¡Bienvenido,
Invitado!

¡Bienvenido a Naruto Legends!

Toda la información que necesitas para comenzar con el rol se encuentra en nuestra Guía para Nuevos Usuarios. Recuerda revisar nuestro Changelog para ver los cambios más recientes.

Últimos temas
Últimos temas
» Naruto Rises (Afiliación Elite)
Ayer a las 6:31 pm por Invitado

» Mozart, El virtuoso
Ayer a las 6:07 pm por Gakumon

» Vientos que traen las nubes - Viaje VI - | ❁ |
Ayer a las 5:39 am por Zhorin Kashu

» Nobility and diplomacy. — ❁
Ayer a las 4:57 am por Narrador

» CLOSER +18 [Cambio de botón — Élite]
Ayer a las 3:12 am por Invitado

» Entrenamientos.
Dom Oct 22, 2017 5:49 pm por 2D

» Misiones de farlek
Dom Oct 22, 2017 5:22 pm por Gakumon

» [Viaje] Lluvia- Fuego - Arrecifes
Sáb Oct 21, 2017 8:31 pm por Hikari Kaguya

» Misiones de Yuna
Sáb Oct 21, 2017 8:25 pm por Ichimaru

» Toxicologia de Tsu
Sáb Oct 21, 2017 7:11 pm por Tsuchinoko

» Encuentro con Rein-chan, los hermanos Orochi se encuentran
Sáb Oct 21, 2017 6:46 pm por Tsuchinoko

» ❁Hojas por aqui, hojas por alla❁
Sáb Oct 21, 2017 3:29 pm por Tempest

» Kuchisake 血液 Alma Celestial
Sáb Oct 21, 2017 12:58 pm por Gakumon

» D E S T R O Y ;
Sáb Oct 21, 2017 9:37 am por 2D

» Y fueron tres
Sáb Oct 21, 2017 6:14 am por Suru Hozuki

» ❁Entrando en tierras enemigas❁
Sáb Oct 21, 2017 3:08 am por Narrador

» No es solo una pelea II [C]
Vie Oct 20, 2017 8:41 pm por Kurosaki

» Misiones // Arata
Vie Oct 20, 2017 6:17 pm por Ichimaru

» Automision
Vie Oct 20, 2017 6:15 pm por Ichimaru

» [Viaje] Lluvia - Fuego - Arrecifes
Vie Oct 20, 2017 5:38 pm por Hikari Kaguya

Lorewalker

Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

Créditos

Naruto Legends Rol Forum by Naruto Legends Staff is licensed under a Creative Commons Reconocimiento - No Comercial - Sin ObraDerivada 4.0 Internacional License.

El diseño gráfico del foro (HTML/CSS) es fue creado por Sargas (Nemuri) para Naruto Legends. Las imágenes fueron tomadas de Deviantart, Artstation y pertenecen a sus respectivos autores.


Mal augurio

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Mal augurio

Mensaje por Hayato el Miér Mar 09, 2016 11:49 pm


* * *



El sol enardecía la piel de cualquier persona que se atreviera a cruzar el inmenso desierto de arena que colmaba la mayoría del territorio del País del viento, este camino seria la perdición para cualquier persona común en donde sus esperanzas se volverían no más que polvo formando parte del lugar, así quedaron las esperanzas de muchos que corrieron el riesgo en este desierto, sin embargo solo los shinobis más intrépidos se atrevían a cruzar este tipo de atrocidades, ninjas fuertes sin miedo a perder la vida, en donde su voluntad se impone sobre cualquier riesgo que pueda correr, los shinobis con habilidades suficientes para enfrentarse a cualquier circunstancia, uno de ellos seria Hayato. El joven orochi se encontraba atravesando este peligroso desierto de su país natal, su piel no se iba a broncear de ninguna manera, pero su sangre fría estaba que hervía, esto hacia que sintiese cierta energía recorrer su cuerpo debido a que este tipo de clima le favorecía, como si le inyectaran algún tipo de droga sus pies se hacían más ligeros, dándole la facilidad de aguantar las pisadas en la espesa arena.
Pocas veces se había atrevido a estar cerca de este desierto, nunca se había adentrado completamente, siempre había escuchado historia de shinobis que sus habilidades les fallaron, fueron traicionados por el mismísimo desierto, sus vidas se fueron de este mundo dejando un cuerpo que se hizo uno con la arena. Monstruos de leyenda protagonizaban las historias de los ancianos sobre el desierto, afamados arácnidos de colores particulares y tamaño descomunal, enemigos por naturaleza de las serpientes. Muerte y sufrimiento era todo lo que escuchabas de los sabios ancianos del país, o en las historias que les contaban a niños pequeños, esto era lo que podías conseguir si te atrevías a entrar en el desierto, el mismísimo infierno.
Hayato hizo caso omiso a estos recuerdos, mitos y leyendas que no había confirmado el mismo, por lo tanto, confió en sus conocimientos y habilidades. El motivo por el cual se encontraba Hayato en esta situación de riesgo era un poco conocido, a pesar de hacer caso omiso a muchas leyendas, la única que le intereso fue la de los llamados Escorpiones Gigantes, unas criaturas maravillosas pero casi imposibles de lograr ver y no morir en el intento, este tipo de criatura le interesaba mucho, quería estudiarla, analizarla y ver si podría servirle en algún futuro para la creación de algún veneno o arma, sin embargo Hayato no sabía en que podría terminar esta búsqueda.
Luego de más de una hora de camino, sus pies no le pesaban, no había necesitado agua en este transcurso de tiempo, su mente aún se encontraba inquebrantable a pesar del intenso calor, el cuerpo de Hayato estaba hecho para aguantar este tipo de ecosistemas, adaptarse a estas situaciones era características de su línea de sangre. *Un shinobi común y corriente no podría durar un par de horas en este desierto, tuve suerte de tener una línea de sangre de la cual me siento muy orgulloso, algún día lograre dominar todas las habilidades de un orochi*. Pensamientos personales con gotas sentimentales venían a la mente de Hayato, mientras caminaba acercándose al punto medio del desierto, según su sentido de orientación.
Frente a sus ojos se empezó a formar una figura de arena, materializándose como una especie de bestia a mitad de cuerpo. Parecía ser un espejismo, pero Hayato estaba totalmente cuerdo, nada se le podía escapar de las manos. Esta figura lo señalo directamente, esto dejo atónito a Hayato quien no encontraba razón alguna por la cual está “bestia” pudiera aparecer a mitad del desierto y de esa forma tan extraña. Pasmado por la situación repentina, Hayato no hizo nada simplemente estar atento y en ese preciso momento la figura logro entonar unas palabras con una voz que parecía un aullido…


-No te atrevas a seguir tu camino, este desierto es mío, me pertenece. Si no quieres morir y que me alimente de tu carne será mejor que te des media vuelta y te largues.

-¿Quién eres? No le tengo miedo a tus palabras inmundas, puedo correr los riesgos que quiera, yo confió en mis habilidades.

-Ve bien este desierto, será lo últimos que veras en tu vida, será tu cementerio.
Hayato se quedó impactado por las palabras dichas por esta bestia que desapareció junto con la brisa arenosa, al parecer era un espectro, quizás uno de los fantasmas de las leyendas que son antiguos ninjas poderosos que murieron en el desierto por proteger su territorio. El orochi siguió su camino a pesar de saber que esta era quizás una advertencia o un mal augurio. De manera inmediata en el suelo arenoso se comenzó a dividir haciendo una especie de abertura, pero no era algo común y corriente puesto que se notaba una especie de animal saliendo de la misma, aproximadamente treinta metros de altura media la bestia que apareció delante de los ojos de Hayato, efectivamente un escorpión gigante del desierto que se encontraba enterrado entre las grandes montañas de arena. Podría significarse la razón a aquella figura extraña con forma de bestia.


Con mucha cautela Hayato intento alejarse un poco de aquel escorpión gigante, mientras lo observaba atentamente, tenía una especie de ojos en sus tenazas, además de una piel que parecía de mucha resistencia y su cola con un aguijón que por corazonadas de Hayato debía poseer un veneno increíble. El imponente animal tenía una actitud muy agresiva, hacia ruidos extraños moviendo su cola con aguijón de lado a lado, como si estuviera retando a Hayato quien poco a poco se alejaba para tener más espacio, ya había tomado su decisión, debía matar a esta bestia para luego estudiarla, quizás este veneno seria uno de los más poderosos.
El escorpión gigante se alteró cuando Hayato hizo un movimiento brusco al intentar sacar a Kusanagi de su boca, sin embargo, solo le dio tiempo de introducir su veneno a la serpiente que salió de su estómago. El animal lanzo un coletazo a la posición de Hayato el cual tuvo que reaccionar rápidamente tanto un salto hacia un lado. Era difícil domar a este animal, el inteligente orochi hizo uso de una de sus técnicas para intentar inmovilizarla, ¡Sen’eijashu no jutsu! Sin la necesidad de hacer algún tipo de sellos de mano, Hayato expulso desde sus mangas tres serpientes de cinco metros de largo, las cuales intentaron envolver las tenazas del escorpión para inmovilizarlo. Estas serpientes son venenosas, al morder al escorpión la visión del mismo se haría borrosa y perdería el equilibrio. Sin embargo, la dura piel del escorpión gigante impidió que las serpientes expulsadas por el orochi lograran morderlo netamente, solo una logro inyectar un poco de veneno en lo bajo de su cuello. El animal se comenzó a tambalear sin embargo se volvió más agresivo lanzando picotazos con su aguijón. Hayato se vio obligado a correr de lado a lado evitando este ataque por parte de la bestia, sin embargo, tenía en un plan en mente, debía acercarse totalmente al escorpión para logran que sus serpientes le inyectaran suficiente cantidad de veneno. En el momento justo en que un picotazo de aguijón se clavó en la arena, Hayato se impulsó hacia el aguijón sosteniéndose del mismo y dejándose caer justamente en la espalda del escorpión, rápidamente se ubicó muy cerca del cuello y pronuncio de forma enardecida… ¡Karada no hebi no jutsu!, del brazo izquierdo de Hayato emergieron varias serpientes que se aferraron al escorpión gigante, inyectando directamente su veneno. El animal comenzó a moverse bruscamente mientras Hayato intentaba mantenerse el tiempo necesario para que el veneno hiciera efecto y esperando que este no sea inmune. Cuando ya no pudo sostenerse más, salió tirado a un lado, el veneno había comenzado a hacer efecto, el escorpión gigante se desplomo en la arena, seguía con vida, pero no podía moverse.
Hayato se quedó parado frente al escorpión, caminando de lado a lado y mirando fijamente a los ojos de aquella bestia vencida… *Que triste ver como un espécimen tan imponente y poderoso sea vencido, es triste verte de esa forma luego de tu gran espectáculo, no es fácil sin embargo es necesario, debo matarte para estudiar ese veneno y la dureza de tu piel* Estos pensamientos venían a su mente mientras veía al escorpión desplomado en el suelo arenoso. El sol que desde un principio enardecía ya estaba comenzando a ocultarse, guardando su esplendor para el siguiente día, la luz empezó a desaparecer. Hayato extendió su mandíbula grotescamente, sacando desde su interior del estómago una serpiente que le proporciono a su amada espada Kusanagi, una espada heredada especialmente para él, un orochi. Se acercó hacia el escorpión gigante, sin ningún tipo de arrepentimientos, se ubicó justamente delante de su cabeza apoyada en el suelo arenoso… *De verdad no me gustaría pero todo sea por el conocimiento, fue un placer verme obligado a defenderme de ti imponente bestia* Hayato alzo ambas manos empuñando su espada apuntando a la cabeza del escorpión, tenía planeado atravesarla con el filo de Kusanagi, pero justo antes de realizar el último movimiento una especie de nube de arena seguida de unas palabras le detuvo…
-¡DETENTE!
Un grupo de cuatro personas aparecio a espaldas de Hayato, al parecer habían provocado la nube de arena que le hizo detenerse y no ejecutar a el escorpión gigante, estas personas eran un poco extrañas tenían el cuerpo y la cara cubierta por vendas de color arena y parecían tener un líder, quien fue el que vocifero a Hayato que se detuviera, este tenia la cara descubierta. Efectivamente eran personas...
*Quienes serán estas extrañas personas, no me percate de su presencia, debo de dejar de ser tan descuidado porque podrían hasta asesinarme, pero parecen ser del País* Hayato se dirigió a aquellas personas que aparecieron repentinamente detrás de él, con un tono totalmente calmado debido a que estaba casi seguro que estas personas eran los que había escuchado en muchas historias…
- Disculpen, pero ¿Quiénes son ustedes? y ¿Por qué han interferido?  Nadie les ha pedido ayuda ni mucho menos tienen el derecho de entrometerse.
El que parecía ser el líder del grupo de individuos con extrañas vestiduras, dio un paso adelante en forma de representación y le respondió a Hayato.


- Nosotros somos los Arenosos y estas muy equivocado al pensar que puedes hacer lo que se deseas, si tenemos derecho a detenerte.
Inmediatamente la cara de Hayato cambio, tuvo un flashback en donde se veía a el mismo de niño sentado en las piernas de su padre adoptivo quien le contaba una historia sobre el desierto de Naradi.
“HISTORIA – FLASHBACK”

En los tiempos de antaño, cuando aún no existía la capital y muchas personas deambulaban por el país del viento, existía una persona que ayudaba a cruzar el paso del desierto de Naradi, un adulto muy sabio que la mayoría de las personas le debían su agradecimiento debido a su gran experiencia en el desierto. Este sabio llamado “El arenoso” llego a simbolizar como una especie de guardián del desierto, todo aquel que necesitaba cruzarlo acudía a él y salía del mismo sano y salvo. Tenía habilidades únicas llegando a ser considerado una de las personas más poderosas del país “Sanin” además de sentirse identificado con el desierto al punto de preservar todo lo que se encontraba dentro de él.
Un día de tormenta imparable, una persona misteriosa acudió al guardián del desierto con el fin de que le ayudara a cruzarlo, este se lo negó principalmente porque cuando había tormenta en el desierto las bestias que habitaban en el acostumbraban a salir a cazar. Esta persona dio un falso testimonio, si no cruzaba el desierto para ir a donde un médico podría morir. El arenoso se vio en la obligación de hacer cruzar a esta persona. A mitad del camino se pararon, la persona misteriosa comenzó a gritar palabras desconocidas para el guardián del desierto, acto seguido apareció una bestia que nunca había visto. La persona misteriosa revelo su identidad, era un monje que quería controlar a la bestia poderosa que vivía en el fondo de este desierto, el shukaku. Tras una batalla a muerte, el guardián del desierto logro quitarle la vida al monje, pero fue incapaz de hacerle daño al shukaku, dejándose asesinar por el mismo. Su amor por el desierto inspiro a su hijo y un grupo de personas a que siguieran su camino…


Esta historia la recordó Hayato, al momento en el que supo con quienes estaban tratando, eran los sucesores del guardián del desierto de Naradi, que harían todo lo posible porque Hayato no asesinara al escorpión. Debia tener mucho cuidado puesto que no conocía las habilidades de estos individuos, podrían ser poderosos. Hayato empuño su Kusanagi con la mano derecha, pero rapidamente al evidenciar este acto, cuatro kunais fueron lanzaron por los individuos hacia Hayato quien gracias a su velocidad pudo correr a un lado evitando el impacto de los mismos. Ya no había vuelta atrás, Hayato tenía que asesinar o neutralizar a estos individuos.  Este combate era casi imposible de ganar, sin embargo, Hayato no contaba con que solo el líder era un shinobi y esto le favorecía.
Dos de los individuos llamados “arenosos” se aproximaron a Hayato cada uno con un kunai en la mano, fácilmente se pudo evidenciar que no eran shinobis por la forma en que lo sostenían, como si fuera un cuchillo común y corriente, además de mantenerlo por debajo de su cintura. Hayato rápidamente realizo el mismo jutsu que no había funcionado con el escorpión pero que seguramente sería efectivo contra estos individuos. ¡Sen’eijashu no jutsu! Hayato expulso desde sus mangas tres serpientes de cinco metros de largo, las cuales fueron hacia los dos atacantes, inmovilizándolos rápidamente se quedaron tendidos en el suelo, no eran shinobis por lo tanto no pudieron zafarse de las serpientes además de que estas inyectaron su veneno que les inmovilizaría por un buen tiempo.
Quedo el líder del grupo y otro miembro que posiblemente no sería un shinobi. Hayato no se quiso confiar de esto por lo que decidió crear un Bunshin Hebi no jutsu luego de una serie de sellos, el mismo era exactamente igual a Hayato y se abalanzó sobre el Líder del grupo. El verdadero Hayato se dirigió hacia el individuo restante con su espada Kusanagi impregnada de veneno.
El otro miembro que quedaba de pie no pudo evitar los cortes que hizo Hayato con Kusanagi, se vio muy adolorido por lo que se arrodillo para no seguir en el combate, además de que le comenzaba a hacer efecto el veneno que le nublaba la vista. El líder del grupo fue el único que quedo de pie luego de deshacerse fácilmente del clon de Hayato esquivando su puño y dándole un golpe en el estómago, este se deshizo en serpientes pequeñas. Este individuo se dirigió a Hayato con palabras muy sabias…
- Has podido inmovilizar a los demás, pero conmigo no se te hará tan fácil soy nieto del guardián del desierto naridi y es mi deber protegerlo con mi vida, has atacado a ese escorpión para tu beneficio y no te lo perdonare.
- Hace un tiempo pensaba igual que tú, era apegado a las cosas, pero me di cuenta que estaba equivocado y si no puedo hacerte entrar en razón tal y como hicieron conmigo, pues adelante.
El líder de los arenosos ataco rápidamente a Hayato, al parecer era un especialista en taijutsu. Dando una serie de patadas a gran velocidad logro conectar una en Hayato y le arrojo unos cuantos metros hacia atrás, Hayato no era muy bueno con el Taijutsu así que no llevaba absolutamente nada de ventaja, tenía que valerse de su inteligencia para poder salir victorioso.
Hayato al ver que su oponente se aproximaba nuevamente con su gran velocidad de taijutsu, hizo una serie de sellos para su jutsu ¡Ninpo Hebi no Uroko!. La piel de Hayato fue recubierta por escamas de una gran dureza, tanto así que pudo aguantar con sus brazos las patadas de su oponente, las cosas de habían emparejado.
-Veamos si puedes aguantar esto
El oponente de Hayato recubrí su puño derecho de rocas, esta técnica era conocida para Hayato por lo tanto sabía lo que se venía, hizo un sello de manos para prepararse a recibir el golpe. En ese preciso momento en que el Líder de los arenosos impacta su puño cubierto de rocas contra Hayato, una estela de humo invade ese pequeño espacio y mostrando la aparición de una de las serpientes perteneciente al clon que había sido derrotado. Hayato apareció rápidamente a espaldas de su oponente haciendo una serie de sellos realizo un ¡Chidori!, a gran velocidad y a espaldas de su oponente se dirigió con su chidori. El oponente no le dio tiempo de esquivarlo, Hayato le atravesó en la altura de su estómago. La brisa arenosa dejo de soplar y por unos instantes no se escuchó absolutamente nada, ni siquiera el ruido de un buitre. Hayato dejó caer el cuerpo en el suelo mientras que los individuos que estaban inmóvil se acercaron para lamentar tal momento. Hayato no quería entrar en razón por lo que había hecho, había asesinado a una persona, pero prefirió reconfortarse con que esta le había atacado, primeramente. A pesar de todo, por petición de los miembros del grupo que quedaron sin líder, Hayato accedió a no matar al escorpión, nisiquiera llevarse su veneno a cambio de que estos individuos no hablaran absolutamente nada sobre lo que paso. Hayato se fue del lugar sin dejar rastro, pensó en volver nuevamente en un tiempo esperando no tener ningun tipo de problemas. La brisa arenosa volvio a soplar, borrando todo imagen de Hayato en el horizonte...
*El mundo de hoy en día esta tan equivocado, las personas se apegan a las cosas como si les pertenecieran, el sentido de pertenencia es algo inefable, solo un sentimiento que te hace cegarte delante de situaciones como la que acaba de pasar. Desde ese encuentro que tuve en las costas del país del fuego, cambio ese pensamiento que tenía. Si no fuera por Dekishi, mis ojos aun seguirían ciegos, viendo como defiendo ideales que solo le pertenecen a una persona con intereses particulares. Menos mal las cosas han cambiado en mí, ya no tengo hilos que muevan mis acciones, soy alguien libre de pensamiento y acción* Hayato estaba en un momento de profunda reflexión sobre sus pensamientos, esta situación por la que había pasado le había convencido de sus últimas decisiones tomadas. En ese preciso instante en que sus pensamientos invadían su mente, frente a sus ojos la brisa de arena de volvió más densa, se estaba formando una figura quizás la misma que se le apareció a Hayato antes del escorpión. Al materializarse se volvió a escuchar aquellas palabras como un aullido.
–Así que estas regresando, has aprendido la lección, debes respetar a tu entorno, la naturaleza. Es lo más valioso que puedes llegar a tener, más que cualquier material o poder.
-No he aprendido ninguna lección, he asesinado sin remordimiento a alguien, ese alguien pensaba lo mismo que tú. Yo no comparto ya esos pensamientos, no me llevan a ningún lado
-Entonces ¿Que te ha detenido en llevarte a la bestia que habías capturado?
-Solo el respeto por haber asesinado al líder de esos protectores del desierto, pero pronto volveré por mi objetivo y espero que nada me detenga, por cierto, ¿Eres el espíritu del guardián del desierto?
-Aún queda algo de bondad en ti muchacho, si logras tomar el camino del bien tendrás un buen futuro, pero si te desvías al camino del mal solo te espera la muerte. Y si soy la voluntad del guardián del desierto.
-No veo diferencia entre el bien y el mal, en este mundo muchos que dicen hacer “el bien” hacen atrocidades, asesinan inocentes sin razón, solo están en sus intereses el poder y la ambición, así que deja de decir cosas sin razón, además eres lo que queda de la voluntad de alguien que perdió la vida defendiendo algo inefable.
-Ciertamente tienes razón, sin embargo, tu sabes la diferencia en algún momento de tu vida te darás cuenta
-¡Callateeeee!
Hayato con las pocas energías que le quedaban se abalanzo hacia la figura hecha de arena, con el puño cerrado debido al descontento que tenía. Al impactar, la figura se deshizo y desapareció hecha polvo de arena que se lo llevaba la brisa.
Hayato estaba un poco estresado por estos últimos sucesos, decidió descansar un poco en una pequeña pila de rocas, la única que logro encontrar en toda la zona. Ya era medianoche y se sentía muy cansado, aun le faltaba camino para salir del desierto, con sus mismas vestiduras se acobija ante el frio del desierto pasando la noche en soledad. A plena luz del día de la mañana se levantó, justo en el amanecer. Al sentarse admiro un poco el paisaje y saco un libro de su bolsillo, el libro donde el plasmaba sus vivencias más importantes o las que le marcaban. En el libro titulado “Un destino inesperado” abrió su tercera página, estaba en blanco ya que había estado escribiendo muy poco, en dicha página plasmo un reflejo del desierto, igual de desolado, pero con una perspectiva distinta, inspiraba tristeza. Luego comenzó a escribir desde un principio todo lo que había pasado en el transcurso, desde los motivos de su recorrido, el animal majestuoso con el que se topó, el combate con los adoradores del desierto y el espíritu del guardián de aquel lugar. Todo esto era una historia perfecta para el libro de Hayato, algún día podría servirle para impartir sus enseñanzas. Al terminar de escribir, guardo el libro en sus vestiduras y se puso de pie, mirando alrededor se dio cuenta de que la fuerte brisa de arena había hecho desastres en la noche, no podía guiarse por el camino puesto que todo estaba totalmente topado de arena y distinto al día anterior. Hayato al ser un ninja sensorial podía ubicar personas mas no ubicar el camino correcto, aunque sonara ilógico, ya que todo a un kilómetro a la redonda era arena. Sin embargo, como última señal de esperanza una cobra se encontraba capturando a su presa, preparada para embullarla. Hayato la interrumpió, el orochi podía hablar con las serpientes, era algo característico de su clan. Comenzó a comunicarse con ella para pedirle información sobre el camino más cerca para salir del desierto, ruidos extraños sin palabras concretas era lo que se escuchaba al hablar el idioma de las serpientes, su lengua pegaba de sus dientes y solo la cobra podían entenderle. Le hizo saber que el camino correcto para salir del desierto lo más rápido era hacia el este. Hayato le agradeció a su compañera, mientras esta se embullia a un pequeño roedor, algo grotesco para un persona común y corriente. Hayato se dirigió hacia el este, con un paso firme y rápido debido a que ya había descansado lo suficiente y recupero todas sus energías, no tenía ningún cargo de conciencia por lo que había sucedido y tampoco algún tipo de preocupación ya que sabía que los miembros restantes del combate no dirían nada, esto quedaría entre las montañas de arena del desierto. En el horizonte desapareció totalmente la figura de Hayato, dejando atrás una experiencia más para su corta vida.



* * *


Hayato
avatar


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.