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Lorewalker

Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

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❁Entrando en tierras enemigas❁

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❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Dastan O'Donnell el Sáb Sep 09, 2017 6:10 pm




Increíblemente, el príncipe salió vivo del Castillo de Tsukasa. A pesar de las palabras del rubio, Himawari fue lo suficientemente benevolente como para dejarlo respirando. Sin vacilar, Dastan se retiró del lugar, saliendo de la fortaleza de la Dama de Fuego y dirigiéndose al bosque. Vigilando ligeramente a sus alrededores para ver si sus compañeros Hotaro y Kyoki le seguían o si habían tomado cada quien su camino. Realmente no le importaba mucho al rubio si estos le seguían o no, desde que le dieron la misión el pensó en su ruta. "Podría entrar fácilmente al campamento de Hinoarashi, después de todo ya me he relacionado con ellos" -se dijo a si mismo. "¿Crees que Seiichi se acuerda de ti? Cuando se conocieron ni tu nombre preguntó" -dijo Cervantes ante el pensamiento del capitan. "Seguro recuerda mi apariencia, pero, realmente me da curiosidad saber cual seria su reacción si me vuelve a ver. ¿Me recibiría? ¿Descubriría que soy del bando contrario al verme? En todo caso, siempre tuve curiosidad de saber qué poderes tenia ese muchacho" -le respondió Dastan.

Siguieron adentrándose al bosque, era algo cerca del medio día, la luz del sol chocaba con las copas de los arboles, quienes brindaban su sombra a todo el terreno del lugar, dejando pasar solo ciertos rayos de Sol que lograban penetrar entre las hojas. La Dama de Fuego había dicho que los campamentos enemigos estarían en todo lo alrededor del Bosque del fuego, por lo tanto, el rubio miraba de un lado a otro, buscando algo, una edificación, una fogata, un estandarte, que mostrara la ubicación de alguno de los campamentos, ya sea de Fenikkusu o Hinoarashi, estando siempre alerta a sus alrededores por si venia un ataque sorpresa, o incluso si uno de sus compañeros intentara matarlo. Dastan se detuvo un momento, se puso las manos en la cintura y dijo al aire, como si pensara en voz alta: "¿Cuanto más tendremos que andar para que aparesca un campamento de esos?".


off:
Comentario:
Me disculpo si el post fue muy corto, no encontré mucho con que trabajar y quería dejar abierta la posibilidad de que los demás me acompañaran o siguieran su camino. Tratare de que el proximo sea más sustancial.
Equipamiento:
Norowareta Ken
•Wakizashi
•Kunais(x10)
•Shurikens(x8)
•Senbons(x20)
•Sellos explosivos(x4)
•Bombas de humo(x2)
•Píldoras de soldado(x3)
•Vendas
Stats:
• Ninjutsu = 10
• Taijutsu = 7
• Genjutsu = 3
• Velocidad = 10
• Resistencia = 10
• Fuerza = 10

Dastan O'Donnell
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Hotaró Senjih el Lun Sep 11, 2017 4:44 pm



¡ Solo los muertos han visto el final de una guerra.!

No tengo miedo de un ejército de leones guiado por ovejas; tengo miedo de un ejército de ovejas guiado por un león. Evento histórico que cambiara a más de un pensamiento, la guerra. Una nueva apariencia de estirpe divina cuando salió a escena, refulgiendo bajo el foco del brillo de su atavió. Traje contemporáneo original del país del fuego se le fue otorgado, kimono negro con detalles rojos por el cuello, hombreras doradas hechas del puro metal. La cara de un tigre enfurecido adornaba le zona del corazón, simbolizando el poder, pintoresco e impredecible, fuerza… pasión. Un suspiro se apodero de su cuerpo en la salida principal del castillo, suspiro que relajo todas las tensiones impuestas por ambas guerras, una nueva era estaba a punto de marcarse en el país, formar parte de ello le hacia templar de la emoción o quizás... ¿miedo?. Fría y emocional fue la mirada puesta en ambos quienes en el momento le acompañaron No mueran allí afuera.

Preparada para dar marcha a un posible renovado plan, espionaje, invasión y destrucción. A paso sincronizado se movilizaron las tres entidades, cada uno en diferentes pensamientos y circunstancias emotivas. En el caso de Hotaro le invadió nostalgia de volver al país que le vio nacer, el feudo que le vio crecer, el general que le entreno y le enseño el arte que ahora domina (lejos de hacerlo a la perfección). Nostalgia que permaneció en tu mente sin dar alguna expresión que le delatara, no tenia intención de parecer débil ante fugaces recuerdos, menos ante Kyoki y Dastan.

Detuvo su marcha con la esperanza de ser escuchado en aquel plano y fecundo terreno. Con su permiso, creo que deberíamos analizar nuestra situación con mas suspicacia mostró tu punto de vista, agachando su cuerpo para dibujar algunos símbolos con una pequeña rama en la arena del terreno. ¿Quienes eran y porque nos escogió? ¿alguno de ustedes recuerda como llegamos a ese lugar? Por mas que intentara su mente le fallaba al intentar recordar Fuimos entrenados para seguir ordenes, yo lo fui, pero también fui entrenada para escoger sabiamente mi camino... ¿están seguros que quieren hacer esto? dejo la duda al aire, ella seguiría con el plan si sus compañeros le seguían, conocer la opinión y pensamientos de cada uno era prioritario. Les seré sincera, no me interesa lo mas mínimo el tener que cumplir con esta orden, mi pasado en este país no es del todo agradable pero sin rencor menciono... no me molesta crear algo de conflictos políticos si a ustedes tampoco les importa. ¿Alguna idea? Cervantes... Kyoki. expreso con sinceridad y firmeza, su suerte la echo al azar, ahora todas sus futuras acciones dependerían de lo que estuviera a punto de ocurrir.

Independiente de la respuesta volvió a mencionar ¿Como lo haremos? relacionado a la misión.




Stas:
▲ Stats:
• Ninjutsu:1+5=6
• Taijutsu: 3+2+4=10+2:12
• Genjutsu:1
• Velocidad: 5+5=10+2:12
• Resistencia: 5+1+4=10
• Fuerza: 4+1+1=6

Especialidad(Arte rápido/Arte certero)
Equipamiento:

•Bomba de humo 0/2

● Tantô: Cuchillo pequeño empleado preferido por algunos ninjas debido a su menor tamaño y su hoja recta, frente a la curva de la wakizashi; esto permite esconderla más fácilmente y efectuar con ella movimientos más rápidos y precisos, dependiendo de la situación. No supera los treinta centímetros de largo, de hecho rara vez los alcanza y suele medir alrededor de veinticinco.

● Uchigatana: Predecesora de la katana y, como su descendencia, antiguo símbolo de poderío. Su hoja es un poco más corta y recta, sin llegar a serlo tanto como la de un cuchillo. Suelen llevarla sólo los auténticos veteranos de guerra.

• Kunays 0/5

•Shurikens 0/15

•Sellos explosivos 0/8
Técnicas usadas(Gennin):
0/8
Vestimenta:
Hotaró Senjih
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Kyoki el Jue Sep 14, 2017 5:24 am

Por su parte Kyoki iba un poco atrasado con referente a la formación de aquel pequeño grupo, formando así una especie de arco con sus compañeros,  ya que él había tomado la responsabilidad de interpretar un mapa que había cogido en la fortaleza en la cayeron como prisioneros y así guiar al trío. No era que lo necesitaba para ubicarse en aquella región, pues él era oriundo de la nación y sabía moverse muy bien y sin perderse por el espeso follaje, incluso tan lejos como estaban del camino principal para intentar evitar ojos indiscretos; aquel pedazo de papel tenía la función de darles una idea de donde se encontraban cada uno de sus objetivos. Lo que menos deseaba el pelinegro era terminar en medio de un campamento rodeado por lanzas que apuntaran a sus gargantas.
Sin embargo —se decía—, lo más desearía es salirme de todo esto y escapar de esta región. Ese maldito

Pero el fugarse no le parecía la mejor opción, no sin tener un plan todavía. No obstante, mientras más tiempo pasara en el País del Fuego, más influencia ganaba su peor enemigo. Las memorias de aquel lugar aún tenían un gran poder sobre él, le alteraban; y el estrés por el cual estaba pasando actualmente tampoco ayudaba demasiado.
Tras dejar escapar un suspiro para intentar calmarse y aplacar un poco las punzadas que sentía en la cabeza, enrolló el pergamino y lo guardó en el equipaje. Imitando a sus compañeros se detuvo, estaban rodeados por la naturaleza —árboles, arbustos, etcétera—, con lo que esperaba que fuera suficiente para ocultarlos; y según el mapa faltaban unos cuantos kilómetros hacia el noroeste de su posición para encontrarse con uno de los campamentos, específicamente uno que le pertenecía al Feudo de  Fenikkusu no kakushitsu.

Solo te aconsejaría bajar un poco la voz, princesito —dijo en voz baja Kyoki, mientras que miraba severamente al hombre de rubia cabellera—. Recuerda dónde estamos. Por cierto, ¿cuál es tu nombre? El mío es Kyoki.
Calló por un instante, el oído atento a los alrededores. Por suerte Hotaró parecía, desde su punto de vista, tener un poco más de conciencia. Una vez que ella terminó de hablar, una vez más el pelinegro monitoreó los alrededores hasta donde sus sentidos se lo permitían; esperaba que sus compañeros hicieran lo mismo.
Vayamos por orden —dijo Nara, aun manteniendo un tono que solos sus acompañantes pudieran captar—. Primero, el campamento más cercano se encuentra a unos diez kilómetros de nuestra posición, al noroeste y pertenece al Feudo de Fenikkusu no kakushitsu. —Sus ojos se pasearon por los alrededores y luego una vez más volvieron a sus acompañantes—. Segundo, solo tengo una cosa que decir con respecto a las órdenes: que le den a la Dama del Fuego y a sus sirvientes; sin embargo, estamos en una situación precaria. —Llevó su mano izquierda a la cabeza—. Está claro que no podemos huir y nuestra misión es prácticamente suicida. Sin embargo, contamos con el elemento de que somos pocos y por lo tanto más difíciles de detectar para cualquier bando. Creo que lo mejor es mantenernos en movimiento y observar desde las sombras para luego actuar. Por cierto, dato de interés, uno de los campamentos del Feudo de Hinoarashi está a unos veinte kilómetros al Noreste de aquí. —Hizo una pausa, una vez más volcando sus sentidos al entorno—. Bien, ¿Qué dicen? De todas formas, yo los guiaré a partir de aquí. He memorizado lo puntos. Aprovecharemos la cobertura que la madre naturaleza nos da.
Spoiler:
Stats:
• Ninjutsu: 7
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 7
• Velocidad: 10
• Resistencia: 10
• Fuerza: 10
Equipamento:
• Kunais: Son cuchillos negros de mediano tamaño, afilados por sus dos lados. Son perfectos para combatir cuerpo a cuerpo, o bien, arrojándolos a moderadas distancias. Veinte unidades.
• Shurikens: Se tratan de figuras de, por lo regular, cuatro puntas con un hueco en el medio. Miden pocos centímetros y son capaces de hacer heridas. Su diseño las hace verdaderamente rápidas al ser lanzadas. Veinte unidades.
• Hilos de alambre: Son cables que funcionan para inmovilizar oponentes, poner trampas y fusionarse con otros tipos de armas, muy útiles para casi todo tipo de ocasión. Infinitos metros.
• Bombas de humo: Estas armas funcionan para llenar un perímetro de humo, y de esta manera, imposiblitar la vista de un oponente. Se tiene que ser cuidadoso al momento de utilizar estos artefactos, pues pueden ser contraproducentes para el mismo usuario. Siete unidades.
• Sellos explosivos: Son papeles que llevan el kanji explotar grabado. Estos pueden detonar al cargarse con chakra y con fuego. También funcionan como trampas y para mezclarlos con armas. Quince unidades.
• Bombas de luz: Este artefacto, al chocarlo contra el suelo, produce una luz completamente cegadora. Al igual que la bomba de luz, podría perjudicar al usuario de no usarse correctamente. Seis unidades.
• Kit médico: Es necesario para llevar a cabo trasplantes u otras operaciones y curaciones. Está conformado por vendajes, anestésicos, alcohól, entre otras cosas. Una unidad de solo un uso.
Kyoki
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Dastan O'Donnell el Dom Sep 17, 2017 3:28 am




"Pues al parecer, aquellos 2 piensan mejor que tu chico" -dijo Cervantes ante los comentarios de los acompañantes del rubio. A pesar de que su tarea favorita era burlarse de su hospedador, el espíritu tenia razón en sus palabras, Hotaro se mostraba más analítica en esta situación y Kyoki hacia el papel de estratega. "Realmente... considero que mis acciones hasta ahora no han sido las mejores. Quizá deba darle una oportunidad al nuevo" -pensó Dastan, refiriéndose en este caso a Kyoki, ya que a Hotaro la conocía previamente. El sujeto, desconocido hasta ese entonces para el príncipe, decidió tomar la iniciativa de presentarse, no sin antes aconsejarle a Dastan que baje la voz. "Kyoki, un placer. Mi nombre es Dastan..." -en ese momento miro a Hotaro y le dijo: "... ¿oíste Hotaro? Dastan, Cervantes es el otro". Ya en ese momento había bajado el tono, a uno que solo se oía entre los 3 extranjeros. Dastan quería dejar claro la diferencia entre él y Cervantes, realmente no sabia por qué, pero sintió que era necesario. "Anda hombre, déjala que piense que soy tu, eso no es nada", "Yo no veo nada bueno en que piensen que soy tu".

Hotaro empezó a analizar la situación y a expresar ciertas inquietudes y dudas que tenia sobre esta. "No se quien era, pero creo saber por qué fuimos escogidos... o al menos por qué yo lo fui. No pertenezco a estas tierras, no tengo afiliación a ningún feudo, por lo tanto, seguro consideraron que no habría problema con ponerme a pelear contra otro feudo". Luego expresaba la chica que si estaban seguros de que querían hacer esta misión. Era una pregunta bastante corta pero enormemente sustancial. Dastan no había tenido ningún contacto significativo con Fenikkusu anteriormente, en cuanto a Hinoarashi: en el pasado había ayudado a dicho feudo a prepararse para la guerra, e incluso obró en contra de Kakkinoaru junto a Seiichi. El príncipe sentía que revelar ese factor podría perjudicarle en ese momento, así que prefirió callarse su ligero encuentro con Hinoarashi. "No le debo nada a esta mujer, por otra parte, tampoco tengo nada a favor ni en contra de Fenikkusu. Tengo mi situación con Hinoarashi, pero... ¿Realmente es suficiente para no cumplir con esta misión? Que difícil esta situación" -al decir esto se puso la mano derecha en la frente, mostrando la molestia que le causaba esta decisión.

Mientras Dastan estaba hundido en sus pensamientos, Kyoki planteaba su punto sobre esta situación. "Tiene razón. Cabe recordar que desertar es una idea muy peligrosa... podría tener a todo un feudo en mi contra, no quiero ser criminal en otro país también, supongo que seguiré la misión, a lo mejor me gane el favor de Himawari y obtenga algo bueno por esto" -El capitán hacia todo un análisis en su cabeza, como si debatiera con alguien. Realmente el único que lo oía era Cervantes, y este no estaba muy receptivo ante los comentarios del rubio, aunque, esa ultima parte si le llamó la atención: "Oye, cumple la misión esa y pide que te den dinero, una casa y 5 pelirrojas. Digo, yo me quedo con cualquiera, pero como a ti te gustan las rojitas pongamoslo así, jeje" -a dicho comentario el rubio respondió: "Uh, trataremos ese tema cuando salgamos de este lio".

Después de todo este rato analizando su situación y consultando con su espíritu, el príncipe decidió responderle a sus compañeros: "Bueno, después de pensar bien todo este asunto, creo que lo mejor, para mi, seria seguir la misión. No le debo nada a ninguno de los 3 feudos, pero si a esto me encargaron pues adelante. Pienso que ya que el más cercano es Fenikkusu, deberíamos atacar a ese primero ¿no?" -el rubio hizo una pausa, luego siguió, mientras dirigía su mirada alternando entre sus compañeros: "Como ya dijiste Kyoki, somos pocos, podríamos separarnos y atacar a diferentes puntos del campamento al mismo tiempo y como andaríamos solos, seria menos problemático infiltrarnos. Si todo sale bien pues perfecto, sino, tendrán que dividir sus fuerzas en 3 partes, lo cual nos ayudaría un poco. Aunque seguramente este factor no haga mucha diferencia dada la cantidad de soldados que debe haber ahí. Propongo que nos acerquemos lo más que podamos e inspeccionemos el campamento desde afuera. Estamos en un bosque, podemos subirnos a un arbol y tener mejor vision, a la par de que estos nos brindaran cierta cobertura". Dastan hizo otra pausa, pensó en qué seria necesario para llevar a cabo esta estrategia, y tras unos segundos continuó: "Hay que analizar sus rutas de suministros. Lo mas inteligente es cortar su flujo de alimentos, si no tienen qué comer, no tendrán fuerzas para luchar. Esto podemos hacerlo desde fuera del campamento, no correríamos mucho riesgo. Una vez afectada su linea de alimentos, podemos infiltrarnos y atacar. Adentro... supongo que nuestro objetivo principal seria la armería, también la enfermería si es que tienen. No podrán pelear sin armas, y no tendrán como atender a los heridos. Y ese es otro tema: Si les es posible, peleando contra grupos grandes, es mejor herir a los soldados que matarlos. Si mueren, pues, los dejan tirados ahí y se olvidan de ellos. Si están heridos en cambio, su deber de soldado seria ayudar a un compañero caído, de esta forma inutilizaríamos a 2 o quizás 3 soldados, los cuales tendrán que dejar la pelea para llevar al herido. Es una estrategia utilizada cuando se enfrenta a un ejercito mayor con pocas personas, el cual es nuestro caso actualmente". Dastan sacó a relucir todo lo que sabia sobre estrategias de guerra y esperaba que estas fueran bien recibidas por sus compañeros, o al menos sirvieran de base para plantear una estrategia mejor y más elaborada.

off:
Equipamiento:
Norowareta Ken
•Wakizashi
•Kunais(x10)
•Shurikens(x8)
•Senbons(x20)
•Sellos explosivos(x4)
•Bombas de humo(x2)
•Píldoras de soldado(x3)
•Vendas
Stats:
• Ninjutsu = 10
• Taijutsu = 7
• Genjutsu = 3
• Velocidad = 10
• Resistencia = 10
• Fuerza = 10

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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Narrador el Mar Sep 19, 2017 12:49 am


Podían pasarse discutiéndolo el resto del día, si así lo deseaban, pero el único derrotero posible a toda esa charla era la obediencia ciega. No faltarían, por supuesto, los pensamientos de fuga, de desacato y deserción, crímenes a cada cual menos apetecible en mitad de una guerra, considerando las represalias conrrespondientes.

Y mientras tanto, avanzarían. Guiados sus pasos por el único que parecía tener un mínimo de idea, Kyoki, el camino no se les haría más sencillo sólo por eso. Estaba repleto de baches, tanto literales como figurados, y salpicado de peligros de los cuales las patrullas, e inclusive los batallones marchando, serían sólo una fracción del todo. La propia naturaleza parecía confabularse en su contra, confundiendo los caminos. Donde hasta hacía sólo unos minutos había habido una senda a seguir, ahora estaba sólo el espeso bosque en las cuatro direcciones.

A ciegas, pues, les tocaría caminar hasta que algo despuntase por fin sobre los árboles. También de madera, empero, estaba claramente fabricada por la mano del hombre. Se elevaba más que cualquier árbol centenario, sus cuatro esquinas reforzadas en hierro mostraban sus afilados bordes de forma amenazante. Acercándose más, aunque siempre despacio, verían la empalizada simple de un campamento, un muro bajo de troncos recortados y tallados en punta, clavados bien profundo en la tierra y que hacían las veces de muralla. Para saber a qué, tendrían que subirse a alguno de los árboles, observando así desde las alturas cómo una llanura salpicada de afiladas puntas se extendía durante varios centenares de metros, con esa misma torre como centro desde donde se podían ramificar.
Desde la distancia no se apreciaban demasiado, pero había guardias a su alrededor. Tan inamovibles como la propia torre.

Poco a poco, pero, la primera piedra a colocar en el camino era la infiltración. No resultaría sencillo colarse como si tal, habiendo guardias en la única entrada al este de la empalizada, además de pequeñas patrullas merodeando por los alrededores y hasta entre las líneas de tiendas. Estaba claro que alguien los había puesto bajo alerta.

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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Hotaró Senjih el Dom Sep 24, 2017 4:41 am



¡Solo vivo por mis ideales.!

Los tres avanzaron, guiados por el mas indicado en el momento, Kyoki. Caminaron el medio de la penumbra del bosque a apenas luz de la tarde, bajo las sombras de los arboles ennegrecidos (escondiendo su presencia a paso lento) fueron dirigidos por el azabache cual objetivo principal se hacia cada vez mas cercano. Separados obviamente del camino "principal". A pasos sigilosos se escucho múltiples pasos a mitad de la nada, diferentes voces conversaban a gritos sobre su apasionada vida, virtudes y decepciones, tema cotidianos que se platica en medio de amistades. Tres individuos, cada uno portador de un sable de guerra (espada-katana) envainada en su boquilla. Casco, coraza, pantorrillas y una capa fina de malla metálica componía la vestimenta de los tres, era difícil de observar pero Hotaro conocía a la perfección el ruido que producía sus armaduras clasicas, dando a conocer cada accesorio que portaban, todo gracias a su entrenamientos pasados en bases militares en esta nación. --Son soldados que patrullan la zona, ignoremoslos mientras podamos-- sugirió en un susurro en su quietud.

Continuaron su camino teniendo el conocimiento de dejar un grupo armado de tres personas a sus espaldas. Los nervios invadían poco a poco el cuerpo de la pelinegra, el experimentar una situación de guerra tan real, por primera vez, le causaba pequeñas nauseas, estaba dispuesta a cumplir con cada mandato, pero su cuerpo aun no se acostumbro, por momentos, al sombrío destino. "¡Cálmate, no estas sola, reúne fuerzas y enfrenta la situación, devuelve ese coraje que habías sentido en el castillo". Se animo a si misma, recuperando fuerzas a impulso de suspiros profundos y pequeñas cachetadas, era exagerada su situación pero estar a punto de vivir algo tan espantoso no a cualquiera dejaría bien de la cabeza.

--¿Que diablos es eso Kyoki, Cervantes?-- pregunto anonadada bajo la sombra del árbol al mirar con cautela los pinchos de madera tallados a mano, una fortaleza apareció frente a sus narices --¿Se supone que debemos entrar allí?, es un suicidio--. Era difícil ver por completo el área que abarcaba aquella construcción de múltiples troncos, por lógica era mejor idea visualizar desde un lugar con altura. Buscaron el árbol indicado para observar desde los cielos el campamento y se montaron con sigilo en una de sus gruesas ramas, escondiendo siempre su cuerpo entre las sombras de sus hojas. Los tres extranjeros, en columna, uno al lado del otro (si seguían a hotaro), se colocaron de cunclillas, manteniéndose alertas --Esto es mas complicado de lo que imagine, tu plan se a ido a la mierda cervantes, tenemos que planear algo mejor para poder salir ilesos de esta situación-- Callo y pensó, esperando respuesta por sus compañeros. Pequeños grupos de guardias merodeaban por las zonas cercanas a los muros, otros se resegaban como el grupo anterior, adentrándose al bosque en busca de algo mas. Su posición era complicada pero no imposible, solo debían tener cabeza para resolver e idear un plan que de frutos --Si vamos a actuar debemos hacerlo pronto, no creo que tengamos mucho tiempo y sobre todo aquellos...-- Cada palabra que expresaba era lo suficientemente baja para ser escuchada por sus compañeros y evitar inconvenientes.





Stas:
▲ Stats:
• Ninjutsu:1+5=6
• Taijutsu: 3+2+4=10+2:12
• Genjutsu:1
• Velocidad: 5+5=10+2:12
• Resistencia: 5+1+4=10
• Fuerza: 4+1+1=6

Especialidad(Arte rápido/Arte certero)
Equipamiento:

•Bomba de humo 0/2

● Tantô: Cuchillo pequeño empleado preferido por algunos ninjas debido a su menor tamaño y su hoja recta, frente a la curva de la wakizashi; esto permite esconderla más fácilmente y efectuar con ella movimientos más rápidos y precisos, dependiendo de la situación. No supera los treinta centímetros de largo, de hecho rara vez los alcanza y suele medir alrededor de veinticinco.

● Uchigatana: Predecesora de la katana y, como su descendencia, antiguo símbolo de poderío. Su hoja es un poco más corta y recta, sin llegar a serlo tanto como la de un cuchillo. Suelen llevarla sólo los auténticos veteranos de guerra.

• Kunays 0/5

•Shurikens 0/15

•Sellos explosivos 0/8
Técnicas usadas(Gennin):
0/8
Vestimenta:
MAPA DEL LUGAR:
No me juzgues, así entendí el terreno
https://2img.net/h/s26.postimg.cc/r4tork2yx/Mapa.png
Off:
PD: Edite por que coloque mal en el dibujo los puntos cardinales, si, me pase de maduro (?, espero no haya problemas.
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Kyoki el Lun Oct 02, 2017 6:27 am

Al pelinegro le parecía curiosa la actividad que había en el campamento y, por supuesto, bastante alarmante. Se había apartado silenciosamente de sus compañeros en aquella gruesa rama, acercándose al tronco que sostenía al titán de madera. Una vez más sacó el mapa, estudiando al mismo tiempo las opciones que tenían para cumplir con la misión. Dejó escapar un suspiro de cansancio, más mental que físico. Sentía que algo dentro él no estaba del todo bien.
Entre las cosas que más llamaban su atención, era la torre que se erigía en todo el centro del campamento. ¿Qué secretos habría dentro de dicha edificación? No era de importancia para el Nara en aquel momento ya que simplemente creía haber hallado su objetivo. Después de todo parecía bastante importante como para ser resguardada de la manera en que estaba.

Ahora bien, desde donde avistaban era cierto que daba la noción  que el campamento estaba fuertemente resguardado, y de hecho era así; sin embargo, la naturaleza lo rodeaba por igual, y aunque iba ser bastante complicado colarse dentro de aquella fortaleza, no era del todo imposible desde el punto de vista Kyoki.
El azabache invitó a sus compañeros a acercarse, colocando el dedo índice de su mano derecha en sus labios para indicarle que lo hicieran en silencio. De esta manera formarían un apretado triangulo en aquel tronco y verían en el mapa las indicaciones que él les haría.
La idea de Dastan no está del todo mal, separarse es la mejor opción que tenemos. —Hablaba en un tono de voz bajo, y al mismo tiempo miraba los alrededores por si acaso algún guardia o una de las pequeñas patrullas pasaban por las cercanías de dónde estaban ahora escondidos. Agradecía en el fondo lo tupida que era la vegetación en el Bosque del País del Fuego en aquel entonces—. No obstante, puliremos un poco ese plan. Presten atención.

Ya que el tiempo apremiaba, Kyoki hizo una explicación rápida de lo que harían. Utilizaba el mapa para indicarle ciertas cosas, y de vez en cuando señalaba con su mano el campamento, intentando ser lo más claro posible y esperando que tanto Hotaró y Dastan visualizaran los puntos a los cuales hacía referencia.
¿Quedó todo claro?—dijo, mientras que tronaba su dedo índice, superponiendo el pulgar por encima del mismo. Esto le perturbó, aunque se quitó aquello de encima meneando ligeramente la cabeza—. Dastan, tu saldrás desde esta posición. Hotaró, ve al norte. Yo iré desde el sur.
Guardó el mapa nuevamente entre su equipaje y se levantó.
Es hora de ponernos en marcha. Tengan mucho cuidado y suerte. La infiltración comienza en diez minutos. Para entonces comenzaremos a movernos desde nuestras posiciones sin importar que. Sin embargo, una vez dentro del campamento esperen la señal. Si ésta no se da en un tiempo mínimo, salgan de allí lo más rápido posible.  

El pelinegro flexionó sus piernas y apoyó la palma de su mano izquierda en la rama, mirando hacia la dirección a la cual se dirigiría. Por el momento desplazarse por los árboles sería su mejor opción, pues era difícil saber que le depararía las circunstancias si iba a ciegas por el suelo hasta su posición. Al menos desde las alturas tendría una mejor visión y desde allí resolvería que hacer luego.
Cual felino saltaría desde aquel árbol al contiguo y así al subsiguiente. Se movía con tal gracilidad y  sigilo que ni siquiera el bigote de una comadreja se vería perturbado. La distancia que tendría que recorrer sería considerable; pero el Nara confiaba en su velocidad y que alcanzaría a tiempo el punto desde el cual él partiría.

Con tres minutos de sobra por fin llegaría hasta la sección sur del campamento. Se encontraba aproximadamente a unos cincuenta metros de distancia. Como un ave desde las alturas, oculto entre la sombras del frondoso árbol en el cual se había posado, miraría a las patrullas que merodeaban por los alrededores del sector.
Maldita sea —dijo hacia sus adentros—, tiene que haber una forma de salirme de esta. Realmente no quiero estar en esta situación.

De un salto aterrizaría suavemente en la tierra. Desde allí consideraba que sería peligroso ir por los árboles, pues podía correr el riesgo de ser visto por los soldados del área circundante con un grado de dificultad relativamente fácil. Desde la sombra de los arbustos observaría a la pequeña compañía que tenía al frente, y no tardaría en darse cuenta que para entrar en el campamento tendría que tomar un desvío para ganarle las espaldas.
Silenciosamente se movería entre la maleza y aprovecharía también la cobertura de los gruesos árboles del bosque. De vez en cuando, detrás de los mismos, asomaría la cabeza discretamente para verificar la posición de los soldados o que estos no miraban hacia su posición. Los rodearía por la derecha, procurando mantener una distancia prudencial, y así buscaría la forma de no tener la necesidad de matar a alguien a su paso. Después de todo el hallazgo de un cadáver solo complicaría aún mucho más las cosas. También estaba atento al suelo, buscando siempre pisar con cuidado en caso de que tuviera que prever o sortear algún tipo de trampa. Aquella misión era un verdadero infierno para alguien como él.

A tan solo ocho metros de la empalizada, el Nara realizaría rápidos sellos con sus manos. Se encontraría entonces tras el tronco de un grueso roble, preparándose para seguir avanzando. Por el momento los vigilantes no parecían haber notado su presencia, y tras verificarlo y esperar unos segundos, seguiría avanzando hasta el campamento silenciosamente.
Saltaría sobre la empalizada, sin mucha dificultad. No era muy alta y dado a su habilidad no representaría ningún reto. Una vez dentro del campamento buscaría esconderse entre las intersecciones de las tiendas —no sin antes verificar que no hubiera muros en la costa— y así intentar evitar los ojos de los guardias que se encontraban afuera.
Ahora empieza la parte más complicada. —Desde la parte postearior de una tienda, la cual verificaría que estuviera vacía, buscaría la manera de acercarse al objetivo que había marcado con sus compañeros, todos sus sentidos enfocados en el entorno, siempre alerta—. Tengo que encontrar la forma de acercarme. Espero que Hotaró y Dastan lo hayan logrado.
Spoiler:
Stats:
• Ninjutsu: 7
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 7
• Velocidad: 10
• Resistencia: 10
• Fuerza: 10
Acciones:
Jutsu oculto x1
Equipamento:
• Kunais: Son cuchillos negros de mediano tamaño, afilados por sus dos lados. Son perfectos para combatir cuerpo a cuerpo, o bien, arrojándolos a moderadas distancias. Veinte unidades.
• Shurikens: Se tratan de figuras de, por lo regular, cuatro puntas con un hueco en el medio. Miden pocos centímetros y son capaces de hacer heridas. Su diseño las hace verdaderamente rápidas al ser lanzadas. Veinte unidades.
• Hilos de alambre: Son cables que funcionan para inmovilizar oponentes, poner trampas y fusionarse con otros tipos de armas, muy útiles para casi todo tipo de ocasión. Infinitos metros.
• Bombas de humo: Estas armas funcionan para llenar un perímetro de humo, y de esta manera, imposiblitar la vista de un oponente. Se tiene que ser cuidadoso al momento de utilizar estos artefactos, pues pueden ser contraproducentes para el mismo usuario. Siete unidades.
• Sellos explosivos: Son papeles que llevan el kanji explotar grabado. Estos pueden detonar al cargarse con chakra y con fuego. También funcionan como trampas y para mezclarlos con armas. Trece unidades.
• Bombas de luz: Este artefacto, al chocarlo contra el suelo, produce una luz completamente cegadora. Al igual que la bomba de luz, podría perjudicar al usuario de no usarse correctamente. Seis unidades.
• Kit médico: Es necesario para llevar a cabo trasplantes u otras operaciones y curaciones. Está conformado por vendajes, anestésicos, alcohól, entre otras cosas. Una unidad de solo un uso.
Off:
Lamento la demora. A partir de ahora intentaré postear el fin, apenas contesten. Si hay un error, pues lo corrijo más tarde. Muero de sueño. Son las 1:27 am.
Kyoki
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Dastan O'Donnell el Sáb Oct 07, 2017 11:56 pm




Al parecer el plan de Dastan fue aceptado por Kyoki y este le dio unos toques finales a la ejecución. Cada quien tomó su camino mientras el rubio se quedaba en el árbol de origen contando el tiempo que había dado su compañero para entrar. "Ok principito, ¿Cuál es el plan?" -dijo Cervantes una vez que los Nara se retiraron. "Vamos a analizar la situación". El capitán buscó un punto más alto entre los arboles cercanos para poder ver mejor el panorama, aun cuidándose de ubicarse donde no pudiera ser visto por los guardias que patrullaban la zona. Miró a sus alrededores. En las afueras de la muralla, parejas de guardias caminaban de un lado a otro cerca de las murallas de esta. Dastan observaba la ruta de patrulla de cada una de las parejas. Luego miro lo que pudo hacia dentro del campamento: montones de tiendas se esparcían por el lado en el que entraría, a la derecha, a unos 20 metros de la muralla, estaba lo que parecía ser la armería, la cual tenia un grupo considerable de soldados reunidos en ella.

"Joder, entrar a este lugar seria un suicidio" -pensó el príncipe. Pero este no podía quedarse de brazos cruzados, sus compañeros contaban con él, la Dama de Fuego, incluso si la forma en la que lo hizo no fue del todo agradable, también requería de su éxito, por eso debía afrontar este obstáculo como pudiera. Dastan empezó a recordar todas sus experiencias vividas en su reciente viaje por el País del Fuego, buscando si podía sacar algo de ellas que le permitiera afrontar esta situación, ya que se encontraba en el mismo territorio pero en una situación diferente. Recordó como se infiltraban en el feudo de Kakkinoaru'en buscando información, andaban disfrazados. En este caso no poseía ningún disfraz, así que no podía usar esa estrategia. Pero luego, en esa misma misión, se transformaron en los guardias que habían noqueado para engañar a los que venían. "Eso es, podría usar una transformación y hacerme pasar por uno de ellos, podría desplazarme fácil por el campamento de esa forma, pero tendré que actuar como uno de ellos. Debo pensar bien en cual sera mi coartada para entrar...". Cervantes interrumpió diciendo: "Mata a uno de los pendejos de afuera, escóndelo por ahí y transfórmate en el y ya. No lo pienses tanto". "Debo pensar bien, un ligero error y morimos Cervantes. Ademas, matar a uno no me parece lo mejor. Si encuentran el cuerpo estarán más alerta de lo que ya están". Dastan siguió dandole forma a su plan de entrar transformado. Había descartado la idea de transformarse en uno de los del campamento, ¿Qué otra alternativa tendría?. Ahí mismo recordó cuando transitaba por la ciudad del feudo de Fenikkusu, cuando iba de camino al País de los Ríos. Recordaba la apariencia de los guardias de ese lugar. "Iré como un guardia de la ciudad".

Terminando de idear su entrada, el tiempo de espera había culminado, era hora de la ejecución. "Aqui vamos... que sea lo que Dios mande". "Esto se va a poner bueno". Dastan realizó un jutsu de transformación, cambiando toda su apariencia a la de un soldado de la ciudad de Fenikkusu, con su uniforme y el sello del feudo visible a quien lo viera. Hace unos minutos había visto la ruta que llevaban los soldados de las afueras. Había un momento en el que una sección de la zona no estaba vigilada, un momento muy breve, que debía ser aprovechado una vez ocurriera. Aun faltaba un tiempo para que los soldados llegaran al punto en que se abriera este espacio, así que Dastan aprovechó y tomo algunas ramas del árbol en que estaba y las metió dentro del uniforme. Eso le ayudaría a causar desorden dentro del lugar. Ya los guardias se acercaban al punto ciego, el rubio se posicionó en un árbol cerca de la muralla, donde pudiera ver a los guardias cruzar, que estuviera lo suficientemente alto para no ser detectado con facilidad y que pudiera saltar desde él. Llegó el momento, dos parejas de guardias se juntaron en un punto y se devolverían para continuar su camino. Una vez estos retiraron la mirada del área, Dastan aterrizó, corrió a toda velocidad hacia la muralla y de un gran saltó paso sobre ella y cayó del otro lado, detrás de una de las numerosas tiendas que se esparcían por ahí. Su caída desde el árbol agitó ligeramente la rama en la que estaba, causando que las hojas se movieran, los 4 guardias que estaban cerca se dirigieron a la zona a investigar, pero al no ver nada pensaron que solo fue un animal.

"Ok ¿Y ahora?" -dijo Cervantes. "Si ataco la armería ahora causará un desorden y alertará a todo el campamento. Andaré en bajo perfil hasta posicionarme donde me toca" -Dastan hizo una pausa y se fijo en la gran torre que se alzaba hasta los cielos en el centro del campamento y continuó: "Debería ubicar al general del lugar, sin una cabeza que los lidere los soldados andarán de su cuenta. Me parece suficiente para debilitar el lugar, ahora... ¿Donde estará ese sujeto? Cualquiera diría que esta en la torre, pero si yo fuera general no me quedaría en un blanco tan fácil". Dastan ya tenia su plan para realizar con la transformación y lo iba a ejecutar. Siguiendo por las tiendas, se dirigió a uno de los caminos principales del campamento donde pasaban muchos guardias. Era evidente que uno de ellos notaria su presencia y lo detendría, pues esto pasó. "¡Alto! ¿Y tu quien eres?" -dijo uno de los soldados del feudo. El principe se hizo la pinta de un poco despistado y le dijo: "Bueno eh, soy uno de los soldados de la ciudad de nuestro feudo. La guardia de allá me tomó de mensajero para llevarle un comunicado al general de este campamento. No se que dice, me dijeron que era solo para los ojos del general, yo solo vine a entregarlo, pero me perdí, no creí que estos campamentos fueran a ser tan grandes. Pero bueno, ya que me encontré con ustedes, ¿Me podrían guiar adonde esta el general? A lo mejor con alguien del campamento no me pierdo". Durante toda su charla, el rubio no dejaba de pensar en su personaje, en el hecho de que estaba vestido como un soldado del feudo y debía actuar como tal, para no perder la concentración. "Jej, vaya escena te has pintado, vamos a ver si estos sujetos se creen tu historia". Dastan y su espíritu esperarían que la coartada del príncipe sea exitosa. Si funcionaba, daría con el general del campamento, pero no sabia que iba a pasar cuando tenga al sujeto en frente, eso estaría por verse cuando el momento llegue.
off:
Equipamiento:
Norowareta Ken
•Wakizashi
•Kunais(x10)
•Shurikens(x8)
•Senbons(x20)
•Sellos explosivos(x4)
•Bombas de humo(x2)
•Píldoras de soldado(x3)
•Vendas
•Ramas de arbol(x5)
Stats:
• Ninjutsu = 10
• Taijutsu = 7
• Genjutsu = 3
• Velocidad = 10
• Resistencia = 10
• Fuerza = 10
Tecnicas:
Jutsu de Transformación (変化の術, Henge no Jutsu)
[Progresiva de cantidad| Ninjutsu]
Es un jutsu que permite al usuario poder adoptar la apariencia de otra persona, animal u objeto. Este jutsu es considerado uno de los más difíciles entra las técnicas básicas enseñadas en la academia. Para realizar el mismo se debe emitir constantemente chakra manteniendo la imagen a adoptar en la mente. Para esto, el usuario debe interactuar con el medio ambiente. En ninjas de poca experiencia provoca un gran agotamiento mental.
Genin: Podrán mantener la transformación por 3 turnos.
3/3

Tecnicas 7/8

Dastan O'Donnell
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Seiichi el Miér Oct 18, 2017 3:32 am


Post previo: Ascensión

Continuación de 'Ascensión'


Sometido a su propia curiosidad, el de cabellera dividida no se percató de que una figura había ingresado a la tienda, hasta que se posicionó justo en frente del estandarte. Sorpresa fue para el muchacho, que el mismo individuo que se apareció en su casa con órdenes de suicidio, era el famoso shogun de quien debía tener cuidado. Una arruga en el enctrecejo fue inevitable, incluso para Seiichi Kaen, pues el hombre fingía que acababa de conocerlo. Era una porción de su patria que no conocía. — Sí. — Le siguió el juego, sin decir nada más. Algo le revolvió el estómago, cuando el hombre de bigote fino comentaba sobre su familia. Aunque eso iba ligado a cualquier persona que hablase de los Kaen, y lo ligase a él con ellos. Le recordaba el desprecio que sufrió de los suyos, por ser medianamente diferente, pues no veía a otro miembro de su familia hace ya muchos años. Y, hablando del diablo, una luz demasiado cálida ingresó a la tienda.

Petrificado. Sin verlo, ya temía de lo que se pudiese estar acercando a sus espaldas. Después, llegó la voz de un titán de su misma línea sanguínea, la cual únicamente escuchaba en sus pesadillas. Su antiguo mentor. Su padre. El calor en forma humana, se posicionó a la izquierda del más joven en la tienda. — Bastardo... — Se escapó de su boca en bajo tono, viendo de reojo a Fuego. Nunca una mueca tan colérica se había dibujado en el rostro inmutable del joven Kaen; rostro que duró menos de cinco segundos. Fue la mitad izquierda; la de tono pelirrojo y con una simbólica quemadura, la que se encontró con el hombre que le había asignado en el pasado, la ridiculez del peso de un país entero sobre sus hombros. Le resultó aún más repulsivo de que ni siquiera le dirigiese la palabra. De todos modos, guardó silencio y escuchó el resto de la breve conversación, hasta que las aguas tomaron un rumbo diferente. Un soldado, trayendo malas noticias. "Irá él.", Seiichi quiso revelarse con todo su ser de una orden que venía por parte suya, pero su dedicación a Hinoarashi, era mucho mayor que sus emociones. Al chico, pero, finalmente le afectó algo.

Escuchó con atención las palabras de uno de los suyos, asintiendo con la cabeza, mientras se removía las prendas formales que llevaba, pues debajo yacía su vestimenta de combate. — Tráeme un caballo. Partiré de inmediato. — No pidió el suyo, pues era blanco y destacaría más. Prefirió llevar uno que llamase menos la atención, del mismo tono que los demás. Mientras esperaba, observaba los alrededores del campamento, del cual pudo tomar una larga túnica raída con capucha, y una pañoleta, para cubrirse tanto el torso, como la cabeza y boca. Escondía su apariencia por razones obvias. Luego, recogió el resto de su armamento, y tomó un pedazo de la leña que usaban los hombres para las fogatas, de un grosor considerable y un metro de largo, pegándole tres sellos bomba. El mismo pedazo de tronco, fue metiedo en una bolsa donde trajeron vegetales para los hombres, de tela color café. La ajustó, y ató a un costado de la silla del caballo que llevaría, cubriendo su contenido de los ojos de los demás.



Ahora — Signs of Hope


Los ojos de aquel que cabalgaba a toda velocidad por una de las múltiples rutas al campamento, vigilaban sus alrededores. Al encontrarse a tan solo cinco kilómetros de distancia del campamento en el cual estaba previamente, el viaje sería breve. A lo lejos, el encapuchado fue avistado por los guardias que vigilaban la entrada sur, tomando con fuerza sus armas y preparándose en caso de tratarse de un enemigo más. Los sonidos de batalla, se escuchaban como un eco, no muy lejos del punto que Hinoarashi tenía controlado en el territorio enemigo. Seiichi estaba atento, pues sabía de que tres hostiles fueron avistados entre sus filas. — ¡Alto! — El muchacho, le ordenó a su caballo que se detuviese, para así poder explicar su presencia en el campamento. Era la ayuda por la que habían pedido. Decidió dar lo justo y necesario, además de un detalle que podría ralentizar al enemigo. — Hay tres que no son de los nuestros. Mantengan esta salida con mayor seguridad y alerten a los demás hombres que estén atentos dentro del campamento. — Sin más que decir, el misterioso encapuchado se adentró cabalgando, yendo directamente a la gran torre que se alzaba en el centro. El tiempo era escaso, y él lo sabía con claridad.

Al llegar a su destino, fue intervenido por dos guardias que esperaban en cada extremo de la torre, pidiéndole que también se identifique. Vió a sus alrededores, percatándose de que no había ningún oído curioso, y les dijo únicamente lo que debían saber. — Suban conmigo. — Los guardias asintieron, comprendiendo la gravedad de la situación y sin distraer al joven Shinobi. Una vez cruzaron la puerta de madera, el de media cabellera la cerró, bloqueándola con una madera gruesa que había a un costado de la misma. El encapuchado subió hasta la cima de la torre por la escalera en forma de caracol, junto con dos hombres que protegían a la misma desde fuera, donde el objetivo yacía al final de una ajetreada —y a la vez improvisada— oficina. Por cortesía y aún así con poco interés de perder el tiempo en formalidades exageradas, se removió la pañoleta del mismo tono que la túnica raída que llevaba, y realizó una leve reverencia. — Yamanaka Umei. Mi nombre es Kaen Seiichi. Usted está en grave peligro. — Le miró directo a los ojos, con la misma mirada taciturna que le dedicaba a todo el mundo. Una débil Umei, sabiéndose débil, se siente en parte aliviada por ver que su petición no ha sido ignorada. — Ya sé que estoy en peligro. Ahora vamos, sácame de aquí antes de que lleguen. — igual que él, ella no quiere perder el tiempo. Sólo quiere huír. El de cabellera de dos tonalidades, realizó una leve señal de alto con su mano izquierda. — Espere, por favor. — Miró de reojo a los dos guardias que le habían acompañado, mientras la guerra que se libraba afuera, continuaba llegando a sus oídos. — Es demasiado peligroso ahí afuera. Sugiero una aproximación diferente. — Se acercó a ella, invitando al par que le seguían detrás suya a escuchar el plan del encapuchado. Fue el momento de idear una estrategia, a la vez que sellos fueron realizados.

Una vez los preparativos fueron hechos, habían figuras que sobraban en aquel tablero. La puerta de madera de la torre, fue abierta por los dos guardias, cerrándola detrás de ellos. Uno, detuvo a un soldado que pasaba cerca suya, para darle órdenes claras. — Nadie entra, ni sale de esta torre; ¿me has oído? — El otro hombre asintió, pues reconocía de que esa edificación, era la más importante del campamento. Sus esfuerzos, debían ir en proteger la persona que había arriba de la misma. En cuanto a los dos guardias, se subieron ambos en el mismo caballo que había venido con Seiichi, espoleando al animal y cabalgando velozmente a la entrada sur del campamento por la zona mejor patrullada, para así salir del mismo con la seguridad de que los hombres en la frontera, estarían mirando.

Ahora, quedaban ellos dos. En lo que respectaba a la cima de la torre, solo se podía ver una oficina completamente oscura. El único sonido que resonaba en las paredes de la misma, eran los de batallas que se libraban a lo lejos. La espera carcomería a cualquiera, pues ya eran conscientes de que Umei Yamanaka, era la persona que corría peligro. El escritorio en el que ella trabajaba, fue reforzado por todos los costados junto con las sillas y el resto del pobre amoblado del lugar, creando una pequeña fortaleza para proteger a solo una persona debajo de ella. Se tenía la esperanza, de que la misma sobreviviese alguna explosión cercana o que la misma torre se derrumbe. Mientras tanto, entre las sombras de un solo rincón, esperaba en cuclillas una figura que observaba con detenimiento. Encapuchado y con la boca cubierta, únicamente sostenía un kunai entre la tela raída. Todo ahora, dependía del tiempo.





OFF:
Vestimentas:


Esto hay debajo de la túnica que tomó en su campamento antes de partir
Técnicas:
Técnica oculta x01
Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 7
• Genjutsu: 7
• Velocidad: 10
• Resistencia: 10
• Fuerza: 10
Inventario:
Píldoras de soldado x03
Kunais x10
Hilos ninja
Sellos explosivos x08 -3 = 05
Nota:
Les recomiendo leer el post previo, para comprender por qué estoy en el tema. Espero que los cuatro tengamos un buen examen.




Saludos!
Seiichi
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Narrador el Sáb Oct 21, 2017 3:08 am


Previo a la llegada del único agente de rescate, se produjo la entrada de los otros tres elementos. Los planes podían no ser los más brillantes, pero, la situación para su suerte no requería de enrevesadas mentiras entretejidas ni de demasiado uso de sus recursos. Sólo uno, el príncipe extranjero, parecía olvidar que en la sencillez estaba el éxito. A causa de ese despiste, mintió de más y dijo todas las palabras prohibidas, las que sólo un espía, uno de los malos, pondría en su boca sin antes haberlas meditado bien.

Frente a él, un curtido samurái no tardó en echarle mano a la espada que atravesaba el cinturón de su armadura en una diagonal cruzada con su cuerpo. El sonido del metal reemplazó a las palabras, mientras que los gruñidos hicieron lo propio con las indicaciones. De no haber sido por la aparición, en ese preciso instante, de un tercero en discordia, la historia sin contar de Dastan hubiese escrito con sangre su punto y final.

¡Soldado! — gritó una voz desde la espalda del que estaba armado en ese momento, deteniendo a este en seco como si, de repente, el tiempo hubiese dejado de fluir para él: — ¡Mi sargento, este hombre es un espía! ¡Hay que liquidarlo ahora! — repuso, pero, cuando pudo recuperar el porte agresivo; sus dedos abrazaron de nuevo las cintas de cuero en la empuñadura — En ese caso, soldado, este hombre será interrogado y torturado. No sabemos si es el único, hay que asegurarse de que delata a las demás ratas de la Dama del Fuego. Vuelva a su puesto, yo me encargo a partir de aquí. — recelando, el primero, pero, obedeció al segundo. Envainó el arma con un gruñido y siguió patrullando en dirección a la torre, masticando insultos y escupiendo maldiciones en incomprensibles balbuceos rabiosos.

Tú, acompáñame si no quieres que te maten aquí mismo. — la figura, todavía misteriosa, cogió al rubio por sorpresa, lo bastante al menos como para poder arrastrarlo prácticamente hasta una zona más alejada.
En un pequeño círculo de tiendas vacías, donde no llegaba siquiera la luz de las antorchas y que, por tanto, le permitían mantener su anonimato, el misterioso benefactor primero soltó un suspiro largo, de tedio, para acto seguido dedicar una mirada rápida al disfraz del muchacho

Debes de ser muy idiota o creerte más listo de lo que eres. — dijo pesado — La guardia de las ciudades nunca se entromete en los asuntos del ejército. Son dos cuerpos separados. Y ahora escúchame, y hazlo bien porque, por tu culpa, acabo de quemar una identidad que me ha costado años crear dentro de esa unidad: Olvidaos del general, hay un objetivo más importante al que atacar. En la torre del centro se encuentra Umei, una Yamanaka de capacidades sensoriales. Es el enlace con la inteligencia de Hinoarashi y Fenikkusu tras nuestras fronteras, y la que está impidiendo que estos campamentos caigan a pesar de nuestros esfuerzos. Me dijeron que erais tres, así que reúne a los tuyos e id a buscarla a ella. Y daos prisa, no tardarán en enviar a alguien para su extracción, puede, incluso, que ya esté aquí. — demasiada información de golpe, seguramente, pero si tan siquiera la mitad era cierta y no se trataba de una treta para conducirlo directo hacia una trampa, el tiempo del que disponía ahora el de las dos almas y un cuerpo se veía reducido a menos de la mitad.

No podían dejar pasar la oportunidad, ninguno de los tres, de enterrar una rama de la inteligencia enemiga. Eso podría hacer más que un general, dos o hasta diez.

Off:

Datos importantes:

♦️ Temporalmente, este post se sitúa 15 minutos antes de la llegada de Seiichi y sus acciones. Son exactos.

♦️ Dastan, a consecuencia de tus acciones, las cuales no considero para nada realistas dentro del marco de la situación, has provocado una alarma dentro del campamento. Además de eso, te has arriesgado a hablar con un NPC sin primero consultarme sus posibles reacciones, lo cual, claro, está bien. Es bueno tomar riesgos, pero esta vez te ha salido rana.
Tan pronto como te reunas con el primer compañero de tu equipo, las patrullas empezarán a marchar por dentro del campamento, reforzando la seguridad y por tanto complicando más vuestra, ya de por sí, delicada situación.

♦️ A partir de ahora postearé sólo, única y exclusivamente, a petición de los usuarios involucrados en el tema. Intentad ser autoresolutivos y justos con vosotros mismos y vuestras situaciones. Si hace falta moderación, moderaré con un post off-rol.

♦️ Si se necesita controlar a la NPC Yamanaka, postearé con la cuenta de Narrador roleándola a ella. Sus datos vienen a continuación.


Yamanaka Umei:

Yamanaka Umei

"— Ya sé que estoy en peligro. Ahora vamos, sácame de aquí antes de que lleguen. —"
Edad: 26 años



Clan: Yamanaka
Especialidad Taipu Kanchi {Sensorial}
Elemento: Raiton
Rango: Chunin
Feudo: Lealtad jurada a Hinoarashi

Nin: 12 (-4) | Gen: 7 | Tai: 12 (-4) | Vel: 13 (-4) | Fuer: 7 (-4) | Res: 14 (-8)
Leal hasta la muerte. Capaz de sacrificarse para que sus secretos mueran con ella. Diligente y taciturna.

Notas: Apenas le queda chakra. Le restan 2 técnicas Genin y 1 técnica Chunin. Viste un uniforme típico, con chaleco táctico y que ofrece una pequeña protección frente al daño punzante y cortante. Sus únicas armas son unos senbons escondidos en las mangas de su uniforme.

Físico completo


Narrador
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Hotaró Senjih el Lun Nov 06, 2017 4:50 am



¡Solo vivo por mis ideales.!

Un error, un solo error era suficiente para mandar un plan a la deriva. Las acciones se dieron, Kyoki y dastan se movilizaron a la par de mis pies, cada uno con un objetivo, objetivo el cual se debía cumplir con perfecta sincronía, no había margen de error. La custodia de los guardias era continua, en estado de alerta lo cual complicaba mas la infiltración el campamento No pienses, actúa susurre al bajar del árbol y esconderme dentro de un arbusto cerca de la gran muralla y de algunos soldados que patrullaban cerca de la enorme estructura. Por suerte y tiempo de espera, Hotaro pudo calcular un punto ciego en el avance aleatorio de los guardias, punto el cual utilizaría para infiltrarse dentro de la fortaleza enemiga. El sigilo era primordial, no era una misión común donde asesinar era el único objetivo, era diferente y eso lo hacia algo extraordinario. Antes de iniciar preparo sus armas pegando 5 papeles bomba en 5 kunais diferentes.

Espero escondido dentro de las sombras del arbusto, a unos 5 metros de la muralla norte, donde 2 grupos de soldados caminaban de un lado a otro, vigilando. Tomo el mínimo despiste de estos para escabullirse entre sus espaldas, flexionando sus piernas para de un impulso fuerte y ligero llegar de un momento a otro a 1 metro de la muralla la cual supero con un salto fuerte tomado con el impulso anterior. Sus movimientos fueron rápidos, pasos ligeros y un salto que ni un pájaro podía escuchar. No tomo descanso, al apenas llegar al otro lado busco el primer escondite que encontrara, un pequeño matorral donde por coincidencia su cuerpo pequeño y delgado entraba a la perfección. Que enorme es... me pregunto si ya lo lograrian pensó en medio de la adrenalina que sentía su cuerpo, sus compañeros debían estar a su mismo paso, cerca de aquella enorme torre de madera.

Para ser tan llamativa algo debe guardar dentro... ¿que secretos esconderá esa torre? Siguió deambulando dentro de su mente esperando la oportunidad de escabullirse por el suelo liso directo a un arbusto mas cercano a la torre. Continuo como ladrón en casa ajena, escondida entre las sombras corrió lo mas rápido que pudo hacia el arbusto que mas se acercaba a aquella torre, dejando atrás algunas tiendas que utilizo como un escondite temporal en medio de su camino, despistando así la mirada de algunos guardias en la zona. Dentro del arbusto que se ubicaba a unos 8 metros de la enorme torre observo algo no muy peculiar ¿Por que tanto misterio? susurro para si misma al mirar al encapuchado entrar a la torre.

Aquel sujeto que cubría su rostro, por mas que fuera territorio enemigo llamaba la atención, ¿que hacia alguien escondiendo su identidad en esta situación? ¿por que le dejan pasar así sin mas? había una incógnita que recorría su mente mas no imponía ningún factor que le implique fallar su misión. Despues de que entraran a la torre, Hotaro tomo de su bolsa, con la mano derecha,  los 5 kunais que había preparado con anterioridad, colocando uno en cada espacio entre los dedos. Kyoki, Dastan... ¡Es el momento! dijo para si.

Levanto su cuerpo del arbusto, dejando a la vista unicamente el torso para arriba, apretó sus dedos para darle fuerza al lanzamiento de las armas y lanzo de forma aleatoria los kunais a la torre de madera, sin perder tiempo, antes de que los kunais llegaran a su objetivo realizo sellos de manos y en el momento de impactaron Hotaro, de su boca, soltó una llamarada de fuego la cual había acumulado en su estomago 1 segundos antes. La llamarada se expanderia a mitad de camino hacia la torre, creando una mayor potencia al momento de impactar a la torre, añadiendo la explosión que causarían aquellas bombas pegadas a los kunais. Todo esto para hacerle el mayor daño posible a la torre, y por ende, hacer que caiga como pájaro cae al morir por una flecha. La explosión alertaría a todo el mundo en el lugar, era lo mas lógico pero era de esperarse ¡Ahora o nunca!

La llamarada de fuego cubría los laterales de la torre, incluyendo la puerta por donde había entrado el encapuchado Si sales por allí seras calcinado vivo pensó al momento de realizar una nueva serie de sellos sin dejar de expulsar aquella llamarada intensa hacia la torre dañada.




Off:
Lo siento mucho el retraso, ya sukino sabe las razones. Perdonen el post, lo hice apenas pude y super apurado... no pude demostrar mi verdadero potencial(?.
Stas:
▲ Stats:
• Ninjutsu:1+5=6
• Taijutsu: 3+2+4=10+2:12
• Genjutsu:1
• Velocidad: 5+5=10+2:12
• Resistencia: 5+1+4=10
• Fuerza: 4+1+1=6

Especialidad(Arte rápido/Arte certero)
Equipamiento:

•Bomba de humo 0/2

● Tantô: Cuchillo pequeño empleado preferido por algunos ninjas debido a su menor tamaño y su hoja recta, frente a la curva de la wakizashi; esto permite esconderla más fácilmente y efectuar con ella movimientos más rápidos y precisos, dependiendo de la situación. No supera los treinta centímetros de largo, de hecho rara vez los alcanza y suele medir alrededor de veinticinco.

● Uchigatana: Predecesora de la katana y, como su descendencia, antiguo símbolo de poderío. Su hoja es un poco más corta y recta, sin llegar a serlo tanto como la de un cuchillo. Suelen llevarla sólo los auténticos veteranos de guerra.

• Kunays 5/5

•Shurikens 0/15

•Sellos explosivos 5/8
Técnicas usadas(Gennin):
2/8Elemento Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego (火遁・豪火球の術, Katon: Gōkakyū no Jutsu).
[No progresiva | Ninjutsu]
Es un Jutsu del Elemento Fuego que consiste, tras haber realizado sellos con las manos, en almacenar Chakra dentro del cuerpo, convirtiéndolo en Fuego, y expulsándolo de la boca en una esfera de llamas masivas, que deja un cráter por donde haya avanzado. Una variante común de ésta técnica consiste en, tras hacer los sellos, formarla soplando a través de los dedos índice y pulgar, formando una circunferencia con ellos, y dejando salir primero, a través de la boca, una fina corriente de fuego que luego se expandirá adoptando la forma esférica. El alcance y potencia de este jutsu dependerán del Ninjutsu de su creador.

Jutsu oculto x1
Vestimenta:
MAPA DEL LUGAR:
No me juzgues, así entendí el terreno
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Hotaró Senjih
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Narrador el Vie Nov 10, 2017 4:36 am

Este post es únicamente de moderación, por lo que será off-rol. Lo coloco dentro de un spoiler para arruinar lo menos posible la lectura del resto del rol.

Moderación:


Tras leer el post de Seiichi y el de Hotaró, tengo que dar como nulo el post de Hotaró por los siguientes motivos:

Hotaró Senjih escribió:Aquel sujeto que cubría su rostro, por mas que fuera territorio enemigo llamaba la atención, ¿que hacia alguien escondiendo su identidad en esta situación? ¿por que le dejan pasar así sin mas? había una incógnita que recorría su mente mas no imponía ningún factor que le implique fallar su misión.

Si bien la parte de la entrada es correcta, has ignorado el resto del post de Seiichi. Él, al momento de entrar, avisa a todos los guardias de la presencia de tres espías, algo de lo que no se hace mención alguna en tu post.

Además de eso, en ningún momento tomas en cuenta la salida, de nuevo, de los dos guardias que entraron con él, asumiendo que no salieron de nuevo, cuando, de nuevo basándome en el post de Seiichi, sí lo hicieron.

Por lo que veo, y siento repetirme, ignoraste básicamente todo el post de Seiichi, algo que sintiéndolo mucho no puedo permitir como moderador de este examen.

Así pues, concluyo que tu último post queda anulado -no gastas el chakra ni los cuchillos, pues no hay espacio de tiempo, siendo coherentes con la situación, donde puedas usarlos sin ser rodeado por soldados- y pasa el turno al siguiente en la ronda.

Por favor, poned todos más atención a los post de vuestros aliados y enemigos. Eso lo hará todo más sencillo.

¡Mucha suerte! :D
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Dastan O'Donnell el Mar Nov 14, 2017 3:15 pm




La magnifica estrategia de Dastan había terminado siendo un total desastre. Si no fuera por aquel espía dentro de las líneas enemigas, el rubio se habría unido a Cervantes en su vida espiritual. Luego de explicarle la situación al príncipe, aquel sujeto se alejó de la zona y volvió a sus actividades. Solitario en aquella tienda, acompañado únicamente de su espíritu, estos entes empezaron a conversar sobre su situación: “Vaya tío, sí que la haz cagado esta vez. Si Himawari no te mato con tus atrevidas palabras allá en el castillo seguro morirás por esto.” -dijo Cervantes. “Debo pensar mejor mis acciones de ahora en adelante, otro error así podría costarnos la misión.” -pensó Dastan. “¿Nunca habías hecho de espía, cierto?”, “Nunca, el sigilo no es lo mío.”, “Estamos jodidos. ¿Ahora qué harás?”. Dastan se quedó un momento sentado. Se había deshecho de su transformación. Su plan se había arruinado, ya no hacía falta andar disfrazado, debía crear otra estrategia a partir de ahora. “Pues, supongo que seré más cuidadoso con llamar la atención, además de que debo llegar a la torre. Kyoki y Hotaro ya deben estar llegando a ella.”.

Continuó su análisis, pensó en varias cosas que podía hacer. Entre todos esos pensamientos, el espíritu del pirata decidió hacer su aporte: “Sabes, ya ellos saben que estas aquí, no caería mal hacer un poco de desorden para desviar su atención a otro lado.”. La idea del pirata no estaba tan mal, pero Dastan aun dudaba de aquel plan. “¿No estarás dudando porque eso mataría a mucho soldados, cierto?”. El príncipe se quedó pensativo un momento y le respondió: “Puede ser…”. A pesar de haber visto la guerra con sus propios ojos, al rubio no le gustaba ser el causante de las muertes de sus enemigos, claro, de ser necesario debía hacerlo, digo, de ser absolutamente necesario. Cervantes, irritado por la actitud pacifica de su portador, le dijo crudamente: “¡Maldita sea muchacho, espabila! Esta gente no se va a sentar a pensar si deberían matarte o no, desde que te vean tendrás una espada al cuello y 3 flechas en la espalda. Ya viste que solo por hablar casi moriste ahí afuera. Si quieres salir vivo de aquí vas a tener que matar. No te he tomado y salido yo a pelear porque necesito de tu fuego para sobrevivir. Déjate de ser un buenazo y hazte un hombre, no quiero morir otra vez, y menos en esta pocilga.”. El espíritu, harto del comportamiento de Dastan, exploto en ira. Pero, quizá tenia razón en lo que decía. Dastan, pensando profundamente en lo que acababa de escuchar, se dio cuenta de que en esa situación debía de ir en contra de sus ideales pacíficos para triunfar. Algo despertó dentro de él, ese sentimiento de determinación, esas ganas de matar, algo que no había sentido desde aquella guerra en su país. Se puso de pie, pero ya no era el mismo Dastan que era antes de sentarse. Su actitud ante la situación había cambiado, más serio, más cuidadoso, más analítico y dejando ir todo aquel escrúpulo que tenía anteriormente. Pareciera que su personalidad se habría fusionado con la de su espíritu. Las últimas palabras de Dastan antes de empezar su obra fueron: “Vamos a hacer este campamento arder.”.

El príncipe se aproximó a la entrada de la tienda y saco la cabeza, miro a sus alrededores, no había nadie. Salió de esta y vio en qué dirección estaba la torre, desde su posición estaba al noreste, así que asumió que estaba en la esquina suroeste del campamento. Las tiendas estaban relativamente cerca una de otra y se distribuían en toda el área hasta llegar a la torre. Entre ellas, algunos senderos relativamente amplios, pero no tanto como los caminos principales que salían de la torre hasta los cuatro puntos cardinales. Aprovechando la cercanía de las tiendas, Dastan decidió encender una ligera llama que se propagaría por toda esa zona, el fuego seguro atraería a los soldados a ese punto, despejando un poco las zonas cerca de la torre para poder ejecutar la siguiente parte del plan sin mucha molestia. Tomó una de las ramas que había sacado del árbol anteriormente y, usando una ligera porción de su chakra, encendió una pequeña llama en la punta de esta. Tras asegurarse que la llama estaba viva y que no se apagaría, este dejo caer la rama en una de las esquinas de la tienda más cercana, esta se empezó a quemar. Dado el tamaño de la llama de la rama, tomaría un tiempo para esta esparcirse por todo el lugar, cosa que le daría tiempo al rubio de alejarse de ahí antes de que empezara el desorden.

Se dirigió al norte, caminando entre las tiendas y mirando a sus alrededores para evitar ser detectado nuevamente. Ya había llegado a las partes más iluminadas del campamento, seguramente encontraría más obstáculos de ahora en adelante. La pequeña llama que había dejado anteriormente ya había conquistado toda la tienda en la que fue lanzada y este fuego empezó a pasar a las tiendas adyacentes. Un pilar de humo empezó a salir de esta, cosa que llamo la atención de los presentes e inmediatamente acudieron al rescate. Pero no podía dejar que solo fueran a 1 sitio. Por más retirado que estuviese, no tardarían en apagarlo con lo numerosos que eran sus miembros, por eso, en su trayectoria, tomo nuevamente otra rama y repitió el mismo proceso. Esta vez se movió hacia el este. Ese era su plan. Crear diferentes antorchas en varios puntos aleatorios de esa parte del campamento para dividir sus fuerzas. Desplazándose hacia el este, el príncipe debía atravesar algunos de los senderos entre campamentos. Aproximándose a él, a punto de dar un paso hacia el frente, ahí mismo pasó un pelotón de soldados corriendo hacia la escena ardiente. Este rápidamente se echó hacia atrás y dejo que estos pasaran. Por suerte, estaban muy concentrados en avanzar hacia el acontecimiento y no lo vieron. Una vez despejada la zona, el príncipe continuo su camino. Mientras se movía de punto en punto, este andaba con su mano derecha puesta en el mango de su Wakizashi para estar preparado en caso de que apareciera uno o dos individuos entre su camino. Y de hecho, esa preparación había dado sus frutos. Luego de haber atravesado aquel sendero, entre el siguiente paquete de tiendas ahí apareció un soldado que al parecer se desvió a buscar algo, o no sabría cuál era su razón de andar por ahí, pero apenas vio al capitán gritó “Intru…” -sus palabras se vieron interrumpidas por el sable de Dastan atravesando su cuello rápidamente. Tras acabar con la vida de aquel sujeto, el príncipe lo escondió detrás de una de las tiendas. A simple vista no lo verían, solo si alguien decide aventurarse en las partes interiores de la distribución lo encontraría. Rápidamente se alejó de la zona en caso de que el ligero grito del soldado haya sido escuchado. Esta vez fue al sur. “Vaya, por fin mataste a alguien, estoy orgulloso.” -dijo Cervantes.

Repitiendo el mismo proceso de movimiento cuidadoso entre las tiendas, asesinato inmediato y propagación de las llamas, el príncipe convirtió el lado suroeste del campamento en un infierno, con llamas por todos lados y un montón de soldados corriendo de un lado a otro tratando de controlar la situación. El patrón irregular de su trayectoria evitaba que estos pudieran predecir adonde iría, permitiéndole culminar su obra sin ser encontrado nuevamente. Al final de su camino, el príncipe llego a la torre. Escondiéndose en las tiendas cercanas veía lo que acontecía. Una figura encapuchada entraba a la torre y los guardias de la entrada junto con él. “La entrada esta desprotegida, ¡ataca ahora!” -dijo Cervantes. “No, no creo que sea tan fácil. Además, no veo a Kyoki ni a Hotaro por ningún lado ¿Los habrán capturado?” -le respondió Dastan. Había mucho movimiento en esa parte del campamento, el príncipe retrocedió un poco, alejándose del borde para reducir la posibilidad de ser detectado. “Parece que aumentaron la seguridad, o podría ser por la discordia del incendio que causé. Debo proceder con cuidado.”. Se asomó nuevamente después de un tiempo a seguir observando la situación y a esperar a sus compañeros, ahí vio a los soldados que protegían la torre salir de esta y montarse en el caballo para irse. La entrada estaba cerrada mas no desprotegida, los soldados del caballo dejaron un relevo antes de retirarse.

Paso un tiempo más, Kyoki y Hotaro aún no aparecían. “Se nos acaba el tiempo y el equipo aun no llega.” -pensó el príncipe. Cervantes le dijo: “Chico, olvídate de ellos y ataca. Seguro ya los capturaron.”. Dastan no quería creer que sus compañeros habían sido capturados cuando él llego a pesar de los problemas. Sin duda ellos estaban mejor preparados para esta situación, si el príncipe llego ellos debían de haberlo logrado también. Pero el tiempo corría, seguramente el encapuchado era el extractor del que hablo el espía. Si estaba en lo cierto, seguramente el sujeto ya vendría saliendo de la torre con la Yamanaka, tenía que hacer algo. “Hmmm, me tocara hacerlo yo solo entonces.”. Dejando de lado los soldados que se movían de un lado a otro atravesando el área de la torre, en el área, fijos había unos 12 soldados fijos: 4 en cada esquina de la torre y 4 parejas en la entrada de cada uno de los grandes senderos del campamento. El príncipe observo a los guardias de la torre, puesto que eran los que podía ver más claros sin ser detectado, intentar ver a los de los senderos era muy peligroso. A simple vista solo poseían armas blancas, nada a distancia. El rubio vio esto como algo bueno, ya que en combate cuerpo a cuerpo tenía mayor oportunidad.



Luego de analizar la situación, sus enemigos y sus posiciones, y lo que tenía a su disposición, Dastan inició su ataque. Comenzó con una serie de sellos, los cuales despertaron su espada haciéndola flotar cerca de él. “Cervantes, cúbreme la espalda.”, “Les enseñare lo que es un espadachín de verdad.”. El príncipe tomo dos de sus kunais y los envolvió en papeles bomba, pero aún no los activaría.  Los puso en un bolsillo a parte en su chaleco y procedió a tomar varias shurikens. Con una mano tomó dos y con la otra tres, haciendo un total de cinco. Saltó a la escena, llamando la atención de todos los presentes. Vino por el lado suroeste, más arrimado a la parte sur. Apenas se dejó ver, lanzó dos de las shurikens a la pareja del sur, apuntando al cuello inhabilitándolos, con los otros 3, atacó al soldado de la esquina suroeste de la torre y a la pareja del oeste. Al estar más lejos, a estos les apuntó al pecho, no los mataría, pero se les dificultaría la pelea. Inmediatamente, los demás soldados presentes y algunos de los que transitaban la zona, se lanzaron contra el rubio. Le superaban enormemente en número, Dastan, aprovechando su vasto armamento, dejo caer una bomba de humo en su posición, nublando la visión de los presentes, pero también la suya. Él había recordado más o menos donde estaba cada uno antes de lanzarla, así que, aun sin poder verlos, este se desplazó hacia sus posiciones, desenvainando su Wakizashi y asesinándolos uno a uno. Unos cuantos lograban alcanzarlo por la espalda, pero Cervantes lo defendía como podía en ese flanco hasta que el muchacho tuviera tiempo de girarse y acabar con los que tenía en su retaguardia.

El humo se dispersaba y los soldados no dejaban de venir. Dastan clavo de un pronto su espada al suelo y empezó a hacer sellos, evadiendo los golpes que podía y Cervantes cubriendo los otros. Al culminar, 10 bolas de fuego salieron de la boca del rubio, 4 de estas distribuyéndose por toda el área alrededor del príncipe, estallando en el suelo y despejando a algunos de los enemigos que le rodeaban. Las otras 6, se dividieron en 2 grupos de 3 e impactaron en la conexión entre los senderos sur y oeste con el área de la torre, bloqueando así la llegada de más soldados por esa zona, o al menos retrasándola. Esto también le dificultaría a él un escape por esas vías, pero él no tenía planes de irse por ahora, tenía una misión que cumplir en esa torre. Un oportuno soldado logro acertarle un corte en el brazo izquierdo al príncipe, no muy profundo, pero considerable. Por mejores luchadores que fueran ambas entidades, seguían siendo superados en número, era evidente que en algún momento falsearan. Dastan rápidamente tomo su arma con la diestra y acabo con la vida de aquel que le acertó un golpe.

Entre las habilidades de pelea de ambos capitanes, el haber retrasado el movimiento de nuevos soldados, además de que una parte del campamento andaba en la zona suroeste lidiando con el desastre que el príncipe había dejado, el número de combatientes se fue reduciendo, hasta que Dastan logro tener una ventana de descanso. El príncipe procedió a ejecutar el plan que había coordinado con sus compañeros anteriormente. Tomó los kunais con los sellos agregados, los activó y los lanzó hacia la entrada de la torre. Acto siguiente, el príncipe se alejó de esta para evitar ser afectado por la explosión. Mientras esperaba el estallido, el príncipe realizo una serie de sellos y llenó su cuerpo de chakra. Los kunais hicieron volar la puerta tras su explosión y con este espacio abierto, Dastan lanzó una gran bola de fuego hacia el interior de la torre, haciendo estallar lo que sea que hubiera dentro. Una gran cortina de humo rodeo toda la zona interior de la torre y los alrededores de esta, nublando la vista de todos los presentes en la base de la edificación. Aprovechando la falta de visión de todos los involucrados, Dastan tomo una porción de las vendas que tenía en su chaleco y se atendió la herida que había dejado aquel soldado. La madera de la torre empezaba a agrietarse, las llamas se extendían a toda la base de la torre y el crepitar de estas ardiendo se escuchaba por todos lados. Un solo jutsu de un gennin no sería suficiente para tumbarla, pero haría un daño considerable. A lo mejor, poco a poco, la torre caería, aunque si de milagro sus compañeros aparecían, podían acelerar el proceso.

off:
Equipamiento:
Norowareta Ken
•Wakizashi
•Kunais(x10)
•Shurikens(x3)
•Senbons(x20)
•Sellos explosivos(x2)
•Bombas de humo(x1)
•Píldoras de soldado(x3)
•Vendas
Stats:
• Ninjutsu = 10
• Taijutsu = 7
• Genjutsu = 3
• Velocidad = 10
• Resistencia = 10
• Fuerza = 10
Tecnicas:
Dai 3 āmu (第3アーム, Tercer brazo)
Naturaleza: Katon.
Especialidad: Ninjitsu, Kenjutsu (a partir de Jounin).
Sellos: Necesarios.
Rango de alcance: El mismo que el del brazo del usuario.
Descripción: El usuario suelta la espada, realiza los sellos necesarios y el espíritu del usuario tomará la espada ademas de que esta queda envuelta en llamas. La espada estará flotando cerca del usuario hasta el próximo turno (el turno de ejecución + el turno siguiente) y durante este tiempo el usuario puede usarla para fines ofensivos o defensivos.
2/2

Elemento Fuego: Jutsu Llamas del Fénix (火遁・鳳仙火の術, Katon: Hōsenka no Jutsu)

[No progresiva | Ninjutsu]
Es un Ninjutsu de fuego que consiste en crear pequeñas bolas de Fuego, después de realizar sellos con las manos, que son lanzadas por la boca del usuario y vuelan en todas direcciones atacando al enemigo. Las llamas están controladas con chakra.

Elemento Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego (火遁・豪火球の術, Katon: Gōkakyū no Jutsu).
[No progresiva | Ninjutsu]
Es un Jutsu del Elemento Fuego que consiste, tras haber realizado sellos con las manos, en almacenar Chakra dentro del cuerpo, convirtiéndolo en Fuego, y expulsándolo de la boca en una esfera de llamas masivas, que deja un cráter por donde haya avanzado. Una variante común de ésta técnica consiste en, tras hacer los sellos, formarla soplando a través de los dedos índice y pulgar, formando una circunferencia con ellos, y dejando salir primero, a través de la boca, una fina corriente de fuego que luego se expandirá adoptando la forma esférica. El alcance y potencia de este jutsu dependerán del Ninjutsu de su creador.

Tecnicas 4/8

Dastan O'Donnell
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Seiichi el Miér Nov 15, 2017 7:09 am



Seiichi Kaen — "Whatever it takes" is sometimes not good enough



Mientras acciones eran llevadas a cabo por las manos de los intrusos, dentro de la torre, los gritos de batalla resonaban cual ecos. Serpentando entre cada grieta; colándose hasta por el último milímetro descubierto entre los ladrillos de piedra. Jadeos empezaban a oírse entre los dos individuos presentes en lo más alto de la torre. Nervios previos. Entre el guarecido, y aquel que se escondía entre las sombras, no hubo conversación alguna por los últimos minutos. Un grado de concentración insalubre, que empezaba a consumir sus fieles espíritus. Después de una explosión que retumbó hasta en la oficina que pertenecía a la Yamanaka, una voz se oyó del que llevaba una túnica ajena. — ¿Crees que el plan de ése crío funcione? — Esa voz, no pertenecía a Seiichi Kaen. El bicolor, pero, era el tema de conversación. — Tiene que hacerlo. Ese 'crío', es el hijo de Fuego; líder de los Kaen. Ahora cierra la boca. — El susurro que provino desde el interior de un montón de muebles, tampoco era la de la Yamanaka, sino una masculina. Eran los guardias del inicio.


Lo que realmente sucedió durante la presencia de Seiichi en la torre...


Seiichi se apresuró en compartir los detalles; era consciente del sacrificio que les estaría imponiendo a los dos hombres que habían ingresado a la torre junto con él. — Tengo a mi caballo esperando afuera. — Se removió la túnica y la pañoleta, que era con las prendas que había ingresado al campamento, y se la dio a uno de los hombres. Acto seguido, comenzó a apilar todas las sillas y pergaminos que pudo, a un costado del escritorio, creando una pequeña fortaleza. — Técnica de transformación. Nos iremos como ellos. — Era consciente de que si uno de esos tres ninjas, lo veía salir con la misma túnica, su técnica de transformación sería en vano. Por eso, uno de los guardias la usaría en su lugar, para que se cubriese tanto cuerpo, como cabeza y rostro con ella. — Uno de ustedes, se esconderá debajo del escritorio. Te cubriremos con el resto de las cosas que podamos encontrar aquí. — Desconocía si el enemigo tenía a un sensorial, por lo que sería prudente dejar a uno de los dos seres vivos dentro de la torre, "protegido", simulando ser una figura relevante en la guerra. — ¿Alguna pregunta? — Incluso sabiendo el riesgo al que se enfrentaban, posiblemente mayor al que a ellos les correspondía asumir, no estaban dispuestos a perder a alguien tan valioso como Umei por su propia cobardía, o su falta de compromiso. — Ninguna pregunta. Yo me quedaré aquí. Vosotros marchaos, rápido. — dijo uno de ellos, metiéndose acto seguido bajo la mesa.


Nuevamente, en el presente...



Explosión. Fuego. Los dos guardias, que firmaron una sentencia de muerte al darlo todo por su patria, sintieron el calor arrastrarse por las escaleras. Y una luz candente, que encandilaba a aquel que se asomase para confirmar una sospecha que ya bien formada estaba en sus cabezas. Ciertamente, el peligro les acechaba cada vez más de cerca. El encapuchado tuvo que alejarse de la puerta, poniéndose de cuclillas junto a la improvisada fortaleza que le habían preparado al otro cebo. Protegerlo del ojo humano, para ganar hasta el último segundo.

Por otra parte, Seiichi y Umei continuaban alejándose del campamento, a una marcha que, de no haberlos empezado a perseguir desde el principio, ya no sería posible alcanzarlos antes de que llegasen a la zona segura. Sin embargo, los oídos del bicolor —aún transformado como guardia—, fueron los primeros en captar la tragedia. Luego, llegó la luz directo a sus pupilas, cuando se atrevió a ver hacia atrás de reojo. La torre ardía. El campamento, lentamente, comenzaba a caer por las manos de un enemigo desconocido. Un sentimiento amargo, le carcomía desde el centro de su estómago. Incapaz de no hacer ninguna mueca, el disgusto del muchacho fue visible por la Yamanaka, quien ya tenía un grado de madurez considerablemente mayor al de pocas emociones. ¿Así se sentía cumplir con su deber? — Hiciste lo que tenías que hacer, pronto llegaremos a destino. Esos hombres están dando sus vidas por su deber. Pronto hombres de la Dama de Fuego llegarán a ese campamento. — No era la voz de alguien apática, sino de una persona que sabe cómo lidiar con sus propias emociones. Con la muerte de sus camaradas. De todos modos, el concepto del deber, cada vez se distorsionaba más en la cabeza del chico. Los recuerdos vívidos de lo que sucedió en la noche contra los Tigres en Llamas, era una espina que continuaba infectándose. El rostro sonriente de Akihiko, y la última vez que lo vió con vida. — Realmente, Kaen, eres el hijo de tu padre. Él habría hecho lo mismo. — El pecho de Seiichi se comprimió; no le dejaba respirar. Prefería recibir un flechazo, antes que darse cuenta de que, lentamente, se estaba convirtiendo en la persona de quien quería renegar. — Soy Seiichi. — Respondió, haciendo énfasis a su propio nombre. Luego de haber tomado una bocanada de aire, y darle vida a sus pulmones, enfocó sus ojos en lo que restaba del camino. De unas fuertes zancadas, su caballo comenzó a galopar más rápido. — Lo que tenía que hacer... — Comentó a su superior, reduciendo el nivel de su voz. La transformación suya desapareció, pues ya se encontraban fuera del alcance de los ojos de nadie. — ¿Por qué no se siente como una victoria? — Era su verdad. La carga del perfeccionista; de aquel que lo ha dado absolutamente todo por su feudo, desde que tiene memoria.


— Esto aún no termina. — Por primera vez, se rehusaba a dejar a sus camaradas ardiendo.







Importante explicación:
Aló! Procedo a explicar lo sucedido con respeto al Henge no Jutsu. Primero, debo decir, que lo que están leyendo sobre el plan discutido entre Seiichi y los demás arriba de la torre, fue realizado antes de que postease el post original, roleado junto con el Narrador (Uchiha Sukino). Dejo en claro esto, para que no se piense la posibilidad de que haya sido cambiado durante la marcha. Esa siempre fue mi jugada.

Ahora, doy un poco de background.
1) Seiichi llega en un caballo. Es el mismo caballo con el cual los guardias iniciales se van del campamento a una marcha veloz. Los guardias de la torre, dejando el campamento en el caballo del encapuchado que acababa de llegar, es bastante sospechoso.
2) Se mencionó el hecho de que se hicieron sellos. No se especificó que únicamente Seiichi los haya hecho, sino alguien más (Umei, la única persona además de Seiichi en la torre, que sabe cómo controlar el chackra).
3) Se mencionan dos individuos en la torre, mas no se especifican quienes. "Un encapuchado", es uno de los guardias vistiendo la túnica con la que Seiichi ingresó.
4) Es mi deber revelar el sello oculto, y es este. Sin embargo, on-rol, no debo aclarar que es imposible que sepan lo que se ha hecho, si las acciones de esta ronda ni siquiera han sido relacionadas con todo esto.

Todo fue mencionado. De haber interceptado "a los dos guardias", o haber vigilado a donde se dirigían (después de todo, fue más que sospechoso), habría estado en problemas.

Si el Narrador me lo permite, me gustaría dar por concluida mi participación en este tema, dado que ya no podría ser alcanzado de todas formas (ni tendría sentido).


Una petición personal, es que si mi examen está cerca de finalizar, me gustaría retomar algún rol (en un tema diferente) con respecto a este campamento. Dastan, en mi opinión personal, ha sido el único en mencionar todo lo que he escrito en mi post, y una noción muy certera de los hechos (además de tomar acción). Puedo participar como enemigo en lo que resta de su examen (si es que no ha concluído), de ser necesario y de gustarles.



Saludos!
OFF:
Vestimentas:


Esto hay debajo de la túnica que tomó en su campamento antes de partir
Técnicas:
Técnica revelada

Jutsu de Transformación (変化の術, Henge no Jutsu)
[Progresiva de cantidad| Ninjutsu]
Es un jutsu que permite al usuario poder adoptar la apariencia de otra persona, animal u objeto. Este jutsu es considerado uno de los más difíciles entra las técnicas básicas enseñadas en la academia. Para realizar el mismo se debe emitir constantemente chakra manteniendo la imagen a adoptar en la mente. Para esto, el usuario debe interactuar con el medio ambiente. En ninjas de poca experiencia provoca un gran agotamiento mental.
Genin: Podrán mantener la transformación por 3 turnos.
Chūnin: Podrán mantener la transformación por 6 turnos.
Jōnin: Podrán mantener la transformación por tiempo ilimitado, pero les consumirá chakra constantemente.

Técnicas restantes: 07
Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 7
• Genjutsu: 7
• Velocidad: 10
• Resistencia: 10
• Fuerza: 10
Inventario:
Píldoras de soldado x03
Kunais x10
Hilos ninja
Sellos explosivos x08
Seiichi
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Narrador el Miér Nov 22, 2017 6:51 am

RESULTADO:


SeiichiAprobado
No sólo has demostrado una calidad de rol impecable, si no que has pasado por encima de tus enemigos usando una de las técnicas más simples en el arsenal de cualquier ninja, ahorrando todo el chakra posible y realizando un uso envidiable de las herramientas que poseemos desde bien temprano. Has combado las reglas a tu favor, lo que demuestra conocimiento de las mismas. Por lo tanto, considero más que necesario tu ascenso a Chûnin.

Dastan O'DonellEn proceso
A pesar de haber sido derrotado, no voy a pasar por alto la opinión de un compañero moderador -por más que esté en el examen, Seiichi sigue siendo un referente para mí a la hora de moderar, y alguien de quien considero que puedo, y debo, aprender mucho en todos los aspectos del rol-. Tal como él menciona, y comparto su opinión, eres el único que ha hecho hincapié en sus detalles, incluso cuando eso te perjudicaba, y por eso voy a darte una segunda oportunidad.

Situación actual:

Con Umei fuera de peligro, las órdenes de Seiichi son claras. Debe regresar al campamento principal y entregarla sana y salva. Su determinación como soldado, pero, choca esta vez con sus propios ideales de nobleza. Ya se ha labrado la fama de alguien capaz de todo, incluso de pasar por encima de aliados, para cumplir con sus órdenes. Tal vez haya llegado el momento de cortar de raíz con eso.

Desobedeciendo cualquier orden dada por Umei, quien sigue siendo su superior a pesar de su estado, Seiichi regresa al campamento. En su interior, reina el caos a causa de las acciones del enemigo, el fuego ha producido varias bajas en tan solo unos minutos, y los que quedan con vida están intentando proteger al oficial al mando.
Viendo que Seiichi no piensa atender a razón, a Umei sólo le queda resignarse y, al menos, intentar darle algún sentido al desacato del muchacho.

La información compartida por la Yamanaka revela la existencia de un espía de Kakkinoaru'en en el puesto de avanzada. Se desconoce la información que este posee realmente, ya que ha sido detectado muy recientemente,
pero se sospecha que la misma pueda comprometer la integridad de otros campamentos y/o planes de despliegue de tropas.

Entre tanto, y en mitad del combate sin cuartel que se está librando en el territorio enemigo, Dastan deberá encontrar al espía y asesinarlo para así proteger esa misma información. Mejor perderla que dejarla caer en manos del enemigo.

No pudiendo realizarlo antes de que Seiichi vuelva sobre sus pasos para salvar a todos los que pueda, esto llevará a un inevitable enfrentamiento entre ambos. Breve pero intenso. Los soldados en esta ocasión no ayudarán, pues estarán ocupados protegiendo al oficial de más alto rango.

Normas:

El combate se desarrollará durante un máximo de tres turnos, para evitar que esto se alargue todavía más. Una vez finalizado, tomaré una decisión respecto a Dastan y su posible aprobado.

Si este último logra salir victorioso, la intervención de Seiichi salvará las vidas de incontables soldados, pero la información se perderá para siempre, condenando, tal vez, a otros tantos.

¡Mucha suerte a los dos!

P.D. Seiichi, a ti todavía te queda volver al campamento principal, donde, para cuando llegues, Umei ya habrá dado su informe de la situación. A pesar de haber intentado dejarte en buen lugar, la rigidez de Fuego no será menor sólo por tratarse de ti.
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Dastan O'Donnell el Miér Nov 22, 2017 11:27 pm





Mapa del campamento Inicio del Post:

Punto Amarillo: Dastan.

Asi me imagino el campamento, basandome en el post de Hotaro y lo narrado en el ultimo mio.

Pasaron unos minutos. La torre se despedazaba poco a poco, y sus compañeros no aparecían. Suponiendo lo peor, Dastan decidió terminar el trabajo él solo. Se posicionó en la esquina noreste de la torre, tomó otro de sus kunais y lo envolvió en un sello explosivo, el cual, tras cargarlo de chakra, lo lanzó a la esquina noreste de la torre, un poco más arriba del área que ya estaba deteriorándose por el impacto inicial. Canceló la técnica del Tercer Brazo y se retiro hacia las tiendas del lado noroeste, las que aun no se estaban quemando, a ver el final de su obra. El impacto de su ultimo sello debilitó ese lado de la torre, haciéndola finalmente caer por ese lado, sobre las tiendas cercanas al centro que se ubicaban en la parte noreste causando aun más desastre en el campamento. “Eso debió haber acabado con la Yamanaka” -pensó el rubio.

El campamento se había vuelto un infierno en la tierra. Una catástrofe. A pesar de que aun quedaban áreas intactas, el conjunto de llamaradas creadas por el príncipe en las otras zonas mantenía la discordia entre las filas enemigas. Soldados heridos, otros muertos, y los sanos, corriendo de un lado a otro buscando salvar a sus aliados. Entre su escondite, el capitán planeaba su próxima estrategia, había causado suficiente daño, era hora de retirarse. Pero, en ese momento, escucho una conversación interesante entre dos soldados. Estos, en su travesía por cumplir con la asistencia, chocaron uno con otro y comenzaron: “¿Adonde rayos vas?”, “Voy a ayudar a detener al causante de estas llamas.”, “Olvídate de eso, tenemos asuntos más importantes: Un espía ha estado infiltrado entre nosotros por mucho tiempo, debemos encontrarlo. Dicen que es el que…” -el soldado comenzó a describir al sujeto. Dicho espía no era nada más ni nada menos que aquel que le dio a Dastan la información de que había una Yamanaka en la torre. “Eso no suena nada bien, si lo atrapan perderemos toda esa información.”, “¿Desde cuándo te importa tanto lo que le pase a estos feudos?”, “Desde que deje atrás mi moral por cumplir esta misión a la que fui obligado a participar.”. Las llamas estaban alcanzando su posición, debía moverse de inmediato.

A lo mejor el espía estaría intentando escapar, por lo que seguro lo encontraría en las zonas cercanas a la entrada. O al menos esto era lo que pasaba por la mente de Dastan. Aquel que no tenia las habilidades de un shinobi, su única entrada y salida de la fortaleza era la puerta principal. Por lo que el principe se movió a la parte noreste, donde aun no llegaban los destrozos causados por la caída de la edificación principal, buscando por las partes intactas a aquel sujeto que le había reprochado anteriormente. En la lejanía vio un establo. Seguramente para el fácil acceso a los caballos para entrada y salida del campamento. Moviendose de tienda en tienda, el rubio se acercó más a aquel lugar, cuando, entre sus maniobras de desplazamiento, colisionó con un soldado. A punto de desenvainar su espada para acabar con su vida, Dastan vio el rostro del sujeto, era el espía. El espía saco dos dagas y se preparo para el combate cuando el rubio, en voz baja le dijo: “Oye, tranquilo, estoy de tu lado. Soy aquel infiltrado que rescataste hace un momento.”, “¿Tu de nuevo? Me sorprende que aun sigas con vida. No hay tiempo para hablar, me largo de aquí.”. Dastan lo agarro por la camisa y le dijo: “Oye, voy a sacarte de aquí, pero deberás hacer lo que diga.”, “¿Y por qué seguiría a un novato como tu?”, el príncipe lo miro a los ojos, con una mirada amenazante y le dijo: “Porque si no lo haces acabaras igual que aquellas tiendas y la torre.”, “Ya estas empezando a sonar como yo chico”. El espía alzo sus manos a nivel del pecho y dijo: “Ok ok, ¿Cual es el plan rubio?”. Dastan se asomó hacia el establo. Veía los soldados corriendo con cubetas de agua intentando apagar las llamas y varios caballos amarrados a sus respectivos postes. “Mira, tu roba 2 caballos, yo me encargo de los guardias.”. El sujeto asintió y procedió a rodear la zona, posicionándose detrás del establo. El príncipe tomó varios senbons de su chaleco, 8 para ser precisos y saltó al campo abierto, lanzándolos a cualquier soldado que viera en la zona y deshabilitándolos si no los mataba. Aquellos que sobrevivían al primer impacto, Dastan los terminaba con su Wakizashi. Tras haber despejado la zona, el espía sacó los dos caballos y se retiraron hacia el oeste. Pero antes de montarse en el caballo, el infiltrado hizo una serie de sellos, activando nuevamente la técnica de aves del fénix y repartiendo las bolas de fuego por toda el área, procurando que no fueran seguidos y de paso, liberando a los caballos si es que estos no morían quemados.

Dastan, apenas iniciaron su caminata, le preguntó al sujeto: “Oye, ¿Dónde guardan los prisioneros aquí?”, “Pasaremos por ahí ahora, ¿Qué vas a hacer?”, “Tengo una duda que quiero aclarar”. Dicho esto, ambos soldados de Kakkinoaru'en aceleraron el paso de sus monturas y rapidamente cruzaron al lado oeste del campamento, acercándose a las celdas donde los del campamento guardaban a sus prisioneros. ¿Qué tendrá en mente el príncipe?.

Mapa del campamento, final del post:

Punto amarillo: Dastan
Punto morado: Espia

Asumiendo que Dastan complete todas sus acciones, así quedaria mas o menos el campamento. Es probable que las llamas del Noroeste y Sureste se hayan propagado más, pero quise dejarlo así para no exagerar con el fuego. La extension hacia el Noreste es la causada por la caída de la torre y lo que rodea el establo es el resultado de la técnica de Dastan.
Comentario:
Pues aquí están mis acciones. Si hay algún inconveniente con mi post me dejan saber y... que comience el juego.
off:
Equipamiento:
Norowareta Ken
•Wakizashi
•Kunais(x9)
•Shurikens(x3)
•Senbons(x12)
•Sellos explosivos(x1)
•Bombas de humo(x1)
•Píldoras de soldado(x3)
•Vendas
Stats:
• Ninjutsu = 10
• Taijutsu = 7
• Genjutsu = 3
• Velocidad = 10
• Resistencia = 10
• Fuerza = 10
Tecnicas:


Elemento Fuego: Jutsu Llamas del Fénix (火遁・鳳仙火の術, Katon: Hōsenka no Jutsu)

[No progresiva | Ninjutsu]
Es un Ninjutsu de fuego que consiste en crear pequeñas bolas de Fuego, después de realizar sellos con las manos, que son lanzadas por la boca del usuario y vuelan en todas direcciones atacando al enemigo. Las llamas están controladas con chakra.
Tecnicas 3/8

Dastan O'Donnell
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Seiichi el Jue Nov 23, 2017 4:32 am



Seiichi Kaen vs. Dastan O'Donnell — Just Another Hero



Era la velocidad que utilizaba a la desesperación como combustible. Tras haber recibido información útil por parte de Umei Yamanaka y estar tan cerca del campamento al que debía llegar, Seiichi le dejó tomar las riendas sobre el caballo, desatando la bolsa que llevaba atada a un lateral de la montura. Algunos guardias que habían avistado a la fémina, ya estarían preparados para recibirla como era debido. Su misión había concluído. Sin embargo, el bicolor volvía en carrera hacia donde se encontraba el campamento del cual había salvado a esa mujer. El humo podía verse desde lejos, acompañado de estruendos que jugaban el papel opuesto a los tambores luego de una gran victoria. Eran explosiones. Gotas de sudor se asomaban de su peculiar cabellera, recorriendo las sienes del muchacho como duros recordatorios. Recordarle que era humano; y por eso mismo, continuaba siendo vulnerable a sus emociones. El chackra se había amoldado a la perfección en las suelas de sus zapatos, impulsándose de una rama a otra para acortar distancia lo más rápido posible. Era consciente de que eso le generaría cansancio, pero no podía evitar imaginar las manos de un reloj dibujándose con el humo negro en el cielo. "No es mi responsabilidad. No es mi deber... ¿Por qué estoy haciendo esto?" para Seiichi Kaen, no había enigma más grande que él mismo. Los dientes se apretaban con una desagradable tensión. Cada minuto, era invaluable. Poco a poco, empezó a escuchar las voces de aquellos que estaban al mando de las tropas dentro del campamento, ordenándoles tomar posiciones defensivas y de minorizar los daños. El caos había puesto sus sucias garras sobre cada hombre dentro de esos muros.

A cien metros de distancia, pudo ver la torre ardiente, colapsar por otra explosión abrupta. Los orbes dispares del joven Kaen se iluminaron con el brillo de las llamas. Estaba ingresando a un campo de batalla real. Fue una sensación que revolvió su estómago, el escuchar los gritos de hombres necesitando ayuda. Entrenado desde edad muy temprana, Seiichi siempre ha sido capaz de tolerar cualquier grado de presión. Aún así, fue el hecho de que sus emociones comenzasen a fluir, lo que le otorgó una determinación que hace mucho no sentía. Una que superó masivamente el rencor que sigue teniendo contra su clan. Fue el despertar del heredero de los Kaen.

El portón principal se encontraba desprotegido. Algunos soldados pertenieciente a la guardia de Kakkinoaru'en que vigilaba el campamento de cerca, habían aprovechado la destrucción del lugar para escabullirse y continuar con la completa erradicación de la base. Por supuesto, los números continuaban inclinándose hacia Hinoarashi y Fenikkusu, pero la mayoría se encontraban demasiado ocupados intentando ayudar a los que se encontraban estaban gravemente heridos. Por otra parte, varios se dirigieron al establo para reducir el fuego, mientras que la torre continuaba desprendiendo  ladrillo por ladrillo. — ¡Protejan al alto mando! — Se escuchó a uno de los soldados gritar, justo antes de que su garganta fuese cortada por la espada de uno de los hombres de la Dama de Fuego. Por un minuto, Seiichi solo pudo escuchar su propio aliento, intentando que la humareda no infectase más sus pulmones. Poco a poco, fue su mirada la que retomó el control característico del bicolor, aunque seguía lejos de conseguirlo. Sus emociones fluían, y ardían sobre su lado izquierdo.




El establo. Parte de los soldados enemigos aprovecharon la ocasión para terminar el trabajo de aquellos atrapados por los escombros, o rodeados por el fuego. — ¡Ayuda! ¡Alguien! — La pierna de ese chico —era joven—, se encontraba rota por una viga de madera que tenía encima. Vió los pies de un sujeto en cada lado de su torso, mirándole de las alturas; a punto de terminar su vida con una katana. Entonces, sucedió lo que muchos no esperarían del hijo de Fuego Kaen. Un fuerte puñetazo, bañado en brillantes llamas, se afirmó en el pómulo derecho del atacante, despidiéndolo hasta cinco metros y dejándole serias quemaduras en el rostro. Cuando el chico atrapado se atrevió a volver a abrir un poco los ojos, se encontró con una figura que ardía de dos colores muy diferentes, en la apostura que adoptó al terminar el golpe, y con una bolsa colgando de su espalda. Frío y cálido. — ¿Estás bien? — Le miró sin mostrar emoción alguna, y a pesar de ello, sin ápices de frialdad. Atrajo las miradas de muchos de los presentes, pues nunca habían visto a un fenómeno así. Era la antorcha humana de Hinoarashi.  Posó sus dos manos en la viga, proporcionándole tanto llamas ardientes, como aquellas de temperatura bajo cero. Debilitando su estructura, terminó rompiéndola de un codazo. Acto seguido, proporcionó ayuda a otro par de camaradas, quien compartían espadazos con el enemigo. Dándole uso a sus dos llamas, se encargaba de propinar una rápida secuencia de golpes en el torso, y provocar desagradables efectos a la exposición de dos temperaturas opuestas, a todo enemigo que se interponiese en su camino. Mientras le quitaba un par de pesados ladrillos a otro individuo gravemente herido, se percató de que era uno de los guardias que había dejado arriba de la torre para tomar su lugar. — ¿T... Tú...? ¿Qué haces aquí...? — Seiichi escogió no perder la concentración en lo que estaba haciendo. Una vez terminó con aquello, de cuclillas, giró su cabeza para comunicarse con quien parecía el líder de ese escuadrón. — Lleven a todos los heridos al campamento que llevé a Umei. Evacúen inmediatamente. — Los soldados asintieron sin hacerle perder el tiempo. Parecía haber valoración por las acciones que Seiichi había desempeñado. Por volver. — Entendido. La salida por la que están atentando irse todavía sigue protegida. Dejamos al espía en tus manos, Kaen—taichou. — Uno de ellos, realizó una leve reverencia. El bicolor abrió ligeramente los ojos en sorpresa. "Capitán"; nunca antes había recibido tal honorífico. El estruendo repentino en las lejanías, en dirección al establo, provocó que enfocase su atención a ellos. Dos montados a caballo; uno de ellos disparando proyectiles de fuego. Entrecerró los ojos con disgusto, detectando que aquel individuo había sido el culpable de todo ese desastre. — Le pondré un fin a esto.

Antes de partir, sintió que alguien le agarraba firmemente del tobillo. El guardia que se encontraba en la cima de la torre. — Gracias. — Tosió, escupiendo sangre a un costado. Por parte del bicolor, simplemente le observó con extrañeza e incomprensión. — Por regresar. No es algo que tu padre habría hecho. — Desconoció el motivo, ni cómo ese soldado lo había logrado, pero Seiichi sintió una gratificación más grande que cuando reportaba el éxito de una peligrosa misión. Se dió la vuelta, procurando que el agarra ya había aflojado. — No seré prisionero de mi propia sangre. Ya no. — Y transmitiendo chackra nuevamente a la planta de sus pies, partió en carrera hacia los dos individuos que apenas podían verse debido al humo. De no ser por los proyectiles de fuego que arrojó uno de ellos, posiblemente no habría podido verlos desde tal distancia. Seiichi se encontraba encendido, y dispuesto a utilizar también el fuego de los Kaen.

Los ojos de aquel que sí había regresado, no se despegaban de lo poco que podía ver entre el humo. Las llamas en sus brazos, se volatilizaban con el rápido movimiento del medio pelirrojo, provocando que tanto las luces cerúleas, como las doradas, se mezclasen al subir juntas al cielo. Encontró conveniente no tener a su caballo en ese momento, dado que el terreno estaba de lo más inestable. Entre soldados dejándolo todo en el campo de batalla con el enemigo; los escombros que empezaban a apilarse en las esquinas y las llamas que parecían lejos de propagarse, vió necesario confiar únicamente en sus pies. Además, Seiichi no pensaba dejarlos ir tan fácilmente, llevándolo así a lo que parecía ser la improvisada prisión de la base. Todavía no podía encontrarle una explicación lógica, y eso era precisamente lo que le resultaba peligroso. Una vez se encontró lo más cerca que pudo de los dos sospechosos, arrojó una kunai con cada mano, bañándolos en los dos tipos de llama que él puede controlar. Estos, fueron como advertencia para cada uno de ellos. El cerúleo, pasó sin pena ni gloria entre los dos. El ígneo, pero, impactó contra la pierna izquierda trasera del caballo que llevaba al espía. Este se alzó bruscamente, deshaciéndose del impostor y partir corriendo descontrolado. Ahora, tenía a un hombre en el suelo, y otro a caballo.  


— Aléjate, si no quieres salir herido. — Advirtió al informante, mientras miraba fijamente al rubio que iba a caballo. De repente, el ceño se frunció con aún mayor disgusto. Le conocía, había peleado codo a codo con él en el pasado. — O'Donnell Dastan... Tú hiciste todo esto. — Era demasiado tarde como para intentar dialogar con Seiichi, pues este ya había dejado la bolsa que tenía colgando, en el suelo. Frente a ése individuo, realizó dos secuencias de sellos seguidas, antes de echarse en carrera justo contra él. La seriedad inquebrantable que mostraba el manipulador de las llamas, era el mismo que le dedicaba a los traidores. Procurando que este no se acercase más a las celdas y así impedir que más vidas corriesen riesgo, acortar su tiempo de reacción fue clave. Saltó un metro y medio sobre la tierra al encontrarse cerca del príncipe, para propinarle un puño derecho —el cerúleo— cargado de llamas.



La batalla de tres había comenzado: El príncipe, el pirata
y el heredero.






OFF:
Vestimentas:


Esto hay debajo de la túnica que tomó en su campamento antes de partir
Técnicas:
Jutso oculto x02

Jutsu mantenido x01
* Nombre: アイストーチ — Iced Torch
Tipo: Ninjutsu
Sellos: Uno (Dragón)
Rango de alcance: Cuerpo a cuerpo
Descripción: Una vez efectuó el sello del dragón, libera una premeditada cantidad de chackra para convertirlo en ascuas azules, que rodean ambos brazos desde los hombros. De este modo, los golpes del usuario tendrán un minúsculo aumento en el alcance de sus ataques y también ocasionarán quemaduras por exposición a temperaturas glaciales. Pero lo más importante, es que puede combinarse con el resto de las técnicas para mejorar sus resultados. Uno de sus brazos puede ser cubierto por el elemento Katon para otorgar distintos tipos de quemaduras, pero de este modo no podría potenciar otras técnicas de las ascuas azules.
Duración: Tres turnos. Si al cuarto no es desactivada, se proporcionará graves heridas a sí mismo.


Técnicas restantes: 04
Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 7
• Genjutsu: 7
• Velocidad: 10
• Resistencia: 10
• Fuerza: 10
Inventario:
Píldoras de soldado x03
Kunais x10 -2 = x08
Hilos ninja
Sellos explosivos x08
Seiichi
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Dastan O'Donnell el Jue Nov 23, 2017 10:35 pm





El plan iba tan bien, estaba tan cerca de escapar con el aliado de Kakkinoaru’en y salvar el dia, pero, la trama dio un giro inesperado de eventos al entrar en escena un nuevo personaje. “Eh chico, tenemos compañía.” -dijo Cervantes al ver al nuevo participante correr a toda velocidad hacia ellos. Apenas Dastan volteo para ver de quien se trataba, saltó del caballo y lanzó una bomba de humo a donde caería. El príncipe no reconocía a aquella persona que recién se unía a la batalla, pero esto cambio cuando el muchacho pronuncio unas palabras. “Seiichi…” -pensó el capitán. Justo cuando soltó la bomba, este empezó a hacer una cadena de sellos mientras se introducía a la nube de humo. Mientras caía, veía como Seiichi empezaba a hacer una secuencia de sellos, pero no alcanzó a ver la segunda cuando entro en su escondite. Cuando el guerrero de Hinoarashi se preparaba para iniciar su ataque, podía ver al rubio saliendo de la nube, corriendo por el lado izquierdo, a toda velocidad, dirigiéndose a las celdas, ignorando la presencia del Kaen. “¿Qué rayos vas a buscar allá?” -dijo el espíritu, a lo que su anfitrión le respondió: “Tranquilo, todo es parte del plan.”.

Apenas el rubio empezó su carrera, Dastan tomó el ultimo de sus sellos explosivos y lo aplico a un kunai. Sin activarlo, pues aun no era el momento. Lo más probable es que su rival lo persiguiera, evitando que llegara a su destino, pero el rubio siguió su ruta a como de lugar. Si Seiichi se volteaba a atacar a este, desde su espalda vendría un kunai explosivo, el cual estaría programado para explotar a la distancia de 1 metro de este si no se movía. A pesar de que la presencia del Kaen mejoro un poco la situación del campamento, aun había discordia, los soldados corriendo de un lado a otro, otros gritando ayuda, todo esto en conjunto creaba un cierto ambiente ruidoso en el lugar, por lo que cosas tan silenciosas como el volar de un arma arrojadiza no serían tan fáciles de detectar, al menos no por medio auditivo. El espía, al ver la pequeña muestra de las habilidades de ambos shinobi, supo que lo mejor era esconderse. Lejos de la zona del conflicto para no resultar afectado por este. Entrenado en el sigilo, el sujeto eligió un lugar, desconocido para Dastan y a lo mejor para Seiichi también, y se mantuvo ahí a esperar el final del conflicto para escapar. Siempre asegurándose de no ser detectado nuevamente por otro soldado del feudo enemigo y ocasionalmente viendo la situación, pues, si Dastan era incapaz de vencer a Seiichi, este no dejaría correr su vida en riesgo y buscaría la forma de huir por su cuenta.

“¿Crees que eso funcione?” -dijo el pirata. “No estoy seguro, pero vamos a ver que pasa.” -le respondió el príncipe. Dastan no subestimaba ni un poco las habilidades de su rival, de hecho, quizá sobreestimaba al muchacho, por eso, a pesar de sus planes, este juntó sus manos para rápidamente activar a Cervantes si era necesario y dejo su Wakizashi en fácil acceso por si debía contraatacar. El capitán no era especialista en kenjutsu, pero eso no le quita el que sepa usar un arma blanca eficientemente.

off:
Equipamiento:
Norowareta Ken
•Wakizashi
•Kunais(x8)
•Shurikens(x3)
•Senbons(x12)
•Píldoras de soldado(x3)
•Vendas
Stats:
• Ninjutsu = 10
• Taijutsu = 7
• Genjutsu = 3
• Velocidad = 10
• Resistencia = 10
• Fuerza = 10
Tecnicas:

Jutsu oculto(x1)
Tecnicas 2/8

Dastan O'Donnell
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Seiichi el Lun Nov 27, 2017 8:12 am




Entonces, fue así como Seiichi y Dastan comenzaron a tomar difíciles decisiones. Por parte del bicolor, su capacidad de razonamiento óptimo que él suele mostrar en misiones dignas de realizar complejas estrategias, había disminuido a causa de un nuevo flujo de emociones. Fuertes y ardientes, se habían estado manifestando en toda la extensión del brazo izquierdo del heredero. Incluso en una situación que el disgusto por el rubio le había obligado a actuar primero, sentía un ligero agrado por las decisiones —irracionales, para algunos— que había estado tomando desde que decidió regresar al campamento. Seiichi Kaen estaba dispuesto a liberar absolutamente todo sobre el príncipe. Tal vez el hecho de que habían trabajado juntos en el pasado haya influído, pero tampoco lo suficiente como para justificar sus verdaderas intenciones. El medio pelirrojo,
pues, tenía una ofensiva preparada tan letal, como destructiva
. La carrerilla se detuvo de inmediato una vez el rubio pareció soltar algo de sus manos, frenando en seco y dando apenas un pequeño salto que le hizo retroceder un metro. Lo suficiente para no sumergirse en el espeso humo y retomar cercanía con su posición inicial. En esos segundos, las llamas en sus brazos habían sido consumidas por su propio cuerpo, borrándolas del escenario. Con cierta intensidad y suma concentración, los ojos del heredero miraban a la nube con gran detenimiento, pues los sellos ya habían sido realizados, y medidas de precaución también fueron tomadas. "No puedo ver nada, pero él tampoco puede estar preparado." pensó fugazmente en ese par de lentos segundos. Fue algo que aprendió en su combate contra Hushika Kugutsu, quien también había utilizado bombas de humo.

Izquierda. Al no detectar al espía que había caído al suelo herido, dió por sentado que todavía se encontraba en malas condiciones —más aún al estar sumergido en una nube de humo—. Ir tras él solo le traería problemas, pero el medio albino, desde el principio, no planeaba dejarlo huir tan fácilmente. La distancia entre ellos no era mayor a seis metros, y la dirección que estaba tomando con su carrera, delató su destino. En el campamento no habían muchos puntos de interés, y el más cercano eran las celdas. Fue por ello, que la primer secuencia de sellos se reveló por la boca del manipulador de las llamas, mientras tomaba la bolsa que había dejado en el suelo en primer lugar. Seiichi Kaen, estaba utilizando Katon. Fue una cortina que tocó la tierra a unos cuatro metros de distancia del rubio, pues se percató de que si apuntaba a él, la velocidad del príncipe sería lo suficientemente buena como para dejar las llamas atrás. Por eso, cubrió la dirección a la que iba con una pared de fuego, la cual se extendió en un semicírculo, que dejaba solamente el lado derecho —derecha de Seiichi; lado opuesto de Dastan— descubierto.

El semicírculo, fue solo el paso número uno. Mientras escupía la cortina de fuego anaranjado, había arrojado esa enigmática bolsa con todas sus fuerzas en dirección a las llamas más cercanas del rubio, en una parábola. De esa forma, estaría un segundo o dos en el aire, y no se pasaría de largo por exceso de fuerza. Tras haber hecho aquello, fue el último paso el más importante de todos. Las dos manos del bicolor se habían unido desde las muñecas, simulando como si sus dedos fuesen los dientes de la boca de un dragón, la cual se abría de manera horizontal. Todos los sellos ya habían sido realizados, y la carga de poder, previamente gestada. En una posición firme y con las rodillas flexionadas, solo un ceño fruncido pudo apreciarse por parte de Seiichi. Era su ataque final. En un abrir y cerras de ojos, desde el corazón de la unión de sus dos manos, fue desprendido una ráfaga completamente recta, de dos metros de diámetros, que presentaba una clara volatilidad. Fue tan brillante, que el cielo pareció haberse pintado de blanco por esos dos segundos, dejando ciego a todos los que mirasen directamente —por eso el perpetrador de éste, entrecerró los ojos para minimizar el efecto—. Era la combinación bastarda de lo que no debía hacerse: Katon y Zeroton.

Fue la unión de tres movimientos. Aquella bolsa, no era una común y corriente, sino que dentro de la misma, invisible para el ojo humano, había un pedazo de madera con tres sellos bomba pegados. Al tener contacto con la pared, explotaron en un radio de tres metros y gran intensidad debido a que no había sido uno solo. Sumado al movimiento de las llamas del paredón, ya podría haber sido una gran ofensiva. El destello anaranjado —casi dorado—, pero, que había sido desprendido por Seiichi Kaen, arrasó todo en breve camino, para impactar a solo nueve metros y medio de su posición. El mismo no fue directamente disparado contra Dastan, pero sí muy cercano a él. Fue contra el suelo; en el nacimiento de la explosión y el movimiento de las llamas. Debido a las propiedades naturales que tienen las llamas cerúleas de Seiichi, y el hecho de estar siendo combinadas con Katon, fue como una enorme explosión. Las dos temperaturas opuestas, al chocar directamente en un solo punto que combinó un montón de factores que aumentaron su volatilidad, termina provocando una explosión masiva, que dejó un gran cráter en esa zona. Un poco alejado de los verdaderos hechos, fue que las llamas se alzaron y se propagaron de repente en una devastadora corriente de fuego. Incluso las puntas de los dedos del manipulador de las llamas, fueron quemadas en el proceso. Fueron las llamas más violentas que ese campamento haya visto, y el estruendo resultó tan poderoso, fue muchos soldados de los alrededores se alertaron con respecto a esa posición. El lado bueno, es que podían llegar refuerzos para ayudarle con la extracción. El malo, es que enemigos también pudieron haberse sentido atraídos.

Seiichi Kaen, se dejó llevar por un poder mucho mayor del que podía controlar. Las ráfagas fueron tan potentes, que incluso él fue despedido cinco metros hacia atrás, haciéndole rodar tres veces por la tierra húmeda y recibir serios golpes de calor debido a ello. Ahora, el humo oscuro se había propagado mucho más por la zona. Era un caos. El espía terminó siendo despedido hasta diez metros a la dirección opuesta de donde toda esa explosión fue originada, recibiendo un número de quemaduras de lo más preocupantes. Debido a ello, terminó cayendo en la inconsciencia. El heredero, no estaba al tanto de qué tan volátil podía ser la combinación que había realizado, por lo que los resultados, no estaban para nada previstos. Positivos como ofensiva, sí. Había cubierto cielo y tierra en su ataque, hasta un radio de cinco metros de donde había impactado, y con otra seria extensión debido a las ráfagas desprendidas. Aún así, se preocupó de que esto pudiese haber afectado a algunos de los prisioneros. No estaban lo suficientemente cercas —como el rubio— para recibir el impacto inicial, pero sí para salir heridos. Kaen volvió a ponerse de pie, sin visión de su enemigo pero sí del espía, a seis metros de su posición. Se movió con prisa hacia él, poniendo la palma de su mano frente a su cara y dejando solo espacio suficiente entre sus dedos para poder ver, improvisando un pobre filtro de humo. "Final Strike fue innecesario para la extracción del objetivo. Esto no lo hice por la misión..." su cabellera ondeaba hacia la derecha; el blanco de su cabeza se sobreponía sobre el pelirrojo. Miraba la escena con el mismo estado inexpresivo de siempre, aunque más reflexivo. "...lo hice porque quería que él desapareciera."

Kaen preparó una última secuencia de sellos. Desconocía si su objetivo continuaba respirando; claramente el campo de visión de todos los presentes se vió perjudicado con las últimas acciones, por lo cual no había ventaja de ningún lado. Aún así, Seiichi tenía los ojos abiertos para proteger al espía con todo su ser. Incluso después de haber desatado años de emociones contenidas contra un único enemigo, no estaba del todo convencido de que había terminado con él.



OFF:
Explicación:
Aló, peeps! (Dastan & Narrador)

Procedo a dejar una mera explicación, dado que, al igual que el post que realicé en su momento sobre el Henge no Jutsu, este contiene una gran cantidad de información y material, que fue liberada como una granda explotando. Además, entiendo que fue una ofensiva que podría ser fácilmente letal (aunque eso claramente no es mi intención como usuario, pero you know how this is). Por eso, dejo en claro alguna cosa que otra.

Primero que nada, voy a explicar por qué la volatilidad de semejante ataque, el cual ya discutí con el Narrador previamente. Antes de eso, quiero aclarar que Final Strike fue no solo cargado, sino potenciado con la técnica anterior (Iced Torch), lo cual provee mayor destrucción y genera las quemaduras que haría una técnica de nivel Chunin. Now,
con eso fuera, dejo lo que se menciona en la habilidad única de Seiichi:

.• Combinado con técnicas Katon, que es una temperatura totalmente opuesta, produce diferentes tipos de resultados como vapor o la repentina expansión del aire (como una explosión de aire comprimido).

Por ello, fue disparado no directamente a Dastan, quien supuestamente está cerca, sino al corazón de la triple explosión,
que sucedió en el lado de la pared de fuego que está en la dirección de la carrera del príncipe/pirata. Ha sido un movimiento bien cargadito.


Now, otras cosillas:
— Final Strike no permite la realización de ninguna técnica luego de haberse realizado sus sellos y hasta que se dispare. Ergo, fue la segunda secuencia de sellos la que abarcaba esto mismo. Esto lo aclaro para que la descripción de la técnica en "Limitaciones", no les confunda.

— La buena respuesta de Seiichi ante la bomba de humo, está justificada por su experiencia en el combate contra Hushika Kugutsu. Pueden buscar el tema en su perfil.

— No mencioné el kunai explosivo de Dastan, porque se entiende de que no lo ha arrojado, dado que Seiichi no lo persiguió. No quería asumir que lo había hecho, porque le gastaría un sello explosivo y una kunai del inventario del rubio, en un ataque que técnicamente no habría realizado en este caso (no habría surtido ningún efecto).

— Los daños y la condición del espía, son solamente lógicas. Tomé en cuenta tanto su posición, como las distancias en juego. Debido a esto último, incluso mencioné que Seiichi salió perjudicado por los resultados de sus acciones.

— No asumo que todo esto impacte contra Dastan, of course. Es un ataque que abarca mucho terreno y demás,
pero está lejos de que se confirme su éxito. Lo digo para que no asuste al leerse (?). Still, is a hard one.


Como siempre, cualquier duda que tengan o moderación que deba ser realizada, es bienvenida. Sé que en momentos claves como este puede haber cierta tensión en la toma de decisiones, así que espero poder alivianarlas.


Saludos!
Vestimentas:


Esto hay debajo de la túnica que tomó en su campamento antes de partir
Técnicas:
Jutso oculto x01

Jutsu revelado x02

Elemento Fuego: Fuego Cortante (火遁・火走り, Katon: Hibashiri)
Después haber realizado los sellos necesarios, con esta técnica el usuario crea una corriente de fuego que puede ser manipulada a gusto. Esta corriente de fuego se desplaza por el suelo, y comúnmente es usada para rodear al oponente en un círculo de llamas que alcanzan los dos metros de altitud. Esto con la finalidad de impedir la huida del enemigo y al mismo tiempo anularle la visión. Puede encerrarse a más de un objetivo en este jutsu, siempre y cuando la circunferencia del círculo no sobrepase los siete metros.

* Nombre: ファイナルストライク — Final Strike
Tipo: Ninjutsu
Sellos: Tres [Dragón — Rata — Dragón]
Rango de alcance: Diez metros.
Diámetro del destello: Dos metros.
Descripción: La técnica más poderosa en el rango Genin, y la más peligrosa. La complejidad de esta habilidad es a causa de que el usuario atenta combinar sus dos armas; la roja y la azul. Se requiere de precisión, suma concentración y estar en una superficie firme. Tras haber realizado los tres sellos correspondientes, en cada palma de su mano se presenta una llama de distinto color. Rojo por la izquierda. Azul por la derecha. Luego, formando con ambas manos la boca de un dragón en posición horizontal, los dos ardores hacen contacto, convirtiéndose en un poder altamente inestable. Teniendo al objetivo en la mira, desprende una llamarada anaranjada tan brillante, que puede encandilar a todos los presentes. Tomando las propiedades de los dos tipos de fuego, se convierte en su técnica más devastadora, causando graves daños a alguien de su mismo nivel si el impacto es directo. Mayor sea el Ninjutsu, mayor la potencia y velocidad del destello. De no esperarse el turno de carga, la ráfaga estaría compuesta por un único tipo de llamas (Fuego ó Zeroton), resultando menos poderosa.
Efectos de Iced Torch [Este es el único caso en que los brazos del usuario deben portar los dos tipos de fuego para otorgar una mejora]: Mayor poder y otorga quemaduras de segundo grado, convirtiéndose en una habilidad aún más destructiva.
Límite: Debe cargarse durante un turno. Puede moverse en ese transcurso, pero no realizar otra técnica que requiera de sellos.


Técnicas restantes: 03
Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 7
• Genjutsu: 7
• Velocidad: 10
• Resistencia: 10
• Fuerza: 10
Inventario:
Píldoras de soldado x03
Kunais x08
Hilos ninja
Sellos explosivos x08 - 3 = 05
Seiichi
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Dastan O'Donnell el Lun Nov 27, 2017 11:13 pm





El plan de Dastan, en parte, había tenido éxito. Seiichi desvió su atención al clon, dirigiendo sus ataques a este. Pero, la reacción de este fue casi inmediata, atacando a la copia del rubio apenas pasó por su lado izquierdo. El príncipe se acercó un poco al borde de la nube, pero aun siendo cubierto por esta, para prepararse para su segundo ataque. Desde las sombras, veía ciertas luces, luces anaranjadas. No veía lo que pasaba, pero había visto a su rival hacer sellos antes de entrar y reconocía la técnica, era el jutsu de Fuego Cortante. Al no sentir calor, supo que la técnica no fue dirigida a la nube, asi que estaba tranquilo. La copia de Dastan siguió su camino de todas formas. En ese momento Seiichi se preparaba para su segundo ataque.

Apenas inicio el Kaen la ejecución, el capitán saltó de la nube y lanzó el kunai explosivo a su rival, navegando la distancia de 6 metros que había entre ellos, 5 por el avance del rubio. Al soltar el arma y aterrizar, el príncipe dio un salto hacia atrás para no caer en la explosión. Justo ahí Seiichi había terminado su técnica y por un momento, todo se vio blanco, lleno de luz. Dastan, al tener sus ojos sobre su rival, no fue afectado directamente por el destello de la explosión, por lo que se lanzó a atacar a el bicolor con su Wakizashi. Ignorando la explosión que recién ocurrirá, a punto de clavarle su arma al Kaen, ambos shinobis fueron alcanzados por las ráfagas creadas por el impacto. “¡Mierda! Si hubieras estado ahí dentro seguro morias.” -dijo Cervantes. Las rafagas se habian llevado la nube causada por la bomba, y con ella, los clones de Dastan que ahi quedaban. Dado que la posición entre ambos era muy poca en ese momento, los dos salieron volando en direcciones similares, sufriendo Dastan, los mismos daños que su rival, mas aterrizando a unos 2 metros de él.

Dastan, durante todo su vuelo, procuro no soltar su arma para no quedar desarmado. Tras por fin haber aterrizado, el príncipe, apoyándose en su arma clavándola en el suelo. Se puso de pie, al mismo tiempo que lo hacia Seiichi y mientras lo hacia, ingirió una de las píldoras de soldado. “Veamos el verdadero poder de estas cosas.” -pensó el principe. Cervantes, al sentir el gran aumento de chakra ocurrir en el cuerpo de su anfitrión, dijo: “Poder… ¡Siento el poder!”. Haciendo un conjunto de sellos, el príncipe despertó a su espíritu y posterior a eso, retomó su arma para iniciar una ofensiva cuerpo a cuerpo. Acercándose constantemente al semi-albino, los capitanes atacaban uno atrás de otro con ambos sables. Dastan con la mano derecha, Cervantes atacando por la izquierda, uno con filo, otro con fuego, ambos altamente dañinos. ¿La finalidad? Dañar al soldado de Hinoarashi y mantener la distancia cerrada, de manera que este, si de casualidad lograba sacar alguna técnica, también quedara afectado por ella, forzándolo a considerar los daños a su persona si decidía lanzar algún contraataque de tipo elemental.

Con gran velocidad atacaban ambos entes al chico, Dastan más rápido que Cervantes, pues su cuerpo estaba ligeramente mejorado gracias a la píldora. El dolor que sintió hace poco había disminuido grandemente. Se sentía un hombre nuevo. Durante la ejecución de su ofensiva, el príncipe logro dejar salir unas palabras: “Aunque no lo parezca… mi intención no era dañarlos… ni a ti ni a tu gente… todo es obra… de Himawari.”. Sin duda era difícil hablar y pelear a la vez, pero el príncipe debía dejar eso claro, aun si Seiichi no lo perdonara. Aun si eso no detendría el conflicto que se libraba en ese momento. Solo quería expresar, su mas profundo sentimiento en el momento. Arrepentimiento. Había dejado atrás su humanidad, había perdido un posible futuro aliado, solo por cumplir la misión. Pero ya era muy tarde para echarse para atrás, debía terminar lo que empezó, le guste o no. “Ya me estoy hartando de estos juegos, acabémoslo de matar y terminemos.” -dijo Cervantes, metiéndole más pasión, más esfuerzo en sus ataques. Aun si solo era un brazo etéreo, se sentía y se comportaba como si realmente fuera parte de un ser vivo.

off:
Equipamiento:
Norowareta Ken
•Wakizashi
•Kunais(x8)
•Shurikens(x3)
•Senbons(x12)
•Píldoras de soldado(x2)
•Vendas
Stats:
• Ninjutsu = 10
• Taijutsu = 7
• Genjutsu = 3
• Velocidad = 10 + 2 = 12
• Resistencia = 10 + 2 = 12
• Fuerza = 10

Pildora de Soldado
Tecnicas:

TECNICA OCULTA REVELADA:
Bunshin no jutsu (分身の術, Técnica de replicación)
[Progresiva de volumen | Ninjutsu]
Es un Ninjutsu básico el cual se basa en crear copias exactas del shinobi a partir de su chakra. Las copias son espectros, es decir, no son cuerpos reales, por lo tanto son incapaces de utilizar chakra o producir daño físico. Esta técnica está diseñada para crear confusión y engañar al enemigo. Sin embargo, no son efectivas contra usuarios que posean el sharingan, byakugan o empleen tecnicas de detección puesto que estos pueden diferenciar las falsas copias. Estos clones no tienen mente propia, por lo que no pueden realizar acciones muy elaboradas, además luego de cumplir la acción para la que fueron creados desaparecen. Si se desea alegar un ataque enemigo diciendo que era un clon, se debe haber mencionado con anterioridad que se realizaban sellos de manos o se preparaba un jutsu y anunciado el jutsu oculto. La cantidad máxima de espectros que pueden ser creados varia según el rango y la habilidad en ninjutsu del usuario. Con menos de 3 puntos en ninjutsu las copias presentaran fallas volviéndolos reconocibles. Esta técnica requiere sellos de manos.

Gennin: hasta 4 copias

Dai 3 āmu (第3アーム, Tercer brazo)
Naturaleza: Katon.
Especialidad: Ninjitsu, Kenjutsu (a partir de Jounin).
Sellos: Necesarios.
Rango de alcance: El mismo que el del brazo del usuario.
Descripción: El usuario suelta la espada, realiza los sellos necesarios y el espíritu del usuario tomará la espada ademas de que esta queda envuelta en llamas. La espada estará flotando cerca del usuario hasta el próximo turno (el turno de ejecución + el turno siguiente) y durante este tiempo el usuario puede usarla para fines ofensivos o defensivos.

Genin: Dura 2 turnos.
2/2

Tecnicas 7/8

Dastan O'Donnell
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Seiichi el Miér Nov 29, 2017 11:21 pm



Seiichi Kaen vs. Dastan O'Donnell — Justice against crime



Error de cálculo. De las pocas ocasiones en las que emociones fluyeron del cuerpo helado de Kaen, siempre ha encontrado un gran arrepentimiento. Tanto sus experiencias en diversos tipos de combate, como las numerosas estrategias que ha planificado para las misiones exitosas que ha tenido durante su joven carrera, debió haber sido suficiente para esperar una estrategia tan común. Bomba de humo;
réplicas
. A pesar de haber sido una jugada simple por parte del rubio, fue de lo más eficiente, dadas las circunstancias. "Debo moverme ahora mismo" pensó Seiichi, al ver una figura aparecer desde la cima de la nube de humo, cual flecha atravesando el más resistente de los escudos. Planeaba abalanzarse hacia él, mientras su técnica definitiva estaba por impactar en un montón de llamas y explosivos. La escena, no se veía bien para ninguno de los dos. Debido a que el movmiento de Dastan era de lo más visible —pues fue lo único que se vió atravesando la nube de humo—, le compró un poco de tiempo para dar un breve salto en dirección lateral al proyectil explosivo. Sin embargo, fue la secuencia de ráfagas que desprendió su propio ataque, lo que envió a volar a ambos contendientes.




Los ojos del bicolor se entreabrían en el aire; como si el tiempo estuviese pasando a un ritmo demasiado lento para su gusto. Aún así, pudo apreciar —y a la vez despreciar— la escena que se estaba dando en un momento tan caótico. Veía con gran pesar y agotamiento, el cielo oscuro que era cubierto por estelas de humo. Llovía de tonalidades doradas, la cual anunciaba un final venidero. Pudiendo ver por menos de un segundo a un costado suyo, el príncipe se encontraba en la misma posición que él. Despedidos en el aire, peleando por que el cabello ondeando no perjudicase la visión. El fuego se apoderaba del campamento entero, a medida que un duelo infernal se daba cerca del corazón del mismo. Un corazón roto; abatido. "¿Es este mi destino?" resonó dentro suyo, con cierto arrepentimiento que le producia apretar los dientes hasta que su mandíbula gritase del dolor. Impotencia. "¿Fallar si no sigo cada paso de ese comportamiento perfecto que me han impuesto?; ¿si no soy exactamente igual que él?" Era la primera vez que se había revelado ante su propio ser, tras haberse dado cuenta de lo parecido que estaba siendo a Fuego. A otro Kaen del montón.

Seiichi, pero, había dicho con firmeza esa misma noche...
no volver a ser prisionero de su propia sangre.


Un tercio de la prenda de ropia que llevaba en el torso, fue arrancada por la explosión; dejando su brazo izquierdo y parte del pecho en descubierto. Podía apreciarse la tensión de cada músculo; sus abdominales, y la dedicación que Seiichi le había puesto casi singularmente a cada apartado de su estado físico. Los dos impactaron contra la tierra caliente del campamento, rodando un par de veces antes de detenerse a dos metros uno del otro. El iris rojo de Kaen ardía de ira; una que continuaba conteniendo. Estando boca abajo, en el proceso de ponerse de pie, fue cuando realizó la secuencia de sellos para que no se viera. Fue en ése momento, en donde recuperó la ventaja que había perdido al haber fallado con una de sus ofensivas más potentes. El bicolor tuvo la oportunidad de ver a Dastan en acción durante la misión que habían trabajado juntos, ayudándole a llegar a la conclusión de que mantener cierta distancia con él, sería lo más sabio. No permitiría que se acerqué a él así sin más. Sin importar qué tan rápido Dastan —o incluso Seiichi— fuera, esta técnica sería realizada de inmediato y sin ningún tipo de advertencia por la temperatura de la tierra. Difícil reaccionar a lo que no te esperas. Los dos estaban esforzándose por ponerse de pie, o eso parecía. Para ello, se precisa de la ayuda de las manos. La verdadera intención, es que una vez Seiichi apoyó ambas manos en el suelo para "ayudarse a ponerse de pie", su siguiente movimiento fue efectuado. Precisó que ambas estén en contacto por solo un segundo, para así separar la derecha y con ella buscar dos kunais que tenía ocultos en la parte trasera de su cinturón. Con la izquierda en posición; dos metros de distancia del rubio y todavía de cuclillas, lo que parecía una erupción volcánica iba a darse lugar.

La erupción era de un radio de un metro —dos de diámetro— y un metro de alto, tomando al rubio de centro y así manteniéndose fuera del área dañada. Llamas cerúleas fueron desprendidas abruptamente de la tierra, dañando instantáneamente la superficie sobre la que su rival se encontraba de pie, y estas buscándole envolver en un doloroso —y helado— final. Estas cubren más de un cincuenta por ciento del cuerpo humano —a no ser que la estatura del enemigo sea de dos metros o más—. Sin embargo, habiendo experimentado de lo que Dastan era capaz con sus actos evasivos, tenía un movimiento de contingencia. Uno con la intención de terminarlo todo. Considerando de que el rubio probablemente tenga que saltar en una dirección para apartarse, miraba fijamente a su oponente para ver si reaccionaba a tiempo a la "erupción de volcán helado". De hacerlo, los kunais serían arrojados con todas sus fuerzas en la dirección que fuese a esquivar el volcán, para que llegasen antes de que este vuelva a tocar el suelo. En caso de ser devorado por las llamas, también los arrojaría. Kaen tenía pensado hasta dar su último aliento contra el príncipe, teniendo en sus ojos la mirada de un temerario que observaba detenidamente a su objetivo, para reaccionar a tiempo en caso de un contraataque.

Una vez su ataque terminó y aprovechando encontrarse de cuclillas, dió varios pasos hacia atrás con buen impulso, para retroceder hasta cinco metros del rubio. Volvió a armarse con un kunai en la mano izquierda luego de otra serie de sellos, sintiendo cómo una fina escarcha comenzaba a apoderarse de ese lado de su cuerpo, tras haber usado tanto sus llamas congeladas. El rostro del ninja de Hinoarashi se mantuvo inmutable con las palabras de su ex compañero, pues la etapa de deshumanización ya estaba llegando a su final. El medio pelirrojo, no veía más que un simple y desagradable criminal cuando se convertían en uno; daba igual cuál era su identidad antes de ello.
He oído algo similar de muchos criminales, culpando a alguien más de sus acciones. Una vez perdí mi tiempo intentando razonar con uno de los de tu tipo... no volveré a cometer ese error. —
Disparó el tercer kunai, antes de ir en carrerilla hasta donde Dastan se encontraba, para iniciar un combate cercano. — Si hubieras querido detenerte, ya lo habrías hecho. — Se notó el desprecio en esa última oración; la furia con la que arremetía a aquellos que iban en contra de su feudo y las leyes. Dastan O'Donnell había cometido asesinato.



OFF:
OFF:
Solo aviso que, dado que las cosas no se dieron como escribí en mi otro post, los sellos que van en el jutsu oculto del otro post fueron reubicados, para que sigan la línea de coherencia. Nada importante pero lo dejo aquí.



P.D: Maravillado con el desempeño de Dastan. Let's keep going!
Vestimentas:


Esto hay debajo de la túnica que tomó en su campamento antes de partir
Técnicas:
Jutso oculto x01

Jutsu revelado x01

* Nombre: ブルー火山 — Blue Volcano
Tipo: Ninjutsu
Sellos: Cuatro
Alcance: Nueve metros de un ángulo de ochenta grados, tomando al usuario como único vértice  (desde donde toque la superficie).
Diámetro y altitud de las erupciones: 2 metros y un metro.
Descripción: Esta habilidad afecta mucho la superficie en la que se decide utilizar. Consiste en una técnica de área que ocasiona destrucción en el campo de batalla y múltiples heridas al enemigo. El usuario realiza cuatro sellos e inmediatamente posa ambas manos sobre una superficie, la cual instantáneamente se pondrá helada con el tacto del Shinobi y se convertirá en un campo minado para el enemigo. Si está en su alcance, podrá en esa zona, de cualquier lado,  ocasionar una erupción en donde él quiera de su "elemento" personal.
Efectos de Iced Torch: Aumento de erupciones a dos.

Ventajas: Control de masas. Diversos usos tácticos, ya que puede usarse hasta en un techo, si eso se desea.
Desventajas: Al menos una mano debe mantenerse en contacto con la superficie hasta haber terminado las erupciones, o la técnica se verá interumpida. Puede ser peligrosa para él y aliados.


Técnicas restantes: 02
Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 7
• Genjutsu: 7
• Velocidad: 10
• Resistencia: 10
• Fuerza: 10
Inventario:
Píldoras de soldado x03
Kunais x08 - 3 = 5
Hilos ninja
Sellos explosivos x05
Seiichi
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Dastan O'Donnell el Jue Nov 30, 2017 1:44 am





El príncipe había culminado sus preparativos. Levantamiento, su arma, su píldora, Cervantes. Estaba listo para iniciar su ataque. Se lanzó hacia su enemigo, el cual seguía agachado en el suelo apoyándose sobre él. El rubio estaba confiado, pero esta confianza desapareció en el momento en que sintió que la tierra debajo de él se desmoronaba. “Rayos…” -pensó el capitán antes de, en su mismo lugar, detenerse e inmediatamente dar un salto hacia atrás, dando una vuelta en el aire y cayendo sobre sus pies justo detrás de la explosión creada por su rival. Pero, justo antes de aquella pirueta, le dijo a su espíritu “Cubreme”, esto fue al sentir la tierra cayéndose. Mientras el O’Donnell aterrizaba, 2 kunais volaron en su dirección, siendo bloqueados con destreza por su espíritu, el cual la vuelta de Dastan no le afectaba en su forma de ver las cosas.

Su rival dijo unas palabras, palabras que resonaron en el corazón y la mente de Dastan, que le hicieron reflexionar en los pocos segundos que pasaron en ese momento. “Me han llamado… criminal.”. Había bondad en el hombre, siempre buscando preservar la vida de aquellos a su alrededor, incluso de sus enemigos. Pero desde que entro al campamento, eso cambió. Ya no era el Dastan que normalmente era, y solo bastaron ciertas palabras de uno de sus enemigos para darse cuenta de eso, y, al entender realmente la situación, esto le enfureció. 10 metros había entre ambos guerreros, causados por el retroceso del rubio y el de su rival. Seiichi lanzó un tercer kunai y entro en carrera hacia el príncipe mientras decía unas palabras que fueron la gota que derramó el vaso en la mente de Dastan.

El príncipe retrocedió 5 metros más a través de un gran salto, pasando el kunai por debajo de este. Pero su rival seguía con intenciones de cerrar el espacio. Ahí fue, cuando el príncipe recurrió a una maniobra, que si bien no era la mas prudente en un combate de ese nivel, era lo primero que resultó de su mente tras lo que había escuchado anteriormente. Poniendo su mano izquierda al frente, la que estaba vacía, y apartando su espada con la derecha, le dijo: “¡Alto!” -gritó el rubio. Si su rival no se detenía, empezaría a defender agresivamente con su espada y con Cervantes apoyándolo. Pero, si de milagro este se detenía, el rubio continuaría con su monologo: “No miento al decir que fui obligado por la dama de fuego, pero tienes razón de que toda esta catástrofe la cause yo, y pude evitarlo. Debí hacerlo antes, si, pero nunca es tarde para redimirse, así que… me detengo ahora.” -en este momento el príncipe lleva su mano derecha al frente y deja caer su arma. Luego hace un único sello de mano para cancelar el 3er brazo. Al hacer esto, la espada poseída que flotaba a su lado también cayó al suelo. “Ahí está. No luchare más, no hare más daño. Si quieres tener conmigo la misma misericordia que tuve yo con tu gente, adelante. Prefiero eso que vivir como un criminal.”.

Su rival podía haber sido entrenado para ser una maquina, un soldado ejemplar, pero seguía siendo humano. El príncipe puso toda su suerte en el minúsculo pedazo de humanidad que su rival quizá poseía. Si fuera otra persona, un verdadero criminal, él no lo haría. Pero quien tenia de frente era un soldado que peleaba por las vidas de sus camaradas. ¿Qué hay de malo en eso? Dastan contaba con que la humanidad que presentó al defender a sus aliados también le permitiera perdonar a quien fue forzado a la batalla. Mientras tanto, Cervantes pensaba totalmente lo contrario: “¿Qué diablos estas haciendo? ¡Íbamos tan bien! Mira muchacho, no me vengas con tus niñadas ahora, si no lo acabas tu lo acabare yo.”. En ese momento, el pirata empezó a forzar para apoderarse del principe. Una batalla a parte se libraba en la mente del rubio, la cual se reflejaba en su cuerpo en forma de que este se agachaba y se ponía ambas manos en la cabeza y gritando: “¡No! ¡No! ¡No!”. Una escena que seguro confundiría a los presentes. Un estado que dejaba al capitán completamente vulnerable.

Después de todo el forcejeo, el pirata ganó. Los ojos de Dastan se iluminaron en una luz amarilla y este procedió a tomar nuevamente su espada y a incorporarse. “Olvida lo que dije ahora mismo, vas a… “ -las palabras del pirata fueron interrumpidas por la escena anterior. El príncipe no dejaría que este arruinara la situación. Clavó la espada en el suelo y se arrodilló apoyándose en esta. Cual soldado caído, este se posaba frente a su rival. Tras otra escena entre los espíritus, el rubio cayó al suelo. Como si se hubiera desmayado, este quedo ahí tirado por unos cuantos segundos. Al pasar los segundos, este se puso de pie, ya era el Dastan normal otra vez, había vencido a su otra parte. “Uff… lamento que hayas tenido que ver eso… y bien, ¿Qué haras?”.

Esta obra tenía 3 finales, quizá más, todo dependía de la respuesta de Seiichi: Podría no escuchar y continuar peleando, de ahí posiblemente deje a Dastan mal herido o muerto, dependiendo de que tanto odio le tenga el bicolor. El rubio no se rindió, solo decidió que no pelearía por una causa que no era la suya, manchando sus manos más de lo que estaban por cumplir los caprichos de una gobernadora que, a sus ojos, no sabia tratar a la gente. Las otras salidas eran que su rival lo dejara ir, de aquí ya seria si Dastan huía con el espía sobre sus hombros o Seiichi lo dejara ir a cambio de dejar al espía. En el primer caso, el principe se echaría el caído a los hombros, buscaría a su caballo, el cual asumía que seguía con vida, en algún lado fuera del área de la técnica anterior y se retiraría del lugar como pudiese. En el segundo caso, Dastan aceptaría el trato y se iría llegando a la muralla norte y pasando sobre esta de una forma coherente a las habilidades del shinobi.

En cualquiera de los casos, esta historia terminaría para Dastan, ya sea culminando con todo el libro, o con solo este capítulo, retirándose del lugar. Lo más prudente era volver al castillo y reportar lo sucedido, pero en esto, si ocurría el 3er desenlace, correría el riesgo de tener que decir lo que paso con el espía. Cosa que podría costarle la cabeza. Evadiendo los soldados de cualquiera de los 3 bandos, el príncipe se retiraría a los bosques, solitario, reflexionando sobre todo lo que había ocurrido en tan poco tiempo y pensando si era buena idea volver al castillo o no.

Comentario:
Pues, dado que alcancé el limite de los 3 posts, le di un final coherente con mi personaje al tema.

Si, esta abierta la posibilidad de que puedo morir ahora mismo y que todo se vaya a la ******. Si, falle la misión de asesinar al espía, aun teniendo varias oportunidades para hacerlo. Pero simplemente no podia llevar a Dastan a matar a un aliado, opte por intentar escapar con él.

Ya lo que queda depende de Seiichi y del Narrador. Independientemente de si paso o no, debo decir, que he disfrutado bastante esta trama, principalmente la batalla final. Dastan ha estado en par de peleas, Kagetane no sale de una, pero esta, en particular, la he disfrutado en cada uno de los posts. Gracias Seiichi por prestarte a continuar peleando aun si ya habías aprobado. Gracias Narrador, por darme esa oportunidad. En espera de la pronta respuesta de ambos, me retiro.
off:
Equipamiento:
Norowareta Ken
•Wakizashi
•Kunais(x8)
•Shurikens(x3)
•Senbons(x12)
•Píldoras de soldado(x2)
•Vendas
Stats:
• Ninjutsu = 10
• Taijutsu = 7
• Genjutsu = 3
• Velocidad = 10
• Resistencia = 10
• Fuerza = 10

Tecnicas:


Dai 3 āmu (第3アーム, Tercer brazo)
Naturaleza: Katon.
Especialidad: Ninjitsu, Kenjutsu (a partir de Jounin).
Sellos: Necesarios.
Rango de alcance: El mismo que el del brazo del usuario.
Descripción: El usuario suelta la espada, realiza los sellos necesarios y el espíritu del usuario tomará la espada ademas de que esta queda envuelta en llamas. La espada estará flotando cerca del usuario hasta el próximo turno (el turno de ejecución + el turno siguiente) y durante este tiempo el usuario puede usarla para fines ofensivos o defensivos.

Genin: Dura 2 turnos.
1/2

Tecnicas 7/8

Dastan O'Donnell
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Seiichi el Sáb Dic 02, 2017 3:23 am



La última carrera. Entre las llamas turquesa que empezaban a extinguirse a lo largo y ancho de la escena, el bicolor se arrojó entre medio de las mismas, impulsando todo su cuerpo con cada paso. En la zona que había sido afectada por la erupción de su elemento y los alrededores, la temperatura había disminuido de forma drástica e innatural. Trayendo el invierno a un campamento en llamas. El par de ojos dispares del heredero de los Kaen, no veían más que una mancha con cabello rubio y una espada flotante, estorbando su camino y el de sus camaradas. Era el enemigo, al cual mentalmente se encargó de arrebatarle su identidad. Con cada pisada, las largas botas blancas de Seiichi empezaban a ser acompañadas por una creciente presencia. Nuevamente, las llamas cerúleas eran invocadas por su dueño. De forma brusca y con notoria violencia, estas se extendían desde la planta de sus pies, hasta a medio metro sobre su cabeza. Le rodeaban con cierto respeto, manteniendo una distancia de veinte centímetros con el cuerpo del medio pelirrojo, y girando en base a los veloces movimientos de Seiichi al estar corriendo. Nació una fogata de un simple ser humano, ahora siendo un gran proyectil celestial con emociones encontradas y un solo objetivo.

Y así, a mitad de camino, sucedió lo inesperado. Un alto al fuego se dió por uno de los perpetradores del caos que se había apoderado del campamento más temprano esa misma noche. Dastan O'Donnell dejaba caer su espada frente a los ojos del protector de Hinoarashi, quien no pudo evitar por abrir los ojos y separar los labios ligeramente en sorpresa. Lejos de quedar completamente perplejo por el giro de eventos, sí fue rodeado por una confusión difícil de descifrar. Mientras eso sucedía, el lado izquierdo del joven soldado, continuaba sufriendo los resultados de su propio poder. Escarcha; parte de Seiichi comenzaba a congelarse, y él ni siquiera era consciente de ello. Se detuvo en seco a tan solo cuatro metros del muchacho a quien había tachado como un hostil. El movimiento y volatilidad general de las llamas que continuaban creciendo del suelo y se estiraban en un breve radio de Kaen, era la manifestación física de las emociones que él hacía un buen trabajo en ocultar. Al estar sujetas al estado de ánimo del usuario y de requerir un gran nivel de concentración, en ése momento, ardían con una peligrosa potencia. Escuchó las palabras del príncipe, sin saber precisamente por qué razón. Tal vez buscaba internamente una excusa para que ese individuo frente a él, pueda continuar siendo considerado por él, como un ser humano. Los pensamientos del joven perfeccionista se cruzaban en numerosos desacuerdos internos. Él escogió participar en aquella guerra, pero la persona que tenía en frente, parecía haber sido forzada. Entrenado para no creer las palabras de aquellos que cruzaban los límites impuestos por la ley, continuaba mirándole con su característica frialdad. Lo último que el contrario dijo, se llevó el protagonismo dentro de la dividida atención que Seiichi le estaba proporcionando. La muerte, antes que la vida de un criminal.




— Tonterías. — Escupió entre dientes el soldado, haciéndole caso omiso a las dudas que empezaban a presentarse en su cabeza. — No creas que voy a dejarte caminar después de lo que...
Antes de continuar con lo que parecía ser su sentencia final, los ojos del contrario brillaron, y una contradicción de lo más peculiar fue liberada por la boca del príncipe. No, eso no parecía haber sido Dastan. El medio albino, arqueó las cejas, desentendido por los datos que se escapaban de las observaciones que estaba realizando. Quería creer que su análisis no se estaba oxidando, sino que era culpa de sus emociones. A pesar de que su contrincante pareció haberse librado de lo que fuera que se había apoderado de él, seguía siendo una situación problemática. Moralmente confusa. ¿Era capaz de asesinar a un hombre desarmado, que ya se había rendido? "Eso no los traerá de vuelta. Además..." cruzó miradas con Dastan en ése momento. Pudo ver un arrepentimiento que le generaba pesar. Eran sentimientos que no comprendía, y por ello, tomar una decisión en ese estado no sería lo mejor.

Odiaba la indecisión, y lo expresó corporalmente. Empezó a oírse un leve y constante gruñido ser desprendido entre los dientes del que lleva un tercio de la cara quemada, a medida que iba flexionando las rodillas y apretando los puños. Acto seguid, gritó. Liberó la tensión en un corto rugido, apuntando con las dos manos al frente, y dibujando en el aire dos líneas. Con los dedos índice y corazón de cada mano. Las llamas, fueron disparadas a la posición donde se encontraba el rubio, en dos ardientes medialunas de mayor tamaño tamaño que la estatura de ambos. El ataque dividido del bicolor, pasó por cada lateral del joven que se encontraba frente a él de rodillas, quien podría sentir la brisa helada casi tocando sus mejillas. Las llamas, impactaron con parte de un incendio creciente que se daba cerca de ellos, terminando por provocar que los dos fuegos se anulasen en una fresca cortina de viento.

Jadeaba. Se tomó unos segundos para recuperar la compostura. — Si hay una pizca de honestidad en lo que dices, entonces no puedo hacer de verdugo. No volví para matarte, sino para llevarlo a él a un sitio seguro. — Señaló al espía que se encontraba inconsciente a seis metros de ellos, quien llevaba varias quemaduras visibles. Precisaba de atención médica, aunque su vida no corría peligro. — Vendrás conmigo. Lo que pasó aquí, no puede quedar sin represalias. — Quería creer de que esa persona que una vez había peleado junto a él, podía probar parte de su inocencia. — No seré yo quien vaya a juzgarte. — Ésa vez, Seiichi Kaen llegó a la conclusión de que no era su deber actuar de juez. Bajó la mirada, volviendo a su estado taciturno y poco expresivo. Sus labios, pero, formaban una triste curva en su rostro, mientras peleaba con un estado corporal molesto, que limitaba su velocidad.


Así, concluyó la participación del soldado de mitad frío y calor, en uno de los campamentos en guerra. La batalla entre Seiichi Kaen y Dastan O'Donnell llegó a un pacífico final. Pudo sentirse la ausencia de una gloriosa victoria aquella noche, donde todos habían perdido algo. Algunos su vida; otros sus valores... Y muy pocos, una limpia conciencia..


OFF:
OFF:
Esta es mi respuesta final en la escaramuza, siéndole lo más fiel posible a lo que Seiichi haría.

He disfrutado mucho este encuentro, y he de decir que has hecho un gran trabajo, Dastan. No me veía venir este final.
Vestimentas:

[center]
Técnicas:
* Nombre: 凍結消 — Cryoincineration
Tipo: Ninjutsu
Sellos: Dos (Dragón — Caballo)
Rango de alcance: 2-9 metros
Descripción: Tras tan solo un par de sellos, el usuario transforma suficiente chackra en su nuevo elemento como para rodearse a sí mismo con el por un máximo de ocho segundos. Con sus dos manos, es capaz de manipular el fuego subzero de diversas formas, con la única intención de ocasionar quemaduras y otro tipo de daños respecto al stat Ninjutsu. Además de poder atacar en función de lanzallamas [Mayores quemaduras] [2 mts.], puede moldearlo de tres formas diferentes:
— Tres proyectiles pequeños. [Mayor precisión] [7 mts.]
— Una gran, malformada esfera de fuego. [Mayor daño] [5 mts.]
— Dos medialunas. [Mayor alcance] [9 mts.]
Efectos de Iced Torch: Aumenta a cinco proyectiles pequeños — Gran proyectil de forma cónica de mayor tamaño que la esfera — Tres medialunas.



Técnicas restantes: 01
Stats:
• Ninjutsu: 10
• Taijutsu: 7
• Genjutsu: 7
• Velocidad: 10
• Resistencia: 10
• Fuerza: 10
Inventario:
Píldoras de soldado x03
Kunais x05
Hilos ninja
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

Mensaje por Narrador el Dom Dic 03, 2017 1:01 am

Moderación:


Antes de nada: Felicidades. A los dos. Esperaba ver una escaramuza, no mi próximo voto para la mejor pelea del foro en los award del año que viene.

Dicho esto, procedamos a desgranar un poquito las cosas. Primero, unas aclaraciones.

Dastan, no puedes esquivarlo siempre todo. Espero que eso te haya quedado claro con este combate, del que no te vas a ir de rositas. Aunque en tu cabeza suene bien, siempre hay que ser realistas y tú, en un par de ocasiones, no lo has sido. Has optado por una vía que te hiciese quedar como alguien intocable, y eso no gusta. Es cuanto tengo para echarte en cara, eso es cierto, así que intenta pulirlo un pooc más y serás un tipo al que no voy a querer cruzarme en un combate salvo que se den unas condiciones muy específicas que me beneficien a mí.

Viendo el combate, no me trago que puedas levantarte sin recibir daño de la erupción. Eso, lo siento, pero no lo puedo permitir. En su lugar, antes de que tengas tiempo de rodar la erupción te golpea directamente en la espalda. No tienes nada que te cubra, ni tampoco una forma de salir de ahí a tiempo, por lo que prácticamente toda la piel de tu espalda termina con quemaduras de segundo grado; puedo aceptar, por conveniencia del guión -para que no tengas que editar tu post ni nada- que, bajo el efecto de la adrenalina propia de una situación así, no sientas el dolor los primeros segundos. Después de eso, el dolor es tal que no puedes seguir apenas consciente. La próxima vez que te despiertas estás en el campamento de Hinoarashi, en uno de los barracones médicos y tumbado bocabajo; atado de pies y manos a un camastro de hospital de campaña bastante sencillo, e incómodo. La espalda te duele como nunca antes, sientes la piel distinta, rugosa a su propio contacto, como el cuero viejo y es que, efectivamente, se te ha quedado un cerco que va desde un poco por debajo de los hombros hasta la mitad de la espalda completamente quemado para siempre. Una cicatriz con la que vas a cargar toda tu vida.

Ahora eres un prisionero de Hinoarashi, igual que el espía al que le has salvado la vida -y al que torturarán hasta que cante una ópera si es necesario-. Por tu condición de soldado, sin embargo, serás tratado con cierta dignidad en el campamento: No se te torturará, pues el espía ha dejado bien claro que tú no sabes nada, ni serás humillado; tendrás una tienda-celda digna y recibirás las mismas comidas que un soldado. Para saber cómo liberarte, habla conmigo.

Resultado:


Dastan O'Donell - Aprobado: A pesar de los errores cometidos, no encuentro motivos para suspenderte. Conoces las normas de combate del foro y has logrado un buen desempeño en una pelea, a todas luces -por la experiencia de tu rival- desigual. Además de eso, te has mantenido fiel al personaje incluso cuando eso podría haber llevado a su muerte. Sería un error por mi parte no premiar esa acción con un ascenso.

Good job, dude!

Como ya he dicho, para saber cómo continuar avanzando habla conmigo por privado.
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Re: ❁Entrando en tierras enemigas❁

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