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Lorewalker

Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

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{10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

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{10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Taiyō el Vie Jul 08, 2016 10:43 pm

{***}

La mirada aparentemente perdida del anciano de blanquecinos cabellos, parecía atacar y acosar a aquellas figuras jóvenes y atléticas dispuestas a servir a su feudo. De entre todos los shinobis al servicio del joven Soichiro, ellos habían sido elegidos para escoltar a un importante ministro del feudo  hacia una importante reunión situada en el lejano País del Rayo. La misión no era más que un leve acercamiento entre ministros enviados desde todas las partes del globo para relajar tensiones, expandir mínimamente sus horizontes y mostrar sus posturas ante las vicisitudes que acaecían en el mundo por aquél entonces. Para algunos países, aquellos acercamientos eran productivos y útiles para saber cómo y qué pensaban sus vecinos y aliados, pero para otros no era más que un paripé montado en pos de relajar a ciertos señores feudales con ansias y pretensiones desmedidas.

El frío de la mañana era palpable en todos los allí presentes. Las piezas metálicas de las armaduras de algunos guardias estaban impregnadas por el rocío de la mañana, lo que daba a entender que llevaban casi desde el amanecer allí apostados para proteger a los soldados y a los que transportaban víveres y otros enseres hacia los carromatos. Los estandartes del feudo evidenciaban lo impetuoso que era el señor feudal, debido a su gran tamaño y a lo vistosos que eran con esos tonos dorados y rojizos con el emblema del león batiéndose con el viento. El joven Soichiro Katsumoto era tan engreído que le gustaba alardear de cualquier cosa, y sus estandartes no iban a ser menos.

El camino por el que debían partir, al menos a la altura del país del fuego, estaba parcialmente embarrado por culpa de las copiosas lluvias que azotaban aquellas zonas en los últimos días. Sin embargo, aquello no era motivo alguno para no comenzar con aquél largo viaje y cuando todo estuvo correcto, se le dio el visto bueno y la marcha comenzó. Con el broche brillante en forma de cabeza de león tan identificativo colgado en alguna parte de sus prendas y generalmente a la altura del corazón, los integrantes del grupo procedente de  Hinoarashi partieron por la mañana desde el mismo castillo del Daimyo Soichiro. La compañía que partió en aquella nublada y fría mañana fue dividida en carruajes bien diferenciados, en los cuales se dividieron los guardias y los ninjas para proteger al ministro en aquél largo viaje hasta el noreste.En total se formaron tres grupos bien diferenciados que a pesar de ser prácticamente bloques, no distaban demasiado unos de otros y apenas unos cinco metros separaban las tres divisiones que se formaron.

En aquellas divisiones marchaban tanto caballeros a caballo, como soldados y ninjas en los carros. En cada una de esas divisiones viajaba un carromato grande dotado con ciertas provisiones y armas, además de que todos tenían idéntica apariencia para no delatar en cuál de ellos viajaba el ministro del feudo. A sus flancos viajaban hombres a caballos cubiertos con armaduras ligeras y armas de largo alcance. En el primer carromato viajaban puros soldados, hombres con experiencia y duchos en mil combates que viajaban con alguna avanzadilla buscando peligros e intentando anticiparse a cualquier posible movimiento enemigo. En el segundo carromato viajaba el ministro junto a un pequeño grupo de jóvenes promesas shinobis: Una joven alta de cabello largo y de tonalidad cercana a una uva muy madura, un joven de cabello y mirada azabache y por último, un joven con un parche en el ojo y de pequeña complexión.  Y para finalizar, en el último carruaje viajaban el grueso de los soldados a caballo para cerrar filas y poder observar al resto de la compañía desde una privilegiada distancia.

Al verse rodeado de semejantes niños en su opinión, el anciano ministro del feudo, pareció enfadarse un poco. Era un hombre bastante entrado en años, con el cabello tan largo como para lamer sus hombros además de una protuberante barba de idéntica tonalidad, con la mirada turbia a causa de la edad y con una cara de desapego hacia todo, lo que podría resultar hasta mortífero si él mismo deseaba aquello. – Aquí huele a bebé. ¿Qué habré hecho yo en esta vida para merecer que unos críos me “cuiden”? – Espetó con malos modos el anciano mientras daba una orden a su criado para que le alcanzase un pellejo en el cual portaba un líquido de aspecto y olor muy similar al vino. – Ojalá no estuviera tan viejo y ciego como para no poder veros en plenitud. Me encantaría deciros lo desagradables que me parecéis.-  Volvió a espetar el anciano que al no tener nadie que le hiciese medir sus palabras, se desahogaba del hastío que le producía aquél viaje ante aquellas jóvenes promesas del feudo. – ¡Mi señor! No debería decir esas cosas a unos jóvenes tan amables. Recuerda que le van a cuidar hasta que lleguemos a la reunión. – Exclamó el joven criado del anciano. Era alto y delgado, de cabellos cobrizos y de mirada infantil, evidenciando su corta edad ya que no superaría apenas la veintena. – Escupo sobre aquellos infantes que me deben proteger. He estado rodeado de hombres y mujeres que valdrían quince veces más que estos ultrajes que se hacen llamar shinobis. – Volvió a soltar el anciano incipientes insultos por aquella boca la cual, después de pegar un buen sorbo de su bebida, goteaba con un par de lágrimas de vino.

El viaje no sería un camino de rosas para aquellos jóvenes, eso lo podían dar por descontado nada más verse encerrados en un pequeño cubículo con un anciano tan irrespetuoso como era aquél. Para ese hombre, los niños no eran más que inútiles personitas que debían estar entrenando para convertirse en hombres y mujeres fuertes y no jugando a ser lo que no eran: Personas realmente de provecho. Pero el viaje resultaría largo y agotador, y quizás con el paso del tiempo, aquél anciano ministro de enfadada mirada pudiese cambiar de parecer en algún momento.

{***}

Spoiler:


•Buenas tardes a todos. Soy Taiyo y yo mismo me encargaré de narrar esta parte del examen. No sé si habéis tenido suerte o no, pero intentaré hacer que nos divirtamos todos con este tema, así que me gustaría que también vosotros pusieseis de vuestra parte para hacer un tema digno de ser llamado como examen.

•La situación planteada en bastante fácil y sin mucha complicación. Se ha acordado una reunión en el País del Rayo y vosotros debéis escoltar al ministro de vuestro feudo hasta allí. Viajáis con él en el carro central y desborda cariño y simpatía. Ya veréis como al final le cogéis cariño al hombre, con lo majo que es y lo mucho que os aprecia.

•Agradecería que todos llevaseis puestos links a vuestra ficha y a vuestro perfil para poder hacer cosas acorde a vosotros, conoceros un poco mejor y hacer esto más ameno. Además, deberéis poner al final de vuestros post unos bonitos spoilers donde dejéis vuestros stats, el armamento y todos los datos que se requieren en un tema así, amén de todos los datos requeridos para una pelea si es que se llega hasta tal punto.

•También recordar que tenéis de tiempo para postear hasta el Viernes que viene (15 de Julio). El orden de posteo es libre y podéis ir haciéndolo según lleguéis. También querría preguntaros por si tenéis Skype para poder tener una comunicación más directa y por si tenéis alguna pregunta al respecto de este tema. Como experiencia propia diré que en mi examen de Chuunin tenía un tema con mis compañeros y otro con la narradora, lo que nos facilitó bastante las cosas. Teníamos comunicación directa y amable con ella y además nosotros podíamos tramar y urdir planes oscuros para hacer magia negra- digo para narrar de forma consecuente y en equipo. Mi Skype es Potemking17, así que si queréis tener esta pequeña ayudita por mí que no quede.

Sin nada más que deciros, “alea jacta est”.


Npc´s:
·Anciano


·Joven que le acompaña
Taiyō
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Yuto Uchiha el Dom Jul 10, 2016 1:16 am

El día había amanecido con un clima extraño. Era caluroso pero no especialmente soleado, lo cual hacía que mi sensación del día no fuese muy buena, y aquello me escamaba pues en aquel día iba a comenzaba la misión más importante de todas las que había hecho hasta el momento. Aún no sabía en qué iba a consistir, pero sí que me habían comunicado que estaría junto a un importante miembro del feudo, y aquello ya hacía que el valor de aquello aumentara. Aquella mañana me había levantado temprano, arreglado en un baño público y puesto como vestimenta la ropa que mejor combinaba funcionalidad y elegancia. Así, el resultado final fue una sencilla chaqueta negra, con una camiseta negra debajo, pantalones anchos del mismo tono, y mis botas habituales. El símbolo de los Uchiha lucía grande y llamativo a mis espaldas. Mi cadera estaba adornada por un cinto con una serie de bolsas en ella, cada una de las cuales portaba mi equipamiento. Finalmente, colgado a mi espalda, estaba el fardo de tela roja que ocultaba mi katana. Estaba completamente listo para partir al castillo de mi Daimyo, pero de pronto recordé algo muy importante. El broche final a mi vestimenta: La insignia del león de Hinoarashi. La enganché en mi chaqueta, a la altura del corazón, y ya estaba listo para partir. El camino hacia el castillo fue más rápido de lo que cabía esperar.

Una vez allí la decoración tan impresionante que embadurnaba el castillo entero en el ego de Soichiro, resultaba admirable de una forma que hasta era sobrecaragada. Pero realmente me sentía maravillado con la belleza que se había logrado con la decoración. Si la grandeza que demostraba con eso la redirigiera hacia donde debía... Quizás el feudo iría mucho mejor. Suspiré levemente y observé a mi alrededor, debía encontrar a los consejeros para que me dijeran que debía hacer ahora. No tardé en verlos cerca de una gran puerta, ya los conocía de misiones anteriores, así que simplemente me acerqué, sonriente como siempre y pregunté por qué debía hacer. Me indicaron vagamente que me acercase al carruaje estacionado que había entre otros dos y que los guardias me darían instrucciones. Obedecí sin rechistar ni decir nada, y marché junto a aquellos guardas. Me comentaron que debía entrar al carro que tenía justo delante, el del centro, pero antes debía esperar a los otros ninja que me acompañarían. Alcé una ceja debido a que no sabía que vendrían más personas, pero no dije nada. Mientras venían, me explicaron que la misión consistiría en escoltar al país del rayo a un ministro del feudo para una reunión muy importante. Su protección corría a cargo de todos nosotros, pero no debíamos entrar en conflicto sin razón justificada. Sonreí ante aquello, porque siempre que se decían ese tipo de cosas acababa pasando algo. Cuando finalmente llegaron mis compañeros, reí por lo bajo al reconocerlos. Mis antiguos compañeros de misión, Rei y Kaname, se acercaban a lo lejos. Una vez estuvieron a mi lado, saludé de forma escueta y divertida.

—Hola amigos... Os dije que nos volveríamos a ver—mi sonrisa estaba a medio camino de la alegría y la malicia, pero una malicia sana. Como la típica que tenían los amigos. Me alegraba que fueran ellos mis acompañantes, pues haber hecho una misión juntos anteriormente implicaba poder tener algo de trabajo en equipo mejor que el que se habría tenido con desconocidos. Además, aquella misión se parecía bastante a la que habíamos tenido que hacer en su momento los tres, pero ésta vez el escoltado era mucho más importante, y la misión era crucial. Nada podía salir mal, o sería nefasto para todos. Con un gesto simple, subí al carruaje y me senté, esperando que nuestro protegido llegase y comenzáramos nuestro avance hacia otras tierras. No tardó en entrar en el carruaje el hombre que debíamos proteger. Iba ataviado con largos ropajes de tonos azulados, pelo largo a cual las canas habían devorado hasta convertirlo en blanco níveo, junto a su larga barba de la misma exacta tonalidad. Tenía una expresión constante de mal humor constante en el rostro, y sus ojos de mirada enferma parecían apenas vernos, pero aún así, emitían desprecio hasta nosotros. Se sentó frente a nosotros, aparentemente de mala gana, y nos observó a todos durante un tiempo. En cuanto un chico joven, con aspecto de ser un ayudante de aquel señor, subió al carro, comenzamos el paseo que nos llevaría hasta el lugar de reunión. Durante el camino, el hombre que teníamos ante nosotros nos dedicó unas palabras poco amables al respecto de la impresión que le dábamos. El chico que estaba con él trató de hacerle entrar en razón, pero los ancianos siempre han sido testarudos. Había que ser amables con él aunque no insultase, pues era un alto cargo y nuestro protegido. Debíamos ser educados con él. Yo tenía una respuesta simple y cortés ante lo que el hombre estaba diciendo.

—No se preocupe señor, seremos jóvenes pero sabemos lo que hacemos. Sé que mis palabras probablemente no sirvan para que cambie de idea, así que espero que mis acciones acaben por demostrarlo—dije con una sonrisa, aunque ante su afirmación de estar algo ciego no sabía si sería capaz de ver aquello. Giré mi mirada hacia el exterior. Me preguntaba que nos depararía aquel viaje.

Estadísticas:

Stats:

Ninjutsu: 7
Taijutsu: 10
Genjutsu: 7
Velocidad: 10
Resistencia: 10
Fuerza: 10

Arte rápido: Velocidad +2
Arte del filo elemental: Ninjutsu +2


Equipo:

4 Sellos explosivos
10 Shuriken
10 Kunai
Arma creada: Ken no henkō (haced click en el nombre del arma para ir a su descripción)
Hilos de alambre.

Ficha y perfíl en la firma
off:

Siento si el post se hizo largo, resumir introducciones siempre es difícil. Espero que todo vaya guay :D Por cierto, Taiyo, te agregué a Skype n.n
Yuto Uchiha
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Rei Ogami el Lun Jul 11, 2016 12:27 am

Una camiseta color negra, pantalones angostos del mismo tono, botas ninjas y un chaleco ninja verde obscuro que iva por encima de la camiseta erá la vestimenta que llevaba en aquella mañana de clima frio pero, con el sol posando hay en el cielo en su máximo esplendor. Me encontraba en una caminata con rumbo hacia el Castillo de Katsumoto ya que minutos antes un joven había interrumpido mi sueño entregandome una carta y con el aviso que la leyera de inmediato. La leí con total atención pero aún con un poco de sueño debido al momento, en cuanto terminé fuí directo a emprender mi marcha. Según habia leído el ministro del feudo Hinoarashi realizaría un viaje hasta el País del Rayo y como se podría de imaginar esto ameritaba la máxima seguridad posible para el ministro por lo que yo junto a otros dos Genins de nombres que aún no conocía fuimos especialmente elegidos para brindarle la mayor protección posible. Sin dudas esta eran la misión más importantes que habia recibido hasta el momento y estabá seguro que marcaría un antes y un después dentro de mi camino como Shinobi lo que significaba que tenía que dar todo mi esfuerzo y plasmar mis habilidades en caso de ser necesarias.

Como era de costumbre mi marioneta Shinigami se encontraba atada a mi espalda cubierta por una capa de vendajes que la hacia más cómoda para transportar y viajar a largas distancias, también en mi mano derecha se encontraba una cadena sujeta al dedo anular y que se hacía completamente visible para los ojos curiosos de los aldeanos y cualquiera que se detuviera a mirarla. Esta arma la habia adquirido recientemente y la utilizaría en caso de ser necesario. No tardé mucho en llegar al castillo y ver la agobiante cantidad de decorado que adornaba todo el exterior del castillo lo que me pareció ridículo además de innecesario pero luego recordé el tipo de personalidad que poseía el Daimyo Soichiro y seguí sin más remedio mi camino. No paso mucho tiempo en encontrame con tres carruajes prácticamente idénticos y suponer que se trataba de una estrategia pensaba por los guardias para despitar a quien se atreva atacarnos durante el viaje.

Un guardia al ver mi llegada me dió la señal para que suba a uno de los carruajes que se encontraba entre medio de otros dos, caminé con cierta lentitud hacia la carroza indicada y la abrí para observar con sorpresa que dentro de aquel pequeño cubículo ya se encontraba un reciente compañero de misión además de una silueta femenina que reconocí en cuanto se iva acercando más al carruaje — Otra vez ustedes — dijé en tono de suspiro y procedí a sentarme en un extremo del cubículo. Ahora tan sólo faltaba el hombre al cual debíamos proteger que no tardó en llegar a los pocos minutos. Se trataba de un anciano de cabellos blanquecinos y una voluminosa barba del mismo tono acompañado de un joven de pelo medio rojizo, el anciano ya desde entrada posea una expresión sería y mal humorada. En cuanto el viaje comenzó el anciano utilizó una forma bastante sutil de decirnos que los tres éramos poco competentes para este trabajo a lo que respondí de la forma más respetuosa posible mientras trataba de disimular la vena que yacía sobre mi frente — Puede estar tranquilo nosotros nos ocuparemos de que nadie le ponga un dedo encima — dijé cerrando los ojos y dando una falsa sonrisa de amabilidad que llegaba de oreja a oreja. Desde un principio el viaje aparentaba ser gotador y cansino pero todo esto confirmado y aumento el doble después de conocer a aquel anciano por lo que sólo me dediqué a dar un suspiro y mantener mis brazos cruzados durante el transcuso del viaje.


Equipamiento - Stats:

Stats:
• Ninjutsu: 5
• Taijutsu: 4
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 8
• Resistencia: 5
• Fuerza: 5

Arte Rápido - Arte Certero

Armas:
10 Senbons
5 Shurikens
5 Kunais
Marioneta Shinigami
Cadena del Juicio
Rei Ogami
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Kaname Arashi el Mar Jul 12, 2016 4:39 pm

¿Cuántos días habían pasado desde sus días en el país de la tierra? No tenía mucha idea sobre ello, pero por alguna razón, sus pasos la habían llevado de nuevo a la aldea y tras un rápido recorrido por las calles, ver que todo seguía igual sacaba dela chica una leve sonrisa. ¿Por qué sucedía aquello? Quizá solo era la sensación de haber vuelto. Pero no pasó mucho tiempo antes de que su abuela se acercara a ella y con cara de intranquilidad le diera una nueva misión a la que debía partir nuevamente. –Lo lamento pequeña, pero esta es la vida que decidiste elegir… La senda que elegiste caminar… Debes irte ahora, tus compañeros te esperan- las palabras de la anciana, como siempre, sabías, pero tranquilas y reconfortantes, no lograban del todo dar alivio al corazón de quien recibía la orden de volver a partir. –Así es…- dijo seca antes de despedirse con un cálido abrazo y marcharse al punto de encuentro asignado para aquella misión.

Se encaminó hasta el sitio indicado tan rápido como pudo, no sin antes empacar sus cosas y prepararse lo más rápido posible para ingresas a las líneas de aquella misión. Sentía que por la forma en que se orquestaban las cosas, era una misión diferente a las demás. No sabía cómo ni por qué, pero además de toda aquella tensión mientras veía a lo lejos los carros encargados de llevar al importante sujeto al país del Rayo, la chica experimentaba un miedo fascinante en todo aquello. Quizá era el deseo de volver a sentirse dentro de algo tan grande como el escoltar a tan importante sujeto.

El día estaba nublado, el frío podía sentirse por todo el lugar, el rocío había parecido mojar levemente las armaduras de las personas que estaba allí con sus armaduras. Kaname por su parte solo ajustó un poco su cinta ninja y se dignó a acercarse. Pensó que conocería compañeros nuevos, pero se sorprendió al ver que, entre los presentes, dos de sus antiguos compañeros de misión estaban presentes: Rei y Yuto. Se les acercó de inmediato con el fin de saludarles y saber cómo era que estaban, de nuevo, en la misma misión.

La chica sintió el frío recorrer su cuerpo, su pantalón roto como de costumbre permitía que todo su cuerpo se helaba, pero al tiempo, se endurecía y se preparaba para lo que viniera. –Hola de nuevo… aquí estamos de nuevo- dijo a Yuto, quien inicialmente había roto el silencio al verse los tres. –Parece que no te hace gracia vernos Rei- sonrió Kaname –Por cierto… ¿han visto todo esto? - alzó una ceja refiriéndose a todo el blindaje que tenía aquella división –Esta vez es diferente, puedo sentirlo…- luego, sus oídos parecieron escuchar balbuceos sobre quién era el sujeto que debían proteger.

Partió el primer carromato y en el acto, Kaname se ubicó en el segundo, junto al ministro y a sus compañeros, en donde sabía que debía estar. Todo parecía estar protegido, pero sentía que era demasiado obvio aquella vista estratégica. Pensó en ello antes de que el anciano irrumpiera con sus primeras palabras. No había sido cortés, pero quien le acompañaba trataba de ver lo mejor de todo aquello. Luego de esto, los chicos y compañeros de la chica habían decidido mostrar su posición respecto al tema. Kaname solo guardó silencio y se enfocó luego en el joven criado del anciano.

No puso cuidados a los berrinches del viejo, quizá la edad era la causante de todo aquello. Ver a jóvenes errar y morir en batalla seguro no era algo fácil y mucho menos si había tenido hijos inmersos en el campo de batalla que ahora solo vivían en sus recuerdos. Lo entendió y prefirió entrar en materia –Yo no diré que podemos o no hacer… al momento de estar frente a la adversidad, juzgará usted mismo Lord ministro- hizo una breve pausa, lo necesariamente corta para que el anciano no pudiera dirigirle una sola palabra- Ahora, entrando en materia y teniéndolos a ustedes dos aquí, quisiera me respondieran algunas preguntas- El semblante de la chica era seguro, fuerte, y hasta tranquilo –¿Quienes se encuentran liderando la expedición y que tipo de planes tienen previstos en caso de eventualidades?- acotó –Esto, lo pregunto por qué no queremos ser los desorientados y quienes rompan filas en caso de que tengan una estrategia armada.- esperó paciente la respuesta del Ministro o del criado, no importaba siempre y cuando sus dudas fueran solventadas.

Sus compañeros debían saberlo, aquella misión proponía cosas diferentes a la anterior. Debían seguir algunas reglas y no podrían, al menos por el momento, proponer que las cosas se hicieras de una u otra forma debido a que ya debían estar tranzadas a manera de planes. Solo restaba escucharlos con detalle y preguntar incluso quiénes eran los enemigos del viejo para saber a qué se atenían. El viaje había iniciado y Kaname estaba lista.


Stats:
Stats:
• 7 Ninjutsu
• 3 Taijutsu
• 1 Genjutsu
• 6 Velocidad
• 8 Resistencia
• 4 Fuerza

Inventario:
INVENTARIO ARMAS
• Hilos de alambre. (Infinitos)
• Kunais. (Infinitos)
• Shurikens. (Infinitos)
• Sellos Explosivos. (x4 Unidades)

INVENTARIO MÉDICO
• Tejo Negro. 6
• Laeta - Laetus Iris. 4
Kaname Arashi
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Taiyō el Dom Jul 17, 2016 10:27 pm

La mañana avanzaba impertérrita como siempre, a paso lento pero inexorable. Poco a poco, el Sol había comenzado a moverse a su paso habitual y poco a poco el camino se iba haciendo más visible, dejando la penumbra de la noche a un lado. El frío mortecino de la mañana comenzaba a intentar escaparse de la superficie de la tierra, más el cielo cada vez daba menos respiro a los viajeros ya que no dejaba de encapotarse. En un principio apenas se podía notar debido a la penumbra existente en el primer bosque que cruzaron, pero cuando comenzaron a salir de él y las copas de los árboles ya no escudriñaban el cielo, todo el mundo se pudo dar cuenta de que el cielo cada vez estaba más negro y que esas nubes pronto querrían descargar todo su contenido sobre aquella zona, sin ningún tipo de intención más allá de mojar y entorpecer la vista a aquellos viajeros que poca suerte parecían tener.

El paseo por el bosque no fue nada del otro mundo, y aunque al grupo de vanguardia le resultó arduo complicado mandar ojeadores para mirar el posiciones avanzadas si había peligro, no fue nada peligroso para nadie. Quizás para los animales que se asustaron por el ruido fue algo extraño, pero nadie en los carruajes parecía exaltado por algún peligro que les pudiese acaecer entre aquellos frondosos y robustos árboles.

Sin embargo, no todo podía ser paz y tranquilidad como ocurría fuera del segundo carruaje, ya que en su interior viaja el ministro de Hinoarashi. Cada vez que alguno de los muchachos osaba abrir la boca, el anciano ministro de nombre Kidate, no podía evitar sentir nauseas. Arqueaba las cejas y miraba a los jóvenes incrédulo. - ¿Acaso unos niños así van a protegerme en caso de peligro? Espero llegar cuanto antes mejor, esto es como meterse en la boca del lobo. – Pensó el hombre, que no quería seguir derrochando  saliva para recordar a aquellos shinobis que no eran más que bebés llorones. Sin embargo, y aunque no estaba dispuesto a seguir intercambiando palabras con aquellos jóvenes tan capaces como el adulto más hábil, se vio obligado a intervenir cuando la muchacha de nombre Kaname hizo varias preguntas. -¿Cómo osas preguntar eso? A ti te han encargado protegerme a mí, al gran ministro Kidate. No tienes que saber más ni menos.- Esgrimió el anciano muy enfadado mientras se pegaba otro sorbo bastante grande a su pellejo de licor. – Desde que entraste en este carruaje tu misión y tu vida están ligadas. Debes morir por protegerme si es necesario. Haceos a la idea de que no sois más que mi seguridad, no tenéis ni tendréis mayor cometido que eso. – Espetó el anciano que a los pocos minutos terminó por dormirse, momento que aprovechó su criado para disculparse con los shinobis. – Lo siento mucho chicos, de veras. Él no siempre es así, pero es que está acostumbrado a estar custodiado por shinobis de renombre, gente con reputación. Siento ser yo el que os lo diga, pero aún sois demasiado jóvenes para que él os reconozca como personas fuertes. Lo siento.- Se disculpó el muchacho de rojizos cabellos mientras, con un trapo, limpiaba una daga que luego se colocaría en la parte izquierda de su cintura, enfundada en una vaina de piel bastante desgastada.

Lejos de allí, a bastante metros tras el tercer carruaje y sin ya posibilidad más que de ver la estela de polvo que dejaban tras de sí, dos figuras humanas emergieron en el camino. -Hmm, parece que hay movimiento en el bosque.- Comentó un hombre de aspecto pobre y un tanto desaliñado. Iba vestido con pieles y portaba una espada atada a la espalda con tiras de cuero oscurecidas por la suciedad que llevaban. –Y parecen llevar comida. Y diversión, eso seguro que también lo portan con ellos.- Comentó otro más bajo que el anterior, con el pelo mucho más largo y con varias cuchillas atadas a lo largo del cuerpo. – Esto se lo debemos comentar al líder- Comentó el primero de ellos mientras se rascaba la cabeza, para después los dos reírse maliciosamente.

El viaje continuó sin mayores peligros que cuando se encontraron con una manada de lobos que fue rápidamente espantada por el primer carruaje. El camino seguía siendo de tierra en todo momento, o hasta en ocasiones de barro, y el día seguía avanzando por lo que seguramente dentro de poco pararían para almorzar y tomar un ligero tentempié que les llenase el estómago y permitiese a todos los que viajaban allí, poder aguantar el largo trayecto que les esperaba. Sin embargo, el camino se estrechaba y tendrían que cruzar un acantilado si no querían tener que viajar rodeando una pequeña montaña situada casi en la mitad de su camino. No era nada del otro mundo, pero deberían separarse y cruzar separados. El camino era muy pequeño y apenas entraba un carruaje, además de que la piedra no parecía muy segura para poder cruzarla todos a la vez. De ese modo, se decidió que una vez que uno de los carruajes llegara al otro lado, harían sonar una corneta para avisar al siguiente que pasase. No parecía haber nada peligroso a ningún lado del camino, salvo a la derecha que había un acantilado de gran altitud, por lo que habría que tener cuidado de no caer al vacío.

El primer carruaje cruzó el camino y se perdió en bordeándolo, por lo que nadie supo de él hasta que no se escuchó el sonido de aquél cuerno. Era un sonido grave, como augurando algo que no parecía ser bueno. Sin embargo, aquella había sido la señal pactada y la carroza que portaba al ministro siguió su camino. Aquél hombre seguía durmiendo y su criado le había colocado de forma que no le doliese el cuerpo una vez se despertase, tumbándolo y colocando cojines por doquier. – Parece que ha cogido con ganas el sueño. – Comentó el criado con una sonrisa que pronto se vio sumida en el olvido al parase el carruaje sin previo aviso. Una figura cubierta de pieles entorpecía el camino y no pareció inmutarse por las palabras de los caballeros montados que viajaban entorno a la carroza. Aquella figura alzó la vista, movió sus manos perfilando las manos con gestos parecidos a los de los sellos y de golpe, la tierra comenzó a transformarse en un lodo tan potente, que hizo que la carroza se perfilase tanto hacia su lado derecho, que las ruedas fallaron y esta se precipitó por su derecha y cayó por el acantilado. Una vez la figura del transporté se perdió de vista, aquella persona cubierta de pieles sacó unas espadas de su espalda y acabó tan pronto con la vida de aquellos caballeros montados que no se dieron cuenta de qué les había ocurrido en aquél paso. Lo peor sin duda alguna era el hecho de que, donde les habían atacado, era un punto en el cual no podían haber sido vistos ni desde la primera carroza ni desde la tercera por lo que ambos aguardarían a verles llegar por un lado o a escuchar el cuerno que les augurase que habían llegado bien. Más eso no llegaría a ocurrir así.

Por suerte o por desgracia, el acantilado describía curvas cuasi imposibles en su orografía por lo que el impacto se vio menguado en su totalidad. Más sin embargo, el medio de transporte quedó destrozado por el impacto y sus ocupantes, cayeron despedidos de su interior. Aquél hombre que conducía el carruaje vio su muerte apenas tocaron el suelo, más el resto de la expedición pareció sobrevivir al impacto. Seguramente tendrían heridas y  magulladuras, eso el que tuviera más suerte, pero lo que era evidente era que habían caído bastante alejados unos de otros y que estaban completamente rodeados por una frondosa arboleado y por una especie de tribu de personas cubiertas por pieles. El frente, a unos quince metros de los restos del carromato, había caído el joven Yuto a los pies de un hombre de más de dos metros de altura. Vestía con pieles sobre los hombros, un taparrabos y botas de idéntico material. Además de aquello, en su cintura llevaba ceñidas una espada y un hacha. Sus ojos eran prácticamente blancos y su apariencia parecía distar de la de un ser humano, pero aun así, parecía hablar como uno. - ¡Muchachos!- Gritó aquél hombre con voz ronca. - ¡Vamos a divertirnos! – Exclamó a la vez que tras él aparecían una serie de hombres y mujeres, todos ataviados con pieles y empuñando armas de filo, los cuales rodearon al joven.  Por otro lado, el criado del ministro parecía estar inconsciente, más los dos jóvenes acompañantes que restaban en el carruaje parecían seguir con vida, aunque seguramente querrían haber muerto en aquella caída. Cuando osaran alzar la mirada, se verían rodeados de hombres y mujeres vestidos con pieles, con las caras desencajadas por pura diversión al ver a sus presas y armas con espadas, hachas, dagas y demás armas blancas.

Pero, ¿Y el ministro? Aquél hombre había estado durmiendo casi todo el camino, y cuando se despeñaron por aquél barranco, quedó inconsciente y ahora yacía sobre el hombro de un hombre que ya caminaba en dirección contraria, pero como entre él y los muchachos había una gran cantidad de gente armada, había que hacerse paso luchando ya que de otra forma sería un suicidio bastante serio.

[Parte de Yuto]

El hombre de aspecto simiesco sonrió y levantó un brazo señalando al joven para que cinco salvajes se lanzaran en contra del muchacho de oscuros cabellos. Estaba completamente rodeado y aquellos salvajes no tardaron mucho tiempo en abalanzarse contra él y emprenderla a golpes y cortes por doquier. – Ja ja ja. – Rió aquél hombre de aspecto imponente mientras se daba la vuelta  y se marchaba del lugar, en dirección al bosque.

[Parte de Rei y Kaname]

Por su parte, los dos muchachos no lo tendrían más fácil que el otro joven ya que también estaban rodeados por una gran muchedumbre furiosa y con ganas bastante evidentes de gresca. Sin embargo, y cuando ya todos los salvajes parecían estar en posición de querer lanzarse al ataque, una mujer se hizo paso entre ellos, y con una seriedad inusitada para una persona de su avanzada edad, alzó un bastón que brilló con fulgor. Coreó unas palabras en un idioma exótico y volvió a sonreír.

Enemigos:
·Yuto tiene en contra 5 salvajes armados. Ninjutsu y Genjutsu: 0 - Velocidad 5 - Taijutsu 5 - Resistencia 6 Fuerza-8

Zodd.
Spoiler:



Rango: Equivalente a Chunin. Especialista Kenjutsu. Elemento Doton.

Taijutsu: 15
Ninjutsu: 10
Genjutsu: 11
Velocidad: 8
Fuerza: 15
Resistencia: 13

·Rei y Kaname se enfrentan a 15 salvajes armados. Ninjutsu y Genjutsu: 0 - El resto de stats a 5.

Anciana bruja:
Spoiler:

Rango equivalente a Chunin. Especialista en Genjutsu. Elemento Katon.

Taijutsu: 5
Ninjutsu: 12
Genjutsu: 15
Velocidad: 3
Fuerza: 2
Resistencia: 6

Jutsu oculto x1


Off:
· Buenas noches a todos, ¿Cómo estáis? Disculpad la tardanza, estos días he estado liado con asuntos personales y me he puesto a escribir cuando he tenido tiempo.

·Veo que todos lo habéis hecho muy bien: Con los enlaces pertinentes y dando la información requerida. Además, lo habéis hecho en un tiempo récord y eso, aunque creáis que no, es difícil de ver. Como he tardado esta vez más en postear, tenéis hasta el Domingo que viene a las 23:59:59 (Hora Peninsular. España).

·Como veis, estáis completamente rodeados y además vuestros enemigos son...¿Cómo decirlo? ... ¿Insultantes? Ahí está la gracia para demostrar la pericia necesaria para ascender de rango. Además, para ganar una guerra no hay que vencer en todas las batallas.

·Mucho ánimo y que la suerte os acompañe~
Taiyō
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Yuto Uchiha el Mar Jul 19, 2016 6:09 pm

El día seguía su pesado avance con desesperante lentitud.  Los viajes en carro siempre me habían parecido sumamente aburridos, no podía negar que eran cómodos, pero eran altamente tediosos. No había sensación comparable a avanzar por los lugares a la carrera, atravesando los bosques a saltos de rama en rama, el viento golpeando en el rostro... Mil veces mejor que recorrerlo en un vehículo. E incluso a veces, la soledad de aquellos viajes era un alivio inmenso, comparado a compañías poco agradables. Sabía de sobra que aquel hombre era nuestra misión, y que tendríamos que ajustarnos a ello nos gustase o no. Pero la hosca forma de ser de aquel hombre era bastante irritante, pero mantener la compostura y el temple eran temas de vital importancia, por lo tanto, tras mi intervención hacía no sabía ya cuanto tiempo, permanecía en silencio, fijando mi vista en todo aquello que pudiera observar a mi alrededor. Un conocimiento de la situación nunca estaba de más cuando se trataba de proteger a alguien.

En el exterior, las nubes cubrían de sombra el paisaje de forma intermitente, y en ocasiones parecía que una tormenta fuese a caer sobre nuestras cabezas. Fue entonces cuando se me ocurrió la curiosa idea de que si el país era conocido como “País del Rayo”, era posible que fuese dado a las tormentas. Aunque por otro lado, en el país del fuego  tampoco es que hubiera fuego como tal, había más bien bosques a montones. Aún así, el cielo se ennegrecía cada vez más, y eso no era un buen augurio. De vuelta al interior del carruaje, aquel hombre, que había dicho llamarse Kidate, seguía quejándose de la situación de aquel momento. Ante la pregunta que hizo Kaname, el anciano contestó como yo esperaba. Éramos unos simples y jóvenes genin al cargo de la seguridad de un hombre. Aquella era la misión, y como rangos menores era todo lo que debíamos saber. No era una respuesta inesperada en absoluto, era de esperar, por aquella misma razón no había querido cuestionar nada. Aunque estaba claro que no había sido contestada de forma amable, pero aquello, teniendo en cuenta el temperamento del ministro, era de esperar también. Poco después de aquello, Kidate se quedó dormido, momento que aprovechó aquel joven para explicarnos el motivo por el que aquel hombre tan importante actuaba como lo hacía. Sonreí ligeramente ante la disculpa y simplemente asentí. Imaginaba lo que debía de ser para aquel hombre el ser guiado por nosotros, pero realmente no me importaba que no confiase en nosotros mientras no nos dificultara aún más la tarea de defenderlo.

El resto del viaje fluyó con normalidad. El chico acomodó con cojines al ministro mientras avanzaban, y no pasó nada demasiado emocionante hasta que llegaron a un punto por el que iba a ser difícil pasar. Un guardia asomó por entre los cortinajes del carruaje y nos comentó el plan a seguir para pasar por aquel lugar. Asentí simplemente ante sus palabras y esperé a que todo saliera según lo planeado, pero como no podía ser de otra manera, salió mal. Tras una frase del chico, el carruaje se paró. Fruncí el ceño al notarlo y me dirigí hacia las cortinas para observar lo que sucedía, pero no me dio tiempo. El transporte se tambaleó, y no tardó apenas en despeñarse por el acantilado. Todos los integrantes del vehículo volaron en su interior. Traté de alcanzar al ministro para al menos tenerlo defendido, pero la gravedad cero producida por la precipitación hacia el vacío, me hizo golpearme la cabeza fuertemente contra el  tejado de madera del carro y quedar inconsciente en el acto, con los gritos de los demás resonando en mis oídos antes de caer.

Al abrir los ojos, sentía que mi cuerpo ardía. Estaba totalmente entumecido y el dolor embotaba ligeramente mi mente. Me levanté lo más deprisa que mi cuerpo me permitía, aunque mi visión estaba ligeramente borrosa. Tanteé ligeramente cada parte de mi cuerpo para encontrar alguna herida grave. Al parecer, no tenía nada roto. Simplemente arañazos y golpes, que si bien dolían bastante, no pasaban de simples contusiones. Miré hacia el cielo mientras mis ojos recuperaban poco a poco la visión, y pude ver un árbol con ramas hechas añicos. Había tenido suerte de frenar la caída con el árbol. Un sonido estridente me despertó de mi ensimismamiento. Ante mi, tenía a un hombre enorme, de características que parecían haber salido de la unión de un orangután y un ser humano, y con una voz potente que intimidaba de sólo oírla. No tardé en verme rodeado por otros guerreros, ataviados de la misma forma salvaje y semidesnuda. Parecía una tribu de aquellas en las que había visto en libros y artes diversos. Me encontraba sólo en un círculo de personas con claras intenciones hostiles, pero había algo que aún me escamaba. ¿Dónde estaría el ministro? Nuestro deber era protegerle, y la misión siempre primaba sobre la vida de un ninja. La respuesta me llegó enseguida, mientras miraba por los alrededores, al ver a uno de aquellos tipos vestidos de piel llevando a nuestro protegido al hombro, en a saber qué dirección. Antes de poder siquiera plantearme salir tras él, una orden de aquel simio bastó para que se lanzaran sobre mi cinco de ellos, todos armados, mientras él se marchaba en otra dirección, entre risas. Me sentí abrumado en un instante. Cuando sólo podía pensar en que debía alcanzar al ministro para ponerlo a salvo, me atacaron sin pestañear. Me lancé yo también, con la máxima velocidad de la que era capaz, hacia el más alejado de mi, para que los otros tardasen en alcanzarme. Desenvainé mi arma, lancé un tajo al tipo y volví a envainar mi arma, en un parpadeo. El arte rápido que había aprendido hacía tanto tiempo nunca me había parecido tan bello como en aquel momento. Sabía que la herida que le había hecho no era demasiado profunda, pero confiaba en que la sorpresa, el desequilibrio y el dolor sirvieran para distraerle y poder enfrentar a los demás enemigos que se lanzaban hacia mi. No podía encargarme de todos uno a uno si pretendía perseguir al ministro y su captor, así que antes de que llegaran, aprovechando que todos venían de la misma dirección, pegué a uno de mis kunai un sello explosivo y lo lancé hacia delante, justo antes de que llegaran a ese punto. Retrocedí de un salto justo cuando el sello estalló, aprovechando rápidamente la nube de polvo y humo que se había levantado para escabullirme a toda prisa y marchar tras la pista del ministro.

Aprovechando la gran velocidad que me caracterizaba, corrí en la dirección hacia la que había marchado el salvaje que cargaba a nuestra misión, aunque sonara cruel llamarlo así. Esperaba que Kaname y Rei pudieran salir indemnes de la situación en la que estuvieran. Sabía que eran fuertes, y confiaba en que pronto pudieran alcanzarme, pero no estaba igual de convencido que de la seguridad del ministro. Mientras corría en persecución, repasaba mentalmente las acciones que acababa de realizar, pues llevaba la cuenta de mi equipamiento para no quedarme sorprendido si trataba de utilizar algo de lo que ya no tenía existencias y me encontraba en la tesitura de tener que actuar sin ello. “Un kunai y un sello menos. Quedan nueve kunais y tres sellos”. Al menos no había gastado apenas chakra en aquel encuentro, esperaba no tener que llegar al punto de quedarme sin recursos. Pero acabé por desviar aquellos pensamientos por el momento, oía pasos más adelante, esperaba estar alcanzando ya a Kidate, o estaría en un problema serio como pasase demasiado tiempo.

Estadísticas:

Stats:

Ninjutsu: 7
Taijutsu: 10
Genjutsu: 7
Velocidad: 10
Resistencia: 10
Fuerza: 10

Arte rápido: Velocidad +2
Arte del filo elemental: Ninjutsu +2


Equipo:

4-1=3 Sellos explosivos
10 Shuriken
10-1=9 Kunai
Arma creada: Ken no henkō (haced click en el nombre del arma para ir a su descripción)
Hilos de alambre.

Ficha y perfíl en la firma

Técnicas utilizadas:

Arte rápido.
Guerreros que dominan la velocidad de sus movimientos mejor que cualquiera. Este es el estilo de combate más rápido en el mundo y uno de los más letales en cuanto al Kenjutsu se refiere. Su combate consiste en el uso rápido del arma, ataque feroz y la limpieza de su hoja en un simple movimiento.
✘ Espadas. Desvaine rápido.
✘ Armas de asta punzantes -lanzas, tridentes, etc-. Rápida estocada.
✘ Cualquier arma ligera.

Los especialistas que eligen este estilo, obtienen dos puntos en el stats de velocidad. El aumento se llevará a cabo sin importa si este stats está completo. Es decir, un gennin de esta especialidad si llega a tener 10 puntos en velocidad, en realidad tendrá 12 puntos gracias a esta habilidad, y un chunnin con esta habilidad tendrá 17 puntos en vez de 15.


Última edición por Yuto Uchiha el Mar Jul 19, 2016 6:10 pm, editado 1 vez (Razón : Añadir enlace del arma)
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Kaname Arashi el Jue Jul 21, 2016 6:37 pm

No era que saliera mucho de su casa, pero el último viaje en el país de la tierra le había enseñado a la chica de cabello morado a querer lo propio. El camino a ratos parecía aclararse, pero era evidente que no sería del todo un camino fácil. Lo sabía por lo mal que se movían los carromatos que lograba visar desde donde estaba, el segundo, que se movía con fuerza al tomar una u otra forma rocosa que le hiciera tambalear. Llegaba incluso a sentirse mareada; por esto, quizá era que prefería siempre ir por fuera del vehículo. En misiones pasadas, incluso en la que tuvo con Yuto y Rei antes, había experimentado lo que era todo aquello de ir con los sentidos listos y pudiendo ver en tiempo real todo lo que pudiera presentarse en el viaje.

Además de eso, Kidate, el sujeto que debían cuidar con todas sus fuerzas, no parecía una persona amable. Kaname era consciente de ello y por lo mismo, ante cada balbuceo de este, prefirió callar no siendo su forma normal de hacer las cosas. Esta vez era diferente, la chica tenía vivencias que parecían haberle aportado la madurez necesaria para sobrellevar aquello. Suspiró convencida de que tendría en algún momento que dejar salir todo aquello que se estaba tragando. Sabía que, por mucho que estuviera de acuerdo con los lemas ninja, en muchas ocasiones lo mejor era rendirse y que esta misión, por lo arriesgada e importante que era, podía ser menester de acciones como esas. “¿Rendirse?” pensó en aquel momento posando su vista al frente y viendo al viejo dormirse. “No es una de mis opciones…” se respondió a pesar de lo mal que pudiera salir todo.

Sin embargo, sus pensamientos no dejaban de volcarse en las respuestas del viejo y ahora, en lo que les había dicho el chico que parecía ser el criado del anciano. –Es cierto… somos unos niños, pero no veo del todo correcto que se nos juzgue sin haber medido, con la vara correcta, nuestras habilidades- dijo tranquila y aprovechando que aquel bulto de huesos con carne y pelos blancos se había quedado profunda en sueño. –No tienes que disculparte… creo que los tres entendemos lo que piensan y esperamos no defraudar la confianza que el Feudal puso en nosotros…- acotó antes de sonreír levemente a los presentes y terminar por borrar la mueca de su cara al ver al viejo.

No sabía cómo expresarlo, pero en el fondo sentía que personas como esa no debían liderar el mundo y al tiempo, se enfocaba en que debía ser así para poder construir lo que algunos llamaban paz. Trató de relajarse, el viaje estaba siendo en parte incómodo, sin contratiempo, sin planes, dejando toda la diversión y la emoción de lado, Kaname empezaba a impacientarse. Estar en un lugar encerrada no es que le vinera de buena gana y mucho menos quedarse encerrada en sus propios pensamientos pensando siempre en los posibles riesgos y en la mejor estrategia. No podía estar tranquila. Suspiraba una y otra vez, con aquel presentimiento de que las cosas pronto podrían ponerse de un color diferente, ¿rojo, tal vez?

El carromato seguí moviéndose mientras el curso del día avanzaba. Pronto y aun mientras el viejo dormía, había llegado el momento de comer algo. Kaname recibió lo que le dieron con agrado y hasta completó con algún tipo de bebida que había traído como adición a su equipo. El almuerzo, o tentempié, como quisiera llamárselo, había estado bien. Pronto debían seguir con el viaje, así que se acomodó nuevamente donde debía no sin antes sacar un shuriken que insertaría en su dedo índice dela derecha con el fin de distraerse y jugar con él a la par que sus piernas empezaban a moverse, de nuevo, como síntoma de estrés.

No pasó mucho tiempo, o al menos eso sintió la chica, cuando las carrosas parecían detenerse ante una adversidad mayor que la de los lobos que el primer carromato había logrado detener sin contratiempos y mayores esfuerzos. Todo indicaba que se transaría un pan que les permitiera pasar, carromato por carromato, por aquel acantilado. Consistía en que uno a uno, los carromatos irían pasando y al estar a salvo del lado opuesto al que se encontraban, sonarían una corneta que propondría el avance del carromato siguiente. Kaname, en aquel instante arqueó una ceja y suspiró en señal de descontento y de inmediato lo hizo saber –¿Qué no serán esas cornetas con enorme sonido capaces de avisar, en caso de tener enemigos al asecho, las que den nuestra ubicación? - estaba dicho, no estaba de acuerdo y para aquello habría propuesto mil y una forma de avisar sin llamar la atención, así se retrasaran un poco más. Aun así, sabía que solo lo sabrían sus compañeros y el criado de Kidate, puesto que en menos de lo que pudieran conversarlo, la decisión estaba tomada y la primera carrosa había emprendido camino.

Shuriken en mano, con el pasar de los minutos, todo indicaba el descontento de Kaname ir en aumento. Estaba realmente desesperada por todo aquello. ¿Qué era aquel sentimiento de angustia? ¿Los demás lo sentían como ella? No podía librarse de todo aquello, así que el shuriken pareció moverse de forma más rápida y tosca. Pocos minutos después, el estridente sonido de la corneta del primer carromato había sonado esperando que en carruaje del ministro se pusiera en marcha. Así fue, sin embargo, a mitad de camino, en donde posiblemente ninguna de las dos carrosas, la primera y la tercera, pudieran verles, se habían detenido. - ¿Qué? - dijo Kaname para sí misma posando sus ojos al frente y ver la extraña figura, mientras el chico, criado del ministro de pusiera de pies en la mitad del carromato.

En aquel momento, su instinto se había confirmado y en adelante, solo restaba hacerlo todo sin poder esbozar un plan. Siempre había sido más complicado así, pero si era lo que tocaba vivir, entonces debía afrontarlo de la mejor manera. Mas no hubo tiempo de reaccionar, ni siquiera de intercambiar miradas con sus compañeros, cuando la carrosa había empezado a moverse hacia el lado que se suponía se encontraba el acantilado. Fuerte golpes y revolcones habían sufrido, pero kaname, aferrada a su asiento había evitado innumerables golpes, pero no del todo quedaría ilesa. El shuriken de su mano derecha haría una mala pasada, debido a que al caer había buscado forma de caer a escasos centímetros de ella rozándole el brazo izquierdo de forma sutil y dejando de inmediato la marca de su primera batalla. Sentiría dolor allí cuando fuera menester.

Su cuerpo dolía,trató de pararse como pudo, lentamente y luego de esto, tragar saliva y ver como árboles y demás personas empezaban a rodearle. Acto seguido, tomó de nuevo el shuriken con el que había jugado todo el tiempo y empezó a mirar a cada una de aquellas personas, al tiempo que lograba ubicar a sus compañeros, Rei a su lado y Yuto a unos cuantos metros. Esta vez las cosas estaban bastante “rojas”. No eran solo tres enemigos, sino unos diez y siete o diez y ocho para ellos y ni idea de cuantos rodeaban a Yuto. Kaname había podido deducir eso sin saber incluso si estaba o no en lo cierto. Aun así, lo mejor que podía hacer era prepararse para un fuerte enfrentamiento y en el peor de los casos a hacer uso de habilidades que nunca había usado.

Era tensionante –Rei… - dijo por lo bajo- no saldremos fácil de esta- sonrió tímidamente, antes de que una anciana saliera de entre los que les rodeaban y dijera algunas palabras en idioma extraño ¿acaso estaba en contra, iba a salvarlos, a interceder por ellos? ¿o eran aquellas palabras su sentencia de muerte para los viajeros? Kaname de igual forma sonrió y sintió el dolor en su brazo en aquel momento, pero podía sentirlo, así como sentía la adrenalina de todo aquello, a pesar de que la cortada había sido poco profunda y no imposibilitaría sus habilidades en pleno. Era hora de sacar lo que había suprimido antes. No dejaría nada y lo daría todo en aquel combate.

Esperando a que Rei hiciera su movida, Kaname llevó hasta su brazo izquierdo su derecha y lo apretó un poco. Sintió el dolor de inmediato dispersando toda energía que pudiera confundirle después y en ese momento se dispuso a poner sus manos en marcha, no sin antes dejar el shuriken que tenía en su bolsa. No sabía, por la poca planeación a donde irían con todo esto, pero algo tenían que hacer antes de que huyeran con el anciano, ministro de Hinoarashi, a quien cargaban ahora como un saco de patatas. –Tks…- chasqueó la lengua y de inmediato, gracias a que había logrado canalizar el suficiente chakra aspiró una gran cantidad de aire para llenar sus pulmones de este y cuando estuvo lista, disparó cinco proyectiles que buscarían dar en varios de los oponentes con el fin de dejarlos fuera de combate, gracias a que la técnica tenía la suficiente fuerza como para romper la carne humana de aquellos.

Sus ojos, sin embargo, estando en aquel momento, lograron presenciar como Yuto esquivaba momentáneamente sus enemigos y se iba en dirección a la que habían tomado con Kidate a cuestas. Sonrió y sintió un poco de tranquilidad, pues sabía de las habilidades de Yuto y confiaba en que él podría colocar de nuevo al feudal a salvo. Luego le alcanzarían para apoyarlo si era necesario, pero ahora… sus cinco contrincantes tenían la opción de sumarse a los diez y ocho mal contados de Kaname, sintió de nuevo la preocupación y entonces, supo que debía jugar más en serio.


Off:
Holooo, yo ando bien, gracias por preguntar (?).
Perdonen que me adelante, espero no haya problema con eso.Pasa que si no lo hacía hoy para los demás días creo que no contaré con suficiente tiempo.
Perdonen el post tan largo, me dedico a vender biblias (?) XD ok no..
Pues nada... nos vemos..
Stats:
Stats:
• 7 Ninjutsu
• 3 Taijutsu
• 1 Genjutsu
• 6 Velocidad
• 8 Resistencia
• 4 Fuerza
Inventario:
INVENTARIO ARMAS
• Hilos de alambre. (Infinitos)
• Kunais. (Infinitos)
• Shurikens. (Infinitos)
• Sellos Explosivos. (x4 Unidades)

INVENTARIO MÉDICO
• Tejo Negro. 6
• Laeta - Laetus Iris. 4
Técnicas Usadas: 8-1= 7:
*Elemento Viento: Esfera del vacío (風遁・真空玉, Fūton: Shinkūgyoku):
Es un jutsu que utiliza la naturaleza de tipo viento en donde el usuario, al realizar los sellos correspondientes, y luego haber inhalado por su boca una gran cantidad de aire puede lanzarlo en forma de balas de viento comprimido juntados con su chakra. Las ventajas de esta técnica es que la velocidad de los ataques y la cantidad de disparos es lo suficiente como para dañar gravemente a su enemigo, además de que su poder de ataque es tan grande que es capaz de perforar la carne con su simple contacto.
Genin: 5 disparos. Su poder será como el de un perdigón al impactar con la carne.
Aclaraciones:
*La herida en el brazo izquierdo de Kaname, como está explícito en el post, no es una herida profunda, por lo que no impide para nada la fuerza de sus ataques, pero si impide, debido al dolor, que pueda caer en algún tipo de genjutsu.
Kaname Arashi
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Rei Ogami el Jue Jul 21, 2016 8:50 pm

El viaje seguía su transcurso con normalidad y sin ningún inconveniente que causará problemas excepto por aquel anciano de nombre Kidate que no hizo más que quejarse y contestar de la manera más grosera posible hacia las preguntas que mi compañera hacia, no quedaba de otra que mantener mi pocición y guardar silencio mientras el ministro vaciaba copa tras copa de un brebaje muy similar el vino. Para la suerte de mi y de mis compañeros aquel anciano no tardó en caer dormido, momento que aprovechó el criado para disculparse con nosotros por todas las molestia que este nos causó, el ministro se habia quedado dormido en una pocición poco ventajosa para sus músculos y mucho más para su edad por lo que su joven asistente tampoco tardó en acomodarlo adecuadamente mente y colocar su cabeza y demás partes del cuerpo sobre un cojín.

Tras esto el viaje continuó de manera normal y tranquila hasta que los tres carruajes se encontraron con un acantilado y un camino demasiado estrecho como para que las tres carrozas cruzarán al mismo tiempo por lo que se pactó que se enviará un carruaje que al llegar sonaría una corneta alertando a las demás que podían avanzar. La primera carroza cruzó aquel y en cuanto llegó el sonido de aquello corneta se hizo escuchar por lo que la nuestra era la siguiente. Me mantuvé relajado y sin preocupación alguna hasta que el carruaje paro de manera brusca y de pronto el carruaje comenzaba a perfilarse hacia un costado cayendo de lleno hacia el acantilado. Lo único que pudé ver en aquel desconcertante y confuso momento fué como la carroza impactaba contra las diferentes curvas del acantilado y como todos los miembros fueron expulsados del transporte ...

Poco a poco mi ojo no tapado por el parche comenzó a abrirse vagamente y visualizó a una serie de siluetas que se acercaban-Aaaagh...- musité mientras trataba de ponerme de pie, un ligero dolor invadía mi cabeza y a la vez mientras me reponia notaba ligeros dolores musculares muy probablemente producidos por lo diferentes impactos que el carromato había tenido. Poco a poco mi vista se aclaraba y noté que a mi Izquierda se encontraba Kaname que al parecer se encontraba en mejor estado que yo, mis ojos no tardaron en encontrar a unos cuantos metros a Yuto que también trataba de reponerse además no tardé en observar como el carruaje estabá destrozado al igual que el conductor que al parecer se llevó la peor parte, por otra parte el criado se encontraba inconsciente.

– ¿Hmm? – respondí ante el llamado de Kaname y a su aviso de que está vez no sería tan sencillo como en la otra misión que habíamos tenido tiempo atrás. Sin siquiera darnos cuenta aquellas siluetas que vi al despertarme nos habían rodeado equipados con diferentes tipos armas blancas que según sus expresiones estabán dispuestos a utilizarlas. Sin perder ni un segundo más saqué a mi marioneta Shinigami de sus vendajes y armado obiamente con su guadaña. Manejado con sólo una de mis manos Shinigami ya estabá listo para empezar la batalla sin embargo cuando todas las mujeres y hombres estaban por comenzar sus ataques una anciana se abrió paso entre esa muchedumbre, esto despertó en mi un presentimiento que pocas veces habia tenido ¿Acaso aquella mujer erá la líder de lo que parecia ser la tribu? de ser asi habia que tener el mayor cuidado ya que no conocíamos sus ataques y nisiquiera sus intenciones.

A raíz de esto coloqué a Shinigami justo frente de mi y de la mujer en una pocición de escudo que si bien obstruia mi visión hacia ella a la vez tendría gran precisión en caso de atacarla. Tras esto observé como Kaname realizaba una secuencia de sellos a los que vagamente reconocí y a la vez una improvisada idea pasó por mi mente. En cuanto Kaname comenzó a aspirar aire, sin previo aviso los ojos de Shinigami se iluminaron en dirección a aquella anciana y a las personas que estuvieran a su lado, tanto yo como mi compañera quedaríamos exentos de este ataque debido a la pocición en que las bombas de luz se encontraban, este ataque posiblemente cegaria momentáneamente a aquellas personas dando la posibilidad de que las balas de viento tuvieran más posibilidad de acertar en el blanco. Esto no se detuvo aqui ya que aprovechando la situación Shinigami se avalanso hacia la mujer y alzando su guadaña la dirigió hacia el hombro derecho de la anciana, si bien mi visión hacia ella seguía obstruida por la marioneta suponía que a raíz del ataque anterior estaría situada en la misma pocición que al principio.

De reojo observé como el ministro iva cargado por un hombre de gran musculatura mientras que Yuto trataba de alcanzarle detrás, tenía gran confianza en que lo haria y esperaba pronto ayudarlo aunque por ahora teníamos que concentrarnos en lo nuestro y ver que tramaba aquella tribu aunque sus intenciones ya estaban bastante claras y no hacía falta sacar muchas conclusiones.


Equipamiento - Stats:

Stats:
• Ninjutsu: 5
• Taijutsu: 4
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 8
• Resistencia: 5
• Fuerza: 5

Arte Rápido - Arte Certero

Armas:
10 Senbons
5 Shurikens
5 Kunais
Marioneta Shinigami
Cadena del Juicio

Marioneta utilizada:

Marioneta Shinigami

Habilidad utilizada de la marioneta:

•Iluminación:Rei envía una diminuta onda de chakra la cual viaja desde los hilos del titiritero hasta llegar a los ojos en donde estan ubicadas dos bombas de luz que se activan al simple contacto con la onda creando asi una intensa luz que ciega al enemigo completamente durante 5 segundos. Esta técnica es perfecta para luego lanzar un ataque certero o realizar algun movimiento o técnica oculta. Esta iluminación tiene el mismo poder que las bombas de luz normales pero al ser 2 bombas para un sólo objetivo estas se vuelven mucho más efectivas y además el que estén ubicadas en los ojos de la marioneta se vuelve un ataque sorpresivo y difícil de evitar o predecir.
Rei Ogami
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Taiyō el Lun Jul 25, 2016 4:40 pm

*Parte de Yuto*

La estrategia del muchacho pareció ser efectiva en cierta medida, ya que al menos, consiguió evadirse del primero de los enemigos con un rápido corte de su arma. Para el resto, empleó un sello explosivo completamente adherido a un kunai el cual lanzó y consiguió impactar en un enemigo creando así una gran polvareda. Sin embargo, la explosión apenas afectó a uno de los salvajes y los adyacentes, por lo que dos salvajes apenas sufrieron algún rasguño. Más que nada, aquellos dos salvajes armados restantes sin herir apenas tenían un zumbido en sus oídos y estaban lentamente aturdidos por lo que pudieron observar los movimientos del joven saliendo de la polvareda producida por la explosión y dirigiéndose hacia el compañero suyo que portaba al anciano sobre sus hombros. -¡Jefe, que está huyendo!- Atinó a decir uno de los salvajes mientras intentaba ponerse en marcha, más su velocidad no era tan grande como para poder alcanzar al muchacho.

Aquél hombre al que todos llamaban por nombres del estilo de “jefe” o “líder”, se dio la vuelta. En un principio iba a dejar que aquellas personas se enfrentaran a su manada de salvajes armados, más al darse cuenta del percal, decidió realizar un movimiento para impedir el movimiento del joven de oscuros cabellos que tenía intención de acercarse al ministro. – Ese hombre es nuestro ahora, parece importante y seguro que sacamos buena tajada de él. – Comentó el demoníaco Zodd mientras realizaba una serie de sellos para después hacer salir de la tierra una serie de 6 pilares frente a Yuto, de forma que o frenase o se clavase aquellas rocas afiladas de veinte centímetros de diámetro y metro y medio de altura. -¡Ahora estúpido, vuelve a la aldea!- Grittó aquél demonio con voz ronca en dirección hacia aquél de los suyos que portaba a Kidate sobre un hombro, el cual nada más escuchar a su jefe exhortar aquellas órdenes, aumentó su velocidad al máximo y se perdió en el bosque en cuestión de segundos, ya era imposible seguirle, así que habría que pensar en otro método. – Será mejor que volváis a casa, no tenéis oportunidad contra nosotros. – Exclamó aquél hombre, si se le podía llamar así, mientras se adentraba en la tierra y huía de allí en cuestión de segundos.

Sin embargo, no todo el pescado estaba vendido y el muchacho pronto se vio asediado de nuevo por aquellos enemigos que creía haber vencido. Los dos primeros que se lanzaron fueron aquellos a los que no había golpeado con ninguno de sus movimientos. Uno de ellos se lanzó de cabeza empuñando su pequeña espada en dirección ascendente hacia el cuello y el segundo en dirección descendente hacia su pierna derecha. Además, el último que quedaba en pie intentaría agarrar al muchacho por detrás para hacer que sus camaradas acertaran en sus tajos. Sin embargo, eran más lentos que el joven.

*Parte de Rei y Kaname*

Por otra parte, y un tanto alejados de la actual posición de su compañero, Rei y Kaname libraban aquella pelea particular a su modo. Estaban en inferioridad numérica y debían pensar más de lo normal. Debían tener, al menos si querían salir con vida de allí, bastante clara una idea: La fuerza bruta no les iba a salvar. No podían lanzarse a lo loco contra sus innumerables enemigos y esperar que las cosas saliesen tan fáciles como en sus mentes. El ataque de la anciana era poderoso y el fulgor que emitió su bastón fue realmente impactante, por lo que los muchachos parecían estar condenados a sufrir los estragos de los designios de la anciana. Sin embargo, era listos y actuaron para poder liberarse de un inminente ataque con resultados bastante dispares y variopintos. El joven marionetista se resguardó tras su marioneta, más su ataque no encontró destino ya que su enemigo no se quedó quieto y al escuchar el grito de su líder a unos metros tras ella, se movió rápido y se adentró en el bosque. Sin embargo, Kaname sí que sufrió los estragos de aquél ataque y en un instante, se vería atada al suelo, con una cadena en cada extremidad y esta a su vez clavada en el suelo por un clavo. Los salvajes no se quedaron quietos y se lanzaron de lleno contra el marionetista. Cinco de ellos se dieron la vuelta y marcharon tras la anciana, por lo que sólo quedaban diez salvajes allí. Algunos habían recibido los impactos de los proyectiles de Kaname, pero apenas eran heridas que unos seres que habitaban en la naturaleza no pudieran soportar, aunque sus movimientos se verían resentidos.

Divide y vencerás, pensaron aquellas personas ataviadas con pieles y armadas con armas afiladas por lo que cinco se lanzaron contra el marionetista y los otros cinco, los que sufrieron el ataque de esta,  contra la muchacha. Contra Rei decidieron atacar cada uno casi por un flanco por lo que uno saltó para atacar en caída, dos fueron por la izquierda y los otros dos fueron por la derecha con la intención de asestar golpes punzantes en aquél muchacho.

Por otra parte, la joven de morados cabellos se había visto envuelta en un potente genjutsu que la hacía imaginar que estaba completamente atada al suelo por cadenas clavadas a la tierra con una fuerza inusual. Por mucho que intentase tirar de las cadenas, aquellas no cederían y darían la impresión de apretarse más y más, hasta tal punto en el que el brazo levemente herido de la joven comenzase a desprenderse de su cuerpo. Primero el hueso comenzaría a sonar con una tonalidad nada agradable para después dejar paso a que la piel comenzara separarse dejando visibles las venas que surcaban el brazo de la joven. Sin embargo, como la anciana se marchó del lugar y aquellos zoquetes comenzaron a patear a la muchacha por pura diversión, esta se despertaría por aquellos golpes que los rivales le estaban infligiendo.


Técnicas empleadas por los rivales.:


Rival de Yuto:
Doton: Moguragakure no Jutsu (土遁・土竜隠れの術, Elemento Tierra: Jutsu de la Ocultación como un Topo):
[Invariable]
Sin la necesidad de realizar sellos, el ninja puede introducirse en la tierra, cavando un agujero en ésta, y trasladarse por ella sin dificultad alguna. Esta técnica es muy útil para huidas rápidas. El usuario puede detectar a sus rivales estando bajo el suelo a pesar de no poder ver lo que ocurre en la superficie. No es posible realizar otros jutsus mientras se está oculto bajo la tierra.

Elemento Tierra: Pilares de Roca (土遁・岩柱槍 Doton: Ganchūsō)

[No progresiva | Ninjutsu]
Luego de realizar una serie de sellos, el usuario crea unas pocas columnas de rocas filosas que sobresalen del suelo para insertar al objetivo. Los pilares de roca traspasarán cualquier objeto que se encuentren en su destino. Se puede crear un máximo de seis de estas columnas. Cada una puede llegar a medir metro y medio de longitud.

Genjutsu que afecta a Kaname:
Magen: Saigo-Shiryoku (Ilusión demoniaca: Vision letal):
Luego de una secuencia de sellos, el oponente empezará a ver como un miembro de su cuerpo empieza a sufrir mutaciones o es amputado de la forma que elija el usuario, impidiendo con ello que pueda defenderse con esa extremidad; dura 2 turnos completos. Luego de salir del genjutsu, el miembro perdido en la ilusión no responderá a las órdenes del afectado, por dos turnos más.



Aclaraciones:
Buenas tardes, ¿Cómo estamos? Espero que estéis bien y siendo sincero, me alegra mucho el entusiasmo que le ponéis al examen. Contentáis rápido, con post muy bueno y con una gran variedad tanto lingüística como artística. La verdad es que me lo paso bastante bien leyendo vuestros post y sobre todo, respondiendo. De veras, no sabéis lo entretenido que es un examen de este tipo. Pero bueno, empezaré con alguna que otra aclaración para dejarlo todo claro.

·Kaname, no. No puedo permitir que tengas un dolor en tu brazo suficiente como para no poder entrar en un genjutsu pero no como para impedirte mover el brazo al 100x100. Tenemos que ser coherentes y si ganamos algo así también debemos perder algo. Se puede perder una batalla y ganar una guerra. Si quieres un ejemplo que me recordó un compañero y que nos viene como anillo al dedo para esta situación, podemos recordar cómo Shikamaru  se dislocó un dedo para salir del Genjutsu de Tayuya. Por eso mismo no puedo darte por válido que un rasguño así tenga un poder semejante pero sólo sufras efectos positivos.

·Por otra parte, Rei, si no ves para no sufrir efectos negativos, no ves para sufrir efectos positivos. Si yo me escondo tras un árbol para que Jason (Ese de Viernes 13) no me vea, yo tampoco voy a poder verle a él. Es algo que todos debemos tener en cuenta para las peleas. Si impedimos la visión del enemigo así, nosotros tampoco vamos a poder verle. También recordar que para emplear objetos como esas bombas de luz, las debes de tener compradas con anterioridad.

·También me gustaría decir que lo estáis haciendo muy bien y os animo a que sigáis esforzándoos con este examen para que podáis aprobar. Mucho ánimo y que la suerte os acompañe~
Taiyō
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Yuto Uchiha el Mar Jul 26, 2016 3:37 pm

La situación, aunque no había empeorado, no había quedado tan bien como pretendía. Había logrado huir para alcanzar a Kidate con mi estrategia improvisada, pero finalmente la huida había resultado casi en vano, al ver cómo los supervivientes a mi golpe habían avisado al hombre simio. Mientras avanzaba hacia mi objetivo, y lo tenía casi a mi alcance, unos pilares de tierra comenzaron a surgir allí donde mi siguiente paso debía llevarme, pero a ver aquellas puntas tan afiladas, tuve que retroceder de un salto, maldiciendo mientras veía como aquellas torres surgían y me impedían el paso. A un grito de aquel simio, el salvaje que portaba a nuestro protegido desaparecía entre los árboles, sin posibilidad a seguirle. Me giré hacia donde estaba aquel tipo, con los ojos llenos de furia. Debía mantener la compostura, pero no aguantaba a la gente como ellos. “Sacar tajada... Seres despreciables”. No tuve mucho tiempo para pensar, ya que con una simple técnica de tierra, aquel hombre se escabulló bajo el suelo soltando una última frase. Marcharme a casa y rendirme... Aquella no era una opción. Cerré los puños dispuesto a marcharme, pero volvía a estar rodeado de los tres enemigos que quedaban en pie. Chasqueé la lengua con rabia, al ver como se lanzaban dos de ellos contra mi, armados con sus filos, con la intención de herirme. Justo cuando planeaba sacar mi espada y enfrentarlos, oí a mis espaldas como alguien daba un paso hacia mi. No sabía lo que pretendía, pero era hora de utilizar un poco de chakra. Moldeé mi energía con unos rápidos sellos y llevé mi mano a la boca, era hora de arder.

—¡Katon: Gōkakyū no Jutsu!—la bola de fuego fue expulsada desde mis pulmones hacia delante, dejando una estela de brillantes llamas naranjas a su paso, y elevando el calor del lugar. No pude ver si mi ataque había alcanzado a aquellos que me atacaban de frente o si lo habían evitado, puesto que me giré lo más rápidamente posible, desenvainando mi arma, para enfrentar al que me atacaba por la espalda. Realicé un tajo rápido hacia su flanco derecho, a fin de dejarle una herida que le impidiese moverse, pero que no lo dejara lo suficientemente mal como para caer inconsciente. No sabía si había controlado mi fuerza lo suficiente como para lograr algo como aquello, pero igualmente me giré lo más rápido que pude hacia mis otros dos enemigos, que no sabía como habían resultado, pero no podía dejar a dos personas armadas a mis espaldas, porque si estaban bien podía despedirme de mi vida. Me mantuve en posición de guardia, con mi espada ante mi, preparado para cualquier eventualidad.

Pretendía interrogar al que había atacado con la espada para dejarlo impedido pero no inconsciente para que me dijese donde demonios estaba su aldea y que pretendían sacar de toda esta locura. Si no podíamos alcanzarle, al menos sabiendo donde estaba quizás podríamos darle la vuelta a todo. Me preocupaba lo que pudiera pasar si fracasábamos y pasaba lo impensable... Al mismo tiempo, mi mente se planteaba si mis compañeros estaban bien, y si aquel hombre llamado Kidate, el importante ministro del feudo, estaría bien. La situación no parecía favorable, pero haría lo posible por que todos saliéramos de ella. Debíamos cumplir la misión y salir de allí todos con vida. Aquella fue mi auto-promesa.

Estadísticas:

Stats:

Ninjutsu: 7
Taijutsu: 10
Genjutsu: 7
Velocidad: 10
Resistencia: 10
Fuerza: 10

Arte rápido: Velocidad +2
Arte del filo elemental: Ninjutsu +2


Equipo:

3 Sellos explosivos
10 Shuriken
9 Kunai
Arma creada: Ken no henkō (haced click en el nombre del arma para ir a su descripción)
Hilos de alambre.

Ficha y perfíl en la firma

Técnicas utilizadas:

Elemento Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego (火遁・豪火球の術, Katon: Gōkakyū no Jutsu).
[No progresiva | Ninjutsu]
Es un Jutsu del Elemento Fuego que consiste, tras haber realizado sellos con las manos, en almacenar Chakra dentro del cuerpo, convirtiéndolo en Fuego, y expulsándolo de la boca en una esfera de llamas masivas, que deja un cráter por donde haya avanzado. Una variante común de ésta técnica consiste en, tras hacer los sellos, formarla soplando a través de los dedos índice y pulgar, formando una circunferencia con ellos, y dejando salir primero, a través de la boca, una fina corriente de fuego que luego se expandirá adoptando la forma esférica. El alcance y potencia de este jutsu dependerán del Ninjutsu de su creador.

Aclaraciones:

Siento el post tan corto que hice :c No quería dejar las acciones por terminadas/acertadas y dejarlas más bien indicadas para no decidir si cosas que puedan parecer ilógicas den en su blanco. Espero que esté todo en órden.


Última edición por Yuto Uchiha el Mar Jul 26, 2016 3:39 pm, editado 1 vez (Razón : Añadir aclaraciones)
Yuto Uchiha
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Rei Ogami el Jue Jul 28, 2016 7:13 pm

La batalla habia dado comienzo y la situación tanto para como para mi compañera no eran del todo favorables puesto a que nuestros rivales nos superaban en cantidad numérica y además sabían coordinar muy bien sus ataques, como si esto fuera poco una misteriosa mujer los acompañaba. Si bien el escenario erá complicado sabía que con una estrategia lo suficientemente buena y adecuada lograría librarme de aquellas personas que nos atacaban e investigar donde estaba el ministro.

Desgraciadamente el ataque de mi marioneta no habia logrado dar en el blanco y lo único que hizo fué impactar contra el aire puesto a que la mujer se habia movido de su pocición y se adentró en el bosque marchándose junto con cinco personas que la resguardaban, acerqué mi marioneta hasta mi y observé para mi sorpresa como Kaname yacía tirada sobre el suelo prácticamente inmóvil por el momento. No entendía lo que habia sucedió y mi mente trataba de encontrar alguna respuesta ,sin embargo en un intento de acercarme y ayudarla cinco salvajes no tardaron en correr hacia mi por lo que reaccione dando saltos hacia atrás tratando de poner al menos un poco de distancia.

Otros cíncos que habian sufrido los efectos del ataque de mi compañera tampoco tardaron en irse de cabeza hacia ella, tenía intenciones de ayudarla sin embargo los contrincantes que tenía en frente me lo impedían, estos efectuaron sus ataques de manera divida y de distintos ángulos pero, de manera frontal a lo que pensé que erá la oportunidad perfecta para sacarmelos de encima con un ataque lo suficientemente potente para hacerlo. En cuento aquellas personas estaban a punto de clavar sus punzantes armas contra mi, aprovechando la velocidad medianamente superior a la de mis adversarios di un salto hacia atrás tratando de que estos estuvieran lo más juntos posibles, acto seguido en cuanto mis pies tocaron tierra firme, concentré una cierta cantidad de chakra en mi mano la cual liberé hacia aquellos salvajes en forma de ráfaga con un color azulado.

En caso de que el ataque tuviera el efecto deseado aquellos salvajes tendrían unas fuertes cortadas y probablemente los dejaría en el suelo, aprovechando aquella posible situación, la cadena que yacía sobre mi dedo comenzó a moverse y a su vez a alargarse rodeando a los cinco salvajes en una especie de circulo que finalmente terminaría por aprisionarlos y a su vez quizás inmovilizarlos momentáneamente. Esperaba que aquella estrategia fuera efectiva para poder indagar en donde estabá el ministro y también el porque de su secuestro.


Equipamiento - Stats:

Stats:
• Ninjutsu: 5
• Taijutsu: 4
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 8
• Resistencia: 5
• Fuerza: 5

Arte Rápido - Arte Certero

Armas:
10 Senbons
5 Shurikens
5 Kunais
Marioneta Shinigami
Cadena del Juicio
Técnicas usadas:

Elemento Viento: Palma de ola bestial (Futon: Juha Sho):
[Progresiva de volumen | Ninjutsu]Concentrando chakra en su mano, el usuario libera una fuerte ráfaga de viento impregnada de chakra, la cual se hace visible gracias a esto. Adoptando una coloración azul. Puede generar fuertes cortes.
Chūnin: Puede generar cortes mas fuertes con un sangrado de consideración.
Jōnin: Puede atravesar el cuerpo humano sin ningún problema, además a este punto puede cortar árboles y rocas.
Técnicas a utilizar: 6 - 1 = 5
Arma usada:

Cadena del Juicio

Habilidad del arma usada:

Tiempo del Emperador: Habilidad fundamental e indispensable si se quiere sacar todo el potencial de esta cadena. La técnica se basa en infundir chakra que recorre lo largo de la cadena hastala bola esférica del final otorgándole a la cadena una resistencia, velocidad, fuerza, movilidad e inclusive flexibilidad superior a la que una cadena común y corriente tendria. Empezando que la cadena obtiene un límite de alcance de: Genin en 10 metros, aumentando a 15 en Chûnin, 20 en Jônin y 30 en Sannin. La resistencia aumenta considerablemente haciendo que las propiedades común de una Katana o Espada no le sean posibles romper la cadena, al menos de que estas posean una habilidad que asi se lo permita.La flexibilidad y movilidad mejoran logrando asi un manejo como si de una extensión de su cuerpo se tratase. Además de una velocidad que aumenta conforme al rango del usuario.
Rei Ogami
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Kaname Arashi el Mar Ago 02, 2016 5:25 am

¿Qué era lo correcto? En aquellos momentos era imposible saberlo. La vida daba muchas vueltas y bien era sabido que no siempre se obtenía lo que se quería ni se ganaban las cosas de la forma esperada. Kaname estaba asustada, por primera vez sentía su vida pender de un hilo. La misión se mostraba de repente patas arriba y no tenía ni idea de lo que podría pasar. Afortunadamente, se sentía en parte segura por contar con personas como Rei y Yuyo de su lado; así, aunque no tuvieran mucho éxito, sabría que todo el tiempo habrían dado lo mejor de ellos mismos.

Esperó que su ataque sirviera de algo, pero de repente, el suelo pareció moverse y como resultado ella caería y entonces sabría que algo iba mal –Tks…- fue lo único que alcanzó a decir cuando su cuerpo, tumbado en el suelo parecía estar amarrado - ¿Pero qu...- se dijo a si misma haciendo fuerzas para poder liberarse, pero sin poder conseguirlo. Todo parecía ir por mal camino vería como lentamente una de sus partes, el brazo izquierdo era desprendido de su cuerpo, pero al despertaba después de varios minutos de aquel genjutsu por los golpes proporcionados por sus contrincantes.

Se tapó la cara como bien pudo y luego de esto simplemente su cuerpo estalló como resultado de su propia defensa y se transformó en cientos de papeles que se desplazaron lentamente hacia uno de los lados de los oponentes y fuera de Rei. Luego, al alcanzar unos cuantos metros, quizá el plan segundo de Kaname podría orquestarse.

Notó que Yuto no había podido irse tras el ministro y que Rei no parecía tener forma de librarse de todos ellos. ¿Qué camino habían tomado y qué podrían hacer ahora? No había forma de saberlo. Su brazo afectado dolía, tal y como si en verdad se lo hubieran imputado, aunque seguía sin materializarse sabía que algo en su cuerpo estaba mal.


Off:
No me maten!! T_T no he tenido tiempo ni de respirar esta semana y apenas logré dejar estas lineas acá. Perdonen mi post pobre y falto de coherencia y de todo U_U prometo hacer mejor el próximo... nos vemos..
Stats:
Stats:
• 7 Ninjutsu
• 3 Taijutsu
• 1 Genjutsu
• 6 Velocidad
• 8 Resistencia
• 4 Fuerza
Inventario:
INVENTARIO ARMAS
• Hilos de alambre. (Infinitos)
• Kunais. (Infinitos)
• Shurikens. (Infinitos)
• Sellos Explosivos. (x4 Unidades)

INVENTARIO MÉDICO
• Tejo Negro. 6
• Laeta - Laetus Iris. 4
Técnicas Usadas:
Ninpo Kami no shigure (Arte ninja: Dios de papel):
Sin la necesidad de sellos de manos, el usuario es capaz de desmaterializarse de forma brusca, en cientos de papeles que quedarán suspendidos en el capo de batalla. La cantidad de papeles que queda en el campo de batalla es igual a la creada por la técnica “Nimpo Hai-Shi”, y estos también podrán ser utilizados para hacer las técnicas del clan. Esta desmaterialización no es involuntaria, por lo que el usuario debe estar consciente de que será atacado para poder efectuar esta técnica.
Solo puede utilizarse esta técnica una vez por combate, y no podrá re-materializarse a menos de dos metros del oponente.
Aclaraciones:
*No sé si sea posible el rol que hice... No sentir una pierna debe ser feo, pero por ser médico y saberse inmersa en un genjutsu quizá le da la posibilidad de controlarse, además de que es una chica testaruda y se pasa por fuerte siempre.


Última edición por Kaname Arashi el Mar Ago 02, 2016 5:26 am, editado 1 vez (Razón : Spoiler y Stats)
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Taiyō el Miér Ago 03, 2016 4:59 pm

*Parte de Yuto*


Aquella inmensa masa esférica ígnea había conseguido impactar en los enemigos hacia los cuales el joven había decidido atacar sin miramientos. Sus cuerpos cayeron inertes al suelo y realizaron un sonido estremecedor. No eran más que bandidos, pero también se les podía considerar personas, por lo que la imagen de aquellos cuerpos parcialmente calcinados en el suelo, podría ser un tanto dantesca y herir la sensibilidad de cualquiera que osara contemplar dicha escena.

Además de aquello, el joven de oscuros cabellos y ágiles movimientos había conseguido herir de forma severa a uno de aquellos enemigos que vestía con pieles, el cual en un principio, había tenido la intención de agarrarle por la espalda para impedir el movimiento al Uchiha. El corte que había conseguido en el pecho era bastante serio, más seguramente de lo que se podría pensar a simple vista. El daño había sido tan grande, que la pérdida de sangre estaba siendo abundante y seguramente, aquél tipo no aguantaría mucho tiempo despierto. No tenía fuerzas ni para empuñar su arma, por lo que utilizaba ambas manos para intentar, vanamente, taponar su incisiva herida la cual no dejaba de salpicar a un ritmo cada vez más atenuado.

*Parte de Rei y Kaname*

El joven marionetista era hábil, incluso casi más de lo que él pensaba, sin embargo no era tan rápido como atacar con tanta ventaja a sus componentes. Una vez vio que le atacaban, saltó hacia atrás y generó una gran cantidad de Chakra futon que golpeó a la mayoría de los enemigos que había frente a él, sin embargo, hubo dos que apenas recibieron el impacto y además, consiguieron liberarse de la cadena que el muchacho utilizó para atar a aquellos que había golpeado.

Por otra parte, y debido a las patadas que aquellos que vestían con pieles habían infligido sobre su cuerpo, la joven Kaname consiguió despertarse aturdida del Genjutsu en el que se había sumido y casi por acto reflejo, se había conseguido desvanecer en una cantidad ingente de trocitos de papel que poco a poco se volvieron a reagrupar para volver a generar la esbelta figura de la muchacha. Seguramente, después de haber recibido una ilusión como aquella, la joven se encontraría exhausta y aún sentiría algo de dolor en aquél brazo que había perdido en aquello a lo que podríamos llamar pesadilla, por lo que a duras penas podría utilizarlo sin descansar adecuadamente antes.
El día avanzaba y ya casi se podía ver cómo el sol seguía su curso, por lo que el mediodía ya casi se había instaurado en aquella zona plagada de luchadores, que de un momento a otro, se vieron sorprendidos por 3 esbeltas figuras. Para los salvajes seguramente serían desconocidos, pero para aquellos ninjas eran gente conocida. Aquellas tres personas eran soldados que viajaban en el primer carruaje de todos, y seguramente les habrían visto cuando llegaron por la mañana al lugar designado para que empezase aquella ardua misión. Uno de ellos, un hombre rubio y de semblante serio, agarró su espada y atacó a todos los salvajes que quedaban en pie, dejando a su paso un gran rastro de sangre. No mostró piedad en ninguno de sus movimientos ni pareció importarle lo más mínimo la poca dignidad que pudieran tener aquellas personas. Una vez realizada aquella carnicería se daría la vuelta, sacudiría su espada y la enfundaría. Más allá, otra de aquellas figuras decidió hablar, no sin antes reír de forma brusca. Era una mujer de cabellos rojizos y con una mirada pérfida y desalentadora si pensabas que tendría buenas intenciones. - ¡Buajajaja! Menudos enclenques estos pordioseros.- Exclamó la mujer mientras ponía sus brazos en jarra. –No es para menos, Takeshi es tan fuerte como aparenta.- Esgrimió el tercero en discordia, un joven de cabello naranja bastante corto, el cual esgrimía una sonrisa inocente y bastante amigable. –Sin embargo… estos salvajes llevan unas ropas un tanto extrañas para ser de esta zona…- Musitó el joven de cobrizos cabellos. –No son de aquí. Vienen del Norte, del país del rayo. Las pieles que usan son de animales del Norte, ¿No ves que son muy gruesas? Aquí los animales no son así. – Espetó con malos humos aquél hombre de nombre Takeshi mientras se dirigía hacia la posición de Yuto, para observar a aquél salvaje que aún quedaba con vida.

*Todos*

-¿Acaso sabes torturar muchacho? – Espetó Takeshi con un tono soberbio y bastante borde. Miró al sujeto que yacía en el suelo y se rio, como si aquello tuviera pizca de gracia. Lejos de allí, el joven criado de Kidate se levantó del suelo y se quedó asombrado. Por la caída había quedado inconsciente, pero había logrado despertarse con mucha energía. -¡Oh dios mío!, ¿Qué ha pasado, y Kidate-sama?- Comenzó a preguntar el joven, el cual se acercó a los muchachos y comenzó a zarandear a una confusa y dolorida Kaname. Rápidamente se giró y, observando a los dos tipos que acababan de llegar, comenzó a hacer reverencias. –Midori-sama y Aogaru-sama, ¿Qué hacen ustedes aquí? Vamos, hagan reverencias, son shinobis reconocidos del feudo. – Dijo el joven esperando respuestas. – Será mejor que nos contéis todo lo que sabéis niños, sois la única forma de rescatar a Kidate. Es bastante evidente que lo habéis perdido en algún lugar. -  Exclamó la mujer sin moverse ni un centímetro. –Y ya que estamos, ¿Tenéis algún plan de actuación? Vosotros tenéis la información pertinente, conocéis al enemigos y tenéis datos de hacía dónde se han dirigido los enemigos. – Sentenció Aogaru mientras se acariciaba el pelo con desdén.
-Esto… yo soy médico así que si os encontráis muy mal podría hacer algo por vosotros- Comentó el sirviente de Kidate mientras intentaba calmarse un poco y hacía señas inequívocas de estar bastante perdido ante aquella situación, que sin duda alguna, se había presentado bastante peligrosa para todos.

Spoiler:
•Buenas tardes muchachos, ¿Cómo os va eso? Apenas tengo cosas que comentar aparte de decir que Kaname me comentó que tardaría un poco más y tuve que esperar más.  Si queréis a partir de ahora postear sin orden y así no nos demoraremos tanto.
•Quiero comentar también que debéis ser consecuentes con los daños que reciban vuestros personajes. Son genin, no van a estar siempre de una pieza y mucho menos después de recibir algún que otro golpe.
•No deis tampoco vuestros ataques como acertados siempre y por ende hagáis otras técnicas después esperando que la primera funcionase perfectamente. Salvo que veáis que el primer golpe es muy efectivo, como consejo, no soltéis un puñado de golpes más ya que os podéis cansar en vano.
•Para no demorarnos mucho, tenéis hasta el Miércoles que viene, aunque seguro que posteáis antes.
•No tengo más que deciros, tan solo que mucho ánimo y que lo hagáis lo mejor que podáis.

Un saludo, Taiyo.

Taiyō
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Yuto Uchiha el Jue Ago 11, 2016 3:26 pm

En un simple vistazo hacia arriba, se podía ver lo muchísimo que había avanzado el día, y lo tarde que había empezado a hacerse. Cuanto más tiempo perdiéramos allí, más peligro correría Kidate, pero aquello solo era una más de todas las preocupaciones nuevas y antiguas que rondaban mi mente. Ver los cuerpos quemados de aquellos a los que había atacado había hecho a mi corazón dar un vuelco y mi mente volverse auto-inculpatoria. Algo se removió en mi interior y los remordimientos me atacaron. Acababa de quitarles la vida sin más, como hicieron antaño con mi familia... Era tan monstruo como aquellos que destruyeron mi infancia. Tuve que apartar rápidamente esas ideas de mi mente y centrarme en aquel al que había herido con la espada. Estaba sangrando, a borbotones, y probablemente perdería la consciencia en breve. Aquello iba mal, yo sólo tenía intención de herirle superficialmente y preguntarle por la aldea, pero estaba claro que no era capaz de controlar mi propia fuerza. Tanto entrenamiento para ver como fracasaba de nuevo. Apreté los dientes de rabia y arranqué un trozo de tela de mi vestimenta, para tratar de hacer presión sobre la herida para evitar que sangrase, pero no parecía surtir del todo efecto. El tiempo corría, y las cosas no parecían ir a mejor.

Estaba tan absorto en tratar de mantener la sangre en su sitio y que no perdiera la conciencia aquel tipo, que no me di cuenta de la llegada de aquellas personas hasta que se dirigieron a mi, ante lo que dí un respingo. Hice caso omiso al comentario sobre la tortura y traté de seguir con mi tarea, hasta que la voz de aquel chico, ayudante del ministro, habló. Sin soltar la tela ya ensangrentada que cubría la herida, agaché la cabeza a modo de reverencia y continué atento al hombre, pero manteniendo el oído atento a la conversación. No dije nada hasta terminar de escucharlos hablar, tras lo cual, despegué los labios para decir un simple comentario. Quería tratar de cubrir aquello antes de pasar a explicar lo que había sucedido.

—Yo no tengo ninguna herida excesivamente seria, o al menos ninguna que sea urgente... Pero si pudierais atender a este hombre...—dije en el tono más educado posible—Podría decirnos donde está la aldea a la que se han llevado a Kidate. Cuando estábamos cruzando aquel estrecho, algo sucedió y nos precipitamos hacia abajo. Despertamos en éste lugar, magullados tras la caída, y rodeados de éstos salvajes. En el grupo que me había rodeado a mi, había un hombre enorme, con técnicas de tierra más potentes de las que había visto hasta ahora, y mandó a sus secuaces atacar. Vi como se llevaban a Kidate, di esquinazo como pude a los que me atacaron y traté de ir tras él, pero aquel tipo me cortó el paso con aquellas columnas de tierra—señalé con la cabeza los pilares de tierra que habían más adelante, donde la técnica de aquel tipo había surgido—Y perdí la pista... Y me volvieron a atacar, aunque... Los vencí...—mi voz se debilitó al decir aquello. No me perdonaba a mi mismo lo que había pasado. Recobré la compostura para finalizar—Tras eso, intenté como hago ahora evitar que éste hombre se desangre para que nos diga donde está su aldea... Pues ahí es donde dijo aquel gorila que se lo llevaran. El resto de cosas que pasaron las desconozco, mis compañeros podrán dar más detalles—Concluí. Me sentía un fracaso tras todo lo que había pasado.

Su pregunta sobre un plan de actuación me dejaron pensativo. Por más que trataba de deducir la forma correcta de hacer las cosas, sólo podía pensar en tratar de localizar aquel lugar y marchar rápidamente. Exprimí al máximo mi mente para tratar de sacar algo en claro, y a medida que me llegaban ideas, las escupía hacia aquellos que parecían tener renombre.

—Lo único que se me ocurre es... Conseguir la información sobre el lugar al que se han llevado a Kidate, tratar de acercarse con sumo sigilo hacia el lugar, con cuidado de no caer en trampas... Y observar, separados en equipos, desde distintos puntos el lugar, para ver cual es la mejor forma de ir al lugar y recuperar a nuestro protegido... Evaluar la situación y actuar en consecuencia, con cuidado, es lo que creo mejor. Pero también está el factor de que no sabemos lo que quieren hacer con él, así que... No podemos entretenernos demasiado o podría ser tarde—Trataba de mantener un tono de voz calmado, pero estaba ligeramente asustado y conmocionado. Tenía mucha presión sobre mi y no lograba ser capaz de encontrar la mejor solución. Dirigí mi mirada a aquellos que acababan de llegar, esperando algún tipo de gesto o palabra que me ayudara a pensar qué debía hacer. El tiempo apremiaba.

Estadísticas:

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Ninjutsu: 7
Taijutsu: 10
Genjutsu: 7
Velocidad: 10
Resistencia: 10
Fuerza: 10

Arte rápido: Velocidad +2
Arte del filo elemental: Ninjutsu +2


Equipo:

3 Sellos explosivos
10 Shuriken
9 Kunai
Arma creada: Ken no henkō (haced click en el nombre del arma para ir a su descripción)
Hilos de alambre.

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aclaraciones:
Lo siento mucho ;-; Tuve montones de asuntos familiares y otros compromisos... Y para colmo el Martes rompieron el PTR de mi casa con la obra y estuve hasta ayer tarde sin internet... No pude postear antes. Pido disculpas por la tardanza y prometo que no se volverá a repetir.
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Rei Ogami el Jue Ago 11, 2016 6:37 pm

Sin siquiera darme cuenta el tiempo habia pasado y el dia seguía su transcurso normal y de un momento a otro me detuve a pensar como nuestra misión que parecia tan tranquila y controlada se convirtió en una lucha a contrarreloj para encontrar a quien debíamos de proteger, sin embargo no tenía sentido tener esos pensamientos y lo mejor sería buscar alguna solución.
El ataque de viento que había efectuado en su mayor parte fué efectivo sin embargo dos habian logrado evitar aquel golpe y también zafarse de las cadenas.

Mi vista se desvió apenas por un segundo para divisar una serie de tres figuras que se acercaban con cierta tranquilidad y calma, aquellas siluetas se hicieron reconocibles en cuanto estuvieron a una distancia adecuada, se trataba de los guardias que viajaban en el primer carruaje, de repente un hombre de cabellera rubia sin previo aviso se encargó de eliminar a los salvajes que se mantenían a un en pie, aquella acción me dejó un ligero alivio puesto a que ya no deberíamos preocuparnos por aquellos salvajes al menos por ahora. Una mujer y otro hombre de pelo anaranjado comenzaron a charlar entre ellos. Mientras los escuchaba observé como se encontraban mis compañeros Yuto y Kaname y otro alivio llegó a mi en cuanto comprobé que estabán entre todo bien.

Un suspiro salió de mi mientras me sentaba sobre la tierra escuchando lo que aquellas personas decían y preguntaban. Hice caso omiso al pedido del sirviente de Kidate de hacer reverencias hacia aquellas tres personas y me dediqué a contar lo que había sucedido sin volver a repetir lo que Yuto contó - En cuanto desperté de la caída yo y mi compañera nos vimos rodeados de más salvajes y por una extraña anciana que se marchó de aquí cubriendose por el bosque, por lo que no sabría decir con exactitud hacia donde fué pero, lo más probable es que también se dirigiera hacia aquella aldea que mi compañero comentó - concluí sin embargo al cabo de unos segundos volví a hablar - Concuerdo...lo primero que hay que hacer es ubicar aquella aldea y de acuerdo a lo que nos encontremos procederemos - dijé mientras arrastraba a Shinigami hasta mi pocición. Escuché como el sirviente de Kidate ofrecía sus servicios médicos pero por suerte no tenía ningúna herida severa como para ser tratada, tan sólo necesitaba mantenerme sentado por algun tiempo para asi recuperar mi aliento y estado fisico en caso de tener otro encuentro con los salvajes.
Tras esto me mantuve en silencio esperando ver como continúaba la misión que no tenía un panorama muy bueno.


Equipamiento - Stats:

Stats:
• Ninjutsu: 5
• Taijutsu: 4
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 8
• Resistencia: 5
• Fuerza: 5

Arte Rápido - Arte Certero

Armas:
10 Senbons
5 Shurikens
5 Kunais
Marioneta Shinigami
Cadena del Juicio

Aclaración:
Bueno apesar de que ya expliqué mis motivos a Taiyō creo que también es mejor decirlos por acá.
La semana pasada estuvé bastante cargado de exámenes y diferentes trabajos escolares que lamentablemente no me dejaban el tiempo suficiente como para postear tranquilo, de verdad lo siento y también repito que esto no volverá a u.u
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Taiyō el Lun Ago 15, 2016 12:41 pm

El viento comenzó a azotar con más fuerza el lugar y la brisa mortecina de la tarde empezó a zarandear las hojas de los árboles que, sin poder evitarlo, veían como éstas caían hacia el suelo lenta pero inexorablemente.  Mientras tanto, los tres genin de Hinoarashi y aquellos tres shinobis de reconocida experiencia, comenzaron a dilucidar qué diantres harían ahora, cómo estaba la situación y sobre todo cómo pasarían a actuar en la situación tan negra en la que se encontraban. Los muchachos rehusaron de la ayuda del sirviente de Kidate, sin embargo, el joven Uchiha sintió algo de compasión por aquella persona a la que había curado y pidió que la curasen. Sin embargo, antes de hacer nada, el joven pelirrojo miró a Takeshi para ver si le daba el visto bueno y no actuó hasta que este asintió. –Esto es un arma de doble filo, ¿Cómo sabemos que ese salvaje nos dirá lo que queremos?- Dijo el propio Takeshi mientras se cruzaba de brazos y observaba atentamente las técnicas médicas del muchacho. – No lo sabemos, pero no creo que se quiera arriesgar a morir… o sí- Comentó Aogaru riéndose al final. Al parecer le hacía gracia aquella situación tan cómica en la que iban a curar a un enemigo para sonsacarle información, ¿Y si este no tenía miedo a morir y no contaba nada?

El joven sirviente terminó de curar a un salvaje que tan pronto como se encontró bien, abrió los ojos perplejo y miró mudo a todos aquellos que estaban allí reunidos. Se intentó reincorporar poniendo las manos en el suelo para alzarse y sentarse, pero Midori no estaba por la labor y con su fuerte pierna, pisó el cuerpo de aquél que vestía pieles y le apretó contra el suelo. –  ¡Vale, vale. Ya entiendo mi lugar! -  Comentó el salvaje con desdén. –Me habéis curado y aunque sea lo que soy, tengo algo de honor.- Dijo aquél tipo mientras Takeshi no podía evitar reírse de forma sarcástica ante un comentario de semejantes dimensiones. - ¿Tú?, ¿Honor? Por favor, no me hagas reír.- Comentó Takeshi mientras avanzaba y le daba una patada en un brazo a aquél tipo, el cual gimió de dolor.- ¿Nos vas a decir dónde tenéis vuestro lugar de encuentro?- Preguntó Midori mientras hacía más presión con su pierna sobre el pecho de aquél hombre que intentaba con las manos vanamente levantar el pie de aquella bella mujer. – Sí, os lo diré… ¡Pero soltadme! Me hacéis daño… - Esgrimió el salvaje mientras era liberado de aquella presión.

Al cabo de un rato, el salvaje se sentó en el suelo e hizo señas a todos de que le escuchasen, que les iba a explicar todo lo que sabía. Y ciertamente, parecía alguien arrepentido y con ganas de seguir viviendo, por lo que parecía estar dispuesto a colaborar. –Os diré todo lo que sé, pero no me matéis por favor.- Comentó el salvaje, el cual no tuvo respuesta por parte de aquellas tres personas que habían aparecido hacía poco tiempo. – Somos salvajes y estamos enviados… bueno, enviados por los que gobiernan nuestras tierras lejanas. Estamos apostados a kilómetro y medio en esta dirección y bueno, os atacamos porque sabíamos que ibais a pasar por ahí, ya nos lo habían dicho. Nuestra misión era recoger a ese anciano y después…. Bueno, después no sabíamos que teníamos que hacer ya que esa información solo la conoce Zodd, nuestro jefe. Si queréis un consejo, será mejor que ataquéis en un par de horas. Queda poco para que anochezca y si atacáis son luz, tenéis más probabilidades. – Comentó aquél hombre. Sus palabras parecieron sinceras y todo lo que dijo realmente eran cosas verdaderas, no mintió en ningún momento.

Las horas pasaron y la noche inició poco a poco, dejando atrás los rastros de luz. Takeshi, Midori y Aogaru se dedicaron a trazar un camino y establecerse en un lugar más avanzado del bosque, a apenas 700m del punto que les había dicho el salvaje. Más tarde se dedicaron a buscar algo de comida o a descansar brevemente mientras esperaban que la noche azotase el lugar y la penumbra inundase el bosque para actuar y rescatar a Kidate. Sin embargo, cuando todo parecía fluir de manera correcta, se escuchó un sonido como de pisadas y de golpe desaparecieron el salvaje y Kaname; Éste les había traicionado y se había ido a la aldea a avisar a los suyos.

*Parte de Kaname*


Al parecer, en un momento de descuido, el salvaje golpeó a una débil Kaname y la dejó inconsciente. Éste la portó al hombro y la llevó hasta la aldea, donde contó absolutamente todo lo que sabía acerca de aquellos que no tardarían en llegar. Más tarde, colocarían a la joven de oscuros cabellos en una de las tiendas que había en el lugar, atada de pies y manos. Sin embargo, las manos fueron a su vez atadas a un poste para que esta quedase inmovilizada.

Aclaraciones:
·Buenas tardes, ¿Qué tal andan? Comprendo los problemas que se han tenido (Y es más, yo ahora mismo tengo un internet que tarda como 15 minutos en abrirme el foro), pero creo que todos estamos de acuerdo en que esto no se puede repetir. Le he saltado el turno a Kaname porque ya era demorar esto mucho. A partir de ahora, tendréis 48 horas para postear tras el último que lo hizo. El turno es libre.

Buena suerte,
Taiyo
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Yuto Uchiha el Miér Ago 17, 2016 4:45 pm

Conforme el día avanzaba, la brisa agradable había empezado a coger fuerza y tornarse algo violenta, aunque sin llegar a ser lo suficientemente fuerte como para que tuviéramos que molestarnos por ella por el momento. Ver como todos aceptaban mi idea de descubrir la aldea por medio de aquel salvaje, no sin un poco de duda, me animó a pensar que lo estaba haciendo bien. Aquella misión significaba mucho para mi, pero mi mente no podía quitarse de la cabeza muchas cosas, y rezaba por que mi pensamiento no se nublara por aquellas cosas. Me puse en pie mientras el chico ayudante curaba las heridas del salvaje y los observé a todos más detenidamente. Tenían un aspecto que denotaba su fuerza y su capacidad. Sin duda, eran un ejemplo a seguir.

Cuando aquel hombre fue curado y trató de incorporarse, la chica le clavó el pie en el pecho, demostrando el lugar en el que se encontraba, y el hombre pareció comprenderlo, mostrándose dispuesto a hablar. El tipo se sentó, nos reunió y se dispuso a contarnos todo lo que sabía. Mientras hablaba, no podía evitar una sensación extraña. Todo lo que decía parecía verdad, y no había motivos en su forma de contarlo y en su tono de voz para dudar de sus palabras... Pero me escamaba sobremanera que hablara de forma tan fácil y contando tanto. Cuando concluyó su explicación, me quedó clara una cosa. Había que actuar pronto, pero el cuando y el como aún escapaban a mi imaginación. Tocaría pensar.

Cuando la noche llegó, partieron todos en dirección a aquel lugar, deteniéndose en un punto cercano para recoger comida y descansar para estar listos para lo que se avecinaba. Mientras estaba terminando de comer, un ruido extraño llamó mi atención, y me giré justo a tiempo de ver como desaparecían entre los árboles el salvaje y Kaname. Me puse en pie a toda prisa y quise salir corriendo tras ellos, pero me detuve en seco. La persecución podría delatar mi posición y provocar que nuestro factor sorpresa se desvaneciese antes de tiempo, aunque sabía que no iba a durar demasiado tampoco. Me giré hacia el resto de mis compañeros, y, en un tono de voz no demasiado alto, traté de decirles lo que mi mente trataba de formular.

—No podemos esperar mucho más... Tenemos que actuar lo más rápido posible. Este tipo les contará, con toda seguridad, todo lo que sabe sobre nosotros y lo que nos ha contado. Cuanto antes ataquemos... Menos tiempo tendrán para prepararse para ello. Y se acaba de duplicar el número de personas a las que hay que rescatar...—mi voz denotaba urgencia. No estaba dispuesto a abandonar a una compañera, y además, era de vital importancia rescatar a Kidate. No sabíamos lo que pretendían con él aquellos tipos ni aquellos que les habían contratado, pero estaba seguro de que no podía ser nada bueno. Mi cuerpo se hallaba en tensión, y esperaba una órden de aquellos, mis superiores, para saber qué íbamos a hacer.

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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Rei Ogami el Jue Ago 18, 2016 8:20 pm

El viento arremetía con más poder que al principio levantando el polvo de la tierra que quedaban rondando por apenas pocos segundos. Al parecer todos estábamos de acuerdo con la idea propuesta por Yuuto por lo que el ayudante no tardó en curar las heridas del salvaje. Tampoco tardó en aparecer la ruda mujer presionandole el pecho al sujeto que  tras esto se dispuso a cooperar y dar la información que queríamos.

Tras escuchar la explicación del hombre nos decidimos a emprender viaje hacia aquella aldea, levantandome y sacudiendo mi chaleco tratando de limpiarlo del polvo, caminé junto a mis compañeros. El sol a tu tiempo desapareció y oculto suplantandose por las sombras de la noche y abundante oscuridad que nos rodeaba. Los tres jóvenes y fuertes guardias del feudo que nos acompañaban decidieron ir recogiendo cuanta comida podían en el camino para suponía yo recobrar fuerzas y energías luego de una extensa caminata de más de 600 metros según la sensación que tenía.

Nuestra caminata se vio detenida para descansar por unos minutos, por lo que me senté nuevamente sobre la tierra con un fruto en mano y reposando a Shinigami junto a un árbol, cargar aquella marioneta sobre mi espalda durante el trayecto no era algo placentero de hecho todo lo contrario. Mientras comía el fruto dado por el bosque esperábamos el momento adecuado para atacar, cuando la oscuridad se hiciera notar más y cubrierá nuestras siluetas. Sin embargo en un momento de relajación el salvaje logro zafarse de nuestras miradas para realizar un rápido y fuerte movimiento que dejaría inconsciente a Kaname, en fugazes acciones el salvaje cargo a nuestra compañera al hombro y se escabullo entre las sombras de la oscuridad.

Escuché con atención las palabras de mi compañero el por su tono y forma de hablar expresaba una ligera exaltación sin embargo estabá de acuerdo con sus palabras, no tardé en levantarme aún con el fruto en mano - ¿Que tal si nos dividimos? - sugerí hablándole a todos los presentes - Quiero decir que ese tipo sabe que atacaremos pero, no la manera en la que lo haremos ¿O si? - di un mordisco al fruto y continúe hablando - Sugiero que lo hagamos dividiendonos en dos grupos, uno de distracción y otro que se encargue de rescatar al ministro y a nuestra compañera - dijé en un tono relajado y a la vez directo, no sabía si aceptarían o no mi sugerencia pero, necesitábamos ideas y propuestas. Aunque suponía que aquellos tres guardias ya tendrían algo en mente...o al menos eso deseaba yo en mi cabeza.


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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Taiyō el Miér Ago 24, 2016 4:33 pm

La noche se había instaurado en el lugar de los hechos, y los jóvenes ninjas debían actuar con premura si no querían fallar en aquella misión y perder dos vidas más en aquél día: La del ministro y la de Kaname, la cual había sido secuestrada por aquél salvaje que parecía que les había traicionado. Nada más escuchar al salvaje huir con la inconsciente Kaname a cuestas, todos los que allí se quedaban se reunieron y comenzaron a opinar, a trazar algunas líneas sobre las cuales atacar y salir victoriosos de aquella contienda que cada vez se volvía más densa y oscura.

El joven de oscuros cabellos llamado Yuto fue el primero de todos en alzar la voz y dar su opinión. Él mismo acentuó que si hacían algo, deberían hacerlo ya o de lo contrario los enemigos, a través del salvaje que les había traicionado, se lo contaría todo y podrían estar pendientes de ellos y así frustrar sus planes. Por otra parte, el joven del parche que portaba una marioneta tuvo la idea más brillante de todos los que allí se congregaron. ¿Y si se dividían formando dos grupos y con uno distraían mientras que con el otro recuperaban a sus dos objetivos? –Me gusta cómo piensa este chico. – Comentó Takeshi mientras observaba al horizonte y trazaba unas líneas en el aire para hacerse una idea mental. – Muy bien, estamos a un par de minutos de la aldea que nos describió el salvaje. Por todo los que nos comentó, quizás lo mejor sea dividirse como ha dicho el marionetista. – Esgrimió el hombre mientras se hacía sonar los dedos de las manos. – Será mejor que nosotros tres seamos el señuelo. Somos más fuertes y más hábiles, podremos hacer frente a más enemigos y por ende, el resto tendréis más tiempo para avanzar y rescatar a Kidate-Sama y a la muchacha.- Añadió la mujer que acompañaba a los otros dos hombres. –Lo veo correcto, ¿Estáis listos?- Preguntó Takeshi para, casi al segundo, partir con sus dos compañeros hacia el sur de la aldea y comenzar a atacar por allí, con la esperanza de que los jóvenes tuviesen libertad para poder buscar a aquellos que debían rescatar.

El grupo estaba situado al oeste de la aldea, por lo que aparecerían por un costado. Una vez allí, lo normal sería fijarse en la tienda de campaña situada un poco más allá del centro de la misma aldea. Era notablemente más grande que las demás, a pesar de estar hecha con la misma tela blanca. Los postes que la sostenían eran bastante grandes y gruesos y las cuerdas que estiraban de las telas eran de un color bastante oscuro. También era destacable el hecho de que allí se concentraban una gran cantidad de antorchas, por lo que evidenciaba que aquél lugar necesitaba una gran vigilancia. – Aguarden un segundo.- Esgrimió el sirviente de Kidate que se había quedado junto a Yuto y a Rei. –Esperen a escuchar jaleo. Cuando todos estén distraídos con el ataque de esos tres podremos avanzar. Bueno… yo intentaré ser útil, pero no soy gran cosa en batalla… - Dijo aquél muchacho un tanto apenado.

Apenas pasaron treinta segundos y un murmullo se comenzó a escuchar a lo lejos, seguido de un montón de personas que salían de sus tiendas armados corriendo en dirección sur. Sin duda aquellos tres ya habían aparecido. – Ahora, esta es la nuestra.- Susurró el sirviente mientras hacía un gesto con su mano izquierda para que los jóvenes avanzasen.

Frente a aquella gran tienda de campaña aguardaban dos salvajes, que sin duda no opondrían gran resistencia y que parecían más pendientes de intentar atisbar algo en dirección sur que de proteger a lo que hubiese dentro de aquella tienda que sin duda podría ser llamada presidencial, ya que en su interior, se encontraba aquél salvaje que les había traicionado, el jefe Zodd y un hombre de oscuros cabellos también vestido con pieles, más sin embargo este parecía ser más refinado que el resto. Más allá de ellos, Kaname permanecía atada a un poste en el suelo y el anciano Kidate yacía sobre un lecho de paja, atado de pies y manos, pero todavía durmiendo.

Aclaraciones:
•Muy buenas tardes chicos. Disculpen la tardanza, mi internet no tiene muy buena señal por lo que me ha sido difícil hasta entrar al foro estos días.

•Lo primero que quiero decir es que avanzaremos sin Kaname, lleva un tiempo sin postear por aquí y ya no se puede esperar más. Ya me pondré en contacto con ella para ver cómo solucionamos esto, pero de momento seguiremos los tres solos.

•También me gustaría decir que habéis aportado buenas ideas para atacar la “base enemiga” y que oye, esa es la gracia y lo que se busca de vosotros para ascender de rango. Seguid así, lo estáis haciendo muy bien.

•Poco más que comentar. Si tenéis alguna duda ya sabéis dónde me encuentro.

Que la fuerza os acompañe~
Taiyō
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Yuto Uchiha el Vie Ago 26, 2016 3:49 pm

Íbamos a entrar en la boca del lobo. La noche ya había cubierto cada rincón de aquel lugar, y un manto de silencio y oscuridad cubría el ánimo de todos los allí reunidos. Por si las cosas no estaban ya lo suficientemente mal, cada vez sucedían más cosas que complicaban todo. Una traición, con secuestro incluido, había sido el último incidente... Y probablemente acontecerían más en las horas subsiguientes.

Todos acordaron rápidamente lo que debíamos hacer, cosa que agradecí, y seguiríamos la idea que había dado Rei, que consistía en dividirnos en dos grupos para acceder a la zona y rescatar a aquellos que nos habían sido arrebatados. A mi me tocaba ir junto al marionetista y aquel chico que estaba a cargo de Kidate, el que había curado al salvaje y de quien no era capaz de recordar su nombre, mientras que los otros tres, los experimentados, marcharon por otro lugar para hacer de señuelo. Cuando llegamos a nuestra posición, me dediqué a analizar el campamento. Había una tienda inmensa, bien iluminada, que me llevaba a pensar que era nuestro objetivo, todo parecía indicar que lo era. Había dos guardias en la entrada, y posiblemente gran número de personas en el interior, no había forma de saberlo, pero había que ponerse en lo peor y pensar en que serían muchos y muy fuertes. Me giré hacia Rei y el chico antes de que todo comenzara.

—Creo que lo mejor será actuar lo más rápido posible, utilizar todo el factor sorpresa que podamos conseguir. Estarán muy alertas tras notar el jaleo que se armará cuando nuestros compañeros hagan de señuelo, por lo que... Deberíamos intentar encargarnos de un solo movimiento a los guardias y entrar rápidamente, localizar a quienes debemos rescatar y salir corriendo de allí lo más rápido posible. Siempre debemos procurar no lanzar ataques a demasiada gran escala... Porque podríamos dañar a Kidate y Kaname. No va a ser fácil, eso es seguro, pero debemos dar lo mejor de nosotros mismos. Sé que podremos lograrlo—suspiré levemente, apenas unos segundos, y observé al chico, asintiendo ante lo que había dicho antes—Aunque no seas gran cosa en batalla, puedes darnos apoyo. Advertirnos de cosas de las que no nos percatemos por estar en el fragor de la batalla, curar alguna herida superficial en algún momento en que nos haga falta... Cualquier cosa que nos pueda ser de utilidad. No todo es combatir—dije finalmente, con una sonrisa.

Cuando todo comenzó, ante la señal, salí corriendo como impulsado por un resorte. Conforme nos acercábamos a gran velocidad hacia los guardias, miré a Rei e hice un gesto con dos dedos, tratando de hacerle ver que yo atacaría a uno de los despistados guardianes de la tienda, y él al otro. Esperaba que captase el mensaje. En cuanto alcancé la tienda, desenvainé rápidamente mi arma, dando un tajo sencillo y veloz, pero potente, al primero de ellos y luego rasgué rápidamente la tela de la “puerta” de la tienda. Cuanto menos tela hubiera, más sencilla sería la huida. Entré a toda prisa, echando un vistazo completo lo más rápido posible al interior. Allí dentro, había un total de cinco personas. Estaban Kaname y Kidate, ambos sin consciencia y aprisionados con ataduras, pero además de ellos se encontraban el traidor, el hombre gorila, y un salvaje de aspecto distinguido y cabellos oscuros que no había visto hasta entonces. Los tres se interponían en nuestro camino hacia quienes debíamos de rescatar, por lo cual, no se podría evitar la batalla... O al menos no del todo.

—Rei, recuerda lo que dije antes... Es hora de luchar—dije rápidamente. Preparé unos pocos sellos, antes de apretar con fuerza mi arma y lanzarme de frente en dirección hacia el hombre enorme con aspecto de gorila. Sabía por el combate anterior que era un hombre peligroso, y cuanto antes le sorprendiera, menos tiempo tendría para prepararse contra mi. Aunque, claro estaba, mi objetivo principal en aquel momento, era sacar a Kidate de allí.

Estadísticas:

Stats:

Ninjutsu: 7
Taijutsu: 10
Genjutsu: 7
Velocidad: 10
Resistencia: 10
Fuerza: 10

Arte rápido: Velocidad +2
Arte del filo elemental: Ninjutsu +2


Equipo:

3 Sellos explosivos
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9 Kunai
Arma creada: Ken no henkō (haced click en el nombre del arma para ir a su descripción)
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técnicas utilizadas:

Jutsu oculto x1
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Rei Ogami el Lun Ago 29, 2016 7:26 pm

La oscuridad se hacia cada vez más presente sobre la zona en la que estábamos, si bien la misión no habia mejorado ni tenía un buen panorama no todo estabá perdido. Al parecer mi plan habia sido buen visto por los demás miembros y todo indicaba que lo haríamos. El grupo de distracción se conformaría por los tres guardias del ministro mientras que el de rescate estaríamos Yuto, el ayudante de Kidate y yo. El primer grupo se marchó hacia su cometido y los demás nos quedamos ocultos frente al abrigo de la noche esperando algun tipo de señal de que los salvajes habian caído en la trampa.

No pasó mucho tiempo en el que escucharamos un gran alboroto provenientes del centro de aquella aldea, los dos guardias encargados de proteger la tienda en donde se especulaba que estaban los prisioneros bajaron un poco sus defensas por lo que erá el momento justo para atacar. Coloqué a Shinigami reposando sobre mi espalda y comenze a correr junto a mis compañeros en dirección recta. Mientras lo hacía miré las señas que hacia Yuuto comprendiendo que el se encargaría de uno mientras que yo del otro. Comenze a moverme de izquierda a derecha en forma de zig zag, en cuanto estuvé a la distancia adecuada saqué dos kunais de mi bolsa, seguido de esto aprovechando cierta habilidad de visión y precisión arrojé ambas armas en dirección al torso de uno de los salvajes que no parecia oponer demasiada resistencia.

Al entrar a aquella tienda vi a Kidate y a Kaname completamente inconscientes e inmovilizados, sin embargo no eran los únicos en el lugar. Un hombre de gran musculatura, el salvaje que nos habia traicionado y un desconocido hombre que desprendía cierto aire de delicadeza que los demás salvajes no tenía y carecían bastante de aquello. No sabía que clases de habilidades tendria ni siquiera sus intenciones pero, al juzgar por sus pieles suponía que estas serían las mismas que del resto de la tribu.

– Hey tú – miré al muchacho asistente de Kidate – Necesito que logres abrirte camino entre esos tres para desatar a Kaname y al ministro y llevarlos hasta un lugar que este seguro – dijé con el motivo de que los dos prisioneros fueran rescatados ya que ese erá el objetivo principal de la misión y su seguridad debía de estar debía estar asegurada lo más temprano posible, además tal como habia dicho mi compañero no podíamos lanzar ataques a gran escala lo que limitaba bastante nuestro combate.
Yuuto no tardó en lanzarse hacia el hombre de gran musculatura, tras esto tomé un Kunai que lo impregne de Chakra extendiendo su alcance y capacidad de perforación, me avalanze de forma frontal hacia el salvaje que nos habia traicionado tratando de acertar un corte en su pecho. Sin embargo parte de mi atención estabá sobre aquel desconocido hombre que por algun motivo tenía un aura misteriosa.


Equipamiento - Stats:

Stats:
• Ninjutsu: 5
• Taijutsu: 4
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 8
• Resistencia: 5
• Fuerza: 5

Arte Rápido - Arte Certero

Armas:
10 Senbons
5 Shurikens
2 Kunais
Marioneta Shinigami
Cadena del Juicio

Técnica utilizada:

Hagen: Samuraigatana (刃弦×侍刀, Blade Chord: Espada del Samurái):
Empleando la capacidad de impregnar chakra en sus armas, el usuario será capaz de canalizarlo para aumentar el alcance de sus ataques. Gracias a esta capacidad, el usuario podrá arremolinar un aura de tonalidades celestes en torno a su arma. De ésta forma, el filo y el cuerpo de la misma adoptarán un mayor tamaño, consecuentemente, un mayor alcance.El chakra que rodeará al arma no podrá ser bloqueado por métodos convencionales, ya que es energía en estado puro (es decir, no podrá bloquearse utilizando armas comunes o puños desnudos). El chakra que rodea el arma adquirirá propiedades cortantes, más únicamente será capaz de cortar tejidos orgánicos, por lo que no se podrá bloquear ataques compuestos de diversos tipos de chakra.Esta técnica no requiere sellos y podrá ser mantenida por tres turnos.
Gennin:El filo y cuerpo se expande hasta treinta centímetros.
Chunnin:El filo y cuerpo se expande hasta cincuenta centímetros.
Jounnin:El filo y cuerpo se expande hasta un metro.
Sannin:El filo y cuerpo se expande hasta dos metros.

4 Técnicas Restantes
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Taiyō el Mar Ago 30, 2016 12:15 pm

Por su propia culpa, aquellos dos salvajes, se vieron vencidos de forma irrisoria por los dos ninjas del país del fuego los cuales atacaron sin miramientos. Uno se desplomó con un feo y grande corte, mientras que el otro sintió cómo dos armas afiladas y arrojadizas impactaban contra su cuerpo para después seguir a su despistado compañero de guardia. Una vez vencidos esos dos enemigos, Yuto rajaría la tela de la tienda para poder abrir un buen agujero por el cual salir si es que podían hacerlo junto a los rehenes.

Una vez entraron, el joven marionetista infundió chakra en un kunai y sin cortarse ni un pelo se abalanzó sobre el salvaje que les había traicionado con anterioridad para asesinarlo a sangre fría. Su avance frontal y la sorpresa de su aparición y actuación, ayudaron a que su golpe funcionase y un torrente sanguíneo impregnara el aire por segundos para después salpicar a los allí presentes. El cuerpo del salvaje cayó al suelo con un estruendoso sonido, para más tarde, ser pateado con desprecio por aquél moreno que yacía junto al jefe de los salvajes. -¡Qué asco dan tus hombres Zodd!- Exclamaría con sumo desprecio aquél hombre. - ¡Jajaja! Pero ha servido bien, de eso no hay duda alguna.- Exclamó con jolgorio aquél hombre que más parecía una bestia peluda que un ser humano. – Vaya vaya, ¿Qué tenemos aquí? Pero si son esos niños que protegían al viejo. Es una lástima que me pagaran por ponerme en vuestro camino, ¿Verdad?- Soltaría Zodd en tono jocoso, como riéndose de aquellos muchachos a los que fue encomendada la misión de proteger a Kidate, el ministro. -¿Estos críos son de los que tenía miedo tu lacayo? Pero si son niños… lo que hay que ver…- Musitó con desprecio el otro hombre, para después abalanzarse sobre Rei con su mano derecha para soltarle un bofetón. -¡Maldito crío! Vuelve a casa con tu madre y deja de meterte en los asuntos de los adultos.- Exclamó con gran furia aquél hombre, el cual hizo surgir de sus hombros y codos sus propios huesos y se lanzó dando acrobacias y giros sobre sí mismo hacia el marionetista para atacarlo frontalmente.

La sala apenas podía contar con unos veinte metros cuadrados, por lo que las distancias entre todos los enemigos eran bastante cortas, además de eso, los rehenes yacían demasiado cerca también por lo que ataques a grandes escalas eran bastante suicidas. Sabiendo esto, y viéndose sumido en una pelea de grandes dimensiones y aparentemente de desnivelados enemigos, Zodd sonrió y realizó una serie de jutsus para poner tierra de por medio, de nuevo con los pilares afilados de roca, entre el joven con el que ya había luchado y él. -¿Sabes una cosa? Me gusta zanjar mis disputas, y tú eres una de ellas.- Dijo aquél extraño ser de la naturaleza el cual comenzó a reír de forma sonora y bastante horrible para un oído refinado.

Por otra parte, el criado de Kidate, no había terminado de entrar en la  tienda. En un principio había seguido a los dos jóvenes de su feudo, pero al ver cómo Rei comenzaba a atacar y el hombre de oscuros cabellos le respondía con la misma moneda, el pelirrojo se asustó y no pudo moverse a pesar de que los muchachos le instaran a ello. En su lugar, se quedó impactado y perplejo ante la pelea. El miedo se apoderó de él y no pudo continuar a pesar de que debiese hacerlo.

Enemigos:


Zodd:
Imagen:

Zodd Rango: Equivalente a Chunin. Especialista Kenjutsu. Elemento Doton.

Taijutsu: 15
Ninjutsu: 10
Genjutsu: 11
Velocidad: 8
Fuerza: 15
Resistencia: 13

Técnica empleada:
Elemento Tierra: Pilares de Roca (土遁・岩柱槍 Doton: Ganchūsō)
[No progresiva | Ninjutsu]
Luego de realizar una serie de sellos, el usuario crea unas pocas columnas de rocas filosas que sobresalen del suelo para insertar al objetivo. Los pilares de roca traspasarán cualquier objeto que se encuentren en su destino. Se puede crear un máximo de seis de estas columnas. Cada una puede llegar a medir metro y medio de longitud.

Misterioso moreno.:
Imagen:

Misterioso hombre moreno. Clan Kaguya. Rango genin. Elemento Raiton. Especialidad Taijutsu.
Taijutsu: 9 +1
Ninjutsu: 5
Genjutsu: 4
Velocidad: 8 +2
Fuerza: 7
Resistencia: 6

Técnicas:
Yanagi no Mai (柳の舞 - Danza del Sauce)
En esta danza ofensiva, el Kaguya hace crecer varias hojas de huesos largos en su cuerpo para utilizarlos como armas. Los más frecuentemente utilizados son aquellos que emergen de la palma de las manos, pero también es posible que usen los que obtienen de otras partes de su cuerpo, como los codos, rodillas y hombros.  La danza del sauce es muy acrobática, llena de giros difíciles de evadir. Los Kaguya pueden extender sus huesos para atacar sin tener que moverse. La duración de este jutsu es de 2 posts.
Ésta técnica incrementa en 2 puntos la velocidad y en 1 punto el taijutsu del usuario.




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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Rei Ogami el Sáb Sep 03, 2016 11:38 pm

El repentino ataque que habia hecho fué efectivo logrando que el Kunai cargado con chakra atravesará el cuerpo de mi enemigo que como consecuencia de aquello su sangre impregno el aire por pocos segundos y salpicó con pequeñas gotas mis mejillas. El sujeto cayó al suelo sacudiendo el polvo que habia en este. El hombre de robusta apariencia junto al tipo de tonalidad morena no hicieron más que burlarse de su compañero caído y seguidamente de nosotros con frases provocadoras.

Las palabras dichas por ambos no generaban ningún tipo de sentimiento de provocación ni de enfado sin embargo el sujeto de piel morena levantó ligeramente más su voz y se abalanzó de sorpresa sobre mi dándome un bofetón que impactó con mi rostro dejando un ardor sobre la zona que se disipo a los pocos segundos. En aquel ataque noté la destacable velocidad que poseía el sujeto con el que inevitablemente me iva a enfrentar. El hombre ya enfurecido y listo para atacar hizo emerger desde sus hombros y codos lo que parecia ser sus propios huesos.

Aquello me alertó para dar dos o tres pasos hacia atrás sin embargo de poco sirvió ya que el sujeto ejecutó una serie de ágiles movimientos acrobáticos que no pudé evadir debido al poco espacio que tenía la tienda y principalmente por la velocidad y agilidad que poseía el hombre que mirándolo superaban notablemente a la mia. En aquel momento lo único que podia hacer erá cubrirme con mis brazos posicionandolos en forma de una "X" y retroceder hacia atrás para evitar ser perforado por los afilados pinchos que salían del cuerpo del propio moreno aunque haciendo esto no evitaba para nada ser cortado y rasgado por estos mismos.

Podia sentir el dolor de como mis antebrazos eran rasgados y en aquel momento recordé al ayudante de Kidate y a sus servicios médicos pero, el recuerdo se esfumó en cuanto lo habia visto previamente paralizado por el temor y el miedo de la situación.
Cada vez más me iva acorralando hasta quedar de espalda contra la tela que cubría la tienda y justo en aquel momento cuando el hombre se disponía a lanzar otra ráfaga de sus ataques, me giré dándole la espalda en donde se encontraba reposando Shinigami, esperaba que la madera con la que estabá hecha Shinigami absorbiera el impacto y que los huesos del sujeto se quedarán atascados por al menos unos segundos.

Aprovechando que Shinigami tenía justo enfrente a su enemigo lance unos hilos de chakra hacia la cabeza de la marioneta que acto seguido desde la misma boca de esta fueron disparados sin aviso alguno tres kunais que calculando yo desde mi mente se dirigirían al rostro de mi oponente. Erá un contraataque simple y sencillo pero al menos me daría la posibilidad de detener las veloces ráfagas de ataques que estabá recibiendo y me dejaban en cada vez más en peores condiciones.


Equipamiento - Stats:

Stats:
• Ninjutsu: 5
• Taijutsu: 4
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 8
• Resistencia: 5
• Fuerza: 5
Arte Rápido - Arte Certero

Armas:
10 Senbons
5 Shurikens
2 Kunais
Marioneta Shinigami
Cadena del Juicio
Rei Ogami
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Yuto Uchiha el Dom Sep 04, 2016 5:24 pm

La misión había alcanzado su máximo estado de peligro. Estábamos en un lugar cerrado, con dos enemigos de apariencia poderosa frente a nosotros, y a quienes debíamos rescatar, justo tras ellos. Al entrar en la tienda, todo fue caos. Rei se abalanzó contra el traidor, acabando con su vida sin más, ante lo cual no pude evitar que una mueca se formase en mi rostro. Aquello no me había gustado nada, pero no había tiempo para pensar en ello, pues lo que iba a ocurrir bajo aquella lona, iba a determinar el futuro. O más bien si íbamos a tener uno o no.

El abalanzarme sobre aquel hombre simio quizás no fuese la idea más brillante que había tenido, pero había preparado un plan de emergencia mientras lo hacía, y había surtido efecto, gracias al cielo. Cuando el hombre de aspecto bruto realizó su jutsu, y aquellas familiares columnas surgieron del suelo como la última vez, camino a ensartarme, en su lugar lo que fue perforado por aquella inclemente y afilada roca fue el trozo de lona que había cortado anteriormente, mientras yo aparecía fuera del alcance de aquella mole, y junto a los rehenes. Bendito fuera el Kawarimi no jutsu y su buen resultado. Lo primero que hice al aterrizar, fue lanzar un tajo rápido con la espada hacia las cadenas que ataban a Kaname al poste, aunque no me detuve a ver si las había logrado cortar porque me giré rápidamente hacia mi enemigo, que estaba dispuesto a terminar lo que había empezado en el bosque hacía ya tantas horas. Lo observé con una mirada desafiante, cuyos iris lentamente comenzaron a tomar una tonalidad roja, apareciendo una pequeña mancha en forma de magatama que giraba alrededor de la pupila lentamente, como anunciando el comienzo de la verdadera batalla. Aunque no me gustara demasiado utilizarlo, había llegado la hora de utilizar el Sharingan. Sentí repentinamente como podía ver más que lo que normalmente era capaz de ver, y era consciente de la hostilidad del ambiente, no me podía distraer demasiado.

Estaba junto a los rehenes, por lo cual, aunque no pudiera escapar aún por estar rodeado de la lona, podía protegerles. Me moví rápido hacia donde estaba Kidate, y al mismo tiempo, tomé un kunai de la bolsa, con un sello explosivo adherido, para lanzarlo hacia su pie izquierdo. En cuanto el kunai cayó junto a éste, directamente estalló, produciendo una explosión. No podía ver, por el humo, como había resultado aquello, pero traté de guiarme con mis otros sentidos para localizar la posición de mi enemigo, y, confiando en que tuviera la guardia baja tras aquel ataque, lanzar mi siguiente movimiento con toda la velocidad de la que era capaz.

—¡Ninpō: Yōso no seigyo!—dije, mientras se impregnaba la hoja de mi katana con el elemento Katon, volviendo más peligrosa aquella arma, al poder cortar y quemar al mismo tiempo. Al saltar sobre donde inferí que estaría él, lancé un tajo con toda la fuerza y velocidad de la que me veía capaz, y traté de dar un salto hacia atrás para alejarme de posibles contraataques. Mi Sharingan observaba atentamente en su dirección, esperando ver, una vez se disipara el humo, si aquella estrategia había resultado efectiva. Kidate estaba a mis espaldas, por lo que aquello estaría cubierto. Me mantuve en guardia, nunca se sabía qué podía pasar.

Por otro lado, pude ver de soslayo como Rei se encontraba arrinconado, pero esperaba que el marionetista pudiera salir de la mejor manera posible de aquella situación. Yo, en aquellos instantes, estaba atado de pies y manos con aquella pelea, y no podría acudir en su ayuda. Tampoco podía confiar en que nuestros otros aliados acudieran en nuestra ayuda, y el chico que había venido con nosotros se había quedado, hacía ya tiempo atrás, en la puerta, paralizado por el terror de la situación. Estábamos solos.

Estadísticas:

Stats:

Ninjutsu: 7
Taijutsu: 10
Genjutsu: 7
Velocidad: 10
Resistencia: 10
Fuerza: 10

Arte rápido: Velocidad +2
Arte del filo elemental: Ninjutsu +2
Sharingan: Velocidad +2, Taijutsu +2, Reflejos +10%


Equipo:

3-1= 2 Sellos explosivos
10 Shuriken
9 - 1= 8 Kunai
Arma creada: Ken no henkō (haced click en el nombre del arma para ir a su descripción)
Hilos de alambre.

Ficha y perfíl en la firma

técnicas utilizadas:


Jutsu oculto comenzado en el turno anterior:
Jutsu Reemplazo de Cuerpo (変わり身の術, Kawarimi no Jutsu):
[Progresiva de cantidad | Ninjutsu]
Esta técnica es un Ninjutsu el cual permite al ejecutor del mismo cambiar de lugar con otro objeto como por ejemplo un tronco, un animal o incluso un ser vivo a su alcance (3 mts). Esta técnica se considera una extensión del Bunshin no jutsu y el Shunshin no jutsu por medio de los cuales el shinobi reemplaza su cuerpo por una falso sustituto con la imagen de si mismo y luego con una gran velocidad se mueve u oculta en las cercanías. Se utiliza para poder esquivar un ataque y a la vez confundir al rival, haciéndole creer que ha acertado el mismo, para poder atacarlo por sorpresa o bien huir del lugar. El jutsu debe ser preparado con anticipación por lo que sólo puede usarse si se ha anunciado un jutsu oculto en un turno anterior, además,luego de preparar un kawarimi el usuario no puede realizar otras técnicas hasta que se realice el reemplazo, sin embargo si puede moverse e incluso atacar usando armas hasta ser golpeado, sólo se restringen acciones que impliquen usar chakra pues las mismas anularian la tecnica preparada. Esto es igual aún para shinobis de los más altos rangos pues esta es una técnica que exige una gran habilidad. El kawarimi es activado cuando el ejecutor recibe un golpe, entonces el ninja es envuelto por una pantalla de humo y se mueve a una gran velocidad dejando atrás al remplazo con su apariencia. Sólo se puede utilizar si el ejecutor no está inmovilizado o atrapado y si su chakra no está sellado. Los sellos de manos son obligatorios. Todo esto quiere decir que un Kawarimi obligadamente será la última técnica de un turno y la primera en ser revelada al siguiente. El ejecutor del jutsu no podrá cambiar de lugar con el cuerpo de un oponente, aliado o NPC, pero si con un clon de los mismos. Es un jutsu que consume mucho chakra y fuerza el cuerpo por ello su uso es limitado, tanto que luego del primer kawarimi los siguientes restarán al usuario 1 punto de VEL (cada uno) hasta el final del combate.

Gennin: 1 vez por combate.
Chunnin: 2 veces por combate.
Jounin: 3 veces por combate.
Sannin: Hasta 4 veces.

IMPORTANTE: Esta técnica se basa en el uso del ninjutsu por lo que puede realizarse aún teniendo stats muy bajos en velocidad, sin embargo es necesario un mínimo de 6 puntos en ninjutsu por cada Kawarimi que desee realizarse (El primer kawarimi = 6 NIN, el segundo = 12 NIN, el tercero = 18 NIN, etc)

_____________________________________________________________________

Sharingan 1 Aspa (写輪眼, Pupila Giratoria):
A diferencia de otros Dōjutsu como el Byakugan del Clan Hyūga este no se obtiene en el momento del nacimiento, sino se activa cuando un Uchiha sufre luego de experimentar la desesperación, un cierto chakra brota en su cerebro que afecta el nervio óptico, y provoca un cambio en sus ojos, ese es el ojo que refleja su caos interno, el Sharingan. Después de la primera vez en que se usa este Kekkei Genkai la persona puede usarlo cuando lo desee. El Dojutsu permite al usuario ver en cámara lenta los movimientos de un oponente que no supere su rango, y logrará tener mejor respuesta ante un usuario de un rango superior, de lo que haría un ninja normalmente. No hará ningún tipo de cambio frente a un usuario de dos rangos más avanzado.

En caso de que se hicieran dos misiones de rango D y cuatro misiones de rango C, el usuario podrá despertar el Sharingan de dos aspas (descrito a continuación).

El sharingan podrá activarse 1 turno por cada dos puntos de resistencia que tenga el usuario. Es decir que si el usuario tiene 10 de resistencia, podrá activarse dicho jutsu por 5 turnos.
Cuenta como uno de los tres jutsus que se pueden activar por turno, y luego sigue como técnica pasiva. Mantener este dojutsu activado no resta resistencia, sin embargo, ya está estipulada la cantidad de turnos que se podrá utilizar.

Sharingan de un aspa: Gennin
Otorga un bonus de 10% en reflejos.
2 en el atributo común de Taijutsu.
2 en el atributo común de Velocidad.
Es capaz de copiar técnicas de Ninjutsu, Genjutsu y Taijutsu de su mismo rango.

_____________________________________________________________________

Ninpō: Yōso no seigyo (忍法: 要素の制御, Arte ninja: Control Elemental):
El usuario es capaz de cargar cualquier arma con chakra y fusionarlo con su afinidad elemental. De esta forma, el arma (ya sean kunais, espadas, lanzas, entre otras.) canalizarán el chakra y acabarán por tener alguno de los siguientes efectos, dependiendo de la naturaleza del usuario.

Katon: Mediante esta naturaleza, las armas se calientan a temperaturas nocivas, generando no solo cortes sino también quemaduras. Además, estos cortes pueden generar un dolor de gran magnitud si fuera hecho dentro de la carne (como es el caso de una puñalada o un corte profundo).

_____________________________________________________________________

Jutsus totales del tema: 4/8
Turnos Sharingan: 1/5
Yuto Uchiha
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

Mensaje por Taiyō el Jue Sep 08, 2016 1:04 pm

*Parte de Rei*


El misterioso hombre que acompañaba al líder salvaje, resultó ser un miembro del clan Kaguya a tenor por sus técnicas y movimientos rápidos y precisos. Debido a las dimensiones de la tienda, que eran bastante reducidas, ambas peleas se tenían que decidir en pocos metros y sobre todo, en pocos movimientos los cuales debían ser precisos si no se quería causar más daño del que se quería evitar.

Los rápidos movimientos del Kaguya, a esas distancias, eran mortales. Aun así, el joven Rei reaccionó lo suficientemente deprisa como para intentar protegerse. Dibujó una ‘x’ con sus brazos y frenó las primeras embestidas del moreno, sin embargo, recibió varios cortes y desgarros en la piel, por no decir que si vestía ropas en el antebrazo estas habrían quedado completamente destrozadas. En cuestión de segundos, y mientras el Kaguya seguía infligiendo aquellos poderosos golpes, Rei no tenía otra salida más que ir retrocediendo poco a poco hasta que se vio de espaldas contra la lona de la tienda, momento en el cual el joven se dio la vuelta y los golpes del Kaguya impactaron contra la marioneta que yacía a su espalda, destrozando gran parte del pecho de la misma.
Cuando parecía que todo iba a salir mal para el usuario de la marioneta, el Kaguya dejó escapar un sonido de asombro y seguidamente se enfadó. - ¿Qué diantres es esto?- Comentó al verse atorado momentáneamente su brazo derecho en el mecanismo de la marioneta. - ¡Estúpido trozo de madera!- Profirió por aquella boca que tenía para, segundos después, verse sorprendido por el disparo de tres kunais hacia su rostro. Pudo bloquear dos con su brazo izquierdo, pero el del medio le impactó gravemente en el cuello y se desplomó en el suelo, desapareciendo así los huesos manifestados y liberándose de la trampa de la marioneta.

Segundos después de que el moreno se desplomara, un charco de sangre comenzó a dibujarse bajo la figura de aquél que empleaba sus huesos para atacar, evidenciando que ya no podría moverse demasiado en aquella pelea y que la balanza de la fortuna, se había decantado por el otro extremo.

*Parte de Yuto*


Las risas de aquél hombre simio parecieron enmudecerse justo cuando Yuto saltó hacia él, los pilares de roca emergieron del suelo y sin embargo estos no impactaron en ningún cuerpo humano. En lugar de aquello, aquellas formaciones rocosas impactaron contra un trozo de lona que el joven previamente había arrancado de la puerta del lugar. -¡Mal-maldito mocoso!- Rebuznó el hombre simio mientras se giraba para buscar con la mirada a su enemigo, obviando que un compañero suyo se había desmayado segundos antes y que yacía moribundo en el suelo.

Nada más aparecer de nuevo, el joven se apresuró en contar las cadenas que ataban a Kaname y liberarla, aunque ella seguía inconsciente aún. Después de eso lanzo un kunai con un sello explosivo hacia los pies del enemigo y se situó frente al anciano ministro del feudo que parecía seguir dormido o algo por el estilo. El sello explotó y desorientó brevemente al hombre simio que comenzó a mirar con impaciencia hacia todos los rincones, pero no se dio cuenta de dónde estaba Yuto hasta que recibió un golpe frontal ígneo que le quemó las pieles de animales que vestía en el pecho y que, además, dibujó una pequeña quemadura en la piel sobre el omóplato. - ¡Ja, ja, ja! Hace falta mucho más que eso para derrotarme, maldito crío.- Comentó el salvaje no sin algo de dolor mientras realizaba una serie de sellos y mezclaba su chakra para hacer emerger de los pies de su rival un río de lodo que sin duda, haría que Yuto tuviese que reaccionar ante tal situación. Y sin cortarse ni un pelo y sin dejar pasar ni un solo segundo, aquél hombre grande y corpulento se abalanzó sobre el joven para infligirle una serie de rápido movimientos potenciados por la adrenalina del momento. Una incesante cantidad de puñetazos con esa fuerza y a esa velocidad serían algo difícil de parar si se enfrentaba cara a cara.

Técnicas enemigas.:
Elemento Tierra: Flujo del río de tierra (土遁・土流大河, Doton: Doryū Taiga)
[No progresiva | Ninjutsu]
Después de haber realizado una serie de sellos, el usuario puede transformar la base sobre la cual el enemigo está parado en un río de lodo para que éste pierda el equilibrio. Esta técnica puede ser muy útil debido que da unos segundos para actuar mientras que el rival se encuentra desequilibrado. La extensión y rapidez del río de barro dependen del Ninjutsu.

Combinación dinámica (組み合わせ, Kumiawase): El usuario libera una generosa cantidad de chakra por un instante que recorre su cuerpo, lo que le permite lanzar una sucesión de golpes rápidos para atacar al rival. Estas combinaciones deberán tener sentido con la disciplina marcial que ha elegido el usuario.

Aclaraciones:
Buenas~ Aquí Taiyo presentado su informe.

¿Qué tal os va chicos? La verdad es que estoy muy contento por cómo estáis desarrollando la pelea ya que hay varios puntos que me han parecido, ciertamente, "puntazos".

Espero que os hayáis dado cuenta de que sois dos contra uno ahora mismo y que Zodd está de espaldas a Rei. No debería deciros estas cosas, pero son tan evidentes que las deberíais de haber visto ya.

Tengo poco más que deciros así que mucha suerte y esto está ya prácticamente finiquitado.

Un saludo, Taiyo.
Taiyō
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Re: {10º Examen Chuunin} Preludio a la avenencia.

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