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Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

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Entrenando hasta el cansancio

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Entrenando hasta el cansancio

Mensaje por Yanagi Senju el Vie Jun 10, 2016 4:49 am

Día 1: 130 líneas

Se despertó teniendo como primera vista el cielo purpúreo característico del amanecer. Calculaba que faltaba 1 hora para que amaneciera. No solía despertarse muy temprano cuando estaba en un día designado para él como de descanso, pero aquel día iba a entrenar, iba a entrenar como nunca, y si su cuerpo no resistía todo el entrenamiento en un día, tendría que aguantar al siguiente, y al siguiente, hasta llegar a su límite, luego descansaría. No sabía cuantos días seguidos resistiría su cuerpo, esperaba que bastantes ya que ha sido el aspecto que más había estado entrenando, lo necesitaba debido a la forma de sus jutsus, al chakra que algunos necesitan, y que podrían necesitar otros jutsus en el futuro, además sabía que en el futuro, cuando aprendiera a usar el chakra natural, su cuerpo tendría que ser lo suficientemente resistente para aguantar aquella energía que, según había leído, era de un poder inmenso, si se aprendía a manejar, y aun en pequeña cantidad, podría otorgar una gran fuerza. Sin embargo, su objetívo no era adquirir poder ni mucho menos, era alcanzar la paz, que el mundo llegara a tener paz al igual que él mismo, pero había una guerra, tendría que luchar en ella para alcanzar su objetivo, ya era muy tarde para la diplomacia, y los ataques políticos internos eran muy dificiles para él, sin poseer la información para ello, un golpe de estado era imposible, más aun si su objetivo era atacar a un daimiyo tan poderoso como Sakae Shinobu. Solo le quedaba luchar en la guerra civil que se estaba desatando en su país, y asegurarse de que su feudo gane.

Se sentó sobre la rama donde estaba durmiendo de manera que sus pies colgaban de ella. Se quedó allí un momento, columpiando sus pies armónicamente, con sus ojos cerrados y respirando profundo. Tenía que preparar su mente y planear su entrenamiento, tendría que esforzarse al máximo. Se bajo de un brinco de la rama donde estaba sentado y estiró su cuerpo. Empezó por sus brazos, entrelazando los dedos de sus manos y llevando los brazos hacía arriba, estirando a su vez la espalda y las piernas, poniendo sus pies en puntas, estirando así el ligamento de sus talones y de la zona anterior de sus espinillas. Luego separó sus piernas lo más que pudo, apoyando sus manos en el suelo, de tal modo que la zona medial de sus piernas se estiraba, al igual que su espalda, luego se sentó en el piso y alcanzó sus pies con sus manos, estirando nuevamente sus piernas y su espalda. Se levantó y tomó su brazo con la mano contraria, para estirar sus hombros. Continuó así por unos minutos y comenzó a trotar al rededor del lago, armonizando su respiración con sus movimientos. Planeaba dar varias vueltas al lago, las que aguantara, no pensaba en un número en específico. Trotaba y trotaba, sin concentrarse en nada, solo en su respiración, en el movimiento de sus músculos, en su ritmo cardiaco. Mientras trotaba, miraba al lago, el cielo cada vez más claro reflejandose en él, los peces cada vez más visibles en el agua cristalina, moviendose a medida que el cielo aclaraba.

Amaneció, y el shinobi detuvo su trote. Calculó que habia dado unas 8 vueltas al lago. Jadeaba rapidamente, agachado, apoyando sus manos en sus rodillas. Empezó a caminar, no le haría nada bien quedarse quieto con sus músculos tan activos. Caminó hasta el claro en el bosque donde solía entrenar. Para cuando llegó allí sus músculos estaban más relajados. Tenía que continuar con el entrenamiento. Realizó algunas señas de manos. -MOKUTON: MOKU BUNSHIN NO JUTSU-, pensó, y de su cuerpo y del suelo salieron varias raices y ramas, que se entrelazaron las unas con las otras, enrollandose y compactandose, cambiando de forma, hasta conseguir el aspecto de Yanagi. -Bueno, primero vamos contigo- Le dijo a su clon sonriendo mientras asumía una posición de combate. El clon dio un gesto de ascentimiento y adquirió la misma posición de combate. El ninja se lanzó rapidamente contra su clon. Sentía su cuerpo moverse rápido, pero juzgando por como se veía el suelo mientras se movía, no poseía tanta velocidad, tendría que concentrarse también en eso. El clon también se lanzó hacia él. El clon tenía una mayor velocidad debído a las habilidades en ninjutsu del shinobi. Al llegar a él, el autómata lanzó una patada al ninja, el cual bloqueó el golpe con su brazo. Frenó su carrera clavando sus talones en el suelo y envió un puñetazo al clon en el estómago, quien cayó al perder el equilibrio, rodando algunos metros en el suelo por la fuerza del golpe. El ninja se paró y relajó su mano, estaba sangrando por golpear la madera pero no le importaba. Realizó varias señas de manos. -DOTON: GANCHUSO-, pensó y del suelo bajo el clon se asomó un pilar, este se levantó rapidamente retrocediendo, luego otro pilar se asomó casi inmediatamente y amenazó con insertar al autómata, el cual realizó una finta hacia un lado. Otro pilar se asomó delante del clon, haciendolo retroceder, mientras otro pilar se asomó detras de él. El shinobi sonrió mientras el pilar se incrustaba en la espalda del clon, frenandose por la resistencia de éste. Era la primera vez que Yanagi lograba hacerle tanto daño a su clon.

Los pilares se deshicieron y el clon cayó al suelo. Yanagi aprovechó mientras se recuperaba y realizó algunas señas de manos. -DOTON: DORYU TAIGA-. El suelo bajo los pies del Senju y de su clon se volvió lodoso y viscoso. Cuando el clon se levantó, su invocador trató de correr hacia él, era dificil correr con el suelo como estaba, sin embargo, esto aumentaría la fuerza de sus piernas y, por ende, su velocidad. El autómata corrió igualmente hacia su creador, con una torpeza similar. El ninja tomó la iniciativa y lanzó un puñetazo al clon. Este se agachó y envió un gancho derecho desde abajo hacia el pecho del shinobi. Éste se movió hacia un lado, sacó como pudo el pie del lodo y envió una patada a su creación. Esta se sumergió en el lodo para esquivar la patada, se levantó rapidamente y envió una patada rastrera al ninja haciendolo caer de frente. Yanagi puso rapidamente sus manos al frente para detener su caida, apoyandose en ellas al momento del impacto. -DOTON: KENGAN NO JUTSU- Pensó y casi inmediatamente varias rocas rodearon el brazo derecho del ninja y lo recubrieron. El shinobi se apoyó en sus manos e impulsó su cuerpo al frente dando una voltereta  y cayendo de pies. Se paró erguido y saltó, atacando desde arriba al clon, que aun seguía en el suelo. El autómata rodó en el suelo haciendo chocar al ninja en el suelo, salpicando bastante lodo y dejando un agujero en el suelo. -Tsss... Sigo siendo muy lento...- Pensó y saltó rapidamente hacia atras al ver a su creación enviando una fuerte patada a su rostro. En aquél momento se dió cuenta de que estaba jadeando y su corazón palpitaba rapidamente.

El cansancio del trote y del gasto de chakra le estaba pasando factura. Aun así se lanzó hacia el clón y este permaneció estático en una posición defensiva. El ninja lanzó un puñetazo con su brazo izquierdo, el que no estaba recubierto en roca, y el clón lo esquivó agachandose a un lado y envió un golpe al estómago del ninja. Este lo resistió y trató de mantenerse, aprovechando la cercanía del autómata para lanzar un golpe martillo con su brazo derecho recubierto en roca al cuello del clon. Este calló al suelo y permaneció allí mientras se deshacía. Ya había terminado el periodo que podía durar su clon, 15 minutos aproximadamente, a causa del nivel de su chakra, dejando una semilla en el lugar. El ninja tomó la semilla y se la comió, masticandola lentamente mientras el recubrimiento de roca de su brazo caía al suelo. Respiró profundo sintiendo como parte de su chakra volvía a su cuerpo.

Caminó torpemente, arrastrando sus piés en el lodo que el mismo había creado. Al salir del lodazal, llegó a una zona bastante boscosa y allí caminó a lo largo de un árbol llegando a una rama alta, mientras el lodo escurria de su ropa. Luego se limpiaría. En aquella rama realizó varias señas de manos. -MOKUTON: MOKUZAI SHURIKEN- Pensó y de varios árboles frente a él se asomaron diez shurikens, uno por cada árbol. Respiró profundo y sacó un kunai de su blazer, le ató un trozo de alambre de unos 3 metros y se preparó. Entonces, sin pensarlo dos veces, saltó rapidamente hacía el árbol que tenía justo al frente, un shuriken de madera salió disparado hacia el ninja, el cual lo desvió con su kunai, aterrizando en otro árbol. De la velocidad que se movía entre árbol y árbol dependería que tan bien esquive los shurikens. Lo comprobó cuando, inmediatamente aterrizó en el árbol, un segundo shuriken se disparó hacia el joven Senju. Este saltó lo más rapido que pudo hacia el tronco del árbol, del cual se impulsó para saltar en otra dirección, esquivando apenas el shuriken. Lanzó su kunai a un tercer árbol, al ver el tercer y el cuarto shuriken viniendo hacia él, en direcciones opuestas. El kunai se clavó en el árbol. Enrrolló el cable en su brazo para asegurarse a él y, aprovechando la inercia de su salto, se balanceó, esquivando los dos proyectiles que venían hacia él. Con esa misma inercia se soltó del cable y salió volando, aterrizando en otro árbol. Para su sorpresa, el árbol en el que aterrizó tenía un shuriken asomado. Jaló con rapidez el cable arrancando el kunai del árbol. Lo tomó rapidamente y desvió apenas el shuriken que se disparó hacia el casi a quemaropa. Quedaban 5 shurikens, de los cuales tres salieron disparados hacia él justo al frente suyo, dandole pocas posibilidades de escape. Se giró y apoyó sus pies en el árbol caminando a lo largo de el subiendo así a una rama superior. Luego corrió a lo largo de la rama y se dejó caer, mientras dos shurikens se dirigían a su trayectoria de caída. Realizó varias señas de manos y apuntó su brazo a la rama de un árbol. -MOKUTON: DAIJURIN NO JUTSU-. De su brazo salieron 4 ramas que se estiraron hasta la rama y luego se encogiareron, cambiando la dirección de caida del shinobi, esquivando los dos últimos shurikens. Se balanzeó con ayuda de las ramas de su mano, se apoyó en un árbol y caminó a lo largo de él para llegar al suelo.

Caminó para salir del bosque y volver a la zona del lago, donde pensaba ducharse. Se paró en una saliente de roca que estaba sobre el lago y realizó un clavado desde ella, aprovechando para limpiar su vestimenta. Ya en el agua comenzó a nadar, dejando una capa de lodo flotando en el agua. Algo le parecía extraño, aquel lago, en cuanto recibía algo de suciedad, esta desaparecía, así, despues de una hora nadando, el lodo ya había desaparecído. Supuso que se habría decantado. Durante esta hora que estubo nadando, braceó constantemente para probar la resistencia de sus brazos y piernas, y para probar su resistencia respiratoria. Buseó un durante más de la mitad del tiempo, para presenciar la fauna acuática que tanto le cautivaba. Saliendo de vez en cuando a respirar, volvia al fondo del lago para probar su resistencia cardiovascular. Luego, volvió a la superficie y probó su velocidad de nado llendo de un extremo del lago al otro, contabilizando el tiempo mentalmente, tratando de reducirlo lo más que podía en cada intento. Realizaba brazadas que se alternaban con un movimiento leve de cabeza para asomar su rostro, para poder respirar. Luego de varios minutos, se acercó a la orilla más baja del lago y salió de éste, caminando hacia el sauce donde solía descansar. Ya estaba comenzando a anochecer.

Se subió a la rama más comoda del árbol y se quedó sentado allí, esperando a que su ropa se escurriera. Mientras esperaba comenzó a pensar en su entrenamiento. Había sido duro, sentía su cuerpo bastante cansado, pero se sentía bien y orgulloso con esto. Si se sentía cansado era porque había entrenado como debía. Recordó como entrenaba con sus padres, como le enseñaban cada cosa que sabía ahora, sus jutsus de mokuton y doton, sus habilidades como ninja para usar algunas armas básicas y para hacer uso de artes marciales y de sus habilidades acrobáticas. Sin embargo, tambien pensó en los momentos de juego con sus padres, en los momentos de risas y de alegría. Una lagrima decendió por su mejilla. Tenía que vengar a su familia y no podría lograrlo lamentandose. Aun así, tenía que descansar su cuerpo, no le sería de nada tener aquella fuerza de voluntad si su cuerpo no le servía. Se recostó en la rama y se acomodó. Comenzó a pensar en aquel día, en como habia sido su entrenamiento y en como sería su entrenamiento el dia siguiente. Se quedó dormido.

Jutsus utilizados:


  • MOKUTON: MOKU BUNSHIN NO JUTSU
  • DOTON: GANCHUSO
  • DOTON: DORYU TAIGA
  • DOTON: KENGAN NO JUTSU
  • MOKUTON: MOKUZAI SHURIKEN

Yanagi Senju
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Re: Entrenando hasta el cansancio

Mensaje por Yanagi Senju el Sáb Jun 11, 2016 11:11 pm

Dia 2: 164 + 130 = 294 líneas

Se despertó de súbito debido al reflejo de caída que tiene naturalmente su cuerpo. A juzgar por como estaba acomodado en ese momento en la rama, había estado moviendose constantemente por la noche. Se sentó de manera que sus pies colgaban de la rama de aquel sauce donde siempre dormía. Estaba jadeando y sudoroso con sus ojos muy abiertos. No podía ver nada, solo oscuridad y el reflejo de la luna. Aun era de noche. Había tenido una horrible pesadilla, donde estaba sentado meditando, rodeado de un montón de figuras oscuras y de mal aspecto, con enormes ojos rojos y mientras meditaba sentía su cuerpo doliendole horriblemente, como si sus huesos se estubieran rompiendo y sus músculos desgarrando, comenzó a deformarse, el gritaba y aquellas figuras se reían mientras el cambio ocurria. Se calmó, tenía que concentrarse, estaba bastante temprano, calculaba que serían las 3 de la mañana, tenía tiempo de calentar un rato antes de que su compañero llegara. Hace poco le había escrito a un ninja especialicado en genjutsu que le ayudaría a entrenarlo para poder salirse de ellos. Sabía que con lo poco que había entrenado genjutsu, en cualquier momento que lo metieran en uno no podría escapar y podría perder su cordura. No le serviría de nada quedarse como un loco toda la vida, así no podría seguir adelante y dar honor a su clan y a sus padres. El ninja le dijo que llegaría al amanecer.

Se bajó de un salto de la rama donde se encontraba un rato y, ya en el suelo, comenzó a estirar su cuerpo para preparar sus músculos y ligamentos para el entrenamiento. Luego entrenaria su mente. Estiró más que todo sus pies y piernas. Empezó a trotar, guiandose por la luz de la luna, usandola para asegurar sus pasos, no caer en el agua y evitar cualquier roca, rama o desnivel que pudiera hacerlo tropesar. Sin embargo, luego de tanto tiempo residiendo en aquel lugar, conocía bien el terreno, aun así no quería confiarse. Trotó dando varias vueltas, sin sentir un esfuerzo significativo en sus piernas y en sus pulmones. Luego de dar 5 vueltas comenzó a subir la velocidad de su trote, aumentando la exigencia hacia su cuerpo. Al dar dos vueltas más, empezó a trotar a toda velocidad y al llegar a un punto de referencia comenzó a contabilizar el tiempo. Corrió con todo lo que sus piernas le permitían, armonizando sus respiraciones con el movimiento de su cuerpo para favorecer a su resistencia cardiovascular. Tomó su tiempo con una vuelta. Al terminar paró, y maldijo, aun era muy lento. Lo volvió a intentar otras dos veces y en cada ocasión obtuvo un menor tiempo. -Debo... estar cansado- Dijo jadeando y apoyando sus brazos en su espalda, mientras caminaba. Ya no iba a continuar intentando, tenía que continuar.

El cielo estaba comenzando a ponerse purpúreo lo que le indicaba que su compañero estaba a punto de llegar, por lo que mientras caminaba a su sauce, tomó una roca relativamente pesada para él, y comenzó a levantarla sobre su cabeza varias veces, alternando su respiración con los levantamientos, esforzando así al máximo los músculos de sus brazos, realizó varias repeticiones y, cada diez, dejaba la roca en el suelo, descansaba un minuto y continuaba. Así lo hizo hasta que llegó al sauce, ya había amanecido y una figura se paraba al lado del árbol. Era un ninja amigo de su padre, al que había conocido en su infancia y le había enseñado bastante cuando era niño. Era un hombre alto, de unos 50 años. Ostentaba una capa negra que lo cubría del frio. Al desabrocharsela, para saludar a Yanagi, dejó ver su vestimenta. Era un traje shinobi común y corriente: pantalon negro y camisa negra, chaleco de combate con varios bolsillos y sandalias. Su rostro arrugado estaba adornado con una barba corta encanecida al igual que su cabello, el cual estaba corto y parecía retroceder, dejando ver una frente prominente que indicaba que el ninja sufría de halopecia progresiva. El ninja veterano observó a Yanagi y sonrió inmediatamente, al llegar a él lo abrazó. -Yanagi Senju, muchacho haz crecido bastante, vi tu entrenamiento, veo que te haz hecho fuerte jajaja y cada vez te pareces más a tu padre, aun así puedo ver a tu madre en tus facciones... ellos estarían muy orgullosos de tí...- Devolvió el abrazo sonriendo. El hombre era igual de alto al joven Senju. Al ver su rostro le pareció ver sus ojos humedecidos. Se separó de él. -Gracias, que bueno verte despues de tanto tiempo, y gracias por venir- -No es nada... le debo la vida a tu padre- Dijo el veterano. -Me la salvó en varias ocaciones, sabes y yo se la salve a el... lastima que aquel día... Yanagi, nuestro señor feudal nos envió a luchar en diferetes frentes... de haber estado allí... yo.. El hombre apretó sus puños y lagrimas salieron de sus ojos. Yanagi puso su mano en el hombro del sujeto y lo miró a los ojos para tranquilizarlo. -Sensei... mis padres lucharon con valentía y eso es lo importante... no te tortures por el pasado... no estas tan viejo como para empezar con melancolía y nostalgia- Ambos rieron y él veterano se limpio sus lagrimas. -Tienes razón. Bueno, no hay tiempo de charla, estoy seguro de que ambos tenemos cosas que hacer. ¿Me dijiste en aquella carta que querías que te entrenara en genjutsu? Pero tu no te sabes ninguno hasta donde se, siempre preferiste el ninjutsu...- -Y aun lo prefiero.- Le interrumpió Yanagi -Quiero es aprender como salirme de ellos... estoy casi seguro de que en el futuro me encontraré con muchos ninjas fuertes en genjutsu y que podrían destruir mi mente, asi que quiero evitar eso-. El shinobi veterano se quedó pensando y asintió con la cabeza. -Es cierto, y ten por seguro de que habrán muchos ninjas que destruirán tu mente en cuanto tengan la oportunidad, esa es la ventaja del genjutsu, no es necesario un contacto físico para vencer a tu oponente, porque un guerrero puede ser muy poderoso, pero si su mente no funciona, no podrá luchar. Entonces, empecemos lo antes posible, que el tiempo en un genjutsu no transcurre igual que en el mundo real y se nos puede ir todo el dia y no nos daríamos cuenta. Sentemonos bajo este árbol- Ambos ninjas se sentaron en el suelo cruzando sus piés.

-Empezaré con un genjutsu muy suave, para que te habitues a él, aun no intentes deshacerlo, no podrás y podrías hacerte daño, luego seguiré con genjutsus más fuertes, y más adelante te permitiré que disperces varios genjutsus de bajo nivel. Quiero advertirte algo primero, por muy real que el genjutsu se vea, no lo es, lo importante es que te des cuenta, así podrás disperzarlo. Te hablaré durante el genjutsu y estaré preguntandote cosas, si te dás cuenta de que es un genjutsu, te sacaré de el, si no, el genjutsu empeorará- Dicho esto, el veterano se mantuvo en silencio, viendo a Yanagi con una leve sonrisa. Se mantuvo así un buen tiempo. -¿Cuando pensara empezar?... un momento.. Pensó impaciente y luego se quedó meditando. Supuso que ya estaba en el genjutsu a juzgar por la mirada del veterano. No parpadeaba. Empezó a mirar al cielo y al bosque, debía de haber algo más fuera de lo normal, que no parpadee no era suficiente evidencia. Al ver a Yanagi mirando a muchas partes, el ninja veterano sonrió. Yanagi miró a todas partes hasta que vió a unas aves volando. Le parecían bastante normales, pero al ver con más atención, de dió cuenta de que volaban en reversa. El joven ninja sonrió a la par que el veterano. -Muy bien, te diste cuenta. Tienes que observar esos sutiles detalles cuando te enfrentes a un ninja genjutsu, al fin y al cabo son humanos y los genjutsus son basicamente mundos de sueños creados por humanos, y los humanos no somos perfectos... cometemos errores... y tu tienes que darte cuenta de esos errores, esos te salvarán la vida. En cuanto te das cuenta de un genjutsu, será muy fácil para tí salirte de él, siempre y cuando tengas la habilidad.- Se quedó mirando al veterano, esperando algún gesto en él, algo extraño que pasara. En un papradeo, cuando el Senju no se dió cuenta, el hombre desapareció. Empezó a buscarlo por todas partes. Escuchó su voz, como dentro de su cabeza. -Este es otro tipo común de genjutsu, el ninja desaparece y comienza a hablarte, también, si él lo quiere, aparecerá en otra parte, haciendote creer que se mueve muy rapido- El sujeto apareció súbitamente en el centro del lago, parecía levitar sobre el en vez de estar parado sobre él como cualquier ninja. Se quedó allí, de pié, sin decir nada, mirándolo. Nuevamente tendría que encontrar algo extraño. Miró atentamente a cualquier detalle del ambiente. Miró a las aves y estas volaban normalmente. Tendría que mirar otros detalles.

Se levantó del suelo, aunque algo le decía que en la realidad su cuerpo no se estaba levantando. Pero en su mente así era. Caminó por toda la zona, sin perder la vista de su maestro. Miraba a su al rededor y no veía nada extraño. Mantenía la guardia alta por si en algún momento el veterano decidia atacarlo, aunque realmente ya tenía la guardia baja, en ese momento estaba completamente vulnerable. -Tal vez en los insectos este la clave...- Pensó y comenzó a buscar los insectos que hubieran. Se acercó al lago, normalmente allí habían libélulas y moscas. Todas eran normales, en lo poco que sabía de insectos. Miró en el suelo en busca de hormígas. Ahí estaba la clave. Algunas hormigas tenían dos cabezas. En cuanto levantó la vista, su maestro estaba ahí, sonriendo. -Muy bien, pero tardaste demasiado. En un genjutsu, tienes que encontrar la anomalía inmediatamente, no tienes tiempo para estar buscando. El tiempo es tu mejor amigo cuando estas en una ilusión. Fuera de la ilusión pueden estar secuestrandote o asesinandote. Debes tener mucho cuidado Yanagi. En un genjutsu, tu oponente puede transformarse en lo que desee, puede transformarte en lo que desee, puede hacer realidad tus peores pesadillas y puede hacerte sentir un dolor de muerte. Tienes que reconocer las ilusiones lo más rápido que puedas. Ahora te pondré en un genjutsu y trataras de salirte de él. Solo lo haré dos veces porque siento tu mente cansada. Con esto terminariamos. Solo te daré un consejo. Tranquilizate- Y el ninja desapareció. El cielo comenzó a oscureserse, llenandose de nubes de tormenta. Se esucharon truenos y relampagos brillaron entre las nubes. Una fuerte ventisca lo golpeó y el joven ninja trató de sostenerse, tratando de juntar sus manos para realizar el jutsu que lo sacaría de allí. No lo logró y salió volando golpeado su espalda con un árbol, realizando una mueca de dolor. Le dió rapidamente el árbol, manteniendo su cuerpo en tierra y junto sus manos y se concentró, cerrando los ojos. -GENJUTSU KAI- Las nubes se dispersaron rapidamente y todo pareció verse borroso mientras abría sus ojos. Estaba sentado frente a su maestro, no se había movido en un momento. -Muy bien, ese es el único jutsu que debes hacer cuando estas en un genjutsu. Muchas ilusiones están hechas para desorientar al enemigo y hacerle pensar que lo están atacando, con lo que harán que te desgastes, gastando chakra innecesariamente. Ahora te meteré en un último genjutsu, y descansaras, no entrenarás más, tienes que descansar tu mente. Pescaremos un rato, comeremos y luego me iré, tengo cosas que hacer- Dijo el veterano, a lo que su estudiante dijo: -Esta bien, gracias Sensei- Ambos se sonrieron mutuamente y en un parpadeo el ninja veterano desapareció. La tierra comenzó a temblar y el cielo comenzó a oscureserse. La zona se enrojeció. Con terror Yanagi vió hacia el cielo, cuando una enorme bola de fuego se abría paso entre las nubes. -Tranquilizate. Recuerda que es una ilusión, pero recuerda también, que para tu cerebro es bastante real, y el dolor será real, así que actúa-. Dijo la voz de su maestro en su cabeza, entonces el joven ninja se dispusó a esquivar la bola de fuego mientras trataba de dispersar el genjutsu. No lo logró. -No siempre podras dispersar un genjutsu, Yanagi. El anterior te permití dispersarlo, pero con este no será así. En estos casos debes sobrevivir a los genjutsus- Dijo su maestro. El Senju maldijo y vió otra bola de fuego viniendo hacia él. Siguó corriendo alejandose a la vez de la explosión causada por la primera bola de fuego. La segunda impactó y una tercera se dirigió hacia él. Corrió en dirección al lago y se sumergió en él. Aun así sabía que no iba a estar seguro allí. Otra bola de fuego apareció justo sobre el agua. Comenzó a nadar lo más rapido que pudo hacia la orilla, pero la bola de fuego venía demasiado rápido, entonces decidió sumergirse. Nadó hasta la parte más profundo del lago y, en ese instante, la bola de fuego cayó sobre el agua. Se metió dentro de la tierra. -DOTON: MOGURAKAGURE NO JUTSU- Pensó mientras se sumergía en la tierra y sentía el horrible calor de la bola de fuego cayendo sobre el lago, pudo sentir el calor del vapor, y escuchar el agua en ebullición y la fuerte explosión causada por la bola de fuego. Al salir de la tierra vio que del lago, solo quedaba un crater seco. Su visión comenzó a tornarse borrosa. En un parpadeo, volvía a estar sentado frente a frente con su maestro.

-Eso estubo bien, pero puede mejorarse. Aun así no te desanimes Yanagi, lo estas haciendo muy bien para ser la primera vez que te enfrentas a un genjutsu. La última vez que sometí a un estudiante a ese genjutsu, se arrodilló en el suelo y se puso a llorar hasta que la bola le cayó encima- Ambos rieron y se levantaron del suelo. Yanagi aun sentía el calor en su cuerpo de aquella bola de fuego. Realmente la mente era muy poderosa. A pesar de que no había sido sometido a lo que había sucedido en aquella ilusión, sentía como si hubiera sido real. Pero no lo fue, tenía que concentrase en la realidad. Arrancaron dos ramas de un árbol, les amarraron 2 metros de cable a cada uno y al final, formando un gancho, estaba un pedazo de carnada, una mosca más exactamente. Se sentaron tranquilamente en una saliente de roca sobre el lago, esperando pacientemente a que un pez picara. Mientras esperaban hablaron de historias, de que estuvieron haciendo antes de aquel encuentro, y de sus misiones. Yanagi le contó sobre todo lo que había entrenado y de las misiones que estubo haciendo, ayudando a aquellos herreros en el Cordón Montañoso y a aquella pareja en el pueblo Tayuinbo, en cambio, su maestro le contó que estubo un tiempo como profesor en una academia en la capital de la tierra, y que actualmente se encontraba en una misión para encontrar a un secuestrador que había estado rondando por la academia y que había secuestrado a dos de sus estudiantes, y lo habían visto cerca al Cordón Montañoso. Los peces picaron, con un periodo entre ellos de una media hora. Sacaron los peces del agua y los cocinaron, se los comieron mientras hablaban. En cuanto terminaron, el ninja veterano se despidió. -Adios Yanagi, volveremos a entrenar en otro momento, fue un gusto entrenar contigo, eres muy buen estudiante. Tus padres estarían orgullosos de tí, así como yo lo estoy ahora. Suerte Yanagi, hasta pronto-. El maestro abrazó a su estudiante y este le dijo -Gracias por todo Sensei, te prometo que me volveré muy fuerte y entrenaré mucho, no defraudaré la memoria de mis padres- El maestro sonrió y revolcó el cabello de su estudiante a manera de cariño. Tomó su capa y la abrochó, volvió a despedirse con un gesto y se fue, caminando lentamente.

Luego de despedirse de su maestro el joven Yanagi se dirigió al sauce donde solía dormir y se subió a la rama más comoda. Se quedó allí recostado. Aun era temprano, sin embargo ya estaba comenzando a anochecer. Sentía su mente cansada, aquel dia dormiría temprano. Se acomodó bien en la rama y comenzo a pensar en el buen entrenamiento de aquel dia. Estaba entusiasmado por aquel entrenamiento, fue muy emocionante, se sentía cada vez más fuerte. Miraba hacia el cielo pensando en que cada día estaba más cerca el día en que se convertiría en chunnin, y el día en que se convertiría en sabio, en lo agradecido que estaba con su maestro y con sus padres. Se quedó dormido con una sonrisa en sus labios.

Jutsus utilizados:


  • DOTON: MOGURAKAGURE NO JUTSU



Última edición por Yanagi Senju el Miér Jun 15, 2016 11:37 pm, editado 1 vez
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Re: Entrenando hasta el cansancio

Mensaje por Yanagi Senju el Mar Jun 14, 2016 1:06 am

Dia 3: 121 + 294 = 415 líneas

Despertó en el suelo. Sin darse cuenta durante la noche se había caído del árbol y la caída no lo despertó. Al parecer ser sometído constantemente a genjutsus causaban un sueño muy profundo, debído al cansancio mental, o simplemente era cansancio normal por el fuerte entrenamiento. Se levantó del piso y se limpió la tierra. Sentía su cuerpo adolorído, sus musculos dolían y en especial su espalda, tal vez por dormir en la tierra y por haber caído en el suelo. Se estiró un poco para relajar sus músculos y respiró profundo, con sus ojos cerrados y se mantuvo meditando de pié, junto al sauce, para relajarse. Su mente aun estaba chocada por el entrenamiento del dia anterior con genjutsus. Con eso se dió cuenta que su cuerpo estaba más preparado que su mente. Sin embargo había sido un buen aprendizaje, y no se iba a rendir por eso. Por el contrario, seguiría adelante con más fuerza, estando inspirado por sus padres y su maestro, el cual, lo consideraba como de su familia. -Si quiero respetar su entrenamiento y la memoria de mis padres, debo seguir entrenando, no puedo detenerme. Los exámenes chunin están cerca-. Pensó. -Debo esforzarme al máximo hoy y mañana, también necesito descansar, no se que tanto pueda aguantar mi cuerpo. Ser un Senju no me salvará de enfermarme- Dijo pensando en una enfermedad que había sufrido de pequeño: agotamiento muscular severo, y estubo por lo menos 3 días sin poderse mover sin sentir un dolor inaguantable. Recordó sonriendo como sus padres lo cuidaron durante ese dificil momento. Este recuerdo le dió fuerzas y olvidó el dolor que en ese momento le aquejaba.

Estiró sus piernas y respiró profundamente, disfrutando del aire fresco de la mañana en el país de la tierra. A pesar de que era un pais mayoritariamente seco, aquel lago era como un oasis y, a pesar de que al medio día hacía un calor desagrable, en la mañana, en la tarde (durante el anochecer) y en la noche, el clima se torna fresco, lo cual es ideal para entrenar. Por esto le gustaba entrenar desde temprano, para aprovechar el fresco de la mañana y de la madrugada y poder aguantar el entrenamiento mejor cuando llegara la hora del día en que más calor hacía, sin embargo, el calor no le importaba, podría aguantarselo, al fín y al cabo habia nacido en ese país. Escuchó como los pajaros cantaban, los veía volar en el cielo, o volando bajo, cerca al lago, atrapando rápidamente peces, como pescádolos, o atrapando insectos que volaban cerca al agua. También veía algunos peces saltando para atrapar insectos que volaban cerca a su posición en el lago. Se acercó al cuerpo de agua y vió a las nubes reflejadas en el agua cristalina. Aquel lago tenía algo extraño y especial. A pesar de toda la suciedad de los peces, de la tierra, de las aves y del propio shinobi, que solía bañarse allí, mantenía sus aguas cristalinas. Tal vez por esto le decían el Lago de la Verdad, además porque sus aguas, al ser ingeridas, daban un efecto vigorizante. Así que tomó un sorbo de agua y lo saboreó, y sintió como el agua bajaba por su garganta, refrescandolo y revitalizandolo.

Luego de beber del agua del lago, se acercó a una de las piedras que se encontraban cerca del lago, buscó la que mayor peso tubiera, pero que almenos pudiera levantarla un poco. Puso sus manos en el suelo cerca de la piedra -DOTON: KENGAN NO JUTSU- Su brazos fueron rodeados de tierra y piedras hasta que se cubrieron completamente de ellas. -Debo practicar como usar este jutsu- Las piedras se ajuntaron de tal forma que formaron manos grandes de piedra en sus brazos con las cuales tomó la piedra grande que estaba al frente y la levantó, ayudandose de la fuerza adicional que el jutsu le daba. Aun así era un trabajo dificil. Mantuvo la piedra a nivel de su pecho y luego la levantó por encima de su cabeza, volviendolo a bajar hasta el pecho. De esta forma, realizó aproximadamente 15 repeticiones, soltando la piedra luego de estas, y despues de 2 minutos de descanso, volvia a comenzar con las repeticiones. Durante el ejercicio, sentía como sus músculos se esforzaban al máximo, a pesar de la ayuda del jutsu, sin embargo, sentía también como sus brazos se adaptaban al jutsu, a la forma de las rocas y al chakra que las mantenia adheridas a su piel. Sus musculos ardían fuertemente, cuando llevaba 60 repeticiones en total. Luego de las 90 repeticiones sus músculos de los brazos estaban llegando a su límite. Soltó la piedra y dispersó el jutsu, haciendo caer las piedras que estaban adheridas a sus brazos, los cuales palpitaban por el esfuerzo. Comenzó a estirar los brazos para relajarlos, poniendo uno sobre su cabeza y tomando el codo con la mano opuesta para estirar su hombro. Así hizo con el otro brazo. Continuó los estiramientos y movió un poco sus brazos y los sintió como sus músculos se desinflamaban.

Al tener sus músculos de sus extremidades superiores completamente relajados, luego de 10 minutos aproximadamente, tomó dos piedras de tamaño y peso similares, y amarró una a cada pierna con vários metros de cable. Estiró sus piernas y las calentó trotando un poco en el mismo lugar, para acosutmbrar sus piernas al nuevo peso y comenzó a trotar en forma, dándole vueltas al lago. Sentía el peso en sus piernas y el esfuerzo que tenía que hacer con ellas para moverlas. Empezó a cansarse luego de la cuarta vuelta. Sus piernas ardían con fuerza ya en la sexta vuelta. Aun así continuó. Jadeba bastante en la séptima vuelta y sudaba bastante. El clima comenzaba a hacerse demasiado cálido para su gusto, mientras entranaba, pero eso no le importaba. Terminó la décima vuelta con sus piés casi a rastras. Cayó al suelo respirando rápido y sudando. Se quedó allí unos segundos y levantó su torso para quedar sentado en el suelo. Sacó un kunai de su blazer y con él cortó los trozos de cable con los que había amarrado las piedras a sus piés, y las lanzó a un lado. Se levantó y comenzó a caminar lentamente para relajar un poco sus piernas. Caminó hasta un claro en el bosque que rodeaba al lago y se sentó junto a un árbol en éste. Sentado allí comenzó a estirar sus piernas, para relajar los músculos de sus piernas.  

Luego de estirarse se levantó y se dirigió al centro del claro. Movió un poco sus brazos y piernas y realizó una serie de sellos de manos. -DOTON: KAGEBUNSHIN-. Pensó y varias piedras empezaron a acumularse rápidamente, compactandose junto con la tierra que se levantaba, creando un clón con la forma de Yanagi, con un aspecto rocoso. Se notaba la gran resistencia que aquel clon tenía, sería un desafio para el ninja, teniendo una fuerza límitada y poco entrenada, sin embargo, planeaba practicar taijutsu con aquel clon, de la mismaa forma que lo había hecho con su clon de madera en dias anteriores. Respiró profundo y asumió una posición de combate y su clon lo imitó. Tenía la confianza de que aquel clon sería menos rápido que el de madera, aun así, el shinobi sospechaba que, a pesar de eso, él seguía siendo demasiado lento. Permaneció un instante frente al clon en posición de combate, planeando una estrategia de ataque. Entonces, se lanzó hacia él. El clon permaneció estático como una estátua. En cuanto Yanagi llegó a la posición del clon, saltó sobre él, mientras el autómata lanzaba una patada. Cuando el shinobi se posicionó en la espalda del clon, dio una patada trasera hacia la espalda de su copia, esta la recibió, confiada de su propia resistencia. Tenía razón. El Senju sintió inmediatamente el corrietnazo de dolor en su pierna, al impactar la roca dura. El clon se giró, mientras el ninja saltaba hacía atras, corriendo a continuación en contra de su invocador, quien repitió el mismo movimiento. Ambos alzaron sus puños y se los lanzaron. El clon evadió el puño, conectando el golpe contra el rostro de su creador. Este aprovechó la inercia causada por el golpe para girar sobre sí mismo y lanzar una fuerte patada contra el torso de su clon, tirándolo a unos metros en el suelo. Luego de que este rodara un poco por el suelo, se levantó casi de inmediato y se lanzó contra el ninja, quien realizó una serie de sellos de manos . -DOTON: DORYU TAIGA- Dijo en su mente y el suelo bajo los pies del clon se convirtió en lodo, haciendolo correr torpemente por un momento, le cual aprovechó el ninja para rodear su brazo izquierdo de piedras y tierra, diciendo en su mente: -DOTON: KENGAN NO JUTSU-, y atacando al clon directo en la cabeza. El automata bloqueó el ataque con su brazo izquierdo y lanzó un contraataque con su brazo derecho. Yanagi bloqueó el ataque, sintiendo un horrible dolor en su brazo por el golpe de la piedra. -DOTON: KENGAN NO JUTSU- Repitió en su mente y su pierna derecha se cubiró de piedras en ese instante en el que creador y creación estaban enfrentados. Las piedras cubrieron hasta un poco más arriba de su rodilla formando un pierna gigante. Envió un rodillazo contra el estomago del clon, el cual se encogió ante el golpe, luego Yanagi tomó impulso y con fuerza lanzó una patada a la cara del autómata, que cayó de espaldas por la fuerza del impacto.

El clon se levantó sin ningún rasguño y volvió a asumir una posición de combate. -Ufff... esto me pasa por entrenar tanto mi ninjutsu, mis clones se están volviendo indestructibles, al menos para mi-. Pensó mientras las piedras y tierra en su pierna derecha y brazo izquierdo caían, sonriendo levemente. Estaba satisfecho con el trabajo que estaba haciendo. El ninja asumió la posición de combate y le ordenó a su clon que atacara. El ser de tierra y roca se lanzó hacia su creador y realizó una serie de ataques organizados llos cuales el shinobi los esquivaba o los bloqueaba, haciendo muecas de dolor en cada bloqueo, buscando la oportunidad de un contraataque. Con este ejercicio estaba aprendiendo a buscar oportunidades cuando un enemigo lo atacaba con taijutsu. Encontró la oportundad perfecta cuando el clon envió un golpe recto con su brazo derecho hacia el ninja, quien, en una maniobra, tomó el brazo del clon con su mano derecha, jalandolo hacia él, poniendo al mismo tiempo su pie detras de los pies del clon, haciendolo caer de esa forma, ayudandose de sus manos para esto, cuando el clon estubo en el suelo, golpeó con fuerza su brazo y lo pisó, dejandolo atrapado en el suelo, y con la otra pierna pateó la cara del clon. Esto podría ser muy útil contra humanos, pero aun así tendria que mejorar la técnica. Se sentó en el suelo al lado de su clon y este se deshizo. Ya había sido suficiente entrenamiento por hoy. Ya era casi de noche.

Se levantó con cierta dificultad. Sentía su cuerpo adolorido, más que por el ejercicio, por los golpes dados y recibidos por lo que literalmente era una piedra andante, su clon de roca. Su piel, en las zonas de los  golpes, y sus musculos por el ejercicio. Caminó en la oscuridad, guiandose por la luz de la luna, cojeando levemente, hasta llegar al árbol donde residia. Escaló por su tronco hasta llegar a la rama más grande y se recostó allí. Miró al cielo y comenzó a pensar en su familia, en como había sido su infancia, en como extrañaba a sus padres, aun así sonreía, al pensar en que estaba honrando su memoría con lo fuerte que se estaba volviendo, con que estaba cada vez más cerca de llegar a convertirse en sabio y de cumplir su sueño de convertirse en uno de los ninjas más grandes de su pais, quien sabe, podría llegar a ser general. Pero su convicción no era la guerra, recordaba muy bien lo que decían sus padres, con respecto a lo que decía el lider de su clan: a pesar de que las luchas eran necesarias, el camino correcto siempre será la paz, y en cuanto se llegue a él, hay que continuar por ese camino. Se quedo meditando en esas palabras. Su país llevaba varios años en una guerra civil entre señores feudales, esa guerra tenía que acabar. Pensando en esto se sumió en un sueño profundo.

Jutsus utilizados:


  • DOTON: KENGAN NO JUTSU
  • DOTON: KAGEBUNSHIN
  • DOTON: DORYU TAIGA

Yanagi Senju
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Re: Entrenando hasta el cansancio

Mensaje por Yanagi Senju el Sáb Jun 18, 2016 2:16 am

Dia 4: 192 + 415= 607 líneas

Esa noche durmió poco. Se sentía muy ansioso por el entrenamiento que estaba haciendo aquella semana. Ya empezaba a sentirse mucho más fuerte, sentía como su cuerpo se adaptaba al nuevo esfuerzo, como sus músculos se regeneraban y se hacían más resistentes, como su chakra se fortalecia junto a su mente. Había dormido apenas 5 horas pero no se sentía cansado, al contrario, sentía más energía que nunca. Sin embargo, su cuerpo le decía lo contrario. En cuanto bajó de un brinco de la rama del sauce donde dormía, sintió como sus piernas le dolían al igual que su espalda, al mover sus brazos, le respondieron de forma distinta, sintiendo un dolor considerable en sus músculos. Sentía tambien dolor en su pecho y en su abdómen, indicativos del ejercicio que hacía con los músculos propios de esa área, al igual que en su cuello. En conclusión, no había parte en su cuerpo que no estubiera doliendo en aquel momento. Pero tenía que continuar. Eran unas cuantas horas despues de la media noche, no podría decir exactamente que hora era. Sabía que había alguna forma de medir el tiempo con las estrellas y con la luna pero nunca la aprendió como hacerlo. Sin embargo, conocía las constelaciones e identificaba especialmente las del zodiaco. Se quedó viendolas unos instantes mientras su cuerpo se relajaba y comenzó a caminar hacia el lago. Hubiera pensado en lavarse un poco en el lago, si hubiera estado haciendo tanto frío. Las noches en el País de la Tierra eran bastante frías, a causa de su relieve montañoso. Con aquel frío recordó aquellas noches frías en su infancia. Más de una vez, para recuperar el calor, hacía un poco de ejercicio con su padre o con su madre, o jugaba un rato con ambos, a la pelota o a las escondídas, corriendo de un lado a otro entre rísas y gritos. O tambíen se batían en combates amistosos o en entrenamientos suaves que les ayudaban a entrar en calor, fortalecerse y divertirse. Sus padres tenían cierta habilidad para hacer los entrenamientos divertidos. Otras noches, cuando no tenían muchos animos para entrenar, se sentaban frente a un tablero de Go o de Shogi, cubiertos con mantas y con una taza de té en sus manos. A veces jugaban Yanagi y su madre, o Yanagi y su padre, en la gran mayoría de las veces ellos ganaban, pero cuando jugaban su padre y su madre, las partídas se hacían muchísimo más interesantes y reñidas. El joven ninja siempre los observaba asombrado mientras aprendía de ellos. -Ojala siguieran aquí... extraño entrenar con ellos, jugar con ellos... Los extraño... Una lagrima se escurrió por su mejilla, la limpió y puso una expresión sería y decidida. -Les prometo que su muerte no será en vano... seré un sabio y Sakae Shinobu caerá... Pensó y cuando pensó en el nombre del señor (o señora) feudal de Riku gui apretó sus manos y sus dientes.

Decidió estirar los músculos de sus brazos mientras caminaba, sintiendo un dolor mucho más intenso en el proceso. Luego se sentó en el piso para estirar sus piernas, haciendo muecas de dolor mientras lo hacía. Se levantó y respiró profundo y comenzó a trotar. El trote ya se estaba volviendo una costumbre para Yanagi antes del entrenamiento, era una buena forma para reactivarse y para aumentar su flujo sanguineo, así preparaba tanto sus músculos, como su corazon y su chakra. Planeaba darle unas 10 vueltas al lago. En las primeras 4 vueltas, trotó a tientas debido al dolor en sus piernas. La tensión y el dolor en sus extremidades inferiores hacía que el ninja las moviera de forma extraña, como si cojeara. Aun así continuó, con una mueca de dolor constante. Ya en la quinta vuelta, que sus músculos se calentaron y se relajaron, el dolor comenzó a disminuir considerablemente, estando completamente ausente para la sexta vuelta. En la octava vuelta, comenzó a jadear con mucha fuerza y a sentir su corazón latiendo aceleradamente. En la decima vuelta, decidió continuar, al menos otras dos vueltas. Seguiría hasta reventarse. El área del lago era enorme, tanto que apenas se veía de una orilla a otra. En la decimo segunda vuelta ya estaba reventado. Al términar la vuelta, se quedó de pié en el mismo lugar, con sus manos colgando en sus costados, respirando rápidamente y sintiendo como si su corazón quisiera salirsele del pecho. Comenzó a caminar, acercándose a una pequeña área despejada entre varios árboles. Allí estiró sus piernas, primero de pié, agachandose hasta tocar las puntas de sus pies. Luego, separó sus pies al máximo, manteniendose así varios segundos y luego se sentó en el suelo, terminando allí su estiramiento.

Se levantó, y relajó sus piernas y brazos para soltarlos un poco. Luego realizó algunas señas de manos. -MOKUTON: MORI NO TANJO- Un árbol de unos tres metros se alzó frente al ninja, con algunas de sus ramas se encontraban a 2 metros, y eran bastante resistentes, así el ninja, de un salto, podría tomarse de algúna de ellas. Y asi hizo, tomándose con fuerza y así, subiendo hasta que la rama esté por debajo de su menton, luego bajando lentamente hasta que sus brazos quedaron completamente estirados, luego volviendo a subir. Continuó hasta realizar unas 10 repeticiones y se soltó. Estiró sus brazos y los relajó moviendolos un poco. Luego volvió a colgarse de la rama y respiró profundo para continuar, esta vez con 9 repeticiones, continuando así hasta que llegó a solo una repetición. Durante el ejercicio, sintió como los músculos de sus brazos le ardían y le dolían horriblemente, ya que aun seguían adoloridos por el ejercicio que había realizado el día anterior. Durante cada set de repeticiones, se soltaba de la rama y descansaba por unos segundos, estirando los brazos. Al terminar, estiró exageradamente sus brazos, tratando desesperadamente minimizar el dolor. Respiro profundo y se relajó -Tengo que tranquilizarme... el dolor no es nada... aun así debo cuidar mi cuerpo...- Pensó y trepó a una rama más resistente, usando chakra en sus piés, luego colgando de cabeza de ella. Así, tocó sus rodillas subiendo su torso y volvió a bajar, lentamente, realizando 10 repeticiones, y en la última, tomaba impulso para sentarse en la rama, para descansar por un minuto. De esta forma entrenaba la fuerza de su abdómen. Así continuó hasta llegar a las 50 repeticiones en total. Luego del ejercicio se bajo del arbol y apoyó sus manos en sus rodillas, descansando su abdómen. Le ardía increiblemente mientras jadeaba. Con su mano en su estómago, caminó hasta el claro donde solía entrenar. Ya había amanecído.

En cuanto llegó al claro, realizó unas cuantas señas de manos. -MOKUTON: MOKU BUNSHIN NO JUTSU- Del cuerpo del ninja, y del suelo, salieron varias raices y ramas que se entrelazaron entre ellas, se apretaron y compactaron, formando una figura antropomórfica que tomó la forma del shinobi. Luego, éste volvió a realizar algunas señas de manos. -DOTON: KAGE BUNSHIN-. Pensó y del suelo salió una figura antropomórfica que tomó la forma de Yanagi. Ambos clones, el de piedra y el de madera, se pararon frente a su creador en espera de órdenes. El se quedó mirandolos y dijo: -Ya saben que hacer, esto será un entrenamiento completo. Ataquenme con todo.- Los clones asintieron y asumieron una posición de combae, la misma que el shinobi asumió en cuanto terminó de hablar. Se quedaron viendose entre ellos por unos segundos, espectantes. Yanagi sabía que, cuando lo superan en número, no debería ser el primero atacar, lo mejor es una estrategía defensiva. Esperó, hasta que el clon de madera se lanzó al ataque, siendo el más rapido de los dos clones, y el clon de tierra lo siguió luego de esperar unos instantes a que el clon de madera avanzara. Permaneció en posición de combate hasta que el clon llegó a su posición, y lanzó un puñetazo derecho hacía el ninja, quien lo bloqueó, apretando los dientes por el dolor, y sonrió al ver que el clon de tierra aun tardaba algo en llegar al ataque. Así, tomó impulso hacia adelante y lanzó una fuerte patada al estomago del clon y lo rodeó, se acercó rápidamente al clon de tierra, quien lanzó una patada lateral al shinobi, quien se apoyó en la pierna del clon, dando una voltereta quedando a la espalda del autómata de tierra, girando y pateando su espalda. Ambos clones chocaron entre ellos. -No entiendo como mi velocidad de reacción es rápida pero soy lento corriendo- Dijo sonriendo mirando a sus clones levantandose y volviendo a asumir una posición de combate. Los clones inmediatamente se levantaron se lanzaron al ataque, atacando por los dos flancos del shinobi. En cuanto los automatas estuvieron a solo un metro del ninja, este se enterró rapidamente en la tierra, como si esta fuera un liquido. -DOTON: MOGURAGAKURE NO JUTSU- Pensó mientras se sumergía. Los clones por poco se chocaron, de no haber sido porque frenaron a tiempo. El ninja salió del suelo a unos 5 metros de los dos clones, los cuales, se separaron unos metros entre ellos y se lazaron al ataque formando un triangulo y Yanagi se preparó para enfrentarlos y se inició el combate. El joven Senju recibia y bloqueaba ataques de sus dos clones, y los atacaba en respuesta, buscando la mejor táctica para sus ataques. Aun así, muchos de sus ataques fallaron, recibiendo como castigo dos fuertes golpes de piedra y madera, perdiendo el aire en varias ocaciones por golpes en el estomago. Sin embargo, Yanagi no se quedaba atras, dando golpes bastante fuertes a sus clones, haciendolos rodar por el suelo varias veces. Por cada golpe que daba y recibía, una mueca de dolor se expresaba en su rostro, al sentir los golpes de la piedra y la madera.

Luego de 15 minutos de constante lucha los clones se detuvieron y se deshicieron. El automata de madera dejó una semilla en el suelo la cual Yanagi comió sintiendo como su energía se restablecía. Esuchó unos aplausos que venían de detras de él. De inmediato, el joven shinobi se giró sacando un kunai y asumió una posición de combate, para ver una figura encampuchada, mirándolo recostado desde un árbol cercano. -Maldita sea, me van a atacar y no estoy en las mejores condiciones- Dijo con una mueca de ira y frustración, mirando de reojo los moretones y astillas en su piel. La figura se movió y se quitó la capucha. Al ver que era su maestro sonrió y se relajó, guardando el kunai nuevamente en su blazer. -¡Sensei! que sorpresa- Saludó a su maestro con una calida sonrisa y un fuerte apretón de manos, al cual el veterano respondió con un fuerte abrazo y lo soltó. -Vine para ver como estabas despues de esos ejercicios de genjutsu, puede ser un poco duro, supongo que te diste cuenta. La mente no se recupera tan facil como los músculos- Le dijo sonriendo el maestro a su alumno, quien respondió: -Si, es cierto, dormí bastante intranquilo esa noche, pero nada de que preocuparse. ¿Y que tal su misión?- El hombre sonrió y cruzó sus brazos. -Bastante bien de hecho. Un genjutsu y todo terminó, ya esta en manos de la policia de la capital ese desgraciado, y los niños ya estan con sus familias.- Dijo con un aire de rabia en su voz y en su rostro. Al parecer no había sido un momento muy placentero el entrar en la mente de aquel sujeto. Yanagi puso su mano en el hombro de su maestro. -Que bueno que todo salió bien, sensei.- Dijo el joven, sonriendo. -Si. Pero bueno, veo que te va muy bien, parece que el entrenamiento esta dando buenos frutos. Te has vuelto muy habil, pero deberias tratar de entrenar con otras personas. Tus clones al fin y al cabo estan siguiendo tus ordenes.- Dijo el maestro y su alumno sonrió. -Bueno, ¿si no te puedes vencer a ti mismo como venceras a alguien más?- El ninja veterano rió -Jajaja bueno, tienes razón. Pero, ¿que te parece entrenar con alguien más? ¿Listo para otra sesión de genjutsu?- El joven shinobi sonrió. Estaba esperando a que su maestro dijera eso. Se sentó frente a él en el suelo y el hombre hizo lo mismo. -Adelante- El maestro sonrió y cerro sus ojos. Su alumno hizo lo mismo.

Cuando el joven Senju abrió los ojos. Su maestro ya no estaba. Escuchó su voz desde su mente. -El entrenamiento de esta vez va a ser más corto pero más intenso, Yanagi. Debes tener cuidado. El primer genjutsu te lo permitiré dispersar, aun así te complicaré mucho las cosas, el segundo no podras dispersarlo, por lo que debes resistirlo debidamente, como lo hiciste en la otra ocasión- El joven shinobi asintió con la cabeza y se preparó. El cielo comenzó a cubrirse lentamente de nubes, a medida que un fuerte viento comenzaba a soplar con intensidad creciente. Luego de varios minutos, el cielo se cubrió completamente de nubes de tormenta, bastante oscuras, denotando una inminente tormenta eléctrica. Los relámpagos iluminaban el cielo cubierto por nubes. Yanagi juntó sus manos en una seña de manos y trató de dispersar el genjutsu, no lo logró. -No creas que será tan facil descubrir el genjutsu solo por el hecho de que halla un mal clima.  Muchos paises tienen mal clima y no podrás distinguir si estas en un genjutsu o no. Busca algo mas que te indique que esto es un genjutsu.- Escuchó en su mente la voz de su maestro. Una lluvia con granizo comenzó a caer con fuerza en toda el área del lago y el ninja comenzó a correr, buscando algo extraño. La busqueda se dificultó cuando los rayos comenzaron a caer, amenazando con impactar en el Senju, cayendo sobre árboles e incendiandolos, bloqueando el paso del shinobi. Además, la oscuridad causada por las nubes no permitia ver muy claramente. Corrió y corrió sin lograr ver ningún indicativo de que esto fuera un genjutsu, a parte del clima exageradamente frio que había. Se detuvo frente al lago y vió que estaba congelado. Un rayo cayó a su espalda y lo hizo sobre saltarse, acercandose instintivamente al lago, viendo su reflejo. Al verlo, notó algo extraño en sus ojos: tenía heterocromía, algo que solo podría ver si se veía a un espejo. Junto sus manos en una seña de manos -GENJUTSU KAI- Pensó y todo se oscureció. Abrió los ojos y vio a su maestro soriendo frente a él. -Bien hecho, Yanagi. Hay diferencias que solo pueden verse desde otro punto de vista. Pero ten en cuenta algo, los ninjas de genjutsu no tendrán errores como esos, tienes que buscar bien. Como en la ocasión anterior, donde viste hormigas de dos cabezas.- Maestro y alumno se rieron, luego el primero vio con seriedad al segundo. -Bueno, este será el último genjutsu de hoy. No quería llegar a él pero tienes que enfrentartele. Este no podras dispersarlo por métodos tradicionales. Solo te daré una pista. Haz lo que nunca harías en combate.- Yanagi asintió ante las palabras de su sensei y se preparó para el genjutsu. Se quedó expectante hasta que, poco a poco, la oscuridad comenzó a rodearlo, el cielo se hizo más oscuro y los árboles comenzaban a desvanecerse en la oscuridad. Así fue, hasta que el ninja quedó sumido en la oscuridad absoluta. Se levantó del suelo y miró a su al rededor. No había nada más a parte de una infinita negrura. No intentaría de nuevo el Genjutsu Kai, era una pérdida de tiempo y chakra, teniendo en cuenta que su maestro le dijo que no sería capaz de dispersarlo por métodos tradicionales. Tendría que buscar otra forma, algo que él nunca haría en combate. Comenzó a pensar. No intentaría nada hasta que tuviera una idea clara de lo que tendría que hacer. En aquel momento no podría darse el lujo de ensayo y error. Caminó en circulos, desesperado, ya llevaba varios minutos allí y no podía ver nada, ni sus propias manos. El estrés lo invadió y comenzó a jadear. -Que hago que hago... esto es horrible... la ansiedad y el estrés no me dejan pensar... esto es como un mal sueño... como un sueño...- Se aferró a la palabra "sueño" en su mente. Y pensó en el mito popular de que la mejor forma de despertarse autoinfringiendose dolor, y era algo que nunca haría en combate. Tendría que hacerse daño a sí mismo. De su blazer sacó rapidamente un kunai con su mano derecha y miró su mano izquierda, cerró los ojos y clavó el kunai en su mano, con lo que lanzó un fuerte grito. Abrió los ojos y vió que la oscuridad se dispersaba. Soltó el kunai y tomo su propia mano. Haciendo varias muecas de dolor. Su maestro se lanzó en su ayuda, sacando varias vendas de su chaqueta y cubriendo la mano del ninja hasta que la salida de sangre se detuvo completamente. Luego vendó completamente su mano. [color:a3bd=ff0d0d]-Wow Yanagi, muy bien. Pero ten en cuenta la próxima vez, que no puedes darte el lujo de que una de tus manos quede fueraa de combate. Ideate otra cosa para la próxima ocasión.- Dijo su maestro sonriendole y luego se levantó, ayudando al joven ninja a levantarse. -Solo espero que cuando tenga que combatir, nunca tenga que enfrentar a un especialista en genjutsu... esto es agotador- Dijo el senju suspirando y s maestro se rió levemente revolcandole el cabello. -Bueno, ¿algo de comer? Traje sushi desde la capital. Se que te gustará- Yanagi sonrió. -Por supuesto, me muero de hambre.- Maestro y alumno caminaron hacia el lago y se sentaron en su orilla, donde el maestro sacó de su equipaje una caja de madera. La cual abrió, donde habían varios trozos de sushi de varios tipos. Al lado habían trosos de salmón y de jengibre, y en unso cuantos recipientes habían varios aditivos como salsa de soya, wasabi, entre otros. Ambos disfrutaron de aquella buena comida, retandose el uno al otro para comer wasabi, riendose cada vez que hacian muecas de dolor por el ardor en su lengua y garganta por la extremadamente picante salsa. Al terminar la comida, el ninja veterano se levanto junto a Yanagi. -Bueno, cojo camino para el pueblo Tayuinbo, debo buscar jovenes aptos para ser ninjas y llevarlos a la capital para que entrenen. ¿Te quedas Yanagi?- El joven ninja comenzó a caminar en dirección a dicho pueblo y su maestro comenzó a caminar junto a el, con cierto rostro de duda. -Esta vez te acompaño maestro, tengo varias misiones que realizar en aquel pueblo. No te libraras de mí tan facil esta vez.- Ambos rieron y continuaron caminando. Mientras caminaban, Yanagi pensó en el entrenamiento que había realizado durante toda la semana. El dolor en sus músculos no dejaba de recordarselo. Sonrió para sus adentros y miró al cielo. Pensó en sus padres. -Espero que esten orgullosos de mi... me estoy volviendo cada dia más fuerte... aun así debo continuar esforzandome- Fijó su vista en el camino, mientras continuaba pensando. Penso en que cada vez estaba más cerca de convertirse en sabio, de ser un ninja poderoso, capaz de vengar la muerte de sus padres, haciendo caer aquel tirano infame llamado Sakae Shinobu. Pero tendría que tener paciencia. Un golpe así necesitaba planeación y gente, y de nada le serviría llenarse de pensamientos negativos en aquel momento. Tenía que continuar viviendo el presente, esforzandose cada día para hacerse más fuerte, perseverar, luchar y crecer. Con este pensamiento se despidió del Lago de la Verdad.

Jutsus utilizados:


  • MOKUTON: MORI NO TANJO
  • MOKUTON: MOKU BUNSHIN NO JUTSU
  • DOTON: KAGE BUNSHIN
  • DOTON: MOGURAGAKURE NO JUTSU
  • Genjutsu Kai

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