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Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

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Entrenamiento del Demonio de los Insectos.

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Entrenamiento del Demonio de los Insectos.

Mensaje por Claus el Dom Mayo 15, 2016 7:48 pm

1 día. -65 líneas.-

Oscura era la mañana, dado que por la hora no salía ningún haz de luz que alumbrara el camino, que se encontraba caminando el Aburame, como siempre en búsqueda de encontrarse con alguien y así establecer un contacto útil, igual pensaba que los mismos son solo un instrumento para sus fines, es así que si no encontraba a nadie no le daba mucha importancia al tema, por lo que su mirada siempre se encontraba fija y su paso al caminar era lento, siempre cuidadoso en no pisar algún insecto en el camino, ya que a ellos le tenía cierto aprecio o más bien le daba cierta valía para sus objetivos. Aunque algo le llama la atención y se detiene por completo, es que se trataba de algunos insolentes que se encontraba molestando a una colmena de hormigas y por la oscuridad es posible que en la misma no se encontraran mucha actividad o al menos se pudiera suponer, pero la verdad era otra.

-Que insolencia de los seres humanos…- Expreso levemente y se dirigió entorno de aquella dirección. A su paso algunas hormigas salían de su morada y defendía como podía su hogar, pero el descomunal tamaño de sus adversarios hacían que lo minúsculo de sus dimensiones hiciera el combate de manera titán, sin contar que era una naciente y no poseía la cantidad necesaria para logar un ataque con mucha agresividad, lo que era una lástima. Al aproximarse escucho a los intrusos un comentario que le erizo la piel. -Será mejor arrojarle algo de agua y ver como se ahogan…-

Al estar cercano ellos, le ordena a uno de sus insectos hembra que fueran a donde se encontraban aquellos dos molestosos criminales, al menos considerado de ese grado criminal por el hecho de meterse contra un colmena de insecto y no por el hecho de matar a otro ser humano. Lentamente las hembras se dirigieron en silencio y poco a poco se ubicaron en el cuerpo, liberando una segregación que llamaba a los machos, que de inmediatos se comenzaron a dirigir en dirección, ellos, cubriendo poco a poco sus cuerpos. Y a la medida que se acercaba sus insectos acortaba la distancia. -Dejen esos insectos o sufran las consecuencias…- Advirtió Claus.

Mientras que hablaba sus camaradas minúsculos se encontraban realizando su trabajo, a pesar que era difícil suponer si pudieran cumplir o no su misión, dado que los mismos poseían mente propia, pero al menos no había demostrado a los mismos realizar alguna técnica aparente. Sin embargo, ante sus palabras los hombres simplemente se rieron, quizás pensando que ese joven le había comentado algo gracioso y por ello le respondieron de mala gana. -Vete o morirás…- Escucha en repuesta a su advertencia.

***tiempo atrás***

-Por lo visto mis acompañantes son débiles al fuego y eso debe cambiar, es por lo que deberé entrenarles a resistir a las altas temperaturas que mis jutsus puede causar, por lo que será interesante verles en combate…- Expreso mientras que gradualmente sacrificaba a hembras de su colmena para hacerle resistente al fuego. Sin embargo, le fue lamentable observar como algunas morían en el proceso. “Espero que al terminar ni el fuego más intenso le pudiera causar algún daño…”

Las semanas pasaron y lentamente sus insectos adquirieron la capacidad de resistir altas temperaturas, pero aun así seguían siendo insectos, por lo menos esa fue la producción que comenzó almacenar a su cuerpo, insectos de una coloración especial y radical, debido a una mutación en su cuerpo. Debido a ello es que su Kaikaichu son resistente al fuego, pero eso no quiere decir que son inmortales, simplemente son de más duración, teniendo cierta desventaja con las bajas temperaturas, pero como iría a ese clima no significaba algún riesgo a considerar, al menos por ahora.

***En la actualidad***

Claus acumula en su boca una gran cantidad de aceite que comienza a inflamar con su chacra y luego de realizar varios movimientos de su mano, hace que de su boca salgan disparadas bolas de fuego a gran velocidad, que si impactaban en su oponente le ocasionaría considerables quemaduras o quizás la muerte. No obstante uno de ellos crea un muro de agua, algo impresionante de ver y que hace que la llamarada se evapore al impactar contra este, intentado proteger a su hermano menor.

Aunque ellos no contaban que los insectos se encontraban haciendo estragos en su cuerpo, consumiéndoles poco a poco, haciendo que esa pelea solo sea una distracción aparente. El significado de que si fuera a impactar o no era muy relevante para el hecho. Por lo que al joven que no era de gran tamaño, hace que lentamente pierda sus energías, debido al consumo de chacra que tenían los intrusos en su cuerpo, pero era ya muy tarde para hacer algo. -¡Nore!- Grita Datura al ver a su hermano desplomarse al piso. El Aburame consiente del hecho frena su ataque, pero sin dejar el cese de drenaje de chacra.

-Detente, no puedo seguir y esperar que a mi hermano le suceda algo, si te detienes prometo no volver a molestar a las hormigas y ningún insecto.- Luego de escuchar esas palabras les ordena a sus insectos regresar con él. En eso su rival nota como su reservas de chacra son cada vez menor. Cuando se acerca Datura a su hermano, observa que en su cuerpo tiene un sinfín de picaduras, algo que era posible de las hormigas, preocupándose que las mismas eran venenosas, sin embargo al revisarse él, nota que también tiene en su cuerpo algunas picaduras. -¿Sucede algo?- Indaga Claus, como si no supiera lo que estuviera sucediendo.

En eso nota como el desconocido se agacha y cura al joven, pero esa curación le agota, más de lo común y esto se debe al resultado el periodo de los insectos del shinobi hicieran estragos en el mismo, poco a poco, los mismos fueron regresando. Aunque, el caminar de los mismos no fueron percibidos por su huésped pasajero. Luego de unas horas los tres se comenzaron a dialogar entre ellos, pudiendo establecer un grado de confianza a conocidos. Ya cuando paso la tarde, se pusieron a entrenar un poco, cada uno a su forma, pero en ningún momento revelo el misterio que rodeaba a Claus.

El entrenamiento contaba con correr larga distancia y hacer competencias, en algunas oportunidades ganaba Claus y en otra Datura, inclusive peleaban cuerpo a cuerpo, resultando siempre el mismo resultado, en la derrota del Aburame, dado que no era muy experto en esa técnica de combate y ello le causaba molestia al shinobi. En sus adentros pensaba que la única forma de convertirse en el mejor sería aumentar sus habilidades e inclusive en ocasiones realizar tareas pequeñas, para así mejorar. Luego se fue y espero que amaneciera para volver a entrenar.



“Off”:
Claus
• Ninjutsu: 7
• Taijutsu: 1
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 5
• Resistencia: 3
• Fuerza : 3

Técnicas: 4/6
1Técnica Oculta: 2 Hembras de 10.

Kikaichū no Jutsu (寄壊蟲の術, técnica de los insectos de destrucción parasitaria): Técnica pasiva y fundamental, base de todas las demás técnicas del clan Aburame. Al ser transformado en una colmena para los kikaichū al momento de nacer, el ninja Aburame obtiene la capacidad de comunicarse con toda clase de insectos, los que siguen todas sus órdenes, al pie de la letra y sin importar cuáles sean; sin embargo, su vínculo más fuerte siempre será con sus kikaichū.

La restricción de esta técnica radica en la cantidad de insectos que el Aburame puede liberar para sus técnicas, ya que, si bien éstos son inagotables, su uso excesivo puede significar una reducción importante de la población de kikaichū en su cuerpo, lo que se traduciría en una merma de insectos para las técnicas futuras.

El ninja Aburame puede utilizar cuatro técnicas diferentes relacionadas con sus insectos (entiéndase, kikaichū) antes de verse obligado a esperar tres turnos consecutivos sin liberar kikaichū para que la población alcance sus números normales. A medida que ascienda de rango, el Aburame podrá realizar dos técnicas adicionales por cada rango obtenido, alcanzando un máximo de diez técnicas. Mientras la colmena reestablece sus números, ésta se alimenta del chakra del Aburame, consumiendo el 20% de éste durante el tiempo de espera. Si los niveles de chakra del ninja disminuyen demasiado, la producción de nuevos insectos se detiene y deberá depender de los que se encuentren fuera de su cuerpo.

Otra restricción a esta técnica es el uso de insectos kikaichū hembra, ya que éstos son los más valiosos dentro de cada colmena debido a que se relacionan directamente con la tarea de reproducción y mantención de la población dentro de la misma. El ninja Aburame sólo podrá utilizar diez kikaichū hembra por combate, reestableciendo dicha cantidad al término de la pelea.
Elemento Fuego: Jutsu Llamas del Fénix (火遁・鳳仙火の術, Katon: Hōsenka no Jutsu) Es un Ninjutsu de fuego que consiste en crear pequeñas bolas de Fuego, después de realizar sellos con las manos, que son lanzadas por la boca del usuario y vuelan en todas direcciones atacando al enemigo. Las llamas están controladas con chakra

Datura –Genin-Sin clan –Suiton-Medico.

• Ninjutsu: 7
• Taijutsu: 1
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 2
• Resistencia: 3
• Fuerza : 6

Técnicas: 4/6

Suiton: Suijinheki (水遁・水陣壁, Elemento Agua: Muro de Agua):
Una vez realizada una serie de sellos, el usuario hace uso de una fuente de agua existente para elevarla con una fuerza tremenda. Esto causa que el agua rodee al usuario, proporcionando una defensa muy abarcada que no deja punto ciego. La fortaleza de este jutsu dependerá del chakra que se empeñe en el mismo y de la cantidad de puntos stat Ninjutsu que el creador de la técnica posea. El usuario podrá ver lo que ocurre fuera del muro, lo que es una gran ventaja porque le permite al ejecutor de la técnica pasar a su siguiente jugada. Una vez que el ninja alcance el rango Jounnin, y posea un cantidad de stat Ninjutsu sobre quince (+15), podrá expulsar este jutsu a presión por su boca y de esta manera formar el muro de agua con una variante diferente.


Shōsen no Jutsu (Jutsu palma recuperadora):
Es el ninjutsu médico más básico, y el más fácil de aprender para estos especialistas. Acumulando chakra en su mano se crea una esfera de tonalidad verde primavera medio. La cual es capaz de transmitir el chakra acumulado para acelerar el proceso de cicatrización de los tejidos vivos. Esto requiere un gran control de chakra, los expertos son capaces de utilizar este jutsu estando muy lejos de los heridos. Además si se envía una cantidad excesiva de chakra se puede llegar a desmayar a un paciente o herido.
Genin: Cura heridas leves y poco profundas, por su nivel no puede utilizar esta técnica para desmayar, tampoco puede usarse a distancia.

Nore –Hermano menor de Datura-

Mi pj no se encuentra, por lo que si llega otro usuario lo contare como el segundo día. Donde las técnicas son 6/6

Claus
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Re: Entrenamiento del Demonio de los Insectos.

Mensaje por Claus el Dom Mayo 15, 2016 11:31 pm

2 día. –líneas 65 + 178 =243.-

Nuevos aires y una nueva posibilidad del Aburame en incrementar sus habilidades, en ese instante su pensamiento ocurría la imagen de lo que había sucedido ayer. –Es posible que vuelva a encontrar a esos hermanos, lamentable es tener haber llegado a ese extremo y esperando no volver a pasar y si pasará no tener que llegar a esos extremos, mis insectos son una extremidad de mis deseos y un convenio del cual parece que nos encontramos a gusto y deseo de continuar- Expreso y noto que se encontraba solitario, nadie se encontraba más que los insectos que pudiera habitar. En poco tiempo se dispuso a caminar en dirección al lago, para así ver como algunos extraños insectos rondaban por esos rumbos.

*** Hace cuatro años atrás***

Amanecía y el brillo del alba iluminaba la piel de cualquier persona que se atreviera a cruzar el inmensa zona rocosa que colmaba la mayoría del territorio del País de la Tierra, en particular aquel llamado “Cordón del Norte”, este camino indomable seria la perdición para cualquier persona común en donde sus esperanzas se volverían no más que angustia y una agonía perpetua para los intrusos que intentan explorar sin permiso de los señores feudales, sin contar los conflictos que de ellos tienen, así quedaron las ilusiones de muchos que osaron el riesgo de cruzar el camino montañoso. Sin embargo solo los shinobis del territorio de la tierra y los renegados más intrépidos se atrevían a cruzar este tipo de tormento, ninjas fuertes sin miedo a perder la vida, en donde su voluntad se impone sobre cualquier riesgo que pueda correr, los shinobis con habilidades suficientes para enfrentarse a cualquier circunstancia, uno de ellos seria Aburame.

El joven determinado y con pleno dominio de los insectos se encontraba atravesando este peligroso sendero de su país natal, lleno de ilusiones en sobrevivir ese sendero tan abismal, aunque desconociera que fuera del feudo de Mongura, su intención era encontrar más insectos e incluso tomar posesión de alguna información que estos les pudiera dar, pero su sed de conocimiento estaba que desatada y fuera de control, esto hacia que sintiese cierto frenesí y demencia recorrer sus pensamiento, desatando con ello la personalidad de “Claus”, como si le inyectaran algún tipo de droga su cuerpo e impulsará buscar un insecto poco común o si era posible extraño de observar  y en cada momento midiera las consecuencias de sus pasos, dándole la versatilidad de impulsar su velocidad y lograr que sus pisadas entre las rocas fuera con mayor acierto y rapidez. Pocas veces se había atrevido a estar cerca de este camino del norte, nunca se había adentrado completamente al territorio de la tierra, por el temor de encontrarse fuera de las fronteras de su feudo, ya que desconocía a plenitud el dominio de su territorio, siempre había escuchado leyenda desde que llego al país sobre shinobis que sus habilidades les fallaron, fueron traicionados por el mismísimo líder de la aldea o su señor feudal, sus vidas se fueron de este mundo dejando un cuerpo que se hizo un recuerdo en la memoria de sus seres queridos, un lamentable no saber del paradero y presumiendo que en el mejor de los casos se encontrará muerto, ya que había peores cosas que la muerte. Otros indicios indicaban de algunos temibles monstruos de leyenda que incluso al verle petrificarían al ninja más valiente y poderoso, los cuales eran los que protagonizaban las historias de los ancianos de la capital o borrachos que intentaban olvidar los horrores que habían enfrentado, afamados arácnidos de colores particulares y tamaño descomunal, enemigos por naturaleza de las serpientes. Muerte y sufrimiento era todo lo que escuchabas de los sabios ancianos del país, o en las historias que les contaban a niños pequeños, esto era lo que podías conseguir si te atrevías a entrar en el país de la tierra, el mismísimo infierno.

Claus hizo caso omiso a las advertencia y siendo él un extranjero en esas tierras era una misión a muerte, además esas leyenda no son más que un cuento de camino y no le importo esos recuerdos, mitos y fabulas que no había confirmado el mismo, por lo tanto, confió en sus conocimientos y habilidades. Él no le importo en lo más mínimo de la opinión de terceros, pues consideraba a los habitantes de su aldea lleno de temores y siendo un cazador no podía darse la oportunidad de que ello pasará o fuera algo que conociera y si lo conociera jamás le hiciera temblar y dudar, a pesar de hacer caso omiso a muchas leyendas, la única que le intereso fue la de la llamada Cien Pies Gigantes, unas criaturas maravillosas pero casi imposibles de lograr ver y no morir en el intento, este tipo de criatura le interesaba mucho, quería estudiarla, analizarla y ver si podría extinguir toda su especie en algún futuro y adquirir su áspera piel y sin fin de patas para la creación de algún veneno o arma, sin embargo el Aburame no sabía en que podría terminar esta búsqueda. Luego de más de horas  de camino y llegando que alcanzará el medio día, sus pies le pesaban, haciendo que surgiera una necesidad de sed, una sed de sangre o de agua ya que cualquier gota refrescaría su garganta reseca.  Su mente aún se encontraba inquebrantable a pesar del intenso calor, el cuerpo del demonio de los insectos estaba hecho para aguantar este tipo de ecosistemas, aunque su ropa no le ayudaba mucho, adaptarse a estas situaciones era características de su línea de sangre. En particular el inmenso calor que corría contra su cuerpo, la temperatura ascendía a cada instante y una extraña niebla comenzaba a cubrir todo, dejando nula la visión de muchos. Aunque, para aquel entrenado en Katon (fuego) y su visión no le ayudaba mucho, pudiera distinguir un poco más lo suficiente para ver más de un metro de la distancia, aunque no siempre, en algunas ocasiones borrosa. Los recuerdos amargos y trágicos de su vida pasada venían a la mente de Claus, mientras corría acercándose a su objetivo, según su sentido de orientación. Frente a sus ojos se empezó a una silueta con un extraño sonido emitido por esta, materializándose de la nada como una amenaza silente. Parecía ser un espejismo, pero él estaba totalmente cuerdo, nada se le podía escapar de las manos. Esta figura lo señalo directamente con sus potentes patas, a pesar que costaba saber cuál era con exactitud, esto dejo atónito quien no encontraba razón alguna por la cual está “bestia” pudiera aparecer tan inesperada y desafortunadamente en su camino de esa forma tan extraña. Por lo que dos pensamientos únicos pararon por su mente, el primero le daba la inclinación de huir y cumplir su misión, el segundo de matarla y seguir, Claus no hizo nada coherente y oportuno al primer pensamiento, por lo que en ese preciso momento la figura logro entonar unas palabras con una voz que retumba con fuertemente.

-No te atrevas a seguir tu camino, antes toma un poco de agua….- Rio, mientras que movía su cuerpo contra el shinobi, dejando su cara frente a frente, mientras que su parte trasera se levantaba un poco y sus patas chocaban unas contra otras, un sonar casi hipnótico. –Aunque si deseas yo te puedo enseñar a donde pudieras dar un trago, inclusive que cerca de este lugar, es más nada puede pasarte si estas con mi ser...- Continuo expresado la creatura, mientras que acercaba su rostro más al shinobi, quedando apenas a unos centímetros de distancia. -Ve bien este camino desierto, que en mis orbes se reflejan.- Y como orden los orbes del gennin se clavan en la creatura. Aburame se comienza excitar por las palabras dichas por esta bestia que desapareció tras un leve movimiento, quizás perforando la roca, al parecer era un espectro fue lo que se le ocurrió al ninja, quizás uno de los fantasmas de las leyendas que son antiguos ninjas poderosos que murieron en el desierto por proteger su territorio. Claus siguió su camino a pesar de saber que esta era quizás una advertencia o un buen augurio. Pero no le importo, llegando a establecer en continuar su camino, allí se encontraba un grupo de personas, las mismas le ofrecieron algo de tomar y este le comento lo que le había sucedido, estos se rieron ante sus palabras, dado que no era posible que una creatura como esa existiera.

***En la actualidad***

-Antes era difícil imaginar que existiera un cien pies gigante, ahora estoy seguro de su en el país de la tierra.- Bajando su mirada y notando como un cien pies minúsculo pasaba por ese momento, provocando que saliera una sonrisa en el rostro. - Es una lástima que se diera el resultado que le dio, si pudiera daría tiempo atrás y realizaría un cambio de los eventos que ocurrieron aquel día tan lejano.- En eso comienzo se inclina un poco y con su mano toca el agua, realizando algunas ondas en la misma, dando tiempo a jugar con las misma, era extraño como ese movimiento tan singular llamara la atención de los peces.

En poco tiempo noto como el tiempo hubiera trascurrido, quizás llegando incluso a ser el medio día, postro su mirada en el firmamento aún se mostraba algunas nubes y algunas aves que emitían un dulce cantar, haciendo evocar vieja época donde recordaba estar con sus padres y aquel trágico día donde murieron, es así que suspiro profundamente dando nostalgia aquella épocas donde era un rebelde sin causa, un tiempo donde no podía llamar a ningún lugar hogar, inclusive tubo la tentación de ingresar o saber si era verdad de esos rumores indicaba que existían organizaciones alejadas a los feudos, de ninja forajidos y temidos, a pesar que aún no se encontrará en sus planes, quizás para un futuro pudiera suceder esta posibilidad de convertirse o regresar a ser un renegado, pero mientras tanto exploraría y se daría a conocer.

Luego de un rato se dispone a entrenar algunas técnicas, entre las cuales se encontraba combate de cuerpo a cuerpo, en ese pensamiento se orientó a colocar sus piernas por largo tiempo de rodillas, haciendo que se fortalecieron, inclusive algunas sentadillas y flexiones, para que incrementará su resistencia ante tanta presión, tanta horas de entrenamiento algún día daría resultado y obtendría la fortaleza que necesitaba, pero para ello necesitaría evocar viejos entrenamiento, como aquel día aprendió a caminar sobre el agua y por los árboles, mientras que su mirada se perdía en el horizonte.

***Hace tiempo atrás***

Continuo su camino en solitario y de la nada comenzó temblar y del suelo rocoso se comenzó a dividir haciendo una especie de abertura, pero no era algo común y corriente puesto que se notaba una especie de animal saliendo de la misma, aproximadamente treinta metros de altura media la bestia que apareció delante de los ojos del Aburame, que al verla le provoca una sonrisa, efectivamente un cien pies gigante de la montaña, un espécimen que se suponía que era un mito, que se encontraba enterrado entre las rocas. Podría significarse la razón a aquella figura extraña con forma de bestia.

Con mucha cautela Claus intento examinar rápidamente y a la vista un poco de aquel insecto gigante, mientras lo observaba atentamente, tenía una especie de ojos plateados, además de una piel que parecía de mucha resistencia. El imponente animal tenía una actitud muy agresiva, hacia ruidos extraños moviendo sus patas de un lado a otro, como si estuviera retando al gennin quien poco a poco se preparada para tener más menos espacio, ya había tomado su decisión, debía matar a esta bestia para luego estudiarla, quizás este veneno seria uno de los más poderosos. La serpiente gigante se alteró cuando el Aburame hizo un movimiento sutil con sus manos, inclusive acumulando en su boca un aceite que se inflamara lentamente con su chacra y luego de un segundos se disparan un sinfín de bolas de fuego– una técnica conocida como Elemento Fuego: Jutsu Llamas del Fénix (火遁・鳳仙火の術, Katon: Hōsenka no Jutsu) y de manera pasiva la técnica insecto de forma pasiva Kikaichū no Jutsu (寄壊蟲の術, técnica de los insectos de destrucción parasitaria):–, provocando que un insecto hembra se fuera con cautela a donde el gigantesco insecto, al llegar emite una sustancia que llama a los machos, quienes van a donde se encontraba a la hembra.

El animal lanzo se contra Claus, recibiendo algunas de esas esferas de fuego, sin contar con la presencia de sus insectos que subían poco a poco en ese cuerpo por las patas, pero que le hizo emitir un grito desgarrador, en ese momento había detenido el ataque, por lo que el animal retrocedió y se le quedo observando, ya que por poco se incendia y si no fuera porque levanto un nube de polvo que apagara ese fuego y aun así le produce algunas quemaduras , debilitándole poco a poco. Y aun así era difícil domar a este animal, el inteligente Aburame hizo la repetición de su técnica – Elemento Fuego: Jutsu Llamas del Fénix (火遁・鳳仙火の術, Katon: Hōsenka no Jutsu)- para volver escuchar la agonía del insecto y con el mismo resultado. Sin la necesidad de hacer algún tipo de sellos de mano, Claus noto como sus creaturas se encontraban devorando aquel animal, mientras que el animal evadía el ataque de fuego. Esas esferas de fuego se encontraban viajando, que el cien pies comienza a levantar un muro de polvo –tan fuerte como el de tierra, solo que es pasajero- provocando de esa manera el golpe de Claus. Y en un descuido el animal lanza una onda expansiva y ese golpe hizo que Claus fuera lanzado contra la roca y le causara heridas leves, pero el animal a cada instante se encontraba cada vez más débil. Sin embargo, no fue lo suficiente para detener al shinobi que se encontraba cada vez más eufórico y con el deseo de ver por completo la sangre del animal, que cada vez sus ataques eran más lento, incluso se podía decir que se encontraba en su límite. El animal se comenzó a tambalear sin embargo se volvió más agresivo lanzando de nuevo contra Aburame. La personalidad de Claus se encontraba sufriendo con esa situación y se vio obligado a retroceder, dando que el camino que se encontraba era muy inestable, aunque para ello se desplazaba de un lado a otro evitando este ataque por parte de la bestia, sin embargo, tenía en un plan en mente, debía sorprender al cien pies para lograr su fin y tener que no matarlo. En el momento justo la bestia se derrumbó, dado que no le quedaban más fuerzas.  Claus se impulsó hacia adelante y dejándose caer justamente en la cabeza del animal, rápidamente se ubicó muy cerca del cuello y realizo un leve suspiro. “Lo más noble es darle muerte de una vez” Por lo que repitiendo la técnica de bolas de fuego, termino con la vida del cien pies.

Luego de un tiempo detecto la presencia de algunas pequeños insectos, al parecer la que había matado era su protector, pero poco le e intereso indagar al respecto, ese evento sucedido era algo lamentable y doloroso, pero sin duda alguna sería algo que le mortificará toda su vida. Y allí aplicando la técnica - Hijutsu, Mushiyose (秘術・蟲寄せ, técnica secreta, invocación de insectos)- y colocando su mano en el suelo puede recolectar la información que buscaba.  Este siguió su camino sin mirar atrás, pero con alguna que otra herida en su cuerpo, por lo que al cumplir su objetivo que era explorar aquel territorio, se fue a su aldea, pero sin revelar aquella información de lo ocurrido con el insecto. Al momento que llega, su líder de clan-Acurtame, dado que suponía que proveni de este- en la aldea –quien pronto moriría- le pide que haga acto de presencia. –Claus, ya han pasado días y no hemos sabido de tu persona, por lo que supongo que no te encontrabas de la aldea, ni tu maestro te pudo localizar y los guardias no te detectaron al momento de salir, por lo que supongo que posees habilidades extraordinarias, de las cuales te han dado la facilidad de irte y regresar sin ser notado.-  Le comento el líder, mientras le observa con cuidado. –Por el estado de tu ropa, deduzco que encontraste lo que buscabas, pero por lo visto te encontrabas en una misión, eso debería ser algo que te excuses, sin embargo no creo que lo hagas, ya ue te debes reportar antes a mi persona.-

Ante esas palabras varios ninja de alto nivel llegaron a su encuentro, pero este sabía que nisi quiera ellos eran capaces detenerlo, ya que eran shinobis de pocas habilidades, a pesar que habían conseguido un alto cargo ninja, alguna daban esto por la poca habilidad que poseía ese país, aquel que se encontraba comenzando. –Nuestro clan a muerto en este territorio, y debemos servir a un señor feudal y por ello me debo realizar misiones a voluntad del mismo, pero siempre los miembros del mi clan son los que son y por ahora son los que me guían...- Le respondió Claus en actitud de humildad, pero esas palabras fueron suficiente para que le diera un paro cardiaco al líder y muriera en ese lugar, por los que los miembros se disolvieron, pero ninguno de los presentes supo quién era el otro, dado que todos cubrían su rostro con una máscara plateada.

***En la actualidad***

–Ya es hora de comer, espero que esto sea suficiente.- Comento y observo un Kunai que sostenía en su mano, pero gracia a su influencia con los insectos de su colmena les ordena que hagan caer algunas manzanas. Las mismas descienden y son devoradas por el shinobi, mientras que observa el horizonte y suspiraba profundamente, quizás eso no era suficiente contenidos de nutrientes pero son los necesarios para seguir con su entrenamiento. Luego de comer algunas manzanas y pasar el hambre continúa el entrenamiento. Sostenido una única técnica - Kikaichū no Jutsu (寄壊蟲の術, técnica de los insectos de destrucción parasitaria).-


“Off”:
Claus
• Ninjutsu:  7
• Taijutsu: 1
• Genjutsu:  1
• Velocidad:  5
• Resistencia:  3
• Fuerza : 3

Kunais 10/10
Técnicas: 5/6
1Técnica Oculta: 10/10 Hembras.

Kikaichū no Jutsu (寄壊蟲の術, técnica de los insectos de destrucción parasitaria): Técnica pasiva y fundamental, base de todas las demás técnicas del clan Aburame. Al ser transformado en una colmena para los kikaichū al momento de nacer, el ninja Aburame obtiene la capacidad de comunicarse con toda clase de insectos, los que siguen todas sus órdenes, al pie de la letra y sin importar cuáles sean; sin embargo, su vínculo más fuerte siempre será con sus kikaichū.

La restricción de esta técnica radica en la cantidad de insectos que el Aburame puede liberar para sus técnicas, ya que, si bien éstos son inagotables, su uso excesivo puede significar una reducción importante de la población de kikaichū en su cuerpo, lo que se traduciría en una merma de insectos para las técnicas futuras.

El ninja Aburame puede utilizar cuatro técnicas diferentes relacionadas con sus insectos (entiéndase, kikaichū) antes de verse obligado a esperar tres turnos consecutivos sin liberar kikaichū para que la población alcance sus números normales. A medida que ascienda de rango, el Aburame podrá realizar dos técnicas adicionales por cada rango obtenido, alcanzando un máximo de diez técnicas. Mientras la colmena reestablece sus números, ésta se alimenta del chakra del Aburame, consumiendo el 20% de éste durante el tiempo de espera. Si los niveles de chakra del ninja disminuyen demasiado, la producción de nuevos insectos se detiene y deberá depender de los que se encuentren fuera de su cuerpo.

Otra restricción a esta técnica es el uso de insectos kikaichū hembra, ya que éstos son los más valiosos dentro de cada colmena debido a que se relacionan directamente con la tarea de reproducción y mantención de la población dentro de la misma. El ninja Aburame sólo podrá utilizar diez kikaichū hembra por combate, reestableciendo dicha cantidad al término de la pelea.

-Pasada en tiempo atrás.-

Hijutsu, Mushiyose (秘術・蟲寄せ, técnica secreta, invocación de insectos): Con sólo tocar una superficie con su mano, el ninja Aburame puede liberar una pequeña red de chakra que atrae a los insectos de las cercanías a ese lugar. Como los ninja Aburame pueden comunicarse con ellos, esta técnica les sirve para conseguir información de la zona en la que se encuentran al hablar con los insectos locales. A diferencia de otras técnicas del clan, esta sí consume chakra.
Sellos: Sí, uno. Carnero.

Elemento Fuego: Jutsu Llamas del Fénix (火遁・鳳仙火の術, Katon: Hōsenka no Jutsu) Es un Ninjutsu de fuego que consiste en crear pequeñas bolas de Fuego, después de realizar sellos con las manos, que son lanzadas por la boca del usuario y vuelan en todas direcciones atacando al enemigo. Las llamas están controladas con chakra.


Última edición por Claus el Miér Mayo 18, 2016 8:50 pm, editado 1 vez
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Re: Entrenamiento del Demonio de los Insectos.

Mensaje por Claus el Lun Mayo 16, 2016 7:54 pm

–El secreto del shinobi de los Insectos- Retorno de Datura. –Líneas 243 + 224=467.-

El tiempo daba paso a nuevos encuentros  y entre los cuales se encontraba el joven Datura, un médico que guarda relación con el pasado de Claus. Aun así el averiguar ese pasado no era nada fácil. Por lo que los recuerdos se movía con el pasar de los segundos del entrenamiento del Aburame, este segundo por su de comunicación con insectos  –algo innato en él, gracias al clan- No obstante sus habilidades no le daba para que lo detectaran al momento que ese ninja llega y se le acerca por la espalda, quizás su presencia pudiera ser captada a gran facilidad, pero algo le hacía confundir y eso no era común. Pudiera ser algo del destino o las casualidades de la vida. Sin embargo, al llegar ese curioso encuentro se da cuenta que era una ese chico del día de ayer, esto le crea una sensación al Aburame algo  decepcionante y le observa con curiosidad, este se encontraba más calmado e interesado en hablar con él de las cosas del pasado, esto era extraño y le impulso el deseo de quedarse en perpetuo silencio, pero por alguna razón ese impulso desapareció al instante que una gota tocará su piel, por lo que ese simple hecho provoco que desapareciera de su pensamiento o al menos la forma de hacerlo, ya que al parecer comenzaba a llover. En ello escucho la voz de datura, la misma hacía eco en el lugar. –Por lo visto no has cambiado y aun no te das cuenta de quién soy Claus, a pesar que no me comentaras ayer tu nombre, es fácil de observar como has crecido y aun así sigues ocultado casi por completo tu rostro, admito que siento curiosidad sobre los misterios que ocultas, dado que nunca fuiste de muchas palabras, casi nadie te hablaba y mucho menos te pudiera recordar, por lo que es difícil verte y recordar tu rostro, incluso tu voz fue nueva ayer…- Hizo pausa y se le acercó un poco más. –Pero ya no somos niños, ya no somos lo que éramos antes, ya cada uno se encuentra divido en grupos…- Suspiro y noto el comportamiento nulo de Claus.

Ante cada palabra las hembra de los insectos del cuerpo de colmena van viajando, ese discurso y a proximidad daba más chance que pudieran cumplir su objetivo, el sigilo era impresionante y las mismas conducían a los machos de su especie a donde estas se encontraba, dado a la orden de su señor, las mismas fueron a cumplir con su misión, fue impresionante observar o no observar lo que hacían, lentamente fueron subiendo como en un árbol y cubriendo varias partes de aquel cuerpo del médico, en estas se incluía el torso, la pierna derecha e izquierda y la parte de los ante brazo que permanecía oculto a la vista, por la ropa que  lleva el shinobi en ese momento, era una lástima que si se descubriera un poco, notara como miles o cientos de insectos comenzaban a comer el chacra de ese huésped. Aunque, la distracción fue perfecta dado que este le comenzó a responder, pareciendo que no sabía de lo que hablaba, aunque en sus adentros las ansias de decir la verdad le comía por dentro. –El tiempo pasado se encuentra lejano y si lo que dices es verdad y nos conocimos de antes es posible que no fuera de tu interés- Comienza a responder Claus, sin hacer alguna seña de lo que se encontraba realizando. –Quizás tu conciencia se encuentra llena de arrepentimiento y deseas sanar las heridas que pudieras haber causado, sin embargo, dichas heridas pudieran ser letales a nivel verbal, pero si el receptor hizo caso omiso a ello no fue de gran impacto, incluso me atrevo a decir que es inútil las palabras que a eso se refiere - Y al notar como sus palabras eran tan calculadoras, las mismas habían provocado que Datura retrocediera, hizo una pausa y suspiro un poco. –Pero lo que paso y no tienes que pedir perdón...- Concluyo, a pesar que había mentido, dado que solo era una estrategia para que sus insectos se lo comieran vivo. Este no deseaba darle oportunidad para que se fortaleciera, solo que al escuchar aquellas palabras Datura sintiera un poco de calma.

Datura y Claus pactan entrenar en compañía en un estilo particular de entrenamiento de Ninjutsu, inclusive en la destreza o agilidad, el mismo consistía en una competencia de carrera por el lago, donde el flujo de chacra sería el punto clave para que se lograra el resultado como vencedor. Pero lo que desconocía uno de ellos es que su chacra se encontraba desmullendo un treinta por ciento en cada segundo que pasaba, algo que sin dudaba daba cierta igualdad por un periodo con el Aburame, entiendo que cuando la colmena llegara a sus niveles normales, el flujo de chacra para ellos desmurria, por lo que en un momento se pudiera observar la ventajas. Pero como siempre todos los jóvenes son  imprudentes, así que ambos llegaron a sus límites. Solo que cuando el medico llegara a su límite, casi se desmaya, dado que a ese punto los insectos habían regresado con el Aburame. –Vaya que si has cambiado Claus, hace tiempo ni la sombra me pudieras alcanzar ¿Te acuerdas de Satori Asumarí?- Inga el médico. –No sé de quién me hablas, por lo que sigo pensado que me estas confundiendo con otra persona, y mi nombre lo evocas del día de ayer… Le responde negando aquel pasado. –Es posible que fuera otro Claus, pero algo de él me acuerda a vos, quizás solo sea una casualidad y producto del destino.- Replica Datura. En eso ambos ríen y se recuestan sobre la grama, la cual se encontraba húmeda, mientras que su cuerpo eran impactado por cada gota de la helada lluvia y el soplar de la brisa, llegando a cruzar las miradas por leves segundos.

****Hace siete años atrás***

–Es el huérfano.- Vocifero un niño con un can de compañía. –Si nadie le ama, es alguien es solo una carga para la aldea- Agrega una chica de cabellera rubia. –¡Claus el huérfano nadie te quiere!- Le grita Datura, en eso el Aburame se le humedece los orbes y de su rostro comienza a caer varias lágrimas de su rostro. –Miren él bebe se encuentra llorando- dice un chico de cabellera oscura y que comía alguna golosina. –Si es bebe.- decían todos los niños mientras que cantaban canciones de burla, lo que provoca que el niño que recibiera todas las burlas comience a correr, pero no conforme con burlarse de este le persigue y le lanzan algunas piedras, hasta no más verle. Dado que algunos insectos de gran tamaño habían aparecido y logrado que estos se marcharan. Llegando al lago de la verdad en profunda oscuridad el rostro de Claus aún corría lágrimas, viéndose reflejado en él. –Juro que todos me la van a pagar y como ellos poseen padres seguro que eso no le da el derecho de burlarse de mí- En esa oportunidad comenzó a escuchar a cada insecto que habitaba en él, desde allí nunca se comenzó a sentir solo. Aunque para esos momentos su vestimenta daba mucho que decir, pero como no si era el resultado de ropa que había conseguido en los basureros. Y a la lejanía alguien se le encontraba observando, el mismo portaba una sombrilla y un bastón. – ¿Por qué lloras?- Indaga el desconocido y se le acercaba, a cada paso varios insectos va a su encuentro. –No es su problema- le responde de mala gana Claus al anciano. Este deja que el viento se lleve la sombrilla y se inclina un poco, le da un abrazo y recibe algunos golpes por unos minutos por Claus, luego no le golpea, simplemente inclina su rostro hacia su pecho y sigue llorando, al cabo de unos segundos había dejado de llover, incluso algunos haces de luz salían de entre las nubes y un hermoso arcoíris se dibujaba en el horizonte, con el nuevo clima los insectos le comenzaban a rodear. Era extraño ver la escena tan peculiar. Ya calmado el Aburame le explica la situación.

–No puedes seguir siendo una víctima y por ello debes comenzar a pelear tus peleas, no puedes dejar que nadie te someta a su voluntad.- Le comenta el anciano con severidad, haciendo que se suelte de aquel abrazo y le golpe con el bastón. –Soy Darwin Acurtame, el líder clan Acurtame y si aceptas te entrenare para que seas un arma para el clan, dado que al parecer posees ciertas habilidades en el dominio de los insectos.- Al escuchar aquel apellido, pensó que así debería ser su apellido. Desde aquel momento Claus no era solo el huérfano, ahora permanecía al clan Acurtame, fuera lo que ello significara en su vida, sería entrenado por el clan, sería capaz de controlar sus insectos y conocer sus habilidades. Pero el afecto y las demás cosas que pudieran crear lapsos con la humanidad este no lo conocía. Por tal motivo, hizo que cargara una mochila con rocas antes de irse, mientras que le obligaba con golpes de bastón a realizar varios ejercicios físicos al límite. Haciendo ese el inicio de su entrenamiento como ninja, creando en su mente la única conciencia que sería el arma que sería empleada para servir a servicios de otros, al menos a esa edad tenia aquel pensamiento. Dicha incorporación con el clan era absoluta, se dedicaba a ellos y ellos al menos a darle de comer y entrenarlo como otro shinobi, pero el líder era demasiado estricto con el mismo.  

Las semanas pasaron y el entrenamiento secreto del shinobi no se hizo esperar, sus técnicas comenzaba a pulirse e inclusive llegar a incrementar la velocidad con que realizaba las técnicas. Lastimosamente no fue mucho el periodo para que en la aldea se entera que el huérfano de la pareja infértil ahora resultaba ser un Acurtame, los rumores sobre él hace que los contemporáneo de su edad cada vez le rechacen e inclusive algunos adulto le trataban con indiferencia. Por ese motivo es enviado a la Academia de la aldea, mostrando terribles resultados en el combate cuerpo a cuerpo, a pesar que entrenara día y noche para mejorar, al menos sus técnicas de Ninjutsu era sobresaliente según sus senseis. No obstante, esto provocaba la envidia de sus compañeros que eran desastrosos de ese arte. Por lo que en ocasiones era frecuente verle recolectando flores, a pesar que ello era actividad de las Kunoichi de la aldea, pero al pasar el tiempo algunos niños vieron provechaban para así molestar a Claus en esas actividades. En varias oportunidades siempre poseían el chance de colocarle sobrenombre, inclusive le hacían correr largas distancia para que se alejara, ya que nunca demostró sus habilidades con insectos, a pesar que siempre se le viera jugando o cercano a ellos.

Luego de unos meses en el hogar del líder de los Acurtame se encontraba Claus y varios jóvenes de la misma edad, los cuales se encontraban siendo evaluado en pruebas para determinar si los mismos continuaban con vida o no, dado que no se podía permitir que el clan pudiera ser manchado por alguna de las nuevas generaciones. Entre las pruebas se encontraba carreras por larga distancia en la insostenible zona montañosa y viajes a larga distancia hasta el puerto, donde al llegar les hacía combatir cuerpo a cuerpo, para poder avanzar. Además de otras pruebas que se mantienen oculta por los Acurtame del feudo de Mongura, donde su demencial líder era un tirano en poder y hacia que sus miembros llegaran al límite, donde no había posibilidad que ningún débil el mismo, al menos eso se hacía ver, dado que los altos rangos no era lo que se pudiera considerar como de la elite, inclusive para ese momento las habilidades de Claus casi le igualaban a su corta edad. Por ello es que eran tan duro con el mismo, dado a su envidia con el aprendiz, ya que a corta edad pudiera superar sus habilidades.

En sus adentros Claus no podía creer que había logrado vencer a sus contemporáneos y ver el horror a los que estos eran sometidos no era para nada que deseaba recordar, fue por eso que se determinó a huir de esa situación. “Sigo me voy seguiré siendo un huérfano y sin contar que los miembros del clan me darán caza, es por ello que no creo que la vida tenga valor alguno, la vida es solo una apariencia que nos encontramos sufriendo eternamente, no vale la pena seguir con la vida, por lo visto solo soy un arma para los planes de aquel viejo  líder, lastimosamente no creo tener las fuerzas necesarias para seguir con vida, por lo que es posible que hoy viva y mañana muera, quizás eso deba aprender… Pensaba a cada segundo que se encontraba realizando cada tarea, llegando a su cuerpo al límite, sabiendo que al día siguiente debería ir a la Academia. Este tormento era una constante y mientras que en el día era humillado en la noche era puesto a prueba, no había descanso para el mismo, no existía la piedad en el vocabulario de los que le entrenaban, no existía el sentido de compasión. Aunque Claus pudiera sentir alivio, era en esos leves momentos que podía recuperar sus fuerzas en el sueño o cuando podía comer. Inclusive aprovechaba para descansar en los pocos tiempo de recolección que daba la academia o su clan para buscar alguna planta medicinal o para hacer arreglos florales, pero ni ellos conseguía paz por el tormento de sus compañeros de clase.

***En la actualidad***

El shinobi medico se quita la camisa y el pantalón, notando en ese momento que aun las picaduras del anterior día se encontraba en su cuerpo, lo cual le pareció extraño, ya que había aparecido en otra parte, pero no le dio mucha importancia. – ¿Te animas?- Indaga refiriendo al Aburame, pero este solo se le queda mirando y pensado que este se encontraba algo loco, imaginando que el agua se encontraba fría, además del temor de matar a sus insectos, dado que para bañarse usaba paños mojados para no lastimarlos. Aunque, no se hizo esperar que el mismo corriera en dirección al lago y se diera un chapuzón, este al impactar hace que algunas gotas de agua impacte en Claus, haciendo que este se moleste. . – Por que el cambio de cara, es solo agua… Pero el demonio de los insectos no dice nada, simplemente le ignora, al cabo de un rato sale del agua y se le acerca a Claus, aunque para cuando lo hace se encontraba secándose con su camisa en rostro. . – No sabes lo que te perdiste al estar jugando con esos insectos- Aseveró Datura, haciéndole recordar a un niño de su pasado que siempre jugaba con insectos, dado que el mismo no poseía amigos. Ante ese comentario saca de inmediato de su ropaje un Kunai y lo lanza con gran fuerza contra el médico, haciendo que este le corte algunas hebras e su cabellera, al momento que deja al descubierto su rostro y se terminaba de colocar la camisa. . – Te aseguro que los insectos son más interesantes que vos…- La respuesta de Claus le hacía evocar al ninja medico a ese chico de su infancia.  

Pero ello motiva a Datura en iniciar un combate cuerpo a cuerpo contra el Aburame, quien responde con las técnicas de combate físico, era posible que ambos se encontraba casi igualados por algunos segundos, dado que aún no se terminaban de recuperar del todo, pero el tiempo ya había pasado, dándole como resultado un largo periodo de combate, inclusive cada segundo parecía una eternidad, ya que ninguno de los dos daba el brazo a torcer.  En los adentros de Claus no sabía que pensar respecto a ese joven y esa insistencia que este tenía con respecto a él, ya que le evocaba a la perfección y en ningún momento hacia parecer en sus recuerdos algún momento que alguien le fuera cordial, simplemente había recibido humillación por parte de su clan y algunos jóvenes contemporáneos de su edad, una mescla que hiciera que su personalidad fuera tan cruel con los demás, pensando que incluso la muerte del anciano y su funeral era los mejores recuerdo que sostenía su mente, ya que ni su cumple años le fue celebrado, jamás había podido sentir la verdadera caricia  o amistad de alguien, a no ser que se contara los lapsos que pudiera establecer con sus insectos de su colmena o los que se encontraba en el camino, con los que usualmente hablaba a diario, quizás había perdido un poco el tacto de como debería relacionarse. “¿Qué pretende ahora Datura? ¿Acaso piensa que voy a caer otra vez en su jugarreta? Al terminar el combate ambos se desplomaron en el suelo, pero su terquedad hacia que intentara levantarse.

****Hace tiempo atrás –En el funeral del líder de Clan Acurtame del Feudo Mogura-***

Era de noche y todos los miembros se encontraban reunidos en la octava de la muerte de su líder, algunas caras se montaban tristes y otras en cambio no podía aguantar la alegría, los más pequeños habían sido ordenado a buscar flores apropiadas para adornar el cuerpo, el mismo se encontraba comido por insecto por varios días, dado que no podía dejar ni siquiera en el cadáver algún rastro de las técnicas y usos médicos empleado en ese cuerpo. Al entrar en el noveno todo se reducido a un frasco de ceniza con el nombre del difunto, donde sus miembros portaban como de costumbre su máscara habitual, el silencio era la atmósfera que envolvía el ambiente y los ataques de algunos clanes por apoderarse de lo quedaba del cuerpo no se hacía esperar. La muerte y la traición no se hicieron esperar aquel día lluvioso. Al finalizar, pudieron establecer un acuerdo con el Señor Feudal prometiendo que al terminar el clan se iría de su territorio, al menos como una organización oficial, dejando como rumor su existencia. Este no se sabe si confirmo o rechazo la propuesta, simplemente los miembros aceptaron y acordaron el mismo como un hecho, el tránsito a la vía de donde sería el destino final del líder los miembros dejaban caer sus máscaras y se marchaban, siendo el único portador de las cenizas Claus.

–Siempre seguirás siendo un huérfano y ahora no posees hogar- Le expreso a la lejanía Datura al Aburame, pero este solo respondió bajando la mirada, sabiendo que este era quien había sido asignado por el clan para que resguardara el apreciado objeto y le fuera entregado a los médicos. –Al parecer lo que cargas posee un valor sentimental para vos y en cambio para mí es un estorbo, pero vamos apúrate y dame en las manos- Cuando se aproximaba y se disponía a entregárselo, Datura simplemente retira las manos y hace que el frasco caiga al piso, la brisa hace que las cenizas impacten en Claus y la lluvia que las misma se fueran. –Ni para eso eres útil Claus, será mejor que te marches de este lugar, no tienes a nadie y nunca lo tendrás, será mejor que te marches, nadie te quiere- En los adentros del Aburame sabía que esas palabras tan duras era verdad, y con el rastro de quien le había aceptado y maltratado se da un giro y camina lentamente en dirección a la salida, inclusive con lagrima en su rostro, al notar eso Datura baja la mirada. Cada paso alejaba al demonio de los insectos de su vida anterior, ahora se encamparía a ser un renegado o más bien a demostrar todo lo que se decía de él. Pero antes de marcharse paso por las ruinas de donde era su hogar antes de que el incendio acabara esa felicidad, el mismo quedaba cerca de donde vivía el líder, lo que nunca le pareció curioso, quizás su origen sea un misterio, pero no le importo, y luego derramar algunas lágrimas se marcha del feudo. Teniendo en su pensamiento el primer recuerdo de sentirse libre.

El tiempo transcurrió y la soledad era su compañía, era posible que permaneciera a un feudo y aun así no permanecía, nada le vinculaba al mismo, en su estadía lejos de su feudo entrenaba luchando con las creaturas más extrañas posible, la gran mayoría eran insectos y utilizaba los propios para acabar con lo mismo, dando a entender que se había convertido su existencia como la de un demonio, donde los insectos además de ser un arma era un objetivo, en el trayecto demostró como sus insectos eran inmunes al fuego, pero a que costo, las llamaradas que le hacía ganar batallas, era también la misma la que acaba con sus posibles aliados y extrañamente estos comprendía que era para entrenar o era parte del ciclo de la vida, ya que los mismos insectos aún seguían ayudándole en varias oportunidades. La fuerza y agilidad pudiera verse incrementada, incluso su habilidad con el ninjutsu, dado que en cada ocasión provocada una leve mutación a sus insectos, esa colmena era más un arma que un aliado, por los menos en ese periodo de conciencia que comprendía al mundo que le rodeaba, quizás fuera producto a la oscuridad que le envolvía su presente, pasado e incluso futuro a no ser que las cosas cambiar un haz de luz iluminara su sendero, este se volvería en realidad una terrible amenaza para el mundo.

****En la actualidad ***

Cuando se encontraba ambos de pie se miraron sin decir nada e inclusive lanzaron alguna risa, era posible que Claus no admitiera que Datura ahora formaba parte de su vida, quizás los años hicieron madurar al joven o quizás deseaba comprobar que el huérfano había regresado, pero que significaría para su pueblo y más para su Feudo. En la mente del Aburame lo único que se lo podía ocurrir era expresar unas palabras de ayuda o auxilio mutuo. –Me cuesta admitir que no tengo las suficiente fuerza para llegar solo a nuestro feudo y mucho menos creo que vos puedas, por lo que tenemos dos opciones intentar llegar cada uno por su cuenta o unir fuerza y marcharnos antes que una creatura nos vea con ganas de comernos, ya que supongo que las serpientes que merodean están a punto de salir.- Le expreso a Datura sabiendo su fobia con esos reptiles, quizás una técnica algo brusca, pero necesaria. Al menos la lluvia se había calmado y mientras que esperaba ruidos extraños se escucharon, notando con cara de nerviosismo acepta la propuesta y entre los dos se marchan a su feudo. Esperando que fuera otro día para volver a entrenar, en la distancia se le vio marchando al brillo de la luz de la luna, en el camino no fue raro en escuchar como su cuerpo indicaba que debería comer, y estando en la casa de Datura ambos comen y se quedan profundamente dormido, Claus se queda dormido antes y en el sofá, provocando que el médico le cubriera con una manta y este se dispusiera a marcharse a su habitación. No obstante, al amanecer y escuchar el primer canto del gallo, ya el Aburame no se encontraba en los aposentos de Datura.

“Off”:
Claus
• Ninjutsu:  7
• Taijutsu: 1
• Genjutsu:  1
• Velocidad:  5
• Resistencia:  3
• Fuerza : 3

Kunais 10/10
Técnicas: 5/6
1Técnica Oculta: 6/10 Hembras.

Datura –Genin-Sin clan –Suiton-Medico.

• Ninjutsu: 7
• Taijutsu: 1
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 2
• Resistencia: 3
• Fuerza : 6

Técnicas: 6/6
Finalizo el 2 día, en caso de responder otro usuario sería el 3 día.


Última edición por Claus el Miér Mayo 18, 2016 9:09 pm, editado 2 veces
Claus
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Re: Entrenamiento del Demonio de los Insectos.

Mensaje por Claus el Mar Mayo 17, 2016 12:11 pm

3 día –Líneas 467 + 303=770.-

***Sueño o pesadilla de Claus***

Otro amanecer, pero por su mente pasaba la idea de lo que había ocurrido la noche anterior en la casa de Datura de como de simples algo le hacía sentir una basura y más de recordar como el mismo le humillaba, por lo que una idea que le traía dando vueltas la cabeza desde hace un par de ideas, una idea que parecía poco más una pesadilla que casi cualquier otra cosa y es que se había dado cuenta de su nivel de inutilidad, tomando como referencia sus encuentros contra Datura y que sin el uso de sus insectos los resultados eran nefatos. Tener que utilizar contra un médico engaños u estrategias complicadas de su clan y sin ella poder hacer nada más que recibir un golpe o lanzar kunais sin saber si impactaría, tener que huir de una forma tan absurda para poder salvar su vida y además, lograr cumplir la misión si acaso se le presentaba la oportunidad, ya que ni para ello se le había prestado la ocasión, si bien era algo que solía suceder, no era de su agrado en lo absoluto. Claus estaba preocupado por el nivel de sus fuerzas y por las capacidades físicas y psicológicas que podía llegar a tener, conocía bien su límite y es por eso que estaba seguro sobre su bajo nivel de rendimiento como ninja. Quizás ese era el pago por rondar solo por largo periodo de tiempo, por no tener a quien le entrene en ese lapso de tiempo, por venir de una academia y huir de una aldea que pudo haberle enseñado miles de cosas sobre el arte del combate y el ninjutsu que era con lo que  duras penas se defendía, pero por el contario era las técnicas de taijutsu o genjutsu. Si, definitivamente tenía que ser eso, a pesar que por cortos periodo de tiempo pudo tener un guía, es por ello que nuestro querido Aburame, pensaba constantemente en realizar una especie de entrenamiento ese día a nivel general de sus aptitudes de lucha, un entrenamiento fundamental para la supervivencia y el poder cumplir y realizar las futuras misiones que pudiesen llegar a tocar a su puerta. Era algo fundamental el ser alguien con una generalidad de cualidades pues dicha generalidad pudiese llegar a salvar más de una vez su vida o la de otros, inclusive de ello pudiese llegar a depender el estado de una misión comprometida por situaciones adversas. Era un ser decidido, un demonio que no retrocedía ante ningún tipo de situación, es por ello que quizás le estaba molestando tanto el pensar en aquella primera oportunidad de combate después de tanto tiempo de su rumbo no había alcanzado cumplir ni una mísera misión grado d, como ninja y guerrero era una tragedia. No solo eso le molestaba pues también era capaz de recordar la situación que tuvo frente a un ninja médico  y que en un par de movimientos gastó casi todas sus reservas de Chakra, eso era algo que le preocupaba aún más, pues para un ninja de su especialidad el encontrarse sin esta energía fundamental era la derrota casi inminente, sin contar el consumo constante de sus insectos.

La tenue luz y oscuridad en el ser del Aburame florecía a cada segundo, tragado amarga saliva y bajando la mirada, evocando con esa visión el caminar de unas hormigas, inclusive ellas tenían un objetivo claro, eso no era algo que pudiera tener el genin. “Solo un día y una noche es posible que mi muerte tuviera algún significado, sería el primero en colocarle fin a la vida misma, pero como toda vida es inútil, por ello es que debe ser extraído del mundo, donde ningún ser vivo exista a no ser que sea insecto o su protector, un mundo sin vida que destruya el mundo, sería la vida perfecta…” Extrañamente regresaba al lago, quizás porqué alguna vez fue allí que consiguió un principio y objetivo para su vida, que si la misma fue una desgracia era algo lamentable, pero no que pudiera controlar o aniquilar si se presentara nuevamente.  Ese lugar conocido, uno donde haya realizado una experiencia de significado existencial y que conociera a medias para así tener seguridad de su ubicación y poder regresar a alguna aldea en caso de emergencia. Ese lugar sería simplemente aquel que tanto le llamo la atención, el país de la tierra, rodeado por un hermoso bosque y en el fondo lo que parecía ser un lago, eso era lo que le distinguía.  Era un ambiente que le agrava hasta cierto punto, aunque ya la conocía. Era el lugar ideal, no solo por gusto sino porque también podía entrenar sus artes a gusto en un clima que fuera de su agrado y que no impidiera la correcta realización de sus técnicas y habilidades como miembro del clan Aburame. El viaje hasta allá era largo, tan largo que duró unas horas del hogar del Medico aproximadas en llegar y una vez inmerso en su entorno, los árboles y piedras en el bosque la piedra, si era verdad que existiera un bosque. Refugiado del frío por una manta hojas de hierbas grandes y oculto entre las sombras que otorgaban las rocas y frondosos árboles aparentes sobre su ser, nuestro querido Claus dormía con esperaba con calma y tranquila a un evento inesperado, esperar a que llegara el Uchiha y que la poca sombra saliera de la nada. Escuchando a cada paso extraños ruidos a su espalda y en virtud de eso lanza un Kunai. –¿Te hice esperar?- Añadió el Uchiha  en aparecer. Ante esa presencia y que sus insectos no detectaran ningún bosque, porque dedujo que se encontraba bajo los efecto de una fuerte ilusioin, era probable que con la persona que se encontraba hablando no existiera, eso le mortificaba, pero como pudiera salir de un fuerte genjutsu si sus habilidades eran nulas. En lo contrario que no existiera ese ser frente a sus orbes, no era posible quitarse del engaño, era posible una desventaja clara. Pero si los organismos tan simples como eran los insectos eran capaces de poder encontrarlo, lo malo era que no tenía un objetivo claro. Y ello presentaba un problema para ello el Aburame planea utilizar sus insectos y mandarlo en el máximo radio posible para detectar al que se encontraba realizando ese engaño.

A pesar de sus intentos de salir no lograba hacerlo y por desgracia ahora su vista le hacía paralizar de la nada, pero no con ello sus insectos se podían mover. Lo extraño es que sus insectos no parecen responderle, incluso parecieran abandonarle, donde antes había luz ahora oscuridad y el firmamento incluso cambiaba al pasar cada segundo, cada agonía de moverse y morir en soledad, antes contaba con la ventaja que sus insectos le acompañaba, ahora ni ellos se encontraban ese lugar. Lentamente su cuerpo fue cubierto por centenares de lanzas de huesos que salían de la tierra y su sangre comenzaba a emanar de su cuerpo, cada gota de sangre liberada reducían la lucidez mental del mismo. Al momento que bajaba la mirada evoco aquel día donde la persona que le cuidaron morían. Ese factible día, ese día que le dio el nombre de huérfano, pero ese evento escondía lo que ese día paso, evocando como el hombre que le cuidaba intento abusar de este, y como sin saber que hacia los insectos le protegieron, al ver el cadáver la esposa de aquel repugnante hombre, se volvió loca, derramando aceite en toda la casa y encendió fuego y amarro al infante con fuertes cuerdas, por suerte sus insecto le liberaron, adquiriendo una leve resistencia al fuego. De la nada y como pudo el niño sale corriendo por una ventana y se lastima, quedándole un marca en la frente con forma de media luna.  En ese primer lugar fue a donde el genjutsu lo había enviado, haciendo llegar hasta su profundo recuerdo aparente. Pero este se equivoca, ya que incluso en su memoria se encontraba la muerte de sus verdaderos padres, pero esa visión era más borrosa que la anterior. Mientras que aparecía la memoria respiro profundamente, bajando la mirada y emitiendo un fuerte grito de dolor. La agonía le hace evocar siluetas de sombras y técnicas infinitas de insectos, de como una dama de cabellera como la de él le alza en brazo y sale corriendo por el bosque. El llanto que producía su ser como infante no se calmaba, entre lágrimas de sangre era derramaba por la mujer, pero las fuerza de la misma se agotaron y cae de rodillas al suelo, aunque sus insectos hace que en todo momento el infante que llevaba en mano se mantuviera seguro. –Claus no permitiré que mate a nuestro hijo- Le notificó a su hermano con cierto desprecio en su mirada, aquel ser anciano y repugnante, pero el mismo solo se ríe. –A pesar que no fui consiente en su concepción, pero te aseguro que el mismo se encargara de vos, ya casi ni tienes fuerza para mantenerte en pie…- Sentencio la dama.

Entre la oscuridad se sumerge su cuerpo decadente y lo envuelve en la totalidad.  Es allí que se comienza a liberar del engaño y su mirada cambia, pareciendo inclusive otros orbes y esto no pareciera tener sentido, como un cadáver era impulsado por el vapor toxico y quizás ello significara el futuro, porque de ese vapor se podían verse crear otros insectos de aspecto descomunal que entraban en su cuerpo infernal. Quizás ello era el resultado de una vista lejana de su ser o sus anhelos, de igual forma no importaba mucho. Por lo que de la nada apareció frente de él un jardín cubiertos de rosa, donde se encontraba aquella dama misteriosa que le abrasa, llorando y besándole la frente, pero en cada ocasión que deseaba verle el rostro no logra conseguir. Pero lentamente se ve rodeado de los niños que le humillaban desde niño, y como sus esfuerzos no valía la pena. Visiones le hacían ver como entrenaba incluso en la lluvia y bajo condiciones inclementes, la amargura de su entrenamiento físico. El calor infernal y como era despreciado por todo, era un tormento que siempre evoca. Cuando al fin despierta del Genjutsu su estado corporal dejaba mucho que decir, el mismo se encontraba tambaleando y su mirada apenas si se podía mantener fija en el horizonte. Pero sin poder detener el impacto golpe que se le acercaba por la espalda, crea que el mismo caiga desplomado al suelo. Cuando cae la misma tierra le succiona enviándole al país del arroz. Entre los campos de arroz se encontraba caminando como si nada, allí a la distancia una silueta lejana que no logra distinguir.  Al momento que se decide ir a su encuentro la presencia se aleja, era bastante desesperante e inclusive molesto, pero no logra verle con exactitud y cuando se aproxima todo se vuelve borroso.

***Unas horas antes que cantara el gallo en la casa de Datura***

Un nuevo día se había formado en el hogar de Datura un poco lejano del lago y entre el camino al feudo de donde provenía, este era un establecimiento de shinobis médicos, por lo que era común ver algunos residentes albergado en ese lugar, el ninja de los insectos se despierta algo agitado y con siglo a beber algo de tomar, por suerte nadie se encontraba, al parecer se encontraba un ala algo deshabitada. En ese momento su cabello suelto y por primera en mucha ondeaba, mostrando en su frente su marca de luna, inclusive en su rostro se encontraba moviéndose alguno de sus insectos en su piel. La chaqueta que usualmente usaba se encontraba en suelo, algo extraño, pensado que eso fuera producto de los tragos, pensado que nada hubiera ocurrido, al menos ya había recupero las fuerzas del día anterior. Su penetrante mirada  se centraba en la lejanía en la distancia, en saber que había más allá de lo que observa  y de las intenciones de ese shinobi médico. No tenía que fijarla muy lejos, en la distancia, al suroeste de aquella morada se encontraba una fotografía y la misma se encontraba enmarcada, era extraño, era la foto de su curso, notando a la distancia como un  niño que reconoció de inmediato se encontraba sonriendo, ya que se traba de él.  Se aproximó y lo tomo con mucho cuidado de hacer ruido. Pero ese evento no lo recordaba y le parecía extraño, al parecer un momento de su vida este había sido empático con aquel joven, por lo que le cuestionó severamente y por ello determino que esa fotografía o pintura que evocaba era una farsa.  Tal evento le hizo dudar de las intenciones por el cual este había aceptado a quedarse fuera de su casa, dado que no era muy común que lo hiciera.

“Es mejor que me marche, no tengo otra oportunidad para seguir en este lugar, es más es posible que mi vida corre peligro en cada segundo que pase, hay cosa que no tengo clara, pero seguro que con un buen entrenamiento será suficiente para olvidarme de esas desventuras, no puedo creer que haya sido iluso en pensar que pudiera crear algo con ese chico, lamentablemente no puedo creer que haya sido capaz de valorar a un ser que no fuera un insecto y eso es posible que no vuelva a pasar, al menos me asegure de eso, por lo que será mi determinación en conseguir las habilidades que por año no he logrado.” Pensó mientras que de sus orbes salían lágrimas y caían de su rostro. Por ese motivo decide marcharse sin dejar nota o comer algo para el camino, ya que se enteró que el mismo guardaba un registro de las personas que debía matar y entre ellos este se encontraba, pero este no le daría oportunidad para que eso pasara. Por ello es que usando una de sus técnicas de fuego incendia el lugar, otro evento trágico que le acompañaría hasta su muerte. Mientras que se alejaba, observa como una llamarada incendiaba el lugar, por suerte los dos hermanos habían muerto en el incendio, dando como resultado una atmosfera de persecución. Por extraño que pareciera ese albergue era nuevo y por lo tanto no era muy conocido, excepto por algunos viajeros que en ocasiones pasaba, pero al decaer el turismo al lago no había quien se había enterado de ese lugar. Ahora si se podía decir que Datura no se volviera a meter en ese sendero. Aunque el evento del incendio fue producto a un fuerte Genjutsu del hermano menor, por lo que no había muertes, el mismo fue creado por el hermano menor para que así su hermano mayor compartiera más tiempo con este, el mismo había creado todo para que Claus se desilusionara y no regresara.

***En el lago***

Cuando se escuchaba en el cantar del gallo y el haz de luz se asoma en el horizonte el Aburame llegaba al lago con lágrimas en el rostro, al menos el tiempo era agradable. No era demasiado caluroso ni tampoco demasiado frío. Paseaba con sus insectos cerca del Lago de la Verdad. Ya iba corriendo y afligido por el los acontecimientos recientes. ¿Qué hace un demonio llorando por un ser tan repulsivo y tan cruel como Datura? Nadie lo sabe, quizá el efecto de la soledad y que una esperanza de conseguir amigos le había confundido y pensar de lo que no era, quizá todo era parte de un plan maestro para conseguir sus objetivos  en aquellas tierras devastadas de odio y llenas de insectos tan abundantes en el ecosistema. Suerte o no, el día había pasado de ser placentero a estar infestado por seres impuros, seres repugnantes como bien era los seres humanos, con un olor atroz que provocaba nauseas a nuestro intrépido y atractivo protagonista. Dejando a un lado aquel fatídico momento, el demonio se encontraba ensimismado con sus pensamientos, buscar un reflejo en el lago para evocar viejos recuerdos, buscar fascinantes insectos dando la oportunidad de crear nuevos lapsos con posibles aliados y una sed de sangre que comenzaba a despertar. Actuar frente a los seres como él no era de su agrado, hacerles creer que era un buen chico, un hombre sensible, cuando perdieran el interés hacia una buena persona actuaría como un chico malo ¿Cómo se hacía eso? Solo sería el y demostraría su verdadera naturaleza en el actuar cotidiano, tratar a la humanidad con desdén y desprecio, hacerles creer que no les importaba lo más mínimo. Eso hacía que los demás le fuera indiferente por él. Tras toda la explicación, el ninja entendía bien que la situación que estaba padeciendo no era la correcta, estaba ante un viejo conocido y su deseo que el mismo cambiara o que tuviera el arrepentimiento de sus acciones pasadas.

De la nada un rugido fuerte acompañado de un movimiento de temblor, pero no era el suelo el que se movía, no, tampoco eran los animales los que rugían, era su estómago vacío el que estaba tratando de anunciar la necesidad de comida urgente. Era inminente el comer, tan inminente como la muerte si no lo hacía. ¿La comida? Era obvio, la comida que iba a devorar era aquella enorme cantidad de animales que en el lago habitaban y hacían de este tan hermoso lugar su cómodo hogar. En pocos segundos levanto la mirada y sondeo en el horizonte y comenzar a observar lo que allí se encontraba, siempre con su mirada en ocasiones en el  suelo para divisar a quien lastimosamente sería su presa. ¿Qué llegaba a ver? Pues una enorme amalgama de animales e insectos, tales como... Lobos y sus crías, alces, gusanos, abejas, avispones, gusanos, mariposas, y lo más resaltante, los peces. Cardúmenes de peces que devoraban saltaban por la superficie de la masa acuosa, nadando y encontrándose en lo suyo con tranquilidad sin saber que desde el silencio un herbolario y alquimista tan astuto y ágil como un halcón les estaba acechando. Es de esa manera que lanza algunos Kunai, impactando en los mismos, impactando tres de los cuatro que había lanzado. Dando como un resultado de cuatro pescado muertos, los que se encontraban flotando. Al observar el resultado, se va a meter al lago, los recoge lo más rápido posible, dándose cuenta que sabía nadar y además que su colmena se encontraba intacta. Pero en ese proceso noto como algunos de sus insectos habían muerto, dando a otra la oportunidad de una nueva generación un poco más resistente al agua. En pocos minutos el animal pudo morir en paz, dejando un silencio desolador en el bosque, silencio que rápidamente fue interrumpido por el sonar de un estomago hambriento, un rugido que demostraba era capaz de cumplir su función de obligar a Claus a la caza y de sacrificar a sus insectos en el acto. Con los peces muertos, posó sus manos en él o más bien recupero sus Kunai. Y llegando a la orilla se debatía si los debería cocinar o no. Al menos se había quitado algunas prendas, entre las que contaba su chaqueta, camias y pantalón, haciéndole sentir un poco el frio del lugar.

En eso le hizo evocar en su mente que necesitaría unas cuantas ramas, troncos y palos secos cargaba en su hombro de regreso, en pocos minutos estaba hecha la primera fase. Ya eran las 7:30 de la mañana y había transcurrido media hora desde su despertar, es por eso que una vez dejada la madera en el lugar, salió con velocidad a buscar una gran cantidad de piedras y rocas que transportaría hasta donde se encontraba el ciervo muerto. Estaba apurado pues las ansias de iniciar con aquel entrenamiento eran tan grandes que su cabeza apenas y se podía concentrar en otra cosa que no fuera eso. De regreso una vez más, una buena cantidad de piedras, las suficientes para hacer una especie de “horno” pues al colocarlas en posición, hacían una especie de fosa, un pequeño pozo de no más de 60 centímetros en el cual colocaría la madera. Era una idea perfecta, realmente estábamos frente a un ingenioso ninja capaz de vivir en lo más profundo del bosque en total soledad. ¿Era quizás esto un efecto de la soledad? ¿Un efecto del vivir día a día como si fuera un vagabundo? Era claro que sí, pues eran cualidades necesarias para que un ser tan nómada como el Aburame pudiese vivir “cómodamente”. Con sus manos desnudas comenzó a romper un poco de hierba en un espacio adecuado para dejar la tierra suave a la vista. Con una roca comenzó a ablandar esta tierra para así con sus manos desnudas comenzar a abrir un hueco con una profundidad no mayor a los 60 centímetros. El hueco, sin embargo, poseía una especie de saliente hacia un lado, como si fuese un caminito que poco a poco profundizaba. Un par de rocas formaron una especie de pozo dentro de ese hueco, recubriéndolo de paredes y dejando un vacío absoluto en el medio. Un poco de madera seca fue colocada ahí, luego de ello, procedió a realizar otros 60 centímetros de altura en roca creando una especie de torre de treinta centímetros. La mitad bajo tierra y la otra en la superficie. ¿Cuál era la idea de todo esto? Pues sencillo, el objetivo era colocar la madera en la parte profunda mientras se estiraba en varas el pescado en la parte superior, se encendía la madera en fuego y se utilizaba a modo de “cocina”. ¿Qué faltaba ahora? encenderla y nuestro hombre sin querer malgastar el chacra, comenzó a tomar un par de piedras y a golpearlas la una con la intención que se creara una chispa, pero no logro y sin perder los ánimos lo intenta con algunas ramas y la frota una contra otra, con la misma intención que se produzca fuego. Era definitivamente un hombre inteligente pues logro su cometido y ahora se encontraba encendida, pero para ello tuvo que soplar para avivar el fuego que había creado, fue así que espero mientras que se cocinaba el pescado y este se disponía a darle vueltas. Las ocho de la mañana y ya tenía un su comida bastante cocida, al menos a su gusto, así que lo único que faltaba era colocar aquel pedazo de comida en su boca, lo que no duro mucho tiempo y amortiguo un poco.

La evocación de la comida le hace producir una sonrisa en el rostro y con el olor de la sabrosa carne cocida y el relamer de sus labios que se tornó en mordiscos una vez la comida se puso fría. Mordida tras mordida devoro los pescados y acababa con aquello que pensó que debería buscar más tarde algo que comer para el almuerzo. Reposó la comida por unos 15 minutos aproximadamente y ya a eso de las 8:30 de la mañana, Claus se levantó de la hierba baja y comenzó. Hoy sería, resistencia en ambos sentidos... La física y aquella que iba relacionada a la cantidad de chakra que un shinobi o kunoichi era capaz de manipular, manejar y exteriorizar. Era simple, se alejó un poco del lago y comienza un leve trote en los alrededores, aplico un poco de ganas para así aumentar su capacidad de resistencia e incluso su velocidad, solo debía comenzar a elevar el ritmo hasta que llegara a su límite. ¿El objetivo? Durar la mayor cantidad de tiempo corriendo hasta que sus fuerzas le dieran para continuar y hacer que su concentración le dieran la mala noticia de un necesario descanso. Estar ahí por un par de horas no era un trabajo fácil, se debía mantener el flujo de aire y un ritmo constante en cada pisada constancia casi perfecta así como un cierto nivel de concentración, sin embargo, no era imposible. Así se mantuvo nuestro hombre, en un constante trote fue suficiente, eran círculos, zigzag y cualquier otro movimiento que se le pudiese ocurrir o que fuera necesario para esquivar los obstáculos del camino que frente a él se posaban tapando con brutalidad su camino. Si ciertamente había logrado su objetivo de poner al límite su cuerpo, no consideraba que fuese ese el final de la mañana, pues era necesario para una persona que deseaba incrementar sus cualidades el superar los límites establecidos por su cuerpo y no quedar estancado en aquello que sabía era su tope máximo. Así fue como una vez de una jornada, joven de catorce años de edad comenzaba a sentir los estragos de su cuerpo. Era un excelente inicio para un entrenamiento general de aptitudes y cualidades... Definitivamente era un excelente inicio que le daría a este sujeto en un futuro un incremento posible y significativo de su resistencia física y mental.

Su mente, su cabeza drogaba todo su ser y entre miles de pensamientos le hacía evocar la ira con respecto a la humanidad. Un profundo cansancio y una oscuridad en su pensamiento, la misma que iniciaba ver en un mundo tan negro como la más oscura de las noches sin estrellas... Sin luna siquiera. En aquel vacío tan profundo no había ruido, emoción, sentir de frío o calor, percepción del arriba, el abajo, la izquierda o la derecha. En ese mundo tan oscuro la visión se limitaba al conocimiento del propio cuerpo y de sus extremidades. Era extraño aquel inicio que continuaba en un único paso del Aburame, un paso que le dejaba caer a un vacío desconocido y con ello, el nuevo sentir de orientación. Su cuerpo caía profundamente y sin parar, la brisa ahora le daba el tacto y el frío que esta representaba, mientras el rozar de aquel viento proveniente de la dirección contraria a su caída chocaba contra sus oídos y mostraba un sonido constante y ensordecedor. Cada vez con una velocidad mayor, el Aburame corría casi desnudo era absorbido por un hueco sin fondo, sin inicio conocido y sin propósito alguno. Al detenerse, fue a buscar donde había dejado su ropa, logrando vestir y por el cansancio quedar profundamente dormido. Quizás la caída o freno en su entrenamiento lo considera un fracaso y representaba el miedo inconsciente que tenía de perder contra aquellos que le humillaron desde niño, quizás no... Lo seguro es que después de unas horas cayendo en las manos de Morfeo, su energía se comenzaba a recuperar, el descanso le daba un nuevo aliento y dolor muscular que le dificultaba el sueño. Finalmente termino su sueño así que a eso de las once de la mañana su estómago ya pronto le pediría algo que comer, tocaba ya entrenar, pero antes buscaría que comer.

***Hace unos años atrás***

Apenas dio su primer paso en el interior de la caverna, el pobre hombre curioso por lo que iba a ocurrir después, despertó del sueño al notar que la luz real una vez más llegaba a sus parpados para despertar de toda falsa ilusión. Un bostezo tapado con su mano, unos ojos levemente llorosos y unas ganas de desayunar que fueron rápidamente opacadas por comida que trajeron los dueños de la taberna. Eran definitivamente los seres más amables jamás conocidos, aunque gritones cual bárbaros tenían un corazón tan humilde como el más pequeño de los niños inocentes. Ese era un don, a veces... Pues tener tan buen corazón les permitía llevar una vida plena y con calma, una paz interna que era fácil de internalizar. De igual forma, nuestro callado hombre devoró la comida en un instante al saber que ya casi se hacía la hora de salir. Ya con el estómago lleno y a pocos minutos de su partida, salió del local para encontrarse con aquel jovencito que le ayudaría con tan estratégico plan. No obstante, los azares del camino no le darían chance para que ese encuentro se diera, quizás fuera porque se perdiera en la capital de la tierra, entre los pasajes de las calles o porque algunos negocios parecieran a otros, lo que importa es que se perdió en la capital, era extraño como alguien local se perdiera en la tierra, este evento no pudiera tener mucha relevancia a no ser que termine en un callejón sin salida, donde le esperaban sorpresa que no se imaginaba, en sus adentros maldecía el momento que había dado un cruce donde no lo tenía que dar, pero en todo ese momento logra divisar una silueta saliendo entre las sombras.

El silencio desolador se acumulaba en sus oídos y la respiración que llevaba a cabo era tan tranquila que pudiese calmar la más estruendosa de las tormentas. Era el perfecto momento para olvidar las rabias pasadas anteriormente en las calles más pobres, era en definitiva el lugar ideal para ignorar las malicias de la vida y los desgarradores cuentos del desgraciado destino que muchas veces disfrutaba de la tortura de buenos hombres. Tan solo se quedaba meditando en medio de la nada, parado en la angustia y sintiendo en su rostro la brisa pasar. Muchas veces la meditación ayudaba al control y recuperación del chakra, este era un arte que solían usar muchos ninjas para mantener un equilibrio entre el alma y el cuerpo y así poseer un control adecuado de las energías en los diversos momentos difíciles. Esta práctica de meditación aburrida y constante fueron las necesarias para sentir una leve subida en el nivel de su chakra. Definitivamente los rumores habían colmado su mente. De igual forma no tenía intención de alejarse o regresar por donde había venido y mucho menos retroceder ante las amenazas evidentes. Fue allí que la silueta se lanzó contra el Aburame, provocando un sudor frio en su frente y observará salir un gato negro que corría en su dirección, respirando profundamente y dándose vuelta. Pero porque no entrenar sus habilidades básica y salir de ese callejón por las paredes. Esto le pudiera servir de un entrenamiento no planificado. Es de esa manera que acumula chacra en sus pies, esperando que fuera suficiente para lograr salir de ese apuro, la pared media aproximadamente unos veinte metros de alto. Y comenzando a correr va a intentar subir y lograr su objetivo.

Poco a poco comienza a subir lentamente, pero el flujo de chacra no pudo sostenerle, y haciendo una pirueta en el aire cae en el suelo, lastimándose un poco y por suerte sus insectos le amortiguan la caída. Este continua y persevera con cada segundo, por lo que la fatiga con junto al cansancio le permite avanzar en subida, ya cuando termina en subir sus niveles de chacra eran casi nulos, algo decepcionante para un especialista de Ninjutsu, por suerte aún era joven y llegaba estar en la Academia. Desde la vista panorámica de la ciudad logro visar el atardecer y enfocando como algunas luciérnagas revoloteaban en la oscuridad. Este camina rápidamente sobre los techos para llegar a tiempo a su hogar en el clan de los Aburame, sabía que si llegaba aunque un segundo tarde le tocaría recibir las más duras reprimendas, si no es que le tocaba pelear en combate cuerpo a cuerpo, que no sería algo extraño. En el trayecto recibe algunos insectos por parte a los contemporáneos de su edad. Para cuando se encontraba al lugar donde se dirigía se dispuso a infiltrarse en el más completo sigilo, pero por su desgracia le había tocado llegar tarde y para rematar se había desatado el principio de una tormenta, por lo que no era extraño observarle algo animado por lo que pronto sucedería. En la puerta del clan se encontraba el anciano líder, y su mirada oculta en gafas oscura penetraba los orbes del chico. Y en segundos se abalanza con técnicas de Taijutsu contra el joven, haciendo que comience una ardua y corta pelea.


“Off”:
Claus
• Ninjutsu:  7
• Taijutsu: 1
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 5
• Resistencia: 3
• Fuerza : 3

Kunais 10/10
Técnicas: 5/6
1Técnica Oculta: 10/10 Hembras.

Kikaichū no Jutsu (寄壊蟲の術, técnica de los insectos de destrucción parasitaria): Técnica pasiva y fundamental, base de todas las demás técnicas del clan Aburame. Al ser transformado en una colmena para los kikaichū al momento de nacer, el ninja Aburame obtiene la capacidad de comunicarse con toda clase de insectos, los que siguen todas sus órdenes, al pie de la letra y sin importar cuáles sean; sin embargo, su vínculo más fuerte siempre será con sus kikaichū.

La restricción de esta técnica radica en la cantidad de insectos que el Aburame puede liberar para sus técnicas, ya que, si bien éstos son inagotables, su uso excesivo puede significar una reducción importante de la población de kikaichū en su cuerpo, lo que se traduciría en una merma de insectos para las técnicas futuras.

El ninja Aburame puede utilizar cuatro técnicas diferentes relacionadas con sus insectos (entiéndase, kikaichū) antes de verse obligado a esperar tres turnos consecutivos sin liberar kikaichū para que la población alcance sus números normales. A medida que ascienda de rango, el Aburame podrá realizar dos técnicas adicionales por cada rango obtenido, alcanzando un máximo de diez técnicas. Mientras la colmena reestablece sus números, ésta se alimenta del chakra del Aburame, consumiendo el 20% de éste durante el tiempo de espera. Si los niveles de chakra del ninja disminuyen demasiado, la producción de nuevos insectos se detiene y deberá depender de los que se encuentren fuera de su cuerpo.

Otra restricción a esta técnica es el uso de insectos kikaichū hembra, ya que éstos son los más valiosos dentro de cada colmena debido a que se relacionan directamente con la tarea de reproducción y mantención de la población dentro de la misma. El ninja Aburame sólo podrá utilizar diez kikaichū hembra por combate, reestableciendo dicha cantidad al término de la pelea.

XD 750=+15 de entrenamiento, mi fin es lograr el máximo de los estas… Que son 34, por lo que me restan algunos puntos


Última edición por Claus el Miér Mayo 18, 2016 11:07 pm, editado 1 vez
Claus
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Re: Entrenamiento del Demonio de los Insectos.

Mensaje por Claus el Mar Mayo 17, 2016 2:28 pm

El viaje al país de la nube –Una pausa del entrenamiento +16.- –Líneas 770 + 63= 883.-

Las semanas pasaban y Claus había permanecido por desprecio y torturas en más de tres semanas dentro del clan. Era la primera vez que duraba tanto en paz profunda. Normalmente su vida en la infancia le permitía quedarse en un mundo de sueños e ilusiones, pero cada una fracasaba en plena decepción y sumergiéndole a un abismo de oscuridad. Incluso él se preguntaba qué demonios tenía de interesante para él aquella noción de amistad o ser querido que por una razón anhelaba poseer, pero eso era posiblemente imposible para su ser. — Será. — Dijo en murmullo en la oscuridad, dirigiéndose a lo más profundo de su ser, esperando nadie lo escuchara, mientras que de su rostro se caían algunas lágrimas de sangre [color=red]-Que jamás regrese el clan no merece tenerme en sus filas, la muerte de ese ser repulsivo fue lo mejor que me sucediera. Ni una lágrima más derramare por estar solo, por saber que no valgo nada en este mundo o será que el mismo mundo no vale nada… [color=red] Suspiro profundamente, secándose un poco sus lágrimas con su chaqueta y estornudando un poco, al parecer había pescado un refriado al no tener un hogar fijo, pero quizás se le pudo ocurrir regresar a una taberna, pero ello significa regresar a su feudo. Esa idea no era algo que deseaba tener que volver a pasar en su tiempo, lentamente su horizonte quedo marcado por la incertidumbre de los tiempos venideros. Aunque no le importo mucho al respecto, solo se quedó fija su mirada al horizonte.

***En la actualidad***

— Por lo visto será mejor que me marche y no hay más tiempo que perder, no considero prudente continuar más tiempo en este país, más si ello significara mi muerte, no veo la necesidad de seguir entrenando en el lago, ya que los enemigos me pudieran estar viendo, el agua sería un perfecto lugar para que pudiera conseguir una linda historia. Aunque eso signifique mi agonía, curiosamente ya me encontrare partiendo lo antes posible. Por eso motivo me ire a entrenar, en el camino es posible que me marche. Y si no me equivoco aprovecharé el lago que da cerca al puerto en su extremo norte, para irme, sí así lo hare— Si más remedio se fue corriendo por la oriya del lago, caminando y esperando que nadie se topara con el mismo, su intención estaba clara y era llegar al país del agua. Era posible que el mismo se encontrará con alguien. Aunque lamentablemente tendría que hacer algunas escalas para llegar, sin embargo no le importaba, ya que si se va por el mar llegaría a otro país en menor tiempo, ese era plan y así lo hizo. Hora más tarde se encontraba en el puerto y allí aborda una nave con dirección al país del agua. Era posible que tarda un cierto tiempo, pero ya estaba harto de no poder entrenar, era por ese mismo propósito que se embarcó a tierras desconocidas, en el barco siempre se mantuvo como un simple navegante, por lo que aun allí se mantuvo entrenando la fuerza, dado que el capitán le ordenaba a llevar ciertas balas de caños, sin contar pesadas tareas laboriosa como era limpiar el barco o llevar cartas para cumplir el pago de su pasaje, dado que se encontraba en bancarrota, algo que le pareció tedioso y molesto.

***Unas horas antes***

El cansancio de la caminante era producido por las largas horas que había salido, aun con hambre vio un pareja de anciano que se había dispuesto a comer un picnic, ambos eran de corazón grande por lo que al pasar este por su camino le ofrecieron un pedazo de pan relleno de algunos vegetales, los mismo no era un plato que deseaba, pero al menos pudiera cubrir el hambre que poseía en ese momento, lentamente recorría las distancia y llegaba al puerto, y al revisar que en sus bolsillos no poseía moneda alguna, es que el mismo no había logrado cumplir alguna misión y ello le causaba alguna molestia. En eso observo un cartel donde se buscaban tripulantes, lo malo es que el destino no era el país del agua, pero si hacia una escala en uno de los países más cercano. Poco a poco fue buscando en el camino cierta reputación, pero no fue ello por el motivo que lo empleaba, la nave no era muy grande y no se encontraba en las mejores condiciones. Eso fue por el motivo por el cual se embarcó. Pasando las horas y segundos se acercaba a su destino, en ello recordó algo y su mirada se puso fija en el horizonte.

***Recuerdo del pasado –En el instante que se encontraba con la mirada fija en el horizonte***

En el lago o el motivo que decidiera entrenar en ese lugar era el encuentro con uno de los Aburame de su pasado, uno del cual no veía mucho tiempo, pero el mismo tardo mucho días en aparecer, cosa que no le ánimo del mucho. Por ello es que se marchó a buscarle, quizás ir a su encuentro, en caso que apareciera y se fuera del país no sabía qué hacer. Por lo que se aflijo en ese momento, era una lástima que sus habilidades no se encontraba completamente potenciados como él lo hubiera deseado, al menos se encontraba mejorado a nivel de Ninjutsu, Agilidad, Resistencia y fuerzo, inclusive en el arte de Taijutsu o Genjutsu. Por lo que no se debería subestimar en ese noble arte. Por el momento era necesario que se marchara. Pero en cada segundo en que se disponía a irse, presentía que alguien le observa, por lo que no se preocupó por no estar en ese lugar. En cada segundo que pasaba su cuerpo se mejoraba, no sabía si era por el constante entrenamiento, pero al menos había logrado incrementar sus fuerzas. Inclusive en el trayecto era posible que en el camino se encargara de algunas misiones, sumándole algo de efectivo, pero sabía que las transacciones era difíciles de manejar.

*** En la actualidad.***

Su vida en el barco no era muy frecuente o común, por lo que su trayecto era laborioso, en ocasiones se encontraba exhausto, pero pasando los días y recuperaba fuerza, dando así como resultado un entrenamiento inesperado en labores de navegación, a pesar que no se acostumbraba a navegar, no mareo mucho en el trayecto, inclusive ni vómito, lastimosamente ese barco era pesquero por lo que duraría cierto tiempo en llegar. Era una lástima que no contaba con los recursos suficientes para irse de una vez. En ello baso su plan, sin tener que esperar ningún enfrentamiento, pero en caso que alguien le hubiera seguido se hubiera marchado con el mismo. En caso de morir los testigo fueran los demás tripulantes, pero esto le limitaba en sus jutsus elementales, ya que podía incendiar la embarcación.

“Off”:
Claus
• Ninjutsu: 7
• Taijutsu: 1
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 5
• Resistencia: 3
• Fuerza : 3

Kunais 10/10
Técnicas: 5/6
1Técnica Oculta: 10/10 Hembras.

En caso que legue alguien, nos encontraremos en el barco… Viajando al país de Nubes. Desde aquí pido el +16, en caso que se incorpore otro usuario pediré más puntos.

Claus
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Re: Entrenamiento del Demonio de los Insectos.

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