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Lorewalker

Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

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❁Entrando en tierras enemigas❁

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❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Dastan O'Donnell el Sáb Sep 09, 2017 6:10 pm




Increíblemente, el príncipe salió vivo del Castillo de Tsukasa. A pesar de las palabras del rubio, Himawari fue lo suficientemente benevolente como para dejarlo respirando. Sin vacilar, Dastan se retiró del lugar, saliendo de la fortaleza de la Dama de Fuego y dirigiéndose al bosque. Vigilando ligeramente a sus alrededores para ver si sus compañeros Hotaro y Kyoki le seguían o si habían tomado cada quien su camino. Realmente no le importaba mucho al rubio si estos le seguían o no, desde que le dieron la misión el pensó en su ruta. "Podría entrar fácilmente al campamento de Hinoarashi, después de todo ya me he relacionado con ellos" -se dijo a si mismo. "¿Crees que Seiichi se acuerda de ti? Cuando se conocieron ni tu nombre preguntó" -dijo Cervantes ante el pensamiento del capitan. "Seguro recuerda mi apariencia, pero, realmente me da curiosidad saber cual seria su reacción si me vuelve a ver. ¿Me recibiría? ¿Descubriría que soy del bando contrario al verme? En todo caso, siempre tuve curiosidad de saber qué poderes tenia ese muchacho" -le respondió Dastan.

Siguieron adentrándose al bosque, era algo cerca del medio día, la luz del sol chocaba con las copas de los arboles, quienes brindaban su sombra a todo el terreno del lugar, dejando pasar solo ciertos rayos de Sol que lograban penetrar entre las hojas. La Dama de Fuego había dicho que los campamentos enemigos estarían en todo lo alrededor del Bosque del fuego, por lo tanto, el rubio miraba de un lado a otro, buscando algo, una edificación, una fogata, un estandarte, que mostrara la ubicación de alguno de los campamentos, ya sea de Fenikkusu o Hinoarashi, estando siempre alerta a sus alrededores por si venia un ataque sorpresa, o incluso si uno de sus compañeros intentara matarlo. Dastan se detuvo un momento, se puso las manos en la cintura y dijo al aire, como si pensara en voz alta: "¿Cuanto más tendremos que andar para que aparesca un campamento de esos?".


off:
Comentario:
Me disculpo si el post fue muy corto, no encontré mucho con que trabajar y quería dejar abierta la posibilidad de que los demás me acompañaran o siguieran su camino. Tratare de que el proximo sea más sustancial.
Equipamiento:
Norowareta Ken
•Wakizashi
•Kunais(x10)
•Shurikens(x8)
•Senbons(x20)
•Sellos explosivos(x4)
•Bombas de humo(x2)
•Píldoras de soldado(x3)
•Vendas
Stats:
• Ninjutsu = 10
• Taijutsu = 7
• Genjutsu = 3
• Velocidad = 10
• Resistencia = 10
• Fuerza = 10

Dastan O'Donnell
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Hotaró Senjih el Lun Sep 11, 2017 4:44 pm



¡ Solo los muertos han visto el final de una guerra.!

No tengo miedo de un ejército de leones guiado por ovejas; tengo miedo de un ejército de ovejas guiado por un león. Evento histórico que cambiara a más de un pensamiento, la guerra. Una nueva apariencia de estirpe divina cuando salió a escena, refulgiendo bajo el foco del brillo de su atavió. Traje contemporáneo original del país del fuego se le fue otorgado, kimono negro con detalles rojos por el cuello, hombreras doradas hechas del puro metal. La cara de un tigre enfurecido adornaba le zona del corazón, simbolizando el poder, pintoresco e impredecible, fuerza… pasión. Un suspiro se apodero de su cuerpo en la salida principal del castillo, suspiro que relajo todas las tensiones impuestas por ambas guerras, una nueva era estaba a punto de marcarse en el país, formar parte de ello le hacia templar de la emoción o quizás... ¿miedo?. Fría y emocional fue la mirada puesta en ambos quienes en el momento le acompañaron No mueran allí afuera.

Preparada para dar marcha a un posible renovado plan, espionaje, invasión y destrucción. A paso sincronizado se movilizaron las tres entidades, cada uno en diferentes pensamientos y circunstancias emotivas. En el caso de Hotaro le invadió nostalgia de volver al país que le vio nacer, el feudo que le vio crecer, el general que le entreno y le enseño el arte que ahora domina (lejos de hacerlo a la perfección). Nostalgia que permaneció en tu mente sin dar alguna expresión que le delatara, no tenia intención de parecer débil ante fugaces recuerdos, menos ante Kyoki y Dastan.

Detuvo su marcha con la esperanza de ser escuchado en aquel plano y fecundo terreno. Con su permiso, creo que deberíamos analizar nuestra situación con mas suspicacia mostró tu punto de vista, agachando su cuerpo para dibujar algunos símbolos con una pequeña rama en la arena del terreno. ¿Quienes eran y porque nos escogió? ¿alguno de ustedes recuerda como llegamos a ese lugar? Por mas que intentara su mente le fallaba al intentar recordar Fuimos entrenados para seguir ordenes, yo lo fui, pero también fui entrenada para escoger sabiamente mi camino... ¿están seguros que quieren hacer esto? dejo la duda al aire, ella seguiría con el plan si sus compañeros le seguían, conocer la opinión y pensamientos de cada uno era prioritario. Les seré sincera, no me interesa lo mas mínimo el tener que cumplir con esta orden, mi pasado en este país no es del todo agradable pero sin rencor menciono... no me molesta crear algo de conflictos políticos si a ustedes tampoco les importa. ¿Alguna idea? Cervantes... Kyoki. expreso con sinceridad y firmeza, su suerte la echo al azar, ahora todas sus futuras acciones dependerían de lo que estuviera a punto de ocurrir.

Independiente de la respuesta volvió a mencionar ¿Como lo haremos? relacionado a la misión.




Stas:
▲ Stats:
• Ninjutsu:1+5=6
• Taijutsu: 3+2+4=10+2:12
• Genjutsu:1
• Velocidad: 5+5=10+2:12
• Resistencia: 5+1+4=10
• Fuerza: 4+1+1=6

Especialidad(Arte rápido/Arte certero)
Equipamiento:

•Bomba de humo 0/2

● Tantô: Cuchillo pequeño empleado preferido por algunos ninjas debido a su menor tamaño y su hoja recta, frente a la curva de la wakizashi; esto permite esconderla más fácilmente y efectuar con ella movimientos más rápidos y precisos, dependiendo de la situación. No supera los treinta centímetros de largo, de hecho rara vez los alcanza y suele medir alrededor de veinticinco.

● Uchigatana: Predecesora de la katana y, como su descendencia, antiguo símbolo de poderío. Su hoja es un poco más corta y recta, sin llegar a serlo tanto como la de un cuchillo. Suelen llevarla sólo los auténticos veteranos de guerra.

• Kunays 0/5

•Shurikens 0/15

•Sellos explosivos 0/8
Técnicas usadas(Gennin):
0/8
Vestimenta:
Hotaró Senjih
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Kyoki el Jue Sep 14, 2017 5:24 am

Por su parte Kyoki iba un poco atrasado con referente a la formación de aquel pequeño grupo, formando así una especie de arco con sus compañeros,  ya que él había tomado la responsabilidad de interpretar un mapa que había cogido en la fortaleza en la cayeron como prisioneros y así guiar al trío. No era que lo necesitaba para ubicarse en aquella región, pues él era oriundo de la nación y sabía moverse muy bien y sin perderse por el espeso follaje, incluso tan lejos como estaban del camino principal para intentar evitar ojos indiscretos; aquel pedazo de papel tenía la función de darles una idea de donde se encontraban cada uno de sus objetivos. Lo que menos deseaba el pelinegro era terminar en medio de un campamento rodeado por lanzas que apuntaran a sus gargantas.
Sin embargo —se decía—, lo más desearía es salirme de todo esto y escapar de esta región. Ese maldito

Pero el fugarse no le parecía la mejor opción, no sin tener un plan todavía. No obstante, mientras más tiempo pasara en el País del Fuego, más influencia ganaba su peor enemigo. Las memorias de aquel lugar aún tenían un gran poder sobre él, le alteraban; y el estrés por el cual estaba pasando actualmente tampoco ayudaba demasiado.
Tras dejar escapar un suspiro para intentar calmarse y aplacar un poco las punzadas que sentía en la cabeza, enrolló el pergamino y lo guardó en el equipaje. Imitando a sus compañeros se detuvo, estaban rodeados por la naturaleza —árboles, arbustos, etcétera—, con lo que esperaba que fuera suficiente para ocultarlos; y según el mapa faltaban unos cuantos kilómetros hacia el noroeste de su posición para encontrarse con uno de los campamentos, específicamente uno que le pertenecía al Feudo de  Fenikkusu no kakushitsu.

Solo te aconsejaría bajar un poco la voz, princesito —dijo en voz baja Kyoki, mientras que miraba severamente al hombre de rubia cabellera—. Recuerda dónde estamos. Por cierto, ¿cuál es tu nombre? El mío es Kyoki.
Calló por un instante, el oído atento a los alrededores. Por suerte Hotaró parecía, desde su punto de vista, tener un poco más de conciencia. Una vez que ella terminó de hablar, una vez más el pelinegro monitoreó los alrededores hasta donde sus sentidos se lo permitían; esperaba que sus compañeros hicieran lo mismo.
Vayamos por orden —dijo Nara, aun manteniendo un tono que solos sus acompañantes pudieran captar—. Primero, el campamento más cercano se encuentra a unos diez kilómetros de nuestra posición, al noroeste y pertenece al Feudo de Fenikkusu no kakushitsu. —Sus ojos se pasearon por los alrededores y luego una vez más volvieron a sus acompañantes—. Segundo, solo tengo una cosa que decir con respecto a las órdenes: que le den a la Dama del Fuego y a sus sirvientes; sin embargo, estamos en una situación precaria. —Llevó su mano izquierda a la cabeza—. Está claro que no podemos huir y nuestra misión es prácticamente suicida. Sin embargo, contamos con el elemento de que somos pocos y por lo tanto más difíciles de detectar para cualquier bando. Creo que lo mejor es mantenernos en movimiento y observar desde las sombras para luego actuar. Por cierto, dato de interés, uno de los campamentos del Feudo de Hinoarashi está a unos veinte kilómetros al Noreste de aquí. —Hizo una pausa, una vez más volcando sus sentidos al entorno—. Bien, ¿Qué dicen? De todas formas, yo los guiaré a partir de aquí. He memorizado lo puntos. Aprovecharemos la cobertura que la madre naturaleza nos da.
Spoiler:
Stats:
• Ninjutsu: 7
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 7
• Velocidad: 10
• Resistencia: 10
• Fuerza: 10
Equipamento:
• Kunais: Son cuchillos negros de mediano tamaño, afilados por sus dos lados. Son perfectos para combatir cuerpo a cuerpo, o bien, arrojándolos a moderadas distancias. Veinte unidades.
• Shurikens: Se tratan de figuras de, por lo regular, cuatro puntas con un hueco en el medio. Miden pocos centímetros y son capaces de hacer heridas. Su diseño las hace verdaderamente rápidas al ser lanzadas. Veinte unidades.
• Hilos de alambre: Son cables que funcionan para inmovilizar oponentes, poner trampas y fusionarse con otros tipos de armas, muy útiles para casi todo tipo de ocasión. Infinitos metros.
• Bombas de humo: Estas armas funcionan para llenar un perímetro de humo, y de esta manera, imposiblitar la vista de un oponente. Se tiene que ser cuidadoso al momento de utilizar estos artefactos, pues pueden ser contraproducentes para el mismo usuario. Siete unidades.
• Sellos explosivos: Son papeles que llevan el kanji explotar grabado. Estos pueden detonar al cargarse con chakra y con fuego. También funcionan como trampas y para mezclarlos con armas. Quince unidades.
• Bombas de luz: Este artefacto, al chocarlo contra el suelo, produce una luz completamente cegadora. Al igual que la bomba de luz, podría perjudicar al usuario de no usarse correctamente. Seis unidades.
• Kit médico: Es necesario para llevar a cabo trasplantes u otras operaciones y curaciones. Está conformado por vendajes, anestésicos, alcohól, entre otras cosas. Una unidad de solo un uso.
Kyoki
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Dastan O'Donnell el Dom Sep 17, 2017 3:28 am




"Pues al parecer, aquellos 2 piensan mejor que tu chico" -dijo Cervantes ante los comentarios de los acompañantes del rubio. A pesar de que su tarea favorita era burlarse de su hospedador, el espíritu tenia razón en sus palabras, Hotaro se mostraba más analítica en esta situación y Kyoki hacia el papel de estratega. "Realmente... considero que mis acciones hasta ahora no han sido las mejores. Quizá deba darle una oportunidad al nuevo" -pensó Dastan, refiriéndose en este caso a Kyoki, ya que a Hotaro la conocía previamente. El sujeto, desconocido hasta ese entonces para el príncipe, decidió tomar la iniciativa de presentarse, no sin antes aconsejarle a Dastan que baje la voz. "Kyoki, un placer. Mi nombre es Dastan..." -en ese momento miro a Hotaro y le dijo: "... ¿oíste Hotaro? Dastan, Cervantes es el otro". Ya en ese momento había bajado el tono, a uno que solo se oía entre los 3 extranjeros. Dastan quería dejar claro la diferencia entre él y Cervantes, realmente no sabia por qué, pero sintió que era necesario. "Anda hombre, déjala que piense que soy tu, eso no es nada", "Yo no veo nada bueno en que piensen que soy tu".

Hotaro empezó a analizar la situación y a expresar ciertas inquietudes y dudas que tenia sobre esta. "No se quien era, pero creo saber por qué fuimos escogidos... o al menos por qué yo lo fui. No pertenezco a estas tierras, no tengo afiliación a ningún feudo, por lo tanto, seguro consideraron que no habría problema con ponerme a pelear contra otro feudo". Luego expresaba la chica que si estaban seguros de que querían hacer esta misión. Era una pregunta bastante corta pero enormemente sustancial. Dastan no había tenido ningún contacto significativo con Fenikkusu anteriormente, en cuanto a Hinoarashi: en el pasado había ayudado a dicho feudo a prepararse para la guerra, e incluso obró en contra de Kakkinoaru junto a Seiichi. El príncipe sentía que revelar ese factor podría perjudicarle en ese momento, así que prefirió callarse su ligero encuentro con Hinoarashi. "No le debo nada a esta mujer, por otra parte, tampoco tengo nada a favor ni en contra de Fenikkusu. Tengo mi situación con Hinoarashi, pero... ¿Realmente es suficiente para no cumplir con esta misión? Que difícil esta situación" -al decir esto se puso la mano derecha en la frente, mostrando la molestia que le causaba esta decisión.

Mientras Dastan estaba hundido en sus pensamientos, Kyoki planteaba su punto sobre esta situación. "Tiene razón. Cabe recordar que desertar es una idea muy peligrosa... podría tener a todo un feudo en mi contra, no quiero ser criminal en otro país también, supongo que seguiré la misión, a lo mejor me gane el favor de Himawari y obtenga algo bueno por esto" -El capitán hacia todo un análisis en su cabeza, como si debatiera con alguien. Realmente el único que lo oía era Cervantes, y este no estaba muy receptivo ante los comentarios del rubio, aunque, esa ultima parte si le llamó la atención: "Oye, cumple la misión esa y pide que te den dinero, una casa y 5 pelirrojas. Digo, yo me quedo con cualquiera, pero como a ti te gustan las rojitas pongamoslo así, jeje" -a dicho comentario el rubio respondió: "Uh, trataremos ese tema cuando salgamos de este lio".

Después de todo este rato analizando su situación y consultando con su espíritu, el príncipe decidió responderle a sus compañeros: "Bueno, después de pensar bien todo este asunto, creo que lo mejor, para mi, seria seguir la misión. No le debo nada a ninguno de los 3 feudos, pero si a esto me encargaron pues adelante. Pienso que ya que el más cercano es Fenikkusu, deberíamos atacar a ese primero ¿no?" -el rubio hizo una pausa, luego siguió, mientras dirigía su mirada alternando entre sus compañeros: "Como ya dijiste Kyoki, somos pocos, podríamos separarnos y atacar a diferentes puntos del campamento al mismo tiempo y como andaríamos solos, seria menos problemático infiltrarnos. Si todo sale bien pues perfecto, sino, tendrán que dividir sus fuerzas en 3 partes, lo cual nos ayudaría un poco. Aunque seguramente este factor no haga mucha diferencia dada la cantidad de soldados que debe haber ahí. Propongo que nos acerquemos lo más que podamos e inspeccionemos el campamento desde afuera. Estamos en un bosque, podemos subirnos a un arbol y tener mejor vision, a la par de que estos nos brindaran cierta cobertura". Dastan hizo otra pausa, pensó en qué seria necesario para llevar a cabo esta estrategia, y tras unos segundos continuó: "Hay que analizar sus rutas de suministros. Lo mas inteligente es cortar su flujo de alimentos, si no tienen qué comer, no tendrán fuerzas para luchar. Esto podemos hacerlo desde fuera del campamento, no correríamos mucho riesgo. Una vez afectada su linea de alimentos, podemos infiltrarnos y atacar. Adentro... supongo que nuestro objetivo principal seria la armería, también la enfermería si es que tienen. No podrán pelear sin armas, y no tendrán como atender a los heridos. Y ese es otro tema: Si les es posible, peleando contra grupos grandes, es mejor herir a los soldados que matarlos. Si mueren, pues, los dejan tirados ahí y se olvidan de ellos. Si están heridos en cambio, su deber de soldado seria ayudar a un compañero caído, de esta forma inutilizaríamos a 2 o quizás 3 soldados, los cuales tendrán que dejar la pelea para llevar al herido. Es una estrategia utilizada cuando se enfrenta a un ejercito mayor con pocas personas, el cual es nuestro caso actualmente". Dastan sacó a relucir todo lo que sabia sobre estrategias de guerra y esperaba que estas fueran bien recibidas por sus compañeros, o al menos sirvieran de base para plantear una estrategia mejor y más elaborada.

off:
Equipamiento:
Norowareta Ken
•Wakizashi
•Kunais(x10)
•Shurikens(x8)
•Senbons(x20)
•Sellos explosivos(x4)
•Bombas de humo(x2)
•Píldoras de soldado(x3)
•Vendas
Stats:
• Ninjutsu = 10
• Taijutsu = 7
• Genjutsu = 3
• Velocidad = 10
• Resistencia = 10
• Fuerza = 10

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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Narrador el Mar Sep 19, 2017 12:49 am


Podían pasarse discutiéndolo el resto del día, si así lo deseaban, pero el único derrotero posible a toda esa charla era la obediencia ciega. No faltarían, por supuesto, los pensamientos de fuga, de desacato y deserción, crímenes a cada cual menos apetecible en mitad de una guerra, considerando las represalias conrrespondientes.

Y mientras tanto, avanzarían. Guiados sus pasos por el único que parecía tener un mínimo de idea, Kyoki, el camino no se les haría más sencillo sólo por eso. Estaba repleto de baches, tanto literales como figurados, y salpicado de peligros de los cuales las patrullas, e inclusive los batallones marchando, serían sólo una fracción del todo. La propia naturaleza parecía confabularse en su contra, confundiendo los caminos. Donde hasta hacía sólo unos minutos había habido una senda a seguir, ahora estaba sólo el espeso bosque en las cuatro direcciones.

A ciegas, pues, les tocaría caminar hasta que algo despuntase por fin sobre los árboles. También de madera, empero, estaba claramente fabricada por la mano del hombre. Se elevaba más que cualquier árbol centenario, sus cuatro esquinas reforzadas en hierro mostraban sus afilados bordes de forma amenazante. Acercándose más, aunque siempre despacio, verían la empalizada simple de un campamento, un muro bajo de troncos recortados y tallados en punta, clavados bien profundo en la tierra y que hacían las veces de muralla. Para saber a qué, tendrían que subirse a alguno de los árboles, observando así desde las alturas cómo una llanura salpicada de afiladas puntas se extendía durante varios centenares de metros, con esa misma torre como centro desde donde se podían ramificar.
Desde la distancia no se apreciaban demasiado, pero había guardias a su alrededor. Tan inamovibles como la propia torre.

Poco a poco, pero, la primera piedra a colocar en el camino era la infiltración. No resultaría sencillo colarse como si tal, habiendo guardias en la única entrada al este de la empalizada, además de pequeñas patrullas merodeando por los alrededores y hasta entre las líneas de tiendas. Estaba claro que alguien los había puesto bajo alerta.

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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Hotaró Senjih el Dom Sep 24, 2017 4:41 am



¡Solo vivo por mis ideales.!

Los tres avanzaron, guiados por el mas indicado en el momento, Kyoki. Caminaron el medio de la penumbra del bosque a apenas luz de la tarde, bajo las sombras de los arboles ennegrecidos (escondiendo su presencia a paso lento) fueron dirigidos por el azabache cual objetivo principal se hacia cada vez mas cercano. Separados obviamente del camino "principal". A pasos sigilosos se escucho múltiples pasos a mitad de la nada, diferentes voces conversaban a gritos sobre su apasionada vida, virtudes y decepciones, tema cotidianos que se platica en medio de amistades. Tres individuos, cada uno portador de un sable de guerra (espada-katana) envainada en su boquilla. Casco, coraza, pantorrillas y una capa fina de malla metálica componía la vestimenta de los tres, era difícil de observar pero Hotaro conocía a la perfección el ruido que producía sus armaduras clasicas, dando a conocer cada accesorio que portaban, todo gracias a su entrenamientos pasados en bases militares en esta nación. --Son soldados que patrullan la zona, ignoremoslos mientras podamos-- sugirió en un susurro en su quietud.

Continuaron su camino teniendo el conocimiento de dejar un grupo armado de tres personas a sus espaldas. Los nervios invadían poco a poco el cuerpo de la pelinegra, el experimentar una situación de guerra tan real, por primera vez, le causaba pequeñas nauseas, estaba dispuesta a cumplir con cada mandato, pero su cuerpo aun no se acostumbro, por momentos, al sombrío destino. "¡Cálmate, no estas sola, reúne fuerzas y enfrenta la situación, devuelve ese coraje que habías sentido en el castillo". Se animo a si misma, recuperando fuerzas a impulso de suspiros profundos y pequeñas cachetadas, era exagerada su situación pero estar a punto de vivir algo tan espantoso no a cualquiera dejaría bien de la cabeza.

--¿Que diablos es eso Kyoki, Cervantes?-- pregunto anonadada bajo la sombra del árbol al mirar con cautela los pinchos de madera tallados a mano, una fortaleza apareció frente a sus narices --¿Se supone que debemos entrar allí?, es un suicidio--. Era difícil ver por completo el área que abarcaba aquella construcción de múltiples troncos, por lógica era mejor idea visualizar desde un lugar con altura. Buscaron el árbol indicado para observar desde los cielos el campamento y se montaron con sigilo en una de sus gruesas ramas, escondiendo siempre su cuerpo entre las sombras de sus hojas. Los tres extranjeros, en columna, uno al lado del otro (si seguían a hotaro), se colocaron de cunclillas, manteniéndose alertas --Esto es mas complicado de lo que imagine, tu plan se a ido a la mierda cervantes, tenemos que planear algo mejor para poder salir ilesos de esta situación-- Callo y pensó, esperando respuesta por sus compañeros. Pequeños grupos de guardias merodeaban por las zonas cercanas a los muros, otros se resegaban como el grupo anterior, adentrándose al bosque en busca de algo mas. Su posición era complicada pero no imposible, solo debían tener cabeza para resolver e idear un plan que de frutos --Si vamos a actuar debemos hacerlo pronto, no creo que tengamos mucho tiempo y sobre todo aquellos...-- Cada palabra que expresaba era lo suficientemente baja para ser escuchada por sus compañeros y evitar inconvenientes.





Stas:
▲ Stats:
• Ninjutsu:1+5=6
• Taijutsu: 3+2+4=10+2:12
• Genjutsu:1
• Velocidad: 5+5=10+2:12
• Resistencia: 5+1+4=10
• Fuerza: 4+1+1=6

Especialidad(Arte rápido/Arte certero)
Equipamiento:

•Bomba de humo 0/2

● Tantô: Cuchillo pequeño empleado preferido por algunos ninjas debido a su menor tamaño y su hoja recta, frente a la curva de la wakizashi; esto permite esconderla más fácilmente y efectuar con ella movimientos más rápidos y precisos, dependiendo de la situación. No supera los treinta centímetros de largo, de hecho rara vez los alcanza y suele medir alrededor de veinticinco.

● Uchigatana: Predecesora de la katana y, como su descendencia, antiguo símbolo de poderío. Su hoja es un poco más corta y recta, sin llegar a serlo tanto como la de un cuchillo. Suelen llevarla sólo los auténticos veteranos de guerra.

• Kunays 0/5

•Shurikens 0/15

•Sellos explosivos 0/8
Técnicas usadas(Gennin):
0/8
Vestimenta:
MAPA DEL LUGAR:
No me juzgues, así entendí el terreno
https://s26.postimg.org/r4tork2yx/Mapa.png
Off:
PD: Edite por que coloque mal en el dibujo los puntos cardinales, si, me pase de maduro (?, espero no haya problemas.
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Kyoki el Lun Oct 02, 2017 6:27 am

Al pelinegro le parecía curiosa la actividad que había en el campamento y, por supuesto, bastante alarmante. Se había apartado silenciosamente de sus compañeros en aquella gruesa rama, acercándose al tronco que sostenía al titán de madera. Una vez más sacó el mapa, estudiando al mismo tiempo las opciones que tenían para cumplir con la misión. Dejó escapar un suspiro de cansancio, más mental que físico. Sentía que algo dentro él no estaba del todo bien.
Entre las cosas que más llamaban su atención, era la torre que se erigía en todo el centro del campamento. ¿Qué secretos habría dentro de dicha edificación? No era de importancia para el Nara en aquel momento ya que simplemente creía haber hallado su objetivo. Después de todo parecía bastante importante como para ser resguardada de la manera en que estaba.

Ahora bien, desde donde avistaban era cierto que daba la noción  que el campamento estaba fuertemente resguardado, y de hecho era así; sin embargo, la naturaleza lo rodeaba por igual, y aunque iba ser bastante complicado colarse dentro de aquella fortaleza, no era del todo imposible desde el punto de vista Kyoki.
El azabache invitó a sus compañeros a acercarse, colocando el dedo índice de su mano derecha en sus labios para indicarle que lo hicieran en silencio. De esta manera formarían un apretado triangulo en aquel tronco y verían en el mapa las indicaciones que él les haría.
La idea de Dastan no está del todo mal, separarse es la mejor opción que tenemos. —Hablaba en un tono de voz bajo, y al mismo tiempo miraba los alrededores por si acaso algún guardia o una de las pequeñas patrullas pasaban por las cercanías de dónde estaban ahora escondidos. Agradecía en el fondo lo tupida que era la vegetación en el Bosque del País del Fuego en aquel entonces—. No obstante, puliremos un poco ese plan. Presten atención.

Ya que el tiempo apremiaba, Kyoki hizo una explicación rápida de lo que harían. Utilizaba el mapa para indicarle ciertas cosas, y de vez en cuando señalaba con su mano el campamento, intentando ser lo más claro posible y esperando que tanto Hotaró y Dastan visualizaran los puntos a los cuales hacía referencia.
¿Quedó todo claro?—dijo, mientras que tronaba su dedo índice, superponiendo el pulgar por encima del mismo. Esto le perturbó, aunque se quitó aquello de encima meneando ligeramente la cabeza—. Dastan, tu saldrás desde esta posición. Hotaró, ve al norte. Yo iré desde el sur.
Guardó el mapa nuevamente entre su equipaje y se levantó.
Es hora de ponernos en marcha. Tengan mucho cuidado y suerte. La infiltración comienza en diez minutos. Para entonces comenzaremos a movernos desde nuestras posiciones sin importar que. Sin embargo, una vez dentro del campamento esperen la señal. Si ésta no se da en un tiempo mínimo, salgan de allí lo más rápido posible.  

El pelinegro flexionó sus piernas y apoyó la palma de su mano izquierda en la rama, mirando hacia la dirección a la cual se dirigiría. Por el momento desplazarse por los árboles sería su mejor opción, pues era difícil saber que le depararía las circunstancias si iba a ciegas por el suelo hasta su posición. Al menos desde las alturas tendría una mejor visión y desde allí resolvería que hacer luego.
Cual felino saltaría desde aquel árbol al contiguo y así al subsiguiente. Se movía con tal gracilidad y  sigilo que ni siquiera el bigote de una comadreja se vería perturbado. La distancia que tendría que recorrer sería considerable; pero el Nara confiaba en su velocidad y que alcanzaría a tiempo el punto desde el cual él partiría.

Con tres minutos de sobra por fin llegaría hasta la sección sur del campamento. Se encontraba aproximadamente a unos cincuenta metros de distancia. Como un ave desde las alturas, oculto entre la sombras del frondoso árbol en el cual se había posado, miraría a las patrullas que merodeaban por los alrededores del sector.
Maldita sea —dijo hacia sus adentros—, tiene que haber una forma de salirme de esta. Realmente no quiero estar en esta situación.

De un salto aterrizaría suavemente en la tierra. Desde allí consideraba que sería peligroso ir por los árboles, pues podía correr el riesgo de ser visto por los soldados del área circundante con un grado de dificultad relativamente fácil. Desde la sombra de los arbustos observaría a la pequeña compañía que tenía al frente, y no tardaría en darse cuenta que para entrar en el campamento tendría que tomar un desvío para ganarle las espaldas.
Silenciosamente se movería entre la maleza y aprovecharía también la cobertura de los gruesos árboles del bosque. De vez en cuando, detrás de los mismos, asomaría la cabeza discretamente para verificar la posición de los soldados o que estos no miraban hacia su posición. Los rodearía por la derecha, procurando mantener una distancia prudencial, y así buscaría la forma de no tener la necesidad de matar a alguien a su paso. Después de todo el hallazgo de un cadáver solo complicaría aún mucho más las cosas. También estaba atento al suelo, buscando siempre pisar con cuidado en caso de que tuviera que prever o sortear algún tipo de trampa. Aquella misión era un verdadero infierno para alguien como él.

A tan solo ocho metros de la empalizada, el Nara realizaría rápidos sellos con sus manos. Se encontraría entonces tras el tronco de un grueso roble, preparándose para seguir avanzando. Por el momento los vigilantes no parecían haber notado su presencia, y tras verificarlo y esperar unos segundos, seguiría avanzando hasta el campamento silenciosamente.
Saltaría sobre la empalizada, sin mucha dificultad. No era muy alta y dado a su habilidad no representaría ningún reto. Una vez dentro del campamento buscaría esconderse entre las intersecciones de las tiendas —no sin antes verificar que no hubiera muros en la costa— y así intentar evitar los ojos de los guardias que se encontraban afuera.
Ahora empieza la parte más complicada. —Desde la parte postearior de una tienda, la cual verificaría que estuviera vacía, buscaría la manera de acercarse al objetivo que había marcado con sus compañeros, todos sus sentidos enfocados en el entorno, siempre alerta—. Tengo que encontrar la forma de acercarme. Espero que Hotaró y Dastan lo hayan logrado.
Spoiler:
Stats:
• Ninjutsu: 7
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 7
• Velocidad: 10
• Resistencia: 10
• Fuerza: 10
Acciones:
Jutsu oculto x1
Equipamento:
• Kunais: Son cuchillos negros de mediano tamaño, afilados por sus dos lados. Son perfectos para combatir cuerpo a cuerpo, o bien, arrojándolos a moderadas distancias. Veinte unidades.
• Shurikens: Se tratan de figuras de, por lo regular, cuatro puntas con un hueco en el medio. Miden pocos centímetros y son capaces de hacer heridas. Su diseño las hace verdaderamente rápidas al ser lanzadas. Veinte unidades.
• Hilos de alambre: Son cables que funcionan para inmovilizar oponentes, poner trampas y fusionarse con otros tipos de armas, muy útiles para casi todo tipo de ocasión. Infinitos metros.
• Bombas de humo: Estas armas funcionan para llenar un perímetro de humo, y de esta manera, imposiblitar la vista de un oponente. Se tiene que ser cuidadoso al momento de utilizar estos artefactos, pues pueden ser contraproducentes para el mismo usuario. Siete unidades.
• Sellos explosivos: Son papeles que llevan el kanji explotar grabado. Estos pueden detonar al cargarse con chakra y con fuego. También funcionan como trampas y para mezclarlos con armas. Trece unidades.
• Bombas de luz: Este artefacto, al chocarlo contra el suelo, produce una luz completamente cegadora. Al igual que la bomba de luz, podría perjudicar al usuario de no usarse correctamente. Seis unidades.
• Kit médico: Es necesario para llevar a cabo trasplantes u otras operaciones y curaciones. Está conformado por vendajes, anestésicos, alcohól, entre otras cosas. Una unidad de solo un uso.
Off:
Lamento la demora. A partir de ahora intentaré postear el fin, apenas contesten. Si hay un error, pues lo corrijo más tarde. Muero de sueño. Son las 1:27 am.
Kyoki
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Dastan O'Donnell el Sáb Oct 07, 2017 11:56 pm




Al parecer el plan de Dastan fue aceptado por Kyoki y este le dio unos toques finales a la ejecución. Cada quien tomó su camino mientras el rubio se quedaba en el árbol de origen contando el tiempo que había dado su compañero para entrar. "Ok principito, ¿Cuál es el plan?" -dijo Cervantes una vez que los Nara se retiraron. "Vamos a analizar la situación". El capitán buscó un punto más alto entre los arboles cercanos para poder ver mejor el panorama, aun cuidándose de ubicarse donde no pudiera ser visto por los guardias que patrullaban la zona. Miró a sus alrededores. En las afueras de la muralla, parejas de guardias caminaban de un lado a otro cerca de las murallas de esta. Dastan observaba la ruta de patrulla de cada una de las parejas. Luego miro lo que pudo hacia dentro del campamento: montones de tiendas se esparcían por el lado en el que entraría, a la derecha, a unos 20 metros de la muralla, estaba lo que parecía ser la armería, la cual tenia un grupo considerable de soldados reunidos en ella.

"Joder, entrar a este lugar seria un suicidio" -pensó el príncipe. Pero este no podía quedarse de brazos cruzados, sus compañeros contaban con él, la Dama de Fuego, incluso si la forma en la que lo hizo no fue del todo agradable, también requería de su éxito, por eso debía afrontar este obstáculo como pudiera. Dastan empezó a recordar todas sus experiencias vividas en su reciente viaje por el País del Fuego, buscando si podía sacar algo de ellas que le permitiera afrontar esta situación, ya que se encontraba en el mismo territorio pero en una situación diferente. Recordó como se infiltraban en el feudo de Kakkinoaru'en buscando información, andaban disfrazados. En este caso no poseía ningún disfraz, así que no podía usar esa estrategia. Pero luego, en esa misma misión, se transformaron en los guardias que habían noqueado para engañar a los que venían. "Eso es, podría usar una transformación y hacerme pasar por uno de ellos, podría desplazarme fácil por el campamento de esa forma, pero tendré que actuar como uno de ellos. Debo pensar bien en cual sera mi coartada para entrar...". Cervantes interrumpió diciendo: "Mata a uno de los pendejos de afuera, escóndelo por ahí y transfórmate en el y ya. No lo pienses tanto". "Debo pensar bien, un ligero error y morimos Cervantes. Ademas, matar a uno no me parece lo mejor. Si encuentran el cuerpo estarán más alerta de lo que ya están". Dastan siguió dandole forma a su plan de entrar transformado. Había descartado la idea de transformarse en uno de los del campamento, ¿Qué otra alternativa tendría?. Ahí mismo recordó cuando transitaba por la ciudad del feudo de Fenikkusu, cuando iba de camino al País de los Ríos. Recordaba la apariencia de los guardias de ese lugar. "Iré como un guardia de la ciudad".

Terminando de idear su entrada, el tiempo de espera había culminado, era hora de la ejecución. "Aqui vamos... que sea lo que Dios mande". "Esto se va a poner bueno". Dastan realizó un jutsu de transformación, cambiando toda su apariencia a la de un soldado de la ciudad de Fenikkusu, con su uniforme y el sello del feudo visible a quien lo viera. Hace unos minutos había visto la ruta que llevaban los soldados de las afueras. Había un momento en el que una sección de la zona no estaba vigilada, un momento muy breve, que debía ser aprovechado una vez ocurriera. Aun faltaba un tiempo para que los soldados llegaran al punto en que se abriera este espacio, así que Dastan aprovechó y tomo algunas ramas del árbol en que estaba y las metió dentro del uniforme. Eso le ayudaría a causar desorden dentro del lugar. Ya los guardias se acercaban al punto ciego, el rubio se posicionó en un árbol cerca de la muralla, donde pudiera ver a los guardias cruzar, que estuviera lo suficientemente alto para no ser detectado con facilidad y que pudiera saltar desde él. Llegó el momento, dos parejas de guardias se juntaron en un punto y se devolverían para continuar su camino. Una vez estos retiraron la mirada del área, Dastan aterrizó, corrió a toda velocidad hacia la muralla y de un gran saltó paso sobre ella y cayó del otro lado, detrás de una de las numerosas tiendas que se esparcían por ahí. Su caída desde el árbol agitó ligeramente la rama en la que estaba, causando que las hojas se movieran, los 4 guardias que estaban cerca se dirigieron a la zona a investigar, pero al no ver nada pensaron que solo fue un animal.

"Ok ¿Y ahora?" -dijo Cervantes. "Si ataco la armería ahora causará un desorden y alertará a todo el campamento. Andaré en bajo perfil hasta posicionarme donde me toca" -Dastan hizo una pausa y se fijo en la gran torre que se alzaba hasta los cielos en el centro del campamento y continuó: "Debería ubicar al general del lugar, sin una cabeza que los lidere los soldados andarán de su cuenta. Me parece suficiente para debilitar el lugar, ahora... ¿Donde estará ese sujeto? Cualquiera diría que esta en la torre, pero si yo fuera general no me quedaría en un blanco tan fácil". Dastan ya tenia su plan para realizar con la transformación y lo iba a ejecutar. Siguiendo por las tiendas, se dirigió a uno de los caminos principales del campamento donde pasaban muchos guardias. Era evidente que uno de ellos notaria su presencia y lo detendría, pues esto pasó. "¡Alto! ¿Y tu quien eres?" -dijo uno de los soldados del feudo. El principe se hizo la pinta de un poco despistado y le dijo: "Bueno eh, soy uno de los soldados de la ciudad de nuestro feudo. La guardia de allá me tomó de mensajero para llevarle un comunicado al general de este campamento. No se que dice, me dijeron que era solo para los ojos del general, yo solo vine a entregarlo, pero me perdí, no creí que estos campamentos fueran a ser tan grandes. Pero bueno, ya que me encontré con ustedes, ¿Me podrían guiar adonde esta el general? A lo mejor con alguien del campamento no me pierdo". Durante toda su charla, el rubio no dejaba de pensar en su personaje, en el hecho de que estaba vestido como un soldado del feudo y debía actuar como tal, para no perder la concentración. "Jej, vaya escena te has pintado, vamos a ver si estos sujetos se creen tu historia". Dastan y su espíritu esperarían que la coartada del príncipe sea exitosa. Si funcionaba, daría con el general del campamento, pero no sabia que iba a pasar cuando tenga al sujeto en frente, eso estaría por verse cuando el momento llegue.
off:
Equipamiento:
Norowareta Ken
•Wakizashi
•Kunais(x10)
•Shurikens(x8)
•Senbons(x20)
•Sellos explosivos(x4)
•Bombas de humo(x2)
•Píldoras de soldado(x3)
•Vendas
•Ramas de arbol(x5)
Stats:
• Ninjutsu = 10
• Taijutsu = 7
• Genjutsu = 3
• Velocidad = 10
• Resistencia = 10
• Fuerza = 10
Tecnicas:
Jutsu de Transformación (変化の術, Henge no Jutsu)
[Progresiva de cantidad| Ninjutsu]
Es un jutsu que permite al usuario poder adoptar la apariencia de otra persona, animal u objeto. Este jutsu es considerado uno de los más difíciles entra las técnicas básicas enseñadas en la academia. Para realizar el mismo se debe emitir constantemente chakra manteniendo la imagen a adoptar en la mente. Para esto, el usuario debe interactuar con el medio ambiente. En ninjas de poca experiencia provoca un gran agotamiento mental.
Genin: Podrán mantener la transformación por 3 turnos.
3/3

Tecnicas 7/8

Dastan O'Donnell
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Seiichi el Miér Oct 18, 2017 3:32 am


Post previo: Ascensión

Continuación de 'Ascensión'


Sometido a su propia curiosidad, el de cabellera dividida no se percató de que una figura había ingresado a la tienda, hasta que se posicionó justo en frente del estandarte. Sorpresa fue para el muchacho, que el mismo individuo que se apareció en su casa con órdenes de suicidio, era el famoso shogun de quien debía tener cuidado. Una arruga en el enctrecejo fue inevitable, incluso para Seiichi Kaen, pues el hombre fingía que acababa de conocerlo. Era una porción de su patria que no conocía. — Sí. — Le siguió el juego, sin decir nada más. Algo le revolvió el estómago, cuando el hombre de bigote fino comentaba sobre su familia. Aunque eso iba ligado a cualquier persona que hablase de los Kaen, y lo ligase a él con ellos. Le recordaba el desprecio que sufrió de los suyos, por ser medianamente diferente, pues no veía a otro miembro de su familia hace ya muchos años. Y, hablando del diablo, una luz demasiado cálida ingresó a la tienda.

Petrificado. Sin verlo, ya temía de lo que se pudiese estar acercando a sus espaldas. Después, llegó la voz de un titán de su misma línea sanguínea, la cual únicamente escuchaba en sus pesadillas. Su antiguo mentor. Su padre. El calor en forma humana, se posicionó a la izquierda del más joven en la tienda. — Bastardo... — Se escapó de su boca en bajo tono, viendo de reojo a Fuego. Nunca una mueca tan colérica se había dibujado en el rostro inmutable del joven Kaen; rostro que duró menos de cinco segundos. Fue la mitad izquierda; la de tono pelirrojo y con una simbólica quemadura, la que se encontró con el hombre que le había asignado en el pasado, la ridiculez del peso de un país entero sobre sus hombros. Le resultó aún más repulsivo de que ni siquiera le dirigiese la palabra. De todos modos, guardó silencio y escuchó el resto de la breve conversación, hasta que las aguas tomaron un rumbo diferente. Un soldado, trayendo malas noticias. "Irá él.", Seiichi quiso revelarse con todo su ser de una orden que venía por parte suya, pero su dedicación a Hinoarashi, era mucho mayor que sus emociones. Al chico, pero, finalmente le afectó algo.

Escuchó con atención las palabras de uno de los suyos, asintiendo con la cabeza, mientras se removía las prendas formales que llevaba, pues debajo yacía su vestimenta de combate. — Tráeme un caballo. Partiré de inmediato. — No pidió el suyo, pues era blanco y destacaría más. Prefirió llevar uno que llamase menos la atención, del mismo tono que los demás. Mientras esperaba, observaba los alrededores del campamento, del cual pudo tomar una larga túnica raída con capucha, y una pañoleta, para cubrirse tanto el torso, como la cabeza y boca. Escondía su apariencia por razones obvias. Luego, recogió el resto de su armamento, y tomó un pedazo de la leña que usaban los hombres para las fogatas, de un grosor considerable y un metro de largo, pegándole tres sellos bomba. El mismo pedazo de tronco, fue metiedo en una bolsa donde trajeron vegetales para los hombres, de tela color café. La ajustó, y ató a un costado de la silla del caballo que llevaría, cubriendo su contenido de los ojos de los demás.



Ahora — Signs of Hope


Los ojos de aquel que cabalgaba a toda velocidad por una de las múltiples rutas al campamento, vigilaban sus alrededores. Al encontrarse a tan solo cinco kilómetros de distancia del campamento en el cual estaba previamente, el viaje sería breve. A lo lejos, el encapuchado fue avistado por los guardias que vigilaban la entrada sur, tomando con fuerza sus armas y preparándose en caso de tratarse de un enemigo más. Los sonidos de batalla, se escuchaban como un eco, no muy lejos del punto que Hinoarashi tenía controlado en el territorio enemigo. Seiichi estaba atento, pues sabía de que tres hostiles fueron avistados entre sus filas. — ¡Alto! — El muchacho, le ordenó a su caballo que se detuviese, para así poder explicar su presencia en el campamento. Era la ayuda por la que habían pedido. Decidió dar lo justo y necesario, además de un detalle que podría ralentizar al enemigo. — Hay tres que no son de los nuestros. Mantengan esta salida con mayor seguridad y alerten a los demás hombres que estén atentos dentro del campamento. — Sin más que decir, el misterioso encapuchado se adentró cabalgando, yendo directamente a la gran torre que se alzaba en el centro. El tiempo era escaso, y él lo sabía con claridad.

Al llegar a su destino, fue intervenido por dos guardias que esperaban en cada extremo de la torre, pidiéndole que también se identifique. Vió a sus alrededores, percatándose de que no había ningún oído curioso, y les dijo únicamente lo que debían saber. — Suban conmigo. — Los guardias asintieron, comprendiendo la gravedad de la situación y sin distraer al joven Shinobi. Una vez cruzaron la puerta de madera, el de media cabellera la cerró, bloqueándola con una madera gruesa que había a un costado de la misma. El encapuchado subió hasta la cima de la torre por la escalera en forma de caracol, junto con dos hombres que protegían a la misma desde fuera, donde el objetivo yacía al final de una ajetreada —y a la vez improvisada— oficina. Por cortesía y aún así con poco interés de perder el tiempo en formalidades exageradas, se removió la pañoleta del mismo tono que la túnica raída que llevaba, y realizó una leve reverencia. — Yamanaka Umei. Mi nombre es Kaen Seiichi. Usted está en grave peligro. — Le miró directo a los ojos, con la misma mirada taciturna que le dedicaba a todo el mundo. Una débil Umei, sabiéndose débil, se siente en parte aliviada por ver que su petición no ha sido ignorada. — Ya sé que estoy en peligro. Ahora vamos, sácame de aquí antes de que lleguen. — igual que él, ella no quiere perder el tiempo. Sólo quiere huír. El de cabellera de dos tonalidades, realizó una leve señal de alto con su mano izquierda. — Espere, por favor. — Miró de reojo a los dos guardias que le habían acompañado, mientras la guerra que se libraba afuera, continuaba llegando a sus oídos. — Es demasiado peligroso ahí afuera. Sugiero una aproximación diferente. — Se acercó a ella, invitando al par que le seguían detrás suya a escuchar el plan del encapuchado. Fue el momento de idear una estrategia, a la vez que sellos fueron realizados.

Una vez los preparativos fueron hechos, habían figuras que sobraban en aquel tablero. La puerta de madera de la torre, fue abierta por los dos guardias, cerrándola detrás de ellos. Uno, detuvo a un soldado que pasaba cerca suya, para darle órdenes claras. — Nadie entra, ni sale de esta torre; ¿me has oído? — El otro hombre asintió, pues reconocía de que esa edificación, era la más importante del campamento. Sus esfuerzos, debían ir en proteger la persona que había arriba de la misma. En cuanto a los dos guardias, se subieron ambos en el mismo caballo que había venido con Seiichi, espoleando al animal y cabalgando velozmente a la entrada sur del campamento por la zona mejor patrullada, para así salir del mismo con la seguridad de que los hombres en la frontera, estarían mirando.

Ahora, quedaban ellos dos. En lo que respectaba a la cima de la torre, solo se podía ver una oficina completamente oscura. El único sonido que resonaba en las paredes de la misma, eran los de batallas que se libraban a lo lejos. La espera carcomería a cualquiera, pues ya eran conscientes de que Umei Yamanaka, era la persona que corría peligro. El escritorio en el que ella trabajaba, fue reforzado por todos los costados junto con las sillas y el resto del pobre amoblado del lugar, creando una pequeña fortaleza para proteger a solo una persona debajo de ella. Se tenía la esperanza, de que la misma sobreviviese alguna explosión cercana o que la misma torre se derrumbe. Mientras tanto, entre las sombras de un solo rincón, esperaba en cuclillas una figura que observaba con detenimiento. Encapuchado y con la boca cubierta, únicamente sostenía un kunai entre la tela raída. Todo ahora, dependía del tiempo.





OFF:
Vestimentas:


Esto hay debajo de la túnica que tomó en su campamento antes de partir
Técnicas:
Técnica oculta x01
Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 7
• Genjutsu: 7
• Velocidad: 10
• Resistencia: 10
• Fuerza: 10
Inventario:
Píldoras de soldado x03
Kunais x10
Hilos ninja
Sellos explosivos x08 -3 = 05
Nota:
Les recomiendo leer el post previo, para comprender por qué estoy en el tema. Espero que los cuatro tengamos un buen examen.




Saludos!
Seiichi
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Narrador el Sáb Oct 21, 2017 3:08 am


Previo a la llegada del único agente de rescate, se produjo la entrada de los otros tres elementos. Los planes podían no ser los más brillantes, pero, la situación para su suerte no requería de enrevesadas mentiras entretejidas ni de demasiado uso de sus recursos. Sólo uno, el príncipe extranjero, parecía olvidar que en la sencillez estaba el éxito. A causa de ese despiste, mintió de más y dijo todas las palabras prohibidas, las que sólo un espía, uno de los malos, pondría en su boca sin antes haberlas meditado bien.

Frente a él, un curtido samurái no tardó en echarle mano a la espada que atravesaba el cinturón de su armadura en una diagonal cruzada con su cuerpo. El sonido del metal reemplazó a las palabras, mientras que los gruñidos hicieron lo propio con las indicaciones. De no haber sido por la aparición, en ese preciso instante, de un tercero en discordia, la historia sin contar de Dastan hubiese escrito con sangre su punto y final.

¡Soldado! — gritó una voz desde la espalda del que estaba armado en ese momento, deteniendo a este en seco como si, de repente, el tiempo hubiese dejado de fluir para él: — ¡Mi sargento, este hombre es un espía! ¡Hay que liquidarlo ahora! — repuso, pero, cuando pudo recuperar el porte agresivo; sus dedos abrazaron de nuevo las cintas de cuero en la empuñadura — En ese caso, soldado, este hombre será interrogado y torturado. No sabemos si es el único, hay que asegurarse de que delata a las demás ratas de la Dama del Fuego. Vuelva a su puesto, yo me encargo a partir de aquí. — recelando, el primero, pero, obedeció al segundo. Envainó el arma con un gruñido y siguió patrullando en dirección a la torre, masticando insultos y escupiendo maldiciones en incomprensibles balbuceos rabiosos.

Tú, acompáñame si no quieres que te maten aquí mismo. — la figura, todavía misteriosa, cogió al rubio por sorpresa, lo bastante al menos como para poder arrastrarlo prácticamente hasta una zona más alejada.
En un pequeño círculo de tiendas vacías, donde no llegaba siquiera la luz de las antorchas y que, por tanto, le permitían mantener su anonimato, el misterioso benefactor primero soltó un suspiro largo, de tedio, para acto seguido dedicar una mirada rápida al disfraz del muchacho

Debes de ser muy idiota o creerte más listo de lo que eres. — dijo pesado — La guardia de las ciudades nunca se entromete en los asuntos del ejército. Son dos cuerpos separados. Y ahora escúchame, y hazlo bien porque, por tu culpa, acabo de quemar una identidad que me ha costado años crear dentro de esa unidad: Olvidaos del general, hay un objetivo más importante al que atacar. En la torre del centro se encuentra Umei, una Yamanaka de capacidades sensoriales. Es el enlace con la inteligencia de Hinoarashi y Fenikkusu tras nuestras fronteras, y la que está impidiendo que estos campamentos caigan a pesar de nuestros esfuerzos. Me dijeron que erais tres, así que reúne a los tuyos e id a buscarla a ella. Y daos prisa, no tardarán en enviar a alguien para su extracción, puede, incluso, que ya esté aquí. — demasiada información de golpe, seguramente, pero si tan siquiera la mitad era cierta y no se trataba de una treta para conducirlo directo hacia una trampa, el tiempo del que disponía ahora el de las dos almas y un cuerpo se veía reducido a menos de la mitad.

No podían dejar pasar la oportunidad, ninguno de los tres, de enterrar una rama de la inteligencia enemiga. Eso podría hacer más que un general, dos o hasta diez.

Off:

Datos importantes:

♦️ Temporalmente, este post se sitúa 15 minutos antes de la llegada de Seiichi y sus acciones. Son exactos.

♦️ Dastan, a consecuencia de tus acciones, las cuales no considero para nada realistas dentro del marco de la situación, has provocado una alarma dentro del campamento. Además de eso, te has arriesgado a hablar con un NPC sin primero consultarme sus posibles reacciones, lo cual, claro, está bien. Es bueno tomar riesgos, pero esta vez te ha salido rana.
Tan pronto como te reunas con el primer compañero de tu equipo, las patrullas empezarán a marchar por dentro del campamento, reforzando la seguridad y por tanto complicando más vuestra, ya de por sí, delicada situación.

♦️ A partir de ahora postearé sólo, única y exclusivamente, a petición de los usuarios involucrados en el tema. Intentad ser autoresolutivos y justos con vosotros mismos y vuestras situaciones. Si hace falta moderación, moderaré con un post off-rol.

♦️ Si se necesita controlar a la NPC Yamanaka, postearé con la cuenta de Narrador roleándola a ella. Sus datos vienen a continuación.


Yamanaka Umei:

Yamanaka Umei

"— Ya sé que estoy en peligro. Ahora vamos, sácame de aquí antes de que lleguen. —"
Edad: 26 años



Clan: Yamanaka
Especialidad Taipu Kanchi {Sensorial}
Elemento: Raiton
Rango: Chunin
Feudo: Lealtad jurada a Hinoarashi

Nin: 12 (-4) | Gen: 7 | Tai: 12 (-4) | Vel: 13 (-4) | Fuer: 7 (-4) | Res: 14 (-8)
Leal hasta la muerte. Capaz de sacrificarse para que sus secretos mueran con ella. Diligente y taciturna.

Notas: Apenas le queda chakra. Le restan 2 técnicas Genin y 1 técnica Chunin. Viste un uniforme típico, con chaleco táctico y que ofrece una pequeña protección frente al daño punzante y cortante. Sus únicas armas son unos senbons escondidos en las mangas de su uniforme.



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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Hotaró Senjih el Lun Nov 06, 2017 4:50 am



¡Solo vivo por mis ideales.!

Un error, un solo error era suficiente para mandar un plan a la deriva. Las acciones se dieron, Kyoki y dastan se movilizaron a la par de mis pies, cada uno con un objetivo, objetivo el cual se debía cumplir con perfecta sincronía, no había margen de error. La custodia de los guardias era continua, en estado de alerta lo cual complicaba mas la infiltración el campamento No pienses, actúa susurre al bajar del árbol y esconderme dentro de un arbusto cerca de la gran muralla y de algunos soldados que patrullaban cerca de la enorme estructura. Por suerte y tiempo de espera, Hotaro pudo calcular un punto ciego en el avance aleatorio de los guardias, punto el cual utilizaría para infiltrarse dentro de la fortaleza enemiga. El sigilo era primordial, no era una misión común donde asesinar era el único objetivo, era diferente y eso lo hacia algo extraordinario. Antes de iniciar preparo sus armas pegando 5 papeles bomba en 5 kunais diferentes.

Espero escondido dentro de las sombras del arbusto, a unos 5 metros de la muralla norte, donde 2 grupos de soldados caminaban de un lado a otro, vigilando. Tomo el mínimo despiste de estos para escabullirse entre sus espaldas, flexionando sus piernas para de un impulso fuerte y ligero llegar de un momento a otro a 1 metro de la muralla la cual supero con un salto fuerte tomado con el impulso anterior. Sus movimientos fueron rápidos, pasos ligeros y un salto que ni un pájaro podía escuchar. No tomo descanso, al apenas llegar al otro lado busco el primer escondite que encontrara, un pequeño matorral donde por coincidencia su cuerpo pequeño y delgado entraba a la perfección. Que enorme es... me pregunto si ya lo lograrian pensó en medio de la adrenalina que sentía su cuerpo, sus compañeros debían estar a su mismo paso, cerca de aquella enorme torre de madera.

Para ser tan llamativa algo debe guardar dentro... ¿que secretos esconderá esa torre? Siguió deambulando dentro de su mente esperando la oportunidad de escabullirse por el suelo liso directo a un arbusto mas cercano a la torre. Continuo como ladrón en casa ajena, escondida entre las sombras corrió lo mas rápido que pudo hacia el arbusto que mas se acercaba a aquella torre, dejando atrás algunas tiendas que utilizo como un escondite temporal en medio de su camino, despistando así la mirada de algunos guardias en la zona. Dentro del arbusto que se ubicaba a unos 8 metros de la enorme torre observo algo no muy peculiar ¿Por que tanto misterio? susurro para si misma al mirar al encapuchado entrar a la torre.

Aquel sujeto que cubría su rostro, por mas que fuera territorio enemigo llamaba la atención, ¿que hacia alguien escondiendo su identidad en esta situación? ¿por que le dejan pasar así sin mas? había una incógnita que recorría su mente mas no imponía ningún factor que le implique fallar su misión. Despues de que entraran a la torre, Hotaro tomo de su bolsa, con la mano derecha,  los 5 kunais que había preparado con anterioridad, colocando uno en cada espacio entre los dedos. Kyoki, Dastan... ¡Es el momento! dijo para si.

Levanto su cuerpo del arbusto, dejando a la vista unicamente el torso para arriba, apretó sus dedos para darle fuerza al lanzamiento de las armas y lanzo de forma aleatoria los kunais a la torre de madera, sin perder tiempo, antes de que los kunais llegaran a su objetivo realizo sellos de manos y en el momento de impactaron Hotaro, de su boca, soltó una llamarada de fuego la cual había acumulado en su estomago 1 segundos antes. La llamarada se expanderia a mitad de camino hacia la torre, creando una mayor potencia al momento de impactar a la torre, añadiendo la explosión que causarían aquellas bombas pegadas a los kunais. Todo esto para hacerle el mayor daño posible a la torre, y por ende, hacer que caiga como pájaro cae al morir por una flecha. La explosión alertaría a todo el mundo en el lugar, era lo mas lógico pero era de esperarse ¡Ahora o nunca!

La llamarada de fuego cubría los laterales de la torre, incluyendo la puerta por donde había entrado el encapuchado Si sales por allí seras calcinado vivo pensó al momento de realizar una nueva serie de sellos sin dejar de expulsar aquella llamarada intensa hacia la torre dañada.




Off:
Lo siento mucho el retraso, ya sukino sabe las razones. Perdonen el post, lo hice apenas pude y super apurado... no pude demostrar mi verdadero potencial(?.
Stas:
▲ Stats:
• Ninjutsu:1+5=6
• Taijutsu: 3+2+4=10+2:12
• Genjutsu:1
• Velocidad: 5+5=10+2:12
• Resistencia: 5+1+4=10
• Fuerza: 4+1+1=6

Especialidad(Arte rápido/Arte certero)
Equipamiento:

•Bomba de humo 0/2

● Tantô: Cuchillo pequeño empleado preferido por algunos ninjas debido a su menor tamaño y su hoja recta, frente a la curva de la wakizashi; esto permite esconderla más fácilmente y efectuar con ella movimientos más rápidos y precisos, dependiendo de la situación. No supera los treinta centímetros de largo, de hecho rara vez los alcanza y suele medir alrededor de veinticinco.

● Uchigatana: Predecesora de la katana y, como su descendencia, antiguo símbolo de poderío. Su hoja es un poco más corta y recta, sin llegar a serlo tanto como la de un cuchillo. Suelen llevarla sólo los auténticos veteranos de guerra.

• Kunays 5/5

•Shurikens 0/15

•Sellos explosivos 5/8
Técnicas usadas(Gennin):
2/8Elemento Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego (火遁・豪火球の術, Katon: Gōkakyū no Jutsu).
[No progresiva | Ninjutsu]
Es un Jutsu del Elemento Fuego que consiste, tras haber realizado sellos con las manos, en almacenar Chakra dentro del cuerpo, convirtiéndolo en Fuego, y expulsándolo de la boca en una esfera de llamas masivas, que deja un cráter por donde haya avanzado. Una variante común de ésta técnica consiste en, tras hacer los sellos, formarla soplando a través de los dedos índice y pulgar, formando una circunferencia con ellos, y dejando salir primero, a través de la boca, una fina corriente de fuego que luego se expandirá adoptando la forma esférica. El alcance y potencia de este jutsu dependerán del Ninjutsu de su creador.

Jutsu oculto x1
Vestimenta:
MAPA DEL LUGAR:
No me juzgues, así entendí el terreno
https://s26.postimg.org/r4tork2yx/Mapa.png

Hotaró Senjih
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Narrador el Vie Nov 10, 2017 4:36 am

Este post es únicamente de moderación, por lo que será off-rol. Lo coloco dentro de un spoiler para arruinar lo menos posible la lectura del resto del rol.

Moderación:


Tras leer el post de Seiichi y el de Hotaró, tengo que dar como nulo el post de Hotaró por los siguientes motivos:

@Hotaró Senjih escribió:Aquel sujeto que cubría su rostro, por mas que fuera territorio enemigo llamaba la atención, ¿que hacia alguien escondiendo su identidad en esta situación? ¿por que le dejan pasar así sin mas? había una incógnita que recorría su mente mas no imponía ningún factor que le implique fallar su misión.

Si bien la parte de la entrada es correcta, has ignorado el resto del post de Seiichi. Él, al momento de entrar, avisa a todos los guardias de la presencia de tres espías, algo de lo que no se hace mención alguna en tu post.

Además de eso, en ningún momento tomas en cuenta la salida, de nuevo, de los dos guardias que entraron con él, asumiendo que no salieron de nuevo, cuando, de nuevo basándome en el post de Seiichi, sí lo hicieron.

Por lo que veo, y siento repetirme, ignoraste básicamente todo el post de Seiichi, algo que sintiéndolo mucho no puedo permitir como moderador de este examen.

Así pues, concluyo que tu último post queda anulado -no gastas el chakra ni los cuchillos, pues no hay espacio de tiempo, siendo coherentes con la situación, donde puedas usarlos sin ser rodeado por soldados- y pasa el turno al siguiente en la ronda.

Por favor, poned todos más atención a los post de vuestros aliados y enemigos. Eso lo hará todo más sencillo.

¡Mucha suerte! :D
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Dastan O'Donnell el Mar Nov 14, 2017 3:15 pm




La magnifica estrategia de Dastan había terminado siendo un total desastre. Si no fuera por aquel espía dentro de las líneas enemigas, el rubio se habría unido a Cervantes en su vida espiritual. Luego de explicarle la situación al príncipe, aquel sujeto se alejó de la zona y volvió a sus actividades. Solitario en aquella tienda, acompañado únicamente de su espíritu, estos entes empezaron a conversar sobre su situación: “Vaya tío, sí que la haz cagado esta vez. Si Himawari no te mato con tus atrevidas palabras allá en el castillo seguro morirás por esto.” -dijo Cervantes. “Debo pensar mejor mis acciones de ahora en adelante, otro error así podría costarnos la misión.” -pensó Dastan. “¿Nunca habías hecho de espía, cierto?”, “Nunca, el sigilo no es lo mío.”, “Estamos jodidos. ¿Ahora qué harás?”. Dastan se quedó un momento sentado. Se había deshecho de su transformación. Su plan se había arruinado, ya no hacía falta andar disfrazado, debía crear otra estrategia a partir de ahora. “Pues, supongo que seré más cuidadoso con llamar la atención, además de que debo llegar a la torre. Kyoki y Hotaro ya deben estar llegando a ella.”.

Continuó su análisis, pensó en varias cosas que podía hacer. Entre todos esos pensamientos, el espíritu del pirata decidió hacer su aporte: “Sabes, ya ellos saben que estas aquí, no caería mal hacer un poco de desorden para desviar su atención a otro lado.”. La idea del pirata no estaba tan mal, pero Dastan aun dudaba de aquel plan. “¿No estarás dudando porque eso mataría a mucho soldados, cierto?”. El príncipe se quedó pensativo un momento y le respondió: “Puede ser…”. A pesar de haber visto la guerra con sus propios ojos, al rubio no le gustaba ser el causante de las muertes de sus enemigos, claro, de ser necesario debía hacerlo, digo, de ser absolutamente necesario. Cervantes, irritado por la actitud pacifica de su portador, le dijo crudamente: “¡Maldita sea muchacho, espabila! Esta gente no se va a sentar a pensar si deberían matarte o no, desde que te vean tendrás una espada al cuello y 3 flechas en la espalda. Ya viste que solo por hablar casi moriste ahí afuera. Si quieres salir vivo de aquí vas a tener que matar. No te he tomado y salido yo a pelear porque necesito de tu fuego para sobrevivir. Déjate de ser un buenazo y hazte un hombre, no quiero morir otra vez, y menos en esta pocilga.”. El espíritu, harto del comportamiento de Dastan, exploto en ira. Pero, quizá tenia razón en lo que decía. Dastan, pensando profundamente en lo que acababa de escuchar, se dio cuenta de que en esa situación debía de ir en contra de sus ideales pacíficos para triunfar. Algo despertó dentro de él, ese sentimiento de determinación, esas ganas de matar, algo que no había sentido desde aquella guerra en su país. Se puso de pie, pero ya no era el mismo Dastan que era antes de sentarse. Su actitud ante la situación había cambiado, más serio, más cuidadoso, más analítico y dejando ir todo aquel escrúpulo que tenía anteriormente. Pareciera que su personalidad se habría fusionado con la de su espíritu. Las últimas palabras de Dastan antes de empezar su obra fueron: “Vamos a hacer este campamento arder.”.

El príncipe se aproximó a la entrada de la tienda y saco la cabeza, miro a sus alrededores, no había nadie. Salió de esta y vio en qué dirección estaba la torre, desde su posición estaba al noreste, así que asumió que estaba en la esquina suroeste del campamento. Las tiendas estaban relativamente cerca una de otra y se distribuían en toda el área hasta llegar a la torre. Entre ellas, algunos senderos relativamente amplios, pero no tanto como los caminos principales que salían de la torre hasta los cuatro puntos cardinales. Aprovechando la cercanía de las tiendas, Dastan decidió encender una ligera llama que se propagaría por toda esa zona, el fuego seguro atraería a los soldados a ese punto, despejando un poco las zonas cerca de la torre para poder ejecutar la siguiente parte del plan sin mucha molestia. Tomó una de las ramas que había sacado del árbol anteriormente y, usando una ligera porción de su chakra, encendió una pequeña llama en la punta de esta. Tras asegurarse que la llama estaba viva y que no se apagaría, este dejo caer la rama en una de las esquinas de la tienda más cercana, esta se empezó a quemar. Dado el tamaño de la llama de la rama, tomaría un tiempo para esta esparcirse por todo el lugar, cosa que le daría tiempo al rubio de alejarse de ahí antes de que empezara el desorden.

Se dirigió al norte, caminando entre las tiendas y mirando a sus alrededores para evitar ser detectado nuevamente. Ya había llegado a las partes más iluminadas del campamento, seguramente encontraría más obstáculos de ahora en adelante. La pequeña llama que había dejado anteriormente ya había conquistado toda la tienda en la que fue lanzada y este fuego empezó a pasar a las tiendas adyacentes. Un pilar de humo empezó a salir de esta, cosa que llamo la atención de los presentes e inmediatamente acudieron al rescate. Pero no podía dejar que solo fueran a 1 sitio. Por más retirado que estuviese, no tardarían en apagarlo con lo numerosos que eran sus miembros, por eso, en su trayectoria, tomo nuevamente otra rama y repitió el mismo proceso. Esta vez se movió hacia el este. Ese era su plan. Crear diferentes antorchas en varios puntos aleatorios de esa parte del campamento para dividir sus fuerzas. Desplazándose hacia el este, el príncipe debía atravesar algunos de los senderos entre campamentos. Aproximándose a él, a punto de dar un paso hacia el frente, ahí mismo pasó un pelotón de soldados corriendo hacia la escena ardiente. Este rápidamente se echó hacia atrás y dejo que estos pasaran. Por suerte, estaban muy concentrados en avanzar hacia el acontecimiento y no lo vieron. Una vez despejada la zona, el príncipe continuo su camino. Mientras se movía de punto en punto, este andaba con su mano derecha puesta en el mango de su Wakizashi para estar preparado en caso de que apareciera uno o dos individuos entre su camino. Y de hecho, esa preparación había dado sus frutos. Luego de haber atravesado aquel sendero, entre el siguiente paquete de tiendas ahí apareció un soldado que al parecer se desvió a buscar algo, o no sabría cuál era su razón de andar por ahí, pero apenas vio al capitán gritó “Intru…” -sus palabras se vieron interrumpidas por el sable de Dastan atravesando su cuello rápidamente. Tras acabar con la vida de aquel sujeto, el príncipe lo escondió detrás de una de las tiendas. A simple vista no lo verían, solo si alguien decide aventurarse en las partes interiores de la distribución lo encontraría. Rápidamente se alejó de la zona en caso de que el ligero grito del soldado haya sido escuchado. Esta vez fue al sur. “Vaya, por fin mataste a alguien, estoy orgulloso.” -dijo Cervantes.

Repitiendo el mismo proceso de movimiento cuidadoso entre las tiendas, asesinato inmediato y propagación de las llamas, el príncipe convirtió el lado suroeste del campamento en un infierno, con llamas por todos lados y un montón de soldados corriendo de un lado a otro tratando de controlar la situación. El patrón irregular de su trayectoria evitaba que estos pudieran predecir adonde iría, permitiéndole culminar su obra sin ser encontrado nuevamente. Al final de su camino, el príncipe llego a la torre. Escondiéndose en las tiendas cercanas veía lo que acontecía. Una figura encapuchada entraba a la torre y los guardias de la entrada junto con él. “La entrada esta desprotegida, ¡ataca ahora!” -dijo Cervantes. “No, no creo que sea tan fácil. Además, no veo a Kyoki ni a Hotaro por ningún lado ¿Los habrán capturado?” -le respondió Dastan. Había mucho movimiento en esa parte del campamento, el príncipe retrocedió un poco, alejándose del borde para reducir la posibilidad de ser detectado. “Parece que aumentaron la seguridad, o podría ser por la discordia del incendio que causé. Debo proceder con cuidado.”. Se asomó nuevamente después de un tiempo a seguir observando la situación y a esperar a sus compañeros, ahí vio a los soldados que protegían la torre salir de esta y montarse en el caballo para irse. La entrada estaba cerrada mas no desprotegida, los soldados del caballo dejaron un relevo antes de retirarse.

Paso un tiempo más, Kyoki y Hotaro aún no aparecían. “Se nos acaba el tiempo y el equipo aun no llega.” -pensó el príncipe. Cervantes le dijo: “Chico, olvídate de ellos y ataca. Seguro ya los capturaron.”. Dastan no quería creer que sus compañeros habían sido capturados cuando él llego a pesar de los problemas. Sin duda ellos estaban mejor preparados para esta situación, si el príncipe llego ellos debían de haberlo logrado también. Pero el tiempo corría, seguramente el encapuchado era el extractor del que hablo el espía. Si estaba en lo cierto, seguramente el sujeto ya vendría saliendo de la torre con la Yamanaka, tenía que hacer algo. “Hmmm, me tocara hacerlo yo solo entonces.”. Dejando de lado los soldados que se movían de un lado a otro atravesando el área de la torre, en el área, fijos había unos 12 soldados fijos: 4 en cada esquina de la torre y 4 parejas en la entrada de cada uno de los grandes senderos del campamento. El príncipe observo a los guardias de la torre, puesto que eran los que podía ver más claros sin ser detectado, intentar ver a los de los senderos era muy peligroso. A simple vista solo poseían armas blancas, nada a distancia. El rubio vio esto como algo bueno, ya que en combate cuerpo a cuerpo tenía mayor oportunidad.



Luego de analizar la situación, sus enemigos y sus posiciones, y lo que tenía a su disposición, Dastan inició su ataque. Comenzó con una serie de sellos, los cuales despertaron su espada haciéndola flotar cerca de él. “Cervantes, cúbreme la espalda.”, “Les enseñare lo que es un espadachín de verdad.”. El príncipe tomo dos de sus kunais y los envolvió en papeles bomba, pero aún no los activaría.  Los puso en un bolsillo a parte en su chaleco y procedió a tomar varias shurikens. Con una mano tomó dos y con la otra tres, haciendo un total de cinco. Saltó a la escena, llamando la atención de todos los presentes. Vino por el lado suroeste, más arrimado a la parte sur. Apenas se dejó ver, lanzó dos de las shurikens a la pareja del sur, apuntando al cuello inhabilitándolos, con los otros 3, atacó al soldado de la esquina suroeste de la torre y a la pareja del oeste. Al estar más lejos, a estos les apuntó al pecho, no los mataría, pero se les dificultaría la pelea. Inmediatamente, los demás soldados presentes y algunos de los que transitaban la zona, se lanzaron contra el rubio. Le superaban enormemente en número, Dastan, aprovechando su vasto armamento, dejo caer una bomba de humo en su posición, nublando la visión de los presentes, pero también la suya. Él había recordado más o menos donde estaba cada uno antes de lanzarla, así que, aun sin poder verlos, este se desplazó hacia sus posiciones, desenvainando su Wakizashi y asesinándolos uno a uno. Unos cuantos lograban alcanzarlo por la espalda, pero Cervantes lo defendía como podía en ese flanco hasta que el muchacho tuviera tiempo de girarse y acabar con los que tenía en su retaguardia.

El humo se dispersaba y los soldados no dejaban de venir. Dastan clavo de un pronto su espada al suelo y empezó a hacer sellos, evadiendo los golpes que podía y Cervantes cubriendo los otros. Al culminar, 10 bolas de fuego salieron de la boca del rubio, 4 de estas distribuyéndose por toda el área alrededor del príncipe, estallando en el suelo y despejando a algunos de los enemigos que le rodeaban. Las otras 6, se dividieron en 2 grupos de 3 e impactaron en la conexión entre los senderos sur y oeste con el área de la torre, bloqueando así la llegada de más soldados por esa zona, o al menos retrasándola. Esto también le dificultaría a él un escape por esas vías, pero él no tenía planes de irse por ahora, tenía una misión que cumplir en esa torre. Un oportuno soldado logro acertarle un corte en el brazo izquierdo al príncipe, no muy profundo, pero considerable. Por mejores luchadores que fueran ambas entidades, seguían siendo superados en número, era evidente que en algún momento falsearan. Dastan rápidamente tomo su arma con la diestra y acabo con la vida de aquel que le acertó un golpe.

Entre las habilidades de pelea de ambos capitanes, el haber retrasado el movimiento de nuevos soldados, además de que una parte del campamento andaba en la zona suroeste lidiando con el desastre que el príncipe había dejado, el número de combatientes se fue reduciendo, hasta que Dastan logro tener una ventana de descanso. El príncipe procedió a ejecutar el plan que había coordinado con sus compañeros anteriormente. Tomó los kunais con los sellos agregados, los activó y los lanzó hacia la entrada de la torre. Acto siguiente, el príncipe se alejó de esta para evitar ser afectado por la explosión. Mientras esperaba el estallido, el príncipe realizo una serie de sellos y llenó su cuerpo de chakra. Los kunais hicieron volar la puerta tras su explosión y con este espacio abierto, Dastan lanzó una gran bola de fuego hacia el interior de la torre, haciendo estallar lo que sea que hubiera dentro. Una gran cortina de humo rodeo toda la zona interior de la torre y los alrededores de esta, nublando la vista de todos los presentes en la base de la edificación. Aprovechando la falta de visión de todos los involucrados, Dastan tomo una porción de las vendas que tenía en su chaleco y se atendió la herida que había dejado aquel soldado. La madera de la torre empezaba a agrietarse, las llamas se extendían a toda la base de la torre y el crepitar de estas ardiendo se escuchaba por todos lados. Un solo jutsu de un gennin no sería suficiente para tumbarla, pero haría un daño considerable. A lo mejor, poco a poco, la torre caería, aunque si de milagro sus compañeros aparecían, podían acelerar el proceso.

off:
Equipamiento:
Norowareta Ken
•Wakizashi
•Kunais(x10)
•Shurikens(x3)
•Senbons(x20)
•Sellos explosivos(x2)
•Bombas de humo(x1)
•Píldoras de soldado(x3)
•Vendas
Stats:
• Ninjutsu = 10
• Taijutsu = 7
• Genjutsu = 3
• Velocidad = 10
• Resistencia = 10
• Fuerza = 10
Tecnicas:
Dai 3 āmu (第3アーム, Tercer brazo)
Naturaleza: Katon.
Especialidad: Ninjitsu, Kenjutsu (a partir de Jounin).
Sellos: Necesarios.
Rango de alcance: El mismo que el del brazo del usuario.
Descripción: El usuario suelta la espada, realiza los sellos necesarios y el espíritu del usuario tomará la espada ademas de que esta queda envuelta en llamas. La espada estará flotando cerca del usuario hasta el próximo turno (el turno de ejecución + el turno siguiente) y durante este tiempo el usuario puede usarla para fines ofensivos o defensivos.
2/2

Elemento Fuego: Jutsu Llamas del Fénix (火遁・鳳仙火の術, Katon: Hōsenka no Jutsu)

[No progresiva | Ninjutsu]
Es un Ninjutsu de fuego que consiste en crear pequeñas bolas de Fuego, después de realizar sellos con las manos, que son lanzadas por la boca del usuario y vuelan en todas direcciones atacando al enemigo. Las llamas están controladas con chakra.

Elemento Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego (火遁・豪火球の術, Katon: Gōkakyū no Jutsu).
[No progresiva | Ninjutsu]
Es un Jutsu del Elemento Fuego que consiste, tras haber realizado sellos con las manos, en almacenar Chakra dentro del cuerpo, convirtiéndolo en Fuego, y expulsándolo de la boca en una esfera de llamas masivas, que deja un cráter por donde haya avanzado. Una variante común de ésta técnica consiste en, tras hacer los sellos, formarla soplando a través de los dedos índice y pulgar, formando una circunferencia con ellos, y dejando salir primero, a través de la boca, una fina corriente de fuego que luego se expandirá adoptando la forma esférica. El alcance y potencia de este jutsu dependerán del Ninjutsu de su creador.

Tecnicas 4/8

Dastan O'Donnell
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Seiichi el Miér Nov 15, 2017 7:09 am



Seiichi Kaen — "Whatever it takes" is sometimes not good enough



Mientras acciones eran llevadas a cabo por las manos de los intrusos, dentro de la torre, los gritos de batalla resonaban cual ecos. Serpentando entre cada grieta; colándose hasta por el último milímetro descubierto entre los ladrillos de piedra. Jadeos empezaban a oírse entre los dos individuos presentes en lo más alto de la torre. Nervios previos. Entre el guarecido, y aquel que se escondía entre las sombras, no hubo conversación alguna por los últimos minutos. Un grado de concentración insalubre, que empezaba a consumir sus fieles espíritus. Después de una explosión que retumbó hasta en la oficina que pertenecía a la Yamanaka, una voz se oyó del que llevaba una túnica ajena. — ¿Crees que el plan de ése crío funcione? — Esa voz, no pertenecía a Seiichi Kaen. El bicolor, pero, era el tema de conversación. — Tiene que hacerlo. Ese 'crío', es el hijo de Fuego; líder de los Kaen. Ahora cierra la boca. — El susurro que provino desde el interior de un montón de muebles, tampoco era la de la Yamanaka, sino una masculina. Eran los guardias del inicio.


Lo que realmente sucedió durante la presencia de Seiichi en la torre...


Seiichi se apresuró en compartir los detalles; era consciente del sacrificio que les estaría imponiendo a los dos hombres que habían ingresado a la torre junto con él. — Tengo a mi caballo esperando afuera. — Se removió la túnica y la pañoleta, que era con las prendas que había ingresado al campamento, y se la dio a uno de los hombres. Acto seguido, comenzó a apilar todas las sillas y pergaminos que pudo, a un costado del escritorio, creando una pequeña fortaleza. — Técnica de transformación. Nos iremos como ellos. — Era consciente de que si uno de esos tres ninjas, lo veía salir con la misma túnica, su técnica de transformación sería en vano. Por eso, uno de los guardias la usaría en su lugar, para que se cubriese tanto cuerpo, como cabeza y rostro con ella. — Uno de ustedes, se esconderá debajo del escritorio. Te cubriremos con el resto de las cosas que podamos encontrar aquí. — Desconocía si el enemigo tenía a un sensorial, por lo que sería prudente dejar a uno de los dos seres vivos dentro de la torre, "protegido", simulando ser una figura relevante en la guerra. — ¿Alguna pregunta? — Incluso sabiendo el riesgo al que se enfrentaban, posiblemente mayor al que a ellos les correspondía asumir, no estaban dispuestos a perder a alguien tan valioso como Umei por su propia cobardía, o su falta de compromiso. — Ninguna pregunta. Yo me quedaré aquí. Vosotros marchaos, rápido. — dijo uno de ellos, metiéndose acto seguido bajo la mesa.


Nuevamente, en el presente...



Explosión. Fuego. Los dos guardias, que firmaron una sentencia de muerte al darlo todo por su patria, sintieron el calor arrastrarse por las escaleras. Y una luz candente, que encandilaba a aquel que se asomase para confirmar una sospecha que ya bien formada estaba en sus cabezas. Ciertamente, el peligro les acechaba cada vez más de cerca. El encapuchado tuvo que alejarse de la puerta, poniéndose de cuclillas junto a la improvisada fortaleza que le habían preparado al otro cebo. Protegerlo del ojo humano, para ganar hasta el último segundo.

Por otra parte, Seiichi y Umei continuaban alejándose del campamento, a una marcha que, de no haberlos empezado a perseguir desde el principio, ya no sería posible alcanzarlos antes de que llegasen a la zona segura. Sin embargo, los oídos del bicolor —aún transformado como guardia—, fueron los primeros en captar la tragedia. Luego, llegó la luz directo a sus pupilas, cuando se atrevió a ver hacia atrás de reojo. La torre ardía. El campamento, lentamente, comenzaba a caer por las manos de un enemigo desconocido. Un sentimiento amargo, le carcomía desde el centro de su estómago. Incapaz de no hacer ninguna mueca, el disgusto del muchacho fue visible por la Yamanaka, quien ya tenía un grado de madurez considerablemente mayor al de pocas emociones. ¿Así se sentía cumplir con su deber? — Hiciste lo que tenías que hacer, pronto llegaremos a destino. Esos hombres están dando sus vidas por su deber. Pronto hombres de la Dama de Fuego llegarán a ese campamento. — No era la voz de alguien apática, sino de una persona que sabe cómo lidiar con sus propias emociones. Con la muerte de sus camaradas. De todos modos, el concepto del deber, cada vez se distorsionaba más en la cabeza del chico. Los recuerdos vívidos de lo que sucedió en la noche contra los Tigres en Llamas, era una espina que continuaba infectándose. El rostro sonriente de Akihiko, y la última vez que lo vió con vida. — Realmente, Kaen, eres el hijo de tu padre. Él habría hecho lo mismo. — El pecho de Seiichi se comprimió; no le dejaba respirar. Prefería recibir un flechazo, antes que darse cuenta de que, lentamente, se estaba convirtiendo en la persona de quien quería renegar. — Soy Seiichi. — Respondió, haciendo énfasis a su propio nombre. Luego de haber tomado una bocanada de aire, y darle vida a sus pulmones, enfocó sus ojos en lo que restaba del camino. De unas fuertes zancadas, su caballo comenzó a galopar más rápido. — Lo que tenía que hacer... — Comentó a su superior, reduciendo el nivel de su voz. La transformación suya desapareció, pues ya se encontraban fuera del alcance de los ojos de nadie. — ¿Por qué no se siente como una victoria? — Era su verdad. La carga del perfeccionista; de aquel que lo ha dado absolutamente todo por su feudo, desde que tiene memoria.


— Esto aún no termina. — Por primera vez, se rehusaba a dejar a sus camaradas ardiendo.







Importante explicación:
Aló! Procedo a explicar lo sucedido con respeto al Henge no Jutsu. Primero, debo decir, que lo que están leyendo sobre el plan discutido entre Seiichi y los demás arriba de la torre, fue realizado antes de que postease el post original, roleado junto con el Narrador (Uchiha Sukino). Dejo en claro esto, para que no se piense la posibilidad de que haya sido cambiado durante la marcha. Esa siempre fue mi jugada.

Ahora, doy un poco de background.
1) Seiichi llega en un caballo. Es el mismo caballo con el cual los guardias iniciales se van del campamento a una marcha veloz. Los guardias de la torre, dejando el campamento en el caballo del encapuchado que acababa de llegar, es bastante sospechoso.
2) Se mencionó el hecho de que se hicieron sellos. No se especificó que únicamente Seiichi los haya hecho, sino alguien más (Umei, la única persona además de Seiichi en la torre, que sabe cómo controlar el chackra).
3) Se mencionan dos individuos en la torre, mas no se especifican quienes. "Un encapuchado", es uno de los guardias vistiendo la túnica con la que Seiichi ingresó.
4) Es mi deber revelar el sello oculto, y es este. Sin embargo, on-rol, no debo aclarar que es imposible que sepan lo que se ha hecho, si las acciones de esta ronda ni siquiera han sido relacionadas con todo esto.

Todo fue mencionado. De haber interceptado "a los dos guardias", o haber vigilado a donde se dirigían (después de todo, fue más que sospechoso), habría estado en problemas.

Si el Narrador me lo permite, me gustaría dar por concluida mi participación en este tema, dado que ya no podría ser alcanzado de todas formas (ni tendría sentido).


Una petición personal, es que si mi examen está cerca de finalizar, me gustaría retomar algún rol (en un tema diferente) con respecto a este campamento. Dastan, en mi opinión personal, ha sido el único en mencionar todo lo que he escrito en mi post, y una noción muy certera de los hechos (además de tomar acción). Puedo participar como enemigo en lo que resta de su examen (si es que no ha concluído), de ser necesario y de gustarles.



Saludos!
OFF:
Vestimentas:


Esto hay debajo de la túnica que tomó en su campamento antes de partir
Técnicas:
Técnica revelada

Jutsu de Transformación (変化の術, Henge no Jutsu)
[Progresiva de cantidad| Ninjutsu]
Es un jutsu que permite al usuario poder adoptar la apariencia de otra persona, animal u objeto. Este jutsu es considerado uno de los más difíciles entra las técnicas básicas enseñadas en la academia. Para realizar el mismo se debe emitir constantemente chakra manteniendo la imagen a adoptar en la mente. Para esto, el usuario debe interactuar con el medio ambiente. En ninjas de poca experiencia provoca un gran agotamiento mental.
Genin: Podrán mantener la transformación por 3 turnos.
Chūnin: Podrán mantener la transformación por 6 turnos.
Jōnin: Podrán mantener la transformación por tiempo ilimitado, pero les consumirá chakra constantemente.

Técnicas restantes: 07
Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 7
• Genjutsu: 7
• Velocidad: 10
• Resistencia: 10
• Fuerza: 10
Inventario:
Píldoras de soldado x03
Kunais x10
Hilos ninja
Sellos explosivos x08
Seiichi
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