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Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

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Powerfull Eyes | Con Kaname

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Powerfull Eyes | Con Kaname

Mensaje por Azula Uchiha el Miér Oct 12, 2016 10:50 pm


強力な目

Powerful Eyes

Trama con Hyūga Kaname


Zona Alta – Mañana
La familia Konoe bajaba del carruaje frente la casa de una de las familias Hyuga. Un carruaje lujoso, con ciertas ornamentaciones doradas en los laterales, además de los corceles de raza pura que vestían en armonía con el diseño exterior. De allí salieron Takao y su esposa, además de su hermano; de último –pero no menos importante– la soberbia fémina, Azula, escondida bajo una máscara de amistad, adornada con una leve sonrisa mientras observaba la morada frente a ella. Todos vestían similares, el Konoe Seifuku les daban ese toque formal y emblemático de su familia. El caminar de cada uno de ellos se realizaba con mantener la mirada en alto, con firmeza y orgullo; algo típico al pertenecer a un clan como el Uchiha. Todos iban por cuestiones diplomáticas, dirigida a los jefes de ambas familiar para tratar temas que eran desconocidos para muchos, cierta importancia podía esconderse detrás de todo eso, sin embargo, Azula se enteraba tarde o temprano gracias a la gran confianza que había forjado con su padre: Seguía siendo su orgullo a pesar de todo.

Las puertas se abrieron para la familia, todos se dirigían al fondo del pasillo mas cuando llegaron a una gran puerta sólo pasaron Takao y Haruka como representantes, mientras que los dos hermanos se mantendrían fuera hasta que acabase la reunión. —Tranquilo, Kazu, pronto podremos enterarnos de todo. Ten paciencia. —Consolaba, colocando su mano en el hombro del masculino mientras este bajaba la mirada. Era tan fácil manipularle, tan ingenuo. Ambos se separaron por la casa, Kazuma iría al patio mientras que Azula caminaría por los pasillos, con las manos en su espalda, visualizando con detalle todo lo que podía mientras pensaba en lo que haría el siguiente día: Parecía no tener una semana llena de trabajos, eso le hacía entrar en cierta ansiedad. Veía una que otra puerta cerrada, además de varios Hyugas pasar por su lado, tenían cierta preocupación en el rostro. Eso hacía que la curiosidad de la Uchiha se encendiera cual llama en el bosque. Vio entrar en una de las habitaciones dos de los miembros del clan con algunos papeles, aunque fuera arriesgado, espiaría un poco al estilo de un Shinobi común y corriente.

Copio la apariencia de uno de los miembros que vio caminando, utilizando el Henge no Jutsu para imitar perfectamente la apariencia de ese individuo. Entró a la sala con los otros dos, simulando el buscar de un simple pergamino estaría escuchando la conversación que tendrían esos dos. —El jefe nos va a volver locos. ¡Por qué no aparece de una buena vez! —Se quejaba, revisando pergaminos de manera poco ordenada, mientras su compañero hacía lo mismo pero llevando un mejor orden. Le contestó, con cierta resignación: —Silencio, Kaname está muy bien entrenada. Pero ya otros se encargarán del trabajo físico —Añadió, el otro. Azula paró de registrar los pergaminos, totalmente atenta a la conversación al mismo tiempo que se mantenía serena para mantener la habilidad. —Espero que esos mercenarios hagan su trabajo, no caminé hasta el cuartel a entregar la información para nada —volvió a quejarse. Abriendo y cerrando pergaminos en busca de un noséqué con aburrimiento. Azula preparó su garganta con el fin de engruesar su voz para luego separarse de la estantería y decir antes de su salida: —Es mejor que trabajéis en silencio, alguien de afuera podría escuchar y dificultarlo todo —Ambos se quedaron inmóviles, un “tiene razón” salió de los labios pertenecientes a uno. Para cuando estuvo fuera de la vista ajena, bajo una tenue nube de humo de deshizo el jutsu.

Desaparecida… Pobre Kaname, perseguida por su propia familia. —Musitó para ella misma, sonriendo de manera ladina ante la idea que tejía en su cabeza.

“El tablero fue puesto frente a ella…”

Zona Media – Medianoche

Una figura vestida con una túnica totalmente negra saltaba de techo en techo con precisión, la luz de la Luna le hacía ver como una sombra que sólo dejaba un casi invisible celaje al pasar. Al llegar a determinado techo, bajó de éste y se mantuvo agarrada frente una de las pocas ventanas existentes en el edificio –el cual era de grandes proporciones y con cierta seguridad vigilando–, la sombra procuraba evitar las luces de los centinelas mientras tomaba el arma de filo largo y abría el seguro. Entró ágilmente, encendió una de las lámparas de aceite que había en la habitación para buscar entre los archivos. Se orientaba porque el pergamino era reciente. Al tenerlo en sus manos leyó lo que había escrito en su interior, el cual indicaba escuetamente una información referente a mercenarios y un determinado trabajo.
El espectro de la noche escuchó unos pasos que se aproximaban a la habitación. Apagó la lámpara y más rápido de lo que pudo pensar la puerta se abrió: Dos guardias registraban como parte de una rutina nocturna. Se retiraron sin registrar novedad, simplemente una ventana abierta la cual fue cerrada de inmediato. Pero ya estaba hecho, la información fue filtrada y las piezas del tablero estaban listas para ser movidas.

“El primer movimiento fue el premio por su astucia…”

Zona Media – Noche

A la noche siguiente la misma sombra se hallaba escondida bajo la oscuridad de un callejón, esperaba a alguien: Le había observado y determinado su trayectoria, venía hacia su posición. La calle no estaba siendo tan transitada como de costumbre. A su lado tenía un almacén el cual ya había abierto violando la cerradura con una kunai. Mientras se apoyaba de la pared de dicho edificio iba vigilando a su objetivo: Estaba tensa, pero era necesario lo que iba hacer.
Tan pronto como pasó por frente al callejón, la sombra tomó a la fémina de la muñeca y la metió bajo la oscuridad.

Soy Azula, tranquila —susurró la figura sombría antes de quitarse la capucha, conectando miradas con la contraria, teniendo pocos centímetros de cercanía ya que, la Uchiha como parte de seguridad debió sujetarla ambas muñecas: No quería ser víctima de algún golpe bajo. Sus palabras demostraban cierta preocupación, debía hacerle creer que era importante y con muy buena fe quisiera ayudarla—. Necesitamos hablar, ¿de acuerdo? —Dio un leve ademán con su cabeza a la entrada del almacén antes de soltarla, caminó hasta dicha entrada y compartiendo una última vez sus orbes ámbar antes de entrar. El lugar estaba lleno de cajas, con cosas empolvoradas y cierta basura en los rincones; parecía estar abandonado, pero no era así, la Uchiha había vigilado el lugar antes del encuentro, debía asegurarse que ambas estuvieran solas al encontrarse.  

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Re: Powerfull Eyes | Con Kaname

Mensaje por Hyūga Kaname el Sáb Oct 15, 2016 11:09 pm


Tras tantos días, semanas y meses de trasiego, de un constante no parar, no vivir, moviéndose de un lado a otro para evitar la captura, por fin parecía hallar un oasis de paz. Dulce ironía, lo encontraba donde más gente y bullicio habían, en la capital del País del Fuego.
Esa gran ciudad neutral, distinguida por ser una de las mayores urbes del mundo conocido, proporcionaba a una fugitiva como ella el tan deseado anonimato. Allí nadie, ni siquiera los enviados de su feudo o su familia, lograban reconocerla. Era una cara más, de tantas, moviéndose al son de una marea gris de gente ocupada.
Aunque el mérito no era todo suyo.

La ayuda de un guardia, uno en concreto, había sido indispensable. Sin él ese paseo que estaba dando a medio noche, con la más absoluta de las tranquilidades imaginables, sólo podría haber existido en su mente imparable y su imaginación infinita. Por supuesto, la fugitiva mayor de los Hyûga no contaba con un motivo serio para estar fuera de casa, la misma que compartía con Azazel, más allá del querer estirar las piernas y no poder dormir. En la habitación de invitados hacía demasiado frío, más que en la calle; e incluso ella empezaba a estar cansada de discutir con el pelirrojo por la habitación principal: «¡Qué se quede su estúpida habitación!» reverberaba una voz, la suya y no otra, dentro de su cabeza cuando se acordaba del porqué estaba en la calle.

Algo, pero, irrumpió de repente en esa soñada calma. Fue tan rápida que no le dio tiempo a reaccionar, y para cuando quiso hacerlo se encontró con ambas manos retenidas, en mitad de un callejón a oscuras. Perfecto para ella, cuya hiperactiva personalidad ya había registrado varios golpes posibles. Cuello, pecho, estómago y entrepierna eran los principales candidatos a ser visitados por su puño o su pierna. Sin embargo, lo siguiente ocurrido dejó que los impactos sólo existiesen, de nuevo, en su cabeza.

Por extraño que fuese, sobre todo teniendo en cuenta su historia de persecuciones, resultaba agradable ver una cara conocida de vez en cuando. La reconfortaba y eso era suficiente, la mayoría de veces, para apartar toda la agresividad inherente a su persona e intercambiarla por una sonrisa amable.
Rápidamente Kaname, como de costumbre, ignoró las palabras y pasó a los hechos. Sus brazos recién liberados sobrepasaron los hombros de la otrora encapuchada y su fuerza las juntó a ambas en un abrazo intenso, donde las emociones fluían al contacto sin necesidad de palabras. Aun así, no pudo retenerlas, mucho menos decirlas en el tono que cualquiera encontraba adecuado para una situación así.

¡Azula! ¡Cuánto tiempo! — Gritó, como si en vez de a su lado estuviese al otro lado de la ciudad y todavía pegada a ella en ese abrazo tan cálido. Su voz alegre, infantil y emotiva, llenó el aire pesado de la fría noche, recorriendo varios metros antes de apagarse con un eco tan tenue que ni siquiera se pudo escuchar. Pasó entonces a obedecer, metiéndose en el almacén con total despreocupación. Porque, total, era una amiga: ¿Qué podía ir mal?

Paseó la vista sin prestar atención a nada. Ni caja ni polvo, ni lonas cubriendo bultos ni sombras concentradas en las esquinas donde no alcanzaba la plata de la luna. No le importaba nada más que su amiga a cuyos brazos se lanzó de nuevo, tan contenta como la primera vez. — ¿Qué pasa? ¿Cómo me has encontrado? ¿Estás bien? ¿Te pasa algo? Pareces preocupada, ¿quieres que te ayude? — el aluvión de preguntas se sucedió antes de que la Uchiha pudiese cortar a la Hyûga. Tal vez no había olvidado su personalidad y lo tomaba bien, o quizá se había hecho a la idea de que ella, Hyûga Kaname, habría madurado al mismo ritmo y entonces… la decepción estaba servida. A pesar de los años que llevaban conociéndose, si algo se podía decir de Kaname es que era la misma niña que cuando la conoció: inquieta, bocazas, tierna y desquiciante para cualquiera.
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Re: Powerfull Eyes | Con Kaname

Mensaje por Azula Uchiha el Mar Oct 18, 2016 2:42 am

Intranquila, habladora, emotiva, y muchos más sinónimos le podía encontrar para su personalidad tan colorida, pero todo parecía estar igual. Aún recordaba aquella chica que era víctima de las bromas crueles, pero en vez de molestarse como lo hacían las demás, se reía con ella; no por el hecho de compartir el gusto por las mismas, sino por el simple hecho de bromear y jugar. Aunque tuvo que soltar un “Shhhh” luego de que gritase en medio del callejón, correspondió al abrazo gustosa, palmeando con levedad su espalda antes de entrar en el almacén.
La poca luz se filtraba por las escasas ventanas a lo alto de la pared: pequeñas para mantener a los intrusos a límite. Cuando reaccionó ya tenía a la castaña encima –de nuevo–. Azula no hizo más que soltar una leve risa, ¿acaso estaba retrocediendo al pasado?; no, desde luego que no. No había nostalgia, simplemente un cúmulo de recuerdos que paseaban en su mente. Correspondió una vez más, intentando emitir la mayor confianza posible para rehacer lazos abandonados en el pasado. Quería hacerle sentir que su amistad y la Azula del pasado aún seguía presente, aunque no fuera exactamente así. Resbalaron sus manos desde su espalda hasta sus hombros para marcar distancia prudentemente sin cortar el emotivo encuentro. Haciendo contacto visual y poniendo atención a todas esas preguntas que buscaban hacer notar el interés de la azabache para ella. «Siempre tan amigable, Kaname» pensó en sus adentro mientras sonreía con ligereza. Negando los cuestionamientos uno a uno, lo que no resultaba ser mentira era su interés por Kaname, no estaba para hablar de ella, eso podía esperar.

Estoy bien —resolvió por contestar para no dejar huecos innecesarios— y por lo que veo, te ves muy bien —agregó, alejándose un poco más con ayuda de sus manos en los hombros ajenos. Visualizando el cuerpo contrario con algo de dificultad por la poca luz. Devolvió su atención al rostro femenino para tornar su mirada de forma que, infundiera zozobra.
Sus táctiles bajaron de sus hombros hasta los antebrazos al mismo tiempo que comunicaba con un tono de voz más conmocionado. —. Kaname, andas muy tranquila —cortó el contacto físico para mirar con extrañeza a la otra, alzando su ceja derecha mostrando algo de confusión. Llevó ambas manos a su propia cadera y como si de una hermana mayor se tratara, dijo: —. Te están buscando, Kaname. ¿Lo sabes? —hizo una pequeña pausa, esperando sinceridad en sus palabras antes de añadir para dar base a esa información. —Una fuente confiable me lo ha dicho pero no sé nada más—se acercó a una de las cajas y tomó asiento en ella, dejando un espacio vacío para su compañera. Su sentar era recto: Cruzaba las piernas y dejaba relajada ambas manos en su regazo, detrás de su túnica oscura no había más que un traje a cuerpo completo de estilo oriental. —. No sé qué podrías haber hecho. Por eso te he buscado, porque confío en ti antes de cualquier contacto —le creía muy capaz, ella siempre fue habilidosa y sus poderes eran grandiosos, quizás más que los de cualquier Hyuuga. Sin embargo, no había punto de comparación con Azula en cuanto a mentalidad. Parecían representar dos caras de la misma moneda

“...Dicha moneda se hace llamar poder
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Re: Powerfull Eyes | Con Kaname

Mensaje por Hyūga Kaname el Vie Oct 21, 2016 8:46 pm


Cualquiera en su sano juicio huiría. Cualquiera con dos dedos de frente vería la máscara de la Uchiha. Cualquiera capaz de razonar, mínimamente y sólo por un segundo, se alejaría de allí para no volver. Cualquiera… menos Kaname.
La chica de la trenza y el rosa, con la herencia de su clan oculta bajo el mismo color de su cabello en los ojos, no guardaba la más mínima intención de alejarse, ni por un instante, de quien ella consideraba su amiga, leal y fiel.

La mirada que clavó Azula en ella, tras alejarla suavemente en el segundo abrazo, no lograría nada más que ensanchar su sonrisa, ya de por sí amplia, para mostrar sus perfectos dientes perlados pegados unos a los otros. Una expresión de felicidad sincera que escondía debajo… una felicidad aún mayor. Al separarse, Kana por fin entendió, o así parecía por su expresión continua de alegría, que necesitaba algo de espacio la pelinegra, y tras cedérselo se dedicó a escucharla; sin interrumpir en ningún momento sus palabras, la sonrisa le fue cambiando en el rostro, perdiéndose entre muecas de confusión, al principio, que pocos segundos después sería desplazadas por otras como el miedo, la ira e incluso, de forma muy fugaz, la ira.

¡No he hecho nada! — Gritó, ahora a la oscuridad, a lo que apenas era una sombra recortada contra la envolvente penumbra del almacén; en su chillona voz podía distinguirse con claridad meridiana el enfado infantil que, desde dentro hacia el exterior, carcomía su habitual fachada de felicidad: — ¡Nada, nada nada! — zapateaba en el suelo con escasa fuerza, pero gran ímpetu en cada pisotón: — ¡¿Qué quieren, qué esperan?! ¡¿Qué vuelva a casa para dejarme humillar?! ¡No pienso ser una segundona el resto de mi vida, ni mucho menos obedecer al engreído de Hâne!

Amenazando con irse, con el cuerpo encogido y pulsante a causa de la ira, dio un par de pasos hacia atrás. Todavía no era consciente, pero había revelado suficiente, sobre todo a una chica como Azula, tan frívola y manipuladora, para ponerse en peligro.
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Re: Powerfull Eyes | Con Kaname

Mensaje por Azula Uchiha el Dom Oct 23, 2016 6:20 pm

Sus gritos rebotaron en forma de eco por las gruesas paredes del depósito, dentro de sus oídos quedaron zumbidos luego del levantamiento de voz repentino. Un gesto de molestia: cerrando su ojo izquierdo por un momento mientras torcía levemente su boca, gracias a la poca luz, tal ademán no podía ser percibido por la contraria. No era necesario ver el rostro de Kaname para saber lo alterada que estaba, tan transparente como siempre «y muy irritante…», se quejaba a sus adentros. Recordaba ahora lo tanto que le sacaba de quicio su comportamiento infantil y su voz aguda. Suspiró, recuperando su paciencia y dispuesta a sazonar sus palabras con un poco más de preocupación y temor falso que siempre venía bien para empatizar rápidamente con los demás. —Kaname, por eso estoy aquí —contestó a la ansiedad ajena—, tienes mucho potencial y no quiero verte bajo el mando de tu hermano —arregló un poco su cabello antes de proseguir—, yo te veo como la próxima líder de tu clan. Te lo mereces

Se levantó, cerrando su túnica para luego pasar a su lado derecho, teniendo su rostro a la puerta, acogiendo cierto silencio con el fin de provocar mayor interés en lo que Azula tenía que decir. Ambas manos se fueron a su espalda mientras levantaba su barbilla, echando su mirada a una de las pocas entradas de luz. —Debes confiar en mí, siento que hay algo más —sentenció, girando su mirada hacia ella, hacia su perfil con rasgos aniñados—. Un grupo de mercenarios te empezaran a buscar, son peligrosos. Tu familia está dispuesta a retenerte con mucho de sus recursos y algo me dice que ya has tenido una probada de sus intentos —su cuerpo terminó por girarse en su dirección, mientras posaba su diestra en su hombro, enterneciendo su mirada y arqueando hacia arriba sus pronunciadas cejas—. Estoy dispuesta ayudarte, pero debemos actuar —hizo hincapié en tales palabras mientras acariciaba su hombro y buscaba sus castaños ojos—. Te escucharé, pero no tengo mucho tiempo. Para ayudar debo saber qué estás dispuesta hacer y qué ha pasado para que tu familia acuda a estas medidas tan agresivas…

Su voz, tan suave y comprensiva. La misma que utilizó con su hermano antes de ser asesinado por sus propias manos. Estaba segura que había tenido un encuentro con sus familiares o empleados del mismo, nadie contrataba mercenarios por un problema menor, significaba que otras medidas habían fracasado. Estaba atacando por sus cuatro costados, sabía cómo jugar con las personas y más con su antigua amiga. Inyectaba una cantidad de sentimientos y comprensión, esperaba una dosis más alta por parte de su compañera. Siempre había sido tan sentimental.
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Re: Powerfull Eyes | Con Kaname

Mensaje por Hyūga Kaname el Miér Oct 26, 2016 4:51 pm


Ansiedad convirtiéndose en miedo. Miedo convirtiéndose en angustia. Un cóctel peligroso corriendo, galopando a través de sus venas junto a la sangre, haciendo pulsar su pecho con fuerza mientras el aire entraba con serias dificultades a los pulmones. Una opresión parecida a la que sintiera en su día, casi un año atrás, al recibir la noticia sobre el trocado de posiciones entre su hermano y ella. Un segundo lugar no le molestaba con Azula, por ejemplo, a quien respetaba a pesar de todo. Y ahora que la tenía allí, dispuesta a ayudar, no pensaba dejarla marchar.

Ya… ya te he dicho que no hice nada. Me negué a quedarme para ser la segunda, eso es todo. — Más calmada, su voz todavía temblaba con la mezcla de angustia y miedo, como sus piernas o sus brazos; las primeras de impotencia, los segundos de ira contenida; — Y entonces mi padre… — un nudo en su garganta atoró las palabras hasta que su voz aguda logró sobreponerse, romper esa barrera de mucosa que precedía al llanto en cualquier niño: — … me dijo que le daba igual; “Es la Ley del Clan y tienes que acatarla.” — pronunció imitando, a modo de burla, la solemne voz de su padre, la cual salía de sus labios distorsionada por un llanto cada vez más inminente. A continuación, dejó que el silencio llenase el espacio entre las dos, siendo interrumpido de forma ocasional por algún que otro jadeo lastimero o suspiro de hastío.

¿Más perros rastreadores? — soltó con desdén, dejando ver a su vez lo normal que se había vuelto, en su vida cotidiana, tener que evitar a unos y a otros. Kao y su grupo de perros fieles eran sólo un ejemplo: — ¡Pues que vengan! — espetó en un grito, de repente; — ¡No voy a cansarme de darles patadas en el culo hasta ponérselo a la altura de la nuca! — siguió después, en el mismo tono tan agudo como desafiante, chillando a la profunda y densa oscuridad arremolinada ante ella. De repente había dejado de temblar y estaba segura de sí misma. Volvía a ser la de siempre. Una niña pequeña en el cuerpo de una adolescente, alguien que no pensaba en las consecuencias de sus actos, mucho menos de sus palabras.
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Re: Powerfull Eyes | Con Kaname

Mensaje por Azula Uchiha el Jue Oct 27, 2016 7:45 pm

Cierta risa escapó de sus labios al escuchar las palabras que utilizaba al referirse a sus perseguidores, además de la forma de expresar las tantas veces que ha batallado con ellos por su propia libertad. Apretó su hombro con calidez antes de cortar el contacto físico. Terminó por dirigir su cuerpo hacia ella. —Tengo algo para ti —musitó, intentando generar intriga –lo cual no era muy difícil– con reducida iluminación, metió su mano dentro de la túnica, en uno de los compartimientos internos de la misma, de allí sacó un antifaz con motivo de zorro; pintado de color blanco y decorado con líneas rojas, adornada su parte izquierda con un detalle rojo. —¿Estás conmigo para darle su merecido a esos mercenarios?, nadie se mete con nosotras sin que no se lleve una lección —aseguró, sonriendo con seguridad mientras mostraba el detalle frente a ella. Si saldrían a realizar esos actos debían cubrir sus rostros de forma moderada, así no conectarían directamente a las féminas en el ataque a los mercenarios o sería demasiado sospechoso y aún más amenazante para los posibles intereses del feudo con respecto a la huida de Kaname.

Pero antes de eso —apartó la máscara y la llevó fuera de su alcance, manteniéndola en su espalda. Se colocó frente a ella, de manera que sus ojos hicieran contacto con los castaños contrarios. Buscaba sinceridad, nada más. Sin parecer amenazante o comportándose de manera que le presionara, preguntó: —. ¿Quién más sabe de tu estado? —inquirió, con cierta seriedad. Ella sabía que la Hyuga no podía estar sola en la Capital, ni mucho menos hacerle frente a un equipo –según a lo que se refirió– de rastreadores. —, si alguien te ha ayudado merece mi gratitud —prosiguió, dando como base aquello para conseguir un nombre—. Pero también debo estar al tanto, ¿no lo crees?, tus amigos son mis amigos y viceversa, ¿lo recuerdas? —una sonrisa nostálgica apareció en los delineados labios de Azula. También ladeaba tenuemente su cara a un lado, utilizaba todos los recursos que la comunicación no-hablada podía darle. Era parte de su esencia saber cómo mover los hilos de la mente. Buscó agarrar las manos de la pelo castaño, como buena amiga que mostraba ser, debía interesarte todo lo que Kaname, en su infinita transparencia, pudiera ofrecerle. Ansiosa por dentro en busca de un nombre, debía conectar puntos. Era simplemente un nombre para luego poner en marcha el plan de ataque a los mercenarios, esperaba que la máscara le fuera gustado lo suficiente como para ser motivo de incentivo.


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Re: Powerfull Eyes | Con Kaname

Mensaje por Hyūga Kaname el Lun Oct 31, 2016 3:22 am


Otra persona hubiese recibido una cantidad incontable de golpes por ese mismo movimiento, ocultándole las manos a la Hyûga en una situación como la que vivían ambas jóvenes, pero Azula lo tenía permitido. Existía esa complicidad entre ellas, o eso pensaba la de cabello trenzado, y daba pie a permitir acciones que a otros les costarían demasiado caras como para siquiera pensarlas.

Ni corta ni perezosa, con los ojos, brillantes de emoción, clavados en el blanco nácar de la máscara zorruna y sin prestar demasiada atención al gesto de su vieja amiga, Kaname se arrojó hacia delante con la intención de atraparla. Para nada especial en realidad, sólo por acariciarla y verla más de cerca, porque le gustaba el aspecto y se imaginaba a sí misma con ella. La decepción, pero, no tardó en llegar de parte de la Uchiha. Su rapidez superó a la despistada fugitiva, apartando de ella el ansiado botín y poniéndola de nuevo frente a preguntas demasiado sensibles… que no dudó un segundo en responder, como siempre, con una amplia sonrisa en la cara.

¡Sí, claro! — Mencionó emocionada, con la voz tan chillona que el eco resultaba insoportable al reverberar en el casi vacío almacen; — Azazel es quien más me ha ayudado. Es un guardia de la capital, o eso dice él, porque yo pienso que no es más que un pobre florista con demasiados pájaros en la cabeza. Me ayudó a escapar de los calabozos de un fuerte en el Valle del Fin. Y también me deja quedarme en su casa; aunque tengo que dormir en el cuarto de invitados y hace frío, mucho frío. — por poco y Kaname no reveló el color de la ropa interior del guardia pelirrojo de ojos bicolor. La confianza en Azula, y en todo ser con oídos a medio kilómetro de distancia, por cómo gritaba emocionada, era absurda hasta ese punto: — ¿Me das la máscara? ¡Quiero probármela! — pero no era del todo culpa suya. La pelinegra había jugado una muy buena baza contra ella. Ese pedazo de madera, que para muchos hubiese sido un objeto prescindible, de repente llamaba a la de cabello castaño y trenzado con gritos que sólo ella podía escuchar. — ¡Dámela, dámela, dámela! — Exigía con vehemencia, arrojándose, casi, sobre Azula para intentar alcanzar su espalda, algo que sus propios pechos impedían de forma cómica al chocar contra los más escasos de su amiga a través de la ropa.
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Re: Powerfull Eyes | Con Kaname

Mensaje por Azula Uchiha el Miér Nov 02, 2016 2:33 am

Caía de manera redonda sobre su plan, Azula aún pensaba si era demasiado buena manipulando o Kaname demasiado manipulable, quizás eran las dos juntas. Otra vez su aguda voz lastimaba sus oídos con sus gritos improvistos. Poco después jugosa información fue revelada: La otra pieza dentro de todo ese teatro de huida era un conocido llamado Azazel, ese chico colorido que sirvió como herramienta contra el chico que apaliaron. ¿Las coincidencias realmente existen?, pues, en toda regla los hilos se unía, ahora tenía a otro individuo al cual sacarle provecho. «Después de todo sí iré a tu floristería... », se dijo a sí misma, empezando a trazar el siguiente paso con respecto a la vida de ese chico. Pero los gritos no ayudaban, cualquiera con más de tres dedos de frente podría detectar a la Hyuga sólo por sus incesables gritos infantiles. Aunque para Azula no representaba un problema, ella había estado de incógnito y hasta había planeado cuartada con su hermano si todo se iba al demonio.
Para parar su insistencia le dio la máscara, intentando separarse un poco para tener mayor movimiento, ocultaba el agobio bajo una leve risa. Colocó entre sus manos el detalle que serviría más adelante para lo que tenía preparado la noche.

Bien, también ponte esto —ordenó, buscando cerca de la puerta una túnica que se camuflaba con las sombras de aquel almacén. Tal túnica de color negro, parecida a la que tenía Azula. —Afuera hace frío —dijo como excusa para la aceptación contraria. Se aproximó una vez más a la puerta, abriéndola poco a poco y vigilando por el filo de la abertura. Totalmente solo. —Venga, vámonos, debemos atacar lo más rápido posible —terminó por bajar la voz para comunicarle aquello. Esperaba su compañía, quizás la castaña no lo sabía, pero para Azula aquello era el inicio de una nueva etapa de su calculado plan. Desde su oscura túnica sacó un antifaz, de hermoso diseño, elegante cuanto menos. Fue colocada sobre su rostro, rodeando sus peculiares orbes ámbar. Tal prenda resaltaba esos ojos, le lucía perfecto, reflejaba parte de su personalidad. Se colocó la capucha y tapaba su nariz y boca con tela del mismo color al mismo tiempo que enfocaba su mirada sobre su compañera. —¿Lista? —preguntó antes de salir rápidamente del almacén, dejando nada más que partes limpias de polvo sobre las cajas, la única prueba que prevalecería por unos cuantos días de esa extraña reunión. Azula dirigía la trayectoria, pasando por múltiples callejones antes de llegar donde se mantenía su equino. Dos manchas negras se habían deslizado por las calles de la Capital cubiertas por las tinieblas de la noche que adornaba una Luna plateada.

Pronto la Uchiha montó, acariciando a su caballo: Al parecer era el único que había estado tanto tiempo y no había logrado decepcionarla. Cosas como esa eran el tesoro más valioso para la azabache. Esperó que Kaname subiera con ella, la ayudaría si fuera necesario. El silencioso corcel se mantenía quieto a la espera de órdenes. Éste mismo llevaba a un lado un bolso atado a su silla de montar, lo que se podía visualizar de este era –lo que parecía ser– una tonfa negra: decorada a sus extremos con detalles dorados. Una vez sintiese que estuviese lista, ordenó a su caballo moverse: Rápidamente salieron de la zona circundante al almacén. Nero, su caballo, era poco conocido hasta para su familia, como hija de la familia Konoe sólo salía en carromatos pertenecientes a la estirpe. Ambas sombras se dirigían a las inmediaciones de la Capital, donde estaría el campamento que asaltarían. Debajo de la delgada tela que cubría sus labios había una sonrisa, no cualquiera, una de satisfacción al salir todo como era esperado, acompañada con una mirada de determinación y dominancia enmarcada por el antifaz.

Noreste – Bosque de Fuego – Noche

Se transportaron hasta las adyacencias noroeste de la Capital, zona perteneciente al Bosque de Fuego. Un boscaje denso en su inmensa mayoría y que carecía de rutas. Donde las leyendas míticas eran descritas como fantasmas y animales salvajes. Pero ahora estaba siendo visitado por dos féminas en busca de ciertas travesuras. Los rayos plateados pronto quedaron solapados por las innumerables hojas de las frondosas copas. El cabalgar era rápido, haciendo que su túnica se ondease como parte de una sombra en constante movimiento. Dejaba espacio a Kaname para que, si no estaba segura, se agarrara de ella. Pronto llegarían y se encargarían del asunto.
De repente el caballo paró luego de que sus riendas fueran haladas como símbolo de los deseos de Azula, pronto la enmascarada Uchiha se bajó de él y lo amarró en un árbol cercano, tomó su tonfa y se la colocó en la cintura. —Iremos a pie desde aquí, para que no nos detecten —musitó, ofreciéndole la mano a su amiga para que bajara del caballo. Tomó además tres metros de hilo ninja y los dobló para aumentar el grosor hasta que quedaron cuarenta centímetro de largo. Hizo un ademán con su cabeza, indicándole a Kaname la trayectoria que pronto tomaría.

Luego de caminar unos cuantos metros se encontraron con el primero. Azula se agachó y se movía con cautela por la espalda del individuo –que al parecer cumplía el rol de vigía para sus compañeros–. Cuando tuvo alcance no hizo más que envolver su cuello con el hilo ninja, darse media vuelta y jalar por arriba de su hombro –ya que el hombre que intentaba dejar inconsciente era más grande que ella–, agachándose y utilizando su peso con el fin de maximizar la presión en su cuello. El otro forcejeó inútilmente hasta que se desmayó, luego de ciertos quejidos ahogados y movimientos de brazos frenéticos. Una vez sintió que su peso se recostaba en su espalda lo soltó. Cayendo su cuerpo desmayado dentro de unos matorrales. Azula suspiró y le tomó el pulso, asesorándose de que no estuviera muerto «No soy una asesina sin escrúpulos para Kaname». —No te preocupes, Kaname. Está vivo, sólo venimos a darle una lección, no a matarlo —y le dio la vista, infundiendo la máxima confianza posible para no hacer que el miedo le echase para atrás. Amarró el hilo ninja y lo guardó en su túnica mientras se movía unos cuantos metros más allá.

Detrás de los árboles se podía ver un círculo a modo de campamento donde los hombres estaban reunidos: Unos durmiendo en sus cutres tiendas de acampar, otros bebiendo y –el que parecía ser el jefe– contando dinero, relucientes monedas a la luz de la fogata. —Kaname, necesito que me indiques cuántos hay —pidió, intentando hacerle sentir útil a su compañera. Azula se colocaba de cuclillas al estar escondida detrás de un matorral. Ambas aún era una sombra, aunque la castaña poseía una máscara menos seria y con ciertos colores resaltantes en el conjunto. —Y otra cosa... —agregó, con cierta incomodidad—, no deberás utilizar tus habilidades de clan. No pueden conectar ese ataque con tu clan, sería muy obvio: No hay muchos Hyuga que hagan lo que estamos a punto de hacer, ¿estamos de acuerdo? —preguntó, al fin y al cabo eran pareja, debían planear totalmente y sin dejar cabos sueltos. Después de todo, quería que eso pareciera una pelea entre mercenarios, pelea de rivalidades, alejando el asunto que tenía Kaname con su familia y sus cuestiones de búsqueda. Esperaba su respuesta, sobre la cantidad de hombres y su aceptación a la sugerencia ajena –aunque era más una orden, no siempre podía evitar ser autoritaria–. Llevó una vez más su mano al hombro de la fémina, ¿acaso Azula deseaba volver como los viejos tiempos, dejando detrás sus intereses ambiciosos?, probablemente así fuera, y probablemente no. No podía debatirse aquello en ese momento. —Rodearé y atacaré del otro lado, estarán rodeados de costado a costado —planteó el plan de ataque. Estaba deseosa de batallar, como la adrenalina viajaba por su sangre, esa sangre tan poderosa como la Uchiha, en ella no había odio, rencor y pensamientos negativos, simplemente ambición de poder, de manera casi insaciable.


Datos:

Equipamiento:

>Tonfa (1)
>Hilos ninja (3 m)
>Máscara
Aclaraciones:
Sugiero que hayan un aproximado a 8 hombres, contando al jefe. Para que no se nos alargue demasiado la pelea, aunque eso queda a tu criterio~
Colocaré el NPC jefe en mi otro turno, por lo que no le manejes de manera ofensiva, me reservaré su control.
Azula Uchiha
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Re: Powerfull Eyes | Con Kaname

Mensaje por Hyūga Kaname el Jue Nov 03, 2016 9:19 pm


Tras un par de roces que para cualquiera hubiesen resultado molestos, y Azula no fue menos, por fin consiguió el tan ansiado capricho de madera. Unas caricias delinearon la silueta del zorro tallada en madera mientras las yemas, suaves e impolutas, de los dedos se arrastraban a través de los detalles con inusitada delicadeza para lo que ella era. Y, de repente, todo el interés se esfumó. Era una niña, convenía no olvidar ese detalle, que perdía el interés como cualquier otro crío al por fin conseguir lo deseado: en este caso, la máscara. Un nuevo ofrecimiento, acompañado de palabras amables, salvaron a la Uchiha de más gritos insufribles para cualquier oído humano.

¡No hace frío! — Rechistó molesta. ¡Ella sabía que no hacía frío fuera, había estado! Sin embargo, tras la ceremonial protesta sólo destinada a tocar las narices a su amiga, se puso la capa. El motivo que la empujó a ello no fue otro, ni siquiera la obediencia a un tono más serio, que el parecido de esa prenda con la vestida por la azabache, a cuya figura, por algún motivo, envidiaba; era un poco más alta y esbelta, pero carecía del desarrollo exagerado en sus atributos femeninos. En todos y cada uno de ellos.
Sin responder a la última pregunta, dejando a su trenza volar detrás de ella por la velocidad que cogió hasta el establo, se arrojó al exterior. Una racha de viento hizo ondear la capa a un lado mientras la noche abrazaba a una sombra más de las tantas que ya se refugiaban en los callejones y los tejados. — ¡No necesito ayuda! ¡Sé montar a caballo! — Volvió a protestar, algo menos chillona que antes, pero alejada por mucho de los susurros de su amiga; esta vez, aunque fuera, llevaba razón. La parte de su educación referente a la nobleza todavía no se había perdido -del todo- y recordaba las cosas básicas: Montar a caballo y la diferencia entre una cuchara de sopa y una de guiso. Tenía grabada a fuego esa diferencia en la mente. Así funcionaba su cabeza por dentro.

Bosque del Fuego Noreste; noche.

Disfrutaba cabalgando y no lo ocultaba. Para nada. Los ojos cerrados y la sonrisa de oreja a oreja. Las manos extendidas a los lados, con las palmas abiertas para sentir el húmedo abrazo del bosque a medida que se fueron acercando. Una sensación de libertad infinita de la que saboreó cada instante hasta que se hizo añicos en un segundo.
Ni siquiera sus reflejos felinos la salvaron de precipitarse hacia delante. Azula ya no estaba allí para su suerte; así que, en lugar de arrollarla con su cuerpo más maduro, la castaña trenzada se limitó a volar por encima de las crines del caballo. Otro con menos agilidad se hubiese estrellado en suelo de forma patética, seguramente causando una escena graciosa para la Uchiha. Ella no podía darle ese gusto a su amiga ni estando despistada. Unos elegantes, a la par ágiles, movimientos de brazos en el aire llevaron a la segunda sombra de la capital a ejecutar un aterrizaje perfecto, con las piernas unidas a la par que paralelas y los brazos extendidos. La sonrisa permanecía intacta a pesar del momentáneo miedo.
¡Estoy bien, estoy bien! — Apresuró a decir, como si a Azula le importase lo más mínimo, que seguramente no lo hacía. Tras un par de segundos, en los que volvió a acostumbrarse a caminar, corrió a seguir a la pelinegra por el bosque. No quería quedarse a solas en mitad de la oscuridad casi total ofrecida por el denso follaje.

Hay… — Un par de segundos de duda, achinando unos ojos repentinamente rodeados de venas y de blanco esmalte, más incluso que la máscara, sirvieron para afinar la vista y asegurar el conteo — … ocho. Algunos están durmiendo, ¿podemos despertarlos? — brillaron sus ojos con la pregunta, como si aquello fuese un juego y un ataque en toda regla. Pero Kaname, en su infinita inocencia infantil, lo veía como algo poco más serio que una broma algo pesada. Ni siquiera había prestado atención al que Azula había dejado inconsciente, seguramente con daños serios en la tráquea por la presión del hilo, allí atrás; ni siquiera lo había visto por perder el tiempo con la acrobacia.

«Uno… dos… » Contaba mentalmente para mantenerse calmada. Llegar hasta diez era el objetivo del momento. Diez segundos con los que Azula debería tener tiempo para colocarse en una posición ventajosa desde la que atacar: «¡Trescuatrocincoseissieteochonuevediez! ¡Ya!» un subidón de adrenalina, azúcar o simplemente idiotez, mandó al traste cualquier protocolo establecido y regla escrita, o por escribir.
Los sellos fueron formulados con rapidez y agilidad, más por la repetición que por auténtico conocimiento, y la energía estalló en su mano derecha. Un millar de pájaros, acompañados de fuertes destellos de luz, inundaron el silencioso bosque con el piar de bocas hambrientas. Entonces, Kaname se dio cuenta que no había pensado dónde iría a parar la técnica. Simplemente llevaba tiempo, y no poco, deseando usarla para saber si realmente merecía su nombre. Pero su mente infantil e incansable no siempre trabajaba en su contra y a veces la ayudaba. Esa era una de esas ocasiones donde la hiperactividad le servía para algo.

Un vistazo rápido a su alrededor, aprovechando al máximo su Barrera de Sangre, la hizo dar con un árbol algo más fino de lo habitual. Lo bastante grande para causar un estruendo y lo suficientemente enclenque como para permitir a sus bracitos tumbarlo sin esfuerzo alguno. No tuvo tiempo de pensar antes de encontrarse a sí misma corriendo, devorando esos tres metros escasos hasta la madera del tronco que terminó explotando en miles de pequeñas astillas, prendiéndose en llamas a causa del impacto de su técnica. Una pequeña fogata que le sirvió a la Hyûga para orientarse todavía mejor a la hora de trepar por el árbol en caída libre cuyas ramas terminaron entre los hombres, tan alerta que no tuvieron problema alguno en esquivar el inmenso roble al que acompañaba un grito agudo: — ¡Áaaaaaarbol vaaaaaaa!

Tan elegante como en la anterior caída, aunque quizá algo más intimidante, la figura menuda de Kaname proyectó su alargada sombra sobre el destrozado campamento mientras todos la miraban. Había tanta confusión en los ojos contrarios que gozó de tiempo para apearse del tronco y prepararse para luchar. No tomó la postura de su clan, pero eso no le impidió dejarse un as bajo la manga en forma de chakra concentrado alrededor de todo el cuerpo, como lo haría un buen Hyûga… o un especialista de Taijutsu.
El blanco nácar de sus ojos, cuyas distintivas venas tapaba la zorruna máscara tan apropiada a su personalidad juguetona, no tardó en enfocar al primer desgraciado. A cinco metros de ella, con cara de pasmado, muy apropiada para la situación, se encontraba cada vez más cerca de una saltarina y casi imposible de ver Kaname. Tantas piruetas innecesarias no podían ser buenas tras semejante malgasto de chakra como había sido ese Chidori.

Off:

Stats:

• Ninjutsu: 2
• Taijutsu: 5 +3 = 8
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 5 = 5
• Resistencia: 4
• Fuerza: 2 +1 = 3
Técnicas:

Byakugan (白眼, Ojo Blanco ó Visión Pura)

Chidori (千鳥, Millar de Pájaros):
[Progresiva de cantidad | Ninjutsu | Progresiva de efecto]
Tras una cadena de sellos el usuario acumula chakra eléctrico en una de sus manos para, posteriormente, lanzarse a por el oponente con la intención de atravesarlo. Ésta técnica tiene grandes ventajas tales como la velocidad y la fuerza de impacto, que le pueden permitir atravesar un torso humano sin problemas. Sin embargo la propia velocidad que se adquiere cuando se intenta impactar con la misma la vuelven difícil de manejar, tanto que el usuario no puede variar su rumbo una vez que ha empezado a correr con el Chidori en una mano. El uso de ésta técnica conlleva un gran desgaste físico y energético, por lo que se limita a una vez al día para los gennin; dos veces al día para los Chūnin; y tres veces al día para los Jōnin y los Sannin.
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Re: Powerfull Eyes | Con Kaname

Mensaje por Azula Uchiha el Sáb Nov 05, 2016 11:57 pm

No pudo evitar reír ante la tentativa tan infantil que proponía la contraria, aunque le pareciera inmadura, era hasta cierto punto gratificante tenerla de su lado. Aunque fuera una amiga tonta, es su amiga tonta. Sus amistades del pasado eran casi nulas, y más si ella misma se encargó de matar a una: su propio hermano. Tan solo pensar en ello le hacía ver como un camino sin retorno, sacrificios que debían tomar las personas con destinos prometedores. —Le daremos el peor susto de sus vidas —aseguró, pudiendo sonreír con cierta malicia, además de la pizca pícara de travesura que ahora vivía. Romper las reglar por mínimas que sean no era parte del comportamiento normal de Azula, por ahora no lo era.
Por un momento se quedó quieta, cerró sus ojos y respiro profundo: Al subir sus párpados el mar de sangre había aparecido sobre sus iris, con el acompañamiento de las aspas gemelas en sus correspondientes ojos. La delicia del poder era único cuando sentía el chakra viajar a sus globos oculares y ver el mundo de otra manera, una manera exclusiva para los más fuertes, aunque muchos de su clan detestaban la vista de sufrimiento que ésta cargaba. Sus piernas pronto se tensaron, lista para impulsar a la carrera.

Salió despedida del arbusto con un solo sonido –de las hojas rozar con su cuerpo y las ramas en el suelo romperse–, una sombra oscura y siniestra se desplazaba por el verde pasto. De manera casi inconsciente –ya que debía asegurarse de que la otra estaba en posición– volteó hacia su dirección, para su sorpresa no vio más que anticipación insensata: Observó sus manos levantarse y el movimiento que estas hacían con el fin de realizar sellos. Algo nunca antes sentido la sacó de concentración. Su Barrera de Sangre actuó como lienzo, pinceladas tan lentas como su percepción del tiempo y sus aspas corroborando con un rápido giro el grabado tan espectacular que recibía su cerebro, guardado en un recóndito lugar pero de fácil acceso. Su chakra por primera vez se sintió súbito e incontrolable en la zona de su rojizo Dojutsu. Admirada por su propio poder tuvo que reintegrarse al plan o si no caería de boca al suelo.
Su mirada retornó al frente mientras su rumbo era retomado, realizado una C hasta llegar al punto en concreto. El destello y el ruido incesante e indescriptible de la técnica anteriormente visualizada llamaron la atención de los hombres, que pronto se levantaron en busca de la anomalía que rompía con la sutil armonía boscosa. Su posicionamiento al otro lado del campamento fue exitoso, mas el espectáculo no acababa allí; la intrépida –pero realmente estúpida– Kaname había decidido impulsivamente utilizar un árbol para atacar el campamento. El crujir de la madera al ser astillada y el fuego reclamar la misma con ferocidad fueron el foco de atención que acaparaban los individuos reunidos, excepto Azula, la cual estaba analizando el modo en el que atacaría y derrotaría a los hombres del frente.

La caída del roble y el grito fue la señal más clara que tuvo la azabache para integrarse en el desastre que su compañera había provocado. Caminando de manera tranquila, estilizada y prepotente como usualmente lo hacía, todos preparaban sus armas posando en guardia frente a la enmascarada Hyuuga. Pero algo le sorprendió, un hombre musculado –más que los demás– se levantó, mirando extrañado a la Uchiha, se había percatado de su presencia, al parecer era más listo que los demás al no considerar completamente a la infantil Kaname como única amenaza. —Tienes muchas agalla, niña —gruñó el grandulón, empuñando dos grandes martillos rústicos, parecían pesados por lo que la fuerza del contrario era preocupante, fue aún peor cuando vio que sus armas empezaban a echar chispas como si las mismas estuvieran cargadas con un tipo de elemento rayo. Sus llamativos ojos rojos enmarcados en un antifaz elegante y adornado se mantuvieron alerta, al igual que su cuerpo, se tensaba ante la inminente pelea.

Fue rápida, o intentó serlo, parecía querer inducir –corriendo hacia él– un ataque directo; el cual estaba en guardia con sus dos armas. Tan pronto cuando compartieron una distancia corta ambos mazos realizando un movimiento lineal al costado del hombre, apuntando a la altura de la cabeza femenina. Azula paró en seco arrodillándose sobre la hierba, deslizándose como su destreza pudo permitirle, al mismo tiempo que realizaba una breve cadena de sellos para llenar su boca de aceite –pequeñas hebras de cabello se vieron atraídas por la electricidad que contenían la habilidad sobre sus gemelas rústicas–. Apoyó su pie derecho para levantarse, apuntar su rostro a la espalda enemiga y escupir toda la técnica sobre él, secuencialmente, dio un medio giro simultáneamente sacaba su tonfa; colocándola de tal manera que aprovechara la máxima longitud, golpeó el rostro de un subordinado del anterior quemado que buscaba auxiliarlo. Combinado con una desviación de chakra hacia sus puños pudo acertar un golpe limpio bajo su mandíbula, sacándolo de combate al caer sobre el suelo.
Gritos graves se podían escuchar del jefe, que se mantenía arrodillado utilizando sus armas como apoyo para no caer debido al dolor. A pesar de esto, fue capaz de levantarse y volverle a plantar cara a la Uchiha, la cual se encontraba tras él, limpiándose sus pronunciados labios de la sustancia aceitosa e inflamable, dibujando aún una sonrisa cínica, como si ya fuera vencido, subestimando al hombre furioso. Se notaba desorientado, al parecer pelear en un estado de ebriedad no era buena idea. Intentaba caminar hacia Azula, mas cayó de rodillas para luego desplomarse en el suelo, justo a sus pies y frente a sus ojos colorados. Sus martillos dejaron de soltar destellos como señal de no poder sostener mayor tiempo su técnica –que a juzgar por su naturaleza se trataba de Kenjutsu–.

¡El líder ha caído! —gritó uno de ellos, asustado ante la espalda calcinada de su superior. Alzó su mirada, propinando que la luz de la fogata se reflejara en su sublime máscara, remarcando los detalles de la misma. Su imponente sombra se posaba sobre el desmayado masculino, aclaró su garganta, clavando su sanguinaria mirada en cada uno de los presentes, teniendo que girar para poder dilucidar los rostros restantes. —¡Postraos ante nosotros o sufrirán! —Ordenó la azabache, aplastando con sus actos la moral de todos esos hombres. Pudo determinar que uno se resistía, las consecuencias no tardaron en llegar. Se colocaron frente a frente, esos penetrantes ojos coloreados de escarlata pronto taladraron su interior. —Arrodíllate —ordenó una vez más, con voz relajada y para nada forzada, la amonestación fue hecho por sus llamativos orbes. Pronto las rodillas masculinas se iban flexionando, con lentitud, su mirada no se apartaba del Dojutsu. Un rápido golpe con la cabeza delantera de la tonfa, justo en el estómago. El sonido de las rodillas caer sobre el suelo sin previo aviso tomó la deferencia de los demás. Enfundó su arma contundente antes de concentrar chakra en sus manos y prenderle fuego; con anterioridad a que el otro tomara aire, una tanda de golpes enfurecidos con llamas fueron soltados sobre su rostro, uno tras otro; el sonido era desagradable pero era claramente una muestra de poder, imponía disciplina ante los derrotados.

El pobre hombre cayó gimiendo de dolor al suelo, de él tomó una kunai, con ésta talló en un tronco cercano al campamento, claramente decía:

“Nuestra deuda ha sido saldada, estamos satisfechos... Por ahora. La interrupción de nuestros negocios será castigada, cualquier tipo de competencia se considerará amenaza y se tomarán medidas ofensivas

SD

Dejó tal kunai clavada a un lado de su advertencia, dejándoles claro a todos ellos –y a las personas interesadas en el tema– que venían de una organización criminal. Firmaba como “SD”, dejando con zozobra la identificación desconocida. Su intención era que se esparciera la voz –era lo más probable al atacar a una banda criminal popular–. Iba sembrando odio y ese era su primer lugar, fomentaba enemigos como objetivo oculto de sus acciones. Una breve seña se realizó al levantar la mano a su compañera, era hora de la retirada. Pasó por el medio del círculo donde todos los maleantes estaban arrodillados, junto a su compañero y jefe malheridos. Antes de que la poca luz de la fogata –y del árbol ardiendo– fuera arrebatada de su cuerpo por la pesada oscuridad, silbó para llamar a su caballo. El sombrío equino salió de entre los árboles, lográndose soltar de las débiles ataduras impuestas por la Uchiha. Ágilmente subió para apoderarse de las riendas, esperando que Kaname tomara asiento trás ella para desaparecer por el lado contrario de su entrada, cabalgando rápidamente entre las sombras.

Zona Media – Medianoche

Kaname, estaremos en contacto —indicó ahora sin la máscara pero con la capucha cubriendo su rostro, al otro extremo de la Capital, lejos del primer punto de encuentro. Le abrazó al mismo tiempo que cubría todo el campo con su visión, asesorándose de que nadie les observara. Estando en un callejón entre dos edificaciones altas, sin ventana alguna en ellos, cubiertos por las tinieblas. —Cuídate y esconde la máscara, quiero que estés bien. No le digas a nadie lo que ha pasado, tener los hombres de la Dama de Fuego es más peligroso de lo que piensas —«yo lo sé perfectamente» concluyó con su pensamiento, haciendo alusión el deber de ellos, deber que Azula cumplía. Subió de regreso a su caballo para salir de allí con prisa; el raudo equino no tenía problemas con ello.

“Y así fue, por primera vez salía al conocimiento las iniciales SD. Ahora no tendrían sentido, sólo faltaban tejer y mover hilo para darle lucidez...


Datos:

Equipamiento:

>Tonfa (1)
>Hilos ninja (3 m)
>Máscara
Stats:

Los usuarios de esta especialidad (todos, sin importar si fue primearía o secundaria) podrán sacrificar puntos de ninjutsu para aumentar su fuerza o su velocidad. Es decir, podrán acumular chakra en sus piernas y, reduciendo su ninjutsu hasta 3 puntos, podrán subir su velocidad hasta 3 puntos. También podrán hacerlo para subir su fuerza. Esta es una habilidad intrínseca del control de chakra de los especialistas de ninjutsu médico, por lo que no contará como una técnica.

✢ Ninjutsu: 1
✢ Taijutsu: 7 (+2)
✢ Genjutsu: 1
✢ Velocidad: 4 (+2)
✢ Resistencia: 10
✢ Fuerza: 6
Técnicas:


Conteo de técnicas
8 disponibles
2 usada
6 restantes

Activa

Elemento Fuego: Bala de Fuego (火遁・炎弾, Katon: Endan):
[No progresiva | Ninjutsu]
Es un jutsu que utiliza la naturaleza tipo Fuego en donde el usuario, al concentrar aceite en su boca, lo incendia escupiendo una bala de fuego de mediano alcance que es capaz de quemar al enemigo por completo. Si la cantidad de aceite se mantiene, el tiempo de ejecución se reduce. Se necesita la realización de sellos para poder efectuar esta técnica.

Katon: Hi Tenohira:
[No progresiva | Ninjutsu]
Éste jutsu es usado sobre todo para causar mayor daño a la hora emplear taijutsu. Sin la necesidad de realizar sellos, el usuario imbuye sus manos de chakra naturaleza katon, haciendo que las mismas sean rodeadas por llamas con las cuales puede golpear al oponente y ocasionarle quemaduras no muy serias, aunque la intensidad de estas aumenta según el ninjutsu del usuario. No obstante, el resultado podría ser devastador si este ataque es recibido en una zona sensible del cuerpo: por ejemplo el rostro. Estas llamas no pueden ser arrojadas al objetivo.

Sharingan de un aspa: Otorga un bonus de 10% en reflejos.
2 en el atributo común de Taijutsu.
2 en el atributo común de Velocidad.
Es capaz de copiar técnicas de Ninjutsu, Genjutsu y Taijutsu de su mismo rango.

Técnica copiada:

Chidori (千鳥, Millar de Pájaros):
[Progresiva de cantidad | Ninjutsu | Progresiva de efecto]
Tras una cadena de sellos el usuario acumula chakra eléctrico en una de sus manos para, posteriormente, lanzarse a por el oponente con la intención de atravesarlo. Ésta técnica tiene grandes ventajas tales como la velocidad y la fuerza de impacto, que le pueden permitir atravesar un torso humano sin problemas. Sin embargo la propia velocidad que se adquiere cuando se intenta impactar con la misma la vuelven difícil de manejar, tanto que el usuario no puede variar su rumbo una vez que ha empezado a correr con el Chidori en una mano. El uso de ésta técnica conlleva un gran desgaste físico y energético, por lo que se limita a una vez al día para los gennin; dos veces al día para los Chūnin; y tres veces al día para los Jōnin y los Sannin.
NPC:

Boss

"— Tienes muchas agallas, niña —"

Clan: ???
Especialidad Kenjutsu
Elemento: Raiton
Rango: ???

Ninjutsu: 8
Genjutsu: 2
Taijutsu: 8
Velocidad: 5
Fuerza: 17
Resistencia: 9
Arte Filo Elemental
Arte Feroz
Físico completo
Técnicas efectuadas:

Ninpō: Yōso no seigyo (忍法: 要素の制御, Arte ninja: Control Elemental):

Raiton: Mediante esta naturaleza las armas son ionizadas, generando así no solo cortes sino también choques eléctricos de baja magnitud. La función de estos choques eléctricos es generar espasmos en los músculos, para así reducir la velocidad del oponente en 2 puntos durante tres turnos al recibir este daño.


Azula Uchiha
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Re: Powerfull Eyes | Con Kaname

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