¡Bienvenido,
Invitado!

¡Bienvenido a Naruto Legends!

Toda la información que necesitas para comenzar con el rol se encuentra en nuestra Guía para Nuevos Usuarios. Recuerda revisar nuestro Changelog para ver los cambios más recientes.

Últimos temas
Últimos temas
» Ryo Gameshi-Misiones
Hoy a las 10:51 pm por Ryō Gameshi

» Just for a reason {Kazoku}
Hoy a las 10:45 pm por Ryō Gameshi

» A step towards the future
Hoy a las 10:44 pm por Belladona

» Tablon de misiones de Sabat Uchiha
Hoy a las 9:30 pm por SSabat

» Perfil Sabat Uchiha
Hoy a las 9:25 pm por SSabat

» Ficha Sabat Uchiha
Hoy a las 8:47 pm por Ichimaru

» Entrenamiento Belladona
Hoy a las 8:31 pm por Belladona

» Tablon de Misiones de Saab Nara.
Hoy a las 8:02 pm por Saab Nara

» Tablón de Misiones·Kaile Kaguya
Hoy a las 12:57 pm por Gakumon

» NPC's de afrodita
Hoy a las 12:28 pm por Gakumon

» No todo es como uno espera que sea.
Hoy a las 4:52 am por Samekage

» Pasado: For you, and your denial | Dohko.
Hoy a las 3:07 am por Dohko

» Un asunto con resultados Explosivos// Ubbe
Hoy a las 2:43 am por Azteroz

» Liberation of the Past
Hoy a las 12:41 am por Belladona

» Evils Spirits ► Polka Uchiha
Ayer a las 11:51 pm por Ittoki

» Pasando lista
Ayer a las 11:15 pm por Manuel Roelofs

» Manuel Roelofs [ID]
Ayer a las 9:56 pm por Manuel Roelofs

» Las letras y los mercenarios no son compatibles
Ayer a las 9:28 pm por Aaron Sureddo

»  Bones of Luck of Hikari
Ayer a las 8:47 pm por Loremaster

» The clash of swordsmen [Hiro vs Kagetane]
Ayer a las 8:37 pm por Hikari Kaguya

Lorewalker

Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

Créditos

Naruto Legends Rol Forum by Naruto Legends Staff is licensed under a Creative Commons Reconocimiento - No Comercial - Sin ObraDerivada 4.0 Internacional License.

El diseño gráfico del foro (HTML/CSS) es fue creado por Sargas (Nemuri) para Naruto Legends. Las imágenes fueron tomadas de Deviantart, Artstation y pertenecen a sus respectivos autores.


Belleza con racha de coquetería (Siegfried Domain, Miu miu, Gio Ptery y Jinzo)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Belleza con racha de coquetería (Siegfried Domain, Miu miu, Gio Ptery y Jinzo)

Mensaje por Siegfried Domain el Lun Ago 31, 2015 12:47 am

Spoiler:
Lugar de la misión: País de la tierra | Castillo Shinobu
Tipo de misión: Misiones específicas
Descripción de la misión: La mansión deL acaudalado feudo de Sakae Shinobu está de fiesta en un desenfreno que parece el fin del mundo. Es indudable que toda la gente de buena presencia en el área estará asistiendo, y este peculiar encuentro levanta sospechas entre el feudo de Ganryu, que por su parte a enviado a una de sus ninjas además del apoyo de dos miembros del país del viento y un miembro del país del agua para que le informen de los sucederes de esta particular festividad. El apoyo de estos ha sido pedido directamente por el Daimyo ya que por ser desconocidos sería más fácil instaurarlos como espías. Claro, se les pagará acorde a la labor que ejecuten. Un detalle a tomar en cuenta es la estricta vigilancia dentro y fuera de la fiesta, por lo que la única justificación que el Daimyo de Ganryu pudo pensar fue la de emplear a los espías en indumentario de Geishas, para que figuren como parte del entretenimiento del lugar. Debido a que Sakae Shinobu favorece la presencia masculina, y más cuando son jóvenes de rostros hermosos, sus presencias podrán mezclarse con el ambiente aún más efectivamente.

Recompensa de la misión: 1000 Ryō (両)
Extensión mínima de la misión: 70 Líneas | Hasta terminar la misión.

Aquella era un atardecer tranquila, no habían demasiados ventarrones ni mucho calor del cual quejarse, el clima estaba siendo complaciente con los lugareños del país de la tierra. Las cordilleras y las rocas ofrecían sombra que a ciencia cierta no era necesaria, todo se notaba muy pacífico en esa nación. Siegfried había viajado desde temprano, cosa rara en él pues su costumbre era descansar o poner obstáculos que le impidieran salir a una hora anticipada. Por su mente sólo pasaba la idea de que tenía que ir hasta el país vecino, sitio donde haría su próxima y curiosa misión. Le daba pereza el tener que viajar, no quería hacer todo ese recorrido que hasta ese momento, era el más largo para el marionetista novato. Pero lo peor de todo no era eso, lo que el muchacho se temía era el volver a perderse en un sitio ajeno, tal y como le había pasado en el país de la Lluvia – Ya me estoy empezando a acostumbrar a esto – se quejó por lo bajo, refiriéndose al hecho de que esa ya era otra misión en la que le mandaban a ir a tierras extranjeras – Al menos me darán un poco más de dinero – sus palabras trataban de conformarle al tiempo que salía de su casa con todos sus artilugios y armas ya listas.

Su viaje no tuvo mucho que decir, todo transcurrió de manera normal, sin altercado alguno que detuviera el paso de un flojo joven que se trasladaba prácticamente de mala gana. Atravesó el país de la luna con un paso tan distraído como lento, no se detuvo a admirar la apariencia que guardaba dicha tierra con respecto a los otros lugares que había conocido. Este hizo un par de paradas para evidentemente descansar, aunque obviamente él tomaba eso como excusa para no tener que hacer un trabajo mucho más pesado y ansioso. No le gustaba esa idea de estar moviéndose fuera de su país natal, mas esa misión en particular le otorgaba una suma en Ryus mucho más alta de lo acostumbrado por el shinobi novato. En cierto modo estaba algo contento por la idea de ganar mucho más dinero, pero el problema era lo que conllevaba eso, y es que el hecho de tener que movilizarse de una manera tan aparatosa, no era la mejor forma de trasladarse para un flojo como Domain.

La misión pasó por los pensamientos del titiritero, siendo que esta era algo rara al menos desde la percepción de un joven que no había hecho muchas peticiones en su vida. Es decir, el hecho de que tuviera que formar parte de una indumentaria de Geishas no le desagradaba, pero la verdad era que le parecía raro el tener que hacer eso cuando podrían haber hecho una labor de espionaje común y corriente – Habrá que cumplir órdenes – afirmó el muchacho ante lo que ocurriría; lo importante era completar la misión de manera exitosa para cobrar su recompensa e irse a su casa a descansar – Que cosa más problemática – su mente no podía estar más encasillada en un pensamiento, la vida de un ninja no era nada fácil y Sieg estaba comenzando a notarlo.

Cuando por fin estaba en los terrenos del país rocoso, Domain notó casi inmediatamente la diferencias que existían entre este y su país natal – Al menos no es un cambio tan brusco – pensó el muchacho pues a su mente venían las otras naciones que ya había visitado con anterioridad, y que además se diferenciaban mucho del país del viento. Preguntó a un par de personas la ubicación del castillo de Shinobu, sitio que serviría como referencia para saber donde se llevaría una reunión antes de empezar la misión. Cuando llegó, no hizo otra cosa más que dirigirse a la puerta de la cabaña donde se encontraría con sus compañeros de misión, siendo que allí podrían al menos cuadrar algo. Su mirada se posó hacia los lados, estaba buscando con algo de insistencia a otras personas que al menos tuvieran apariencia de ninja, aunque realmente no sería muy complicado encontrarlos ya que prácticamente era el único que se encontraba por allí se cerca – Supongo que soy el primero en llegar – comentó el muchacho al tiempo que se sentaba en el suelo a sus pies para descansar un poco

Spoiler:
Lamento haberme tardado tanto en hacer el tema


Última edición por Siegfried Domain el Lun Ago 31, 2015 8:24 pm, editado 2 veces (Razón : Tuve que editar algo)
Siegfried Domain
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: Belleza con racha de coquetería (Siegfried Domain, Miu miu, Gio Ptery y Jinzo)

Mensaje por Jinzo el Lun Ago 31, 2015 8:38 pm

Entre la maleza alta y mojada, se podían escuchar los pasos presurosos y marcados de alguien que quería abandonar con diligencia las tierras del país de la hierba con dirección al cruce fronterizo – No… puedo creer…que esté en medio… de este lío – resoplaba bajo el joven Jinzo mientras apartaba con sus manos el espeso follaje por el cual pretendía escapar y burlar su paradero, sin que tuviera ninguna certeza del camino que recorría.

Tras varios minutos de toparse con monte y solo eso, se abrió paso a través de una senda de tierra que constituía la vía para llegar al país vecino. Con frenesí, trató de llegar hasta ella para buscar un escondite, no sin antes descubrir que su posición era algunos metros por encima, por lo que no pudo evitar trastabillar y golpearse mientras bajaba la ladera. Cuando supo que se encontraba en suelo firme, inadvertidamente se percató de la presencia de un caballo a su izquierda cuyo relinche asustadizo despertó su más profundo sentimiento de miedo. Tanto, que sus ojos se abrieron más de lo normal y su cuerpo no le respondió por tiempo breve. Sin embargo, luego de unos segundos, recobró su valía para continuar, pero cuando quiso dar el primer paso, una voz lo detuvo – ¡Alto! – Se escuchó penetrante desde las cercanías del carruaje al cual estaba atado aquel caballo – Cálmalo – ordenó la misma voz, mientras la silueta de su humanidad se iba haciendo más nítida ante los ojos del Kami – ¿Qué haces aquí? – Inquirió recio el hombre, al tiempo que iniciaba un cruce de miradas para tratar de develar el rostro del muchacho – Huyo – respondió tajante el pelinegro entretanto su rodilla derecha tocaba el suelo y su rostro se iluminaba con la presencia de aquel ser.

Una conversación breve entre ambos protagonistas permitió a Jinzo eludir la persecución de que era objeto, logrando conciliar con el sujeto un trato que prácticamente le salvaba la vida. En su gesto de agradecimiento, el Kami estuvo presto a escuchar una oportuna propuesta proveniente de aquel hombre de tez morena y postura bravía. Varias condiciones para la faena coincidían con sus características, terminando finalmente en su contratación y posterior disposición a las órdenes – Escóltalo hasta las afueras del castillo, él será el último. Nos reuniremos a la hora acordada... No olvides pasar por el feudo para recogerla a ella – Dijo aquel hombre, partiendo hacia otra dirección encima de un segundo corcel. Fue entonces que su camino hacia el país de la tierra para emprender una labor de espionaje comenzó en medio de su poca fortuna hasta ese momento.

De camino al sitio de encuentro, bajo el ocaso colorado del firmamento, aun trataba de asimilar la cadena de infortunios que lo llevaron a ser perseguido por maleantes. Nada le resultaba más desconcertante que saber la magnitud de las decisiones que estaba tomando – Ja, que descuidado me he vuelto. Mis padres ni se imaginarán hasta dónde he llegado – Dijo para sus adentros en medio de una risilla que denotaba su satisfacción por la aventura, pero que develaba al mismo tiempo su inquietud por la situación que le había correspondido afrontar.

Dentro del carruaje, como parte de las directrices de la misión, se encontraban cuatro cajas, las cuales debía hacer llegar hasta una cabaña a las fueras del castillo en compañía de otro de miembro. Dentro de las mismas, yacían las vestimentas – Creo que será un desafío personal jeje – Comentaba con algo de humor al abrir una de ellas y darse cuenta de la feminidad de las usanzas. Minutos más adelante, tras haberse detenido cerca en una colina que formaba parte de los linderos del Feudo cuyo poderío estaba en favor de la misión, la presencia de una fémina se hizo más notoria una vez ésta abrió la puerta del carruaje y tomó asiento - Hola - Atendió el joven Kami al tratar de cruzar miradas con ella, concediéndole en tal caso una sonrisa como muestra de amabilidad - ¿Todo listo? - Preguntó el cochero, dando por sentada la respuesta y poniendo en movimiento una vez más el carruaje. Ante la mirada vivaz del pelinegro, la chica se trataba del otro miembro faltante que le haría compañía hasta el Feudo fronterizo, su imagen le producía cierto sosiego pero no con ello debía relajar sus ánimos.

Eventualmente, para llegar hasta la cabaña con la carga intacta, sugirió a su acompañante personificar desde el primer momento la forma y actitud de una geisha, para poder justificar el hecho del carruaje y burlar el control fronterizo dispuesto por Sakae Shinobu. Se encimó, como pudo, todo el ropaje que estaba en la caja, con algunos accesorios y una peluca, pero sin lograr terminar el maquillaje a plenitud. Para tapar un poco su rostro mientras era visto por los guardias, usó un abanico que sólo permitía ver su mirada – ¿Cómo actúa una geisha? – Pensó en medio de la pésima actuación que protagonizó cuando uno de los vigías miró por la escotilla, solo logrando guiñar su ojo toscamente en un intento por no dejar que una gota de sudor entrara en el mismo. Con un poco de suerte, tanto el cochero como sus pasajeros lograron pasar hasta adentrarse en la ciudadela.

La noche ya comenzaba a caer en el lugar. Varias luces se encendían al son de la celebración que se aproximaba – Los esperaré aquí – Dijo quien había fungido como conductor de aquel carruaje luego de ubicarse en una zona aislada de la ciudad hasta aguardar el momento. Una vez contó con la certeza de haber traspasado la seguridad del Feudo, Jinzo se escabulló por entre el pequeño bosque que lo separaba del Castillo, cargando consigo dos de las cuatro cajas y esperando contar con el acompañamiento de aquella linda fémina quien cargaría las otras restantes. Divisó la cabaña unos cuantos minutos después, guiado por las instrucciones preliminares para dar con su ubicación. Al llegar, aun vestido con aquel ropaje femenil, se percató de la presencia de otro sujeto, con quien trató de cruzar miradas para tratar de infundir temor en él (Ok no xD). Pensando que se trataba de uno de los colaboradores de la misión, tomó la decisión de entrar a la cabaña, colocando las cajas encima de una mesa y posteriormente tomando asiento – Bueno, ahora solo queda esperar – Finalizó con un suspiro que le concedió algo de tranquilidad entre tanta diligencia, a la vez que le ofrecía una sonrisa a su acompañante y permitía el paso de la muchacha al interior.

Spoiler:
Bueno, el post me quedó algo extraño xD. Me tomé algunas libertades ya que no contamos con un narrador. El sujeto que relato al principio es el encargado de ultimar detalles para la misión, el "intermediario", será el último en llegar. Para mayor fluidez, a quien le corresponda postear de último podrá narrar su llegada y posterior instrucciones. Tuve la idea de que todos entraramos en el carruaje vestidos de geishas y tratar de mezclarnos un poco xDD (esto podría formar parte de alguna de las instrucciones que nos dará el intermediario cuando llegue). También me tomé la libertad de ser el último "contratado", dada las condiciones que describí en el post. Bien, creo que eso es todo, pueden añadir lo que sea.

Intermediario: #ff3300
Cochero: #006666


Última edición por Jinzo el Mar Sep 01, 2015 9:54 pm, editado 2 veces (Razón : Para acoplar el siguiente post a la situación.)
Jinzo
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: Belleza con racha de coquetería (Siegfried Domain, Miu miu, Gio Ptery y Jinzo)

Mensaje por Miu Miu el Miér Sep 02, 2015 1:42 am

Genji Yuichi era un hombre honrado cual hubiera preferido estar muerto antes que disfrazar a alguno de sus hombres de geishas, por lo menos eso se rumoraba. Igual sus hombres eran muy velludos, musculosos y rudos como para el trabajo, esa era la razón por la cual había optado por encontrar tres hombres lampiños dispuestos a hacer el trabajo sucio, en compañía de una kunoichi de su feudo claro estaba. Pero Miu solo estaba al tanto de algunas cosas, como qué tendría una misión junto a tres desconocidos, se le había informado que un carruaje la recogería para llevarla al lugar indicado y que debía esperar en cierto lugar a cierta hora pues de recogerla cerca de los territorios del feudo Ganryu podía delatar cierta jugarreta del hombre, así que se había tomado aquello con cautela y justamente esperaba el transporte lo suficientemente lejos de ese jugar.

– Qué fastidio – murmuró colgada en uno de los múltiples arboles que adornaban el paisaje, ya había olvidado la cantidad de tiempo transcurrido desde su llegada a esa zona, pero justo antes de desmayarse por su inconmensurable aburrimiento, a pocos metros pudo escuchar el sonido de cuatro ruedas, y el galopar de unos caballos – Parece que ya vienen por mi – Pensó, mientras forzaba la mirada en busca del transporte, que efectivamente se trataba de un carruaje al poder lograr divisarlo. Un hombre de piel bronce y morena, con un cabello blanco y alborotado, mejor conocido como el jinete, ordeno a estos detenerse. – Tomori… ¿Miu? – Inquirió el apuesto caballero, mientras observaba un papel, tal vez con los nombres de los integrantes de la misión. – Sí, soy yo. Muchas gracias. – Acto seguido el hombre comunico a la chica los detalles de la misión, de los cuales ya estaba al tanto, solo que informándole del resto de aquellos detalles de los cuales no estaba informada, la joven bajo del árbol, para entrar en el carruaje y encontrarse con otro hombre, aunque ese mucho más joven que el anterior.

– Hola, mucho gusto – Sonrió, devolviendo así el gesto de amabilidad mientras notaba la curiosa tonalidad de los ojos de su compañía. – ¿Qué es eso? – Preguntó sorprendida, pues en sus cortos catorce años de edad, nunca había visto ojos de dos tonalidades diferentes. Por lo cual descaradamente invadió el espacio personal de su acompañante, sentándose no solo a su lado, sino acercando su rostro para ver mejor el par de ojos. – ¡QUÉ OJOS TAN BELLOS TIENES! – Gritó en la carroza como si se tratara de una fanática loca. Para luego de un par de minutos recuperar la compostura y superar los ojos de su compañero, dedicándose ahora a seguir los consejos de este, en cuanto a la vestimenta. Dentro de las cajas se encontraban ostentosos kimonos, maquillaje, pelucas y diversos accesorios perfectos para una fiesta de la alta alcurnia.

– Bueno, si tu lo dices – La kunoichi era muy quisquillosa como para colocarse cualquier kimono. – No, no, no… – por lo cual abrió cada una de las cajas para así decidir que kimono combinaba mejor con el color de sus ojos, y fue un kimono de color violeta el cual eligió, porque el resto de los colores no le favorecía según su criterio. Logrando burlar gracias a las vestimentas colocadas la seguridad de Sakae Shinobu. Luego de un par de minutos la carroza se detuvo, ocultándose entre las sombras que varios árboles le proporcionaban en combinación de la pronta noche, lo cual lo hacía casi  indetectable al ojo humano,  el jinete había indicado que debían llevar las cajas hasta cierta cabaña, su compañero se había llevado dos cajas al igual que Miu y esta le seguía desde muy cerca, hasta llegar a una pequeña a donde se les había indicado, lugar en el que aguardaba una tercera entidad. – Mucho gusto – sonrió al tercer muchacho para colocar las cajas en el suelo de madera.

– Vayan preparándose. – Comento luego de un suspiro, tomando el maquillaje y los accesorios para terminar de arreglarse como era debido, pues en el ya mencionado transporte maquillarse bien se le había complicado. – No sean tímidos si necesitan ayuda con el maquillaje o el cabello. – Dijo manteniendo su sonrisa, aplicándose más base blanca de la que ya llevaba en su rostro y cuello. – Por cierto, mi nombre es Tomori Miu encantada, ¿Ustedes como se llaman?
Miu Miu
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: Belleza con racha de coquetería (Siegfried Domain, Miu miu, Gio Ptery y Jinzo)

Mensaje por Gio Ptery el Vie Sep 25, 2015 10:35 pm

Ya era habitual la presencia del muchacho dentro de los aposentos privados de la ostentosa Daimayo del feudo Tengoku. El rubio se habría convertido en uno de los shinobis más confiables del feudo a pesar de su corta experiencia dentro del mundo shinobi, dado sus comienzos como artista de circo. La mujer se encontraba revisando su guardarropa, lanzando por los aires cada kimono que encontraba en su camino sin dirigir siquiera la mirada el joven de cabellos dorados. – Ehm… Teiko-sama – musitó el joven para llamar la atención de la fémina, la cual dejó lo que estaba haciendo y reparó en la presencia del muchacho – ¡Oh, has llegado! – Dijo con un deje de sorpresa, a lo cual el muchacho respondió cerrando sus ojos y bajando la cabeza moviéndola en señal de desapruebo. – ¿Me mandó a llamar? – Inquirió el joven retomando su compostura, la fémina era una mujer muy poderosa y seria, pero a la vez era muy peculiar y extravagante, una vez que entraba en cierta “confianza” con alguien la misma no reparaba en sus acciones – Si Gio, te mande a llamar – Respondió, incorporándose para luego acercarse lentamente al muchacho – Tengo una misión para ti, el feudo Riku-Gui, liderado por la… el Daimayo Sakae Shinobu en el País de la Tierra está dando una celebración de niveles colosales – Explicó – No es ninguna novedad que dicho Daimayo no sea respetado por aquellos que comparten tierras con él en el País de la Tierra, valga el juego de palabras, por lo que el feudo Ganryu y por ende su Daimayo Genji Yuichi sospechan de que dicha fiesta tenga fines ocultos… Me ha mandado un aviso de que necesita un shinobi de mi parte para infiltrarse dentro de la fiesta e informarle lo que encuentren en ella, por lo que he decidido que tú te encargarás de la tarea – El muchacho se encontraba ansioso por dicha oportunidad. La mujer siguió observando sus kimonos por un momento, hasta que por fin eligió entre el montón uno de color blanco que poseía grandes lunares rojos y estampados de palitos y hojas de bambú – Este te quedará de maravilla – Exclamó la fémina, a lo cual el joven quedo atónito y articulo su cara de tal forma que esta demostrara asombro – Ah sí, olvidé mencionarlo… tienes que ir vestido de geisha, debes apelar a tu experiencia en la actuación – Dijo con un deje de risa. El ilusionista tendría ciertos sentimientos encontrados, por un lado estaba ansioso por actuar por primera vez en mucho tiempo y por otro se encontraba medio incómodo de que su actuación sea sobre una geisha trasvertida. – Pe…Pero – Balbuceó inútilmente el joven, mientras la fémina le entregaba el kimono y éste, como si de un reflejo involuntario se tratase, lo agarró. – Por cierto, no serás Giovanni Ptery en esta misión, serás Taiko Shinsu, oriundo del País de las Nubes – Culminó. El joven ilusionista seguía en cierto estado de shock, mas no logró reusarse a la orden de su Daimayo – Esta bien Meiko-Sama… Si así lo desea... – Dijo, mientras se le notaba cierta alegría a la Daimayo respecto al recado encomendado, la misma sonreía como si estuviera reprimiendo una risa burlona. El joven observó el Kimono que la fémina le había entregado y no pudo reprimir que sus mejillas se ruborizaran. Pegó media vuelta y salió de aquel castillo.

***

Era la primera vez desde que había ingresado al país del viento que el joven iba a realizar un viaje fuera de las fronteras, la sola idea le llenaba de adrenalina su pequeño cuerpo, a sus 16 años de edad ya era considerado un shinobi importante en el feudo donde fue entregado como un regalo, tanto así que le habían confiado su primer misión de doble espionaje.

El viaje se tornó algo denso, la inmensidad del paisaje repleto de arena podría llegar a tornarse aburrido con el pasar de las horas. Luego de un par de horas, a lo lejos se podía divisar la frontera que separaba el País del Viento con el País de la tierra, por lo tanto, el joven podía divisar como de un metro a otro el paisaje de arena se convertía en un terreno árido plagado de rocas y algunos aislados bosques. El ilusionista redobló el paso, sintiendo que su viaje pronto culminaría y podría comenzar de lleno con la misión. En su espalda llevaba una pequeña mochila que contenía el kimono que la Daimayó le había confiado, si bien provenía del closet privado de la fémina, el mismo era a estrenar. Las piernas del joven por fin habían entrado en contacto con suelo completamente firme, símbolo de que ya había traspasado la frontera.

Paso poco tiempo cuando hizo contacto con el bosque del país, y en el mismo el muchacho comenzó a pasearse de rama en rama, haciendo volteretas que a la vista podrían parecer completamente inútiles, mas ya era un acto reflejo del joven, siempre se encontraba realizando todo tipo de volteretas sin percatarse de que lo hacía. Su atención se vió desviada hacia el sonido de los cascos de unos caballos, por lo cual no perdió tiempo alguno en localizar el paradero de los mismos. Aquellos iban remolcando un carruaje oscuro por el medio de dicho bosque. – ¿Será? – Se preguntó el muchacho dentro de su cabeza recordando las instrucciones y especificaciones que su Daimayó le había otorgado antes de su partida, las mismas establecían que debían infiltrarse dentro del territorio de Riku-Gui mediante un carruaje al cual debía interceptar. El muchacho no perdió tiempo, se adelantó sobre el carruaje y saltó hacia su techo, esperando que el carruaje frenara tras el impacto, lo cual fue lo que sucedió. El jinete quien manejaba el carruaje estaba preparado para arremeter contra el ilusionista, de no ser que este abrió su boca primero – Soy Taiko, no soy tu enemigo – Dijo el joven arlequín esperando que el monstruoso hombre frenara su ofensiva. Éste, sacó de su bolsillo una maltrecha hoja de papel que al parecer poseía los nombres de quienes habían sido invitados a la misión. – Taiko… Taiko… - Murmuraba mientras paseaba sus ojos sobre el papel – Taiko, si, aquí estás… Métete dentro del carruaje y no pierdas más tiempo – Sentenció el hombre.

El arlequín, acatando las órdenes, bajó del techo del carruaje y tras abrir la puerta, ingresó en el mismo. Dentro podían divisarse dos personas, una niña joven de al menos 13 años y un muchacho de pelos oscuros con unos ojos bastante peculiares. Sin más rodeos, se sentó a un lado del joven de cabellera oscura y se dispuso a seguir la corriente.

Se colocó el kimono, observando que el muchacho a su derecha también lo tenía colocado y entró en personaje. Una vez habrían pasado la inspección del feudo los tres shinobis se dirigieron hacia el punto de encuentro, una pequeña cabaña oculta en lo profundo de un pequeño bosque. Allí el joven se encontró con un tercer personaje, otro joven con cabellera azabache. La niña comenzó a maquillarse para dar comienzo a la misión mientras los demás esperaban el arribo del intermediario de la misión. – Mi nombre es Taiko Shinsu – Rompió el silencio que reinaba dentro de aquella cabaña - ¿Qué hay dentro de las cajas? – Inquirió mientras abría una de ellas. Para su sorpresa dentro de aquellas cajas se encontraba todo tipo de indumentaria para geishas, incluyendo un kimono. El ilusionista ya poseía uno, por lo cual comenzó a maquillarse con lo que encontró en el interior de la caja, pasándose base blanca por todo su rostro y pintando sus labios de un color carmesí. Era evidente que la vergüenza se haría presente en aquella extraña situación, mas no podía dejarse llevar por dicho sentimiento.

El silencio nuevamente fue destronado por el sonido de la puerta abriéndose. El intermediador había arribado a la cabaña. – Bien “muchachitas” – Bromeó aquel corpulento hombre quien luego de tronar sus nudillos comenzó a explicar la misión – Lo que deben hacer es simple, fuera del bosque en el camino encontrarán un carruaje todo emperifollado, una vez estén arregladas súbanse al mismo, el los llevara dentro del castillo. Su misión es desenmascarar dicha fiesta y ver que está tramando ese asqueroso de Sakae… - dijo con repudio – Ahora póngase listas, el carruaje les espera – Culminó, cerrando a puerta a sus espaldas

104 / 70 Líneas
34 Sobrantes


Spoiler:
PERDÓN! por la tardanza... Y perdón también por no manear mucho al intermediario, hice el post rápido y la verdad no se me ocurría nada mas... SALUDOS y PERDÓN de nuevo!
Gio Ptery
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: Belleza con racha de coquetería (Siegfried Domain, Miu miu, Gio Ptery y Jinzo)

Mensaje por Miu Miu el Mar Nov 03, 2015 9:28 pm

– Encantada Taiko Shinsu – Hablo la joven damisela de cabellos negros, para acto seguido aplicarse un fino labial rojo cereza y un rubor que recordaba al romántico rosado de las flores de cerezo en primavera, dando así los toques finales a su disfraz, mientras observaba a la cuarta entidad de cabellos rubios utilizar el maquillaje como un principiante, sin embargo, lo hacía mejor se podía decir que incluso mejor que Miu, cosa que le resultaba alarmante a la chica. Tras un par de minutos, en los cuales el silencio y para Miu, el aburrimiento reinaron.  El intermediario hizo entrada al pequeño lugar que era testigo de la transformación de los jóvenes para informar sobre lo que las “chicas” debían hacer.

Aparentemente un carruaje bastante ostentoso ya esperaba a las afueras en el bosque, y solo debían caminar hasta el, Miu se encontraba mas que lista, por lo cual decidió salir. – Yo estoy lista, las espero en el carruaje chicas. – Dijo con una cálida sonrisa – Entonces ya somos dos – mencionó el sujeto e cabello oscuro, con un tono de voz que denotaba flojera en el, un sujeto que para ella cuyo nombre aún era desconocido. Así ambos salieron de la cabaña para adentrarse en la oscuridad del susodicho bosque y dirigirse hasta el carruaje. Donde esperaba otro hombre de piel bronceada y cabello blanco, muy parecido al conductor anterior, solo que vestido de acuerdo a la ocasión.

– Usted me es muy familiar ¿No es de casualidad el mismo conductor del carruaje anterior? – Inquirió la joven por curiosidad. El hombre observo a las dos jovencitas curioso, mientras se colocaba unos lentes y observaba un pergamino que tenía en mano. – Seguro me confundes con mi hermano gemelo ¿No se suponía que eran cuatro geishas? ¿Qué paso con las otras? – Preguntó este, observando de aquí allá, en busca de las geishas restantes. – Seguramente por ahí deben venir – Contestó el muchacho de cabello oscuro algo cansado. – Que se le va a hacer, entren al carruaje y esperen a sus amigas dentro. – Hablo en tono un poco pedante, haciendo a Miu y al otro muchacho subir al carruaje.


***


Las señoritas ahora se encontraban reunidas en el ostentoso transporte en la vía, para la gran fiesta ¿Su anfitrión? Nada más y nada menos que Sakae Shinobu, en un lugar que se podía suponer estaría repleto de hermosos caballeros y viejas ridículas con trajes los cuales seguramente ni siquiera podrían caminar, efectivamente el carruaje se había detenido en un lugar acorde con las descripciones dadas con anterioridades, incluso con las descripciones que se imaginaba la joven. La mansión se iluminaba debido a numerosas luces colocadas minuciosamente en entradas y otras zonas del lugar. Los invitados continuaban llegando en lujosas carrozas bebiendo del más fino sake, con caballos repletos de adornos y plumas de avestruz. – Parece que este es el lugar – Pronunció Miu, mientras el hombre de piel morena bajaba de su asiento para abrir del carruaje.

– Bien, las acompañare hasta la entrada. No olviden su misión, no se distraigan, no beban mucho – Murmuró el caballero, tomando la mano de la joven Miu para ayudarla a bajar, realizando la perfecta actuación de un caballero de la alta alcurnia, para su sorpresa una alfombra roja la esperaba tanto a ella como a sus compañeros – Esto es demasiado lujo ¿No te parece? – Susurró al hombre, quien parecía incomodo con sus fachas. – Para serte honesto, no me gustan este tipo de eventos – Luego de acompañarla a la entrada, regreso al carruaje quizás para estacionarlo en algún lugar.

Se podía escuchar la música desde la entrada, el sonido de flautas, tambores y otros instrumentos que daban a entender que la celebración había empezado, pero dentro del lugar aquello era una completa locura, hombres bebiendo desde los ombligos de mujeres completamente bajo los efectos del alcohol, personas bailando como si el mañana no existiera, y para la joven era algo muy nuevo, pues nunca había estado en una fiesta, lo cual la abrumaba un poco – Bien, creo que iré por algo de beber – Pensó, acercándose al enorme bufet, disimulado sus verdaderas intensiones.

Spoiler:

Lamento la tardanza, de verdad, pero ustedes saben como es la vida de las personas trabajadoras (?) Por cierto, rolee a Sie para que no quedara en las nubes, si alguien más quiere manejarlo en el siguiente post para que no se quede por ahí en las nubes, puede hacerlo.
Miu Miu
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: Belleza con racha de coquetería (Siegfried Domain, Miu miu, Gio Ptery y Jinzo)

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.