¡Bienvenido,
Invitado!

¡Bienvenido a Naruto Legends!

Toda la información que necesitas para comenzar con el rol se encuentra en nuestra Guía para Nuevos Usuarios. Recuerda revisar nuestro Changelog para ver los cambios más recientes.

Últimos temas
Últimos temas
» Elemento avanzado Agua pura
Hoy a las 1:11 am por Samekage

» Noisy Danger ▌feat. Moeru
Hoy a las 12:12 am por Lyd.

» Emotions sprout between the edges [PASADO]
Ayer a las 10:30 pm por Samekage

» Gran alianza? [Yuko Kaguya] [Muy pasado]
Ayer a las 10:23 pm por Yuko Kaguya

» —Men Stuff △ w/ Ryōtsuka
Ayer a las 9:31 pm por Ryōtsuka

» Armas de Killian
Ayer a las 7:42 pm por Gakumon

» ⌈ᴅᴀᴇʜᴡɪ⌋ 【ʀᴇɢɪꜱᴛʀᴏ ᴅᴇ ᴍɪꜱɪᴏɴᴇꜱ】
Ayer a las 7:25 pm por Gakumon

» Entrenamientos de Arashi
Ayer a las 7:19 pm por Gakumon

» Saishū handan
Ayer a las 7:01 pm por Gakumon

» Misión de Rango C: Starry Nights [Arashi Tessen]
Ayer a las 6:48 pm por Hinosuke Aburame

» The night is dark and full of terrors [Misión rango S]
Ayer a las 5:12 pm por Sorey Bokushi

» Datenblatt Selene Bokushi
Ayer a las 8:52 am por Selene Bokushi

» Progress — Shitai
Ayer a las 7:02 am por Shitai

» El infiltrado
Lun Ene 22, 2018 10:15 pm por Izuna Uchiha

» Peticion Elemento avanzado deiton
Lun Ene 22, 2018 9:47 pm por Gakumon

» —War Returns △
Lun Ene 22, 2018 12:59 pm por Bokushi Jinan

» The Stories Of Shunsuke
Lun Ene 22, 2018 12:14 pm por Gakumon

» — Lyd's Itinerary ▌Missions
Lun Ene 22, 2018 11:45 am por Gakumon

» Encargos del Mercenario
Lun Ene 22, 2018 11:42 am por Gakumon

» algunas dudas
Lun Ene 22, 2018 11:01 am por Gakumon

Lorewalker

Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

Créditos

Naruto Legends Rol Forum by Naruto Legends Staff is licensed under a Creative Commons Reconocimiento - No Comercial - Sin ObraDerivada 4.0 Internacional License.

El diseño gráfico del foro (HTML/CSS) es fue creado por Sargas (Nemuri) para Naruto Legends. Las imágenes fueron tomadas de Deviantart, Artstation y pertenecen a sus respectivos autores.


Corre o muere. Parte 1

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Corre o muere. Parte 1

Mensaje por Kyoki el Sáb Feb 20, 2016 5:12 am

Yami había permanecido en el País de la Tierra por casi una semana. Era la primera vez que duraba tanto en un territorio. Normalmente su vida de nómada le permitía quedarse en una región por dos o tres días. Incluso él se preguntaba qué demonios tenía de interesante para él aquella nación que por una razón que no comprendía no podía abandonar.
Será —dijo, dirigiéndose a lo más profundo de su retorcida mente—… Oye, lujurioso. ¿Acaso te enamoraste de Sora? Eso explicaría muchas cosas. Claro, yo soy incapaz de sentir un sentimiento tan banal, pero no hay que negar que la niña tiene lo suyo. ¿Qué tal si le hago una visita?
Pero solo hubo silencio, ninguna respuesta por parte de su alter-ego…
Bueno, el que calla otorga. —Se encontraba sentado sobre la espalda del posadero que le había puesto limpiar vómito días atrás; o bueno, a su otro yo. De una forma aquello le afectó, hizo que se enojara; y decidió en un arranque de locura tumbar la puerta de la taberna y moler a aquel pobre desgraciado a golpes hasta volverlo una piltrafa humana.
Detente —bramó una voz desde su interior—. ¿Acaso has perdido el juicio?
Yami gesticuló aquella acostumbrada maña cuando una idea tétrica venía a su mente: colocó su dedo pulgar sobre el índice e hizo que éste último traqueara estridente y asquerosamente. Aquello parecía, de cierta forma, llenarlo de goce.
Vaya, mira quien tuvo un ataque de celos. —Se río, la taberna totalmente sola. El posadero, apenas consciente, vio con horror en las manos dementes en las que fue a parar. Prefirió cerrar los ojos y fingir que se había desmayado. Quizás así, desde su perspectiva, el albino lo dejaría tranquilo—. ¿Tienes miedo de que se enamore de tu verdadero ser?
Tu no eres yo —replicó la voz en su mente—. Y ni se te ocurra acercarte a Sora. Te lo advierto.
¿Me lo adviertes? —contestó, incluso en su consciencia podía notarse cierta jocosidad—. No estás en posición para amenazar. Además, ni siquiera has podido tomar en control en días. Te estás debilitando, amigo mío.
Tsch —respondió su contraparte—. Solo espera y verás.

El silencio reinó nuevamente en la mente de Yami. Éste esbozó una media sonrisa maliciosa y luego dejó escapar un largo suspiro. Estaba verdaderamente aburrido a pesar del corto pleito que había tenido, que por cierto le divertía mucho sacar de quicio a su otro yo. Pero no tenía mucho que hacer, y golpear al dueño de la posada no le sirvió ni para el arranque. Le tomó pocos segundos derrumbarlo, a pesar de que éste intentó defenderse. No obstante, el adestramiento del Nara era mucho mayor, y en su estado actual era mucho más agresivo. Solo un shinobi superior a él tendría la facultad de pararlo, y aun así no era del todo seguro que lo lograse. Era más probable que él lograra huir para luego planear su venganza.
De igual forma ya es de noche. —Miró por la ventana, la luna llena era la mayor fuente de luz en un cielo completamente despejado y estrellado. No debía ser más de las diecinueve horas del día—. Puedo visitar a esa mocosa llorona después. No ser irá de casa de los tíos después de todo; y tengo que resolver ese pequeño asunto también.

Tomó de la barra un par de botellas con alto grado contenido alcohólico que no era precisamente para beber. Vertió el contenido de ambos envases en la entrada de la taberna, y con un gesto de desdén arrojó lejos los recipientes, haciendo que se quebraran. Tras esto dio un par de rápidos saltos hacia atrás, y luego de realizar una secuencia de sellos con sus manos, acumuló una gran cantidad de chakra en su pecho —después de haber inspirado profundamente— y dejó escapar una gran llamara de fuego con forma esférica que alumbró aquella parte del callejón. La llamarada era lo bastante intensa como para hacer combustión con el líquido derramado y por su cuenta incendiar parte de la posada.
Idiota —dijo en voz alta, mientras tronaba el dedo índice de su mano izquierda—. No creas que no me di cuenta que te hacías el desmayado. Tú decides. O sales de allí o te inmolas con tu asqueroso establecimiento.
Y tras esto desapareció entre las sombras. No le importaba si aquel sujeto se salvaba o moría allí.


***



Ir de Tayuinbo a la Capital de la Tierra con Sora le tomó un poco más de una semana. En ese entonces la fémina estaba consternada por lo que había vivido, y habían hecho varias paradas ya que a ella le fallaban las piernas y se dejaba caer al mismo tiempo que se echaba a llorar desconsoladamente. Kyoki en todo momento le ofrecía su hombro y aliento, logrando que ella sonriera, así fuese algo casi imperceptible.
Y casi me da un ataque de diabetes al ver tanta dulzura —dijo en su mente—. ¿En todo momento tienes que comportarte como un niño explorador? Podías haberle sacado esas ideas de otra manera, idiota. Ya sabes a lo que me refiero. Tal vez de esa forma no estaría muriéndote de deseos por no haber aprovechado la ocasión.
Pero no hubo respuesta alguna a esto. El albino dejó escapar una suave carcajada.
Pero que silencio —acotó, burlándose.

Estaba seguro que su recorrido le tomaría menos días ahora que no tenía que cargar con aquel molesto lastre con faldas. Había tomado provisiones suficientes para su viaje, y sí, tomado, no iba a comprarlas. Ciertamente robar en el País de la Tierra era más complicado que en el País del Agua. Ahí no había una cobertura como la proporcionaba la niebla de la última nación mencionada. Sin embargo, cuando el dueño del tarantín intentó la alarma a la guardia más cercana, El Nara se valió de su pericia y velocidad para degollar sin compasión al vendedor con una cuchilla kunay. Para cuando una mujer había dado el grito al cielo al ver el cadáver de aquel pobre bastardo, ya Yami se había borrado de escena.
Y fue un corte limpio —se dijo, felicitándose—. Será difícil que sepan quien lo hizo.

Sora le había advertido a Kyoki que el camino por los lares vírgenes del País de la Tierra eran peligrosos, siempre llenos de maleantes, vendedores de drogas, piratas —con quienes cabe él no había tenido una grata experiencia como muchos seguramente—, etcétera. Ciertamente el Nara había avistado uno que otro movimiento en aquella travesía, más no entendía porque no se acercaban a agredirlos.
Solo espero que esta vez no me decepcionen —se dijo—. Necesito un poco de calentamiento antes del climax.

Estaba siendo rodeado por un grupo de maleantes mientras se desplazaba por un denso bosque. Eran horas de la tarde, casi cuando el sol caía para darle paso al anochecer. Sus perseguidores no parecían ser shinobis, pero se movían muy rápido y eran capaces de estar casi a la par del níveo.
He contado siete —se dijo—. Lo que llaman el número de la suerte.

Salió a un gran claro. En éste había un ostentoso lago. Yami escuchó rumores referentes a él cuando estaba en la capital. Se suponía que aquel que se mirase en sus cristalinas aguas le sería devuelto el reflejo de su verdadero ser. ¿Un juego del destino? Ni siquiera la perspicacia del Nara podía determinarlo.
Pero me encargaré de ese asunto luego. —Una tétrica sonrisa se dibujó en su rostro—. [colo=indigo]De momento hay siete víctimas que torturar
.
Oye, cara bonita. —Un hombre de piel morena había salido de la formación circular que pretendía cercar al albino. Éste último había adoptado la posición defensiva de la serpiente; su sonrisa era como la de un ángel caído—. Saldrás mejor de esto si no te haces el valiente. Ya imagino sabes la rutina. Aunque tienes pinta de forastero, debes saber que es un asalto.
Pero Yami no contestó. Solo se limitaba a sonreír sádicamente al mismo tiempo que veía a cada uno de los presentes. El sujeto de tez cetrina tenía que ser el jefe, o eso dedujo el níveo. Después de todo era el que se había dirigido a él y el más grande de todos. Tenía que admitirlo, el sujeto poseía una buena condición física. Derribarlo por medio de ataques físicos quizás no iba ser muy sencillo.
¿Sabías que el cuerpo humano de un adulto posee doscientos seis huesos? —Replicó el Nara—. Eso sin contar las  piezas dentarias, los huesos suturales o wormianos (supernumerarios del cráneo) y los huesos sesamoideos. Me pregunto si romperte cada uno de ellos será complicado dado a la musculatura que posees. Sería divertido averiguarlo

La cara de aquel hombre fue un poema frente a las palabras del peliblanco. No sabía si estaba frente a un ser humano que podía respaldar verdaderamente sus palabras o un loco suicida. Por supuesto que no iba a pasar de esa falta de respeto, y haciendo una seña, mandó a que uno de sus hombres le atacara.

El Nara apuntó su guardia a su actual agresor. Éste se abalanzaba contra él portando una lanza. El níveo suspiró, aburrido. Esperaba algo mejor que un ataque frontal.

El ataque iba directo a su cabeza. Fue sencillo evitarlo, simplemente apartando su cráneo de la trayectoria del arma y evitando que la misma fuera ensartada como una sandía. Tras esto hizo una llave con sus antebrazos, rodeando el brazo de su atacante y arrebatándole con rapidez la lanza.
Y ahora —dijo, mientras traspasaba el hígado de su contrincante con su propia arma. Aquello no lo mataría en el acto pero no había manera de salvarlo tampoco—. Mi golpe de gracia te dará veinte minutos de lenta agonía. —Vio con goce la cara de los presentes, llenas de rabia y pavor—. ¿Quién es el siguiente?

Era compresible que aquellos hombres dudasen en atacar a alguien que se despachó a uno de sus camaradas con tanta facilidad. Pero aparentemente le temían también a quien era jefe de ellos. Todos se lanzaron en contra el Nara, sin medir consecuencias. El cabecilla de la banda se mantenía atento, los músculos tensos y los nervios trabajando al compás del estrés que estaba viviendo.
Son unos necios —dijo, mientras dejaba caer el arma que sostenía con sus manos y desenfundaba rápidamente dos cuchillas kunays, una en cada mano—. No harán nada atacándome de ese modo.

Por primera vez Yami abandonó su pose de combate para tomar una más agresiva. Con ambas cuchillas en las manos se lanzó hacia sus atacantes. Esquivando, saltando, corriendo de un lado a otro y cortando, fue despachando a cada uno de los malvivientes. La sangre rezumaba en el claro, y el mulato solo podía ver con horro como todos sus hombres eran asesinados sin piedad. El níveo, mientras tanto, reía tenebrosamente cada vez que con sus armas lograba sesgar una vida tras otra. Se estaba divirtiendo a diferencia de sus desdichadas víctimas.
No fue tan malo después de todo —comento, al mismo tiempo que cortaba de lado a lado la garganta del último criminal en pie—. Solo espero tú seas un poco más.

Yami ladeo la cabeza como un pajarito. Mantenía aún aquella sonrisa de niño sacado de una historia de terror. Esperaba que su siguiente adversario le ofreciera más, después de todo era el hombre más grande que había entre la banda. Sin embargo, para su decepción, aquel sujeto salió corriendo. El  níveo se le quedó mirando con una expresión perezosa y al mismo tiempo estupefacta; pero no dejaría que su presa escapara. El juego había comenzado.
Se mueve bien para ser un cobarde —se dijo así mismo Kyoki, usando toda la velocidad de sus piernas para ir tras su objetivo—. Veamos cuanto me entretiene antes de agotarse.


158 líneas.
Kyoki
avatar


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.