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Lorewalker

Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

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Inquilinos Indeseados

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Inquilinos Indeseados

Mensaje por Kiri el Lun Mar 13, 2017 12:33 am

Misión:
Misión de rango C: Huéspedes Indeseados

Lugar de la misión: País del Fuego
Tipo de misión:
Misión general.
Descripción de la misión: una taberna ha sido invadida por un grupo de bandidos que se ha dispuesto a sacar a la fuerza a los que se encontraban allí, destrozar el interior del lugar y a beberse todo el alcohol que encontraran sin pagar ni un centavo.

Han pasado ya varias semanas desde el acontecimiento, el dueño de la taberna ha decidido que no vale la pena seguir armando a sus vecinos para intentar recuperarla, por lo que ha decidido vendérsela a un aristócrata que le ha tenido el ojo desde hace mucho tiempo atrás. El aristócrata tiene la taberna que quería, pero el título de la misma le es inútil mientras esos matones sigan infestando el lugar.

Frente a su comunidad, él se ha proclamado como quien erradicará a los bandidos de la zona, estando dispuesto a arriesgar la vida de sus propios hombres para lograrlo. La verdad es, que él nunca pondría en peligro a su preciada guardia solo para obtener una taberna sucia y abandonada, por lo que prefirió contratar a mercenarios extranjeros para que hicieran el trabajo sucio por él.

Les ha encomendado a ustedes dos, ninjas de orígenes diferentes, que se encarguen de sacar a los bandidos de la taberna a como dé lugar. Pero les ha recalcado que luego de hacerlo, deberán salir del país lo más pronto posible, ya que su honor y reputación serían manchadas gravemente si los locales descubren que el aristócrata les encomendó a dos extranjeros que hicieran el trabajo que le correspondía a él, por lo que prefiere alegar que sus soldados involucrados decidieron desertar antes que admitir que necesitó la ayuda de extranjeros.

Recompensa de la misión: 1000 ryus.
Extensión mínima de la misión: 70 líneas.

Como siempre, el sol brillaba sobre el verde bosque, aves y otros animales lo mantenían vivo con su cantar, componiendo una sinfonía entre la cual yo caminaba. Sacando la carta de mi estuche, me dispuse a repasar los contenidos de la misma para asegurarme de que estuviera dirigiéndome en la dirección correcta, a cabo de unos minutos, llegué al lugar pautado. –Este debe ser el lugar, bajo el árbol con el kunai clavado-, pensaba mientras veía un kunai con un pedazo de tela roja amarrado en el mismo, el cual se encontraba clavado en el gran árbol debajo del cual se suponía que iba a ocurrir la reunión. Esperé unos segundos debajo de su sombra, mirando alrededor en busca de algún otro individuo que fuera a ser parte de esta. –Aquí arriba-, me dijo un hombre colgado encima del árbol, el mismo descendió de estos y se paró al frente mío. Por cómo me habló, supuse que sabía por qué estaba aquí, así que le dije, -Supongo que eres mi compañero-. –En realidad no lo soy, solo estoy aquí para darle a ustedes dos una pequeña orientación antes de que comiencen con su tarea, por lo que veo tu compañero no ha llegado-, -al parecer no lo ha hecho, pero debería de estar de camino… si es que no se perdió en el bosque-, no conocía a mi compañero ni sus habilidades, aunque suponía que debía ser un shinobi capaz de la misma al ser elegido y contratado, no debía descartar las posibilidades de que algo le pudiera haber sucedido en el camino. Junto al shinobi frente a mí me dispuse a esperar a la llegada de mi compañero, mirando al lado opuesto de donde vine, suponiendo que sería en esa dirección que llegaría el shinobi que, según los dos que me reclutaron, también sería uno extranjero a estas tierras, que al igual que yo sería originario de uno de los países fronterizos, aunque el lugar exacto de donde este vendría me era desconocido.

Finalmente, mi compañero llegó luego de un rato esperándolo, saliendo de entre los arbustos, era un joven de cabellos blancos que parecía llevar una capa negra por ropa. Consigo traía una cara que apestaba a desinterés, pero lo más importante, era que se mostraba como solo eso, un joven de cabellos blancos y ropa negra. Supongo que era ingenuo esperar que los shinobis con los que me fuera a encontrar tuvieran algo que delatara su capacidad o sus habilidades, en vez de mostrarse a sí mismos como personas comunes y corrientes. Al este unírsenos, el shinobi comenzó a hablarnos de la misión, -Muy bien, quiero que me escuchen con atención para que esto no tenga que volverlo a repetir, como ya sabrán, su misión es encargarse de unos bandidos que están infestando la posada de mi señor, no nos interesa si tienen que matarlos, solo nos importa de que dejen de ser un estorbo para que mi señor pueda remodelar la posada y abrir sus puertas nuevamente para seguir con el negocio. Ahora bien, hay algo que deben saber, mi señor me encomendó que les recalcara explícitamente que es de suma importancia que luego de realizar su tarea, salieran del país lo más pronto posible, aunque tampoco es que ustedes vayan a cometer un crimen, es solo que mi señor no puede darse el lujo de usar shinobis extranjeros en esta tarea, por lo que prefiere mantener la implicación de ustedes dos en esta misión en secreto. Así que cuando ustedes acaben con los bandidos, lo primero que deberán hacer es irse del lugar, ustedes saldrán del país y mi señor simplemente dirá que sus soldados decidieron desertar, lo cual no traería tanta vergüenza. Obviamente, para que todo esto resulte es necesario que se mantengan callados por el asunto mientras estén aquí, nada de andar presumiendo por ahí como acabaron con toda una banda de bandidos, para la gente ustedes son simplemente dos viajeros que están pasando por el bosque, y espero que se quede así-. El discurso del hombre fue claro, comprendí lo que quería el aristócrata, que se resolviera su problema, pero sin que nadie supiera como fue resuelto. Eso no lo encontraba mal, de hecho es la forma en que yo haría las cosas en su posición, no importa los medios, solo importa el fin de estos, si la gente quería a los bandidos fuera, entonces no importaba como el aristócrata los sacara, solo importaba que lo hiciera. –Bueno, eso es todo, si siguen esa dirección encontraran la posada fácilmente, simplemente no se desvíen del camino, no está muy lejos de aquí así no tardaran mucho en llegar, los bandidos hasta donde sé no son una gran amenaza para dos ninjas experimentados como ustedes… si es que de verdad tienen experiencia-. Esas fueron las últimas palabras del hombre, el cual al terminar de hablarnos, se subió nuevamente al árbol y rápidamente se perdió entre las ramas del mismo con gran rapidez. –Con que él es un shinobi-, pensaba al ver la rapidez de sus movimientos, luego de que este saliera de nuestras vistas, me dirigí a mi compañero, -Bueno, creo que es tiempo de que nos vayamos, al llegar podremos observar el terreno donde trabajaremos y así idear un plan para proseguir-. Luego de comunicarle esto, procedimos a emprender nuestro camino en la dirección pautada.
Datos:
Stats:
• Ninjutsu: 6
• Taijutsu: 5
• Genjutsu: 10
• Velocidad: 5
• Resistencia: 3
• Fuerza: 2

Armamento:
• Senbons (10)
•Chokuto

Habilidad Pasiva:
Hieta karada (冷えた体, Cuerpo Frío):
Debido a que los Kiri están acostumbrados a los climas fríos y debido a la exposición prolongada a la helada niebla de sus técnicas, su cuerpo se ha adaptado de tal forma de que se maneja mucho mejor bajo la lluvia o a merced de una ventisca helada. Ahora bien, se sentirá incomodo en un lugar calido. Al poseer esta habilidad, se obtendrá una penalización de 2 puntos en velocidad en climas cálidos (países como el del viento, el de la roca, el de la hierba) o a causa del calor ocasionado por técnicas como las del Katón o el Yoton que provoquen un calor continuo y considerable. Tendrá una bonificación de 2 puntos de velocidad en países fríos (países como el de la nieve, el de las olas y el del hierro), en días lluviosos o dentro de la neblina del clan. En tierras templadas, como el país del Fuego, el país de los ríos y otros lugares que no sean desérticos, tropicales, nevados, fríos o tundras, no tendrán ni ventaja ni desventaja, pero aún preferirá días más fríos y nublados.
Kiri
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Re: Inquilinos Indeseados

Mensaje por Kibamaru el Miér Mar 15, 2017 8:20 am

Continuaba caminando por el extenso y verde bosque, mientras avanzaba percibia la cantidad de animales que habitaban aquel medio, desde aves que cataban hasta cosas que se arrastraban por el suelo y hacia sonar uno que otro arbusto. ¨Mejor asi que me hubiese topado con aquel anciando en el camino, si no fuera porque me trajo hubiese tenido que caminar mas.¨ Luego de caminar varios minutos me topa con dos sujetos junto a un arbol con un kunai incrustado del cual colgaba un pedazo de tela roja. - Por fin. - Efectivamente habia ya llegado al lugar, me les acerque y les dije: - Disculpen la tardanza, me perdi en este bosque tan extenso, para la proxima deberia poner señales o algo. - Runiados alli, aparte de mi se encontraban dos sujetos, uno con una playera sin mangas azul, pantalones cortos y cabellos corto y castaño, y el otro era un que vestia una especie de tunica blanca, tenia las manos cubiertas por un bendaje y tenia el pelo corto y blanco. ¨¿Cual sera mi compañero en este trabajo?, supongo que el de cabelllos claros, ya que al igual que yo, no parece de por aqui.'¨ El primer sujeto descrito comenzo a hacer uso de su voz y nops dijo los detalles de la mision, basicamente no habia restrincciones para el trabajo, simplemente alejarlos de alli, evitar que volvieran a hacer de las suyas en el local del arisrocrata, ya sea que les enseñaramos una buena leccion o porque los enviaramos al otro mundo, no importa como. Tambien nos indico la unica condicion que habia en el contrato, una vez acabado el trabajo habia que partir de aquellas tierras cuanto antes para evitar que vincularan al aristocrata que nos contrato con nosotros que eramos los extranjeros haciendo el trabajo sucio. Finalmente luego de explicar todo nos mostro el siguiente camino a tomar, hacia una posada y se marcho, confirmando asi que mi sospecha de que el sujeto de ropa blanca seria mi compañero. - Bien pues vayamos y tratemos de acabar esto lo antes posible. - Respondi ante las palabras de mi nuevo compañero, al parecer parecia un sujeto de pocas palabras, ya que paso directamente al trabajo sin antes presentarse ni nada, o tal vez simplemente creyo que esas pequeñeces no serian necesarias en un trabajo como este, ya que tal vez nos veriamos esa sola vez. Seguimos avanzando - Mi nombre es Noir, es un placer - Simplemente le dije un sobrenombre, no mi nombre real pues tal vez es cierto que esto es solo pasajero y no es necesario decir toda nuestra informacion personal pero mientras estemos trabajando juntos necesitaremos una manera de comunicarnos y algun nombre por el cual uno llame al otro. Al cabo de unos pocos minutos cuando ya se alcanzaba a cer la edifdicacion de la taberna sugeri algo: - ¿Que dices si desde aqui nos acercamos por los arboles para evitar que nos vean los bandidos en caso de que se encientren en ¨casa¨? - Claro que solo era una sugerencia, si el tenia otra idea estaba dispuesta a escucharla.

stats y armas:
▲ Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 1 +3 =4
• Genjutsu!: 1 + 2 =3
• Velocidad: 4 + 1 =5
• Resistencia: 3
• Fuerza: 1 + 3 =4

Armamento
Kunays x10
Sellos bomba x4
Hilos de alambre - varios metros
Kibamaru
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Re: Inquilinos Indeseados

Mensaje por Azula Uchiha el Sáb Mar 18, 2017 2:55 am



L
a puerta de una oficina se abrió, con la luz de la Luna como iluminación sobre la misma: Un escritorio, muebles para los libros, asientos elegantes; una decoración colonial, elegante. Allí estaba un hombre, con guardaespaldas a sus lados. Este pareció percibir una presencia ajena, por lo que con un simple movimiento de manos mandó a salir a sus empleados, quedando en total soledad con la figura que entraba en escena –o que atraía finalmente su atención–. Una mujer, como fantasma, sentada a un lado de la sala, con las piernas cruzadas y una notable capucha sobre su cabeza; ambas manos sobre su regazo, con elegancia y rectitud. Parecía esperar en silencio, mas tan pronto el masculino cerró la puerta, su quijada se levantó sutilmente para que la luz se posara sobre su mirada ámbar enmarcada en una máscara negra, adornada con plata, su rostro no estaba a la vista a excepción de su atrapante mirada, de incógnito casi siempre ameritaba la reina.

Al menos existe un criminal que sabe tomar instrucciones. Gran infiltración —halagó aquel hombre mientras se acercaba a su escritorio, con cierta gracia en su voz, sin apartar la preocupación del encuentro y de lo que pasaría si los descubren. La figura invitada aún mantenía silencio, sin apartar su visión de él, esperando que diera detalles de su trabajo, su atención era pesada, como si se tratara de una araña que inminentemente atacará. —El objetivo, es sencillo: El cerdo de Shuu. El idiota cree que no me he enterado de lo que ha planeado, piensa ser un héroe frente a la comunidad. Es un fracasado —bufó, cruzándose de brazos y respaldándose en su escritorio, con cierta indignación, como si fuera una ofensa grave para él—. Necesito que le mates. Como lo hagas me da igual. Sólo quiero que lo hagas frente a la comunidad. ¿Eres una criminal, no?, acaba con las ratas de su negocio. Que no me vinculen contigo, si lo hacen... Tendrás muchos problemas —amenaza, suficiente motivo para levantar su ceja a modo de decepción, aunque le provocaba gracia esa situación, que tuviera el suficiente valor para amenazarle en esa sala en donde la soledad era el tercer invitado. Respiró hondo la mujer, como si perdiera la paciencia en la tranquilidad—. Te daré tiempo para que salgas de aquí. Ya sabes, esta conversación nunca ha sucedido —concluyó el otro, suspirando como tratando de disipar la tensión que se acumulaba en su cuerpo, en contraste, la silueta receptora de la información se encontraba silenciosa, tranquila, extrañamente serena.
No miró atrás, salió del despacho y cerró la puerta. Queen miró por la ventana, la luz de Luna sobre la tierra y luego, simplemente, desapareció.


Un día después...


La araña se vistió de rojo y se enmascaró de negro. Saltaba cual silueta oscura entre las sombras móviles de los árboles, en armonía con las mismas; y aunque no utilizase prendas negras, estas no influían con su capacidad escurridiza que le dotaban sus conocimientos idóneos en esos gruesos bosques y los aprovechaba sin dudarlos, a la perfección.
Cada salto era más veloz que el anterior hasta que la ubicación –proporcionada por su contratante– empezó a ser visible: Un edificio de dos plantas lleno de bandidos, el bosque circundante era inhóspito o eso parecía hasta que dilucidó un par de siluetas en las adyacencias de la estructura. —Ninjas extranjeros contratados por locales. Qué cobarde es Shuu —musitó para sí misma, fuera de jocosidad, lo que tenía era indignación por las personas débiles que habitaban su país, sus tierras, pero eso, desde luego, cambiaría radicalmente cuando su actuación estelas saliera a relucir y sus colmillos infectasen la tierra con su letal veneno. Sus pies tocaron tierra y su caminar se volvió casual, sin apartar su estilo contoneado, esbelto y sumamente sensual, su llegada no planeaba pasar desapercibida, haría que ambos llevaran su mirada hacia ella y pudieran ser deslumbrados con su picardía. —Bienvenidos a mis tierras, caballeros, ¿son hermosas, verdad? —comentó, con cierta amabilidad: Su capucha ocultaba la mayor parte de su peluca, una que mimetizaba hebras castañas, cortas, lisas, que apenas tocaban sus hombros; una tela roja ocultaba su sonrisa y nariz, seguía de incógnito.
He sido contratada por el aristócrata, y también por deseo propio, hace falta que alguien extermine a esas ratas —solucionó por indicar, mientras se posicionaba en medio de ambos, hombros con hombros. En su cintura bailaba cuando caminaba, su tonfa negra con detalles dorados, la rompehuesos por excelencia. Soltó un ligero suspiro y prosiguió hablando: su voz era distorsionada por la tela delante de sus labios, añadiendo también la suavidad con la que hablaba, diferente a su identidad principal y era importante: Ese chico a su lado había participado con ella en la guerra contra los no-muertos, mas no tenía una expectativa remota con respecto a sus habilidades, por lo que no era de su interés; mas sus motivos en sus tierras sí lo eran, muchos extranjeros de visita le daba cierta curiosidad—. ¿Hay algún plan?, puedo sugerir el yo entrar por el segundo piso y sorprenderlos mientras ustedes irrumpen en planta baja, ¿les parece bien?, soy toda oídos —concluyó, sin más, sin apartar la picardía de su voz, su siniestra pasó por el lateral de su curvilínea cadera antes de posarse en su cintura, a la espera, intercambiando mirada con ambos, permitiendo ver lo poco que dejaba ver.


Datos:

Apariencia:
Equipamiento:

》Tonfa (1)
》Kunais (10)
》Shurikens (10)
》Senbons (20)
Stats:

〉Ninjutsu: 10
〉Taijutsu: 7
〉Genjutsu: 7
〉Velocidad: 10
〉Resistencia: 10
〉Fuerza: 10
Técnicas:

Conteo de técnicas
8 disponibles
0 usada
8 restantes
Azula Uchiha
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Re: Inquilinos Indeseados

Mensaje por Kiri el Dom Mar 19, 2017 10:01 pm

Ya me encontraba junto a mi compañero asignado, pensando en el curioso comentario que hiso excusando su tardanza –con qué si se perdió en el bosque… je, vaya compañero que me tocó-, me parecía algo jocoso el hecho de que este shinobi supuestamente experimentado se hubiera perdido en este bosque, aunque debía admitir que su extensión era algo tediosa de cruzar. Luego de que este confirmara que recibió mi mensaje expresándome sus deseos por acabar esto rápido, emprendimos nuestro camino. Nos movíamos a paso lento, pasando entre arbustos frondosos para luego seguir las huellas de un camino difuso por el verde del suelo silvestre. Mientras caminábamos el shinobi de negro se presentó cordialmente, -Noir- repasaba su nombre en mi cabeza antes de revelarle el mío, –me llamo Kiri, igualmente es un placer- procuraba mantenerme cordial, si quería que lográramos hacer un buen trabajo debíamos de por lo menos mantener las apariencias de respeto, no quería que surgiera ningún conflicto entre los dos en medio de la batalla. Aunque no conocía sus capacidades, el hecho de que lo llamaran y de que llegara hasta aquí desde otro país suponía que debía ser capaz de hacer algo útil, incluso si se dejó perder en el bosque… No tenía por qué darle más información sobre mi en ese momento, al final solo estábamos juntos a causa de la misión y sin duda cada uno iría por su lado al final de la misma, por lo que me limité a solo decirle mi nombre.

Fue curiosa su propuesta, irnos por los arboles no era una mala idea, probablemente los nativos sin ley contra quienes nos íbamos a enfrentar conocían el bosque mejor que nosotros, por lo que no deberíamos darle la ventaja de llegar caminando a su guarida, debíamos llegar sin que estos nos vieran para así poder analizar el campo de batalla escondido entre las ramas de los arboles antes de comenzar el ataque. –Me parece buena idea- le dije, antes de que nos dispusiéramos a escalar los arboles cercanos y transportarnos sigilosamente por encima de ellos. Al llegar a estar cerca de la posada bajamos nuevamente al suelo para ocultarnos detrás de unos arbustos, fuera de los posibles campos de visión de nuestras futuras víctimas. –Una posada de dos pisos… es algo grande, si es verdad que está repleta de bandidos entonces tenemos mucho trabajo que hacer- le decía a mi compañero en voz baja mientras mirábamos la desgastada y desordenada guarida de los bandidos. Teníamos que idear un plan que nos permitiera acabar con nuestros enemigos rápidamente y sin salir heridos, lo cual por lo que veía no sería tarea fácil.

Desde nuestra derecha, una figura se acercaba mientras emulaba una voz femenina, movido por un acto instintivo, mi mano rápidamente se encontró con mi espada aún envainada, justo antes de que mi mirada se dirigiera sutilmente a nuestro flanco derecho, de donde venía la voz. Con mi mano derecha aun sujetando mi chokuto, giré hacia la desconocida fémina quien se dirigía hacia nosotros. La misma vestía de rojo, andaba encapuchada y enmascarada, ocultando su rostro bajo una máscara negra y una tela roja, por sus palabras esta era nativa de estos bosques, y no solo eso, se presentaba como una aliada en nuestra misión. –No tiene sentido, se supone que él solo contrataría extranjeros- pensaba mientras la misteriosa mujer de la capucha roja se presentaba, acercándose a nosotros hasta llegar a estar hombro con hombros en medio de mi compañero y yo. El misterio que emanaba su presencia era acompañado por lo suave y confiada que era su voz, no estaba seguro de cómo actuar, pero antes de que siquiera lograra pensar en una respuesta, esta continuó hablando. Propuso un curso de acción, ella se encargaría de los bandidos del segundo nivel mientras nosotros dos nos encargaríamos del primer nivel, -debe subestimarnos si cree que es necesario que los dos nos encarguemos del primer nivel mientras ella sola puede con el segundo… eso, o de verdad hay que temerle a sus habilidades…-, si la mujer misteriosa estaba tan segura de que podría lidiar sola con uno de los pisos del edificio, eso quería decir que la misma no era alguien a quien tomar a la ligera, lo cual me preocupaba. No la conocía y para colmo se integró en el último minuto, al parecer era nativa de este país por lo que podría estar mintiendo sobre eso de ser contratada por el aristócrata, aunque la misma por su atuendo podría ser una agente local que él mismo decidió contratar y por eso ella esconde su rostro bajo esas vestiduras. Probablemente era eso debido a la determinación que mostraba por acabar con los bandidos, de todos modos, lo peor que pudiera pasar era que la misma no lograra derrotar a los bandidos del segundo piso ella sola como argumentaba, y eso no me afectaría ni a mi ni a nuestras posibilidades de terminar la misión, lo cual era lo que me importaba. Terminar el trabajo sin importar como era el dicho con qué me regía, por lo que no me resistí ante la idea de la misteriosa encapuchada. –Me parece bien, si te sientes capaz de encargarte del segundo piso tu sola, entonces ve por ello, nosotros dos nos ocuparemos de la planta baja. Por cierto, bienvenido a bordo-. Palabras para nada conflictivas, aceptantes de su integración a la misión, elaboradas para que la misma pudiera seguir su curso sin problemas. Si la fémina lograba derrotar a tantos enemigos con solo su elegante tonfa que esta llevaba, definitivamente sería alguien a quien temer o tal vez alguien a quien apreciar, todo dependería de si salía viva y de qué lado realmente la misma se mostraría al terminar este trabajo.

Esperaría que ella partiera y hiciera lo que sea que la misma tuviera planeado, para luego en privado hablar con mi compañero sobre lo que haremos para acabar con los criminales de la planta baja. -Dime, ¿has escuchado de los Genjutsus? Porque puedo lograr meter a los bandidos en una ilusión que nos permita mantenerlos distraídos mientras acabamos con ellos uno por uno-. Le comentaba a mi compañero, lo mejor sería efectuar un ataque coordinado, de esa forma podríamos usar nuestras habilidades al máximo. –Solo hay que hacer que los mismos salgan de su guarida, lo cual no será difícil, de forma que podamos acabar con ellos. Yo los entraré en mi ilusión mientras tu te aprovecharas de que estos estarán distraídos, y podrás acabarlos como gustes, ¿te parece?-. Intentaba plantear un plan que funcionara y que no limitara las habilidades que mi compañero pudiera poseer, si todo salía bien terminaríamos con los sucios bandidos en un instante, obteniendo una victoria sin que ninguno saliera herido, solo esperaba la luz verde de parte de mi compañero para así poder actuar contra nuestros enemigos.
Datos:
Stats:
• Ninjutsu: 6
• Taijutsu: 5
• Genjutsu: 10
• Velocidad: 5
• Resistencia: 3
• Fuerza: 2

Armamento:
• Senbons (10)
•Chokuto

Habilidad Pasiva:
Hieta karada (冷えた体, Cuerpo Frío):
Debido a que los Kiri están acostumbrados a los climas fríos y debido a la exposición prolongada a la helada niebla de sus técnicas, su cuerpo se ha adaptado de tal forma de que se maneja mucho mejor bajo la lluvia o a merced de una ventisca helada. Ahora bien, se sentirá incomodo en un lugar calido. Al poseer esta habilidad, se obtendrá una penalización de 2 puntos en velocidad en climas cálidos (países como el del viento, el de la roca, el de la hierba) o a causa del calor ocasionado por técnicas como las del Katón o el Yoton que provoquen un calor continuo y considerable. Tendrá una bonificación de 2 puntos de velocidad en países fríos (países como el de la nieve, el de las olas y el del hierro), en días lluviosos o dentro de la neblina del clan. En tierras templadas, como el país del Fuego, el país de los ríos y otros lugares que no sean desérticos, tropicales, nevados, fríos o tundras, no tendrán ni ventaja ni desventaja, pero aún preferirá días más fríos y nublados.

Técnicas:
Técnicas Restantes 6/6
Kiri
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Re: Inquilinos Indeseados

Mensaje por Kibamaru el Lun Mar 27, 2017 2:27 am

Bien, teníamos el objetivo fijado, un edificio en mal estado con dos niveles y repleto de bandidos, con el visto bueno de mi compañero, el cual me había dicho que respondía al nombre de Kiri pasaríamos a observar desde los arboles y plantear un plan de ataque, acción que fue interrumpida por la intervención de una tercera persona, una fémina, de ropajes rojos, capucha del mismo color y mascara negra que mantenía en misterio la parte superior de su rostro, mientras que la otra parte era complementada por un pequeño manto rojo que cubría desde su nariz hasta abajo, la fémina se iba acercando mientras nos daba la bienvenida a sus tierras hasta tal punto de quedar entre medio de nosotros. - Muy buenas señorita, gracias por la bienvenida pero… Hay algo que no me termina de encajar… Tengo entendido según el comunicado que me llego y la información que se me había facilitado que para este trabajo solo seriamos contratados dos personas que seriamos yo y el joven alvino aca presente, creo que de haber algún cambio a ultima hora el joven que vimos hace unos minutos nos lo hubiera informado, ademas de que también se nos dijo que el aristócrata que acudió a nosotros solo utiliza contratistas extranjeros. Disculpe mi desconfianza pero ¿podría explicarme usted como se entero?, ¿O es usted una especie de supervisora? -

Quedado claro ese asunto, tras escuchar la sugerencia de la femina oriunda del pais del fuego y luego la aprobacion que le habia dado mi compañero pues yo tambien acepte, solo se le ha añadido un elemento mas, uno poderoso al parecer y que puede ser beneficioso para la realizacion exitosa del trabajo. - Por mi esta bien si estas segura de ir tu sola, cualquier cosa, si algo sale de control, haz algo para informarnos e irte a ayudar. - La joven enmascarada emprendería el allanamiento forzoso en el segundo nivel mientras que mi compañero Kiri, el alvino y yo lo realizaríamos en el primer nivel. Decidido ya, la chica inmediatamente partió a realizar su parte del trato, mi compañero me comento el plan que se le ocurrió para ponernos en acción, a lo cual respondí: - Si he escuchado hablar de los genjutsus, los he visto en acción también, que puedas usarlos es algo que sera muy conveniente para este trabajo, yo por otra parte soy usuario de ninjutsu, creo que dependiendo de las circunstancias y condiciones que se presenten allí adentro puedo usarlo para acabarlos.  -  ¨Uno mas que utiliza las ilusiones a su favor, seria tedioso si tuviera que enfrentarme a él, espero que esto nunca llegue a darse.¨ - Bien, si que no sera difícil sacarlos de su guarida, se te ocurre alguna idea de como hacerlo. Una vez tuve una situación parecida en otro trabajo y para sacarlos derribamos su entrada con una roca, tal vez aquí no tengamos el factor roca pero tal vez con alguna explosión quizás. ¿Que opinas tu? - Finalice con eso, quería escuchar que otra cosa tendría mi compañero en mente. En caso de que estuviera de acuerdo con lo que le dije simplemente pasaríamos a la acción o utilizaríamos alguna alternativa que a el se le ocurra. - Dime tu que crees, ¿Podemos confiar en ella? - Preguntaba a mi compañero sobre que le parecía el hecho de que alguien nuevo e inesperado se integrara a la misión.

stats y armas:
▲ Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 1 +3 =4
• Genjutsu!: 1 + 2 =3
• Velocidad: 4 + 1 =5
• Resistencia: 3
• Fuerza: 1 + 3 =4

Armamento
Kunays x10
Sellos bomba x4
Hilos de alambre - varios metros
Kibamaru
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Re: Inquilinos Indeseados

Mensaje por Azula Uchiha el Dom Abr 02, 2017 12:02 am



D
esconfianza, eso podía notar de ellos y era lo que de buenas a primeras buscaba. La manera en la que su propia psicología actuaba era poco convencional, pero desde luego, efectiva: Convencer a los suspicaces era una tarea dura, pero una vez cayeran en sus redes, sería aún más difícil ver la realidad, todo parecía ser nudos de una gran red, de un plan preparado. Dio un paso adelante para, posteriormente, ejecutar una media vuelta con delicadeza, sin ningún apuro de por medio, encarándolos sin ningún miedo ni señal que marcara el engaño, mas que sólo confianza y cierta prepotencia. —Cuento con ello —agregó, refiriéndose en que era necesaria la ofensiva efectiva en planta baja, eliminarlos para la posterior huida, sencillo y sin mayores dificultades: O así lo veía ella, que ya había probado problemáticas exponencialmente mayores—. Gracias, cuánta calidez —dijo agradada, sonriendo halagada por la atención que recibía mientras se arreglaba las hebras rebeldes de la castaña peluca, gran parte oculta bajo su vestidura.
Su atención fue atrapada por la palabrería del anterior conocido, quien había combatido en la guerra de los no-muertos: hombre de cabellos blancos, al son de su tez blanquecina, contrastante con sus oscuras ropas, sus cejas apenas se movieron, ocultas bajo la máscara que enmarcaba sus punzantes ojos ámbar. Acercó su dedo índice, perteneciente a su mano diestra, para acariciar apenas la barbilla de éste—. Eres perspicaz, me gusta —su tono de voz se tornó más suave mientras su vista devoraba a la de tonalidades moradas. Al instante siguiente volvió a su posición inicial, terminando por darle la espalda a ambos, dispuesta a retirarse, empero, antes daría su explicación final, escuetamente, claro está—. Digamos que soy el plan B. Por algo es la máscara, ¿no crees? —jocosidad, como siempre; fuera de querer ofender, simplemente adornaba aún más su mentira, la cual no estaba tejida para durar mucho más que el tiempo suficiente para acercarse al aristócrata y completar su misión; realmente, una vez acabasen con los bandidos, los extranjeros no tendrían más que hacer en sus tierras, por lo que resultar ser un obstáculo sólo quedaban en la estúpida decisión de proteger a Shuu—. Os veré al terminar. No necesitamos prisioneros, que ninguno salga del lugar —terminó por sentenciar como último cabo suelto, con ambos brazos acomodó su capa para iniciar su carrera hacia el lugar. Como un celaje fantasmal desapareció frente a ellos, sólo se veía su figura saltando de rama en rama hasta ser tapada por los frondosos árboles verdosos.




Rauda como el viento, Queen terminó por aterrizar silenciosamente encima del techo del establecimiento invadido. Rápidamente sacó una de sus kunais al mismo tiempo que se dejaba caer por encima del saliente que quedaba como pie de la ventana perteneciente al segundo piso. Con la punta de su arma fue quitado el seguro, dejando entrar a la mujer que pondría fin a todo aquel que se hallara en el camino. La habitación parecía ser el despacho del jefe, un lugar con un gran escritorio, unos muebles y varias mesas con libros, todo estaba sucio, polvoroso, con multitud de basura como botellas de licor, entre otras. La enmascarada no hizo más que pasar sus dedos por la mesa, palpando el polvo sobre ella. Escuchó a alguien acercarse a la habitación, por lo que tomó asiento encima de la mesa, con la kunai en su diestra, cruzada de piernas y con total normalidad, como si fuera eso parte de su rutina. Posó su mirada sobre la puerta, mientras le daba vueltas al pedazo de metal perfectamente afilado con su dedo índice. Su primera víctima se acercaba a los colmillos de la araña.
La puerta se abrió y lo primero que vio el hombre, masculino sin prenda superior y con mal aspecto –y mal olor–, fue una mujer de curvas despampanantes que se sentaba sobre el escritorio con irrevocable sensualidad. Aun así, su apariencia seguía siendo peligrosa, era una intrusa al fin y al cabo. Sorprendido, el hombre abrió la boca y dudó en colocar la mano sobre su katana, hasta que por fin soltó algo: —¡¿Quién coño eres y qué haces aquí?! —alterado, subió la voz. Quizás los demás del segundo piso habían escuchado; era lo de menos, a todos les esperaría la muerte, o eso planeaba la mujer. —Lamento llegar de improvisto y no utilizar la puerta. Quería ser una sorpresa, y he logrado mi cometido... Al menos contigo —voz con cierta ternura, agudizada y suavizada, específicamente hecha para satisfacer los oídos masculinos. El otro se le quedó viendo, sin palabra alguna, pero sus acciones –impulsadas por los nervios– fueron las últimas. Dio un paso al frente y fue suficiente para el incentivo de la fémina, quien dejó girar la kunai en el aire para, posteriormente, sostener la punta de la misma con sus dedos y lanzarla, perfectamente entre ceja y ceja del sorprendido: No hubo tiempo de reacción suficiente para el débil hombre, que sólo cayó luego de flaquear sus pies, siendo su trasero su amortiguador. Queen se levantó, caminando con tranquilidad, viendo cómo el hombre –por el daño cerebral– se quedaba en estado catatónico, viendo a la nada, balbuceando—. Shhh. Te daré descanso —terminó por hundir su arma más profundo, dejándolo en el suelo, mientras que el charco de sangre se filtraba entre los tablones de madera.

La salida de la oficina llevaba a un pasillo largo con distintas puertas. Los pasos de Queen eran silenciosamente elegantes, echando un vistazo conforme pasaba por las puertas abiertas, y abriendo las que no. De una de ellas salió un bandido, interponiéndose entre la fémina y la sala final. Éste sí no dudó en lanzarle un puñetazo a la otra, golpe inútil que fue a parar en el vacío al ser esquivado; el contraataque fue rápido, y desde luego, efectivo: Su cuerpo se predispuso al flujo de chakra violento que requería direccionarlo y canalizarlo en sus brazos como parte del aumento de fuerza, resultado del control inherente de chakra gracias a su –poco percibida– especialidad. Tomó su brazo, guiando su peso corporal hacia adelante, sacándolo de su centro de gravedad, dejando su rostro descubierto para, finalmente, rematarle con un golpe en la cien, propinado a un movimiento rápido de su hombro derecho que impulsó el codo del mismo lado. Un golpe en seco, que al ser dado en una zona tan sensible y poco dura, ha de llevarse daños letales –no inmediatos, pero graves–.
Una sala grande, posiblemente el lugar para la planeación de todas las operaciones delictivas por tal grupo, grupo que había tomado el establecimiento como centro de operaciones –o esa era la función–. Un lugar inmundo, con suciedad por todos lados, y en sintonía, el mal olor que escapaba por la entrada. —¡Y pensar que este golpe ha sido el mejor de todos! —alzaba la voz el hombre que encabezaba una mesa larga, bebiendo a pico de botella un licor de fuerte olor—Y será el último, de por vida —interrumpió la reunión, completando de manera jovial la frase. La mujer estaba bajo el umbral de la puerta, clavando su irremediablemente fogosa visión sobre el que se lucía como presunto líder de la banda—. Denle la bienvenida que se merece, muchachos —mandó mientras todos se levantaban de pie, con una asquerosa sonrisa en su embriagado rostro.


Datos:

Apariencia:
Equipamiento:

》Tonfa (1)
》Kunais (10)
》Shurikens (10)
》Senbons (20)
Stats:

Los usuarios de esta especialidad (todos, sin importar si fue primearía o secundaria) podrán sacrificar puntos de ninjutsu para aumentar su fuerza o su velocidad. Es decir, podrán acumular chakra en sus piernas y, reduciendo su ninjutsu hasta 3 puntos, podrán subir su velocidad hasta 3 puntos. También podrán hacerlo para subir su fuerza. Esta es una habilidad intrínseca del control de chakra de los especialistas de ninjutsu médico, por lo que no contará como una técnica.

〉Ninjutsu: 10 (-3)
〉Taijutsu: 7
〉Genjutsu: 7
〉Velocidad: 10
〉Resistencia: 10
〉Fuerza: 10 (+3)
Técnicas:

Conteo de técnicas
8 disponibles
0 usada
8 restantes
Off:

Lamento la tardanza :(
Dividiré el ataque en el segundo piso en dos partes, ésta es la primera, para no acabar tan rápido la misión. Aunque tengo algo preparado... Jiji ;3
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Re: Inquilinos Indeseados

Mensaje por Kiri el Sáb Abr 29, 2017 6:00 am

La misteriosa y nueva integrante se manejaba de una forma que me daba extrañas vibras, en otra ocasión tal vez sería más cauteloso, pero al verla de alguna forma me perdía en pleno lugar, el escuchar su voz por alguna razón afectaba, aunque de forma leve, mi concentración, no podía explicarlo, pero eso no importaba, esa no era mi misión. Mi compañero expuso puntos muy razonables en cuento a la llegada de la dama de rojo, un desenvolvimiento con el que se ganó el halago de la mujer, la misma se retiró luego de dar una última explicación de su existencia. –¿El plan B eh?, bueno, no puedo culpar a mi empleador por buscar una garantía para esta operación-, pensaba mientras la dama se retiraba, luego de un momento fue cuando mi plan fue expuesto.

Mi sugerencia fue bien recibida, mi compañero aportó a la misma dándome una idea general de sus habilidades, y contándome sobre una experiencia pasada que se asemejaba a la interrogante que teníamos ahora, el cómo lograríamos hacer que las alimañas salieran de su sucio agujero. -¿Una Roca?-, pensaba, -¿Con que clase de bárbaro habrá andado este hombre que usó una roca para romper una puerta?-. Procedí a discutir con mi aliado sobre el posible curso a tomar, -¿una explosión?, mmm… muy ruidoso, no queremos causarles problemas a nuestra aliada en el segundo piso… ya sé, tengo una idea, me ocuparé de enviar un señuelo para atraer a los bandidos. Yo me ocuparé de hacerlos salir y de darles la sorpresa cuando salgan, luego se te hará más fácil acabar con ellos. –No lo sé… lo peor que puede pasar es que estuviera mintiendo, y de ser así sigue siendo una pelea de dos contra una, y tampoco es que estuviéramos acorralados. Pero es bueno considerar todas las posibilidades. Simplemente no bajes la guardia, asegurémonos de que todo esto acabe pronto-.

Luego de dejar todo claro, procedimos a ejecutar nuestro plan. –Busca donde esconderte, preferiblemente en uno de los flancos del frente de la estructura, espera a que salgan los bandidos, su salida será tu señal, a partir de ahí supongo que sabrás que hacer-. Luego de comunicarme por última vez con mi aliado, me dirigí hacia la posada. Me detuve a 8 metros de ella, procedía a realizar una cadena de sellos, lo que ocasionó que frente a mí se formara una figura idéntica a la de su creador, a simple vista cualquiera pensaría que era yo, pero la realidad que era que solo era una creación a mi imagen y semejanza compuesta por agua. Manteniendo su fachada en alto, recibió un pequeño obsequio de mi parte y procedió a moverse con rapidez, pero intentando mantener el sigilo, hacia la entrada principal del ahora invadido establecimiento. Al llegar frente a la puerta, procedió a tocar con fuerza la misma, causando un ruido adrede, luego del cual se pegó contra la pared de uno de los laterales de la puerta, buscando estar incognito para quien tuviera la desdicha de ser quien la atendiera.

En cuestión de segundos, cuya duración se sintió algo prolongada, finalmente alguien abrió la desgastada puerta de madera. Un individuo de aspecto enclenque fue el autor de dicha acción, un error garrafal, porque como respuesta a su consiguiente pregunta de quien se encontraba afuera, fue saludado con mi clon clavándole un senbon en la frente del mismo, cosa que en pocos segundos lo dejó cayendo estrepitosamente sobre el piso de madera de la posada. Miradas y miradas sobre la victima fueron apareciendo de inmediato de parte de aquellos que con anterioridad se encontraban bebiendo con sus colegas o ocupándose de sus asuntos, una tarde tranquila interrumpida por el inesperado suceso que les había traído el caos del mundo. Todos los ojos se encontraron encima de mi imagen, allí parada, inerte, frente al cadáver de su víctima, algunos no creen que es posible que exista la telepatía, pero tal vez lo pensarían dos veces al ver como en un acto simultaneo ambas partes, tanto el atacante como los testigos de dicho ataque, partieron rápidamente a partieron rápidamente a la carrera. El homicida se alejaba de la posada mientras de la misma salía el grupo de maleantes, furiosos y armados, dispuesto a cobrar con sangre su venganza bien merecida.

Perplejos fue como se quedaron, al ver que no había uno, sino dos personas con el mismo rostro y los mismos ropajes, uno detrás del otro, frente a ellos. Para su desgracia no sería lo único inusual que captarían sus ojos, la sorpresa que les tenía preparada se encargaría de ello. Juntando mis manos como acostumbraba hacer, con una mirada amenazadora pero que ocultaba cierta emoción por lo que se aproximaba, cree lo que se convertiría en la pesadilla de muchos. Numerosos cuerpos comenzaron a surgir del suelo como una sustancia blanca y viscosa que comenzara a cobrar vida, culminando su grotesco proceso de formación en la creación de una imagen semejante a la de su creador. Los mismos salieron formando tal multitud, que sería difícil, sino imposible, ver más allá de las primeras filas de los mismos como el bosque frondoso que rodeaba el lugar, ahora opacado por un bosque de blanco y perturbación. –Que comience la función-, pensaba mientras mi clon se alejaba de mi moviéndose rápidamente al lado contrario de donde se encontraba mi aliado originalmente, esperaba que el mismo se hubiera percatado de lo sucedido con los bandidos y hubiera interpretado correctamente su salida como señal de que su participación debía empezar. Debía admitir que el volver a la acción me traía cierta emoción, aún más la sensación de tener a mis enemigos bajo mi voluntad, sin duda iba a disfrutar el enfrentamiento que con suerte, terminaría en masacre.

Con algunos aterrados y otros con cara de determinación, los bandidos emprendieron su embestida temeraria pero ingenua contra los cuerpos pálidos que se movían frente a ellos con aspecto de muerto viviente. Perturbadas fueron las caras de los supuestos valientes guerreros al ver que sus ataques no causaban el resultado esperado de muerte, si no que ocasionaban una extraña y grotesca reacción sobre mis clones, reacción que consistía en la deformación de la zona atacada por las armas del enemigo antes de reformarse nuevamente como si nada hubiera sucedido. Algunos echaron marcha atrás y se quedaron inertes debido a la confusión y el terror que aquella escena causaba, mientras que otros simplemente se llevaron a si mismos a meterse entre la multitud de seres y comenzar a ondear su espada de forma desorganizada y temperamental, buscando tal vez que su furia evitara su futuro sufrimiento.

7 eran los bandidos, cantidad que significaba poco cuando todos se encontraban perjudicados ante mi Ilusión. Ilusión que ayudaría a mi aliado a cumplir su cometido, mi clon también auxiliaría a mi compañero en su tarea de acabar con los bandidos, haciendo su carga más liviana acabando con algunos por su cuenta. Con senbon en mano, procedería terminar con aquellos que se alejaron del grupo en su ataque de ceguedad temeraria, dando espadazos a diestra y siniestra, le fue difícil percatarse a uno de los maleantes de la emboscada de mi clon el cual solo tuvo que saltarle por la espalda al descuidado hombre para clavarle la aguja metálica en el cuello, terminando rápidamente con su vida. Este se encontraba rodeado de mis clones, por los que sus compañeros probablemente lo que verían sería uno de ellos alzándose entre la multitud de blanco y haciendo que las exclamaciones de batalla del bandido terminen. Luego de esto mi clon procedió a dirigirse a su siguiente víctima, un bandido que aún seguía a la vista de su grupo acabando con los clones que le cubrían su frente, debió ser una inesperada y trágica sorpresa el ver como uno de los clones de la nada salió de entre la multitud y con gran velocidad se lanzó contra él, procediendo a apuñalar una y otra vez contra su persona, causando su caída al suelo, momento profanado por el hecho de que mi clon de agua no pararía de apuñalar su pecho incluso cuando este se encontraba en el suelo, buscando terminar con la vida del criminal y asegurarse de que no hubiera forma de que fallara su tarea como un arma más en esta misión.

Mantendría mi ilusión activa mientras con mis ojos analizaría el área para percatarme de que nuestros flancos no escondiera sorpresas, y, lo más importantes, que mi aliado cumpliera con su parte de la tarea y acabara con los bandidos restantes.
Datos:
Stats:
• Ninjutsu: 6
• Taijutsu: 5
• Genjutsu: 10
• Velocidad: 5
• Resistencia: 3
• Fuerza: 2

Técnicas restantes: 4/6

Armamento:
• Senbons (10)
•Chokuto

Técnicas utilizadas:
Suiton: Mizu Bunshin no Jutsu (水分身の術, Elemento Agua: Técnica del Clon de Agua):
[Progresiva de volumen | Ninjutsu]
Tras una serie de sellos el ninja crea una copia de si mismo hecha con agua. Este clon solo tiene una parte del poder del original y por lo tanto no es muy resistente. Pueden ser creados a partir de una fuente de agua cercana (dentro del rango del shinobi) o bien con chakra Suiton del propio usuario. En caso de ser destruido, éste deja un charco en el lugar. Estas réplicas pueden ejecutar técnicas de la naturaleza Suiton, del nivel del ejecutor (al hacerlo consumen chakra al usuario), pero de no poseer una fuente de agua cercana el clon usará el agua de la que se compone deshaciéndose a sí mismo mientras el jutsu es lanzado. Pueden utilizar armas, pero su fuerza es mínima y su velocidad depende del ninjutsu del usuario. Las armas arrojadizas pequeñas (kunais, shurikens, sembons y similares) los atraviesan sin destruirlos.

Gennin: 1 clon.

Kasumi Juusha no jutsu (Jutsu de los Sirvientes de bruma):
Este Genjutsu no induce a un solo oponente, puesto que tiene efectos en el entorno. Por ello, contrario a los genjutsus visuales, el usuario puede moverse libremente sin ataduras por efectos de ésta ilusión. La misma, consiste en crear un gran número de clones semisólidos, nacidos de un material viscoso, los cuales al ser golpeados se reconstruyen y multiplican. Los clones no pueden realizar ninguna acción más que avanzar hacia el enemigo, pero confunden y desgastan al enemigo. Mientras el usuario se encuentre ejecutando esta técnica, debe permanecer quieto. Podrá, sin embargo, arrojar armas para confundir al enemigo, y que éste piense que los clones lo están atacando. El enemigo, al verse atacado confundirá a los clones de neblina con una técnica física. La reacción esperada sería el atacarlos, y al actuar de tal manera el usuario terminará desgastándose por enfrentarse a enemigos que no sufren daños. Esto le producirá una pérdida gradual de 3 puntos de velocidad. La técnica puede abarcar 10 metros, y durar 3 turnos. Si la víctima consiguiera deshacer el jutsu antes de su culminación, no sufrirá un desgaste. Para interrumpirla se ha de quitar al usuario ejecutor de su quietud, lo cual significa atacarlo.

Habilidad Pasiva:
Hieta karada (冷えた体, Cuerpo Frío):
Debido a que los Kiri están acostumbrados a los climas fríos y debido a la exposición prolongada a la helada niebla de sus técnicas, su cuerpo se ha adaptado de tal forma de que se maneja mucho mejor bajo la lluvia o a merced de una ventisca helada. Ahora bien, se sentirá incomodo en un lugar calido. Al poseer esta habilidad, se obtendrá una penalización de 2 puntos en velocidad en climas cálidos (países como el del viento, el de la roca, el de la hierba) o a causa del calor ocasionado por técnicas como las del Katón o el Yoton que provoquen un calor continuo y considerable. Tendrá una bonificación de 2 puntos de velocidad en países fríos (países como el de la nieve, el de las olas y el del hierro), en días lluviosos o dentro de la neblina del clan. En tierras templadas, como el país del Fuego, el país de los ríos y otros lugares que no sean desérticos, tropicales, nevados, fríos o tundras, no tendrán ni ventaja ni desventaja, pero aún preferirá días más fríos y nublados.

Off-rol:
Sinceramente me disculpo por la excesiva espera.

Aunque terminemos con los bandidos que salieron de la posada en este turno, no tengo problema con decir que luego encontramos más adentro para prolongar el ataque al primer piso.
Kiri
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Re: Inquilinos Indeseados

Mensaje por Kibamaru el Miér Mayo 17, 2017 7:29 pm

- ¿Así que te gusta que duden de ti? - Dije con una sonrisa mientras nuestra nueva aliada caminaba en sentido opuesto. - Es bueno ver la fe que nos tiene quien nos contrató para esto. - Le decía luego de que nos explicara el motivo por el cual se encontraba allí, nuestra compañera se marcho, y el joven de blanco excesivo y yo buscábamos la manera de cómo sacar a los enemigos del edificio. Luego de pensar en ellos y escuchar la soluión de Kiri tomamos cada quien nuestra posición, me dirigí hacia la izquierda del edificio a esperar el momento más oportuno para formar parte del acto.

Mi compañero se dirigió hacia el edificio y se detuvo a cierta distancia, realizo las posiciones de manos correspondientes e hizo aparecer una réplica exacta de si mismo, la copia se movió hacia la entrada del establecimiento tocando la puerta y luego ocultándose, como si se tratase de un niño haciendo una broma al tocar el timbre de una casa, pero para desgracia de los que se encontraban adentro no era una broma, quien salió a ver quién llamaba fue eliminado de una manera rápida por la copia, muriendo debido a la herida causada por el senbon en su frente. Los aliados del recién fallecido salieron casi al instante de ocurrido dicho acto. Al salir quedaron atónitos al ver dos figuras idénticas frente a ellos, ¿gemelos?, esa podría ser tal vez una de las cosas que han de pensar aquellas personas, lamentablemente nunca conocerían la razón. Uno de los Kiri junto sus manos dando paso a la creación en masa de más seres blancos como él, aquí es donde comenzaba yo actuar, salí del escondite donde me encontraba, a un flanco del establecimiento con un kunay en la mano y junto a uno de los Kiri iba eliminando a los enemigos cortándoles la garganta a todos, cosa que fue mas fácil de lo normal gracias a la confusión que le había causado mi compañero y la oportunidad que me había dado para escabullirme con todos los enemigos ya tendidos en el suelo enfoque mi mirada en el Kiri que iba eliminando a los objetivos junto conmigo y al otro que invoco la gran masa de seres blanco con forma idéntica a su creador y asentí con la cabeza, dando señal de que ya había acabado con mi parte hasta ese entonces.


Después de eso nos dirigimos hacia la entrada del edificio mientras me acomodaba el gorro. Una vez adentro, en el bar, no se veían mas que sillas y mesa rotas y tiradas por doquier, un ambiente de porquería, una gran porquería, era un lugar amplio. Algunos pasos más adelante había un tipo tirado con varias botella encima, parecía que había muerto por sobredosis o algo así, no había más luz que la que entraba desde las ventanas y la puerta en esa parte del edificio. Al fondo estaba la barra con una vasta repisa con suficientes licores de todo tipo. - ¿Oye, No podríamos llevarnos una botella como paga extra?- Le exprese a mi compañero mientras nos acercábamos a la barra. a cierta distancia de la barra, sale otro de los alborotadores con una botella en la mano, se da un trago y luego la lanza a un costado, se notaba que estaba borracho, comenzó a decir con la lengua pesada: - Ya verán, tal vez pudieron con los otro debiluchos, pero conmigo no, prepárense para ver la fuerza de un guerrero de verdad, la fuerza de Kirayo!. - Y comenzó a correr hacia nosotros, deje salir un leve suspiro y junte mis manos, y en el momento justo las separe creando un arco eléctrico para electrocutarlo, cosa que resulto ser efectiva, algo que ayudo a que quedara inmovilizado de manera inmediata fue el estar borracho, contra una persona sobria solo le entumecería los músculos. El borracho calló boca arriba frente a nosotros. - Es algo molesto encontrarse con los que hablan mucho, pero es algo cómico porque la mayoría que son de este tipo son los que mas rápido perecen. - Le dije a mi compañero y luego le clave un kunay en la garganta y lo deje ahí, mismo kunay con el que había eliminado a los que se encontraban afuera. Finalmente me acerque a la repisa donde se encontraban los licores y tome la botella que me parecía mas atractiva.

Continuamos hacia una puerta que se encontraba a un costado de la barra, puerta que nos llevó a un almacén donde se encontraban tres hombre más en el fondo. - Ustedes son los que andan ocasionando problemas allá afuera. - Dice uno que estaba marcado por unas cuantas cicatrices en la cara mientras se acercaban en sincronía. - No, no somos nosotros. - Dije con sarcasmo mientras le pasaba la botella a mi compañero que se encontraba a mi lado y luego comencé a hacer una secuencia de posiciones de manos que culmino en la formación del chidori. Dos de los tipos dejaron salir una sonrisa algo picara mientras el otro de la cicatrices luego de una risa algo maniaca dijo: - Dos pueden jugar a ese juego niño. - Y realizo las mismas posiciones de manos que yo y realizo otro chidori. - Bueno eso si que no me lo esperaba. - Dije mientras estábamos ahí cargando nuestro millar de pájaros para ver cuál de los dos saldría victorioso.

Commentario:
Yo los sigo a ustedes en lo que decidan, no tengo problema

stats y armas:
▲ Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 4
• Genjutsu!: 3
• Velocidad: 5
• Resistencia: 3
• Fuerza: 4

Raiton: Jibashi (雷遁・磁場死, Elemento Rayo: Asesinato Electromagnético):
El usuario inicia la técnica juntando sus manos a modo de aplauso. Seguidamente las separa y forma entre ellas un arco eléctrico de alto voltaje con el cual, al mantener contacto físico, puede adormecer los músculos de su rival. Ésta técnica puede afectar a varios enemigos a la vez, tantos como el propio usuario sea capaz de abarcar abriendo sus brazos -como si pretendiese abrazarlos en lugar de freírlos con una descarga eléctrica-. No requiere sellos, pero sí ejecutarse de la manera antes descrita. El aturdimiendo por contacto con el arco eléctrico dura un turno y, aunque no impide totalmente el movimiento, hace que sea difícil moverse durante ese mismo turno, volviendo las acciones lentas y descoordinadas. El impacto reduce en dos puntos la velocidad durante un turno.

Chidori (千鳥, Millar de Pájaros):
[Progresiva de cantidad | Ninjutsu | Progresiva de efecto]
Tras una cadena de sellos el usuario acumula chakra eléctrico en una de sus manos para, posteriormente, lanzarse a por el oponente con la intención de atravesarlo. Ésta técnica tiene grandes ventajas tales como la velocidad y la fuerza de impacto, que le pueden permitir atravesar un torso humano sin problemas. Sin embargo la propia velocidad que se adquiere cuando se intenta impactar con la misma la vuelven difícil de manejar, tanto que el usuario no puede variar su rumbo una vez que ha empezado a correr con el Chidori en una mano. El uso de ésta técnica conlleva un gran desgaste físico y energético, por lo que se limita a una vez al día para los gennin; dos veces al día para los Chūnin; y tres veces al día para los Jōnin y los Sannin.

técnicas diponibles: 4/6

Armamento
Kunays x9
Sellos bomba x4
Hilos de alambre - varios metros
Kibamaru
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Re: Inquilinos Indeseados

Mensaje por Azula Uchiha el Dom Mayo 21, 2017 2:29 am



H
ombres frente a ella y a sus flancos, visualmente rodeada se encontraba, aun así, parecía no existir motivo para borrar la línea que apenas se visualizaba por debajo de la tela que funcionaba como máscara. A ninguno de los enemigos presentes se le había ocurrido lo peligrosa que llegaría a ser, que, con simple sigilo, había logrado eliminar con efectividad aquellos dos primeros hombres que le hicieron frente: La época, subestimaba a las mujeres, fatal error delante a una que parecía ser tan letal como seductora; risas ocasionada por la imagen de una figura incapaz de enfrentarse a ellos. Unos relamieron sus labios, otros tomaron un trago profundo de su perfumada –y nauseabunda– bebida espirituosa. La enmascarada no hizo más que colocar sus manos a los lados de su cadera de manera lenta, posicionándolas rápidamente en las cercanías de las riñoneras que poseían sus armas arrojadizas, listas para probar la sangre de sus observadores.
El primer atrevido, hombre que planeó vagamente ponerle una mano encima a la Reina, su estado de ebriedad quizás no le permitía pensar con claridad, su olor le delataba como alguien sucio, descuidado, como uno más de los criminales en aquella sala. Primero, sus ámbares perforaron su ser como si de cuchillos ardientes, exquisitamente dorados, penetraran sin piedad su mente, rompiendo la intimidad de sus pensamientos y arrebatándole la efímera valentía que una vez sitió frente a la figura sutilmente cincelada, portadora de sus punzantes ojos, de esa capa roja, de esa máscara elegante que enmarcaba sus orbes, que se apoderaban de todo lo que apuntaban. Su puño, directamente a su rostro, perdió fuerza por el simple vistazo anterior, como si hubiera encontrado nada más que vacío en su interior, vacío que fue llenado rápidamente por una voraz sed de muerte y destrucción: Era una sensación indescriptible. El contrincante dudó, y la duda le llevó a la desgracia.
Dado a sus afinados reflejos, la fémina evitó que el puño se acercase más de lo necesario, parándolo utilizando su siniestra con suma facilidad. Sus extremidades presentaban una fortaleza formidable, intimidante, lo suficiente como para que su mano apretara la ajena, haciéndole gritar por la presión que generaba en las coyunturas de sus dedos, justo en sus nudillos; fue súbita, dolorosa, lo suficiente como para llamar la atención de sus futuras víctimas que había tomado la patética decisión de atacar por separado, como para mostrar mayor hombría frente a su persona. Fue una simple distracción su bloqueo, ya que, inminentemente el hierro acarició con rapidez la piel del maloliente hombre, como un celaje frío de la noche más gélida del invierno. Sangre: Había dado justamente en la zona lateral de su cuello, un corte vertical, largo, profundo, que buscaba la muerte lenta del individuo en cuestión. Una arteria fue el blanco preciso de su inclemente corte, desatando una liberación sanguínea abundante, lo suficiente como para que el otro hiciera un charco frente a sus pies, manchando con pequeñas gotas su planteada máscara. Queen sabía que esa era la mejor muestra de respeto, una muerte que le llevó milésimas de segundos, haciendo que sus compañeros se hipnotizaran temporalmente por la sangre que se apoderaba del color maderero del suelo. —¿Quién es el siguiente “valiente”?—voz que infundía pasión por la guerra, seductora hasta el punto que, el contexto, le hacía ver como una persona sumamente enferma. El jefe dio un golpe en seco sobre la mesa, furioso, mas fue su culpa caer en la subestimación de su rojiza contrincante, fue su culpa pensar que sería tan fácil como una simple violación. Scarlet, llena de satisfacción, le regaló un guiño como última muestra de atención. La viuda empezaría la cacería, y esos cinco hombres caerían en sus redes.

Dos de los siguientes planearon una ofensiva. Por lo que podía observar por sus prendas que apenas tapaban sus torsos, era su constitución física, trabajadores del cuerpo. Uno de ellos, un hombre moreno y bien formado, colocó su pie derecho encima de la mesa, utilizándola como impulso para su salto, dicho salto tenía como función ser la fuerza para dar una patada con su izquierda, cuya pierna fue flexionada con rapidez antes de soltar un poderoso golpe. Scarlet apenas tuvo tiempo de bloquear, colocando ambos brazos en forma de equis frente a su rostro, siendo el centro, la unión de ambos brazos, el lugar del golpe, frustrando el blanco planeado. La fuerza de la patada, aunque la especialista en Iryo tenía fuerza, le hizo retroceder, haciendo que sus pies resbalaran por el suelo hasta más atrás del umbral, mas no pudo destrozar su firme posicionamiento.
Su compañero pasó frente a él luego de la primera ofensiva, y como parte de un dúo coordinado, había decidido formar un gancho con la trayectoria de su puño, que buscaría vulnerar la zona abdominal de la enmascarada. Fue su brazo izquierdo que, con cierta rapidez, bloqueó y desvió la trayectoria de la mano contraria, forzando al hombre a retomar una posición más defensiva, que pronto fue rota cuando una patada directamente a su rodilla fue ejecutada por la vestida de rojo; la rótula terminó por ser desencajada, arrancándole de tajo un gruñido de dolor que le obligaría a flexionar la pierna herida. Una segunda patada, a la altura de su quijada, fue soltada por la femenina, la cual fue bloqueada ágilmente por su otro contrincante, notablemente molesto por sus acciones. Dos golpes, uno a cada lado de la cabeza, parecían actuar con mayor frenesí, como si los gritos de su compañero fueran sido chispas en medio de explosivos. Ella se embriagaba con provocar desorden en la cabeza de otros, alimentaban su insaciable ego. Los esquives no se hicieron esperar, utilizando el torso de su mano para desviar los golpes desatados por el moreno, cuya ofensiva le hacía retroceder. Dos pasos más y estaría a mitad del pasillo. —Jodida zorra... —gruñó el hombre, quien dio un saltó para ejecutar un golpe ascendente. Puñetazo que fue esquivado, una vez más por su postura tranquila, quien lo dejó mal posicionado para su siguiente movimiento: La fémina, moldeando chakra sobre sus pies, dio un salto hacia su lado izquierdo, adhiriéndose y saltando a la pared contraria, ganando altura; justo cuando tuvo la cabeza de su objetivo descubierta, saltó una vez más a su lado contrario para dirigir un potente rodillazo en el lateral de su rostro. Certero, que sólo fue el abreboca para su combo final: El hombre, desconcertado y como reflejo de sobreviviencia, se retiró un par de pasos para cuando los pies de su ágil contrincante tocaron el suelo, el mundo le daba vueltas, no pasó mayor tiempo para cuando sus siguientes movimientos dieran en el blanco, puesto a que, cuyos movimientos iban dotados de potencia. Un fuerte golpe entre la nariz y la frente, consecuente a un derribo, posando su mano abierta sobre su rostro, empujándolo hacia atrás y estampando su cráneo violentamente contra el suelo, retumbando la madera, quizás siendo sonido apreciable en el piso inferior.

Sus cuellos fueron desgarrados de tajo, haciendo que se ahogaran en su propia sangre mientras el sonido de su garganta se fundían en quejidos tétricos y enardecidos, la muerte les abrazaba con un rastro rojo a lo largo y ancho de su cuerpo. Scarlet pateó uno de los cuerpos para hacerlo de lado mientras emprendía un caminar exquisito. Sólo veía al jefe detrás de la gran mesa, y las ansias le pudieron: Lanzó el arma letal de sus últimas dos víctimas, empapada de sangre viajó por la sala con gran velocidad, dejando pequeñas gotas a su paso, como huellas de su pecador propósito. Sin embargo, no era más que una distracción, algo que lo haría moverse, para que, la carrera de la fémina, su salto sobre la mesa y su dirección de golpe descendente. Su descuido le costó el descubrimiento de su flanco izquierdo, para cuando le vio venir, un bloqueo forzoso fue lo último que pudo hacer antes de la inesperada aparición de otro hombre: Sí, eran tres, y ella sólo se enfocó en uno.
Dicho golpe la sacó de balance, al estar en el aire, sus puntos de apoyo eran nulos. La estampó contra la pared, pegando su espalda en la misma. Ahora sí estaba furiosa, más de lo que debería. Sólo se detuvo a ver cómo los hombres se cuadraban para seguir la pelea, e iban en serio. Los dos se propusieron defender al jefe, ejecutando un golpe combinado, dispuestos a enterrar sus puños sobre el níveo rostro oculto al mismo tiempo; su capa pronto se ondeó dado al momento que se agachó, empoderándose rápidamente con una fluctuación de chakra usual en su especialidad: Sus músculos pronto recibieron una dosis generosa de su tan poderosa energía, haciendo que estos se endureciesen y prometieran mayor fuerza, mientras que descargaba energía –antes puesta en sus brazos– hacia sus piernas para mejorar la agilidad y velocidad con la que se movía, sí, resultaba un verdadero problema. Su siniestra se armó con tres senbons que clavó en el más bajo de todos, justo en el muslo, de manera horizontal para que impidiera el funcionamiento óptimo del músculo en cuestión, mientras que el otro fue asaltado por un golpe ascendente, dando origen desde la zona inferior de su torso hasta su mandíbula, donde estalló todo su poder de fuerza –gracias a su levantamiento súbito–. Ambos retrocedieron, y más cuando –el herido por las agujas– fue pateado directamente en la boca del estómago, privándolo de oxígeno. No obstante, generó oportunidad para que el más grande apresara, gracias a sus fuertes brazos, la figura esbelta de la fiera atacante. La mantuvo casi inmóvil, forcejeando por soltarse de un agarre conciso. Apretaba cada vez más, el aire escapaba de sus pulmones y las frustraciones incrementaban.



Ojos, ojos se ocultaban por el bosque. Los ninjas no estaban solos, ni los bandidos tampoco. Sólo dos siluetas se remarcaron en la oscuridad, inmensa que se extendía entre los árboles. Al parecer, el asalto al lugar había arruinado una reunión con otros bandidos, porque, como centinelas, desaparecieron en el mismo lugar en donde llegaron. No se les pudo ver con facilidad, ni engañar tampoco por parte de los genjutsus en la zona –no se acercaron lo suficiente–. Quizás era señal que algo superior se acercaba, y que la piedad no estaría en sus planes.



Sólo te falta una buena paliza para que me respetes —alzó la voz el jefe, mientras se posicionaba frente a ella, pasando su asquerosa mano por la suavidad de la tela que cubría su torso. Queen apretaba sus dientes, despreciándolo. Fuera de todo pronóstico, sitió como un golpe en su estómago era dado, sacándole el aire y haciéndole jadear de dolor. Otro golpe fue a parar en su cara, rompiendo su labio. Pero antes que pudiera volver a tocarla, la fémina se inclinó hacia adelante, lo suficiente como para aplicar su peso y tocar el suelo con sus pies –dado que se encontraba suspendida por el agarre–, saltando dentro de lo que podía y echándose para atrás, obligando la inclinación en su opresor: Ambas piernas fueron flexionadas, para luego ser alzadas y alargada justo en el pecho del jefe. Demoledor golpe que lo empujó al otro lado de la sala, posiblemente con varias costillas rotas.
Aprovechó el desequilibrio de su captor para darle un cabezazo en la nariz, aflojando su agarre por el dolor, siendo consecuente de la llave que hizo sobre su brazo izquierdo, pasándolo por su hombro del mismo lado, plantando los pies sobre el suelo y pasando todo su peso hacia su espalda, cayendo como un gran saco de patatas al suelo. Con su ataque de cólera, golpeó sin piedad una única vez en su laringe, provocando una inminente asfixia mecánica. Patéticamente, el segundo, herido en su pierna, intentó ponerse de pie; y dándole una patética cantidad de atención, se pudo apreciar cómo lo tomaba del cuello, lo arrastraba junto a su jefe, el cual se intentaba reincorporar con sus rodillas al suelo. Lo plantó en la pared, apretando su cuello cada vez más, sintiendo cómo poco a poco perdía el conocimiento, dando manotazos a la cara de Queen, la cual no pudo tocar por más que quisiera. Tronó y cayó muerto a los pies de su líder, quien veía el cadáver aterrado.

¿Ya acabaste?, qué decepción —bufó. No había más que ver, puesto a que su vida se escapó de su garganta por medio de gritos desesperados, transformados en alaridos que culminaron en sutiles quejidos.



Quemadlo todo —resonó una voz dentro de lo desconocido, de la manta obscura que se plantaba en medio de las formaciones altas y frondosas. Una voz ruda, ronca, se asomaba en donde antes hubo ojos merodeando. Y como una orden, fue ejecutada. Dos ninjas, rápidos se deslumbraban, se posicionaron a los lados del establecimiento, a lo alto de dos árboles. Simultáneamente, dieron de sus bocas una liberación ígnea. Una apuntada al piso inferior, la otra dio de lleno a una ventana del segundo piso. Como rugidos buscaron devorar el edificio con gran facilidad, mientras que el más alto, un hombre musculoso, entró en escena frente la entrada. Realizando una cadena de sellos, invocó de su cuerpo una multitud de rayos cuya cantidad no superó la decena. En dirección a Kiri y al interior del edificio. ¿Y ahora qué pasa?, ¿un nuevo enemigo llegaba sin invitación previa? Era un energúmeno que simplemente quería espantar a los atacantes, de ver quién se atrevía a dañar sus planes.


Datos:

Apariencia:
Equipamiento:

》Tonfa (1)
》Kunais (10) (-2)
》Shurikens (10)
》Senbons (20) (-3)
Stats:

Los usuarios de esta especialidad (todos, sin importar si fue primearía o secundaria) podrán sacrificar puntos de ninjutsu para aumentar su fuerza o su velocidad. Es decir, podrán acumular chakra en sus piernas y, reduciendo su ninjutsu hasta 3 puntos, podrán subir su velocidad hasta 3 puntos. También podrán hacerlo para subir su fuerza. Esta es una habilidad intrínseca del control de chakra de los especialistas de ninjutsu médico, por lo que no contará como una técnica.

〉Ninjutsu: 10 (-3)
〉Taijutsu: 7
〉Genjutsu: 7
〉Velocidad: 10 (+3)
〉Resistencia: 10
〉Fuerza: 10 (+2)
Técnicas:

Conteo de técnicas
8 disponibles
1 usada
7 restantes


Taitanikku-ryoku  (Fuerza titánica):
Genin: El ninja es capaz de levantar rocas de metro y medio, romper fácilmente la madera, sus golpes además serán capaces de generar grietas en rocas, mas no romperlas, podrá amortiguar golpes y reducir el daño de técnicas del mismo rango.  Esta técnica aumentará 2 puntos la fuerza del usuario, durante dos turnos.
1/2

NPC:

Boss

"— Quemadlo todo —"

Clan: ???
Especialidad Kenjutsu
Elemento: Raiton
Rango: Chunin

Ninjutsu: 10
Genjutsu: 2
Taijutsu: 10
Velocidad: 8
Fuerza: 17
Resistencia: 10
Arte Filo Elemental
Arte Feroz
Físico completo
Técnicas efectuadas:

Raiton: Raiga (雷遁・雷牙, Elemento Rayo: Colmillo eléctrico):

Tras una cadena de sellos cualquiera el usuario libera desde cualquier parte de su cuerpo un número de rayos no superior a diez. Los rayos viajan en línea recta y a gran velocidad y de impactar sobre algún enemigo causarán quemaduras moderadamente graves en la zona de impacto. Es una técnica útil tanto para defenderse como para atacar y permite atacar a objetivos a la espalda o en zonas de difícil acceso para el usuario.


Off:

Bueno, chicos, aquí el jefe y líder de este grupo criminal. Los otros dos son ninjas débiles pero diestros en el arte del Ninjutsu. Pueden manejarlos respetando que son enemigos y no titubearán.

Espero que les guste~.
Azula Uchiha
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Re: Inquilinos Indeseados

Mensaje por Kiri el Jue Jun 22, 2017 9:10 pm

Éxito, esa sería la palabra que describiría el resultado de nuestro plan. Como el corte de una espada en una hoja de árbol, acabamos con nuestros enemigos de forma impecable, pero aún quedaba trabajo por hacer… Con una coordinación caótica, acabamos con los bandidos que tomaron la desastrosa decisión de salir de la posada. Mi compañero mostró su destreza al moverse tal letal sustancia negra en ese mar de cueros blancos, despojando a nuestros despistados enemigos de su vida sin ninguna pisca de remordimiento. Luego de esto, deshice mi ilusión, soltando mis brazos mi clon y yo nos acercamos a nuestro compañero, quien con una mirada abrió el paso a la siguiente fase de la operación, entrar. Me deshice de mi clon en la entrada, lo que causó que este dejara un charco de agua justo en frente de la misma, procedía a seguir a mi compañero.

El lugar estaba hecho un desorden, no solo por la reciente estampida, si no por las condiciones en que lo tenían sus ocupantes, con un solo vistazo era fácil discernir que clase de vida llevaban estos puercos en su establo enlodado. Botellas rotas, sillas por doquier, hedores extraños, manchas cuestionables en las esquinas… el ver a uno de los maleantes inconsciente en el suelo con varias botellas encima de su gran barriga era el signo emblemático de la vida de excesos que los bandidos intentaron llevar, por desgracia para ellos esta no le duraría mucho. Pasando entre las mesas, adentrándonos más y más al edificio, miraba con cautela por cualquier punto ciego que tuviéramos tratando de evitar sorpresas desagradables. Todo estaba silencioso, como era habitual en esas situaciones, por lo que solo esperaba la siguiente amenaza que se abalanzara sobre nosotros.  Nos acercamos a una repisa cargada de todo tipo de licores y otros estupefacientes, por lo que mi compañero realizó un jocos comentario, el cual honestamente hizo que se me escapara una leve risa. La calma finalmente acabo cuando detrás de la repisa saltó un hombre sobre la misma, pateando las botellas que ahí se encontraban. El mismo luego de bajarse una botella y lanzarla al suelo dando aviso de su precario y confundido estado mental, nos dio catedra de su supuesto estatus y habilidad superior a la del resto de nuestros enemigos. El borracho maleante se abalanzó contra nosotros con el poco equilibrio que poseía. Mi compañero, quien se encontraba adelante, con la calma de muerto juntó sus palmas, luego las abrió dejando salir un conglomerado de luces desordenadas que abrazaron al enemigo con violencia, este como resultado calló a merced de mi aliado, invalido por el exceso de alcohol y el shock que le ocasiono la electricidad expedida por Noir. El comentario que hizo mi compañero luego de esto parecía resonar una curiosa idea que yo también compartía, -es una curiosa ironía- le respondía mientras este le arrebataba la vida al neutralizado hombre cortándole su garganta como si de una fruta cualquiera se tratase.  

Seguimos con nuestro camino, los dos pasamos por el bar donde Noir se dispuso a dar una breve mirada a las botellas que seguían sobre la repisa y procedió a hacerse posesión de una de ellas de un color tan negro como el de sus vestiduras, -Al parecer era enserio lo de llevarse una botella- pensaba mientras lo seguía a una habitación detrás del bar. La misma parecía ser donde guardaban los suministros, y también al parecer no se encontraba vacía. Al llegar nos encontramos con 3 bandidos que platicaban entre sí, ignorantes de todo lo que sucedía afuera. Al entrar a la habitación estos nos dirigieron la mirada, uno de ellos destacaba con su musculatura y sus marcas en la cara que mostraban el aspecto de que este no era un novato cualquiera.

El grupo se comenzó a acercar a nosotros, mientras cuestionaban si nosotros éramos quienes hacíamos tanto ruido afuera. La respuesta sarcástica de Noir me obligó a tapar mi boca para tratar de evitar que mi risa se escuchara, dirigí nuevamente la mirada a nuestros enemigos, quise dar un paso adelante pero mi compañero de ropajes negros me detuvo, me pasó su botella y procedió a hacer una serie de sellos. De repente del final de su brazo surgió una gran y poderosa energía que no solo iluminaba la habitación, si no que resonaba como si del cantar de un millón de pájaros se tratase. Mientras mi compañero hacia esta energía crecer de forma amenazadora, nuestro enemigo realizó lo mismos sellos. El resultado fue sorprendentemente parecido, el villano ocasionando un inesperado giro de eventos participó junto a Noir en una competencia de quien lograba acumular más energía en dicha proeza del Raiton. Aprovechando la distracción de los que se encontraban ahí en este espectáculo de luces y sonidos, realicé una serie de sellos discretamente detrás de la luz casi cegadora que expedía mi compañero. –Déjame darte una mano- le dije mientras me agaché posicionándome justo detrás del chidori que mi compañero blandía como tal inestable esfera de muerte. De las palmas de mis manos salió una corriente de agua con una alta presión que llevó la electricidad del chidori a que esta explotara contra los tres bandidos frente a nosotros, junto con el sobrecargado chidori de nuestro enemigo la electricidad que esta corriente llevó consigo fue suficiente como para quemarles la piel a las desafortunadas víctimas.

Miramos con asombro el humo que salía de las heridas de nuestros enemigos caídos, para luego mirar al suelo y ver la botella de vino que inconscientemente había dejado caer para realizar los sellos, juntos, alzamos nuestras cabezas y nos miramos el uno al otro. –Eh… te debo un trago- le dije a mi compañero, en un momento que fue interrumpido por un extraño sonido que resonó desde afuera. -¿Oíste eso? Vino de afuera- le dije a mi compañero por lo que ambos miramos desde ambos lados del marco de la puerta, solo para darnos cuenta de que una serie de rayos se dirigía a una velocidad increíble hacia nosotros, instintivamente nos echamos hacia atrás, dejando que los mismso siguieran de largo hacia el fondo de la habitación, perforando los barriles de cerveza y otros artículos que se encontraban allí. Pegamos nuestras espaldas hacia los laterales de la habitación, fuera de la vista del enemigo, intentando calmar nuestra agitada respiración debido a la reciente sorpresa. -Bueno chico rayo, ¿algún plan?-, le dije a mi compañero esperando que este tuviera la solución de qué hacer respecto a nuestro nuevo problema.
Datos:
Stats:
• Ninjutsu: 6
• Taijutsu: 5
• Genjutsu: 10
• Velocidad: 5
• Resistencia: 3
• Fuerza: 2
Técnicas restantes: 3/6


Armamento:
• Senbons (10)
•Chokuto

Habilidad Pasiva:
Hieta karada (冷えた体, Cuerpo Frío):
Debido a que los Kiri están acostumbrados a los climas fríos y debido a la exposición prolongada a la helada niebla de sus técnicas, su cuerpo se ha adaptado de tal forma de que se maneja mucho mejor bajo la lluvia o a merced de una ventisca helada. Ahora bien, se sentirá incomodo en un lugar calido. Al poseer esta habilidad, se obtendrá una penalización de 2 puntos en velocidad en climas cálidos (países como el del viento, el de la roca, el de la hierba) o a causa del calor ocasionado por técnicas como las del Katón o el Yoton que provoquen un calor continuo y considerable. Tendrá una bonificación de 2 puntos de velocidad en países fríos (países como el de la nieve, el de las olas y el del hierro), en días lluviosos o dentro de la neblina del clan. En tierras templadas, como el país del Fuego, el país de los ríos y otros lugares que no sean desérticos, tropicales, nevados, fríos o tundras, no tendrán ni ventaja ni desventaja, pero aún preferirá días más fríos y nublados.
Técnicas:

El Elemento Agua: Olas Furiosas (水遁・水乱波, Suiton: Mizurappa)
[No progresiva | Ninjutsu]
Una vez realizada una cadena de sellos, el usuario concentra una gran cantidad de chakra en su boca que es expulsada como un potente chorro de agua, formando una catarata de alta presión que arrasa todo lo que se encuentra a su paso. Esta técnica no causa un gran daño por sí sola, pero su potencia es suficiente como para desequilibrar y empujar a uno o varios enemigos. La potencia del jutsu varía dependiendo de la cantidad de puntos stat Ninjutsu que el usuario posea. También sirve para dejar charcos poco profundos en el campo de batalla.
Kiri
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Re: Inquilinos Indeseados

Mensaje por Kibamaru el Sáb Jul 01, 2017 7:35 am

Sorprendido, así era como estaba por el maleante que sobresalía de los otros dos, el corpulento sabia hacer la técnica que yo también hacia, el millar de pájaros, ¨Esto me gano por tratar de acabar con ellos solos, demonios. ¨ Pero mi compañero se las ideo para ayudarme y acabar con ellos, lanzo una corriente de agua que rozo mi mano, la mano en la que tenia el chakra de tipo raiton acumulado e impactando a los tres enemigos logrando sacarlos del combate gracias al daño de la corriente de agua y el daño adicional agregado por la corriente eléctrica del millar de pájaros. Con los enemigos fuera de circulación pasamos a relajarnos unos segundos. – ¿En serio era necesario dejarla caer? – Dije a mi compañero luego de ver que había dejado caer la botella. – Ehh no te preocupes por eso pero… solo para aclarar no es un trago, es una botella entera lo que me debes. – Dije con una sonrisa. – Gracias por echarme una mano.

Luego de eso, Kiri me alerto de un sonido que en primera instancia no escuche, pero por su advertencia y luego de mirar a través del marco de la puerta hacia afuera nos dimos cuenta que se avecinaban una serie de rayos hacia nosotros, logramos evadirlos fácilmente ya que estos solos tenían una trayectoria recta y un solo sentido, los evadimos cada uno asomándose a una pared de la habitación, estando el es un lado de la habitación y yo en el otro. ¨¿Algún plan?¨ pensé al escuchar la pregunta del joven alvino. - Creo que tengo algo, ¿puedes seguirme el paso? – Dije e inmediatamente realice la secuencia de manos correspondiente para hacer aparecer a mi lado un clon de penumbras al cual le coloque dos papeles bomba en la espalda, justamente detrás de los hombros. Kibamaru, el clon, salio del pequeño deposito donde estaban el Kiba verdadero y su compañero Kiri, caminaba hacia afuera, rodeaba el mostrador que alguna vez se usaba para servir tragos y dijo: - Te viste feo ahí, no sabes cuánto, alguien tan musculoso como tu acatando por la espalda a un enclenque como yo. – Mientras mi clon parloteaba con la nueva amenaza Kiri y yo nos escabullimos tras el mostrador, agachados, yo estaba en el lado derecho, el en el izquierdo con relación hacia la puerta de entrada del bar. Kiba, el verdadero, realizo una nueva secuencia de sellos esta vez para hacer aparecer a dos clones simples, uno a su lado y otro al lado de Kiri, mientras, el clon de penumbras de Kiba seguí hablando con el que nos había lanzado los rayos. – Pareces pero no eres mas que un cobarde, ven, peleemos frente a frente. – Al parecer la intención de provocar al nuevo enemigo había funcionado. – Bien patético mocoso, me dare el gusto de aplastarte con mis mazos. – Mientras uno se acercaba al otro hasta que se encontraron aproximadamente en el centro del área de las mesas, cuando estaban lo suficientemente cerca y el clon iba a recibir un aplastante mazazo en la cara, los papeles en su espalda detonaron aturdiendo y haciendolo retroceder un poco, hecho aprovechado por nosotros. – Kiri, si tienes algún tipo de proyectil ahora es cuando lo lanzas. – Dije y aprovechando la cortina de que aún permanecía y la posible desorientación que le pudo haber causado la explosión al enemigo mis clones y yo nos dirigimos hacia la amenaza a derrotar, saque un kunay y usamos las paredes y luego las mesas para acercarnos y atacarlo, primer clon atacando su lado izquierdo pero luego de un golpe con su mazo logro hacerlo desvanecer, luego el otro clon se le acercó por su lado derecho el cual fue repelido rápidamente por un movimiento rápido del enemigo, pero al mismo tiempo que el contrincante realizo su contraataque contra el segundo clon le llegaba yo por las espaldas y en un ágil movimiento desde su punto ciego logre cortarle la parte de adelante del cuello y me aleje de él lo más rápido que pude acercándome con un salto a la puerta. Luego de retorcerse del dolor en el suelo finalmente quedo tirado en el suelo desangrado. Desde la perspectiva en la que estaba pude notar que había una parte de la casa que se quemaba, vi el humo desde una de las ventanas del local. – ¡Kiri, sal! – Le grite a mi compañero, tal vez no se había percatado del incendio del local, espere que este se acercara a mí para salir juntos.

stats y armas:
▲ Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 4
• Genjutsu!: 3
• Velocidad: 5
• Resistencia: 3
• Fuerza: 4

Jutsu: Clon de penumbras:
Luego de una serie de sellos, la sombra del ejecutor se extiende unos centímetros. Dejando salir de esta un clon, este se verá y podrá hablar como si se tratara del mismo usuario. Podrá realizar técnicas de clan de su nivel (consumen chakra del creador) y portar armas, su fuerza y velocidad dependen del ninjutsu del creador. Otra característica de este clon, es que al ser destruido su sombra queda en el campo de batalla para tomar posesión de la sombra del individuo que logre destruirlo, moviéndose hasta él. Esta sombra puede recorrer un máximo de 5 metros (+2 por rango extra del ninja) antes de desaparecer. Estos clones son sumamente frágiles pudiendo soportar sólo un golpe y además particularmente sensibles a la luz directa la cual podría deshacerlos si el ninjutsu del creador es bajo. El efecto de posesión de sombra dura un turno, pero los individuos que posean una fuerza igual o mayor al ninjutsu del creador podrán liberarse. Los dojutsus no pueden distinguir estos clones del original, otros tipos de sensoriales si.

Genin: 1 clon.

Bunshin no jutsu (分身の術, Técnica de replicación)
[Progresiva de volumen | Ninjutsu]
Es un Ninjutsu básico el cual se basa en crear copias exactas del shinobi a partir de su chakra. Las copias son espectros, es decir, no son cuerpos reales, por lo tanto son incapaces de utilizar chakra o producir daño físico. Esta técnica está diseñada para crear confusión y engañar al enemigo. Sin embargo, no son efectivas contra usuarios que posean el sharingan, byakugan o empleen tecnicas de detección puesto que estos pueden diferenciar las falsas copias. Estos clones no tienen mente propia, por lo que no pueden realizar acciones muy elaboradas, además luego de cumplir la acción para la que fueron creados desaparecen. Si se desea alegar un ataque enemigo diciendo que era un clon, se debe haber mencionado con anterioridad que se realizaban sellos de manos o se preparaba un jutsu y anunciado el jutsu oculto. La cantidad máxima de espectros que pueden ser creados varia según el rango y la habilidad en ninjutsu del usuario. Con menos de 3 puntos en ninjutsu las copias presentaran fallas volviéndolos reconocibles. Esta técnica requiere sellos de manos.

Gennin: hasta 4 copias

técnicas diponibles: 2/6

Armamento
Kunays x9
Sellos bomba x2
Hilos de alambre - varios metros
Kibamaru
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Re: Inquilinos Indeseados

Mensaje por Kiri el Miér Jul 05, 2017 5:19 pm

Y allí estábamos, contra la pared, pero no perdidos al parecer. Noir tenía un plan, uno que al parecer prometía sacarnos de estos apuros. –Cuenta con ello- le respondí mientras este realizaba un conjunto de sellos con rapidez y gracia, lo que había ocurrido en el lugar sacaba a la luz su gran dominio de las artes elementales basadas en el Raiton, el crear una técnica tan poderosa y seguir con energías como para continuar luchando era algo impresionante. Una sombra surgió desde el suelo, tomando forma, terminándose convirtiendo en la viva imagen de Noir, colocada al lado de este, mi compañero procedió a pegarle lo que parecían ser 2 papeles bomba detrás del mismo, convirtiendo su clon en una bomba suicida.

El clon del peliblanco salió de la habitación casi sin apuros, por lo que aprovechamos y nos agachamos para posicionarnos detrás del mostrador del bar, sobre botellas rotas y licor despilfarrado. Manteniéndome escondido tras la mugrosa y desgastada estructura de madera con mi compañero, pude escuchar como el clon que había creado este acaparaba la atención del enemigo con sus palabras. –¿Puede hablar?- pensaba al ser espectador de una herramienta tan útil para los quehaceres de un shinobi. Mi compañero realizó una cadena de sellos nuevamente, para esta vez sacar dos clones, uno detrás de él y otro detrás de mí, a estos los mantuvo en posición junto a nosotros, escondidos, esperando su próximo curso de acción. El enemigo procedió a responder de la manera deseada, al parecer este fue provocado por el parloteo del peligroso señuelo de Noir, me mantenía firme, esforzándome por mantener mi atención en escuchar el esperado encuentro de nuestro atacante y la bomba andante, hasta que finalmente llegó el momento… una gran explosión sonó por todo el bar, estremeciendo las botellas que aún se mantuvieron sobre las mesas hasta ese momento, el enemigo debió de recibir un considerable daño debido a esos papeles bomba, pero nuestro trabajo no terminó ahí.

Asentí con la cabeza al aviso de Noir, me alcé detrás del mostrador con 4 senbons, dos entre los dedos de cada mano y me esmeré en lanzarlos con todas mis fuerzas, un par detrás del otro, hacia la nube de humo que figuraba frente a nosotros, esperando que impactaran al enemigo y apoyaran la futura maniobra de mi aliado de la túnica negra. Mientras los senbons surcaron el aire, los clones de Noir saltaron sobre el mostrador y emprendieron su siguiente movida, con su creador siguiendo a estos. Con gracia y rapidez, estos se movieron sobre las mesas, usando estas y las sillas como suelo para su intrépido pasar luego de haber usado las paredes con la misma facilidad que se usaría el suelo. Los senbons chocaron con su carne, pasando por la piel quemada, trayéndole aún más dolor al bandido de trueno, le impactaron en su abdomen, sobre el cual tenía una quemadura que se extendía a lo largo de su trozo, casi llegando al cuello, algo que junto al frío metal que arremetió contra el sin duda causaría un gran desbalance debido al dolor intenso que traía la situación. Con cada clon a un extremo de la habitación, el de la izquierda dio un gran salto para atacar al enemigo, pero esto con gran habilidad lo destruyó con un golpe de uno de sus mazos, gemelos que realmente daban miedo y de los cuales sin duda alguna este desconocido era maestro. El segundo clon quiso revivir la idea del primero, saltando de una mesa hacia el enemigo, pero este imponente contrincante con una velocidad y habilidad increíble, logró repeler al segundo clon, incluso si lo hizo con un marcado dolor en su rostro y probablemente un gran esfuerzo de su parte.

Pero inmediatamente que el bandido pasó su brazo de su derecha a su costado izquierdo para destruir al clon, una tercera figura saltó por los aires, era Noir, no un clon, sino el original. Con una actitud determinada a quitarle la vida a nuestro enemigo, el aliado de negro cayó sobre este, con sus kunai siendo la primera parte de su cuerpo en hacer contacto con el maleante, quien no tuvo tiempo de repeler el ataque incluso con su increíble velocidad, debido a que su posición y su estado vital dejaron peligrosamente descubiertas a uno de sus flancos, descuido que Noir premeditadamente aprovechó.

Miraba como nuestro enemigo ahora se retorcía por el suelo, perdiendo la fuerza que este tenía junto con su vida, quedándose quieto al final, señalando que el mismo no volvería a causarnos problemas. Observaba desde detrás del mostrador, agachado, pero con la cabeza encima de este. Mi compañero se dispuso a mirar a sus alrededores, al parecer se percató de algo que ocasionó que este llamara por mi nombre, diciéndome que saliera del lugar. Salté sobre el mostrador, llevándome algunas botellas conmigo, corrí hacia la salida, pasando por el lado a Noir quien esperó que yo llegara a próximo a este para salir.

Cruzamos la puerta, y nos detuvimos justo en frente de la posada, mirando como una gran cantidad de humo surgía por encima de esta, como consecuencia de las llamas que consumían la madera del establecimiento. –¿Quién pudo ocasionar esto?-, pensé, a lo cual examiné con una mirada el entorno, buscando una respuesta. Desde uno de los extremos, una gran luz destacó entre el oscuro verde del bosque, desde encima de los arboles una colorida esfera arremetía contra nosotros, viajando a gran velocidad. Aprovechando el agua que se encontraba a mis pies, realicé una serie de sellos lo más rápido que pude, desde debajo de nosotros surgió una cúpula de agua para protegernos de los feroces ataques sorpresa que al parecer no venían de una sola dirección, sino de dos direcciones opuestas. Las dos llamas chocaron contra la esfera de agua que nos cubría a mí y a Noir, causando que esta se destruyera, resultando en una gran nube de vapor, nublando nuestra vista, pero también la de nuestros atacantes, quienes ahora solo verían vapor, sin siquiera tener la certeza de sus sus ataques lograron acabar con nosotros. Un momento rápido, decisivo y (si lo usábamos bien) ventajoso, por ello era una oportunidad que iba a aprovechar, pues tenía que hacerlo, ya que en el cruel campo de batalla unos segundos pueden ser los jueces que decidan entre la vida y la muerte.

Si bien la nube se expandía, esperando desvanecerse en el aire, en su interior aún había vida, tal vez la esfera fue destruida al no poder aguantar la fuerza de las bolas de fuego, pero resistió lo suficiente como para salvarnos de estas dos mensajeras de muerte y darnos la oportunidad de contratacar. En el calor del momento, le dije a mi compañero –Noir, dirígete al de la izquierda, y yo me encargaré del de la derecha-, se lo dije sin esperar respuesta, el tiempo apremia, la nube de vapor era efímera, tenía que aprovechar cada segundo para realizar mi siguiente jugada, los turnos se nos acababan, solo nos quedaba la oportunidad de realizar una sola maniobra, y esta debía ser el jaque mate, o todo o nada.

Aprovechando el manto gaseoso que nos mantenía fuera de la vista del enemigo, realicé una serie de sellos, ya había gastado mucha energía, sabía que mis bajas reservas de chakra podrían cobrarme mi insolencia si me atrevía a gastarlas aún más, así que me dispuse a realizar una técnica básica, pero que en este caso, era primordial. Cree un clon, uno común y corriente, para servir como señuelo. A esto lo envié a que corriera lo más rápido que le era posible hacia dirección opuesta de la posada, viajando de forma perpendicular desde la perspectiva de los dos bandidos enemigos. Al salir de la nube de vapor rápidamente, y teniendo un aspecto idéntico al mío, no fue sorpresa que este captara la atención de los enemigos. Como era previsto, el bandido de la derecha se dispuso a cargar bolas de fuego, y lanzarlas una a una, tratando de mantener un corto intervalo entre las mismas, para que tuviera más posibilidad de acabar con su presa, que se encontraba corriendo bajo la altura de este. Tal vez este pensara que su altura le daba ventaja, pero no sabía que eso iba a terminar.

Aprovechando que mi enemigo haya caído en la distracción, me escabullí por debajo de su rango de visión, corriendo rápidamente hacia detrás del árbol donde este se encontraba posicionado. Posicionando mi mano en el mango de mi chokuto que hasta ahora se había mantenido estático durante la misión, me deslicé por el suelo hasta llegar al cuidado de los frondosos arbustos que ahí figuraban. En ese momento, como si hubiera algún nivel de coordinación improvisada, mi clon llegó a ser impactado por una de los proyectiles de fuego que el ninja enemigo se dispuso a lanzarle con tanta furia. Mientras el se percataba de que en vez de quedarse en el suelo quemándose, el cuerpo al que le disparaba simplemente desapareció en una nube de humo, su cara expresó un sentimiento de extrañés.

Ese que estaba posicionado en lo alto, en un momento con seguridad y dominancia, escuchó como algo perturbaba las hojas y ramas debajo de él, un sonido que se hacía cada vez más fuerte, como si algo intentara llegar al nivel del árbol donde el estaba. Ahora estaba en un momento de inseguridad e incertidumbre, el temor llegaba a él lentamente, dio una media vuelta e inclinó la parte superior de su cuerpo para asomarse y ver que criatura extraña saldría de las sombras verdes de la vegetación sobre la cual se posaba. Gran error fue ese, porque a menos de un metro, cubierto por las hojas de la frondosa rama que estaba justo sobre mí, me encontraba a mí, el asesino, concentrando toda la fuerza posible en mis piernas, y preparándome, para dar un gran salto, uno que acabaría con una vida de la mejor forma, súbitamente. El bandido, al asomarse, fue sorprendido por a aparición de un cuerpo blanco que rápidamente, con intrépido salto, hizo que su afilada espada hiciera paso a través de la carne y huesos que habitaban en su cuello, despojándolo así de lo que antes era su cabeza, y que ahora era un pedazo de carne que caía entre las ramas. Y ahí me postré, imponente, pero dejando salir un respiro, mientras el cuerpo de mi oponente pintaba de rojo las hojas y caía entre las raíces de su antigua torre, quieto y sin vida, señalando mi victoria en dicha batalla.

Después de unos segundos que bajara mi adrenalina, tuve que recostarme del árbol e intentar recuperar el oxigeno perdido. Batallaba para resistir el cansancio, todo pasó muy rápido y el manejo de mis reservas de mis importantes reservas de chakra no fue el mejor, sin duda estaba cansado, era la primera vez que tuve una batalla tan larga, fue una pelea tras otra, mi cuerpo tenía un límite y este me lo estaba haciendo saber, solo me quedaba esperar que mi aliado todavía tuviera fuerzas para acabar con el enemigo que queda, por lo menos aquí afuera, ya que lo que pasaba en el segundo piso de la posada seguía siendo un misterio para ambos, y si el fuego terminara de consumirla sin que nuestra compañera saliera, se quedaría así para siempre.  
Datos:
Stats:
• Ninjutsu: 6
• Taijutsu: 5
• Genjutsu: 10
• Velocidad: 5
• Resistencia: 3
• Fuerza: 2
Técnicas restantes: 1/6


Armamento:
• Senbons (6)
•Chokuto

Técnicas:
Suiton: Suijinheki (水遁・水陣壁, Elemento Agua: Muro de Agua):
[No progresiva | Ninjutsu | Efecto añadido]
Una vez realizada una serie de sellos, el usuario hace uso de una fuente de agua existente para elevarla con una fuerza tremenda. Esto causa que el agua rodee al usuario, proporcionando una defensa muy abarcada que no deja punto ciego. La fortaleza de este jutsu dependerá del chakra que se empeñe en el mismo y de la cantidad de puntos stat Ninjutsu que el creador de la técnica posea. El usuario podrá ver lo que ocurre fuera del muro, lo que es una gran ventaja porque le permite al ejecutor de la técnica pasar a su siguiente jugada. Una vez que el ninja alcance el rango Jounnin, y posea un cantidad de stat Ninjutsu sobre quince (+15), podrá expulsar este jutsu a presión por su boca y de esta manera formar el muro de agua con una variante diferente.

Bunshin no jutsu (分身の術, Técnica de replicación)
[Progresiva de volumen | Ninjutsu]
Es un Ninjutsu básico el cual se basa en crear copias exactas del shinobi a partir de su chakra. Las copias son espectros, es decir, no son cuerpos reales, por lo tanto son incapaces de utilizar chakra o producir daño físico. Esta técnica está diseñada para crear confusión y engañar al enemigo. Sin embargo, no son efectivas contra usuarios que posean el sharingan, byakugan o empleen tecnicas de detección puesto que estos pueden diferenciar las falsas copias. Estos clones no tienen mente propia, por lo que no pueden realizar acciones muy elaboradas, además luego de cumplir la acción para la que fueron creados desaparecen. Si se desea alegar un ataque enemigo diciendo que era un clon, se debe haber mencionado con anterioridad que se realizaban sellos de manos o se preparaba un jutsu y anunciado el jutsu oculto. La cantidad máxima de espectros que pueden ser creados varia según el rango y la habilidad en ninjutsu del usuario. Con menos de 3 puntos en ninjutsu las copias presentaran fallas volviéndolos reconocibles. Esta técnica requiere sellos de manos.

Gennin: hasta 4 copias

Habilidad Pasiva:
Hieta karada (冷えた体, Cuerpo Frío):
Debido a que los Kiri están acostumbrados a los climas fríos y debido a la exposición prolongada a la helada niebla de sus técnicas, su cuerpo se ha adaptado de tal forma de que se maneja mucho mejor bajo la lluvia o a merced de una ventisca helada. Ahora bien, se sentirá incomodo en un lugar calido. Al poseer esta habilidad, se obtendrá una penalización de 2 puntos en velocidad en climas cálidos (países como el del viento, el de la roca, el de la hierba) o a causa del calor ocasionado por técnicas como las del Katón o el Yoton que provoquen un calor continuo y considerable. Tendrá una bonificación de 2 puntos de velocidad en países fríos (países como el de la nieve, el de las olas y el del hierro), en días lluviosos o dentro de la neblina del clan. En tierras templadas, como el país del Fuego, el país de los ríos y otros lugares que no sean desérticos, tropicales, nevados, fríos o tundras, no tendrán ni ventaja ni desventaja, pero aún preferirá días más fríos y nublados.


Última edición por Kiri el Jue Jul 06, 2017 3:00 pm, editado 1 vez
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Re: Inquilinos Indeseados

Mensaje por Kibamaru el Jue Jul 06, 2017 8:59 am

Apurado, así estaba, loco por salir de aquel edificio, el local se estaba incendiando y podía colapsar en cualquier momento, luego de esperar a Kiri y salir vimos como la estructura expedía humo. - Ves, por esto era que había que salir. - Dije mirándolo, Kiri parecía buscar el causante de esto desviando su mirada hacia izquierda, mi mirada siguió la suya, para sorpresa nuestra se aproximaba hacia nosotros una esfera viva, una de fuego, ¿cual era su objetivo?, pues obviamente nosotros. Para defendernos del ataque Kiri hizo que se alzara alrededor de nosotros un escudo, una cúpula mas bien de agua, una hecha con el charco que había debajo de nosotros, recordé en ese momento como había llegado esa agua ahí, era el agua que había dejado el clon de mi compañero cuando lo deshizo antes de entrar al edificio. La cúpula había logrado su cometido, defendernos, al percibir dos choques contra la cúpula, uno a cada costado de esta nos dimos cuenta que eran dos los enemigos que nos tenían en la mira. - De acuerdo. - Dije al escuchar el mandato de mi compañero. Aprovechando la cortina de vapor que se formo luego de ese choque agua-fuego y tome dos kunays y les pegue alrededor del mango un papel bomba a cada uno, gotas de sudor se deslizaban por mi rostro, había calor dentro de aquella cortina de vapor, eso sin mencionar lo ya realizado con los demás enemigos. Para cuando termine de preparar los kunays se desvaneció la cortina de humo y le lance uno al nuevo contrincante que se encontraba en la rama de una árbol, aquel enemigo como alguien normal quiso evitar el impacto del kunay simplemente saliendo de la trayectoria de este pero no contaba con que ese kunay tenia un papel bomba, así que antes de que el kunay siguiera su camino y se alejara del enemigo, aun cuando estaba cerca de el hice detonar el sello, cosa que ocasiono que aquella persona se cayera del árbol abrumado y adolorido mas aun con el golpe al caer al suelo, mientras cada no le quite la mirada de encima y desde que vi que este se estrelló contra el suelo lance el segundo kunay con el papel bomba, kunay que no pudo evadir gracias a los dos impactos anteriores, una ves clavado en el cuerpo del enemigo fue donde hice que explotara, una explosión a quemarropa, una que fue lo suficiente como para sacarlo de combate, cosa que confirme cuando al pasar unos segundos aquel cuerpo ya no se movía.

Un gran silencio daba a conocer que ya la batalla que parecía ser eterna había acabando, me desplace un poco en dirección opuesta a la entrada de la posada, estaba exhausto, me quite el gorro, me seque los sudores de la cara con el y me acosté en el suelo usando el gorro como apoyo para la cabeza aunque no servia de mucho. Sofocado, con respiración agitada, ojos cerrados, boca arriba, así era como estaba, gracias a Dios que la batalla había acabado, si se presentara otro oponente ya no podríamos contarla, al cabo de alrededor dos minutos buscaba a su compañero con la mirada, al encontralo vio que este estaba haciendo lo propio, descansando en un árbol, me moví lentamente hacia el hasta acercarme los suficiente para hablarle y volvo acostarme en el suelo. - Estoy agotado... ¿Crees que quieran pagarnos luego de que el local haya quedado en cenizas? - Dije con una sonrisa y haciendo pausas para respirar. - El segundo piso parece estar completamente ardido,  ¿Crees que ella haya salido antes de eso o crees que murió?... en lo personal creo que si escapo antes de quedar reducida en cenizas... - Volvía hacer otra pausa para respirar, aun tenia la respiración agitada. - Kibamaru... Ese es mi nombre real, Noir es solo un apodo, no quería revelarte mi nombre tan rápido, pero luego de pasar por todo esto juntos creo que no vale la pena seguir ocultándolo. - Finalmente deje que el silencio nuevamente se apoderara del escenario, de ves en cuando era interrumpido por el sonido de la posada terminándose de despedazar.

stats y armas:
▲ Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 4
• Genjutsu!: 3
• Velocidad: 5
• Resistencia: 3
• Fuerza: 4

técnicas diponibles: 2/6

Armamento
Kunays x7
Hilos de alambre - varios metros
Kibamaru
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Re: Inquilinos Indeseados

Mensaje por Kiri el Jue Jul 06, 2017 2:58 pm

Como dos llamas que expidieron un gran calor, pero que aun así terminaron apagándose, la energía tanto mía como de mi compañero vino, y tan fácil como lo hizo, así de fácil se fue. Fue un combate realmente exhaustivo, debido a la magnitud y duración del mismo, no fue contra un contrincante, ni contra varios, si no que fue una serie de batallas, una detrás de la otra, con poco tiempo entre ellas, al final de ellas seria ingenuo esperar que no termináramos como nos encontrábamos, agotados. Me encontraba recostado sobre ese pedazo de madera viva y mugrienta, observaba como mi compañero se acercaba por debajo, había acabado con su enemigo exitosamente. Sin duda Noir había superado mis expectativas grandemente, en más de una ocasión se mostró capaz durante la batalla, esa era la clase de gente que debía tener como aliada en operaciones como esta, la clase de gente de la cual también debía cuidarme, aunque en ese momento no tenía espacio para pensar en tal frivolidad, solo pensaba en mi ritmo cardíaco, mi respiración y el hecho de que seguía vivo.

-Bueno, el que nos contrató quería remodelarlo… pues que lo remodele- le respondí a mi compañero, continuado de una leve risa que fue acompañada con jadeo y un cuerpo que no dejaba de moverse por la respiración. –No lo sé… realmente no lo sé, aunque supongo que si era tan habilidosa como presumía, un incendio no sería un problema para ella. Eso si, de lo contrario, espero que nuestro empleador no le haya pagado por adelantado- le dije bromeando a Noir, curiosamente nunca había tenido una conversación tan risueña como esta luego de salir de mi casa, incluso a pesar de que teníamos que hacer pausas para recuperar nuestra respiración, la cual seguía agitada tratando de superar lo ocurrido. –Kibamaru…- pensaba, me parecía curioso que él pareciera culpar la batalla de un crecimiento en su confianza en mi, una amistad forjada en batalla, realmente parecía ser muy común en estos tiempos. –Es un placer Kibamaru…-, me levante de mi irregular cama de madera, dejando un suspiro de esfuerzo, cuidadosa y lentamente bajé las ramas del árbol, tratando de no pisar el cadáver olvidado de mi enemigo. Poniendo mis pies sobre la tierra solida, pero cubierta de vida verde, me acerqué a mi compañero y le extendí la mano para ayudarlo a levantarlo. –Soy Kiri… fue buena idea contar con un alias, yo debería tener más cuidado y hacer lo mismo-. Ayudaría a levantar a mi compañero recordando cual debía ser la última fase de la misión, la despedida y la desaparición. –Bueno, ya sabes que debemos hacer ahora, cada uno de nosotros debe dejar el lugar e irse lejos de aquí, como que nada pasó… supongo que para ello, lo mejor seria que siguiéramos caminos diferentes, para evitar que nos rastreen a ambos-, miraría la posada una vez más, la cual estaba encendida con fuego vivo, alimentado por la madera de su presa, su luz crecía al llegar el atardecer, su calor comenzaba a sentirse, incomodándome más que nada a mí, aunque no lo suficiente para que realmente me afectara. -Kiba… fue un placer, espero que nuestros caminos se vuelvan a cruzar, tal vez la fortuna esté con nosotros, y la próxima ves estemos del mismo lado nuevamente-, al finalizar esto, le extendí la mano para asegurar que quedamos en buenos términos.

Continuaría mi camino, ahora más cansado que nunca, entre las hojas de los frondosos arbustos y las torres marrones que formaban los grandes árboles, alejándome del lugar, dejando todo atrás. Mientras me distanciaba de mi compañero, pensaba en lo ocurrido. –¿Acaso hice un amigo?...- reflexionaba en mi mente, -No… un aliado, eso hice, no tengo tiempo para amigos, solo para aliados, y los aliados también traicionan… Kiri, no lo olvides- Tal vez hubo un acercamiento en ese momento, pero seguía siendo el mismo hombre frío y cínico que a veces llegaba a la paranoia, aunque admito que mi conclusión no estuvo libre de conflictos, realmente sentí sierto nivel de confianza luego de la misión. Se que me buscan, se que cada vez que pasa el tiempo, con cada enemigo que mato, le doy una razón a alguien en el mundo para que me busque y me clave un cuchillo por la espalda, no podía tomarme el lujo de tener amigos en quien confiar más allá de cuando compartamos intereses mutuos, por ello debía seguir mi camino, solo, sin confiar en nadie más, solo en mis habilidades, para lograr sobrevivir en este mundo hostil, donde todo esconde un deseo de matarte, donde todo es una víctima potencial, donde solo un guerrero del clan Kiri puede lograr sobrevivir, como en la niebla oscura y sangrienta, yo creceré, y así llegará el momento, el momento donde todos me temen, donde yo soy la gran amenaza, donde el decidir entre la vida y la muerte, está en mis manos, y en la punta de mi espada, así planeo que se quede, yo siendo el juez y siempre el juez, el ultimo juez, y nunca la victima del sangriento juicio de la muerte.  

Datos:
Stats:
• Ninjutsu: 6
• Taijutsu: 5
• Genjutsu: 10
• Velocidad: 5
• Resistencia: 3
• Fuerza: 2
Técnicas restantes: 1/6


Armamento:
• Senbons (6)
•Chokuto

Habilidad Pasiva:
Hieta karada (冷えた体, Cuerpo Frío):
Debido a que los Kiri están acostumbrados a los climas fríos y debido a la exposición prolongada a la helada niebla de sus técnicas, su cuerpo se ha adaptado de tal forma de que se maneja mucho mejor bajo la lluvia o a merced de una ventisca helada. Ahora bien, se sentirá incomodo en un lugar calido. Al poseer esta habilidad, se obtendrá una penalización de 2 puntos en velocidad en climas cálidos (países como el del viento, el de la roca, el de la hierba) o a causa del calor ocasionado por técnicas como las del Katón o el Yoton que provoquen un calor continuo y considerable. Tendrá una bonificación de 2 puntos de velocidad en países fríos (países como el de la nieve, el de las olas y el del hierro), en días lluviosos o dentro de la neblina del clan. En tierras templadas, como el país del Fuego, el país de los ríos y otros lugares que no sean desérticos, tropicales, nevados, fríos o tundras, no tendrán ni ventaja ni desventaja, pero aún preferirá días más fríos y nublados.
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Re: Inquilinos Indeseados

Mensaje por Kibamaru el Vie Jul 14, 2017 4:13 am

- Pues si de verdad pensaba en remodelarlo ahora le saldrá mas cara la sal que el chivo, ¿no crees? - Es decir, con el local en las condiciones que esta, remover los escombros y todo eso le saldrá mas caro que el haber construido su propia posada, pero tal vez sea algo de lo que el mismo se de cuenta. - Igualmente Kiri, fue bueno contar contigo en este trabajo. - Le respondí mientras me paraba del suelo con ayuda de el. - Si también deberías intentarlo. - Decía mientras ponía mi espalda contra el mismo árbol sobre el cual se encontraba él anteriormente. - Si tienes razón, aquí es donde nuestros caminos se vuelven a separar. Debemos salir de este país ya. Espero que no tengamos problemas para regresar a nuestras tierras - Dije con un tono poético, a modo de burla. - Eso espero, que la suerte nos acompañe, cuidate y no te metas en problemas. - Dije mientras correspondí a su apretón de manos, lo seguí unos cuantos metros con la mirada para luego yo también tomar mi propio rumbo en sentido contrario al de el, ¿Destino?, casa, ir y estar con Kiiro y Aka, hace mucho no los veía y honestamente ya los extrañaba, el andar con ellos me traía paz, aunque conociéndolos me involucraran en algún asunto. Tome mi sendero hacia el país del sonido, perdiéndome entre el frondoso bosque. ¨Este es el país de origen de mis padres, los de Kiiro y Aka, cual será el motivo de su marcha.¨ Pensaba mientras me marchaba, recordaba mis orígenes tanto como los de mi familia, como si hubiera estado allí, las historias que nos contaban una y otra vez en esas calientes noches de nuestra niñez seguían grabadas en mi cabeza como si estuvieran escritas en piedra. ¨Tal vez deba volver algún día con ellos a descubrirlo.¨

Kiri… como sera la próxima vez que nos veamos, ¿amigos?, ¿enemigos?, quien sabe, solo queda esperar a ver qué sucede, pero algo que espero saber es un poco más acerca de él y todo lo que puede hacer, el verlo desenvolverse en la batalla sin duda me dieron ganas de ver más de él, ¿hasta donde podía llegar?. Se ve que seria alguien muy tedioso como contrincante en una batalla, además de que utiliza las ilusiones como Sona, otra razón mas para quererlo como aliado la próxima vez y definitivamente no como enemigo. Por lo menos de algo estoy seguro: es alguien muy capas y de buenos dotes.

Estaba anocheciendo, los mosquitos comenzaban a hacer de las suyas, merodeando a mi alrededor, buscando picar y recolectar sangre como si de dracula se tratara, me pasaban cerca de la cara ya que era la única parte de mi cuerpo a la que tenían alcance gracias a mis largos ropajes, mientras más caminaba, mas bosque veía, parecía como si estuviera adentrándome en el lugar en vez de tratar de salir de él, se escuchaban sonidos de los típicos, el de las hojas moviéndose, dando señal de que algún animal pasaba por ahí. ¨¿Por qué no pasa otro hombre en una carrosa como cuando llegue a la misión?, seria de mucha ayuda, estoy agotado, tal vez debería descansar un poco… No, debo salir de aquí lo antes posible… Demonios¨, debatía dentro de mí mientras me esforzaba por no tropezar con las grandes raíces de los árboles que la tierra ya no podía contener debajo de ella, ¨Pais del fuego… como no, deberían ponerle país de la vegetación o algo así.¨ el pensar se me daba bien, pero entre los ruidos extraños, un improvisado camino turbulento con un final desconocido, y raíces y ramas traicioneras, no se me hacía fácil. El llegar a mi hogar era algo que ya me traía impaciencia, en ese momento como arte de magia todo quedó atrás, la misión, los bandidos muertos, la dama de rojo, el fuego, todo. Solo quería seguir adelante, a casa, pero sin duda mis olvidados recuerdos volverían una vez más a atormentar mis días futuros, trayendo tanto los felices momentos del fin de la batalla como la acción y el peligro que pasé en la misma, pero al final eso era lo que me hacía quien era, yo, Kibamaru, un shinobi, un simple ninja que por el momento solo quería una cosa, volver a casa y descanzar.
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Re: Inquilinos Indeseados

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