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Lorewalker

Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

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Run [Tema Abierto]

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Run [Tema Abierto]

Mensaje por Sekihan el Lun Nov 02, 2015 11:06 pm

We always find ourselves entangled by the same fate. As if a certain magic we can nor will never fathom drives us to the same place, to the same person. I saw her too.  Have you looked into her eyes? Have you seen her walk away? I find myself lost in the mist, lost in my dreams, and I can never reach the place where she is standing. She is always leaving; she is eternally drifting away. Please give me a chance to perch into her eyes again! Why won’t you let me walk by her side?
Tell me what are her eyes looking at!



Sekihan se despertó atemorizado aquella mañana. Sudor frío le recorría el cuerpo entero, de vez en cuando escalofríos lo hacían temblar. Se recostó en su cama, enredado en las sábanas, intentando despejarse de aquellas imágenes y volver a lo mundano. Volvió a escuchar las aves celebrar el amanecer, escuchó al viento silbar entre las rendijas de las ventanas y la luz aclaró las formas de su cuarto. — Sólo una pesadilla. — se dijo, llevándose la mano al rostro y cubriendo los rayos del sol, demasiado fuertes para su vista.
Se enredó aún más con las sábanas al voltearse dándole la espalda a la ventana y abrazó a su almohada, hundiendo su cabeza en ella. Estaba cansado de ver escenas extrañas en sueños, y de soportar las horribles sensaciones en ellos aún perduraban por la mañana. Cada vez esas alucinaciones se extendían por más tiempo, socavando en la tranquilidad del joven. Aquella mañana se sentía observado, pero tenía la seguridad de que no era un simple fruto de su sueño.

Se sentó de repente y comenzaron sus ojos la búsqueda. Su vista borrosa no distinguía con mucha precisión las figuras. Esperó recuperarse y abandonó la cama. Abrió la ventana y observó a la ciudad, los árboles, las casas. Nadie sospechoso merodeaba en los alrededores, por personas sólo vio algunos aldeanos que transitaban una calle lejana.  Regresó la atención a su cuarto, e investigó en vano cada rincón. No buscaba a alguien ya, sus ideas se habían perdido en maldiciones de antaño. Supuso que alguna marca, alguna runa en la habitación podría dar señas de un ritual, pero no encontró más que polvo. Más espantado que desilusionado, decidió lanzarse al pasillo tal cual se había levantado, con un pantalón bastante suelto y nada más. No consideró que quienes vivían allí podrían estar despiertos, sólo salió sin más preocupación.

Paseó por los corredores, aun creyendo tener oportunidad de descubrir qué era aquello que lo molestaba. No era extraño que no encontrara nada en especial.
Mientras pasaba frente a una habitación como la suya, la puerta de ésta se abrió. — ¿Quién…? Oh, dioses, Sekihan. — se trataba de uno de sus vecinos, quien apenas amanecía frotándose los ojos. — Me despierta cualquier cosa, eras tú el que caminaba. — le dijo entre bostezos.

— Si… es temprano, ¿no?
— No han de ser ni las siete. Podrías haberte vestido al menos. — le dijo, viendo que llevaba casi nada puesto. — ¿Qué haces dando vueltas a esta hora de cualquier manera?
— Ah… si… no es nada, nos vemos.
No le dijo mucho más, sólo se volvió a su cuarto. Aún estaba algo aturdido, por lo que se sentó en su cama de nuevo mirando el suelo, y pensó qué podían significar todos aquellos sueños que había tenido en los últimos meses… y si había alguna manera de detenerlos.

Pasaron algunas horas de su meditación, hasta que alguien golpeó la puerta. — ¿Sekihan? — pero éste ni siquiera se había dignado a trabarla, por lo que se abrió con los golpes.

— ¡Ah! ¡Hombre! ¡Vístete! — reclamó la femenina voz que azotó la puerta tras verlo. Se recostó contra la puerta, avergonzada… aunque algo preocupada. Era anómalo encontrarlo así, tan hundido en sus pensamientos. “Se veía melancólico” se dijo la joven, pero jamás podría atisbar las razones del joven. — Tu maestro me ha enviado a llamarte, tendrías que haberte reunido con él hace unas horas… — comentó la joven tras la puerta.

— Lo sé. — respondió éste. Ya se había colocado sus ropas, y abrió la puerta. La joven se giró con gracia para verlo cuando salía. Siempre encontraba cautivante mirarlo a los ojos, esos profundos y espesos orbes escarlata. Misterios se escondían tras ellos, miles de secretos que muchos ansiaban oír. Pero los labios de Sekihan estaban sellados siempre por una sonrisa.
Sólo ése día la joven no encontró la alegría en su rostro, y los enigmas parecieron aflorar. La saludó con el virar de sus ojos, que se volvieron al suelo con prisa.



— ¿Tienes alguna misión? — preguntó la joven, algo incómoda por la corta conversación. Lo vio de espaldas, llevando una mochila algo demasiado grande para su gusto.
— No creo. — respondió éste, marchándose del lugar.

* * *

— Creo que estas pesadillas empezaron cuando fuimos por primera vez al país del fuego. — se dijo, recordando la noche de campamento en la cual despertó a todos con sus gritos. Se sonrojaba por recordar la vergüenza. — No sé si tendré alguna respuesta con ir allí… pero no es en vano intentarlo. — suspiró, acomodando la mochila al hombro.
Dejó atrás el país de la tierra y se internó en los bosques de la hoja, ocupando un mapa para guiarse, evitando perder el camino. El sol comenzaba a ponerse, por lo que decidió iniciar una fogata en una clara parte del bosque y descansar allí.
Pronto la oscuridad devoró el cielo, las estrellas comenzaron a poblar su vista. Las observó con cierta melancolía, como lejanas fantasías inalcanzables. Se recostaría a un árbol y allí intentaría dormir… sin mucho éxito. Extrañas figuras se hicieron presentes en sus sueños, mucho antes de lo que lo solían hacer en su país.  Apenas era medianoche, pero él no podía conciliar el sueño.
Apagó la fogata y decidió avanzar, bastante cansado siguió con el camino hacia la capital del fuego bajo la luz escasa de la luna.


Spoiler:
Tema abierto, para el que quiera rolear un rato cualquier cosa. Sea misión, entrenamiento, o simple ocio xD
Sekihan
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Itazura Sennyukan el Mar Nov 03, 2015 4:10 am

A conveniencia de su persona el joven rubio tuvo que concretar un acuerdo entre caballeros con una manada de hombres salvajes y vulgares, pero intrépidos y perspicaces comerciantes, más importantemente identificados como benefactores de un señor feudal del país de la tierra, el conocido y bienquisto Raiden Hiroyuki. Su caravana era de poco valor ahora que tenía mucho tiempo ya de cuando llegaron desde lejos, estaba casi vacía, se encontraban preparándose para retirarse del país del fuego, afanados por volver a su tierra natal a recargar mercancías tras tomar su merecido largo reposo.

Prométeme seguridad a mí y a mis hombres, entonces te llevaremos con nosotros, ese es nuestra condición. — exigía el más ancestro de entre todos esos hombres, un sujeto peculiar que rebosaba de más energía en su voz de lo que su apariencia y movimientos podrían demostrar. — Me alimentaran y me guiaran, eso pido, cubre mis necesidades y yo cubriré la de los tuyos. Y esa… — dejo una pausa breve observando por un instante a algunos de los hombres que le rodeaban, todos aparentaban desacuerdo, por algún motivo en particular que quizás esté relacionado a la intuición, pero nadie discutía puesto que surgía desde una necesidad para la pequeña comuna. — Esa es mi condición. — culmino con dudosa firmeza en sus palabras, aunque su semblante pálido era confuso, seco e inexpresivo, difícilmente podría negociarse con un hombre poseedor de esa apariencia y actitud. — Supongo que es un trato entonces.

•• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• •• ••

Al día siguiente por la noche solo restaba aparecerse en un sitio estipulado del bosque a pocos metros de la ciudadela. Antes de siquiera salir de su hogar improvisado en una posada el joven ocupaba una identidad diferente a su ser común gracias a los sellos realizados de una habilidad que frecuentaba muy a menudo; Piel pálida, cabellera recortada de tonalidad azulada, ojos completamente negros y vestimentas simples de tela en color blanco con bordes azules, incluyendo a la misma una bufanda que ponía a que cubriera la mitad de su rostro, aunque era únicamente para el frio. Por supuesto que así era como siempre lucia al entrar y salir de la posada mencionada anteriormente por lo que no era nada extraño para los que hay residieran, incluso uno que otro le saludaron humildemente con un nombre improvisado que les soltó sin más al llegar.

Me retiro, hasta luego a ambas. — menciono casi en un murmullo ya que allí en plena salida observo a 2 de las regentes del lugar en cuestión, quienes le escucharon y sonrieron amablemente despidiéndose, aunque sinceramente era una despedida redundante, no servía para nada a pensar del muchacho y aun así era como cumplir con lo que se esperaría de él tal y como se veía.

Pronto, gracias a su velocidad, llego a reunirse con los hombres y su caravana listos todos para marchar. No hubo saludos innecesarios, todos se prepararon en sus posiciones y empezaron a moverse rápidamente, antes de siquiera pasar 10 minutos se empezaron a mover en dirección al país de la tierra. — ¿Cuánto tomara esto? — pregunto el joven de cabellos azules de forma apacible, manteniendo al mismo tiempo su mirada hacia el cielo observando a la luna y caminando lentamente a la par de la caravana del ancestro. — 3 días, 2 si no tenemos problemas y descansamos lo mínimo. — respondió el anciano sin una pizca de que fuera alguna falacia, lo que simplemente irritaba la paciencia de Itazura, una parte de él quería gritarle sobre su prisa pero tendría que mantenerse a raya, controlarse para no llamar la atención y meterse en problemas como suele logra eventualmente.

¿Eso es humo? ¿Fuego? — dijo el joven tras lograr divisar en la oscura noche nubes de tonalidad negruzca, eran ligeramente tenues ocultándose entre el manto astral pero posiblemente debido a que se hallaba cerca es que se debiera el hecho de poder observarlas sin demasiados problemas.

Puede ser peligroso, adelántate, observa de qué se trata. — vocifero un sujeto claramente nervioso, a lo que el muchacho chisto con la lengua en queja casi sin notarlo. — Si, si. — musito acompañado de un fuerte bostezo, entonces se adelantó dejando la caravana y a todos los hombres atrás y empezó a moverse hacia desde donde había visto provenía el fuego.

Antes de siquiera avanzar 50 metros adelante pudo divisar una sombra singular acercándose desde unos 20 metros o así estipulaba, por el sonido, ya que su vista no le era tan clara debido a la penumbra, algo que normalmente afectaría a cualquiera. — Vaya ¿Y a quién tenemos aquí? — se dijo cuestionándose mentalmente, delatando una curiosidad que solo saciaban las palabras o las peleas. — Detente, si buscas conflictos estas en el lugar equivocado, extraño. — una forma nueva de dirigirse a un completo desconocido en campos también desconocidos, ya en este momento normalmente estaría dirigiendo su primer ataque mientras le interrogaba, pero el tiempo que el gastara aquí era el mismo en que la caravana estaría desperdiciando en llegar al país de la tierra y el con ella. La posición que tomaba no era defensiva, ni siquiera ofensiva, procuraba que aquel sujeto no tomara lo que viera y escuchara como una amenaza, aunque su forma de hablar, pedante por naturaleza, no cooperaría.

Observar a un ente aparecer desde el bosque le recordó a la primera vez que llego a uno de los grandes países y recibió un golpe de mapa en la cara como saludo, si esto se volvía a repetir seguro enloquecería, pero al menos la situación no pintaba para ese tipo de escenas. — ¿Me has oído bien, no? ¿Eres tú el que inicio el fuego, cierto? — dejo las preguntas en el aire y mantuvo su semblante delator de su intriga en si comenzaría un combate, un dialogo o simplemente seria ignorado por el contrario, solo estaba seguro de que lo que veía y escuchaba no era un engaño de sus sentidos, seguro parcialmente por lo menos.

Mokuton: Henge no Jutsu: Apariencia Aqui.

PostData:
Puede ser un rol de lo que desees entre entrenamiento y ocio, igual y esperamos a ver si se une otro loco o respondes mientras esperamos. :D
Itazura Sennyukan
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Kamissama el Mar Nov 03, 2015 6:53 am

Había pasado ya casi una semana desde mi primera misión para aquel señor feudal que ahora con tanto desdén nombraba mi señor, quien sin ninguna problema se dedicaba al exterminio de sus propias tierras y solamente estaba en busca del provecho particular, derrochando riquezas y propiedades, vidas y deseos ajenos, provocando en mi cuerpo un creciente sentimiento de odio para aquel ‘‘hombre’’, solamente deseando el momento en que me notase, que me diese una oportunidad de entrar en su vida y despertar cerca de él, cerca de su alimento o corazón, o de ser necesario, incluso en su propio colchón; haría lo que fuese necesario, si esto me permitía liberar a aquellas tierras de aquel tirano. Llevaba aproximadamente 2 meses en aquel feudo, acomodándome de la mejor manera posible, en medio de la podredumbre y la necesidad de tanta vida, logre instalarme en un hogar humilde pero con suficiente espacio para vivir de manera holgada durante la duración de  mi misión, todo gracias al salario que recibía por parte de mi verdadero señor feudal, Raiden,  quien aunque no fuese totalmente de mi agrado por su afinidad con la guerra y la actividad bélica en general, sabía que el derramar sangre en la naturaleza era algo normal, si lo que se deseaba era que el ecosistema creciese, siempre es necesario el alimentarse de la presa, o en este caso, el lastre que está deteniendo el crecimiento de nuestro país.

Flashback:

Aquel día, en el cual el sol era tenue y agradable, y las caricias del viento eran extra dulces sobre mi piel, sabía que sería un perfecto día para viajar, pues el viajar con una gabardina de cuerpo completo no siempre es lo más agradable, en especial cuando el día en específico tiene más de 30°C. Ese día en particular estaba emocionado y buscaba comenzar un viaje, el cual me llevaría por un momento al país del fuego, un lugar que solamente había visitado en una ocasión previa, y solamente porque el destino me había exigido mi presencia en el lugar. Todo me lleva a recordar aquella noche de Enero, cuando aún contaba con 17 años de edad, un poco antes de la fecha que –de manera arbitraria- asumí como mi cumpleaños, el primero de abril. Aquella noche en cuestión, el sol comenzaba a desfallecer. Fue entonces, cuando las estrellas comenzaron a mostrar sus dientes en el cielo, -un fuerte color plateado, y triangular- que sucedió. ¿Alguna vez se han preguntado cómo es presenciar una estrella fugaz? Pues ahora consideren la intensidad de la experiencia, con unos ojos como los míos, que me permiten ver la intensidad del momento… con la sola excepción de que aquello no era una estrella, sino una roca incandescente, que buscaba terminar con mi vida. Con un amplia variedad de colores, desde el rojo al amarillo, pasando por el anaranjado hasta por el negro –el color de la muerte- , un color que solamente veo, cuando algo va mal, cuando no puedo ver algo con claridad y que rápidamente relaciono con la muerte, pues si algo no lo puedo ver, es algo que me puede matar… un negro tan absoluto y fuerte, que sentía que podía verme con fuerza y determinación; fue un momento en que podía ver el abismo y que juro con determinación, el abismo podía verme a mí.

- Esto es un meteorito, shonen -. Dijo aquella persona con un aura totalmente calma, de un aura de tonalidad gris, con pequeños ápices de amarillo, al menos aparente y sugerido por su rostro firme y constante; podía ver la aparente felicidad en su rostro. – Ya veo… ¿y podría trabajarlo? -. Cuestione con fuerza, poniendo en duda sus capacidades, buscando una respuesta positiva, pues un arma forjada con aquel material, seguramente sería merecedor de mis habilidades… o eso me decía a mí mismo, pues, estaba seguro que las coincidencias en este mundo no existían, sino solamente lo inevitable, y que aquel meteorito no me había elegido como su diana como un acto fortuito, sino que se vio atraído hacia mí, casi como gravedad y magnetismo. ¿Destino? Bah, seguro tenía que ver con mi aura… ¿Qué otra situación me hacía especial? Estaba seguro de esto. – 10 meses -. Murmuro con confianza aquel viejo – Eso es lo que demorare en forjar el arma. -. Afirmo con seguridad, como podía ver por la forma irradiada en su aura, tan constante y segura. – Ya veo… sobre el precio, tenía que comentarle… -. Comencé, pues era el tema esencial de la faena y sabía que un trabajo de esa escala, sería complicado para pagar, por lo que tenía que saber por adelantado. – 100,000.00 Ryous. -. Sentencio, provocando que mi quijada golpease con fuerza el suelo - ¿¡100,000.00 Ryous!? ¿Qué está loco? ¿Pues qué va a usar en mi arma? ¿Oro? ¡Si ya le di todo lo que necesitaba! ¡Kechi! -. Declare con fuerza, sin temor a que me negase sus servicios. - ¡Calma! Si los materiales que usare para hacer tu arma perfecta y con las características que deseas, no se encuentran totalmente en este meteorito. Si gustas, puedo forjar tu arma por partes… 4 para ser precisas; mi primer trabajo costaría apenas 10,000.00 Ryous... -. Termino, mientras con decisión, sentí sus ojos en mi rostro, ausentes de emoción e indiferentes a su impasse, pues mi reacción anterior, fue suficiente como para conseguir que bajase su precio, pues sabia con precisión, que aquel hombre no dejaría la oportunidad de trabajar con aquel material especial. – ¡Trato! ¿Con quién tengo el gusto de hacer este trato? -. Dije, mientras extendía mi mano al aire, esperando recibir respuesta. – ¡Terra! ¡Yoroshikun!
-.

Había sido un largo viaje al país del fuego, donde una gran serie de animales se mostraba con mucha más frecuencia a la que estaba acostumbrado, pues los terrenos del país de la tierra siempre han sido mucho más estériles en comparación a los del país del fuego, un lugar que –francamente- eran como un gran baile de colores y emociones, vida en todo su esplendor y fuerza, algo que nunca se experimenta con tal fuerza en el país de la tierra y solo había vivido una vez anteriormente, en mi viaje previo al país del fuego. Justo me encontraba por comenzar mi viaje de regreso, pues acababa de conseguir mi nueva arma, la cual aún no estaba seguro de cómo llamar, lo cual me acomplejaba bastante. ¿Has tenido problemas poniéndole el nombre a algo o a alguien? Ahora imagina ponerle nombre cuando no puedes ver completamente su forma, solamente el aura que lo rodea, tu propia aura, la cual rodeaba de una manera tan perfecta mi nueva arma, que me hacía sentir mucho más fuerte y seguro de mi inversión, aunque notaba que mientras sostenía aquella arma en mis manos, no me era posible detener el flujo de aura; era casi como si esta se incorporase a mi sistema y comenzase a usar mi fuerza. Por suerte, yo tenía completamente el control de mi aura, por lo que decidía el consumo de aura, de tal manera que lo mantenía en el mínimo, a menos que desease formar algo con mi arma. En cualquier otra situación, decidía por simplemente llevarlo en uno de mis bolsillos.

Puedo decir que la vida es sencilla cuando no se puede ver la vida como los demás; una vida más liberadora y tranquila, disfrutando de los momentos importantes para uno mismo, y apreciándolos con ojos nuevos y distintos a los de todos los demás. En la mayoría de las situaciones, conceptos como el día y la noche, nomás me eran diferenciables por la temperatura y el cambio radical en los espectros aurales en el cambiante –así como también- en la noche, me da sueño. – Uff, supongo que debería acampar esta noche, antes de regresar al país de la tierra -. Considere, pensando que si bien, tanto la noche como el día eran indiferentes para mi debido a mi especial visión, sabía que mi cuerpo podría necesitar la energía para el siguiente día, así como también, el movimiento durante la noche era interpretado totalmente distinto que durante el día, habiendo aprendiendo esto de la manera difícil, como aquella vez en que el ir a la tienda de noche y topar con la puerta fue considerado un intento de robo… bueno, shit happens.

Entrenamiento:

Aquella tarde, en vez de comenzar mi regreso al país de la tierra había entrenado con mi arma –aquella especie de mango- que me intrigaba de una manera completamente distinta a lo usual, pues –contraria a otras armas- esta carecía de filo o suficiente masa como para ser contundente, pero al mismo tiempo, con el solo sostenerla en mis manos, podía sentir la comunión entre ella y mi cuerpo, de tal manera que de manera instintiva podía casi adivinar el que hacer con ella. Comencé con un entrenamiento básico de mi arma, la cual consistía en el control de figuras y manipulación de mi propia aura, descubriendo rápidamente que las figuras que conectaba con mi arma, eran mucho más consistentes y resistentes de lo habitual, incluso pudiendo atacar a algún objetivo en específico y conservaba su figura, sin dispersarse, algo mucho más complicado cuando lo hago sin ningún arma. Las primeras figuras que vinieron a mi cabeza eran sencillas y básicas, las primeras que se le ocurrirían a todo shinobi, como son una espada, un mazo o incluso –mi favorito personal hasta el momento- un látigo, demostrando fehacientemente la versatilidad de mi arma, y la manera en que podía atacar fácilmente a todos mis enemigos, pues tenía la suerte de que esta arma era invisible a los ojos de la totalidad de mis enemigos –hasta donde yo sabía- por lo que su utilidad podía llegar a ser inimaginable, sobre todo por el hecho de que mis ataques se sentían más fuertes cuando eran empuñados por aquel mango, tan distinto y perfecto para pelear con mi estilo de batalla, de tal manera que después de probarlo un par de veces –incluso atacando una pequeña ardilla- pude llegar a comprobar, con facilidad, que aquella arma era perfecta en mis manos, en especial cuando comprobé con asombro, que un golpe de mi látigo aural dejo inconsciente aquella ardilla, quien perdió en un momento toda su energía, volviéndola invisible para mis ojos… el color de la muerte la envolvió con fuerza, pues para mis ojos, ella ya no existía, pero no sabía esto con certeza, pues solo tenía conocimiento de que ya no poseía aura por ese momento, pero era posible que aun siguiese con vida… la verdad es que mi habilidad es un verdadero juego de azares, en donde mis ataques progresivamente borran de mi visión a mis presas, permitiéndoles en el momento más crítico, evitar mi ataque final... o no.

A lo largo de ese día, continúe jugueteando con aquella arma tan interesante que había conseguido, disfrutando de los nuevos conceptos que mi imaginación podía concebir, desde los proyectiles más comunes en la vida de un shinobi, como son los kunai y las shuriken, o incluso senbon, como también jugueteaba con conceptos tan básicos como son las trampas de Nen, dejando tras mis proyectiles un haz de aura, los cuales podían permanecer en lugar durante un tiempo, siempre y cuando mantuviese mi concentración, pero pronto llegue a encontrar las limitaciones de mi arma. Es verdad que siempre considere que mi imaginación era el límite para mis habilidades, pero como siempre en la vida, encontré la horma de mi zapato, pues algunos de estos límites eran tan simples pero tan obvios, como la capacidad de solo poder mantener una figura con mi arma, y que las figuras complicadas o grandes como una telaraña en el campo o una enorme lanza, pese a tener gran utilidad, eran más complicadas de mantener, debido a su constante uso de aura, y concentración especifica requerida, por lo que mantener movimiento al mismo tiempo que estas técnicas, resultaba en un estrés innecesario que podría terminar en insuficiente atención en la pelea, lo que podría descuidar mi seguridad y significar en un gran daño para mi persona, pero pronto trace una estrategia para este tipo de situaciones. Puedo decir que durante esa tarde, me sentí como un niño pequeño, jugando con su juguete, descubriendo todos sus secretos y locuras internas, pero sin lugar a dudas, mi niño interno –quien no se encontraba tan enterrado como pensé- se divirtió como nunca durante ese día, tan distinto a lo común, pues mi aura solía permanecer reclusa en mi cuerpo, siendo la jaula de mi cuerpo y no sus propias alas; una situación intrínsecamente contradictoria, siendo yo, el único que podía decidir sobre mi situación actual, una norma presente en la vida de toda persona y que solamente un impedimento como mi ceguera me podía permitir ver –irónicamente- con claridad. Siento que la única y real constante a lo largo de mi vida, más que mi visión –la cual apareció a partir de mis 5 años-, han sido el incremento en mis sentidos a raíz de mi vista, la cual no siempre fue perfecta, en constraste a como la considero ahora.

Aquella noche, subí a la copa de un árbol que por más extraño que parezca, este era mi lugar predilecto para descansar durante la noche, eligiendo la protección de una alta rama en conjunción de mi Zetsu como método perfecto de descanso y escondite. No fue hasta después de un par de horas de haber comenzado mi descanso, que el sonido distante del fuego contrastando sobre la madera me despertó; no sabía si fue el sonido hipnótico que este producía, o los intensos colores 2 personas en las cercanías. El fuego previamente mencionado fue extinguido y una de aquellas personas –a quien rápidamente identifique como Shinobi, debido a su fuerte aura- continuo su camino, pero al instante de que esto sucedió, la segunda figura comenzó a acercarse hacia ella, notando que también era un shinobi, por la intensidad de su aura, pero con la diferencia, de que mientras que el primero poseía unos colores de pereza y apatía –un gris intenso-, el otro que lo alcanzo rápidamente, se veía imbuido de colores extraños y casi contradictorios, siendo estos un fuerte morado con toques de amarillo y ápices de rojo –Sospecha, expectación y violencia, respectivamente- por lo que rápidamente pude identificar, como una persona preparándose para un posible conflicto, pero a la espera de una excusa para mostrar sus dientes. Decidí moverme de manera silente, aun bajo los efectos del Zetsu y cobijado por la obscuridad de la noche, por lo que debería permanecer completamente indetectado, a menos de que cometiese un error estúpido o bien, alguno estuviese entrenado en habilidades sensoriales o tuviese algún dojutsu que lo auxiliara. Me detuve a 5 metros de ellos, en una posición perfecta para observar la situación, e incluso involucrarme en ella si lo veía conveniente; quise conservar la ventaja del anonimato, esto mientras analizaba la situación ¿Qué sucedería en aquella noche? La luna seria nuestro testigo, una pequeña fracción de su esplendor (cuarto menguante), pero la apariencia del aura de uno de aquellos hombres me resultaba curiosa… sentía casi como si… su aura fuese antinatural, o artificial, podría decirse.

Técnicas utilizadas:

Zetsu (絕, Suprimir).-
Técnica básica ninja. Curiosamente, la gran mayoría de los ninjas e incluso algunos animales saben utilizar esta habilidad sin tener un control real del Nen. Esta habilidad consiste en suprimir totalmente el uso del aura del usuario, de esta manera, reduciendo totalmente la presencia del ninja hasta ser totalmente indetectable. Esta técnica es utilizada para estrategias furtivas y evitar ser descubierto. Es tal la totalidad de esta técnica, que el chakra del cuerpo detiene su emisión en su totalidad, por lo que se vuelve incluso para los Dojutsus como el Sharingan o Byakugan el detectar al ninja. ¿A que se debe esto? Al limitar totalmente la cantidad que se emite de chakra, el aura se limite a su menor expresión. Al solamente haber una ligera capa de Aura en la piel del ninja, incluso el byakugan y Sharingan se ven complicados en su trabajo en detectar el chakra del usuario. Esto no significa que no puedan ver el chakra del usuario, sin embargo, la cantidad de chakra que detectan en su cuerpo, suele ser muy poca, por lo que, si no lo tienen a la vista directamente, pueden confundir su cantidad de chakra con la de algun animal o planta. Cabe destacar que esta técnica no hace invisible al usuario, pues puede ser visto por el ojo desnudo, pero le permite mezclarse con la naturaleza a la perfección, por lo que esta técnica funciona como una especie de camuflaje, perfecto para ocultarse y espionaje. Esta técnica no impide el movimiento del usuario, pero no es nada recomendado. Debido a la ausencia de Aura en el cuerpo del usuario, el recibir cualquier tipo de ataque en este estado, suele ser letal o hasta mortífero.
Kamissama
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Sekihan el Mar Nov 03, 2015 11:13 pm

Se detuvo en seco al escuchar el murmullo que siseaba entre los árboles por la noche. Firme en el medio del camino, abrió sus ojos tanto como pudo para intentar distinguir algo en la penumbra. Más no diferenciaba al progenitor de aquella voz que en la distancia se distorsionaba. Y comenzó a dudar.

O los sueños se habían vuelto reales o no había despertado aún. “Sólo tienes que esperar al alba” se dijo. “Todo va a estar en orden cuando amanezca” pero había, al parecer, olvidado el detalle que no lo recibirían las cálidas sábanas ni el canto de las aves, sino el frondoso bosque de misterios colmado.  Se arrepentía entonces de haber viajado a aquella tierra, donde los temores y escalofríos se hacían aún más crueles.

Pero había cierta brisa nocturna que provocaba coraje en el joven. Aquel aire terso que la luna despertaba había también llevado a él la decisión de enfrentarse a los demonios que por las noches lo visitaban.
Comenzó a correr hacia la sombra que emanaba extrañas palabras.

Aun temblando, empuñó un kunai, y se abalanzó en la carrera hacia aquella figura. Tanta adrenalina había avivado su cuerpo, y el puño que cargaba el arma se encendió en llamas como así también sus ojos. Esos orbes, que en el terror despertaban curiosas formas y distorsionaban aún más la realidad que Sekihan percibía. Pocos metros antes de llegar al demonio de sombras, saltó y elevó su puño para golpearlo directamente, sin piedad alguna.

Pero la luz de sus llamas revelaría lo inesperado. Aquel distaba de ser una de las figuras que lo atormentaban. Se detuvo entonces, haciendo su puño atrás y desviándose hacia un flanco del joven de cabellos negros, donde sus pies se aferraron a la tierra, desgarrándola en su aterrizaje.

Se irguió tomándose su tiempo, y viró la vista hacia a él. De claras facciones talladas en porcelana, el delicado joven no le parecía a él, desprolijo y polvoriento joven de cabellos desordenados, un shinobi. Los ojos del desorden se posaron en él, escarlatas como la luna eclipsada.

—  La noche es bastante oscura — Lo saludó. — Creí que eras alguna sombra extraña. — se disculpó, o al menos eso creyó él que hacía. — No podía dormir y continué mi viaje, vengo del País de la Tierra. ¿Tú, ése otro chico y la caravana están de camino hacia allá? — preguntó, ignorando que aquellos dos jóvenes no habían compartido el camino… por el momento.


Spoiler:
Técnicas: Sharingan y alguna técnica de katon xD
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Itazura Sennyukan el Miér Nov 04, 2015 6:18 am

Todo cambio a algo radical, ocurrió de manera tan extemporánea e inesperada que el joven Itazura solo se permitió pensar que lo que acontecía era una brusca hostilidad por parte de un bandido desenfrenado, hombre que buscaba riquezas paulatinamente asesinando a cualquiera que pudiera tener nombre y apellido, desquiciado sin remedio, como normalmente eran catalogados todos los criminales.

Escuchando los acelerados pasos de la entidad oscura indefinida acercándose en línea recta Itazura se sintió amenazado, parte de él deseaba combatir, aun siendo de esa forma, como él había dicho hace tan solo instantes; “no era el lugar”, mucho menos el momento, pero aquel hombre estaba ensimismado y probablemente la desesperación le daño las facultades mentales ya hace tiempo, de forma tal que incluso se demostraba en su mediocre forma de ofensiva, evidenciándose, lejos de ser precavido.  — ¿Realmente viene hacia mi directamente? ¿No se habrá pasado de tragos? — pregunto a si mismo mentalmente, con un ligero toque de jocosidad.

Si todo era como se veía, aunque realmente no se veía mucho, el muchacho de cabellera azulada tenía un plan magnifico que normalmente serviría ante la casi infalible táctica de su rival, moverse a la derecha. — Soy un genio intocable. — agrego como un pobre chiste en su mente, burlándose de sí mismo y de su contrario. Pero había que añadir algo al acontecimiento, principalmente en la parte de la evasión, mientras el joven de forma poco agraciada saltaba y se deslizaba a su derecha, observo como el ente estaba iluminando con llamas desde sus manos, pero principalmente pudo notar como de inmediato el mismo puño enemigo bajaba, la figura desconocida tomo la decisión de abandonar la maniobra dejando atrás toda marca de hostilidad.  

El sujeto se levantó firme del suelo que había elevado en una tenue cortina de polvo al frenar la caída. — Ya veo, no es necesaria tanta condescendiente. — realmente odiaba la forma en que el joven de larga cabellera se expresaba tras todo lo que se había visto hace tan solo segundos, pero Itazura procuro igualarse sin dar pista de su incomodidad, para no arruinar el momento que al menos no se dio en forma de un combate. — Entiendo, ser precavido no esta de mas. Vereorx nox. — entre sus palabras se hallaba una antigua que descubrió gracias a los libros en su hogar del pasado, fue hace demasiado tiempo atras pero la palabra le cautivaba con su peculiar significado; el temer a la noche, o temerse a que uno se vuelva la oscuridad, le era intrigante y al mismo tiempo le era una verdadera lástima soltarla ante alguien que evidentemente no le entendería ni remotamente.

Lo había reconocido mejor, gracias a la luz de las llamas que iluminaron y la corta distancia de 5 metros que les estaba separando en ese instante. Parecía alguien descuidado y sus vestimentas rojas junto con su larga cabellera lo hacían lucir como vagabundo, un criminal, como era mencionado anteriormente, aunque sus ojos eran llamativos, forzosamente podía llegarse a distinguir algo como el carmesí que estos tenían, eso los hacia lucir únicos, eran orbes especiales en ese sentido. — Si, me encuentro en un viaje hacia el país de la tierra, resguardo la caravana que mencionaste… — se detuvo al hablar, pensó por unos instantes y no sabía de qué hablaba con respeto a otro ser, nadie le seguía, aquellos hombres de comercio eran claros perros cobardes ¿Quién era el otro joven? — ¿Disculpa, dijiste “otro chico”? He venido solo hasta aquí. — miro a su alrededor sin suerte de distinguir algo mas que troncos y arbustos, luego observo nuevamente al de orbes carmesí retomando las palabras. — ¿Dónde has visto a alguien mas?

Mantencion: Mokuton: Henge no Jutsu.
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Kamissama el Miér Nov 04, 2015 9:28 am

La noche era una ilusión para mí, pues mis ojos que funcionaban de manera ajena a un orden natural en relación a las demás personas en mi entorno, me permitían siempre estar atento de todo lo que sucedía, aun hechos que no eran claros para la gran mayoría de las personas. Gracias a mis ojos, pude ver de una manera clara y nítida las acciones de aquel hombre –de un aura opaca y gris- que ahora, había renovado sus fuerzas, y se terminó por decidir lanzarse al ataque contra aquel sujeto que se dignó a dirigirle aquellas palabras desafiantes unos momentos antes, de tal forma, que sentí –por un pequeño momento- que la batalla sería inminente, y que terminaría siendo un testigo presencial de una batalla entre ninjas, casi de forma homologa a como lo sería una pelea entre 2 depredadores en la naturaleza, una mera continuación del ciclo de la vida, pero en esta ocasión, no estaba del todo seguro de las razones tras las cuales la agresión se había desarrollado. – Debo andar con cuidado -. Pensé, mientras miraba en mis cercanías, pudiendo notar como el aura que antes fue gris, ahora tornaba unos ligeros ápices de rojo, pero no los suficientes como para representar la realidad de la situación ¿Qué estaba sucediendo realmente? De un momento a otro, y tras ver unos rápidos movimientos, note como el aura de aquel joven cambio abruptamente, de tal manera que el aura paso a concentrase de una manera más concisa en 2 puntos clave: Su mano y sus ojos. – Atsui… -. Pensé, mientras observaba los movimientos de aquel grácil joven que se lanzó al ataque de una forma estrepitosa y poco convencional, anunciando su ataque con un ataque que producía calor, el cual había aprendido a identificar sin el uso de la vista –todo en aras de mi supervivencia-, gracias al sonido sutil del fuego, su forma constante de moldeo y también como el calor que libera, aun siendo tan pequeño, pues al tener sentidos algo más sensibles de lo normal, cambios como el calor y el frio en las cercanías son notables en mi piel. De la misma manera, había aprendido a identificar otros elementos, como el Raitón por el distinguible chirrido que produce, y lo irregular de su moldeo de chakra, el fuuton por los movimientos que provoca en el aire con su movimiento, o el doton, que provoca un movimiento antinatural en el aura de la tierra, siendo el mismo caso del agua.

Aun siendo nada más que un espectador en aquella pelea, observe con curiosidad la súbita inmovilidad de aquel hombre que decidió atacar de forma irremediable, y que ahora se limitaba a deshacer el moldeo de chakra en su mano, meramente conservando el moldeo en sus ojos. En definitiva, sus movimientos me parecían del todo enigmáticos, pues condiciones como el ataque y la pasividad, son estados tan distintos como una tormenta de un día soleado. – Impulsivo y arriesgado… pero no tanto -. Considere, analizando la situación en la que se encontraba aquel hombre, era una deducción completamente natural. De la misma manera, posee mis ojos inexpresivos e invasivos sobre el aura de su presa; lo que en su momento fue morado con amarillo, ahora se había tornado rosa con amarillo, lo que rápidamente traducí en algo de seguridad rayando en la soberbia y positivismo, por lo que supuse que aquel hombre –quien pudo recibir el ataque del primero- se encontraba seguro de sus habilidades, por lo que sospechaba cuál sería su adecuado punto de presión. La oscuridad engullía nuestros alrededores y los sonidos eran una clara evidencia de nuestra presencia en aquel lugar, la pregunta era ¿Dejarían más evidencia? La conversación de ambos se tomó un rumbo interesante, considerando la cesada hostilidad de hace unos momentos, solamente para escuchar un poco de sus palabras, las cuales me resultaron sumamente interesantes. - ¿País de la Tierra, ah? -. Pensé mientras observaba con detenimiento ambos, quienes se encontraban de manera inexorable unidos por el destino. Sin embargo, una sola oración fue la que me saco de mi ensimismamiento, tan poderosas como para hacerme sudar un momento y dudar de mi estrategia - ¿Otra persona? Mierda… -. Fui descubierto, fue lo primero que pensé tras escuchar esas palabras, pero la duda inundo mi cabeza de inmediato. ¿Cómo lo había logrado? La oscuridad era mi aliada, y mi técnica Zetsu era un adversario formidable en cuestión de ocultamiento, tan útil como para poder pasar desapercibido ante ninjas veteranos… ¿Qué me había delatado? – Esos ojos… -. En esa situación, sucedía algo que no terminaba de embonar correctamente, pero rápidamente hice una conexión lógica… el ser descubierto, tal vez tenía que ver con la técnica ocular que usaba aquel hombre, que si bien no conocía, asumía, debido al moldeo de chakra en sus ojos.

La situación ahora era diferente; con mi presencia posiblemente revelada, sabía que no tenía muchas opciones, pues el permanecer oculto con el Zetsu ahora podría considerarse más peligroso que una ventaja. Antes de tomar una decisión respecto a mi condición, decidí analizar rápidamente toda la información que tenía frente a mí. Ambos hombres –información asumida por su tono de voz- son ninjas. El hostil y que descubrió mi presencia, tenía probablemente chakra Katon, así como también alguna especie de técnica ocular que tal vez le permitía ver de una manera supernatural, aun en medio de la oscuridad y pese a mi Zetsu… era la única explicación lógica que encontraba en esa situación. Por el otro lado, cuando comencé a analizar a la presa de aquel hombre, poca información venía a mi mente, pues él no se había revelado casi en lo absoluto, por lo que de inmediato considere como prioridad el cuidarme de la peligrosidad de su anonimato. – Bueno, o tomo la iniciativa o ellos lo harán -. Decidí, por lo que en un rápido movimiento –aun envuelto momentáneamente en Zetsu- baje del árbol que fungió como mi palco, lo que gracias a mi técnica Zetsu, mi caída al suelo no provocaría sorpresa por la levedad del sonido de mi caida. Ahora me encontraba recargado en un árbol a aproximadamente 5 metros del hombre que servía como presa de ojos de tigre –el primer hombre-, por lo que no estaría en su campo visible cuando pronunciara mis primeras palabras, al contrario que con ojos de tigre. – Debo reconocértelo, Tora no me -. Hice una breve pausa, al momento en que mi Zetsu se desactivaba completamente, volviéndose tangible mi presencia en el lugar de golpe – No cualquiera puede verme en medio de la noche -. Declare, con un tono de fuerza y confianza, por lo que espere una respuesta de mis posibles adversarios, de quienes esperaba algo de sorpresa, en específico de la presa de Tora no Me. En un rápido movimiento de manos, coloque estas apoyándose en la corteza del árbol, desapareciendo de la visión de Tora no me por unos momentos; tras un par de segundos, me impulse con mis manos y abandone mi apoyo en aquel árbol. – Me han contado que hay bandidos por estos bosques, pero ¿sombras? No te referirás a mi ¿O sí? -. Mencione, mientras realizaba un ligero ademán señalando mi traje obscuro. – Disculpen mi intromisión, no era mi intensión interrumpir un altercado entre Ninjas -. Hice una declaración algo atrevida para la mente inquisitiva, solamente para seguir mi discurso – Pero un ciego como yo… no debería ser preocupación alguna para ustedes; solo busco seguir mi camino -. Declare, esperando la reacción de mis posibles adversarios.

Podía sentir la tensión del momento; mis ojos me señalaban que 5 metros nos dividían de manera simultánea a los 3 por lo que todo movimiento podría ser posiblemente contrarrestado, mis acciones en aquel árbol eran suficientes como para denominarse cautela, no permitiría que la inestabilidad de uno u otra persona mi impidieran seguir mi camino, por lo que estaría preparado ante la posible adversidad de nuestra condición.


Técnicas y Aclaraciones:

-Zetsu (絕, Suprimir).- Liberada.
-Jutsu Oculto.

Aclaraciones: Es importante recalcar, que considero inapropiado la manera en que fui detectado por el Sharingan de Sekihan, el cual, además de tener una sola aspa (por lo que aun no puede ver el chakra de manera especialmente nitida), es conocido que el Sharingan no permite ver las maneras de una manera mejorada a comparación del Byakugan, pues incluso, se ha demostrado que el Sharingan ve disminuida su visión por la niebla u obscuridad, al contrario que el Byakugan. (Esto incluso es mencionado en la pelea de Kakashi vs Zabusa R2)

De la misma manera, hice constar como mi técnica Zetsu me oculta de una manera optima incluso frente a Dojutsus, lo que se ve potenciado por la obscuridad de la noche. Son por estas razones, que la manera en que fui descubierto es -según mi opinión- metarol; sin embargo, debido a la irrelevancia del tema, aunado de que el primer punto mencionado no consta en el foro (obscuridad), y que para que el rol fluya más rápidamente y que esto no afecta en lo absoluto mis intereses, considero mejor continuar como si nada hubiese pasado. Solo hago la aclaración para evitar posibles mal entendidos en el futuro  🇲🇲

Glosario:

- Atsui = Caliente/Caluroso en Japones.
- Tora no Me = Ojos de Tigre en Japones.
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Sekihan el Jue Nov 05, 2015 4:23 am

Sekihan se mostró totalmente diferente, calmado, tranquilo… pero ciertamente avergonzado.  Había descubierto que aquellas sombras no se trataban de amenazas, que todo aquello no era un sueño y que el bosque de las hojas no se encontraba tan maldito como había presupuesto. Sí, y él se había lanzado de lleno contra lo que creía era una pesadilla. Si repensaba sus acciones había sido un completo idiota. Por suerte, aquel guardaespaldas no se lo tomaría muy en serio.

De hecho, ése joven con el cual se había encontrado no pareció tomarlo como una amenaza en ningún momento, lo cual el Uchiha no supo si interpretar como confianza desmedida o pura imprudencia. Entabló con él una amena charla - según percibió la inocencia de Sekihan - en la cual previno también los peligros de la noche. "O algo similar" se dijo el joven, que de aquella antigua lengua había oído muy poco en la estricta formación académica de Raiden. Entre otras cosas, le comentó también que se dirigía hacia el País de la Tierra. — A donde yo debería volver... — murmuró para sí. — Olvidé las disculpas… — dijo cabizbajo, inclinándose para recrear el gesto sin tener que repetir sus palabras. — A decir verdad, este bosque me altera más de lo necesario. — agregó por lo bajo. La cándida sonrisa y su faz nívea se veían alumbradas por las lejanas antorchas de la caravana.

Como preocupación aparte, el tercer shinobi de la escena no estaba presente aún. Aún más preocupante, el joven de cabellos negros negaba estar acompañado. — Es que... cuando inicié el ataque husmeé por toda la zona por algo más... y vi una tenue sombra. Quizá era un animal...

Por suerte, el tercer joven decidió unirse a la escena temprano, prefiriendo revelarse antes que ser encontrado. Habló directamente a Sekihan, apodándolo “Ojos de Tigre”, nombre que él sentía demasiado grande para su insulsa pequeñez. — Creo que en cualquier otro momento no me hubiera dado cuenta… — se dijo, probablemente el sobresalto del momento había contribuido a sus sentidos alerta. Ante las primeras palabras del extraño, Sekihan prefirió no responder, sólo bajar su cabeza aún sin comprender cómo escapar de su vergüenza.

— No, no, en absoluto. — respondió el uchiha, levantando apenas la mirada hacia a él. — Hay… como decirlo, ciertas esencias extrañas en el bosque, pero quizá sólo sean delirio de un extranjero. — agregó, distinguiéndolo sin sus pupilas retorcidas. — ¿Cuál es el camino que sigues? — preguntó, esperando no provocar ningún conflicto entre los tres. Ya suficiente alboroto había levantado. — Nosotros vamos al país de la Tierra, siento mi obligación acompañarlos en modo de disculpa. Aunque lo cierto es que el camino se encuentra bastante despejado, sería extraño encontrarse algún bandido por la vuelta. — comentó, esperando que el joven que confesaba ser ciego bajara de aquel árbol.

Spoiler:
Nota:
Disculpa Kami! Al momento de postear leí mal la técnica, pensé que decía que el ninja común tendría dificultades para verlo, pero el Sharingan-Byakugan no. Igualmente, en el foro todos los niveles de sharingan son capaces de detectar la presencia de chakra. Claro, unos mejor que otros depende de cuántas aspas. Igual mala mía, de hacer apurada el post. Disculpas de nuevo!
Aunque me divierte una manera así de incorporarte, sino nos habrías dado un susto demasiado grande! Jajaja. Saludos!


PD: propongo iniciar una misión a partir de aquí, podríamos enfrentarnos a algún bandido :)
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Itazura Sennyukan el Jue Nov 05, 2015 3:28 pm

Una suspicacia danzaba alrededor del joven de cabellera azulada, la misma era con relación a su impulsivo contrario, quien parecía querer cambiar la horrenda primera impresión que logro gracias a sus movimientos drásticos e instantáneos, todo por un malentendido al fin de cuentas. Los largos cabellos negruzcos cayeron ligeramente en una inclinación que se acompañaba de la disculpa que apenas y se hacían faltantes, algo que seguramente Ita no esperaría ver en ese momento, tomándolo desprevenido y dándole una sorpresa cuestionablemente grata. — Solo me alegra que no haya sido de otra forma al final. — menciono Itazura de forma apacible aun manteniendo la mirada fija en quien tenía en frente, por educación y al mismo tiempo por su propia seguridad. — Luego quien sabe que hubiera sucedido en ese enfrentamiento tan inesperado. — sus gestos y su tono de voz no delataban el cinismo que poseían esas palabras pues para sí mismo la victoria le era asegurada, pero aquello solo era un exceso de confianza casi absurdo.

Excuso sus acciones dirigiéndolas al propio bosque, sus palabras parecían darle poderes al mismo, el profundizar en la paranoia era una de ellas aparentemente, establecer eso le hacía querer refutar pero era complicado añadir sarcasmo cuando incluso al mismo no le agradaba tanto la oscuridad, entonces procuro silenciar algún agregado fuera de lugar. — El bosque de la hoja es una amenaza, aunque yo le temería más a los seres vivos que a las sombras. — culmino dirigiendo sus orbes a los laterales encontrados a espaldas del contrario, no logrando ver más que penumbra sin vida como era de esperarse.

Respondió sobre la tercera existencia poniendo razones para sospechar que alguien más rondaba en la cercanía, el que fuera un animal no sería extraño pero los escalofríos que sentía le hicieron pensar en una amenaza aledaña. — Ojala solo eso sea o al final si abra una confrontación, algo indeseable en realidad, aunque no entre nosotros. — palabras fueron dadas desde la mismísima umbría de la noche de débil luna, en ese momento Itazura no pudo controlar el sentir un ligero agite de su corazón ¿Era miedo? Quizá era una orden en forma de impulso, matar a aquel sujeto antes de que diera problemas, sin embargo se vio intrigado con la duda, ensimismado y dándole la oportunidad de terminar de hablar y presentarse.

Los créditos llegaban hacia el ahora conocido como “Tora no me” en alguna extraño giro. — ¿Tora no me? — pensaba cuestionándose ligeramente el motivo por el que ojos de tigre podría ser en referencia a el hombre de cabellera negra, imagino eventualmente los ojos que este poseyó hace instantes y que luego abandonaron su semblante, probablemente incluso las llamas ayudaran un poco a la imaginación, las ideas borraban ligeramente la duda de si aquellos seres se conocían con anterioridad.  

De características particulares; alto,  cabellera larga y blanca y atuendo oscuro que cubría casi todo su ser. — Tenemos a alguien jugando a ser sombra justo en medio de la noche, que peligroso. — añadió solo en su cabeza, observándolo indiferente y desconfiando completamente de su aparición, aunque muy por el contrario el “Tora no me” le era franco y humilde o al menos eso aparentaba en cada palabra, eso o era tan desquiciado para aplicar el mismo orden de actuación que cubría Itazura.

Un placer, pero… — dejo una pausa mientras le miraba gesticulando exageradamente en su semblante una sonrisa risueña. — Este encuentro está lejos de comenzar a ser un altercado, a pesar de su principio fortuito. — añadía no estando completamente en seguridad de lo que decía pero apostando a las posibilidades. Luego de las palabras del muchacho el de cabellera oscura volvió a dirigirse al declarado ciego preguntándole hacia donde se dirigía. — Si, me preguntaba lo mismo, podríamos compartir el viaje e incluso de compañía con la caravana podremos sacar algo de sustento para los siguientes días. — añadió alegremente, aunque claramente era una fachada, le era indistinto si le acompañaban o no esos seres pero ciertamente si alguna amenaza se llegara a hacer presente era mejor ser 3 que 1, pensó en que así él tendría aún menos probabilidades de morir. — Y si la caravana se niega, preferiría abandonarlos, serian una carnada perfecta para los bandidos. — completo en su mente esto considerándolo como ultima situación posible, aunque dudaba mucho que lo hiciese realmente pensando que sus contrarios no le darían un buen visto y terminaría abandonado por ambos lados.

Mantencion: Mokuton: Henge no Jutsu.

PostData:
Yo estoy de acuerdo con la mision. :B
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Kamissama el Jue Nov 05, 2015 11:38 pm

La noche estaba llena de sorpresas, algunas lógicas y otras hasta contradictorias, pues lo que apuntaba a ser una noche caótica, ahora se perfilaba a tener un rumbo mucho más tranquilo, tal vez hasta social, un giro que en lo más profundo de mi mente simplemente no terminaba de creer. Un hombre cuyo primer movimiento al ver a alguien extraño fue atacarlo… ¿Ahora se disculpaba de manera humilde? No solo eso, antes lo pude apreciar cubierto en un desinterés total, casi como si no le importase su oponente o si no estuviese del todo consiente de él, pero ahora, en su aura se tornaba rápidamente de color azul verdoso, el cual era una clara demostración de vergüenza, lo que me llevo a considerar el rápido cambio de personalidad, algo muy poco confiable – No es de fiar… -. Pensé para mí mismo, mientras al mismo tiempo hacia una rápida ponderación del segundo ninja presente en la escena. Al acercarme a ellos, algunos aspectos se volvieron más aparentes, pues cuando analizo el aura de alguien, la cercanía siempre me permite ver aspectos más intrínsecos de la persona. Mirándolo de pies a cabeza, pude notar rápidamente que no solo era que su aura pareciera algo fuera de lo normal, sino que él se encontraba moldeando chakra alrededor de todo su cuerpo, algo bastante anormal, a menos que estuvieses realizando una técnica, ¿Pero qué tipo de técnicas requieren ese tipo de moldeo? – Un henge, ¿ah? Así que tampoco eres muy de fiar -. Considere atinadamente, pues las palabras que entonaba aquel hombre eran totalmente atípicas del aura que demostraba en ese momento, pues al momento que hablaba, note claras huellas de azul obscuro, casi negro en su aura, marcas que nunca olvidare en mi vida, pues demarcaban una  emoción completamente conocida por mí: traición.

Las palabras que bramaron aquellos 2 animales pronto me comenzaron a sonar sutiles invitaciones a un posible ataque sorpresa del cual alguno de nosotros no saldría vivo, por lo que me vi forzado a tomar una decisión de inmediato ¿Seguiría con ellos, a pesar de no ser confiables? O ¿Me marcharía del lugar? La respuesta me parecía bastante obvia en esos momentos, pero de un momento a otro, note un ligero y breve grito ahogado, lo suficientemente pequeño y corto como para que nadie lo hubiese notado, en especial en la obscuridad inmensa de la noche, pero el oído de un ciego es inclemente, y me permitía escuchar todo tipo de señales, siempre que lo permitiera… esto me llevo a ponerme alerta, y a escanear rápidamente el lugar mientras respondía brevemente - ¿A dónde me dirijo? Lo sabré cuando llegue, Tora, pues la noche a jugado una mala pasada conmigo -. Respondí acortando su nombre, a manera de que no se tornase cansado. Mis palabras solamente implicaban que me encontraba perdido... probablemente. – Oh, si ya sabía que se dirigen al país de la tierra -. Me detuve un momento, señalando mis oídos – Es la carga de ser ciego -. Declare al momento en que me gire momentáneamente, solamente para confirmar mis sospechas. Antes no lo había notado, pues me encontraba concentrado en aquellos 2 ninjas, pero era un hecho que había más personas presentes, a algunos metros de nosotros, probablemente las personas de la caravana mencionados previamente… pero fue el color del aura y las extrañas acciones de algunos de los presentes en aquella posición que me alerto. Entre que el color del aura de 3 en el área de la caravana eran de un carmesí claro, demostrando clara violencia, los demás vestían un morado claro, demostrando terror en exceso, lo que termino por deletrearme lo que estaba sucediendo realmente. – Me parecen curiosas tus palabras, Tora -. Inferí, refiriéndome a su previa declaración sobre los bandidos, la cual me había hecho pensar rápidamente que era imposible que esto fuese una casualidad. – O tal vez, ‘‘ironicas’’ es una mejor descripción para tus palabras Tora -. Hice una declaración atrevida, probablemente suficiente como para alertar a ambos de lo que sucedía, pero proseguí buscando avivar el fuego de la situación – Admiro tu astucia Tora, ahora solo me queda pensar… ¿Quién ganara? ¿Tora o Hebi? -. Declare, dando entender que Hebi sería el apodo del segundo hombre, al mismo tiempo dando una indirecta a este que había descubierto su treta con el Henge, comparándolo con una serpiente cambiante de piel. – O una mejor pregunta es… ¿A quién apoyare? -. Y tras esta última enigmática pregunta, el sonido de un grito agudo y femenino, -además de desesperado- cortó el silencio de la noche, proveniente de la caravana - ¡TASUKETE KIZARU…! -. Grito pero el momento fue interrumpido violentamente, por lo que pude escuchar siendo el sonido del metal atravesando la carne.

Todo se volvió aparente en un segundo y muchas cosas salieron a la luz; la caravana que Hebi –que ahora sabemos se llama Kizaru- estaba resguardando, se encontraba bajo el ataque de bandidos, quienes aprovecharon el altercado entre él y Tora para atacar. La deducción lógica más simple era pensar que Tora estaba coludido con los bandidos y que lo distrajo para que ellos atacaran. ¿Qué otra explicación tendría su comportamiento ilógico? Quien de un segundo a otro cambio de hostil a pasivo. No solo eso, sino que se atrevió a realizar la declaración de que no había bandidos por el área, lo que lo hacía ver mucho más culpable. En ese preciso momento, seria cuando todo se decidiría ¿Quién apoyaría a quién? ¿Acaso Kizaru iría a auxiliar a la caravana? O acaso ¿Atacaría a Tora o incluso a mí? ¿Tora nos atacaría o se mostraría ingenuo ante la situación? Sus decisiones tomarían tal importancia que incluso podrían implicar si vivíamos o no ante esa situación. Mi brazo derecho se había tornado en un arma, lista para defenderme ante cualquier ataque inminente de corta distancia y juntando mis manos, me aleje un metro de ellos, diciendo al unísono - ¡MIERDA! ¡BANDIDOS! – Declare gritando con lo que parecía ser miedo real, pues a los ojos de ellos, no era más que un ciego, aunque posiblemente podría ser objeto de sospecha, por lo que decidí alejarme en esperanza de demostrar mi inocencia e incluso lo estúpido que parecería sospechar de mí. Al mismo tiempo, mi aura creció de una forma torrencial y violenta, lo suficiente como para golpear a mis oponentes no de forma física, sino emocional, influenciándolos con el sentimiento que estaba proyectando. Paranoia.


Técnicas utilizadas y Aclaraciones:

Técnica oculta revelada:
Elemento Tierra: Jutsu Recubrimiento de Roca (土遁・拳岩の術, Doton: Kengan no Jutsu)
Sin la necesidad de realizar sellos, el usuario usa la tierra del entorno, que mezcla con su chakra, para recubrir alguna de sus extremidades con fragmentos de roca —brazo o pie— y de esta manera otorgarle más fuerza a sus ataques cuerpo a cuerpo. Esta técnica es capaz de enviar lejos a quien reciba el golpe, aunque no más de cinco metros del punto de impacto. Esta técnica dura dos turnos activada y otorga una bonificación de un (+1) punto en fuerza.

Ren (練, Aumentar).-
Técnica de manipulación de Aura de mayor nivel. Consiste en el aumento deliberado en el tamaño del Aura que envuelve el cuerpo del usuario. Lo que provoca que esta técnica sea notable, es que además de aumentar ligeramente la ofensiva como defensiva del usuario, el aumento de tamaño del aura es tan violenta, que es sensible a los otras personas en las cercanías. Lo más interesante de esta técnica, es que al manifestarse el aura al tacto del oponente, el aura, aun sin el contacto directo, transmite las emociones del usuario de manera intensa y sobrecogedora, de tal manera, que el estar en las cercanía del usuario le provoca un efecto adverso y sobrecogedor, lo cual afecta su habilidad de toma de decisiones e incluso su psique.

Aclaraciones:
En primera: Disculpen pero considere que este seria un giro de los hechos más interesante ^^U.
Segunda: Sobre mi tercer técnica. El efecto que causa, es que la emoción que estoy proyectando los afecta, les infunde la misma emoción mencionada, sintiéndose sobrecogidos por la misma. En pocas palabras, se sentirán paranoicos, así que les recomiendo que en su proximo post, tomen esto en cuenta a la hora de realizar decisiones y colocar sus acciones.

Glosario:
Hebi = Japones de Serpiente
Tasukete = Auxilio/Rescatame/Ayuda en Japones
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Sekihan el Mar Nov 10, 2015 4:48 pm

Una serie de detalles sobre el tercer hombre hicieron que el Uchiha agudizara la mirada y se mantuviera alerta. Innecesario era decir que aquel hombre que decía ser ciego no tenía exactamente las cualidades que el sentido común exige de ellos. Este hombre parecía ubicarse con plena comodidad en el panorama, para las sospechas de Sekihan. El tono en su hablar tampoco otorgaba una pizca de credibilidad, parecía demasiado confiado para tener una discapacidad y aun así merodear libremente por los bosques. Más aún, el no desear revelar a dónde iba añadía a las razones para la incredulidad del Uchiha.

Pero para su desgracia, la amenaza más evidente era él. El entredicho en el que se encontraría Sekihan parecía labrado por un dios condenado que lo tenía en la mira. Segundos tras que él dijera no haber visto ningún bandido – lo cual era cierto, puesto que no había tenido aprieto alguno en todo el camino –, la voz quebrada de una mujer clamó por la ayuda de su guardia.


Desde la mirada de Sekihan, aquel quien más dudas albergaba no era él – naturalmente – sino el extraño que había estado ocultándose de ellos. Bajo las mismas premisas por las que otros podrían desconfiar del Uchiha, también podían desconfiar del tercer sujeto. ¿Cuál era su necesidad de esconderse y hablar con tan poca precisión? Para el soldado de Raiden, el aclamado “ciego” era quien escondía algo, y podría haber decidido responder a la charla sólo para permitir una distracción. Incluso peor parecía ser su actitud ante la aparición de los bandidos, o peor para las dudas sobre él.

En cualquier caso, Sekihan debía al joven de cabellos negros un favor por haberse presentado ante él de manera tan violenta. Los hombres siempre encubren sus miedos, pero en ésta época revelarlos no significa una liberación, sino un paso más hacia la perdición. Intentando remediar sus errores, acompañó a “Kizaru” – según lo habían llamado – en dirección hacia la caravana, pero una marea de extrañas sensaciones lo inundó… y la misma pareció afectar también al otro joven.

Sekihan llevó sus manos a la cabeza, intentando soportar aquella maldición que había caído sobre ellos. Razonar bajo aquellos efectos era complicado. Ciertamente no era un dilema personal, puesto que el guardián de la caravana también se había visto afligido por aquello. Restaba adivinar qué lo provocaba, pero era sumamente complejo discernir algo certero en aquellas condiciones. La mejor solución de Sekihan, al estar sumido en semejante terror, fue huir en cual dirección se le ocurriera. Poco sabia fue su decisión de huir hacia la caravana, pero pareció ser efectiva para librarse de aquella sensación. Habría recorrido poco más de diez metros desde su posición inicial cuando se sintió aliviado. La insólita emoción que había sentido distaba de ser aquella la de cualquier sueño que había tenido, casi como si fuera ajena. Volvió la vista atrás, esperando que el guardia hubiera seguido su camino. Ahora él se encontraba a quizá 40 metros de la caravana, y aquella sensación tan anómala había despertado en sus ojos un cambio.

— ¡En ésta dirección! ¡Corre! — le advirtió a Kizaru, sin cuestionarse las dudas que él podría tener sobre su persona. Si en algún momento alguno de ellos decidía enunciar las dudas claramente, le bastaba con irse del lugar y dejarlos en su paz.

Pero aquel no era momento para preocuparse por ello. Sekihan continuó avanzando hacia la caravana, y se encontró en su camino con uno de los bandidos que corría en dirección a los shinobis. 

Éste desenfundó un wakizashi de alrededor de cincuenta centímetros que empuñó con furia hacia su nuevo enemigo. Sekihan creyó no estar al alcance de la estocada cuando la esquivó torpemente hacia un lado – puesto que muy diestro en el arte del taijutsu no era, pero no le faltaba agilidad; sin embargo, sus ropas se vieron rasgadas por el ataque, aunque visiblemente no estaba cerca del filo del arma. Tarde, sus ojos percibieron el brillo que recorría el filo y hacía que éste se extendiera con chakra un poco más allá de sus límites.

Sekihan se alejó de él, observando con más cuidado los ataques de aquella arma y formó su contraataque. Arrojó varias kunais en dirección a él, probando en cierta manera sus capacidades.
 
 

Spoiler:

¡Buenas chicos! Perdonen que no respondí antes. Por un lado, anduve un poco ocupada con la facultad, y por otro, anduvimos discutiendo ciertas características de la habilidad de Kami con el staff, por eso no respondí antes. Está todo en orden, pero hay un problemita:
El henge de mokuton no puede ser distinguido por una técnica ocular, puesto que es una transformación a otro nivel. Como el Nen es una habilidad derivada del Byakugan y posee características semejantes, se le aplican las mismas reglas que al doujutsu. Por eso no podría saber que está ocupando un henge. Pero lo hablamos con Doppel y no hay drama, seguimos de largo :3 pero lo aviso para el futuro.
 
Bueno, la misión que se me ocurre en cuestión. La pondré en mi tablero de misiones como auto-asignada para que quede registro.
PD: si pueden pongan en sus firmas un link a la ficha y el perfil <3
PD2: Aclaro que para salirme del efecto de la técnica salí del rango de ella. El rango tope para una técnica genin es 10 m. así que lo usé como referencia :)
PD3: ¿Pedimos un narrador o lo llevamos así nomas?
PD4: Me cuesta creer que me toma tanto tiempo escribir tan poco ;_;
 
Notas: Wakizashi: https://es.wikipedia.org/wiki/Wakizashi

Misión de rango C: Whoever your enemy is

Lugar de la misión: Bosque de la Hoja
Tipo de misión: Misiones Varias
 Descripción de la misión:
Tras el fortuito encuentro de los tres mercenarios en el Bosque de la Hoja, bandidos han aparecido como si fueran invocados. Entre el pequeño grupo se levantan sospechas. ¿Será posible que una de las dos misteriosas figuras haya traído consigo a una parda de ladrones? Incluso el joven apodado “Hebi” no parecía exactamente confiable… pero el estar resguardando una caravana parecía darle algo de credibilidad. Éste tenía pocas posibilidades de acción: debía eliminar las amenazas de su contrato; pero los otros dos podían decidir qué hacer al respecto… aunque quedarse al margen no parecía una decisión que los hiciera confiables...

Recompensa de la misión: (armas cortas comunes (tantos-dagas-etc.): Loot de bandidos)
Extensión mínima de la misión: 70 líneas.

 
¡Saludos!
Sekihan
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Itazura Sennyukan el Miér Nov 11, 2015 6:12 am

Era tan pesado, escuchar las palabras tan innecesariamente ocultas del joven le era aburrido a Itazura, no podría tolerarlo mucho más, no le proporcionaba nada y parecía tener planeado seguir hablando así hasta que alguien le hiciera comprender que con un “no los acompañare” las cosas eran más simples, la confianza no es obligatoria, tampoco lo será si aceptaba, simplemente era conveniencia general, algo que el “ciego” no discernió  completamente. — Me parece excelente, llámame como desees pero seguiré pensando que un “no quiero” es mil veces más efectivo. — No le importaba la relación que tuviera su actual apodo, podía sospecharlo pero no le daba vueltas, casi como que si no le importara en absoluto. — Que ambigüedades sin sentido, podrías simplemente seguir tu camino ¿No te referías a que ibas a irte solo? — las palabras sobrantes le empezaban a quitar la mascara en su actuación tranquila, lo que le importaba era el guía que tenía actualmente, la caravana, la había dejado esperando ya mucho tiempo sin obtener un aviso de seguridad, algo que no alcanzaría a hacer tampoco. — ¡NO! — una creíble pero falsa preocupación salía de sus labios, no podría sentir preocupación por la muerte de los demás y ese grito en especial no le era nada extremecedor, aunque debía admitir la necesidad de una posición en guardia.

Todo comenzó a ser extraño, como si estuviese enmarañado con disposiciones ajenas que le eran superiores a su voluntad, así se podría interpretar lo que se daba, una repentina coyuntura llena de desgracias y sin un pilar del cual poder hallar apoyo, solo sombras llenas de misticismo. Precisamente la mente del joven Senju daba vueltas sobre los mismos sucesos anteriores mientras que pasaban cosas más importantes a su alrededor, pero no podía entrar en raciocinio, no por su voluntad. — Esto es culpa de ese chico. — Pensó, sus manos temblaban notablemente mientras consideraba cada pequeño detalle como una pista a sus sospechas. — ¿Lo es verdad? — vocifero desesperadamente pero la entidad a la que culpaba no estaba allí, en una distracción desapareció, el joven de cabellera negra se movió rápidamente y como la mente del forastero solo alcanzaba a dar acertijos, no le presto más atención a una búsqueda y retomo con su otro contrario. — Pero tú eres peor aún, tu eres más sospechoso, niño ciego. — lo señalo con el dedo por un instante y estuvo a punto de dirigírsele de forma agresiva o al menos pudo pensarlo.

Extendió su mano hacia el joven que se hallaba a unos 6 metros de separación, intento dar un paso sin éxito puesto que un grito altero sus ensimismamientos. — ¿Quién? — Volteo mientras preguntaba, aunque el reconocía esa voz de hace tan solo segundos, era el de particulares ojos carmesís, lo observo a la lejanía, estaba acercándose a la caravana ¿Era entonces un asesino en realidad? Era lo única posible explicación, a menos que el hombre intentara protegerla, lo que le era muy difícil de concluir. — ¡NO! ¡MALDICION! — bramo con tanta ira que parecía casi real, pero parte de él ni siquiera la creía pues ese sentimiento le era fácil de controlar mientras “actuaba” ahora hasta el mismo se era sospechoso.

Corrió hacia aquel sujeto evadiendo su escena con el ciego, le pareció más importante defender a sus guías o su trabajo se vería devastado antes de comenzarse debidamente. — Morirás, ninja de paco- pacotilla… — al haber recorrido 6 metros hacia el empezaba dudar de lo que estaba diciendo, aun sospechaba del contrario, pero no podía retomar la ira que hace tan solo segundos explotaba dentro de su mente.  — ¡TU! ¿Por qué haces… — pero lo observo combatir, no contra los de la caravana, era un bandido que le agredía sin siquiera dirigirle una palabra, aquel hombre, a diferencia de un tercero, era valiente y ágil, procuraba servir de alguna forma ¿Pero por qué? ¿Qué sentido tiene eso? — ¡No entiendo nada! — exclamo abruptamente mientras corria en dirección hacia el pelinegro, pasándole por la espalda a 7 metros de distancia donde se acercaba otro bandido armado con un par de Sai’s. — Explícate ¿Esto no era cosa tuya? Justo ese muchacho menciono algo de una ironía en tus palabras, probablemente refiriéndose a esto. — Eso era lo que le hacia pensar que esos dos seres no eran aliados, de serlo, aquella trampa era demasiado elaborada incluso para un joven de conocimientos tan extendidos como los de Itazura.

En cuanto el hombre de los sai se acercó dirigió una estocada doble hacia el cuerpo del Senju quien lejos de intentar evadirlo antepuso su brazo bloqueando ambas armas, aunque este brazo tenía un recubrimiento de rocas que pudo resistir perfectamente el no muy fuerte impacto. — Esto es simplemente absurdo. — perdia la paciencia, aunque la perdió en gran medida ya hace unos minutos y probablemente vuelva a perder el raciocinio si la situación seguía siendo asi de borrosa en su mente, no podría combatir adecuadamente con tantas dudas. Su mano contraria, la zurda, golpeo al rival mientras intentaba recobrar su posición ofensiva empujándolo hacia atrás un metro y en cuanto el mismo se levanto decidio darse un metro mas de separación, posiblemente para replantearse sus movimientos hacia lo que habría presenciado.

No olvidaba al chico de cabello blanco, de hecho, era uno de sus pensamientos problemáticos al pelear, procurar unirlo todo en una pieza era imposible asi sin mas, era demasiado desordenado ¿Debió atacarlo en aquel momento e intentar asesinarle? Quizá, pero no lo hizo y la repercusión puede o no ser relevante ahora, o en el futuro. Preparándose para enfrentar los movimientos de su rival el joven de cabellos azulados simplemente realizo sellos de manos y mantuvo una posición defensiva todavía notandose sus manos envueltas en la resistente roca.

Tecnicas Usadas:

Mantencion: Mokuton: Henge no Jutsu (Elemento Madera: Jutsu de Transformación):
Esta técnica actúa como cualquier técnica de transformación, aunque casi que de forma perfecta. El usuario realiza una serie de sellos de manos y tras apoyar las manos en el suelo, un montón de ramas emergen del suelo para rodear al usuario formando un capullo, y luego de un instante, el capullo se rompe para dar lugar al usuario con su nueva transformación.
Esta es una técnica de transformación casi perfecta, ya que al ser observada con un dojutsu no se sabrá distinguir la diferencia (siendo una transformación a nivel celular y al estar el usuario recubierto de chakra un Byakugan o un Sharingan no podrán dar con la diferencia). Sin embargo, la voz del usuario no podrá ser cambiada.
Esta técnica gasta una técnica al ser creada, y luego no gastará más chakra con el pasaje de los turnos. Sin embargo, contará como una de las tres técnicas que se pueden activar por turno, obligando al usuario a luchar únicamente con dos técnicas por turno si esta se mantiene esta técnica activa.

Elemento Tierra: Jutsu Recubrimiento de Roca (土遁・拳岩の術, Doton: Kengan no Jutsu)
Sin la necesidad de realizar sellos, el usuario usa la tierra del entorno, que mezcla con su chakra, para recubrir alguna de sus extremidades con fragmentos de roca —brazo o pie— y de esta manera otorgarle más fuerza a sus ataques cuerpo a cuerpo. Esta técnica es capaz de enviar lejos a quien reciba el golpe, aunque no más de cinco metros del punto de impacto. Esta técnica dura dos turnos activada y otorga una bonificación de un (+1) punto en fuerza.
PostData:
Emm... no se, yo preferiria asi.
Si Kami y tu quieren narrador yo no tengo problema alguno tampoco.
Por aqui les suelto mis Stats actuales:
• Ninjutsu: 8
• Taijutsu: 2
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 5
• Resistencia: 10
• Fuerza: 2 +1 | 3
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Kamissama el Miér Nov 11, 2015 10:13 am

La noche había comenzado a causar estragos, pues el tiempo en que aquellos 2 ninja pasaron intercambiando información de referencia, fue utilizado de manera fortuita por unos bandidos, quienes iniciaron a saquear y matar a la caravana que Hebi –o Kizaru- estaba protegiendo al llegar al lugar. Las sospechas eran algo claro y normal en esta situación, después de todo, nosotros 3 éramos ninja, y el solo pensar en depositar nuestra confianza en otra persona que recién conocíamos durante la noche, resultaba irrisorio y ridículo, a tal grado que la situación que surgió a continuación demostraría ser un obstáculo de realidad, demostrando que en la vida ninja, es difícil confiar en tus adversarios. Lo que mis ojos me permitieron ver con anticipación, no sería tan claro para mis coprotagonistas, y por tanto crearía confusión y desconfianza entre nosotros 3, por lo que incluso después de la partida o derrota de los bandidos, predecía que podría producirse una batalla, algo que estaba seguro de no desear. Al mismo tiempo, tenía en mente que un solo movimiento en falso y podría significar el ataque de 2 ninjas, lo cual implicaba una seria posibilidad de ser derrotado en aquella noche, una situación que no tenía muchas formas de darle vueltas, pues incluso el intentar escapar podría complicarse, todo dependiendo de la velocidad y capacidades físicas de mis enemigos, información que no tenía a mi disposición y que por tanto, podrían resultar en un riesgo grande que no estaría dispuesto a tomar. Tal vez fue el hecho de poder ver sus emociones, o la gravedad de la situación, pero decidí tomar un gran riesgo en ese momento, uno que me pondría en serio peligro, como una posible amenaza, pero al mismo tiempo podría mostrarme la verdadera naturaleza de aquellos ninja.

Mis palabras enigmáticas ante las preguntas de aquellos ninjas eran molestas y poco informativas, de eso estaba bastante seguro, sin embargo, el objetivo de ellas no eran en lo absoluto divertirlos o revelar información sobre mí mismo, pues aún me encontraba en cierta desventaja por la situación; no, la verdadera razón de ellas, eran sembrar una semilla que podría florecer de forma abrupta e impredecible con un poco de presión y bueno, la situación que estaba por desarrollarse encajaba perfectamente en el perfil de presión. Mientras hablaba, veía con precisión el desarrollo de las emociones de mis antagonistas espectadores, las cuales –conforme había pensado- comenzaron a nublarse con sospecha, molestia e incluso ira, por lo que llegue a considerar que aquel plan era al fin y al cabo demasiado atrevido, pero seguí con él a pesar de todo. No fue hasta que sucedió de improviso aquel grito alarmante que decidí por comenzar el plan de inmediato. Si algo me había enseñado la experiencia, es que ciertas emociones nos muestran la verdadera personalidad de una persona, y entre más profundas fuesen estas, podría verse un más claro retrato del espectro emocional de aquella persona; el cómo reaccionar ante una situación adversa era la perfecta manera de confiar –o no- en ellos, lo que a mi punto de vista, calificaba como una prueba de fuego.

Después de alejarme de ellos, y dejar que todo se desenvolviera como debía, pude presenciar varias situaciones, como las acusaciones y fuertes palabras de Hebi hacia mí, quien en todo momento se mostró hostil y sospechoso y con justa razón, pues estoy seguro que si supiese que los estaba probando, pues sería algo complicado de explicar y podría la cosa no terminar de una manera ‘‘feliz’’. Contrario a todas mis predicciones, aquel hombre que yo nombre como Tora se disparó hacia la caravana, tal vez para atacarla y proveer apoyo a los bandidos, o incluso protegerla… algo que resultaba poco probable por la relación tan reciente que había desarrollado con Hebi, como para ya sentirse en deuda y ayudarlo, pero después de que él salió de la zona de efecto de mi técnica Ren, pude apreciar con claridad, como el supuesto menos probable era el que se terminaba volviendo realidad. – Los está… ¿Ayudando? -. Pensé, anonadado por la situación, pues era algo tan poco común en un ninja, que incluso parecía mentira; una intrincada treta, que por lo visto, Hebi también llego a pensar así, pues por un momento pude ver que él estuvo casi listo como para comenzar a pelear contra Tora… pero no fue hasta que se dio cuenta de las intenciones de él, que cambio de parecer, mostrándose notoriamente confundido por la situación –al menos, en lo que respecta a su aura-.

Tras haber visto los actos de mis rivales, note una constante en sus movimientos, y era que estaban luchando por defender a los integrantes de la caravana, un acto noble y valedor de confianza, por lo que de inmediato, considere que ambos eran suficientes como para recibir mi apoyo; pues desde mi punto de vista, no eran presas, sino depredadores. – Bueno, ambos han pasado… -. Dije para mí mismo – Es hora de cumplir mi parte -. Termine, determinando que en ese combate, sería más que un espectador, todo en eras de despejar un poco de las sospechas arrojadas sobre mí por las circunstancias y por mi propia prueba. Envuelto entre las sombras y por mi técnica de Zetsu, volví a subir a las copas de los árboles, ocultándome de una manera ideal ante la mayoría de los ojos, sobre todo los de los bandidos, proporcionándome en una situación perfecta para el ataque, en especial ahora, que mis compañeros se encontraban distrayendo a la mayoría. Entre saltos y movimientos rápidos, me coloque adyacente a la posición de la caravana, por lo que rápidamente escanee la zona, descubriendo que en ella se encontraban 6 bandidos en total, de los cuales 2 estaban en pleno combate, mientras que otros 3 estaban rodeando el área circundante de la caravana, buscando evitar un posible escape y por último, el que aparentaba ser el jefe, estaba resguardando a los rehenes, los miembros de la caravana. El combate se volvió frenético en un par de minutos, por lo que sabía que el terminar con aquellos bandidos antes de que pudiesen mermar nuestra energía se volvería vital. Pude observar como Tora lanzo un par de Kunai ante uno de los bandidos –aquel que le estaba haciendo frente- una situación algo azarosa, por lo que decidí inclinar la balanza. – Aquí vamos… -.

En completo silencio y anonimato, lance un par de agujas a puntos específicos del cuerpo de aquel bandido, como lo son rodillas y cuello, las cuales impactaron de manera inevitable, debido a la calidad de ataque sorpresa de las mismas; esto mismo desencadeno en que los Kunai lanzados por Tora impactarían de lleno en aquel bandido, por lo que pasaría se volveria un adversario mucho más debil. Me movilice un poco –tal vez siendo visto o no por Tora-, para luego buscar apoyar con un ataque aéreo a Hebi, quien se encontraba frente a otro bandido. Sin embargo, debido a la situación en la que se encontraba, era probable que no pudiese apreciar como otro bandido se acercaba por su retaguardia, lo que podría implicar un gran daño contra él, desde letal a mortífero, por lo que decidí abandonar el anonimato y caer de improviso –literalmente-. Con un breve movimiento, salte hacia aquel bandido que se acercaba con una daga en sus manos, dispuesto a hundirla en su espalda, pero un breve cambio entre desactivar mi Zetsu, para aumentar la fuerza de mi ataque fue suficiente, pues al caer, lo hice con mi puño derecho por el frente, golpeando con fuerza intensificada con rocas a mi oponente, destrozando su cráneo, esto gracias a la fuerza de gravedad, y no mi fuerza, la cual era algo deplorable. – ¡Ite ite ite! -. Exclame, con dolor, pues sentí como mi brazo resintió aquel golpe, debido a que no estaba acostumbrado al taijutsu y que si no fuese por el recubrimiento de roca, tal vez me hubiese lastimado con gravedad. Tras ese momento, pude observar cómo me encontraba a espaldas de Hebi, a aproximadamente unos 5 metros de él, por lo que tal vez no se sentiría amenazado. – ¡Conté 6 bandidos! – Grite con fuerza, dirigiéndome a Hebi y a Tora. – ¡Restan 4! -. Declare, con confianza, buscando generar un poco de convicción entre mis compañeros, aunque arriesgándome bastante, pues el hecho de saber cuántos bandidos había alrededor de la caravana, era un dato algo incriminador, pero esto no me importo en lo más mínimo, pues sentí que esa sería mi manera de repagar la ‘‘prueba’’ a la que los sometí.

Repasando la situación, delibere que en total quedaban 5 bandidos; 1 era el adversario actual de Hebi; otro era el líder de la banda, quien se encontraba con los rehenes; otro era el bandido herido peleando contra Tora; otro se encontraba a aproximadamente 10 metros de Tora, y a 15 metros de Hebi y por último, un enemigo que me vio destrozar el cráneo de su compañero, y que se lanzó con fuerza contra mí, buscando mi cabeza. – Bueno… llego el momento -. Pensé para mí mismo, mientras sacaba de mi bolsillo mi nueva arma. En un rápido movimiento, enfoque mi aura y la transforme en un látigo. Mi nuevo enemigo traía consigo una Kama, por lo que sabía que no podría simplemente golpearlo con mi arma, si buscaba salir ileso de esa encrucijada, por lo que opte por bloquear el ataque con mi brazo derecho –cubierto de roca-, al mismo tiempo, con mi mano izquierda, uso mi látigo para envolver a aquel bandido, pero sabía que destrozar su aura y dejarlo sin vitalidad tomaría un poco de tiempo, debido a que el látigo no estaba ‘‘golpeándolo’’ per se, por lo que así termine, haciendo frente al choque de su Kama y mi brazo, esperando a que su energía desfalleciera de su cuerpo, algo que aparentaba no suceder pronto, debido a su aparente furia en su aura… desde mi posición podía ver a Hebi y Tora, en quienes confiaba para que derrotaran a los restantes bandidos.


Técnicas utilizadas:

Zetsu (絕, Suprimir).- (Activado y desactivado en mismo turno)
Técnica básica ninja. Curiosamente, la gran mayoría de los ninjas e incluso algunos animales saben utilizar esta habilidad sin tener un control real del Nen. Esta habilidad consiste en suprimir totalmente el uso del aura del usuario, de esta manera, reduciendo totalmente la presencia del ninja hasta ser totalmente indetectable. Esta técnica es utilizada para estrategias furtivas y evitar ser descubierto. Es tal la totalidad de esta técnica, que el chakra del cuerpo detiene su emisión en su totalidad, por lo que se vuelve dificil incluso para los Dojutsus como el Sharingan o Byakugan el detectar al ninja. ¿A que se debe esto? Al limitar totalmente la cantidad que se emite de chakra, el aura se limite a su menor expresión. Al solamente haber una ligera capa de Aura en la piel del ninja, incluso el byakugan y Sharingan se ven complicados en su trabajo en detectar el chakra del usuario. Esto no significa que no puedan ver el chakra del usuario, sin embargo, la cantidad de chakra que detectan en su cuerpo, suele ser muy poca, por lo que, si no lo tienen a la vista directamente, pueden confundir su cantidad de chakra con la de algun animal o planta. Cabe destacar que esta técnica no hace invisible al usuario, pues puede ser visto por el ojo desnudo, pero le permite mezclarse con la naturaleza a la perfección, por lo que esta técnica funciona como una especie de camuflaje, perfecto para ocultarse y espionaje. Esta técnica no impide el movimiento del usuario, pero no es nada recomendado. Debido a la ausencia de Aura en el cuerpo del usuario, el recibir cualquier tipo de ataque en este estado, suele ser letal o hasta mortífero.

Elemento Tierra: Jutsu Recubrimiento de Roca (土遁・拳岩の術, Doton: Kengan no Jutsu) [Activada en turno pasado. Resta medio turno de duración]
Sin la necesidad de realizar sellos, el usuario usa la tierra del entorno, que mezcla con su chakra, para recubrir alguna de sus extremidades con fragmentos de roca —brazo o pie— y de esta manera otorgarle más fuerza a sus ataques cuerpo a cuerpo. Esta técnica es capaz de enviar lejos a quien reciba el golpe, aunque no más de cinco metros del punto de impacto. Esta técnica dura dos turnos activada y otorga una bonificación de un (+1) punto en fuerza.

Aclaraciones:
Pues para hacer unas aclaraciones :B
1.- Mi perfil y ficha ya están en mi firma o.o. Si das click a la imagen de mi firma, te dirige a mi perfil. Si das click a tu Username en mi firma, te dirige hacia mi ficha.

2.- Sekihan, mi Kekkeigenkai, no es el Nen. El nen es el Aura y todos poseen aura. Te referirás tal vez al Reigan, que podria decirse ese es mi Dojutsu. Pues veras. No tengo ningun problema en no poder ver el henge de Doppe, sin embargo, te informo que el fundamento o motivación del porque esta completamente errado. ¿Porqué? El Byakugan y Reigan no tienen NADA de parecido. Lo único que comparten, son genes parecidos, pero te recuerdo que, si bien, no porque un gen sea parecido, significa que sea igual, después de todo, uno de los hijos del sabio de los 6 caminos heredo los genes recesivos y otro los dominantes... aunque en teoría ambos tienen los mismos genes, uno termino por fundar el clan Uchiha y otro el Senju. Esto nomas para aclarar el porque es una falacia el hecho de decir que mi Reigan *se parece* al byakugan, pues no es así. Después de todo, nunca menciono la razón del porque ''no tengo Byakugan'', ya sea porque no herede los genes, o una mutación de los mismo, etc. Esto solo lo digo, para que en futuros temas, no busquen utilizar un argumento parecido y sacarlos de su error, pues el mismo argumento es una falacia y carece de validez, al menos a los efectos que mencionas.
Ya había hablado con Doppe del tema, y le mencione que lo único que determinaría si el Reigan puede ver o no su Henge, es si para mantener la técnica, es necesario mantener un moldeo de chakra constante. Como recién leo en la descripción de su técnica, esto no es así y por tanto, el Reigan no puede ver el Henge de un Senju por esta razón.. Por tanto, les pido obvien esto de mis post anteriores ^^U

3.- Por ultimo, a mi me da igual llamar o no un Narrador, sin embargo, preferiría que no, debido a que así llevaríamos el tema más rápido. Sin embargo, si consiguieras un narrador, no me molestaría en lo más mínimo.

Stats:
• Ninjutsu.- 4
• Taijutsu.- 3
• Genjutsu.- 0
• Velocidad.- 7
• Resistencia.- 10
• Fuerza.- 2 + 1

Glosario:
-Ite = Duele en Japones.
Kamissama
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Sekihan el Jue Nov 12, 2015 3:25 pm

“Mira al cielo, Sekihan” despertó con el susurro del viento alguna memoria de las palabras de alguien que había conocido en el país de la tierra. “Míralo y recuerda que en lo único que puedes confiar es en que, en algún momento, serás parte de él.”
 
Agitado danzó al flanco del hombre, la serenidad perdida no podía recuperarse fácilmente. La serpiente que se había arrastrado hasta su lado no parecía tener ni un ápice de ella. — ¡TU! ¿Por qué haces… ¡No entiendo nada! — exclamó éste, confundido por la “inesperada” manera de actuar de Sekihan. El nefasto engendro del clan uchiha tenía pocos ideales claros en su vida. Uno de ellos era la gratitud hacia las enseñanzas de Raiden Hiroyuki, al cual devolvía como ofrenda el deshacerse de los peligros que podrían afectar al feudo. No se encontraban precisamente lejos del territorio de Mogura, y si aquella caravana se dirigía al país de la tierra era difícil pensar que no tendría en algún momento contacto con su feudo o el feudo aliado de Ganryu, y por ello perder mercaderes en ataques nocturnos como aquel no era un beneficio para su “patria”. Otro de los ideales…

— Explícate ¿Esto no era cosa tuya? — bramó intranquilo, acercándose a él mientras mantenía ocupado a uno de los vándalos.

— ¿Qué es cosa mía? ¿Esto? ¿Tu intranquilidad o tu locura? ¿O es esto culpa nuestra? La culpa es del ciego, de eso no hay duda.

— ¿Mía? — dijo, confundido, como si se desentendiera del hecho. Ni siquiera alcanzó a mirarlo para responderle, mucho más no pudo decir. No pudo aclarar sus dudas… ya que lo inmediato del presente demandaba su atención.

Él había arrojado esas pequeñas dagas afiladas de la usanza shinobi, pero no contaba con el soporte decisivo del tercer extraño. Al estar ocupándose del Uchiha, aquel vándalo no pudo ver su cruel destino que avanzaba por las sombras, por manos de un ciego con una vista demasiado precisa para gusto del incrédulo. Pero lo cierto era que lo había ayudado. Ahora, con el hombre trastabillando por las agujas que se clavaron en él, Las afiladas cuchillas de sekihan se clavaron en el hombre, otras no estaban justamente guiadas, por lo que cayeron al suelo.

Sin embargo, fue suficiente para dar el golpe final al ladrón. Sekihan empuñó de manera diferente una daga, y la empujó con ambas manos al estómago del hombre, abalanzándose él también sobre él. Ambos cayeron, pero sólo sekihan se levantó por encima de él. Sus manos se mancharon con la sangre de aquel, pero para su sanidad prefirió no mirarlas mucho, sólo limpiárselas tras haberse levantado.

Tras colaborar con él, el sombrío extraño dio final a otro de los hombres y asistió a la vez al que llamó “Hebi”. Sekihan se cuestionaba el sobrenombre, no comprendía la totalidad de lo que representaba ése apodo. Serpiente, podía ser porque no depositaba su confianza en él y podía resultarle traicionero… pero no funcionaba exactamente la metáfora de esa manera. Tampoco se vio con la fiereza de un tigre para ser asignado como “Tora”… pero no es fácil comprender, más quizá imposible, lo que transcurre por la psique de un extraño, mucho menos por la de alguien cuyas capacidades diferentes le permiten una perspectiva totalmente ajena para uno. Sekihan quizá no comprendía que su perspectiva también estaba deformada de lo mundano… O quien sabría, quizá todas las miradas estaban trastocadas, desnaturalizadas, y lo ajeno de ése joven no se hacía ya tan lejano.

Las quejas por el dolor del extraño llegaron a los oídos de Sekihan y lo despertaron de su desconcierto. — ¡Conté seis bandidos, restan cuatro! — clamó, y en su voz no sabía distinguir si era un buen actor o si había sinceridad en lo que tramaba.
Otro vándalo se lanzó hacia a él, y éste empuñó una daga que al parecer había tomado de uno de ellos. Rocas se formaron en uno de sus brazos, con las que se defendió del ataque. Luego contraatacó, pero de maneras que Sekihan no pudo distinguir muy bien con su mirada.

Decidió terminar de encargarse de los vándalos, por lo que corrió metros más en dirección a la caravana. Por el alboroto que ellos habían provocado, otros más acortaron la distancia para apoyar a sus, si podría decirse, colegas.

El borgoña en los ojos furiosos del apodado tigre llamó la atención de uno, que se frenó en seco para atacarlo a la distancia. Desenvainó una espada curva, y en el mismo movimiento dejó soplar un fuerte viento desde su filo. Una luna creciente de su energía viajó hacia el uchiha, quien con su escasa habilidad se movió hacia un lado para esquivarlo. De no ser por sus ojos o por su ligereza, se hubiera visto atrapado por aquella ventisca. Ésa se dio contra uno de los árboles y quebró su corteza, para el asombro del vástago de Raiden.

No pensó en tomar ningún riesgo, y prefirió atacar a distancia puesto era una bestia bastante torpe en cuestiones de cuerpo a cuerpo… en lo que sus enemigos parecían sí ser diestros. Una sombra se desprendió de él, dejándolo ocultarse en la oscuridad reinante. Avanzó frente a él, para ocultarlo, empuñando una kunai. Distrajo al hombre lo suficiente como para que Sekihan formase desde su boca una tormenta de fuego que más tarde lo asaltaría. Al estar ocupado con evadir el ataque de la sombra, no se ocupó del caos que reptaba tras él y fue devorado por las llamas.

— ¡Tres! — bramó, restando la cuenta iniciada por aquel otro.
 
Spoiler:

 
Llego a casa y le agrego las técnicas y tal :3
 
3.       Ahh claro, perdona jajaja pensé que el nombre de la habilidad era el título del tema que posteaste, por eso le mandé “Nen” :P Bueno, Reigan entonces.
Sé que el Reigan y el Byakugan no tienen “nada” en común. El dilema es que tienen capacidades similares. Dígase, tu puedes enterarte de cuando alguien está por crear un jutsu porque su aura (Nen) se altera. El byakugan puede hacer algo similar, pero puede ver el chakra. No estoy hablando de la “esencia” de las habilidades, que sí, son totalmente diferentes y no le pongo discusión; pero, para fines prácticos en el foro, tendrían que aplicárseles las mismas reglas o reglas, al menos, similares. El byakugan no puede distinguir esa diferencia en el flujo de chakra cuando alguien hace un clon de Mokuton porque tiene un cambio “celular” (si, parece un viaje, pero es complicado ése clan, y así está puesto) y los flujos de chakra no ayudarían a saber si aquella persona está usando o no un henge. De manera similar (por cuestiones de moderación) el Reigan no podría distinguir esa diferencia entre usuario con su verdadera apariencia y usuario con un henge de Mokuton, porque su aura sigue siendo la misma mientras que la técnica dura.
En esencia, comparto la idea, no tienen casi nada que ver; pero para la moderación se los puede tomar como “similares” en algunos escasos puntos. Éste sería uno.
 
2.       Lo de la firma… jajaja no vi que tenías puesto el link en la imagen XD perdón :P
3.  Mejor nos quedamos sin narrador, tienen razón, tardaría más.
 
Técnicas:

Sharingan activado. Aprovecho para copiar:

Elemento Tierra: Jutsu Recubrimiento de Roca (土遁・拳岩の術, Doton: Kengan no Jutsu)
Sin la necesidad de realizar sellos, el usuario usa la tierra del entorno, que mezcla con su chakra, para recubrir alguna de sus extremidades con fragmentos de roca —brazo o pie— y de esta manera otorgarle más fuerza a sus ataques cuerpo a cuerpo. Esta técnica es capaz de enviar lejos a quien reciba el golpe, aunque no más de cinco metros del punto de impacto. Esta técnica dura dos turnos activada y otorga una bonificación de un (+1) punto en fuerza.

Vi que ambos la hicieron, pero describí sólo cuando vi lo de Kami.
 
(Miserables) stats:

Ninjutsu: 7
Taijutsu: 3 (+2): 5
Genjutsu: 0
Velocidad: 6 (+2): 8
Fuerza: 0
Resistencia: 3

En rojo: bonus por sharinflan
Sekihan
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Itazura Sennyukan el Vie Nov 13, 2015 7:09 am

Tejido por las mismas manos del creador de la comedia y la tragedia, todo era confuso, a tal grado que Itazura ya no sabía si se había vuelto loco durante todo lo que le estaba pasando, lo cual no era nada descabellado de considerar puesto que era bastante irreal y rebuscado. — No, mía. — Ya no sabía si guardaba rencor o simple sarcasmo pero sus palabras salieron naturalmente, pero este no era su papel, se había salido de su guion y el solo hecho de recordar lo que estaba haciendo con un buen nivel de raciocinio le dejaba claro que no había perdido su sanidad, no por completo. — Digo… ¿Entonces fue el muchacho ese? ¡El peliblanco! ¡Ya lo sabía yo! ¡Desconfiaba de él desde el momento en que apareció de la nada y empezó a hablar como filosofo frustrado! — vocifero sin saber nivelarse, no disimulo ni siquiera cuando era completamente consciente de que aun el sujeto rondaba por ahí a saber que estaba haciendo. Pero la habladuría se detuvo en ese preciso instante puesto que poseía ahora un rival más evidente y que debía confrontar rápidamente si quería rescatar del peligro a sus únicos guías “confiables”.

El brazo de piedra se levantó al momento en que su oponente dirigió un ataque con los sai hacia el torso del Senju, para evadir una herida grave volvió a bloquear pero su astuto rival impacto la delgada punta entre las grietas de la roca haciéndose camino forzosamente para dar una pinchada en el brazo, a precio de que el arma al intentar sacarla se quedara atascada. Aprovechándose de esto y procurando ignorar el ni tan abrumador dolor el shinobi movió su brazo que atoraba el arma retirando las manos del oponente de encima de la misma y redirigiendo de regreso el golpe para encestarle en el rostro dejando una notable marca y un aturdimiento considerable. Sin dejar reacción posible Itazura no termino su secuencia retirando su técnica de roca para liberar el Sai y apuñalar al oponente en el corazón con la misma. — Maldita sea. — bramo furioso pero ya no sabía que era lo que más le causaba irritación; la confusión, la leve pero sangrante herida o el hecho de que esto le estaba pasando solo por querer ir a otro país. Sagazmente guardo los Sai consigo colgándolos en su cinturón y continuo con su alrededor.

Aunque había mas, las acciones que realizaban se veían acompañadas por las de sus, bueno, las personas que acababa de conocer. — ¿Qué carajos? ¿Tú también? — Al acabar con su rival decidió voltea para observar la procedencia de un fuerte impacto a sus espaldas lo único que había notado al voltear era la presencia del “disfrazado de sombra” quien pareció cubrir las espaldas del Senju del ataque próximo por parte de otro astuto bandido y soltaba información relevante para lo que se llevaba a cabo. — Oh, genial. — sarcasmo nuevamente pero esta vez era redundante, casi tanto como oscuridad de noche. — Bueno ahora tengo una deuda, espero no te hayas tomado muy a pecho lo que dije recién. — falacias sin pista alguna, Itazura deseaba desde lo más profundo de su corazón que ese hombre se halla sentido tocado por cada palabra que dijera, después de todo siendo culpable o no con alguien tenía que descargar su rabia y “Tora” se ganó el punto de inmunidad por escapar primero. Tuvo en cuenta sus palabras en la cantidad de bandidos, la referencia podría ser que la tomara por sí mismo al haber llegado desde las alturas, no era impensable ya que después de todo en algún momento fue imperceptible para dos shinobis ¿Por qué no para los bandidos?

También parecía que el joven tigre se había encargado rápidamente de su primer bandido e iba a por el siguiente, por otro lado el “ciego” ocupo combatir contra un hombre que se había aproximado desde las sombras tan pronto como vio a sus compañeros fallecidos. — Entonces yo me encargare ya de la caravana. — Corrió a toda velocidad evitando por 3 metros la zona de combate que ocupaba el joven de cabellera oscura y dirigiéndose a la caravana como único objetivo donde seguramente le esperaría el ultimo bandido quien sería el que estaría amenazando a los comerciantes o bien asesinándolos sin misericordia. Antes de estar a 10 metros realizo una secuencia de sellos, observo la silueta de un hombre de pie ante gente atada en el suelo quien pronto distinguió la presencia del ninja de cabellera azulada por lo que movió su espada señalando a los rehenes que poseía. — ¡ALTO O LOS... MIERDA! — Las palabras se vieron interrumpidas debido a que una técnica de tierra se llevó a cabo en la que el cuerpo del joven desaparecía ante los ojos de su contrario quedando oculto por la propia tierra. El líder siguió firme observando a su alrededor sin pisca de miedo, pero la tierra empezaba a moverse en el suelo que se hallaba por lo que decidió dirigir sus pasos hacia la izquierda alejándose 2 metros de los comerciantes.

Salió de la tierra con fiereza y un ceño fruncido, el sudor de su frente ya se hacía presente y la sangre en su brazo había alcanzado bañar la mitad del mismo, aquel no era un buen día para Ita, no lo seria para nadie entonces. La realización de movimientos defensivos apenas tuvo tiempo de ser realizados conforme el líder reaccionaba hostilmente para dirigir un ataque con sus particulares armas las cuales eran Navajas de no más de 40 centímetros pero el brazo del joven se levanto empuñando las sai que recien habia obtenido para usar sus guarda manos como defensa, los cuales eran bastante resistentes a un corte que no fuera muy poderoso aunque la fuerza del enemigo lograba superar a la de Itazura quien recurrió a usarla en su contra y guiar ambas navajas a los laterales para dejar el torso del enemigo al descubierto, el ahora asustado ente que no comprendía en lo que se había envuelto solo reacciono sorprendido al observar un sai dirigiendose a su torso, en ese momento solto las navajas y ocupo sus manos en intentar cubrir la herida desesperadamente, al mismo tiempo que sufria. — Muere. — sostuvo firmemente los sai y empezo a atravesar las parte mas fragil de su cuerpo; el estómago dejándolo completamente agonizante de dolor y desangrándose. — Tsk. Exagere. — admitió en cuanto vio que la sangre derramarse de aquel cuerpo evitando lo máximo posible que cayera en si mismo.  

¿Ya habrán terminado? — observaba el bosque del cual provino una gran luz, un as de fuego e incontrolables llamas. — Espero eso sea intención de ellos. — aunque no estaba realmente preocupado de aquello decidió indagar por la situación de aquellas personas, se posó de cuclillas ante el cuerpo de aquel líder fallecido y tomo sus extrañas armas. — Que bonitos detalles. — las colgó de su cinturo y miro fijamente a los hombres comerciantes. — ¿Solo murió uno? ¿Cierto? — pregunto despectivamente a lo que ellos solo asintieron, estaban asustados, sus miradas los delataban pero el anciano, quien parecía acostumbrado, no se inmutaba y miraba fijamente a Itazura, sorpresivamente no era ni miedo, ni rabia ¿Quizas respeto? No era probable y aun con la duda en la mente el muchacho continuo dirigiéndose a las llamas manteniendo una distancia segura de ellas. — ¡Eh! ¿Siguen ahí ambos? — podrían haber tomado alguna ventaja los bandidos por lo que no tomaría con la guardia baja a lo que sea que viera o sonara preparándose de cualquier acontecimientos posible.

Tecnicas Usadas:
Mantencion:
Mokuton: Henge no Jutsu (木遁・変化, Elemento Madera: Jutsu de Transformación).
Doton: Kengan no Jutsu (土遁・拳岩の術, Elemento Tierra: Jutsu Recubrimiento de Roca).

Tecnicas Usadas:
Doton: Moguragakure no Jutsu (土遁・土竜隠れの術, Elemento Tierra: Jutsu de la Ocultación como un Topo):
Sin la necesidad de realizar sellos, el ninja puede introducirse en la tierra, haciendo un agujero en ésta, y trasladarse por ella sin dificultad alguna. Esta técnica es muy útil para huidas rápidas. El usuario puede detectar a sus rivales estando bajo el suelo a pesar de no poder ver lo que ocurre en la superficie. No es posible realizar otros jutsus mientras se está oculto bajo la tierra.
Armas:
Saix2
Navajasx2
PostData:
Nada importante, pasa que ya me acostumbre a ponerla AJAJAJAJJAJA (?)
Itazura Sennyukan
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Kamissama el Vie Nov 13, 2015 10:18 pm

Caos. Tan necesario e inevitable, de una manera escalofriante pero siempre termina por alcanzarnos de una forma que parece inaudita, trayendo orden a nuestra vida, destrozando la forma en que percibimos el mundo, cambiando para mejorar –aun cuando no lo parezca- pues en medio de la noche, aquellos combates, no nos traerían más que eso… calma. Unos momentos antes de que todo se desenvolviese en las peleas, me encontraba dudando de ellos, preparado para atacar o defenderme, escapar o simplemente observar un encuentro entre 2 ninjas, y aprender; pero al final, -de una manera sin precedentes- los 3 terminamos por involucrarnos en un combate contra bandidos, un encuentro que tal vez pudo haber sido mortal para cualquiera de nosotros 3 en caso de que nos hubiésemos topado con los bandidos de manera individual. - ¿Unmei? -. Pensaba, pues en medio de todo ese embrollo, todo se estaba generando de una manera inmaculada, casi como si todo fuese planeado por alguien, pero la realidad es que pese a todo, los hechos sucedieron de manera fortuita, pues el caos siempre ha funcionado de tal forma, pero somos los humanos quienes interpretamos su razón, le damos orden al caos y luchamos para formar aquel camino que a veces conocemos como ‘‘destino’’. La luna no iluminaba con mucha fuerza, pero sin importar esto, mis ojos iluminaban me mostraban el camino. Lo más curioso de toda esa situación, es la ironía que podía implicar; pues al final de todo, yo era el principal objeto de sospecha en el lugar, como había sido demostrado por sus palabras y emociones previamente, por lo que la frase de Hebi no me sorprendió en lo más mínimo, pero por la situación que sucedió a continuación, no pude evitar esgrimir una ligera sonrisa presumida.

Unos momentos después, pude ver como el bandido que se encontraba peleando contra Tora en un inicio, se vio abatido por los Senbon y Kunai que impactaron en él, solamente para ver como el color de su aura desaparecía finalmente, tras ver como una daga se penetro en el estómago de ese hombre, quien cayera muerto segundos después, por lo que Tora termino por destrozar a su enemigo de una manera más salvaje que civilizada, terminando manchado de sangre. Unos momentos después, volvió a suceder, pues el color desapareció del aura de otro de los bandidos, solamente indicándome la muerte segura de aquel bandido que se encontraba peleando con Hebi, quien al terminar con la vida de aquella persona note ciertos tonos de satisfacción en su aura, pero que esto no impidió siguiese avanzado, buscando otro nuevo oponente. De nueva cuenta, mis ojos que notaron la nueva pelea de Tora, quien de una manera fluida evadió un ataque posiblemente letal, algún tipo de ninjutsu Fuuton, pues una enorme ráfaga de viento cortante pudo haberlo cortado, pero con una maestría de la velocidad, no solo evadió aquel ataque que debería parecer invisible en la noche, sino que además lo ataco provocando una apertura y quemándolo inclemente con una enorme bola de fuego, lo que de inmediato consumo su vida, de una manera que no había visto antes… muerte por llamas. Sus palabras me alertaron para voltear mi visión hacia Hebi, pues al solo quedar 2 enemigos, necesitaba confirmar que de hecho, todo fuese marchando sobre ruedas.

Mientras tanto, ahí me encontraba yo, combatiendo con aquel aguerrido bandido, quien buscaba sesgar mi vida con aquella Oz, tal vez segado por la ira, o simplemente buscaba venganza, pues sabía que sus compañeros también habían sido masacrados… o simplemente buscaba sangre, pues todo lo que podía ver en él era un rojo carmesí, completo y sin dudad, una ira y violencia inmaculada como nunca antes había visto. – Un perro de pelea -. Pensé en voz alta, aunque supuse solo aquel bandido podría escucharme, quien de inmediato se mostró confundido. Nuestro choque podía sentirse con bastante fuerza, y yo podía resentir cada gramo de fuerza impresa en su estampida. Tal vez era que aun resentía el golpe previo con el que asesine a su compañero, o simplemente mi fuerza no era nada por lo que yo pudiese alardear, pero si de algo estaba seguro, es que si ese choque perduraba, probablemente terminaría muriendo. Con cada brusco movimiento de aquel hombre, sentía como la Oz raspaba la superficie de mi brazo protegido en roca, arrancado con fuerza esta protección, casi como si de una costra se tratase y seguía avanzando, buscando llegar hasta mi cuello y terminar con mi vida. En momentos como aquel, es cuando una persona realmente aprecia la vida, y se da cuenta de la fragilidad de la misma, de tal manera que nota como un simple momento, una mala decisión y el azar, pueden terminar con nuestra vida en un capricho, casi como si nosotros nos limitásemos a ser simples espectadores, esperando por ver que nuestra apuesta fue la esperada. Pronto, el peso de aquella arma en mi brazo fue perdiendo fuerza, por lo que me di cuenta que mi decisión fue apropiada, y que todo marchaba como planeaba - ¿Pero que mierd…? -. Lo escuche decir, antes de que soltase su Kama al suelo, y de inmediato se arrodillara frente a mí, no de una manera voluntaria o pidiendo misericordia, sino más bien, en señal del cansancio extremo que sentía en ese momento debido al daño que su aura estaba recibiendo rápidamente. - ¿Qué estas… haciéndome? -. Pregunto con incredulidad, dejando notar –en los restos de su aura- colores de incredulidad y sospecha. Pasaron un par de segundos, y vi como el color de su aura desapareció completamente, por lo que sabía que no le quedaba nada en lo absoluto que lo protegiese de la fuerza de un ataque. De esa manera, y recuperando mi látigo –el cual estaba enredado en su cuerpo-, me limite a atacarlo nuevamente, esta vez con un latigazo normal, el cual iba dirigido a su cabeza, o donde se supone que esta se encontraba antes de que lo viese desaparecer de mi vista. No sucedió mucho después, pero supe que mi movimiento había funcionado, al escuchar un crujido, posiblemente del cuello de aquel bandido que fue destrozado por aquel ataque, pues yo sabía que no había nada más letal que un ataque de aura, cuando no estas protegido por ella. – Gane -. Pensé, mientras me limite a recoger la Kama del suelo y ocultarla entre mis ropajes.

Al tiempo que me camine unos pasos hacia el otro bandido que derrotado previamente, con el mero objetivo de levantar la daga con la que intento atacar a Hebi antes, pude ver el ultimo de aquellos bandidos, siendo completamente derrotado a manos de este mismo. Coincidentemente, ambos depredadores eligieron por acabar con la vida de sus víctimas de una manera cruel y dolorosa, como es una herida en el estómago, la cual siempre producía una buena cantidad de sangre, por lo que asumí que ambos estarían impregnados de ella –algo que confirmaría más tarde-. Algo que me llamo la atención,  fue el cómo Hebi logro derrotar a su enemigo, pues logre ver el momento cumbre de la pelea, aquel en el cual surgió de la tierra, casi como si hubiese estado reptando en ella y saliese disparado para devorar su presa. – Supongo no los juzgue mal -. Pensé, mientras los observaba a la distancia gracias a mis ojos. Uno con los ojos de un tigre, tan afinados como para ver en la obscuridad el poder del chakra, y otro tan taimado como una serpiente, quien utilizaba la tierra como su aliada y atacaba letalmente, sin perdonar ninguna herida. Después de haber recogido aquella daga, volví a subir a las copas de los árboles y me dirigí cerca de la ubicación tanto de Tora y de Hebi, quienes se encontraban separados aproximadamente por unos 10 metros, por lo que estaba en un árbol a aproximadamente 5 metros de cada uno. – Ya no hay nadie más que nosotros en las cercanías -. Declare, parado en cuclillas en aquel árbol. – Cada uno se cargó a 2 bandidos, aunque debo decir que… vaya, que forma de matar -. Afirme, no solo haciendo saber lo obvio, sino que además declarando que todos sus movimientos no pasaron inadvertidos. - ¿Ustedes que tienen contra el estómago, ah? -. Dije, en un tono de broma, tal vez algo inapropiado por la situación, pero si algo me importaba poco, era eso mismo. De la misma manera, dejando entre ver con mis comentarios el contraste de apariencias entre ellos y yo, pues aun después de aquellas peleas, me encontraba inmaculado – Toma -. Dije al unísono, al momento en que le lance la venda de mis ojos –obscura como la noche- a Hebi, quien sabia estaba herido, pues además de oler la sangre chorreante de su cuerpo, podía escuchar las gotas cayendo rítmicamente, escurriendo entre su ropa – Haz un torniquete y evita morir tan patéticamente -. Y tras terminar de decir esto, me levante del árbol, ya con intención de marcharme del lugar – y respecto a aquella deuda… supongo que acaba de aumentar -. Sonreí, al momento que seguí hablando – Mi nombre es Terra y nunca olvido la presencia de nadie… Hebi, Tora -. Declare, diciendo más entre líneas que con mis palabras… ¿Presencia? A que me podría estar refiriendo, seguramente estaban pensando. – Tora… tienes un jutsu ocular, ¿cierto? -. Pregunte lleno de curiosidad, pues por mi encuentro previo con el Byakugan, había conocido el tipo de moldeo chakra característico de estas habilidades y aunque esta resultaba distinta a la vista que el Byakugan, compartían suficientes matices como para pertenecer a la misma categoría. Tal vez con un poco de suerte, conocería también el nombre de aquella técnica. Así, permanecí en la espera de sus respuestas, viéndolos con mis ojos obscuros como la mismas sombras, un hecho que resultaría anónimo para ellos, debido a la misma obscuridad del lugar, lo que resultaba en una suerte, pues que ellos pudiesen ver mis ojos, podría traerme problemas de confianza nuevamente.


Aclaraciones:

Bueno, un par de cosillas.

- Con el ataque de la Oz, perdi todas las rocas que recubrian mi brazo, pero nomas, eso y pues dejo hecho tirones mi manga derecha u.u
-Doppe, hubo una parte en tu post que me confundio un poco... cuando llegas a la conclución de que fui yo el culpable, fue porque escuchaste los pensamientos de Seki? o.o A fin de cuentas esto es intrascendente, pero me dio curiosidad u.u
-Los ojos de Riku son completamente obscuros, así, por tanto, no deberian ser capaces de verlos en la noche... por eso trae la banda puesta.
-Pues yo supongo solo resta terminar el tema o.o

Glosario:
Unmei = Destino en japones.

Armas adquiridas:

-Kama
-Daga
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Sekihan el Lun Nov 16, 2015 2:54 am

Su último enemigo caería frente a él; incapaz de librarse de las llamas aulló por el colosal tormento hasta que el fuego consumiera su último respiro. Causó un tosco ruido en la tierra al desplomarse, con las llamas aún vivas consumiendo el resto de humanidad que de él quedaba. Sekihan permaneció observándolo después de anunciar el conteo, aturdido, como si no reconociera ser él el autor de la terrible forma en la que había muerto. Antes se encontraba demasiado agitado como para entender qué estaba haciendo, quizá motivado por la adrenalina. Una vez consiguió respirar tranquilo, lo que sus ojos vieron lo dejarían desorientado. Reconoció no haberse contenido, bien como había aprendido que debía operarse en encuentros como aquellos… pero tampoco habría creído que aquel ataque alcanzaría al vándalo y lo terminase de una manera tan monstruosa.

Llamas que había observado encantado emanar de las gargantas de varios mentores, formas que danzaban en el aire consumiéndolo todo en vivos, cálidos colores; aquellas mismas llamas que él había aprendido invocar, embrujado por su propio arte. Siempre lo había visto como una de las formas más bellas que podía un shinobi crear con su energía… capaces de devorar mil figuras de un soplo, de encender pequeños troncos para una fogata… tantas pequeñeces, pero jamás había visto ese fuego efectivamente consumir a alguien en un combate real.

Apenas se atrevió a ver la carne renegrida del hombre que nacía entre las últimas llamas que se resistían a morir, plagada también de manchas rojas, de la propia piel que había sido carcomida en negros borbotones resquebrajados. Apartado de él había caído la espada que empuñaba, en la cual Sekihan clavó su mirada para ignorar al cuerpo a un lado. Dejó de mirarlo, se alejó de él como si aquello no hubiera sido obra propia. Intentó justificarse “No supe que otra cosa hacer al momento…” se lamentó, pero ninguna excusa parecía darle paz. Intentó calmarse, él hervía también y se quemaba por dentro.

Encontraron sus ojos más adelante a quien no se atemorizaba tanto por sus actos. Kizaru parecía ser demasiado inhumano para la confianza de cualquiera y el sentido común que le habían inculcado al Uchiha. La serpiente cavó un hoyo en el suelo y se ocultó, para más tarde quebrar el suelo bajo el líder de los ladrones y atacarlo aprovechando la sorpresa. Pero el hombre se percató y se alejó de él, empuñando algún arma que Sekihan no pudo distinguir bien. Lo cual no representó un desafío exactamente importante para Kizaru, el cual se abalanzó sobre el hombre y encontró un hueco en su defensa para clavarle en su estómago alguna otra arma.
“Muere” dijo, y despertó a la realidad a Sekihan, quien contemplaba estremeciéndose la escena, temblequeando al avanzar. Sus trastornados ojos se clavaron en Kizaru, ponderando las diferencias entre ambos ¿Podía él deshacerse de alguien de manera tan metódica, tan frívola como aquel joven? Se quedó observándolo, sin decir palabra alguna. Al fin y al cabo, él también había asesinado a la misma cantidad de hombres, quizá de peores maneras.

Perdió cuidado por algún momento del tercer joven, algo que reconocería como un error tras terminarse aquel evento. — Tsk. Exagere. — pareció murmurar la serpiente, tras lo cual se agachó para recoger algunas anteriores pertenencias del hombre. Su actitud no molestaba a Sekihan, puesto podía simpatizar con el estilo de vida que aquel tenía… pero la inclemencia con la cual manejaba los hechos no terminaba de agradarle. Kizaru luego mantuvo una corta conversación con los comerciantes, quienes parecían lamentar la pérdida de un compañero de viaje, pero al mismo tiempo se mostraban aliviados de no haber ellos terminado de la misma manera, por lo cual agradecieron al joven. Tras la austera charla, la serpiente se dirigió en dirección al cuerpo que aún se mantenía en llamas, y por ende, a donde tendría que haber estado Sekihan.

— ¡Eh! ¿Siguen ahí ambos? — llamó. Sekihan no se había dado cuenta de que se había hecho a un lado del camino y se había ocultado entre las sombras. Sus ojos parecían desorbitados, poco a poco se acomodaban sus pupilas al orden correcto que merecían, y la realidad comenzaba a caer sobre él otra vez, borrando las confusas imágenes que tenía mientras sus ojos cambiaban.
— S… si, yo estoy aquí. — vaciló, acercándose a él. Kizaru tenía sus ropas manchadas de sangre, y una evidente herida en el brazo. Sekihan parecía avergonzado y abatido como para comentar algo al respecto. Todo lo que podía pensar era que necesitaba irse a su hogar, sus sábanas cómodas y a las risas de sus compañeros, a las órdenes mundanas y a la rutina calmada que llevaban en el feudo de Mogura. A las clases avanzadas, a los libros, a los tés en el patio en charlas con su primo.

“Siempre será complejo unir lo que conoces con lo que percibes. Podrán contarte que aldeas enteras se revuelcan en la sangre injustamente derramada, pero hasta que no la veas con tus propios ojos no significará nada; todo lo que pienses sobre ello no significará nada; todo se arremolinará en un mar de confusión hasta que resuelvas qué hacer al respecto… pero tiene que suceder para que te despiertes.”

Siempre volvían las palabras como ecos a murmurar en remembranzas que mantenía bien guardadas dentro de sí. Nunca había comentado las experiencias que había tenido a Raiden, ese pasado de niño travieso que terminó encontrándose lo gratamente inesperado, que le había dejado un centenar de consejos que atesoraba, e, increíblemente, recordaba.

Hasta aquel entonces no podía pensar que habría personas que podían acabar con las vidas de otros sin inmutarse. Kizaru para él probaba cierta crueldad que él hasta ése entonces había deseado ignorar. — Pero… — se cuestionaba, observando sus heridas. — ¿Qué me diferencia a mí de él? — se dijo, volviendo la vista a sus propias ropas manchadas, sin comprender qué podía concluir de aquel encuentro.

Fue entonces que se le ocurrió imitar en cierta manera a la serpiente, y conciliar así los contrastes entre ambos. Se apresuró para acercarse a sus enemigos y de ellos tomó dos armas, dos espadas cortas. Una wakizashi y una chisa-katana, la primera más corta que la última. Parecían ser espadas de la misma colección, robadas probablemente por aquellos hombres; puesto las fundas guardaban delicadezas impropias de las vidas de aquellos vándalos. Las tomó y volvió hacia Kizaru, quien ya se había hecho de un jugoso botín. Limpió ambas armas, las guardó en sus fundas y las colocó en su cinturón. Empuñaría aquellas armas recordando lo que había hecho aquella noche, y cada vida que tomara, si tenía que volver a tomar alguna, la recordaría e intentaría entender qué los había llevado hasta aquel lugar. No como simples pedazos de carne que se pierden en un bosque atacado constantemente por el salvajismo de esos tiempos, sino como retazos de recuerdos y de almas que en algún momento se dirigieron donde no debían.

— Ya no hay nadie más que nosotros en las cercanías. — comentó el tercer joven desde las ramas de un árbol. Sekihan se sobresaltó puesto que no notó su presencia al estar distraído. Se había posado en medio de ambos lejos de la clara vista, dejándole al Uchiha pensar que temía la cercanía. — Cada uno se cargó a 2 bandidos, aunque debo decir que… vaya, que forma de matar. — comentó poco después, en lo que pareció un halago descolocado para Sekihan. Al menos para el estado meditabundo en el que se encontraba. Continuó bromeando, tomando aquella situación a la ligera. El Uchiha tomó una gran bocanada de aire y suspiró notoriamente. No podía tampoco esperar que todos aquellos, de rincones diferentes del mundo, tuvieran las mismas reacciones que él ni sobrellevasen las mismas problemáticas de la misma manera. “Cada país inculca diferentes perspectivas” evocó de cierto tomo bien encuadernado en borgoña sobre ética, que rezaría algún título filosófico del cual no se acordaba. Extrañamente se olvidaba de los nombres, pero la figura y el contenido permanecían en su memoria.

Se resignó y fingió estar en orden, algo que extrañamente se le daba como arte.

— Han de ser coincidencias, después de todo uno aprovecha oportunidades. —
respondió, apenas sonriendo un comentario bastante vacío. Después de todo estaba a la intemperie, en el salvaje bosque de la Hoja, y no podía dejar que aquellos – aún extraños – se aprovechasen de sus temores. Comentarios más tarde, el joven que no parecía tener intenciones de acercarse a ellos, le arrojó a Kizaru un trozo de tela para que tratara mínimamente su herida.

Habló de cierta “deuda”, que, para el estado de la situación, Sekihan no unió con ninguna referencia, pero fingió hacerlo. Clamó lo que dijo ser su nombre, que por cierta otra razón el Uchiha no estuvo convencido de tomarle la palabra, junto con una declaración de significado confuso. No sabía si no los olvidaría por algo en particular, pero prefirió no complicarse mucho con los enunciados del hombre que, desde un inicio, parecían divagar en espectros del lenguaje poco prácticos.

Quizá ambos pensaron que se marcharía en aquel momento, tras plantar dichosos misterios… pero tuvo una última pregunta para el asustadizo tigre, que lo dejaría pensativo durante varios días y, quizá, lo llevaría en un futuro a la respuesta que lo había llevado en aquel momento hasta el bosque de la hoja — Tora… tienes un jutsu ocular, ¿cierto? — aunque más que una pregunta parecía querer anunciarle una particularidad suya que él había podido develar. Las maneras del autoproclamado ciego eran de las menos amables que Sekihan había visto, más crípticas y a la vez, si se quiere, interesantes. Más de aquel Tora no obtendría nada provechoso.

— ¿Un dôjutsu? — repitió, pensativo. Revolvió entre lo que recordaba sobre técnicas oculares y no consiguió hilar aquel nombre de un conocido clan de ojos blancuzcos. — ¿Como… este clan… de ojos blancos? — del cual Sekihan no conocía más que tenían capacidades oculares fuera de la norma, pues era lo único que en el feudo habían podido recopilar.  — No tengo nada similar… — respondió, algo inseguro. Sabía que algo pasaba con él, pero lo había atribuido a problemas mentales de algún tipo, no a un jutsu ocular. No pertenecía a ningún linaje de antaño con técnicas extraordinarias como se enunciaban generalmente los Dôjutsu. Tampoco su primo Shinkiro parecía saber algo al respecto, puesto que, cuando a él le consultó por los constantes problemas que le traían insufribles dolores de cabeza, aquel bastardo se había encogido de hombros y le había dicho que probablemente hubiera estado delirando. Primo carismático si los había.

Pero ésa fue su respuesta. Dudas tenía, pero no estaba mintiéndole.

Y ya que planteaban curiosidades, a Sekihan no le pareció mal poner en palabras las suyas. No tenía muchas esperanzas de conseguir respuestas, ya que él no pudo proveerle información satisfactoria, por lo que, por regla, no estaba en posición de exigirle nada. — Disculpa, pero… has dicho ser ciego, más parece que tienes incluso mejor vista que nosotros… ¿tú sí tienes un jutsu ocular? ¿O cómo puedes haberlos visto? — concluyó que quizá a él le preguntaba para conocer a más personas con extrañas capacidades y así comprenderse a sí mismo… pero qué podría llegar a estar escondiendo aquel Mogura...  quizá fuera tan enrevesado como sus palabras.


Spoiler:
Aclaración: Sekihan no comprende hasta el momento que tiene un doujutsu, me apoyo en que en el feudo no hay ni hubo miembros activos del clan por ello no se sabe nada de él, sólo Shinkiro y Sekihan que ignoran completamente la naturaleza de su clan :P Vamos armando cierta historia detrás de ello.
Del clan hyuga siempre hubo muchos miembros activos, así que no me parece extraño que algo muy mínimo se sepa de ellos en las tierras de Raiden.
Aclaración 2: Sekihan es un melodramático, mis disculpas xD
Aclaración 3: se desactiva el sharingan tras agarrar las armas.


Supongo que podemos darlo mas o menos por terminado :)


Armas adquiridas:
Wakizashi y Chisa-Katana
Stats y misión:
370 líneas. 70 para la misión, 300 para +6 stats.

Traducción:
"Mogura" :: Topo


Saludos! :D
Sekihan
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Itazura Sennyukan el Mar Nov 17, 2015 3:19 pm

Las tinieblas hablaron, por suerte, con la voz del primer sujeto que conoció ese mismo día, el de larga cabellera negra y de ojos con particularidades notables. — Excelente. — seco, como si en realidad no hubiera dicho nada y no le importase si no hubiese estado allí, así de poco relevante le era a el realmente puesto que solo importaría que si no estaba nadie de los conocidos tendría algún enemigo más alrededor. — ¿Y el otro muchacho? — pensó, no notaba su presencia a pesar de mirar alrededor detenidamente, aunque no recordaba la forma en que se les había presentado, entre las ramas de los árboles y fue desde las mismas que volvió a aparecer, repitiendo una escena en la que se le tomaría desprevenido al joven Itazura y probablemente a su compañero seria de igual forma.

Nos repartimos adecuadamente a esta amenaza, a pesar de que fue una improvisación fortuita. — mencionaba de forma despectiva ante las cuentas que realizo el muchacho de cabellera blancuzca, tal y como dijo cada cabeza se había encargado de dos shinobis, ninguno de los 3 de un mismo bando resultaría ser una carga para el resto, lo que era extraño y conveniente sin duda alguna. — Pero parece que todos tuviéramos el mismo nivel, eso o sabemos demasiado bien como guardarnos los secretos. — agrego para si mismo teniendo sospechas justificadas por lo que podría ser el verdadero poder de sus contrarios, no parecían gente que no estuviera acostumbrada a la lucha. — Además de que ese joven tiene uso de la misma naturaleza elemental que yo. — observaba con intriga al muchacho de harapos negros al hacer aquella afirmación, era todo lo que podría sacar de el además de que su visión le complicaba en nada su desempeño en combate, venció a dos bandidos armados sin recibir heridas graves.

No sé cómo puedes afirmar que no hay nadie más, de cualquier forma ya sabemos que estos bosques no son confiables para ninguno de nosotros. — dijo agregando un fuerte suspiro desesperanzado, su tranquilo trayecto estaba al amparo del caos. — Ni siquiera sabemos de dónde carajos salieron esos bandidos, hay que ser precavidos. — lo que acompañaba estas palabras no era un sentimiento de preocupación en lo más mínimo, bien podría ser interpretado de esa forma y le sería conveniente, lo que el quería era hacerles sentir a sus contrarios que ir en grupo no era mala idea, más que una manipulación era una verdad innegable.

Pero si es que el sujeto ese prácticamente me suplica que lo destripara ¿Qué quieres que haga? — se planteó responder, pero dudaba mucho que ese morboso chiste pudiera alimentar a algo más que las sospechas. — Simplemente fue la oportunidad que vi, estaba un poco irritado y me deje llevar. — no, había bastantes blancos que tomar desde la ubicación estratégica que le proporciono la técnica de topo, pero no podía dejar pasar la oportunidad de desquitar su ira con tan desafortunado hombre sin valor alguno y con el anterior sí que fue dejarse llevar. Ahora notaba que su cuerpo estaba bañado en sangre fruto de su sanguinaria comportamiento, si no hubiera sido tan impulsivo quizás ahora no tuviera un brazo adolorido y sangrante frente a dos personas en las que nada confiaba.

Desde la corta altura cayo un vendaje oscuro que era el que usaba el joven para cubrir sus ciegos ojos. — ¿Eh? ¿En serio? — dijo ligeramente sorprendido, no pudo evitar revelar esta vez que aquella acción le era completamente inesperada por parte de aquel desconocido, hubiera dudado de esta acción ¿Pero para que? No confiaría en el aunque hiciese eso, tampoco lo odiaría y después de todo era una venda normal, sin nada extraño que pudiera alterar los pensamientos del Senju. — Esta bien, supongo que debo darte las gracias de nuevo. — resignado, sin demasiado encanto por ello, realmente deseaba que esta situación no fuese necesaria pero si demostraba su desagrado y su común terquedad negando el gesto entonces su actuación sí que se vería completamente perdida, debía dejarse lo menos posible en evidencia. — Asi que; Gracias.

No moriría patéticamente por esta ridícula fisura, ni siquiera se nota, es puro sangrado exagerado. — procurando ser testarudo en lo mínimo mientras realizaba las medidas pertinente para tratar el sangrado; uso las navajas que había obtenido para dividir la venda cortándolo desde lo ancho y haciendo dos largas partes, puso una en su hombro y empezó a amarrar la otra en la propia herida, luego de esto uso la segunda venda para amarrarla un poco más por el antebrazo y cortar levemente el flujo sanguino, de esa forma la sangre no saldría tan cuantiosa, saco una de sus sai aprovechando que no tenían filo alguno para así ponerlo entre la segunda venta y presionar la misma mediante giros, luego de ver que quedaba adecuadamente presionada junto el metal del sai entre los dos vendaje para que la presión se sostuviera durante un periodo. — Esto… servirá por ahora supongo. — Aunque le era incomodo, demasiado pero aprender una que otra cosa sobre primeros auxilios a uno mismo fue lo que mejor le resulto productivo en aquel momento. — Quien lo diría, no todo es matar y no morir. — dijo para si mismo recordando a su maestro particular.
 
El peliblanco hizo mención a la deuda mientras Itazura realizaba el torniquete y fue respondido una vez el mismo terminara con ello. — Supongo, en algún momento nos volveremos a ver y ya podremos hablar de deudas. — menciono seriamente, pero le daba absolutamente igual el cumplir o no con aquello, el honor era algo olvidado, Itazura falto a la clase en la que se le debía explicar acerca de eso. — Emmm… Si, tampoco te olvidaremos, que lindo todo. — su comentario se suponía era jocoso pero ni siquiera veía fijamente al contrario, le interesaba mas ver como quedaba el torniquete y acomodándolo con pequeños movimientos de la tela. — ¿Doujutsu? ¿Técnicas en los ojos? Total y hay técnicas de pelo. — y en su ingenuidad esperaba que su chiste propio no tuviera una respuesta afirmativa en el futuro. Era ignorante del mundo ninja y la totalidad de sus técnicas más que las que el usara sin embargo aquí veía nuevos términos; vio la fuerza bruta, las técnicas de agua, las técnicas de fuego y ahora las técnicas oculares, el país del fuego traía demasiadas sorpresas para su gusto.

La respuesta del conocido como “Tora” fue negativa, no hizo más que mencionar a un clan a parte como si no fuese el suyo y sin embargo sus ojos habían sido presenciados como una alteración singular que nunca habría sido presenciada por el Senju, eso no podía ser casualidad, pero quizás sí lo era, el beneficio de la duda debía ser considerado luego de lo sucedido este día. Luego las preguntas fueron redirigidas hacia el peliblanco de la misma forma. — Realmente es extraño, entiendo lo de los sentidos pero a menos que tengas captación sónica extra potente o alguna capacidad ultra desarrollada a niveles fuera de lo humanamente posible ser tan preciso y sigiloso es algo que no encaja en un ciego común, sea o no un shinobi. — no pudo evitar colocar un grano de sospecha, sin embargo la verdadera intención de Itazura era ya retirarse, le era indiferente por lo que cual sea que fueran sus palabras Itazura le daría igual y  procuraría irse a con la caravana.

Ya he tardado bastante, esa gente debe estar tensa, querrán irse y descansar en un lugar llano en el que las emboscadas sean una muy remota posibilidad. — mencionaría eventualmente y giraría rápidamente para salir corriendo y regresar para con los suyos. Los vería, esa gente guardaban expresiones lo más tranquila posible, se compadecían de si mismos y de la muerte de su compañero. — Debemos partir. — como si hubiese sido una orden aquellas personas se levantaron casi simultáneamente y se colocaron en sus posiciones, quien quedaba atrás en ese proceso era el anciano, quien se dirigió a Itazura con despreocupación. — Has sido de gran ayuda, a pesar de que murió uno de nuestros hombres, hubiéramos muerto mas de nosotros si no fuera por ti y esos chicos. — el parecía ser consciente de todo, los combates que se dieron en la oscuridad, su pobre visión no le era un impedimento en lo más mínimo. — Si, eso creo. — el hombre dio la vuelta y se dirigió a su respectivo puesto en la caravana. — Si alguno va al país de la tierra entonces será bien recibido en nuestro trayecto, después de todo ahora todos nuestros suministros siguen allí por ustedes. — era un obvio gesto de agradecimiento por parte de aquel hombre, pero claro, era porque su vida se había extendido un poco más.

¿Entonces alguno quiere venir? ¿Qué tal tu Tora? ¿Terra no has cambiado de opinión? — las respuestas de los mismos podían ser las que fueran, puesto que esa caravana igual partiría hacia el país de la tierra y Itazura iría en ella acompañado por esos jóvenes o no. Los acontecimientos fueron los suficientes, percances ya se habían dado, esperaba ahora entonces que se diera un apacible paseo de paz en el que su única preocupación fuese la hora de la comida ¿Era demasiado pedir? Ya no era de su interés el si alguien venia para apoyarle en la defensa de la caravana, solo quería ver ya el país de la tierra y decir que lo había logrado a pesar de todo, luego empezaría a cumplir sus objetivos en dicho país.

Manteniendo:
Mokuton: Henge no Jutsu (木遁・変化, Elemento Madera: Jutsu de Transformación).
PostData:
Uhh espero no sea demasiado pesado xDDD tenia que hacer la 100 a juro u_ú
Emmm no Kami, es el esceptisismo propio de mi pj que soltaba sospechas a diestra y siniestra xDDD cualquier relacion con el pensamiento de Seki deberia ser tomado como coincidencia, preferiblemente.
Itazura Sennyukan
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Kamissama el Miér Nov 18, 2015 3:16 am

El sueño de la luna estaba por terminar, pues ahora podía sentir la luz de la noche finalmente ceder poco a poco, de tal manera que en mi piel podía sentir como la temperatura comenzaba a templarse un poco más, de la misma manera en que la transición entre el día y la noche suceden, por lo que decidí que ya sería tiempo de comenzar mi retirada, pues si los rayos del astro rey me alcanzaba, sería bastante probable que mis compañeros de batalla notarían que no era cualquier ‘‘ciego’’, pues mis ojos solían tener cierta teatralidad la cual no era compatible con la situación actual – Tengo aproximadamente… 1 o 2 horas -. Considere entre adivinando y ponderando la situación, pues aun sensible a la temperatura del ambiente, estos cambios podrían generarse también por otros aspectos y no solo por los rayos del sol. Aquella situación en lo particular era lo suficiente como para reflexionar un poco, pues durante los intervalos de silencio en los que pude apreciar a aquellos shinobis aun extraños para mí, siendo tan únicos y distintos entre sí. Por un lado, aquel hombre que denomine como Tora, había dejado de lado su técnica ocular –la cual los hacia brillar con tonalidad carmesí-, una tonalidad tan clara y contradictoria, pues denotaba –frente a mis ojos- una clara emoción de odio, pero al contrario que sus ojos, el resto de su cuerpo siempre demostró una calma sin precedentes, considerando la pasión que uno normalmente se enfrenta en el campo de batalla, por lo que aquel joven demostró ser un experimentado cazador, con los ojos de un cazador. De manera homónima y casi contraria a su antagonista, Hebi demostró ser otro tipo de cazador, a quien las emociones en vez de detenerlo o intervenir en la toma de sus decisiones, estas potenciaban su actuar, movilizándose como uno con su sentir, de forma que toda su personalidad es un arma en conjunto que buscaba acabar con sus oponentes… y así lo confirme al ver la variación emotiva que experimento durante algunos segmentos de su enfrentamiento, aunque según mi experiencia, podría decir que incluso ‘‘disfrutaba’’ de sus peleas.

Incluso el observarlos tras el terminar de las peleas resultaba interesante; por una parte Hebi, mostraba una variación leve de emociones, casi como si una pelea no implicase nada para él, un abanico tan indistinto como el que mostro desde el inicio de nuestro encuentro, lo que me llevo a pensar que en verdad era un muy buen ninja, pues la mayoría considera que sus emociones no son más que meros estorbos en una misión, pero al contrario, él se mostraba galante con facilidad de ellas, y las utilizaba para su ventaja – Seguro sería difícil manipularlo -. Pensé, pues en consideración de mis habilidades y sus virtudes, note las claras oposiciones de las mismas – Seria tan interesante pelear contra esa serpiente -. Y así, me encontré imaginándome en una pelea con ese misterioso hombre, quien en lo personal, tenía bastante claro que su nombre no era Kizaru, pero poco importaba para mí, pues su nombre a partir de ese momento seria Hebi y gracias a mis ojos, nunca olvidaría su Aura, por lo que la próxima vez que lo viese, lo reconocería… probablemente. En completa oposición a Hebi, aquel hombre con ojos de cazador se vio presa de las emociones, no durante el encuentro con aquellos bandidos, sino más bien al terminar nuestro altercado. Entre arrepentimiento y pesar, temor y culpa, tristeza y posiblemente… un dejo de responsabilidad. Me resultaba sorprendente el cambio que demostraba en sí mismo tras aquel enfrentamiento, aquel orgulloso cazador, centrado y certero, veloz y sin escrúpulos, quien además, no solo causo una muerte dolorosa, sino bastante notoria, pues la muerte por fuego, -según algunos- era la muerte más dolorosa de todas… por tanto, me resultaba incluso inverosímil el pensar que el entre nosotros 3, fuese quien demostraba mayor remordimiento de los asesinatos cometidos en aquella noche. Para mis ojos, aquellos 2 hombres –ambos depredadores-, se mostraban completamente opuestos y distintos, siendo uno de sangre fría y calculador, mientras que el otro se mostraba de sangre ardiente y emotiva… pero para mi sorpresa, ambos eran portaban identidades contradictorias a mi primera impresión de ellos.

Las palabras de aquellos 2 hombres resbalaban con facilidad, pues resultaban insulsas a mis oídos y baja calidad, en específico los intentos de remarcaciones sarcásticas de Hebi, pues sin ver más allá de su nariz, consideraba que mis palabras cripticas no eran más que una manera de hacerme el interesante, al contrario que una manera de darle pequeñas pistas de mi real identidad o capacidades… pero era algo claro que dejaría esto por la paz, pues no buscaba una nueva pelea. Antes de marcharme, hice una última pregunta, la cual me interesaba bastante, pues el aumentar mi conocimiento sobre el mundo shinobi sería algo bastante útil en mi futuro. Tras escuchar las palabras de Tora, note claro desconcierto en sus palabras, casi como si lo hubiese tomado con la guardia baja y no tuviese idea de lo más mínimo de lo que hablaba… sin embargo, mi sangre se helo al momento en que hizo mención del clan Hyuga, de manera tan casual, aun sin mencionar su nombre. – Ya veo… entonces no lo sabes -. Dije, con mi usual tono enigmático, mirándolo con un desdén aparente – Pues pese a lo que crees… Tus ojos Carmesí, son un dojutsu de lo más curioso… -. Declare, pensando el nombre que asignaría mentalmente a tal habilidad. Pasaron un par de instantes, en los cuales, mis contrarios aprovecharon para externar sus dudas referentes a mis capacidades perceptoras, y con justa razón, habían demorado suficiente en notar lo ilógico que resultaban mis capacidades contrastando con mis ‘‘limitadas’’. Tras que Hebi se marchó a su caravana, me dirigí momentáneamente a Tora, buscando responder su pregunta. – Tienes razón Tora… tengo mejor visión que ustedes y estoy ciego ¿Eso me hace portador de un Dojutsu? -. Dije de manera impasible – Te diré algo interesante… - Hice una pausa, buscando crear expectativa – Estoy ciego… no puedo ver nada como ustedes lo ven – Termine, y al momento me di la vuelta y mi dispuse a marcharme, no sin antes decir unas últimas palabras – Pero en cambio… puedo ver su alma… y nunca pensé que un tigre se mostraría arrepentido tras su cacería -. Y tras estas palabras, comencé mi camino de regreso al país de la tierra, cubriéndome en un manto de anonimato, en mi Zetsu, por lo que probablemente ya no sería molestado hasta mi destino.


Técnicas utilizadas:
Zetsu [Mencionado previamente]

Aclaraciones:
Bueno, este fue mi ultimo post. Me marche antes de que Itazura nos preguntase si lo acompañariamos.
Como un punto a parte, creo que yo mencione que la persona que murio acuchillada, era una mujer de la caravana, pero ambos en sus post hacen mención de que murió un hombre, lo que me deja algo perplejo o.o pero no es relevante xD
Y bueno, eso fue todo, un placer rolear con ustedes xP
Kamissama
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Re: Run [Tema Abierto]

Mensaje por Sekihan el Sáb Nov 21, 2015 12:31 am

Los tres jóvenes envueltos en la oscuridad del bosque comenzaban a dispersarse. El encuentro impensado parecía encontrar su fin, y pronto lo haría también la noche. Sekihan prestó cuidadosa atención a las palabras que intercambiaron Kizaru y Terra, algo incómodo por la notoria molestia que emanaba cada frase del primero. No parecía intentar complacer a nadie, y en su soltura le provocó eventualmente al Uchiha cierta gracia. Cada segmento nuevo que Hebi presentaba se configuraba en un plano abstracto que al pequeño mercenario de Raiden adoraba crear. Como si fueran ideas que se acumulan unas sobre otras en pequeñas notitas al lado de un texto sobre-estudiado, leído y releído, con borrones, palabras cubiertas de negro que no deberían volver a ser vistas jamás, condenadas a ser errores olvidados, y nuevas anotaciones hechas a un lado. El mapa que se había construido de Hebi era sin duda, una maraña de palabreríos. Tan rimbombantes como Hebi mismo.

Hubiera soltado alguna pequeña risilla mientras Hebi pretendía tener todo bajo control, pero la poesía solitaria en una hoja impoluta que era aquel Terra se lo impedía. Como un discípulo que observa de reojo libros que se niega a estudiar mientras hojea alguna novela ligera entretenida, Sekihan resistía a interpretar las realidades que aquel joven entramaba, y ante él había elegido erigir ciertas paredes.

Kizaru aportó su cuota de dudas al igual que él. Mucho más técnico en términos que las nubladas ideas de Sekihan de cómo aquel hombre podía haber luchado de aquella manera teniendo en cuenta que había anunciado ser ciego. Durante los cuestionamientos de Kizaru a Sekihan se le cruzó por la cabeza — Pero que haya dicho ser ciego no significa que eso sea verdad, tampoco quiere decir que debamos interpretarlo literalmente… puede que… haya sido, no sé, una metáfora… — y fruncía el ceño, borrando líneas del margen y volviendo a la hoja en blanco. Hasta que las debidas revelaciones por parte del autor llegaran.
Con cierto desencanto el Uchiha leyó los anexos. Siempre atento al más mínimo cambio de tono, aunque molesto por no poder determinar los gestos, notó algo nuevo en aquel extraño para el cual el nombre "Terra" era demasiado simple. Parecía saber algo que Sekihan no, pero sin embargo tenía la necesidad de preguntarle qué era aquello que le atraía la atención. Sabía que tenía un Doujutsu, pero no sabía cuál era. El uchiha olvidó su entorno para enfocarse en el hueco que estaba cavando entre estrofas, pretendiendo aprender de alguien más experimentado.

Kizaru pareció marcharse y sugerir un par de cosas a las cuales Sekihan sólo escuchó por arriba. Si, si, se marcharía con él, pero esto era primero. — Doujutsu, doujutsu… no recuerdo casi nada, por no decir absolutamente nada más aparte de los hombres de ojos blancos. ¿Será que Raiden tiene algún tomo escondido que ha pretendido no revelarnos, o será que tenemos algún… algún, algo nuevo? No creo, Yoshida-dono no es alguien que limite la información a sus aprendices. Y apenas somos graduados de su academia, no tenemos grandes repertorios de ingenios varios como otros, ni hemos visto a nadie más de nuestra familia en las inmediaciones y… Es cierto, si me concentro un poco puedo obligar a que mis… pero es irrelevante ahora, ¿y él qué puede hacer? — divagaba el joven en su pensamiento, buscando de alguna manera ordenar el embrollo que tenía por su parte… pero incapaz de desprenderse de la curiosidad que representaba aquel hombre; mucho menos ahora que parecía poder responder sus dudas. — Y cómo puede estar tan convencido de que tengo un doujutsu? — pero prefirió escuchar, dejar sus dudas para más tarde, y primero aprender.

Terra pareció impacientarse con la pregunta que él había hecho. Para Sekihan lo dicho no era exactamente irrelevante, los de "ojos blancos" a él le parecían exactamente, ciegos, por la falta de iris, pupila y demás características comunes en los ojos. Parecían, a su perspectiva, cual ojos de quien no ve. Aunque verse privado de una bendición como era la vista y verse inundado en un mundo de tinieblas no le parecía exactamente una "virtud". "Aunque todo defecto aparente puede convertirse en una". Se acercó un poco hacia el joven mientas éste le hablaba.

Según le dijo, realmente no podía ver – y sin embargo algo veía, aunque no como ellos. Las ideas se atropellaron en la imaginación de Sekihan antes de que él pudiera decir una palabra más. — Pero entonces, ¿de qué tipo de ceguera oportuna habla? ¿Una con la que puede ver mejor que nosotros? Es más, ¿cómo puede siquiera asumir lo que yo veo? ¿Lo que yo, con estos ojos, veo?  ¡Lo que yo con estos ojos veo! — pareció molestarse, agitarse por algún momento, lo hacía porque le resultaba clara la manera en la cual aquel hombre lo subestimaba y menospreciaba con sus palabras en aquel tono enigmático; como si él, generador de curiosidades, pudiera crear estrofas más interesantes y mucho más substanciosas que las que él podría jamás escribir. Le parecía soberbio, y aquella actitud era peor que la duda en la cual Sekihan encontraba su humanidad. Pese a su disgusto, se mantenía seguro y sereno observándolo. Respiró profundo y puso fin al caos. — No tiene idea alguna de lo que puedo ver, así como yo tampoco seré jamás capaz de entender lo que él percibe. No tendría que pensar demasiado en estas cosas. — y en esa conclusión encontró alivio.

Alivio trastornado por la declaración que rayaba la ridiculez para el mal gusto del uchiha. — Puedo ver su alma. — dijo, y provocó no sólo que Sekihan se confundiera aún más y debiera re-escribir el poema en una nueva hoja ya que las anotaciones anteriores habían arruinado todo el panorama. Con aquella confesión todo se debía reordenar, más no olvidar. Una confesión tan arriesgada no podía ser tomada al pie de la letra. Pero el mismo escritor le urgía revisar esa idea, y olvidar las otras. Lo miró con cierta desconfianza, receloso de sus ideas anteriores, y en cierta manera sentía que se mofaba de él. Las guardó en un bolsillo con cierta resignación y prestó el oído para el resto de lo que dijera.

E inmediatamente el hombre agregó un comentario no hecho para saciar su curiosidad, sino formulado, aparentemente, para carcomer su ego. "Un tigre arrepentido tras su cacería". Pero de Sekihan no obtuvo más que silencio mientras se marchaba. Aquel inmerecido apodo era una asignación falsa proveída por él, y sobre cuya base sólo él construyó su imagen de Sekihan. Si hubiera intentado mirar más allá de lo que inicialmente le atrajo la atención, hubiera encontrado en el Uchiha algo más interesante. Pero no era error de él como escritor de su propio ser, sino del lector que iba en él buscando algo que no había. Como quien lee un escrito maravillado en encontrar antiguas tradiciones, pero sólo encuentra una obra que jamás intentó retratar la realidad y la arroja decepcionado. A Sekihan no le interesaba ser bien leído – es más, le agradaba ser malinterpretado.  Esbozó una escueta sonrisa mientras el escritor se marchaba.

Poco después de que él se esfumara, el alumno de ojos borgoña decidió ponerse de rodillas en el suelo. Se cubrió los ojos como si intentara aliviar la vista, soltó un suspiro y luego buscó la manera de acostarse en el suelo del bosque.

Tarde pudo responder al último comentario del hombre, sin intención de que éste lo escuchara.

— There is the point where things collapse, or converge, either way… — murmuró al elevar una mano y apuntar el índice al cenit, encontrando su vista las estrellas esfumándose en la bóveda oscura, desplomado en el suelo, disfrutando de la última brisa fresca de la noche. — We might someday be all the same, but as long as we are on earth, we breath differently. Here in the woods the spirits I was looking for took form and answered my questions, and I thank heavens above they helped me find a solution. "We are simply distinguished, one of the same, bred from a different place".

Se puso de pie y decidió acudir a Kizaru, para responderle que lo seguiría. Iría con él, puesto se dirigían al mismo lugar y de él aún quedaban notas por agregar.

En el camino, despertó, y comenzó a reír por lo bajo. Cubrió su boca con ambas manos y cerró los ojos, como un pequeño que se mofa de las travesuras que hizo. Continuó riendo, tratando en vano de tapar el alto tono de su risa, ignorando si Kizaru lo oía a lo lejos.

— Hay un pueblo más allá adelante, ya en el País de la Tierra. — le comentó al reconocerlo en la penumbra. — El Pueblo Tayuinbo, no sé si lo conoces. Es un pueblo de frontera, queda a algunos kilómetros. Quizá podamos hacer una parada allí y descansar un rato hasta que lleguemos a la capital. ¿A la capital se dirigen, no es así? — no les había preguntado antes, quizá se equivocaba en asumir su destino. Sekihan hablaba por demás y hacía demasiadas preguntas, sólo para provocar más palabras de Kizaru. Quizá una amena charla podría surgir en el camino.


Aquel, "Hebi" era alguien en quien se podría depositar la confianza absoluta, según Sekihan creía. ¿Quién más confiable que un mentiroso, después de todo? Nunca es fácil discernir cuando el más puro de los inocentes hará lo impensado.

Spoiler:
No sabía si postear de nuevo... pero faltaban líneas, había inspiración y había que conectar con el próximo post :P

"""Traducción""": (yo traduzco el inglés peor de lo que lo escribo, ojo, desastres incoming:)
— There is the point where things collapse, or converge, either way… We might someday be all the same, but as long as we are on earth, we breath differently. Here in the woods the spirits I was looking for took form and answered my questions, and I thank heavens above they helped me find a solution. "We are simply distinguished, one of the same, bred from a different place".
— Ahí está el punto donde las cosas colapsan o convergen, de cualquier manera… Puede que algún día seamos todos lo mismo, pero mientras estemos en la tierra, respiraremos diferente. Aquí en los bosques, los espíritus que buscaba tomaron forma y respondieron mis preguntas, y gracias a los cielos me ayudaron a encontrar una solución. "Nos distinguimos simplemente, uno de lo mismo, engendrados de un lugar diferente".

El último pedacito es de Teleute, Veil of Maya. Me quedó sonando y combinaba :3

Me ecantó rolear con ustedes, esperemos se repita!
Hasta pronto! :)
Sekihan
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Re: Run [Tema Abierto]

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