}
Ayer a las 8:12 pm por Fuka

» [Social] Regreso e ida
Ayer a las 6:32 pm por Uchiha Michi

» Training review || Increase in Chi
Ayer a las 6:13 pm por Kakuja

» Strange event under the tutelage of the damned || Past
Ayer a las 6:05 pm por Kakuja

» Some kind of monster.
Ayer a las 6:00 pm por Chrom

» Misiones | Noche
Ayer a las 5:52 pm por Noche

» Solicitud de mision por parte de Uchiha Michi
Ayer a las 3:34 pm por Uchiha Michi

» Pies over Life
Ayer a las 3:17 pm por Uchiha Michi

» Encounter with the hunters || With Aaron
Ayer a las 9:06 am por Aaron Sureddo

» Revisión de Entrenamientos - H Uchiha
Ayer a las 8:07 am por H Uchiha

» Primer Entrenamiento: Fuerza
Ayer a las 8:01 am por H Uchiha

» Tablón de Misiones - H Uchiha
Ayer a las 5:59 am por H Uchiha

Lorewalker

Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

Créditos

Naruto Legends Rol Forum by Naruto Legends Staff is licensed under a Creative Commons Reconocimiento - No Comercial - Sin ObraDerivada 4.0 Internacional License.

El diseño gráfico del foro (HTML/CSS) es fue creado por Sargas (Nemuri) para Naruto Legends. Las imágenes fueron tomadas de Deviantart, Artstation y pertenecen a sus respectivos autores.


El Gnomo y El Gigante, un encuentro de circo.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

El Gnomo y El Gigante, un encuentro de circo.

Mensaje por Fuantei el Dom Sep 16, 2018 3:47 pm

La caída desde la cima de la muralla era aproximadamente de seis metros, algo que Fuantei podía manejar con facilidad. Cuan felino aterrizó con suavidad, flexionando las rodillas y apoyando los brazos en la tierra, quedando en una especie de posición cuadrúpeda, para así amortiguar el impacto de la caída. Por primera vez el Kaguya se sentía vivo en verdad. Inspiró profundamente frente a la fuerte brisa que agitaba su larga cabellera y vestimenta, una vez que se irguió nuevamente. Se preguntaba que le depararía el destino ahora que no se encontraba detrás de unos barrotes, aunque algo era seguro: no iba a permitir que nadie más pretendiera darle órdenes o le quitara la libertad que había alcanzado. Le arrancaría la tráquea con sus propias manos a quien lo intentara o moriría en el intento.
Ha llegado el momento de divertirse —dijo hacia sus adentros, mientras que permitía que su largo fleco cubriera nuevamente la mitad de su rostro—. Veamos que tiene este mundo para ofrecerme.
Ahora bien, no nos detendremos mucho en esta parte del viaje Fuantei. Normalmente los momentos tranquilos y agradables suelen ser obviados o no se toman muy en cuenta. Lo tiempos desagradables son los que más importancia se le dan. Situaciones en las cuales los involucrados se ven rodeados por baños de sangre, desgracias familiares, enfermedades terminales, etcétera. Solo diremos que el principio de este largo trayecto no hubo contratiempo alguno. No más allá que tener que lidiar con la fría noche y hallar resguardo de las criaturas silvestres que asechaban bajo el manto de la noche, y que la comida y la bebida disminuían alarmantemente con el correr de las horas, a pesar de la buena administración de dichos suministros. Iba a tener que hacer una parada técnica antes de proseguir con su camino. La Capital parecía ser un buen lugar.


***


La Capital del País de La Tierra era algo totalmente nuevo para el Kaguya. Había logrado hacerse pasar por un vagabundo y abordó una carrosa, cuya familia incluso le dio de comer, puesto que ya no le quedaba absolutamente nada. El padre de aquel núcleo invitó a sus hijas, esposa e incluso al mismo Fuantei a que se asomaran desde el interior del carromato y le dieran un vistazo a las imponentes murallas que rodeaban a la metrópoli. Las mismas no tenían comparación con las de la aldea de la cual había escapado, empezando que estas estaban hechas de rocas, mientras que las de aquel pueblucho eran de madera.
¿Es la primera vez que viene a la Capital? —Preguntó el conductor—. Espero que no venga a dar problemas. Lo digo por su fachada, aunque se ha comportado bien durante todo el viaje… a pesar de su extraño comportamiento. Pero como le parece divertido a mis hijas….
Ihi, hi, hi, buen hombre —replicó Fuantei—, como vio durante todo el trayecto, soy bastante inofensivo. Soy un pobre vagabundo que busca la manera de subsistir y buenos chistes. Por cierto, tengo que felicitarlo por la esposa que tiene. Es bastante cómica.
¡Y vaya que la madre de la familia sí que hizo reír a Fuantei! Le había contado varios chistes y un par de veces todos creyeron que la carreta se volcaría con la fuerte risa y pataletas del gigante, pues la carreta se bamboleaba amenazantemente de un lado a otro.

Cuando por fin llegaron al inmenso arco que invitaba a entrar a La Capital, la diligencia fue detenida por los guardas que custodiaba la gigantesca entrada. La seguridad por obvias razones era más estricta aquí, y no se sintieron muy tranquilos al ver aquel ente de casi dos metros sentado en el carromato, las piernas exageradamente recogidas debido a su estatura, sonriéndoles cual idiota. Sin embargo, el conductor les dio una explicación de quien se trataba, incluyendo las manzanas que había en la mochila de Fuantei, las cuales les fueron regaladas por la familia mientras que encontraba un trabajo digno dentro de la capital.
Está bien —dijo el oficial de mayor rango que custodiaba la entrada—. De igual forma será difícil que haga alguna fechoría y no nos demos cuenta. Los criminales aquí siempre caen, tarde o temprano.
Pero estas palabras no inmutaron al cenizo, quien seguía sonriendo, exasperando a los milicianos que allí se encontraban.

Espero tenga buena fortuna aquí y encuentre un empleo digno —dijo el padre de familia mientras que Fuantei descendía de la carreta, una tarea complicada ya que el techo de la misma era bastante bajo frente a la altura del grisáceo—. No cause problemas.
Y yo espero que algún día nuestros caminos se vuelvan a cruzar —contestó con amabilidad Fuantei, quitándose el sombrero y haciendo una reverencia—. Me agrada mucho los chistes de su esposa, ihi, hi, hi.
No hubieron más palabras, pues el cenizo se dio la vuelta y comenzó a caminar por lo que le presumía era la calle principal. Estaba abarrotada de personas, quienes por cierto no le miraban con mucho agrado. Una niña, cuando pasó con su madre por el lado derecho del Kaguya, se aferró del brazo de su progenitora como si éste fuera un pervertido que pensase raptarla. Y no hay por qué culpar a la pequeña, bastaba ver aquel gigantesco ente y su fachada para salir corriendo despavorido si se le encontraba en un callejón solitario a mitad de la noche. Sin embargo, esto no parecía desanimar a Fuantei.

Ahora bien, el titán tenía claro que debía abastecerse, pero lo más sensato era conocer primero la capital. Esto posiblemente le llevaría días, pero era mejor eso y mendigar por ahí, o buscar un trabajo, por más denigrante que fuera, que caer tras las rejas en caso de que lo agarraran con las manos en la masa. En caso de huir siempre era mejor conocer el terreno.
Primero buscó información sobre el mercado más grande que hubiera en la localidad, con la excusa de buscar un trabajo de monta-carga. Por supuesto que tuvo que tantear entre varios aldeanos, ya que la mayoría buscaba alejarse apenas el gigante se les acercaba, sonriendo. El tiempo de encierro parecía no hacerle entender que cuando eres semejante bestia no podías ir con una tétrica sonrisa de oreja a oreja e irrespetar el espacio personal de las personas, llegando al extremo de estar a centímetros de sus rostros. No obstante, una viejecita tuvo la amabilidad de indicarle la dirección, y ella parecía no temerle a Fuantei, después de todo la octogenaria había vivido suficiente. Ya estaba prepara para morir de un infarto de un momento a otro.

El mercado cuya dirección le habían facilitado quedaba al suroeste de La Capital. Mientras que Fuantei caminaba, oteaba los alrededores, cada callejón, cada recoveco, con suma atención. Había un sinfín de establecimientos, uno al lado del otro, ofreciendo un sinfín de productos: desde comida hasta afrodisiacos. El Kaguya se preguntaba para qué funcionaba esto último.
Al tiempo que mordía una de las manzanas que le habían obsequiado, un gran estruendo llamó su atención. El sonido venía de una especie de bar que quedaba al otro lado de la avenida. Unos sujetos, que no precisamente aparentaban ser buenos ciudadanos, rodeaban el establecimiento, mientras que las personas comunes comenzaban a alejarse apresuradamente del lugar, seguramente algunas de ellas en búsqueda de las autoridades. El único que se mantuvo en los alrededores fue Fuantei, cuya esmeralda mirada, bajo la mata de pelo, brillaba debido a la gran curiosidad que sentía.
Al parecer las cosas se pondrán interesante más rápido de lo que pensaba —dijo hacia sus adentros—. Tal vez  haciendo una “buena” acción me recompensen y así me evito problemas, aunque lamentablemente tendré que meterme en uno primero.
Fuantei
avatar


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.