¡Bienvenido,
Invitado!

¡Bienvenido a Naruto Legends!

Toda la información que necesitas para comenzar con el rol se encuentra en nuestra Guía para Nuevos Usuarios. Recuerda revisar nuestro Changelog para ver los cambios más recientes.

Últimos temas
Últimos temas
» Gādian no tsume (Las Garras del Guardián)
Hoy a las 10:39 am por Eijiro Kara

» Kings with no Crown
Hoy a las 4:19 am por Samekage

» The prey II [C]
Hoy a las 3:21 am por Jiran

» Tablón de Misiones de Aaron
Hoy a las 1:35 am por Cervantes de Leon

» Naaru
Hoy a las 1:03 am por Gakumon

» Pies over Life
Hoy a las 12:19 am por Uchiha Michi

» Misiones de Howaitohasu
Ayer a las 9:17 pm por Ichimaru

» Misión de rango C: Survivors of their own destiny(IchimaruXBelladona)
Ayer a las 9:12 pm por Ichimaru

» Medi-cosas de un Orochi
Ayer a las 12:18 pm por Gakumon

» HellHounds do not have mercy either you do //Jiran
Ayer a las 8:08 am por Azteroz

» Looking for relevant information.
Ayer a las 6:10 am por Hotaró Senjih

» Las letras y los mercenarios no son compatibles
Ayer a las 2:05 am por Aaron Sureddo

» [Misión R.D] No todo son armas
Ayer a las 12:41 am por Aaron Sureddo

» M.A.S.K [C]
Ayer a las 12:08 am por Uchiha Michi

» Los dados de Dastan
Vie Mayo 25, 2018 6:51 pm por Loremaster

» Ichimaru the Miner
Vie Mayo 25, 2018 6:48 pm por Loremaster

» Paz luego de la tormenta
Vie Mayo 25, 2018 3:12 pm por Dastan O'Donnell

» Frenzied test [Entrenamiento - O'Rhen Inuzuka]
Vie Mayo 25, 2018 11:40 am por Inuzuka O'Rhen

» —Not Alone! △ w/ Hotaró
Vie Mayo 25, 2018 1:44 am por Jiran

» Kōsen supaidā
Jue Mayo 24, 2018 10:00 pm por Gakumon

Lorewalker

Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

Créditos

Naruto Legends Rol Forum by Naruto Legends Staff is licensed under a Creative Commons Reconocimiento - No Comercial - Sin ObraDerivada 4.0 Internacional License.

El diseño gráfico del foro (HTML/CSS) es fue creado por Sargas (Nemuri) para Naruto Legends. Las imágenes fueron tomadas de Deviantart, Artstation y pertenecen a sus respectivos autores.


"Ikiwonomu Naizo." / Expediente.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

"Ikiwonomu Naizo." / Expediente.

Mensaje por Ikiwonomu Naizo el Mar Dic 20, 2016 11:26 pm








Ikiwonomu Naizo

Forastero / Clan Orochi / Gennin / Iryoninjutsu / Suiton
30 años / Hombre / Rohroh, Magi Labirynth of Magic








El que vigila las vísceras

El hombre más peligroso es, no el más fuerte ni el más sabio; aquél cuyos límites ya no estén, y su motivación no se pueda comprender.




Físico.
La de Naizo es una constitución y apariencia anormal. El hombre per se es la figura de lo andrajoso y macabro, no son pocos los que se apartan por esa gran mole que camina por la calle con seres humanos, o los que apartan la vista asqueados por esa llamativa herida que no hace sino alimentar los pensamientos y rumores del hombre de boca en boca. Llamativo es, primero de todo, su complexión. Naizo es un hombre anormalmente grande y corpulento, con músculos duros y crecidos, que ensanchan su figura monstruosa. Su altura de dos metros y treinta y dos centímetros amedrenta hasta a los más valientes, puesto que parece más animal que humano, igual que unas extremidades largas y voluptuosas, con algunas cicatrices en ellas, unas manos y pies de gran tamaño, capaces de apresar y aplastar cabezas, y una postura erguida que parece levantar al mismísimo Atlas. De familia paterna hereda un peculiar color rojo vivaracho para su cabello. Este es un desastroso desorden de hebras rojas que no parecen poder peinarse, y que capturan desde la cabellera hasta formar una barba igual de anárquica contorneando un rostro de apariencia tosca y dura, con solo una trenza tras la oreja como único símbolo de cordura. Sus ojos son de un color amarillo brillante, diferentes al tono dorado de algunos, estos son parecidos los de algunas especies de reptil. Bajo el centro de su labio inferior anida una pieza de metal pequeña, una esfera con una aguja que traspasa su piel, un piercing. Sin embargo, el protagonismo en el rostro del médico es sin duda para esa tan cautivadora herida. Ya curada e indolora, no ha crecido piel en el lazo izquierdo de sus labios, se ve herido y por el trozo que falta se pueden ver sus dientes, dando la apariencia de una siniestra sonrisa deforme. Muestra, de entre sus muy blanco dientes unos colmillos algo más afilados de lo normal. De su vestimenta es difícil hablar. Usualmente son más telas que lo envuelven que prendas por si mismas, de algunos colores apagados. No es nada novedoso ver al hombre con el torso al descubierto, descalzo o incluso desnudo, ha demostrado tener un muy poco cuidado con la indumentaria, y se cubre más por el frío que pueda sentir que por la vergüenza.

Psicología.
La motivación, es aquello que impulsa al ser humano a vivir y le permite despertar al día siguiente. Es quien construye el camino par que ande, y pueda, tras tropezar con un obstáculo, volver a levantarse. Se trata de una fuerza de la naturaleza, que nada envidia a las madres que protegen instintivamente a sus crías, o el salto al apartarse del tacto en un hierro candente. Eso es el motivo de cada vida humana. Es objeto de juicio, y sirve para que los mundanos que se aferran a la comunidad dicten qué es bueno y malo, quién lo es y cómo lo es. Es por ello imposible esclarecer qué es Naizo. El hombre vive, como los demás, de intenciones y motivaciones, y estas son apenas comprensibles lejos de una mente tan singular. Lo honorable y recto está perdido en ese mundo, al igual que las razones mundanas quedaron atrás cuando este se torció. Si extraño, es distante cuando se trata de las nimiedades cotidianas. Al parecer el mundo ha pasado a un segundo plano, las guerras e injusticias que moran la Tierra son simples realidades que no se preocupa por cambiar, ni le importan. Casi ni existen, no es novedad preguntarle acerca del mundo y que apenas sepa donde están situadas las fronteras. El hombre ha cruzado una línea donde esas preocupaciones sobran por completo.

La conducta de Naizo la marcan sus aspiraciones, poco interesado en esconder un obsesivo interés por la exclusividad genética. Resulta ininteligible cuando habla acerca de las herencias, las barreras de sangre. Partícipe de un fetichismo por las capacidades ninjas que viajan con la sangre, con los ojos de un depredador ante la mínima muestra de una de estas capacidades, especialmente las que son extrañas, existe algo detrás de ese don inalcanzable que hace arder un deseo excéntrico en el hombre. La vergüenza y la clase ya no existen, la educación desapareció con ellas quedando cúmulos de emociones dependientes de esas ansias, la vida entera de ese hombre gira entorno al peculiar gusto que ha desarrollado, y resulta de imposible comprensión, arañando solo la superficie al verlo, nadie capta unas emociones muy humanas en él, alimentando su fama monstruosa.

Historia.
Era muy bueno antes de romperse.

Fue el propio padre de aquella criatura quien la trajo al mundo. En una pequeña casa dentro de la villa rica de un señor al que habían servido por dos generaciones. Un niño bastante grande, y con una desordenada pelusa roja como la de su padre emergió de una agotada señorita, que dormiría casi por tres días. Medio ignorantes del legado que pasaba al pequeño por parte de su padre, esta pareja lloró de alegría por haber concebido finalmente a un hijo. Eran mayores, y comenzaban a pensar que no recibirían esa bendición. El niño lloró como cualquier otro, pero antes de darle la azotaina típica, calló, mientras sus ojos de color amarillo, grandes e hinchados miraban fijamente como las manos de su padre brillaban con un esplendor verdoso que parecía calmar a su madre. En vez de tomarlo como una preocupante señal, se convirtió en un buen augurio para los médicos. Los curanderos de la casa Yotsuki predestinaron al bebé a ser un gran médico como ellos. El bebé nació grande y fuerte, fue uno de los chicos más sanos que se podía imaginar. Jugaba en el jardín delante de la diminuta casa acoplada a la gran mansión, tenía buenos padres, y los señores de la casa eran buenos y amables como pocos. El curioso muchacho muchas veces le tocó las manos a su padre, esperando ver ese brillo extraño que el inconsciente se encargaba de recordarle. Incluso a los dueños de la familia les provocaba ternura aquel chiquillo de curioso tamaño ya.

El pequeño creció en un ambiente familiar y acogedor. Los ancianos dueños preparaban a su heredero, algunos años mayor al chico. Estos crecieron con una sutil amistad, teñida por la relación de médico-paciente. Cada vez que el mayor de los dos se torcía un tobillo o tenía un percance, el pelirrojo acudía en su ayuda, y lo sanaba. Tenía unas habilidades ejemplares como médico desde los ocho años, cuando comenzó sus instrucción. A pesar del conocimiento y saber sobre curas y tratamientos, aquél nunca pareció interesarse por la vida ninja. Parecía un dedicado espectador cuando su buen amigo y señor exhibía sus destrezas con un inigualable arte. Había algo dentro del médico que quería perseguir esos movimientos. Se concentraba en como se movía, parecía calcular cada fibra musculosa, cada endurecido hueso, con intención de desentrañar sus habilidades. Siempre se lo atribuyeron a una curiosidad médica. Al igual que miraba con esos mismos ojos a amigos de la familia, cuando presenciaban un combate como espectáculo entre el heredero y otros hombres, para luego permitir al pelirrojo que fuese el curandero de ambos. Eran emociones extrañas que se encerraban en la educación del joven, siempre con una ligera sonrisa que acompañaba a su alarmante tamaño. Con catorce años ya parecía un adulto. Su señor se había casado joven, y habían tenido a su hijo, que sus padres trajeron al mundo con su supervisión hacía cuatro años. La nueva generación se hacía paso. Los crecidos señores pronto murieron, dejando al heredero y su mujer como nuevos dueños. Y con dieciséis años, ambos médicos, padres del muchacho fallecieron también, a causa de vejez y enfermedad que no supo curar.

Fue entonces cuando comenzó a entrenar como un ninja. A investigar acerca del chackra y sus aplicaciones médicas. A leer los estudios de sus padres y sus apuntes. A los dieciocho años ya podía usar esos conocimientos con la suficiente maestría para traer a la segunda hija de su buen amigo al mundo sin peligro. Todo fue bien. Todo iba bien, aunque de hacía ya un tiempo, el médico se dejaba ver poco. Se encerraba por horas en las habitaciones de su pequeña estancia acoplada, donde leía pergaminos y libros sobre el padre. Al parecer, buscador de una herencia extraña, un don sobre los reptiles que se prolongaba por sus genes. Así fue, durante dos años, que el estudio de aquello, y la propia experimentación comenzó a deshacer lo que había sido un buen y pacífico hombre con extraños estímulos, tomaron su control. Recordaría por toda la vida, el día en que ya con su despeinada melena roja, y una barba crecida consiguió por fin descubrir la más extraña habilidad. No era más que una serpiente diminuta enroscada a su muñeca, pero fue suficiente para el hombre. Los nervios se crisparon hasta parecer llevar agujas por ellos. Los ojos se quedaban en blanco mientras el hombre se mordía el labio con tal de no gritar, o reír. Tan fuerte que tras segundos, terminaría tragando un pedazo sangrante de carne propia. El dueño de la mansión, al ver su herida y su aparente tranquilo, pero ya con un aire desquiciado no creyó reconocer a su amigo. Le ordenó, ingenuo, descansar y reposar la herida, según el médico hecha por un lobo mientras recogía hierbas.

Se calmó el señor cuando volvió a dejar verse por la casa. Aquella marca y el descomunal tamaño hacían al harapiento doctor verse como una especie de animal, más él parecía confiar por tantos años juntos. Era el joven señorito quien más lo evitaba. No se dejaba curar a pesar de las crecientes habilidades del médico. Este, entre tanto, pasaba el tiempo con la aún minúscula muchacha que había nacido dos años atrás. Parecía haberle tomado un desmedido cariño, y prácticamente nada la dañaba. Su responsable hermano alguna vez parecía vigilar que el hombre no apareciese, aunque no hubo nunca mucha suerte para él. Un segundo padre, o un confidente, un mejor amigo. No sabía nadie qué era lo que había entre aquella enorme criatura y la delicada niña, que crecía poco a poco. El preocupado padre siempre pedía consejo a su médico, que pasaba horas y horas con ella. Lo creía ya un tío para su hija, aunque nunca se sabía de qué hablaban mientras revisaba su crecimiento. Sirvientes o incluso el joven heredero decían oír cosas extrañas en la habitación. Conversaciones médicas, detalles sórdidos sobre cuerpos que el padre del hombre pelirrojo había usado para enseñar a su hijo el cuerpo humano. Hablaban sobre un tal Naizo, aunque el padre no conocía a nadie con ese nombre. Quizás un mote, dijo, o un juego entre los dos. Ella crecía poco, Shinobu no era una chica débil, más aún era digna del clan al que pertenecía aún con su corta vida y tamaño. Aunque padres y hermano seguían viendo a una niña frágil y diminuta, el único que parecía aprobar e incluso enseñarle más sobre el combate era el médico. Sería su misteriosa relación, o la corazonada del joven heredero.

Pero un día, cuando el joven heredero entró a los aposentos de la chiquilla a sus doce años, solo encontró un trozo de pergamino mal-arrancado, con letras distorsionadas y difíciles de leer, con la tinta algo escurrida. "Naizo tiene a Shinobu.", junto a garabatos sin sentido.





Ikiwonomu Naizo
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "Ikiwonomu Naizo." / Expediente.

Mensaje por Kouhei el Jue Dic 22, 2016 12:20 am

¡Ficha Aceptada!
¡Bienvenido al foro!

♦El color te lo dará un administrador.

Kouhei
avatar


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.