¡Bienvenido,
Invitado!

¡Bienvenido a Naruto Legends!

Toda la información que necesitas para comenzar con el rol se encuentra en nuestra Guía para Nuevos Usuarios. Recuerda revisar nuestro Changelog para ver los cambios más recientes.

Últimos temas
Últimos temas
» Naruto Rises (Afiliación Elite)
Ayer a las 6:31 pm por Invitado

» Mozart, El virtuoso
Ayer a las 6:07 pm por Gakumon

» Vientos que traen las nubes - Viaje VI - | ❁ |
Ayer a las 5:39 am por Zhorin Kashu

» Nobility and diplomacy. — ❁
Ayer a las 4:57 am por Narrador

» CLOSER +18 [Cambio de botón — Élite]
Ayer a las 3:12 am por Invitado

» Entrenamientos.
Dom Oct 22, 2017 5:49 pm por 2D

» Misiones de farlek
Dom Oct 22, 2017 5:22 pm por Gakumon

» [Viaje] Lluvia- Fuego - Arrecifes
Sáb Oct 21, 2017 8:31 pm por Hikari Kaguya

» Misiones de Yuna
Sáb Oct 21, 2017 8:25 pm por Ichimaru

» Toxicologia de Tsu
Sáb Oct 21, 2017 7:11 pm por Tsuchinoko

» Encuentro con Rein-chan, los hermanos Orochi se encuentran
Sáb Oct 21, 2017 6:46 pm por Tsuchinoko

» ❁Hojas por aqui, hojas por alla❁
Sáb Oct 21, 2017 3:29 pm por Tempest

» Kuchisake 血液 Alma Celestial
Sáb Oct 21, 2017 12:58 pm por Gakumon

» D E S T R O Y ;
Sáb Oct 21, 2017 9:37 am por 2D

» Y fueron tres
Sáb Oct 21, 2017 6:14 am por Suru Hozuki

» ❁Entrando en tierras enemigas❁
Sáb Oct 21, 2017 3:08 am por Narrador

» No es solo una pelea II [C]
Vie Oct 20, 2017 8:41 pm por Kurosaki

» Misiones // Arata
Vie Oct 20, 2017 6:17 pm por Ichimaru

» Automision
Vie Oct 20, 2017 6:15 pm por Ichimaru

» [Viaje] Lluvia - Fuego - Arrecifes
Vie Oct 20, 2017 5:38 pm por Hikari Kaguya

Lorewalker

Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

Créditos

Naruto Legends Rol Forum by Naruto Legends Staff is licensed under a Creative Commons Reconocimiento - No Comercial - Sin ObraDerivada 4.0 Internacional License.

El diseño gráfico del foro (HTML/CSS) es fue creado por Sargas (Nemuri) para Naruto Legends. Las imágenes fueron tomadas de Deviantart, Artstation y pertenecen a sus respectivos autores.


"The enemy of my enemy, is my friend"

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

"The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Seiichi el Sáb Feb 25, 2017 11:54 pm

THE ENEMY OF MY ENEMY IS MY FRIEND
Bosques — Medianoche






Medianoche. Una luna que presenciaría la breve alianza entre dos feudos que han esparcido sangre del otro en cantidades masivas. Donde el único modo de comunicación que han implementado, es mediante el choque del metal manchado de carmesí. Los resultados de aquella misión tenían demasiados finales, y eran escasos los que beneficiaban a los Genin que darían un paso adelante. No importaba de qué país vinieras, ni las decisiones que hayas tomado previamente a ese anochecer. Si eras parte de la causa, morirías intentando mantenerte de pie. En caso contrario, tampoco vivirías para contar esa anécdota. Una que podría resultar interesante, casi increíble, a los oyentes que no presenciaron a los hombres y mujeres que habían dejado sus diferencias a un lado, para prevenir un mal. Organización que crecía de manera exponencial, y podría convertirse en una seria amenaza. Aquel que algunos pocos habían comenzado a llamar como "el hijo del fuego" dentro de las murallas de Hinoarashi, había sido elegido para representar a su feudo en tan importante asignación. Morir prematuramente por él, de ser necesario. También otros dos de su mismo rango estarían a su lado, encontrándose con los soldados de la Dama de Fuego en un punto estratégico antes de actuar.



. . .



Las puertas del feudo se abrieron. Seiichi, como de costumbre, era el primero en aparecer. Su puntualidad era tan perfecta como su razonamiento de Shinobi. Al menos, él la veía de este modo, lejos de la soberbia. Llevaba puesta su vestimenta de combate, dado que las cosas podían salirse de control en un abrir y cerrar de ojos. Estudioso, repasaba los detalles de la misión con más minuciosidad que la lectura previa. El número de enemigos era alarmante, y no habían detalles sobre el líder de los infames Tigres en Llamas. No era una misión como cualquier otra. El Genin de cabello y ojos dispares sólo pensaba lo bien que se vería en su historial una victoria como esa. Los méritos fortalecían los pilares de algo mucho más grande... Las motivaciones del extraño joven seguían siendo un misterio. Leyó los detalles más relevantes sobre sus dos compañeros, suponiendo que eran capacitados para la tarea y que no se convertirían en un estorbo. — ¡Oye! Me alegra que haya otro hombre en la misión. No me permitiría dejar que una mujer salga lastimada. — Se presentó uno de los otros dos Genin a la distancia, rebosante de energía y un aura positiva rodeaba al muchacho. Portador de un arma de lo más peculiar; Seiichi dedujo que se trataba de una Naginata. A su lado, la miembro restante, la cual vestía más de una túnica en mal estado; de ellas colgaban unas cadenas negras y oxidadas. — ¡Soy Akihiko! Y ella es Miyuki, del clan Hyuga. — Tras haberse presentado ante el muchacho de extraña apariencia, éste se las devolvió con una reverencia. — Mi nombre es Seiichi Kaen. Un gusto trabajar con ustedes. — Para él, incluso las respuestas que propinaba eran directamente del reglamento. No sabía si era un gusto o no compartir esta misión con ellos, pues la verdad es que eso no le importaba. Mientras hiciesen su trabajo, no habría ningún problema.



. . .



Se movían en un grupo de tres, entre las numerosas ramas que se escondían en las copas de los árboles. El bosque parecía ser interminable; sumado a la constante palabrería de Akihiko en el camino, el cual sólo intentaba crear una conexión positiva con sus nuevos compañeros. Por otro lado, los otros dos no mostraban una pizca de emoción durante el transcurso. Se sabía que Seiichi estaba concentrado en la misión, pero Miyuki no había producido ni un sólo sonido desde que partieron. — Akihiko, baja la voz. Nos estamos aproximando al punto de reunión. — El manipulador de las llamas no bajaría la guardia ante los principales enemigos de su feudo. A pesar de no ser lo suficientemente adulto como para comprender el por qué de esa enemistad, no tenía que hacerlo para saber que debían cuidarse las espaldas. Al parecer, dos de los Genin de Kakkinoaru'en habían llegado primero que ellos; les esperaban de brazos cruzados sobre tierra firme, tomando cobertura en un árbol de tamaño colosal. Se encontraban a trescientos metros de su destino, suficiente distancia como para evitar ser detectados. Los tres descendieron. — Llegan tarde. — Vociferó uno de ellos, el cual su vestimenta revelaba su completa devoción por su feudo. Precisamente, por la Dama de Fuego. Se mostraba serio, adoptando una postura estoica. La actitud de un líder. — ¿Qué esperabas de escoria de Hinoarashi? — El otro era distante. Temperamental y se veía peligroso. El primero hizo una seña con la mano, para que dejase de hablar de más. — Haré las introducciones apropiadas. Mi nombre es Hachiro Senju. Él es Gorou Yotsuki. — Por parte de los más callados del grupo de Hinoarashi, las palabras del segundo no lograron mutar la seriedad y el inquebrantable silencio que ellos mantenían desde la partida. Por otro lado, Akihiko... — ¡No nos subestimen, Kakkinoaru'en! Mi nombre es Akihiko. Ellos son Seiichi Kaen y Miyuki Hyuga.Tensión. Los metros parecían acaparar muchos más centímetros de lo que deberían. El viento corría entre la distancia que separaba a los Genin de cada feudo, y más de una mirada conectaban, ardientes.




¿Podrían sobrellevarlo?



OFF:
NPCS:
Akihiko — #996699
Miyuki Hyuga — #ff66ff
Hachiro Senju — #990033
Gorou Yotsuki — #cccc00
(Pueden utilizarlos. Sólo intenten ser fieles a cómo son. Más información abajo)
Akihiko:

Especialidad: Kenjutsu
Elemento: ??
Clan: Sin clan

• Ninjutsu: 1
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 9
• Resistencia: 6
• Fuerza: 10

Akihiko es un joven de honor. Carismático y lleno de energía, busca proteger a sus compañeros con su propia vida. No le importa la rivalidad entre feudos. Es un poco infantil.

No sabe utilizar Ninjutsu. Debido a esto, es un maestro utilizando la Naginata que lleva con él. Posee un poder oculto que sólo ha sido visualizado una vez, que libera una inmensa descarga de chackra en un sólo golpe, siendo el poder de impacto casi tan poderoso como un Jounin experto en Taijutsu. Su fuerza es de 19 en este ataque.
Miyuki:

Especialidad: Taijutsu
Elemento: Agua
Clan: Hyuga

• Ninjutsu: 7
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 2
• Velocidad: 7
• Resistencia: 10
• Fuerza: 4

Se la ve normalmente desanimada y de personalidad enigmática. Es fría. Rara vez abre la boca para comunicarse, sin importar si es con aliados o enemigos. Sus motivaciones en esta misión son un misterio.

— Lleva dagas arrojadizas ocultas en la ropa.
Hachiro:

Especialidad: Ninjutsu — Kenjutsu  
Elemento: Fuego
Clan: Senju

• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 9
• Resistencia: 10
• Fuerza: 10

Hábil tanto en el Ninjutsu como en el Kenjutsu; algo extremadamente inusual en un Genin. Es considerado ya por sus superiores como un digno guerrero. Es serio y defensor de su feudo antes que cualquier otra cosa. Devoto a la Dama de Fuego, intenta seguir cada paso, copiando incluso partes de su personalidad. Cuerpo a cuerpo, es mediocre sin una espada en la mano.

— Lleva una espada de hoja dorada.
Gorou:

Especialidad: Kenjutsu
Elemento: Rayo
Clan: Yotsuki

• Ninjutsu: 5
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 9
• Resistencia: 12
• Fuerza: 10

Reconocido por su fuerza e increíble resistencia. Siempre está de mal humor y suele recurrir a la violencia con bastante facilidad. Distante. Odia a Hinoarashi con todo su ser. Es un experto en el combate cuerpo a cuerpo con dos armas. También se destaca por su precisión al arrojar armas.

— Un set de ocho cuchillas que son de una hoja de 40 centímetros.
Apariencia:

Datos de la Misión:

MISIÓN DE RANGO C: THE ENEMY OF MY ENEMY IS MY FRIEND

Lugar de la misión: País del Fuego / Bosques del Fuego
Tipo de misión: Misiones Varias
Participantes: Seiichi — Lilith — [Espacio abierto por si alguien más quiere unirse]
Descripción: Son tiempos complicados para el País del Fuego. La rivalidad entre Kakkinoaru'en y Hinoarashi no ha traído más que tensión y secretismo. Censura entre Shinobis, pues estaban destinados a ser enemigos del contrario. Es tanta la atención que traen estos dos feudos, que pueden pasarse por alto oscuros eventos sucediendo tras las murallas del tercero. Damyo Hitoshi Sakamura ha dejado claro en más de una ocasión que Fenikkusu no kakushitsu no sería partícipe de ninguna de las batallas que ocurran fuera de sus tierras; pero eso no detiene los corazones de aquellos que están cansados de observar a su líder ocultarse tras altos muros, protegiendo su tesoro. Esas personas se hacen llamar Los Tigres en Llamas; un sólido y numeroso grupo que han estado reuniendo ninjas experimentados de toda la región para unirse a su causa: Derrocar a Soiichiro Katsumoto y la Dama de Fuego.

Han pasado tres meses desde la primera vez que se oyó ese nombre, y ahora han comenzado a moverse; aterrorizando las granjas cercanas mientras dejan mensajes con la sangre de los caídos. Los rumores de que ahora también están contratando mercenarios llegaron a los oídos de los veteranos de ambos feudos. Esto provocó que los más aptos espías comenzasen a movilizarse por los alrededores con suma cautela, y así obtener información relevante. Finalmente, dieron con un evento que podría ser catastrófico si no es detenido previamente. Los Tigres en Llama pronto marcharían por la costa, rumbo a su próximo asedio en las murallas de uno de los dos feudos junto con otros dos grandes grupos de mercenarios por primera vez. Ninguno quiere verse afectado, por lo que los Shinobis de Kakkinoaru'en y Hinoarashi comparten ahora un mismo destino: Detenerlos antes de que se convierta en un grave problema.

Información relevante: A pesar de los arduos intentos de Los Tigres en Llamas de reunir gente de alto nivel, su poco renombre no les fue de mucha ayuda. Ahora se conoce la ubicación de la base; una gran edificación que deducimos que es un templo -el cual no estaba ahí 72 horas atrás-, rodeado por una muralla vigilada. El número aproximado de tropas es de cincuenta, donde diez son Genin y por cada uno, comandan escuadrones de cuatro matones. Se desconoce el líder de la banda, pero afirman que solía ser un Chunin desertor de Fenikkusu no kakushitsu con extrañas habilidades. Contarán con la asistencia de otros Genin.
Objetivo: Aprovechar la oportunidad de atacarlos por sorpresa, utilizando la estrategia que crean más conveniente, teniendo en cuenta que son superados en número.
Bonus opcional para miembros de Hinoarashi: Clásica jugada imprudente de Soiichiro Katsumoto. Les asignaron también, de ser posible, arrestar o acabar con sus compañeros que pertenezcan a Kakkinoaru'en. Pero no revelar, bajo ninguna circunstancia, que les fue también sugerido este desenlace.
Bonus general: Se otorgarán otros 1.000 Ryo si los Genin son capturados con vida. Pero cuidado, tienen un plan B en caso de ser capturados. Bajo la piel del antebrazo izquierdo, una cápsula con una toxina que si ingiere al cuerpo de forma oral, morirán al instante.

Extensión mínima de líneas: 80.
Recompensa: 1500+ Ryous [Como el moderador vea conveniente]
Atuendo de los Tigres: Aquí
Seiichi
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Crodos el Dom Feb 26, 2017 11:18 am


Era de noche. Crodos se despertó. La luz de la luna bañaba la ciudad. La tranquilidad en ella era incluso aterradora.

Desde el tejado de la tienda de flores el muchacho comenzó a saltar de tejado en tejado yendo de nuevo al bosque de la hoja.

“Ahora sirves a la Dama del fuego, lleva el emblema con orgullo y que no caiga en malas manos.
Te informaremos.”


Metió la mano en su bolsillo izquierdo y saco el emblema. Aún con la tenue luz azulada de la luna brillaba cual sol. Se sentía orgulloso de tenerlo aunque eso le parecía más que raro.

_

Parecía que su tiempo de tranquilidad se había acabado. Desde que llego del país de la Luna había vivido ciertas cosas que le estaban cambiando poco a poco. De ser una persona pausada y calmada para observar todo a su alrededor y averiguar lo que pasaba estaba pasando a tener que hacerlo todo mucho más rápido y mejor.

También el trato de la gente era diferente y eso cambiaba la forma de ser del encoletado. En la Luna todos eran más que amables y dedicados a ellos con los demás, en el Fuego la mayoría buscaba el beneficio propio y ser el mejor. Quizás eso se debía a la gran posibilidad de ser objetivo de algún robo, ataque o cosas similares. Un mecanismo de defensa.

Todo eso estaba afectando a Crodos, que recién inició su camino como shinobi en esa ciudad. Después de la despedida con Jan aprendió que hay un mundo por descubrir y que se ha de preparar para todo aquello que no esté preparado, y la única forma que se le ocurrió fue seguir avanzando.

Recién recibió la carta de asignación al feudo le hicieron llegar una nueva.

“Tu lealtad comienza ahora. Ve”

Estas fueron las palabras que más le chocaron al muchacho que preparándose para el viaje comenzó a memorizar la información que había leído en la carta explicando la misión que se le asignaba.

_

Estaba ya en el bosque y fue hacía la posición que se le indicó lo único que se paró metros antes. Vio desde los arboles a dos muchachos. Uno con el pelo negro y una espada en la espalda, vestido con tonos rojos y anaranjados que combinaban con el negro de su ropa. El otro parecía un poco más bajito, llevaba una vestimenta sin mangas y su pelo castaño compaginaba con los tonos tierra de su ropaje. Justo antes de que Crodos intentará avanzar llegaron nuevas caras. Una muchacha de ropajes oscuros y cadenas supuestamente rotas de pelo blanco, otro con ropaje azulado y con una hombrera que portaba una especie de lanza y el último en el que se fijo Crodos fue el más peculiar, puesto que su pelo se dividía en dos colores y fijándose un poco mejor sus ojos iban acorde con eso.

Le parecía muy curioso. Entonces hubo una especie de charla entre los presentes, sus palabras no eran de una amabilidad destacable pero se notaba la lucha personal por no saltar hacía el rival.

Gracias a la conversación que tuvieron Crodos sabía de dónde venían cada uno. Los dos primeros eran del mismo feudo que el recién inscrito, mientras que el resto era del feudo rival. Aún le costaba creer que la rivalidad fuera tan destacable con una simple charla.
Bajo del árbol y desde atrás de Hachiro y Gorou se presentó.

-Yo soy Crodos- La vestimenta de esté era la que siempre llevaba. Un ropaje negro con protectores en las piernas y brazos que se ataban con cuerdas rojas y un cinturón donde colgaba el bolsillo con su equipo. Además a su espalda llevaba su bastón de luz. La coleta roja ondeaba a la vez que caminaba hacía los recién reunidos. Se paró a la altura de Gorou y Hachiro asintiéndoles con la cabeza en señal de que estaba de su parte. Despues miró al resto y asintió una única vez.

No sabía porque tan desagradable pero sabía que no podía ser amable con todos, puesto que era una situación muy compleja. El aun no creía en esto del feudo pero sabía que si estaba dentro tendría que saber amoldarse a ello.

-Ja! Luego decís de llegar tarde – Mencionó Akihiko relajando el cuerpo apoyando su Naginata en el suelo.

-Seras…- saltó Gorou y después de mirar con odio a Akihiro miró a Crodos y le lanzó una mirada de desconfianza y desprecio.

-Bueno listo pues, ¿comenzamos?- Hachiro dio un paso al frente haciéndole entender a Gorou que lo dejase estar.- Crodos no nos desfraudes.

-Eso, estate alerta, sabemos que eres nuevo pero esta gente no se detendrá si ha de atacar, les dará igual quien eres.- Gorou secundo a Hachiro en el paso pero un poco más atrasado y corbandose un poco hacia adelante.

-De acuerdo.- Dio un paso menos que Gorou y se asutó los protectores de los brazos.

La tensión era más grabe vista desde tierra que desde el árbol. El corazón del nuevo bombeaba con ganas. De nuevo en una misión, siendo esta con mayor grado de intriga y peligrosidad. Le gustaba esa sensación.

Información:

NPCS:

Akihiko — #996699
Miyuki Hyuga — #ff66ff
Hachiro Senju — #990033
Gorou Yotsuki — #cccc00
Apariencia:


Stats:

• Ninjutsu 5 +2 +2 =9
• Taijutsu 2 +2 +1 +2 =7
• Genjutsu 2 = 2
• Velocidad 3 +2 =5
• Resistencia 5 +1= 6
• Fuerza 3 = 3
Stats Especialidad
Stats Entrenamiento+Misiones+Combates
Inventario:

• Baston de luz
• Hilo de alambre
• Shurikens 10
• Kunais 10
Crodos
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Hushika Kugutsu el Dom Feb 26, 2017 4:58 pm


Taberna. Por la noche.

Rumores. Ellos habían sido el punto de partida de uno de los sucesos más traumáticos en la corta vida que llevaba la kunoichi viviendo hasta entonces. Rumores. Volaban como el viento, casi tan rápido como una ráfaga del huracán más potente. Rumores. Ciertos o no, daban cierto morbo a quien los escuchaba y, por supuesto, a quienes los transmitían. Después de todo, sin que la gente hablase, esta clase de cosas no pasarían. La exageración puede ser un problema; hay que estar despierto para saber qué es información fehaciente y qué es fábula. Rumores… algo extraño, aunque atrapantes y entretenidos en cierto punto. Muchas de las personas de los barrios bajos, de todas las ciudades en general, tendían a conocer información o esparcir esta clase de historias.

Hushika se encontraba en la taberna que habitualmente solía frecuentar. Por supuesto, era de noche. Esa era la hora en la que las alimañas y las ratas callejeras de poca monta salían a la luz, en plena oscuridad. Allí, su punto de reunión eran callejones, posadas, la calle misma… pocas veces se los veía en grandes grupos. Por supuesto, donde se encontraba Hushika era, sin lugar a dudas, el lugar más frecuentado por esta clase de individuos. Quizá por ello le gustaba estar allí, con sus sentidos agudizados y su mente despierta, a pesar del alcohol que pudiese tener en su sangre.

–¡Te digo que es cierto, Hinoarashi y Kakkinoaru'en han unido sus fuerzas! ¡Varios de mis informantes me comentaron, a pesar de estar en feudos distintos, la misma información! –Decía, susurrando en un grito, un borracho hacia el tabernero de su misma cualidad.

–¿Y a qué se debería eso? Una tregua entre estos dos bandos sería poco provechosa para ambos. ¿Por qué lo harían?

Hushika puso el oído atento. Era una especie de deja vú. La historia… la historia se volvía a repetir. Ya conocía cómo se daban todas estas cosas. Bandos, una guerra por darse. Sangre, la sangre de inocentes derramada en el campo de batalla sólo por creer en los deseos y ambiciones de alguien superior a ellos, quien controla sus acciones y los hace realizar los mas puros actos de crueldad, en nombre del honor y la gloria. Aquello, aquello significaba la guerra.

–Los Tigres en Llamas… han sido encontrados. Tienen una base oculta… en el bosque, o algo así. Según parece ser, estos dos feudos han enviado a sus hombres a reunirse en un punto central del bosque, a unos kilómetros de aquí, siguiendo el sendero. –Decía, mientras tomaba su brebaje.

–¡No seas tonto, son sólo rumores estúpidos, cabeza hueca! –Respondía el tabernero.

Són sólo rumores. Los del País del Rayo también lo eran. Hushika, al oír esta conversación, no dudó ni siquiera un segundo. Tomó su corcel y comenzó su travesía hacia el bosque. Se encontraba, desde la ciudad hasta allí, a dos horas. Eran, aproximadamente, las diez de la noche. Llegaría allí a medianoche, esperando encontrarse con lo que el borracho había comentado.


Bosque. Medianoche.

Dejó libre a su animal, libre en las praderas que recorrían el vasto y extenso territorio del próspero país. Se sabía falta de información; apenas sabía sobre los conflictos entre ambos bandos, y no sabría bien qué posición tomar respecto a las acciones producidas por sus miembros en el pasado. Pero ahora… ahora era una tregua, una alianza momentánea.

–¿Los Tigres en Llamas? –Se preguntaba.

Las preguntas comenzaron a rondar en su cabeza. Las dudas, la incertidumbre sobre lo cierto o falso de los rumores comenzaba a jugarle una mala pasada en su mente. Mientras fuese optimista, pensaba en detalles de lo que había escuchado, y algunos interrogantes surgían en su psiquis. ¿Qué eran esos Tigres en Llamas? ¿Por qué una alianza con un punto de reunión en el bosque? La desesperanza era un valor habitual en la peliverde, aunque la desconfianza lo era aún más. No sabía qué era lo que iba a encontrar, pero no estaba segura siquiera de lo que estaba haciendo. La historia del rayo se repetía.

Saltaba, entre árbol y árbol. Rama por rama. Tronco por tronco. Su forma de moverse, era rápida y, por demás, sigilosa. Era una forastera, y nadie dudaría en atacarla si notaba algo sospechoso. Sabía lo que generaba una extranjera en un grupo de personas del mismo país. Recelo, desconfianza. Quizá, envidia o, por el contrario, orgullo en los demás. No conocía bien cómo podrían tomarse, si habrían de estar allí los individuos, su llegada.

Por lo que conocía del mapa, la capital se encontraba, de distancia, entre medio de ambos feudos. Quizá, por cercanía, está a más kilómetros alejada de Hinoarashi, pero su punto es entre medio de ambos. El centro del bosque, no obstante, estaba a su norte, por lo que no le sería raro encontrarse con miembros del fuego en cualquier momento. Dado el caso, tenía las palabras claras y justas para dominar la situación. No dejaba cabos sueltos; pensaba, siempre, en cada posibilidad, cada situación, cada chance. ¿Y si le estaban tendiendo una trampa? ¿Y si llegaba y estaban disputando una batalla? ¿Y si todo era mentira? ¿Y si..?

Tantas dudas pasaban por la cabeza. Tanta incertidumbre. Todo fue aclarado al escuchar voces humanas. Desde los árboles, visualizó a varios individuos. Sies, siete. No podía contar con exactitud desde su punto, aunque la oscuridad influía bastante. Como aquella noche en el pueblo. De un salto, bajó, sabiendo cual iba a ser la reacción de los allí presentes. Una muchacha con túnica negra, encapuchada, y sin ningún emblema de feudo. Se asemejaba más a una criminal que a una kunoichi. Y así debía ser. Vivía, desde hace un tiempo, en los barrios más bajos de las ciudades. Para ella, era habitual vestir así, y no con uniforme bélico.

–Qué diablos… ¡A las armas! –Expresó uno de los allí presentes, observando su espalda. Hushika se encontraba a unos metros por detrás.

El muchacho llevaba varias armas consigo encima. Su tono de voz, tajante, daba cierto gusto por la violencia. Sus expresiones faciales así lo indicaban. Su pelo, amarronado aunque claro, se distinguía bien en las sombras. Pareció tomar una de las cuchillas que llevaba, visiblemente, consigo.  Otro de los hombres allí presentes, vestido todo de rojo con ciertos emblemas que la kunoichi no podía descifrar, puso un freno al primero con la mano. Le hizo un gesto con la cabeza, tirándola para atrás. El castaño frunció el seño en desacuerdo.

–Explícate. ¿Quién eres y qué haces aquí? –Preguntó el pelinegro, al parecer soldado de su feudo.

–Esto… –Los nervios la carcomían por dentro. Su coartada, la tenía pensada. Sabía qué era lo que tenía que decir, pero no salía de su boca. Tuvo que improvisar. –Mi nombre es Hushika. Soy una forastera, oriunda del País del Viento. No soy adepta a ningún feudo, aunque tengo algo pendiente con uno de ellos. No encontrarás emblema en mí puesto que no pertenezco a ninguno de sus bandos. Vine aquí por un rumor… que al parecer es real.

Los dos hombres, con recelo, tomaban distancia de ella. Hushika comenzó a caminar, bordeándolos, manteniendo esos metros de seguridad que parecían tomar todos los allí presentes. Buscó un punto central, aunque fue frenada en seco, nuevamente.

–¡No des un paso más si no quieres ser atravesada por el filo de esta cuchilla! –Expresó el castaño.

–Es… ¡Espera! No ha atacado, ¿Por qué habríamos de temerle? Somos mayoría, ¿No? –Habló un joven que se encontraba más distante aun de la posición de la marionetista.

Llevaba consigo una Naginata. Era igual de joven que la kunoichi, o quizá algo mayor, pero por nada. Sus cabellos eran resaltantes, al igual que los de la encapuchada. Éstos llamaban la atención por su forma, azabache, que cubría gran parte de su cabeza. Parecía que había aceptado a la muchacha con más rapidez que los otros. Ya sabía de qué lado podría tener más aliados.

–¿¡Por qué siempre los niños de Hinoarashi arruinan todo!? ¡Es una enemiga!

–Calma, Gorou. –Dijo, observando a su compañero, el vestido de rojo. Giró su cabeza en dirección a donde se encontraba el miembro de Hinoarashi que había hablado. –¿Acaso la conoces? Quiero un sí o un no como respuesta. No balbucees como torpe.

–N… no… pero…

–¿Y por qué diablos…? –No terminó su frase, que fue interrumpido por la encapuchada.

–¡Silencio! Maldita sea… –Decía, quitándose su capucha. –Si fuese una enemiga, o lo que sea que piensen, ya hubiese atacado, o al menos intentado disuadirlos de alguna otra manera, ¿No les parece? –Su paciencia era nula. Odiaba los conflictos de este estilo, y más cuando los tomaba como infantiles e innecesarios. –Como parece ser que los rumores eran ciertos, voy a proceder a hablar, de una forma mínima. Están aquí para combatir contra un grupo, al parecer criminal, llamado Los Tigres en Llamas, ¿No es así?

Observó a todos. Quienes parecían querer tomar las acciones bélicas, no hicieron gesto alguno, más que envainar sus armas. La confianza, poco a poco, iba siendo ganada. El muchacho que había hablado, al parecer a favor de ella, hizo un gesto, asintiendo con la cabeza.

–Si es así… esta clase de discusiones no sirve para nada. Si quieren atacarme, háganlo. Simplemente, intentaré escapar, y ustedes no podrán perseguirme porque dejarían su misión de lado, a menos que quieran eso. –Jugaba con su mente. Poco a poco, sabía que tendrían que aceptarla. –Su otra opción, es confiar en mí. ¿Qué dicen, estoy con ustedes o no?

Arriesgar para ganar. Al ingresar a las filas del ejército de Ikeo, también fue sometida a este tipo de preguntas. Sabía que, demostrando lo fehaciente de sus palabras, sin dejar rastro de desconfianza, las personas confiarían en ella. Por un lado, un grupo se constituía por los dos hombres de aspecto bélico, y otro más, que vestía un ropaje negro con protectores y una coleta roja. Por el otro, un grupo de la misma cantidad de individuos; dos hombres, y una mujer. Uno de ellos era quien había hablado. La muchacha, callada, estaba detrás de él. Por último, un extraño individuo, de pelo y ojos dispares. Aún así, estaba alerta, ante cualquier cosa que pasara.




Borracho | #cc99cc
Tabernero | #ff9933
Gorou Yotsuki | #cccc00
Hachiro Senju | #990033
Akihiko | #996699



INFORMACIÓN:

Líneas:
Hay 98 líneas en total.
Stats, jutsus y equipo:


▲ Stats:
Ninjutsu: 10
Taijutsu: 7
Genjutsu: 7
Velocidad: 10
Resistencia: 10
Fuerza: 10

▲ Equipo:
-Marionetas.
-Venenos.
-Hilos de Alambre (10m).
-Kunais (x10).
-Pergamino Mediano (Sellado: Koma).
-Pergamino Mediano (Sellado: Ari y Senshi).
-Bombas de Humo (x2).
-Senbons (x10).
-Cascabeles (x10).
-Pastillas de Sanguíneos (x5).
-Calmantes en Líquidos (x5).
-Pergamino de ADN (x1).
-Jeringas (x10).
-Vendas (x1).

▲ Herbolario:
-Arbórea Hojaplata (x3).
-Regaliz Alpino (x10).
Hushika Kugutsu
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Crodos el Lun Feb 27, 2017 3:53 pm

La luna llena brillaba justo después de que una nube la dejase ver. El cielo estrellado armonizaba con su brillo aquella extraña noche.

Una encapuchada apareció sin previo aviso. Esto no constaba en el informe que Crodos leyó sobre esta misión.

Decía que no era del país del fuego, y mucho menos a ningún feudo. Y según decía no estaba en ningún bando, digamos que parecía neutra para los feudos. Aun así a Crodos no le gusto como llegó a la escena. Gorou, como parecía ser, desconfió en exceso de ella. Mientras que Hachiro quiso averiguar si había una unión entre el feudo rival ya que Akihiko parecía defenderla. Si esto era así estarían en desventaja si la misión se torcía. Necesitaba más información sobre ella.

Dando un paso al frente Crodos se dirigió a la muchacha.

-Si de verdad quieres que confiemos, ¿porque no dices que asunto tienes pendiente y con quién?

-¡Eso! No pidas confianzas si no la das.

Hachiro miro a Crodos sorprendido. Akihiko y sus compañeros la miraron esperando respuestas y deseando que no fueran ellos los que tenían algo pendiente.

Crodos esperó la respuesta de la muchacha mientras cruzo los brazos.

Información:

NPCS:

Akihiko — #996699
Miyuki Hyuga — #ff66ff
Hachiro Senju — #990033
Gorou Yotsuki — #cccc00
Apariencia:


Stats:

• Ninjutsu 5 +2 +2 =9
• Taijutsu 2 +2 +1 +2 =7
• Genjutsu 2 = 2
• Velocidad 3 +2 =5
• Resistencia 5 +1= 6
• Fuerza 3 = 3
Stats Especialidad
Stats Entrenamiento+Misiones+Combates
Inventario:

• Baston de luz
• Hilo de alambre
• Shurikens 10
• Kunais 10
Crodos
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Akkarin el Lun Feb 27, 2017 5:49 pm



Su premura fue recompensada cuando, tras llegar al lugar donde el pergamino la mandaba, el mismo informante que siempre se reunía con ella en el país del Fuego surgió de las sombras. Esta vez no fue en la Capital, como era normal para ellos. Se había pedido discreción, y si algo tenían de bueno los Yuki, era precisamente en mantenerse en la sombra y realizar así su trabajo.

Llegas a tiempo —fue la bienvenida de su informante cuando la joven entró al claro, inclinándose al instante en una reverencia que fue correspondida. El hombre tenía una expresión taciturna en su rostro observando alrededor casi de manera paranoide—. Nadie te ha seguido ni visto llegar como se ordenó, ¿verdad?

Así es. El mismo pergamino fue quemado para evitar cualquier tipo de filtraje de información —anunció rápidamente, poniendo ambas manos tras su espalda en una posición entrenada, para permitirle la rápida realización de sellos de ser necesario—. ¿Cuál es la naturaleza de la misión y objetivo, señor?

Y la información que le llegó, no le gustó. Su congoja fue evidente, reflejada en la renuencia que empezó a tener facialmente conforme los detalles venían. Había un intento de derrocar o al menos, fraguar lo suficiente a los dos feudos de Hinoarashi y Kakkinoaru’en del Fuego, llamada Los Tigres en Llamas. Debía presentarse en esta misión como un aspecto neutro, dedicado a facilitar la realización de la misión con el mínimo de bajas posibles. No había una razón específica, puesto debido a su bajo rango, solo tenía que cumplir órdenes. Había un tinte desfavorable, puesto por lo visto, la misión a pesar de realizarse con distintos miembros de ambos feudos, no tenía una cohesión ni tampoco potencia militar superior. Debía ceñirse al código, y si cualquier cosa sucediera, no debería inmiscuirse directamente en los sucesos entre ambos feudos. Su objetivo era la organización, no lidiar con las rencillas personales de sus compañeros.

El informante le proporcionó un nuevo pergamino, esta vez mucho más ornamentado y de calidad. Lo había visto entre las altas esferas, haciéndose una idea de que tan sensible era esto—. Entrega esto al llegar. Te ahorrará explicaciones y permitirá la eficiencia de tu posición. Ahora, parte.

Sí, señor —guardando el pergamino en zona segura en su cuerpo, partió con un salto hacia donde las coordenadas del informante le habían dicho que encontraría a los demás partícipes.

No le gustaba la naturaleza de la misión, pero estaba obligada a aceptarla. Eran motivos políticos, y sabía que estaba ahí por su estatus político, más que habilidades. Si salía bien, los Yuki gozarían de más renombre, y se beneficiarían de una posible buena mano con los dos feudos del fuego. No era más que la moneda de cambio que permitiría eso si todo funcionaba correctamente. Su posición además como miembro de Kumo no Bun’ya solo era una adicción, que podía ponerse en riesgo.
Suspiró, acelerando el ritmo.


♦ ♦ ♦


Una hora, saltando de árbol en árbol, antes de que sus ojos empezaran a captar lo que sus oídos habían ya minutos antes empezado a notar. El punto de encuentro estaba cercano, visible ya siluetas en frente suyo que parecían estar discutiendo entre ellas. Esto solo agravó más a la joven, hastiándola incluso si aún no había empezado ni estaba reunida con ellos.

¿Cómo demonios planean completar correctamente esto si ni siquiera pueden mantener una confianza mínima entre ellos?” —la misión estaba condenada al fracaso solo empezar, si ese aspecto continuaba. Las estrategias servían de poco si la gente no estaría dispuesta a colaborar con su compañero.

Como fuere, no dudó en aumentar su sigilo alrededor. No quería ser atacada antes de poder presentar su motivo, por lo que simplemente buscó el punto ciego común, con la mano buscando el pergamino entre los pliegues de su túnica.

¡Eso! No pidas confianzas si no la das.

Hizo una mueca. Cada vez apuntaba a peores, ahora que podía llegar a escuchar las voces claramente. Desde ahí, analizó aun desde la sombra a cuantas personas había en el claro: ocho, si no contaba mal. Ninguna conocida, salvo por uno de los hombres ahí presentes. Entrecerró los ojos, tratando de ubicarle en su memoria. ¿De qué le sonaba…?

¡Ya le recuerdo! Es el compañero que tuve en la última misión, el de las llamas azules…” —pensó, la realización brillando en sus facciones—. “Seiichi, creo recordar. Recuerdo que era eficiente, así que tal vez haya realizado algún prejuicio al respecto la misión.

De repente, notó como una de las mujeres que estaba en el claro se tensaba, volteándose directamente hacia donde estaba ella, como si estuviera mirándola fijamente a través de los árboles y la oscuridad. Mierda.

Te he visto. Sal. —fue lo único que salió de la voz de la muchacha, sin ningún tipo de emoción más allá de pura frialdad reflejadas en sus escuetas palabras. Las venas de sus ojos estaban siendo claramente marcadas, motivo de una línea de sangre que había estudiado en su entrenamiento con los Yuki.

Tenía que haber alguien con el Byakugan, joder…” —de todas maneras, sin motivo por el que permanecer más oculta, dio un salto para quedar lo más visible posible a ojos de todos los demás, con el rostro totalmente impasible más allá de una cordial sonrisa en sus labios—. B-Buenas noches, señoritas, señores. V-Vengo en motivo de la m-misión, como parte neutra del conflicto bajo n-nombre del clan Y-Yuki —estiró el brazo con el pergamino en su mano, directamente a la joven que le había localizado con éxito sin más explicación.

En silencio, aunque los ojos clavados en su cuerpo de una manera que la incomodaba profundamente, la Hyuuga tomó lentamente el pergamino. Una sombra muy pequeña de realización fue percibida por la joven, logrando que su atención ahora viajara en los demás mientras la mujer comprobaba su historia y motivos.

Se sintió instantáneamente incómoda y bajo presión. Había como una alternancia entre ella, quien vestía prendas de alta calidad muy características de la cultura del Agua, con el emblema en su hombro de Kumo no Bun’ya dejando clara su lealtad y procedencia; y otra figura, de negro, que recordaba extrañamente al atuendo de un mercenario o criminal.

Mantuvo la boca cerrada.

En efecto —dijo la mujer Hyuuga, una vez comprobado el pergamino. Sin darle más que una mirada apreciativa que buscaba analizarla, pasó a dejar de prestarle excesiva atención y desactivar su Byakugan—. Sus motivos son legítimos.

Con eso, dejó salir todo el aire que había estado conteniendo.

Por esto odiaba este tipo de misiones. No eran su ambiente, en lo más mínimo.



Información:

Miyuki Hyuga | #ff66ff
Informante | #990000
Pensamientos | #ffccff  
Akkarin | #99ccff
Gorou Yotsuki | #cccc00

Apariencia:


Stats:

• Ninjutsu: 4 + 3 + 3 = 10
• Taijutsu: 2 + 1 + 4 = 7
• Genjutsu: 3 + 3 = 6
• Velocidad: 5 + 2 = 7
• Resistencia: 4 + 3 = 7
• Fuerza: 2 + 1 + 4 = 7

Entrenamientos
Misiones/Tramas

Inventario:

Pergamino de almacenamiento:
Kunais x10
Senbons x10
Shurikens x 10
Hilo de alambre (10m)
Sello explosivo x1
Bomba de humo x2
Bomba de luz x1
Éxtasis - 5 dosis.
Makibishi
Vendas


Última edición por Akkarin el Mar Feb 28, 2017 9:51 am, editado 1 vez
Akkarin
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Azula Uchiha el Lun Feb 27, 2017 8:28 pm




Capital del Fuego – Casa Konoe – Tarde

L
a tarde se mantenía tranquila, usual, sin ninguna pizca de interés en el clima tan común en el país. En medio del gran patio de entrenamiento perteneciente a las tierras de la familia Konoe, allí estaba la mujer, fogosa mujer, incomparable y aguerrida. Movía sus brazos de manera sutil y ondeante, muy parecido al arte marcial Tai Chi, en donde varios movimientos, lentos y precisos, daban lugar a la extensión del chakra en sus brazos, en sus pies, llevándolo de arriba hacia abajo, como parte de un balance armonioso. A su alrededor estaban varias estacas con tablones de maderas en vertical, unos ocho. Azula, quien afinaba sus otros sentidos, echó un vistazo rápido a los tablones antes de cerrar los ojos.
Su ejercicio consistía en la localización de los objetivos sin valerse de la vista, representaba una buena dificultad ya que desde esta se daba su poder, pero para la fémina no había obstáculo inflanqueable. —Señorita Azula, tiene un mensaje —indicó una de sus empleadas, con cierta desconfianza al interrumpir a su empleadora. Aunque esto no significó motivo para dejar de hacer el ejercicio. —Léelo para mí —indicó, con suavidad en su voz. Regulaba su respiración y pulía su concentración.

Todo apuntaba al desmantelamiento de una banda criminal, una anarquista que amenazaba con la desestabilización de los feudos, tanto de la Dama de Fuego como el del rubio narcisista. Azula no pudo evitar sonreír, y tan pronto la voz de su sirvienta terminase de indicarle toda la información, los puños de la Uchiha reventaron con suma fuerza y velocidad todos los tablones de maderas. Astillas volaron en todas direcciones, y hasta su empleada se asustó, soltando un ahogado grito. La venenosa araña de cabello negro se acercó a ella al terminar, tomando el pergamino y guardándoselo: —Prepara mis cosas y dile a mi padre que saldré, que no me esperen para cenar —dijo antes de retirarse de la zona de entrenamientos.

Tan pronto entró a su habitación, alejada de las miradas curiosas, tomó una caja con decoración sencilla, acaricio la tapa de la misma y sonrió con amplitud. —Y pensar que esto no me serviría para nada...


Bosque del Fuego – Medianoche


Como sombra de la noche, saltaba de rama en rama, de árbol en árbol; como parte de un oscuro celaje, acogida por las sombras que la débil luna proyectaba sobre los suelos. Estaba vigilando el perímetro, barriéndolo con su mirada en busca de mayores datos que podrían servir de utilidad. Sin embargo, tal sitio carecía de mayor detalle, pudiendo frustrar parte de su registro. Insatisfecha por ello, mas indispuesta a perder más tiempo, decidió dar su trayectoria la zona de encuentro. Se estaba mentalizando qué tal podría ir la misión participando con los débiles del feudo enemigo, sin embargo, estaba pensando que aquello podría tener objetivos ocultos: De buena mano sabía que el poder militar de la Dama era lo suficientemente fuerte como para barrer esa fortaleza con abrumante facilidad, y falsamente, crear lazos de alianzas con el rubio inútil podría tener consecuencias más allá que la deshonra por participar con el enemigo.

Se alejó de esos pensamientos poco útiles en ese mismo momento al instante que compartió una distancia prudente con los colaboradores, llegó por el lateral derecho de aquella reunión: Fue recibida con una conversar algo incómoda, desde luego, poco discreta. Azula bufó, indignada por tal escena; su caminar demostraba derrochante confianza y ego, seguridad y hasta autoridad, el simple mirar indicaba prepotencia, y con una línea sobre sus labios infundía lo poco que le importaban los demás, alguien egoísta y sin escrúpulos, lo dejaba claro cada segundo. —Oh, vamos, chicos. ¿Acaso esto es discreción?, se están poniendo una diana en la frente —pudo anunciarse con sus palabras, sarcásticas y buscando herir, fastidiar, desde luego. Se cruzó de brazos, incorporándose a uno de los lados. Llevaba consigo prendas ligeras, donde el negro predominaba y el rojo servía como decoración. En el corte de la ropa superior, debajo de sus clavículas, estaba la insignia de su feudo, el bonito broche lo cargaba con orgullo –o eso quería que todos pensaran–.
Al mirar a los presentes, se percató de una chica: Era ella, la que había participado en la guerra con los no-muertos, otra vez se la encontraba, pero no como Queen, sino como Azula. Le sonrió a las casualidades de la vida, se encontraba intrigada de lo que podría estar haciendo en sus tierras, le compartió la mirada por un instante antes de presentarse: —Vengo como ninja de Kakkinoaru'en, pueden llamarme Shion —apartó las hebras que molestaban en su cara, dejándolas a un lado, enmarcando las líneas de su rostro. Detrás de su cadera, un Ninja-tô, mientras que a los lados de la misma se encontraban dos bolsos, y en la pantorrilla derecha, otro. Ladeó sutilmente su rostro, visualizando al chico bicolor, pintoresco cuanto menos: —Tú, hablaré contigo. Pero después de planear nuestra misión —y le guiñó el ojo, sus palabras eran demandantes, lejos de preguntarle su voluntad. Respiró profundo y retomó su postura dominante, alzando más su barbilla para infundir mayor superioridad. —¿Esperamos a alguien más?, el tiempo es oro, y es vital para evitar que los maten —no se incluyó, ella sabía muy bien que no moriría, era parte de su egolatría—. Dos palabras: Subterfugio y rapidez, hay centinelas, estoy segura. ¿Algo que agregar? —terminó por cuestionar, afilando su mirada cual serpiente desafiante, le plantaba cara a cada uno de ellos: No eran rival para ella, no ahora.


Datos:

NPC's:

Sirvienta 1 # FF99FF
Apariencia:
Equipamiento:

》Ninja-tô (1) ◦ Aspecto
》Kunais (10) ◦ Aspecto
》Shurikens (10) ◦ Aspecto
》Senbons (20)
Stats:

〉Ninjutsu: 10
〉Taijutsu: 7
〉Genjutsu: 7
〉Velocidad: 10
〉Resistencia: 10
〉Fuerza: 10
Técnicas:

Conteo de técnicas
8 disponibles
0 usada
8 restantes

Azula Uchiha
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Seiichi el Lun Feb 27, 2017 10:17 pm




Silencio absoluto. Seiichi nunca le encontró el mismo uso que los demás a las palabras. Se comunicaba única y exclusivamente cuando era necesario. No lo hacía por gusto, ni para expresar algún disgusto a los culpables del mismo. Se veía a sí mismo como un Shinobi con paciencia ilimitada, incapaz de ser afectado. No importaba la dificultad de la situación, él prevalecería; igual que lo hizo en la cima más alta de las montañas cuando renació de las llamas. Lo único que precisaba para comprender todos los factores que influirían en el resultado de la misión, eran sus ojos. Diferentes, igual que su cabello. Eran la metáfora perfecta para la personalidad enigmática del manipulador de las llamas.

Desde el primer minuto en el punto de reunión, las diferencias y rencor acumulado salieron disparadas como flechas. Un problema que incrementaría su tamaño de manera exponencial, lo cual no le agradaba en absoluto. No podía sentirse decepcionado, porque nunca esperó nada de otra persona que no sea él. En el mundo de aquel que combinaba el talento natural con el esfuerzo; vivía rodeado de mediocres. De ser un poco expresivo, manifestaría con alguna mueca el profundo desprecio que tenía hacia la incompetencia. Por lo que pudo recolectar de las interacciones ajenas, sólo podía contar con su compañera de feudo para realizar un apropiado trabajo sobre tan delicada situación. Al igual que él, se mantenía fuera del asunto. Siendo alguien incapaz de detectar la mayoría de las emociones humanas, se respaldaba mucho sobre la memoria. Memorizaba rasgos físicos; atuendo; armamento... Pero por sobre todo, los nombres. Crodos fue el primero que se incorporó a la lista tras el primer encuentro, del cual sólo pudo destacar el bastón que llevaba colgando de la espalda. Al ver que la temperatura del ambiente continuaba subiendo por culpa de miembros de ambos feudos, dio un salto sobre una gruesa rama a unos siete metros de la superficie. Buscaba terreno alto para expandir su campo de visión y recolectar información de los alrededores. Ignoraba por completo la situación social que estaba ocurriendo más abajo.

La compañía era una gran desventaja para el asocial. Mucho más si venía mezclada con un montón de sentimientos resguardados por quién sabe cuánto tiempo. Entre las ramas de los árboles, una nueva carta se había agregado a la mesa. Encapuchada, vestía túnicas negras que no dejaban ver rasgos físicos de mayor relevancia. Seiichi sólo observó de reojo desde las alturas, manteniendo su posición de vigilante. Ni siquiera el aviso de Gorou logró afectar la inmutable concentración del bicolor. A pesar de no tener ojos en la nueva situación, aún contaba con sus oídos. "Hushika", memorizaba el nombre de la fémina en su cabeza. La distancia entre él y el objetivo no le permitían ni siquiera vislumbrar el templo mencionado en el pergamino. Aún así, se mantenía alerta en caso de una emboscada, pues no le extrañaría que la supuesta alianza entre Hinoarashi y Kakkinoaru'en haya alertado al enemigo. "¡Eso, no pidas confianza si no la das!". Suspiró. Era consciente de cómo aumentaba la temperatura en el "equipo", pero él no podía hacer nada al respecto. Le era indiferente la suma de otro miembro al grupo. En caso de convertirse en una amenaza a la misión, él mismo se encargaría del asunto.

Fue la voz de Miyuki Hyuuga que captó la indivisa atención del manipulador de las llamas. Al ser igual de reservada que él, entendía que si hablaba, era para informar algo importante. La memoria de Seiichi fue puesta a prueba con la próxima aparición. El sombrero negro; la tonalidad turquesa de su cabello largo. "Yuki Akkarin"; otro de los tantos nombres que habían sido registrados en la cabeza bicolor del Genin. La observaba desde las alturas, esperando a que su compañera de Hinoarashi terminase de corroborar sus palabras. Él le creía, pues ya había trabajado con ella en su última misión. "Sus motivos son legítimos". Por alguna razón, la Hyuuga alzaba la mirada mientras informaba sobre la extranjera. Le hablaba a el. A esto, Seiichi asintió entablando contacto visual con aquella que compartía el mismo componente que él en la ecuación: El frío. Era una informal señal de aceptación.

Y como si fuese la gota que rebalsaba el vaso, otro soldado de Kakkinoaru'en apareció tarde. Contando a Crodos, ya irían dos. Superaban en número al grupo de Hinoarashi, como si la Dama de Fuego estuviese al tanto de la misión secreta que tenían los miembros de su feudo enemigo. Era una asignación opcional que Seiichi Kaen no planeaba en perseguir, pues no creía que la traición fuese a acercarlo a la perfección. Desconocía la postura de sus otros dos compañeros respecto a esto, pues no lo habían discutido en el camino. — ¿Y tú quién diablos eres? — Con su ya característico temperamento, se dirigió a la recién llegada. "Shion". Acorde a las muecas que pudo ver de reojo en Akihiko, la nueva integrante provocaba en los presentes alguna clase de sensación que causaba malestar o incomodidad. Él, ignorante en ese aspecto, no se veía afectado. Desvió la mirada del horizonte tras escuchar un "Tú", para corroborar de quien se trataba. Le miraba a él, guiñando un ojo. Sin responder absolutamente nada, retomó su vigilancia.

Llevaba los últimos diez minutos escuchando las voces de todos aquellos presentes que eran parte de un factor "crucial" para el éxito de la misión. Él no había dicho una sola palabra. Gorou y Akihiko respondían ante las palabras de la azabache, hasta que la voz restante interrumpió. — Hacen demasiado ruido. — Sí, acababa de referirse a todos ellos como ruido. De momento, consideraba aliados completamente funcionales sólo a Miyuki y Akkarin. La única verdad, era que a Seiichi no podía importarle menos quienes eran los presentes, sus motivaciones personales o la interminable disputa que estaban teniendo. No era parte de su trabajo lidiar con ellos. Y la mayoría sólo le habían demostrado no ser aptos para la misión, o simplemente resultar incompatibles con él. — Y tú haces muy poco... ¿Acaso tienes un problema? — Tenía la intención de saltar directamente hacia el bicolor, pero la mujer que vestía túnicas raídas y cadenas lo detuvo. Acto seguido, se reunió con Seiichi de un salto, a su izquierda. Aparentemente, el respeto era mutuo entre los dos más callados, hasta que suceda algo que provoque lo contrario. — Procuren no ser un estorbo. — No había ninguna emoción en sus palabras. No se trataba de soberbia ni provocación, sino de cruda honestidad que venía de alguien sin tacto. De alguien que no se daba cuenta. — Seiichi-san... — Dijo Akihiko en voz baja como respuesta. Asombrado y levemente desanimado por las palabras de su compañero. De algún modo, le había generado respeto al de prendas azul claro.

Una vez sintió que las aguas comenzaban a calmarse, giró por completo su cuerpo y descendió de las alturas. — La zona es segura. Podemos avanzar. — Voz suave y serena. Informó, como si todo lo que había sucedido antes fuese totalmente ajeno a su persona.




OFF:
NPCS:
Akihiko — #996699
Miyuki Hyuga — #ff66ff
Hachiro Senju — #990033
Gorou Yotsuki — #cccc00
(Pueden utilizarlos. Sólo intenten ser fieles a cómo son. Más información abajo)
Akihiko:

Especialidad: Kenjutsu
Elemento: ??
Clan: Sin clan

• Ninjutsu: 1
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 9
• Resistencia: 6
• Fuerza: 10

Akihiko es un joven de honor. Carismático y lleno de energía, busca proteger a sus compañeros con su propia vida. No le importa la rivalidad entre feudos. Es un poco infantil.

No sabe utilizar Ninjutsu. Debido a esto, es un maestro utilizando la Naginata que lleva con él. Posee un poder oculto que sólo ha sido visualizado una vez, que libera una inmensa descarga de chackra en un sólo golpe, siendo el poder de impacto casi tan poderoso como un Jounin experto en Taijutsu. Su fuerza es de 19 en este ataque.
Miyuki:

Especialidad: Taijutsu
Elemento: Agua
Clan: Hyuga

• Ninjutsu: 7
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 2
• Velocidad: 7
• Resistencia: 10
• Fuerza: 4

Se la ve normalmente desanimada y de personalidad enigmática. Es fría. Rara vez abre la boca para comunicarse, sin importar si es con aliados o enemigos. Sus motivaciones en esta misión son un misterio.

— Lleva dagas arrojadizas ocultas en la ropa.
Hachiro:

Especialidad: Ninjutsu — Kenjutsu  
Elemento: Fuego
Clan: Senju

• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 9
• Resistencia: 10
• Fuerza: 10

Hábil tanto en el Ninjutsu como en el Kenjutsu; algo extremadamente inusual en un Genin. Es considerado ya por sus superiores como un digno guerrero. Es serio y defensor de su feudo antes que cualquier otra cosa. Devoto a la Dama de Fuego, intenta seguir cada paso, copiando incluso partes de su personalidad. Cuerpo a cuerpo, es mediocre sin una espada en la mano.

— Lleva una espada de hoja dorada.
Gorou:

Especialidad: Kenjutsu
Elemento: Rayo
Clan: Yotsuki

• Ninjutsu: 5
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 9
• Resistencia: 12
• Fuerza: 10

Reconocido por su fuerza e increíble resistencia. Siempre está de mal humor y suele recurrir a la violencia con bastante facilidad. Distante. Odia a Hinoarashi con todo su ser. Es un experto en el combate cuerpo a cuerpo con dos armas. También se destaca por su precisión al arrojar armas.

— Un set de ocho cuchillas que son de una hoja de 40 centímetros.
Apariencia:

Datos de la Misión:

MISIÓN DE RANGO C: THE ENEMY OF MY ENEMY IS MY FRIEND

Lugar de la misión: País del Fuego / Bosques del Fuego
Tipo de misión: Misiones Varias
Participantes: Seiichi — Lilith — [Espacio abierto por si alguien más quiere unirse]
Descripción: Son tiempos complicados para el País del Fuego. La rivalidad entre Kakkinoaru'en y Hinoarashi no ha traído más que tensión y secretismo. Censura entre Shinobis, pues estaban destinados a ser enemigos del contrario. Es tanta la atención que traen estos dos feudos, que pueden pasarse por alto oscuros eventos sucediendo tras las murallas del tercero. Damyo Hitoshi Sakamura ha dejado claro en más de una ocasión que Fenikkusu no kakushitsu no sería partícipe de ninguna de las batallas que ocurran fuera de sus tierras; pero eso no detiene los corazones de aquellos que están cansados de observar a su líder ocultarse tras altos muros, protegiendo su tesoro. Esas personas se hacen llamar Los Tigres en Llamas; un sólido y numeroso grupo que han estado reuniendo ninjas experimentados de toda la región para unirse a su causa: Derrocar a Soiichiro Katsumoto y la Dama de Fuego.

Han pasado tres meses desde la primera vez que se oyó ese nombre, y ahora han comenzado a moverse; aterrorizando las granjas cercanas mientras dejan mensajes con la sangre de los caídos. Los rumores de que ahora también están contratando mercenarios llegaron a los oídos de los veteranos de ambos feudos. Esto provocó que los más aptos espías comenzasen a movilizarse por los alrededores con suma cautela, y así obtener información relevante. Finalmente, dieron con un evento que podría ser catastrófico si no es detenido previamente. Los Tigres en Llama pronto marcharían por la costa, rumbo a su próximo asedio en las murallas de uno de los dos feudos junto con otros dos grandes grupos de mercenarios por primera vez. Ninguno quiere verse afectado, por lo que los Shinobis de Kakkinoaru'en y Hinoarashi comparten ahora un mismo destino: Detenerlos antes de que se convierta en un grave problema.

Información relevante: A pesar de los arduos intentos de Los Tigres en Llamas de reunir gente de alto nivel, su poco renombre no les fue de mucha ayuda. Ahora se conoce la ubicación de la base; una gran edificación que deducimos que es un templo -el cual no estaba ahí 72 horas atrás-, rodeado por una muralla vigilada. El número aproximado de tropas es de cincuenta, donde diez son Genin y por cada uno, comandan escuadrones de cuatro matones. Se desconoce el líder de la banda, pero afirman que solía ser un Chunin desertor de Fenikkusu no kakushitsu con extrañas habilidades. Contarán con la asistencia de otros Genin.
Objetivo: Aprovechar la oportunidad de atacarlos por sorpresa, utilizando la estrategia que crean más conveniente, teniendo en cuenta que son superados en número.
Bonus opcional para miembros de Hinoarashi: Clásica jugada imprudente de Soiichiro Katsumoto. Les asignaron también, de ser posible, arrestar o acabar con sus compañeros que pertenezcan a Kakkinoaru'en. Pero no revelar, bajo ninguna circunstancia, que les fue también sugerido este desenlace.
Bonus general: Se otorgarán otros 1.000 Ryo si los Genin son capturados con vida. Pero cuidado, tienen un plan B en caso de ser capturados. Bajo la piel del antebrazo izquierdo, una cápsula con una toxina que si ingiere al cuerpo de forma oral, morirán al instante.

Extensión mínima de líneas: 80.
Recompensa: 1500+ Ryous [Como el moderador vea conveniente]
Atuendo de los Tigres: Aquí
Seiichi
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Crodos el Mar Feb 28, 2017 2:29 pm

Nuevas personas fueron apareciendo. Todas estas nuevas incorporaciones hicieron que Crodos se echará para atrás. Demasiada gente, además parecía que todos actuaban con naturalidad, como si ya se conocieran o sabian a lo que iban. De brazos cruzados aún esperaba que Hushika contentase pero viendo las nuevas acciones no le extrañaba si está lo dejaba pasar. Al fin y al cabo contestar a esa pregunta le posicionaba en un bando y quizas no le convenia.

Aparecieron dos chicas más. una con sombrero picudo y vestido largo fue detectada por Miyuki que leyó el pergamino que está le entrego y decia que venia del Clan Yuki. Por lo que parecía que era neutral. Aunque cuando la balanza se inclina todos caen a un lado o a otro.
Otra incorporación fue la más llamativa. Una chica que tenía el embleba del feudo Kakkinoaru'en, se paseaba como si fuera la jefa de la cuadrilla.
Su actitud fue despreciada por Crodos desde un inicio.

No le gustaba la gente prepotente. Además se dirigió al de pelo y ojos dispares como si fuera una cosa."Tu" Odioaba esa actitud. Lamentablemente era de su feudo y más le valia llevarse bien.

El supuesto "Tu" bajo del arbol y menciono que todo estaba seguro y que podían avanzar. ¿De verdad quería avanzar estando todos así? Crodos alucinó, no concevia el echo de avanzar sin antes arreglar o aclarar los cimientos del grupo. Es cierto que aun no sentia los sentimientos del fuedo a fuego pero el objetivo ahora era la misión, y debían remar todos en una sola dirección. Para que esta mision tenga exito, debía de haber alguien que coordinase al grupo y estos debían obedecer. Un tema dificil en este ambiente. Asi que pensó en proponerlo al grupo. Cogío aire y con coraje avanzó. Sabía que si el tiempo apremiaba y todos quería cumplir con la mision seguirian a quien, bajo la presión, se portara como lider. Si no salia alguien más les valia quedarse allí y no avanzar puesto que sería un camino directo hacía la muerte.

-No creo que sea correcto avanzar sin antes aclarar unas cosas.- Dijo mientras daba un paso al frente. Su voz era ruda. -Se que hay muchas diversidades pero debemos remar todos hacía la misma dirección sino el barco se hundirá. Por lo que veo somos cuatro de la Dama de fuego, tres de Hinoarashi, una del clan Yuki y otra que supuestamente tiene algo en contra de algun feudo. Siendo asi te pediría que manifiestes tu bando. -
Viendo el ambiente si se inclinaba en contra del bando Kakkinoaru'en sería perfecto ya que serían cuatro de cada bando y una neutra que debería ser quien diese las ordenes. Sería la mejor manera de llegar a buen puerto esta misión.- Depende de lo que digas la elección del que lidere al grupo será una u otra persona.

-¡De eso nada, quien maneje a esta escoria seremos nosotros! No dejaré que nadie de su calaña me de ordenes.- Dijo enfadado Gorou mientras cruzaba los brazos.

-Si es así creo que tu posición es encontra de la misión.-Lo miro serio- Debemos encontrar un equilibrio para poder completarla eficientemente, y si han de mandar ellos que manden.-Los miro con un sentimiento de igualdad- aunque hay un punto neutro basante curioso a estudiar.- Y entonces con los brazos señaló a la muchacha con sombrero.

Hachiro hizo una mueca de aceptación y esperó a ver que decía el resto. Gorou refunfuño. Mientras que la chica con las cadenas seguía al lado del bicolor sin decir nada y el de la Naginata sonrió. Quizas despues de esto todo fuera menos tenso.

Orden:
¿Cuál sera el orden de posts?
Crodos
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Hushika Kugutsu el Mar Feb 28, 2017 6:01 pm


Medianoche, apenas pasada.


El ambiente se tensaba a cada segundo que pasaba. No se sentía incómoda; le gustaba estar en aquella posición, le gustaba fingir ser la mala, aunque sabía muy bien por dentro que demostraría estar del lado de la misión. No se lo podría llamar el lado correcto, aunque era el más eficiente. La llegada de otras dos mujeres atenuó más las discusiones entre los miembros de ambos feudos. La primera que llegó, al presentarse, mostró un papeleo, algo que le validó como hecho fehaciente de que estaba cumpliendo aquella misión.

–Mierda, tendría que haberme traído uno de esos. Me hubiese ahorrado problemas. –Decía para sí misma.

Luego de unos minutos, otra mujer llegó. Llevaba ropas negras, algo ajustadas, mezcladas con tintes rojos, propio de los habitantes del País del Fuego. Consigo traía un emblema, que se identificaba con los miembros de Kakkinoaru’en. Hushika la observó mientras llegaba; al caer, la aparente kunoichi cruzó miradas con ella, al menos por unos segundos, para luego seguir con su discruso. Prepotente. Odiaba a la gente así. Aunque… ya sabía de quién se trataba.

–Esta chica… –Recuerdos del País del Rayo venían a su mente, junto con las memorias de combates realizados hacía no mucho tiempo. –¿Cuál era su nombre? –Pensaba.


✧✧✧


Las discusiones quedaron algo a un segundo plano cuando, desde los árboles, el chico con el cabello dispar se abalanzó de un salto sobre el suelto. Emitió algunas palabras; al parecer, nada de lo que había pasado allí le importaba. La situación, sin embargo, se acrecentaba para el feudo o bando enemigo. Quien había tomado las acciones agresivas en contra de la marionetsista minutos atrás, ahora atacaba verbalmente a aquel muchacho, que parecía desentenderse del conflicto. Su personalidad demostraba altura, algo engreído. Quizá la valoración de la titiretera no era correcta; pero era la que había hecho en aquel momento. Gente orgullosa, tanto de un lado como de otro.

La orden de avanzar fue dada. Algunos miembros del bando liderado por la mujer conocida como la “Dama de Fuego” se resistieron a esta orden, alegando que debían tener más confianza entre los individuos para poder avanzar. El nombre de su líder, a Hushika, le sonaba de algún lado. Había leído, en alguno de sus múltiples libros, sobre los territorios controlados por esta mujer. Tenían buenas relaciones con Tetsu Rinri, y eso no era bueno para la miembro del clan Kugutsu. Sabía, entonces, que los pertenecientes a aquel bando no iban a estar con ella en su lucha; a pesar de esto, no quería tomar partido en ninguno de los otros feudos. Simplemente, necesitaba acumular alianzas y poder, para realizar su objetivo de derrocar a cierto daimiyo. Fuese como fuese, estuvo pensando acerca de las relaciones entre ambos países, aunque la charla de uno de los allí presentes la sacó de su trance.

Este individuo pidió, para luego discutir con su compañero, que Hushika se manifieste en un bando, para poder proseguir con la misión de manera correcta. La marionetista lo miró. Silencio. No quería dar explicaciones a nadie, mucho menos a alguien que jamás había visto en su vida. Aunque, viendo como se daban las cosas, intentó calmar las aguas. Serena, tranquila, con voz relajada. Se agachó, y se apoyó contra uno de los árboles, para dejar caerse por completo y sentarse. Necesitaba estar así, para visualizar el panorama. Observó a la chica que expresó ser neutral. Algo le llamaba la atención en ella.

Luego de mirar a esta mujer, sus ojos se centraron en el muchacho de coleta roja, quien le había hablado directamente. Intentó responder a su pregunta o a su manifestación de una manera coherente y madura, manteniendo su posición y no dejando que nadie le dé órdenes. Nadie la enviaba allí, y por ende no respondía a los deseos de nadie superior a ella. Ahí, todos eran iguales. Sí, alguien tenía que liderar al grupo, eso no cabía duda. Pero ella no estaba obligada a responder las preguntas, como si de una interrogación se tratara. Si lo hacía… era por sus propios intereses.

–Estás equivocado. –Seria. Frunció un poco el ceño, para luego relajarse y sonreír. –No he de manifestarme ni a favor ni en contra de ninguno de sus bandos. Creo que lo indispensable es el objetivo de la misión, y no importa a quien apoye. Somos del mismo grupo, no importa quién sea su señor feudal. La misión es acabar con una banda criminal que, lamentablemente, afecta por igual a ambos bandos. Por ende, da igual a quien apoye. Si quieres una respuesta, es simple; me apoyo a mí misma. –Respondía, tranquila, demostrando su clara neutralidad en el asunto.

Sabía que debía dar algo más de información. Sentía cómo, a pesar de no expresarlo directamente, desconfiaban de ella. Su símbolo feudal era inexistente; propio de los renegados o los bandidos. Ella no era ninguno de esos dos. Pertenecía a su territorio, amaba a su gente, a su país. No obstante, estaba en contra de quien lo lideraba. Dicho y hecho, su viaje allí se basaba exclusivamente en eso. Dejar momentáneamente el feudo para retornar… con acciones agresivas. Quizá, no era la manera. Aunque siempre había que dejar en claro su posición respecto a su origen y a su objetivo. Después de todo, para eso necesitaba alianzas.

–Y sí, tengo un problema con quien lidera mis tierras actualmente. Pero eso es harina de otro costal. Ahora, me guío a mí misma y sigo mis propias intenciones; no soy el títere de nadie más. –Irónica, se sabía a sí misma como marionetista, y usaba esta alegoría siempre que podía. –Aún así, voy a seguir a quien lidere este grupo, ya que considero óptimo un liderazgo para alcanzar el éxito.

Observaba de reojo el ambiente. La muchacha que había conocido en el País del Rayo había expresado sus deseos de hablar con aquel chico de pelo variocolor. Liderazgo. Notaba cómo, al igual que aquella noche, la miembro aparente del feudo de la Dama de Fuego quería tomar las decisiones del grupo. Y no, no lo había hecho mal. Quizá era bueno dejar las riendas del asunto a esa chica, aunque no sería lo óptimo por equidad. Lo más sensato, sería la elección de una neutralidad en quien liderara; por eso, se dirigió al candidato perfecto para ella.

–¿Qué hay de ti, qué te trae a este lugar? –Dijo, observando a la muchacha con sombrero alto y pelos claros, no denominando si eran celestes o azules, por la oscuridad ya prevista anteriormente. –No estás afectada por el conflicto de los Tigres en Llamas, como sí lo están los miembros de estos feudos. Por ende, algo debe de moverte hasta aquí. –Rompía el hielo.

No había hablado mucho esta chica. Simplemente, su presentación hacia los miembros de Hinoarashi, entregando aquel papel que daba como fehaciente su credibilidad dentro de la misión. Quería conocer más sobre ella. Era, junto con la titiretera, la otra neutral al asunto. Sólo esperaba que diese una respuesta, y no ignorara su pregunta. Después de todo, no estaba obligada a contestar.




INFORMACIÓN:

Líneas:
Hay 72 líneas en total. Sumadas a las 98 del post anterior, dan le sumatoria de (170).
Stats, jutsus y equipo:


▲ Stats:
Ninjutsu: 10
Taijutsu: 7
Genjutsu: 7
Velocidad: 10
Resistencia: 10
Fuerza: 10

▲ Equipo:
-Marionetas.
-Venenos.
-Hilos de Alambre (10m).
-Kunais (x10).
-Pergamino Mediano (Sellado: Koma).
-Pergamino Mediano (Sellado: Ari y Senshi).
-Bombas de Humo (x2).
-Senbons (x10).
-Cascabeles (x10).
-Pastillas de Sanguíneos (x5).
-Calmantes en Líquidos (x5).
-Pergamino de ADN (x1).
-Jeringas (x10).
-Vendas (x1).

▲ Herbolario:
-Arbórea Hojaplata (x3).
-Regaliz Alpino (x10).
Hushika Kugutsu
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Akkarin el Mar Feb 28, 2017 8:54 pm



Dado que su presencia ya había pasado la fase más crítica a la hora de introducirse, permaneció en silencio y con la comodidad de las sombras para terminar de analizar correctamente a los que iban a ser los miembros de la misión. Solo conocía a Seiichi entre los presentes, pero por las primeras impresiones que había recibido durante su espionaje preventivo y lo que había escuchado desde metros de distancia debido a lo poco sigilosos que estaban siendo, la conclusión en su cabeza era evidente: había rencor, incluso un irracional desprecio entre bandos que llegaba al punto de perder de vista cual era su objetivo. Iba a ser un problema la cooperación exitosa, al menos si no se planteaba una igualdad de condiciones que ambas partes fueran a aceptar. No dudaba de Seiichi, puesto su trabajo con él había sido impoluto como el que más y había mostrado una objetividad que en ese preciso instante, no reflejaba el mismo antagonismo seco que los demás.

La mujer que le había detectado, una Hyuga, también parecía mantenerse bastante al margen de las disputas y observando a su alrededor. Bien, eso era bueno. Tres observadores, lo cual daba un mínimo de apoyo a detalles. Su habilidad era además un plus, considerando la naturaleza de su mision: permitiría el sondeo, y reconocimiento del terreno a distancia. Un factor clave cuando se trataba de un ataque encubierto como el que iban a hacer. Gotcha. Pero por lo que constaba en los demás, las únicas personas que no tenía del todo ubicadas en cuanto a qué tan problemáticas serían en esta misión eran susodicha mujer que había llegado momentos antes que ella, y otro de los hombres presentes, que durante su llegada aún no había visto hablar.

Una nueva presencia llegó entonces. La tensión en su mandíbula apareció justo en cuanto esta abrió la boca, incapaz de no sentirse agravada no por sus palabras, sino por su tono. Incluso alguien como ella, sumisa y servicial por naturaleza, era incapaz de encajar del todo bien una actitud tan prepotente como la que la joven mostraba. Suspiró—. "Esto no son buenas noticias. Ahora con ella, uno de los bandos son mayoría, aunque sea mínima, y su actitud no es propensa a un óptimo trabajo en equipo. El bando minoritario, sin embargo, parecen ser más tolerantes respecto a su adverso."


✧✧✧


La discusión empezó entre los miembros pertinentes, manteniéndose al margen mientras observaba las reacciones y contestaciones de cada uno de los incluidos. El muchacho que no había oído hablar hasta ahora tenía un cierto punto en el asunto, pero carecía del tacto necesario como para resultar una figura apta para la toma de decisiones. Una pena, puesto no parecía percibir de sus respuestas fisicas ningún tipo de actitud maliciosa más allá de la defensiva general. Seiichi, similar a su misión, fue directo al grano y a pesar de la racionalidad detrás de este factor, siendo un grupo tan inestable sería difícil tomar un rol que no se tratarse de la estrategia. De todas maneras, eran un factor de riesgo todos juntos, cada vez estaba más segura—. "Este equipo es una bomba de tiempo, todo a causa de la desconfianza."

Indiferentemente de la llegada agravante, sus ojos seguían viajando alrededor de cada uno de los individuos. Dos neutrales, a pesar de que una de ellas parecía tener motivos ulteriores, tres de Hinoarashi y cuatro de Kakkinoaru’en. Teniendo en cuenta de que la última rezagada había mostrado detrás de su pésima actitud una capacidad nata de liderazgo, contó un total de cuatro posibles estrategas, mientras que las demás posiciones eran un misterio para la extrangera. Para trabajar bien, deberían dejar claras sus especialidades para balancear la formación.

¿M-Mhn? A-Actúo bajo órdenes de mi c-clan, al márgen de mi p-posición o país —su cuerpo se tensó ante la atención extra recibida solo con la pregunta de la misma chica que aún no tenía clara su completa neutralidad, siéndole aquel tipo de situaciones definitivamente ingratas por su parte. Trató de mantenerse lo más serena posible, dejando en segundo plano cualquier tipo de reluctancia a la hora de enfrentar la atención que estaba recibiendo y mirar a la joven que le había hablado, dando una pequeña inclinación con su cabeza a modo de respeto antes de tomar la palabra, educadamente—. M-Mis motivos están vinculados a la p-política interna de m-mi clan, favoreciendo a e-esta misión por razones s-superiores a mi r-rango. M-Mi presencia aquí es de a-apoyo tanto e-estratégico como p-político, sin más motivos i-internos que la r-realización eficaz de e-esta misión.

Tomó una pausa, intentando recomponerse lo antes posible de su tartamudeo. No tenía por que ser tan formal, menos dar explicaciones. Cerró los ojos, cambiando poco a poco a la máscara que había aprendido a usar en estas situaciones, y cuando los volvió abrir, solo había fría cordialidad.

S-Sin embargo —añadió, tras unos breves segundos en los que había sido capaz de fortalecer su tono de voz. No era rígido, ni tampoco autoritario; permanecía siendo lo suficientemente bajo como para que solo los presentes pudieran escucharlo, tratando de mantener por su parte el sigilo. Simplemente había una solemne serenidad que acompañaba cada palabra que decía—, si la actitud persiste de esta manera, no solo hacia la joven que interrogan —hizo un gesto hacia la chica que mencionaba ser de otro país, tal como ella—, sino hacia los demás miembros de este equipo —esto fue dirigido directamente con miradas a los respectivos miembros que había visto ejercer estos comportamientos, incluída la última fémina que había llegado al claro con algo de rezagamiento—, esta misión fracasará. Honestamente, como parte neutra, entiendo sus diferencias y cuan aférrimos son a las creencias de sus feudos, o sus propias creencias personales. Sin embargo, no pueden dejar que estas afecten al progreso de la misión, que espero recordarles, ya ha empezado. Sus preferencias personales están de más aquí. Nadie de los presentes merece un trato indigno mientras dependamos en conjunto para nuestro éxito, indiferentemente del talento de cada uno en su campo. A ser posible, completar esto sin bajas, usando el sigilo, subterfugio y rapidez, tal como la joven aquí presente ha hecho hincapié con certeza —le dio el crédito a la muchacha, intentando aplacar a dicha fuerte figura agasajando un poco el ego que pudiera tener. De todas maneras, era la verdad, simplemente había puesto voz a esta a pesar de su propio gusto personal—. E-Espero que esto sea un recordatorio para realizar esto de manera eficiente, y no afecte una vez no estemos tan resguardados como en este momento.

Exhaló otro suspiro. No le gustaba tener que actuar así, pero había una atmosfera caótica que si para ser remediada tenía que entrar en su totalidad bajo la frialdad que los Yuki entrenaban, haría. Todo por el bien de la misión, y para que todos los aquí presentes salieran con vida.

C-Como miembro, propongo que antes de cualquier tipo de decisión, estemos todos seguros de cada uno de los roles que tenemos aquí presentes. T-Tenemos que conocer qué fortalezas y debilidades tiene nuestro frente, puesto ya partimos con un informe desventaja numérica, como todos conocerán —afirmó, mirando a cada uno de los presentes mientras ocultaba el temblor de sus manos al entrecruzarlas justo en frente suyo—. Mi nombre es A-Akkarin, como ya sabrán miembro del clan Yuki. M-Me especializo en búsqueda y captura de objetivos vivos, así como la estrategia. No encajo golpes físicos demasiado bien, por lo que en combate optaría por una posición media basada en N-Ninjutsu —su mirada se clavó en la fémina que había mostrado su iniciativa al preguntarle directamente, la otra persona que parecía mostrarse neutra en el asunto, esperando que tomase la palabra si otro no lo hacía.



Información:

Miyuki Hyuga | #ff66ff
Informante | #990000
Pensamientos | #ffccff  
Akkarin | #99ccff
Gorou Yotsuki | #cccc00

Apariencia:


Stats:

• Ninjutsu: 4 + 3 + 3 = 10
• Taijutsu: 2 + 1 + 4 = 7
• Genjutsu: 3 + 3 = 6
• Velocidad: 5 + 2 = 7
• Resistencia: 4 + 3 = 7
• Fuerza: 2 + 1 + 4 = 7

Entrenamientos
Misiones/Tramas

Inventario:

Pergamino de almacenamiento:
Kunais x10
Senbons x10
Shurikens x 10
Hilo de alambre (10m)
Sello explosivo x1
Bomba de humo x2
Bomba de luz x1
Éxtasis - 5 dosis.
Makibishi
Vendas
Akkarin
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Azula Uchiha el Miér Mar 01, 2017 5:24 am




S
u atención pasó hacia su lado, dicho lado que era monitoreado por el bicolor, buscando corroborar su afirmación, y desde su campo visual resultaba ser cierto. Sus brazos se mantuvieron cruzados: su mano derecha se mantendría a la vista, sobre su brazo izquierdo, su dedo índice golpeaba con sutileza la zona, una y otra vez, como si perdiera paciencia con cada segundo que pasaba; mientras que su zurda se ocultaba bajo el brazo del lado contrario. El joven, que discrepó de la decisión del serio y contrastante chico, levantó su voz expresando su desacuerdo, intentando de imponer rudeza: Las facciones de la azabache se tornaron serias, mientras que su ceja derecha se levantaba como parte del rechazo hacia ese drama innecesario que estaba haciendo. Por lo que había podido ver, todos eran chicos, de una edad similar a la de ella, pero desde luego, estaban lejos de igualarla con respecto a la visión que tenía del mundo –para bien o para mal–. Dejó en evidencia la superioridad en número, la balanza se inclinaba, eso marcaba la diferencia, tanto como en fuerza como psicológicamente, eso podía provocar una hostilidad mayor en el bando de Hinoarashi, mayor disconformidad con una estrategia homogénea.

Azula rodó sus ojos hacia un lado, apartando su enfoque del hombre compatriota y llevándola a quien se disponía a responder como parte de su defensa. Demostraba su imparcialidad al momento de actuar, al igual que esa vez en el País del Rayo, en la Antigua Capital, nunca supo los verdaderos motivos de su batalla, ni tampoco la vio más al separarse, hasta ahora. Todos los que habían sobrevivido a esa experiencia habían cambiado, quizás ella estaba en busca de algo más grande, quizás sus ambiciones ampliaron sus cielos, tal y como sucedía con la Uchiha. Resaltó su disgusto con su señor feudal –o eso parecía–, eso, desde luego, acentuaba su interés en ella: Alguien con oposición significaba un gran aliado para el caos, la Konoe amaba al caos; inconscientemente, y de manera tenue, generó una línea curva entre sus labios, dejaba clara la atracción, no por ella explícitamente, sino por sus ideas o su postura con respecto a su país.
Mas la interrogación cayó sobre la de cabellos azulados, esta, supuestamente, estaba siendo impulsada por órdenes de su clan: Extraño cuanto menos, los clanes, usualmente, no se interesaban por un bando feudal, ya que eso podía traer problemas con sus miembros, la mayoría de las veces se mostraban independientes, regidos bajo sus intereses unilaterales, por encima de los reglamentos feudales; eso dejaba dos opciones, mentía o su clan tenía planes ocultos bajo esa misión. La primera vez que mostró desconfianza fue con ella, arrugando su entrecejo mientras le observaba de arriba hacia abajo, analizándola, había algo que no cuadraba, lo sabía ella que era una experta mentirosa: No se puede embaucar a un embaucador.

Y más palabrería, señalando lo obvio, subrayándolo hasta el cansancio; sabía bien que la mayoría no tenían una madurez mental lo suficientemente alta como para asimilar su actuación conjunta con miembros del feudo contrario. Llevó su mano derecha hacia su rostro, pasando los dedos índice y pulgar por sus parpados al cerrar sus ojos, posteriormente, masajeó la zona superior de la nariz, justo en los huesos nasales: era una señal clara de que se encontraba irritada por todo ello. Pero cuando escuchó cómo le daba la razón, alzó su mano, manteniendo su brazo flexionado. —Al fin alguien dice algo sensato —indicó, como si apoyase la verdad absoluta, aunque resultaría muy difícil que admitiese un error propio. Su actitud pareciera que ignoraba las reacciones que tenían con respecto a su comportamiento, la verdad era que eso tomaba importancia para su persona, así sabría cómo tratarlos o la postura que tendrían teniendo como referencia sus futuras decisiones.
«Yuki Akkarin...» resonó en su cabeza, como recordatorio. No conocía los nombres de todos, pero es no importaba, Akkarin, Hushika y el chico bicolor eran los que resaltaban en su mente, como individuos de interés, desde luego, uno de esos individuos caería en sus redes. Esta al presentarse dejó abierta la oportunidad para hacer lo mismo, Azula –ahora Shion– no tendría problema en ello, no les mentiría, sino que les daría una verdad a medias.

Ya saben mi nombre —dijo, aun manteniendo el menosprecio en su tono de voz. Procedió a rodear la formación para encontrarse con el masculino con colores disparejos, colocándose en su lado derecho, de cara a los demás; actuaba con total naturalidad, importándole muy poco la incomodidad causada y despreocupada de las posibles acciones que tomaran los demás: Su postura y prepotencia le hacía ver grande y poco fiable de atacar—, mi estilo de combate es cuerpo a cuerpo. Más de allí no les incumben —cerró, concluyendo su presentación escueta y cortante. Guardó silencio por unos cuantos segundos, haciendo que la tensión los cubriera gracias al registro visual que realizaba la mujer de atuendos oscuros; pero antes que alguno de ellos dijese algo, alzó una vez más su voz, en el marco discreto por la naturaleza de la reunión.

Escuchadme bien, no lo voy a repetir —aseveró, haciendo hincapié con su mano, acentuando sus palabras con el movimiento de la misma—, esto no es un estúpido juego de niños. Si quieren matarse entre ustedes, bien, adelante, nadie los detiene, pero será luego de nuestra misión. Sus desprecios están de más. No venderé mi victoria por sus tonterías feudales, de orgullos absurdos e infantiles. ¿Quedó claro?, por el bien de ustedes, espero que sí —su voz eran sumamente seria, imponente, como una ráfaga de fuego implacable y atemorizante, que buscaba mover la fibra temerosa en los espíritus de aquellos shinobis. Su mirada, mientras hablaba, se marcaba en intervalos similares en los ojos de cada uno de ellos, mas hubo diferencia en la mirada que le entregó a Gorou, esa buscaba aplacar sus hostilidades por el subsuelo, y pobre de él si quisiese hacerle frente en la guerra visual que había desatado en total silencio.
Ambas manos fueron a su cadera, su postura había cambiado, ahora buscaba verse más grande, más dominante, infundir en sus cabezas quién mandaba sin ni siquiera hacer referencia a ese hecho. Esa mirada ámbar parecía robar parte del brillo que emanaba de las estrellas, pero no como lucero de esperanza, sino como fuego de destrucción. —Éste chico —hizo referencia al joven a su lado, el bicolor, hasta lo señaló con su pulgar izquierdo antes de retomar su porte— y yo seremos los líderes. Es el más sensato y cualificado para ayudarme a organizar esta operación —no les estaba preguntando, su decisión era unilateral y así seguiría siendo hasta que alguien le detuviese, pero era improbable que alguien le hiciera frente a la ardiente mujer que se plantaba como montaña inamovible—. Akkarin, irás con nosotros en el frente. Los demás, pueden compaginarse de la manera más cómoda les parezca —esta vez fue un poco más condescendiente, no podía exigirles mucho a ninguno de ellos, a excepción de la mujer con cabellos verdes, quien tenía en cuenta sus habilidades excelentemente versadas para el combate. Y si no fuera poco, dio un paso adelante, inclinando hacia arriba su barbilla—. Y si alguien tiene la duda: no, no tolero errores. Si existe la ínfima posibilidad que alguno de ustedes comprometa la operación, yo misma lo entregaré a los enemigos para que lo decapiten. ¿Alguna objeción? —su pregunta era retórica, ya que, dejaría tiempo para que nadie respondiera: —, excelente. Ahora mandaremos a la otra vida a esos desgraciados —esta vez sí terminó con su pequeño discurso que buscaba incitar a los demás a la victoria por medio del miedo, la desesperación y la intimidación, ellas les dejó elegir en caso de errar: Encontrarse fatídicamente con ella o con los enemigos, y hasta ahora los anarquistas no habían dado ninguna razón para ser temidos, en contraste con la azabache.

Dio un elegante medio giro con sus talones antes de reintegrarse a un lado del ahora compañero líder. Acortó la distancia entre ellos, más con su rostro hacia su oído, invadiendo irremediablemente su espacio personal, le susurró algo: —Hablaremos, ¿cuál es tu nombre? —como si tratara de prepararlo para un evento futuro, y sí, así era—. Avancemos, él y yo nos adelantaremos. Aprovechen el tiempo para llevarse bien por esta noche —sugirió, con mayor suavidad en su voz, aunque no apartara lo demandante de la misma. Esperaba que el otro se mantuviese a su lado, que diese el visto bueno a las órdenes de la Uchiha: Su liderazgo era duro, hasta poco ortodoxo, pero efectivo, quien no lo admitiese no estaba siendo objetivo con respecto a la misión.




Como parte de la idea de Azula, ambos tomarían delantera hacia la base enemiga, teniendo como trayectoria una línea recta, sorteando los árboles que se le pusiesen al frente, mas nunca perdiendo el flanco de su compañero: Fuera de los intereses feudales, Azula tenía sus propios, que estaban por encima de todo orden predispuesto, y desde ese momento, desde la siguiente acción, sus redes de la súbita perdición se extenderían y si el chico no se daba cuenta, sería cubierto y dejado en bandeja de plata como blanco de su letal picadura; pero la misericordia de Azula estaba puesta como la siguiente alternativa: esa conllevaba convertirse en su instrumento, algunos lo harían voluntariamente, y otros, en el caso de Seiichi, lo harían sin saberlo.

Perdieron de vista al otro grupo, ahora se encontraban solos la azabache, ambiciosa mujer, y el bicolor, silencioso masculino. E inesperadamente, la Uchiha –posicionada en la derecha del otro– lo empujaría con su izquierda y se internarían ambos entre los matorrales colindantes en la izquierda del anterior sendero a seguir. Fuera del alcance de miradas curiosas –o al menos de momento–, la fémina le acorraló cual depredador a su presa, presionándolo contra un árbol. Su mirada devoró la contraria mientras su diestra desenfundaba su Ninja-tô, hoja con filo dorado de una manufacturación prestigiosa, filo que se posó en el cuello de Seiichi. Aún su izquierda se posaba sobre el hombro ajeno, presionándolo, mientras que su pierna derecha hacía lo mismo entre las del masculino.
Acercó su rostro a su oído izquierdo, dispuesta a musitarle mientras monitoreaba tal lado, asegurándose que nadie los veía ni escuchaba: —Llevo tres meses sin recibir noticias de Hinoarashi. Revisa mi bolso izquierdo —le ordenó, su cuerpo se apegó al ajeno, impidiendo mayores opciones, dejando que pudiera hacer muy poco, entre eso, obedecer. En tal bolsillo, entre sus kunais, se encontraba el colgante, signo irrevocable del feudo Hinoarashi: —Soy espía de Hinoarashi. Si dices algo harán que me mate, hay infiltrados en todas partes. Necesito toda la información de la misión, sé que esto tiene objetivos ocultos. Por parte de la Dama de Fuego, no fuimos ordenados más allá que cumplir, o eso he podido averiguar —Hizo una pequeña pausa, reduciendo la presión y, por ende, ampliando la distancia—. No tenemos mucho tiempo, ni oportunidades, Seiichi. Eres mi único contacto en meses con el feudo —y dejó espacio para la participación del otro. El hilo estaba puesto, ¿creería y caería en un destino incierto?, él no lo sabía, ella sí, y eso era lo más peligroso que podía cometer, aunque lo hiciera inocentemente.


Datos:

NPC's:

Akihiko

"— ¡No nos subestimen, Kakkinoaru'en! —"

Clan: No
Especialidad Kenjutsu
Elemento: ??
Rango: Genin
Feudo: Hinoarashi

Nin: 1 | Gen: 1 | Tai: 10 | Vel: 9 | Fuer: 10 | Res: 6
Akihiko es un joven de honor. Carismático y lleno de energía, busca proteger a sus compañeros con su propia vida. No le importa la rivalidad entre feudos. Es un poco infantil.

No sabe utilizar Ninjutsu. Debido a esto, es un maestro utilizando la Naginata que lleva con él. Posee un poder oculto que sólo ha sido visualizado una vez, que libera una inmensa descarga de chackra en un sólo golpe, siendo el poder de impacto casi tan poderoso como un Jounin experto en Taijutsu. Su fuerza es de 19 en este ataque.




Gorou Yotsuki

"— ¿Qué esperabas de escoria de Hinoarashi? —"

Clan: Yotsuki
Especialidad Kenjutsu
Elemento: Rayo
Rango: Genin
Feudo: Kakkinoaru'en

Nin: 5 | Gen: 1 | Tai: 10 | Vel: 9 | Fuer: 10 | Res: 12
Reconocido por su fuerza e increíble resistencia. Siempre está de mal humor y suele recurrir a la violencia con bastante facilidad. Distante. Odia a Hinoarashi con todo su ser. Es un experto en el combate cuerpo a cuerpo con dos armas. También se destaca por su precisión al arrojar armas.

Un set de ocho cuchillas que son de una hoja de 40 centímetros.





Miyuki Hyuga

"— Sus motivos son legítimos —"

Clan: Hyuga
Especialidad Taijutsu
Elemento: Suiton
Rango: Genin
Feudo: Hinoarashi

Nin: 7 | Gen: 2 | Tai: 10 | Vel: 7 | Fuer: 4 | Res: 10
Se la ve normalmente desanimada y de personalidad enigmática. Es fría. Rara vez abre la boca para comunicarse, sin importar si es con aliados o enemigos. Sus motivaciones en esta misión son un misterio.

Lleva dagas arrojadizas ocultas en la ropa.



Hachiro Senju

"— Llegan tarde. —"

Clan: Senju
Especialidad Ninjutsu - Kenjutsu
Elemento: Fuego
Rango: Genin
Feudo: Kakkinoaru'en

Nin: 10 | Gen: 1 | Tai: 10 | Vel: 9 | Fuer: 10 | Res: 10
Hábil tanto en el Ninjutsu como en el Kenjutsu; algo extremadamente inusual en un Genin. Es considerado ya por sus superiores como un digno guerrero. Es serio y defensor de su feudo antes que cualquier otra cosa. Devoto a la Dama de Fuego, intenta seguir cada paso, copiando incluso partes de su personalidad. Cuerpo a cuerpo, es mediocre sin una espada en la mano.

Lleva una espada de hoja dorada.


Apariencia:
Equipamiento:

》Ninja-tô (1) ◦ Aspecto
》Kunais (10) ◦ Aspecto
》Shurikens (10) ◦ Aspecto
》Senbons (20)
Símbolo feudal Hinoarashi (1)
Stats:

〉Ninjutsu: 10
〉Taijutsu: 7
〉Genjutsu: 7
〉Velocidad: 10
〉Resistencia: 10
〉Fuerza: 10
Técnicas:

Conteo de técnicas
8 disponibles
0 usada
8 restantes

Azula Uchiha
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Seiichi el Vie Mar 03, 2017 5:24 am




Un sin fin de argumentos bombardeaban al disfuncional grupo… ¿Su agresor? Ellos mismos. La desconfianza por parte de la mayoría de los integrantes de Kakkinoaru’en hacia la encapuchada acrecentaba segundo tras segundo. Akihiko observaba la situación, deseando meter bocado en el asunto, pero al tanto de que sólo atraería atención innecesaria. La atención del temperamental Gorou. El miembro pelinegro de la coleta roja dio un paso al frente, buscando, con cierta rudeza, explicaciones por parte de la otra. Nuevamente, Seiichi tenía que volver a aguantar una situación que era irrelevante para el éxito de la misión. No hizo ningún gesto al ver que, de manera casi instantánea, ese mismo sujeto respondió ante sus breves palabras. No había dicho de avanzar, pues él no daba órdenes; informó que se encontraban seguros. La mirada de los orbes dispares no se fijaba en ninguno de los presentes, pero sí absorbía hasta la última palabra que desprendían de sus bocas. Inexperto en la comprensión de emociones, lo compensaba con una lectura de los músculos faciales. Estaba al tanto de lo que era una sonrisa, o lo que podía representar un suspiro. Aun así, como un completo obsesivo por el trabajo, no desviaba la mirada de lo que escondían esos altos árboles. Trescientos metros de bosque lo separaban de su próximo combate.  

Las llamas azules respondieron ante el frío. Cuando la que vestía completamente de negro se dirigió a Akkarin, no pudo evitar por fijar la mirada en ella. Había honestidad en las minúsculas expresiones y gestos que podía hacer Seiichi Kaen. Si la miraba, la consideraba como una digna compañera. La vista del muchacho se entrecerró levemente de manera inconsciente tras oír tanto sobre el clan Yuki. Él, que era miembro de una de las familias más poderosas con el elemento Fuego, llevaba también sangre de los creadores de hielo. Un bastardo. Un leve asentimiento de cabeza, casi imperceptible, fue realizado por el que llevaba una gran quemadura en el rostro. Compartía ese pensamiento, y ella le había dado voz. Algo que él jamás habría hecho; pasaba de cualquier sentimiento o emoción que se les cruzase como personas. Para Seiichi… Ellos, al igual él, eran piezas en un tablero.

Retribución. Estaba dispuesto a compartir su posición en el asunto, sin revelar demasiado detalle. Era bueno en combate de corta, media y larga distancia. Sin mencionar el estratega nato que es. Sin embargo, las palabras no salieron de su boca a tiempo. La azabache había comenzado a hablar, con más fiereza que antes. Posicionada a un lado del bicolor, les propinaba una mirada a cada uno. Él dedujo que intentaba causar algo en los presentes. Intimidación. Provocación. Podían ser armas útiles en el mayor de los casos. Para el infortunio de Shion, aquel individuo simétricamente imperfecto, era completamente inmune. Una mirada separada, que alojaba la frialdad de un lado y lo despiadado del otro. Sí, parte de su inexpresivo espíritu alojaba mucho rencor, con enigmáticas razones. A pesar de que todo lo que los presentes habían dicho desde que llegó al punto de reunión lo veía completamente irrelevante, él permanecía callado. Respeto superficial, quizás.

Aquello que sucedió después, fue inesperado. Seiichi no veía necesario el liderazgo en este tipo de situaciones, pues era una misión con riesgo de ser apuñalado por la espalda. A pesar de no ser muy comunicativo, tenía la seguridad de que era más apto de llevar esa responsabilidad que cualquier ruidoso presente. Encontró astucia en la azabache, eligiendo un líder de cada feudo. Una vez finalizó el discurso, el movimiento del grupo iba a empezar. Le resultó extraño que los dos vayan más adelante. Miyuki tenía la clara intención de seguirles, pues las intimidaciones de Shion tampoco resultaron muy efectivas en ella. Seiichi hizo un gesto con la mano, dando a entender que no cree otra situación problemática. Tras flexionar las rodillas, se adaptó al ritmo que llevaba la azabache. — Seiichi Kaen. — Su segundo nombre no significaría nada para ella. Al no ser parte de un clan con habilidades sanguíneas, sólo resonaba entre antiguos soldados de Hinoarashi; pues los Kaen son fuertes guerreros. Él no se interesó por saber más sobre ella. A Seiichi le atraían los individuos eficientes, y aún no la conocía. La desconfianza innecesaria no era parte de su forma de actuar. De todos modos, fue advertido de los peligros que se encontraban sobre la mesa cuando le asignaron esa misión. No podía dudar ante un ninja del feudo enemigo. Tras haber recibido la misión opcional, él y sus compañeros de feudo sabían más que ninguno… El mundo Shinobi está lleno de traiciones.

Un empujón repentino logró desequilibrarlo casi por completo, perdiéndose en matorrales cercanos que impedían la visión de los curiosos. Pudo notar su fuerza con tan sólo su tacto. Es por esa misma razón, que su chackra reaccionó acorde a lo que  Shion representaba en ese momento… Una amenaza. La flexibilidad de la mujer era incuestionable, haciendo su mejor trabajo para acortar las opciones de Seiichi. Ella podría notar cómo el chico oficialmente se había “dividido” en dos mitades. Su lado izquierdo se había recubierto por lo que parecía hielo en cuestión de pocos segundos tras haber recibido el empuje, emanando una temperatura helada. Al percatarse de que la presión de la muchacha lograría hacer le trabajo, sólo su mano izquierda logró reaccionar lo suficiente, sacando una kunai de su cinturón y posicionando el filo directo al estómago de la fémina; a la par que ella desenfundaba. El minúsculo movimiento de su codo podía ser un problema, pero su muñeca se encontraba libre. Él tenía su cuello protegido, a medias. Su lado congelado escondía el iris carmesí; brillante. Irradiaba con la mirada de un sociópata; listo para arriesgar su cuello por dejar que los intestinos de la mujer manchasen el pasto. Al ser un muchacho tan enigmático… Un depredador no se daría cuenta de que estaba queriendo cazar a otro.

Acercamiento. La atacante se acercaba al sitio en el cual estaría su oído izquierdo; pero sólo se podía ver una coraza fenomenal. La derecha de Seiichi buscó en el bolsillo de la azabache, con evidentes dificultades para moverla. Sin siquiera cortar el contacto visual que había entablado la fémina. Le fue suficiente con el tacto para darse cuenta de que era el símbolo de su feudo. No hubo sorpresa. Fueron las próximas palabras de Shion las que delataron su increíble habilidad para mentir. De sujetarse completamente por las emociones y gesticulaciones de una persona, Seiichi caería redondo en sus artimañas. Parecía que la mujer se creía sus propios engaños. De todos modos, habían demasiados bucles en el conveniente argumento de la mujer. Él no era considerado un buen Shinobi en su feudo sólo por sus habilidades. Su mirada se intensificó como pocas veces… Por primera vez, sintió el gusto amargo de ser subestimado. — Hinoarashi y Kakkinoaru’en llevan en guerra hace muchos años. — Breve lección de historia a la mujer que compartía ahora su espacio personal. — Los miembros de ambos feudos llevan distintivos como ese. Es normal tomar el símbolo del feudo enemigo de los cadáveres. — Frunció el ceño levemente. Su izquierda firme, lista para dar un profundo corte horizontal si ella hacía un movimiento. — Proveer información a un espía no es parte de la misión a la que fui asignado. — Ciertamente. Seiichi era reservado como muy pocos; jamás revelaría información confidencial con tanta facilidad.

Y de repente, el silencio reinó por unos segundos; donde sólo miradas comunicaban lo suficiente uno al otro. Las llamas azules se habían encontrado con las rojas. Ardían dentro de los dos líderes. Era curioso… Seiichi y Shion eran de polos opuestos. Sin embargo, había cierta similitud.

El manipulador de las llamas azules combatió la presión del cuerpo de su atacante con la suya. Sin intención de vencer su movimiento, sino indicando que siguieran camino. — Compartir esto con los demás sólo ocasionaría tensión innecesaria. — Vociferó el bicolor, con su característico bajo tono. — Vuelves a convertirte en un obstáculo, y yo mismo te quitaré la vida. — A diferencia de Shion, era otro tipo de intimidación. Una más silenciosa, como un susurro que prometía el derramamiento de sangre. De no ser por la actitud profesional que Seiichi siempre tiene, uno podría asegurar que… le emocionaba la idea de dejar todo contra ella. Con tan poco, se percató de que podía ser uno de los Genin más poderosos que haya visto; digna de combatir con él… pues su chackra la había detectado como una amenaza. Físicamente, sentía cómo ella tendría clara ventaja. En el arte del Ninjutsu… Él era destructivo. — Andando. — No tuvo problema en darle la espalda, pues no parecía la clase de Shinobi que lo asesinaría a sangre fría. De todos modos, ahora había vivido en carne propia la enemistad… El frío y el calor. Hinoarashi y Kakkinoaru’en. Las pisadas ahora sonaban con irregularidad debido a la coraza de su lado izquierdo, que incluso recubría la planta de sus pies.

 ¿Era ese el inicio de algo más importante?



OFF:
”Técnicas”:

Pasiva: 半寒い — Half Cold
Esto no es una técnica, porque no se requieren sellos, pero consume chackra. Es también un acto involuntario del chackra de Seiichi cuando se encuentra en modo de combate. Este mismo disminuye aún más su temperatura sobre la piel del usuario, precisamente la mitad izquierda de su cuerpo, la cual representa su lado de fuego. Incluido su ojo, que observa a través de un "lente" de la coraza helada. Le otorga una media armadura que parece de hielo, pero más blanco. Es en realidad dióxido de carbono en estado sólido, el cual lo protege de los ataques cuerpo a cuerpo y de armas arrojadizas menores a su Ninjutsu. Cabe destacar que esta se irá dañando con los ataques (un kunai le dejaría un agujero), por lo que un poderoso ataque de Taijutsu podría destruirla completamente de un solo golpe, sólo amortiguando daños. No influye en su movilidad.
Otorga: Protección de dos atributos de un ataque por tres turnos (si es que no la destruyen antes). Enfría alrededor suyo (más no tiene ningún efecto en combate).
Desventajas: No podrá usar técnicas Katon en este modo, a menos que esté de acuerdo a perder la pasiva. Es una defensa incompleta.


Seiichi
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Crodos el Vie Mar 03, 2017 4:28 pm

La luz de luna pasaba entre las hojas y ramas de los árboles. El tiempo parecía que no pasaba pero eso era una mera sensación puesto que el tiempo corre veloz.

El discurso de Crodos no fue como él esperaba. Consiguió algo más de información de los presentes. Vio que entre ellos ya se aclaraban las ideas de cada uno.  Después de unas palabras de las dos desconocidas, Shion sermoneó a los presentes.

Crodos comprendió lo siguiente; Saben cuidarse, déjalos y haz tu trabajo. Su cara expresiva paso a una expresión neutra con una pizca de enfado. Era una cara que hacía tiempo que no ponía.

Todos emprendieron la marcha. El bicolor y Shion iban al frente seguidos del resto, Crodos por el contrario fue el más rezagado, no porque no pudiera seguir el ritmo sino porque empezó a estudiar los movimientos de todos. Como caían de árbol a árbol, como saltaban, como se mantenían en el aire. Fue un estudio un tanto riguroso pero apto para el muchacho. De repente a lo lejos dos figuras desaparecieron. Sorprendido siguió su trayectoria. Estaba lejos de poder oír lo que decían y la silueta de ambos estaba difusa pero por lo que pudo suponer era que dos figuras hablaron muy cercanas la una a la otra y en una postura cercana al suelo, parecía que estaban tumbados. Rara postura para un momento como este. Entonces volvió a al camino sabiendo que los que faltaban eran los supuestos líderes. Shion y el bicolor.

Sin dejar de lado este suceso siguió en su formación, más atrasado que el resto. Parecía que solo algunos presentes se inquietaban con eso pero era el que más lejos estaba por lo que se preocupaban por los más cercanos.

A partir de ahora el coletas sabía muy bien que debía hacer y cómo debía actuar. La misión había comenzado pero cual sombra permanecería hasta que la luz de la acción apareciese.
Crodos
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Hushika Kugutsu el Sáb Mar 04, 2017 6:23 pm


Inmediaciones boscosas.


Las sombras comenzaron a moverse hacia un objetivo, al parecer el destino asignado para comenzar la misión. Las discusiones fueron calladas por la kunoichi miembro de Kakkinoaru’en, la pelinegra, que creía haber visto en la guerra contra los espectros putrefactos, en las perdidas tierras del País del Rayo, junto con aquel muchacho de pelo bicolor y, al parecer, frío como ninguno. El grupo, a pesar de moverse de forma homogénea, fue liderado por estos dos individuos. Ellos, luego de unos minutos de trayecto, dejaron de divisarse a lo lejos.

Hushika no estaba muy interesada en otra cosa que no fuese su propio beneficio. Sabía que tenía que obtener poder; aquello movía sus instintos, y para ello debía realizar tareas arduas en lugares del mundo alejados de su lugar de origen. Aquello traería consigo alianzas poderosas, que servirían para su objetivo de vida. Siempre buscaba, intentando encontrar eso que tanto anhelaba.

Luego de unos pequeños segundos de desaparición, los individuos habían vuelto a aparecer. Nada parecía haber cambiado entre ellos, aunque la kunoichi determinó que algo había sucedido. La suela del calzado que ostentaba el muchacho, traía restos de escarcha, que hacían un ruido particular a la hora de pisar. ¿Acaso había sido obra de la Yuki? Extraño… raro para la comprensión de la mente de la ninja. Olía que algo pasaba, pero no tenía nada que ver con ella. Sin embargo, miraba de reojo a esta chica que parecía estar en una posición algo más indecisa que la suya, por la manera en la que respondió a su pregunta, en las inmediaciones del bosque, antes de entrar en movimiento hacia las sombras eternas.

Se dirigió a ella, recordando sus palabras acerca de lo que había dicho sobre su agrupación sanguínea, los Yuki.

–¿Acaso los motivos de un clan pueden llevarte a un territorio externo, a interrumpir un conflicto que no afectaría en nada su composición feudal?

Sentía que había algo más. Por supuesto, en el caso de que las suposiciones de la marionetista fuesen correctas, no iba a obtener información; nadie se la otorgaba a un extraño, mucho menos a una persona que tiene más fachada de criminal que de ninja. Por lo tanto, había que analizar otros factores; el tono de voz, la intermitencia con la que habla, el tartamudeo, los nervios a la hora de emitir las palabras. Aquellos datos servirían para emitir un juicio claro en el momento en que la respuesta fuese dada.

Era minuciosa, analizadora. Le gustaba observar aquellos detalles, y era lo que le había servido varias ocasiones a terminar con labores que requerían de plena atención. Asimismo, observaba el panorama. Los individuos de uno de los feudos, quien había tornado su posición a algo parecido a lo pacífico, se posicionaban a su derecha, algo más delante de ella. Hinoarashi. Podría decirse que estaban entre quienes lideraban el grupo y el lugar donde estaba la titiretera. Los del feudo contrario, quienes habían tomado acciones algo más agresivas en cuanto a disputas verbales se trataba, se ponían en posición trasera, con el hombre de coleta como último en la formación. Kakkinoaru’en.

Notaba como la tensión, a pesar de haber disminuido, seguía en pie. No eran un equipo, sino dos grupos que, por azar del destino, habían juntado sus caminos para un mismo objetivo. No sabía cuánto iba a durar esta paz momentánea. Las preguntas surgían en la cabeza de la marionetista, al mientras movía sus ojos de lado a lado, observando cómo, de a poco, el bosque se iba haciendo cada vez más oscuro.

–¿Qué pasará… si es que logramos cumplir el objetivo? ¿Qué pasará entre estos dos bandos? ¿Deberé interferir? Si es así… –Pensaba, buscaba soluciones. Nuevamente, su otra voz salía a la luz. Su otro yo, lo que vivía dentro del cuerpo de la kunoichi. Quizá, más sabia. Quizá, más impulsiva. Lo cierto, es que siempre tenía la respuesta ante las inquietudes del subconsciente de Hushika. Y allí hablo. –La neutralidad, por mucho que quieras creerlo, no servirá. Deberás tomar partido en el bando que sea más fuerte. Eso es lo que necesario para derrocar a Yoshida. –Decía para sí misma, en una voz muy ronca y casi imperceptible para quien pusiera el oído en ella.

No buscaba dar las órdenes, aunque todavía no se había dado inicio a un plan de ataque, ni mucho menos a la información de cómo debían proceder. Esperaba que quienes liderasen aquel grupo, frenasen para dar indicaciones sobre qué hacer y cómo moverse. Después de todo, ella seguía órdenes. No estaba en posición de liderar, mucho menos entre la tensión de dos bandos opuestos, que no tenían nada que ver con las intenciones de la muchacha.




INFORMACIÓN:

Líneas:
Hay 48 líneas en total. Sumadas a las 170 de la suma de los post anteriores, dan le sumatoria de (218).
Stats, jutsus y equipo:


▲ Stats:
Ninjutsu: 10
Taijutsu: 7
Genjutsu: 7
Velocidad: 10
Resistencia: 10
Fuerza: 10

▲ Equipo:
-Marionetas.
-Venenos.
-Hilos de Alambre (10m).
-Kunais (x10).
-Pergamino Mediano (Sellado: Koma).
-Pergamino Mediano (Sellado: Ari y Senshi).
-Bombas de Humo (x2).
-Senbons (x10).
-Cascabeles (x10).
-Pastillas de Sanguíneos (x5).
-Calmantes en Líquidos (x5).
-Pergamino de ADN (x1).
-Jeringas (x10).
-Vendas (x1).

▲ Herbolario:
-Arbórea Hojaplata (x3).
-Regaliz Alpino (x10).
Hushika Kugutsu
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Aburame Hotaru el Sáb Mar 04, 2017 8:16 pm


Las cosas se están acelerando. Ha habido cambios inesperados. Necesito información de esa tierra, y de sus ninjas, para continuar con mis planes. No regreses aún. — La voz espetaba una orden tras otra, sin dar más información de la necesaria y, a veces, ni siquiera la esencial. No era una petición, ni un dictado que pudiese rechazar sin más. Eran unas palabras firmes, que se incrustaba en su cabeza a medida que se movía hasta que lo obligaban a detenerse por completo.

Participarás en una misión de limpieza con ninjas de dos feudos enfrentados desde hace años. Averigua todo lo que puedas y, después, trata de iniciar una guerra entre ellos. Es un grupo numeroso. No te resultará difícil encontrarlos.

Por fin. Por fin libre de la pesadilla del hechicero de la lluvia. El cuerpo de nuevo le respondía, la cabeza, lentamente, iba recuperándose de la horrible migraña; los ojos lograban ver algo más que la imagen del hombre encapuchado, cuya cara era un misterio a fin de proteger a la organización a la que se veía forzado a prestar sus servicios, y la escena, en general, recuperaba el color y la vida, perdidos durante la conexión mental a fin de evitar distracciones innecesarias.

Una vez más, el hijo del Enjambre se veía obligado, por una fuerza invisible, pero, tan poderosa que lo convertía en una mera marioneta de carne, a obedecer unas órdenes crueles con el solo objetivo de darle más poder -si cabía- al hombre tras la voz. Impelido por una voluntad ajena, actuando sobre él como la propia, llevó la mano a ejecutar un único sello innecesario. A partir de ese momento, los sentidos fueron llevados más allá de lo humanamente posible. El bosque se tiñó de una energía nueva y renovada, capaz de llevar su misión adónde sus ojos no podían, y su tacto al lugar donde no estaba la piel.
Una tras otra, se iban revelando las manchas, personas en realidad, cuya energía destacaba sobre la de animales y la del propio bosque. Muchas estaban juntas, otras dispersas, y una concreta parecía imitarlo, aunque de forma menos precisa, en la pesquisa. Podía sentir esa intención, ese vano intento por localizarlo todo, mientras se mantenía en la linde de su radar.

«Una a marca Pensó mientras se movía, protegido por la noche a mitad de su vida.
Entre las sombras era uno más, con la capa negra. Sólo su máscara, de blanco marmóreo, resplandecía ocasionalmente bajo los rayos argénteos de una luna en cuarto menguante. Ese aspecto, pero, pronto desaparecería en favor de uno menos sospechoso, donde no se ocultaba bajo una máscara y una capa, sino en una nueva faz, totalmente diferente a lo que acostumbraba a ser.

Acompañado el movimiento de un sello, el Aburame se introdujo en su propia nube de humo por un costado y salió, por el otro, una persona distinta. Más alta y menos aniñada, con la cara, aun así, ligeramente redonda. El níveo color de sus cabellos se perdía ahora en un mar de carbón revuelto. Los ojos permanecían castaños, aclarándose sólo un poco, pero saliendo a la luz para acompañar con una mirada jovial a una rostro que parecía querer comerse el mundo.
La altura, tal vez, era lo que más se modificaba, y apenas eran unos centímetros lo que ganaba la nueva apariencia. A continuación, estaba la ropa que, al igual que los ojos, mantenía la base de colores -blanca y negra- y mudaba sólo la apariencia: Donde había una capa, estaba ahora una chaqueta sin mangas, y donde los pantalones se ceñían al cuerpo, otrora, se soltaban para darle más libertad.

A medida que se acercaba a la compañía, notaba cómo el ambiente se crispaba. Tanto así que, al término de su aproximación, notaba el aire, incluso, más cargado. La tensión casi se podía cortar con un cuchillo para la mantequilla, siendo él, un inesperado salido de la nada, lo menos necesitado en el momento y, tal vez, la chispa que podía lanzar todo por los aires. Cuidadoso por esa situación, el Espectro procuró anunciar su llegada de forma sutil, pisando ramas secas y arrastrando hojas muertas a patadas con cada paso. Al final, acompañó eso con los gritos de quien llegaba tarde: — ¡E-Esperad! ¡Falto yo! — entre tímida y decidida se debatía su nueva voz, un poco más grave que la original, más dispuesta a alzarse.

Una mujer, la misma que había percibido con anterioridad oteando en la distancia, lo recibió cruzándose en su camino. Los ojos de un blanco perfecto, perlado, observaron su figura durante un breve instante; después, el sonido, la inconfundible melodía, del acero despidiéndose del cuero cortó el aire de la noche e hizo estallar la tensión en su dirección.

¡T-tranquila! Soy un aliado, no pretendo luchar contra nadie. Además, está oscuro, seguro que terminaría con una puñalada antes de saber de dónde me ha venido.

Identifícate. No esperábamos a nadie más.

En un momento, la colmena quiso recortar distancias con la fémina, acción cortada a mitad por el brillo del acero a punto de ser lanzado. — Sólo quiero acercarme, no soy una…
Un paso más y ya no serás nada. Te he dicho que te identifiques.

Gruñó por lo bajo, en respuesta a la agresividad contraria, pero eso no era parte del papel. Era él, maldiciéndola a ella por su, por otra parte, natural desconfianza para con un extraño. Esperaba encontrarse con niñatos, gente tal vez de su edad, o incluso menor, a la que resultaba sencillo manejar con trucos sencillos de palabrería barata. Miyuki no era de esas.

Soy Koi, un guardia de la capital del País del Fuego. No me esperabais porque… yo no debería estar aquí. No oficialmente, al menos. Mis superiores me envían para asegurar un trabajo limpio. Entiéndelo: Hinoarashi y Kakkinoaru’en no es que se manden precisamente cartas de amor unos a otros. Y, al País del Fuego, no le sentaría nada bien perder a ninjas, sea cual sea su bando. Puede que hayáis nacido en feudos diferentes, pero todos formamos parte una misma patria. Ahora, si quieres apuñalarme y buscarte problemas con toda la capital del fuego, adelante. Hay gente esperando mi informe.

Sonaba convincente, lo suficiente como para evitar la muerte por los pelos, y en parte era porque no mentía del todo. Un fragmento de sus palabras, apenas una o dos, no eran del todo mentira, endulzando así la treta para hacerla más fácil de digerir.
Una había caído. Faltaban los demás, que, tal vez, no le darían tan buena acogida. Por el momento mantenía las distancias y una sonrisa conciliadora. Buscaba aprobación, una confianza que traicionar más adelante.

Off:

Apariencia:
Stats:

• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 1
• Genjutsu: 2
• Velocidad: 6
• Resistencia: 9
• Fuerza: 1
Técnicas:

Kenshutsu (検出, Detección)
Es la técnicas más simple y básicas de los Sensoriales, aunque una de las más fáciles de aprender, es bastante importante y vital en combate. Esta habilidad le permite al usuario tener la capacidad de sentir el chakra de todos los individuos presentes dentro de un radio de alcance determinado, permitiéndole saber la ubicación casi exacta de ellos cuando se esconden o preparan jutsus. Siempre se tiene que mantener un sello de mano al momento de realizarlo y utilizarlo. Por lo que en caso de no poder usar las manos, no puede ser usado.

Jutsu de Transformación (変化の術, Henge no Jutsu):
Es un jutsu que permite al usuario poder adoptar la apariencia de otra persona, animal u objeto. Este jutsu es considerado uno de los más difíciles entra las técnicas básicas enseñadas en la academia. Para realizar el mismo se debe emitir constantemente chakra manteniendo la imagen a adoptar en la mente. Para esto, el usuario debe interactuar con el medio ambiente. En ninjas de poca experiencia provoca un gran agotamiento mental.
Genin: Podrán mantener la transformación por 3 turnos.

Equipo:

• Kunais (x10)
• Bomba de humo (x2)
Aburame Hotaru
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Akkarin el Lun Mar 06, 2017 1:23 pm



El relevo le fue tomado, y con ello, la presión que había sentido encima se alivió. Fue gratificante, puesto a pesar de poseer una mente lógica y estratégica, su propia personalidad era el obstáculo más grande a sortear. No tenía la intención de ser un líder, ni quería que alguien tratase de verla como tal. Era una responsabilidad añadida que no quería poseer y, además, los parámetros de su misión incluían no inmiscuirse en los asuntos entre ambos feudos; estaba como un intermediario, posible sofocador de cualquier altercado o contra-pronóstico, y captador de información.

Su clan tenía un renombre como espías por una razón. Sin información, no tenían Intel. Y si no tenían Intel, perdían poder. Algo como aquello, significaba una baza a favor para cualquier tipo de beneficio: el simple paso franco de su red era más que suficiente, aunque los feudos lo considerarán como una mano amable a cambio de Intel.

Nunca podías fiarte totalmente de la información si no era confirmada directamente.

Ir al frente no estaba entre mis planes” —pensó para sí misma, pensativa. Su mirada pasaba en silencio por encima de los dos declarados líderes por la pelinegra, dando un cabeceo de asentimiento como confirmación. Recibir órdenes, aunque fuese solo por el bien de su misión, era tarea de todo soldado disciplinado—. “Pero la joven es susceptible al agasajo del ego, como pensaba.

Que sus parámetros la llevasen a tomar cartas en contra o a favor era otro tema, pero al menos, estaba a favor de su posición; de entre los presentes, tenían a un líder de cada bando, equitativos. Uno de ellos gozaba con su visto bueno completo, siendo Seiichi alguien con quien ya había trabajado en óptimas condiciones y mostrando una inteligencia evidente. No interferiría en la misión por motivos personales.

Estos dos se adelantaron, aunque los ojos atentos de la Yuki siguieron en todo momento el movimiento de ambos hasta que salieron del campo de visión. No se fiaba en lo más mínimo de la azabache, pero le daba el beneficio de la duda por su posición neutra y la de esta como líder. Esto podría cambiar durante la misión, igual que cualquier tipo de acción que sus compañeros realizaban. No emitiría juicios sobre ellos.

Pero había alguien sobre quien sí tenía una posición antagónica, no exteriorizada gracias a su entrenamiento desde que tenía uso de razón en las artes de su clan y la temple que gozaba por naturaleza. La otra cara neutra, que no pertenecía a la organización que realizaban, y parecía ser una variable que tendría que tener en cuenta durante toda la realización de su trabajo.

Y que, además, parecía tener la osadez de cuestionar sus motivos, cuando eran más legítimos que los pertenecientes a ella. Incluso con su carácter retraído y benevolente, no podía evitar tener el primer impulso contenido de contestar agresivamente a su inquisitiva. Detestaba con profundidad los juicios emitidos por culpa de su conexión a la familia Yuki, pero aún más cuando estos se basaban en infundadas dudas que, además, no tenían pie en alguien externo a esta. Una respuesta críptica solo aumentaría la necesidad de indagar en la mujer quien, al encarar con serenidad ejemplar, notó al instante como la intensidad de su mirada estaba fija en ella.

Era analítica, como ella. Pero no podías ganar contra alguien que vivía pendiente de como era su comportamiento, para realizar correctamente las labores de Intel y espionaje. Una educada y comprensiva sonrisa surcó sus labios, aunque había un borde de acero en todo su rostro. Su lado de kunoichi, cuando aparecía, era eficiente y seco.

Entiendo los motivos de su inquietud, mas no hay razón alguna por la que deba responder. La legitimidad de mis motivos ha sido confirmada, oficializando mi posición en la misión —respondió, remarcando con un deje de finalidad la palabra clave. Ladeó un poco la cabeza, y la observó, suavizando un poco sus facciones—. Sin embargo, agradecería que ayudase a mantener una atmosfera eficiente y menos indagadora, puesto todos aquí tenemos un objetivo común. Y la desconfianza solo lleva a la equivoca toma de decisiones.

Realizando una educada reverencia, característica de su estatus nobiliario, se apartó de la otra contraparte neutra para avanzar hacia donde los dos líderes habían tomado camino. Otro pareció tener la misma intención, un joven a quien no había prestado demasiada atención más allá de analizar superficialmente su actitud y aspecto, pero se dio cuenta a medida del avanzar qué estaba mirando.

Sus ojos se contrajeron, entrecerrándose escasamente. El aspecto de Seiichi era similar a cuando estaba en batalla, recordaba vagamente. ¿Había sucedido algo? No habían escuchado ruidos de batalla, así que descartó esa posibilidad. ¿Tal vez…?

Reafirmando su postura y suavizando de nuevo su rostro en una neutra serenidad, avanzó hacia el frente. Más decidida, y esta vez para tomar su posición al frente. Sea lo que fuere que ocurrió, iba a tener un ojo en cada uno de ambos líderes. No tomaría partido, ni tampoco mostraría favoritismo. Pero algo no estaba bien.

Una nueva voz de detrás, justo en el claro que había dejado por la linde del bosque. Escuchó claramente sus palabras, pero ella tenía en la cabeza claramente los parámetros de la misión. Lo que su informante había confirmado, no se constataba con la realidad. Había dos variables sueltas.

Y ella no creía en las coincidencias, ni en la toma de decisiones en el último momento. Además, su informante se encargaba de facilitarle todo lo que la formalidad de la misión se negaba a mencionar. Había algo claramente incorrecto en esto.

Observó por encima del hombro, escaneando la apariencia y expresiones de este, así como sus reacciones. Una benévola sonrisa —una máscara, esta vez, pero tan real debido a que ella era así—, que ocultaba con maestría de un espía su vigilancia hacia las dos variables extras, esta vez centrada en la nueva.

Es bueno ver que el país se preocupa por resolver esta situación lo antes posible —murmuró, con la angelical y tímida sonrisa tomando paso en sus facciones. Parecía aliviada—. Si sus motivos son realmente legítimos, su presencia compensará la neutralidad. Es un placer.Y un cuerno. Ese hombre no debería estar aquí. No al menos con ese criterio.

Sonriendo como si nada ocurriera, avanzó, tomando lado con Seiichi sin ningún tipo de problema. Se sentía más cómoda entre gente eficiente y menos versada a la emoción, calmando las preguntas de su interior—. Prosigamos, deberíamos aprovechar el manto de la noche y actuar con presteza, Seiichi-san.

Desde luego, no era la iniciación que quería.



Información:

Miyuki Hyuga | #ff66ff
Informante | #990000
Pensamientos | #ffccff  
Akkarin | #99ccff
Gorou Yotsuki | #cccc00

Apariencia:


Stats:

• Ninjutsu: 4 + 3 + 3 = 10
• Taijutsu: 2 + 1 + 4 = 7
• Genjutsu: 3 + 3 = 6
• Velocidad: 5 + 2 = 7
• Resistencia: 4 + 3 = 7
• Fuerza: 2 + 1 + 4 = 7

Entrenamientos
Misiones/Tramas

Inventario:

Pergamino de almacenamiento:
Kunais x10
Senbons x10
Shurikens x 10
Hilo de alambre (10m)
Sello explosivo x1
Bomba de humo x2
Bomba de luz x1
Éxtasis - 5 dosis.
Makibishi
Vendas
Akkarin
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Azula Uchiha el Mar Mar 07, 2017 4:49 pm




S
Transformación. Las telarañas de Azula se rompieron dejando en claro su debilidad, la estúpida brecha entre sus tejidos. Un arma amenazaba su abdomen, con romper su inmaculada piel; pero ella ni se inmutó, confiada de sus habilidades sabía muy bien cómo reaccionar en situaciones como esas, capaz de echar todas sus cartas sobre la mesa con tal de delinear con su lujosa espada un trazo limpio y de color carmesí. Dada la cercanía, pero, pudo detallar con mayor precisión aquella extraña habilidad, ella le encantaba estudiar a sus enemigos, se fascinaba con ello y lo hacía a una velocidad y meticulosidad digna de ella sola. La habilidad, de protección pudo notar, dotaba un lado de su cuerpo de una coraza helada, parecía hielo sólo que más blanco; la temperatura de la misma enfriaba la punta de su nariz, parecía no provocar daños debido a la poca distancia, netamente defensiva concluyó. La mujer, regocijante del sólo hecho de provocar emociones internas, sintió cómo su corazón palpitaba con más fuerza al recibir el cambio en la mirada ajena.
Sus palabras, eran ignoradas al ya ser dominadas por la azabache, no se tomaba aquello como un insulto, en lo absoluto, sabía de primera mano lo que él decía; ella era lo suficientemente ególatra como para dejarse ofender por la finalidad de esa información. Su mirada cambió, a una temerosa, como si estuviese en peligro, no por él, sino por un tercero: Sus cejas se inclinaron hacia arriba y respiró con mayor peso, dejaba en claridad que decir aquello había sido arriesgado; pero era parte de su magnífica actuación, al empatizar tan poco con las personas se permitía ver de manera objetiva los sentimientos de las mismas y mimetizarlas casi a la perfección, su patrón de acción variaba, ahora tomaba el puesto de presa tan gustosa.

Tan pronto sintió cómo el otro realizaba fuerza hacia adelante, las facciones de Azula cambiaron a una de molestia, separando inmediatamente sus cuerpo. Su hoja, en un arranque de furia, acarició algunas ramas que cayeron sin mayor esfuerzo, sólo por el realizar de un simple giro hacia atrás, volteando súbitamente su cuerpo y dándole la espalda al masculino. —He firmado mi sentencia al confiar en ti —decepcionada se palpaba su tono de voz, como si realmente sus esperanzas se fueran trillado al tocar el suelo. Ahora mismo era una espía de Hinoarashi, y tal como ella misma creía, los demás no tendrían de qué hilo halar al poner en tela de juicio aquello. Al continuar las palabras ajenas, giró su rostro hacia un lado, mirándole de reojo al momento de conversar: Pedía discreción, silencio; los secretos eran tan tóxicos, uno de los tantos venenos que ella solía utilizar era la creación de secretos, la desconfianza marchitaba a las personas, y ahora la relación de cómplices había sido firmada con la fría voz del bicolor. Su amenaza provocó que mirara al frente, alzando su barbilla y cambiando su expresión a una más seria, intolerable—. Lo seré al estar desinformada, Seiichi. No estoy dispuesta a morir por tu error —soltó, como estocada de sus mortíferos colmillos. Ahora la culpa recaía en los hombros de la rectitud helada: dejó que pasara a su lado, enfundando su espada y siguiéndole el paso mientras detallaba su caminar, y el inconveniente que tenía al hacerlo.
Ella, como araña astuta, estaba indispuesta al escape de su víctima. Sabía bien que los más altos caían más fuerte, que el aterrizaje no era el mejor, que fuera un hueso duro de roer preparaba un destino en donde su rotura fuera estrepitosa. Los hilos no se habían roto en su totalidad, aún quedaban aquellos que esperaban pacientemente a un desliz, a una inseguridad, y Azula como canto de sirena, estaría allí para utilizarlo como su instrumento, bajo su voluntad.




Reintegrarse fue fácil, de manera tal que, su posición cambió de una delantera a una trasera: Divisó a un nuevo individuo y escuchó su presentación, presentación que provocó la pausa de la mujer: «¿Un guardia de la Capital?, ¿en un conflicto entre feudos?, no puede ser...» resonó en su cabeza, su alerta se disparaba y su ceja derecha se levantaba, dibujando una tenue sonrisa como si quisiera jugar a ser cándida, ese juego que siempre ganaba. Sus pasos, silenciosos, pronto se acercaron a la formación, pero antes que su silueta saliera a relucir, su voz resonó por detrás de los demás: Suave, sin ánimos de ofender —Vaya... Y yo pensando que los Guardias de la Capital sólo servían para el bienestar de los ciudadanos; no para ser mediadores entre feudos —como fantasma salía de entre las sombras y pasaba por un lado del chico nuevo, el llamado Koi. Utilizó sus palabras para sembrar dudas, como la cosechadora del caos, su deber en todo momento era cargar el aire de desconfianza y tensión: ella disfrutaba de ese entorno, era su entorno—. Mi nombre es Shion, soy una de los líderes de esta misión —se presentó, remarcando su nombre con prepotencia y orgullo, dejando a la vista su broche distintivo. Pasó entre medio de todos, retomando la cabeza del movimiento—. Se agradece a la Capital por su preocupación, de verdad. Pero aun así, estás bajo nuestras órdenes y si no te gusta, podrías dar media vuelta e intentar hacer por tu cuenta lo que sea que intentas hacer, ¿entendido?, sin ser un estorbo más —eso lo recalcó con mayor severidad, como si le dejara claro su sitio y lo plantase allí sin posibilidad a movimiento. La voz de la Yuki parecía ir cargada de eso mismo que pululaba en su mente, se ganó unos cuantos segundos de la mirada ámbar, ¿era un hilo lo que se formaba entre ambas?, probablemente, en el juego de la candidez, los expertos se conocen. Se integró a un lado de Seiichi, al igual que Akkarin pero de lado contrario, apoyó la idea de la otra en silencio, intercambiando miradas con el dicotómico, discreta señal para seguir adelante.

El paso fue acelerado, los tres primeros, como punta de flecha, determinaban la trayectoria de toda la formación, realmente cumplían su papel para lo que era, los guías, los más preparados para tomar ese puesto. Entre tanto, ahora tomándose como una peligrosa costumbre, Azula recortó distancia momentáneamente con el lateral izquierdo –en donde la azabache se posicionaba con respecto a Seiichi– para susurrarle algo más, estaba formando otro hilo, no para herir, sino para inestabilidad sus rígidos pensamientos. Roerlos, poco a poco, disfrutando del engaño y del veneno que poco a poco se extendía por el lugar: —Si realmente piensas saberlo todo, deberías saber quiénes son los que realmente mienten —no indicó a nadie en específico, su indignación era palpable. La función de esas palabras era desviar su atención y su desconfianza de la fémina hacia los otros integrantes de la misión; era evidente que todos escondían algo –o casi todos– y por la perspicacia que había observado tiempo atrás por su parte, sabía que no dudaría en plantar su fría mirada en otra persona. Satisfecha se quedó, mas no dio muestra de ello, seguía con su semblante sólido, con el enfoque al frente.




Sus ámbares dilucidaron luces, danzantes, flamas controladas: Eran antorchas. Antes de ser abandonados por el abrigo de las altas malezas y los frondosos árboles, la fémina paró en seco y alzó su brazo izquierdo, con la mano empuñada: Señal irrebatible de detener la marcha, su derecha se posicionó en la empuñadura de su espada mientras barría la zona con su limitada visión: No era suficiente. Inmediatamente se encuclilló y con ayuda de sus hoja filosa, apartó algunas hojas para tener una mirada más certera a la estructura. Su voz, musitando, iría para dar órdenes: —Algún sensorial o Hyuuga para determinar el posicionamiento exacto de los enemigos. Necesito saber dónde están los guardias externos y sus centinelas del perímetro —llevó su atención a quienes se mostraran voluntarios, tan pronto se dio cuenta e interceptó la mirada que llevaba a cabo la de cabellos claros y cadenas colgantes hacia Seiichi, ella no confiaba en Azula, determinó que esa chica sólo obedecía órdenes del otro, era un signo indudable de insubordinación y eso no le gustaba para nada a la aguerrida líder—. ¿Debo recordarles que la cooperación es indispensable? —reprochó, con sus ámbares fijos en ella. Pareció sucumbir a la presión, quizás más por la desaprobación de Seiichi al no ayudar que por las ordenes de Azula. —Entendido... —resolvió por asentir la chica, quien en un abrir y cerrar de ojos, el circulo alrededor de sus cuencas oculares se llenaron de venas resaltadas mientras que sus irises perlados se cuarteaban dejando su particular Dojutsu actuar por el área. —Akkarin, procederás conmigo para tomar a las defensas principales —hizo una pequeña pausa, clavando su enfoque visual en el disparejo—. Seiichi, ¿cuál es tu técnica más poderosa?, la necesitaremos para abrir la brecha y dejar que el resto del equipo entre. Sólo en caso de perder el factor sorpresa y tengamos que entrar a la fuerza. Mientras tanto, entraremos, eliminando uno por uno, con paciencia hasta tenerlos a todos —indicó, como parte de una estrategia a lo desconocido, o al menos sin tener mucha idea de lo que pudiera informar la Hyuuga que aún detallaba las posiciones enemigas—. Koi, Hushika y los demás; quiero el perímetro limpio y si hay una patrulla por las inmediaciones, acabad con ella. Luego de eso, deben estar atentos para el asedio, les daremos una señal —respiró con profundidad, había dejado la mayoría de los puntos cubiertos, retornó su mirada hacia adelante, mentalizándose para emprender carrera al exterior una vez tenga los datos necesario: la posición de los enemigos era fundamental—. Los feudos quieren a los principales miembros bajo custodia, son necesarios vivos —concluyó, como parte de su planificación. Pero como siempre, nada sale a lo esperado.


Datos:

NPC's:

Akihiko

"— ¡No nos subestimen, Kakkinoaru'en! —"

Clan: No
Especialidad Kenjutsu
Elemento: ??
Rango: Genin
Feudo: Hinoarashi

Nin: 1 | Gen: 1 | Tai: 10 | Vel: 9 | Fuer: 10 | Res: 6
Akihiko es un joven de honor. Carismático y lleno de energía, busca proteger a sus compañeros con su propia vida. No le importa la rivalidad entre feudos. Es un poco infantil.

No sabe utilizar Ninjutsu. Debido a esto, es un maestro utilizando la Naginata que lleva con él. Posee un poder oculto que sólo ha sido visualizado una vez, que libera una inmensa descarga de chackra en un sólo golpe, siendo el poder de impacto casi tan poderoso como un Jounin experto en Taijutsu. Su fuerza es de 19 en este ataque.




Gorou Yotsuki

"— ¿Qué esperabas de escoria de Hinoarashi? —"

Clan: Yotsuki
Especialidad Kenjutsu
Elemento: Rayo
Rango: Genin
Feudo: Kakkinoaru'en

Nin: 5 | Gen: 1 | Tai: 10 | Vel: 9 | Fuer: 10 | Res: 12
Reconocido por su fuerza e increíble resistencia. Siempre está de mal humor y suele recurrir a la violencia con bastante facilidad. Distante. Odia a Hinoarashi con todo su ser. Es un experto en el combate cuerpo a cuerpo con dos armas. También se destaca por su precisión al arrojar armas.

Un set de ocho cuchillas que son de una hoja de 40 centímetros.





Miyuki Hyuga

"— Sus motivos son legítimos —"

Clan: Hyuga
Especialidad Taijutsu
Elemento: Suiton
Rango: Genin
Feudo: Hinoarashi

Nin: 7 | Gen: 2 | Tai: 10 | Vel: 7 | Fuer: 4 | Res: 10
Se la ve normalmente desanimada y de personalidad enigmática. Es fría. Rara vez abre la boca para comunicarse, sin importar si es con aliados o enemigos. Sus motivaciones en esta misión son un misterio.

Lleva dagas arrojadizas ocultas en la ropa.



Hachiro Senju

"— Llegan tarde. —"

Clan: Senju
Especialidad Ninjutsu - Kenjutsu
Elemento: Fuego
Rango: Genin
Feudo: Kakkinoaru'en

Nin: 10 | Gen: 1 | Tai: 10 | Vel: 9 | Fuer: 10 | Res: 10
Hábil tanto en el Ninjutsu como en el Kenjutsu; algo extremadamente inusual en un Genin. Es considerado ya por sus superiores como un digno guerrero. Es serio y defensor de su feudo antes que cualquier otra cosa. Devoto a la Dama de Fuego, intenta seguir cada paso, copiando incluso partes de su personalidad. Cuerpo a cuerpo, es mediocre sin una espada en la mano.

Lleva una espada de hoja dorada.


Apariencia:
Equipamiento:

》Ninja-tô (1) ◦ Aspecto
》Kunais (10) ◦ Aspecto
》Shurikens (10) ◦ Aspecto
》Senbons (20)
Símbolo feudal Hinoarashi (1)
Stats:

〉Ninjutsu: 10
〉Taijutsu: 7
〉Genjutsu: 7
〉Velocidad: 10
〉Resistencia: 10
〉Fuerza: 10
Técnicas:

Conteo de técnicas
8 disponibles
0 usada
8 restantes

Azula Uchiha
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Seiichi el Vie Mar 10, 2017 11:33 am


Act II — Suicide Mission





Sentencia. Shion no tardó un segundo en mostrar su gran disgusto ante la respuesta del bicolor de pocas palabras. En lo correcto o no, su posición respecto al asunto no se vería alterada durante toda la misión. Giró el cuello, viendo a la azabache de reojo con su lado congelado. El iris carmesí brillaba a través del lente glacial.— No cometo errores. — Respondió automáticamente, con completa seguridad sobre su afirmación. Debido al tono de su voz, se podía confirmar que había algo raro en él. No poseía la misma soberbia de aquella mujer. Él ni siquiera parecía un ser humano, sino otro tipo de ente inteligente. La mano acorazada del Shinobi se posó sobre una rama repleta de hojas, esperando unos segundos antes de correrla a un lado y abrirse paso entre los matorrales. Las lastimaba con la baja, atroz temperatura que emanaba de su armadura. Esperaba que la supuesta espía le siguiese el paso. Después de todo, era la otra persona al mando. Y eso, acorde a todo lo que había estudiaba sobre el comportamiento ejemplar de un ninja, la convertía en su camarada.

El tiempo le exigía mayor concentración con la misión, pues cada minuto que tardase en avanzar, otra carga llegaría. Seiichi se reagrupó con los demás luego de la inesperada intervención. Ahora con un aspecto mucho más peculiar que antes. — ¡Seiichi-san! ¿Estás bien? Tu cuerpo... — Akihiko no tardó en mostrarse preocupado por los nuevos "rasgos" que la apariencia del bicolor había adoptado. Desde su punto de vista, Seiichi había sufrido daños ocasionados por las habilidades que tendría un Yuki. — Está bien. Es una de sus técnicas especiales... ¿O me equivoco? — Comentó Hachiro de pasada, quien había estado callado desde las múltiples interrupciones. Disgustado por no ser uno de los líderes de la misión. El bicolor pasó completamente del tema, centrándose en el "representante" de la Capital del Fuego. Un detalle más que no había sido informado en el reporte. Esa clase de faltas eran típicas del mediocre. Y él se rehusaba a pensar que sus superiores lo eran. Sino, se vería obligado a despreciarlos. Así como no se presentó con la mayoría de los integrantes, tampoco lo haría con Koi, el recién llegado. Ya habían perdido suficiente tiempo. Sin embargo, continuaba escuchando las respuestas de los demás con respecto al nuevo. Con Miyuki detrás suya, Akkarin a su derecha y Shion en la izquierda, retomó camino.

Otra cucharada del mismo veneno. Los reflejos de Seiichi actuaban por su cuenta, estando más atentos que antes con la azabache. El carmesí volvió a verla de reojo mientras se movían entre la maleza. No tuvo una respuesta inmediata para la otra líder del grupo. Engaños y secretismo. A pesar de no aportar bocado a la gran desconfianza en el equipo, que iba alimentándose de los detalles como un lobo de ciervos, él nunca hizo la vista gorda.  "Este país terminará destruyéndose a sí mismo si no comienzan a formar ninjas capacitados. La incompetencia del grupo será un problema". Era realista; el comienzo de aquella tregua fue suficiente para pensar sobre el futuro de su país y la misión. Era de las pocas veces -si no la única- que realmente esperaba equivocarse. — Por ahora, encabezas la lista. — Replicó mirando al frente con la misma sequedad de siempre. No había ni un ápice de rencor por lo que había sucedido minutos atrás.

Finalmente, habían llegado. Tomando una posición estratégica, observaba la base enemiga desde una rama a ocho metros de altura. Y a una docena de metros del objetivo. Le resultaba impresionante cómo un templo de dos o tres pisos, haya sido detectado apenas días atrás. Con balcones y techo tejado.A pesar de que la estructura se veía resistente y espectacular en el ámbito arquitectónico; no tenía muchos detalles estéticos dignos de admirar. Al parecer, ellos sólo se estuvieron preparando para un ataque. La primer suposición del Shinobi, fue que se trataba de alguna técnica avanzada. Estaba al tanto de que los miembros del clan Senju eran capaces de la construcción de casas con tan sólo una cadena de sellos, pero eso era de otro nivel. Las murallas eran de diez metros, de una composición material diferente a la gran estructura. Se veían más resistentes, rodeando en un cuadrado amurallado de cuarenta metros cada lado. Sin embargo, juzgando por el gran portón en el centro de la gran pared; tendrían que haber otros tres más. Parecían menos resistentes.

En el momento que la líder azabache comenzó a hablar, su mirada se centró en ella. Él no era muy comunicativo, por lo que realmente no le molestaba que ella tomase la iniciativa. Se percató de que Miyuki no se mostraba muy cooperativa respecto a las órdenes de la mujer que servía a la Dama de Fuego. Sintió disconformidad al ver que no trabajaría codo a codo con Akkarin, ya que era la única en esa misión con la que él ya había colaborado. La conocía en acción. — Yuki Akkarin, te encargo la identificación de los Genin de la facción. — Delegar no era su fuerte. Sólo se veía a él mismo como el más apto, pero confiaba profesionalmente en la eficiencia de la mujer en su campo. — Haré una ruta segura. Dispersaré las fuerzas del enemigo atacando por otro extremo. — Es todo lo que informó, hablando en singular. No hubo un nosotros, ni datos específicos sobre la técnica que usaría. — Hyuuga Miyuki, necesito el número exacto de enemigos en el flanco izquierdo. — Descendió de un salto, imitado por su compañera de feudo. Comenzaron a moverse fuera del campo de visión enemigo, para atacar por la izquierda. — A diferencia del frente, este lado se encuentra más desprotegido. Cinco guardias vigilan desde lo alto de las murallas. Uno está cerca de una campana. — Era información más que suficiente. La intención de Seiichi era atraer toda la atención posible a la izquierda, para despejar un poco la entrada principal por la que Shion y Akkarin operarían.






La técnica planeada requería preparación. Realizó cuatro sellos, caminando por la izquierda de Miyuki. — Quédate atrás. Vigila los alrededores. — Obsesionado con la eficacia, sentía que debía encargarse de aquello él mismo. Miyuki asintió con la cabeza, sin expresar su deseo de acompañarlo. Saltó a la rama más próxima, adquiriendo una mejor posición de vigilancia. — ¡Espera! ¿Ibas a embarcarte en una misión suicida por tu cuenta? — Akihiko apareció en la escena, con la compañía del miembro que uno menos esperaría que cooperase con Hinoarashi: Gorou. — No puedo confiarles una tarea tan importante a un par de aficionados como ustedes. — Agregó malhumorado, refunfuñando. Sonaba más a una excusa que cualquier otra cosa. — Ustedes... — No les había pedido su ayuda. Sin embargo, allí estaban. — ¡Mi naginata y yo te cubriremos con nuestra vida, Seiichi-san! — Honorable y gran compañero, Akihiko mostraba entusiasmo con una sonrisa. — No es necesario que des tu vida. Se vería mal en mi reporte. — Todo lo entendía de la forma más literal. Los presentes le miraron, extrañados. — E-es un decir, Seii... — Se rascaba la nuca, riendo con cierta incomodidad. — No entiendo. — ... — ¿Eres idiota o qué? — No tardó en agregar Gorou, acompañado de una risa más amena por parte del kenjutsuista de Hinoarashi. — Chicos, la misión. — Los tres alzaron la mirada, asintiendo al mismo tiempo con la cabeza.

Acción. Si había algo que compartían los dos expertos en Kenjutsu de Kakkinoaru'en y Hinoarashi, era el entusiasmo. Energéticos, aparecieron desde los arbustos con un grito de guerra, lanzándose directamente a la muralla por el lado izquierdo con armas en mano. Los Tigres no tardaron en darse cuenta de la presencia de los dos muchachos, sonando la campana. Algunos matones descendían por cuerdas desde las alturas, sin querer abrir el portón. En el fondo, se encontraba el Shinobi a medio congelar, caminando sin ningún apuro hacia el objetivo. Su rol era sobrecargarse a sí mismo para destruir la entrada, ya que se necesitaba un gran poder para lograrlo. Los ojos dispares del muchacho observaron el estilo acrobático de Akihiko en combate, desenvolviéndose con gran naturalidad a pesar de ser superado en número. Gorou no se quedaba atrás, adoptando un estilo mucho más veloz con sus dos filosas armas de corto alcance. Ya se escuchaba en el lado izquierdo, la melodía de batalla. El metal chocando; los gruñidos de los hombres que se jugaban el cuello por su causa. Uno de los mercenarios distinguió a Seiichi más rezagado, tomándolo como objetivo. La postura de combate del bicolor era levemente modificada cuando llevaba su media armadura, regalando su lado izquierdo a propósito para que el ataque enemigo fuese bloqueado y así poder realizar un veloz contraataque. Justamente eso pasó, recibiendo un puñetazo en la fría coraza, y devolviéndolo con un rodillazo en el estómago. Acto seguido, lo dejó fuera de combate enterrando una kunai en la espalda de su atacante.

Akihiko pegó su espalda con la de Seiichi, mientras se daba cuenta de que el número de enemigos sólo aumentaría si el resto del grupo no hacía su parte. Parecían más de los que mencionaba el pergamino. — Compañeros hasta el final, ¿No es así? — Comentó el más entusiasta del equipo, sonriente y jadeando. — Silencio. — Desde la distancia, la asistencia de Miyuki se presentaba para hacer más leve la carga; arrojando cuchillos.

— ¡¿Cuánto falta?! — Gorou resistía. Testarudo hasta en el campo de batalla, se rehusaba a ser abatido por individuos de habilidad inferior a la suya. Akihiko divisó a un sujeto diferente a los demás, en lo alto de la muralla. — ¡Gorou, cuidado! — El corazón del castaño latió con fuerza, mientras desprendía un grito de advertencia. Ese sujeto había realizado una serie de sellos, y estaba por efectuar una técnica contra el kenjutsuista de Kakkinoaru'en. El líder del equipo reaccionó. Una bola de fuego nació desde lo alto, amenazando con envolver a Gorou en llamas ardientes. El tirón de un brazo congelado lo tiró al suelo, mientras el responsable se posicionaba frente a él. De cuclillas y con el brazo al frente, utilizando su lado acorazado como escudo. Las llamas impactaron contra el escudo humano, deshaciendo la protección de Seiichi. Había recibido algunas quemaduras leves, pero nada que le provocase siquiera una mueca. Se puso de pie, mirando de reojo al miembro del feudo rival. — ¿Por qué...? — Atónito, sufriendo un repentino temblor en el cuerpo a causa de muchas emociones encontradas. No recibió respuesta. El líder se reunió nuevamente con Akihiko, y luego Gorou tomó parte en la formación. — Ya casi. — Avisó el bicolor. Ahora tenía la lealtad de ambos.




OFF:
NPCS:
Akihiko — #996699
Miyuki Hyuga — #ff66ff
Hachiro Senju — #990033
Gorou Yotsuki — #cccc00
(Pueden utilizarlos. Sólo intenten ser fieles a cómo son. Más información abajo)
Akihiko:

Especialidad: Kenjutsu
Elemento: ??
Clan: Sin clan

• Ninjutsu: 1
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 9
• Resistencia: 6
• Fuerza: 10

Akihiko es un joven de honor. Carismático y lleno de energía, busca proteger a sus compañeros con su propia vida. No le importa la rivalidad entre feudos. Es un poco infantil.

No sabe utilizar Ninjutsu. Debido a esto, es un maestro utilizando la Naginata que lleva con él. Posee un poder oculto que sólo ha sido visualizado una vez, que libera una inmensa descarga de chackra en un sólo golpe, siendo el poder de impacto casi tan poderoso como un Jounin experto en Taijutsu. Su fuerza es de 19 en este ataque.
Miyuki:

Especialidad: Taijutsu
Elemento: Agua
Clan: Hyuga

• Ninjutsu: 7
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 2
• Velocidad: 7
• Resistencia: 10
• Fuerza: 4

Se la ve normalmente desanimada y de personalidad enigmática. Es fría. Rara vez abre la boca para comunicarse, sin importar si es con aliados o enemigos. Sus motivaciones en esta misión son un misterio.

— Lleva dagas arrojadizas ocultas en la ropa.
Hachiro:

Especialidad: Ninjutsu — Kenjutsu  
Elemento: Fuego
Clan: Senju

• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 9
• Resistencia: 10
• Fuerza: 10

Hábil tanto en el Ninjutsu como en el Kenjutsu; algo extremadamente inusual en un Genin. Es considerado ya por sus superiores como un digno guerrero. Es serio y defensor de su feudo antes que cualquier otra cosa. Devoto a la Dama de Fuego, intenta seguir cada paso, copiando incluso partes de su personalidad. Cuerpo a cuerpo, es mediocre sin una espada en la mano.

— Lleva una espada de hoja dorada.
Gorou:

Especialidad: Kenjutsu
Elemento: Rayo
Clan: Yotsuki

• Ninjutsu: 5
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 9
• Resistencia: 12
• Fuerza: 10

Reconocido por su fuerza e increíble resistencia. Siempre está de mal humor y suele recurrir a la violencia con bastante facilidad. Distante. Odia a Hinoarashi con todo su ser. Es un experto en el combate cuerpo a cuerpo con dos armas. También se destaca por su precisión al arrojar armas.

— Un set de ocho cuchillas que son de una hoja de 40 centímetros.
Apariencia:


”Técnicas”:

Pasiva: 半寒い — Half Cold
Esto no es una técnica, porque no se requieren sellos, pero consume chackra. Es también un acto involuntario del chackra de Seiichi cuando se encuentra en modo de combate. Este mismo disminuye aún más su temperatura sobre la piel del usuario, precisamente la mitad izquierda de su cuerpo, la cual representa su lado de fuego. Incluido su ojo, que observa a través de un "lente" de la coraza helada. Le otorga una media armadura que parece de hielo, pero más blanco. Es en realidad dióxido de carbono en estado sólido, el cual lo protege de los ataques cuerpo a cuerpo y de armas arrojadizas menores a su Ninjutsu. Cabe destacar que esta se irá dañando con los ataques (un kunai le dejaría un agujero), por lo que un poderoso ataque de Taijutsu podría destruirla completamente de un solo golpe, sólo amortiguando daños. No influye en su movilidad.
Otorga: Protección de dos atributos de un ataque por tres turnos (si es que no la destruyen antes). Enfría alrededor suyo (más no tiene ningún efecto en combate).
Desventajas: No podrá usar técnicas Katon en este modo, a menos que esté de acuerdo a perder la pasiva. Es una defensa incompleta.


Jutsu oculto x01

Seiichi
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Crodos el Dom Mar 12, 2017 12:07 am

El ritmo iba aumentando, y por lo visto el número de integrantes también. Apareció un tal Koi, diciendo que era un guardián de la capital. Para Crodos eso le sonaba nuevo. ¿Existían guardianes? No sabía mucho sobre esas cosas y esto le descolocó un poco, pero esas dudas pasaron a un segundo plano. Viendo la aprobación del grupo no le dio más importancia en ese momento. Ya investigaría.

La formación se paró. La luna llena aún estaba en lo alto dejando caer su luz entre los árboles. Dejaba ver una especie de templo rodeado por lo que parecían unas murallas en forma rectangular.  

Shion comenzó a dar órdenes, mandó a que Akkarin se quedara con ella, que Miyuki inspeccionara el terreno de enemigos, además de mandar a Seiichi a abrir una brecha. El resto tenían que limpiar el perímetro, pero Gorou y Akihiko se añadieron a Seiichi.

Se comenzó a oír choches de armas y gritos sordos. Parecía que había empezado.

Se suponía que iba a ser una misión de sigilo pero por lo visto hubo cambio de planes.

Crodos se tenía que morder la lengua. Quería comentar cosas, tenía alguna que otra idea pero decidió observar, ver que hacían el resto, como se gestionaban las cosas la gente con más experiencia que él.
Los tigres empezaron a aparecer, puesto que una campana sonó y los alertó. Algunos estaban por tierra fueron hacía donde había ido Seiichi, Akihiko y Gorou. Los gritos aumentaron. Y fue entonces cuando desde la retaguardia de la formación unos tigres atacaron.

Gracias a Miyuki tenían a los de delante visualizados pero un grupo trasero les pillo de improvisto. Crodos era el más atrasado, aun habiendo llegado ultimo Koi, esté se puso detrás. El ruido de las armaduras cercanas alarmó a Crodos justo cuando uno de los tigres lanzó un tajo con su espada fina que por suerte bloqueo el coleta con su protector del antebrazo.

Habiéndolo bloqueado con su brazo izquierdo lanzó una patada diestra a las costillas del enemigo que lo mando al tronco del árbol cercano, chocando y dejándolo inconsciente caer desde ahí.

Se ve que el resto atacó a los presentes pero eso no fue en lo que Crodos se fijó, sabía que sabían defenderse solos, y no eran muchos. En lo que se fijó el muchacho fue en que la puerta que tenían enfrente se empezaba a abrir. Sin más avanzó.

Paso corriendo entre los suyos sin importar lo que pensarán, sabía que alguien le seguiría y si no fuese así él sabría defenderse. Su posicionamiento de esperar las acciones de los demás cambio cuando sonó esa campana. Ahora averiguaría la experiencia de los demás con las acciones que hacían pero esté haciendo las suyas propias.

Desde el portón comenzaron a salir enemigos con alguna que otra antorcha. Eso aumentaba el negro de las sombras de los árboles de los laterales del camino. Cosa que uso Crodos a su favor. Muchos eran los que salían y Crodos necesitaba entrar. Escondido en un lateral vio como la puerta ahora se comenzaba a cerrar. La estaban cerrando dos enemigos, cada uno empujaba la puerta que tenía a su lado mientras que cada uno de estos estaba custodiado por un compañero. Sin más preámbulos Crodos tomó dos shurikens  y los lanzó apuntando al cuello de los que empujaban la puerta, parecía que al agachar la cabeza para empujar se creaba un hueco que el coleta aprovechó. Los shurikens salieron de la sombras sorprendiendo a los guardaespaldas e incapaces de hacer nada vieron como cada shuriken se clavó en la nuca de sus compañeros que cayeron al suelo, rápidamente se giraron hacía el camino donde Crodos corría con su bastón de luz en mano a punto de darles para el pelo.

Se sorprendió al ver caer a Hachiro sobre estos dos dejándolos caos. Sin pararse corria hacía la puerta viendo que desde dentro iban a salir más enemigos. Hachiro se plantó en la trayectoria de Crodos con las manos cruzadas para que esté pusiera un pie. Una conexión rápido hizo que Hachiro lo empujara hacia arriba. En el aire Crodos vio como la luz de las antorchas iluminaban el interior y visualizó a varios enemigos con arcos.

-¡Mierda!- Al caer del otro lado de la muralla unas flechas fueron a su posición. Con el bastón logro evitar alguna que otra pero dos le rozaron el cuerpo. Una el muslo derecho y otra el hombre izquierdo, el resto fue bloqueado por los protectores o desviados por el bastón clavándose en el suelo.

Hachiro se situó a la misma altura que Crodos segundos después, puesto que la puerta seguía abierta. Ahora se acercaba un grupo de enemigos hacía esa posición donde Crodos y Hachiro esperaban salir bien parados puesto que los arqueros volvían a cargar. En guardia, Crodos visualizó en terreno.

Enfrente de ellos, un templo rectangular con una entrada en su dirección, de la cual salían enemigos sin parar y no se veía bien el interior. Esté tenía dos pisos de los cuales cada uno tenía balcones con cinco o diez  arqueros con sus antorchas. Había cajas enormes entre las murallas y el templo además de unas casas pequeñas, lugar idóneo para ocultarse de los arqueros.

Al mirar a los arqueros visualizó movimiento de otras personas a sus espaldas, en las habitaciones, las sombras bailaban rápidamente.

Crodos y Hachiro esperaban el próximo ataque, si nadie venía en su ayuda intentaría llevar a los diez tigres que iban a por ellos a sus laterales, donde esas grandes cajas dificultaría la tarea de los arqueros aunque el peligro se seguía corriendo.

El ritmo que cogía la escena era cada vez mayor. La toma de decisiones aumentaba el riesgo cada vez y la esperanza aparecía en cada una.

¿Qué estarían haciendo el resto?


Información:

NPCS:

Akihiko — #996699
Miyuki Hyuga — #ff66ff
Hachiro Senju — #990033
Gorou Yotsuki — #cccc00
Apariencia:


Stats:

• Ninjutsu 5 +2 +2 =9
• Taijutsu 2 +2 +1 +2 =7
• Genjutsu 2 = 2
• Velocidad 3 +2 =5
• Resistencia 5 +1= 6
• Fuerza 3 = 3
Stats Especialidad
Stats Entrenamiento+Misiones+Combates
Inventario:

• Baston de luz
• Hilo de alambre
• Shurikens 10-2=8
• Kunais 10
Técnicas:

Restantes: 5
Usadas: 0
Jutsus ocultos restantes: 1
Crodos
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Hushika Kugutsu el Lun Mar 13, 2017 2:23 pm


Murallas del Templo de los Tigres.


Seguir órdenes quizá era lo suyo. Al costear los árboles de salto en salto, apoyando casi una parte minúscula en cada rama de la vegetación, fue visualizando cómo el grupo comenzaba a tomar sus jerarquías. Tres líderes, y el resto. Por supuesto, mucho no le importaba a ella; sabía lo que tenía que hacer. Era diestra para el combate, y eso lo tenía bien claro. Trabajar en equipo… quizá su punto más débil.

Luego de la llegada de Koi, un nuevo individuo, al parecer miembro de la Capital del Fuego, un guardia, las cosas se alivianaron un poco. ¿El país entero estaba en búsqueda de este grupo de personas? No era casualidad que haya aparecido ahí, aunque era raro que ella, estando en aquella ciudad, no se haya enterado por fuentes oficiales, sino por un rumor de taberna. A pesar de esto, nadie prestó mucha atención a lo que sucedía. Sinceramente, a la marionetista poco le importaba quién estuviese junto a ella, o por qué motivos. Tan sólo se encontraba en la búsqueda del poder; el resultado de la misión, a pesar de que quisiera que fuese positivo, le resultaba indiferente.

–Hushika. Un gusto compartir este trabajo con usted. –Era traicionera, y las palabras iban cargadas de aquella ironía que solía usar en ellas. Sin embargo, nunca perdió la cordialidad en estos vocablos dirigidos a Koi, quien acababa de llegar al grupo.


✦ ✦ ✦


Llegaron a un punto en el que la fortaleza comenzó a visualizarse. Gigantescas paredes se alzaban en lo alto del bosque. El templo constaba de tres pisos, y ella los visualizaba a una distancia de ocho metros de altura, desde los árboles, y a catorce de distancia; si no fuese por las antorchas, jamás hubiese visto el lugar. Sin embargo, la cantidad de enemigos que había era imperceptible para ella. Para su suerte, tenían una miembro que parecía sensorial junto con ellos. Delimitó la posición de algunos enemigos, aunque Hushika no pudo escuchar correctamente. Sólo escuchó una órden. Encargarse de cubrir los centinelas dispersos entre las murallas. Al parecer, tarea de limpieza, algo que, desde las cualidades de ataque de la kunoichi, no debía suponer ningún problema.

Observó cómo, antes de que ella pudiese pensar en alguna reacción prudente, el combate ya había dado inicio. La Hyuuga, el muchacho con el pelo bicolor y su otro compatriota de Hinoarashi, sumado al hombre que tomó acciones bélicas en su contra en el primer encuentro, el mimebro de Kakkinoaru’en, se encontraron en medio de un caos frente al pórtico principal, del cuál los Tigres comenzaron a atacarlos.

Poco le importó. Sabía que, para garantizar el éxito en una misión, habría que seguir al pie de la letra las órdenes que le habían sido dadas. Y no sólo ello, sino que, además, confiaba en que su grupo no era negligente, sino que eran shinobis con habilidades más que prudentes para desarrollar un combate sabio. Es por ello que la marionetista no se fijó con su vista en esta parte del campo de batalla, aunque sí observó su derecha. Un muchacho salió disparado detrás de ella, hacia donde los demás se encontraban.

–¿Acaso no se ha dado la órden de diseminar a los enemigos que cubren el perímetro? –Pensaba, mientras miraba al chico de coleta.

Al parecer, lanzó unos ataques a enemigos que se encontraban detrás del grupo que combatía en tierra. Hushika, a todo esto, se movía hacia su derecha. Notó como unos arqueros comenzaron a moverse hacia la entrada, desde la posición oriental de la muralla. Debía impedirlo. Saltó de rama en rama, apoyando cada uno de sus pies en los movimientos. Era rápida, y escurridiza. Saltó hacia tierra; un ataque desde la distancia no era prudente. Se encontró, más bien, sola. No parecía haber guardias allí; estaban concentrados por el ataque frontal que se estaba efectuando a su izquierda. Quizá, por eso, los arqueros, quienes hacían de centinelas, se movilizaban hacia ese lugar.

–Jamás observaron el perímetro. Supusieron que el ataque sólo era hacia el portón principal. Grave error de novato. –Pensaba, mientras movía sus manos.

Una serie de sellos de manos, invisibles para la distancia en la que se encontraban los enemigos, comenzó a darse por parte de la kunoichi. Rata. Liebre. Perro. El chakra comenzó a formarse de una manera fría en el interior de su cuerpo. Comenzó a inhalar una gran cantidad de aire. Su pecho se expandió un poco, debido a los pulmones cargados de esta sustancia. El oxígeno se encontraba ya en su boca, mezclado con la energía elemental que le aportaba la técnica. Soltó el aire, que salió como una ráfaga disparada en cinco perdigones de viento hacia los enemigos que se encontraban en las murallas, yendo al portón principal.

Tres de los perdigones impactaron contra los arqueros. Eran, literalmente, invisibles. Durante el día, el viento lanzado se podría distinguir, mucho más a la distancia de tres metros, donde se encontraba la kunoichi. Durante la noche… las cosas cambiaban mucho. El viento era el elemento más difícil de detectar cuando había oscuridad. Quizá por esto, el resultado del jutsu fue algo mejor que lo esperado. Un impacto en la boca de sus estómagos los dejó, al parecer, arrojados en el suelo. Cayeron desde una distacia de diez metros, y les faltaba el aire por el golpe. El jutsu chocó contra sus cuerpos como un perdigón chocando contra la carne humana. Desde aquella altura… sus vidas estarían acabadas.

Sin embargo, dos de ellos aún continuaron su camino. Por lo que la kunoichi pudo ver, éstos dispararon al chico de coletas, quien ahora estaba volando por los aires juntos con el otro miembro de Kakkinoaru’en. El trabajo en equipo daba sus frutos; la confianza era clave. Sin embargo, no estaban siguiendo el plan.

–Están entrando directamente, saltando las murallas. Hemos sido encargados de diseminar a los centinelas, no entrar a lo loco. –Pensaba, mientras veía cómo el arsenal de flechas era lanzado hacia ellos.

No iba a dejar morir a sus compañeros, los necesitaba para garantizar el éxito de la misión. Una gran iluminación se produjo a su izquierda. Al parecer, alguien había efectuado un jutsu del elemento fuego, lo que dio ventaja a la ninja, quien ahora pudo ver bien la posición de los arqueros que habían esquivado, quizá por fallo de cálculo de la titiretera, su ataque de viento.

Tomó dos kunai con su mano derecha. Su puntería no era mala, y su velocidad mucho menos se quedaba atrás. Los lanzó, cortando el aire con cada centímetro que recorrían. Sin mucho más, cortaron el cuello de los dos centinelas, muertos al instante. Una pequeña victoria. Aunque las flechas habían sido disparadas, y aquel muchacho se encontraba allí, dentro. En medio del caos. Cinco centinelas cazadores enemigos eliminados.

Observó todavía más hacia el oriente. Otra entrada estaba vigilada por más centinelas. No quería alejarse del grupo; debía mantenerse cerca, aunque al margen de ellos. La pregunta surgía. ¿Alguien iba a acompañarla? ¿Al menos alguien había notado la presencia de este nuevo portón? Parecía, a vista de la ninja, mucho menos protegido que el otro. Sin embargo, era prudente; no iba a atacar sin saber la posición de los enemigos y mucho menos, en soledad. Comenzó a emitir chakra desde los dedos de su mano derecha, mientras tranquilizaba su mente,  esperando nuevas órdenes para el ataque. Las anteriores ya habían sido cumplidas.





INFORMACIÓN:

Líneas:
Hay 76 líneas en total. Sumadas a las 218 de la suma de los post anteriores, dan le sumatoria de (294).
Stats, jutsus y equipo:


▲ Stats:
Ninjutsu: 10
Taijutsu: 7
Genjutsu: 7
Velocidad: 10
Resistencia: 10
Fuerza: 10

▲ Equipo:
-Marionetas.
-Venenos.
-Hilos de Alambre (10m).
-Kunais (x10). 2 usadas. (x8).
-Pergamino Mediano (Sellado: Koma).
-Pergamino Mediano (Sellado: Ari y Senshi).
-Bombas de Humo (x2).
-Senbons (x10).
-Cascabeles (x10).
-Pastillas de Sanguíneos (x5).
-Calmantes en Líquidos (x5).
-Pergamino de ADN (x1).
-Jeringas (x10).
-Vendas (x1).

▲ Herbolario:
-Arbórea Hojaplata (x3).
-Regaliz Alpino (x10).


✦ ✦ ✦


-Elemento Viento: Esfera del vacío (風遁・真空玉, Fūton: Shinkūgyoku).
[Progresiva de volumen | Ninjutsu]
Es un jutsu que utiliza la naturaleza de tipo viento en donde el usuario, al realizar los sellos correspondientes, y luego haber inhalado por su boca una gran cantidad de aire puede lanzarlo en forma de balas de viento comprimido juntados con su chakra. Las ventajas de esta técnica es que la velocidad de los ataques y la cantidad de disparos es lo suficiente como para dañar gravemente a su enemigo, además de que su poder de ataque es tan grande que es capaz de perforar la carne con su simple contacto.
Genin: 5 disparos. Su poder será como el de un perdigón al impactar con la carne.

-Jutsu oculto (x1).

Técnicas restantes (6/8)
Hushika Kugutsu
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Aburame Hotaru el Mar Mar 14, 2017 11:22 pm


Había toda una red de mentiras flotando sobre sus cabezas, dispuesta a caerles encima al mínimo descuido. Prácticamente todos los allí presentes ocultaban sus rostros; algunos con máscaras, otros con técnicas y otros con palabras. La sinceridad brillaba por su ausencia en mitad del bosque.

No se preocupe, señorita. Cumplir órdenes es… mi especialidad. — Media sonrisa, cargada de sarcasmo, siguió a sus palabras, frías como el hielo que ahora cubría la mitad del cuerpo de uno de ellos. Algo que no pasó por alto el del Enjambre de parásitos, y que más tarde recordaría para anotar en la pequeña libreta que iba oculta entre sus ropas, junto a sus escasas armas.

El avance se producía con la seguridad que sólo la noche sabía otorgar. La tensión flotaba en el aire, como una cuerda invisible, cerniéndose alrededor de todos y cada uno de los cuellos de los allí presentes. Él intentaba no perder detalle, mantener a todos vigilados y, en especial, a la de ojos perlados; Miyuki podía convertirse en su mayor dolor de cabeza, pero también, sin pretenderlo, podía terminar siendo su mejor baza para sembrar el caos entre ambos grupos.

«Se lo han montado bien. Ese templo no estaba aquí hace unos días, y desde luego no había nadie dentro.» Entre la admiración y el desdén se debatían sus pensamientos. Que una estructura como aquella se le hubiese pasado por alto a él, que llevaba semanas rondando por los bosques igual que un animal salvaje, daba pie a pensar en un poder capaz de superar a todos los enviados del País del Fuego. Por otra parte, las murallas también invitaban a imaginar una situación distinta, un escenario donde los que estaban dentro no pretendían, bajo ningún concepto salir y atacar.

«No permitas que los capturen a todos vivos, Hotaru. Elimina a todos los que puedas sin comprometer tu identidad. Hazlo con cuidado, sin ser visto.» La voz resonaba de nuevo en su cabeza, aprovechando el momento de quietud mientras la Hyuuga analizaba el perímetro. Como siempre, el hechicero de las tierras lejanas se limitaba a darle órdenes. Ponía en marcha a su marioneta, incrustando entre sus pensamientos unas palabras que rondarían, hasta haber cumplido la última de ellas, en el interior de su cráneo. Era una sensación desagradable, de ardor dentro de la cabeza, de la que sólo se libraba cuando había llevado a cabo los encargos. Por eso lo hacía. Y por nada más.

De un momento a otro, la guerra estalló ante sus ojos. El, otrora, tranquilo bosque se convirtió en un improvisado campo de batalla. Los ninjas del fuego se arrojaban, con una mezcla de coraje y estupidez a partes iguales, hacia los enemigos identificados, mientras que por la espalda el más rezagado del grupo evitaba como podía a la muerte con alas que suponían las flechas. Ya era tarde para centrarse en entrar sin hacer mucho ruido, habían llamado la atención del interior y las campanadas, funestas, lo confirmaban a cada tañido que el badajo daba contra las paredes de latón y hierro forjado.
El hijo del Enjambre debía centrarse en no recibir un solo golpe porque, de no evitarlos todos, su disfraz se esfumaría tras una cortina de humo breve y efímera. Las flechas que pasaban a su alrededor, o los gritos de soldados corriendo por debajo de sus pies mientras se mantenía a salvo en las alturas, hacían saltar todas las alarmas de la segunda entidad viva en su interior.
En perfecta sincronía, un pequeño ejército, negro como la noche misma y oculto bajo ese mismo manto, empezó a moverse por las ramas en busca de un nuevo alimento. Bajo el tronco, a punto de subir, un pobre desgraciado los recibía sin darse cuenta, convirtiéndose así en el banquete que merecía el Enjambre. Los gritos se sucedían de nuevo, esta vez más cerca de él, mientras se movía de nuevo a por la marionetista y dejaba tras de sí al infectado, que no tardaría en ver sus reservas mermadas y su capacidad para el combate completamente anulada.

Deberíamos separarnos. Ir tú y yo al interior, ¿no crees? Esa puerta tiene buena pinta. — Llegaba a la posición de la juguetera peliverde con esas palabras arrastrándose entre sus labios, en un susurro más que otra cosa. Su mano diestra se posó en el hombro de su compañera, ya en el suelo, en lo que se suponía un intento de reforzar sus palabras, y que no era más que una treta para dejar salir de los poros de sus manos una pequeña avanzadilla de sus preciadas herramientas de seis patas.
Mientras ella no lo apartase del contacto, Hotaru seguiría liberando más y más insectos, todos ellos con órdenes de dirigirse al cuello de la Kugutsu y distribuirse por su espalda. La quería débil, manejable. Ya había visto en acción ese clan, sabía los problemas que podían darle las marionetas y no quería volver a lidiar con ellas en igualdad de condiciones.


Off:

Apariencia:
Stats:

• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 1
• Genjutsu: 2
• Velocidad: 6
• Resistencia: 9
• Fuerza: 1
Técnicas:

Liberación de insectos x2: No cuenta como técnica, ya que es simplemente liberar a insectos que el Aburame ya posee en su cuerpo. Se pueden realizar hasta 3 liberaciones antes de requerir un espacio de 3 turnos sin realizar ninguna, para crear nuevos insectos.

Jutsu de Transformación (変化の術, Henge no Jutsu):(Mantenida)
Es un jutsu que permite al usuario poder adoptar la apariencia de otra persona, animal u objeto. Este jutsu es considerado uno de los más difíciles entra las técnicas básicas enseñadas en la academia. Para realizar el mismo se debe emitir constantemente chakra manteniendo la imagen a adoptar en la mente. Para esto, el usuario debe interactuar con el medio ambiente. En ninjas de poca experiencia provoca un gran agotamiento mental.
Genin: Podrán mantener la transformación por 3 turnos.

Equipo:

• Kunais (x10)
• Bomba de humo (x2)
Aburame Hotaru
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Akkarin el Miér Mar 15, 2017 10:57 am



Seguir órdenes, ceñirse a un plan base, e ir recalculando sobre la marcha. Esa era la iniciativa que todo shinobi debía tener, o al menos eso era lo que constaba en la mente de la muchacha Yuki.

La situación era idónea para realizar ese pensamiento estratégico y formar una estrategia. Seiichi tomaría el papel de atractor, con su potencia en el ataque llamativo y además, capacidades defensivas en combate. No le hacía extremada gracia tener que exponer de esa manera a un miembro del grupo, pero entendía las virtudes de ese proceder. Ella era más partidaria de haber terminado en una posición de stealth en vez de una tan llamativa.

Shion y ella se encargarían, por otra parte, de ir bajando uno a uno el número de objetivos de su misión. Eran las más óptimas para realizar aquel cometido, por lo visto; no hizo más que asentir, obediente, puesto una posición cercana a los objetivos de su parte facilitaría su viva captura. Era su especialidad, a fin de cuentas. Lo que no sabía era el rango completo de habilidades de Shion, pero no dudaba de su destreza. La confianza que rezumaba no podía venir de humo o fantasmadas por su parte.

Los demás, exceptuando la partida de Seiichi que eran el refuerzo al ataque llamativo, se encargarían de dispersar y cesar cualquier tipo de patrullas o miembros extra, ayudando a un asedio durante la realización de la misión en el interior del templo.

Bien. Hasta ahí de puta madre. Ahora, la realidad después de haber expuesto el idílico plan.

"Pero… ¡qué hacéis, locos!" —los ojos de la Yuki se abrieron en una mezcla de estupor e incredulidad cuando visualizó a uno de los compañeros, el de la coleta, junto a otro de los miembros, literalmente saltar tras la muralla sin un segundo pensamiento.

Los enemigos a la espalda habían sido algo que no habían tenido en cuenta, pero con ese actuar, se habían quedado a pleno tiro de arqueros, defensas superiores desde el templo que ahora mismo parecía un hormiguero en medio de asalto. Las defensas salían hacia la gran brecha de sus defensas, donde Seiichi estaba, pero ahora sabían de otro flanco siendo atacado.

El campo de batalla era de una magnitud que la Yuki no había experimentado previamente, pero solo veía ahora mismo las fallas que se habían cometido por única y exclusivamente, actuar por impulso. Decisiones mal hechas.

"Ciñete a la misión. Son shinobis capaces, técnicamente, y estatégicamente es correcto separarse para el asedio, además de favorecer la infiltración a partir del caos" —la voz en su cabeza fue fría, un matiz que no esperaba tener en medio de aquel lugar. Buscó con la mirada a los miembros que debería tener a la vista, esquivando el aluvión de flechas con los reflejos que podía; al menos había el brillo del metal alertando de su posición.

El chico suicida de la coleta y el otro estaban al frente. Shion la tenía en su rango, apenas muy lejos. Las dos variables que martilleaban en su cabeza estaban aun en el radio del grupo, no tan centrados como el grupo principal. Juntos.

Entrecerró los ojos; ahí estaba la desconfianza, envenenando su criterio poco a poco. No podía permitirse dudar en aquellos instantes, ciñéndose en volver a comprobar el perímetro. La atención en dos flancos; ellas bajo la cobertura de los árboles, aún, solo teniendo que esquivar de vez en cuando flechas desperdigadas preventivas. El jutsu katon realizado en algún punto cercano le permitió visualizar exactamente la situación. Dos arqueros restantes; no había visto la razón de las bajas, pero jugaban a su favor por lo que no las cuestionaría. Sin embargo, la defensa en aquella área estaba empezando a reforzarse, ahora que se notaba el ataque por diferentes flancos.

D-Deberíamos optar por la cobertura e infiltración, o búsqueda de un punto ciego —se dirigió esta vez directamente a Shion, quien parecía dentro de ese caos, quien más oportunidades tendría de mantener la cabeza fría y, como compañera, quien tenía el mismo papel que ella—. Ahora mismo tienen caos. Usémoslo a nuestro favor para mezclarnos y empezar las bajas reales.

Ella no era de atacar sin premeditación, a lo loco, esperando que las bajas fueran correctas. Era consciente de su limitación de chakra, de que tenía un margen corto de técnicas, y la mayoría debían ser usadas con eficiencia, asegurando un éxito. Buscar un punto de apoyo, reflexionar, observar, analizar. Ese era el procedimiento de la joven, que quizá en una pelea estándar le daría las de perder.

Pero esto era trabajo en equipo.

Observó a los guardias que se habían acercado por detrás, interceptados por el coletas. Tomando extremo detalle de sus facciones y vestimenta. Usando la cobertura de los ábroles para huir de las flechas, el sello de concentración hecho antes de que su apariencia cambiase a la del guardia, mimetizando las heridas que tenía y mirando ahora fijamente a la mujer en frente suyo.

Procedimiento de guerra ante heridos severos, retirada preventiva para permitir el eficiente uso de los soldados en batalla y bajas letales —recitó, señalando sus heridas y posteriormente, haciendo un gesto hacia el otro soldado caído. El último gesto fue dirigido hacia las puertas, donde se veía como los soldados que habían recibido heridas reculaban a su interior si eran graves, donde estaba segura había alguien para tratarlas. Era el estándar, al menos, si había shinobis involucrados.

Había roto y agravado su voz lo suficiente para parecer que estaba con dolor, que esperaba dar el pego en medio de todo ese caos. Ya que tenían la situación, lo bueno sería usarla a su favor—. ¿Está dispuesta a intentarlo, Shion-san?



Información:

Miyuki Hyuga | #ff66ff
Informante | #990000
Pensamientos | #ffccff  
Akkarin | #99ccff
Gorou Yotsuki | #cccc00

Apariencia:


Stats:

• Ninjutsu: 4 + 3 + 3 = 10
• Taijutsu: 2 + 1 + 4 = 7
• Genjutsu: 3 + 3 = 6
• Velocidad: 5 + 2 = 7
• Resistencia: 4 + 3 = 7
• Fuerza: 2 + 1 + 4 = 7

Entrenamientos
Misiones/Tramas

Técnicas:

Jutsu de Transformación (変化の術, Henge no Jutsu)
[Progresiva de cantidad| Ninjutsu]

Es un jutsu que permite al usuario poder adoptar la apariencia de otra persona, animal u objeto. Este jutsu es considerado uno de los más difíciles entra las técnicas básicas enseñadas en la academia. Para realizar el mismo se debe emitir constantemente chakra manteniendo la imagen a adoptar en la mente. Para esto, el usuario debe interactuar con el medio ambiente. En ninjas de poca experiencia provoca un gran agotamiento mental.

Genin: Podrán mantener la transformación por 3 turnos.
Chūnin: Podrán mantener la transformación por 6 turnos.
Jōnin: Podrán mantener la transformación por tiempo ilimitado, pero les consumirá chakra constantemente.

Inventario:

Pergamino de almacenamiento:
Kunais x10
Senbons x10
Shurikens x 10
Hilo de alambre (10m)
Sello explosivo x1
Bomba de humo x2
Bomba de luz x1
Éxtasis - 5 dosis.
Makibishi
Vendas
Akkarin
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Azula Uchiha el Vie Mar 17, 2017 1:13 am




T
odo se desbarataba, crédulo aquel quien confiase en ese grupo de guerreros mediocres y en una formación decentemente estratégica. Azula no se movió de su posición, puesto a que, observante de todas las acciones aparentemente inconexas, debía decidir por el mejor camino en medio del desastre. Ojeó el rostro de la Yuki, y no hizo más que suspirar. —No esperaba nada y aun así lograron decepcionarme —comentó, con cierto tono jocoso. Se encogió de hombros, con una actitud sumamente tranquila: era como si aquello no fuera nada, como si bebiera del más fuerte licor y ni su garganta se inmutara, realmente así era; no debía subestimar la situación, pero su vivencia ha ido más allá de la razón, de la propia vida. Retomó la vista al frente y tan pronto los segundos pasaban, ella decidió anclarse en el tiempo y proseguir con sus acciones: Al igual que la Yuki, la Uchiha visualizó el perímetro, determinando lo que estaba pasando con mayor facilidad, envainó su hoja, recostando su espalda contra el grueso árbol para protegerse de los proyectiles que cortaban el aire en busca de objetivos, ciegos por la noche, por las copas de la arboleda.

Compartían un campo visual similar, al menos ella estaba compaginando con la azabache de tal manera que parecían planear lo mismo. El jutsu katon reveló su objetivo en una de las salientes de la gran muralla, a lo alto: Por sus habilidades con el chakra podía intuir que se trataba de un genin y confiaba en esta suposición al salir de su escondite. Antes, pero, de abrir sus carnosos labios, se vio interrumpida su idea con la ajena, quien proponía un modo de actuar más sutil; y desde luego, ese era el sazón que le agregaría a su estrategia –directa como siempre–. Asintió, aceptaba su proposición, aún no apartaba la mirada de la estructura, era como si estudiase exhaustivamente la preparación bélica que tenían los centinelas y los soldados que salían de ella: Algunos bajaban con cuerdas, otros por aberturas momentáneas de puertas; se reintegraban soldados de la periferia al campo central... —El caos siempre es mi mejor aliado —indicó, inconscientemente amagó una sonrisa, macabra, que sólo se asomó para retomar su expresión de seriedad, de concentración.

Las ansias empezaban de surgir por su cuerpo, haciendo que su pulso se incrementase y su chakra se moviese como si quisiese exteriorizarse en destrucción y nada más que destrucción: Energía volátil, combustible de la calamidad. Esperó, parecía como si la otra idease un plan de acción, apegada a su idea, no saldría sin ella, ahora eran la pareja que daría el golpe a la serpiente, uno rápido pero calculado, tomando en cuenta el mayor número de factores posibles. En vez de una mujer, regresó un hombre: Era ella utilizando un jutsu de transformación; astuta, sí, tanto que podía sentir la frialdad escondida bajo esas palabras, su capacidad de internalizar una estrategia de infiltración seguía añadiendo expectativas positivas sobre Akkarin. Intercambiaron miradas y detalló las heridas. —Buen análisis estratégico, Akkarin. Me alegra contar con alguien como tú —terminó por halagar, quien le obedecía efectivamente siempre se llevaba un buen trato por parte de la fémina, y esa no era la excepción—. Procede. Nos encontraremos dentro de la fortaleza. Nuestro fin de captura sigue en pie, asegura la vida de los objetivos —terminó por agregar. El placer del poder, su cuerpo se predispuso al moldeo de chakra en sus extremidades inferiores, asegurando una mayor velocidad. Una última mirada antes de salir de los matorrales, de las hojas verdes que antes servían de cortina, una mirada de seguridad, un granito de confianza depositaba en su manera de trabajar, eso era buena señal.




Como en cámara lenta. La figura salía del bosque, caminando, con total tranquilidad, su paso contoneado, con seguridad abrumadora dejaba ver que no le temía a la situación y avanzaba como la reina que se creía, no era un ego injustificado, todo lo contrario. Cada paso, firme, hacia denotar su esbelto cuerpo; las negras hebras de cabello que enmarcaban los laterales de su rostro se movían con uniformidad, mientras que su miraba se clavaba, ardiente ante la adversidad. Flechas volaban a su alrededor, puntas brillantes ante las estrellas, silbantes ante la oposición del viento. Una viuda negra en sus redes, a gusto; sus manos se desplazaron al mismo tiempo a sus riñoneras sacaron de ellas dos kunais, hojas doradas con una forma elegante, particulares dentro del mundo ninja, no por su potencial como arma, sino por lo adornado de su apariencia. Afilados los orbes de Azula, que se plantaron en la cuerda de un soldado. Puesto el ojo, lanzada el arma de su izquierda. Una puntería nada mal para alguien sin especialización en Kenjutsu, el arrojadizo dio en la cuerda, y tan pronto como se clavó en la pared de piedra la carrera de la mujer comenzó, y su vigorosa velocidad le propinó el impulso necesario para interceptar a ese hombre al caer, tan pronto como sus pies tocaron el suelo, la mano de Azula se plantaba en su frente e impulsaba su cráneo hacia la pared, estampándolo inmediatamente, un grito de dolor y nada más, sólo inconsciencia por parte de su enemigo.

Su diestra clavó la kunai en el muro para ayudarla a escalar, moldeando chakra en sus pies pudo correr verticalmente, con su arma preparada para saborear la sangre de los débiles que osaban hacerle frente. Los hombres arriba, deslumbrados –y al mismo tiempo, atemorizados– por la actitud silenciosa, por esa mirada asesina, terminaron por echarse para atrás como parte de un acto reflejo. Inútil movimiento. Su pie izquierdo pisó la saliente de la muralla, impulsándose hacia arriba, su torso dio un giro hacia su siniestra, mientras que su diestra aprovechaba el empujó para dar una patada en la zona lateral del rostro de su primera víctima, a quien no le dio tiempo de reacción, sólo dolor y desmayo. Los demás se echaron una vez más hacia atrás, la mujer aterrizaba de su ataque con gracia, elegancia, fuerza, como postura amenazadora sin apartar su feminidad. Encuclillada, pronto se abalanzó contra sus objetivos con gran ferocidad con el fuerte impulsos de sus piernas: Su arma bailaba en el eje de su dedo medio, como parte de su cambio de postura; al primero cortó su pierna derecha, haciendo que el mismo gritase de dolor, pero ese fue su último sonido antes de ser penetrada su garganta al mismo tiempo que era tomado como escudo humano ante la puñalada que era planeada por otro individuo, un cuerpo cayó desde la muralla, sólo para anunciar que otro seguiría su paso: dos menos; tuvo que defenderse de un tercero, movimientos ágiles y rápido, choques entre metales, chispas que sacaban a relucir sus espeluznantes ámbares sedientos de desastre, una puñalada profunda, vertical que traspasaba por debajo de su caja torácica, terminando su sufrimiento con pisarle la nuca una vez estuvo retorciéndose de dolor en el suelo.

La azabache, desarmada al dejar ensartada su kunai en el torso de su última víctima, se encaró con el responsable de la bola de fuego. Le observó de pies a cabeza, el viento azotaba con más fuerza allí, lo que ondeaba sus prendas y cabello. El hombre, con su casco, dio un paso al frente, todavía no se acababa de creer lo que había visto, mas no sería razón para apartar su estúpido sentido del humor: —Vale... No atacaré a una mujer desarmada —bufó, como parte de su subestimación. Azula no hizo más que soltar una risa, burlona ante sus palabras, antes de escarbar su mirada entre la rendija de la armadura. —Ugh. No te preocupes, tomaré la tuya cuando no la necesites —y un guiño escapó de su ojo, acompañado de una sonrisa tenue que buscaba inquietarlo, cosa que logró a la perfección. Esa conversa duraría más que el enfrentamiento, donde sus cabezas ante la adrenalina cambiaban la percepción del tiempo.
Arremetió contra él, que no tardó en desenfundar su arma en su contra. Pero ella, a manos desnudas, buscaría herirlo de la manera menos grave posible, aunque eso no procuraba disminuir en dolor. Un tajo, vertical, con la espada a dos manos buscó herir a la ágil combatiente, que esquivó hacia un lado preparando un contraataque lateral utilizando su pierna izquierda, atacaría la parte alta de su muslo, como parte de su certero ataque a través de su armadura. Golpe dado, se abalanzó acortando irremediablemente las distancias: giró y colocó la diestra detrás de su izquierda, sacándolo de balance antes de volver a girar: Su mano derecha se compaginó con la izquierda al tener su espalda frente su pecho femenino, dicha siniestra se empujó la parte trasera de su hombro mientras que la contraria halaba la muñeca de su contrincante. Un crujido y gritos distorsionados por el metal se hicieron escuchar.
Con ayuda de la empuñadura de esa arma golpeó la cabeza de su oponente una vez le quitó el casco. Le amarró y amordazó con las telas ensangrentadas de sus compañeros. Inconsciente y cubierto por los cuerpos muertos de sus compatriotas. Una serie de sellos y su cuerpo mimetizó el del genin desmayado: hombre de negra caballera y de unas facciones rudas. Con su diestra agitó varias veces una antorcha: Era una señal, quedaba por parte del equipo que entendieran el momento, la infiltración estaba a punto de llegar a su punto prominente.




¡Necesito hablar con el jefe, ahora!, esto va de mal en peor —alzó su voz, la disfrazada de hombre. Su siniestra estaba en el hombro contrario, de dicho brazo que mantenía sin mover, era como si tuviera dislocado. Terminó por llamar la atención de los primeros auxilios una vez bajó las escaleras, dejaba a la vista sus dientes apretados, simulando el dolor que debería sentir —¡He dado una orden para que atrapasen a la ninja que me atacó pero nadie hace caso!, planear otra estrategia es vital, ¡necesito ver a los otros ahora! —gritaba, aunque su voz, quebrada por la creíble actuación de la azabache, infundía rabia. Intentó sentarse, y desde allí visualizar a su compañera que tenía el mismo objetivo que ella. Con disimulo, intentaba identificar también a sus futuros objetivos: Pronto, ese lugar se llenaría de sus llamas.


Datos:

NPC's:

Akihiko

"— ¡No nos subestimen, Kakkinoaru'en! —"

Clan: No
Especialidad Kenjutsu
Elemento: ??
Rango: Genin
Feudo: Hinoarashi

Nin: 1 | Gen: 1 | Tai: 10 | Vel: 9 | Fuer: 10 | Res: 6
Akihiko es un joven de honor. Carismático y lleno de energía, busca proteger a sus compañeros con su propia vida. No le importa la rivalidad entre feudos. Es un poco infantil.

No sabe utilizar Ninjutsu. Debido a esto, es un maestro utilizando la Naginata que lleva con él. Posee un poder oculto que sólo ha sido visualizado una vez, que libera una inmensa descarga de chackra en un sólo golpe, siendo el poder de impacto casi tan poderoso como un Jounin experto en Taijutsu. Su fuerza es de 19 en este ataque.




Gorou Yotsuki

"— ¿Qué esperabas de escoria de Hinoarashi? —"

Clan: Yotsuki
Especialidad Kenjutsu
Elemento: Rayo
Rango: Genin
Feudo: Kakkinoaru'en

Nin: 5 | Gen: 1 | Tai: 10 | Vel: 9 | Fuer: 10 | Res: 12
Reconocido por su fuerza e increíble resistencia. Siempre está de mal humor y suele recurrir a la violencia con bastante facilidad. Distante. Odia a Hinoarashi con todo su ser. Es un experto en el combate cuerpo a cuerpo con dos armas. También se destaca por su precisión al arrojar armas.

Un set de ocho cuchillas que son de una hoja de 40 centímetros.





Miyuki Hyuga

"— Sus motivos son legítimos —"

Clan: Hyuga
Especialidad Taijutsu
Elemento: Suiton
Rango: Genin
Feudo: Hinoarashi

Nin: 7 | Gen: 2 | Tai: 10 | Vel: 7 | Fuer: 4 | Res: 10
Se la ve normalmente desanimada y de personalidad enigmática. Es fría. Rara vez abre la boca para comunicarse, sin importar si es con aliados o enemigos. Sus motivaciones en esta misión son un misterio.

Lleva dagas arrojadizas ocultas en la ropa.



Hachiro Senju

"— Llegan tarde. —"

Clan: Senju
Especialidad Ninjutsu - Kenjutsu
Elemento: Fuego
Rango: Genin
Feudo: Kakkinoaru'en

Nin: 10 | Gen: 1 | Tai: 10 | Vel: 9 | Fuer: 10 | Res: 10
Hábil tanto en el Ninjutsu como en el Kenjutsu; algo extremadamente inusual en un Genin. Es considerado ya por sus superiores como un digno guerrero. Es serio y defensor de su feudo antes que cualquier otra cosa. Devoto a la Dama de Fuego, intenta seguir cada paso, copiando incluso partes de su personalidad. Cuerpo a cuerpo, es mediocre sin una espada en la mano.

Lleva una espada de hoja dorada.


Apariencia:
Equipamiento:

》Ninja-tô (1) ◦ Aspecto
》Kunais (9) ◦ Aspecto
》Shurikens (10) ◦ Aspecto
》Senbons (20)
Símbolo feudal Hinoarashi (1)
Stats:

Los usuarios de esta especialidad (todos, sin importar si fue primearía o secundaria) podrán sacrificar puntos de ninjutsu para aumentar su fuerza o su velocidad. Es decir, podrán acumular chakra en sus piernas y, reduciendo su ninjutsu hasta 3 puntos, podrán subir su velocidad hasta 3 puntos. También podrán hacerlo para subir su fuerza. Esta es una habilidad intrínseca del control de chakra de los especialistas de ninjutsu médico, por lo que no contará como una técnica.

〉Ninjutsu: 10 (-2)
〉Taijutsu: 7
〉Genjutsu: 7
〉Velocidad: 10 (+2)
〉Resistencia: 10
〉Fuerza: 10
Técnicas:

Conteo de técnicas
8 disponibles
1 usada
7 restantes
Activa
Jutsu de Transformación (変化の術, Henge no Jutsu)

[Progresiva de cantidad| Ninjutsu]
Es un jutsu que permite al usuario poder adoptar la apariencia de otra persona, animal u objeto. Este jutsu es considerado uno de los más difíciles entra las técnicas básicas enseñadas en la academia. Para realizar el mismo se debe emitir constantemente chakra manteniendo la imagen a adoptar en la mente. Para esto, el usuario debe interactuar con el medio ambiente. En ninjas de poca experiencia provoca un gran agotamiento mental.

1/3

Azula Uchiha
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Seiichi el Lun Mar 20, 2017 1:42 pm


Act III — Son of the Flame




Un ataque singular; preparado con suma anticipación e inquebrantable concentración. Un Genin no era poseedor de un poder devastador; era un hecho básico que todos tenían en cuenta. Sin embargo, latía en muy pocos, esa llama irreal. Que se avivaba en momentos precisos, sirviendo a los individuos pacientes; y también a los que estaban dispuestos a arriesgar su propio bienestar. Seiichi Kaen era una de esas personas, escondido tras su débil presencia y poca comunicación. Sólo usaba esa técnica como último recurso, pues era un poder del cual no tenía control. De no haber sido por la asistencia de Gorou y Akihiko en el campo de batalla, la obtención del chackra necesario le habría sido imposible con tantas interrupciones. Los ojos dispares observaban cuanto podían las acciones de los demás, teniendo en cuenta la infiltración de Crodos y Hachiro al otro lado de la muralla, exponiéndose a grandes peligros. También el combate de Shion con el Genin, del cual no pudo visar el resultado por estar ocupándose de otros asuntos. — Ya está listo. — El aviso del silencioso, llamó la atención de los kenjutsuistas que habían estado cubriéndolo todo ese tiempo. Mientras tanto, más hombres acudían a ese lado de la muralla, aunque la atención fue dispersándose debido a la presencia de Crodos, Hachiro y Shion dentro. — ¡Cuando quieras, Seiichi-san! — Gritó el portador de la Naginata, mientras chocaba su filo con el del enemigo. Las luces; roja y azul respectivamente, se hicieron presentes en cada palma de las manos del bicolor. Leve flexión de rodillas, mientras proporcionaba atención absoluta al portón izquierdo. Algunos Tigres, al ver que se trataba de un importante atento contra sus defensas, se posicionaron frente a él. Terrible error. — Cúbranse los ojos.

Las manos formaron la boca del dragón, en posición horizontal. Una fusión de dos elementos que no deberían poder ser combinados, transformándose de un instantáneo púrpura a un destello anaranjado. — Final Strike… — Desprendieron sus labios, antes de que una luz encandilante burlase por unos instantes a la noche, tornando todo en blanco. Y un estruendo que pudo oírse hasta a trescientos metros de distancia. Ráfaga o destello, no importaba; esa técnica arrasaba con todos los que decidieron interponerse en su línea de fuego, y con ellos también el portón. Combinar la temperatura más alta posible, con la más baja… podía ser atroz. Incluso Seiichi terminó quemándose la punta de los dedos mientras la realizaba, apenas capaz de controlarla. Todos los Tigres menores al rango Genin que se encontraban en medio, posiblemente morirían por las quemaduras. Una gran brecha en la defensa del enemigo, les daba el paso libre al grupo de tres. Seiichi caminó por el medio de los cuerpos, observando cómo uno de ellos seguía moviéndose. Arrebatándole sus sentidos de una patada en la cabeza. — Resistirse es inútil. Mis habilidades están en otro nivel.




Fue fugaz, pero Akihiko logró ver la amplia sonrisa en el rostro de Seiichi. Desencajaba completamente con su comportamiento habitual; pues fue una reacción humana de la cual el bicolor ni siquiera se había dado cuenta. Completa fascinación por los resultados de su técnica final. El castaño se encontraba preocupado por la frialdad de su líder tras haber ocasionado el silencio total en el campo de batalla, y haberse cobrado vidas en el camino. Lo respetaba como líder y seguiría a su lado, aunque lo último lo había angustiado.  Ahora, el trío se dirigía por una de las puertas principales, directo al templo. Las acciones de los demás, lograron darles pase libre por los segundos suficientes.

Por otro lado, la mujer de ojos blancos que vigilaba el entorno desde las alturas, sintió algo que incluso a ella la puso muy nerviosa. Había logrado erizarle la piel, dejándola inmóvil por varios segundos. Un chackra inmenso e inaccesible se encontraba debajo de la estructura. Y nuevas presencias; poderosas, aparecieron en su radar. ”¿Qué… es este chackra? Es peor de lo que imaginábamos. Debo alertarlos, antes de que sigan adelante“, abandonó su posición para iniciar una carrera contra las posibilidades.



. . .




Shion & Seiichi — Mirrors and Leadership



Una infiltrada que había cambiado su andar por completo, abandonando su propia humanidad para ser un tigre más. Los soldados de esta facción que eran de menor rango, no dudaron ni un segundo en atender la petición de su superior herido. La llevaron al interior del templo, el cual aún se encontraba con arqueros alrededor de los tres pisos, disparando sin cesar a los que se encontraban fuera. Era un interior amplio, simplista e iluminado, sin perder tiempo en la estética. Dedicado en el diseño, para que sea resistente tanto por dentro, como por fuera. En el centro del mismo, se encontraba un dojo. Cada lado medía diez metros; con columnas de cuatro en cada vértice –una de ellas tenía una flecha brillante clavada-. Shion era escoltada por dos hombres armados, mientras podía observar a su alrededor las tropas restantes que se preparaban para salir. Eran alrededor de dos docenas. En el centro del dojo, le esperaban dos individuos que destacaban de los demás por sus vestimentas y apariencia. Ambos encapuchados; con la diferencia de que uno llevaba un arco y el otro dos espadas curvas. El arquero le susurró al otro algo al oído, al instante que vio a Shion dar un paso en el dojo. — Entiendo… ¿Hay más utilizando este método? Perfecto. Infórmale a esos dos. Es hora de que tomen partido en este asunto. — El arquero asintió, desapareciendo de la escena en un parpadeo.






Un movimiento de cabeza por parte del encapuchado restante. Los ojos del mismo brillaban con una luz incandescente. — El enmascarado que acaba de partir, es nuestro sensor. Ya no es necesario esconderse. — Era una voz espectral. Los arqueros del primer piso abandonaron su posición, para apuntar al centro del dojo. Las tropas en la planta baja, rodearon los lados, dejando a la intrusa enfrentar su destino.

Los refuerzos. Desde el lado izquierdo, ingresó el grupo de Seiichi Kaen al interior del templo, y este no tardó en comprender la situación en la cual se encontraba. El líder restante no tardó en movilizarse en dirección a su compañera; no tenía razones personales para ayudarla, pero la consideraba valiosa para el éxito de la misión. Tampoco dudaba de su poder. — Déjanos las tropas a nosotros, ¡Allá vamos, Gorou! — El bicolor asintió, en plena carrera con la única intención de enfrentar al hombre que se encontraba en el centro. Notó cómo los soldados enemigos simplemente lo dejaron pasar al dojo; ahora en posición erguida a la izquierda de Shion.

— Perfecto. Mi nombre es Kentaro, y soy el segundo al mando. Estábamos al tanto de tu presencia, Seiichi Kaen… pero no la de ella. — El sujeto desenvainó las dos espadas que llevaba entre las telas de su túnica; estas desprendían un chackra oscuro bastante particular. — Tenemos información sobre los Genin  que fueron elegidos oficialmente para este asedio. Espero que no sean lo suficientemente ingenuos como para creer que no estábamos preparados. — Lentamente, esa energía que se manifestaba en una humareda más negra que la noche misma, iba “formando” dos humanoides. Pero lo más alarmante, era que ninguno de los dos podían sentir su propio chackra. ”Algo anda mal… ¿Está impidiéndome de alguna forma el uso de mi propio chackra?”, una mirada fugaz de reojo a Shion. — Ah… Interesante. Mi técnica especial me permite analizarlos con profundidad y enfrentarlos contra su mayor debilidad. — Las “sombras” adoptaron la forma de cada uno de ellos. Frente Shion, la misma silueta de ojos brillantes con una mano sobre la cadera, y una media sonrisa provocadora que soltaba una risilla pretenciosa. Por otro lado, el bicolor se encontraba también consigo mismo; impostor que adoptaba la misma postura erguida, donde la carencia de rostro era compensada por una mirada fría y engreída. Estos dos “clones” parecían adoptar la misma fuerza, técnica y habilidades. Los dos humanos tenían la desventaja de no poder utilizar chackra. — Nunca pensé que fuesen a ser ustedes mismos. Tendrán que sufrir las consecuencias de su arrogancia y egocentrismo, jóvenes.



. . .




Crodos & Hachiro — Loyalty Test




 Rodeados. Las acciones de los dos Shinobis bajo el manto feudal de Kakkinoaru’en, los llevaron a una situación desesperante. Se encontraban en territorio enemigo, contando únicamente con la presencia del otro. Las flechas eran como gotas de agua en una lluvia que arrastraba la tormenta. No había vuelta atrás; si intentaban cruzar nuevamente la muralla, estarían al descubierto para los arqueros enemigos que se encontraban en la zona. La cobertura de madera vieja que habían tomado no podría mantenerlos a salvo mucho tiempo más, pues cinco lanceros y cinco espadachines se dirigían directo a su posición. En las casetas de los alrededores, se escondían más arqueros, los cuales esperaban el momento justo para acabar con los intrusos.  — Crodos, del clan Nara. — Vociferó el portador de la espada de hoja dorada, entre el sonido constante de las flechas atravesando la madera. — El novato. Eres un Shinobi reciente en las filas de la Dama de Fuego, que ha demostrado interés propio en unirse a nuestra causa. — Hachiro sentía gran respeto por aquellos que seguían a la Dama de Fuego con la misma firmeza que él. Pero sabía la existencia de traidores y espías en su feudo. Al parecer, era lo suficientemente respetado entre los Genin, como para haber conseguido información sobre Crodos. — Pelea junto a mí hasta el final, Crodos. Demuestra tu lealtad en el campo de batalla. — Hablaba con el mismo valor y seriedad de siempre. Un líder nato.

Tras la cadena de sucesos en el flanco izquierdo de la fortaleza enemiga, los arqueros que ferozmente atentaban contra la vida de Crodos y Hachiro, se vieron obligados a dispersarse. El caos rompía la formación enemiga. Por otra parte, a los soldados feudales les esperaba un último reto antes de poder ingresar al templo: Enfrentarse a los diez Tigres más hábiles en el combate con armas. — Es nuestra oportunidad. Cuento contigo, Nara… ¡Por la Dama de Fuego!



. . .




Hushika & Koi vs. The Puppet King & The Archer





Los dos integrantes más enigmáticos del grupo. No compartían las mismos objetivos, ni tenían las mismas intenciones que los demás. Se movían fueran de las murallas, aislados del resto del equipo. Eso no los convertía a ellos en aliados, sino en los miembros más inestables. Fueron testigos del accionar de sus compañeros en más de un flanco; presenciando el caos, la imprudencia y el alarmante aumento de enemigos. Optaron por una opción menos llamativa, que no sería una posibilidad de no ser por el desorden actual en las filas de los Tigres. Hushika no dudaba un segundo en demostrar sus habilidades en combate; siendo ya una Shinobi que había pasado por mucho más que la mayoría de los Genin. Koi continuaba siendo una sombra reservada. De todas las flechas que se encontraban clavadas en la tierra fresca; una se encontraba aislada en el alto muro. Si alguno de los insectos de Hotaru se encontraba sobre esa zona, quizá podría percibir el chackra en la punta de esa flecha. De todos modos, una serie de eventos estaba a punto de ofrecerles el desafío más grande de la misión.

El portón del flanco derecho se abrió ante el Aburame y la titiritera. Los centinelas que esperaban firmes con lanzas en cada extremo de la entrada, no atacaron. Dos figuras que resaltaban entre las demás, aparecieron en la escena. Una de ellas, era el arquero encapuchado que había detectado a Shion dentro del templo. El otro, era un joven de aspecto enfermizo de casi dos metros de altura. Con una cabellera oscura y una melena rubia gastada. El mismo susurro por parte del enigmático enmascarado, llegó al oído del más joven. Acto seguido, dio un salto para quedar sobre lo más alto de la muralla; mientras tomaba una flecha de la alijaba que colgaba en su espalda. El filo adoptaba un pigmento carmesí con su tacto. Al parecer, tenía una técnica sensorial única que se basaba en detectar el chackra de aquellos que entraban en un determinado radio tras su impacto. Fue capaz de ver a través de Koi; conocedor del horroroso joven que se escondía dentro, junto con sus insectos. — Ah… por fin tengo permiso de salir a jugar. — Vociferó el muchacho ojeroso; con una perturbadora sonrisa dibujada en su rostro y la pereza de un infante, a pesar de estar en sus veintes. — No sabes cuánto he esperado este momento, Hushika. — Se dirigió directamente a la mujer de cabellos verdosos, ignorando la existencia del “guardia” de la capital. Remojó su labio superior tras haberlo recorrido con la lengua; mirando fijo a la titiritera con inquietante indecencia. — Soy Nagisa. Fui uno de los tantos mercenarios que prestaron sus servicios en la guerra del Rayo. — Sí, existían ninjas como ella y Shion en el mundo Shinobi. Aquellos que sobrevivieron esa noche eterna y evolucionaron de esa terrible experiencia. Nagisa era el ejemplo viviente de alguien que había salido mucho peor tras el final de La Herida; encontrando su nueva obsesión psicótica. — Todavía recuerdo cómo te enfrentaste cuerpo a cuerpo, a la gran abominación. Pensé… “¡Esta chica está completamente loca!” — Lanzó una carcajada demasiado extensa, tensando el ambiente e incomodando a los presentes. El arquero sensor vigilaba a Koi mientras tanto, siendo capaz de sentir el uso de sus insectos gracias a la flecha clavada en el muro. — Y la idea de sentir tu último respiro, mientras estrujo tu delicado cuello con mis propias manos… Me quitaba el sueño. — La misma sonrisa. Hushika era objeto de una perversión muy peligrosa e insalubre. — Así que empecé a seguirte el rastro, llevándome a aceptar este contrato. Qué va… tendré que cargármelos a ambos. Serás una hermosa adquisición a mi colección de marionetas. — Y mientras terminaba esa oración, tres pergaminos salieron disparados por los aires. Era un marionetista, al igual que la mujer del País del Viento. La gran diferencia entre ellos, era que Nagisa se encontraba en otro nivel.

Las piezas aparecieron en el tablero. Las primeras dos, se encontraban a siete metros de distancia de Hushika y Koi. Dos marionetas que vestían imponentes armaduras y dos metros de alto. — Quizás deba mencionarte que tu pequeño amigo no es de lo más confiable. Oculta algo, pero no diré más… ¿Para qué arruinar la diversión? — Señalaba directamente a Koi, entre una risilla de excitación por comenzar. A la par, el arquero misterioso disparó la primera flecha tomando al Aburame como objetivo. Una declaración de guerra. La tercer marioneta, se encontraba al lado de Nagisa. Estaba compuesta por carne humana en descomposición; atravesada por múltiples estacas de madera con puntas muy filosas. Equipada con un arco de gran tamaño, capaz de disparar esos grandes proyectiles. — Kuro. Shiro. Monsutā. — La telaraña del enfermizo marionetista, ya estaba tendida. A pesar de su estado mental, es un hábil estratega que le gusta llevar total control sobre el campo de batalla. Los dos centinelas presentes, también asistirían. — Damas y caballeros…




…que empiece la función.




. . .




Akkarin & Miyuki — Vendetta: A Battle of Stealth





El sigilo era clave para el éxito de la misión. Al menos, ese era el método más efectivo para los Yuki; quienes se especializan en el asesinato. Entre los curiosos integrantes del disfuncional equipo de Genins, se encontraba una miembro de ese clan. Una que se ligaba a los métodos que había aprendido durante los años, reconociendo tanto sus puntos fuertes como sus propias debilidades. Fue la primera en realizar la serie de sellos correspondiente para transformar su apariencia en la del enemigo. Pasar desapercibida y tener en cuenta hasta la última variable parecía ser su modo de acción. Es un problema cuando se agregan nuevos componentes a la ecuación; esa misión no era más que una bolsa llena de sorpresas desagradables. La cadena de acciones por parte de Shion, dejaron una brecha entre la mujer de cabellos turquesas y la azabache. Una que ojos acechantes sabrían aprovechar tras haber recibido nueva información.

Ella era, sin duda, la más apta para realizar su trabajo sin siquiera llamar la atención. Pero no era la única que se movía entre las sombras. Las flechas del arquero sensorial se encontraban en puntos estratégicos, dentro y fuera de las murallas. A causa de las habilidades del enmascarado, todos ahora se encontraban en medio de una situación grave. Sea enfrentando fantasmas del pasado o demonios internos, todos tenían ahora que dar lo mejor de sí mismos si querían salir con vida. Todos menos Akkarin. Sin importar la dirección que ella tomase tras haber adoptado la apariencia de uno de los Tigres, se había convertido en la presa de un individuo muy particular. Con la velocidad de un parpadeo, una figura no reconocida apareció en el lado izquierdo de la turquesa, anunciándose con una fuerte patada en las costillas de la mujer. Con la intención de desbaratar su camuflaje. — Akkarin Yuki.  — Una voz que se oía distorsionada, pero aun así familiar. Al momento en que ella pudiese recuperarse, podría ver sí se trataba de alguien con el que sí se había enfrentado tiempo atrás. — Les dije que volveríamos a vernos. — Saizen. El mercenario de la armadura oscura; otro experto en el sigilo al igual que la Yuki. — Esperaba tener mi venganza eliminándote junto a tu amigo, pero ya se están encargando de él. — Venganza. El motivo por el cual había estado aceptando más contratos en el País del Fuego, con el fin de dar con alguno de los dos que arruinaron una buena paga y lograron derrotarlo. Teniendo la experiencia de su lado, ahora sabía que la mujer de cabellos turquesas era del clan Yuki por su uso del elemento Hielo. También deducía que el combate cuerpo a cuerpo no era la especialidad de ella; pero sí era la suya. — Tendré que conformarme contigo, esta vez. — Desenvainó dos chisa katanas y realizó una formal reverencia, antes de comenzar a combatir con Akkarin. Beneficiado por la oscuridad de la noche, se movía a gran velocidad, en más de una secuencia, alrededor de su víctima. Podía ser por su rapidez, o tal vez por algún arte ilusorio, pero apenas se le podía ver cuando estaba en movimiento. Esperaba el momento oportuno; asegurándose de que la Yuki no encontrase oportunidad de escapar.




¡Byakugan!



El golpe suave de la mujer de ojos blancos a la inquieta mancha, logró apartar a Saizen de Akkarin, obligándolo a detenerse. El hombre bloqueó el golpe de Miyuki con éxito, ya preparado para retomar su ofensiva. — Akkarin-san, le proveeré toda la asistencia que necesite. Debemos apresurarnos, los demás están en problemas. — Los ojos de la mujer con cadenas se fijaban en el encapuchado de la armadura. — Las eliminaré a las dos, entonces. No habrá una próxima vez… Son ustedes o yo. — A diferencia de la vez pasada, su armadura no emanaba la misma energía de pigmento rojo. Era Saizen en carne y hueso; no se podía esperar otra cosa que su 100% de poder.



OFF:
NPCS:
Akihiko — #996699
Miyuki Hyuga — #ff66ff
Hachiro Senju — #990033
Gorou Yotsuki — #cccc00
Saizen — #660033
Nagisa — #cc9966
Kentaro — #3333ff
(Pueden utilizarlos. Sólo intenten ser fieles a cómo son. Más información abajo)

”Kentaro”:


Especialidad: Ninjutsu
Clan: ¿?
Elemento: ¿?

• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: ¿?
• Genjutsu: 7
• Velocidad: ¿?
• Resistencia: ¿?
• Fuerza: ¿?

Posee una técnica especial que refleja la mayor debilidad de su objetivo y le obliga a enfrentarla. Se desconocen las limitaciones de esta técnica. Por alguna razón, también puede bloquear el chackra de sus enemigos. Es el segundo al mando. Parece ser un individuo muy sabio.
”Arquero”:


Nombre: ¿?
Clan: ¿?
Especialidad: Sensorial / Kenjutsu (A distancia)

Su desempeño en combate cuerpo a cuerpo son desconocidas. Sus habilidades como arquero son excepcionales. Posee una habilidad sensorial única utilizando sus flechas (también potencia la penetración y velocidad de las mismas con chackra).

”Nagisa”:




Nombre: Nagisa
Clan: Kugutsu
Elemento: Doton
Ninjutsu: 12
Genjutsu: ¿?
Resistencia: 10
Fuerza: 8
Velocidad: 7
Taijutsu: 3

Sádico, perverso y psicótico. Actualmente está completamente obsesionado con Hushika. Suele apodarse a sí mismo como el rey de las marionetas. Se desenvuelve muy bien en combate de corto, medio y largo alcance. Perfeccionista con su “arte”.

Marionetas:





Nombre: Shiro — White
Mide dos metros. Marioneta portadora de una gran espada. Guardián del medio campo, suele atacar pero no alejarse demasiado de Nagisa. Es resistente.






Nombre: Kuro — Black
Mide dos metros. Su marioneta cazadora, utilizándola como una armadura viviente diseñada para el Taijutsu. Posee filosas hojas en distintas partes de la misma. Letal a corto alcance.






Nombre: Monsuta — Monster
Marioneta arquera. Siempre cerca de Nagisa, suele aportar al campo de batalla con proyectiles de gran tamaño. Es lenta, pero cumple su función.
”Saizen”:
Apariencia
Se siguen desconociendo las capacidades de Saizen. Es un maestro del sigilo y el asesinato.

Apariencia:






”Técnicas”:

* Nombre: ファイナルストライク — Final Strike
Tipo: Ninjutsu
Sellos: Tres [Dragón — Rata — Dragón]
Rango de alcance: Diez metros.
Diámetro del destello: Un metro.
Descripción: La técnica más poderosa en el rango Genin, y la más peligrosa. La complejidad de esta habilidad es a causa de que el usuario atenta combinar sus dos armas; la roja y la azul. Se requiere de precisión, suma concentración y estar en una superficie firme. Tras haber realizado los tres sellos correspondientes, en cada palma de su mano se presenta una llama de distinto color. Rojo por la izquierda. Azul por la derecha. Luego, formando con ambas manos la boca de un dragón en posición horizontal, los dos ardores hacen contacto, convirtiéndose en un poder altamente inestable. Teniendo al objetivo en la mira, desprende una llamarada anaranjada tan brillante, que puede encandilar a todos los presentes. Tomando las propiedades de los dos tipos de fuego, se convierte en su técnica más devastadora, causando graves daños a alguien de su mismo nivel si el impacto es directo. Mayor sea el Ninjutsu, mayor la potencia y velocidad del destello.
Efectos de Iced Torch [Este es el único caso en que los brazos del usuario deben portar los dos tipos de fuego para otorgar una mejora]: Mayor poder y otorga quemaduras de segundo grado, convirtiéndose en una habilidad aún más destructiva.
Límite: Debe cargarse durante un turno. Puede moverse en ese transcurso, pero no realizar otra técnica que requiera de sellos.

Ventajas: Poder arrasador. Quemaduras de segundo grado.
Desventajas: Puede encandilar a los presentes; usuario incluido. El poder de la técnica es tan insostenible, que el que la realiza sufre quemaduras de primer grado en los dedos. El destello viaja en línea recta. El estruendo de la misma puede oírse hasta a trescientos metros de distancia.


LEER:
Primero que nada, lamento la demora y espero que disfruten el post. Como dije antes de que esta misión iniciase, quería que sea una mini-trama y no más de lo mismo. He visto que ya todos tuvimos nuestra libertad para actuar, así que aprovecho para ponernos en una situación difícil, que podría significar algo para muchos.

Como es el único post en el que haré de narrador "general", es a decisión suya cómo rolear todo esto x)

— Akkarin adquiere a Miyuki como companion (sólo ella puede controlarla, hasta que se reagrupen todos)
— Crodos adquiere a Hachiro como companion (lo mismo de arriba)

Seiichi
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Crodos el Lun Mar 20, 2017 4:56 pm

OST:



El manto de la noche cubría la oleada de actos que surgían en el bosque de la hoja. El templo de los Tigres estaba siendo agitado, sacudido. Desde varios puntos las fuerzas enemigas ejercieron presión a las defensas del templo.

Cubiertos de la lluvia de flechas, Hachiro se dirigió a Crodos. Esté le pedía que compartiera la voluntad de la Dama de Fuego, algo que a Crodos le sonaba a nuevo. Por algo le llamo el novato. Nunca había luchado o vivido por otra persona que no fuera él. Además que le mencionara que era Nara fue chocante. La seguridad de las palabras de su compañero llegaron donde no pensó que llegarían. Lo que notó Crodos en sus palabras fue una petición. Algo hizo que este se quedase bloqueado, pensativo. Pero desde el lado izquierdo una explosión silencio de golpe esa área. Los gritos y choques de acero se disiparon. Eso hizo volver al coletas.

-¿Qué habrá sido eso?- Pensó Crodos que se hallaba cubriéndose de las flechas de los arqueros. Junto con Hachiro intentaron tener bajo control la situación. Estaban solos. De repente la oleada de flechas empezó a mimbar. Desde un resquicio Crodos visualizo la retirada de los arqueros al igual que vislumbro como cinco lanceros y cinco espadachines se acercaban dónde estaban estos.

Se tenían que mover, si se quedaban allí seguro que acabarían viniendo más enemigos, además de que por lo que se escuchaba algunos estaban preparándose en las casetas próximas a la puerta de la cual no vino nadie más de aliado.

Debían actuar. Hachiro tomó la iniciativa. A grito de líder el de ropa roja alzo su espada dorada y avanzó contra los enemigos que se aproximaban.

-Nt…- Entre dientes soltó una queja.

Las pocas antorchas que había por la zona iluminaban partes de la batalla que surgia a continuación, en lo que parecía una plaza entre las casetas del muro y las escaleras que llevaban al tempo, el cual estaba alumbrando y proyectando las sombras sobre las siluetas que bailaban a un ritmo agitado y agresivo.

Hachiro se había lanzado contra los cinco espadachines mientras que Crodos fue contra los lanceros puesto que su arma era casi del mismo rango que las lanzas.

Los espadachines atacaban a corta distancia y sin atreverse a hacerlo al mismo tiempo, con un timing agobiante Hachiro se veía esquivando e intentando dar alguna estocada a alguno de sus adversarios pero estaba siendo rodeado. Formaron un pentágono con esté en medio. Comenzaron a ir entrando uno tras otro mientras que los esquivaba y bloqueaba sus ataques salían y entraban dentro del pentágono.  

-Son duros. Espero que Crodos pueda apañárselas.

Los movimientos de Crodos eran algo más elegantes, rodeado por los lanceros comenzó a bloquear los ataques de estos bastante bien. Agachándose mientras hacía girar su bastón por la espalda, luego se incorporaba girando sobre sí mismo a la vez que desplazaba las lanzas que intentaban apuñalarle, pero el ritmo empezó a aumentar y el muchacho debía adaptarse a él. Estos empezaron a rodearle. Apuntándolo con sus lanzas. Parecía que esperasen algo. Con la respiración controlada Crodos aprovechó para visualizar a su compañero y visualizó que de las casetas empezaba a ver movimiento.

-¡Mierda!-

Una estocada reanudo el combate. Girando sobre sus pies, esquivo la trayectoria de la estocada, a continuación se agacho para esquivar el desplazamiento lateral de esa, mientras que otra estocada iba hacía su tordo agachado saltó levemente hacía adelante en dirección opuesta  a la estocada, cayendo entre las piernas de un lancero Crodos le clavo la punta de su bastón usando el Hagen: Samuraigatana. Dio una voltereta mientras este caía soltando su lanza, la cual Crodos cogió y de nuevo de pie los cuatro lanceros restantes atacaron al muchacho.

Hachiro sorprendido de que no vinieran los lanceros pensó que ya era hora de acabar con esto.

-No dejaré que apaguéis el fuego.-

Cerró los ojos y al abrirlos el ritmo lo empezó a marcar él. Eran cinco y aun así les plantaba cara. En un movimiento se paró en seco haciendo que el que atacaba no tuviera objetivo por un segundo, justo el tiempo para que la hoja dorada le cortara. El vertiguinoso ritmo de los espadachines hizo que Hachiro sacara su mejor versión de sí mismo.

-¡Crodos!-  Gritó y sin mirar de una patada alzó la espada que había dejado el recién muerto espadachín para después de un salto vertical con otra patada lanzar la espada recta hacía la posición de Crodos que al oírlo utilizó su posición para que el proyectil se clavase en la espalda de uno de los lanceros. Sin perder tiempo aprovecho los segundos de desconcierto de los lanceros para lanzarle una lanza a uno de los espadachines por la espalda, pero esté fue alertado por sus compañeros. Se giró y bloqueó la lanzo, pero de repente notó como una punzada le atravesaba el pecho. Hachiro retiró su espada dejando caer el cuerpo.

Parecía que la conexión entre ellos era innata. Después de esas acciones entendierón que no tenían que luchar solos.  Ya solo quedaban tres espadachines y  tres lanceros.  Los movimientos de ambos tenían más libertad con cada muerte. Se notaba que los espadachines era más habilidosos que los lanceros, si hubieran elegido al revés quizás Crodos no hubiera podido contra ellos, pero la distancia de las lanzas le daba el tiempo justo para reaccionar. Poco a poco fueron cayendo los enemigos. Con el Hagen: Samuraigatan Crodos hirió los brazos de los lanceros que facilitó poco a poco que estos cayeran. Hachiro lo tenía bajo control puesto que de cada vez eran menos y sus movimientos marcaban la diferencia. Quedaban dos espadachines y un lancero herido.  

Espalda con espalda los de Kakkionaru’en comprendieron que se acercaba el final. Hachiro miraba a la puerta de la muralla, mientras que Crodos miraba a la entrada con escaleras del templo.

-No entiendo muy bien vuestra causa aún pero espero algún día poder entenderla. Estoy contigo.

Una sonrisa asomo por el rostro de Hachiro. Mientras que la seriedad de Crodos atemorizaba al último lancero que notaba como sus brazos temblorosos no aguantarían un asalto más. Sin más ambos shinobis se abalanzaron contra sus rivales.

Crodos embistió con su bastón y choco con la lanza partiéndola mientras avanzaba hasta clavarse en el pecho del último de los cinco lanceros. Hachiro acabo con los suyos de una manera que Crodos no vio venir. De un salto salto clavo la espada en la cabeza de uno mientras que con su pierna izquierda hundió al otro en el suelo para luego clavarle la dorada hoja en el pecho.

-Debemos movernos.-

Al girarse Hachiro señalo con su dedo gordo hacia atrás. De las casetas salieron diez nuevos enemigos, todos eran archeros. Mientras cargaron sus arcos Hachiro y Crodos comenzarón a correr hacia el interior del templo.

El silencio se hizo presente. Los ojos de Crodos miraron las puntas de flechas que se dirigían a ellos a cámara lenta, mientras que sus oídos oían como estas cortaban el aire. Miró a su compañero que haciendo contacto visual comenzó a negar con la cabeza.

Dejo de avanzar. Crodos se paró enfrente de las flechas y haciendo un intento de recrear lo ocurrido antes del salto de la muralla con el bastón intentó desviar las flechas. Hachiro se giró ya dentro del marco de la puerta. Crodos  bloqueó dos flechas, y una se le clavo en el hombro izquierdo, el resto se clavaron en el suelo a los lados de Crodos. Fue un acto de focalizar la defensa y de salvar al más apto.

Comenzaban a cargar de nuevo pero Crodos y Hachiro entraron dentro del templo cerrando la puerta de madera de roble. Hachiro la cerró antes puesto que el dolor del hombro le dificultó esa acción.

Con varios rasguños y un hombro dañado Crodos estaba contento de haber podido sobrevivir a eso. Pero aún no habían terminado. En la sala que se encontraban estaba iluminada por farolillos colgados de las paredes, había unas escaleras a su izquierda y el techo se prolongaba al tejado, se podían ver los pasillos de los pisos superiores. Estando bajo el supuesto porche interior y apoyados en la puerta Hachiro y Crodos conversarón mientras oían pasos por todos lados.

Hachiro Senju

"— Llegan tarde. —"

Clan: Senju
Especialidad Ninjutsu - Kenjutsu
Elemento: Fuego
Rango: Genin
Feudo: Kakkinoaru'en

Nin: 10 | Gen: 1 | Tai: 10 | Vel: 9 | Fuer: 10 | Res: 10
Hábil tanto en el Ninjutsu como en el Kenjutsu; algo extremadamente inusual en un Genin. Es considerado ya por sus superiores como un digno guerrero. Es serio y defensor de su feudo antes que cualquier otra cosa. Devoto a la Dama de Fuego, intenta seguir cada paso, copiando incluso partes de su personalidad. Cuerpo a cuerpo, es mediocre sin una espada en la mano.

Lleva una espada de hoja dorada.


Información:

NPCS:

Akihiko — #996699
Miyuki Hyuga — #ff66ff
Hachiro Senju — #990033
Gorou Yotsuki — #cccc00
Saizen — #660033
Nagisa — #cc9966
Kentaro — #3333ff
Apariencia:


Stats:

• Ninjutsu 5 +2 +2 =9
• Taijutsu 2 +2 +1 +2 =7
• Genjutsu 2 = 2
• Velocidad 3 +2 =5
• Resistencia 5 +1= 6
• Fuerza 3 = 3
Stats Especialidad
Stats Entrenamiento+Misiones+Combates
Inventario:

• Baston de luz
• Hilo de alambre
• Shurikens 10-2=8
• Kunais 10
Técnicas:

Restantes: 5
Usadas: 0
Jutsus ocultos restantes: 1


Última edición por Crodos el Mar Mar 21, 2017 9:49 am, editado 3 veces
Crodos
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: "The enemy of my enemy, is my friend"

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.