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Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

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Stronger [Katta & Kazuo]

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Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Lilith el Miér Dic 07, 2016 9:45 pm








Lilith

"A heartbeat, frozen years ago"




STRONGER
Una nueva citación había llegado a manos de la albina aquella mañana, al parecer debía ir a la costa del feudo para un entrenamiento para demostrar de lo que era capaz después de su último viaje ya que había llegado a oídos de sus superiores que ahora era capaz de manipular un complicado elemento. Se le notaba bastante incómoda con el asunto de tener que demostrar sus habilidades delante de otra persona teniendo en cuenta que no se fiaba ni de su propia sombra respecto a este tipo de cuestiones.

Se preparó y salió de su casa en busca de aquel que se encargaría de supervisar el entrenamiento de la manipuladora del hielo. Cuando sus pies la situaron frente a aquella persona sus ojos dorados  y gélidos miraban con rudeza a aquel sujeto —¿Y bien? ¿por dónde empezamos?— Se cruzó de brazos esperando una respuesta coherente mientras que aquel sujeto negó suavemente con la cabeza mientras le indicaba a la albina de que debían esperar.

Aquello le toco un poco las narices a la mujer que esperaba terminar con esto cuanto antes y en cambio debía esperar a saber que cosa que iba a suceder antes de que pudieran comenzar si quiera aquella demostración de poder. Decidió juguetear un poco con el agua ya que la tenía tan cerca y pocas veces se acercaba realmente a la orilla del agua o a la playa ya que apenas tenía tiempo y cuando tenía tiempo lo dedicaba a entrenar o a otras cuestiones que no tenían mucho que ver con pasar un rato agradable o divertido.

Comenzó a juguetear ligeramente con el agua congelando y descongelando la superficie de las olas hasta que escucho la voz de su supervisor anunciando la llegada de dos nuevos individuos al entrenamiento. La albina se levantó y hecho un vistazo viendo como dos siluetas se acercaban al lugar por dos lugares distintos lo que llamo ligeramente su atención ya que no le habían anunciando que ademas del maldito supervisor dos personas mas se enterarían de sus actuales poderes, eso comenzaba a molestarla a un grado bastante peligroso.


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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Katta el Lun Dic 12, 2016 1:15 am








Stronger

"Proper strength belongs
to the proper men"




Destreza. Tras un suspiro ligero, que se confundía con la respiración, por el oeste de la costa ascendía una figura definida. La misma corona espinosa que era un cabello rebelde. Una cintura distorsionada por demasiadas espadas, una embergadura adulta que aquel día sería la mayor. Era sencillo adivinar a un hombre que siempre había vivido con una imagen particular. El feudo casi era conocedor de aquellas señales. Y los rumores que sobre ellas, como de todas las personas, corrían de boca en boca. Otra señal era una nunca molesta sonrisa, que asomaría en cuestión de segundos. La misma mañana un papel parecido al que anunciaba encargos, misiones y mandados ahora invitaba a una suerte de exposición táctica al curioso y últimamente muy reunido oficialmente trío. No era ningún secreto, y menos en las reuniones de los diminutos superiores que había tres curiosos casos entre las filas. Siempre juntos desde los inicios en su formación, cada uno con sus peculiares motivos. Todos archivados como simples datos. La información, junto a los últimos resultados en misiones, que convenientemente evaluaban los aspectos de esos tres mismos sujetos llevó a una curiosa conclusión a la gente que, luego de sus seguramente aburridos y desinteresados debates terminarían por escoger fecha para aquella prueba. Era un susurro en el gesto amable del siempre herido que el disgusto por aquella objetización de las personas gruñía por sus entrañas. Evidente era también, la molestia mayor si se trataba de la familia a la que él tanto había jurado proteger. Un sentimiento que quería contradecir las normas y sujetar firmemente aquellas dos manos, con tal de no permitir que se mostrasen como un nuevo tipo de arma. La información llevaba con ella una gran sabida consecuencia. Especiales era la palabra. Ambos, hermano y hermana, habían evolucionado sus capacidades hasta límites que incluso el desletrado de lo místico podía ver, eran extraños y creía únicos. Desde la humildad, creerían muchos, todo se veía más grande de lo que era.

Finalmente, aquella figura rozaba la costa. Unas botas negras y ajustadas que rozaban las rodillas engullían pantalones anchos, sobre los cuales descansaba, aferrándose por todo el abdomen, una cinta de cuero negro, que aferraba la desmedida cantidad de armamento impoluto y alineado perfectamente. Ambas manos se encerraban en guantes con dedos libres, de tela negra y fina que ascendían hasta casi el codo. El resto del tronco y los brazos se mostraban desnudos con una desvergüenza ignorante muy propia de aquel personaje. Con aquella imagen, pronto una inclinación educada hacia el hombre. Con apariencia seria y distante, que menos preciaba son los ojos hasta el aire que le permitía respirar. — Mi nombre es Katta, es un placer trabajar con usted. — Formal se escuchaba, mientras el otro lado de la línea del mar era invadido por una esperada figura, que anunciaba el cese de la espera, algo que liberaría de los labios del superior un quejido suspirado. "Vamos a empezar. Si alguno no puede seguir el ritmo lo mandaré de vuelta al feudo, no me apetece perder el tiempo." Hubo una clara mirada hacia el más grande del grupo. Las ciertas habladurías, que comentaban la ineptitud en los artes de manipulación de energía, y aprendizaje de técnicas, incluso las de la espada, siempre aplastaban la posición combativa de aquel hombre, que al comentario había mantenido la sonrisa, y bajado la cabeza educadamente, en el inquebrantable comportamiento de siempre.


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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Kazuo el Lun Dic 12, 2016 6:12 am








Kazuo

“All my life they let me know
How far I would not go”




Sronger
Era un día nuevo. Kazuo había estado fuera de la escena por una semana, sin establecer contacto con los otros dos miembros de tan peculiar equipo, debido al último incidente. Siete largos días en su oscura habitación, con un agotamiento sobrehumano que le aplastaba contra el piso. Las voces susurraban, como siempre, pero su mente estaba apagada. Tuvo asumido el hecho de que ya no podría volver atrás, pero realmente la llegada de cierto sobre bajo su puerta finalmente lo puso sobre sus pies. La fortaleza mental del pelinegro también se mantenía en pie, a pesar de haber sido tan golpeada. La pereza característica del fumador se confundía con el agotamiento; no estaba acostumbrado a tanto "uso" de Bakemono en completa lucidez. Como era de costumbre, el feudo se ahorraba todo tipo de detalles hacia el pelinegro, concentrándose nada más en que el rebelde simplemente obedeciera. Era un Shinobi conflictivo que ya se había hecho una retorcida reputación entre sus superiores, los cuales suelen ser demasiado estrictos y controladores con él. Hostilmente estrictos. — Es hora... — Vociferó en soledad. Era temprano, y aún tenía un compromiso pendiente con otra persona.

La costa del País del Fuego. Lugar donde se podían presenciar los mejores amaneceres del mundo. Un sitio inusual para una sesión de entrenamiento, pero el adicto al tabaco no le dio muchas vueltas en su cabeza. Aún agotado. Vistiendo su típico atuendo oscuro, el despeinado llevaba su chaqueta colgando de sus hombros, dejando las mangas vacías. Debajo, una camisa blanca arremangada. La sombra se movía hacia su destino con inmutable seriedad mientras escupía humo, divisando a lo lejos la llegada de su contraparte por la dirección opuesta. Nadie le dijo que tendría compañía, ni de qué se trataba el asunto. Esta vez, el hombre se movilizaba con una nueva adquisición peligrosa en su mano derecha, enfundada en la misma oscuridad de su atuendo. Preparado con una katana, que a diferencia de Katta, él simplemente la cargaba en su mano todo el tiempo. — ¿No son aquellos tus amigos?La sombra iba acompañada de una pequeña luna, que se escondía detrás del más alto con timidez, pero notable alegría. Kazumi. Él exhaló humo con un leve sonido en forma de quejido. — Estás molestando. No sé por qué insististe en acompañarme. — La niña de cabello rosado reía ante el constante fastidio de la bestia. Si él habría sabido de la presencia de los otros dos, Kazumi no estaría ahí. El fumador había mantenido contacto con ella, quien vive en un hogar de adopción, porque de alguna forma ella averiguó dónde vivía. La visitaba a diario, sin saber realmente el por qué. Sin darse cuenta, comenzaba a cumplir el rol de hermano mayor en otra vida solitaria.

Era difícil mirar a los otros dos directamente a los ojos en ese momento. — Buenas. — Movió un poco la cabeza en forma de saludo; una cortina de humo le rodeaba al antipático, quien guarecía a la niña detrás de él. Ella le imitó con timidez. La mirada helada del superior atravesaba el muro que Kazuo había creado, mostrando enorme disgusto por la presencia de la menor. Una chispa de locura cortante se avivó en los orbes oscuros del que ahora portaba una espada, amenazante. Protector de la pequeña "hermana". Se mantuvo en silencio hasta recibir algún tipo de instrucción por parte del feudal, cabizbajo. Kazuo volvía a mostrarse normal, pero un poco distante con la albina y el espadachín.


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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Lilith el Lun Dic 12, 2016 6:36 pm








Lilith

"A heartbeat, frozen years ago"




STRONGER
Al ver como sus compañeros de andadura se presentaban ante ella como los dos nuevos individuos que se unirían al entrenamiento comprendió los intereses del instructor y sinceramente no le hizo ni pizca de gracia. Estaba cansada de que jugaran con ellos como conejillos de indias como seres a los que manipular a su antojo dando pequeños golpecitos hasta que alguno se rompe. Un suspiro salio de sus labios, ligero, tranquilo pero sus ojos mostraban las claras intenciones de partir en dos la columna de aquel sujeto. Cuando vio aparecer a Kazuo con aquella mocosa a la espalda se extraño, ¿que demonios hacia Kazuo con aquella niña siguiendolo? lo esperaría mas de Katta.

Por ahora lo dejaría pasar, pero era realmente raro viniendo del pelinegro. El instructor sonrió con una sonrisa repugnante a los ojos de Lilith mientras daba una clara indicación de que el entrenamiento consistía en que los tres lucharan, todos contra todos mientras el se divertiría mirando el espectaculo y tomando notaas para posteriormente analizarlos cual alimañas. Realmente odiaba este maldito sistema y a todos aquellos que formaban parte de el. Sus ojos se dirigieron entonces a sus compañeros para ver si estaban dispuestos y por lo que vio le quedo claro que no tendrían reparo alguno en entrenar, después de todo tenían que seguir ordenes y no podrían negarse aunque quisieran.

Era momento de prepararse, no sabia si empezar ella o dejar que alguno de sus compañeros diera el paso, por alguna razón se sentía extraña teniendo que atacar a aquellas dos personas que eran como su familia, debía admitir que temía herirlos. Pero de alguna manera no tenían otra escapatoria, llevarían acabo aquel entrenamiento si podemos llamarlo de alguna manera quisieran o no quisieran ya que el instructor terminaría por obligarlos de alguna forma a cumplir con sus planes. Era momento de comenzar con aquel entrenamiento, pero ella no sería quien diera el primer paso, simplemente estaría preparada para jugar sus cartas mientras que aquella mocosa pelirosa se alejaba del lugar para evitar incidentes, para seros sincera a la albina le era bastante engorroso verla pegada a Kazuo como una lapa.


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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Katta el Lun Dic 12, 2016 8:23 pm








Stronger

"Proper strength belongs
to the proper men"




Curiosidad. Era una escena extraña per se, que se había compuesto por fragmentos dispares. De todos ellos solo el más inofensivo se hacía destacar, compungido detrás de otro, más amenazador. Era una especie de broma natural que una chiquilla de apariencia frágil fuese a esconderse detrás de aquella figura, oda de la imágenes duras. Encerraban, los dos juntos, una belleza extraña. Igual que las cicatrices. Deformaban la piel, o el sentido común. Pero había un macabro encanto en ellas. Los pensamientos de la mujer y el humeante debían susurrarles con obviedad la mentira de su amigo. Como se esforzaba por la educación hacia un superior, y hacia el mundo cuando sonreía de ese modo. La sinceridad no solo consistía en decir verdades. Saberlas podía bastar. La simplista curva de siempre ahora era un forcejeo de lado a lado, que hacía aparecer arrugas por debajo de los ojos de llamativos motivos. La piel al descubierto mostraba todas aquellas rayas que nunca se habían escondido. Era sencillo encontrar recuerdos donde alguno de ellos dos, si no ambos, se disponían a regañar y curar por partes iguales al descuidado amigo, que nunca aparecía sin una nueva marca. Eran tiernos momentos, que se remontaban a cuando tenían más o menos el tamaño de la peli-rosada invitada, desaprobada por el mismo superior al que se había saludado con esa formalidad. "Para ver qué podéis hacer, deberéis luchar entre vosotros. Entre los tres. Mientras evitéis mataros o dejaros inválidos, podéis usar lo que queráis. Niña, apártate." El tono del hombre era tan agradable como sus palabras. No intentó apartar a la rescatada, sino que la ignoró. Sin preocupación de que ella obedeciese. Aquél, que aún mantenía una sonrisa la suavizaba y miraba a la pequeña. Quería decir que se alejase con suavidad. Pero no hacía nada más que mirar hacia arriba. A la cara del héroe. Podía tratarse de una mala broma de la luz, pero sobre los puntos marrones de los ojos aún parecía haber un contorno morado e hinchado en la mejilla de él. Y la tensión que ameritaba la misma a los músculos, encargados de mantener aquella expresión ya sin sentido.

El hombre ajeno se alejó lo suficiente, hasta unas rocas altas, a casi cincuenta metros del triángulo. Observándolos sin ninguna piedad. Las espadas, guarecidas en sus cavernas, temblaban con una falsa adrenalina. Ellos eran fuertes, él era un guerrero. El gusto por la batalla cuando el hombre era portador de la paz era un intrincado sentimiento. Posiblemente, hacer resbalar las katanas por cada vaina, y mover el cuerpo con los dictados de ataque y defensa eran pasiones que se guardaban detrás de todas aquellas cicatrices. Como grandes poros por los que escapaba un vapor invisible. La vida de un monje, donde la paz y la lucha no estaban separados, pudo ser una buena vida. Alzar filo en contra de la familia era la última frontera en la vida del espadachín. Pero en la memoria residía aún cada encuentro con el que hermano mayor y hermano menor se dirigían ofensivas. Como el fuego y el metal luchaban por el bien de ambos. Era como aquel hombre decidió vivir en un momento. Prometió. Y nada había cambiado tanto para no cumplirlo. Fue en un momento que los cabellos coloridos desaparecieron de la vista, que dos ojos se acercaron a dos personas. Había medidas arbitrarias entre ellos. Trece metros hasta él, seis hasta ella. Sobre la manchada superficie dorada comenzaban a aparecer aquellas exclusivas visiones. Todas las posibilidades para el filo, todos los golpes con el lateral, y un estampado de puntos. La evaporada falsedad dio lugar a una expresión que mezclaba una satisfecha sonrisa con una precavida mirada y un molesto ápice desconocido. — No recuerdo... — se olía la mentira desde detrás de una apreciable y mejor sonrisa. — ... la última vez que entrenamos juntos. — Había sido pocos meses antes de la ida del pelinegro. Los tres habían quedado empapados gracias al agua de la albina, especialmente cuando la ropa del espadachín se prendía fuego al intentar abatir al otro, que se llevó varias decenas de golpes el mismo día.

De todos ellos, quien menos acceso tenía al terreno era el espadachín. El suelo deforme que era la arena no ayudaba en las maniobras. El agua solo era amiga de la mujer de hielo, ahora aún más. Detener el fuego nunca fue posible. De ninguno de sus hermanos. Katta era conocido por siempre defender que no necesitaba técnicas ni habilidades especiales. Que como su abuelo en su tiempo, él tan solo necesitaba sus espadas y su cabeza. Que sus habilidades eran tan aptas como las de todos. Pero la diminuta espina, que siempre siempre susurraba lo mismo, nunca se la habían quitado. Pero no era esa la emoción que en un momento hizo sonar el acero. Tercera y quinta espada, sujetadas en la mano derecha, entre el meñique y el anular, y el corazón e índice respectivamente rompían el silencio que solo poblaban las ligeras olas del mar, arrastrando la blancura hasta la arena mojada. Había un claro detalle sobre la mano del compañero que no había pasado desapercibido. Las espadas que no se sujetaban a la cintura requerían sujetar la vaina y usarla, o desprenderse de ella en el primer momento. Pero impedía desarmarlo tan fácilmente. Posiblemente una excusa subconsciente, la que arrojaría la primera carrera contra el más alejado de los tres. Había un escondido sentimiento feliz de ir a juntar armas con ellos dos. Familia, hermanos, pero se había alimentado siempre una rivalidad más que otra. Eran actos involuntarios, inconscientes, que siempre llevaban a chocar antes unas espadas que otras. Aunque la vista no había abandonado a ninguno, los pies acercaban a los dos hombres de pelo negro. Había aún asuntos sin resolver, aún quedaban demasiadas palabras en el aire, gestos que alguno no supo dar. Las espadas escaparon. Descansaban entre los dedos mientras el bazo izquierdo se tensaba, vigilaba a Lilith y se preparaba para las duras acometidas que la mujer podía invocar. Allí dentro, entre todas las emociones que se guardaban unas a otras, había un brillante resquicio feliz.


©jn



Hen (変, Cambio)
Taijutsu: 08.10 (6+2) / Fuerza: 04.10 / Velocidad: 04.10 / Resistencia: 06.10




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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Kazuo el Lun Dic 12, 2016 11:10 pm








Kazuo

“All my life they let me know
How far I would not go”




Stronger
Eran un trío de omnívoros. Se alimentaban de absolutamente todo tipo de conocimientos, y se adaptaban a diversas situaciones. Raros individuos en constante evolución. El sonido de las olas impactando contra un cordón rocoso cercano, no permitía que el silencio reinase. Memorias de antiguos entrenamientos visitaban una mente distante, con cada hoja que arrastraba el viento desde el bosque hacia la marea. La incertidumbre por saber cómo estarían esos mismos tres, ese mismo día, si las desventuras de la vida no habrían sido tan duras con ellos. La niña de cabello rosado era la vívida imagen de tres críos solitarios, que encontraron familia en ese tan peculiar equipo. El sonriente, la fría y el distante. Haber tenido la oportunidad de recordar más, posiblemente los habría lastimado menos. Era tedioso seguir pensando en una realidad alterna, presente únicamente como una fantasía. El comienzo de otro bello atardecer les recordaba cuánto habían crecido, ahora acompañados también de un cuarto miembro temporal. Otra vida que sufrió el desamor, la cual no parecía ser muy bienvenida. No hubo una reacción por parte del humeante shinobi cuando escuchó el plan de entrenamiento que el instructor tenía planeado. Sólo un ceño fruncido, que se clavaba más sobre el mayor lejano, eterno rival que lo superaba en la mayoría de sus aptitudes. Kazumi sujetó con mayor fuerza la chaqueta que colgaba de los hombros de Kazuo, quien giró un poco la cabeza para indicarle que se aleje. Aún disgustado con el instructor, pero no lo suficiente como para perder la paciencia con tanta facilidad.

Los únicos orbes oscuros que albergaban enigmáticas motivaciones, por primera vez resaltaban más de lo normal, a través de una mirada perezosa; de poco agrado. Él, irónicamente, no era conocido por querer pelear como parte de su entrenamiento, porque eso requería de esfuerzo. Normalmente se rendía antes de llegar a una conclusión final, simplemente por cansancio o aburrimiento. Esta vez no sería así. Conocido por su buen manejo del elemento Fuego, pero sin realmente destacar en ningún otro campo. Pequeñas multitudes conocían a tan característico espadachín, maestro de muchas espadas. También a la reina de hielo, portadora de un elemento bastante único. "El tercero". El instructor observaba sobre una roca, expectante por el comienzo de la organizada batalla. Las cabelleras del lugar bailaban ante los fuertes vientos de la costa. Kazuo cambió de mano la katana enfundada a la mano izquierda, la cual había retirado un kunai que llevaba detrás de la cintura. Ahora oculto, aplastado entre su mano y la funda. Algo ciertamente había cambiado desde esa noche que atacó al feudal. El fumador estaba a punto de ser algo más que solo fuego. Con una fuerte pitada, el brillo rojo de las llamas se hizo presente en la punta del cigarro.


Sí...Respondió un omnívoro a otro. Estiró el brazo que sostenía la katana de forma vertical frente a él. Mango apuntando al cielo. Su pulgar empujaba suavemente desde el collar de la espada, y así con un sonido poco familiar viniendo de él, el filo se presentó en la escena. Dividió los labios inmutables del que tenía un ceño fruncido, que ahora mostraban una leve, pero peligrosa media sonrisa.


Yo tampoco

La chaqueta negra del fumador cayó a la arena, mientras este se abalanzaba en una más que decidida carrera hacia el que tenía más lejos. Era el instinto de un desenfrenado, atacar primero a su rival. No se extrañó un segundo al ver cómo el verdadero espadachín había respondido de la misma forma, encontrándose los dos en el medio. Kazuo desenfundó con su derecha y una posición erguida, propinando un corte vertical que nacía desde abajo. Al mismo tiempo, soltaba la funda en su izquierda y revelaba el kunai, el cual respondió con un ataque horizontal a la altura del cuello. La colisión del acero fue chispeante y única de dos que solían comunicarse mediante el combate muchos años atrás. Frenético y ruidoso combate. La sonrisa inmutable del que tenía cicatrices, contra un cigarro a punto de morir. Sintió la presión de su oponente y siempre presente diferencia de fuerza entre los dos. Técnica y poder. Se separó de él tres metros con un salto, para retomar posición y ver cómo proceder. Miraba de reojo a la mujer helada, la cual recordaba con mucho detalle lo mortífera que podía ser si se bajaba la guardia. Arrojó el arma arrojadiza que llevaba en su mano menos hábil hacia la albina, apuntando apenas a un mechón de cabello blanco. Claramente había querido fallar, pues él no podía siquiera fingir una ofensiva hacia Lilith. Aunque posiblemente cumpliría su propósito, que era hacerla actuar.



©jn



Detalles:
Armas:
Katana x1
Kunais x10 10 - 1 = 9
Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 2
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 7
• Resistencia: 8
• Fuerza: 4
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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Lilith el Lun Dic 19, 2016 10:01 pm








Lilith

"A heartbeat, frozen years ago"




STRONGER
Como esperaba los primeros en atacar fueron ambos chicos, se lanzaron el uno contra el otro como fieras peleando por el mismo pedazo de carne. No era de extrañar para la albina ya que ambos chicos habían mantenido siempre una profunda rivalidad sin embargo esperaba alguna atención mayor que el lanzamiento de un simple Kunai desviado que ni siquiera iba con intenciones de lastimarla. Parece ser que tendría que poner las cosas serias para que comenzaran a tomarse este entrenamiento enserio con ella también y se dejasen de miramientos.

Sin cambiar la expresión de su rostro lo movió ligeramente a un lado para evitar aquel Kunai que paso sin rozarla si quiera. Sus ojos centellearon y del agua aprovechando la cercanía del mar aparecieron dos látigos de agua atrapando aquellos brazos de sus compañeros que sostenían las espadas la intención de Lilith era retenerlos cuanto fuera posible. Aunque también quería jugar un poco con su recién adquirido elemento por lo que aprovechando del mismo modo la cercanía del agua y mientras aquellos dos látigos emergían del agua para atrapar aquellos dos brazos la albina realizó un único sello de manos. Si los látigos no conseguían atraparlos tendría el plan B listo para comenzar y si lograban atraparlos sería una forma de comenzar con el plato fuerte realmente en este juego.

Con aquel sello del mismo agua de los látigos emergieron veinte sembons de hielo que irían directas hacia Katta y Kazuo diez para cada uno para ser más exactos. No se iba a mover mucho más por ahora, quería ver como sus compañeros escapaban de aquello. También como iban a atacarla o si tenían pensando jugar con ella de forma física o eso lo dejarían entre ellos dos solos. Sus ojos dorados no perdían de vista aquellos dos hombres, sus movimientos y sus intenciones, los conocía bien y aprovechaba que la mantenían vigilada para hacer surgir aquellos látigos de agua de forma sigilosa del mar. Aprovecharía aquellos elementos que tenía cerca y que eran tan buenos para sus propósitos y para sus técnicas.


©jn



Técnicas:
Suiton: Mizu no muchi (水の鞭, Elemento agua: Látigo de Agua.):
[Invariable]
No se necesita la realización de sellos para esta técnica, pero si se requiere una fuente de agua cercana. De las manos del usuario, o de una fuente de agua próxima, se genera un látigo que tiene la capacidad de atrapar una extremidad del rival. La resistencia de este latigo es similar a la de un latigo normal. La fuerza del látigo es mayor si es creado desde el rival. Puede ser acompaño de un jutsu raiton para herir seriamente a quien esté aferrado.

-Chiryō Senbon no jutsu (Acupuntura senbon) [nivel 1]:
Luego de un único sello de manos el ninja es capaz de crear, desde hielo/agua/nieve una enorme cantidad de senbons que se dirigirán directamente hacia el oponente. No se podrá cambiar la dirección de estas senbons y el número total de Senbons de hielo creadas será de veinte.

Stats:
-Ninjutsu:  7
-Genjutsu: 1
-Taijutsu: 3
-Fuerza: 2
-Velocidad: 3
-Resistencia: 4
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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Katta el Miér Dic 21, 2016 6:59 pm








Stronger

"Proper strength belongs
to the proper men"




Diestros. Una vaina caída había liberado un corte certero que frenaba a dos más diestros. Con fuerzas parejas, tan solo la técnica era amiga de quien primer atacó. Las dos espadas, clavadas justo en la contraria comenzarían a ejercer dos puntos de presión, en contra de uno, previsto probablemente por su dueño quien no había dejado escapar la guarida del arma en vano, sino que emergía con un nuevo ataque. A una velocidad superior, y con la trayectoria calculada, desenvainar un nuevo corte no iba a ocurrir, con la razón de entonces, la presión sobre la espada rival desaparecería para igualarse. La espada quinta, a la izquierda, se resbaló con una maestría y pericia dignas de un hombre de armas, cayó de lado hasta que desvió el cuchillo. Un golpe resistente que debía dirigirlo hacia abajo, aprovechando la inclinación del cuerpo y la velocidad a la que viajaba, debería viajar por debajo del cuerpo de piel oscura, dando tiempo al espadachín para alejarse al tiempo que el atacante igual lo hacía. Le robaba otra sonrisa más ver con qué destreza logró apartarlo. Entre los dos nacieron cinco metros, mientras las espadas volvían a sus vainas iniciales. Fue esperada la acción de la mujer, que al contrario que ellos dos, hizo gala de una habilidades más refinadas. Rápidas partes de agua salada saltaron de la superficie, corriendo a por los hermanos. Las dos últimas armas fueron tomadas con fuerza, y tras nacer de sus fundas, aventaron sobre el agua con el contrafilo. El líquido sería traspasado con el afilado borde de la hoja, por lo que la contundencia fue lo que desvió aquel brazo lo suficiente para permitir al espadachín apartarse de un nuevo salto, mientras lanzaba una mirada a la artífice, que movía los dedos de una forma tan incomprensible para el desletrado como siempre.

De los dedos albinos nacería aquella desconocida energía, que viajando hasta el agua congeló una porción que en un instante se convertiría en un enjambre de agujas, decididas a asestar certeras punzadas a los dos combatientes. Tal como el acero de las espadas once y doce, los ojos dorados del hermano mayor centellearon mientras se movían con los brazos y las armas se adecuaban a la altura de aquellas heladas esquirlas. La pose defensiva y firma se aseguró sobre la arena, y cuando las agujas pretendían tomar al siempre herido, no se escucharon chocar contra el acero. Fue un sonido friccionado. El movimiento clavaba la trayectoria de las agujas en el aire, siguiendo su velocidad y reduciéndola en pocos centímetros se mataba la inercia, para luego volver a empujarlas, redirigidas hacia donde quería el diestro espadachín. Así pues, retrocedió poco, e hizo a las agujas devolverse a su dueña, aunque estas solo fueron seis que estaban en la espada de la derecha; la zurda la imitó, pero lanzó los carámbanos delgados en dirección a las piernas del pelinegro.

— No pensaréis que con eso basta, ¿verdad? — Las palabras se escaparon en el instante en que el hombre que las pronunció escapaba, persiguiendo a las seis agujas, mientras se volvían a esconder las armas. La carrera del espadachín siempre fue sincera, de frente. Sin emboscadas ni trucos, ahora él corría en dirección a la mujer del hielo, precedido por sus propias armas, con la intención de mostrar que por distinta que fueran, la rivalidad no era exclusiva de los dos hombres del equipo. Pronto, el espadachín se había olvidado de la oficialidad del encuentro, quiso olvidarlo. Nada, se decía, debería estropear un momento sincero entre ellos tres. Al igual que con ella cuando el objetivo fue Kazuo, a él ahora le caía una mirada atenta de los ojos dorados. No era ningún secreto el como aquel cuchillo se había desviado con toda intención, a los ojos del espadachín una vuelo tan esquivo no pasaba desapercibido. En alguna parte, quizás, pretendía él ser quien diese el primer paso. En el entrenamiento, al menos.


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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Kazuo el Jue Dic 22, 2016 5:46 am








Kazuo

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Stronger
Clavó su katana en la arena. El provocador siempre está preparado para todo tipo de reacción. Más si venían de alguien conocido. Familiar. El pelinegro se encargó de incorporar la tercer pieza del rompecabezas en su respectivo lugar; el campo de batalla. Los años de experiencia le hicieron saber que la mujer de hielo podía ser letal si bajabas la guardia por tan solo un segundo, por lo que haber arrojado esa kunai posiblemente activaría un encadenamiento de consecuencias. Esperadas, pero que permanecían como incógnitas de momento. Fue evidente que había dejado de prestarle atención al espadachín en ese momento, pues ahora la que podría llegar a presentar el mayor peligro, era la mujer del grupo. Su cigarro cambió de posición, esta vez apoyándose en el extremo izquierdo de sus labios. Un rostro que mostraba concentración, y a la vez, contención. La violencia rasgaba su piel, exigiendo también un poco de diversión. Sus ojos observaron con claridad la secuencia de sellos realizada por la albina, teniendo en cuenta el terreno en el que se encontraban. Un combatiente inteligente, cuando no perdía la cabeza. Dos tentáculos compuestos por agua aparecieron del mar, intentando atrapar a los dos eternos rivales que habían tenido la clara iniciativa.

A pesar de no estar al tanto de que la mujer podía hacer algo de ese nivel -lo cual le resultó sorprendente-, él ya estaba preparado desde el momento en que el kunai se deslizó de su ropa. Era el momento de la evasión. Suerte para él, la breve carrera que realizó moviéndose aún más a la derecha de la mujer y un pequeño salto hacia la misma dirección, fueron suficientes para evadir su ataque. No sólo lo esperaba, sino que sentía que se movía a la misma velocidad que el tentáculo hacia él. De todos modos, eso no parecía ser más que una distracción; la reina de hielo nunca subestimaba a sus oponentes, ni tampoco a sus compañeros. Al haber abandonado su espada atrás, sólo le quedaban sus kunais para hacerle frente a la repentina lluvia helada de la albina. Él no esperaba, en ningún momento, que escalase tan rápido. Se notó una mueca de fastidio entre una cortina de humo, mientras los dedos índice de ambas manos giraban cada cuchillo para defenderse cuanto pudiese. El bloqueo fue medianamente efectivo, mientras otras tres agujas habían logrado la primer molestia de la pelea. Un corte en la mejilla, otro en la rodilla -rasgando su pantalón- y el último en el brazo izquierdo. Tampoco llegó a tiempo de zafarse del contraataque del más hábil con las espadas, el cual lo había considerado como un objetivo. Sólo sufrió un leve rasguño cerca del tobillo. El estilo de Kazuo nunca se trató de ser el más efectivo evadiendo, sino resistiendo lo que sea que tuviese en frente.

El ceño fruncido del adicto al tabaco se hizo más notorio, mientras sus dos ojos se ocultaban entre largos mechones de cabello oscuro. Katta fue directamente hacia la mujer, y su corazón palpitó con mucha fuerza. — Ustedes dos... me hicieron enojar.La sonrisa de alguien que ya estaba listo para mostrar un poco más de lo que podía hacer. Curiosamente, incluyó a Lilith en la misma bolsa que el herido. Sonidos extraños provinieron del interior de sus brazos. El primer misterio estaba a punto de desenvolverse, finalmente. Aprovechando que la atención de los otros dos no estaba precisamente sobre él, estiró sus brazos sin realizar ningún sello en el momento que Katta se encontraba a menos de un metro de la mujer. La velocidad en que estos dos mutaron y se estiraron directamente hacia ellos, demostraban su arduo entrenamiento en el Ninjutsu. Elásticos y oscuros, cada brazo se dirigió a uno de los objetivos, "cazándolos" para que su agarre no fallase, pues él los controlaba como si fuesen los suyos. El primero fue directamente hacia el rostro del espadachín, mientras que el segundo aprovechó la distracción del primero para intentar atrapar la pierna izquierda de la albina. En caso de atraparlos, el primero lanzaría a Katta por los aires, mientras que el segundo arrastraría a la mujer hacia su derecha. Aún incapaz de hacerle daño considerable a Lilith, podía llevarse un par de raspones en el camino.

El cigarro cayó en la arena mientras sus brazos volvían a ser humanos. Realizó una rápida y eficaz sucesión de sellos, que concentró una gran cantidad de chackra en su pecho. Era el chackra de alguien impulsivo e inconscientemente brusco. Destructivo. Desprendió una enorme bola de fuego que se dirigía directamente al espadachín; el cual sería un objetivo más fácil si se encontraba en el aire, precisamente a unos tres metros sobre él. — Arde... — Desprendieron sus labios con suavidad. Un poder arrasador era una preocupante fascinación del pelinegro. Sus ojos no se desviaron de la albina tampoco, no cometería el mismo error dos veces.



©jn



Detalles:
Armas:
Katana x1
Kunais x10  10 - 1 = 9
Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 2
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 7
• Resistencia: 8
• Fuerza: 4
Técnicas:
7 técnicas
2 usadas
5 disponibles

Nombre: Resilient Arms
Tipo: Ninjutsu
Sellos: Ninguno
Introducción: De características similares a su primer tipo de mutación, pero con una utilidad más inmediata. Sus brazos cubiertos por su habilidad única, pueden estirarse hasta diez metros para trapar a su oponente, impulsarse hacia él o arrojarlo hacia donde uno desee. Sus brazos humanos se mantienen iguales bajo el manto del virus, por lo que la fuerza en que estas extensiones funcionen depende de la habilidad que el usuario tienen en el Ninjutsu. No poseen la capacidad de endurecimiento que Class C tiene, sino que se trata de un tejido más flexible, pero más débil.
Ventajas: Diversos usos.
Desventajas: La fuerza y resistencia de sus brazos elásticos depende del nivel que el usuario tenga en Ninjutsu. Débil al Raiton.

Elemento Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego (火遁・豪火球の術, Katon: Gōkakyū no Jutsu).
[No progresiva | Ninjutsu]
Es un Jutsu del Elemento Fuego que consiste, tras haber realizado sellos con las manos, en almacenar Chakra dentro del cuerpo, convirtiéndolo en Fuego, y expulsándolo de la boca en una esfera de llamas masivas, que deja un cráter por donde haya avanzado. Una variante común de ésta técnica consiste en, tras hacer los sellos, formarla soplando a través de los dedos índice y pulgar, formando una circunferencia con ellos, y dejando salir primero, a través de la boca, una fina corriente de fuego que luego se expandirá adoptando la forma esférica. El alcance y potencia de este jutsu dependerán del Ninjutsu de su creador.
Kazuo
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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Lilith el Dom Dic 25, 2016 12:33 am








Lilith

"A heartbeat, frozen years ago"




STRONGER
Las cosas comenzaban a ponerse serías, ella sabía que los primeros movimientos habían sido una simple toma de contacto. Ambos hombres evitaron los látigos, ambos evitaron de igual modo las agujas aunque uno con mas suerte que otro. Sus ojos dorados no perdían de vista los movimientos de ninguno de ellos. Cuando Katta mando las agujas de nuevo a su dirección usando el filo de sus espadas se movió dando un par de volteretas hacia atrás para atrapar aquel Kunai que Kazuo había lanzado hacía ella hace unos instantes, ahora se encontraba a escasos metros semi enterrado entre la arena, no obstante no le fue difícil tomarlo entre sus manos y golpear sus propias agujas para eliminar por completo aquellos pedacitos de hielo.

Debía admitir que quedo sorprendida ante la técnica de Kazuo, no esperaba algo semejante y por un instante sintió verdadera intriga y pavor ante aquel brazo que se aproximaba hacía ella, no tenía demasiada escapatoria en aquel instante. Estaba demasiado cerca e iba demasiado rápido aquella maldita cosa, no tuvo escapatoria aquella mano la agarro del pie y tiro de ella provocando que cayera al suelo y fuera arrastrada unos cuantos metros hacia la derecha provocando varios raspones en sus mejillas y su brazos ya que la tela se movía fácilmente al ser un Kimono bastante vaporoso.

Cuando aquella cosa la soltó se levanto y sin perder demasiado tiempo se lanzo a la carrera para atacar nuevamente a su compañero, en esta ocasión sería un golpe más directo con el Kunai en la mano. Mientras corría hacia él podía ver como realizaba una serie de sellos, no sabía si llegaría antes o después de que terminará pero su intención era comenzar una contienda cuerpo a cuerpo con aquel hombre quería comprobar la medida de su fuerza, estaba segura de que había mejorado mucho y de que tendría una fuerza considerable y se moría de ganas por medirse con ambos contendientes pero al mismo tiempo estaba preocupada, aquellas palabras que Kazuo había dicho la ponían nerviosa, de alguna forma la hacía sentir insegura por cómo giraban las cosas.

Sus ojos dorados no perdían de vista a ninguno de los dos hombres que en este momento se enfrentaban a ella mientras que aquel supervisor mostraba una sonrisa mas que satisfecha en sus labios, al parecer disfrutaba el espectaculo. Los arañazos en el rostro de la albina comenzaron a emanar un ligero hilo de sangre mientras lanzaba un ataque directo contra Kazuo empuñando aquel Kunai, su intención, atravesar su brazo derecho, tampoco quería apuntar a ninguna zona vital, después de todo era su compañero y le quería demasiado como para herirle demasiado, ¿podía considerarse eso un problema?


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Stats:
-Ninjutsu:  7
-Genjutsu: 1
-Taijutsu: 3
-Fuerza: 2
-Velocidad: 3
-Resistencia: 4
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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Katta el Lun Dic 26, 2016 4:02 pm








Stronger

"Proper strength belongs
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Límite. Agudas agujas lograron atravesar al de ojos oscuros. Superficiales cortes nacían de entre las piernas, apenas visibles gracias a la tela arrancada. Como el filo del hielo, y con convicción parecida, palabras también serpentearon fuera de las fauces de la bestia. Un incentivo para el caballero. Él había cubierto apenas dos metros de distancia, cuando finalmente nacía, de nuevo. Como en el bosque, captaban los ojos de oro y tierra, los brazos se convertían en manchas negruzcas, ahora sin ninguna afilada garra. Era Kazuo, también lo fue cuando por poco asesinó al ladrón. Fue el instante en que la peligrosa serpiente comenzó a reptar el aire en dirección a la cabeza del ducho espadachín. Una respuesta nerviosa quiso interponer el filo de otra espada, sin saber cuál esa vez, pero la serpiente fue más rápida y fuerte. La posición no fue correcta, el ángulo demasiando ancho. La mano oscura empujó el filo, que regaló un corte con su extremo tan mortífero como los alfileres helados, sobre el hombro derecho, más profundo que los del dueño de aquella bestia. La colisión, que se usó siempre para redirigir y desviar, solo pudo apartar centímetros a esa cosa, que cumplió en su mordida, aunque con un agarre menos preciso, restando por poco fuerza a lo que se revelaría como un lanzamiento. Necesitaba, el espadachín, la información del golpe. Los sentidos se agudizaron ante el peligro. La vibración del colisionar, la fuerza, la inclinación, el estado del brazo ajeno. Katta intentó cubrir el impacto, usando el lateral del arma, pero en aquella ocasión, no esperó una sacudida tan veloz. Por ello el arma no estaba mostrando su lateral, sino una diagonal descolocada, que ante un impacto incapaz de resistir, cedió, retrocediendo y clavándose en la carne de su dueño, sujetándose en la mano izquierda, con la derecha demasiado debajo. El golpe posiblemente también entumeció la muñeca al obligarla a doblarse. Cuando los ojos del cuerpo enlairado se abrieron, el brazo ya regresaba. Un corte poco profundo atravesaba la palma, un material más duro que los humanos. Sin sangre, al contrario que el hombro herido. Más allá, existía el hermano, que poseía no uno sino dos brazos de tal índole.

Poderoso.

El posible miedo se calló. El filo de la espada se unió al de su hermana doceava, en un rápido corte, mientras el cuerpo hacía lo imposible por estabilizarse usando una pierna. El metal lamió la bota derecha, y los ojos se clavaron en los brazos recobrando sus proporciones, en las agitadas respiraciones, las manos moviéndose incomprensiblemente. Con la cabeza señalando al suelo, quien volaba no pudo asegurar nada. Las armas se envainaron, y la bota gruesa, suelta por cortar su superficie, bailó hasta que una hábil patada al aire la disparó, ligeramente a la derecha del que ya inspiraba. En busca del máximo desequilibrio que un movimiento pudiese causar. El proyectil improvisado viajaba mal, a la altura de las costillas. No iba a frenar a aquel hombre, el espadachín estaba obligado a confiar en que el ligeramente menor agarre, la trayectoria no calculada, y el golpe o esquive de aquella bota hiciesen algo para ganar tiempo u oportunidad. Pero esas esperanzas parecieron calcinarse. Todo estalló en luz, cubriéndose de llamas ante los ojos de él. El elemento, recordado con familiaridad y miedo. La llamarada, inexacta, no podía medirse ante los ojos de quien caía aún. El pie descubierto y su gemelo simétrico solo podían dar patadas al aire, desviándose centímetros. Las espadas y vainas fueron tironeadas, construyendo una deficiente pared que nada protegía. Con suerte, el desvío que pudiese ocasionar la bota haría que el ataque no acertase plenamente, evitando el núcleo de la esfera. Pero el espadachín solo pudo cubrir su figura. Una sonrisa seguía amortiguando el dolor cuando sintió el primer ardor. El fuego alcanzó a su presa cuando aún quedaban tres metros hasta el suelo. Incapaz de protegerse del ataque inmaterial, hizo por rotar poco, y amortiguar la caída, mientras quejidos del intenso calor se callaban apretando los dientes.

Caería sobre la arena de tacto frío por la mañana. Las manchas de la piel oscura indicaban quemaduras, al igual que los pantalones de tela, que tras golpes y rodar consiguieron extinguirse, dejando un abierto hueco calcinado que enseñaba el muslo y rodilla izquierda, igual que el resto del cuerpo, plagadas de cortes. La parte derecha, descalza presentaba más agujeros, pero menores en tamaño. El tono de piel escondía parte de las quemaduras, aún sin saber lo serias que podían haber sido. El corte del hombro sangraba ahora, con lentitud tímida, y los ojos se abrían con cuidado, mirando rápidamente el entorno, que comparado a las llamas era oscuro. Ojos que querían ver algo inusual. La figura espadachina consiguió levantarse pocos segundos más tarde. Herido se podía ver. Dolorido. Las tan preciadas armas que lo protegieron presentaban fallos en las vainas dado que el cuero no era amigo del fuego. Pero aún se le podía ver con esa sonrisa amable, satisfecha incluso. No temblaba. No escondía su daño, ni parecía molesto por un instante. Las vainas volvieron a su lugar. Descendió en el punto donde había sido lanzado, tres metros hacia el este, y dos hacia la costa. Pronto comenzarían a nacer algunos moratones en la espada, que recibió la caída. Sin embargo, se volvieron a escuchar las mismas notas musicales, de cuando las espadas emergían de sus guaridas en una búsqueda que confundía a quienes sabían del pacífico maestro de armas. No era venganza lo que en sus ojos brillaba. — Esto es otra cosa... — La sonrisa se tornaba animada. Las piernas sorpresivamente volvieron a catapultar a aquel inconsciente hacia la figura que quiso abrasarlo. Con flaquezas y dolores, a sabiendas de las consecuencias, pero con el ansia eterna de medirse con un rival. La victoria era el trofeo más pequeño.


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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Kazuo el Lun Dic 26, 2016 10:09 pm








Kazuo

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Stronger
Él, que destruye todo lo que toca. El proyectil improvisado de Katta logró darle en el hombro izquierdo antes de que pudiese liberar su ataque ígneo con plenitud. Una enorme nube de humo oscuro se hizo presente en el cielo, mientras el espadachín se asomaba de ella con algunas quemaduras. Kazuo no pudo evitar chasquear la lengua cuando no consiguió los resultados que estaba buscando. Resultados que una persona en su sano juicio no debería estar apuntando en un entrenamiento con sus dos amigos. Pero los ojos observaban atentos al desarrollo del combate cercano, expectantes para ver cual sería el próximo movimiento de los dos. Desde lo que había pasado hace una semana con el feudal depravado, ya no era el mismo de antes. Él usaba sus habilidades con una soltura peligrosa, tanto para él, como para el resto.

Al ver a la albina correr hacia él con una kunai en mano y a Katta a punto de recuperarse a sus espaldas, se dio cuenta de que realmente no había escapatoria para lo que podría suceder a continuación. Sus reflejos dormían frente a la reina de hielo, prefiriendo ser herido hasta de muerte antes que mantener una apretada contienda con Lilith. Él era un superviviente nato, que intentaría ponerse de pie hasta con una flecha atravesándole el pecho. Una vez la cadena de la técnica ígnea había finalizado, otra secuencia de cuatro sellos se unió a la primera. Desconocida incluso para el pelinegro, como si su cuerpo hubiese reaccionado por sí mismo. Las voces en su cabeza se mostraban en fuerte desacuerdo con la decisión de Kazuo a recibir el ataque, simplemente quedándose inmóvil. Ellas conocían una escapatoria. De forma casi inmediata, sintió una presión enorme en el pecho causada por un rejunte de chackra. Era energía sucia y vil. Desde el esternón, se originó una nueva y filosa extremidad que salió de su cuerpo como un arpón de ochenta centímetros directamente a su atacante de ojos dorados. Nunca antes se le había oído gritar del dolor de esa manera al humeante. En agonía, se lamentaba de haber dejado que Bakemono hiciese algo así en contra de la albina, la cual podía sufrir graves heridas si daba de lleno contra esa extremidad. Oscura y de tangencia pegajosa.

En el instante que el arpón ya se desprendía de la piel y arruinaba su camisa blanca por completo, sus brazos volvieron a tomar el mismo pigmento oscuro, listos para recibir el ataque del espadachín -si es que este decidía continuar tras ver al antipático de esa forma-. "¡Kazuo!"; se oyó la voz de la niña desde el cinturón rocoso, desprendiendo natural preocupación por él. Bajó la guardia de un momento a otro, jadeando; como si se estuviese tomando una pausa del combate. Arrancaba el resto de lo que quedaba de su camisa con sus manos, afiladas. Se hizo un par de cortes en el pecho en el proceso, sin siquiera hacer una mueca. Su torso desnudo demostraba el arduo trabajo del adicto al tabaco durante su exilio, mostrando también algunas marcas. A paso lento, se dirigió al horizonte más allá de las olas, dejando que la marea se acerque a besar sus pies. Dos movimientos bruscos con el cuello resonaron en el silencio, y estiraba sus mutadas extremidades, preparándose una vez más. Al darse la vuelta para verlos de frente, algunas venas en la sien resaltaban más de lo normal, y manchas negras recorrían sus abdominales. Una amplia sonrisa y mirada perdida se mostraban aterradoras, pero él se veía... alegre. — Tendré que ir en serio.Una carrera desprolija y desesperada. Se abalanzaba de lleno al portador de las vainas, también preparado para mantener a raya a la albina si decidía meterse. Inconscientemente, ya había borrado de su memoria el hecho de que Bakemono pudo haber sido letal hacia la mujer que amaba.


"La increíble oscuridad de sus ojos indicaba demencia total"




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Detalles:
Armas:
Katana x1
Kunais x10  10 - 1 = 9
Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 2
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 7
• Resistencia: 8
• Fuerza: 4
Técnicas:
5 técnicas
2 usadas
3 disponibles

Nombre: Immune System
Tipo: Ninjutsu
Sellos: Cuatro
Descripción: Esta técnica ni siquiera es controlada por el usuario a voluntad propia, sino por su condición. Dejándose llevar por instinto puro de supervivencia, realiza sellos que ni siquiera el mismo usuario está consciente de lo que hacen. Como mecanismo de defensa, se activa cuando Kazuo está por recibir un ataque directo. De cualquier parte de su cuerpo, muta una extremidad de pigmento oscuro de un máximo de ochenta centímetros, tan afilada en la punta como una espada. Cabe aclarar que, si el mismo individuo no está consciente de que un ataque va directo hacia él, esto no podría suceder. Kazuo debe estar al tanto de que va a ser impactado por su oponente. Esta inflige mucho dolor al mismo usuario, pero más puede dañar al atacante desde cualquier ángulo.
Ventajas: Factor sorpresa. Mecanismo de defensa casi inmediato.
Desventajas: Inflige mucho dolor al usuario. Empeora rápidamente el estado psicológico del individuo. Sólo puede utilizarse dos veces por batalla. Deben realizarse sellos previamente.

Nombre: Class C
Tipo: Ninjutsu
Sellos: Ninguno
Rango de alcance: No tiene.
Descripción: Es el tipo de mutación más básica. Sus brazos son cubiertos a nivel celular por aquel "virus" hasta los hombros. Como toda técnica de su habilidad, esta se presenta de color negro. Sus brazos se endurecen casi tanto como el metal, y la punta de sus dedos son afilados como lanzas. Los usos de esta técnica dependen de la situación. Es una pobre mutación que puede ser utilizada como defensa contra armas arrojadizas o resistir el impacto de una katana, o también para infligir daño al oponente (sea con sus dedos, o fortaleciendo los puños).
Ventajas: De muchas utilidades. Fuerte defensa contra el Kenjutsu.
Desventajas: Débil contra el elemento Raiton. Defensa pobre contra el Ninjutsu.
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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Lilith el Lun Dic 26, 2016 11:59 pm








Lilith

"A heartbeat, frozen years ago"




STRONGER
Definitivamente jamás imaginó que las cosas se torcerían de aquella manera tan repentina. La albina corría en dirección a Kazuo mientras empuñaba aquel arma, aquel Kunai con intenciones de comenzar una pelea cuerpo a cuerpo con el peli negro. Sin embargo al ver como su compañero Katta era quemado por una de las técnicas del mismo se preocupo y por un instante se distrajo de la pelea, algo que pagaría bastante caro. Cuando miro de nuevo hacía Kazuo pudo ver como realizaba una serie de sellos y algo oscuro, salia de su pecho a la altura del esternón. No sabía que demonios era eso pero no iba a quedarse para descubrirlo.

Intentó esquivarlo dando un salto sin embargo aquella cosa iba demasiado deprisa y no le dió tiempo a reaccionar de otra manera. Aquel arpón atravesó el lado izquierdo de la albina pasando por debajo del pulmón y por encima del riñón atravesando por completo de lado a lado el cuerpo de la chica lo que provocó que cayera al suelo con un ruido sordo y un gruñido de dolor bastante más alto de lo que en realidad hubiera querido. Dio un golpe en el suelo y se levantó tapando con su mano aquella herida sangrante, no dejaba de salir sangre escurriendo por entre sus dedos. Sus ojos centellearon entonces, si querían jugar rudo iban a jugar rudo maldita sea.

Utilizando una de sus técnicas tras realizar unos sellos congeló la sangre alrededor de su herida creando un parche temporal para evitar que continuara sangrando mientras el instructor los veía con cierta preocupación, esto al parecer se estaba saliendo un poco de control. Con la misma técnica mientras congelaba aquella herida creaba a su alrededor una bandada de pájaros mas o menos una docena de ellos creados de hielo los cuales son rectángulos de 5cm x 2cm x 4cm con sus puntas y aristas tan afiladas como cualquier Katana. Estos pajarillos se lanzaron en picado hacia Kazuo y Katta, la albina había llegado a su límite de bondad por hoy y tenía una nueva herida que la estaba jodiendo de lo lindo. Dolía como los mil demonios y no tenía forma de aliviar aquel dolor aunque el hielo sirviera como anti inflamatorio y ayudara a remitir el sangrado de la herida.

Le temblaban ligeramente las piernas mientras su mano continuaba apoyada contra la herida para mantener aquella capa constante de hielo, pero comenzaba a marearse mientras aquellos pájaros afilados buscaban con desesperación impactar contra el enemigo, iban recto no había mucha perdida, no los separaba mucha distancia y aunque no eran tan veloces como las técnicas de Kazuo alguno llegaría a su destino. No obstante la albina no se había dado cuenta de que la herida del otro lado de su cuerpo continuaba sangrante y poco a poco iba perdiendo sangre creando un charco bajo sus pies mientras aquellos pedazos de hielo en forma de animales comenzaban a llegar a su destino de forma impetuosa y en busca de un blanco determinado.


©jn



Técnicas:

-Hyoton: Sōzō (Hielo: Creación]:
Esta técnica es una de las básicas del clan Yuki. Mediante esta técnica, el usuario es capaz de hacer creaciones de hielo, ya sea animales, armas o demás.
Esta es la única técnica que puede utilizarse utilizando las moléculas de agua del aire, es decir, que no necesita que haya agua/hielo/nieve en un espacio cercano. Esta técnica permite crear el hielo necesario para poder efectuar el resto de las técnicas del clan, y el volumen de hielo que pueden crear y controlar será:

Gennin: Un metro cúbico.

Stats:
-Ninjutsu:  7
-Genjutsu: 1
-Taijutsu: 3
-Fuerza: 2
-Velocidad: 3
-Resistencia: 4
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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Katta el Mar Dic 27, 2016 11:50 pm








Stronger

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Miedo. Cuando caía, el espadachín aún podía mostrar su enérgico gesto. La estrepitosa vuelta al feudo tras la feria de la capital, la esquiva presencia de un hermano. Un contacto tan conocido como el chocar fuerzas parecía ayudar, determinaban una relación jamás extinta entre esas dos personas. El fuego y el hierro se convertían en palabras. Eran bienvenidas incluso las extrañas extensiones que ahora adornaban los brazos ajenos de un modo intermitente. Ello movía los labios del siempre herido de un modo demasiado alegre. Ingenuo. Él quiso continuar, los primeros pasos eran asalvajados y gigantes, los ojos codiciaban la escena, vigilaban cualquier tajo al viento. Eran ojos que conocían las heridas de todos, y conocieron de inmediato la que apuñalaba a la mujer del grupo. La rápida apropiación no vio los pies en el suelo. El pelo corría hacia abajo, empujado por un sutil viento. Ella saltó. Sangre teñía a la blanca figura, la ropa que siempre había surcado el aire con una ligereza propia de las nubes, o la niebla. Ella cayó. Sin que las zancadas del protector bastasen, cuando una mano descansaba sobre Yakusoku, al lado izquierdo, y la mano derecha sobre Ototo. Hubo un fugaz cambio del conocedor de la técnica de espadas, un rostro sereno y serio, que analizaba. Veía correr el negro sobre el negro, y el rojo sobre el blanco. Veía caer pedazos de tela a la arena, y la cara de alguien corriendo a su encuentro. La onceava salió de su cueva. Pronto se encontraría con las garras reconocidas del también descamisado, adelantadas a su cuerpo, rugientes de más. La piel aún caliente, la sangre sobre la izquierda del cuello. Se desvanecían los datos al momento de la colisión, calculada con la astucia del débil y la capacidad del hábil.

Garras en las manos, manos a fin de cuentas. El espadachín más alto, lograba una colisión perdida desde el principio. La onceava espada apuntaba al suelo, y ahora podría verlo el sonriente, el último paso del espadachín había sido menor, hacia la izquierda, derecha a los ojos macabros, saliendo de su recorrido. El lomo de esta, en vertical, se intercalaba entre el corazón y el anular derechos, con un brazo lleno de cortes retorcido. Recurrió a la táctica y no la fuerza cuando la espada giró sobre el punto central. La mano más fuerte perdería su potencia por el ángulo. Al mismo tiempo un pie derecho e intruso, descalzo, se adelantaba tras la pierna del más fuerte, impidiendo una escapada que no significase caer. La última protagonista fue la novena, que en la mano izquierda y lejana pasó por debajo del brazo, doblado a consciencia. El filo apuntaba al cielo, pero paseaba como una serpiente tiesa por debajo del codo. Cortando una fina capa de carne negra, imperceptible por su dureza. Una mordida diagonal que alcanzaba los atisbos de humanidad. La axila izquierda del hermano. Eran zonas donde los cortes provocaban un dolor continuo, los brazos operaban todo el tiempo, los músculos tirando y empujando de la extremidad harían que aquella herida mermase parte de la fuerza del otro brazo, mientras el espadachín era dueño del desvalido miembro para protegerse de un posible zarpazo, anulando una mano con la otra. Pero no fue una decisión fortuita sino meditada.

La mujer de nieve se negaba a rendirse. Kazuo pudo no percatarse, pero en su ausencia, la albina cada día había superado todo lo humano que pretendía detenerla. Las heridas de cuerpo y alma no podían acabar con ella. La imagen dramática de quien manipulaba el agua sólida había acabado con su propio elemento, que se comía la sangre, e incluso podía permitirse atacar, al espadachín que había dejado como único blanco por el flanco derecho al otro hombre del grupo, asegurando más un éxito, pues él debería protegerse de ambas ofensivas, sin mover pie y mano derechos.Requeriría más atención mover su brazo no dominante en contra del hielo. El corte de la axila seguía, pero el acero había desaparecido en la última vaina derecha, mientras la primera de todas las Ryusei emergía de nuevo. — Por la izquierda. — Advertía el rival, para señalas a las poliédricas aves que acechaban, mientras el acero volvía a hacer su aparición, esta vez, la cabeza del filo hería la axila más cerca esta vez, restando fuerza a ambos brazos. Finalizaba el asalto calculado. Las espadas simultáneas y el pie discreto formaron el primer acto, hasta que un fuerte tirón repiqueteó el acero contra el material que había cubierto las manos del hermano. Desaparecían las armas en las vainas penúltima y última de la izquierda, el pie izquierdo tiró del de Kazuo, haciendo un desequilibrio para que cayese cuando finalmente, una potente patada con el pie calzado golpeó su bajo costillar, lanzando a Katta a un par de metros tras una sencilla vuelta en el aire. Los ojos ahora la miraban a ella. — Lilith, tu herida. — Inquiría el estado, la arena de la playa se había vuelto un barro rojizo a sus pies, un severo mirar atrapaba el estado de ella. La silueta de un hermano con unos brazos monstruosos, contra los que nada pudo hacer el espadachín, los trucos no funcionaban con Kazuo dos veces, la maña no podría contener a una potencia así, no de momento. Fue razón para que el espadachín no soltase las empuñaduras, ahora de sexta y séptima. Ya no sonreía, y lo que los ojos vieron tras la cena, ahora volvía a aparecer. Katta frunció el ceño.


©jn



Hen (変, Cambio)
Taijutsu: 08.10(6+2) / Fuerza: 04.10 / Velocidad: 04.10 / Resistencia: 06.10




Katta
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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Kazuo el Miér Dic 28, 2016 4:06 am








Kazuo

“All my life they let me know
How far I would not go”




Stronger
Violencia. La necesidad de seguir infligiendo daño y recibirlo dibujaba una notoria sonrisa, que se extendía mucho más de lo normal en términos del antipático. El hecho de que el fumador no se haya percatado del daño que le produjo a la mujer de ojos dorados, era el indicio más importante que demostraba el progreso de su locura. Él que nunca destacó en absolutamente nada, podía crear tanto caos con sus manos desnudas. Se sumergía en el mismo pantano oscuro, presente en todas sus pesadillas; esta vez sin mostrar resistencia alguna. Quería seguir... tan sólo un poco más. Las fuertes pisadas dejaban marcas en la arena, un poco más sólida por haber estado en contacto con la marea. El espadachín era el destino de maratón tan despatarrada, intentando sus pies arrastrar el cuerpo más de lo que era posible. En su modo más impulsivo, era de esperarse que atacase con su mano más hábil. Pegada al cuerpo y posicionada horizontalmente, atentaba apuñalar al hombre con las afiladas garras. Anhelaban la sangre del más bronceado, como si tuviesen la posibilidad de degustar el vino más añejo del país.

Una vez los dos hombres del grupo estaban a punto de colisionar, el espadachín se posicionó con control superior a su derecha, apuntando directamente con una de sus espadas a la mano más hábil de la bestia, buscando entorpecer su movimiento cuanto más podía. En el instante que Katta cambió de lado, la mano izquierda de Kazuo intentó alcanzarlo,  con la intención más básica de dañar a su rival. En lugar de esto, el arpón índice y corazón rasgaron una de las tiras de cuero del hombre; del lado izquierdo. Podía caber la posibilidad de que las vainas de ese lado fuesen más incómodas ahora. Un cabezazo de lleno fue directo al tabique del que estaba lleno de cicatrices, y así acortar la distancia entre el agarre y su propio cuerpo. Completamente loco, no comprendía las señales de cuando un hombre debía detenerse, sintiendo el retorcimiento. Tenía que desequilibrar un poco al espadachín para debilitar la toma. Brazos que eran sólidos, casi como el metal; abandonaban esa propiedad y adoptaban la elasticidad. "¿Dejarás que te detenga tan fácilmente?"... Ellas nunca estuvieron más a gusto con su recipiente humano. — No...— Respondió como un susurro, únicamente escuchado por los oídos de su oponente. La membrana blanca de su ojo derecho se oscurecía en los extremos. El corte axilar en el lado izquierdo fue inevitable; aunque no detuvo demasiado su capacidad de moverse con el modo actual. Los dedos de la derecha se desarmaron para escurrirse entre la barrera metálica, y aprovechando cierto desequilibrio por el cabezazo -ó el atento de- comenzaron a tejer una red; aunque otro corte provino del más hábil.  Desde el lado derecho de la cintura, pasó por su espalda al izquierdo, y de ahí ascendió en cruz  por el pecho -opuesto a la tira de cuero principal para impedir soltura de movimiento- hasta el hombro derecho. — Tu oponente soy yo, Miwatta. — Con una voz que parecía ajena, calló al hermano mayor. Nunca antes le había llamado así. Una veloz vuelta al cuello, que terminaba con la mano elástica deslizándose desde la nuca hasta el rostro del hombre, cubriéndolo. El dedo pulgar oprimía una mejilla y los cuatro restantes encajaron debajo del mentón, apretando la dentadura del portador de múltiples espadas. El brazo apretujaba fuerte, cortando la llegada de oxígeno al cerebro y presionando el rostro para que tampoco entrase. Probablemente este movimiento haya entumecido hasta tres dedos, debido a que al momento de comenzar a flexionarse, aún los huesos humanos estaban ahí.

Por otro lado, la advertencia del más bronceado llegó a los oídos de la bestia, agudizando sus sentido. El izquierdo no pudo hacer demasiado, debido a que se encontraba más ocupado en el espadachín. Estirándolo en dirección a los proyectiles de hielo, fueron dos latigazos oblicuos los que pudieron desviar cuantas aves heladas pudo. Una impactó en el lado izquierdo de su rostro, dejando un corte bajo el ojo. Otras dos fueron al torso y muslo respectivamente. El dolor causado aumentaba la fuerza en que el brazo derecho comprimía. Tras la pobre defensa contra la mujer, el brazo libre alcanzó la espada clavada en la arena a cinco metros de su posición; y éste buscaba contraerse con todas sus fuerzas, intentando impulsarse tanto a él junto con el espadachín. La espada se deslizaba lentamente en la mala superficie que peleaban a causa de la presión. Las gotas de transpiración que descendían de su cabellera y el rechinar de los dientes, no mostraban otra cosa que completo esfuerzo del que no distinguía límites.

Los gritos de Kazumi sonaban demasiado lejanos como para ser atendidos. Ésa no era la forma de entrenar con amigos. Pudo distinguir a lo lejos el instructor, como una mancha que iba acercándose a la albina. Notaba la decepción, mientras una pelea de fuerzas era desatada por los hombres del grupo. — Un poco... más...



©jn



Detalles:
Armas:
Katana x1
Kunais x10  10 - 1 = 9
Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 2
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 7
• Resistencia: 8
• Fuerza: 4
Técnicas:
3 técnicas
1 usadas
2 disponibles

Nombre: Resilient Arms
Tipo: Ninjutsu
Sellos: Ninguno
Introducción: De características similares a su primer tipo de mutación, pero con una utilidad más inmediata. Sus brazos cubiertos por su habilidad única, pueden estirarse hasta diez metros para trapar a su oponente, impulsarse hacia él o arrojarlo hacia donde uno desee. Sus brazos humanos se mantienen iguales bajo el manto del virus, por lo que la fuerza en que estas extensiones funcionen depende de la habilidad que el usuario tienen en el Ninjutsu. No poseen la capacidad de endurecimiento que Class C tiene, sino que se trata de un tejido más flexible, pero más débil.
Ventajas: Diversos usos.
Desventajas: La fuerza y resistencia de sus brazos elásticos depende del nivel que el usuario tenga en Ninjutsu. Débil al Raiton.
Kazuo
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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Lilith el Miér Dic 28, 2016 9:49 pm








Lilith

"A heartbeat, frozen years ago"




STRONGER
La sangre continuaba saliendo mientras su visión se nublaba cada vez mas, ambos hombres chocaban una vez más. El cuerpo de la albina se tambaleo, apenas veía bien lo que tenía justo frente a su nariz. Miró de nuevo a ambos hombres mientras que ya no era capaz de escuchar nada, llevo su mano al lado posterior de su cuerpo notando como la sangre continuaba saliendo por aquel orificio —Joder— Fue lo ultimo que pudo pronunciar antes de caer totalmente desplomada en el suelo, aquella arena blanquecina que ahora se había transformado en un rojizo barro.

En aquel momento el instructor aquel que debía vigilarlos y preparar un reporte sobre sus poderes salió despedido hacia la albina. No imaginaba algo semejante teniendo en cuenta que eran "amigos" aunque una de sus sospechas estaba clara Kazuo no era capaz de controlarse tampoco contra su propia familia. Asustado por el actual estado de la albina se posiciono a su lado y con rapidéz y usando su ninjutsu médico cubriendo su mano con una verdosa capa comenzó a curar a la mujer del grupo mientras la pequeña pelirosada gritaba asustada mirando a su nuevo "amigo" en aquellas circunstancias, totalmente perdido en su yo interior.

Lilith no respondía a los estímulos, respiraba si, pero con dificultad al igual que aun se mantenía totalmente inconsciente no era capaz de abrir los ojos. El instructor intentaba detener también a aquellos dos  gritando que se detuvieran, que el entrenamiento había finalizado sin despegarse de la albina a la que continuaba curando cerrando aquella herida y asegurándose de que la pérdida de sangre no había sido demasiado grave. Pero definitivamente tendría que ir al hospital, aquella herida era bastante grave y dejaría una cicatriz bastante fea eso estaba mas que claro. La ropa blanca y su cabello estaban completamente cubiertos de su propia sangre, aquella mujer de pura apariencia blanca ahora estaba corrupta, corrupta en rojo. —!Ya basta, el entrenamiento a finalizado!— Gritaba intentando pararlos el instructor aunque aquello era demasiado complicado en este momento —Vamos, aguanta Lilith, no voy a dejar que mueras aquí, aguanta bombón— Por todo el feudo y sobretodo entre los ninjas superiores había cierta apuesta de ver quien conseguía llevarse a la albina antes a la cama, les ponía el hecho de que fuera tan difícil de dominar, pero verla en aquel estado conseguía ponerlo realmente nervioso, no podía dejar que muriera de aquella forma.

En sus ojos y en su forma de actuar demostraba su preocupación, se notaba el dolor y el cansancio de la mujer mientras el continuaba curando la herida cerrando su herida, dejando aquella cicatriz mientras intentaba aliviar el dolor y el estrés acumulado en el cuerpo de la mujer. Todo se había salido de control demasiado pronto y las cosas podrían ser aun peor, ninguno parecía tener la fuerza para detener aquella barbaridad mientras la arena se teñía de rojo.


©jn



Stats:
-Ninjutsu:  7
-Genjutsu: 1
-Taijutsu: 3
-Fuerza: 2
-Velocidad: 3
-Resistencia: 4
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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Katta el Sáb Dic 31, 2016 7:29 pm








Stronger

"Proper strength belongs
to the proper men"




Negro. Las espadas fueron optimistas cuando la fuerte presión las atrapó, enganchadas al metal de sus garras hermanas. De la fricción nacían notas de la música más siniestra, agudas y que chirriaban como si a las armas les doliese tanto como al hombre que las empuñaba, con los cortes sobre su piel acerosa, y los golpes en su esqueleto diseñado. ¿Qué sentirían las garras que con tanta temeridad se aferraban a una fuerza bruta y descontrolada? ¿Qué encerraba el arma de Kazuo? La fuerza descomunal tensaba la musculatura del espadachín, por mucha que fuese su pericia, bajo el manto con motivos cortados podía sentir como poco a poco los hilos del cuerpo, los anclajes de los trabajados músculos creían partirse adoloridos. La fuerza de los brazos se quería desmedir, cuando los huesos quisieron resistir la abrumadora potencia de un cabezazo. El agarre no se contuvo por un sacudido híbrido de tos y estornudo, que manchó de sangre el pecho del bronceado, y la piel adamantina y negra que consumía los brazos del menor. Dos ríos tras un dolor oculto no se contenían dentro de la respiración del que luchaba sin tan llamativas habilidades. Los dientes se apretaban por enmascarar el daño para el comprendido pensamiento, presionaban esos huesos por un instante más. Un corte más. Pero el fortuito agarre sería frustrado. El lateral de la espada golpeaba el muslo derecho de su dueño, desprendida de una fricción que desapareció, al mismo tiempo que la misma serpiente aparecía. Paseaba con la facilidad del fuerte mientras se enredaba por la piel herida. Los años dedicados al abdomen ahora se oprimían por una mano inhumana. El pecho, un marco de cicatrices, ahora era atravesado por la malintencionada criatura, una correa que reptó hasta el cuello, ocultando como lo hacían a veces pañuelos o bufandas, las heridas que albergaba allí el mismo hombre. Con su tacto extraño, con un candor desagradable, hijo del cansancio, y una furia asítua. Sobre cada mota de tierra, sobre las monedas de oro se reflejaba una sombra antinatural, que se apoderaba de la mirada del contrincante de Miwatta. Bajo esa mirada negra, resplandecía una señal reciente. El hielo salvaría al ahorcado. En su movimiento de látigo, en el momento en que subió el brazo, la pierna sin boda subió con violenta. Golpeando la herida de la axila, con un dolor insuficiente. La verdadera arma fue la espada que nunca cayó. El contrafilo golpeó directamente el cuello, en linea recta, con precisión pobre, pero algo acertada, encima de la nuez del fumador, provocando un seco sonido. El golpe pretendía no tanto dolor como si la reacción de ahogo momentáneo. Bajo la mandíbula del agresivo nacería una rojez, que volvió a ocultarse bajo el metal. Un segundo golpe en el mismo ángulo y lugar, tras una patada. La sangre se desperdigaba por la planta del pie desnudo, que se apoyaba con fuerza en la cortante cara de la espada, produciendo un ahogo mayor en un solo momento.

La mano izquierda, tras el agarre de la serpiente perdió su espada en el suelo, y esta cayó plana, hundiéndose por poco en la suelta arena de la playa. Desarmada, como su propia serpiente mordió la herida bajo el inicio del brazo constrictor, apretándola con desagrado en busca de una señal nerviosa que liberase el cuerpo al que pertenecía. La agitada respiración se tropezaba con el apretado cuello, el aire pasaba a cuentagotas, y caía sin fuerza a los pulmones. El apretado pecho intentaba hincharse por cualquier medio. La visión de aquella mirada desenfrenada se manchaba de borrones de semi-vahídos y lágrimas dolorosas, que arrojaban un dolor irritado a los ojos del espadachín. En esa escena tenebrosa, donde no podían oírse las voces de los demás. Donde se desprendía la sangre de los tres. — ... K-zu... o. — Como el no incoherente que él mencionó, el nombre apenas acariciaría el oído del nombrado. El gesto doloroso se volvía plano, hasta que un fuerte pellizco en la herida del rival apareció. Con el retumbar del corazón, con un atisbo de vista y solo una espada en la mano correcta. La mano derecha no produjo sonido alguno cuando el acero traspasó limpiamente el tenso cartílago axilar, uniendo esa herida mínima a la anterior, y cortando la fuerza del brazo más eficazmente, pues se alineaba perfectamente con el corte anterior, con la precisión de los asesinos despiadados. Y como el brazo caía, el agarre, muy próximo a la guarda para ser correcto, se usó. La mano que pellizcaba la herida empujó la empuñadura, como una palanca, y el contrafilo repiqueteó en las costillas del hombre. A pesar del golpe hizo fuerza para avanzar, mientras un juego de pies rodaba el cuerpo del Katta, aprovechándose del motivo espiral del agarre, girando en sentido contrario para liberarse mientras se intentase desprende de ataques y dolores, junto a la aún ingenua falta de fuerza, incapaz de pensar él que podía tratarse de una fuerza movida por la energía que le detestaba. Pero eso era lo que aprendió de pequeño. Por eso los pies se aprovechaban de la torpeza y bestialidad ajenas para tropezar con ellos y caer al suelo. Por ello el contrafilo que golpeó las costillas ahora se apretaba contra el hombro ajeno. Todo con el torpe añadido de la falta de aire que el hombre ensangrentado se empeñaba en ocultar.

Cada paso hacía el agarre de la espada más tembloroso, por el agarre y pequeñas arañas rojas se cernían sobre la mirada. Necesitada para el preciso punzón, ahora había regresado a cuyos ojos se ahogaban en la oscuridad que acechaba a los laterales. No, no era la misma. De los apretados dientes, los labios adornados con rojo líquido, nacía algo familiar para la mirada bajo esa sombra. Un incomprensible impulso, un acto reflejo, memoria muscular hizo que el semi-inconsciente volviese a sonreír, con la paz del medio-ido, y la fraternal costumbre. Junto a incomprensibles balbuceos, por los que también escapaban hilillos de saliva y sangre. Los pies dejaban de girar sobre si mismos, y solo soportaban la mitad del peso propio, dejando la otra mitad a lo que el entendimiento aún decía, era de su hermano. Tanta era la costumbre, que la espada fue envainada con tenebrosa exactitud, en la doceava derecha, y la equivocada segunda, que era la primera de todas, fue aleatoriamente entregada a la séptima izquierda vaina. La mano libre tomó los dedos que oprimían la misma sonrisa, deforme por el agarre, quizás menos si resultaba exitoso  el colectivo asalto. Era un agarre desprovisto de fuerza o agresividad, el típico toque que podía darse en el hombro o la espalda. Con esa complicidad imposible, que atravesaba la coraza negra, y las sombras de la mirada. "Tú ganas hoy, Kazu." intentó decir con los ojos a medio cerrar, con la lucidez apagada como la tarde, sin espadas en las manos ni fuerzas con qué seguir, pero con pensamientos, que como el mismo brazo que sujetaba la figura de Katta, comenzaban a reptarlo en un desconocido camino


©jn



Kabe (壁, Muro)
Taijutsu: 06.10 / Fuerza: 04.10 / Velocidad: 04.10 / Resistencia: 08.10(6+2)


Ryusei (流星, Estrellas caídas).

Kabe (壁, Muro): Resistencia 8. (6+2)
Usado en los golpes en el cuello.
Ten (点, Punto): Fuerza 6. (4+2)
Usado en la estocada axilar.
Kabe (壁, Muro): Resistencia 8. (6+2)
Usado en los golpes en las costillas.


Katta
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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

Mensaje por Kazuo el Lun Ene 23, 2017 7:56 am








Kazuo

“All my life they let me know
How far I would not go”




Stronger
Dentro de la piel de un ser humano, se escondía una aberración anómala, impulsada por los sentimientos más oscuros que esa persona ha mantenido encadenados. Las manchas en su torso comenzaban a extenderse, y la esclerótica de sus ojos se sumergía ante el pigmento de la locura. Negro. No podía oír a Kazumi, ni estar consciente del sufrimiento que sus dos amigos estaban pasando. A diferencia de la albina, al otro quería hacerle daño. Mucho más daño. Desconocía el por qué, ni estaba en condiciones de razonar con el accionar de su faceta oculta. El inexplicable rencor que tenía esa persona en su interior ante el espadachín, era insalubre.

A pesar de no poder calcular con precisión sus movimientos, ni deducir las consecuencias que podrían traer estos mismos, su instinto fenomenal continuaba buscando formas de sobreponerse ante su presa. Poder. El brazo izquierdo que tenía libre regresó a su estado natural cuando comenzó a sufrir la experiencia y habilidad del espadachín. Incapaz de reaccionar apropiadamente al dolor, sintiendo cierta adicción al mismo, aún así esa "enfermedad" intentaba mantener entero su recipiente. La posición de sus piernas era constantemente entorpecida por los últimos recursos del que estaba siendo asfixiado; mientras Kazuo ajustaba más la presión del brazo mutado sobre el cuello de Katta. Inmediatamente que su izquierdo había regresado a la normalidad, no vino vacío. La katana de la que se estaba aferrando, ahora estaba nuevamente en su poder; y así esta colisionó con la del espadachín, intentando desviar el ataque del experimentado lo más posible. A la par, esa mano fue cubierta por las llamas a las que sabía que a Katta le traían oscuros recuerdos. Bakemono torturaba de forma física y psicológica a sus oponentes. — Debe arder... un poco más... — Balbuceaba, mientras se sobreponía a las heridas que el otro también le había propinado. Dejó la Katana sujetada entre los lazos de su mutación que recorrían el tronco superior del honorable, con el filo directamente pegado al lado derecho de su torso. Más cortes para ambos. Y su mano incendiada sobre una de las del espadachín, dándole a elegir si sufrir el ardor del fuego para continuar atacándolo o ceder. Ceder ante el fuego, para no terminar como su familia.

El suave anuncio de su victoria se deslizó por sus oídos, como si esa forma de Kazuo estuviese más atento a eso que a los gritos de los presentes, rogando que se detuviera. Una amplia sonrisa se dibujó debajo de una mirada psicótica, jadeante, también en su límite. — Pero aún no he ganado... — El derecho volvió a su forma humana, sujetando del magullado cuello a Kata. Impidiendo su caída, pues él sentía el poder de decidir cuándo terminaban. El toque ardiente de su mano izquierda se acercaba al rostro de su amigo. Hermanos. De pronto, esta fue atravesada por un kunai, el cual estaba siendo sujeto por Kazumi. Ella había observado todo, asustada, y se acercó por detrás del pelinegro para detenerle de alguna forma. — ¡Ya detente, por favor! — Gritó, interponiéndose entre los dos. Las heridas en su cuerpo y el rostro aterrado de Kazumi comenzaban a llevarlo otra vez hacia la lucidez. — Son tus amigos, y mira como están ahora. Kazu, reacciona. — Se colgó de su brazo derecho, causando que este soltase a Katta.

Yo... ¿Qué...?Las manchas desaparecieron. La condición del otro hombre del grupo fue su bienvenida, y tras girar el cuello, la vio a Lilith en la arena. Sobre un charco de sangre. — ¿¡Qué he hecho!?Náuseas; temblor. Kazuo se empalidecía más tras cada segundo, ignorando sus propias heridas. Tenía que ser falso. — Esto... es una pesadilla. Debo despertar. — Los dedos manchados de sangre se deslizaban por su oscura cabellera, sujetándose a su propio cráneo con demasiada fuerza. Esa mirada horrorizada, cómplice de una realidad que él temía que algún día llegara. Boquiabierto, sus labios temblaban; y sus ojos se llenaban de lágrimas que no dejaba escapar. — No lo es. — El Shinobi desvió su mirada del cuerpo de la albina hacia Kazuo. Con asco. — Sabíamos que esto pasaría. Nunca debiste regresar a este país. De todos modos, te encontraremos algún uso. — Atravesó su espíritu con un arpón. Intentó acercarse a la mujer de ojos dorados, buscándola con su mano izquierda, mientras sostenía su muñeca con la derecha. Nervioso; se detuvo a sí mismo. — "Ya has hecho demasiado, Kazuo" — Risas, nuevamente. — Lo... siento tanto... — Otra disculpa. Era todo lo que les había dado a esos dos desde que volvió.

El hombre cual torso estaba cubierto de su propia sangre y la ajena, tomó su katana del piso y partió sin decir más nada. Perdido en su demencia. La más pequeña de cabellos rosados le siguió, intentando consolar al pelinegro con su presencia. Él no podía parar de recordar sus propias palabras en el hospital, dedicadas a la mujer que ahora vestía de rojo.


"Prometo no volver a lastimarte. Nunca más."


©jn



Detalles:
Armas:
Katana x1
Kunais x10  10 - 1 = 9
Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 2
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 7
• Resistencia: 8
• Fuerza: 4
Técnicas:
2 técnicas
1 usadas
1 disponibles

Katon: Hi Tenohira:
[No progresiva | Ninjutsu]
Éste jutsu es usado sobre todo para causar mayor daño a la hora emplear taijutsu. Sin la necesidad de realizar sellos, el usuario imbuye sus manos de chakra naturaleza katon, haciendo que las mismas sean rodeadas por llamas con las cuales puede golpear al oponente y ocasionarle quemaduras no muy serias, aunque la intensidad de estas aumenta según el ninjutsu del usuario. No obstante, el resultado podría ser devastador si este ataque es recibido en una zona sensible del cuerpo: por ejemplo el rostro. Estas llamas no pueden ser arrojadas al objetivo.
Kazuo
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Re: Stronger [Katta & Kazuo]

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