¡Bienvenido,
Invitado!

¡Bienvenido a Naruto Legends!

Toda la información que necesitas para comenzar con el rol se encuentra en nuestra Guía para Nuevos Usuarios. Recuerda revisar nuestro Changelog para ver los cambios más recientes.

Últimos temas
Últimos temas
» º\\Dados de Kurosaki//º
Hoy a las 4:50 am por Loremaster

» AchTra: Agua - Fuego. Salida. (ft. Kurosaki)
Hoy a las 4:25 am por Kurosaki

» Lan
Hoy a las 3:18 am por Lan

» ☻ Labores Sombrias ☺
Hoy a las 2:48 am por Ittoki

» Evils Spirits ► Polka Uchiha
Hoy a las 2:47 am por Ittoki

» Tablón de Misiones de Aaron
Hoy a las 2:33 am por Aaron Sureddo

» Unfair Justice ▌feat. Aaron
Hoy a las 2:19 am por Aaron Sureddo

» — Lyd's Itinerary ▌Missions
Hoy a las 2:19 am por Lyd.

» Solicitud de Misión- Nozomu Nendo
Hoy a las 12:22 am por Nozomu Nendo

» Misiones de Gineb
Hoy a las 12:17 am por Ichimaru

» Misiones de Izuna
Hoy a las 12:04 am por Ichimaru

» Misiones Eiji
Ayer a las 11:48 pm por Ichimaru

» Ficha Orochi Kaito
Ayer a las 11:37 pm por Ichimaru

» —Buy and Sell I △ Trade
Ayer a las 9:21 pm por Jiran

» —Zenithar Blood △ Jiran Forge
Ayer a las 9:03 pm por Jiran

» —Crimson Knife △ Jiran's Dices
Ayer a las 8:47 pm por Loremaster

» —Tribal Traditions △ Jiran Hunts
Ayer a las 8:46 pm por Jiran

» —Not Alone! △ w/ Hotaró
Ayer a las 8:39 pm por Jiran

» Misiones para Eijiro
Ayer a las 6:15 pm por Ichimaru

» Misiones con un Canino
Ayer a las 6:09 pm por Ichimaru

Lorewalker

Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

Créditos

Naruto Legends Rol Forum by Naruto Legends Staff is licensed under a Creative Commons Reconocimiento - No Comercial - Sin ObraDerivada 4.0 Internacional License.

El diseño gráfico del foro (HTML/CSS) es fue creado por Sargas (Nemuri) para Naruto Legends. Las imágenes fueron tomadas de Deviantart, Artstation y pertenecen a sus respectivos autores.


The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Página 3 de 4. Precedente  1, 2, 3, 4  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Sorey Bokushi el Miér Ene 10, 2018 6:33 pm

Recuerdo del primer mensaje :





País de la Tierra. Castillo de Raiden, 15 de Febrero, 22:03:

A las puertas del castillo, esperaba un hombre alto y delgado, vestido con un claro kimono. Sus andróginas facciones, así como su delicada piel, le hacían ver como un ser luminoso, como salido de otro plano. Su cabello largo y lacio, hacía juego con el color del que pintaba sus labios, un violeta oscuro. Agitaba su muñeca para darse aire con su abanico, más por costumbre que por necesidad. Sai, con aquella especie de tic nervioso, esperaba la llegada de Uchiha Sukino. Hacía tiempo que el joven había abandonado su país de origen para su misión en el país del Agua. Tal y como el ministro más importante de Mogura sospechaba, había estado colaborando con Howaitohasu, algo positivo en un principio, arriesgado por otro.

Una vez acudió a su cita el benjamín de los Uchiha, el ministro le entregó un mensaje. Un pequeño pergamino con el sello de Mogura. –Léelo en solitario y quémalo. –su tono, pese a su aspecto, era firme y seguro. Parecía casi enfadado. –Te espera una nueva misión para Howaitohasu. Comparte el contenido de este mensaje sólo con Ichimaru. Él está de camino al país de la Luna con un mensaje para Sorey. –tras mencionar aquel nombre, apuntó con su abanico abierto al pelinegro. En ese momento pudo verse claramente inscrito en el utensilio el kanji de “deber”. –Él tiene lo necesario para para esta guerra, pero su inocencia lo mantendría parado. Si tu consideras su amigo, si te consideras fiel a Mogura, y si crees en la paz, sé que cumplirás con lo escrito en ese pergamino… aunque duela. –cerró de golpe el abanico, y sin mediar ni una palabra más, dio la vuelta agitado. Algo le pasaba al ministro. ¿Era su conciencia? Al final las mejores personas son las que más sufren.


Sai:


País del Rayo. Castillo de Takashi, 17 de Febrero, 11:00

Sonriente, entrañable, el joven Daimyo del feudo de Yasei Arashi agarró todos los documentos que había mostrado al Aburame y los desgarró. –Esto ya no será necesario. –colocó de nuevo, como era costumbre, las manos a su espalda. –En el fondo me das envidia. Cuando era un crío soñaba con hacer este tipo de misiones. –separado de aquel destino al tener que heredar el puesto de feudal, Takashi tuvo que cambiar el arco por el trono, las flechas por libros, y la batalla por la política. Seguía siendo un adolescente, pero parecía como hablar con un anciano. –No olvides lo que hemos estado hablando Joe. –se despedía de ese modo el búho al cuidado del bienestar de los habitantes del país del Rayo. Esperaba que tras aquella noche, los habitantes del país del Agua tuvieran a alguien que hiciese lo mismo por ellos.


Takashi:



País de la Tierra. Castillo de Genji, 15 de Febrero, 17:36


Todavía oculto en aquella sala especial, Pao y el líder feudal de Ganryu, terminaban su conversación. –Sé que no me defraudarás, Pao. Disciplina, fidelidad y bravura. Lo que se necesita para una misión tan complicada. –ensalzando de nuevo las capacidades del Gyakuryu, Yuichi se despedía, muy seguro de haber tomado la decisión correcta. –Comprendo que una misión de infiltración no es el estilo de un guerrero, pero es el único modo de acabar con Shiryoku no Keiji.

Con un gesto de la mano, le invitaba a retirarse. –Recuerda cuáles son tus prioridades. –de esa forma, quedaría sólo en una de las múltiples salas secretas el señor de Ganryu. Con una cara luminosa y otra sombría, ese hombre anteponía ante todo la victoria de su amado país de la Tierra.

Genji:


País de la Luna. Gremio de Howaitohasu, 19 de Febrero, 14:35

Sentados sobre la larga mesa del gremio de Howaitohasu, comían juntos la mayoría de miembros de la organización. Armados con cervezas y piezas de pollo, los miembros de aquella pequeña familia habían iniciado varias conversaciones. Los diferentes timbres de voz se mezclaban con las voces más agudas de las águilas, de entre las cuales destacaban los berridos de Kagami quejándose de que su hermano Kuroko hacía trampas al shogi. ¿Unos pajarracos jugando a un juego de mesa? Peores cosas habían sucedido bajo aquel techo, no sería lo más traumatizante que había ocurrido ni de lo que ocurriría en aquella base.

Sorey, que había estado bastante más callado de lo normal, temblaba un poco mientras sujetaba un pergamino. No hacía mucho que había leído el mensaje que Ichimaru le había entregado, y había decidido reunir a todos los miembros para anunciar su contenido. –Chicos… -la voz del Bokushi no podía imperar sobre tanto jaleo. Usualmente Sorey era alguien extrovertido que no tenía ningún problema para hablar en público, pero en ese momento el mensaje que guardaba era de tal magnitud que estaba ciertamente acongojado. Agarró la mano de Sheik para tomar fuerza, y sin pensarlo ni un segundo más, cerró sus ojos y se levantó de golpe de su silla. –¡¡¡Chicooooooos!!! –agarró su jarra de cerveza y dio tres golpes con ella sobre la mesa. Un sudor frío se dejaba caer desde su sien, pero su rostro mostraba su usual sonrisa. –(Qué cojones, son tus amigos. Suéltalo y luego lo explicas.) –alzó el pergamino con el símbolo de Mogura, y lo señaló con su mano libre. –¡Ya ha llegado el día! Queda muy poco para que detengamos esta guerra.

Entregó el mensaje para que lo leyesen todos, aunque iría resumiéndolo mientras tanto. –La alianza Mogura-Ganryuu-Rayo, al fin ha preparado la misión que tanto llevábamos esperando. Mientras Shiryoku no Keiji permanezca bajo el mando de Arata seguirán sucediéndose las guerras. –buscó con su mirada a sus compañeros y amigos. Todos habían enfrentado a los miembros de Pyramiddo y conocían bien lo que estaba a punto de decir, pero lo repetiría. –El ejército de Arata, más del ochenta por ciento, está formado por mercenarios como ya sabéis. La mayoría están ahora viajando a los países menores para conquistarlos. Nuestros aliados feudales los protegerán mientras nosotros nos infiltramos en el castillo. Con Arata y Shinmen fuera, el ministro Sai se compromete a hacerse con el control del país del Agua por la vía política, comprando a los mercenarios y dándoles a los guerreros y ninjas un nuevo feudo por el que luchar. –sonaba utópico, pero estaba bien fundamentado. Sorey comprendía que un ministro tan audaz como Sai había encontrado el punto débil de un feudo basado en el dinero como fuente de poder. Seguía disgustándole la idea de asesinar, aunque fuera por el beneficio de muchos, aunque fuera esa misma persona que tantos males había causado a él, a sus amigos, y a su familia, pero había comprendido que era la única forma de encontrar la paz. –Tendremos que asesinar a Arata y a Shinmen y escapar. -su rostro no lo reflejaba, pero quien lo conociera sabría que esa palabra le disgustaba. -Nos acompañará un Aburame del país del Rayo que confundirá a los sensoriales, pero aun así y todo tendremos que ser rápidos. Conforme más tardemos, más fácil será que nos alcancen sus hombres.

Se les exigía no solo sutileza, también velocidad. Confundir a los sensoriales tenía sus pros pero también sus contras. –Podremos luchar en ventaja en la sala secreta de Arata, pero el resto del castillo será un caos… -puso su mirada sobre Taiyo y Pieromaru, ellos comprendían, junto con la rubia a su lado, a qué se refería. –incluyendo los calabozos. –mordió sus labios airado. No podía abandonar a quien le había enseñado todo. –Si alguno quiere liberar a mi padre, deberá hacerlo sin mí. La prioridad son Arata y Shinmen.


Sorey casual del gremio:




País del Agua. Cercanías del castillo de Arata. 23 de Febrero, 03:00

Eran altas horas de la madrugada. Hiro Uchiha, había sido enviado al país del Agua con una misión de rango D como otra cualquiera. Su objetivo era tan simple como escoltar un carruaje hasta el castillo del señor feudal. Al chico no se le había dicho por qué, ni el contenido de aquello que ayudaría a transportar, pero en realidad su feudo ayudaba con sus activos a su aliado debido a que la mayoría de soldados del agua estaban repartidos por todo el continente con los países menores en el punto de mira.

Hiro, había ido al punto indicado y se había subido al carro que le habían descrito. El conductor, cubierto hasta arriba por una holgada capucha, le indicó que entrara con la mano, y cuando el Uchiha cerró la puerta, este tiró con energías para hacer avanzar a los caballos. En el interior del carruaje, había asiento para cuatro, y en el centro, una gran caja que se suponía que era aquello que debía de proteger. A su lado, un viejo de piel áspera, armado con miles de katanas y utensilios, le daba la bienvenida con un resoplido. –¿Esto es lo que entiende la zorra del Fuego por uno de sus mejores hombres? ¿Un niñato? –se quejó el hombre con una mirada de desaprobación. –Un respeto, Ryuutaro, Kakkinoaru’en es un importante aliado que nunca nos ha fallado. –interrumpió el hombre de enfrente, también entrado en años pero algo más joven. Las canas de su cabello todavía no habían hecho mella en su barba negra, y el kimono con el que vestía le hacía parecer alguien elegante, contrastando con el aspecto tosco de Ryuutaro. El mayor, al que no le gustaba ser contradecido, desenfundó una de sus múltiples katanas. –Te has amariconado, Juro, como Arata. Los aliados no nos han traído más que problemas.

En frente de Hiro, había una tercera persona que no había abierto la boca ni se había inmutado en ningún momento. Joven, de cabellera blanca y ojos azul claro. Mediría bastante más que la media, e iba vestido con unas exóticas ropas. Abrigado con una capa azul y armado con una katana, aquel misterioso hombre no reaccionaba a la discusión de los otros dos. Estaba en manos del Uchiha detenerlos si no quería que terminaran liándose a espadazos.


Ryuutaro:

Juro:

Chico silencioso:




País del Agua. Castillo de Arata, calabozos. 23 de Febrero, 02:44


Son Hozuki había sido citado para una misión rango D al castillo de Hisao Arata. En este caso, se encargaría de vigilar los calabozos. Era extraño, su señor feudal no solía tener presos, y en el raro caso de que así fuera, era un soldado común, como la mayoría de la guardia o del ejército, quien se encargaba de la tarea. No un ninja que se suponía era de una categoría superior.

Un misterio o no, Son debía de cumplir con sus órdenes, era su deber como buen miembro del feudo. Cuando llegara a los calabozos, sería recibido por un mastodonte. Alto, corpulento, con el cabello negro recogido en una coleta. Iba equipado con una armadura llena de rasguños, que formaba la figura de un fiero león mostrando sus colmillos. Había algo que destacaba más todavía que la forma, y era el gran boquete que tenía por encima del pecho, un poco más abajo del hombro. Parecía resultado de una técnica de un poder abrumador, consecuencia de una batalla. ¿Por qué no la habría reparado? –Escucha bien. Cada veinte minutos tienes que administrar a los presos estos venenos. –le hizo entrega de una bolsa de cuero llena de jeringuillas cargadas hasta arriba. –Una jeringuilla es una dosis. Una dosis a cada preso. El reloj de arena de la mesa marca veinte minutos. –señaló una mesa de madera mugrienta con una silla del mismo material corroído por el paso del tiempo. Lugar donde los anteriores guardias habían matado el tiempo. –El veneno es para impedir el uso del chakra. Los dos son peligrosos pero los necesitamos vivos. Si te excedes con el veneno búscame para el antídoto, estaré en el piso de arriba ocupado. Más te vale no cagarla.

Sin mediar más palabra, el gigante abandonó la sala de un portazo, dejando a Son asolas con ambos presos. El reloj de arena iba por la mitad, así que debería de empezar la primera inyección en breves.

En celdas separadas, ambos presos estaban atados de manos y pies por cuerdas, de forma que les imposibilitaba completamente el movimiento de las articulaciones. Uno de ellos, era delgado, de cabello rosado y muy pálido. Vestía de rojo, muy llamativo, y tenía la cara pintada con una estrella amarilla bajo su ojo derecho y un rombo rosa bajo su ojo izquierdo. –Ey chaval… ¿quieres ver un truco de magia? Sólo tienes que pasarme mis cartas. –bajo la mesa, allá donde miraba el payaso, había una bolsa bastante grande donde estaba inscrito el kanji “pertenencias”. Ahí deberían de estar los objetos con los que fueron capturados los prisioneros.

El joven parlanchín contrastaba con la figura del segundo preso. Mayor, corpulento, y barbudo. Cabello azul, ojos rojos, y vestido con una chaqueta de cuero cosida a mano. Sus ropas eran extrañas, pero se notaba que eran de un sastre oriental algo original. Silencioso, este hombre no decía nada, ni tampoco le dirigía la mirada al nuevo guarda.

¿Quiénes serían aquellos prisioneros tan especiales? Tener a la mayoría de mercenarios fuera del país había obligado a que alguien como Son terminara al mando de una misión muy delicada e importante. No era momento de jugar a los detectives, tenía que cumplir con su trabajo del modo más eficiente posible.


Mercenario/Superior:

Preso 1:

Preso 2:





País del Agua. Afueras del Castillo de Arata. 23 de Febrero 02:50


Hansha Yamanaka, al contrario que los otros dos Gennin, había sido citado para una misión que, a priori, parecía más importante. A las afueras del castillo, pero todavía dentro de la muralla, Shizuku, una mujer fría de rostro pálido, ponía una aburrida e inexpresiva mirada sobre el Yamanaka. De los ninja que habían sobrevivido a las diferentes guerras y que no habían desertado por orgullo tras ser contratados Pyramiddo, este chico era de los mejores hombres. La mujer resopló, retirándose parte de su negro flequillo a un lado con la mano. Al menos sería útil detectando chakra, no dejaba de ser del clan. –Escucha, iré sin rodeos. La mayoría del ejército está fuera del país en un asalto secreto a los países menores. Esta noche, el castillo será especialmente vulnerable, pero poca gente conoce el plan así que tampoco debería haber motivos para preocuparse.

Shizuku, ocultaba su boca con su chaqueta, haciéndose imposible mirarle a los labios mientras hablaba. –A parte del clan Yamanaka, me han informado que has entrenado tus habilidades con la espada. ¿Esto va en serio? –una mirada inquisitiva hacia el muchacho, seguida de un nuevo resoplido y los ojos perdidos hacia arriba. –Sabes que eso es inútil para alguien de nuestro clan, ¿no? Deberías de alejarte del kenjutsu y entrenar las ilusiones, o ampliar tus capacidades sensoriales.

A espaldas de Shizuku, otra mujer, de cabello rosado y kimono del mismo color, apartaba sus ojos azules del joven, habiendo perdido todo interés. Otro cabezahueca más de primera línea de batalla. –Shizuku. ¿Está bien dejarle el papel de sensor a alguien así? –cuestionó la otra. Shizuku, mostrándose de nuevo como la primera al mando, replicó: -Sabes que mi misión es más importante, Machi.

De nuevo, la pelinegra se dirigió al Yamanaka. Ordenándole directamente, como si fuera tan importante como el mismísimo Arata, aquella mujer que tan siquiera tenía el símbolo del feudo consigo, trataba de darle unos últimos consejos. –No va a pasar nada, pero si pasa, no te dejes engañar. Puedes detectar chakra, pero si tu enemigo lo sabe, intentará confundirte con eso. No caigas en señuelos como un idiota, ni enfrentes la amenaza por ti mismo. ¿Ves todas estas casas? –a su alrededor, en el interior de la muralla pero fuera del castillo, había múltiples edificaciones de piedra. –aquí descansan los soldados que quedan del ejército. Despiértalos sólo si la amenaza es tan grande como para que deban pelear. Sino, ves a esa torre. –señaló una gran y ostentosa edificación de piedra. –Ahí están los mercenarios más fuertes. Con ellos debe ser suficiente para ocuparse de un pequeño grupo.

Sin mediar más palabra, Shizuku se decidió a abandonar al Yamanaka a su suerte. Se dirigía más allá de la muralla, a saber a qué recado. Machi, por su parte, le entregó a la pelinegra un par de botes  cerrados y se marchó dirección a la gran torre. Abrió la puerta y se encerró allá, dispuesta a descansar. Que aquel fuese su zona de descanso explicaba por qué tampoco era poseedora de la daga del feudo.  


Shizuku:

machi:






País del Agua. Costas. 22 de Febrero 20:02


El astro rey se estaba poniendo. En un barco pesquero tan humilde como los miles que atracaban constantemente en esa zona de comercio, viajaban dispuestos a cumplir la misión más peligrosa de sus vidas un grupo de sujetos bien diverso y variado. Coexistían quienes habían sido enviados por su feudo con quienes habían accedido voluntariamente a embarcarse en aquella locura. Con diversos objetivos, con diversas razones, todos compartían una meta común, les gustara más o menos cumplirla.

Recostados sus codos sobre la barandilla de madera, Sorey Bokushi contemplaba la puesta de Sol, manchado su rostro con el naranja arrebol de las nubes. La brisa del viento, agitaba su capa y su flequillo. Encorvado, apoyaba su barbilla en sus manos cruzadas, mirando el anaranjado horizonte con melancolía, disfrutando ese pequeño instante como un hombre que comprendía que podía ser su última puesta de Sol. Aspiró el aire y le embriagó la salada fragancia del mar. Hacía tiempo que no lo sentía, el olor de su tierra natal. Sonrió levemente. Quizás no viviera para verlo, pero el país donde se crió terminaría convertido en la utopía que siempre había soñado.

Habían repasado el plan miles de veces, esos momentos eran exclusivamente para la contemplación. A su lado, sólo quería a Sheik y quizás a un buen amigo que les acompañara. Había muchas caras nuevas, tampoco despreciaría a sus nuevos compañeros, de hecho deseaba conocerlos, hablar con ellos. Saber  qué sería el futuro de su organización. Sus verdes ojos reflejaban una calma momentánea, la de un hombre perdido en el horizonte, la de uno que imaginaba un futuro mucho mejor que el que estaba por venir.


Sorey de misión:






Offrol:


Aquí empieza el famoso tema. La acción se divide en diversas escenas a lo largo del espacio y del tiempo, dado que este es un post introductorio.

Advertencia: ciertos usuarios han recibido MPs con misiones secretas. Sus comportamientos no son debidos a metarol, y el narrador es plenamente consciente de todo para evaluar con buen criterio.

Para aclarar, la última escena del barco es donde se encuentran en este post todos los usuarios a excepción de Hiro,
Son y Hansha, quienes están cada uno con sus propias misiones por el momento.

Durante el siguiente post, ya todos compartiremos ubicación y hora, no temáis por ello.


Si alguien desea entablar una conversación con algún NPC o con Sorey, puede mandarme un MP o un mensaje a Skype para empezar los diálogos. Como tendré que ocuparme de mucho, sólo pondré los diálogos, dejándoos la narración a vosotros. Si hiciera falta describir un gesto importante, lo haría entre paréntesis para que lo describieseis vosotros mismos.

Importante: la fecha límite para responder a este tema es el 17/01/2018, todo post en el día 18 o posterior hora española, será eliminado. No hay que seguir un orden para postear, puede hacerlo quien quiera en cualquier momento, pero sólo hará un único post. Si deseáis interactuar entre vosotros quienes podéis, mandaros MPs y llegad a un punto común.

Pasémoslo muy bien, espero que disfrutemos todos de este tema, que a mis ojos tiene muy buena pinta.


Datos de Sorey:


Stats:

Ninjutsu: 15
Taijutsu: 12
Genjutsu: 12
Velocidad: 15
Fuerza: 15
Resistencia: 15

Equipamiento:


-10 jeringas
-5 envases con somníferos (2 de ellos equipados en "ases bajo la manga")
-Píldora del soldado
-2 bombas de luz
-2 bombas de humo
-6 sellos explosivos
-1 Par de Sais
-Arma única: ases bajo la manga-> http://www.narutolegendsrol.com/t6168-ases-bajo-la-manga
-14 senbons (2 de ellos equipados en "ases bajo la manga")
-7 Shuriken
-7 Kunai
-Pergamino de invocación


conteo de técnicas:

Técnicas: 8 Genin || 6 Chûnin
Usadas: 0 Genin || 0 Chûnin
Restantes: 8 Genin || 6 Chûnin




Última edición por Sorey Bokushi el Dom Ene 14, 2018 3:31 pm, editado 1 vez
Sorey Bokushi
avatar


Volver arriba Ir abajo


Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Hansha Yamanaka el Dom Feb 25, 2018 11:16 pm



La situación había pasado en un instante de un emocionante combate, a la cruel cara de la guerra. Para Hansha, la vida en el país del Agua era sobrevivir a la incesante violencia, usando fuerza e ingenio para desempeñarse como una suerte de cazarrecompensas bajo el alero de Shiryoku no keiji, usándolo como excusa para clamar castigo contra quién lo merecía, asegurándose antes total certeza del peso de su culpa. Y esa esa rígida concepción de que el pago es escalar al crimen que hizo de Hansha soltar un grito al ver sus planes truncados, al ver a la chica que quería reducir por su cuenta ser atravesada con un potente impacto luminoso. ¡No! -Tan fugaz como la vida misma, un instante fue todo lo necesario para cambiarlo todo, con la ayuda de una mercenaria aliada que sin dudarlo, cargó en contra la inmóvil diana. Protegida por una dolorosa chaqueta metálica de cadena y filo, el chidori dio impacto bajo su hombro izquierdo, trayendo consigo la furia del enemigo.

-¡Seven! -Gritó una voz a lo lejos, delatándose como uno de los partícipes del ataque a Pyramiddo.
-Lo ha logrado amo... y esa mujer... le roba el crédito. -Añadió en tono melancólico Chie.
-Es...

Antes de poder intervenir su hermano rojizo, el gigante de cuencas en llamas atravesó ferozmente por la espalda a la mercenaria, lanzando el cuerpo ensartado contra el Yamanaka, rugiendo en cólera mientras emprendía carrera contra el mismo.

Cometer asesinato no era realmente una traba para Hansha, pero que por su culpa alguien deba morir sin conocer su trasfondo le dejaba un sabor seco en la garganta. Fue en ello que Odín lanzó un cuerpo en contra del ninja aun perplejo por la situación, cual tardó en reaccionar ante la realidad, recibiendo con fuerza el aparente cadáver de su compañera inherte. El impacto, si bien lo hizo volar y rodar una distancia considerable, no era un ataque como tal, sino más bien una expresión de furia sesgada a un único blanco. Hansha recibiría magullones a lo largo de todo su cuerpo, mas ninguna herida limitante crítica por parte de la maniobra del jinete; en contraparte, la así llamada 'Seven' con su arma volarían junto al Yamanaka al estar ambos unidos por cadenas, con la salvedad que el tirón dejaría cortes menores a lo largo del cuerpo femenino, exeptuando piernas y cabeza. Odín cargaba en su contra.

-Estás... ¡¿sigues?! -Se dirigió el Yamanaka ante la mercenaria, carente de movimiento.
-¡¡V-Vamos a morir!! -Lo obvio era obvio. Imposible no prestar atención al lancero.
-No me digas.
-¡Deja la muerta y haz algo!

Imponente trote marcaba el paso del general infernal, centrando toda la atención del conmocionado Hansha y sus diablillos invisibles. En eso, un cruce de miradas con 'Seven', quien por los tirones terminaría junto al Yamanaka con sus ataduras aflojadas, revelaría que el plan no había salido del todo mal: ella seguía con vida. Sus ojos seguían abiertos pero su cuerpo tiritaba, temblaba en espasmos imposibles de controlarse; eran el triste espectáculo de un alma que se aferra a la vida mientras la misma se les escapa a chorros por los agujeros de su pecho. Incapaz de levantar un dedo a voluntad, y ni hablar de controlar chakra, la kunoichi estaba tendida sollozante en dolor... o al menos eso es lo que aparentaba. Tras testiguar el estado de la chica y la inhercia de su compañera, Hansha tomó una decisión dolorosa en el breve lapso que el jinete se aproximaba, abandonando la mercenaria para acercarse a Seven mientras enrollaba sus cadenas.

Había concentrado chakra para liberarlo de golpe contra la chica, pero los planes habían cambiado. No le quedaba más que intentar redirigir su plan contra el lancero, que de funcionar o no sería una apuesta cual pronto haría de descubrir su resultado, y es que de ambos casos lo siguiente en su mente sería mantener un sello de manos y atacar; detonar una bomba de luz a sus pies; tomar el cuerpo de la chica con su arma y escapar saltando... en el orden que los sucesos se lo permitan. La técnica y granada no serían sino un distractor para asegurar escape, una pequeña ventana que se intentaría aprovechar a toda costa con tal de huir con la chica y su espectacular látigo.

-Previene ESTO.
Atacaría con el legado de su clan.


-¡Vive! La necste-sito estabiliZAAR -Dijo Hansha dirigiéndose al jinete poco después de avistar su condición, aludiendo que el feudo la necesitaba con vida, puesto ella participó en el sabotaje se asumía tenía conocimiento sobre los secretos de la operación enemiga. Sacarle información podría cambiar el rumbo de la noche.
-¿¡Dialogas con la bestia en momentos así!?
-Chikara, Chie, ¡es un maldito estúpido!

Entonces ocurrió. La onda invisible de chakra dio contra el jinete desconcertándolo por un instante, suficiente para que un grupo de mercenarios saltaran en su contra y le dieran fin a la imponente invocación... Odín había sido derrotado. Enojar al enemigo le insta a tomar decisiones sin cautela, y aunque ésto no había sido previamente meditado, ocurrió de todas formas. Por lo demás, las actuaciones de apoyo de Hansha ya sumaban 2 bajas importantes a su favor, y los miembros de Pyramiddo estaban concientes de eso... al igual que el diablillo codicioso que le flotaba al hombro.

-Con testigos y todo, ¡es un dineral! Si las perras de la torre no te pagan una fortuna - -
-¡Vas y le cortas los 10 dedos de las manos con una cuchara!

-He he, luego -El guardián lancero caía bajo el peso de sus pecados mientras Hansha levantaba una granada de luz. No miren -Una corta advertencia que esperaba los experimentados soldados acataran sin dudarlo sería todo antes de detonar la misma a sus propios pies, cubriéndose con el brazo izquierdo. F L A S H. Apenas hizo efecto el artilugio, Hansha tomó el látigo de Seven junto a la chica, y de un salto hacia la derecha, abandonaría la escena... o al menos esa era la idea.

-Amo Hansha... ninguno lo ayudó cuando lo necesitaba, lo dejaron a morir, ¡nos dejaron a morir hasta que les convenía!
-Detrás de ti, imbécil. -Con la chica hecha temblores sangrantes en sus brazos, el Yamanaka hizo caso por instinto a Yuki, viendo como un veloz tentáculo blanco se curvaba en el aire desde su espalda, doblándose a alta velocidad buscando su humanidad. Al final del día, Hansha no era sino un novato... y un novato magullado, con los brazos ocupados, inferior en términos de velocidad a su rival no podría hacer mucho ante un ataque por sorpresa.

Sangre. Un doloroso corte a lo largo del oblícuo derecho haría detener su escape y con ello, caer junto a la kunoichi víctima del chidori. Al dar media vuelta podría observar una serie de shurikens blancos clavados en la posición donde estaba la momento de increpar al jinete, cuales sin saberlo, habría esquivado al intentar huir de escena. "Tú eres..." -Los decolorados ojos del ninja encontraron una figura femenina hecha de papel, blandiendo en réplica la misma arma que intentaba adueñarse, la misma que se habría aproximado y extendido para darle una prolongada marca en su torso en pleno movimiento. Ante él, vería a Seven hecha de papel.

De no haber huido probablemente estaría malherido, o incluso muerto por el ataque a sus espaldas. Aún en su suerte, la herida del corte era considerable, y significaría no poder escapar con la misma soltura que había imaginado.

"Escoje tus batallas" -Pensó para sí, intentando ver cómo salir del embrollo, probando otra vez si distraer al rival con la realidad volvería a funcionar como lo hizo al dialogar con Odín, excepto que esta vez también se dirigiría a Pyramiddo. Tsi-ihge VIVA, desaparece HAHAHA ¡Moka! -Gritaría llamando erróneamente por no recordar su nombre a Machi, la chica que junto a la pálida Yamanaka le habrían dado su tarea original. "Conócete a ti mismo", Hansha no era capaz de indagar la mente como otros de su clan. Llévame con Shizuku, esssta chica tiene los secretos de la noche, ¡Sabremos dónde atacar y cómo acabar con todo! "Conoce a tu enemigo" -En eso, lo inesperado tomó su actuación, en el sentido más espectacular de la palabra.


Enormes explosiones colmaron las reservas del ejercito, gritos de sufrimiento por toda la extensión acompañaron al fuego creciente que iluminó en un tono macabro el castillo de Arata: la fuerza de los guerreros arremetía con fuego por fuera, acompañando al fuego ya existente por dentro... esa larga noche, el ejercito feudal combinado del Rayo y Tierra intentarían incendiar al país del Agua... o hacerlo hervir, en su sentido poético. Por su parte, si bien las invocaciones eran demonios reales, la situación se había tornado a un infierno en tierra. Un momento para concentrar sus escasos poderes sensoriales revelaría la obvia verdad: un sinfín de tropas al acecho se aproximaban por fuera del muro.

¡Mika! -Solicitaría apoyo de Machi una vez más a la vez que, tirando una argolla con el anular de cada mano, despliegaría sus relucientes garras duales de 30cm. El caos se multiplicaría al oirse los gritos inminentes de una invasión organizada: Todo era un sabotaje, ahora empezaría el verdadero golpe y Hansha, se encontraba a poco del centro de todo.

En postura defensiva, herido, resguardando el cuerpo sangrante de su enemiga estaría el ninja con mirada seria, contrarrestando su usual expresión de manía... las explosiones lo habrían aturdido y el peligro lo cercaba de todas direcciones, además, no tenía gana alguna de combatir con el clon de papel que lo retenía. Dolor. Una vez más le afectaba el corte, dejándolo en una postura a la espera de una intervención por parte de los mercenarios que acabaron con Odín.

La tarea de dirigir las tropas, forzar cuellos de botella para el ejercito invasor, planear la contingencia lo verían los altos mandos. Hansha iba por su cuenta a sacarle la estrategia de fondo a Seven, para luego ver cómo infiltrarse en lo profundo de las filas enemigas y cortar su fuerza de ataque... o al menos ese era el mejor caso dentro de su plan. Por ahora, intentaría escapar del clon llevandose consigo a Seven, y ojalá, su aliada con quien tan malas migas ha hecho... de tener una visión favorable, le preguntaría por un médico para atender la prisionera, y aprovecharía su primera pausa para reordenar el inventario de su chaqueta (guardar al pantalón desde el bolsillo de su pecho su Compás divino); cortar la chaqueta a lo largo y usar ambas mitades para torniquetes provisorios, uno para él y otro para la chica de las convulsiones.

-Trato de salazalvarte y ¡Aj! Maldita sea...



Misc:
Vestimenta:

Stats:

    • Ninjutsu: 3+2
    • Taijutsu: 8+2
    • Genjutsu: 4
    • Velocidad: 7
    • Resistencia: 6
    • Fuerza: 7
Técnicas:
(2/7)
Pasiva:

Desde que comienzan a desarrollar sus habilidades mentales, los ninjas Yamanaka son capaces de detectar el chakra de sus alrededores, usando una variación de la técnica Kenshutsu sin necesidad de especializarse en técnicas sensoriales, esto debido a que algunas de sus técnicas están estrechamente relacionadas con la detección de individuos; sin embargo, su capacidad sensorial innata es bastante reducida en comparación a un especialista en esta área.
Genin: 100 metros.
Chūnin: 200 metros.
Jōnin: 400 metros.
Sannin: 500 metros.


Si el Yamanaka decide especializarse en técnicas sensoriales, la capacidad innata del Yamanaka complementa a la técnica Kenshutsu, aumentando el rango de detección de la técnica; es decir, se suman las distancias de ambas habilidades, dando como resultado una mejora considerable en las capacidades sensoriales del Yamanaka.
----------

Shinteki Shōgekiha no Jutsu (心的衝撃波の術, técnica de la onda de choque mental): Shinteki Shōgekiha no Jutsu (心的衝撃波の術, técnica de la onda de choque mental): Después de realizar el sello necesario y concentrar una importante cantidad de chakra en sus manos, el ninja Yamanaka libera la energía en forma de una onda de chakra, invisible para el ojo humano normal, con un rango efectivo de tres metros. Si bien la onda es incapaz de alterar los alrededores, su impacto en el cuerpo de una persona le producirá un fuerte dolor de cabeza que impedirá su enfoque en sus alrededores y la realización de técnicas que requieran de concentración, anulando su fortaleza mental por unos instantes y facilitando el uso de técnicas mentales en su contra. El efecto principal se mantiene por sólo un turno; sin embargo, el dolor desaparece de forma gradual, desvaneciéndose completamente al tercer turno.
Sellos: Si, sello característico de la técnica.
---------------------
Inventario:


-Garras/Cadenas del reflejo. (Duales)
-Senbon x20 (18)
-Kunai x13 (10)
-Bomba de luz x2 (1)
-Somníferos pastilla x5
-Tanbô x2 (Bastones pequeños)
-Hilo ninja
-Compás divino
Compás divino:
Kami no rashinban, sore o tsuikyū suru mono (神の羅針盤、それを追求する者, Compás Divino, el que busca más allá):
La primera aparición del objeto data de hace siglos, cuando, en una playa dejada de la mano de los dioses, medio sujeta a la mano de un cadáver por sus cuerdas rojas, fue descubierta por los nativos de una isla al oeste del País del Agua. Nadie sabe de dónde viene, o quién creó esta belleza de oro con gemas engastadas, y a muy pocos parece interesarles.
Vendida en un centenar de ocasiones, dejada a su suerte en cualquier lugar otras tantas por considerarse inútil al no apuntar sus agujas al norte, ha ido pasando de mano en mano a través de las eras. Poco se sabe de ella, aunque hay quien asegura que está maldita, y que en ella habitan cuatro demonios cuya única meta en la vida es volver loco a quien la porta.


Taiyaresushīkā (タイヤレスシーカー, Buscadora Incansable) [Habilidad activa]: A pesar de no apuntar al norte, las agujas de esta brújula no están ni mucho menos estropeadas. Gracias a este objeto, es posible encontrar a cualquier persona, en cualquier lugar y cualquier momento. Basta con colocar una gota de su sangre, un mechón de pelo o incluso un trozo de alguna de sus pertenencias más queridas, en la boca de una de las cuatro criaturas que rodean el compás para que sus agujas señalen en la dirección de esa persona.
El objeto, además, parece estar relacionado de alguna manera con los Bijuu. Su manecilla más grande jamás apunta al objetivo, pero, lo hace en direcciones aparentemente aleatorias. Cuando se está cerca de una bestia con cola, la esmeralda incrustada en su parte más alta brilla de verde intenso.

Norowareta shīka (呪われたシーカ, Maldición del buscador) [Habilidad pasiva]: Cuando no se está buscando a nadie de forma activa, las dos manecillas más pequeñas parecen volverse locas, moviéndose con vida propia en direcciones que, sin que su portador se percate, decidirán sus pasos. Estas caminatas en vano harán de los viajes algo interminable, alargándolos casi el doble*. Para que esta habilidad se active se deben pasar al menos dos temas sin hacer uso de la habilidad activa.

Aclaración: Cuando no se usa durante dos temas, el siguiente tema de viaje llevará, además de las horas de espera normales, doce horas más y requerirá pasar por otro país que no se encuentre en la ruta original. Del mismo modo, cuando no se usa durante dos temas, la propia brújula comienza a atraer gente hacia ella de manera inexplicable -los criminales podrán usar esto como excusa para invadir ese tema de viaje.-

NPCs/Notas:

Edit1: Agregado ost, imágenes, un toque de color; arreglada cohesión y unos detalles para que se entiendan mejor las acciones.



Hansha Yamanaka
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Sorey Bokushi el Jue Mar 08, 2018 4:39 pm




Howaitohasu



Joe, con su formidable defensa, había logrado protegerse del último ataque del Orochi. La combinación de las técnicas del Aburame, Uchiha Sukino, Pieromaru, y Taiyo, logró proteger con éxito al equipo tres.

Sin necesidad de cancelar su jutsu, el Bokushi había logrado completar aquella nube de energía elemental en el techo. –¡Gracias a todos! –giró su rostro, con su usual optimismo. Buscaba especialmente a Sukino, quien estaba irreconocible invocando tantos nuevos aliados al campo de batalla. Sus preocupaciones por él se habían disipado, pues aunque estaba malherido había logrado anteponerse a la situación y protegerlo. Él no lo sabía, pero el Uchiha estaba luchando contra sus propios demonios en el más fuerte acto de amistad.

El fuego del Aburame fue un gran distractor, obligando a la pelirroja a defenderse con más fuego. Aprovechando la situación, uno de los verdugos invocados por Sukino, lanzó la antigua arma contra la mujer, clavándole una de las puntas justo en la boca del estómago. La herida la dejaría fuera de combate de inmediato, y en un par de minutos, terminaría con su vida. Impulsada contra una de las esquinas, de espaldas, la kunoichi de Shiryoku no Keiji quedó completamente inmóvil en el suelo.

Del mismo modo las llamas de Dastan funcionaron para dejar a Shinmen a merced de los ataques de Ichimaru y Joe. El clon del líder Bokushi, de ya reducido tamaño, no gastó más chakra de su creador para alargar una existencia que ya no era útil.

Por unos segundos, Howaitohasu podría gozar de la paz del campo de batalla con todos los adversarios derrotados. La luminosa nube de energía invocada por Sorey seguía en lo alto, recordando que tenían un buenísimo recurso a su disposición. Los insectos de Joe no habían podido abrir el sello, pero no importaba, pues alguien desde el otro lado se estaba encargando de hacerlo. El Bokushi que había sacado la medicina de Snow para tratar las heridas de la pelirroja, guardó el frasco de inmediato y focalizó los cinco sentidos en aquel muro. Aquel momento de gloria fue ínfimo, el verdadero reto estaba a punto de aparecer.

técnicas empleadas por la pelirroja:

Elemento Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego (火遁・豪火球の術, Katon: Gōkakyū no Jutsu).
[No progresiva | Ninjutsu]
Es un Jutsu del Elemento Fuego que consiste, tras haber realizado sellos con las manos, en almacenar Chakra dentro del cuerpo, convirtiéndolo en Fuego, y expulsándolo de la boca en una esfera de llamas masivas, que deja un cráter por donde haya avanzado. Una variante común de ésta técnica consiste en, tras hacer los sellos, formarla soplando a través de los dedos índice y pulgar, formando una circunferencia con ellos, y dejando salir primero, a través de la boca, una fina corriente de fuego que luego se expandirá adoptando la forma esférica. El alcance y potencia de este jutsu dependerán del Ninjutsu de su creador.


Jutsu oculto x1


Howaitohasu + Arata, Sheik y Son


El muro de roca se rompió, permitiendo la salida de Joe y la entrada de Son, Sheik y Arata. No obstante, no habría tiempo para reencuentros emotivos, pues una impactante escena era el foco de toda atención. El sello al fondo de la habitación desapareció gradualmente, haciendo que la parte de la pared sobre la que estaba escrito se deshiciera. El sonido de unos calmados pasos anunciaba la llegada de dos individuos a través de aquel recién formado pasadizo. Los verdaderos Shinmen y Kuroro se mostraban ya sin miedo, pues poco les quedaba por perder. Antes de que ninguno dijera nada, Sorey se adelantó, no quería que nadie más muriese aquella noche, creyendo todavía, iluso, que las únicas muertes se habían producido en el castillo. –Tenemos ventaja, haceros a un lado. Mi único objetivo es Arata. –Shinmen, en respuesta, cerró sus ojos y revivió una dolorosa escena. –Arata ya está muerto. -palabra por palabra aquella corta pero contundente frase impactó contra los esquemas mentales de los presentes, destrozándolos sin miramiento.


El Bokushi, ojiplático, cayó sobre sus rodillas. –N-no puede… -su misión carecía de significado alguno. Si aquello era cierto, jamás podría salvar el país del Agua como se había propuesto, ni mucho menos detener esa guerra que azotaba al continente. Su enemigo no era un hombre, sino un feudo, algo que no había tenido suficientemente en cuenta. Empezó a sudar, a avergonzarse de su propia existencia. ¿Había arriesgado las vidas de sus mejores amigos, la mujer de su vida, y sus futuros, para nada? –Shiryoku no Keiji está acabado. Nunca imaginé que colaboraríais con otro feudo y haríais de señuelo para acabar con nuestro ejército desde dentro. He de reconocer que habéis jugado mejor, pero no moriré aquí, ¡no hasta que resucite a Arata! –el Hozuki desenvainó su katana, dispuesto a destruir a todo el que se interpusiera en su camino. Sorey, ya comprendiendo la situación, enmudeció. Le prometió al corredor que salvaría a los soldados como Taichou, se había convencido a sí mismo de que estaba tomando la decisión correcta aceptando esa misión, y ahora nada de eso importaba, pues no tenía sentido alguno. Promesas vacías, esperanzas destruidas. Derrotado por su propia inocencia, Sorey Bokushi era, en aquel momento, un trapo sucio recién utilizado, todo lo contrario al símbolo confiable en el que había buscado convertirse. Giró su cuello en busca de Sukino e Ichimaru. –¿Me… habéis… traicionado? –ni rastro de su habitual sonrisa, la luz que usualmente brillaba en sus ojos había desaparecido. El Nijigan desapareció, mostrando un derrotado Sorey. El senjutsu le había abandonado, pues no podía sentir nada que no resonara con la energía de Kuroro. Tan siquiera la rabia que sentía podía superar la indefensión, ni el fuego podría salvarlo.

Tras aquel shock, Shinmen se arrodilló y puso sus manos sobre el gran charco que la ola de Taiyo había creado. Empezó a absorber todo el agua, dejando dicha energía para sus reservas, y de paso, leyó todos y cada uno de los recuerdos del Hozuki. Su don como líder del clan era ese, un jutsu que ya había empleado una vez contra él cuando lo asimiló antes de que abandonara el feudo. Cuando ese hombre establecía un vínculo con el agua provinente del chakra de otra persona, era capaz de revivir todos sus recuerdos gracias a las partículas del ADN. –Parece que la tierra os ha utilizado. –escupió sobre el suelo, y tras aquello, dirigió la punta de su katana contra el renegado. –Me decepcionas, Taiyo. He visto duda en tu Suiton. Cuando nos abandonaste por Sorey, una parte de mí se alegró de que pudieras creer en alguien como yo lo hice con Arata. Creía que nuestro enfrentamiento decidiría qué valores eran los correctos, qué era lo mejor para el Agua. La gloria de conquistar el continente, la mayor ambición de mi señor, contra el bienestar de los ciudadanos del país en los que creía tu líder. –agarró con fuerza la katana, conteniendo la furia. Para Shinmen, aquel chico en frente suya, era escoria. –Tu Suiton me ha dicho lo mucho que has dudado, y eso es lo que me repugna. Deberías haber organizado tú al ejército del Rayo y de la Tierra para cumplir con esa voluntad, pero no puedo criticar por tener el mismo error que yo. Yo también preferí simplemente seguir las órdenes de Arata hacia un plan que sabía que era peligroso. ¿Pero sabes qué? –sus ojos inyectados en sangre, no podían contener su odio. Sus músculos temblaban refrenando sus deseos de matar. -¡Al menos yo nunca dudé, ni nunca dudaré de Arata! ¡No sólo eres traidor de Shiryoku no Keiji, tu miedo te convierte en traidor de Howaitohasu también!

El líder Hozuki, desprovisto de su feudo, con la posibilidad de resucitar a su señor reducida a nada, sólo podía dejarse llevar por lo que sentía en aquel momento. Nunca había dejado de ver a Taiyo como un discípulo, y por ello, no podía tolerar que no siguiera un camino basado en sus mismos valores. Empezó un trote contra el renegado, empuñando su arma con fuerza. Buscaba reducir distancias, pues sabía que tendría la ventaja en el cuerpo a cuerpo.

Antes de que ninguno pudiera actuar, Kuroro se pronunció. –No mováis ni un músculo. Si alguien interfiere en la batalla entre ellos dos, lo mataré. –el pelinegro podía sentir toda la malicia que emanaba de Shinmen, así como de la desesperación de Sorey. Todo aquello lo volvía más fuerte. Mantener esa situación estable era todo lo que necesitaba en ese momento. –Tanto tiempo deseando conocer al líder de la organización que ha estado frustrando los planes de la mía y no puedo entenderlo en absoluto. –emuló una sonrisa, una totalmente fuera de lugar. Tras aquello, agarró el pañuelo en su cabeza y lo rompió de un tirón. –Creo que el problema es esto. –en su frente, lucía un símbolo, una especie de cruz violeta. Nadie reconoció aquello, tan siquiera el especialista en fuinjutsu, salvo un individuo: Kagami. Su voz se notaba perturbada, estaba realmente asustado. –Tenemos que huir, esto se nos queda grande. Ni siquiera Raiden, cuando aún éramos humanos, pudo derrotar ese poder. –el águila se movió buscando despertar de su ensimismamiento al Bokushi, pero aquello sólo logró empeorar la situación. –No tengo otro remedio…



La piel de Kuroro se oscureció poco a poco, y el símbolo en su frente se tornó negro. Sus inexpresivas facciones fueron llenándose con asco, ira y repulsión. Un aura negra, oscura, lo rodeó, y su cuerpo entero se llenó de símbolos negros de todo tipo. Se deshizo de su chaqueta para mostrar su torso desnudo, bendecido por toda la malicia que había absorbido.

–Ya puedo sentirlo… las asquerosas emociones humanas… - desaparecieron las pupilas, emblanqueciéndose todos sus ojos. Fijó su vista sobre Sorey, que permanecía de rodillas. –Ahora ya puedo entenderte, y me das asco. Buscas una utopía imposible, y te desesperas porque no puedes conseguirla. El ser humano es un parásito, y tú no eres ninguna excepción. –él, elegido por el Senjutsu oscuro, sí lo era. Una vez había entrado en el modo sabio oscuro, Kuroro sería el brazo ejecutor de la naturaleza, el que usaría la aberrante energía creada por el ser humano para destruirlo. Como un cáncer antes de que afectara a todo el sistema.

Debía de contenerse, había estado mentalizándose mucho para poder liberar el sello que negaba sus sentimientos y controlarse para seguir el plan. No podía delatarse ante Shinmen, pero… -Os odio, a todos vosotros. El mundo… -incontrolables gruñidos se hacían con el que cargaba con la oscuridad. -sería un lugar mejor... si… -trataba de aguantar, pero no podía. Hacía demasiado que no experimentaba algo así, y la energía que estaba dándole fuerza le impulsaba a ello. -¡DESAPARECIERAIS! –un grito lleno de furia desbordó de él, seguido de la técnica de replicación. Tres clones se separaron de su cuerpo y se lanzaron contra Sheik, Ichimaru y Dastan. Luego, el original empezó un trote contra Sorey, que permanecía estupefacto en el suelo. Los oscuros entes, por primera vez, sacaron las manos de los bolsillos, y empezaron juntos a realizar sellos. Liberarían su técnica a bocajarro si sus objetivos no se movían, pero antes analizarían la situación, querían destruir, pero sin dejar ni un cabo suelto.

En aquella forma, si Kuroro no bajaba la guardia, era invencible. Pronto descubrirían por qué. Por el momento, cuatro miembros de Howaitohasu eran amenazados a la vez, y Sorey, con el mundo boca abajo, había perdido toda voluntad para seguir luchando.

Modo sabio oscuro :


técnicas empleadas por los NPCs:

Kuroro:

Jutsu oculto x1


-Kenmeina kurayami (sabio oscuro):

Sacrificando 20 puntos de Dākuenerugībanku, el usuario entrará automáticamente en el modo Kanzen’na Sen'nin Mōdo (完全な仙人モード, Modo Sabio Perfecto). En este caso, la mayoría de la energía que emplea nacerá de las emociones negativas absorbidas, por lo que su sello dejará de funcionar momentáneamente, invadiendo al usuario de este tipo de sentimientos.

Al terminar esta transformación, el usuario será vulnerable a las técnicas del clan durante el resto del tema, y será incapaz de seguir combatiendo, perdiendo la conciencia.

Aclaración: no podrá usar técnicas de Senjutsu convencionales de la especialidad.



-Kurai bunshin (clon oscuro)


El usuario podrá invocar clones con la capacidad de emplear técnicas del clan. Además, si esto clones son destruidos, alterarán el senjutsu de tres metros a la redonda, provocando un aumento de 1 punto de  Dākuenerugībanku por cada persona en el interior de la zona corrupta.

El número de clones varía en función del rango del usuario:

Gennin: 1 clon
Chunnin: 2 clones
Jonnin: 3 clones
Sannin: 4 clones


Shinmen:
Ninpo, Kyūsui-ritsu (Arte ninja, absorción de agua):
Luego de una serie de sellos de manos, el usuario será capaz de absorber una técnica suiton de su mismo rango o inferior, que el oponente lance contra el usuario.  La absorción funciona que, al momento del impacto de la técnica, el usuario interiorizará el agua de dicha técnica y será capaz de absorber el chakra que estaba impregnada en la misma. De esta forma, el usuario será capaz de recuperar la utilización de 1 jutsu de hidratación si la técnica absorbida es gennin, 2 jutsus de hidratación si la técnica es chunnin y 3 jutsus de hidratación si la técnica es jounnin.



Pasiva: jutsu creado como líder de clan.

El ser humano está compuesto en un 65% de agua, y cuando empleamos un jutsu de dicho elemento, lanzamos con él una parte de nosotros. Shinmen, como líder del clan Hozuki, es capaz de extraer,
cuando asimila para sí el chakra de otro sujeto de tipo Suiton, el material genético cargado en el agua y leerlo para saberlo todo acerca de esa persona. Puntos fuertes, debilidades, incluso recuerdos y sentimientos.


Conteo de la pasiva:
138+2*14-20=146




Hansha Yamanaka


-Es Machi, idiota. –la mercenaria lo había seguido en ver que cargaba consigo a una enemiga moribunda. -¿Eres un traidor? –cuando el Yamanaka se explicó, esta se colocó una mano en la cabeza como sinónimo de desespero. –Lo cierto es que me especializo en iryoninjutsu, pero no voy a malgastar mi chakra con un novato que se desangra ni con un enemigo. –cruzó sus brazos y se giró, encarándose a volver a la batalla que consideraba importante. –Shizuku está en los bosques de las afueras de la capital, a unos diez minutos a paso rápido. Quince para ti. Su misión allá es tan importante como para no poder venir hasta aquí.

La pelirosa empezó a verlo todo negro. Un soldado de la tierra que habiendo derrotado muchos del Agua se había adelantado lo suficiente como para llegar hasta ella trató de ensartarle con su katana, pero ella lo esquivó sin demasiada dificultad, se subió a su espalda, y con un rápido giro de sus manos hizo rotar la cabeza del enemigo hasta romperle el cuello. –Shiryoku no Keiji está perdido. Kuroro sabrá verlo. Lo mejor es olvidarnos de la recompensa e intentarlo en una nueva guerra. –procedió a retirarse, en dirección a una de las paredes del castillo. Era obvio que intentaría trepar y se marcharía, pero algo se lo impidió.

De nuevo las tinieblas. En el tiempo en el que se habían alejado, los tres demonios habían realizado ataques suicidas llevándose consigo a varios miembros de la élite de Pyramiddo. Lógico, pues la persona que los había convocado necesitaba emplear su chakra para nuevos fines. El ambiente se ennegreció, mientras el sonido de una flauta se volvía cada vez más amenazador.



Una joven de cabello castaño y ojos marrones, de piel clara, se acercó andando lentamente. Su cuerpo, vestido con el mismísimo uniforme de la clase Zero, era atravesado por las espadas de soldados que chocaban, como si de un espíritu se tratase. Machi, que en ver aquello que no comprendía, trató de escapar, vio cómo su cuerpo tampoco podía entrar en contacto con nada del plano físico. Hansha no sería ninguna excepción, también condenado a no poder interactuar más con el cuerpo de quien antes estaba en sus brazos. Machi no perdió la compostura, debía de razonar con calma. –Esto es una ilusión, tenemos que salir cuanto antes. Nuestros verdaderos cuerpos deben de estar expuestos a cualquier ataque. –la castaña, sacó de un bolsillo de su falda una pequeña flauta de madera. –No voy a dejar escapar a quienes hacen daño a uno de mis hermanos. –colocó sus dedos en posición para la primera nota, y orientó el instrumento hacia sus labios, sin llegar a ponerlo, pues necesitaba decirles una última cosa. –Ahora os enfrentaréis a los monstruos que realmente sois.

Formándose a partir de una energía oscura que aparecía directamente del chakra de Hansha, este pudo ver cómo una figura con sus mismas facciones, constitución, y movimientos, nacía delante suyo. Sus ojos no tenían pupila, eran completamente rojos. El resto de su cuerpo, de color negro, desprendía un aura morada. Podía hablar, pero se limitó a hacer muecas de éxtasis.

Quizás estaba siendo afectado psicológicamente por el genjutsu, pero había algo cierto: tenía la cabeza más despejada que nunca, ni rastro de paranoia o confusión. Era como si todo lo que le perturbaba se lo hubiera llevado su clon. Quizás en ese momento de claridad podía ir más allá y verse a sí mismo. Cómo había llegado ahí, qué era lo que quería conseguir. Su otro yo, sin embargo, no le dejaría tomar de aquello una ventaja. Podía leer sus pensamientos, y trataría de convencerle de que en realidad el verdadero Hansha era el oscuro, y que lo que sentía en ese momento era la ilusión. Trataría de convencerle que su destino era perecer a sus manos.

Respecto a Machi, su yo oscuro sería claro y directo. –Ya no perteneces a ningún lugar, tus deseos de destruirlo todo sólo son una forma de tapar tus deseos de suicidio. –la pelirosa quedó estupefacta, muda. Quedaba tan poca luz en ella, que apenas sabía cómo pensar desprovista de la oscuridad. –No tengas miedo, yo cumpliré tus deseos. No necesitas a Kuroro si me tienes a mí. –invocó un bisturí de chakra y se acercó lentamente a la verdadera, que no podía ni moverse. Si nadie hacía nada, terminaría cayendo por su propia sombra.


importante:


En el siguiente post decidiré si te conviertes en Chunnin o no. Te voy a poner una última prueba.

Debes de rolear a tu propia sombra, y a un Hansha afectado psicológicamente por el genjutsu, donde lo ve todo más claro que nunca. Atacará con tus mismos recursos, e irá a por todas.

Mucha suerte en el próximo turno, ¡ánimo!


técnicas usadas por los NPCs:



Deuce (flautista):
Ninpo, Gensō to tatakau (Arte ninja, lucha ilusoria):
Este genjutsu debe ser utilizado sin dejar de tocar en ningún momento su instrumento. Este genjutsu le permite al usuario generar una pelea imaginaria con el oponente. De esta forma, ambos estarán luchando como si fuese una pelea normal, pero el sonido del instrumento del usuario será audible en todo momento. Cuatro turnos después de la activación de este jutsu, el genjutsu se desvanecerá y el oponente podrá apreciar que ambos (el usuario y el oponente) se encuentran en la misma posición y lugar que hacía 4 turnos anteriores. El desgaste que sufrieron ambos dentro del genjutsus será real, por lo que a ambos le serán descontadas las técnicas que hayan utilizado dentro de la ilusión.
Esta técnica dura 4 turnos o hasta que el usuario muera dentro de la ilusión (o decida romperla).




Ninpo, Shinkō no shōtotsu (Arte ninja, enfrentamiento de fé):
Este genjutsu consiste en, sin dejar de tocar una melodía, crear una réplica exacta del oponente, con sus mismas habilidades, stats, técnicas, armas y demás. Esta réplica luchará contra el oponente bajo las órdenes del usuario, siendo estas dictadas por su música. Lo letal de esta milenaria técnica, es que este genjutsu actúa directamente sobre el sistema nervioso del rival, de forma que cualquier daño que le sea efectuado al oponente con esta técnica, será emulado de forma real.
Es decir, si se le corta un brazo al oponente con esta técnica, los nervios del brazo cortado se morirán, y el oponente no será capaz de volver a utilizar este brazo a menos que reciba atención médica.
En caso de efectuarse un golpe fatal, como por ejemplo, una puñalada en el corazón, los nervios que funcionan de forma involuntaria y hacen que el corazón lata morirán, causando un paro cardíaco y la inminente muerte del oponente.

No se pueden ejecutar otras técnicas mientras esta es llevada a cabo. Esta técnica puede mantenerse únicamente por tres turnos, antes de que sea necesario reactivar la técnica.
Esta técnica solo puede efectuarse en usuarios del mismo rango o inferior.


Machi oscura:
Ninpo: Chakura no Mesu  (Arte ninja, bisturí de chakra).
Luego de una serie de sellos, se acumula chakra en una o ambas manos. Las cuales toman una tonalidad azul, y una forma similar a la palma recuperadora a excepción de que es mas pequeña, esta técnica puede tomar diversas formar dependiendo del rango del usuario. Ya sea alargarse como una espada o tomar una forma diferente. Es escalpelo o bisturí de chakra puede ser usado para incisiones muy precisas necesarias para cirugías y disecciones anatómicas. A diferencia de escalpelos regulares, el bisturí de Chakra en realidad puede hacer cortes en el interior del cuerpo sin crear realmente una herida abierta, lo que limita los riesgos de una infección.
El bisturí de Chakra también puede ser usado para atacar, aunque requiere una gran precisión para que sea eficaz, no puede utilizar otras técnicas que requieran el uso de sellos mientras se encuentra activa.
Genin: Genera pequeños cortes tanto en la piel como a nivel muscular, no puede cambiar su forma original a este rango. Dura un máximo de 3 turnos.
Chūnin: A este nivel es capaz de darle forma de espada al bisturí de chakra, sin superar los veinte centímetros de largo, siendo capaz de realizar cortes profundos sin necesidad de cortar la piel para causar hemorragias internas de tratarse de un golpe certero en un punto vital. Dura cuatro turnos.
Jōnin: A este nivel se es capaz de darle cualquier forma de objeto filoso al bisturí de chakra, sin superar el metro de largo, cortar los músculos con mayor facilidad generando hemorragias, ligamentos, y órganos. Dura un máximo cinco turnos. No requerirá sellos a este punto.
Sannin: Puede superar los dos metros de largo sin abandonar la forma de objeto afilado, es capaz de cortar huesos, músculos, ligamentos, extremidades. Incluso a este punto podrá cortar casi cualquier cosa, rocas, árboles, incluso armas. Dura un máximo de seis turnos. No requerirá de sellos manuales.

Cabe destacar que el largo del bisturí de chakra podrá incrementarse de concentrar su poder en una sola mano.


Uchiha Hiro



Hiro había comprendido una valiosa lección. Verse rodeado de poderosos compañeros y adversarios le había hecho crecer. Aquella madureza mental, junto con las severas condiciones que la cercana muerte le brindaba, despertó en él un nuevo poder. No fue una sola la aspa en sus ojos, una segunda apareció para acompañar a la otra. Su cuerpo, luchaba por sobrevivir, por hacerse más fuerte.

Era demasiado tarde, el reto al que se había enfrentado era demasiado, pero la derrota, bien luchada, no era ninguna vergüenza. Una gran bola de fuego, un ataque frontal y previsible de nuevo, impactaría donde ya no había nadie. En esta ocasión, el Bokushi había gastado un poderoso recurso taijutsu para impulsarse y aparecer a espaldas de Hiro. Un puñetazo en la boca del estómago, con las puertas de chakra abiertas, sería suficiente para hacerlo caer inmóvil. Quizás por la diferencia de nivel no lo había notado, pero aquel hombre había contenido su fuerza para no matarlo.




-¡¡Autem!! –Vergil, que había agarrado un pincel adornado con una gema occidental, aprovechó la distracción en la que se había convertido Hiro para dibujar tres símbolos sobre el terreno. Necesitaba dibujar el cuarto rápido, pero el Bokushi ya lo había agarrado. Con un último esfuerzo, logró completar la figura, pero terminó arrastrado al interior de su propia técnica.

Grandes paredes transparentes con un color violáceo, se cerraron en un alta caja. Allí atrapado, Vergil imaginaba su destino. –Vale, frater. –se despidió de su hermano, temiendo encontrar allí su muerte. Desenvainó su espada y la empuñó con ambas manos. Su capa empezó a vibrar mientras este concentraba energía. La técnica que iba a usar lo dejaría fuera de combate. A su vez, Dante sacó un libro morado y empezó a pronunciar rápidamente unas palabras que Taro reconoció al instante. –Esa técnica… -su experiencia en occidente le hacía reconocer los genjutsus auditivos de los libros. Sabiendo que, inevitablemente era su final, agarró al joven Hiro y lo dejó con cuidado apoyado en una de sus paredes. Luego, se alejó y se sentó en seiza, recostado sobre sus propias rodillas. Dante, sorprendido de que no atacara a Vergil ni opusiera resistencia, habló una vez terminó el conjuro. -¿Por qué no matas a mi hermano?

Taro, en calma, respondió sincero. –Ya he cumplido mi misión. Tenía que hacerme con la vara y evitar que lucharais en el castillo. –y tenía razón. La técnica que acababa de realizar Dante era un desesperado recurso para proteger la vida de su hermano. Una que dejaría a todos dormidos, fuera de combate. Él dispondría de unos minutos extra para curar a Hiro y esconderse con su hermano antes de caer sin fuerzas, pero estaba claro que no podría seguir luchando esa noche.

Lo último que vería Hiro antes de caer en el genjutsu del sueño de Dante, sería a Taro y a Vergil durmiéndose en su sitio. No había sido lo suficientemente fuerte como para asegurar su vida, y ahora estaba a la merced de lo que hiciera Dante. Al menos, gracias a su fuerza de voluntad habían logrado reducir a aquel poderoso enemigo y dejar la batalla en tablas, aunque había fracasado en su misión de defender la vara.

Cuando abriera los ojos, Hiro despertaría en un hospital de la capital de un país que había despertado confundido. Él no sería ninguna excepción. Qué había pasado aquella noche en el castillo, de donde venía aquel enemigo, y si había logrado su objetivo o no, era algo que todavía debía de averiguar.


técnicas empleadas por los NPCs:


Taro:

Impulso (移動, Idō): El usuario acumula una gran cantidad de chakra en sus piernas y esto le confiere la capacidad al usuario de moverse a gran velocidad, permitiéndole esquivar varios proyectiles que hayan sido lanzados al mismo tiempo, o esquivando una técnica usada por el oponente. Esta técnica únicamente puede usarse una vez por batalla a rangos Chunnin y Jounin, pero dos veces siendo Sannin. Se puede avanzar un máximo de 8 metros y no se puede usar esta técnica si por algún motivo, el usuario tiene las piernas incapacitadas.

Vergil:


Trahere furatus es (Rango X): La técnica más básica de los pinceles. El usuario es capaz de realizar, mediante el dibujo de símbolos de una complejidad similar al kanji que representa, emplear cualquiera de los jutsus de la especialidad fuinjusu. El consumo de resistencia será de 1 punto en caso de emplear un jutsu de rango Gennin. Se consumirá un punto extra por cada rango que supere.


El rango de las técnicas de la especialidad que pueden realizarse dependerá del rango de la gema del arma:

-Rango D: técnicas de especialista secundario Gennin
-Rango C: técnicas especialista secundario Gennin y Chunnin
-Rango B: técnicas especialista secundario Gennin, Chunnin y Jonnin
-Rango A: técnicas especialista secundario Gennin, Chunnin, Jonnin y Sannin
-Rango S: todas las técnicas de la especialidad, primarias y secundarias



Técnica usada por furatus es:

Fūin: Shishienjin (封印・四紫炎陣, Sello: Campamento de batalla de las Cuatro Llamas Violetas)
El usuario debe escribir y colocar cuatro fórmulas de sellado en distintas posiciones del terreno, que pueden ser manuales o generadas y se leen muen (紫炎, Llama violeta). Estos sellos deben formar una figura geométrica cerrada y no pueden estar a más de cuarenta metros de distancia uno de otro. Una vez que los cuatro sellos se hayan plantado en el campo de batalla, sendos muros de color violeta transparente se crearán en el perímetro de la figura imaginada por el usuario, formando también un techo que los cubre y un piso bajo tierra. Estos muros, de veinte metros de altura, son extremadamente resistentes, pudiendo soportar sin problemas ataques de rango Jounin, y tienen la peculiaridad de quemar cualquier cosa que tenga contacto con ellos, por lo que aquellos que se encuentren dentro de sus confines no podrán salir a menos que posean las capacidades para ello. Los sellos que mantienen la barrera activa se encuentran en el exterior, por lo que la técnica puede ser deshecha con facilidad si se daña uno de éstos. Para que esta barrera se mantenga en pie, el usuario debe mantenerse inmóvil junto a ella e inyectarle chakra de forma constante desde el exterior, manteniendo el sello del carnero en sus manos y consumiendo sus energías de forma paulatina (consumiendo una técnica del rango más bajo posible por turno de activación); sin embargo, también puede abandonarla después de su creación; en este caso, la barrera se mantendrá por dos turnos antes de desaparecer sin dejar rastro. Una variación de esta técnica consiste en dibujar solo dos de los sellos necesarios en el terreno, creando un único muro que puede servir como defensa improvisada. Si bien su poder defensivo no se ve disminuido debido a que requiere de la misma cantidad de chakra que se usa normalmente para la barrera completa, este muro se mantiene en pie por solo un turno.





-Rayo de energía oscura (Rango A): El usuario, a cambio de 10 puntos de su resistencia, puede lanzar el chakra que usualmente emplea para recubrir el filo de su arma en un haz de energía que devorará todo a su paso. Tras emplear dicha técnica, será incapaz de mover dos articulaciones a su elección hasta el siguiente turno. Es una técnica muy mortal que podría desintegrar a quien la recibiese.



Dante:
Con el Grimorio


-Dulcis mortem (Rango S): Un genjutsu auditivo exclusivo de quienes emplean grimorios como arma única en el kenjutsu del filo oscuro. Leyendo una serie de palabras, son capaces de inducir a quien la escuche en un estado de conciencia muy pobre que limitará mucho sus movimientos. Será incapaz de realizar jutsus desde que escucha las palabras y poco a poco irá perdiendo el conocimiento. De la habilidad en genjutsu de la víctima y del grimorio dependerá el tiempo que puede manterse consciente y el tiempo de duración del sueño. El ejecutor de la técnica acabará dormido al turno siguiente de su uso, teniendo un máximo de diez minutos antes de caer rendido.



Luego con una vara mientras Hiro duerme:

-Medicus links (Rango B):Técnica exclusiva de los usuarios con bastones del kenjutsu de filo oscuro. A cambio de la mitad de su resistencia podrá sanar cualquier herida, incluso volver a ligar miembros perdidos. Puede salvar al objetivo de la técnica de heridas mortales, sin embargo, luego deberá permanecer un turno entero tratando al afectado y se verá privado del uso de técnicas en el turno siguiente.).

resultado del examen:

Contigo Hiro, ha sido una decisión muy difícil. Por una parte, veo que has mejorado muchísimo durante el transcurso del tema, y veo que te has esforzado mucho. Además, has sido muy fiel a tu personaje y lo has hecho evolucionar, algo que realmente valoro. Pero por otro lado, creo que todavía necesitas ponerle más cuidado a la narración, adornar las descripciones, ensalzar más los sentimientos… tú mismo me has dicho muchas veces que no te gusta tu nivel narrativo, y aunque yo te digo que está muy bien, sé que puedes hacerlo mucho mejor y no me cabe duda de que vas a seguir mejorando.

Por tanto, ¿en qué quedamos? ¿Apruebas o no? Como no me decido, he optado por crear un nuevo rango para ti: “Gennin avanzado”

Estar en este rango te da las siguientes ventajas:
-Has despertado en este último turno la segunda aspa del Sharingan.
-Tienes acceso, si logras cumplir con los requisitos, a despertar el Sharingan de 3 aspas.
-Podrás realizar un jutsu de rango chunnin una vez por tema.
-Tu límite de stats será de 12, excepto para Ninjutsu y Genjutsu que será de 9.
-Podrás presentarte al siguiente examen chunnin teniendo preferencia sobre el resto de candidatos.
-Si te juntas con otro Chunnin, tendrás acceso a misiones de rango B. También podrás realizar misiones de rango C en solitario.


Si quieres consejos sobre cómo mejorar la narración, si tienes alguna queja, o alguna duda. Te invito a mandarme un MP y hablamos el tema. Ahora, eres libre de seguir con tu personaje desde el país del Agua. Una vez vuelvas al feudo, no te culparán por fallar la misión, pero tampoco reconocerán tu hazaña. Pero sepan verlo o no, hay algo seguro: Hiro Uchiha se volvió mucho más fuerte esa noche.




Gyokuryū Pao



Lo último que vería el Gyokuryū antes de abandonar a Howaitohasu era la cara de desconcierto del líder. De haber conocido la verdad de su abandono, probablemente Sorey se hubiera alegrado de que Pao siguiese sus propios deseos y tomara sus propias decisiones, tal y como le había intentado inculcar, pero aquella repentina despedida, no sería correspondida por un Bokushi que no entendía la mitad de los eventos que estaban sucediendo aquella noche.

Jack, tratando de darle indicaciones mientras peleaba, le instaba mentalmente a buscarlos en la entrada principal, recordándole que sus aliados eran tanto los soldados de la tierra como los jóvenes con pañuelo rojo.

Cuando saliera del castillo, Pao se daría cuenta de que estaba en una brutal carnicería sin control. La estrategia detrás del ataque había sido magistral, y le había dado una gran ventaja al ejército invasor, pero una guerra no dejaba de ser, en esencia, una guerra. Para mantener aquella ventaja, lucharían los soldados como siempre había sido, con la katana hasta que no pudieran más. Sólo los que quedaran en pie podrían decidir el destino de los caídos.

Rodeado de caos, con furtivas katanas enemigas tratando de ensartarlo, el feudal podría ver a lo lejos una complicada escena. Las élites luchaban, en igualdad numérica. La clase Zero, en ese momento con seis miembros en combate, adoptaba una compleja formación, manteniéndose el chico de la lanza en la vanguardia junto con una morena con un gran martillo, quedando a media distancia dos chicos rubios, y atrás una peliroja y una jovencita con lentes.

Los mercenarios de Pyramiddo, estaban repartidos de cualquier forma, todos ellos lanzando jutsus defensivos u ofensivos, en función de los ataques del grupo. Mientras que en la clase Zero se especializaban en sus virtudes, ellos podían hacerlo todo. Un experimentado guerrero podría ver que en un combate individual, los jóvenes del pañuelo perderían en cualquier enfrentamiento, y que si la situación se volvía caótica, terminarían perdiendo.

Y hablando de caos, no había mejor momento para la llegada de su encarnación.



-Mis niños… -una voz que no podía contener su emoción sonó a espaldas de los muchachos. Estos se giraron, asustados al reconocer a quien la había originado. Su terror llegó cuando no encontraron a nadie, tan sólo una serie de cartas flotando en el aire. ¿Hisoka se había vuelto invisible? ¿O sólo era otro de sus trucos?

Una de las cartas, la número siete, hizo uso de su mecanismo para atar a la chica de las gafas con hilo de alambre. Ella no poseía la fuerza para liberarse, pues Queen, pese a ser la que más dominio del chakra poseía como había demostrado con sus explosiones Nendo, era la más débil y patosa en combate, y el motivo por el que se mantenía protegida al final de la formación. Inmóvil, atada justo por los orificios en sus manos, la pelinegra no podría hacer uso de jutsus, quedando inútil, como un cero a la izquierda. –No es una mala formación, pero deberíais cuidar mejor la retaguardia si es un punto débil. –las cartas se distribuyeron alrededor de los jóvenes, tomando posiciones desde todos los ángulos. –ahora, ¿qué formación adoptaríais? –pese a tener atada a Queen, y sometida a su voluntad, la dejó de pie en el suelo, junto con el resto de la clase. Inutilizada, pero con derecho a movimiento libre, algo que podría cambiar con sólo un gesto de dedo. Su objetivo, que tuvieran en cuenta dónde posicionar a la muchacha en la formación que les instaba a adoptar.

Bajo el suelo, la carta con el número dos, girando a toda velocidad con un taladro de fuuton, rompía la roca, y una figura blancuza aparecía del subsuelo. Hisoka, el mago, el payaso, el jóker, no había olvidado a sus alumnos, y por encima de todo, deseaba ver hasta qué punto habían crecido. Anduvo hasta quedar a una corta distancia del grupo, mirándolos con soberbia. –No podéis basar vuestra estrategia y formación en que el enemigo no sepa leer vuestros puntos débiles. Un verdadero jugador no necesita apostar cuando puede asegurar la victoria. –el cabello pelirrojo de aquel pintoresco hombre, lucía tan extraño como su maquillaje, su chaleco y sus tacones. Los miembros de Pyramiddo, sin comprender muy bien la situación, hicieron del mayor de los Orochis su portavoz. -¿Hisoka, no se suponía que nos habías traicionado? ¿Por qué nos ayudas ahora?

El payaso empezó a reír a carcajada limpia. –No puedo traicionar algo de lo que nunca he formado parte de verdad. –la carta número doce, la que representaba a Queen, apuntó al grupo de Pyramiddo. –No os confundáis. Vuestra guerra no me importa lo más mínimo. Sólo he venido a jugar con mis niños. –cerró los ojos y luego dirigió una fría mirada a aquella élite. –Si alguien osa interrumpir nuestro baile, lo mataré sin pestañear. Ya no necesito ahorrar energías, he encontrado el plato principal de esta cena.

Si los mercenarios eran lo suficientemente inteligentes como para hacer caso a sus advertencias, sólo debían de esperar a que el sensei dejara a sus alumnos fuera de combate y ganar fácil aquella guerra. Si Pao no hacía algo, la intromisión de Hisoka pondría la balanza a favor del bando del Agua.



Técnicas usadas por Hisoka:

Técnica de seven: chain of domination. (rango Gennin)

Seven, una de las múltiples marionetas pequeñas de Hisoka, tiene dos agujeros por los que entran los dos extremos de un largo hilo de alambre. Estos extremos se conectan a un mecanismo que tira de ellos, logrando que la mayoría del hilo quede en su interior bien enrollado, mostrando fuera sólo la corta parte del medio alrededor de la carta. Cuando Hisoka imbuye chakra fuuton desde el interior del mecanismo, inhibe su función e impulsa el hilo hacia fuera de la marioneta alargando la cuerda. Cuando decide dejar de emplear el chakra, el mecanismo vuelve a su función natural, volviendo a comprimir el hilo atrayéndolo al interior de la marioneta. Si una persona o un objeto se encuentran en el interior del lazo que forma el hilo, terminará atrapada por el mismo, requiriendo de una fuerza superior de diez para liberarse rompiendo el mecanismo. Los extremos del hilo de alambre tienen un par de pequeñas esferas de acero de un tamaño superior al orificio del que sale y entra el alambre para que el impulso no haga que se salga del todo.



Técnica de Deuce: Tricky grill (rango Gennin)

Emulando las habilidades de Deuce para camuflarse y atacar desde las sombras, la carta número 2 exterioriza el chakra tipo fuuton de Hisoka por un orificio para girar con fuerza. Este efecto de taladro le permite la abertura de orificios en paredes y el suelo, pudiendo crear agujeros y túneles de la dimensión deseada siempre que no superen los 10 metros de diámetro. Criando orificios delgados, puede hacer pasar sus cartas, dando el efecto de que, como la genjuista, el marionetista puede volverse invisible.




Datos de Sorey:


Stats:

Ninjutsu: 15
Taijutsu: 12
Genjutsu: 12
Velocidad: 15
Fuerza: 15
Resistencia: 15

técnicas empleadas:

-X, Yoso no Arashi (X, tormenta de elemento [siendo X el nombre del elemento escogido para la técnica):

estética:


Sellos necesarios: 5

El usuario tras realizar 5 sellos, escogerá un elemento y se dedicará a, manteniéndose quieto en un estado de concentración, haciendo uso de la mecánica típica de todas las técnicas Bokushi de intercambiar su propio chakra por el de la naturaleza, ir concentrando una enorme cantidad de chakra elemental en una zona. La diferencia de esta técnica con las demás es que esta vez no es en el interior del cuerpo del propio usuario donde se concentra el chakra elemental sino que se hace en el cielo.

Se deberá estar preparando esta técnica en ese estado tan vulnerable durante un mínimo de un turno para que tenga algún efecto. Por cada turno adicional manteniendo esta técnica se le podrá dar un uso extra, aunque el tope turnos cargándola dependerá el rango del usuario.

Cuando el usuario emplee medio sello del tigre con una mano podrá hacer aterrizar bruscamente una enorme cantidad de ese elemento sobre sí mismo o un usuario afín a dicho elemento.  Los Bokushi y sus clones son considerados afines a todos los elementos, también podría serlo alguien con un Sharingan en función de las técnicas copiadas. El receptor de la técnica deberá de levantar la mano al cielo para recibirla, adoptando una concentración de chakra del elemento al que es afín de un poder destructivo similar a un Chidori pero sin la desventaja de su lenta y predecible preparación y ejecución. Esta técnica solo podrá ser empleada una vez durante la batalla, se posea el rango que se posea.

progresión:
Aunque solo pueda ser empleada 1 vez, podrá mantenerse la carga un determinado número de turnos. Si tan solo se carga uno, el usuario solo podrá hacer descender el chakra una sola vez, pero si se hace durante 2 turnos por ejemplo, se podrá hacer descender primero sobre un compañero y luego sobre uno mismo. O incluso los 2 sobre la misma persona si recibe cada uno en una mano.

El número de turnos que puede mantenerse la carga será de:
Chunnin: 2 turnos máximo
Jonnin: 3
Sannin: 4

Ventajas y desventajas:
Ventajas:
-Técnica útil para el combate en equipo o con clones
-Difícil de esquivar si el usuario que emplea la técnica supera en habilidades físicas a su oponente (taijutsu y velocidad), pues aunque es Ninjutsu, su ejecución es cuerpo a cuerpo.
-Puede ser empleada como jutsu oculto y aplicado su efecto en el siguiente turno, siendo una herramienta muy sorpresiva
-Puede escogerse cualquier elemento, lo que la vuelve más versátil en la batalla

Desventajas:
-Su preparación, sin la protección de unos buenos compañeros o algún buen plan, es prácticamente un suicidio.
-Solo puede usarse una vez por combate
-No se trata de una técnica progresiva
-Una vez seleccionado el elemento durante la carga dela misma esta técnica no puede cambiar de elemento, aunque se cargue durante varios turnos, los usos deben de ser siempre del mismo tipo
-Un compañero, para recibir el poder de la técnica debe de conocer su mecánica y levantar el brazo, de lo contrario, se desperdiciará el uso

Equipamiento:


-10 jeringas
-5 envases con somníferos (2 de ellos equipados en "ases bajo la manga")
-Píldora del soldado
-2 bombas de luz
-2 bombas de humo
-6 sellos explosivos
-1 Par de Sais
-Arma única: ases bajo la manga-> http://www.narutolegendsrol.com/t6168-ases-bajo-la-manga
-14 senbons (2 de ellos equipados en "ases bajo la manga")
-7 Shuriken
-7 Kunai
-Pergamino de invocación


conteo de técnicas:

Técnicas: 8 Genin || 6 Chûnin
Usadas: 2 Genin || 4 Chûnin
Restantes: 6 Genin || 2 Chûnin

Sorey Bokushi
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Ichimaru el Vie Mar 09, 2018 6:07 pm


Castillo de Arata ♠️ Segundo Piso


L
a sala era todo un caos, técnicas de fuego de un lado que rozaban las de agua, Kunai y Shuriken atacando desde otros lugares, música, demonios y una cuervo y tres mapaches, una gran variedad de aliados y ahora solo quedaba aquella mujer que duro pocos instantes en pie pues al defenderse de una técnica de fuego termino lastimada por el arma de Sukino. El chico lo había hecho, había acabado con el último enemigo y pese al error que la había costado la pierna este se reivindico con esta última estrategia demostrando su valía como un guerrero.

A su lado estaba ahora el hombre de aspecto pirata que había lanzado una de las técnicas de fuego, el aun herido decidió arrastrar su pesado cuerpo hasta al lado de Ichimaru para proteger a Sukino. ¿Podría dejarlo a cargo de la defensa del chico? Lo ponía en duda después de todo ni siquiera sabía cómo había salido herido, no había estado al tanto de él. Por los momentos todo estaba calmado pero con una enorme nube de energía en el techo de la sala, suponía que era obra de Sorey luego de que se creara cerca de él y lo podía ver dirigirse hacia el ultimo enemigo caído, Ichimaru imaginaba que estaba verificando si estaba muerta puesto no podía ver nada. Suspiro levemente tratando de relajar sus músculos un tantos tensos por el efecto de la técnica de Kuroro, hizo algunos movimientos de hombros y luego escucho el estruendo de la caída del muro de roca.

Parecía que no los dejarían descansar pero, al ver las personas que salían de aquel pasadizo pudo alegrarse un tanto, Sheik y el chico que se fue volvieron con otro chico más. ¿Y el padre de Sorey? Solo tenía una conclusión y no era muy agradable para Sorey, el chico podría derrumbarse en un momento tan importante y eso no podía permitirse. Pronto escucho aquello que tanto querían abrir pero que ahora se arrepentirían por completo, no habían logrado descansar siquiera un poco cuando ya llegaban aquellos que tanto buscaban. Sus pasos era lo único que podía escucharse en la sala debido a el silencio que todos habían hecho, nuevamente el hombro que podía usar el agua y aquel que les había provocado el miedo mediante sus técnicas.

Sorey, nuevamente queriendo tomar la delantera estúpidamente hablo solo para terminar rompiéndose en pedazos con cuatro palabras ”Arata ya está muerto.” Si había un peor de los casos este podría haber sido.– Si arata está muerto la misión está cumplida mayormente. Entonces solo me quedan dos objetivos, pero si logran revivir a Arata esto se pondrá peor. Ellos, son los últimos pilares que sostienen el ejército de este país y que pienso podrían resucitar a Arata. Sin embargo… Su objetivo…– Las expectativas sobre Sorey eran correctas, sin un Arata al cual asesinar la misión a la que nos había traído carecía de sentido. El hombre volvió a hablar destruyendo cada vez más el espíritu de Sorey, de Ichimaru solo se podía escuchar el chasquido de su lengua, luego logro ver a Sorey volteando hacia a ellos con un rostro que demostraba los destruida que estaba por la traición. – Sukino no sabía nada pero, yo te lo dije muchas veces Sorey, eres demasiado inocente. Si quieres paz prepárate para la guerra y con ello habrán muchos muertos tanto enemigos como aliados, tus amigos deberían entenderlos aun sin haber participado en el plan. Ahora lo siguiente depende de ti, mira como esta Sukino quien vino siguiéndote, ¿dejaras morir a tus compañeros por tu inocencia? Si lo deseas puedes sermonearme luego pero en el ahora muévete idiota.–

Dijo mientras miraba seriamente a Sorey, lo hacía enfurecer que su espíritu fuera derrotado tan fácilmente cuando los verdaderos enemigos estaban al frente, quería decirle muchas más cosas, quería golpearlo a ver si entraba en razón, quería tantas cosas y a la vez ninguna, su enojo con Sorey lo dominaba. Fue allí cuando finalmente se calmo, en uno de sus ”Quiero gritarle.” comenzó con un ”Quiero volver a casa.”  ”Quiero volver con mi nueva familia.” ”Quiero descansar bajo las estrellas.” pensamientos apacibles que lo hacían finalmente entrar en razón, si se dejaba llevar por la furia, tristeza, miedo no podría volver a ver a Belladona, Chad, Yato, su amigo y sus alumnos lo eran ahora todo para él.

Escucho las palabras de Shinmen esta vez dirigidas hacia Taiyo como lo nombro aquel hombre, parecía querer romperlo también y hacia que Ichimaru volviera a chasquear con su lengua, no conocía a Taiyo por lo que no sabía que era capaz de caer en ello. Para su beneficio Shinmen estaba tan enojado que era fácil de leer y a la vez podría aprovechar su furia buscando que cometiera errores, observo su trote lento y escucho las palabras de Kuroro mientras pensaba.–Espero que cumplas tu palabra y vengas por mi.– En un veloz movimiento el hombre saco dos Kunai de su cinturón, con su zurda y con el mismo movimiento fluido los lanzo prediciendo los movimientos de Shinmen quien siquiera se estaba dejando llevar por su rabia.

Uno iba al frente prediciendo el movimiento de Shinmen de correr al frente hacia Taiyo, de seguir de frente lo recibiría sin duda y si se detenía tan solo un segundo el segundo le daría, el solo detenerlo por unos segundos le beneficia a Taiyo pero no acaba allí, los Kunai tenían papel bomba y de fallar el objetivo estallarían casi enseguida de acertar o pasarse frente o atrás de Shinmen. Ichimaru no sabía la habilidad del Hozuki de convertirse en agua pero si sabía que un ataque de esa magnitud podría aturdir al que quedara atrapado y sino amenos lo retraso.

El joven Kaguya solo podía escuchar parlotear a aquel hombre dirigiéndose a Sorey, dando indicio de que iba por él, tal vez Sukino no tuviera problemas si Taiyo ocupaba de Shinmen entonces. – Pirata, te dejo a cargo a Sukino. Debo ir con Sorey… Sukino, no arriesgues tu vida innecesariamente. Aun eres muy joven. – Dijo al final girando la cabeza levemente sin dejar de ver a Kuroro quien comenzaba a quitarse el pañuelo de la cabeza, era un beneficio que Shinmen optara por absorber el agua del campo de batalla haciéndolo mejor para Ichimaru.

Si bien el moreno también era joven no podía permitirse quedarse de pie allí, Sorey era el líder de Howaitohasu, el centro de la misión, incluso si ganaban la guerra afuera o eliminaban a esos dos hombres todo sería inútil si el destruido Bokushi moría. Ichimaru adelanto el paso portando su Gumbai, esperaba que Dastan pudiera defender a su compañero mientras comenzaba a sentir un gran poder, inclusive aquel que no fuera sensorial podía sentir. –Esto está mal Ichimaru, está muy mal. La retirada sería mejor, el águila tiene razón es demasiado.– Ella podía sentirlo aun sin su habilidad, Ichimaru también pero no se dejaba intimidar, aun tenia esos pensamientos positivos en su mente, veía al final del camino, veía que al morir aquel hombre pelinegro, veía lo que más añoraba, su familia. –Si quieres márchate Morrigan, yo seguiré adelante. Esto es más grande que una simple misión… aun tengo que protegerlos… Si el continua… Yo volveré Hana lo eh prometido.– Dijo mientras metía su mano en uno de los bolsillos pequeños y de allí sacaba una pequeña pastilla que introducía en su boca, tomaría un poco de tiempo que reaccionara pero sería suficiente.

No quería pensar en qué pasaría si aquel salía de la habitación con vida, el joven había optado por quedarse para proteger a Sukino y porque temía que tal monstruo saliera del castillo, podía verlo, símbolos negros como cruces que recorrían su cuerpo y podía ver que de allí la fuente de su poder. Además podía sentir como Morrigan se soltaba de su hombro para emprender vuelo sobre la sala a amenos 15 metros sobre el suelo, no escaparía, estaba admirando el valor de su invocador, admiraba la evolución que había hecho desde que lo conoció hasta el ahora. Volvió a desprender su chakra verdoso, la Reina Espectral lo daría todo para que Ichimaru lograra su objetivo incluso agotar su chakra usando su ojo del vidente, podía sentir el chakra de Kuroro crecer mas y mas, podía sentir como la chica Origami se estaba curando con una cantidad mínima de chakra. –Emociones, quieres emociones y te daré unas fuertes emociones.– Ya había recorrido suficiente tramo mientras que Kuroro perdía el tiempo hablando y a unos ya 15 metros de distancia estando junto a Sorey se llevo sus dedos colocándolos en los orificios en las agarraderas de los Kunai y con el mismo movimiento en que los sacaba los lanzo hacia aquel hombre, no paraba de hablar y enfocar energía, cuatro Kunai con sellos explosivos enrolados en las agarraderas serian enviado hacia Kuroro tratando de crear el mayor daño explosivo posible y de allí continuaba Ichimaru con su Gumbai en mano. Ignoraba a Sorey mientras concentraba su chakra preparándose para continuar su carrera al ataque, no dejaría que esto pasara a mas.



Datos:

Apariencia:

Estado:
▲ Stats:
• Ninjutsu 12
• Taijutsu 15 +2 (17)
• Genjutsu 12
• Velocidad 13
• Resistencia 15
• Fuerza 15

Técnicas: 5G | 6C
Usado: Jutsu Oculto
Restantes: 5G | 6C
Estado: Normal.

Equipamiento:

• Sellos explosivos 7-6 (1)
• Senbons (20)
• Kunai  8-6 (2)
Cuchillos Arrojadizos de acero (2)
• Píldoras de soldado (2)
• Droga: Sanguínea  (2)
• Droga: Éxtasis 2-1 (1) (Comenzara hacer efecto el siguiente turno)
• Bombas de humo (3)
• Bombas de luz (2)
• Hilo de Alambre (20 mts)
• Vendas
Daga (1) (Fondo del Salón)
Tomahawk (1)(Fondo del Salón)
Fujin (1)
Gumbai Kaguya (1)  (En mano)
Pergamino Mediano: Arco Oseo (1)
Pergamino de Pacto con Corneja: Morrigan
• Pergamino de ADN
• Pergamino Mediano  (pierna de Ichimaru)

Técnicas:

Jutsu Oculto
Morrigan:

4do Turno.
▲ Stats:

• Ninjutsu: 7
• Taijutsu: 1
• Genjutsu: 4
• Velocidad: 5
• Resistencia: 1
• Fuerza: 1

Estado: Estable.

Técnicas: 5G | 2C
Usadas:  1C
Disponibles:   5G | 1C

Técnicas:

Gozonji no me (Ojos del Vidente)
Rango: Chunnin/Progresiva
Especialidad: Sensorial
Rango de alcance: Chunnin: 10 Km a la redonda
Jounin: 15 Km a la redonda
Descripción: Morrigan concentra chakra inicialmente en la parte de su cabeza cerca de sus ojos y luego se extienden 2 ojos extras de chakra verde de cada lado de su cabeza. Con esto es capaz de sentir, a la vez puede sentir su chakra y movimientos que realiza pudiendo medir a la velocidad a la que se mueven entre otras cosas, gracias a que puede sentir el chakra es capaz de saber si alguien está realizando una técnica o si un chakra se extiende por el campo. La capacidad se extiende a decir cuando una persona está mintiendo por las fluctuaciones en el chakra de una persona hecha de emociones deshonestos o detectar si alguien, incluido el mismo usuario, está bajo un Genjutsu. También al centrarse en un chakra en particular se puede percibir su ubicación y movimiento con gran detalle. Es capaz de diferenciar los chakra pequeño como Kikkaichu del clan aburame, o perros ninja del clan Inuzuka, además de diferenciar también entre clones y originales.
Ichimaru
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Pieromaru el Vie Mar 09, 2018 7:01 pm

¿Qué está pasando? —dijo Pieromaru al ver que Pao desaparecía. Había dicho algo pero el pierrot no estaba atento y por lo tanto, no había comprendido su acción. Tal vez si el rubio hubiese llegado a escuchar lo que el hombre del País de la Tierra había dicho, igual no lo hubiese odiado como lo odió.

<<Cabrón desgraciado. >>.

Además aquél acto dibujaba una realidad en la mente de Pieromaru que no le gustaba nada. ¿Y si los de la Tierra los habían traicionado? Por éste motivo, Jisaguro no celebró demasiado la victoria. Hizo una sonrisa, eso sí, tras notar el silencio de la sala. Una de las invocaciones de Sukino se había cargado a la mujer de pelo rojo y los demás habían conseguido eliminar a los otros enemigos.

<<Demasiado fácil. >>.

Entonces fue cuando pasaron varias cosas. La primera fue que el muro que había creado se destruyó, apareciendo detrás de él Sheik con un chico desconocido y el pelirrojo Arata. Pieromaru alzó la mano saludando, contento, pero vio como Joe aprovechaba la oportunidad y escapaba también. Además, había otro factor. Sheik había jurado rescatar a Hinata, el padastro de Sorey. Si no estaba allá no era muy buena señal. La segunda acción fue que el sello se disolvió, apareciendo delante de ellos los verdaderos Shinmen y Kuroro.

<<Sólo eran clones>>.

Sorey comentó algo sobre que eran mayoría y Pieromaru quiso contestarle que no, que los de la Tierra se estaban yendo en el peor momento posible y que Sheik y los otros parecían agotados. Sin embargo, Shinmen habló, anunciando que Arata ya estaba muerto. El Bokushi, incrédulo, se dejó caer al suelo, sumido por la vergüenza y lamentando haber llegado tan lejos por algo que no era cierto. Además, el líder Hozuki anunció algo que hacía rato que rondaba por la mente del ilusionista: el país de la Tierra los había usado para tomar ventajas y poder quedarse con los recursos del País del Agua.

A veces, aunque uno trate de prepararse mentalmente, cuando el momento llega, es igual de terrible. Así fue como se sintió el rubio, al saber que la presencia allí de los feudales de la Tierra no era ni voluntaria ni abnegada. Los ojos de Pieromaru volaron hacia los de Sukino, el único que más o menos había llegado a conocer. De él nunca se lo hubiera esperado. Sorey, o lo que quedaba de él, preguntó a Sukino si los había traicionado. El pierrot conocía lo suficiente al Bokushi como para saber que si se desanimaba, no lucharía bien. Y ahora estaban más solos y expuestos que nunca. —Quizá no lo sabían... ¿Verdad, Sukino? No sabíais nada.  —dijo. Ichimaru les respondió, pero al pierrot no le convenció en absoluto. Le dio hasta más rabia. Traidores de mierda.


Al estar mirando a los de la Tierra, Pieromaru no vio que Shinmen absorbía los restos de agua de Taiyo y de ésta manera, podía acceder a sus recuerdos. Por ése motivo, cuando escuchó a Shinmen, le dio muchísima rabia. —No lo escuches, Taiyo. Está provocándote. — El ilusionista conocía también a su compaero jounin lo suficiente para saber que seguramente sí que había dudado, pero era normal. —Yo también lo he hecho. Dudar no es malo. Lo que importa es que estás con nosotros. —dijo sincero para después ver como corría hacia Taiyo. El pierrot se movió por inercia pero la voz de Kuroro resonó en la sala, indicando que aquello era entre ellos dos, tal y como el propio Taiyo había dicho horas antes. El moreno de la Tierra, al contrario que el pierrot y aún allá, se interpuso, lanzando sellos explosivos que hicieron un importante estallido. Pieromaru no miró quién había herido a quién.

Kuroro, por su parte, trató de mermar aún más a un derrotado Sorey. Pieromaru ya se había dado cuenta que lo hacía por dos motivos. El primero puro placer y el segundo, para cargar más energía. Así fue como se transformó en un demonio y preso por el odio, se lanzó al ataque. Su cuerpo se dividió en varios clones que fueron hacia algunos aliados pero el rubio se centró en el que se dirigía hacia Sorey. —¡Levanta, Sorey! — le ordenó mientras se levantaba un muro de tierra entre ellos dos y Kuroro. Lo había invocado Edna que aún seguía tratando de influenciar al usuario del chakra oscuro. Antes de que el muro se cerrara y salieran unas púas que tratarían de insartar a Kuroro, Pieromaru se subió a una de ellas, haciendo sonar los cascabeles.

Aquella técnica de Doton tenía varios objetivos. El primero era retrasar aunque fuese milésimas de segundo a Kuroro para que Sorey volviese en sí y después tratar de herirlo. El muro llegaba hasta el techo y las púas salían del muro por tres lados diferentes haciendo curvas, tratando de ocupar el mayor espacio posible. Pieromaru iba encima de una de ellas, con el brazo extendido y un kunai en la mano. Los cascabeles sonaban salvajes por la velocidad de las púas. El shinobi se agachó, para esquivar las armas de Ichimaru y que estas siguieran su camino. Si Kuroro quería esquivarlos, quizá se tendría que vérselas con el pierrot y su cuchillo.

En los ojos del pierrot, siempre inocentes y amables, mostraban furia y odio. —¡DEJA DE JODER A MI EQUIPOOOO! .—gritó con todas sus fuerzas hasta quedarse casi afónico.


Técnicas:
CONTEO: 4/8 gennin // 4/6 chuunin

JUTSU OCULTO X1.

Estado: Picos de cansancio. En este post se siente agotado, pero aún tiene energía.

Pasiva: Chikyū to no setsuzoku (conexión con la tierra)
Conectando su chakra con la tierra a su alrededor, Pieromaru es capaz de transmitir genjutsus (independientemente de si son zonales, auditivos o visuales), a través del contacto con el suelo. De este modo, todo quien se encuentre a su alrededor que esté en contacto con el suelo en el momento en el que transmita un genjutsu se verá afectado por sus ilusiones. Emplear esta pasiva en vez del método usual es opcional. Todo aquel que emplee el jutsu básico "Suimen Hokou no Waza:(Caminar Sobre el Agua)" no será afectado por los genjutsus.

De este modo, el alcance y método de inducción será este independientemente de la técnica y su rango, viéndose su alcance máximo afectado por el rango del usuario:
Gennin: 10 metros
Chunnin: 15 metros
Jonnin: 20 metros
Sannin: 25 metros

Una vez Pieromaru transmite su chakra al suelo puede decidir el tiempo en que el genjutsu puede ser transmitido, entre una milésima de segundo y el final de su turno. Una vez terminado ese plazo, aunque otras personas entren en contacto con la tierra no se verán afectados, aunque el genjutsu se mantenga activo para quienes sí lo han recibido.


TURNO DOS. Edna no Yobidashi (La invocación de Edna)
Pieromaru crea un cuerpo de tierra que todo el mundo podrá ver, y la parte de chakra de Sorey que almacena en su cuerpo pasa a controlar la invocación. Esta poseerá voluntad propia, y su chakra estará conectado con el de Pieromaru, de modo que si uno sella un jutsu podrá canalizarlo el otro y viceversa (el consumo de chakra siempre correrá a cuenta de Pieromaru). Sus estadísticas son las mismas que las del usuario, salvo la resistencia. Es bastante frágil, y sólo dura cuatro turnos en combate, pero siempre que conserve la cabeza unida al cuerpo podrá recomponerse agarrando sus extremidades caídas.

Puede canalizar todas las técnicas del clan y de tierra del arsenal de Pieromaru, pero no podrá canalizar los genjutsus de la especialidad.
Quienes tenían contacto con el suelo una vez fue invocada, podrán verla, e incluso escucharla, gracias al genjutsu de Pieromaru, tal y como este lo hace. Quienes no estuvieran en contacto en su momento, sólo verán la figura de roca sin recubrir pelear en silencio.

Influidos por el Genjutsu de Pieromaru, los afectados verán a Edna como un ser muy poderoso. Los enemigos sentirán la necesidad de deshacerse de ella, pasando el ilusionista a un segundo plano. De esta forma se verán forzados a atacar a la serafina una cantidad de turnos en función del rango del usuario.

Gennin: 1 turno
Chunnin: 2 turnos
Jonnin: 3 turnos
Sannin: 4 turnos

Elemento Tierra: Estilo pared de tierra (土遁・土流壁, Doton: Doryūheki)  
Una vez realizada una serie de sellos, el ninja pone las manos en el suelo para levantar un gran muro de tierra al frente suyo, que lo protegerá contra ataques de armas o de jutsus (esto dependerá de la cantidad de puntos Stat Ninjutsu que el usuario posea). Es débil contra el elemento raiton. El usuario puede darle diversos usos a esta pared, por ejemplo: crear lanzas de rocas a partir de la misma. La altura y anchura de la pared varía dependiendo del chakra que se le aplique al jutsu. Sin embargo, no puede pasar de los cuatro metros.

Stats:

Ninjutsu 12
• Taijutsu 12
• Genjutsu 15
• Velocidad  15
• Resistencia 15
• Fuerza 15

Equipo:

• 15 Kunais
• 10 shuriken
• 20 Senbons
• Cascabeles
• Kit médico
• 3 píldoras soldado
2 calmantes 1 calmante
• 8 sellos explosivo

Pieromaru
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Dastan O'Donnell el Sáb Mar 10, 2018 1:41 pm





Increíblemente, el ataque de Dastan había resultado exitoso contra el enemigo acuoso, pero claro, esa victoria fue resultado de la ayuda de sus compañeros. El príncipe, mediante su cadena de sellos se preparaba para invocar a su espíritu para que le sirviera de escudo en caso de que el clon de Shinmen contraatacara, era un movimiento sucio de su parte utilizar a su compañero de esa manera, pero dicen que en el amor y la guerra todo se vale, y en ese momento estaban en guerra. Se quedó con la técnica preparada esperando que algo pasara, pero no paso nada. Por un momento, Howaitohasu había salido victorioso. Un sentimiento de alivio lleno el cuerpo del forastero, sentimiento que se vio interrumpido al ver la desaparición del sello de la puerta al final del salón.

Las dos figuras antagónicas de la batalla habían salido a dar la cara, los verdaderos enemigos de esta misión: Shinmen y Kuroro. El líder Hozuki procedió a confrontar a Taiyo con sus palabras, Dastan solo estaba atento a cualquier movimiento de los antagonistas. En medio de la charla pudo ver como el sujeto ponía sus manos en el suelo y empezaba a succionar el agua del salón. Enfrentando al líder Hozuki esto no era una buena señal, pero el rubio lo veía como algo positivo, después de todo, su mismo enemigo había deshecho aquello que lo cohibía de usar todo su potencial.

Liberó la técnica, materializándose aquel pirata detrás del príncipe y tomando la espada de su vaina. En ese momento, se acercó por detrás del rubio y en voz baja le dijo: “Muchacho, aprovecha que ya no está esa puta agua y hazme grande, vamos a acabar esto.”. Dastan lo miro de reojo y asintió con la cabeza. Esta conversación solo la oirían ellos dos y quizá Sukino quien estaba justo detrás. El príncipe hizo un único sello y lo mantuvo por un tiempo, esperando no ser interrumpido. En ese momento Shinmen iniciaba la última parte de su monologo, dejando a la luz toda la verdad sobre Taiyo. Apenas tuvo un ligero dialogo con aquel sujeto, no sabía nada sobre él y realmente esa historia le pareció chocante, pero no por eso perdió la concentración.

Tras las palabras del Hozuki, el portador de la energía oscura tomó su turno para hablar, este decidio dirigirse a Sorey e inició el típico monologo pre-conflicto que ocurre entre el villano y el héroe de la historia. Escuchó la voz de Kagami durante la charla del enemigo, indicando que esta batalla estaba fuera del alcance de los héroes. Dastan no comprendía el porqué de sus palabras, pero ya estaban en la pelea, no había marcha atrás, y aunque la hubiera, su enemigo seguro no los dejaría ir tan fácil, era ganar o morir ahora.

Todas esas charlas le habían dado el tiempo suficiente para preparar su técnica. Era un riesgo bastante alto para él llevarla a cabo, pero al menos su mayor preocupación era Shinmen y esta estaba ocupado con Taiyo. Al finalizar aquella charla, Kuroro, ya lleno de aquella energía oscura, procedió a iniciar su ataque. Aprovechando que dos de los clones venían en su dirección, a él e Ichimaru, decidió liberar a su compañero espiritual. “¡Ahora Cervantes!” –gritó el príncipe, orden que hizo que el pirata se echara en carrera contra los clones, pasando por al lado a la invocación de Sukino y poniéndose entre los clones y los héroes. Ichimaru, por su parte, le dejo a cargo a Sukino mientras este se iba a defender a Sorey, Dastan le respondio diciendo: “Esta en buenas manos, cuenta con eso.”. Apenas pasó la posición del Naga, Dastan liberó el sello de mano, dándole al pirata la mejora que había solicitado.

“Temedle al poder… ¡Del gran Capitán Cervantes!”

La figura espiritual de casi dos metros se convirtió rápidamente en un gigante de 5 y su espada, para ajustarse al tamaño del portador, quedo rodeada de chakra rojizo similar a la de las técnicas kenjutsu, haciendo que su hoja alcanzara una longitud de 2.5 metros y mostrara intensas llamas alrededor de toda esta. Los clones de Kuroro, ya llegando a la posición del pirata, este se arrodilló sobre su pierna izquierda mientras que con la zurda daba un corte horizontal de derecha a izquierda hacia el nivel del pecho de los clones. El tamaño y alcance del espíritu le permitiría alcanzar a ambas entidades con facilidad en ese ataque, sin embargo, con lo poco que sabía de su enemigo él estaba claro que eso no sería suficiente, por lo que de manera incesante y agresiva continuó atacando a los clones hasta destruirlos mientras gritaba: “¡Mueran insectos!”. Su gran tamaño y poderío lo lleno de coraje, permitiéndole olvidarse completamente del miedo que sentía hace un rato y llenándolo de determinación a eliminar sus objetivos. Los clones tendrían que dejar a Cervantes fuera de combate para poder llegar a Dastan y Sukino, pues este haría todo lo posible por no dejarlos pasar.

Dastan por su parte se arrodillo en frente de Sukino, totalmente exhausto por el gran gasto de chakra que había realizado en ese momento, debía recargarse un momento. Su herida en el pecho cada vez más se volvía más incómoda por lo que debía acabar esa batalla pronto para no quedar fuera de combate. Para su suerte, contaba con su espíritu que podía luchar por su cuenta mientras el príncipe descansaba. Sin embargo, a pesar de todo, este seguía atemorizado. Tenía miedo… de no salir con vida de ahí, de que Cervantes, aun con su gran tamaño no fuera capaz de detener a los clones, de no poder proteger a Sukino como se había propuesto… miedos, que se intensificaban gracias a las obras de Kuroro.

Pero aun con todo su miedo, debía pelear, por aquella causa a la que decidió apoyar el día que el Uchiha lo invitó a la organización. Esta no era su guerra, el príncipe no tenía ningún ser querido en el continente, no sentía patriotismo por ninguno de los feudos, ¿Cuál era su razón para estar ahí? A lo mejor ni el mismo lo sabía. Pero estaba ahí, en medio de la batalla, ya no había vuelta atrás, Howaitohasu vio en él potencial para cumplir sus objetivos, y Dastan haría lo posible por hacerlos realidad.

A todo esto, el rubio llevo su mirada hacia Sorey para ver que aún seguía arrodillado y devastado por las palabras de los antagonistas. Completamente indefenso, pero al menos sus compañeros no lo abandonaban, saliendo Piero al ataque para defender a su líder. Dastan en su condición no podía apoyar mucho a la defensa, pero buscaría al menos subirle el ánimo a su nuevo líder. Mirando directo a su posición, con una voz bastante alta que él seguro escucharía a pesar de todo lo que ocurría alrededor, le dijo: “¡Sorey reacciona! Si Arata murió eso significa un problema menos. Si quieres acabar con esto tus objetivos los tienes en frente ahora mismo.”. Hizo una pausa, trato de ser lo más breve posible con el mensaje, pues no había tiempo para andar hablando de más. De todas formas quiso soltarle unas palabras más de aliento a su líder si este lograba escucharlas: “Sorey, ¿Dónde está el joven optimista que conocí en el barco? Aquel con esas cualidades debe buscar la luz en la oscuridad, este es el momento de buscar esa luz. Eres nuestro líder, Howaitohasu te necesita tanto como tú los necesitas a ellos. ¡Demuestra por qué eres la cabeza de este gremio!”. Quizá no eran palabras propias de alguien que entro recientemente al grupo, pero si esta familia lo acogió como uno de los suyos, el príncipe debía actuar como tal.

Aun de rodillas, recuperando un poco su aliento después de ese grito motivacional, el príncipe miro al Uchiha para ver su situación. “¿Todo en orden ahí atrás?” –le dijo a Sukino. Volviendo la mirada al frente miraba a Cervantes enfrentar a los clones. Si este lograba destruirlos procedería a intentar atacar al original donde quiera que estuviese. No se involucraría con Shinmen, pues estaba consciente de sus debilidades y aun con su tamaño no era factible enfrentar al Hozuki. Si podía al menos eliminar a Kuroro, el pirata estaría satisfecho con esa batalla.



off:
Apariencia de Dastan:
Equipamiento:
Norowareta Ken
•Wakizashi
•Katana
•Kunais(x20)
•Shurikens(x6)
•Bombas de humo(x4)
•Papeles explosivos(x20)
•Senbons(x30)
•Píldoras de soldado(x2)
•Vendas
Stats(Dastan O'Donnell):
• Ninjutsu = 15
• Taijutsu = 10
• Genjutsu = 11
• Velocidad = 11
• Resistencia = 15
• Fuerza = 11
Stats(Cervantes de Leon):
• Ninjutsu = 15
• Taijutsu = 15
• Genjutsu = 11
• Velocidad = 15
• Resistencia = 15
• Fuerza = 15
Tecnicas:

Pasivas:
Seishin-tekina nakama (精神的な仲間, Compañero espiritual)
Naturaleza: Ninguna.
Especialidad: Ninjutsu.
Sellos: 1 si desea "apagarlo".
Rango de alcance: 15 metros.
Descripción: Cervantes toma una pequeña porción del chakra del usuario para materializarse, manifestandose como una cabeza flotante con ciertas facciones que lo identifican. Puede hablar y los que están a su alrededor pueden escucharlo ademas de que es visible para todos. Es de color rojo, etéreo de ambas partes (las armas lo atraviesan pero no puede hacerle daño a nadie) y puede moverse libremente en un área de 15 metros de radio alrededor del usuario. Este puede aparecer por su cuenta y el usuario, mediante el uso de un único sello, puede desaparecerlo debido a que esta formado del chakra del usuario.

Activas:
Jutsu oculto revelado:
Spiritus volebant: Socius (Asistencia espiritual: Compañero)
Naturaleza: Katon.
Especialidad: Ninjutsu.
Sellos: Necesarios.
Rango de alcance: 15 metros.
Descripción: El usuario utiliza parte de su chakra para materializar a Cervantes, después de realizar un conjunto de sellos. El espíritu se muestra en la apariencia que tenia antes de morir, pero tiene un color rojizo en toda su forma y es traslucido, resaltando su cualidad de espíritu. Este pelea unicamente con la espada propia de la habilidad única, siendo incapaz de tomar otras armas, atacando de formas propias de un espadachín y utilizando tecnicas relacionadas a este. Podrá moverse en un radio de 15 metros alrededor del usuario y la tecnica tendra una duración de 3 turnos máximo, pero puede ser cancelado antes de esto. Sus stats dependen del ninjutsu del usuario, exceptuando el genjutsu (Tiene el mismo que el usuario, ya que esta formado por el chakra de este).

Este podrá usar un máximo de 2 técnicas por turno, independientes del limite de 3 técnicas del usuario y estas le consumirán chakra al usuario.

En cuanto a su resistencia contra jutsus:

-Si el elemento es neutro y el Ninjutsu del usuario es igual o mayor a la Fuerza/Ninjutsu del oponente, aguanta 2 técnicas del mismo rango. Aumenta en 1 para cada rango inferior.
-No se ve afectado por técnicas de fuego.
-Las técnicas de agua, independientemente de su rango, lo destruirán inmediatamente.

Chunnin: Se ve limitado a usar la espada maldita y las tecnicas de la habilidad.

Spiritus volebant: Utriusque (Asistencia espiritual: Gigante)
Naturaleza: Katon.
Especialidad: Ninjutsu.
Sellos: Necesarios.
Rango de alcance: 15 metros.
Descripción: El usuario se queda 5 segundos manteniendo un sello, concentrando su chakra. Al culminar la preparación, Cervantes se materializa de manera similar a la técnica de Socius. Sin embargo, en este caso aparece como un espíritu de mayor tamaño, el cual aumenta con el rango, permitiendole llevar a cabo ataques o defensas de grandes proporciones. El gigante luchara con la espada, la cual tendra su hoja extendida por chakra para adecuarse al tamaño del espiritu y poseerá propiedades ardientes propias del rango y de su elemento. Al igual que la otra, el pirata puede moverse alrededor de 15 metros del usuario. Sus stats dependen del ninjutsu del usuario, exceptuando el genjutsu (Tiene el mismo que el usuario, ya que esta formado por el chakra de este). Dura 1 turno presente o hasta que lo destruyan. Extender este tiempo consumirá 1 tecnica chunnin por turno, sin embargo, si este es dañado durante el turno, pero no destruido, se regenerara en el próximo si el usuario decide mantenerlo un turno más. Esta técnica requiere de un alto gasto de chakra ya que debe generar una criatura de mayor tamaño, por lo tanto, al realizarla, no podrá hacer otras técnicas durante ese turno.

El gigante no podrá usar técnicas, ya que reunir chakra para lanzar un ataque de esta escala consumiría demasiado chakra. Se ve limitado a ataques físicos y su resistencia en cuanto a técnicas es igual a la de Socius. Al ser de mayor tamaño, podrá tratar con estructuras acordes a su tamaño (podría arrancar un árbol o tumbar la puerta de una muralla o atravesar una pared) dependiendo de su fuerza y del material de lo que este tratando. (Si el usuario por ejemplo puede destruir una puerta con un puñetazo, el gigante podrá hacer lo mismo con una de su tamaño).

Tamaño:
Chunnin:5 metros.

Tecnicas Gennin 4/8
Tecnicas Chunnin 3/6
Cervantes(Seishin-tekina nakama):


Dastan O'Donnell
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Sheik el Dom Mar 11, 2018 6:49 pm


Dos tímidas lágrimas contenidas se dejaban descolgar por sus ojos. No era tristeza, pero, lo que sentía, sino alegría al ver que aquel deseo, aunque egoísta, de mantener al Bokushi con vida se convertía en una realidad. Se apresuró en secarlas, pues no quería dejar que los menores que se había jurado proteger se preocupasen más por ella sin necesidad.
Apoyaba la espalda de Hinata con delicadeza contra la pared de aquella prisión. Necesitaría ayuda, no sólo para cargarlo, sino también para levantarlo. Sin embargo, antes incluso de que pudieran poner un paso fuera de la sala, la rabia contenida la impulsó hacia los magullados adolescentes que, en principio, ya de pie la esperaban.
Con la presteza de un crupier, y la voz de una madre, misma de hecho que la de Nyr cada vez que de pequeña realizaba una trastada, agarró con fuerza las orejas de cada uno, estirándolas, no tanto con fuerza sino con impotencia. — ¿Qué creíais que hacíais, eh? ¿Ser los héroes? — empezaba con sendas preguntas retóricas —¡Podríais haber muerto! ¿Habíais contemplado eso siquiera? -vociferaba con ira, a regañadientes, mientras daba un punto más al tirón de orejas -Podéis ser héroes, y de hecho lo sois, ¡pero si morís de qué os vale! — la preocupación maternal se hacía explícita con su tono de voz y su mirada. Dejaba, paulatinamente, el tirón. Los soltaba, incluso, para dar el toque final de su discurso. —Sois demasiado buenos, y tenéis demasiado todavía por vivir como para despreciar vuestra propia vida de esta manera. Luchad hasta agotaros, hasta quedaros sin aliento, pero de nada valdrá si por ello dejáis de latir.

—¡Ouch, ouch! Senpai, estoy en muy mal estado ahora.— Retomando un poco su aire infantil que tanto le caracterizaba, flexionaba las rodillas para apaciguar, de alguna forma, el inesperado tirón de orejas por parte de la rubia. Una ridícula mueca removió momentáneamente el temple serio que el muchacho había adoptado desde que abrió la segunda puerta, casi histérico por un simple apretón. La entendía perfectamente, y debía ser cuidadoso con lo que podría llegar a responder. Parte del torso desnudo de Arata, era la evidencia necesaria para probar lo cerca que estuvo de la muerte. Cada mancha de sangre; cada magulladura. La mano más cercana del chico se alzó con fragilidad, para posarse sobre la de la mujer que le estaba tironeando. Buscaba apaciguar, mas no había sonrisa, sino un estado taciturno. —Esto ya ha ido más allá de ser un héroe o no, senpai. Sabía en lo que me había metido al venir con ustedes. — Hablaba por él, puesto que no podía hacerlo por Son al desconocer su situación. Era un tono de voz bajo y que no se iba con vueltas, expresándose con el mayor nivel de honestidad posible. — ¡No puedes pedirme que no arriesgue mi vida cuando todos los demás lo están haciendo! — Respondió indignado, con un fuego en su mirada que buscaba ser comprendido, fijándose desde lo más bajo hacia los ojos de Sheik. Cansado de ser protegido. Justo cuando el tono de su voz había alcanzado su pico más alto, la estática que le rodeaba se volvió volátil por un segundo, resonando un chisporroteo que revelaba una inestabilidad en el chackra de Arata. Luego de aquello, con una renguera que esperaba que desapareciera más adelante, tomó al Bokushi de un lado con el debido respeto. — T-te ayudaré con él... — Otrora a su respuesta anterior, parecía ahora intimidado por la forma en la que él mismo había hablado, conteniendo la necesidad de romper, otra vez, emocionalmente. Los fracasos seguían sumándose en el velocista, y esa era una carga que tenía que aguantar por sí solo.
—Ay Ay...Que no fui yo...Que es culpa de Arata.— el tirón le hacía olvidar el dolor que sentía en su espalda, solo por algunos segundos. Su cerebro nadaba en un abundante mar de confusiones. Una mujer que no conocía había dado la vida por él y ahora lo retaba como si fuese su hermana. Aun así, entre tantas confusiones, un pequeño rayo de felicidad se hacía presente. Aquel momento vivido no hacía más que recordarle las escenas que había vivido junto a su madre o junto a su hermana. Viejos recuerdos que traían a imagen aquellos personajes que quizá nunca más vería. Arqueando un poco su espalda y tomando sus lóbulos, ahora colorados producto de la ilusionista, buscaba encontrar una posición donde los dolores calmaran, aunque sea solo un poco —Pff no mientas...solo querías verte bien. —susurraba a su amigo mientras tapaba su boca con la mano izquierda y tomaba posición para seguir con el camino que el grupo indicase.

Aquella respuesta no pasó desapercibida. Boquiabierta en su interior, pero con una expresión seria en su impenetrable mirada, recapacitaba sobre en qué momento había dejado que aquella faceta más egoísta la guiara. A esta pregunta sin embargo la acompañaba una única respuesta: protegerlos a todos. Sabía que su egoísmo la llevaría por el peor de los caminos, sabía que su hipocresía sólo la haría ver una de las dos caras de la moneda, y aún así no podía evitarlo.


♦️ ♦️ ♦️


Como una rafaga de aire empujando las cartas de una baraja de naipes cuidadosamente puestas, aquel muro se derrumbó sin mucha dificultad. Comparado a lo que aquel trío, por suerte o desgracia, había encontrado en su misión, detonar unos papeles explosivos era más que pan comido. La escena que se les ofrecía tras aquella pared era, empero, un suma y sigue a aquella serie de obstáculos sin aparente final.
Anonadada contemplaba la lucha dialéctica entre los presentes. Ideales enfrentados en una escena para nada favorecedora para ningún bando. Su mente la obligaba a permanecer quieta, más su corazón la empujaba cada vez con más fuerza hacia el frente, para luchar mano a mano junto a sus compañeros, amigos y amado.

Sus ojos, pero, alcanzaron a ver  de refilón los cabellos ahora albinos y el delgado cuerpo de aquel que los había permitido entrar, el mismo que les acompañó en su travesía y cuyos poderes llegaban a resultarle siquiera mínimamente comprensibles a la forastera. Sorprendida por aquel cambio, pero sin dejar que esto la detuviera, se dirigió al joven: —Arata, sujétalo bien. —apenas tenía palabras mientras buscaba cómo contactar con el Aburame. Su cuerpo apenas se movió del sitio, más giró su cabeza y alargó su brazo, lo que fuera con tal de alcanzarlo. No había duda en su cabeza, la vida de su suegro era más importante incluso que lo que tuviera que decir el líder Bokushi. —Oye chico… —susurraba en un inicio —Necesito tu ayuda, Joe. —aunque sus palabras no lo expresaran, su tono era casi de súplica, implorando de alguna forma para salvar la vida de Hinata —Apenas se tiende entre la vida y la muerte, creo que es por culpa de estos… —apoyando el cuerpo del Bokushi sobre su pecho, trataba de alcanzar con su diestra el torso primero, mostrándole los kanjis que lo vinculaban a Shinmen, y posteriormente aquel que desconocía en su espalda. —No sé qué pueda ser este segundo, apenas entiendo que significan en general, pero necesitamos que desaparezca el del su pecho. ¿Podrías hacer algo, por favor?— aunque con su aliento pausado demostrara serenidad, sus ojos describían su plegaria.

Los ojos del otrora pelinegro se posaron en la silueta de voz femenina que llamaba su atención; sin embargo, lejos de brindársela, volvió a enfocar su mirada en la pelirroja caída, enviando a su posición una nube de insectos que tendría la intención de rematarla de una vez por todas, de la misma forma en la que lo había hecho con el hombre de las serpientes. Si bien ésta había bloqueado su ataque con otro, el asalto de la figura demoníaca parecía haber sido suficiente para acabar con su vida, pero el instinto alimentado por el sello maldito le exigía que él debía ser quien extinguiera la vida de su objetivo, de la misma forma en la que había rematado a su objetivo anterior a pesar del golpe que éste había recibido anteriormente. No fue hasta que su fracción del enjambre comenzó a recorrer las sombras del muro, haciendo un rodeo necesario para no ser vista directamente, que se dignó a dar unos pasos en dirección a la mujer, para luego evaluar al hombre que ésta señalaba, quien estaba siendo sostenido por un muchacho. Si ella le había prestado atención alguna vez, podría notar la diferencia entre la mirada vacía que había mostrado antes y la rebosante de hostilidad que poseía en ese momento, una que se complementaba bastante bien con la sangre ajena que lo cubría.

—Jamás he visto esos sellos. No sé si pueda hacer algo —respondió de forma cortante el Yabuki tras una breve inspección, una que le bastó para notar que los trazos en el cuerpo del mayor eran unos que veía por primera vez—. ¿No sería más sencillo dejarlo morir? En ese estado no es más que un lastre, y dudo que quitar esos sellos le devuelva la energía para pelear... —preguntó mientras reanudaba su marcha en dirección a la salida, su intención de abandonar la estancia siendo más que clara.




"¿No sería más sencillo dejarlo morir?" Inesperada frase que colmó el vaso de la paciencia de la ilusionista. Colérica, enfadada, harta.Palabras que describían su estado después de tanto aguantar, después de tanto ceder, después de ver como, uno tras otro, cada uno de los suyos acababa malherido, o a un paso de la muerte, por su insensatez. Era, una vez más, hipócrita, pues esta misma insensatez era la que la llevaría por el camino menos deseado. Sus ojos se volvían oscuros, opacos nuevamente, mas no serían los mediadores de técnica alguna. No por el momento. —¿Morir? ¿Lastre?— ira fluía en su interior. Una mente para nada fría pensaba por ella y guiaba sus impulsivas acciones. Temible era, pues, la determinación que escondía esa mirada cada vez más tétrica, inyectada en carbón, preparada para absorber toda luz a su paso.
Sus manos atraparon con presteza la lira de su espalda y, con la misma agilidad, comenzaron a entonar una melodía rápida, tortuosa, con cambios bruscos. Feroz. —Si quieres salir, primero tendrás que ayudarme. —empezaba, dejando atrás toda inocencia, toda ilusión, toda esperanza. Una Sheik que pocas, incluso ninguna, se dejaba ver. Harta de todos, de la insensibilidad, de la insensatez, de los mártires y de las víctimas. Harta de la guerra.
Solos. Arata, Son, Hinata, todos se habían esfumado. Una realidad alterna donde habían trascendido sus mentes, sin nadie más alrededor que los molestara. Sin lugar al que pudiera escapar, no sin antes satisfacer su voluntad. La música seguía sonando, mas en sus manos no necesitaba sujetar nada. —Saldremos juntos de aquí, salvando la vida a ese señor. O no saldrá nadie. —de funcionar, de haber conseguido que aquella ilusión llegara hasta los oídos del Aburame, la forastera aprovecharía en un intento de amenaza conseguir lo que tanto ansiaba.

—¿Te duele escuchar la verdad? Sí, es un lastre, y sí, estaría mejor muerto. De estar muerto, no estarías tomando decisiones tan estúpidas como las de Sorey Bokushi, quien no tiene ni puta idea de estrategia en el campo de batalla, porque acabas de demostrar que tampoco la tienes, emitiendo tanto chakra para encerrarnos en este lugar mientras el combate está lejos de acabar —exclamó el Aburame con frialdad, alzando la voz lo suficiente como para que supere el volumen de la fémina, a quien observó directamente, sin desviar la mirada. Lejos de sentirse intimidado por la coloración oscura de los orbes de su interlocutora, y gracias al chakra maldito que recorría su cuerpo, aumentando su violencia, aprovechó la instancia privada para desahogarse, expresando todo lo que había tenido guardado desde el comienzo de la operación. Si bien sus insectos habían sido capaces de advertirle sobre el chakra que se acercaba a su posición, la velocidad del sonido era algo que difícilmente podían superar. Esto, sumado a la poca experiencia que el Aburame tenía con las técnicas ilusorias, le hizo caer en la misma sin poder ofrecer mucha resistencia; sin embargo, el hecho de que la mujer le estaba solicitando ayuda era evidencia suficiente como para considerar que no sufriría daño alguno en ese lugar, ya que no podría hacer lo que ella quería si seguían atrapados en ese cuarto oscuro.
—¿Qué clase de alianza es esta, en la que obligan a sus aliados a cumplir sus demandas? ¿Acaso ya no he hecho lo que se me ha pedido? ¿Y más aún al participar en el combate con el resto? ¿Qué consigo yo al seguir gastando mi chakra, del cual no me queda mucho, en un ejercicio que probablemente sea inútil? ¿Acaso sabes algo de técnicas de sellado? —arremetió con sus preguntas, una detrás de otra y sin inmutarse, manteniendo la frialdad monocorde que contrastaba con la violencia expuesta de la fémina—. ¿Qué sucedería si el sello se activa al intentar romperlo? Porque eso es algo que se puede hacer, ¿o acaso pensaste que un especialista en Fûinjutsu bastaría para romper un sello que nunca ha visto? No seas tan malditamente ingenua… Eres incluso más imbécil que Sorey Bokushi, hacen buena pareja —espetó de forma malintencionada, para luego tomar asiento en el suelo, cruzándose de piernas. La ilusionista, por su parte, no podía evitar pensar con una tímida sonrisa en los labios aquel mundo de piruleta que, años atrás, soñaban con crear en su primera misión juntos.— Puede que en tu cabecita no puedas pensar en la idea, puede que jamás lo hayas vivido, pero la realidad es que la gente muere en las guerras, y yo no quiero hacerlo, por eso mato a todos los enemigos que se cruzan en mi camino, tanto a los que debo enfrentar en combate como a aquellos que los demás intentan dejar con vida —añadió, dejando en claro que la sangre que lo cubría era la de uno de sus enemigos, y que ningún guardia dejado fuera de combate había sobrevivido al avance de la vanguardia—. Y tú te estás cruzando en mi camino... Pero no eres mi enemigo, no por ahora. Me ordenaron no hacerme enemigo de ustedes, y tú no quieres que ignore esa orden.
A diferencia de la amenaza vacía de la joven ilusionista, las palabras del ahora peliblanco cargaban con el peso de sus acciones, dejando claro que la única razón por la que no se había lanzado al ataque eran las órdenes que había recibido. Existían más razones que esas, claro, pero Joe no tenía intención de divulgarlas a esa persona tan caprichosa y desagradable. —Si quieres que intente romper el sello, lo haré —respondió finalmente el Aburame, levantándose del suelo con cierta dificultad—, pero será lo último que haré por los “Howaitos”. No solo porque no tendré más chakra para gastar en tonterías, sino porque me niego a seguir peleando por ustedes, y ni siquiera Dastan-san podrá convencerme de lo contrario. Solo te advierto que las consecuencias de lo que pase cuando intente abrir ese sello serán tu responsabilidad, no mía, y si intentan detenerme una vez cumpla mi parte, no será bonito… Ahora sácame de aquí y déjame ver al viejo.

La forastera, sin embargo, se mostraba impasible ante los comentarios del otro. Poco le importarían de normal, dada su inquebrantable voluntad, menos aún lo harían en una situación como la que se encontraba. No necesitaba revelar el increíble poder del clan, ni el de alguien como Hinata, curtido en batallas y cuyo control de chakra estaba lejos de lo que podían imaginar. De pie, de brazos cruzados, escuchaba todo lo que el Aburame, de una forma u otra, necesitaba expresar. Una expresión seria se mantenía firme en todo momento sabiendo que, tras analizar lo ocurrido apenas un minuto atrás, no eran tan diferentes el uno de la otra. Ambos buscaban hallar la forma de tornar el mundo en su favor, de conseguir el mayor beneficio, aunque les costara a alto precio. Ella era caprichosa quizá, sí. Pero él no dejaba de ser aquel que escapaba de tan cruel escenario a la mínima oportunidad que se le presentaba.
La música se detuvo y a su alrededor todo seguía igual. El líder Hozuki proseguía con su discurso, Arata y Son apenas se habían movido del sitio, y el Bokushi tenía el tiempo en su contra en una vida que difícilmente se le podía llamar vida. —Es este. —dictaba, mientras señalaba el sello en su torso.

En un abrir y cerrar de ojos, la melodía del mundo oscuro se detuvo y todo regresó a la normalidad. Todo excepto la expresión del shinobi del norte, su ceño fruncido siendo completamente visible para cualquiera que le viera el rostro. Cumpliendo con su palabra, el ninja del Rayo se acercó a la figura debilitada, pero no sin antes dirigir una mirada asesina a la mujer, quien parecía no haberlo escuchado en lo absoluto, indicándole la posición del sello cuando él ya lo había visto antes de que ella lo introdujera en su ilusión. —Ya lo vi, no soy ciego —le respondió con molestia, para luego observar la marca de sellado con suma atención, paseando su índice con delicadeza sobre cada uno de los trazos, creando una imagen mental más que cuestionable—. Esto... es una palabra, ¿verdad? ¿Qué es lo que dice? —preguntó en el mismo tono que había utilizado dentro de la dimensión oscura, revelando su analfabetismo como si fuese lo más normal del mundo—. ¿Esta persona dijo algo sobre lo que hacían los sellos sobre su cuerpo? ¿Algún propósito además de consumir sus fuerzas? —Joe había sido muy claro: cualquier consecuencia negativa sobre el cuerpo de ese anciano sería responsabilidad exclusiva de la fémina, lo que solo podía asegurar haciendo el mejor trabajo posible al momento de intentar romper el sello, y para ello necesitaba de toda la información que pudiese conseguir. De esa forma, nadie podría acusarle de no ofrecer el máximo de su habilidad.

Expectante, la forastera observaba con atención cada uno de los movimientos del albino, no solo por desconfianza, sino por la curiosidad de entender cómo funcionaban los sellos. —Vínculo. —espetaba —Este señor se encuentra, de alguna forma, ligado a Shinmen. Si este muere, el también lo hará, mas no a la inversa.— duras palabras que esperaba no tener que volver a escuchar, pero que apenas le afectaban en aquel estado de furia. —El otro significa restricción, pero no sé qué efecto produce… —dejaba reposar el cuerpo del Bokushi en el suelo, para que el albino pudiera manipularlo con comodidad. Aunque su presencia estuviera con ellos, sus oídos se desviaban a un amenazante Kuroro, que derrocaba con sus palabras el poco espíritu de lucha que restaba en su amado. —Arata, Son… siento pediros esto, pero necesito que os quedéis con él... — No quería obligarlos, ni con palabras ni con fuerza, pero una vez más le aterraba que aquel peligro se desbordara de las diminutas manos de los jóvenes —Solo... —se retractaba. Tras escuchar las palabras del pelirrojo, sabía que no podía retenerlos. Su espíritu de lucha era mayor que el de cualquier otro, y cortarles las alas a dos polluelos solo conseguiría que jamás pudieran volar —solo mientras Joe se quede con Hinata.

Dejándolos atrás, estiraba sus brazos  y hacía resonar sus muñecas, tensando sus músculos mientras avanzaba apenas un par de pasos en frente. Conforme la grave voz de aquel oscuro ser se pronunciaba, la ilusionista tomaba aire profundamente. Nerviosa, aterrada, pero también colérica, no soportaba más el dolor por el que habían hecho pasar a quiénes más quería,deseaba que la noche diera a su fin, que volvieran a casa donde pudieran reír de nuevo todos juntos.
—¡Levanta maldita sea! —gritaba, dejándose llevar por su corazón —¡No estás luchando contra un hombre! ¡Estás luchando por un futuro mejor! ¡Estás luchando por ti, por todos! —avanzó un paso más, apretando sus puños y sus dientes, mientras la furia y la adrenalina hablaban por ella —¿Los ves? ¡No han venido a luchar por ti! ¡Luchan contigo! —Piero, Taiyo, Arata, Sheik, Dastan, incluso Sukino, Ichimaru, Joe y Pao, aquellos que tenían razones extrínsecas, no arriesgaban su vida porque el Bokushi lo hubiera demandado, sino porque igual que él compartían mismos ideales y valores y, de una forma u otra, eso les había empujado hasta donde se encontraban. Tomó aire y, como si de su último aliento se tratara, gritó con todas sus fuerzas, desesperada y descorazonada: —¡Máxima Bokushi número 6!¡Levántate una vez más!

Un pie tras otro, su corazón se aceleraba al ritmo de tambores de batalla, dispuesta a salir corriendo con las fuerzas que le restaban. Fueron, empero, los clones de Kuroro quienes detuvieron súbitamente su marcha. Harta de su propia impotencia, sus manos empezaron a moverse solas, dejando que el poco chakra que le quedaba tras su contienda con el payaso fluyera hasta las mismas. Daría todo de sí, aunque eso hiciera que cayera rendida sobre sus rodillas. Si debía morir, lo haría peleando, igual que Piero, quien sin miedo alguno recreaba una puntiaguda lanza para defender al Bokushi, igual que Dastan que, sin duda en su mirada, dejaba que Cervantes se hiciera cargo de la situación.

No estaba sola. No estaban solos. Nunca lo habían estado, y ya nunca lo estarían.


Datos:
Armas:
• 5 Kunais
•Hilos de alambre
•Lira (instrumento)
•5 Shurikens
•10 Senbons
•3 Bombas de humo y 5 de luz
•Cascabeles
•3 Píldoras del soldado
•6 sellos explosivos
Stats:
• Ninjutsu: 12
• Taijutsu: 12
• Genjutsu: 15
• Velocidad: 15
• Resistencia: 15
• Fuerza: 15
Apariencia:
Técnicas:
Mantenidas:
Pasiva: Kamigan (ojo de dios)
*Sora no me — Hakken sa reta uso (Ojo del cielo — Mentira descubierta)


Ninpo, Gensō to tatakau (Arte ninja, lucha ilusoria):
Este genjutsu debe ser utilizado sin dejar de tocar en ningún momento su instrumento. Este genjutsu le permite al usuario generar una pelea imaginaria con el oponente. De esta forma, ambos estarán luchando como si fuese una pelea normal, pero el sonido del instrumento del usuario será audible en todo momento. Cuatro turnos después de la activación de este jutsu, el genjutsu se desvanecerá y el oponente podrá apreciar que ambos (el usuario y el oponente) se encuentran en la misma posición y lugar que hacía 4 turnos anteriores. El desgaste que sufrieron ambos dentro del genjutsus será real, por lo que a ambos le serán descontadas las técnicas que hayan utilizado dentro de la ilusión.
Esta técnica dura 4 turnos o hasta que el usuario muera dentro de la ilusión (o decida romperla).

Jutsu oculto x1

Conteo:
Técnicas: 8 Genin || 6 Chûnin
Usadas: 6 Genin  ||  2 Chûnin
Restantes: 2 Genin || 4 Chûnin
Sheik
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Yabuki Joe el Dom Mar 11, 2018 10:02 pm


Vínculo... —repitió en un susurro tras colocarse de rodillas junto a la víctima del sello, la palabra resonando en su cabeza, haciéndolo recordar no solo el miedo que sentía en esos momentos, sino también la razón por la que se encontraba en ese lugar—. Yumei-san... —pronunció finalmente en un tono cálido, ajeno al que había usado hasta ese momento, recordando el encuentro con la muchacha que significó el fracaso de su misión en el País del Fuego, las lágrimas derramadas por dos oponentes que decidieron dejar de serlo, y la matanza que terminó entrelazando sus destinos más allá del primer encuentro. Mientras su pecho se llenaba de emociones que aún no lograba comprender, su sello maldito comenzó a retroceder, varias manchas blancas abriéndose paso en su tez morena, y cabellos azabaches apareciendo entre los níveos. A medida que el chakra maldito comenzaba a debilitarse, también lo hacían su cuerpo y mente, haciéndolo temblar hasta caer a un costado debido a la forma en la que había estado consumiendo sus energías hasta ese momento.

Aún... no... —pronunció con dificultad, regresando a su posición anterior tras un esfuerzo notable, haciendo todo lo posible para que ese sello maldito en su cuerpo no termine de desaparecer. Al detenerse su transformación, dejándolo en un estado en el que su cuerpo mostraba cuatro coloraciones, sus manos volvieron a pasearse sobre el hombre, analizando tanto la posición de los sellos como las condiciones del primero —El sello... está enlazado a los canales de chakra de sus órganos vitales, creo... —dijo, más repuesto que hace un momento, pero aún débil, su tono alejado de la frialdad anterior, pero sin estar cerca de la calidez que mostró al pronunciar el nombre de su benefactora—. Si la muerte de la otra persona es su condición de activación, eso significa que solo su muerte enviará un impulso de chakra específico que será recibido por este sello, el cual bloqueará el flujo de energía en las zonas afectadas, haciendo que sus órganos dejen de funcionar para finalmente matarlo... Si hace lo que creo que hace, es una técnica compleja, pero se da muchas vueltas para hacer algo que no es tan difícil, y tiene muchos agujeros en su funcionamiento. Este sello puedo romperlo, pero el de su espalda es algo que no termino de entender... Lo lamento —concluyó finalmente, mordiéndose el dedo índice derecho lo suficiente como para mantener algo de sangre saliendo del mismo. A pesar de que una de sus tareas era abrir un sello, jamás pensó que tendría que escribir una fórmula de forma física, por lo que olvidó sus herramientas de sellado en el Rayo—. Esto tendrá que servir...

Usando su propia sangre como tinta para su fórmula, el Aburame concentró todo el chakra que le fue posible en su diestra, dirigiéndolo a la sangre que brotaba de su herida. A pesar de la sangre no era tan espesa como la tinta, el chakra le permitió dibujar su fórmula de forma perfecta, cubriendo la palabra "Vínculo" con el kanji "破", palabra de significado "Ruptura", pero que el otrora vagabundo solo podía concebir como un dibujo de mucha utilidad. Tras terminar su obra, éste colocó dos dedos sobre el mismo, enviando una señal de chakra que activaría la fórmula sobrepuesta. Su ceño se frunció una vez más, esta vez por el esfuerzo que significaba consumir aún más chakra, su rostro palideciendo mientras el sudor comenzaba a brotar de su piel. Su esfuerzo fue recompensado, pero, la marca negra desapareciendo bajo la marca roja al tiempo que su transformación se veía cancelada debido a su cansancio, volviendo a ser un pelinegro paliducho, sus ojeras marcadas y respiración agitada siendo señales de que estaba exhausto; sin embargo, al ver que había tenido éxito, su marca roja desvaneciéndose después de haber disipado a la marca oscura, éste comenzó a gatear en dirección a la salida, ya que su debilidad no le permitiría ponerse de pie antes de tomarse un breve respiro.

Parece que... también soy un idiota... —pronunció finalmente al no lograr salir de la habitación, tomando el muro más cercano a la salida como respaldo para apoyar su espalda. No se había alejado mucho del grupo que debía retenerlo, pero eso no sería necesario; después de todo, aún necesitaba de unos cuantos segundos para que su cuerpo consiguiera acostumbrarse a su flujo normal de chakra. Un segundo grupo de insectos, mientras tanto, tomó posiciones defensivas tanto en su cercanía como alrededor del hombre al que se había visto forzado, no solo a liberar de su destino, sino que también a proteger de las acciones que podría tomar el enemigo en su contra. El Yabuki estaba llegando a su límite, y era mucho más sencillo obedecer que seguir discutiendo con esa mujer desagradable; sin embargo, el hecho de que se le había dado la instrucción de salir del castillo y participar en la batalla del exterior no había cambiado. “Esta técnica es muy peligrosa”, pensó el Aburame tras sentir los efectos secundarios de llevar a su cuerpo más allá del límite con la energía de sus emociones negativas, posando brevemente su mirada en la marca de maldición que reposaba en su mano, aun escociendo por su reciente uso. “Esa ola de miedo me hizo activarla sin darme cuenta, e incluso ahora puedo sentirlo con fuerza… Pero mientras tenga a mis insectos, podré seguir adelante… Y con la puerta abierta, he recuperado una gran cantidad de herramientas”, se dijo mientras el último de los grupos que se había mantenido sobre su cuerpo recibía la orden de moverse al exterior a suma velocidad. No pasaría mucho tiempo antes de retomar el control de esos grupos rezagados que cumplieron su labor de forma magistral. Los insectos del exterior, a pesar de que no les quedaba mucho tiempo de vida, pronto estuvieron listos para seguir las órdenes de su colmena.

“Jack, habla Joe”, pensó el Aburame, intentando comunicarse con aquél que había anunciado el cambio de sus órdenes, buscando compartir lo poco que había conseguido entender de la conversación entre las personas en el centro de la acción. De no haber sido por la acción de esa mujer tan impulsiva, su comprensión de la situación habría sido mucho mejor. “Arata está muerto, y Sorey Bokushi sabe sobre la invasión, pero he hecho lo posible para mantener buenas relaciones con el grupo… He gastado mucho chakra, y no puedo moverme con libertad por el momento, pero he retomado control de los insectos del exterior y los usaré para apoyar a las fuerzas externas. Si hay algún objetivo prioritario, házmelo saber”. Tras finalizar su reporte mental, el manipulador de insectos se dispuso a hacer lo que sabía hacer mejor: mover a sus piezas en el tablero.



La lucha encarnizada en el exterior se mantenía constante, y el éxodo de insectos se realizó en el más absoluto de los silencios, las falsas señales de chakra desvaneciéndose ante las órdenes de su colmena. El enjambre, pero, lejos de retroceder y dejar atrás una tarea bien hecha, se preparó para mostrar sus capacidades ofensivas en un terreno caótico que no hacía más que potenciar sus movimientos silentes. Las órdenes eran simples, y aquellos insectos del exterior sabrían cumplirlas con precisión; después de todo, habían consumido muestras de chakra de gran parte de los aliados, por lo que, a los que no podían reconocer por las características visuales indicadas por Jack, podrían reconocerlos por el sabor de su energía vital. El ser humano es una criatura muy delicada, una cuyo funcionamiento regular puede ser interrumpido por las cosas más pequeñas. Un oído tapado o un ojo cubierto pueden significar el fracaso al momento de lanzar o bloquear un ataque, y eso era lo que la mayoría de los insectos se dedicaría a hacer: bloquear los sentidos de la hueste enemiga de forma discreta pero decisiva. Un ataque indirecto que solo daría molestias en una situación que no fuese un choque de ejércitos, escena en la que la más mínima distracción podía traducirse en la muerte; sin embargo, la única manera de aprovechar esto al máximo era saber dónde atacar a los enemigos distraídos, y es ahí donde entraría un clon de insectos que saldría desde las sombras, naciendo de los mismos insectos encargados de la interferencia. Su apariencia siendo la de su progenitor encapuchado, el asesino anónimo recogería cualquier arma dejada atrás por algún caído y se encargaría de dar muerte a cualquier enemigo que cruzase su camino, “ataque” y “evasión” siendo sus directivas principales, de modo de mantenerse en el campo de batalla por el mayor tiempo que le fuera posible.



No pelearé por ustedes… —murmuró el ninja del Rayo mientras usaba el muro como apoyo para volver a ponerse de pie. Mientras entregaba las órdenes a sus insectos, no pudo evitar ver cómo el combate se reanudaba, esta vez de la mano de los dos individuos cuyos clones les habían dado tantos problemas en un principio. Sin contar con más kikaichū además de los que se encontraban en posición de defensa a su alrededor, y con sus reservas de chakra tan disminuidas como estaban en ese momento, no podía hacer nada para detener la arremetida enemiga; sin embargo, podía sentir en su interior a los insectos que habían estado creciendo durante todo ese tiempo, larvas que no tardarían en alcanzar la adultez, restaurando las capacidades ofensivas y defensivas del Aburame—. Pero pelearé por mí… Por lo que yo quiero proteger…“Yumei-san… Dastan-san… Si mis acciones les ayudan a seguir con vida…” Sus pensamientos dándole la inspiración necesaria para actuar, Joe mantuvo su posición, observando detenidamente las acciones en el campo de batalla, esperando descubrir cualquier apertura que le permitiera optimizar su desempeño en el combate en cuanto tuviese las capacidades de sumarse al mismo—. Solo un poco más… Un poco más y podré actuar…



Off:

Vestimenta actual. Tanto su piel como cabello son blanco y negro, respectivamente:

https://vignette.wikia.nocookie.net/fategrandorder/images/1/14/Kiritsugu3.png/revision/latest?cb=20170203175929
Stats:
• Ninjutsu: 15 - 3
• Taijutsu: 7
• Genjutsu: 6
• Velocidad: 10
• Resistencia: 15
• Fuerza: 15
Equipo:


  • Kunai, nueve unidades.
  • Kunai c/sello explosivo, diez unidades.
  • Hilo ninja, metros ilimitados.
  • Vendas, unidades ilimitadas.
  • Etiquetas de sellado, ocho unidades.
  • Pergamino pequeño (carga: bombas de humo x 10), una unidad.
  • Pergamino pequeño (carga: bombas de luz x 10), una unidad.
  • Pergamino pequeño (carga: kunais con sellos explosivos atados en el mango x 10), una unidad.
  • Pergamino pequeño (vacío), una unidad.
  • Pergamino mediano (en blanco), dos unidades.

Técnicas utilizadas:
Pasiva - Kikaichū no Jutsu (寄壊蟲の術, técnica de los insectos de destrucción parasitaria): Técnica pasiva y fundamental, base de todas las demás técnicas del clan Aburame. Al ser transformado en una colmena para los kikaichū al momento de nacer, el ninja Aburame obtiene la capacidad de comunicarse con toda clase de insectos, los que siguen todas sus órdenes, al pie de la letra y sin importar cuáles sean; sin embargo, su vínculo más fuerte siempre será con sus kikaichū.

La restricción de esta técnica radica en la cantidad de insectos que el Aburame puede liberar para sus técnicas, ya que, si bien éstos son inagotables, su uso excesivo puede significar una reducción importante de la población de kikaichū en su cuerpo, lo que se traduciría en una merma de insectos para las técnicas futuras.

El ninja Aburame puede utilizar cuatro técnicas diferentes relacionadas con sus insectos (entiéndase, kikaichū) antes de verse obligado a esperar tres turnos consecutivos sin liberar kikaichū para que la población alcance sus números normales. A medida que ascienda de rango, el Aburame podrá realizar dos técnicas adicionales por cada rango obtenido, alcanzando un máximo de diez técnicas. Mientras la colmena restablece sus números, ésta se alimenta del chakra del Aburame, consumiendo chakra equivalente a tres técnicas del rango mínimo que le resten al usuario durante el tiempo de espera. Si los niveles de chakra del ninja disminuyen demasiado, y dado que los Kikaichû son parásitos por naturaleza, el enjambre comenzará a devorarlo desde dentro, agotando al ninja a razón de -5 de Resistencia por turno.

Otra restricción a esta técnica es el uso de insectos kikaichū hembra, ya que éstos son los más valiosos dentro de cada colmena debido a que se relacionan directamente con la tarea de reproducción y mantención de la población dentro de la misma. El ninja Aburame sólo podrá utilizar diez kikaichū hembra por combate, restableciendo dicha cantidad al término de la pelea.

Seis liberaciones realizadas. Sin liberaciones restantes. En estado de reposición, Tercer turno. Chakra ya descontado. Los insectos se reponen al final de este turno.
Primer grupo: Un turno de vida. (Interferencia en el campo de batalla exterior)
Segundo grupo: Dos turnos de vida. (Interferencia en el campo de batalla exterior)
Tercer grupo: Dos turnos de vida. (Mushi Bunshin no Jutsu)
Cuarto grupo: Dos turnos de vida. (Hijutsu: Mushidama. Enviado a rematar a la pelirroja durante la narración con Sheik)
Quinto grupo: Dos turnos de vida. (En posición defensiva, rodeando a Joe y Hinata)
Sexto grupo: Dos turnos de vida. (Moviéndose fuera de la estancia, contactando a los grupos exteriores)


Mantenida, turno final. Cancelada después de romper el sello - Juinjutsu: Daishodankai (呪印術 · 第一段階, Sellado maldito: Primera fase)
Arte secreto dominado por aquellos ninjas que han dedicado sus vidas al manejo de las técnicas de sellado. Esta técnica es llamada Juinjutsu (呪印術, Técnica de Sello Maldito) debido a los riesgos que conlleva su uso; sin embargo, no faltan aquellos que son capaces de jugarse la vida por conseguir un poco más de poder. Tras su ejecución, el cuerpo del ninja queda grabado con un sello de forma permanente. Este sello, dividido en dos fases, funciona como una puerta para liberar el poder del cuerpo sin inhibiciones; sin embargo, al no poseer una especialidad enfocada en el ámbito corporal, el chakra liberado a través de este método se ve contaminado por las emociones negativas del usuario, llevándolo a actuar de forma más agresiva mientras la técnica mantenga sus efectos. En su fase inicial o fase inactiva, el sello sólo se muestra como un dibujo sobre la piel del usuario. Al liberarlo, sin embargo, el dibujo empieza a brillar, extendiendo un definido motivo por todo el cuerpo, regalando chackra contaminado a este sin inhibiciones. El chackra potencia a cada usuario de distintas formas, pudiendo disgregarse para fortalecer el cuerpo, o hacerlo más rápido, siendo definido esto por cada uno de los sellos y las propias facultades del sellador.
- Activar el sello consume una de las técnicas Chunnin disponibles.
- Tanto las marcas, el brillo y la localización del sello inicial son completamente libres a nivel estético. (Cambio de Joe: Sello en la mano derecha. Al ser activado, éste se extiende hasta cubrirlo por completo, cambiando los colores de su piel y su cabello)
- Sin excepción, los sellos malditos hacen que al usuario lo ataquen ansias violentas, buscando cualquier persona con la que saciarlas. Aunque se guarda cierta cordura para distinguir aliados y enemigos, nunca dejará que sean otros quienes destrocen a sus presas.
- Cuando se activa, el sello confiere una bonificación definida en cada usuario. Ésta estará definida en el perfil del usuario y no podrá cambiarse bajo ninguna circunstancia, dado que el sello es inamovible.
- Se puede escoger entre un +2 en dos estadísticas o un +3 en una sola, siendo éstas completamente libres.
- La duración de la primera fase es de cuatro turnos máximo.
- Cuando la fase termina o se desactiva, el usuario recibe un retroceso por la energía anormal a la que se ha sometido, reduciendo las estadísticas bonificadas en su misma cantidad (si Velocidad y Fuerza recibían un +2, en el retroceso tendrán un -2) por el resto del combate, o hasta que pueda descansar durante unas horas.
(Penalización recibida: -3 a Ninjutsu)

Acción ejecutada durante el turno de Sheik - Hijutsu, Mushidama (秘術・蟲玉, técnica secreta, esfera de insectos):
Aprovechando las capacidades de rastreo de los kikaichū, el ninja Aburame dispersa una gran cantidad de éstos en un área no superior a los treinta metros de radio. Al detectar el chakra del objetivo, los insectos esperan a la orden del Aburame para abalanzarse sobre éste, formando una esfera de insectos que no tarda en comprimirse, envolviendo completamente a su víctima. Los kikaichū comienzan a devorar el chakra de forma frenética a la vez que dificultan enormemente el movimiento de su presa, la cual, si logra escapar, no tardará en ser nuevamente perseguida por los insectos.
Caer en esta técnica implica perder Resistencia a razón de -3 por turno, pues se tiene todo el cuerpo recubierto de insectos. Cuando la víctima llega a 0, cae inconsciente por la falta de chakra en su cuerpo. Se puede huir saliendo de la zona efectiva de la técnica. La técnica dura tres turnos.

Fūinha no jutsu (封印破の術, Técnica de destrucción de sellados)
Esta es la segunda técnica más básica del repertorio de un sellador, pero a su vez puede llegar a tener un desempeño muy duro. Su función es la de eliminar sellados ajenos, forzando su ruptura para acceder al contenido o eliminar sus efectos. Para ello, el usuario recurre a un sello manual o generado que se superpone a la fórmula que desea eliminar. Éste, cuya escritura se lee ha (破, Ruptura), hace que el chackra del usuario deteriore el sellado hasta romperlo por completo si el Ninjutsu de ambos está igualado o el del usuario es mayor. Esta técnica sirve para cualquier sello de esta especialidad salvo que se indique lo contrario. Para liberar cualquier sello es indispensable para el usuario emplear la misma cantidad de chackra de la que se compone el sello, incluyendo su rango y sus posibles repercusiones.

Rango Chunin - Ninjutsu 18


Mushi Bunshin no Jutsu (蟲分身の術, técnica del clon de insectos): Técnica secreta en la cual millares de insectos kikaichū se reúnen en un sólo lugar y toman la apariencia del Aburame o la de cualquier persona que éste desee. El clon es muy elaborado, tanto como para confundir con facilidad al clon con el original, por lo que puede ser usado como señuelo o para una táctica de distracción. Su poder de ataque y velocidad están directamente relacionados con la habilidad del ninja con el ninjutsu. El clon se descompone en insectos al ser golpeado, y debido a que está formado por insectos, puede reformarse de forma muy veloz, aunque no soporta más de dos golpes antes de deshacerse al recibir el 3ro, sin embargo las explosiones o fuertes jutsus elementales de katon y raiton pueden deshacerlos facilmente. Al estar formados por insectos las armas arrojadizas pequeñas (kunais, shurikens, sembons y similares) los atraviesan sin destruirlos. Pueden usar armas, pero no realizar jutsus. Estos clones pueden engañar al sharingan pues llevan el mismo chakra que el usuario, pero no al Byakugan pues este puede ver claramente su composición, también pueden engañar al olfato pues llevan el mismo olor corporal del Aburame. Cuando estos clones son destruidos el usuario puede recuperar la información que poseían si al menos un insecto de los que lo conformaban sobrevive.

Un clon.

Técnicas disponibles: 5/8 Genin. 1/6 Chunin.
Yabuki Joe
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Hozuki Taiyō el Lun Mar 12, 2018 12:30 pm


De un modo o de otro, todas aquellas personas del gremio de Howaitohasu y del país de la Tierra que nos habían acompañado hasta allí, se había ido encargando uno a uno de los enemigos a los que nos tuvimos que enfrentar para poder atravesar aquella sala y poder ver al fin, al artífice de todo aquello: Arata. El gran señor feudal del País del Agua, aquel por el que habíamos ido hacia allí. Él era nuestro enemigo y por lo tanto, era la pieza de shogi que debíamos sacar del tablero. O al menos aquel era el plan inicial. Una vez que todos los enemigos parecían estar derrotados y cuando la situación se antojaba sumamente favorable, el destino nos quiso demostrar que era cruel y que las cosas no parecían ser nunca las que realmente eran. Shinmen y Kuroro, las dos personas más importantes y seguramente las más poderosas de todo el país aparecieron tras aquella puerta que parecía proteger el camino que llevaba hacia su señor. El que había sido mi señor, al parecer, no quería mostrarse aún.

Arata ya está muerto-

Era curioso cómo, con una simple frase de apenas cuatro palabras podía cambiarlo todo. Abrí mi ojo dorado con fuerza, tan incrédulo como lleno de rabia. ¿Cómo era posible que él estuviese muerto? Era Hisao Arata, no un cualquiera. Era el señor de aquel país y había sobrevivido a una inmensidad de guerras. ¿Cómo era posible que él estuviese muerto? No podía moverme. No entendía cómo habíamos llegado hasta ese punto, pero mi mano actúo por instinto y comenzó a apretarse con fuerza, clavando mis uñas en la palma de mi propia mano, provocando unos pequeños cortes que no dudaron en sangrar. ¿Cúando fue la última vez que apreté las manos de aquella forma? Fue casia antes de salir con aquel encargo, toda aquella movida de encontrar a Ogama. ¿Pero había pasado tantísimo tiempo? Era casi irreal, como si todo estuviese siendo dibujado maquiavélicamente desde fuera para reírse de nosotros, que solo buscábamos terminar con todo aquello de una vez. Y por si las cosas no fueran lo suficientemente jodidas para ese momento, Sorey se rindió. Pude ver y sentir cómo su poder se desvanecía. Las palabras de Shinmen le habían afectado demasiado, pero sin lugar a dudas, y después de absorber agua con la que anteriormente había atacado, definió por fin quién era su verdadero enemigo: Yo.

Nunca pensé que podría escuchar eso dirigido hacia mí. No se trataba de la crueldad de las palabras ni lo que buscaba con ellas, era el mero hecho de pensar que yo era como el pero peor. Shinmen, el vanagloriado líder de mi clan, con el compartía sangre en algún grado, dudaba de mí y me tachaba de cobarde. O al menos, por el cariz de sus palabras, aquello logré entender. Estaba enfadado y dispuesto a acabar con todos, pero antes siquiera de querer responderle, mi corazón me dictó otra cosa. Debía hacer frente a otros asuntos antes, o si no, no podríamos hacer nada. Podríamos. En plural. Curioso.

-No te dejes avasallar, Sorey. Hisao Arata solo era la cabeza visible de todo esto. Él tenía poder, pero era mortal como todos nosotros. – Quise dar un paso, pero estaba bastante rezagado y me gustaba esa posición, sin duda alguna, me serviría. – Míralo por el lado positivo: Nos hemos quitado un escollo del camino.- Era consciente de que aquellas palabras no servirían de mucho, así que me vi obligado a hacerle daño. A atacar su orgullo. Seguramente, aquellas palabras constituirían el primer ataque serio y en condiciones que dirigiese en mi vida hacia Sorey. - ¿Acaso no eras tú el que decía que debíamos proteger el futuro? ¿Dónde está aquel Sorey que me tranquilizó, me animó a luchar por una causa más que justa y por el que lucho? Espero que todos esos ideales no hayan quedado en agua de borrajas. No joder, Sorey… Tú no eres así.- Me estaba envalentonado, lo notaba y no iba a parar. - ¿Te vas a rendir aquí y ahora? Piensa en Sheik. ¿Acaso pretendes ignorarla y abandonarla a su suerte? Es fuerte, pero ella está aquí como todos nosotros. Vino porque creía en algo y en alguien. Pero sintiéndolo mucho, ahora mismo no veo a esa persona. No veo al Sorey en el que creo. Solo veo un niño asustado. – Sentencié, intentado hacer énfasis en mis palabras puesto que no eran más que una indirecta muy directa. Sorey nos había cautivado con su forma de pensar, por lo que no iba a permitir que se derrumbase cuando la batalla definitiva estaba punto de comenzar.

-Tranquilo, Piero.- Le dije a mi amigo y compañero sonriendo. Si era sincero conmigo mismo, sabía que no estaba nervioso y por qué no debía estarlo. Poco a poco me fui tranquilizando, porque sabía que debía hacerlo y porque lo sentía en el fondo de mi corazón. –Deja de gritar y guarda tus energías para pelear. Y lo más importante: Haz lo que creas oportuno, lo que dicte la voz que clama en tu corazón. Has llegado hasta aquí por un motivo, ¿Verdad? Ya no eres aquel crío renacuajo y temeroso de antaño. Has crecido Pieromaru, demuéstralo.- Sentencié con una sonrisa. Sentía la calma y la tranquilidad invadiéndome de tal forma, que nada de lo que pasaba a mi alrededor me podía perturbar. Aquel era el momento de actuar, de demostrar qué había estado haciendo durante toda mi vida. Era como lanzar una moneda al aire: Era cuestión de suerte. Pero a veces la suerte es para quien más la persigue.  A esas alturas de la noche, la traición de Mogura podía esperar, por lo que ignoré por completo su sucia traición. Ya me encargaría de ellos luego.

Con un ágil movimiento de saqué un pequeño pergamino de una costura cerca de mi costado derecho mano, y mientras mis preparados clones de agua emergían de aquellos charcos que Shinmen no había podido asimilar  se dirigían hacia él. Solo eran tres, pero me parecían suficientes como para poder ganar algo de tiempo. Dos de ellos se abrieron en su carrera, para así poder sobrepasarlo por los costados y situarse entre él y yo. El tercero, sería el sacrificado ya que se abalanzaría contra Shinmen por su espalda para llamar así su atención y retenerle todo el tiempo posible. Acto seguido desplegué el pergamino y coloqué mi mano herida anteriormente con mis propias uñas sobre el papel. No precisaba de su ayuda en realidad, pero no podía dejar nada al azar en aquellos instantes. Dejando atrás una leve cortinilla de humo, Ganroba hizo acto de presencia, dejando patentes sus credenciales. – Así que me llamas en medio de un combate. Muy bien muchacho. Muy bien.- Asintió mientras cruzaba una de sus pinzas con la otra, simulando unos brazos cruzando a la vez que agitaba lo que parecía ser la cabeza en señal de desaprobación. – En fin, si me has invocado es porque necesitas tiempo… Vaya, si es Shinmen. ¿Verdad? – No sabía si conocía Shinmen o si lo había reconocido por las veces que había hablado de él. En cualquier caso, se situó en uno de mis hombros y aguardó paciente. Acto seguido, me senté en el suelo con las manos y piernas cruzadas. Mis ojos fueron cerrados casi sin yo desearlo, puesto que, mi propio instinto tenía tan asimilado lo que planeaba, que fue casi un acto reflejo. – Yo no voy a responderte, Shinmen. Alguien como tú no puede echarme en cara nada. – Terminé por decir con una sonrisa en mis labios que rápidamente fue sustituida por un rostro completamente serio. Comencé a acumular energía, toda aquella de la que fuese capaz de echar mano. No sobraba nada y todo me serviría. Ahora solo faltaba cierta ayuda para detener a un exacerbado Shinmen y que fuese capaz de despertar de nuevo.

Pasase lo que pasase, estaba seguro de que al volver a abrir los ojos, todo aquello terminaría. De una forma o de otra.

”Stats”:
▲ Stats:
•Ninjutsu: = 20
•Taijutsu: = 17
•Genjutsu: = 17
•Velocidad: = 18
•Resistencia: = 20
•Fuerza: = 19

”Equipamiento”:
•Hilos de alambre: Un par de metros.
•Kunais: 5
•Shurikens: 5
• Envases:1
• Pergamino: 1
•Bisturí: 1
•Katana: 1
•Sellos explosivos: 4
•Senbons: 30
•Bombas de humo: 4
•Bombas de luz: 4
•Fuma shuriken: 1.
•Píldoras de soldado: 3 uds
•Éxtasis: 5 uds

”Indumentaria”:

”Técnicas”:


Conteo:
Gennin 6/8
Chunnin 5/6
Jounnin  2/4

Suiton: Mizu Bunshin no Jutsu (水分身の術, Elemento Agua: Técnica del Clon de Agua):
[Progresiva de volumen | Ninjutsu]
Tras una serie de sellos el ninja crea una copia de si mismo hecha con agua. Este clon solo tiene una parte del poder del original y por lo tanto no es muy resistente. Pueden ser creados a partir de una fuente de agua cercana (dentro del rango del shinobi) o bien con chakra Suiton del propio usuario. En caso de ser destruido, éste deja un charco en el lugar. Estas réplicas pueden ejecutar técnicas de la naturaleza Suiton, del nivel del ejecutor (al hacerlo consumen chakra al usuario), pero de no poseer una fuente de agua cercana el clon usará el agua de la que se compone deshaciéndose a sí mismo mientras el jutsu es lanzado. Pueden utilizar armas, pero su fuerza es mínima y su velocidad depende del ninjutsu del usuario. Las armas arrojadizas pequeñas (kunais, shurikens, sembons y similares) los atraviesan sin destruirlos.


Jounnin: 3 clones.

Jutsu Oculto.

Kuchiyose no Jutsu, 口寄せの術 (Técnica de invocación)
[Invariable]
Gracias a esta técnica los ninjas a partir de rango chûnin son capaces de traer a esta dimensión a sus invocaciones. Para ello, el ninja deberá haber firmado previamente un pacto con algún animal. Una vez que se posee el pacto firmado, el usuario deberá derramar unas gotas de su sangre sobre la mano con la que firmara el contrato y apoyarla en cualquier superficie, convocando de esta manera a su animal elegido para el contrato.


Hozuki Taiyō
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Hiro Uchiha el Mar Mar 13, 2018 6:28 pm



The Night is Dark an Full of Terrors


Hiro lo sabía, sabía que seguramente no vería el mañana, no volvería a abrir los ojos moriría, pero eso no e importaba ahora mismo, el pelearía hasta que su cuerpo no pueda más, y por los acontecimientos anteriores, no faltaba mucho para que eso sucediera, habia sido golpeado de una forma brutal, recibido técnicas que un novato como el no debería ser capaces de vivir si son dañados por estas, podría parecer que Hiro no estaba grave, lo cual era un grave error, simplemente aguantaba todo el dolor en su interior, pero tan solo un golpe más y el Uchiha no podría abrir los ojos esta noche. El ardor en sus ojos era leve, pero eso le dio una pista de lo que estaba ocurriendo, de lo que su cuerpo estaba haciendo, Estas evolucionando, Dos aspas, esas palabras retumbaban en su cabeza, pero no parecía ser el quien lo pensara, entonces ¿Quien lo Hizo?. Volvió a la realidad al ver como su bola de fuego impactaba donde ya no se encontraba nadie, abrió los ojos, y luego escupió bastante sangre de su boca al suelo, miró de reojo a atrás de él para ver con su sharingan a aquel hombre de armadura extraña, pronto se desactivó su "Línea de Sangre" y cayó al suelo con fuerza, su cabeza al tocar el suelo le dolió demasiado. Sangre salía de su bosa como un pequeño riachuelo, no sabía que, pero algo se había destrozado dentro de el, debido a que ya poseía sus organos dañados, pero ese golpe aunque no hubiera sido tan fuerte le había destrozado algo. Su vista comenzaba a fallarle, algo irónico a decir verdad. Podía ver como Vergil se encontraba dentro de un cuadrado transparente violáceo, el Uchiha no podía escuchar muy bien lo que decían, pero sabía algo, Vergil estaba en peligro.

Dante sacó un tipo de libro viejo y comenzó a decir palabras raras, Taro parecía ligeramente sorprendido, pero el pel-negro no estaba seguro. Vio como este se acercaba a el y lo primero que hizo fue intentar moverse, cosa que no logró, pero termino con mucho dolor en todo su cuerpo, fue arrastrado por Taro para recostarlo en una de esas paredes, ¿Porque no nos mata? Pensó el Uchiha mientras miraba a el Bokushi sentarse sobre sus rodillas, Piensa que no vales la pena Dijo una voz dentro de su cabeza, el Uhiha se alteró ligeramente, porque estaba escuchando voces de repente. Escuchaba a leguas como el Bokushi y el Occidental hablaban, no tenía que matarlos, tan solo cumplir su misión y ya. El Uchiha comenzaba a caer en e sueño, se resistía pero no podía, solo pudo ver a el Bokushi y Vergil caer dormidos juston donde estaban, y solo escuchar una voz, Pronto Hiro, Pronto sabrás todo, y Cayó dormido.

Levantate, no estas muerto levantate, sabes que no eres tan patetico como para morir aquí, levantate, Hiro solo veía oscuridad, y solo escuchaba esa voz, que una y otra vez repetía lo mismo, a el Uchha le parecía molesto y absurdo, cerró sus ojos para intentar o matar a esa extraña voz...y los abrió. Despertó en un tipo de cuarto de hospital, se encontraba envuelto en vendas, cosa que no tenía mucho sentido, los verdaderos daños se encontraban en su interior, pero que se le haría.

La oscuridad de la noche contrastaría con la luminosidad de aquella sala. Las grandes ventanas de su cuarto dejaban entrar los rayos de sol, indicándole al Uchiha que la larga y peligrosa noche a la que había enfrentado ya había terminado. Estaba recostado en una cama, vestido con sus prendas usuales. El aroma de las flores de la mesita a su derecha camuflaban el de los químicos del cuarto de al lado.

Antes de que terminara de ubicarse, alguien abrió la puerta de la habitación. La médica que le había tratado las heridas. -Al fin despiertas muchacho. ¿Cómo te encuentras? -su voz era seria, seca. Apartó el cabello plateado que cubría sus hombros, y clavó sus grises ojos en el shinobi, con una fría expresión. Miraba a través de sus lentes, las cuales, junto con su bata blanca, le daban el aspecto propio de toda una profesional. -¿Sabes cuál es tu nombre y cómo terminaste de esta forma? -siguiendo el protocolo, debía comprobar si había pérdida de memoria y su gravedad. Aquella doctora del país del Agua, en plena capital, seguía trabajando como de costumbre, como si nada hubiese sucedido. La vida seguía su curso natural para muchas personas.

Hiro miró a la recien entrada con una mirada sin expreión, no habían rastros de esa seriedad o distancia que siempre llevaba consigo, solo un rostro carente de expresión alguna. -Siento unos ligeros dolores en el pecho y en el costado izquierdo...Pero del resto me siento mucho mejor que antes- Decía con tranquiidad, algo muy raro en el generalmente tendría que estar furioso, despues de todo alguien lo dejó en un estado muy feo, ¿Que estaba ocurriendo?. -Hiro, Uchiha Hiro y estoy así porque un imbécil me dejo en este estado, entonces si eso es todo ya puedes retirarte o mejor, yo podría irme- Dijo con un tono de fastidio, ese si era Hiro, un chico que odia perder ante alguien, y peor si este le deja vivo, si esta vivo solo podrá pensar en como fue vencido de una forma tan humillante.

Luego de la respuesta del Uchiha, la muer le dejó ir sin mucha importancia tan solo quería hacer su trabajo bien, si el paciente dice que todo esta bien, todo estará bien para ella. Hiro se levantó con tranquilidad y lentamente, aún mientras se sienta mejor no significa que no le duela nada. Al ya estar levantado por completo se fue en dirección a la puerta, donde vio que se encontraba su arma, menos mal, si no el problema que tendría para conseguir otra no sería poco. La tomó con cuidado y la puso en su espalda, para luego retirarse hacia los muelles.

Al llegar a el puerto del País del Agua se dispuso a buscar un barco que le llevara hacia su país, le habían dejado un poco de dinero para su viaje, por lo tanto no se preocupaba por ello. Pero se encontraba un tanto molesto consigo mismo, no fue capaz de hacer nada contra aquel hombre literalmente no le hizo nada, apenas si salió con vida, y ni siquiera fue por el mismo, lo tuvieron que salvar era algo que le indignaba y molestaba demasiado saber que es alguien débil que hay gente afuera que lo supera por mucho, eso solo lo incitaba a ser más fuerte, más fuerte que cualquier otro ninja en todo el mundo, él derrotaría a todos y cada uno de ellos, les haría saber que Uchiha Hiro es alguien al que tienen que temer, que tan solo con decir su nombre las personas corran. No le importaba ser alguien respetado, solo temido, el temor es mas fuerte que el respeto, y eso él lo demostraría, -Eso es, vas a demostrarles lo que es el miedo de verdad, sabía que eras el correcto, tan solo tienes que descubrir otras cosas, y nuestro plan comenzará- Esa voz dentro de su cabeza volvió a hablar, ¿que se suponía que era aquello?, Pero aunque se encontraba dudoso no podía negar algo, estba de acuerdo con aquella voz.

Encontró un hombre en un barco el cual estuvo dispuesto a llevarlo por un precio razonable, el peli-negro aceptó la oferta, quería llegar a su país lo antes posible, no le gustaba mucho estar en un lugar donde se formo una batalla, aunque si se miraba alrededor se podía ver que no habían personas corriendo de un lado a otro asustados, tan solo iban como un día cualquiera, lo que sea que fuera aquella batalla, tuvo que haber terminado de una buena forma ¿o no?. - Y bien ¿Te subirás o solo me regalaste el dinero?- decía aquel extraño con un tono de molestia, -Soy el que paga, asi que cállate pero ¿sabes?, este lugar ya me esta molestando, venga vamos- Dijo con fastidio mientras se subía al barco, el hombre comenzó a remar, este será un viaje algo largo. Que desperdicio de tiempo tuvo en el país del Agua, no hizo nada interesante, bueno tan solo peleo contra un hombre que le dejó algo además de golpes, una lección y un nuevo poder. Una media sonrisa se presentaba en su rostro con tan solo pensar en ello, si tener que enfrentar a gente fuerte para aumentar su poder, lo hará con gusto.

Hiro Uchiha
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Arata Hikari el Miér Mar 14, 2018 8:14 am


Calabozo



El dolor era agonizante, pero la sensación de fracaso, había durado solo segundos. Inevitablemente, con el tronco superior apoyado sobre la pared y sus piernas tendidas en el suelo, sufría de leves convulsiones debido a un dolor que nunca antes había experimentado con semejante agudeza. El campo de visión era borroso, pero aún así, podía escuchar como un eco el dolor de su gran amigo. Cuando todo parecía haber estado perdido, sus ojos, los cuales habían adoptado un tinte rojizo por la irritación y las inevitables lágrimas, se fijaron en un único punto. — Hi… soka… — Su voz se oía débil, mas el desafío del muchacho era una chispa revitalizadora en un cuerpo encaminado a la autodestrucción. El brazo izquierdo se alzaba lenta y temblorosamente, hasta quedar apuntando al bufón. — Te alcancé. — Arrugas se mostraron sobre sus pómulos, debido a una sonrisa de oreja a oreja que era el gesto más forzado de Arata hasta el momento; mientras un par de de ámbares libraban lágrimas como milimétricas cascadas. El fuego en sus ojos mostraba la sensación de victoria, concluyendo con un gesto que pocos le harían a un oponente que casi le quita la vida: Le alzó el pulgar.

Hisoka se detuvo un momento, giró la cabeza, y contempló la expresión y gesto del velocista. No tardó en volver a orientarse hacia la salida, abandonando la sala con parsimonia. Su espalda, se veía enorme desde la perspectiva del herido, y las luces de las antorchas del pasillo hacían que la sombra del payaso bañara el suelo del calabozo. Su tono, esta vez, no era uno excitado; parecía bastante sereno. Con una voz mucho más grave, la natural, se despedía. — Has hecho un gran progreso, pero todavía te falta experiencia. — Los tacones del mago hacían eco, tomando su sonido el protagonismo en la silenciosa habitación. — La próxima vez que luchemos, será en un combate real, con nuestras vidas en juego. — Siendo esa la última vez que el muchacho pudo ver a su contrincante, llegaron los refuerzos para propinarle atención médica inmediata. Una vez la adrenalina dejaba de surtir efecto, entraba la preocupación por el estado de su cuerpo.

Una vez los tres supervivientes abandonaban el calabozo junto con el padre de Sorey Bokushi, el intercambio de palabras que tuvo con Sheik le dejó pensativo, pero las bromas del Hozuki, lograron quitarle un par de sonrisas. — Siento mucho haber desaparecido así. — El de cabellera anaranjada se comió su orgullo y pidió disculpas entre dientes a su amigo, desviando la mirada. — Nuestro hogar está en manos de gente muy mala. Ayúdanos a detener todo esto y te lo contaré todo. — Las esferas ámbar volvieron a fijarse en el final del pasillo. Su chackra fluía de forma errática y peligrosa. Podía sentir que se le acababan los minutos. Arata, todavía, no quería cerrar los ojos.


.  .  .


Howaitohasu — Decision




El malherido joven, no dejaba de encontrarse con imágenes demasiado difíciles de procesar. En la gran sala, los dejes de una incesante batalla, se encontraban en cada esquina. Alteraciones en el campo; sangre desparramada entre una fina humareda debido a la incesante destrucción, y cadáveres que por suerte no podía reconocer. Lo que más impactó sobre el pecho del pequeñín, no era la tortura física que resultaba mantenerse todavía físicamente activo, sino ver a esa figura de rodillas. Junto a las lecciones que el bufón le había dado en el calabozo, se sumaba una de gran pesar. Otrora a las fantasías en su cabeza, los héroes sí podían ser derrotados. Rodeado por estática y todavía con un flujo de chackra bastante inusual en el velocista, el chico simplemente miraba al foco de la escena. Desconectado. Incluso alguien tan asustadizo como él, no movió un pelo al presenciar la oscura transformación de Kuroro. Ése individuo, era el primer ser vivo que le desagradaba a Arata enteramente. Quería que el castaño se levantase; que le hiciera frente hasta su último aliento. Nuevamente, era el observador, dejando que sus ídolos pusieran todo el músculo necesario para llevarse la victoria. Internamente, se sintió… egoísta. Haber asumido por tanto tiempo, que nada de lo que hiciese podría recompensar lo que Sorey hizo esa noche cuando cambió su vida, le limitó a no hacer nada. Arata, pero, recordó las palabras que marcaron su destino; y su destino le había llevado hasta esa misma sala. Junto a todos ellos. Contra un ser que solo traería oscuridad al mundo.

Antes de que la rubia le encargase al anciano; antes de que siquiera el Aburame aceptase a ayudar a Hinata, el chico le habló en voz baja a ella. — Sheik… — Sus ojos no se enfocaban en la fémina; no podía moverlos de esa escena. — Sobre lo que dijiste antes… Lo entiendo. — Y aún así, se podía ver en la forma que miraba a un único individuo, que volvería a hacer una locura. Esta vez, al menos, dándole uso a sus neuronas. — Pero, por favor, confía en mí una última vez. Dame algo con qué enfrentarlo. — Era un pedido de inmenso tamaño. Ella, le miró al escuchar su voz. — No hay quien te detenga, eh… — Suspiraba nuevamente, dando suaves cabezazos de lado a lado. Era imposible hacer mella en aquella firme voluntad, igual de difícil que detener las alas de un gorrión que apenas ha aprendido a volar. — Tendrás todo mi apoyo, pequeño, ahora y siempre, eso no lo dudes. Pero… — Tomó aire, pues aunque fueran palabras esperanzadoras, guardaban el duro augurio de alguien que se ponía en lo peor. — …te necesitamos, Arata. Todos. — sin más, el chackra fluyó de manera imparable hasta sus ojos y, tiñéndose del azul más puro, confió en él hasta el extremo. La amistad y la complicidad se hacían una en su mirada, transfiriéndole al benjamín de los Hikari, su mayor poder. — Esto quizás te proteja de lo que vayas a hacer. — sin poder evitarlo, se agachó rápidamente para darle un último abrazo al joven. Sentimental como era, siempre guiada por sus emociones, casi lo necesitaba más la forastera que el propio pelirrojo para continuar adelante. — Ves con cuidado. — Arata no respondió, y lo devolvió con ambos brazos. Por la forma en que se sujetaba de las prendas de la fémina, había cierto temor. Su pecho latía con fuerza, siendo aquella, tal vez… una despedida.

Luego de aquello, se volteó unos segundos para ver con quien siempre podía contar. Y volvería a hacerlo, hasta que dejase de respirar. — ¿Qué me dices, Son? ¿Hacemos esa combinación que nunca pudimos lograr? — Una media sonrisa se dibujó debajo de sus ojos cansados, la cual iba acompañada un fino cordón de sangre cayendo de su labio. — Tal vez sea solo un viaje de ida… — Se atrevió a decirlo, manteniendo la compostura. Su chackra comenzaba a fluir con mayor ferocidad, llegando también al final del discurso de Kuroro. Cuando el velociste pudo volver a darle cara a la escena final, pudo sentir la fuerza de todos. El rugir de cada miembro de Howaitohasu.


Howaitohasu — Everyone’s strength




Los pies se afirmaron más en suelo. Como un incesante eco, solo los alaridos de los demás se escuchaban como una antorcha iluminando el camino. La superficie se agrietaba ligeramente debajo de cada pie, y lo que restaba de las botas de malla que acompañaban a su derruido traje, se desvanecían en un poder que comenzaba a fluir con fuerza. El mundo le empujaba contra el suelo, estando de cuclillas y concentrándose de la misma forma que lo hizo en el calabozo. La diferencia, era que ahora tenía un propósito bien definido, y estaba acompañado. Sí, aunque no conociese a muchos, Arata nunca había estado peleando solo. «Tendré muy poco tiempo» otro alarido se escuchó por parte del velocista, que terminaba mezclándose con el de la mayoría en la fuerza de uno solo. Su piel  empezó a teñirse de un notorio rojo, y las venas que circulaban por todo su cuerpo se hacían ver. Hinchadas, bombeaban sangre a un ritmo preocupante. «No has fallado en nada. Tú me salvaste… De ese infierno»Dentro de su cabeza, resonaban todas las veces que la gente de su pueblo y país le habían menospreciado. Las incontables veces que cayó al lodo. Su encuentro con Taiyo. Su interminable historial de misiones fallidas. Como una explosión de energía que duplicaba el tamaño del muchacho, se mezclaban los tonos dorados de su clan y un color verde que solo los Shinobi con conocimientos en ése campo reconocería. La cuarta puerta. Sus músculos se tensaban; se inflaban hasta el punto de sacar hasta la última gota de su potencial, deshaciéndose de cualquier pedazo de tela que no resistiese la tensión. Todas las heridas de su cuerpo eran visibles; sus pantalones terminaron siendo un trapo que lo cubría de las rodillas para arriba, dejando esos propulsores de puro músculo al aire. Sentía haber recibido un gran peso corporal, y a la vez, se encontraba más liviano que nunca. «Duele… Todo mi cuerpo duele mucho» la cabellera del muchacho, se encontraba a merced de una fuerza impresionante bajo los estándares que el chico conocía, desafiando a la gravedad misma.  Los dientes se apretaban; al punto de que las encías empezaban a sangrar por la presión. Y sus ojos, los cuales eran moldeados por un constante ceño fruncido, se veían blancos. Las voces de todos alentaban a que el Bokushi se pusiese de pie, y el último grito del que luce como payaso tras haber alzado el muro, desprendió al chico del suelo con una velocidad tan atroz, que su punto de inicio se agrietó más. Todas las aptitudes de Arata habían mejorado, pero una lección en específico del bufón con quien se había encontrado en el calabozo, resonaba en su cabeza.

Explosiones por parte del espadachín. Arata apareció en un parpadeo a un costado del Bokushi, posando la mano que tenía la cicatriz que se había esa noche, sobre su hombro. El mismo gesto que le había hecho él. La otra se abría; exigía a la nube que le diese todo su poder. — ¿Recuerdas lo que me dijiste cuando nos conocimos? — Preguntó como un susurro a su oído, con los ojos posados al frente y empujándose hasta más allá de sus límites. Su rostro lo decía todo. Lentamente alzó la mano del hombro de Sorey, y la misma comenzó a moverse tan rápido sobre una misma posición, que parecía estar vibrando. Acto seguido, adoptó un tono dorado que brillaba tenuemente debajo de su piel, y en este se formó un puño. — Estoy muy feliz… de haber peleado junto a todos tus amigos. — Un trueno descendió desde las alturas, envolviendo aún más al muchacho en cantidades de chackra que abrumaban cada segundo a la joven bestia. Volvió a salir desprendido del suelo, preparado para cumplir su meta, pues un día el Bokushi le dijo, que había nacido para ser un héroe.


Arata Hikari — Even if I break myself




La velocidad no lo era todo si resultaba predecible. La lección de Hisoka acompañó a la jabalina dorada que había bordeado el gran muro zancada tras zancada, mirando de reojo en todo momento a los orbes malditos del pelinegro. Esperaba que las acciones del rubio y las del espadachín, le mantuviesen en parte ocupado, pero sí quería que se fijase en él. Arata siempre ha hecho de cebo, y ahora que brillaba de tantos tonos, esperaba conseguir su atención. «¿Quién demonios te crees para decirle a alguien más que sus sueños son inalcanzables?» Furia en su estado más puro; Arata le daba uso a la peculiaridad de su clan, de poder cambiar de dirección frenando en seco, y conseguir el 100% de su velocidad en menos de un segundo. Cuando pudo ver con claridad al objetivo, se acercó a él ferozmente en una carrera que aparentaba un ataque directo, apretando el puño brillante con fuerza. A un metro de su objetivo, reveló que se trataba de una finta, desviándose a la derecha para darle la vuelta. ¿Una patada? Volvió a dejar un fugaz espejo de sí mismo, tomando otra dirección. Arata, en menos de diez segundos, había dibujado en el suelo distintos caminos que pudo haber finalizado, mas ninguno concluía con un golpe hacia el pelinegro. Continuaba girando como un parpadeo, hasta que desde un lateral, se agachó en seco. Impulsado por los músculos de sus piernas… no saltó. Llegó hasta encontrarse de puntitas, antes de volver a descender la altura de su tronco superior, y adentrarse rápidamente con una zancada con la pierna izquierda directo frente al individuo de ojos demoníacos. «Senpai… Protégeme» se sentía acompañado. Tenía el poder de sus nuevos amigos detrás suya, como otra silueta fantasmal que danzaba en el campo de batalla junto a él.

Centímetros. Invadir el espacio personal, y seguir sin perpetuar ningún ataque. Repitiendo dos fintas más sobre la base que indicaban que se movería por los dos laterales, el chico finalmente había decidido mantener su posición. El fuego en sus ojos lo miraba desde lo bajo.  «Esta vez, no fallaré por nada en el mundo… ¡Incluso…» Los dos propulsores de carne y hueso, lo elevaron justo desde frente; el puño se tensaba tanto con todo su poder, como el de Sorey y los demás. «…si debo romperme todos los huesos!» Esta vez no fue un puñetazo frontal. Era un poderoso gancho, el cual tenía como objetivo principal, el mentón de Kuroro. — ¡Howaito… — En caso de no poder afirmarse con todas sus fuerzas al mismo, se desviaría a lo que fuera que pudiese tocar. Su brazo fue disparado como un arrasador cañonazo, revelando que ese puñetazo, eran cien en uno. La velocidad de Arata y el poder de la nube, replicando el original hasta que fuesen cien, concentrados en un solo punto. Todos en décimas de segundo. — …no Hkari! Lo dejaba todo en un ataque, o eso parecía. Sus comisuras se estiraron en un último esfuerzo, dibujando una amplia sonrisa agónica que le acompañaba. El aire que se encontró comprimido meció su cabello, siendo una habilidad con un impulso tremendo de impactar contra el enemigo, con la intención de disparar a Kuroro como una flecha en dirección al cielo. Su brazo salió disparado en la dirección opuesta tras el impacto, dislocando su hombro y poniendo la extremidad entera de una tonalidad morada. Ya no podría usarlo. — ¡Sooooon! — El grito desgarrador del chico, llamándole. «Todavía no… ¡Todavía no!» haciendo espacio, el muchacho volvió a correr. Si sus aliados alzasen la mirada, comprenderían por cual zona sería afectada a continuación. Esta vez, se fusionó en un halo dorado que se posicionaba ser el pilar de la próxima parte, corriendo a una velocidad inconmensurable y convertirse en una prisión luminosa, dejando fuera al muro de Piero y a un Sorey arrodillado.

— ¡Ataquen con todas sus fuerzas, por favor! —Se oyó desde múltiples direcciones de ese anillo. Eran segundos los que Arata podía aguantar, formando un torbellino debido a su explosiva sinergia provocada por sus acciones al encontrarse corriendo en círculos sin parar. Los ojos se entrecerraban, y la saliva empezaba a espesarse. Numerosos músculos de su cuerpo estaban a punto de desgarrarse, y su nariz había empezado a sangrar por algún motivo. Y a pesar de todo eso, les rogaba que diesen lo mejor de sí, incluso… si eso terminaba con su vida, pues ese sería su destino.








OFF:
Apariencia:


[i]
Técnica de Sheik:
*Sora no me — Yōheki (Ojo del cielo — Muro de contención)

Mediante el ojo del cielo, Sheik inducirá en sus compañeros un genjutsu por el cual, cuando el contrincante pretenda atacar a uno de estos, chocará contra un muro invisible, impidiéndole así asestar cualquier golpe físico. Sin embargo, las técnicas de media o larga distancia, así como las armas arrojadizas, sí podrán atravesarlo. Es decir, cuando el contrincante trate de atacar cuerpo a cuerpo a la persona con tal genjutsu inducido, chocará contra un muro, el cual rodeará al compañero por completo formando una circunferencia de 4 metros de radio.
Asímismo, este muro es semi-transparente, es decir, el aliado se verá rodeado por un halo, un muro, azulado semi-transparente. Este solo impedirá el avance del enemigo. Si el que porta la barrera alrededor decide acercarse al oponente, el otro tendrá la sensación de que el radio disminuirá o aumentará en función de la distancia, no superando nunca el máximo de 4 metros
Ventajas: Sus compañeros se verán protegidos a cualquier ataque cuarpo a cuerpo que provenga de los contrincantes. Además, como el radio de la barrera varía a ojos del adversario, no impide al afectado por la técnica realizar taijutsus.

Desventajas: El adversario podrá atacar a la usuaria del doujutsu, mientras ella no tenga tal genjutsu inducido.
Solo podrá usarse esta técnica una vez por combate, pero esta misma durará hasta que se desactive el doujutsu.
Técnicas y Pasivas:
Técnicas: 5/8
Turnos con las puertas abiertas 1/2
Estado: Al borde de la inconsciencia. Muy malherido, pero ningún sangrado o hemorragia interna que amenace su vida.

Pasiva: Estilo de Combate | Mensajero de los Dioses
Este estilo de Taijutsu es único del clan Hikari y obligatorio para todo miembro. Principalmente trata sobre el arduo entrenamiento de la habilidad de alcanzar altas velocidades. Pueden cambiar de dirección y frenar en seco con mucha facilidad, concentrando el trabajo únicamente en las piernas. Veloces a la hora de patear y saltar, pero no destacan con sus brazos.
Otorga: +3 Velocidad

La cuarta puerta, la Puerta del Dolor (傷門, Shōmon) Esta es la cuarta puerta de chakra y también está ubicada en la médula espinal. Aumenta la velocidad y fuerza de la persona. La liberación de esta puerta genera que los músculos se usen a un 70% de su poder, comenzando a hincharse y desgarrarse por su sobrecarga. La liberación de chakra en este punto se hace visible como un resplandor verde que envuelve al usuario.  Al abrir esta puerta el usuario recibe un bonus de +2 en su stat de Fuerza, +3 en su stat de Velocidad y +2 en su stat de Resistencia.

Hyakunin no Kami no Ishi (百の神の意志, Will of a hundred gods) [+15 Ninjutsu de la nube]

Movimiento especial inventado por Arata Hikari, dedicado completamente a la ofensiva. Es necesario que el brazo a utilizarse para esta técnica, se encuentre libre de cualquier tensión. Tomando la decisión de sumergir completamente en la fuerza de velocidad únicamente a aquella extremidad, sucede que al simple ojo humano, parece que se torna borroso de un segundo al otro, incapaz de poder enfocarlo con claridad. Arata, está moviéndolo medidas milimétricas de su posición original y adoptando abarcando un poco más de todo el espacio en el que se encuentra. Estando su brazo, y a la vez no, en diversas localizaciones que sus medidas le permitan. Luego de la preparación, puede notarse que, sea lo que fuere que se haya apoderado de aquel brazo, provocó que cualquier tipo de tela que le estuviese cubriendo no pueda tolerarlo, desnudándolo hasta el hombro. Además, el mismo tono dorado que aparece en todos los miembros del clan, aparece debajo de la piel como un brillo contenido, que sigue viéndose ligeramente borroso. Esta vez, sin vestir la estática usual, y acompañado de un zumbido que es apenas audible al encontrarse a tres metros del muchacho.

1 a 10 de Velocidad — Ocho segundos de preparación.
10 a 14 — Cinco.
15 o más — Tres.

Está preparado, y es capaz de mantenerlo hasta tres turnos antes de liberarlo. Siendo esa extremidad la única parte de su cuerpo afectada por este, de tener la pasiva activada, esta contribuye a las propiedades del brazo, quitándole el efecto chispeante que danza entre sus piernas al correr. Esta habilidad, contiene dentro suya la convergencia de múltiples fuerzas; una fusión que posee cien puñetazos en lo que podría verse como uno. Tres usos por combate. El poder de la técnica es acorde a su Fuerza. Existen dos aplicaciones:

— Cien en uno: Una vez este puñetazo se hunde en un enemigo, este podrá sentir en ese corto instante, algo similar a una fuerte vibración concentrada. Son las cien repeticiones, aplicadas en el mismo punto. Más allá de los resultados del poderoso golpe acorde a su Stat de Fuerza, continúan siendo cien golpes, y es esta fuerza la que produce un temerario impacto. El impulso de este ataque, es capaz de arrastrar a un enemigo hasta quince metros de la posición en la que estaba, siendo diez si la resistencia del oponente es mayor a su Fuerza. Es la forma más atroz de su ataque, y debido a ello, sufre un retroceso que podría generar desgarres en los bíceps después de su segundo uso en el mismo combate. Mientras más tiempo haya sido mantenido, mayor el retroceso.

— Área: Perdiendo la ventaja de concentrarlo en un único punto, es liberado en un cono que toma a su brazo como el vértice, teniendo este seis metros de altura y cinco metros de diámetro. Pueden verse como fugaces latigazos transparentes que distorsionan la vista en el área afectada, teniendo la capacidad de afectar a más de un enemigo y en numerosos puntos, pero perdiendo la penetración e impacto de la primera. Si se encuentran a metro y medio de Arata, los daños serán severos; el resto de las medidas son dejes de su poder actuando como latigazos. Puede ocasionar destrucciones medias-leves en el campo de batalla.

* Nombre: Supiido Keimusho
Tipo: Taijutsu
Sellos: Ninguno.
Radio de la técnica: Máximo radio de cinco metros.
Descripción: El usuario puede utilizar su única velocidad para correr en círculos, aprisionando a un enemigo con en un anillo dorado que él está constantemente formando mientras corre sin detenerse, siendo de este modo protección contra armas arrojadizas. Si el oponente intenta cruzar el "muro", sufre un impacto físico que lo devolvería al medio. Menor el radio, mayor el resultado, pues comenzaría a crear un torbellino que podría asfixiar.

Ventajas: Útil para retener enemigos o apagar incendios. También funciona de modo defensivo con aliados, deteniendo las armas arrojadizas que vengan en dirección a ellos. Puede detenerse cuando quiera, y mejora con el stat de Velocidad. Ilumina en la oscuridad.
Desventajas: Si rompe el círculo, también la técnica. Y por lo tanto, ese "combustible" que le da velocidad deja de surtir efecto.
Limitación: Tras el turno de activación, solo puede mantenerlo dos turnos.

Stats:
• Ninjutsu: 1
• Genjutsu: 1
• Taijutsu: 10
• Fuerza: 3 +2 = 5
• Velocidad: 10 + 3 +3 = 16
• Resistencia: 9 +2 = 11
Arata Hikari
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Son Hozuki el Miér Mar 14, 2018 9:54 pm




L os años vivido junto a su amigo derivaban ahora en lo que parecía una danza perfecta. La velocidad del escarlata era formidable, moviéndose entre los soldados y dando golpes. Un rayo, eso fue lo que le vino a la cabeza del escéptico Hozuki. Cada golpe de Arata era seguido por un corte de Son, todos en lugares estratégicos, buscando evitar la muerte de aquellos soldados. Un golpe los desestabilizaba y el otro los hería, combinación perfecta para aquellos especialistas en el combate físico que compartían una historia.

Lo que antes era un muro que lo separaba de la verdadera batalla, ahora no era más que escombros y polvo. Los soldados yacían tras ellos. Con mucho cuidado se había asegurado de no matar a ninguno, no estaba en su naturaleza. Ni Siquiera sabía porque los había atacado, su cuerpo se había movido solo al ver a su amigo. Con su mano derecha tapaba su nariz y boca, buscando evitar inhalar algo de aquellos sedimentos que se elevaban. De haber sabido lo que les esperaba detrás de aquella pared, probablemente nunca la habría cruzado, no por egoísmo sino por miedo. El Hozuki, carente de experiencia en batalla, creía que la peor parte ya habría pasado ¿Qué podía ser peor que el mago Hisoka?

Miles de hilos finalmente se iban uniendo, hilos que tenían su origen varios años atrás o simplemente horas. Como en un perfecto mecanismo todos iban encajando, uno a uno, todo concluía en aquel punto, en aquel hombre dueño de una ambición envidiable, Hisao Arata.




Su vista se regocijaba, no creía lo que estaba viendo. Entre tanta muchedumbre, en el fondo bien lejano, una figura resaltaba, una familiar para el joven de cola de caballo. Posiblemente otras personas no lo hubiesen reconocido, pero el sí. Son si lo reconocería, se había pasado su corta juventud leyendo y escuchando sobre él, queriendo ser tan fuerte como él -Ese…Ese es…- sacudía sui mano derecha buscando tocar al escarlata -Shinmen- una explosión de emociones recorría no solo su cabeza, el cuerpo entero. Sus piernas temblaban, su rostro no sabía sin sonreír o llorar. Era lo que siempre había soñado de niño, tenerlo frente a él. Su mundo simplemente se había achicado a aquel hombre, toda su atención estaba puesta en él.  

De un segundo a otro todo se derrumbó. Una simple frase de cuatro palabras y diez y siete letras alcanzo para derrumbar la atención del joven, por no decir su vida. Todo se paró, para el joven el tiempo no pasaba. Todo se mezcló en un negro oscuro, donde solo estaba el, él y sus dudas. Una luz lo apuntaba como un foco apunta al protagonista de una obra. Todo sucedía en su cabeza, de fondo se podía oír las voz de Arata quien tras susurrar con Sheik se giró para hablar con él “Arata está muero.” su cabeza trabaja, probablemente a vista de otras personas parecería salirle  humo por las orejas “¿Ellos lo hicieron? No, el parecía tan sorprendido como nosotros” se refería al líder de Howaitohasu ” Esto significa que la aldea finalmente es libre de todo conflicto.” con el fin de escuchar lo que él quería, le había dado rienda suelta a su inocencia ” Debo dejar de ser tan inocente.” Aquella noche había cambiado, para bien o para mal, pero había cambiado. Las palabras de su amigo, su espíritu. La tendencia de la ilusionista por dar la vida por él, alguien que no conocía en lo absoluto. Las palabras de Hisoka. Todo había repercutido en él, finalmente había crecido.

La presión generada por el líder de Pyramiddo al mostrar una pisca de su poder le hacía temblar las piernas, sin ser un sensor podía sentir como el aire se llenaba de maldad y energía. Una vez más, la primera dama de Howaitohasu quería dar la vida por el -Lo siento, pero esta vez no me quedare como un niño viendo como me salvas. - le dedico una sonrisa mientras se colocaba solo unos pasos delante de ella. Sin darse cuenta, la daga que representaba a su feudo había escurrido de entre sus ropas y caído al suelo. Ya no quería ser como su padre, quería ser mejor que él. Quería liberar a su aldea, no defender a un feudo sin sentido para simplemente permitirle vivir un poco más. No quería más ver a los padres, recién vueltos, irse a la guerra sin saber si volverían. Quería cambiar las cosas. -Claro hacer el movimiento que nunca nos salió contra el sujeto que parece ser el más poderoso del lugar. - un pequeña sonrisa esbozante se hacía presente, no podía evitar esconderla -Me gusta la idea, Kid.- se refería a las preguntas que su amigo había realizado anteriormente.

Nunca lo había visto de aquella manera, el poder que liberaba el anaranjado era increíble. Podía sentir la presión que generaba sobre el suelo que poco a poco iba agrietándose. A diferencia de muchas de las veces que habían tratado de realizar aquella combinación, esa noche algo le indicaba que tendrían éxito. Millar de veces habían fallado, pero a diferencia de aquella vez ambos habían crecido, habían cambiado. -Tranquila. Podemos parecer tontos, pero sabemos muy bien lo que hacemos. - le dedico una sonrisa, un tanto mentirosa a Sheik. ¿La convencía a ella? O ¿se estaba convenciendo a sí mismo?  

Unos segundos bastaron para que Arata desapareciese, en ese momento entendió que debía actuar. Todo un campo de batalla se erigía sobre él, una criatura de dimensiones inhumanas y explosiones. Comenzó a moverse con dirección hacia donde ahora estaba el líder de Howaitohasu y sus compañeros. El dolor de espalda se volvía más intenso a cada paso, pero sabía que debía aguantarlo, debía cumplir su parte. Su espada enfundada en su espalda, golpea y hacia el dolor incluso más molesto. Cuando la secuencia de rápidos golpes de Arata terminaba, Son se encontraba sobre el muro que el shinobi de nombre Pieromaru había creado. Pudo oír el grito desgarrador de su amigo mientras sus manos moviéndose lo más rápido que podían, realizaban combinaciones de sellos. Una prisión luminosa o “tornado” como a Son le gustaba llamarle, apareció. La reconoció rápidamente, la había visto en algunas ocasiones. En ese mismo momento, de su boca comenzó a liberarse una inmensa lluvia que caería sobre el portador del senjutsu oscuro como una catarata "Eso no basta…Mas necesito más.” aquello no bastaría. Ligeramente arqueado para poder liberar de mejor manera su técnica, podía oír el crujir de su vertebra derivando en un inmenso dolor "Solo un poco más.” sus ojos se cerraron y comenzó a visualizar a aquella catara cayendo sobre Kuroro. Usando toda la concentración que podía obtener en un momento como ese, comenzó a crear lanzas –no en grandes cantidades- que aparecerían dentro de aquella cascada. Sabio de que aquello no vencería a tal bestia, pero al menos podría detenerlo unos segundos. Había llegado a su límite, aquello seria lo último del moreno joven en la batalla.




Off:

aspecto:

Stats:

• Ninjutsu: 3

• Taijutsu:  6

• Genjutsu:  1

• Velocidad: 4

• Resistencia: 3

• Fuerza: 3

Equipamento:
Kōngjiān jiàn,
Kunais
Hilos de alambre
Shurikens
Bomba de humo
Tecnicas:

Técnicas: 2/6  

Habilidades pasivas
Suiiki (cuerpo de agua):
Nadie sabe por qué, pero los Hozuki han sido capaces de convertir su cuerpo en agua. Por lo tanto, los mismos serán capaces de hacer técnicas suiton desde su propio cuerpo e incluso podrán permitir que sus aliados inserten chakra en su torrente para que ellos también sean capaces de crear jutsus desde el cuerpo del usuario.
Esto conlleva las mismas debilidades que conllevaría tener un cuerpo enteramente creado por agua.
Tecnicas
Suiton: Taki (滝, Elemento Agua: Cascada):
[No progresiva | Ninjutsu]
El ninja hace sellos con sus manos para lanzar desde su boca una gran cantidad de agua hacia arriba, la cual comienza a descender en donde está posicionado el enemigo. La fuerza del agua puede aplastar al rival contra el suelo, y dado que proviene desde arriba, saltar no forma parte de un movimiento para librarse de este jutsu.

Suibun kanri no jutsu (Jutsu de control de agua):
Sin la necesidad de sellos de mano, el usuario será capaz de crear animales, objetos o cualquier otra cosa con agua. De esta forma, podría crear lanzas que emerjan desde los líquidos, o animales que salvaguarden la seguridad del usuario. Los objetos creados mediante esta técnica únicamente podrán ser mantenidos en el campo de batalla durante dos turnos. Se le podrá dar dureza a las creaciones.
Chunnin: Se podrán controlar hasta tres metros cúbicos de agua.
Jounnin: Se podrán controlar hasta cuatro metros cúbicos de agua.
Sannin: Se podrán controlar hasta cinco metros cúbicos de agua.
Son Hozuki
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Gyokuryū Pao el Jue Mar 15, 2018 8:13 am







-Por la voluntad del dragón llegué a este mundo, y por su voluntad, me iré-

                     
-Proverbio Funerario del clan Gyokuryu

Mis órdenes fueron nuevamente pronunciadas, se me necesitaba en el campo abierto de batalla y allí estaría, viajaría bajo tierra a gran velocidad hacia el lugar que se me había señalado. Presentía un numero impresionante de pies moviéndose de forma violenta y desorganizada sobre la tierra, pero aun así decidí surgir sobre la misma con tal de acudir a la ayuda de mi preciado feudo, lo que vi al momento de surgir sobre el suelo fue indescriptible.


Caos, no como el que había experimentado una y otra vez, no el de una batalla, aquello no podía compararse. No era un solo grupo, eran cientos, rodeados de miles, todas criaturas de la misma naturaleza, corriendo de un lado a otro con armas afiladas en sus manos, cortando aire, carne y vidas con el ondear del metal, era algo devastador para cualquiera, todo estaba rodeado de muerte, sufrimiento, ira, realmente aquello era… impresionante.

Un intento de matarme de parte de un enemigo me hizo volver en sí, una espada ya gastada por la lucha constante intentó arremeter contra mí, pero mi armadura ahora renovada se posaba imponente entre el metal y la carne. Creyó que había atacado a un soldado cualquiera, pero con un puñetazo a la cara se dio cuenta de su error. Mi efímero contrincante caía, mientras yo miraba la mano con la que había cometido el asesinato, luego de eso miré a mi alrededor una vez más. Ahora lo veía, no seres, hombres, soldados luchando los uno contra otros, sacando sus más fuertes creencias de sus mentes y proyectándolas mediante el sagrado arte del combate, único arte que hasta en medio del caos, mantenía su belleza. No había sufrimiento, había lucha, no había ira, había fuerza, no había muerte, había… gloria. Nunca antes había visto algo parecido, las pequeñas escaramuzas alrededor de la fortaleza de mi clan no se comparaban en nada a lo que me rodeaba en ese momento, pero, aún así, aquello me resultaba extrañamente familiar, de alguna forma no sentía que estaba perdido, sino que había encontrado mi lugar, mi futuro y mi presente, de alguna forma sentía que había llegado finalmente… a casa.  

De repente un extraño sentimiento comenzó a apoderarse de mí, comencé a sentir un placer y una felicidad inimaginables. Miré al cielo y pude notar como en su más grande astro aparecía el símbolo de mi clan, el símbolo del dragón. Todo empezó verse de un tono mucho más brillante y verdoso, pude ver al mismísimo dragón de jade surcando los cielos, pude sentir mi fuerza y mi poder se potenciaba con su presencia, me sentía casi… no… ¡yo soy invencible¡. La armadura verde y metálica de Shogun me cubría, a mi alrededor podía ver a los soldados de mi clan, mis soldados, luchar contra el despreciable enemigo. Nuestros estandartes ondeaban con orgullo el símbolo del clan mientras demostrábamos nuestro poder sobre ellos, 3 enemigos más se me acercaron y 3 enemigos más fueron destrozados por mi imponente fuerza. Estaba decidido a acabar con los enemigos que nos rodeaban a mí y a mi fiel escuadrón de hombres a los que tanto quería, y para ello usaría todavía más de mi poder, -¡Hombres, manténganse en pie!-, gritaba para alentarnos mientras mis dos palmas de juntaban, cada una debajo de mi armadura, proyectando un chakra inigualable. 5 brazos de tierra… no, 5 dragones salieron desde mi espalda, cada uno formado con los elementos que dominaba, tierra, fuego, lava, hierro y aire. Cada uno con una fuerza descomunal, todos listos para destrozar a mis enemigos.

Me movía a gran velocidad y brotando de vitalidad, sujetando a cualquiera que no fuera de mis tropas con uno de mis dragones y arremetiéndolo contra el piso, usando sus muertes como testamento de mi poder. De repente, en medio de la masacre que mis soldados y yo creábamos entre nuestros enemigos, pude percatarme de que un grupo se apartaba del resto en uno de los ojos de la tormenta que era aquella batalla. Pude ver a 6 de los soldados de bandas rojas que… no, a 6 de los oficiales de mi ejercito luchar contra un grupo de guerreros enemigos. Luego de ver esto escuché mi voz ser llamada, al mirar a mi lado pude encontrarlo a él, -¿Padre?-, allí estaba, en su gigantesco caballo blanco, mi padre, luchando a mi lado una vez más, -Pao, es tu hora, ve, es tiempo de que le demuestres al mundo de que está hecho el clan Gyokuryu-, -Si… ¡si, si, si, si, si! ¡Destruiré a mis enemigos y a cualquiera que se interponga!-, palabras no escuchadas por muchos gracias a la algarabía que era esa inmensa batalla, confundidas tal vez entre las mil y un exclamaciones de los otros combatientes, pero estas, estas serían finalmente verdaderas.

Corría a gran velocidad en dirección al lugar donde se encontraban los grandes guerreros, apartaba a todo intruso de las tropas enemigas que osara intentar intervenir. En el camino pude ver como un contrincante más aparecía y platicaba con mis aliados, los otros enemigos se quedaron expectantes, aquella era mi oportunidad para una embestida sorpresa. Flanqueaba la zona buscando ser encubierto por los cuerpos aún activos de otros soldados furiosos que buscaban pelea entre ellos, extendía mi mano hacia el lugar sobre el cual el grupo de enemigos se posaba, exactamente detrás de su primera línea y debajo de los que ocupaban la retaguardia, de forma que los atrapara a todos por sorpresa. El kanji en el suelo empezó a brillar, y luego de 3 segundos, haría la tierra debajo de ellos estallar como si fuera una explosión subterránea. -¡Enfréntense a la voluntad del Dragon!- exclamaría con toda mis fuerzas mientras estaría dando mis golpes devastadores contra los guerreros enemigos.

Descoordinación, heridas prematuras y choque, aquello era lo que yo buscaba causar en mis enemigos antes de embestirme contra ellos. Efectivo o no, yo seguiría hacia delante sin importad lo que sucediera, dispuesto a dar absolutamente todo por conseguir al victoria para mi nación, aquel era el camino que había elegido, y ese sería el que recorrería hasta el final.




Pao:
Stats:
• Ninjutsu: 14
• Taijutsu: 11
• Genjutsu: 2
• Velocidad: 12
• Resistencia: 12
• Fuerza: 11+3=14

Técnicas:
•G: 6/8
•C: 3/5

Mantenidas:
Doton: Domu (土遁・土矛? Elemento tierra: lanza de tierra).  3/3

Armamento:
•Pergamino Caudata
•Kunais (15)
•Shurikens (10)
•Hilos de alambre
•Vendas
•Sellos explosivos (9)
•Bombas de humo (3)
•Bombas de luz (2)
•Cadenas (1)
•Sanguineos (5 usos)
•Bô
•Píldoras de Soldado (3)

Técnica:


Doton: Domu (土遁・土矛? Elemento tierra: lanza de tierra).
[Invariable]
Esta técnica no necesita la realización de sellos y se puede activar o desactivar a voluntad, casi instantáneamente. Este jutsu consiste en endurecer el cuerpo del ninja—tanto por dentro como por fuera—, o parte del mismo, el cual se torna de un color oscuro, otorgándole una gran resistencia que lo hace invulnerable a un ataque Taijutsu o Kenjutsu de su mismo rango e incluso contra la detonación de  sellos explosivos. También potencia el Taijutsu del usuario, permitiéndole incluso destrozar muros con tan solo un golpe, lo que hace que recibir un ataque directo, mientras que se mantiene activa esta técnica, sea verdaderamente crítico. Este jutsu es vulnerable al elemento raiton. Esta técnica dura tres turnos activada y otorga una bonificación más (+3) en fuerza.

Doton: Shi bassoku (四罰則- Elemento tierra: Cuatro castigos)
Luego de juntar las manos en señal de aplauso, desde la espalda del usuario surgirán 5 brazos de lodo los cuales podrán ser usados para apoyar sus ataques de corto alcance. Estos se endurecen a la hora de hacer contacto al igual que el Odei āmu, son capaces de extenderse hasta 2.5 metros desde la espalda del creador, aumentando su alcance con el rango. La fuerza, movilidad y resistencia de estos depende del ninjutsu del usuario, por lo que si son impactados por un ataque con mayor fuerza o ninjutsu estos pueden ser destruidos, especialmente si este es un ataque raiton. Duran 3 turnos activos.
Chunnin: 2.5 metros.
Jounin: 5 metros.
Sannin: 10 metros.

Doragonmandēto (ドラゴンマンデート-Mandato del dragón)
En la palma de una de las manos del usuario aparece un kanji (意) brillante de color verde, a través de este el usuario envía chakra hacia una superficie de tierra en cuestión de segundos, sobre la misma aparece un sello de color verde que expide un gran brillo, con el kanji mencionado en el centro. Este aumenta su brillo conforme el chakra llega al mismo, al llegar a su punto más alto la tierra que se encuentra debajo de este sale volando de forma violenta como si de una explosión subterránea se tratase, expidiendo ondas de chackra y rocas capaces de mandar volando al enemigo. El circulo que marca los límites del sello puede ocupar un máximo de 5 metros a la redonda, solo puede ser colocado a 10 metros del usuario. En caso de ser usado sobre arena, el daño para el enemigo es menor, pero causa que la misma nuble la visión de los que se encuentren cerca temporalmente (durante un turno). El Sello dura 3 segundos en llegar a su punto más alto y detonar. Al igual que las técnicas Doton, el usuario debe tener algún contacto con la tierra para que su chackra viaje a través de esta (qué esté parado sobre ella por ejemplo). Solo puede ser usado 3 veces por rango.
Chunnin: 3.
Jounnin: 6.
Sannin: 9.



Realidad:
En la realidad los soldados verán como un guerrero empieza a luchar con un frenesí y una euforia impresionante. Sacó sus 5 brazos de lodo y se dirigió hacia donde los de Pyrammido.
Gyokuryū Pao
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Hansha Yamanaka el Jue Mar 15, 2018 10:49 pm



Explosiones desmenuzaron por sorpresa buena parte del poder militar del feudo, coordinándose con un arrollador grito de batalla por el lado externo del muro que no daba sino inicio al verdadero ataque que intentaría barrer las fuerzas armadas en la hora más oscura... era media madrugada cuando la Tierra y el Rayo hicieron caer con fuerza su despiadado mazo ante la espalda del dominio de Arata. Con el sabotaje de la nendo; los soldados al asalto ansiosos por cometer homicidio; la suma de aliados e invasores encontrando su fin ante la mano de otros hombres, personas de carne con familia y gente que los espera del otro lado del mar similares a los soldados del Agua... la mezcla de todo, presenciarlo o vivirlo era tener ventana a lo más oscuro del corazón de las personas. La guerra es cruel, pero la razón de que ésta se repita en la historia no justifica sino que la crueldad misma sea inherente al ser humano.

Un Hansha herido se debatía a duelo con la réplica de papel de la mujer que dejaba su sangre en sus manos, literalmente. Acompañado del golpe conmocionante de las explosiones, el stress mental se aglutinó para el Yamanaka al observar en primera fila la muerte, el dolor de su gente. Momentos después del sabotaje, los ecos de los condenados sobrevivientes gritaban al cielo por piedad, por un fin temprano al calvario de ser quemados vivos; de tener mutiladas sus extremidades y chamuscadas las laceraciones cual ácido a la herida; de desfigurarse por el fuego perdiendo algunos la vista, otros el movimiento voluntario, pero con constante el horrible sentir que traen consigo las llamas carentes de compasión.

La lucha con el clon pasaba a segundo plano tanto para la persona creadora de la Seven de papel, como para Hansha, quien con una mueca errática hacía lo posible por mantener su postura defensiva, inmóvil de garras desplegadas. Respirar se le hacía pesado, su ritmo se aceleraba y el sudor frío corría libre tanto por cara como espalda... miraba al clon de papel hasta que éste tomó otro rumbo, otra pelea o algo de mayor interés, la verdad es que Hansha empezaba a desmayarse en pie. Sus ojos 'blancos' así llamados (grises en rigor), fueron producto del impacto que trajo su primer asesinato, el día en que fue libre de no tener nadie de quien preocuparse... fue el día en que su actitud de niño tranquilo se invirtió en el polar opuesto, dejando una constante faceta de desquicio en su persona: un Hansha incapaz de expresar lo que su mente en calma pensaba.


-¡Basta!
-HAHAHAHhdk ghesss.. ¡AH!

La noche de la invasión trajo consigo un trauma similar al que se llevó el brillo verdoso de los ojos del Yamanaka aquella vez, al haber éste agudizado las habilidades sensoriales de su clan. Esa oscura noche, y precisamente tras el sabotaje de la nendo, el dolor de si no docenas, cientos de soldados lo sentiría en su mente... si la crueldad es propia de los hombres, la arista que lo comprende también lo era: Empatía. Bien las habilidades sensoriales no eran su fuerte, el sentimiento humano venía tan intrínseco como amplificado por su línea sanguínea, y específicamente por ese momento, resultando en un colapso mental como nunca había sentido antes.

-Su agonía no... no puedo continuar, no más ¡Ya no más!
-Uosmo niiun-HE ...¿eh? seré veré

Gritos, dolor, más gritos, fuego...
Las yagas por los cortes en soldados de ambos bandos, el brutal tacto que los recorría a medida que la sangre fluía libre era experimentada de la manera más extraña por el Sensor de repuesto, casi como si las heridas se las hicieran a él. En eso un sin número de armaduras sin rostro entraban por las rendijas del muro perimetral, delatándose como personas sólo por el brillo en sus ojos, decididos a dar exterminio a todo quien estuviera del lado equivocado del tablero. La matanza comenzaba: la primera línea se aniquilaba la una a la otra por ambos bandos, con la crudeza carnicera de una guerra que no reconocería sutileza al momento de cercenar al enemigo, o rebanar a lo largo para que su dolor se prolongue hasta que la propia sangre de los involucrados los ahogue mientras observan el negro cielo sin salvación. Los guerreros piensan que en la muerte honorable hay poesía, pero en la realidad ésta no es sino tortura hasta la letalidad, y es un resumen de tal tortura lo que Yamanaka Hansha no dejaba de experimentar.

-No... ¡No quiero que esto sea así! Duele tanto ya no más por favor ¡No! ¡No! ¡¡Nooo!!
-HAHAHA ughs tskgunnm... HAHA HAHAHA HAAAAA uffuFFoou

La inestabilidad psicológica de haber alterado sus emociones por tantos años sin tregua estallarían como un cristal azotándose contra el concreto, llegando a un punto en que ya no podría mantener su postura de combate, obligándolo a tirar de sus argollas y retraer sus garras, cayendo luego con una rodilla al suelo, sosteniendo su herida con la zurda y su frente con la diestra... sonreía con los músculos faciales estirados a un punto molesto para cualquiera, con sus ojos decolorados abiertos, excepcionalmente carentes de lustre. Estaba abierto a un ataque enemigo.

-§§§§§§
-¿▲▼▲▼▲▼▲? ▲◄▼
-╣║╣╗╝, ¡║╗║║!

Yuki, Chikara y Chie, los 3 diablillos que lo acompañaban flotaban frente al tambaleante Hansha a medida que su vista se nublaba, su sonrisa habitual se escondía en jadeos deformados y su psique colapsaba de stress. Él no entendería nada de lo que le decían, sólo podría diferenciarlos por su timbre característico. La cabeza le estaba por explotar, y el estar desangrándose por un costado no ayudaba.

En eso Machi, la mercenaria que le había estado hablando pero que pocas palabras le habría rescatado, emprendía su huida para verse trancada por una chica uniformada como Seven, haciendo una amenaza que escasamente podrían entender ambos involucrados: "Ahora os enfrentaréis a los monstruos que realmente sois".

Experimentaba el vacío en su mente, y lo traducía a dolor real. Sin darse cuenta, lloraba riendo. Su corazón se aceleró, el sudor de su cuerpo se sentía como hilos de hielo mientras sus pulmones trabajaban a toda marcha para recuperar la estabilidad. "Es cruel..." -Todo ritmo fisiológico aumentaba en su ser. "Esto... esto es..." -La realidad a su alrededor se distorsionaba, sólo él y Machi quedaban. "El dolor humano es..." -Frente a ambos, aparecieron antítesis oscuras de cada personaje. "¡¡Ya basta!!".

...
...

Como si de una revelación se tratase, de pronto todo agotamiento mental, todo signo de confusión abandonaría el cuerpo del feudal... se sentía puro, libre de cadenas. Por ahora, no habría más ruido en su cabeza o en su actuar, nada podría distorsionar su forma de ver las cosas.

Claridad.

Hansha no podría notarlo, pero al igual que en el evento que invirtió su personalidad, decolorando ojos y cabello, acababa de alterarse de forma permanente una vez más. Esta vez el color grisáceo, remanente del verde característico de su clan abandonaría por completo su cuerpo, dejando un blanco brillante... paradójicamente, la retirada de la croma daba un aire aún más expresivo a sus ojos comparables a un muerto, o a un ciego. Mas nada cambiaba en su capacidad visual: si bien dicen los ojos son el espejo del alma, en éste caso ver su reflejo era como indagar en el alma propia.


_______________
-Un genjutsu, dices. -Contestaba dirigiéndose a Machi carente de toda expresión facial, mientras se reposicionaba los ítems de su chaqueta en el pantalón, para eventualmente quitarse la prenda y cortarla a lo largo con un kunai.

-Tsk hehHAHA eeeel do-lor, sarabes de dónjtsk! HAHA de dónde VIENE, ¿no? -Se esforzaba por decir la sombra oscura de ojos rojos, contorsionándose en tono tétrico hacia el ninja real, similar pero en su estilo a lo que hacía la contraparte de Machi.

No le respondería. Podía entender que estaba bajo ataque del enemigo, y que por lo que re-ordenando pudo entender de lo que advirtió la kunoichi, debía encontrar la salida pronto. Genjutsu k... -Antes de poder dispersar la ilusión el clon oscuro tomó carrera con un ferviente grito mientras hacía sellos de mano. "Ella te abandonó, y a él lo deghs- ¡HASTE mooRIR!" -Hablaba del padre que fue asesinado, y la madre que abandonó a su familia sin rastro. Sus manos dispersaban amenazantes rayos que se acercaban a toda prisa, de no reaccionar la técnica de asesinato que se llevaba a Seven haría lo mismo con él. Aun a punto de ser aniquilado Hansha se expresaba inmutable, frío... casi inhumano.

Preparando sus armas arrojadizas, Hansha adoptaría postura defensiva, para lanzar e impactar en los hombros un juego de 4 senbon al ojos rojos, sin detenerlo. Tenía toda atención en su antítesis y en esquivar el ataque, que como sabía sólo funcionaba en línea recta. Con una mirada inexpresiva, blanca y vacía esperó hasta el momento indicado, y cargando una mínima cantidad de chakra en sus pies saltó hacia el chidori, a una altura que fácilmente superaba el alto de un hombre promedio... Hansha esquivaba por arriba y adelante la lanza eléctrica a lo que cruzaba miradas con su rival, para girarse en el aire y asestarle una feroz patada circular en el cráneo -- así mismo, y como si hubiera anticipado el movimiento, el ninja oscuro prolongó el ataque eléctrico en su línea como finta, para girarse un instante antes de recibir la patada, y torciendo su otro brazo, disparar su mecanismo impactando en seco las costillas del Yamanaka original con la bola de goma que coronaban las cadenas.

Una patada a la cabeza y un impacto contundente a alta velocidad: uno quedaría sangrando por los senbon, abatido de momento por una patada que pudo haberle quebrado el cuello de no haberla anticipado, y el otro caía sufriendo el daño concentrado en la zona de su previa herida, tosiendo sangre, viendo a Machi paralizada del terror no muy lejos. El golpe le había traído de vuelta el habla, y con ello, parte de su actitud recurrente. "Tsk! Nadie llorará tu muerte, vihives oslo sin ob-hehe-jeTIVOS. ¿Por qué luchas? ¿No ves la haHAHAHghjs lala VERDAD? Mira tu reflejo... ESTE ERES TÚ, EL TÚ QUE TODOS VEN".

Aún conservaba la serenidad, suficiente para privilegiar salvar a la tonta inmóvil antes de discutir con una pared. No habría escuchado el diálogo entre Machi y la Machi oscura, pero claramente veía que ésta se acercaba a ella en tono poco amistoso... el combate con el Yamanaka alterno duró segundos, pero incluso así no había tiempo que perder.

Adolorido de su costado derecho, Hansha tomó los 2 tanbôs de sus botas para lanzarle uno de los palos a su aliada, buscando literalmente golpearla hasta que se arregle. "Eh cariño, ¡deja el existencialismo para luego haha!" -Gritaba alegre y coherente: podía hablar fluido una vez más, y lo celebraba atándose un torniquete improvisado con su chaqueta cortada. En eso, la sombra del ninja disparó desde el suelo sus cadenas afiladas, deteniendo el palo en el aire.

-Arata es el rerrespon-zuusasto guerra HAHAHA hjgsss-- Hemos defendido al portador de la..¿ah? PLAGA, SÍ. Piensas que castinigas anoum crimi-BAHAaaan-didos less less sino, las almas presas deka gyerra HAHA ¡Tu pecado es el peso de su castigo! Inhiste en ser portador de la verdad... sabemos que tu existencia es un engaño. Máscara, cascarón vacío. Veo en tu coora-zón porque somos uno... ¿no lo niegas? Sólo revelo el tinte que esconde tu ser hehe, soy el Hansha detrás de Hansha.
-Si que eres bueno para no quedarte callado...

Las palabras escasamente comprensibles hacían sentido a los oídos del ojiblanco, pero no podía dejarse someter sabiendo que su cuerpo estaba en peligro de la misma forma que lo pondría una técnica de clan mal ejecutada. Debía salir del genjutsu y liberar a Machi, por lo que blandiendo kunais duales correría aguantándose sus heridas hacia ella, sin antes repetir la operación, decidido a tener éxito.

-Hmmmm... ¡TE NECESITO MALDITA SEA! -Aventó con mayor fuerza el otro palo a la cabeza de la kunoichi sanadora, dándole de lleno con la esperanza que tal movimiento tan absurdo la haga entrar en razón. Los ojos del ninja del Agua seguirían blancos, y así se quedarían. Su contraparte se ponía de pie con la lengua afuera, tiritando de emoción por liberar su sadismo.

...Música. Tan obvio y a la vez efectivo. La mente fresca le revelaba el camino en que se había metido, y ahora, le quedaba averiguar como salir de éste: De trasfondo una melodía se ejecutaba en forma incesante, infiriéndose causaba la ilusión en la dupla del Agua. Tal suposición fue llevada a cabo mientras se acercaba a la mercenaria, pero por mucha claridad que tuviese al pensar, Hansha no era experto en ilusiones... en el rango cercano de la Pyramiddo, le acotaría "Debe ser la melodía. Vamos Machi, sácanos de aquí".

Cada segundo en ese mundo en que ni sus demonios personales convivían era un potencial adiós definitivo, por lo que no deberían tardar más en escapar. Pensarlo lo ponía nervioso, tanto así que cargaría chakra pensando en el combate; miraría a todos lados listo para contraatacar; ...y adornaría la escena girándose un dedo en su corte al oblicuo mayor. "¡Arg! Esto debe funcionar". -Alterar su flujo de energía, exagerar el dolor, pedir ayuda... había sobrevivido en solitario a una bestia con cola, por lo que en su mente estaba decidido: "¡No me acabará una fantasía! Maldita seas Shizuku, ¡prefiero entrenar mis trampas a ilusiones pero NO me das opción! ¡Kai!"



Misc:
Vestimenta:

Stats:

   • Ninjutsu: 3+2
   • Taijutsu: 8+2
   • Genjutsu: 4
   • Velocidad: 7
   • Resistencia: 6
   • Fuerza: 7
Técnicas:
(3/7)
Pasiva:

Desde que comienzan a desarrollar sus habilidades mentales, los ninjas Yamanaka son capaces de detectar el chakra de sus alrededores, usando una variación de la técnica Kenshutsu sin necesidad de especializarse en técnicas sensoriales, esto debido a que algunas de sus técnicas están estrechamente relacionadas con la detección de individuos; sin embargo, su capacidad sensorial innata es bastante reducida en comparación a un especialista en esta área.
Genin: 100 metros.
Chūnin: 200 metros.
Jōnin: 400 metros.
Sannin: 500 metros.


Si el Yamanaka decide especializarse en técnicas sensoriales, la capacidad innata del Yamanaka complementa a la técnica Kenshutsu, aumentando el rango de detección de la técnica; es decir, se suman las distancias de ambas habilidades, dando como resultado una mejora considerable en las capacidades sensoriales del Yamanaka.
----------
Jutsu oculto x1

Genjutsu Kai (Despetar del genjutsu)
[Invariable]
Consiste en romper/detener el flujo de chakra en el cuerpo, y luego aplicar un poder aún más fuerte para interrumpir el flujo de chakra del lanzador, lo que se llama Genjutsu Externo (幻术 解, Genjutsu Kai). Esto también puede ser realizada por los ninjas no afectados por la aplicación de un aumento repentino de chakra en la persona afectada. La única regla para usar este jutsu contra un genjutsu es darse cuenta del genjutsu antes de usarlo. Puede ser utilizado solo una vez por combate en Genin, dos a partir de jounin.
* Para poder utilizar esta técnica es obligatorio tener más puntos en genjutsu que el ejecutor del mismo (o la misma cantidad, sólo si ambos poseen el tope de puntos).
* Esta técnica consume chakra, tanto como el que consuma el genjutsu que se desee dispersar.
---------------------






Técnicas de Yami Hansha:
(Honsho)
Chidori (千鳥, Millar de Pájaros):
[Progresiva de cantidad | Ninjutsu | Progresiva de efecto]
Tras una cadena de sellos el usuario acumula chakra eléctrico en una de sus manos para, posteriormente, lanzarse a por el oponente con la intención de atravesarlo. Ésta técnica tiene grandes ventajas tales como la velocidad y la fuerza de impacto, que le pueden permitir atravesar un torso humano sin problemas. Sin embargo la propia velocidad que se adquiere cuando se intenta impactar con la misma la vuelven difícil de manejar, tanto que el usuario no puede variar su rumbo una vez que ha empezado a correr con el Chidori en una mano. El uso de ésta técnica conlleva un gran desgaste físico y energético, por lo que se limita a una vez al día para los gennin; dos veces al día para los Chūnin; y tres veces al día para los Jōnin y los Sannin.
Inventario:


-Garras/Cadenas del reflejo. (Duales)
-Senbon x20 (18)(14)
-Kunai x13 (10)
-Bomba de luz x2 (1)
-Somníferos pastilla x5
-Tanbô x2 (Bastones pequeños) (Arrojados)
-Hilo ninja
-Compás divino
Compás divino:
Kami no rashinban, sore o tsuikyū suru mono (神の羅針盤、それを追求する者, Compás Divino, el que busca más allá):
La primera aparición del objeto data de hace siglos, cuando, en una playa dejada de la mano de los dioses, medio sujeta a la mano de un cadáver por sus cuerdas rojas, fue descubierta por los nativos de una isla al oeste del País del Agua. Nadie sabe de dónde viene, o quién creó esta belleza de oro con gemas engastadas, y a muy pocos parece interesarles.
Vendida en un centenar de ocasiones, dejada a su suerte en cualquier lugar otras tantas por considerarse inútil al no apuntar sus agujas al norte, ha ido pasando de mano en mano a través de las eras. Poco se sabe de ella, aunque hay quien asegura que está maldita, y que en ella habitan cuatro demonios cuya única meta en la vida es volver loco a quien la porta.


Taiyaresushīkā (タイヤレスシーカー, Buscadora Incansable) [Habilidad activa]: A pesar de no apuntar al norte, las agujas de esta brújula no están ni mucho menos estropeadas. Gracias a este objeto, es posible encontrar a cualquier persona, en cualquier lugar y cualquier momento. Basta con colocar una gota de su sangre, un mechón de pelo o incluso un trozo de alguna de sus pertenencias más queridas, en la boca de una de las cuatro criaturas que rodean el compás para que sus agujas señalen en la dirección de esa persona.
El objeto, además, parece estar relacionado de alguna manera con los Bijuu. Su manecilla más grande jamás apunta al objetivo, pero, lo hace en direcciones aparentemente aleatorias. Cuando se está cerca de una bestia con cola, la esmeralda incrustada en su parte más alta brilla de verde intenso.

Norowareta shīka (呪われたシーカ, Maldición del buscador) [Habilidad pasiva]: Cuando no se está buscando a nadie de forma activa, las dos manecillas más pequeñas parecen volverse locas, moviéndose con vida propia en direcciones que, sin que su portador se percate, decidirán sus pasos. Estas caminatas en vano harán de los viajes algo interminable, alargándolos casi el doble*. Para que esta habilidad se active se deben pasar al menos dos temas sin hacer uso de la habilidad activa.

Aclaración: Cuando no se usa durante dos temas, el siguiente tema de viaje llevará, además de las horas de espera normales, doce horas más y requerirá pasar por otro país que no se encuentre en la ruta original. Del mismo modo, cuando no se usa durante dos temas, la propia brújula comienza a atraer gente hacia ella de manera inexplicable -los criminales podrán usar esto como excusa para invadir ese tema de viaje.-

NPCs/Notas:

Edit: Erratas y un par de detalles puntuales para que se entiendan mejor las acciones.
-Ilusionista Deuce-



-Machi-


-Tanbôs-



Última edición por Hansha Yamanaka el Sáb Mar 17, 2018 6:46 am, editado 1 vez
Hansha Yamanaka
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Uchiha Sukino el Jue Mar 15, 2018 11:51 pm



Siempre puedes morir. Es vivir lo que requiere verdadero valor
— Himura Kenshin

El miedo atenazó sus músculos más que cualquier lesión. No era la muerte quien congelaba sus nervios, tampoco la aparición de los originales -algo lógico, después de ver en acción a los clones y la devastación que estos habían creado-, su peor miedo era algo tan intangible como demoledor, invisible pero asfixiante. La verdad.

Oírla en boca del enemigo estuvo a punto, por un instante, de obligar al ilusionista a detener sus dedos sobre los agujeros del bambú; cuestionada en boca de un amigo, el terror dejó a la oscuridad otrora conjurada en su mente como un chiste de mal gusto, un momento amargo en mitad de un sueño… y nada más.

Pero el mundo no dejó de girar sólo porque él tuviese miedo de las consecuencias de sus actos.

El carcelero de piel roja y muerta logró su objetivo, dando muerte a la mujer con el fuego por melena cuando esta buscaba protegerse de su mismo elemento. El clon de Shinmen desaparecía bajo una lluvia de balas ígneas. El muro de piedra se derrumbaba a sus espaldas, dejando salir a unos y entrar a otros. Temiendo que fuesen enemigos los que aprovechasen el colapso de la barrera, giró la vista mientras seguía enlazando una nota tras otra.

La entrada en escena de dos niños puso en marcha todos sus mecanismos de defensa. Malheridos, cada paso que ellos daban le dolía a él y restaba años a su mente. De la adolescencia pasó a la pubertad temprana – la infancia lo cogió por el cuello de la camisa y lo zarandeó como a un trapo viejo, escupiéndole a gritos los recuerdos de las dos otras dos noches eternas que ya había vivido. La tercera figura por la que sus ojos pasaron revista, sin embargo, fue la peor de todas.

Una ola gélida arrebató el calor de su cuerpo a medida que la Barrera de Sangre de sus ojos paseaba por la figura femenina. Las dos corrientes que se mezclaban en su cuerpo lo confundieron al principio. La dominante, estaba claro, pertenecía a la rubia. Era propia y no tenía nada extraño. El segundo sistema, empero, no estaba siquiera terminado de formar. Inmaduro, inacabado, poseía trazas de esa misma mujer y…

«Está...», pensó, pero ni en su cabeza quiso pronunciar la palabra clave. La culpa dejó de sentirse como un aguijón hundiéndose bajo la piel y se convirtió en la lanza que hendía el pecho mil veces de una estocada. No haberse dado cuenta antes de algo tan evidente, haber pasado por alto las señales que enviaba el sello que tan convenientemente había colocado en el gremio mucho tiempo antes, hacía que los pensamientos tóxicos lo invadiesen.

«¡No es el momento!», gritó desde su fuero interno. Y desde luego, llevaba razón.

我慢

Gaman


La misma situación que momentos antes parecía favorecerles, de repente daba la vuelta. Un pulso umbrío junto a un grito de guerra recorrió la habitación, de repente seca. Sintió la punzada del miedo, una vez más, pero fue distinta a las anteriores. No sería el pasado quien lo atenazase, pero un futuro incierto donde lo que sabía apenas una gota perdida en mitad de un océano de incertidumbre.

Tres figuras se despegaron de la madre noche envuelta a modo de tatuajes sobre la piel del extranjero. Escaparon de la ira materializada en la tierra, el pequeño gran torbellino de impactos o la ola mucho más modesta que las otrora mostradas. Tenían objetivos, fines, totalmente distintos al líder. Y de la misma manera, quien se atrevía a jugar con el delicado tejido de la realidad también tenía otra meta. Había fallado en causar daños severos en las filas contrarias, porque ese papel nunca  le perteneció.

La pérdida de concentración había vuelto inestables a los convocados mediante la marcha del horror. El ancla estaba a punto de romperse y el Uchiha, ducho en el ilusionismo, lo sabía demasiado bien como para molestarse en intentar retomar el control. En su lugar, hizo un último esfuerzo con el carcelero que todavía blandía el arma prestada. Lo giró, cuando todavía le debían obediencia los músculos muertos, y dobló su brazo hasta lo imposible para una persona. A continuación, arrojó el Viento Demoníaco con ira, con rabia, con deseo de proteger y con la fuerza que sólo el coraje podía imprimir en el movimiento.


El cansancio hacía mella en él. La respiración se volvía pesada por momentos, el pulso se aceleraba a causa de la adrenalina y caía en picado cuando el terror tomaba por la fuerza de las armas el control de sus emociones. No podía seguir malgastando energías y, aunque a regañadientes, se forzó a sí mismo a abandonar el rojo en favor del anodino marrón tostado



Acto seguido, las notas cambiaron. Se convirtieron en un tintineo que se mezclaba con el eco que llegaba desde la posición del rubio circense y desvanecía la ira endemoniada que amenazaba las espaldas ajenas. Hizo de tripas corazón para ponerse de pie, apretando los labios, gimoteando y conteniendo el grito que debía escapar a causa del dolor en la pierna malherida. Cuando por fin logró contener la hegemonía del sufrimiento sobre su cuerpo, avanzó dejando caer el peso del cuerpo al ritmo de los cascabeles. Caminó a todo lo que daba su cuerpo en dirección a la mujer, con intención de avisarla.

¡Sal de aquí! — gritó cuando la mano temblorosa recayó sobre el hombro ajeno. El repiqueteo de las pequeñas piezas de metal seguía ahí, en el fondo de la escena, y no estaba dispuesto a cesar. En todo caso, fue a más cuando, un instante antes de soltarla, su mano se ciñó con fuerza al contorno de ella y tiró hacia atrás para alejarla— ¡Vamos, fuera! — volvió a exigir, para justo después juntar sus manos en unos sellos que anunciaban la llegada de algo más, de un total desconocido.

Todavía a su lado, las invocaciones también se movieron. Eran pequeñas, difíciles de alcanzar en mitad del caos y casi imposibles de tomar en serio por su apariencia esponjosa. Eso no les restaba peligro, ni a ellas ni a sus manos llenas de sellos con los que buscaban acabar con la oscuridad.

Off:


Aclaración:


Siento enormemente el retraso en esta ronda. He tenido un bajón de ánimos importante por temas personales que no vienen a cuento y me he relajado más de la cuenta con el plazo. No volverá a ocurrir -asumiendo que no esté firmando mi sentencia de muerte este turno-.

Si parece que he ignorado muchos post, para nada. Pero entendedme, estoy posteando el último, si me pongo a hacer rol espejo con cada uno de los que me han adelantado por la derecha, aludiendo a sus diálogos y todo... Ugh, es que no acabo ni con otra semana. xD. Me he centrado en la escena, a mi opinión, más importante que es el combate.

¡Gracias a todos por la comprensión! :D
Apariencia:




Stats:


Ninjutsu: 12
Base: 3
Modificaciones: En.+4 En. +5
MAX:

Taijutsu:12
Base: 1
Modificaciones: En.+5 En+5 En. +1
MAX:

Genjutsu: 15
Base: 10
Modificaciones: Ev.+5
MAX:

Velocidad: 15
Base: 1
Modificaciones: En.+2 M.+6 En.+3 M.+3
MAX:

Resistencia: 15
Base: 4
Modificaciones: M.+2 M.+3 En.+1 Ev.+5
MAX:

Fuerza: 15
Base: 1
Modificaciones: M.+2 M.+12
MAX:
R.+6


» Leyenda «
En: Entrenamiento   Ev: Evento M: Misión C: Combate T: Trama R: Reserva

Armas:

Mori no Uta {Horizontal en la espalda. Sobre la shinobigatana. Bajo la capa}
Pergamino: Pacto con Mapaches {Pierna derecha a la altura del muslo. Bajo la capa}

Gi - {En la cadera, lado izquierdo. Bajo la capa} Imagen de mayor tamaño


๑ Cascabeles - 25 {Junto a los senbons}
๑ Shurikens - 15 {Riñonera en el centro. Bajo la capa. Espalda} - 5 lanzados
๑ Kunais - 15 {Riñonera en el lado derecho. Bajo la capa. Espalda}
๑ Senbons - 30 {Riñonera en el lado izquierdo. Bajo la capa. Espalda}
๑ Hilos de acero - 20m {Bobina de 10m en la riñonera de los shurikens. Bobina de 10m en la riñonera de los kunais}
๑ Fûma Shuriken - 1 {Espalda. Plegado bajo la capa} - 1 entregado al Doki - Arrojado
๑ Ninja-tô ó Shinobigatana - 1 {Cintura. Horizontal bajo la capa}
Vendas  {En la cintura}
Éxtasis - 1 (5U)
Anticoagulantes - 1 (5U) {Junto a las vendas}


Peso total aprox: 3.5Kg repartidos por todo el cuerpo

Técnicas:


Justus mantenidos:


Sharingan: Cancelado.


Kuchiyose no Jutsu, 口寄せの術 (Técnica de invocación)
[Invariable]
Gracias a esta técnica los ninjas a partir de rango chûnin son capaces de traer a esta dimensión a sus invocaciones. Para ello, el ninja deberá haber firmado previamente un pacto con algún animal. Una vez que se posee el pacto firmado, el usuario deberá derramar unas gotas de su sangre sobre la mano con la que firmara el contrato y apoyarla en cualquier superficie, convocando de esta manera a su animal elegido para el contrato.

Jutsus utilizados:


Pacto:

Ryuji (Chunin):


#3399ff

TAIJUTSU  6
NINJUTSU  7
GENJUTSU  1
FUERZA  2
VELOCIDAD  2
RESISTENCIA  2

Fune: Atorakushon (船:アトラクション, Vasija: Atracción)
Contraria a Fune: Jomei (船:除名, Vasija: Expulsión), esta técnica revierte el efecto de la anterior y permite atraer hacia la vasija cualquier objeto o persona dentro del radio de acción del tornado, de quince metros. Sendas técnicas pueden intercalarse sin problema alguno, ya que esta tampoco requiere sellos aunque sigue ligada a la condición anterior.
Para resistirse a la atracción, en el caso de una persona o de cualquier criatura viva, es necesario poseer mayor Fuerza que Ninjutsu tiene Ryūji. Si se arroja algo en dirección al tornado, este lo absorberá sin problemas; en dirección contraria se necesitará tener más Fuerza que Ninjutsu tiene Ryūji.

Jutsu oculto x1
Koji (Genin):

#e36874

TAIJUTSU 1
NINJUTSU 7
GENJUTSU 1
FUERZA 1
VELOCIDAD 4+3
RESISTENCIA 1

Konoyo no Shiru (Sello Terrenal):
Un sello se genera en los dedos del usuario, quien al apoyarlos sobre algún ser vivo, dejará unos kanjis en el mismo. Posteriormente se hace una cadena de sellos de manos. Al apoyar las manos en el suelo, un enorme sello de un metro de diámetro se dibuja en el mismo, y le permite al usuario conocer la ubicación de los sellos anteriormente efectuados en los seres vivos. Si se levanta la mano del suelo, se perderá el conocimiento de la ubicación de los otros sellos hasta que se vuelva a apoyar la mano en el suelo.
Esta técnica, al ser más que nada para un desarrollo táctico, abarca unos cien metros de diámetro.
Ikki (Genin):

#663333

TAIJUTSU 4
NINJUTSU 5+1
GENJUTSU 1
FUERZA 1
VELOCIDAD 3+3
RESISTENCIA 1

Seigen (制限, Restricción)
El usuario crea una serie de sellos, y durante un tiempo en sus dedos se encuentran escritos los kanjis de Restricción (制限). Cuando el usuario haga contacto con los mismos dedos en cualquier parte del cuerpo del enemigo, se restringirán los nervios de éste, dejando inutilizable tal parte del cuerpo por dos turnos. No se podrán inutilizar grandes zonas de un solo golpe.


Jutsu oculto x2


Conteo de técnicas + Sharingan:


Turnos de Sharingan: 8
Turnos de Sharingan restantes: 4*

Aclaración: Descuento también este turno, me parece que es lo correcto.

๑ ๑ ๑

Técnicas: 8 Genin || 6 Chûnin
Usadas: 1 Genin || 3 Chûnin
Restantes: 7 Genin || 3 Chûnin

Uchiha Sukino
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Sorey Bokushi el Mar Mar 20, 2018 1:36 am





Cuando los kunai de Ichimaru trataron de ensartar a Kuroro, este se movió con una increíble velocidad. Su objetivo iba más allá de esquivarlos, era justo el contrario. Con un ágil movimiento, el portador del Senjutsu oscuro se las ingenió para que los cuatro kunai se clavaran en el mismo punto de su cuerpo. Si se fijaban en él, podrían ver su mayor técnica defensiva en acción. Todo el cuerpo del pelinegro se rodeó de una gruesa capa de chakra oscuro. En esa misma capa se habían clavado los kunai, en concreto en la zona que cubría su pecho. Con ambas manos, el pelinegro apretó los papeles explosivos, haciéndolos una bola que atrapó entre sus palmas. –¿No te han enseñado nunca… -el impactante estruendo de los papeles explosivos activándose, fue aterrador, y aun así, aquella energía sólo había servido para alimentar su poder. Ese tipo estaba completamente loco. -….que es de mala educación interrumpir a alguien cuando está hablando? –entre los dedos del líder de Pyramiddo, se filtraba un humo negro. La capa oscura había protegido sus manos y no había recibido ni un solo rasguño. Ahora, y hasta que realizara su próximo ataque, estaría protegido por aquella energía, siempre que aquellos sentimientos que la habían fortalecido fueran lo suficientemente fuertes como para soportar el resto de ataques.

Tras aquello, vino el turno de Cervantes. La gigantesca espada de fuego buscaba destruir a los clones, pero el original cambiaría momentáneamente su rumbo para detener el espadón con su mano. Aspectualmente, sólo eran sus manos desnudas, pero en realidad seguía siendo aquella capa de energía defensiva. Aquello permitió que los clones sobrevivieran, pero retrasó su marcha, lo que dio tiempo para que Pieromaru se colocara frente a Sorey e hiciera aquel muro. De nuevo, los ataques no sirvieron de nada contra aquella impenetrable defensa. Con su titánica fuerza, Kuroro agarró la lanza que se dirigía a él y arrancó la punta. –Ilusionista, tu poder no sirve contra mí. –agarró la lanza, y la arrojó contra Pieromaru. Si aquel que se mostraba era una ilusión, de nada serviría el engaño, pues sin que lo supieran, Kuroro había alterado el ambiente con su chakra para anular cualquier manifestación etérea del mismo, lo que imposibilitaba el uso de genjutsus, técnicas sensoriales, y todo lo que viajara de forma etérea a través del ambiente. Por ende, aquel proyectil se dirigiría directamente contra el corazón del verdadero Pieromaru a una velocidad abrumadora.

Con el mismo truco con el que había anulado los genjutsus de Pieromaru, lo sucedía con los de Sukino. Sus invocaciones, al igual que Edna, no respondían a las órdenes de sus creadores, estaban inmóviles, como estatuas, y los clones no se verían afectados por ninguna de las ilusiones del flautista. De este modo, no habría mundo paralelo alguno. Sukino se estaba colocando frente a la Sheik real del plano físico, algo de lo que quizás luego se arrepentiría.

Uno de los clones no dudó ni un solo instante, atacó a Cervantes. Tras un pequeño salto, realizó un conjunto de sellos que le dieron forma a la oscuridad. Un enorme dragón negro, viajó hacia delante, atravesando al gigante de fuego como si fuera de mantequilla, y con el cien por cien de su poder gracias a la malicia absorbida al principio del enfrentamiento, ese mismo dragón se dirigió hacia Dastan a una velocidad atroz. Podía tratar de reducir la fuerza del impacto, pero esquivarlo, en su estado, sería completamente imposible. En ningún caso moriría, pero aquella destructiva técnica estaba pensada para dejarlo fuera de combate.

Ichimaru, que había sido cazado concentrando chakra, sería atacado con más severidad incluso. El original lanzó cuatro kunai. Uno de ellos iba dirigido contra el Kaguya, mientras que el resto serían lanzados contra el clon. Este, con una maestría en taijutsu propia de un gran maestro, agarró los tres cuchillos en el aire y los redirigió contra Ichimaru, asegurándose, como a él mismo le gustaba hacer, de cubrir todas las vías de escape y asegurar al menos un golpe en un punto vital. Con la fuerza del clon, al menos uno de los proyectiles daría en el blanco, siempre que no empleara el kawarimi. De todas formas, el objetivo era precisamente forzar aquella valiosa técnica. Si no lo esquivaba con aquel método, simplemente moriría, y en caso de hacerlo o evitar el daño con alguna otra treta, el clon culminaría los sellos que había empezado nada más terminar el último lanzamiento, y liberaría otro dragón de oscuridad contra el huesudo. Recibir aquel jutsu implicaba terminar fuera de combate, un destino que difícilmente podría evitar.

Sukino, al colocarse frente a Sheik, correría la misma suerte que los otros dos. A una distancia inesquivable para un tullido como él, un dragón de oscuridad avanzó sin piedad contra el Uchiha. Quizás en aquel momento se arrepentía de haberse interpuesto entre el clon y la embarazada, pero sin duda su noble gesto salvaría la vida de los niños en el vientre de la muchacha. En su caso, no perdería ningún hijo, pero de no hacer nada, terminaría inevitablemente fuera de combate.

Kuroro, que había corrido con la firme intención de matar a Sorey, había visto sus planes frustrados por el muro de Pieromaru. Para asesinar, el portador del senjutsu oscuro necesitaba contacto directo, pues aquellos dragones, por poderosos que fueran, tan sólo debilitaban al adversario. Aunque no era su intención inicial, se conformó con aquello, empezando la cadena de sellos que invocarían a la bestia. Si hubiera podido realizar dicho ataque, habría atravesado el muro sin problemas y hubiera dejado al Bokushi sin energías, pero alguien fue incluso más allá y se interpuso.

Arata, con su valiente gesto, se colocó entre el Bokushi y Kuroro, pero, ¿qué le impedía al pelinegro destrozar tanto al corredor como a su protegido? Sorprendentemente, este cambió su expresión de confianza por una de terror, y en el último momento, justo cuando la nube que entre todos habían invocado descendió hasta la palma del pelirrojo, el portador del Senjutsu oscuro canceló su ataque. La capa de oscuridad que lo rodeaba, se volvió más oscura, tomando la ingeniosa combinación de habilidades del muchacho como si de una técnica del poder de Taiyo se tratara. El puño de Arata, antes de llegar al mentón de su adversario, se topó contra una capa de energía que destruyó el rayo que el Bokushi le había regalado y absorbió el impacto, evitando cualquier tipo de daño. Sin embargo, la magnitud del impulso que el muchacho había alcanzado, sirvió para empujar a Kuroro hacia delante, quien viajó enfurecido en el aire. Arata era la primera persona que lograba golpearle y sobrevivir, hazaña que ni el propio Hisoka logró cuando retó a aquel titán, pero incluso con eso, la impenetrable defensa de la energía oscura le había protegido de su muerte.

Aunque lo rodeara con su velocidad, a Kuroro no le importaba quedar atrapado. Las lanzas de Son eran una gran idea, y contra un enemigo de otra talla, quizás hubieron resultado fatales al ser tan difíciles de esquivar, pero contra él simplemente se desintegraron. –Desgraciado… -se dirigía directamente al pelirrojo, que había herido su orgullo al impulsarlo. –Voy a matarte.

Antes de que pudiera cumplir su amenaza, los jóvenes que venían del calabozo cayeron al suelo. Las heridas que habían recibido en su combate contra el mago habían sido realmente severas, y aunque con fuerza de voluntad y la ayuda de Snow habían logrado posponer su descanso, sus cuerpos no aguantaban más. Se mantendrían despiertos, mas no podrían mover sus músculos por el cansancio. Cayeron al suelo, dejando en su combinación un último regalo que el Bokushi, si lograba levantarse, sabría aprovechar. Por el momento, cargado de odio, Kuroro afiló sus palabras. –¿No puedes más? Entonces te mataré luego, cuando veas con tus propios ojos cómo mato a tus queridos amigos sin que puedas hacer nada.

Mientras todo aquello ocurría, Shinmen libraba su propio combate. Cuando vio los proyectiles de Ichimaru, decidió defenderse mientras atacaba a Taiyo. Él sólo quería su duelo, y parecía que nadie comprendía a lo que se refería. Emplearía su poder para asegurarlo. Tras una cadena de sellos, invocó un grupo de láseres de Ranton que se asegurarían de destruir los papeles explosivos y cualquier otra amenaza, lo que incluía los clones del Hozuki. Aunque estos se defendieran, los láseres, que en vez de repartirse entre el resto de individuos de aquella sala eran completamente enfocados contra los clones, no les darían ningún chance. El renegado había adoptado una estrategia demasiado endeble contra un enemigo con un objetivo demasiado firme. La fijación que tenía en él, ahora que estaba afectado por la energía del ambiente, iba más allá de la obsesión, había gastado todo el poder de aquella técnica que sobraba para amenazar a todos en la sala, e incluso al propio Taiyo, sólo para anular a los clones y todas sus posibles defensas o vías de escape.

Una vez nada más lo perturbaba, el líder de los Hozukis, empleó otra de sus armas secretas, la técnica defensiva definitiva del clan. Tras realizar los sellos pertinentes, ejecuto aquel jutsu que sólo él conocía, y que de haberlo seguido en el pasado le hubiera enseñado a su enemigo. Una gran cúpula de agua empezó a formarse alrededor de Shinmen que había recortado distancias con Taiyo. Aquella cúpula empujaría todo aquello que no deseaba proteger a fuera, y en aquel momento sólo deseaba protegerse a sí mismo y al propio Taiyo. De este modo, aislaría al Hozuki del resto, quienes ya no le molestarían más. –Vamos a tener ese duelo, te guste o no. Demostraré que la voluntad de Arata era más fuerte. –con su katana, escribió un kanji en el suelo, y una corriente de chakra se expandió por el interior de la cúpula en la que se habían encerrado. –Ninguno podemos usar chakra ahora. ¿Tienes katana, o te presto una de las mías? –tendrían su mano a mano, uno en el que el renegado tenía desventaja. La única ayuda que tendría allí dentro era su invocación, la cual también había sido encerrada. –Quítate ese parche, enseña la vergüenza que eres para el clan. Lo primero que te voy a cortar es ese asqueroso ojo. –la amenaza no era en vano, una vez se asegurara de que también tenía una katana, se lanzaría directo contra el globo ocular tras el parche. Ninguno de los tres presentes en el interior de la cúpula de agua podría usar el chakra ahora, lo que haría de aquel combate algo realmente duro.  

Sorey, al ver a Arata y a Son caer rendidos, ver a Taiyo encerrado con su peor enemigo, y al resto de sus amigos ser atacados por tan habilidosos clones, se le heló la sangre. Su pulso se aceleró, forzándolo a tomar aire cada vez más rápido. El mundo le daba vueltas, el agobio que sentía era indescriptible. Aquel escenario era, de todos, el peor que podía haber vivido. –(¿Por qué? ¿Por qué soy el único al que no ha atacado?) –Pieromaru y Arata lo habían protegido, era gracias a ellos que seguía vivo. Revivir esa escena, formaba parte del cuadro de ansiedad que estaba sufriendo. Su mente luchaba, en un ridículo intento, por cambiar un recuerdo inmutable. La confiada expresión de Kuroro cambiando al terror con la aparición del velocista, volvía a su cabeza como el desencadenante del caos. Ahora que conocía el desenlace de aquella batalla, no le cuadraba aquella expresión. ¿Por qué alguien tan fuerte se asustaría del ataque de Arata? ¿Por qué detuvo su ofensiva? –(Kuroro… no puede atacar y defenderse al mismo tiempo) -gracias a Arata, que había hecho mucho más de lo que parecía, Sorey había descubierto el punto débil de aquel titán.

–(¿Por qué no lo he visto antes?)
-el Bokushi mordía sus propios labios en símbolo de ira. Todavía de rodillas, seguía sintiéndose el culpable de todo aquello. Si lo hubiera descubierto antes, sus amigos no estarían en aquella situación. –(Mierda… ¡MIERDA!) –todos esperaban que se levantara, pero aquella noche estaba siendo demasiado dura para él. Necesitaba recuperar fuerzas, pero para un Bokushi, cuyo poder variaba en función de su estado anímico, era muy duro anteponerse a las cadenas del Senjutsu oscuro que lo refrenaban.




Lo único que podía romper aquellas cadenas era una voluntad superior. Con eso en mente, un dolorido Sorey se dispuso a empezar un esfuerzo por liberarse de ellas. Haría de cada frase que lo inspirara un cuchillo que rompiese aquello que lo ataba. Sus compañeros habían sacrificado mucho por protegerlo, así que ahora era su turno de devolverles el favor.


“¿Dejarás morir a tus compañeros por tu inocencia?”
–las manos del Bokushi, que hasta entonces habían estado temblando, obtuvieron firmeza a través de la furia que plantearse aquella pregunta le generaba. Las uñas de su diestra se clavaron en el suelo mientras recordaba todo lo que habían sufrido sus seres queridos por su culpa. –(Nunca dejaré que mueran, aunque tenga que renunciar a lo que soy.)

“No veo al Sorey en el que creo. Sólo veo un niño asustado”
–los dedos del pastor de los elementos dejaron un rastro de sangre al arañar el suelo. Sus ojos, teñidos de rojo, eran el reflejo del odio que sentía por su propia debilidad. Aunque eran los más primitivos, aquellos sentimientos eran la llama que prendía la mecha que lo empezaría todo –(Han estado creyendo en mí demasiado tiempo. Es hora de que les demuestre de lo que soy capaz.)

“Aquel con esas cualidades debe buscar la luz en la oscuridad, este es el momento de buscar esa luz.”
–Sorey cerró sus ojos un segundo recordando aquello. Si creían en él, le sería mucho más fácil creer en sí mismo. Los latidos y la respiración empezaron a serenarse, y al terminar de exhalar esa última bocanada de aire, cuando sus ojos se abrieron de nuevo, no se conformaron con el rojo, tomaron el resto de colores del arco-iris como símbolo de equilibrio. –(Ahora lo entiendo todo. Haré de la oscuridad mi luz.)

“¡Máxima Bokushi número 6!¡Levántate una vez más!”
–la voz de la mujer de su vida le inspiraba, hacía de combustible para sus músculos. La sangre de sus dedos ya no era lo único que manchaba el piso. Lágrimas de felicidad caían por su rostro al recordar que ella, y su futuro, estaban a salvo. Ahora que tenía la mente despejada, podía apreciar lo afortunado que era por aquello. A su vez, la máxima que para él era la más significativa de su clan, lo llenaba de fuerzas. La confianza que sentía en sí mismo, crecía conforme su cabello se extendía y se aclaraba hasta llegar al blanco. –(Nunca dejaré de levantarme mientras estés conmigo. Y cuantas más veces me levante, ¡más difícil será hacerme caer!)

“¡DEJA DE JODER A MI EQUIPOOOO!” –el chico que le había abierto los ojos, no hacía más que demostrar cuanto había crecido. Recordó ese equipo que Pieromaru se esforzaba en proteger, y con ello, sus orígenes. –(Esta noche, después de tanto, el equipo tres cumpliremos el sueño por el que nos unimos.) –el pierrot no era el único que deseaba proteger al equipo y lo que representaba.

“Estoy muy feliz… de haber peleado junto a todos tus amigos.” –esa conexión, ese vínculo, era justo lo que necesitaba. El inspirador velocista, le había demostrado que aquella noche todavía podía terminar bien. Su último esfuerzo era el que lograría que todo lo que estaba a punto de suceder fuera posible. –(Contigo, somos una familia. Gracias a ti ya sé qué camino seguir, sólo queda correr a través de él.)

“Pelearé por mí… Por lo que yo quiero proteger…”
–esta vez, Sorey aprendería de aquel con quien más se diferenciaba. Por una vez, miraría por sí mismo, sería egoísta. Lo que estaba a punto de hacer, era peligroso, pero era el único modo de alcanzar aquello que más deseaba en ese momento: una nueva reunión en el gremio, con sólo risas y cerveza, sin asiento para el deber o las preocupaciones. –Voy a salvaros a todos, ¡aunque sea lo último que haga! –esta vez, dijo aquello con su propia voz, asegurándose de que se hacía escuchar en cada uno de los rincones de aquella maldita sala.




El Nijigan había despertado de nuevo, y con él, el miedo y la rabia habían pasado a un segundo plano. Kuroro, con una expresión de profundo odio, gritó de nuevo desbocado por las emociones que le brindaban poder. -¿¡Por qué?! ¡Eres la persona de quien más malicia he absorbido…! –agarró su cabeza con sendas manos y la zarandeó en un arrebato de cólera. Una furia nacida del desconcierto, de la absurda situación que el peliblanco había provocado. -¡¡EL SENJUTSU DEBERÍA DE HABERTE ABANDONADO!!

El Bokushi, imperturbable, tomó de su bolsillo una bomba de humo, y muy sereno, sacaría a Kuroro de sus dudas. -¿Aún no lo entiendes? –la voz del ahora peliblanco sonaba imponente, confiada. -La desesperación que sentía venía de mi anhelo a una utopía. El odio que sentía hacia mí mismo, era para recordarme que no estaba tomando el buen camino. Y el miedo que me paralizaba hace un momento, era el de perder a los amigos que tanto amo.  ¡Eres tú quien no comprende cómo funciona el Senjutsu! –el Bokushi señaló con el índice a su némesis, acusándolo de estar equivocado. Ellos dos, con contrapuestas visiones del mundo, estaban destinados a enfrentarse.

–¡Te destruiré! ¡El Senjutsu se tornará contra ti y toda tu asquerosa especie! El ser humano es un cáncer que debe ser erradicado.
-el bien y el mal no podrían existir el uno sin el otro. Kuroro, que odiaba a los humanos por encima de todo, estaba dispuesto a sacrificar el polo positivo con tal de darle caza a la oscuridad con la que alimentaba al Senjutsu. Si la naturaleza se tornaba contra el parásito ser humano, esta prevalecería. –Te equivocas. ¡Nuestro potencial para evolucionar es infinito! –Sorey, en contraparte, estaba dispuesto a aceptar la oscuridad si con ello podía mantener la luz. Nunca renunciaría a la humanidad, y aunque también era un acérrimo amante de la naturaleza, se negaba a aceptar que el mundo estaría mejor sin todas esas emociones que sus vínculos le habían ayudado a experimentar. –Ahora sí, ¡definitivamente, te voy a matar! –incapaz de soportar más la palabrería del portador del Senjutsu luminoso, avanzó con sendas manos abiertas y gran agilidad hasta la posición del Bokushi, pero algo lo detuvo.




La bomba de humo, explotada a los pies de Sorey, empezó a extender una nube negra a su alrededor. Kuroro, pese a su superioridad, optó por la cautela, dando un par de pasos atrás hasta salir a una zona despejada. –Idiota, conozco tu doujutsu, sé que puedes ver en el humo. –mientras su oponente se centraba en evitar una evidente trampa, el Bokushi, escondido bajo la negra nube, tomó un objeto de su bolsillo y lo cambió de lugar. Con aquel pequeño movimiento, había terminado los preparativos para su plan.

Armado de valor, salió corriendo de la protección del humo, acercándose directamente hacia Kuroro. La oscuridad le daba la bienvenida a la luz con una prepotente sonrisa, las manos del pelinegro se rodeaban de un aura negra realmente intensa. –Demasiado lento. –se preparaba para liberar contra el peliblanco la mortal técnica de la que le habían protegido antes.

Sorey, prediciendo lo que iba a ocurrir, redujo el miedo a la caída con el mantra de Sheik. –Máxima Bokushi número seis… -impulsándose con su pie izquierdo, saltó todo lo alto que pudo en busca de un ataque demasiado predecible para alcanzar a Kuroro. Su diestra, a la hora de descender, buscaba la cabeza del pelinegro. ¿En qué estaba pensando? Aquel movimiento tan evidente sólo le había servido para noquear a oponentes mucho más débiles que él.

El de las palmas negras detuvo el golpe agarrando la pantorrilla del peliblanco, y tras esbozar una sonrisa de satisfacción al saber que la pierna del otro estaba condenada, movió la otra mano hacia arriba en busca de un punto vital. En ver aquello, el Bokushi usó su carta del triunfo: ¡el básico jutsu de trepar por los árboles! Al ver cómo los pies del kamikaze adquirían un aura azulada, Kuroro desvió la mirada para comprobar, aterrado, que David se la había jugado a Goliat con la más ridícula de las técnicas. -¿¡Qué?! -vio el sello explosivo en la planta del pie de Sorey bañarse en chakra justo a tiempo para colocar la otra mano sobre él y reventarlo antes de que explotara, pero aquello había hecho que el loco Bokushi no recibiera aquella técnica en un punto vital, algo de lo que luego se lamentaría.

Cuando el más destructivo jutsu de Kuroro fue doblemente liberado sobre la pierna derecha de Sorey, este ya tenía su zurda tocando el suelo. La mano del pastor se las había ingeniado para alcanzar el pecho de Kuroro durante la explosión, pero si quería culminar aquello, debía hacer un último esfuerzo para seguir el ejemplo de la sexta máxima Bokushi. –Cae siete veces… -los presentes podrían contemplar horrorizados cómo la mitad de la pierna de Sorey era completamente amputada tras una explosión oscura, y cómo su líder se tambaleaba inclinado sobre su pierna restante. -¡LEVÁNTATE OCHO! –con ese último grito, se impulsó para empujar al pelinegro lejos y no caer víctima de su propia esfera de viento.

En una frenética danza giratoria que envolvía todo su cuerpo, Kuroro recibía más y más cortes mientras se alejaba sumido en una gran esfera de viento. Desprovisto de su defensa, y pese al odio que tenía a su especie, no dejaba de ser un humano, la explosión final le debilitaría hasta el punto de no poder volver a levantarse. –Lo hemos logrado… -la adrenalina, y la emoción de derrotar a alguien muy superior a él, le hicieron olvidar por segundos el terrible dolor que sentía, hasta que cayó al suelo. –Esto es demasiado. –una mueca de dolor manifestaba el agobiante sentimiento del latir de la carne viva al aire, y su tono de piel cada vez más pálido indicaba el mareo que empezaba a sentir por la pérdida de sangre. Rápidamente y sin pensarlo, el Bokushi hurgó en su bolsillo hasta encontrar la medicina de Snow. Necesitaba aliviar aquello de inmediato. Echó el líquido de golpe contra la herida, provocando una rápida acción curativa. El desagradable sonido de su piel hirviendo no pudo camuflar el gemido de dolor que expresó. Sabía que la mayoría, sobre todo Sheik, iban a recriminarle haber llegado tan lejos para salvarlos, pero aquel no era el momento de dudar, debía de comportarse como el líder que todos necesitaban. –Los que podamos seguir peleando, busquemos el modo de sacar a Taiyo de ahí.





-Estás loco… hijo de puta…
-un lamento se escuchaba a lo lejos, donde un magullado Kuroro hacía esfuerzos por no terminar de enloquecer. Cada poro de su cuerpo destilaba energía oscura, y se concentraba en frente suya a modo de escudo formando una masa deforme. –No sabes lo asqueroso que es sentir toda la mierda de fuera. –tapaba sus oídos, intentando en vano deshacerse de algo que lo perseguía. La guerra de afuera, era la mayor fábrica de malicia sobre la faz de la tierra. –Con una guerra mundial hubiera podido reunir más… -la amorfa masa iba creciendo, y creciendo, y creciendo, hasta que llegó al tejado y lo reventó. Kuroro, el invocador de aquel engendro, se había deshecho de toda la oscuridad que había drenado, y por fin, podía sentir con la cabeza despejada. –Lo siento, Madre… -una ligera sonrisa de satisfacción, invadió su rostro. Se había quitado un gran peso de encima. –Espero que esta pequeña bestia madre, la primera de Oriente, llegue a ti y te sientas orgullosa.

El engendro que había formado, pronto adquirió una forma humanoide, esquelética. Podía identificarse la cabeza saliendo  por el tejado destrozado, observando todo el campo de batalla del exterior del castillo. Las ostentosas piezas de oro, así como la corona, representaban la codicia con la que tanto asaltantes como defensores reclamaban el país del Agua como su territorio. Su cuerpo, cada vez más mutado, mostraba aglomeraciones de cráneos como si de su carne se tratara. Por último, montones de extremidades esqueléticas aparecieron para golpear a los shinobi en aquella sala. Todos recibirían un solo ataque, salvo Sheik, pues el brazo que se dirigía hacia la misma sería detenido y amputado por una gran mano de viento invocada por Sorey.

El monstruo, creciendo más, hizo que sus hombros partieran del todo el tejado. Agarró los escombros con sus manos y empezó a lanzarlos contra grupos y grupos de soldados de fuera. Priorizaría el mayor número de muertes. Cuando se le acabaron los proyectiles, hizo uso de sus múltiples extremidades para salir trepando y recorrer el campo de batalla en busca de aplastar a todo soldado que encontrara. No distinguiría aliados de enemigos, aquello era obvio que no estaba al servicio de Shityoku no Keiji, tan sólo distinguiría humanos del resto de seres vivos.

Spoiler:





La bestia se había marchado. Todo lo que quedaba era un destrozado Kuroro que se preparaba para su muerte. Los cortes dolían, y la pérdida de sangre empezaba a marearlo. Ahora que no estaba influido por el sello que restringía sus emociones, sintió algo que había olvidado: el miedo a la muerte. Arrastrándose en el suelo, magullado por el jutsu que había recibido, buscaba una inalcanzable salida. Sabía que terminaría como Nobunaga, y aquello le hacía temblar. –No quiero irme… -se aferraba con sus últimas fuerzas a una vana esperanza, pues sabía que Ichimaru o el Aburame no dudarían en aprovechar esa debilidad para acabar con él, con lo que terminó rindiéndose ante la impotencia.

Se tumbó boca arriba y cerró los ojos, recordando cuando abandonó su antiguo clan y se unió al de Madre. Al final, había llegado más lejos que nadie gracias a Pyramiddo y su manipulación al sistema feudal. Aquel que se había liberado del Senjutsu oscuro, sentía entonces una complicada mezcla de miedo y orgullo, algo que le confundía. –Yo… –él, que años atrás selló sus propios sentimientos para llevar a cabo ese objetivo por el que había sacrificado su propia humanidad, había olvidado lo que significaban esas emociones. Ahora, que al liberar toda su fuerza había vuelto a ser él mismo, no podía sino quedar paralizado y sin entenderse.

Como un rayo, alguien se materializó apareciendo desde el tejado a gran velocidad. Un musculoso lancero de armadura rota, con expresión fiera, se interpuso entre su líder y el peligro que representaba Howaitohasu. –Hanzo… -Kuroro, que por nada del mundo hubiera imaginado aquello, balbuceó mientras lágrimas de algo desconocido para él caían por sendos ojos. -¿Q-qué significa… este… sentimiento? -felicidad, algo que no podía reconocer. El portador del Senjutsu oscuro, ya liberado de aquella energía, veía a Hanzo y no podía sino llorar. Rememorando experiencias de su infancia, cuando todavía vivía con su antiguo clan en los bosques, vio la espalda de Hanzo y le recordó a la de su mejor amigo. Cuando los infantes se perdieron jugando a ser héroes y una serpiente mordió al pequeño Kuroro, su falso hermano se interpuso como lo hacía ahora el mercenario. –Taro… -las palabras de su protector, habían quedado guardadas en su psique, encerradas en su inconsciente todo este tiempo. –Máxima Bokushi n-número dos… -quiso terminar la frase. “Nunca abandones a alguien que te necesite”, quiso gritar, pero su respiración entrecortada no se lo permitió. En vez de eso, se abandonó a soltar el gran gemido que ya no podía contener. Alto y sin censura, su llanto resonaría por toda la sala. La sinceridad de su lamento era la misma que la de un recién nacido, propia de alguien que acababa de recuperar su humanidad. Pese a que incluso el imperturbable lancero se había visto conmovido, mantuvo su fiera mirada hacia delante.

-No te dejaré morir hasta que termines de destruir esta basura de mundo. –Hanzo, que inteligente no había gastado ni un ápice de sus fuerzas pensando en rescatar a su líder del inminente peligro que la llegada de invasores en el calabozo suponía, tenía la intención de llevarse a Kuroro si nadie oponía resistencia. De lo contrario, lucharía con todas sus fuerzas, haciendo uso, de ser necesario, de las pastillas que guardaba para ocasiones de vida o muerte.




técnicas empleadas por los NPCs:


Kuroro:



jutsu oculto revelado:
- Saibankan no ochitsuki (la calma del juez):

El usuario, será capaz de perturbar el senjutsu del ambiente a su alrededor para volverlo incompatible con el chakra que se proyecte de forma etérea a través de él. No será capaz de afectar a manifestaciones físicas como el chakra elemental o el taijutsu, pero sí será especialmente eficaz con técnicas como las sensoriales o el genjutsu, pudiendo liberarse a sí mismo y a otros de sus efectos dentro de la zona corrompida.
Esta técnica no es omnipotente, sólo tendrá efecto contra técnicas creadas por alguien más débil a su propia influencia sobre el senjutsu, es decir quienes tengan el stat correspondiente a la técnica enfrentada igual o menor al Ninjutsu del usuario.


Evil touched

Cada miembro del clan desarrolla una pasiva para cuando entra en el modo sabio. En el caso de Kuroro, siempre que tenga suficientes puntos en la pasiva "Dākuenerugībanku (ダークエネルギーバンク) Banco de energía oscura", podrá consumir 30 puntos para realizar un jutsu extra más allá de las acciones máximas por turno (usualmente 3 jutsus).







-Betsu no hada (otra piel)

El usuario es capaz de recubrir su cuerpo de una capa de senjutsu muy corrompido por su chakra. Sirve como protección. Debilitará todo chakra que entre en contacto con ella si el stat de quien lo ha lanzado es igual o menor al Ninjutsu del usuario.

Esta técnica se comportará de diferentes formas en función de la potencia de las técnicas que entren en contacto con ella:

-Si se enfrenta a una única técnica y de rango Gennin, si el Ninjutsu del usuario es mayor, el valor de Dākuenerugībanku aumentará en tantos puntos como la diferencia de stats, al poder nutrirse del poder de un jutsu tan débil como para poder asimilarlo.

-Si se enfrenta a una técnica Jonnin, podrá detenerla por completo siempre que disminuya 10 puntos del valor de de Dākuenerugībanku y el Ninjutsu del usuario sea igual o mayor al del usuario.

-Si se enfrenta a varias técnicas Chunnin a la vez, podrá detenerlas por completo siempre que su Ninjutsu sea igual o superior al de todos cuanto le han atacado y disminuya 5 puntos el valor de Dākuenerugībanku por cada técnica extra detenida.

Esta técnica defensiva tiene la desventaja de no poder ser empleada mientras se esté ejecutando otro jutsu, notándose mucho cómo se cancela en el acto.

Además, sólo podrá ser empleada una vez por tema, excepto bajo los efectos del modo sabio oscuro, turnos en los cuales podrá ser usada sin restricción.





- Yami no ryū (dragón de oscuridad) x3


Empleada de modo normal, esta técnica tiene el poder destructivo y las características físicas de la técnica Chunnin de fuego “Katon: Ryūka no Jutsu”, pero con la desventaja de que el cuerpo no sufriría quemaduras, tan sólo el impacto. Se manifestará como un dragón negro, compuesto de senjutsu corrompido por el chakra del usuario.

En caso de que esta técnica choque con otro jutsus que se interpongan en su camino, podrá evitar ser debilitada a cambio de disminuir tantos puntos del valor de Dākuenerugībanku como puntos de Ninjutsu con los que ha sido creada la técnica con la que colisiona, volviendo el esquive, la única forma eficaz de contrarrestar este jutsu.

Recibir esta técnica de forma directa con una resistencia similar al Ninjutsu del usuario haría muy difícil continuar el combate para el usuario. Esta técnica no es mortal, pero dejará noqueado a todo el que la reciba. No obstante, en caso de ser curado por un médico de rango Chunnin o superior se podrá volver al combate.




-Dākupāmu (palma oscura)


Esta es la técnica es eminentemente ofensiva, y requiere de contacto físico. El usuario, sin necesidad de sellos, imbuye las palmas de sus manos de una gran cantidad de Senjutsu corrompido por su chakra. Cuando entra en contacto con alguien, desprende toda esa energía contra la zona agarrada, provocando que el chakra penetre en el interior del cuerpo del afectado y se expanda violentamente, dando el efecto visual de una explosión negra. Esta habilidad, de ser recibida en una extremidad, la separará del cuerpo principal. En caso de alcanzar un ojo, lo explotará, y en caso de alcanzar un punto vital, provocará la muerte del afectado.

Esta técnica gasta 20 puntos de Dākupāmu por cada uso. Y una vez se emplea se consume en ambas manos a la vez, aun si una de ellas no tiene un objetivo.





-Chīsana kemono no haha (pequeña bestia madre)


Este jutsu es la primera forma de la técnica definitiva del clan. Su poder es muy inferior a un Susano’o o un bijuu, pero su punto fuerte es su tamaño y resistencia. Para activar esta técnica, el usuario debe de estar en el modo sabio oscuro y pagar todos los puntos que le queden a  Dākupāmu, requiriendo un mínimo de 25. El coste de usar esta técnica es quedar fuera del combate, y por tanto, poder ser también víctima de su poder.

Cuando el usuario cumple todos los requisitos, reunirá una enorme cantidad del Senjutsu del entorno para crear una bestia de chakra negro y corrupto de un tamaño igual a la cantidad de puntos invertidos de Dākupāmu en metros, teniendo como tope los 40 metros.

Esta bestia, estéticamente variará en función de su invocador, aunque tendrá tantas extremidades como puntos de la pasiva se hayan invertido. Su capacidad ofensiva es bastante deficiente, golpeando como lo haría alguien con 10 de Fuerza sin emplear ningún jutsu, no logrando asestar golpes mortales a nadie con 10 puntos de resistencia o más. Pese a no ser especialmente fuerte, sí puede resultar muy molesto, y muy útil para acabar con grandes cantidades de personas débiles.

Es bastante lento, y sus brazos cuando golpean contra algo tardan unos diez segundos en volver a ser levantados.

Por cada 100 puntos de la pasiva invertidos, podrá lanzar un cañón de energía por la boca con un poder de Ninjutsu igual al de su creador.

La mayor ventaja de esta criatura consiste en su extraordinaria resistencia. Las técnicas de rango Gennin no le afectan, y no tarda en regenerarse de los impactos producidos por las Chunnin y Jonnin. Para ser destruida, deberá de recibir la combinación de al menos cuatro técnicas de rango Chunnin para abrir un punto débil y ser rematado con una técnica de rango Jonnin. También podrá ser destruido con la combinación de dos técnicas Sannin, o con técnicas especiales como el Susano’o, la técnica fuinjutsu del Dios de la muerte, técnicas de un Jinchuriki… también puede ser sellado en el interior de alguien con 20 puntos de resistencia o más que pueda retenerlo (no obtendría ninguna ventaja con ello).

Su cabeza se encuentra en el punto más alto y representa su mayor punto débil. Una técnica Jonnin o la combinación de varias técnicas de rango menor podrían destruirlo directamente de alcanzar esta zona.





Shinmen:
Ranton: Laser Circus (Elemento Tormenta: Láser Explosivo);
Tras haber realizado una serie de sellos, se mantiene el sello de la Serpiente mientras que se apunta con las manos hacia adelante. Luego se carga chakra Suiton y Raiton en éstas, y se lanza un varios misiles eléctricos, combinados con agua, dirigidos hacia la posición del rival. Estos, al darle alcance, lo empujan unos pocos metros desde el punto de impacto para luego culminar, en un instante, en un gran estallido. El daño que causa esta técnica es realmente severo. Entre las ventajas que tiene este jutsu es que el ejecutor puede alterar la dirección de los proyectiles, por lo que es posible atacar a varios enemigos con gran precisión, e incluso pasando por alto a rehenes que se encuentren en las proximidades. No obstante, esto solo puede realizarse una vez. Otra ventaja es que se puede aumentar el número de misiles a medida que estos van avanzando, lo que le permite al usuario definir a cualquier otro enemigo que se presente en el campo de batalla mientras se ejecuta está técnica, siempre y cuando éste se encuentre dentro campo visual del usuario y delante del mismo (no es que van a lanzar misiles hacia atrás). Solo se puede crear hasta un máximo de diez misiles.



Jōshi no dōmu (上司のドーム, Cúpula del jefe)

Este jutsu, es la técnica de defensa definitiva del clan Hozuki. Shinmen lo inventó en su día para proteger a Arata, creando con agua una zona del tamaño deseado de un máximo de 20 metros, que repelerá todo lo que el usuario no desee proteger. Será especialmente resistente, pero no hará ningún tipo de daño, tanto a quien se encentre dentro como fuera. A su vez, las técnicas no podrán filtrarse de ningún modo a través de ella, ni de dentro a fuera ni a la inversa. Puede durar un máximo de 3 turnos, pero desaparecerá también si el usuario muere o decide cancelarla.




Hagen: Samurai Chōsen no Fūin (刃弦×侍挑戦の封印, Blade Chord: Duelo Sellado del Samurái)
Para ejecutar esta técnica, el usuario inicialmente crea sellos en el suelo, grabándolos con su arma. Tras esto, un área de duelo es creada alrededor del usuario, la cual abarca 20 metros a la redonda. Dentro del área, ninguno de los usuarios será capaz de utilizar chakra, por lo que se verán desprovistos de tal arma, y deberán servirse solamente por el combate cuerpo a cuerpo. El sello, formado por el chakra del ejecutor, no podrá ser removido por el oponente a menos que éste conozca Fuinjutsu. Sin embargo, esto representa una desventaja para el ejecutor ya que él tampoco podrá deshacer el sello hasta que finalice su duración. La misma será de cuatro turnos, y al finalizar estos, el ejecutor perderá tres puntos en velocidad por tres turnos.

(está limitada al área de la cúpula)




Conteo de la pasiva de Kuroro:
146-20 (palma oscura contra Sorey) -60 (Pasiva Evil touched) -10 (Técnica defensiva bloquea el combo de Arata como si fuera una técnica Jonnin) -15 (Técnica defensiva bloqueando varias técnicas simultáneamente) -41 (Invocación de la bestia madre) = 0 puntos de la pasiva. KURORO SE LO HA GASTADO TODO SEÑORES

Edit: realmente, los sellos explosivos se consideran como técnicas Gennin, por lo que la defensa absorbería los puntos para la pasiva. Estos puntos que no he sumado irían dirigidos a reforzar los dragones para que atravesaran cualquier técnica defensiva (y penetrar a Cervantes sin perder poder)


Datos de Sorey:


Stats:

Ninjutsu: 15
Taijutsu: 12
Genjutsu: 12
Velocidad: 15
Fuerza: 15
Resistencia: 15

técnicas empleadas:


Kinobori No Waza: (Subir a los Árboles)
[Invariable]
Es el arte de subir a los árboles solo con los pies, sin usar ni manos ni ninguna ayuda. Para hacerlo basta con concentrar el chakra justo en los pies. Si se ocupa demasiado, se romperá el arbol y se se ocupa muy poco, el shinobi no se sujetará. Por ello se debe mantenerla constante durante todo el tiempo que se quiera estar en el árbol. Aunque su entrenamiento se realiza con árboles, puede ser aplicada a cualquier superficie solida.
* Esta técnica no consume chakra considerable.




Nombre de la Técnica: ōkina No Kaze(traducción `Gran esfera de viento`) [¡¡RASENGAN!!]
Rango: Chunnin.
Tipo: Fuuton.
Sellos:Sin sellos.
Rango de alcance: Cuerpo a cuerpo, escaso un metro del objetivo para impactar con él, (el objetivo es que al impactar sobre un enemigo o zona la esfera de futon se expanda [el tamaño al expandirse lo dejo a voluntad de quien modere]) .
Descripción:Técnica creada a partir de elemento Futon sobre la palma de una de las manos del emisor, el Chakra se concentra en esta mano girando a gran velocidad obteniendo la forma de una esfera perfecta aunque inestable, para la creación de esta técnica se requiere al menos una mano libre  para contener el poder giratorio del Futon suponiendo una carga importante en la mano que la sostenga.

Se trata de una técnica a corto alcance para dañar objetivos próximos, cierto es que la esfera de Viento al chocar contra un objeto o rival se expande abarcando un poco más de terreno, es una técnica de eliminación (para dañar lo máximo posible al rival) por lo que, en caso de impactar directamente sobre el oponente produciría daños varios y el rival (según su constitución) podría incluso salir despedido por el aire, debido a la potencia giratoria del Futon.

La técnica se podrá mantener un máximo de 2 turnos, quedando la mano esa sin poder usarse,también la técnica podrá ser cancela en caso de no querer intentar golpear con la misma al rival o a un objeto,aunque el gasto de Chakra ya se habría hecho.



Elemento Viento: Palma de ola bestial (Futon: Juha Sho):
[Progresiva de volumen | Ninjutsu]
Concentrando chakra en su mano, el usuario libera una fuerte ráfaga de viento impregnada de chakra, la cual se hace visible gracias a esto. Adoptando una coloración azul. Puede generar fuertes cortes.
Chūnin: Puede generar cortes mas fuertes con un sangrado de consideración.



Equipamiento:


-10 jeringas
-5 envases con somníferos (2 de ellos equipados en "ases bajo la manga")
-Píldora del soldado
-2 bombas de luz
-2 bombas de humo
-6 sellos explosivos
-1 Par de Sais
-Arma única: ases bajo la manga-> http://www.narutolegendsrol.com/t6168-ases-bajo-la-manga
-14 senbons (2 de ellos equipados en "ases bajo la manga")
-7 Shuriken
-7 Kunai
-Pergamino de invocación


conteo de técnicas:

Técnicas: 8 Genin || 6 Chûnin
Usadas: 3 Genin || 5 Chûnin
Restantes: 5 Genin || 1 Chûnin



Última edición por Sorey Bokushi el Mar Mar 20, 2018 1:55 am, editado 2 veces
Sorey Bokushi
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Sorey Bokushi el Mar Mar 20, 2018 1:39 am



Gyokuyu Pao






El valeroso guerrero del dragón, enardecido por la batalla, eliminó a la mayoría de sus enemigos con su descomunal fuerza. La guerra era como una danza de muerte, y él era el mejor bailarín de entre todos los presentes. Cada puñetazo del rocoso luchador, terminaba con la vida de cada soldado con el que impactaba, aumentando a cada golpe, sus hazañas aquella noche. Aunque se le echaran varios soldados encima, era capaz de derrotarlos sin demasiado esfuerzo, pues valeroso, no temía perecer si era luchando con honor. Al contrario que el escurridizo clon de Joe que se paseaba por el campo de batalla de forma furtiva, el Gyokuryu era el centro de atención, llegando a llamar la atención de Hisoka.

El marionetista, que estaba peleando contra sus alumnos, por un momento desvió su mirada, prestando atención al barbudo. Su piel se erizó en el más sincero de los éxtasis, y mientras relamía sus labios, frotó su propio cuerpo excitado. –Necesito luchar contra ese hombre. –Hisoka no podía contenerse, pero la clase Zero tampoco podía ser ignorada, así que se conformó con ser espectador de lo que estaba por suceder.

La explosión que Pao había creado bajo el grupo de Pyramiddo, pilló por sorpresa a los mercenarios, logrando desestabilizar a la mayoría. El bravo guerrero, se lanzó sin dudar un solo segundo contra la mayor de las potencias que le quedaban al país del Agua, y sin contenerse, motivado por las ilusiones del padre con el que se reuniría en la otra vida, el guerrero de Garyu pasaría a la historia con aquel movimiento.

Sus múltiples brazos aplastaron a algunos y destrozaron los huesos de otros. Dispuesto a demostrar hasta donde podía llegar la voluntad del dragón, Pao terminó con aquella embestida con la vida de dos de los poderosos mercenarios. En mitad de su ataque, uno de los Orochi lo alcanzó con un cuchillo que portaba un veneno paralizante, pero la fuerza que había adquirido al reforzarse con roca hizo que su poder sobrepasara el dolor del entumecimiento y le permitiese moverse hasta aplastar a otro de los mercenarios. Mientras seguía con su imparable cadena de golpes, un usuario de tierra, lo ensartó con varias lanzas de roca. Si estas habían atravesado su piel endurecida significaba que habían sido convocadas por un habilidoso ninja. Pese a ello, el mastodonte, con su fuerza titánica, siguió moviéndose, rompiendo la base de las lanzas, separándolas del suelo y arrastrándolas consigo. Intentaron con un cascabel meterle en un genjutsu que le marearía, pero con el fuerte espíritu de lucha de los miembros de su clan, demostró que no se doblegaría ante nada.

Aplastó a aquella élite hasta que tan sólo quedaron dos con vida. Fueron escasos segundos los que duró su ataque, pero con tan múltiples manos, había alcanzado a muchos enemigos. Sin embargo, estos que también se habían defendido, lo arrastraron a la otra vida. La clase Zero vio tal hazaña. Si sobrevivían a aquella noche, si el destino les daba la victoria, recordarían por siempre al dragón de tierra, y su sacrificio, como lo que había ganado aquella guerra.

Pao pasó sus últimos segundos en pie, y cuando perdió el conocimiento, tan siquiera cayó al suelo. El codicioso Orochi, que se había unido a Pyramiddo para financiar sus experimentos, decidió que el ADN de aquel sujeto era de alta calidad, así que sacó un gran pergamino y selló el cuerpo de quien casi lo asesina en su interior.

Desde el interior del castillo se escuchó un estruendo. Una cabeza esquelética con una corona se asomó y empezó a lanzar pedruscos. ¿Sería un Susano’o? ¿O quizás algo peor? Hisoka reconoció el chakra oscuro que rodeaba a aquel monstruo, y recordando lo poco que había aprendido como general de Pyramiddo, sabía que aquello sólo podía significar una cosa: Kuroro ya no podía emplear sus habilidades. –Ya no queda ningún juguete digno… -como advertencia para sus alumnos, apuntó con la carta de Queen directamente hacia el monstruo que ya había salido al campo de batalla y se arrastraba creando un mar de muerte. –Más vale que os retiréis. –el más destructivo chakra de Hisoka, combinando fuuton y katon para crear ese devastador elemento, viajó por el hilo de chakra hasta alcanzar a la carta de Queen, y con su energía la destruyó por completo al emplearla como catalizador. Aquello representaba el verdadero potencial de su alumna, la devastadora técnica suicida que podía emplear. Sacrificando la carta más potente de su arsenal, el mago se disponía a dar la última lección de la noche. –Este bicho es indestructible. –el gigantesco cañón de fuego y viento alcanzó el estómago del monstruo, y le abrió un boquete. El engendro gritó, generando un repulsivo chirrido que haría huir a muchos de los soldados y que despertaría incluso a gente de la alejada capital del país.

En cuestión de segundos, la herida abierta por Hisoka se había regenerado por completo. –Pasad una buena noche, y aseguraos de no morir hasta ser tan fuertes como para vencerme. Besitos. –sin más dilación, el payaso utilizó la carta de Deuce para cavar un túnel que lo alejaría del campo de batalla. Aquella noche ya se había divertido suficiente, no tenía la intención de arriesgar más su vida si no podía tener el ansiado duelo que deseaba con el líder de Pyramiddo.


técnicas usadas por los miembros de Pyramiddo:

Elemento Tierra: Pilares de Roca (土遁・岩柱槍 Doton: Ganchūsō)
[No progresiva | Ninjutsu]
Luego de realizar una serie de sellos, el usuario crea unas pocas columnas de rocas filosas que sobresalen del suelo para insertar al objetivo. Los pilares de roca traspasarán cualquier objeto que se encuentren en su destino. Se puede crear un máximo de seis de estas columnas. Cada una puede llegar a medir metro y medio de longitud.



Ninpo Kakusareta buki (Arte ninja, arma escondida):
Sin la necesidad de sellos de manos, el usuario es capaz de asomar una espada/hacha/lanza/etc desde su garganta y luchar empuñando la misma desde su boca. Además, si el usuario lo desea, podrá acumular chakra en su garganta de forma que será capaz de escupir a gran velocidad dicha arma para atacar al enemigo.
Nota: El arma que pueden hacer emerger, debe ser o bien creada, o bien comprada en el respectivo tema.



Ninpo: Anbaransu (Arte ninja, Desequilibrio):
Esta técnica consiste en mantener una melodía de forma constante con el instrumento, de forma que el oponente comenzará a escuchar dicha tonada y lentamente comenzará a escuchar como el sonido se deforma.  Este sonido deformado y fuera de escala comenzará a generar un fuerte mareo en todos aquellos que escuchen la técnica excepto el usuario, de forma que el equilibrio del/los oponentes se verá seriamente afectada, reduciendo la velocidad del oponente en 3 puntos durante 3 turnos.




Hanfū (汎封, "Sello genérico")
Tal como indica su nombre, se trata de la forma de sellado más simple y básica. Su propósito es sellar un objeto o liberarlo de su contenedor. Es la mejor opción para guardar grandes cantidades de objetos de forma cómoda, así como objetos de grandes magnitudes y otros diversos usos. Su funcionamiento también es el más simple de todos. El usuario debe tener una distancia máxima de tres metros entre él, el objeto a sellar y el contenedor. Tras escribir o generar la escritura fū (封, Sello) sobre el contenedor, el chackra del usuario envuelve el objeto y lo introduce, por medio de la fórmula, en el interior del contenedor. Para desellar el objeto, al usuario le basta con producir un único sello de manos que rompe la barrera que guarda el objeto deseado, liberando el contenido del sello de forma parcial o total, pudiendo liberar desde una distancia máxima de diez metros, aumentando cinco po rango. Su uso de sellado conlleva el gasto de chackra, sin embargo, liberar sellos no tiene coste alguno. El sellado genérico funciona para liberar los sellos propios, pero también para liberar los de otras personas (sólo los realizados con la misma técnica) requiriendo un Ninjutsu equivalente al hacedor del sello, o superior. Esta forma de liberación sí conlleva un gasto de chackra.
Gennin: Puede sellar objetos inanimados.
Chunnin: Puede sellar cuerpos sin vida, deteniendo su deterioro.
Jounnin: Puede sellar chackra y fuerzas como las explosiones. (Relacionado con el nivel de Ninjutsu)
Sannin: Puede sellar seres vivos. Relacionado con el nivel de Ninjutsu)








Hansha Yamanaka






Ilusiones. La música que se filtraba por los oídos de Hansha alteraba su chakra hasta el punto de alterar sus emociones. Atrapado en la dulce melodía, el Yamanaka intentaba mediante el dolor, la conciencia de su situación y la alteración del flujo de su propio chakra, de liberarse de aquella prisión. Sin embargo, aquello no sería tan fácil. Aprisionado seguía en aquel universo alternativo, forzado a encararse a su propia oscuridad sin oportunidad de escapar.

Por otro lado, Machi, golpeada por la madera, apenas podía reaccionar. Las palabras de Hansha, tampoco lograban hacer mella en ella. Alguien a quien tan poca luz le quedaba, no reaccionaría ante las vacías palabras de un desconocido.

A la vez que el falso Hansha aprovechaba la debilidad del verdadero al concentrarse en realizar correctamente el Genjutsu Kai, la falsa Machi agarraba el bisturí de chakra y cortaba el cuello de la pelirosa superficialmente para que se desangrara poco a poco. Mientras ella caía al suelo, él era controlado por su otro yo mediante la técnica única de su clan.

En la cabeza del Yamanaka, se escuchaba la voz de quien le estaba poseyendo. Las carcajadas de júbilo eran impresionantes. Agarraba desbocado uno de los kunai del muchacho y lo clavaba en la misma herida del oblicuo. Aquella puñalada sería más intensa que lo que se había hecho con el dedo, y rotando el cuchillo por el mango, haría de aquello una experiencia todavía más desagradable. –AAAAAH…¡¡¡HAHAHAHAHAHAHA!!! –sacó el cuchillo, y luchando contra el espíritu del original para recuperar el cuerpo, tambaleó su brazo hasta clavarlo en las costillas. La sacó otra vez, en esta ocasión en busca de la pierna. La diestra resultaría también herida, y a continuación su mano izquierda, clavando el kunai en mitad de la palma con saña.

Machi, que empezaba a empaparse con su propia sangre, tenía la sensación de estar tomando un baño templado. Sentía que su cuerpo perdía el calor poco a poco. ¿Se sentía así morir? Miró la palma de su mano, toda roja. ¿Cuándo había vivido eso antes? –Papá… -cuando aquellos médicos, por falta de dinero no quisieron curar a su progenitor, una pequeña Machi intentó imitar la palma curativa, en un fútil intento que solo sirvió para empapar sus manos del carmesí de la muerte. –Ahora podría haberte curado. –colocó ambas manos en su garganta, cerrando con aquel gesto sus heridas.

Malherida, se levantó y colocó sus manos en el suelo. Un rombo en la palma de su mano le llenó de marcas negras, que le dotaban de una descomunal fuerza. Hundió ambas manos en el suelo, y con todas sus energías la lanzó hacia delante. Su némesis, esquivó el ataque con cierta facilidad, la verdad es que había sido demasiado alto, y con agacharse era suficiente. –Has fallado… -la original sonrió. –Qué cliché. –la roca se dirigía en realidad a Deuce, que con sus pocas habilidades en combate físico, no pudo sino terminar aplastada por la roca.

Acabar con la Deuce falsa, era única vía por la que podrían abandonar la ilusión ellos dos que tan pocas capacidades tenían para el genjutsu. El Yamanaka no había sido astuto, y aquello le había supuesto una severa cantidad de heridas que se conservaban en su cuerpo real. Con aquellas puñaladas moriría desangrado en cuestión de minutos. Machi, que también estaba débil, alzó la cabeza y vio como un cañón de fuego atravesaba un monstruo esquelético de cuarenta metros de altura que se regeneraba al instante. Habían pasado demasiado tiempo en la ilusión y ahora no comprendían de donde había salido todo aquello. La curandera, al menos, sí podía reconocer el aura que rodeaba al engendro. –Kuroro… lo has logrado.

Se giró hacia Hansha. La mercenaria estaba al borde del desmayo, pero con sus últimas fuerzas, le dijo. –Curaré tus heridas… -sus labios temblaron ligeramente, desearía haber escuchado tiempo atrás, la palabra que estaba a punto de pronunciar. –gratis.

Con aquella criatura, el país del Agua estaba condenado. Si nadie la detenía, al salir del campo de batalla iría a la capital, y haría de la isla su terreno. Sin embargo, tan siquiera el máximo poder del más fuerte de los presentes, pudo hacerle ni un rasguño. Si al menos podían escapar, se salvarían de una inevitable muerte.



jutsus empleados por Machi:
Shīrusutoa (Sello de almacenamiento):
Esta es una técnica de sellado médico, y únicamente puede ser utilizada por aquellos que poseen un excelente control de chakra. El sello se forma al acumular esporádicamente chakra del usuario, almacenándolo en dicho sello para luego ser liberado cuando el usuario lo necesite, dando una inyección de chakra que suele mejorar las capacidades físicas del usuario.
Este sello suele formarse en la frente del usuario, sin embargo, este podrá elegir la posición y la forma del mismo como más desee.  El usuario tiene la capacidad de liberar este sello para aumentar notoriamente sus capacidades tanto físicas, llegando a tener una fuerza sobrenatural y mayor velocidad, como espirituales, aumentando la potencia de las técnicas del usuario.
Este sello tiene tres formas de ser liberado, y únicamente podrá hacerse una de las liberaciones por combate, las cuales son llamadas: Rirīsu-ryoku, Infūin: Kai y  finalmente Byakugō no In. Estas habilidades serán descritas más adelante.

Infūin: Kai: (Sello: Liberación)
Esta es la segunda liberación del Shīrusutoa. Esta técnica consiste en hacer una serie de sellos de manos y liberar el sello que se tiene en alguna parte del cuerpo. Al hacerlo, la fuerza y velocidad del usuario (más no la resistencia) se incrementarán en dos puntos. Además, esta liberación curará de forma instantánea cualquier herida de hasta nivel muscular, que tenga el usuario. Los bonus de fuerza  y velocidad se mantendrán durante dos turnos más,  una vez terminados los turnos, la fuerza, velocidad y resistencia del usuario se verán reducidas en 3 puntos.



Taitanikku-ryoku  (Fuerza titánica): .
Se dice qué es una técnica creada por los médicos del país del fuego, aunque es algo que aún no ha sido comprobado. Se trata de una técnica que requiere de un excelente dominio de chakra. Existen historias de médicos bestialmente fuertes que eran capaces de levantar incluso barcos debido a esta técnica. Luego de concentrar chakra en cualquier parte de su cuerpo, la fuerza del ninja incrementa drásticamente.

Chūnin: El ninja es capaz de levantar rocas de dos metros y medio, romper árboles de menor tamaño, fracturar huesos, sus golpes serán capaces de abrir grietas más grandes, incluso romper rocas de un tamaño no mayor a un metro, amortiguar fuertes golpes y reducir el daño de técnicas del mismo rango Esta técnica aumentará 3 puntos la fuerza del usuario, durante dos turnos.




Shōsen no Jutsu (Jutsu palma recuperadora):
Es el ninjutsu médico más básico, y el más fácil de aprender para estos especialistas. Acumulando chakra en su mano se crea una esfera de tonalidad verde primavera medio. La cual es capaz de transmitir el chakra acumulado para acelerar el proceso de cicatrización de los tejidos vivos. Esto requiere un gran control de chakra, los expertos son capaces de utilizar este jutsu estando muy lejos de los heridos. Además si se envía una cantidad excesiva de chakra se puede llegar a desmayar a un paciente o herido.

Chūnin: Cura heridas profundas, acelerando el proceso de curación mediante la utilización de sus dos manos, también puede sanar órganos que han sido dañados en algún combate, hemorragias internas, al igual que huesos rotos, pero el afectado tendrá que tener un reposo de dos temas on rol si desea una recuperación exitosa. Y de encontrarse en un área de combate no podrá seguir luchando.
Sorey Bokushi
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Dastan O'Donnell el Mar Mar 20, 2018 3:31 pm





Su espíritu gigante, su técnica definitiva, había sido totalmente superado sin ningún esfuerzo por parte de aquel sujeto. Un grito de dolor se escuchó en toda la habitación al ser atravesado el gigante por aquel dragón oscuro. Pero el ataque no culminó ahí. El dragón continuó su camino hasta el rubio para terminar con él. Dastan, quien ya había recuperado algo de energía tras haber invocado a Cervantes, se puso de pie mientras hacia una cadena de sellos. Su espíritu se había desvanecido en una nube roja de chakra y la espada fue lanzada varios metros hacia atras al ser atacado por el dragón. Pero, esa misma nube roja, antes de desaparecer en el aire, se dirigió toda alrededor del príncipe, formando una armadura de la misma apariencia espectral de Cervantes. “Cervantes, te he pedido demasiado el día de hoy, pero… una vez más… dame tu fuerza.” –dijo Dastan mientras se cubría el pecho con sus brazos y veía como el dragón venía a darle de lleno.

La armadura de sus brazos se deshizo apenas entró en contacto con la técnica de Kuroro, reduciendo ligeramente su efectividad, más no lo suficiente como para evitar un daño considerable. Las mangas de su traje quedaron destrozadas hasta el nivel del codo y sus antebrazos sufrieron las heridas pertinentes en toda su extensión. El rubio logró proteger su pecho, que era su parte más frágil en ese momento, pero el poder de la técnica oscura termino lanzándolo hacia atrás. Mientras estaba en el aire, el O’Donnell sintió que el tiempo se detuvo por un segundo mientras por su mente solo pasaba: “¿Es aquí… donde finalmente muero?”. Tras este momento, este siguió su trayectoria, impactando en el suelo a varios metros de su primera posición y rodando casi hasta la entrada de la sala y quedando boca arriba.


Totalmente derrotado, sin poder dar un golpe más, el rubio se quedó pensando en todo lo que pasaba a su alrededor y la situación en la que estaba. “Tantas veces he logrado evadir la muerte… y parece que en esta no podre salvarme. El caballero azulado… el mismo Cervantes… aquel guerrero Ogama… la pelea con Seiichi… siempre estuve al borde del abismo, pero salía a flote. Parece que… esta batalla… estaba fuera de mi alcance.”. No tenía miedo de morir, sabía que ese día llegaría. “Debí haberme quedado en el castillo… hubiese estado a salvo ahí… rodeado de la seguridad de mi familia, de mi ejército, de mí reino. Tantas mujeres deseando mi persona, y mi avaricia solo me permitía querer a una de cabellos carmesí. No estaría a punto de morir en una tierra donde no soy nadie.”. Se arrepentía de las decisiones que había tomado en su vida, en los últimos 2 años principalmente. Pero, por alguna razón, su mente estaba en paz. A pesar de todo se alegraba que su final fuera en batalla, viviendo aventuras, viviendo adrenalina y no sentado en un trono a merced de la vejez. “Entonces, ¿Ya está? ¿Te has rendido muchacho?” -le dijo su espíritu en su mente, ya que las fuerzas del portador no daban para invocarse nuevamente. “Hice mi mejor esfuerzo y llegue bastante lejos, pero al final, no importó.”, “Mis ganas de seguir viviendo me permitieron estar aquí ahora contigo en vez de hundirme con mi barco aquel día. Es una mierda que mi anfitrión no tenga esa voluntad de vivir.”, “Es… lo más lindo que te he escuchado decir Cervantes.”, “Bah, no te pongas cariñoso… no ahora.”.

La charla del vivo y el muerto se vio interrumpida por el grito de Sorey, quien había estado decaído en los últimos momentos. Ahora parecía haber recuperado la voluntad de luchar y se decidió a enfrentar a Kuroro. “Mira chaval, aquel chico estaba hecho mierda y se alzó. ¿Te vas a dejar sacar ventaja de él?”.  No podía levantarse para ver lo que pasaba, solo escuchaba al Bokushi gritándole palabras valientes al del senjutsu oscuro, anunciar como defendería todo aquello que quería. “Si yo fuera una pelirroja… ni en sueños saldría contigo.”. Las palabras de su espíritu resonaron en su cabeza. Aquel sujeto, quien se había pasado desde que se conocieron buscando dominar al rubio, deshacerse de él para tomar el cuerpo, ahora estaba dándole apoyo para salir a flote. “Que bajo has caído Cervantes… darme con esas palabras.” –una sonrisa se mostró en la cara de Dastan en ese momento. “Está bien, lo intentaré una vez más. Espero que estés listo.”.


Aquellos que estaban en la mitad trasera de la sala escucharían al príncipe decir: “No… ¡Aun no estoy muerto!”. Lentamente, con las pocas fuerzas que le quedaban, llevó su mano al bolsillo de su chaqueta donde llevaba las píldoras. Aquella creación del oriente hecha para darle a los shinobis una segunda oportunidad seria quien le daría a Dastan la segunda oportunidad que necesitaba en ese momento. Ingirió la píldora y se quedó echado al suelo, sintiendo como la energía de esta pasaba por todo su cuerpo y restauraba sus fuerzas.

Alzó su torso hacia adelante para ver como una masa negra crecía en tamaño y se alzaba hasta más allá del techo de la habitación. “Verga, creo que volviste en mal momento.”, “¿Ya se te olvido toda la charla motivacional que me diste?”. De la criatura esquelética se extendieron varias extremidades que irían a todos los miembros de la sala. “Ugh, tendré que recurrir a ella de nuevo. ¿Listo pirata?”, “Adelante.”. Mediante un conjunto de sellos Dastan invocó nuevamente la armadura espiritual, protegiéndose de la misma manera que hizo contra el dragón oscuro, sin embargo, de alguna manera, ese golpe si pudo resistirlo sin problemas. “Bien. No parece ser tan fuerte.”. La monstruosa criatura, tras ejecutar tal ataque, procedió a retirarse de la zona por el hoyo que había hecho en el techo, dejando a su creador tirado en el piso, al borde de la muerte, de manera similar a como estaba el poseído hace un momento.

El príncipe vio como desde el techo caía un sujeto desconocido. Apenas presenció su llegada, sin conocer a fondo quién era él, por intuición supo que venia a salvar a Kuroro. Al aterrizar frente al líder de Pyramiddo, Dastan pensó: “Oh no. Ya has jodido demasiado esta noche, ese hombre se muere aquí mismo.”. Se levantó con las nuevas fuerzas que había obtenido y tomó su espada y procedió a llenarla de sellos explosivos y a cubrirla con vendajes mientras Hanzo escuchaba las palabras del hombre caído. El rubio estaba detrás de la mayoría de los de Howaitohasu, por lo que aprovechó ese factor para realizar sus acciones sin llamar mucho la atención. “Esto es demasiado arriesgado, espero que funcione…”. Con la hoja de su arma envuelta en sellos explosivos y vendajes, este la puso un momento en el suelo y dijo en voz baja: “Cerva, materializate, ve por debajo del suelo y ponte detrás del sujeto.”. El pirata cumplió la petición del príncipe mientras este hacia una cadena de sellos. Una vez culminada, se puso de pie, tomó la espada envuelta en vendas, le aplico una carga de chakra a la envoltura y corrió con todas sus fuerzas hacia el sujeto de la lanza.

Al llegar a la distancia de 10 metros el príncipe, con su brazo derecho, hizo un gesto como de llevar su espada abajo para dar un corte diagonal hacia arriba, pero justo en ese momento siguió el movimiento giratorio del brazo y se preparaba para lanzar la espada. En ese momento, Cervantes se materializó detrás de Hanzo, metiendo sus brazos por debajo de las axilas del sujeto y llevando sus puños hacia arriba por encima del hombro intentando inmovilizarlo y le dijo: “No iras a ninguna parte”. Dastan lanzó su arma y, una vez entrara en distancia de 1.5 metros del sujeto, esta estallaría. Una explosión concentrada de 20 sellos explosivos se daría en ese momento, siendo lo suficiente para matar a quien estuviera en el alcance de la explosión, o al menos dejarle heridas bastante graves.

Independientemente de si el ataque acertaba o fallaba, la hoja del arma de Dastan quedaría destrozada, dejando solo el mango dorado con la gema incrustada como parte existente del arma y forzando al príncipe a buscar como reforjarla. Cervantes podía seguir viviendo con solo esta parte del arma, pero su efectividad en combate se vería drásticamente afectada. Las técnicas de Tercer Brazo, Helice Ardiente, Flame Uppercut y Ven a mi, quedarán totalmente inútiles. Mientras que en el caso de Cervantes como invocación este tendría que recurrir al combate físico sin poder realizar ninguna técnica. Solo las técnicas que no involucren la espada directamente seguirán funcionando regularmente y la “Asistencia espiritual: Gigante”, pues en este caso el espíritu lucha con un arma de chakra, no con la espada en sí, aunque esta se extienda de ella.

Al culminar esta escena, Dastan toserá fuertemente escupiendo una cantidad considerable de sangre. Ya hace rato había pasado por mucho el límite de su cuerpo, ni siquiera con la píldora de soldado podía aguantar el desgaste que había sufrido durante toda la batalla. Por lo que, tras culminar su ataque, el príncipe cayó al suelo de frente y se desmayó. No moriría pues su cuerpo aun podía funcionar, pero ya no serviría para más nada hasta recibir atención médica.

off:
Apariencia de Dastan:
Equipamiento:
Norowareta Ken
•Wakizashi
•Katana
•Kunais(x20)
•Shurikens(x6)
•Bombas de humo(x4)
•Papeles explosivos(x0)
•Senbons(x30)
•Píldoras de soldado(x1)
•Vendas
Stats(Dastan O'Donnell):
• Ninjutsu = 15
• Taijutsu = 10
• Genjutsu = 11
• Velocidad = 11 + 2 = 13
• Resistencia = 15 + 2 = 17

Pildora de Soldado
• Fuerza = 11
Stats(Cervantes de Leon):
• Ninjutsu = 15
• Taijutsu = 15
• Genjutsu = 11
• Velocidad = 15
• Resistencia = 15
• Fuerza = 15
Tecnicas:

Pasivas:
Seishin-tekina nakama (精神的な仲間, Compañero espiritual)
Naturaleza: Ninguna.
Especialidad: Ninjutsu.
Sellos: 1 si desea "apagarlo".
Rango de alcance: 15 metros.
Descripción: Cervantes toma una pequeña porción del chakra del usuario para materializarse, manifestandose como una cabeza flotante con ciertas facciones que lo identifican. Puede hablar y los que están a su alrededor pueden escucharlo ademas de que es visible para todos. Es de color rojo, etéreo de ambas partes (las armas lo atraviesan pero no puede hacerle daño a nadie) y puede moverse libremente en un área de 15 metros de radio alrededor del usuario. Este puede aparecer por su cuenta y el usuario, mediante el uso de un único sello, puede desaparecerlo debido a que esta formado del chakra del usuario.

Activas:
Spiritus volebant: Armatura (Asistencia espiritual: Armadura) [x2]
Naturaleza: Katon.
Especialidad: Ninjutsu.
Sellos: Necesarios.
Rango de alcance: Sin rango.
Descripción: Despues de realizar unos sellos, Cervantes se materializa sobre el cuerpo del usuario, creándole una armadura que cubre casi todo su cuerpo, la cual le brinda una defensa similar a las resistencias contra jutsus elementales de la técnica de Socius.

-Si el elemento es neutro y el Ninjutsu del usuario es igual o mayor a la Fuerza/Ninjutsu del oponente, aguanta 1 técnica del mismo rango evitando el daño al usuario. Desaparece independientemente del rango de la técnica
-No se ve afectada por técnicas de fuego, llegando a proteger al usuario sin desaparecer
-Las técnicas de agua, independientemente de su rango, ignorarán la armadura, golpeando al usuario y haciéndola desaparecer.

Desventaja: La limitación del uso de las otras técnicas de la HU mientras esta este activa.

Apariencia de la armadura:



La armadura tiene esa forma, pero en la tecnica se muestra traslucida y color rojo, como la forma fantasmal de Cervantes.

Spiritus volebant: Socius (Asistencia espiritual: Compañero)
Naturaleza: Katon.
Especialidad: Ninjutsu.
Sellos: Necesarios.
Rango de alcance: 15 metros.
Descripción: El usuario utiliza parte de su chakra para materializar a Cervantes, después de realizar un conjunto de sellos. El espíritu se muestra en la apariencia que tenia antes de morir, pero tiene un color rojizo en toda su forma y es traslucido, resaltando su cualidad de espíritu. Este pelea unicamente con la espada propia de la habilidad única, siendo incapaz de tomar otras armas, atacando de formas propias de un espadachín y utilizando tecnicas relacionadas a este. Podrá moverse en un radio de 15 metros alrededor del usuario y la tecnica tendra una duración de 3 turnos máximo, pero puede ser cancelado antes de esto. Sus stats dependen del ninjutsu del usuario, exceptuando el genjutsu (Tiene el mismo que el usuario, ya que esta formado por el chakra de este).

Este podrá usar un máximo de 2 técnicas por turno, independientes del limite de 3 técnicas del usuario y estas le consumirán chakra al usuario.

En cuanto a su resistencia contra jutsus:

-Si el elemento es neutro y el Ninjutsu del usuario es igual o mayor a la Fuerza/Ninjutsu del oponente, aguanta 2 técnicas del mismo rango. Aumenta en 1 para cada rango inferior.
-No se ve afectado por técnicas de fuego.
-Las técnicas de agua, independientemente de su rango, lo destruirán inmediatamente.
3/3

Chunnin: Se ve limitado a usar la espada maldita y las tecnicas de la habilidad.

Tecnicas Gennin 8/8
Tecnicas Chunnin 4/6
Cervantes(Seishin-tekina nakama):


Dastan O'Donnell
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Pieromaru el Mar Mar 20, 2018 4:40 pm

Si algo saben los ilusionistas es cuando un genjutsu no hace efecto del todo. Sí que había conseguido hechizar a sus compañeros -por éso Arata y el otro chico que había aparecido le habían hablado a su yo falso- e incluso quizá a Shinmen, pero a Kuroro no. Lo notaba. Por éso cuando el usuario de chakra oscuro le comunicó que los genjutsus no servían, no se sorprendió.Su cuerpo se tensó, sabiendo que aquella frase venía acompañada de algún ataque. La posición del pierrot había sido revelada, pues se encontraba a la izquierda, tocando casi a la pared. Había aprovechado el genjutsu para alejarse lo más lejos posible por si éste era revocado de alguna manera, justo como acababa de pasar. Cuando la lanza fue enviada, el pierrot se anticipó y se hizo a un lado. A pesar de saber haber calculado a perfección el tiempo, la velocidad con la que había sido proyectado el misil de Doton era casi inhumana. La lanza de tierra estalló contra la pared, haciéndose añicos y cayendo sobre Pieromaru, que se había protegido con los brazos. El chuunin se quitó la tierra de encima, perdiendo el sombrero, y analizó como estaba el panorama.

<<De puta pena. >>.

La mayoría estaban en situaciones límite. Los dos chicos más jóvenes habían caído agotados y Kuroro se enfrentaba directamente a Sorey. Los clones habían sobrepasado a Cervantes y atacaban directamente a Dastan; así como Sukino, que se había puesto delante de Sheik para protegerla, también era víctima de un ataque devastador. No iban a vencer. Su cabeza miró a Taiyo y cómo una cúpula de suiton se cerraba sobre ellos. Pieromaru sprintó hacia ellos, quedándose fuera por milésimas de segundo. —¡JODER!  — rugió, furioso. Si hubiese reaccionado antes, igual habría podido colarse dentro.

No perdiendo el tiempo en lamentaciones, el ilusionista entonces se encaró hacia Kuroro. Lo que no se esperaba era lo que sucedía: Sorey hacía habilidad magistral del dominio del chakra y conseguía darle con una técnica, que lo enviaba a gran velocidad hacia la pared. El precio saltaba a la vista. Un chorro de sangre había empapado la escena y una parte de la pierna del Bokushi había salido rodando por el suelo. Se había quedado cojo. Había perdido una pierna en pro de herir, quizá de muerte, a Kuroro.

Pieromaru corrió hasta Sorey pero a medio camino oyó a Kuroro. Aún vivía. Sin embargo, al fijarse en él, se dio cuenta que estaba pasando algo espeluznante. Su cuerpo expulsaba el chakra oscuro como si fuera un tóxico y se formaba delante de él, una masa cada vez más y más poderosa. Un ser cadavérico inmenso, tan colosal que no cabía ni siquiera en la sala en la que estaban. Pieromaru se quedó helado. —No...n-no es posible —murmuró para sí mismo. Un golpe esquelético fue enviado hacia él, que fue fácilmente resuelto por una sustitución por un trozo de Doton de su antiguo muro. Los demás también eran atacados y Pieromaru ni siquiera miró si habían sido golpeados o no, simplemente aún estaba enmudecido por la monstruosa criatura que tenía delante, que al poco tiempo después, se largó destruyendo todo lo que encontraba a su paso.

<<¿Era esta la criatura que le habló Ogama? >>.

Hacía tiempo atrás, el Uchiha le había comentado que una vez se había cruzado con un monstruo tan impresionante que era tan alto como un edificio y tan resistente como una montaña. Si éste, que parecía haber vivido en el interior de Kuroro, era como él, los shinobis del País del Agua lo tendrían muy difícil. Por ese motivo, cuando otro hombre apareció para llevarse a Kuroro, el ilusionista no hizo nada. A pesar que Dastan, en su última gota de energía, lo aprovechó para atacar, el pierrot se quedó inmóvil. Si alguien sabía como funcionaba la criatura, ése era Kuroro.


La explosión de Dastan iluminó toda la sala y en ése momento, Pieromaru, que se tapaba la cara con el brazo para evitar polvo y pequeñas partículas de pared y suelo, se dio cuenta de una cosa. Tal y como decía Sorey, Taiyo aún seguía luchando, encerrado en una cúpula impenetrable con su peor enemigo. Tenían que liberarlo.

<< Lo más importante: Haz lo que creas oportuno, lo que dicte la voz que clama en tu corazón. Has llegado hasta aquí por un motivo, ¿Verdad? >>. Los recuerdos de Taiyo, hacía unos escasos minutos, aún fluctuaban en su mente.

<<¿¿Sabes lo que me dicta la voz de mi corazón, Taiyo? >>.

El pierrot dejó caer su chaqueta, donde tenía los cascabeles. Se acercó a Sorey y se agachó frente a él. Durante el proceso, le pareció ver al final del pasillo -por dónde habían entrado Sheik y los dos chicos- que estaba Joe.  —Hemos estado todos hasta el final, ¿no?— Lo pensaba en voz alta. A pesar de recibir órdenes para irse del lugar, los demás se habían quedado hasta que Kuroro fuese vencido. Igual Pao, que había desaparecido bajo tierra, también estaba luchando en algún lugar. O igual no. De todas formas, tratarles de traidores era un poco injusto.

Pieromaru sonrió a pesar del olor a sangre y a carne quemada.  Estaría pasando por un infierno y aún así, podía preocuparse por su amigo Hozuki. Era admirable. Le dejó a su lado un kit médico. Pieromaru había mejorado mucho en el tema medicina pero por lo que sabía, la mejor era Sheik, así que se podría encargar ella de usarlo con Dastan, los chicos o Sukino. O quien fuese. Se quedó mirando a su amigo un segundo, sin saber muy bien qué decir. Se le daban muy mal las despedidas y tampoco quería que el otro se sintiese mal. Igual salía con vida de aquello y todo ésto sería una guasa. Negó con la cabeza. Qué coño. ¿Hacía lo que sentía, no? Pues ahora sentía que tenía que darle un abrazo. Y así lo hizo.

Tras este pequeño afecto, el pierrot puso en la mano de su mejor amigo el brazalete que le habían regalado. Si fuera por él, lo llevaría puesto incluso dentro de la cúpula, pero no quería que Shinmen pudiese captar su presencia hasta que fuese demasiado tarde. Tras este movimiento cargado de emoción, Pieromaru aprovechó para quitarle a Sorey uno de sus sais. Eso era mejor que nada. —Nos vemos en un rato—dijo con una sonrisa y se levantó.

Dio un par de pasos. Dios, estaba temblando.

<< Ya no eres aquel crío renacuajo y temeroso de antaño. Has crecido Pieromaru, demuéstralo>>.

Nunca había hecho nada similar ni tan arriesgado. Entrar a luchar contra Shinmen cuerpo a cuerpo era una locura, pero era el único que podía hacerlo. Taiyo lo necesitaba. Hizo desaparecer a Edna. Se tomó una píldora soldado y notando la fuerza que creía en su interior, desapareció bajo tierra.

Pieromaru aparecería justo dentro de la esfera de Shinmen, desviando con el sai la espada de Shinmen e intentando desarmarlo con el mismo movimiento. No era un excelente duelista con espada, pero sí que tenía nociones básicas, al igual que todo ninja. Si conseguía desarmarlo, trataría de quedarse la espada y poder atacarlo de ésta manera, si no, si al menos podía desviar una estocada de Shinmen, quizá podía darle a su amigo la oportunidad de ganarle. Como opción defensiva, podría volver a meterse bajo la tierra y volver a salir de nuevo o directamente, usando el sai.


Técnicas:
CONTEO: 3/8 gennin // 3/6 chuunin


Estado: Cansado, pero no herido. Ciertamente perturbado.

JUTSU OCULTO LIBERADO: Jutsu Reemplazo de Cuerpo (変わり身の術, Kawarimi no Jutsu)
Es un Ninjutsu el cual permite al ejecutor del mismo cambiar de lugar o sitio con otro objeto como un tronco, un animal o incluso un ser vivo a su alcance. Se utiliza para poder esquivar un ataque y a la vez confundir al rival, haciéndole creer que ha acertado su ataque y de esa forma poder atacarlo por la espalda o huir del lugar. El jutsu es activado cuando el ejecutor recibe un golpe, el cual es envuelto en una pantalla de humo dejando atrás al remplazo. Esta técnica solamente se puede utilizar si el ejecutor no está inmovilizado o atrapado. Para hacerla se debe especificar con anterioridad que se ha realizado sellos de manos o preparado un jutsu (Es decir, deben hacer un jutsu oculto, especificar el mismo al final del post y luego, recién, en el otro turno se aplica su uso). El ejecutor del jutsu no podrá cambiar de lugar con el cuerpo del oponente, solamente con un clon del mismo. Es un jutsu que consume mucho chakra al ser realizado para ninjas inexpertos.

Pasiva: Chikyū to no setsuzoku (conexión con la tierra)
Conectando su chakra con la tierra a su alrededor, Pieromaru es capaz de transmitir genjutsus (independientemente de si son zonales, auditivos o visuales), a través del contacto con el suelo. De este modo, todo quien se encuentre a su alrededor que esté en contacto con el suelo en el momento en el que transmita un genjutsu se verá afectado por sus ilusiones. Emplear esta pasiva en vez del método usual es opcional. Todo aquel que emplee el jutsu básico "Suimen Hokou no Waza:(Caminar Sobre el Agua)" no será afectado por los genjutsus.

De este modo, el alcance y método de inducción será este independientemente de la técnica y su rango, viéndose su alcance máximo afectado por el rango del usuario:
Gennin: 10 metros
Chunnin: 15 metros
Jonnin: 20 metros
Sannin: 25 metros

Una vez Pieromaru transmite su chakra al suelo puede decidir el tiempo en que el genjutsu puede ser transmitido, entre una milésima de segundo y el final de su turno. Una vez terminado ese plazo, aunque otras personas entren en contacto con la tierra no se verán afectados, aunque el genjutsu se mantenga activo para quienes sí lo han recibido.


CANCELADA ESTE TURNO Edna no Yobidashi (La invocación de Edna)
Pieromaru crea un cuerpo de tierra que todo el mundo podrá ver, y la parte de chakra de Sorey que almacena en su cuerpo pasa a controlar la invocación. Esta poseerá voluntad propia, y su chakra estará conectado con el de Pieromaru, de modo que si uno sella un jutsu podrá canalizarlo el otro y viceversa (el consumo de chakra siempre correrá a cuenta de Pieromaru). Sus estadísticas son las mismas que las del usuario, salvo la resistencia. Es bastante frágil, y sólo dura cuatro turnos en combate, pero siempre que conserve la cabeza unida al cuerpo podrá recomponerse agarrando sus extremidades caídas.

Puede canalizar todas las técnicas del clan y de tierra del arsenal de Pieromaru, pero no podrá canalizar los genjutsus de la especialidad.
Quienes tenían contacto con el suelo una vez fue invocada, podrán verla, e incluso escucharla, gracias al genjutsu de Pieromaru, tal y como este lo hace. Quienes no estuvieran en contacto en su momento, sólo verán la figura de roca sin recubrir pelear en silencio.

Influidos por el Genjutsu de Pieromaru, los afectados verán a Edna como un ser muy poderoso. Los enemigos sentirán la necesidad de deshacerse de ella, pasando el ilusionista a un segundo plano. De esta forma se verán forzados a atacar a la serafina una cantidad de turnos en función del rango del usuario.

Gennin: 1 turno
Chunnin: 2 turnos
Jonnin: 3 turnos
Sannin: 4 turnos


Doton: Dochū Eigyo no Jutsu (水遁・水鞭, Elemento Tierra: Jutsu Escondrijo Bajo Tierra):
A diferencia del Doton: Moguragakure no Jutsu, esta no deja ningún tipo de rastro al ocultarse en la tierra, permitiéndole tanto salir y entrar de esta formación como desee. Esta técnica es muy útil para realizar ataques sorpresivos. Se necesita la utilización de sellos al momento de utilizar este jutsu, que básicamente consiste en mezclarse con la tierra.
.

Stats:

Ninjutsu 12
• Taijutsu 12
• Genjutsu 15
• Velocidad  15
• Resistencia 15 + 2 = 17
• Fuerza 15 + 2 = 17

Equipo:

• 15 Kunais
• 10 shuriken
• 20 Senbons
Cascabeles
Kit médico entregado a Sorey
3 píldoras soldado 2 píldoras
2 calmantes 1 calmante
• 8 sellos explosivo

Pieromaru
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Ichimaru el Mar Mar 20, 2018 6:52 pm

Los limites del joven nunca habían sido puestos en su vida, Ichimaru, jamás había encontrado a un oponente que pudiera decirse que no hubiera podido vencer, el invencible hombre que había estado en cientos de batallas estaba de frente lanzándose contra el oponente que quizás podría ser el más fuerte de toda su vida. Movimientos veloces de sus manos desprendía Kunai con papeles bombas que podrían dañar gravemente a Kuroro, no obstante, como ya había demostrado antes la velocidad de sus proyectiles son eran nada para el titán quien tomo los papeles bombas y los estallo entre sus manos como si de chispas se tratasen. El chasquido de su lengua era lo que se oía de Ichimaru tras su acción y sus palabras.

Ser humillado de tal manera era imperdonable, no obstante algo que no podía permitir estaba sucediendo, lanzo sus Kunai en dirección a sus clones, podía saberlo con solo ver la dirección en que fue lanzada y por ello saco conclusiones con la ayuda de su experiencia en batalla sabía lo que seguía. Rápida fue la concentración de chakra en su abanico, este no necesitaba una gran concentración puesto de igual forma no era una técnica que resultara un gran daño, pero si una técnica que con ver al clon tratando de lanzar los Kunai el hombre reacciono, esquivo el Kunai del Kuroro original con destreza moviéndose a un lado y, a su vez abanicando con velocidad y ferocidad, la droga hacia efecto en su cuerpo. El clon del hombre maldito redirección los Kunai con velocidad hacia a Ichimaru, estúpido seria el hombre de pensar que lo dejaría que humillara su habilidad de tal manera.

El viento provocaba el Gumbai era tan feroz que no solo repelió los Kunai, los devolvió por donde habían venido para acabar con aquel clon y con el doble de su potencia, no sin antes de que él ejecutara su preciada técnica. Un dragón oscuro, feroz y enorme era creado por este tras su muerte, el rápido pensamiento de Ichimaru trato con fuerza el querer escapar, no obstante no podía, no podía usar la sustitución, no podía correr de algo tan grande, protegerse era lo único que logro pensar. – Adiós Morrigan.– Dijo el hombre colocando su Gumbai al frente mientras concentraba chakra en su cuerpo a gran velocidad.– No te atrevas a…– Las palabras de Morrigan serian calladas por el dragón oscuro y el ambiente lleno de senjutsu oscuro, el hombre desconocía el poder de la técnica, no obstante por su tamaño sabría que este podría ser su fin y solo trato de hacer su mayor esfuerzo clavándose al suelo usando su Gumbai de la misma forma para tener más agarre y con una armadura ósea protegiendo su cuerpo.

El ente de oscuridad se trago a Ichimaru pero este no provoco lo que él creía que podría, no era lastimado, apenas era empujado hacia atrás y pudo soportarlo a duras penas, sin embargo, sintió como su este dragón le robara sus energías. El soldado yacía allí consiente a duras penas, exhausto pero de rodillas manteniéndose en alto usando su Gumbai como bastón, sentía su cuerpo tan pesado, su piernas derecha tan adolorida, el efecto de la droga había sido tan fugaz a causa del dragón parecía. Estaba a merced de Kuroro, odiaba su debilidad, no quería dejarse vencer y trato de levantarse una vez más pero su cuerpo le obligaba a quedarse estático. – Supongo… – Respiro agitadamente.– Que vuelvo a ser un simple espectador…– Sonrió levemente, si era el momento de su muerte estaría preparado, solo esperaba que Morrigan hiciera desistir a Belladona de hacer una locura.

Solo pudo quedarse viendo como Arata y demás compañeros intentaban hacer también ataques, todos fallaron o amenos casi todos, el chico veloz quien se había incorporado a la batalla nuevamente había logrado dar un golpe antes de caer en pie, mucho más de lo que había logrado Ichimaru, la nueva generación supera a la anterior, sin embargo no era suficiente. Kuroro lo ignoro, lo dejo para disfrutarlo luego si es que lograba hacerlo. Su final estaba escrito, Sorey no se movía, las líneas frontales habían sido destrozadas y desconocía la situación de la línea trasera, no podía voltear, sabía que de intentar hacerlo caería al suelo, solo podía ver al frente como Kuroro se regocijaba en su oscura y corrupta forma.



Pronto serian las palabras de Kuroro quien sacaría de la idea de derrota a Ichimaru, no podía voltear pero si podía escuchar como Kuroro le hablaba alguien tras el ¿Sorey? No, el chico aun estaba allí tirado en el suelo seguramente, no había demostrado tener agallas y seguro aun lloraba. Aun así, el Kaguya tuvo que tragarse sus palabras, escucho la voz de Sorey. – Está de pie, nuevamente. – Luego de unas palabras inspiradoras de su parte que poco le importaban al hombre, solo podía esperar a ver que lograba, si no se había quedado sin hacer nada entonces el abría visto, abría visto algo en todo el caos causado por sus compañeros, una oportunidad abierta mayormente por Arata puesto él también lo había visto pero sin servirle de nada.–Gana tu puesto chico. –

Sorey hacía uso de su Doujutsu el cual Ichimaru desconocía, mediante el uso de una bomba de humo no podía ver nada, estaba con la incógnita de que ocurriría y solo podía hacerse ideas de todo pero, no duraron mucho, logro escuchar y ver una explosión que dispersaba el humo y luego una técnica de viento que se llevaba consigo a Kuroro hasta el fondo, significaba su derrota, y la victoria de Sorey. La victoria no fue gratis, había pagado un precio que Ichimaru de igual forma habría estado dispuesto a pagar, su pierna a cambio de la victoria. – Tsh, llegas tarde idiota. – Dijo sin saber si realmente lo escucharía o siquiera le prestaría atención. ”Los que podamos seguir peleando, busquemos el modo de sacar a Taiyo de ahí.” Ordeno, era obvio que Ichimaru no podía hacer nada más que esperar y escuchar las palabras de Kuroro. Pero, no estaba dispuesto a rendirse.

– ¿Qué acaso planeas dormir idiota? – El ave picoteo su cabeza y luego se dirigió a su pecho, busco entre sus ropas y encontró lo que buscaba. –Nunca cambias, siempre el mismo lugar. – Hablaba de donde ocultaba las píldoras, luego, la introdujo en la boca del joven usando su pico. – Mira que una diosa te de las cosas a la boca, estas abusando. – Ichimaru ingirió la pastilla mientras sonreía. – Ya cállate, esperemos que pueda volver al combate con esto. –   Habían aprovechado el hecho de que Kuroro no paraba de hablar mientras estos se recuperaban.

Pronto entendería porque balbuceaba tanto, una bestia que parecía sacada de las profundidades del abismo brotaba del cuerpo de Kuroro, enorme eh imponente, parecía la mismísima muerte con la calavera. Pronto esta ataco con ferocidad, unas extremidades esqueléticas parecían querer atacar a cada miembro de Howaitohasu. Ichimaru no podía moverse, y se movió en los últimos segundos donde había recuperado parte de su fuerza, la técnica del dragón era más fuerte de lo que pensaba y dejaba secuelas, muy dolorosas secuelas. Moviéndose hacia a un lado mientras cubría la mitad de su cuerpo con aquel escudo extraño en forma de abanico logro sentir como aquella bestia rasgaba el Gumbai cortándolo, lo destrozo en pedazos, su arma, regalo de Celebrimbor había sido destruido solo para protegerlo, sin embargo desconocía la verdadera razón del por qué había muerto, ¿Qué le habría sucedió a Celebrimbor? Morrigan estaba a salvo, era una ventaja que pudiera volar y no fuera el objetivo.

Así como la parca ataco y apareció, de la misma forma se fue atravesando el tejado del castillo, era una fortuna para el joven estar tan alejado de forma que el techo no le cayera encima, le costaba moverse, su pierna dolía mas de lo normal. ¿Había empeorado su situación forzándose? Pronto Ichimaru entendió que Kuroro debía ser terminado allí, aun si estaba moribundo, era mejor terminarlo, con la llegado de un posible aliado esto hacia que sus expectativas fueran mayores. Su armadura ósea desapareció mientras el hombre tomaba con las fuerza que le quedaban uno de los últimos Kunai que le quedaban, aplico chakra en él y lanzo directo hacia Kuroro, en el corazón, el Kunai viajaría desde abajo con una velocidad extraordinaria, usando la fuerza de Ichimaru ganada por el éxtasis y el Kenjutsu utilizado para aumentar su filo y velocidad. El arma escondida entre el escándalo del resto de Howaitohasu llegaría primero que la espada de Dastan, no obstante tomaría también ventaja de Cervantes quien apresaba a Hanzo. Este era el final de las acciones de Ichimaru, piso con su pie izquierdo y el dolor recorrió toda su pierna haciéndolo caer sentado, para después sentir como todo el mundo se le iba cayendo de espaldas mientras el ave lo tomaba con sus garras por la ropa tratando de disminuir el daño de la caída. Morrigan jamás lo habia abandonado, pero ahora tendría que hacerlo a regañadientes al terminar inconsciente Ichimaru, la conexión que tenían desaparecía en un instante llevándola a su mundo. “Finalmente te ganaste mis respetos Sorey” Fue su último pensamiento.


Datos:

Apariencia:

Estado:
▲ Stats:
• Ninjutsu (12)
• Taijutsu 15 +2 (17)
• Genjutsu (12)
• Velocidad 13 + 2 (15) – 2(Armadura)  +2 (15)
• Resistencia 15 +4 +2 (21)
• Fuerza 15 + 2 (17)

Éxtasis: +2 fuerza +2 velocidad
Píldora de soldado: +2 velocidad +2 Resistencia

Técnicas: 5G | 6C
Usado: 3G Jutsu Revelado
Restantes: 2G | 6C
Estado: Inconsciente.
Equipamiento:

• Sellos explosivos (1)
• Senbons (20)
• Kunai  2 -1 (1)
Cuchillos Arrojadizos de acero (2)
• Píldoras de soldado 2-1 (1)
• Droga: Sanguínea  (2)
• Droga: Éxtasis  (1)
• Bombas de humo (3)
• Bombas de luz (2)
• Hilo de Alambre (20 mts)
• Vendas
Daga (1) (Fondo del Salón)
Tomahawk (1)(Fondo del Salón)
Fujin (1)
Gumbai Kaguya (1)  (En mano)
Pergamino Mediano: Arco Oseo (1)
Pergamino de Pacto con Corneja: Morrigan
• Pergamino de ADN
• Pergamino Mediano  (pierna de Ichimaru)

Técnicas:

Pasiva: Fūjin no shukufuku (風神の祝福 - Bendición de Fujin)
Es una habilidad pasiva del arma la cual le permite al usuario poder realizar técnicas de estilo Fuuton sin realizar sellos de manos, en vez de esto se deberá abanicar el arma según la técnica que se realiza, esto se realiza más fácilmente gracias a la ayuda de el armazón de hueso con chakra que fue incrustado en el arma. A cambio de esto las técnicas Fuuton realizadas con el Gumbai carecen de su habilidad de corte y penetración, aun así conservara su poder de empuje entre otras cosas.

Elemento Viento: Violenta Palma de Viento (風遁・烈風掌, Fūton: Reppūshō):
[No progresiva | Ninjutsu]
Es una técnica en la cual el usuario choca sus manos para lograr comprimir el viento en una dirección y se transforme en una ráfaga de gran alcance. Si esta técnica es aplicada de manera solitaria es capaz de noquear o lastimar al adversario. Sin embargo, consigue potencia al combinar la ráfaga con determinados proyectiles como shuriken y kunai con el objetivo de que obtengan impulso y sean impactados con facilidad, también puede repeler armas arrojadizas para regresarlas con el doble de poder a su respectivo lanzador.

Hone no Yoroi (骨の鎧 - Armadura ósea)
Los naturales del clan Kaguya son capaces de crear una lámina de hueso bajo su propia piel, que hace que su defensa y resistencia aumente drásticamente. Sin embargo, este jutsu restringe la movilidad ya que la estructura ósea entorpecería el movimiento de los músculos y articulaciones. El ninja además, puede regenerar se con facilidad.
Ésta técnica disminuye 2 puntos en velocidad y aumenta 4 en resistencia.

Ninpō: Yōso no seigyo (忍法: 要素の制御, Arte ninja: Control Elemental):
El usuario es capaz de cargar cualquier arma con chakra y fusionarlo con su afinidad elemental. De esta forma, el arma (ya sean kunais, espadas, lanzas, entre otras.) canalizarán el chakra y acabarán por tener alguno de los siguientes efectos, dependiendo de la naturaleza del usuario.
Fuuton: Mediante esta naturaleza, los shinobis pueden acelerar ataques como así también potenciarlos. Esto permite dar más impulso a armas arrojadizas y extender así como mejorar el filo y capacidad de penetración de las armas que se empuñen.
Morrigan:

5do Turno.
▲ Stats:

• Ninjutsu: 7
• Taijutsu: 1
• Genjutsu: 4
• Velocidad: 5
• Resistencia: 1
• Fuerza: 1

Estado: Estable.

Técnicas: 5G | 2C
Usadas: 1C
Disponibles:   5G | 0C

Técnicas:

Gozonji no me (Ojos del Vidente)
Rango: Chunnin/Progresiva
Especialidad: Sensorial
Rango de alcance: Chunnin: 10 Km a la redonda
Jounin: 15 Km a la redonda
Descripción: Morrigan concentra chakra inicialmente en la parte de su cabeza cerca de sus ojos y luego se extienden 2 ojos extras de chakra verde de cada lado de su cabeza. Con esto es capaz de sentir, a la vez puede sentir su chakra y movimientos que realiza pudiendo medir a la velocidad a la que se mueven entre otras cosas, gracias a que puede sentir el chakra es capaz de saber si alguien está realizando una técnica o si un chakra se extiende por el campo. La capacidad se extiende a decir cuando una persona está mintiendo por las fluctuaciones en el chakra de una persona hecha de emociones deshonestos o detectar si alguien, incluido el mismo usuario, está bajo un Genjutsu. También al centrarse en un chakra en particular se puede percibir su ubicación y movimiento con gran detalle. Es capaz de diferenciar los chakra pequeño como Kikkaichu del clan aburame, o perros ninja del clan Inuzuka, además de diferenciar también entre clones y originales.
Ichimaru
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Sheik el Lun Mar 26, 2018 5:08 pm

Desolación. Aplastados como hormigas que habían pasado demasiado tiempo en la superficie, al alcance de un poder sobrehumano. Lo que no siempre cuentan, sin embargo, es que las hormigas pueden levantar cincuenta veces su peso. Y nunca trabajan solas.

—¡ARATA! ¡SON!—gritaba mientras veía cómo se desplomaba el benjamín del grupo, acompañado como siempre de su más fiel amigo, ambos sacrificios, aunque necesarios, se desplomaban como moscas inhábiles de continuar volando. —¡SOREY! —Su corazón se detenía con cada vuelta que daba aquel miembro en el aire. Una, dos y hasta tres giros cuando culminó su vuelo en el suelo. El Bokushi, pero, despreocupado como solía ser fijaba su mirada en el horizonte, primero atento a que Kuroro no pudiera levantarse más, y después a aquello que el destino, de nuevo, decidía deliberadamente poner frente a ellos.

Se levantaba, una vez más, y solo gracias a la protección ofrecida deliberadamente por el joven Uchiha. No solo la había salvado a ella, ni a la vida que crecía en su interior, sino a todos. Sin tomar ni un respiro, se apresuró para agarrar al joven antes de que tocara el suelo. Desmayado y, cuando recobrara el sentido, seguramente confuso, el Uchiha merecía con aquel gesto una nueva oportunidad para salir adelante. Alcanzó, igual que le había visto a Sorey hacer centenares de veces, un pergamino en el cinturón y, con un simple pero contundente mordisco, extrajo la sangre suficiente para invocar las imperiosas aves que ambos compartían. —¡Kuchiyose no jutsu! —Snow, seguido por Kuroko y Kagami, aparecían tras aquella técnica. Demasiado les habían demandado aquella noche, pero la misma todavía no había tocado a su fin. —Snow necesito tu ayuda de nuevo. —su voz parecía calmada, pero en su interior no era más que un manejo de nervios. —Hay cuatro caídos, yo puedo encargarme de dos, necesito que te hagas cargo de ellos. —señalaba al joven que sostenía y al rubio que de igual forma había caído en batalla.

—Sin problema. —decía, para luego caer en la oscura realidad. Al igual que a Kuroko, el horror se enmarcaba en sus caras mientras, ojipláticos, observaban la ausente pierna del Bokushi. —Sheik qué ha…
—¡Lo sé!—gritaba nuevamente, a punto de estallar en una cascada de lágrimas, horrorizada en su interior, pero al mismo tiempo totalmente consciente de lo que había hecho Sorey por todos. Harta de ver cómo aquel al que le había dado su vida sólo sabía ser la figura de mártir de todos, sin pensar en las consecuencias, dejaba reposar el peso muerto del Uchiha desvanecido contra el muro, permitiendo que se recuperara paulatinamente. —Por favor, Snow, atiende al rubio de allá. Yo iré a por Arata y Son, y luego a por el idiota.— rígida e inflexible, la forastera no daba rienda suelta.

Sus ojos volvieron al habitual carmesí, dejando a un lado el doujutsu después de la derrota de Kuroro. Estaban cansados, mas no apagados. Entrecerrados buscaban al dúo que los había llevado a la victoria. Se agachó a su lado, con el kit médico que el bueno de Piero le había prestado antes de su partida. Pareciera alegre por verlos todavía de una pieza, mas no era sino todo lo contrario. —No podéis estar quietos ni un momento...—les decía a regañadientes mientras proseguía el saneamiento de sus heridas y el vendaje de sus extremidades. A punto de continuar con su regañina, a su espalda el suelo retumbaba en el mayor de los estruendos jamás oído.
La más abominable bestia formada por demasiados esqueletos como para contarlos se cernía desde el tejado hasta el suelo de la sala, destruyendo todo a su paso. Distintas esqueléticas manos avanzaban sin piedad a cada uno de los caídos, asegurándose de que no volvieran a levantarse por el resto de la noche. Poco quedaba para que una de los brazos la atrapara dejándola fuera de combate, no obstante, una vez más, se encontraba protegida por aquel que más la quería. —¡Sorey!—pensaba mientras, impulsada por un salto, empezaba su carrera para anteponerse por delante del Bokushi. Sus manos se movían con presteza realizando en medio de aquella carrera una técnica con la que poder aplastar la mano que atacaba al Bokushi. Podría estar enfadada, podría estar harta, podría sentirse cansada de todo, pero nunca lo dejaría atrás. Desde su boca, una intensa ráfaga de agua empezaba a ascender con fuerza, para posteriormente caer implacablemente sobre el brazo de aquella monstruosidad.

Alcanzó, por fin, al castaño. Después de horas separados, después de haber tenido ambos la muerte tan cerca, solo podía abrazarlo. —Tú… —un manejo incontrolable de sentimientos, en donde quería darle un puñetazo y al mismo tiempo no soltarlo jamás —nos asustaste a todos. ¿Te tomaste la cura de Snow, verdad?— preguntaba, viendo cómo aquella pierna había dejado de sangrar. Cualquier habría reaccionado bruscamente, ella, pero, después de haberlo visto peligrar en tantas situaciones sabía que, de alguna forma, se sobrepondría a cualquier dolor u obstáculo que le impidiera conseguir su objetivo.

Sus labios eran torpes y sus palabras se ahogaban desde las cuerdas vocales. Su mente, empero, recreaba todo tipo de situaciones, cada una peor que la anterior. Mordía su labio inferior, deseando no tener que pronunciar dichas palabras, pero al mismo tiempo entendiendo que no había otra opción si deseaban salir todos con vida. Confiar. Era lo único que le quedaba. Un mínimo resquicio de esperanza en que, por una vez, la suerte se pusiera de su parte y no la volviera a alejar de quien tanto amaba.
—Sorey...—recapacitaba. Maldecía la razón que los había conducido a esa delicada situación en donde la muerte se respiraba por cada rincón. Segundos los separaban de la aniquilación o la salvación de centenares y miles de personas, civiles y soldados —Tienes, no, tenemos que hacerlo. —afirmaba y reafirmaba, mientras con su izquierda alcanzaba el hombro del Bokushi tullido en el suelo, y con la diestra se posaba sobre su abdomen, dejando que adivinara sus pretensiones. La determinación, esa vez, se escondía lejos de su mirada, dejando paso al miedo absoluto al fracaso. Sin embargo, si con alguien podía sentir ese miedo, era con él.  Fue así como, aunque con duda, su chakra fluyó hasta el castaño en el momento en que posó su mano sobre el hombro del otro. Se aferraría a ese porcentaje que los mantendría con vida una noche más.


Datos:
Armas:
• 5 Kunais
•Hilos de alambre
•Lira (instrumento)
•5 Shurikens
•10 Senbons
•3 Bombas de humo y 5 de luz
•Cascabeles
•3 Píldoras del soldado
•6 sellos explosivos[
• Kit médico
Stats:
• Ninjutsu: 12
• Taijutsu: 12
• Genjutsu: 15
• Velocidad: 15
• Resistencia: 15
• Fuerza: 15
Apariencia:
Técnicas:
Kuchiyose no Jutsu
Suiton: Taki (滝, Elemento Agua: Cascada):
[No progresiva | Ninjutsu]
El ninja hace sellos con sus manos para lanzar desde su boca una gran cantidad de agua hacia arriba, la cual comienza a descender en donde está posicionado el enemigo. La fuerza del agua puede aplastar al rival contra el suelo, y dado que proviene desde arriba, saltar no forma parte de un movimiento para librarse de este jutsu.

Jutsu oculto x1
Conteo:
Técnicas: 8 Genin || 6 Chûnin
Usadas: 6 Genin  ||  4 Chûnin
Restantes: 2 Genin || 2 Chûnin
Sheik
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Uchiha Sukino el Mar Mar 27, 2018 2:11 am


La punzada de dolor lo puso sobre aviso. Era él, y no una copia tejida a partir de los hilos sueltos de la deshilachada tela de la realidad, quien se movía. Había sido la visión de ese tercer sistema, pequeño, no demasiado uniforme y cuyos latidos apenas se percibían a través de la red principal de irrigación. En algo que cualquiera en esa sala podía destruir con el menor esfuerzo imaginable, yacía sin embargo un nuevo mundo. El amanecer que seguiría a esa noche eterna. La sincera promesa de no permitir a nadie más volver a pasar por aquello.

«Sólo un poco más.» suplicó; exigió a su maltrecho cuerpo lleno de heridas que palpitaban ocultas bajo la piel.

Por fin ante ella, culminó la cadena de sellos última. Lo que como una ilusión había iniciado, como una iba a encontrar final. Aplaudió con todas sus fuerzas, esperó un instante, hasta ver al segundo reptil alargado de negro puro, y entonces extendió las manos hacia el soldado desobediente, el salvador inesperado, Ichimaru. En ese momento, uno idéntico, destinado a Sheik, se estrelló a la altura de su abdomen.

Las nubes de humo se llevaron lejos a sus camaradas enmascarados. Se sintió aliviado, pues al menos no morirían por su irresponsabilidad.



Su mundo frenó en seco, pero todo lo demás siguió girando. Muchas palabras, imágenes y expresiones lo invadieron. Fragmentos del pasado así como del futuro, del mañana que el pequeño de los Uchiha empezaba a dibujar en su mente. Sólo quería asegurar esa visión, a cualquier precio.

Empezaba a entender su papel en esa obra


El aire salió disparado de sus pulmones por puro convencimiento propio de que debía hacerlo. Las rodillas temblaron, los hombros tensaron y la espalda entera vibró con fuerza; el cuerpo entero colapsó mientras el mundo se cubría de oscuridad a medida que la energía alimentaba a la criatura que de ella nacía. El sonido a su alrededor, relegado a un segundo plano, impactaba en sus oídos como un eco distante. Una voz que ya no pertenecía al mundo de los vivos lo reclamaba. Y él acudía a sabiendas de quién era su dueña, la dulce muchacha, la tan invocada en sus recuerdos; la capa de ilusión que él mismo extendía sobre su peculiar visión del final a una vida tan corta como intensa.


๑ ๑ ๑


Un sabor a menta fresca empezó a bajarle por la garganta. Había oído muchas historias de la muerte, pero nadie, jamás, mencionaba ese caprichoso detalle. El aire de su siguiente bocanada, intensa, profunda, arrastró más de lo que era sano la cabeza emplumada. Abrió los ojos y enseguida escupió; tosió, intentó retener una arcada y miró de muy mala manera al águila con la cabeza cubierta de saliva que se limpiaba de manera compulsiva. En los ojos del Uchiha, el odio ardía con la fuerza de mil aspas. Era un medio-hombre demasiado escrupuloso para lo que la vida, al parecer, le tenía deparado.

No pudo, pero, deleitarse mucho en el hecho de seguir respirando. Los granos de arena no habían parado de rodar por el embudo del reloj, ni la tierra se había frenado en seco sólo porque un pequeño manojo de ego desmedido se creyese que si su mundo se apagaba, el de los demás también.

Una palmada directa al pecho, que no tuvo tiempo ni oportunidad alguna de evadir, resultó bastante inocua a pesar de todo. El dolor era algo meramente anecdótico si se atendía a la situación desde una mira elevada. Algo, una visión infernal, un ser que dejaba en vergüenza a sus dos proyectos de aberración de pesadilla, se elevaba por encima de sus cabezas a la vez que Kuroro caía bajo sus pies. El techo rugía, se abría como la tapa de una lata de conservas y dejaba libre al monstruo para que campase a sus anchas por el campo de batalla.

Y los monstruos que entran, por los que salen.

Un hombre cuyas dimensiones rozaban lo absurdo, de brillante armadura destrozada y con cara de pocos amigos, llegaba justo para proteger al malherido conjurador de penumbras. Poco a poco el Uchiha iba hilando los hechos al tiempo y el espacio, cobrando así sentido la absurda escena que frente a él se desplegaba.

Amigos tirados por el suelo o enzarzados en combate, mutilados o fuera de combate, vapuleados por la misma masa de cráneos humeante que a él le había dado los buenos días en forma de puñetazo indolente que, sin embargo, más adelante se encargaría de hacerle saber las bondades de un buena borrachera como la que en apariencia se había apoderado de él.

Apenas capaz de focalizar sus pensamientos, hubo de hacerlo a las bravas. No había tiempo de pensar, ni de hilar con demasiada finura. Era el momento de actuar; el instante donde habría de ganarse su posición entre los guardianes del Pastor de los elementos o caer en el olvido más absoluto en la historia de cómo el mundo se había salvado.

Echó la mano a la espalda. Buscó a tientas una de sus bolsas y la abrió de golpe, hundiendo la palma y arrastrando con ella todo lo que pudo. Agujas y cascabeles por igual, sin unir, salieron despedidos de forma patética hacia el mastodonte de la piel metálica. Cayeron al suelo mucho antes de llegar a él, las diminutas estacas de metal ni siquiera volaron como era propio en el lanzamiento de los ninjas, y en su lugar dieron vueltas inútilmente hasta que, desposeídas de fuerza alguna, se rindieron a la gravedad. El tintineo de los cascabeles se mezcló con el de las agujas, confundiéndose, ocultándose para no saber dónde empezaba uno y terminaba el otro en la cacofonía de metales contra la piedra.

Acto seguido, se arrojó hacia el frente. Era patético, porque cojeaba, le faltaba buena parte de su velocidad y se tambaleaba a medida que, jadeante, intentaba alcanzar al guerrero. A moverse sobre sus propios artefactos, a veces parecía que perdía el equilibrio, que empujado por la propia debilidad de su frágil cuerpo iba a darse de bruces en el suelo. Un constante goteo de notas agudas envolvían la escena, igual que antes de verse su ilusión rota por el líder enemigo.

El concierto de un solo hombre desfilaba para romper la cordura del enemigo.

Faltando apenas unos metros para que su encuentro con el heroico guardaespaldas fuese total, vio aparecer a Cervantes. Y la imagen de una espada recubierta de un chakra inestable se materializó en su retina. El movimiento anormalmente lento indicaba lo que estaba por sucederle a sus ojos, el cambio que, por primera vez en mucho tiempo, invocaba él y no la necesidad ni el instinto.



Por fin había aceptado su lugar en el mundo. El papel que la obra de la vida le tenía reservado no era protagonista, sino secundario. Siempre lo había sabido, o imaginado al menos, pero ahora lo aceptaba. Y sabiendo que esa no era su historia, se dispuso a darlo todo por ella.

¡Eh, gilipollas! — gritó a la fiera mientras el espectro lo sujetaba.

Sus pasos se habían escorado tanto hacia la derecha, que costaba pensar que no iba a aprovechar para lanzarle algo al malherido Kuroro. Estaba buscando un hueco, una brecha en la muralla de carne que suponía Hanzo. Estaba creando una oportunidad.

Los sellos que había ido realizando desde el principio siguieron mucho más cerca de su boca. La posición del tigre apareció de forma triunfal en algún momento, bajo su nariz, demasiado cerca de unos ojos envueltos en llamas.

Estaba a punto de hacer el más absurdo sacrificio de energía, el desperdicio máximo.

¡Tú vas a ser el siguiente! — aseguró como si ya hubiese borrado el nombre de Kuroro del registro de personas vivas en el mundo.

Arrojó el peso del cuerpo hacia delante. Buscó el enfrentamiento directo. Hinchó el pecho con descaro, levantó el gesto y una sonrisa socarrona dividió en dos unos labios finos. Su mirada inquieta buscaba la del gigante, sólo para demostrarle el orgullo de su clan. El chakra fluía a través de su mirada como una catarata más intensa que convocada, minutos antes, por Shinmen para intentar acabar con su vida.

Si lograba cruzar su mirada con la del gigante, y aunque eso fuese lo último que hiciese el pequeño de los Uchiha, se encargaría de dejarlo paralizado, de llevárselo con él a otra realidad, creando una prisión de pilares ensartados a través del cuerpo.


つづく . . . ?

Off:


Sobre la velocidad:


Pongo -??? porque, a tenor de la situación de Sukino -drogado por Snow, vapuleado por la cosa esa gigante y con la pierna hecha pedazos- entiendo que ni siquiera el Sharingan puede darle verdadera ventaja ahora mismo, y se moverá más bien torpe. Tampoco sé a cuánto corresponde el debuffo, así que lo dejo en manos del DM para que él lo aclare.

Esta pérdida de velocidad, o al menos gran parte de la misma, sólo afecta al tronco inferior y por extensión al movimiento, entiendo. No creo, aunque eso también lo dejo en manos del DM, que deba afectar a las manos y los sellos.
Apariencia:




Stats:


Ninjutsu: 12
Base: 3
Modificaciones: En.+4 En. +5
MAX:

Taijutsu:12 Sh.+4
Base: 1
Modificaciones: En.+5 En+5 En. +1
MAX:

Genjutsu: 15
Base: 10
Modificaciones: Ev.+5
MAX:

Velocidad: 15 Sh.+4 -???*
Base: 1
Modificaciones: En.+2 M.+6 En.+3 M.+3
MAX:


Resistencia: 15
Base: 4
Modificaciones: M.+2 M.+3 En.+1 Ev.+5
MAX:

Fuerza: 15
Base: 1
Modificaciones: M.+2 M.+12
MAX:
[/i]
R.+6



» Leyenda «
En: Entrenamiento   Ev: Evento M: Misión C: Combate T: Trama R: Reserva


Armas:

Mori no Uta {Horizontal en la espalda. Sobre la shinobigatana. Bajo la capa}
Pergamino: Pacto con Mapaches {Pierna derecha a la altura del muslo. Bajo la capa}

Gi - {En la cadera, lado izquierdo. Bajo la capa} Imagen de mayor tamaño


๑ Cascabeles - 25 {Junto a los senbons} - 15~20 lanzados hacia Hanzo, a su alrededor
๑ Shurikens - 15 {Riñonera en el centro. Bajo la capa. Espalda} - 5 lanzados
๑ Kunais - 15 {Riñonera en el lado derecho. Bajo la capa. Espalda}
๑ Senbons - 30 {Riñonera en el lado izquierdo. Bajo la capa. Espalda} - 10~15 lanzados hacia Hanzo, delante de él
๑ Hilos de acero - 20m {Bobina de 10m en la riñonera de los shurikens. Bobina de 10m en la riñonera de los kunais}
๑ Fûma Shuriken - 1 {Espalda. Plegado bajo la capa} - 1 entregado al Doki - Arrojado
๑ Ninja-tô ó Shinobigatana - 1 {Cintura. Horizontal bajo la capa}
Vendas  {En la cintura}
Éxtasis - 1 (5U)
Anticoagulantes - 1 (5U) {Junto a las vendas}


Peso total aprox: 3.5Kg repartidos por todo el cuerpo

Técnicas:


Justus mantenidos:


Kuchiyose no Jutsu, 口寄せの術 (Técnica de invocación) - Cancelado
[Invariable]
Gracias a esta técnica los ninjas a partir de rango chûnin son capaces de traer a esta dimensión a sus invocaciones. Para ello, el ninja deberá haber firmado previamente un pacto con algún animal. Una vez que se posee el pacto firmado, el usuario deberá derramar unas gotas de su sangre sobre la mano con la que firmara el contrato y apoyarla en cualquier superficie, convocando de esta manera a su animal elegido para el contrato.

Aclaración: Esta técnica se cancela de forma automática al caer Sukino inconsciente.

Jutsus revelados:


Ninpo, Shōgai-mono (Arte ninja, obstrucción):
Esto no es un genjutsu propiamente dicho, sino una técnica que utiliza el mismo método de inducción y ha sido perfeccionada por los usuarios de esta arte. El usuario hace una serie de sellos de manos y a continuación aplaude una vez. De esta forma, envía chakra al cuerpo del oponente como si se tratase de un genjutsu y obstruye por un segundo los canales de chakra del mismo. Esto provoca que el oponente sea capaz de ejecutar un jutsu que estuviese a punto de realizar, o que ya llevase a cabo.
Esta técnica puede ser utilizada una única vez por batalla, y gastará una técnica gennin y otra técnica del mismo rango que la técnica que le canceló al oponente. Solo puede cancelar técnicas del mismo rango que el usuario o inferiores.

Segundo oculto: Cancelado. -1 Técnica Genin restada del total.


Jutsus utilizados:


Sharingan 3 Aspas (写輪眼, Pupila Giratoria)
El usuario, tras encontrarse en una situación donde su vida peligro, o de alta tensión, aumenta su capcaidad para utilizar su dojutsu. Una tercera aspa aparece en el ojo del usuario, abriendo aún más sus capacidades de controlar su poder. En este punto, el sharingan es capaz de copiar técncias de su mismo rango e inclusive mayores. También puede reproducir en camara lenta una y otra vez las acciones de un enemigo. Para despertar este nivel el usuario debe haber completado tres misiones de rango C y dos misiones de rango B.
Aumenta: +4 Tai +4 Vel

Ilusión Demoníaca: Atadura de Pilares (魔幻・縛杭,Magen: Kasegui)
Esta técnica requiere el uso del sharingan. El usuario genera una ilusión donde cuatro pilares atraviesan al adversario, lo que lo inmovilizaría y le generaría un intenso dolor. Esta técnica resta - 3 al stats de resistencia del oponente. Para inducir al oponente dentro del genjutsu, es necesario efectuar contacto visual con los ojos del oponente.

Jutsu oculto x1

Conteo de técnicas + Sharingan:


Turnos de Sharingan: 8
Turnos de Sharingan restantes: 3*

Aclaración: Descuento también este turno, me parece que es lo correcto.

๑ ๑ ๑

Técnicas: 8 Genin || 6 Chûnin
Usadas: 3 Genin || 5 Chûnin
Restantes: 5 Genin || 1 Chûnin

Uchiha Sukino
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Son Hozuki el Mar Mar 27, 2018 3:09 am

center>



Antes de rendirse, es mejor intentarlo y fallar. Lo poco de su vida había intentado ser fiel a esas palabras, estaba seguro que de fallar habiéndolo intentado no haría más que generarle una sonrisa. Todo cambio cuando vio como aquel oscuro hombre recibía su ataque y el de Arata, pero nada pasaba. De nada servía. La sonrisa, esa que había creado que aparecería era una mentira. Una sensación horrible crecía en el pecho. Quizá era el creer que su muerte se acercaba, su cuerpo se tensaba mientras exhausto caía el suelo. Aquel combate había terminado para él y en su mente creía que aquella seria su última noche con vida "Son bestias, estamos kilómetros detrás de ellos.” no podía evitar sentir esa gota de fanatismo por aquellos que resaltaban entre los soldados más poderosos.

Desde muy cerca pudo verlo todo. El Bokushi se levantaba y el ambiente se llenaba de un tono emotivo.  No lo conocía, pero le generaba cierta chispa de admiración. Cualquier tonto podría haber notado el apoyo de todos hacia aquel sujeto y como este repartía valentía. Para alguien como Son que había pasado toda su vida, buscando ser un líder ejemplar, podía notar aquellos rasgos con facilidad. Toda su vida había querido ser alguien como el portador de tan peculiar dojutsu. Quería liderar para ocupar los zapatos de su padre, pero su realidad cambio y ahora quería liderar para cambiar la realidad.

El humo se hacía presente y dificultaba su vista. Cuando todo volviese a la normalidad, el joven de cola caballo se vería sorprendido por la falta de una de las piernas del líder de Howaito "Anteponer el bien colectivo sobre el propio, eso es ser un líder.” lo sorprendía más y más. Cada segundo de batalla ganaba la admiración del joven Hozuki. A diferencia de las otras dos bestias que estaban por enfrentarse a la lejanía, en una cúpula de agua, Sorey parecía no ser tan diestro en arte shinobi pero su capacidad de liderazgo había hipnotizado al ex miembro del país del agua.

La situación se repetía y eso lo frustraba. Una vez más era rescatado por la ilusionista, que regañaba a los más jóvenes casi como si fuese su madre. Estaba muy cansado, no tenía fuerza para liberar palabras con suerte podía mantenerse despierto. No iba a permitirse caer dormido, no cuando muy cercano a él estaba Shinmen por mostrar todas sus fuerzas "¿Qué…Que es eso? semejante bestia haría temer a cualquier más cuando uno de sus miembros se dirigía hacia ti para un ataque directo.   Impacto directo, dolor en su espalda pasaba a ser cuento de niños. Sentía el dolor extendiéndose por todo su cuerpo. La ayuda de Sheik había llegado a tiempo, lo había curado lo suficiente como para recibir aquel golpe y aun así mantenerse despierto.

Kuroro había caído vencido, al menos eso era lo que parecía. Hanzo, quien había sido presentado a él como su superior se alejaba con el oscuro entre sus brazos. Todo comenzaba a conectar en su cabeza, Sorey, Howaitohasu, Hanzo, Pyramiddo. Solo rayaba una pizca de la verdadera realidad.
Todos parecían estar negados a dejar que el portador de la cruz escapase, utilizando lo último que les quedaba. A Son no le quedaba nada y una batalla que a él le interesaba parecía empezar, su vista estaba clavada allí. Siempre había querido ver un combate de aquella magnitud desde tan cerca, de lo que no sabía es que quizá el otro Hozuki –Desconocido para el- también tenía mérito para ser categorizado como bestia.

Off:

Perdón por lo corto pero no sabia que mas hacer xD. Fui reaccionando un poco a todo (espero que bien). En pocas palabras, mi post es saltable, nada importante.
aspecto:

Stats:

• Ninjutsu: 3

• Taijutsu:  6

• Genjutsu:  1

• Velocidad: 4

• Resistencia: 3

• Fuerza: 3

Equipamento:
Kōngjiān jiàn,
Kunais
Hilos de alambre
Shurikens
Bomba de humo
Tecnicas:

Técnicas: 2/6  
Son Hozuki
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Yabuki Joe el Mar Mar 27, 2018 5:13 am

De pie, usando el muro más cercano para mantener su posición erguida mientras sus energías internas recuperaban un atisbo de normalidad, el pelinegro observó atentamente el combate, la velocidad de los intercambios impidiéndole seguir toda la acción solo con la mirada; sin embargo, sí pudo ver cómo una de las personas a las que había decidido proteger era alcanzada por un ataque. “No… No… No, no, no, no, no, no, no, nononononononononononononono…”. Sus ojos se abrieron como platos, su mirada cargando una desesperación que, hasta ese momento, solo había sentido al temer por su propia vida. Su nublada mente intentaba rechazar lo que estaba percibiendo, pero la realidad era más que clara. El de cabellos rubios sucumbió al ataque oscuro, su cuerpo impulsado por el ataque, haciéndolo aterrizar a unos pocos metros de la posición en la que el Aburame salvaguardaba tanto a su persona como al anciano cuyo sello había quebrado —¡DASTAN-SAAAAAN! —gritó finalmente, horrorizado, su cuerpo liberándose de la tensión que lo había invadido hasta ese momento, mas lejos de correr en auxilio de su salvador, Joe cayó de rodillas, una acumulación de cansancio y desesperanza arrebatándole la voluntad que había conseguido tras haber tomado la decisión de pelear por otros.

“¿Por qué…?”, pensó, su mirada clavada en el suelo. Con solo ver la escena del combate él podía entender que no era rival para ninguno de los enemigos presentes, sus talentos siendo de mayor utilidad al momento de asesinar furtivamente que en un choque de habilidades de gran magnitud como el que se desarrollaba en esa estancia. Solo aprovechándose de las aperturas dejadas por otros fue que él pudo rematar al hombre de las serpientes, y posiblemente a la pelirroja; sin embargo, todo podría haber sido distinto de haber decidido un mejor plan de acción. “De no ser por la inútil estrategia de Sorey Bokushi…”, comenzó a maldecir, sus manos cerrándose en temblorosos puños cargados de ira y tristeza. “No… No todo es su culpa”, recordó, el temblor extendiéndose por todo su cuerpo, remeciendo su alma. “Podría haberle dicho lo que estaba mal, hacer que tomara en cuenta mis habilidades, pero estaba concentrado en mi misión, en ocultar mis técnicas en el caso que su grupo se transformara en mi enemigo…”, se dijo, el arrepentimiento sumándose a las sensaciones que lo inundaban. “Su estrategia de asalto frontal habría sido exitosa de haber contado con más poder, tal vez él contaba con eso, y yo he sido el eslabón frágil de la cadena… Al final, todo esto ha pasado por mi propia debilidad. Soy débil, y eso ha… a Dastan-san…”, sentenció, sus ojos húmedos por las lágrimas que acompañaban a esa carga, incapaz de formular la idea de que esa persona estuviese muerta.

“Si tan solo tuviera más poder…”

El intercambio de palabras entre Sorey y el enemigo no pudo ser completamente procesado por la afligidamente mente del otrora vagabundo, pero el estruendo de su combate bastó para arrastrarlo forzosamente a la habitación, alzando su mirada lo suficiente como para ser testigo de los eventos, de cómo el castaño se alzaba victorioso tras haber perdido una de sus piernas, y de cómo una pútrida oscuridad fluía desde el que parecía haber sido derrotado. Un chakra oscuro que aumentó su tamaño, llegando con facilidad al alto cielo de la estancia, estructura que cedió sin ofrecer mucha resistencia cuando la masa negra creció más allá de los límites que esa habitación ofrecía. Como si de una aglomeración de sus memorias de guerra se tratase, la energía oscura tomó una forma de apariencia humanoide que solo podía ser descrita como un cadáver formado por cadáveres, presencia que arrastró al pelinegro a los profundos confines de su mente, regresándolo a esa noche oscura en la que la muerte amenazó con devorar toda la vida del país del Rayo.



—He… hehehe… Hahahaha… ¡Hahahahahahaha! ¡Ahahahahaahahaha! ¡Aaaaaaahahahahahahahahahaha! ¡¡Aaaaaaaaahahahahahahahahahahaha!! —comenzó a reír frenéticamente el descendiente de los Aburame al recobrar el conocimiento y darse cuenta de la verdad. “No tengo por qué matarlo, ¿verdad? Simplemente hay que devorar su poder… Sí, si los kikaichū se lo comen, conseguirán su poder, y si lo consiguen, podremos vivir para repetir el ciclo. ¡Qué tonto he sido! ¿Matar? ¿A quién le importa matar cuando puedes devorar el poder de tu presa? Sí, presa, y si el poder es la presa, yo seré el cazador”, se dijo, su rostro mostrando una retorcida sonrisa en dirección al centro de la ciudad, para luego levantarse con algo de dificultad y voltearse a ver a sus “compañeros”, su semblante tranquilo contrastando enormemente con la escena que les había mostrado anteriormente. Sus pantalones seguían empapados por la orina y gran parte de su vestimenta había quedado manchada por su vómito, por lo que su rostro tranquilo solo era la única señal que necesitaban; después de todo, el brillo demente de sus ojos negros solo podía pertenecer a alguien que había perdido la cordura por completo—. ¿Quieren reunirlos a todos en la torre principal? —preguntó suavemente al resto del grupo después de haber sido informado por sus kikaichū de las palabras que habían sido pronunciadas mientras él seguía inconsciente—. Mis insectos saben dónde están todos y pueden guiarlos por una ruta segura al lugar, pero tengo una sola condición… No se acerquen al tipo del medio, es mío —sentenció, dedicándoles la misma sonrisa de rebosante locura que le había dedicado anteriormente al nuevo enemigo.



“No puedo hacer mucho daño con solo un puñado de insectos, y aún no puedo disponer de aquellos que debían guiar a los demás a la entrada. Ya deberían estar regresando, pero no he podido confirmarlo”, caviló el muchacho sin quitarle los ojos de encima al ataviado de negro. “Quizá debería deshacer la red de exploración…” Mientras pensaba en las opciones que tenía en ese momento, un cambio demasiado llamativo le obligó a desviar la mirada por un momento: el fuego de las torres encendidas cambió de color de forma súbita, pasando del rojo ardiente al azul pálido. Un cambio de tan grande magnitud era algo que no podía ser pasado por alto, algo que el vagabundo comprobó al ver cómo los haces de luz de las tres fuentes se conectaron y se unieron en un cuarto, el que, estático, tomó la forma de una bola de fuego y comenzó a crecer a un ritmo constante. “Esto es malo”, pensó, mientras se ocultaba brevemente tras los muros de su refugio temporal. “Esa luz es demasiado brillante, me ha quitado todas las probabilidades de lanzar ataques de forma anónima”, se dijo, mordiéndose levemente el labio inferior. “¿Debería lanzar un ataque en masa…?”



—A-ahhh… —se quejó el muchacho al recuperar el sentido apenas unos cuantos minutos después de haber sido golpeado. Su cuerpo se encontraba casi intacto gracias a los kikaichū que lo cubrían, quienes también lo alejaron de todo peligro mientras él seguía fuera de servicio. Tras parpadear rápidamente y llevarse la mano a la zona impactada, no pudo evitar soltar un débil alarido; sin embargo, el dolor de cabeza no cedió tras bajar sus manos, sino que se intensificó hasta llegar a un punto en el que Joe se llevó ambas manos a la coronilla y la presionó con fuerza para evitar que su cerebro se hiciera añicos y saliera disparado. El vagabundo soltó un grito desesperado, esperando que éste se llevara todas las imágenes que estaban cruzando por su cabeza en ese momento, pero esto solo agotó más a su cuerpo, y con el cansancio llegó cierto enfoque. Muchas de las escenas que podía ver frente a sus ojos eran borrosas y sin sentido, por lo que no podía entenderlas demasiado bien, pero había otras, más importantes, que logró recuperar gracias a lo que sintió al momento de verlas; sin embargo, la figura de una persona se quedó grabada en su cabeza inmediatamente debido al sentimiento que ésta le producía: un rencor absoluto, un odio inextinguible que solo sería apaciguado con la muerte de ese individuo.

Fue este odio el que le permitió observar la escena ante él con cierta frialdad, impidiéndole ceder ante el miedo que comenzaba a aparecer en su corazón. La ciudad había sido completamente arrasada por la llegada de esa bestia de dos colas cuyo pelaje parecía estar formado por infinitas llamas azules manchadas con negro. El calor que éstas emanaban era asfixiante, y la presión que su chakra ejercía era tan grande que incluso un individuo sin capacidades sensoriales como él podía sentirla sobre su piel. Las nerviosas voces de los insectos sobre él le informaron sobre la bestia, dándole algunos detalles sobre su poder. Ese felino gigante no era otro sino el causante del levantamiento de los muertos, el origen de la energía primitiva que éstos habían adquirido gracias a sus habilidades evolutivas…




Es increíble… —susurró para sí mismo tras el alzamiento del que podía ser bautizado como un Rey No Muerto, su expresión pasando de la desesperación a la admiración, y de la admiración a la más pura codicia, deformando sus labios en una sonrisa anormal, cargada de malicia. La silueta era enorme, e incluso rivalizaba, si no superaba, las dimensiones de la bestia de fuego azul que Joe había visto en esa noche eterna; sin embargo, sus poderes inherentes eran como la tierra y el cielo, lo que quedó demostrado por el ataque que el coloso esquelético lanzó sobre cada individuo en esa estancia. Sendos brazos de hueso brotaron de la figura, intentando golpear a cada uno de los presentes. Para fortuna del amigo de los insectos, aún contaba con un grupo de insectos a su alrededor, uno que, actuando por el instinto de proteger a su colmena a toda costa, no tardó en hacerlo a un costado para así evadir el peligro, dado que la mera dimensión del ataque hacía del bloqueo directo una acción muy poco recomendable. Lejos de producir daño con su mera cercanía, de la misma forma en la que el calor infernal del gato demonio asfixiaba a todos aquellos que estuviesen en su cercanía, el ataque físico no era más que eso, y la figura no tardó en hacer abandono del lugar tras agrandar el agujero con su crecimiento súbito, dejando atrás al shinobi del norte con una gran desilusión—. No puedo sentir nada… —pronunció, regresando a su tono monocorde y rostro inexpresivo, contemplando el vacío dejado por esa criatura. Él había guardado la esperanza de volverse a encontrar con un poder de la magnitud que experimentó en el pueblo abandonado, y el esqueleto coronado parecía ser lo que él había estado esperando; sin embargo, su poder no venía de otra cosa que no fuese su tamaño, o así podía inferir el Aburame tras ser testigo de su aparición, una que no podía compararse con la del felino de dos colas, quien con su mera presencia transformó la capital abandonada del Rayo en un infierno de llamas azuladas.

No… Debe haber algo más… —se dijo en voz alta, más por testarudez que por una oleada de perspicacia. Tras ver algo tan cercano a lo que había esperado, Joe se rehusaba a dejarlo ir sin más, revelando así su verdadera naturaleza. Puede que sus sentimientos al momento de la caída de Dastan fuesen sinceros, pero, en lo más profundo de su ser, el hombre que se hacía llamar Yabuki Joe no era más que un individuo obsesionado con el poder, trastorno que vio su nacimiento durante la primera guerra en la que fue partícipe, una en la que el enemigo era mucho más temible por el hecho de tratarse de un ejército de muertos, una en la que se vio maravillado por la intensidad del poder de la bestia detrás de todo, poder que deseaba poseer y controlar a su antojo. No por querer proteger a otros, no por querer protegerse a sí mismo, sino por la búsqueda de una venganza que no conseguía entender por completo, una que ni siquiera conseguía recordar en detalle, pero que carcomía sus entrañas como si hubiese tragado roca fundida. Esa sensación fue la que guio sus movimientos al momento de la salida de la criatura sombría. Decidido a seguirle el paso, el norteño ignoró las palabras y acciones del resto y se puso de pie, emprendiendo carrera en dirección al muro más cercano, concentrando chakra en las plantas de sus pies y exteriorizándolo a través de su calzado para así activar una de las técnicas más básicas que un ninja es capaz de utilizar. A pesar de su agotamiento, el shinobi no había recibido daño alguno durante la escaramuza, por lo que bastó la normalización de sus energías internas para permitirle un desplazamiento normal, aunque más pausado de lo que hubiera sido de estar en óptimas condiciones. Sin trabas en su camino debido al foco de atención del resto, el Yabuki hizo abandono de la estancia a través del agujero en el cielo, manteniendo su posición sobre lo poco y nada que existía de techumbre. Sin percatarse del hecho, sus defensas se quedaron atrás, manteniendo su posición defensiva alrededor del anciano.

Desde las alturas, el Aburame pudo ver cómo el combate se desarrollaba ahora que el coloso oscuro se abría paso por el campamento. Sin distinguir entre aliados o enemigos, sus ataques iban enfocados a los números, como si buscase la mayor cantidad de casualidades con cada uno de sus movimientos. Donde antes había dos bandos, un tercero se manifestaba, cambiando así la naturaleza de la batalla, pasando de una guerra a una masacre unilateral. “Esa criatura debe ser detenida, de una forma u otra”, decidió el pelinegro, quien comenzó a comunicarse con los kikaichū que aún seguían con vida en el exterior… o esa era su intención, pero no tardó en percatarse de que no podía contactarse con los insectos por más que lo intentase. “Esto es malo… Lo mismo pasó durante esa noche”, recordó con preocupación mientras intentaba, en vano, buscar a sus insectos, o a su clon, entre la caótica multitud. “No puedo verlos o escucharlos, y es imposible que hayan muerto, especialmente los encargados de establecer la comunicación, quienes quedaron abajo… Esta no es una situación que pueda analizar con calma, así que tendré que contar con los insectos que aún siguen dentro de mí, y esperar que el resto siga haciendo su trabajo”, concluyó tras confirmar que todavía podía comunicarse con los insectos que residían entre sus carnes, enjambre que había recuperado sus números iniciales tras un periodo de agonizante espera. “Si no puedo comunicarme con los insectos del exterior, tendré que darles órdenes mientras siguen dentro de mí”, se dijo, mientras un escalofrío recorría su espalda. La presión de planear una estrategia que no podía fallar era algo que pondría tenso a cualquiera; sin embargo, la presión no hizo más que aumentar con lo que vio a continuación.

Un destello fue lo único que Joe pudo ver de esa técnica tan destructiva, una que penetró el abdomen de la criatura con una facilidad insultante. “¿Quién ha hecho eso?”, fue lo primero que se preguntó el soldado feudal, usando su posición elevada para investigar el campo cubierto de cuerpos y sangre, buscando en vano al autor de esa llamarada magna; sin embargo, lejos de encontrar a esa persona, encontró la respuesta a su testarudez, ese “algo más” que esperaba de esa criatura. En un abrir y cerrar de ojos, tras un chillido de ultratumba, la herida en la masa de sombras y huesos se cerró, sin dejar rastro alguno del paso del chakra ardiente. “Bueno, el torso queda descartado”, pensó rápidamente, viendo que no tenía las fuerzas necesarias para crear una técnica de esas dimensiones. “Sus piernas no están a la vista, y tiene brazos de sobra, por lo que no seré capaz de atacarlos todos a la vez… Eso solo nos deja una opción”, concluyó, su mirada fija en el brillante oro que adornaba la cabeza esquelética, la más grande de todas ellas que conformaban esa silueta de pesadilla. “En estos momentos cuento con seis batallones de kikaichū… Y enviarlos todos sería un suicidio; sin embargo, puedo disponer de cuatro. No… Deben ser cuatro. De otra forma, el peso de las armas les impedirá volar con la velocidad que necesitan para alcanzarlo”, comenzó a planear mientras usaba los sellos en sus muñecas para retirar el resto de sus armas envueltas en explosivos, dándole un total de veinte kunai con sellos explosivos. Veinte explosiones que pasarían a ser una sola.

La estrategia era tan sencilla como enviar una nube de insectos por los aires, la que aterrizaría silenciosamente en el cráneo enjoyado para luego detonar los sellos explosivos en una reacción encadenada. La teoría no tenía mucho más que añadir, ya que la criatura parecía enfocada en atacar a los minúsculos individuos a sus pies; sin embargo, el riesgo recaía en el hecho de que, si eso no funcionaba, Joe perdería todas las cartas en su baraja, sin opción de aprender algo sobre la bestia necrótica y, en el peor de los casos, transformándose en un blanco más que fácil tanto para su objetivo actual como para los enemigos que siguieran con vida. Era inevitable que su mente le diera ideas más modestas, ideas de acercamiento lento para tantear el riesgo y actuar de forma acorde; sin embargo, esa situación extrema requería de movimientos extremos, y el Yabuki no estaba dispuesto a dejar pasar una oportunidad como esa. No otra vez.

Tras dar las órdenes necesarias a su enjambre, éste se exteriorizo con velocidad, formando una nube negra que sería difícil de ver entre la oscuridad nocturna, masa amorfa y compacta que cargaría con todas las herramientas que la colmena le había encargado, elevándose por sobre las cabezas y los tejados, buscando posicionarse sobre el pálido hueso adornado en joyería antes de liberar una explosión que buscaría medir la resistencia de la criatura en uno de los puntos débiles de casi toda criatura, siendo éste también el que se encontraba más expuesto. “Lo otro sería buscar sus órganos, pero eso tomaría tiempo, además del hecho de que parece no tener carne más allá de todos los huesos más pequeños… Eso sin contar el riesgo de sumergir a mis insectos en esa oscuridad sin conocer sus efectos en los mismos… No, este es el camino que debemos tomar”, sentenció silenciosamente, sus ojos negros fijos en la cabeza principal de la figura colosal, sus insectos embarcados en una misión suicida, acercándose con toda la velocidad que sus cuerpos les permitían. Nadie conocía el plan del Aburame, y éste no podía estar seguro de su éxito, pero él solo hizo lo que debía hacer después de liberar a sus insectos: confiar en ellos, en esas herramientas que buscaban protegerlo con todas sus fuerzas para mantener la vida de sus descendientes. A pesar de esto, en lo más profundo de su mente, el Aburame deseaba el fracaso, deseaba encontrar una fuerza superior a la suya, una que sus eternos acompañantes pudiesen devorar y dominar.

Sin embargo, la confianza tiene sus límites, por lo que también comenzó a realizar una cadena de sellos que finalizaría en el caso de necesitarlo.



Los insectos que se mantenían envueltos en el campo de batalla, al no poder recibir otras directivas de su colmena, fueron incapaces de sumarse a su estrategia, pero esto no significó su retroceso, a pesar de que uno de los grupos encargado de las distracciones había fallecido. Siguiendo las últimas órdenes que les fueron encomendadas, el clon y sus apoyos siguieron eliminando enemigos, a pesar de que el caos dominaba el campo de batalla y los hombres parecían más preocupados de huir que de seguir combatiendo, otorgándoles numerosas bajas sencillas; sin embargo, el desorden generalizado también hizo que los insectos se extendieran por un área irregular, perdiendo capacidades de detección en algunas zonas y ganándola en otras. Fue gracias a esto que los kikaichū pudieron ver a uno de sus aliados con el uniforme descrito por Jack, figura que se encontraba acompañada por dos señales desconocidas. De haber tenido comunicación con su progenitor, tal vez habrían tomado otras acciones, pero sin ediciones a la directiva que habían recibido, los kikaichū se dispusieron a extinguir lo último de sus vidas en contra de la pareja de enemigos.



Off:

Aclaración sobre el último párrafo:
Sí, los insectos van a por Hansha y Machi. Ellos también forman parte de las fuerzas enemigas, así que tiene sentido que formen parte de sus objetivos; sin embargo, también debe considerarse el daño potencial a sus números por el ataque de la bestia de Kuroro, así que dejo sus capacidades ofensivas a decisión del narrador, de ser posible.
Vestimenta actual. Tanto su piel como cabello son blanco y negro, respectivamente:

https://vignette.wikia.nocookie.net/fategrandorder/images/1/14/Kiritsugu3.png/revision/latest?cb=20170203175929
Stats:
• Ninjutsu: 15 - 3 por los efectos de Juinjutsu: Daishodankai
• Taijutsu: 7
• Genjutsu: 6
• Velocidad: 10
• Resistencia: 15
• Fuerza: 15
Equipo:


  • Kunai, nueve unidades.
  • Kunai c/sello explosivo, diez unidades. Veinte unidades. Sin unidades.
  • Hilo ninja, metros ilimitados.
  • Vendas, unidades ilimitadas.
  • Etiquetas de sellado, ocho unidades.
  • Pergamino pequeño (carga: bombas de humo x 10), una unidad.
  • Pergamino pequeño (carga: bombas de luz x 10), una unidad.
  • Pergamino pequeño (carga: kunais con sellos explosivos atados en el mango x 10), una unidad. Sin unidades.
  • Pergamino pequeño (vacío), una unidad. Dos unidades.
  • Pergamino mediano (en blanco), dos unidades.

Técnicas utilizadas:
Pasiva - Kikaichū no Jutsu (寄壊蟲の術, técnica de los insectos de destrucción parasitaria): Técnica pasiva y fundamental, base de todas las demás técnicas del clan Aburame. Al ser transformado en una colmena para los kikaichū al momento de nacer, el ninja Aburame obtiene la capacidad de comunicarse con toda clase de insectos, los que siguen todas sus órdenes, al pie de la letra y sin importar cuáles sean; sin embargo, su vínculo más fuerte siempre será con sus kikaichū.

La restricción de esta técnica radica en la cantidad de insectos que el Aburame puede liberar para sus técnicas, ya que, si bien éstos son inagotables, su uso excesivo puede significar una reducción importante de la población de kikaichū en su cuerpo, lo que se traduciría en una merma de insectos para las técnicas futuras.

El ninja Aburame puede utilizar cuatro técnicas diferentes relacionadas con sus insectos (entiéndase, kikaichū) antes de verse obligado a esperar tres turnos consecutivos sin liberar kikaichū para que la población alcance sus números normales. A medida que ascienda de rango, el Aburame podrá realizar dos técnicas adicionales por cada rango obtenido, alcanzando un máximo de diez técnicas. Mientras la colmena restablece sus números, ésta se alimenta del chakra del Aburame, consumiendo chakra equivalente a tres técnicas del rango mínimo que le resten al usuario durante el tiempo de espera. Si los niveles de chakra del ninja disminuyen demasiado, y dado que los Kikaichû son parásitos por naturaleza, el enjambre comenzará a devorarlo desde dentro, agotando al ninja a razón de -5 de Resistencia por turno.

Otra restricción a esta técnica es el uso de insectos kikaichū hembra, ya que éstos son los más valiosos dentro de cada colmena debido a que se relacionan directamente con la tarea de reproducción y mantención de la población dentro de la misma. El ninja Aburame sólo podrá utilizar diez kikaichū hembra por combate, restableciendo dicha cantidad al término de la pelea.

Primer grupo de liberaciones:
Primer grupo: Sin turnos de vida, eliminado.
Segundo grupo: Un turno de vida. (Interferencia en el campo de batalla exterior, atacando a Hansha y Machi)
Tercer grupo: Un turno de vida. (Mushi Bunshin no Jutsu, atacando a Hansha y Machi)
Cuarto grupo: Un turno de vida. (Hijutsu: Mushidama sobre la pelirroja. Objetivo ejecutado, en proceso de invasión)
Quinto grupo: Un turno de vida. (En posición defensiva, rodeando a Hinata)
Sexto grupo: Un turno de vida. (Moviéndose fuera de la estancia, contactando a los grupos exteriores)

Segundo grupo de liberaciones: Seis liberaciones disponibles. Cuatro liberaciones realizadas, dos liberaciones restantes.
Primer, segundo, tercer, y cuarto grupo: Cinco turnos de vida. (Bomba suicida a la cabeza de la bestia)



Mantenida - Hijutsu, Mushidama (秘術・蟲玉, técnica secreta, esfera de insectos):
Aprovechando las capacidades de rastreo de los kikaichū, el ninja Aburame dispersa una gran cantidad de éstos en un área no superior a los treinta metros de radio. Al detectar el chakra del objetivo, los insectos esperan a la orden del Aburame para abalanzarse sobre éste, formando una esfera de insectos que no tarda en comprimirse, envolviendo completamente a su víctima. Los kikaichū comienzan a devorar el chakra de forma frenética a la vez que dificultan enormemente el movimiento de su presa, la cual, si logra escapar, no tardará en ser nuevamente perseguida por los insectos.
Caer en esta técnica implica perder Resistencia a razón de -3 por turno, pues se tiene todo el cuerpo recubierto de insectos. Cuando la víctima llega a 0, cae inconsciente por la falta de chakra en su cuerpo. Se puede huir saliendo de la zona efectiva de la técnica. La técnica dura tres turnos.

Mantenida - Mushi Bunshin no Jutsu (蟲分身の術, técnica del clon de insectos): Técnica secreta en la cual millares de insectos kikaichū se reúnen en un sólo lugar y toman la apariencia del Aburame o la de cualquier persona que éste desee. El clon es muy elaborado, tanto como para confundir con facilidad al clon con el original, por lo que puede ser usado como señuelo o para una táctica de distracción. Su poder de ataque y velocidad están directamente relacionados con la habilidad del ninja con el ninjutsu. El clon se descompone en insectos al ser golpeado, y debido a que está formado por insectos, puede reformarse de forma muy veloz, aunque no soporta más de dos golpes antes de deshacerse al recibir el 3ro, sin embargo las explosiones o fuertes jutsus elementales de katon y raiton pueden deshacerlos facilmente. Al estar formados por insectos las armas arrojadizas pequeñas (kunais, shurikens, sembons y similares) los atraviesan sin destruirlos. Pueden usar armas, pero no realizar jutsus. Estos clones pueden engañar al sharingan pues llevan el mismo chakra que el usuario, pero no al Byakugan pues este puede ver claramente su composición, también pueden engañar al olfato pues llevan el mismo olor corporal del Aburame. Cuando estos clones son destruidos el usuario puede recuperar la información que poseían si al menos un insecto de los que lo conformaban sobrevive.

Un clon.

Kinobori No Waza: (Subir a los Árboles)
[Invariable]
Es el arte de subir a los árboles solo con los pies, sin usar ni manos ni ninguna ayuda. Para hacerlo basta con concentrar el chakra justo en los pies. Si se ocupa demasiado, se romperá el arbol y se se ocupa muy poco, el shinobi no se sujetará. Por ello se debe mantenerla constante durante todo el tiempo que se quiera estar en el árbol. Aunque su entrenamiento se realiza con árboles, puede ser aplicada a cualquier superficie solida.
* Esta técnica no consume chakra considerable.

Fūin: Totsuzenha (封印:突然刃, Sello: Arma repentina)
Esta sencilla técnica de liberación de sello es útil para emplear cuando se posee una gran munición de armas arrojadizas u otros. Se trata de una versión del desellado genérico en la cual, el usuario une el contenido de sus pergaminos a dos sellos especiales que suelen colocarse en la muñeca, o en alguna prenda con un trocito de pergamino o etiqueta pegada a ello para especialistas secundarios. Sin necesidad de sellos de mano, el usuario es capaz de invocar sin limitación todo su arsenal de forma rápida, sin tener que buscarlo en su bolsa o portaobjetos. Únicamente objetos no mayores a una katana convencional pueden ser invocados por este medio, ya que es muy rápido y simple. Los pergaminos a los que se unen estos sellos deben transportarse muy cerca del cuerpo del usuario, o no podrá usar esta técnica. La escritura se lee buki-ko (武器庫, Arsenal).

Desellar no consume chakra.

* Técnica oculta.

Técnicas disponibles: 4/8 Genin. 1/6 Chunin.
Yabuki Joe
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Hozuki Taiyō el Mar Mar 27, 2018 4:07 pm

El más ínfimo pensamiento en aquellos momentos, se veía irremediablemente consumido por el chakra que estaba acumulando desde hacía unos escasos instantes. Cada segundo que pasaba, aquel poder se iba haciendo más y más grande, haciéndome sentir más poderoso y a la vez, algo intocable quizás. Solo había experimentado aquel poder en una ocasión. Había sido durante un breve lapso de tiempo y apenas había hecho movimientos arriesgados o poderosos para probarme a mí mismo, pero aun así, por el simple sentimiento que me imbuyó en aquel momento, sabía que aquel poder sería suficiente para detener la guerra en aquella noche lúgubre y que tantas vidas iba a costar, si es que no se habían extinguido ya. Quizás por aquellos pensamientos agradables y positivos, fui capaz de concentrarme tanto, que todo lo que me rodeaba había parecido pasar a un segundo plano. Podía sentir más allá de aquellos lugares en los que mis ojos pudiesen ver de una forma quizás un tanto críptica pero segura a la vez. La batalla continuaba, y como si fuese ajeno a ella, yo permanecí sentado sin hacer nada más que acumular chakra. Sabía que Shinmen quería pelear contra mí, a tenor de sus anteriores palabras, era evidente que su rabia le estaba consumiendo. Pero si era capaz de aguantar unos segundos más en aquella posición, todo cambiaría.

Pero tan pronto como todo eran esperanzas y ese sentimiento de poder arraigándose en mi corazón, todo despareció. Haciendo una comparativa, era casi como esta en plena mañana disfrutando del día y que de golpe, se hiciese de noche. Al menos, para mí, aquella fue la sensación. Tan pronto como podía sentirlo todo a mi alrededor, dejé de percibirlo absolutamente todo menos a Ganroba, a Shinmen y a mí mismo. Sin embargo, y aunque durante un instante vacilé en cómo actuar, rápidamente me recobré. Debía estar tranquilo y no moverme, puesto que, aunque mi enemigo y líder de mi clan me instase a pelear, yo no debía hacerle el más mínimo caso. No iba a participar en su juego. En algún momento, estaba seguro, que encontraría la forma de librarme de aquellas habilidades desconocidas por mí. No sabía por qué, pero me sentía tan tranquilo, que mi confianza era enorme. Él no iba a pararme, no ahora después de todo el camino que había recorrido.

Él solo quería jugar a su propio juego, con sus reglas y en el lugar que él decidiese, y por supuesto que no estaba dispuesto a darle aquella satisfacción. Quise hablar, entonar alguna excusa o incitarle a que se enrabietase más, pero sentía que no. Debía esperar mi momento para actuar, puesto que no estaba dispuesto a dejarme avasallar de aquella forma.

A pesar de sus amenazas hacia la única vergüenza que yo consideraba como tal y la cosa que me hacía recordar mis debilidades, no moví ni un solo músculo. Ganroba lo sabía, y seguramente ella también había notado que íbamos a poder hacer uso del chakra, de modo que se puso entre Shinmen y yo, intentando protegerme. No sabía si iba a lanzar una técnicas que no emplease chakra o qué diantres rondaba por su anciana pero a la vez atolondrada sesera, pero antes siquiera de que pudiese hacerme a la idea de sus planes, alguien apareció. Esa persona, sin importar que el enemigo fuese enormemente poderoso, se interpuso en su camino. De nuevo, y sin pedírselo a nadie a excepción de aquel mensaje que intenté transmitir hacia el ave de Sorey, alguien había intentado ayudarme para poder preparar mi técnica.

Era increíble cómo pasaba el tiempo. Pero más increíble era la de idea de ver crecer a otra persona. De poder contemplar cómo pasaba, a través de los años, de ser un joven inocente a lo que ahora tenía frente a mis ojos cerrados. No necesitaba abrirlos para saber que, a pesar de que estuviera de espaldas para mí, su mirada reflejaría seguramente una confianza que ni él mismo era capaz de asimilar. ¿Y cómo sería aquello posible, si su enemigo, ea el todopoderoso líder del clan Hozuki y la mano derecha del difunto líder del país de agua? Muy fácil. La respuesta era tan sencilla, que apenas necesitaba que alguien tuviese que explicarla.

Pieromaru simplemente apareció. Sabía que él confiaba en mi, y por ello había aparecido para ayudarme, de modo que yo no podía fallarle ahora. El chakra había quedado completamente atrás, ya que había sido suprimido por el poder de Shinmen, de modo que debía actuar. No, no quería hacer que Shinmen disfrutase de un combate disputado con sus injustas reglas, pero no tenía más opciones que actuar de una vez. Pieromaru me había ganar unos segundos y no iba a desaprovecharlos. Justo después de su ataque, Ganroba saltó unos 20 centímetros para acto seguido desaparecer, creando una leve cortina de humo que yo aprovecharía para desenvainar la katana que llevaba atada al costado e intentar golpear a Shinmen en el cuello con toda la velocidad que pude reunir, impulsándome con las piernas todo lo fuerte que pude. Después de aquello, me deslizaría con mi pierna derecha, torciendo el tobillo con fuerza sobre el suelo para poder girarme y aprovechar la inercia de mi impulso y asestar así una estocada por la espalda a Shinmen. Sabía que no era el más diestro con la espada, ni mucho menos pretendía serlo, pero era mi única opción.


-Esta es la diferencia entre tú y yo, Shinmen. Tú nunca has querido ser consciente de tus errores y tus limitaciones y siempre has querido estar en lo más alto. Pero completamente solo. Nunca has podido sentir lo que llevo en mi corazón y por eso nunca serás capaz de entender mis motivaciones ni por qué dejé este feudo corrupto.- Entoné con un tono de voz solemne, pero a la vez tan relajado como fui capaz. - ¡Mira a quién tienes frente a tí! Él es Pieromaru y ha crecido bajo el yugo de dolor y destrucción que tú y tu señor impusieron sobre este país. ¡Mírale a los ojos! ¿Qué es lo que ves? Contempla los sentimientos que has regado sobre este lugar y comprende de una vez nuestras diferencias. Yo he sido capaz de aprender de mis errores. Sí, he fallado muchas veces… ¡Joder, sí que lo he hecho! Pero he sabido aprender de los mismos. El sahringan… solo es una muestra de que en el pasado, no confiaba en mí mismo. ¡Qué digo! Es la muestra de que no confiaba en el poder y la determinación de los demás. Yo mismo me recluí como tú has hecho siempre dentro de una esfera como esta para así evitar todo lo malo que me pudiese pasar a mí a ellos, los que me importan. ¿Pero sabes qué? Gracias a ellos he comprendido que el poder de uno mismo reside en el corazón de los demás. – Apreté mis manos sobre la empuñadura de mi katana y apunté hacia mi enemigo, aquel que había sido tan necio como yo lo había sido en el pasado. – Tú error ha sido siempre el mismo. ¿Habrías querías que yo hubiese guiado a las tropas hacia aquí, verdad? No, Shinmen. Las cosas no son así. ¿Crees que con el simple hecho de ser poderoso, uno puede guiar a los demás? Cuando conocí a Sorey me di cuenta de que no, que hacía falta algo más que tener un gran poder para guiar a los demás por el camino de la vida. Y por mucho que te hayas empeñado en ello, ni tú ni yo hemos sido capaces de entender y dominar esa habilidad. La única diferencia es que yo me di cuenta de ello, de que no soy perfecto. Pero tú no. Eres la deshonra del clan Hozuki por todos tus actos perversos, Shinmen, y sin importar qué nos depara el futuro, te haré desaparecer.- Llegado el momento, sentía que mis palabras eran más poderosas que mis movimientos, por eso fui capaz de soltar todas aquellas palabras que yacían en mi interior y que sentía que él debía escuchar antes de que uno de los cayera.  

”Stats”:
▲ Stats:
•Ninjutsu: = 20
•Taijutsu: = 17
•Genjutsu: = 17
•Velocidad: = 18
•Resistencia: = 20
•Fuerza: = 19

”Equipamiento”:
•Hilos de alambre: Un par de metros.
•Kunais: 5
•Shurikens: 5
• Envases:1
• Pergamino: 1
•Bisturí: 1
•Katana: 1
•Sellos explosivos: 4
•Senbons: 30
•Bombas de humo: 4
•Bombas de luz: 4
•Fuma shuriken: 1.
•Píldoras de soldado: 3 uds
•Éxtasis: 5 uds

”Indumentaria”:

”Técnicas”:


Conteo:
Gennin 6/8
Chunnin 5/6
Jounnin  2/4


Jutsu Oculto cancelado
Hozuki Taiyō
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Hansha Yamanaka el Miér Mar 28, 2018 6:22 am



Lo que cualquier entendido en el tema sabría de inmediato era desconocido para el ninja que intentaba futilmente liberarse de un genjutsu de nivel claramente superior a sus capacidades. Sangre, dolor, sufrimiento... nada que no haya vivido antes recorría la psique y carne del Yamanaka, exceptuando que en la situación actual el multiplicador se elevaba a un punto nunca antes alcanzado por él mismo, significando ello que tal martirio llevaría esa noche a ser el peor momento de su vida.

Un descuido, un error crítico al verse expuesto ante su propio arsenal psicológico. No importaba que tanta claridad tuviese, la inexperiencia se paga en todas sus formas: sin castigo, con penas leves, severas, la muerte... o peor. Hansha pasaba por una crisis mental que terminó por romper la barrera de lo que pensaba y lo que expresaba, pero poco duraría su libertad antes de volver al abismo del desquicio inducido por frío hierro torciéndose en la sangrante yaga, penetrando luego en su caja torácica, sacando fluido a chorros por los pequeños y concentrados puntos donde hería, asegurando así la muerte inminente en la helada oscuridad del campo de batalla, iluminada sólo por las llamas sembrantes de discordia.

Un grito silencioso a todo pulmón, gritaba a todo poder encerrado en su mente mientras luchaba con la voluntad del Hansha oscuro, sin posibilidad de salvación. Emoción, éxtasis y frenetismo, eso era lo que podía verse de su rostro hacía afuera, mientras el alma vacía del original se quebraba y volvía a desquebrajarse con cada puñalada. Un impacto en la pierna dio contra su fémur, abriendo paso hasta la médula nerviosa del hueso, gatillando el punto en que dejaría de resistirse para permitir a su contraimagen tomar poder absoluto de su humanidad. Si pudiese reflejar lo que sintió al ver su mano atravesada de lado a lado por el grueso cuchillo, sería abandono... en ningún momento dio cuenta que la muerte era inminente, sólo que el dolor era horrible. La cordura se les escapaba por los chorros rojizos, mientras que su alma se reflejaba en sus ojos como lo que siempre ha sido: un ser vacío, solitario, cuya chispa interna siempre fue una mentira... las palabras del antítesis hacían efecto, porque eran la verdad.

En eso, una gran roca pasó frente suyo, disparada por Machi, terminando con la ilusión de súbito. Escenas de su entorno se re-configuraban, y la crueldad del conflicto volvía a tomar protagonismo. Hansha por su parte estaba crítico, tendido en el suelo después de caer de espaldas, mirando al cielo infinito. No pensaba que moriría, ni pensaba en nadie tampoco porque no lo tenía. No pensaba en sus ambiciones y sueños sin lograr porque ya no le importaba, nada le importaba, el dolor cubría toda idea... nada excepto, y por un breve momento, lo lamentable que fue terminar en tal condición por una posesión, siendo que de verse enfrascado en terminar así, le hubiera hecho más sentido ser él mismo en voluntad quien se hubiese flagelado antes que un falso tomando sus movimientos.

El sonido del conflicto crecía a medida que su vista se nublaba. Su traje azul seguía sin verse cortado como ocurrió en la ilusión, pero las heridas quedaban, y conjunto cargar a Seven en brazos, sus ropajes estaban empapadísimos de carmesí.

–Curaré tus heridas… Gratis.
La voz de una silueta rosa le dio socorro con un poder médico impresionante, trayendo la vida de vuelta al Yamanaka del alegórico suicidio. Pelear con lo peor de él, o al menos con la cara que todos veían fue una historia que no contaría al día siguiente sin apoyo, y es por eso que la idea de mejorar sus ilusiones le vino como flashback recordando a Shizuku. ¿qué estará haciendo? ¿estará bien? Le hubiera gustado poder ir a buscarla, pero la situación táctica y personal del ninja escasamente permitían muchas opciones viables.

Sus heridas sanaron lo suficiente para devolverle fuerzas, reiniciando su subconsciente al son de las explosiones. Acostado, miró a su costado y vio a la kunoichi ahora tatuada caer tras usar todas sus reservas. Miró al otro lado y vio el cuerpo de Seven con su látigo, muy cerca de él. Aunque había sido herida de gravedad, no había pasado tanto tiempo desde que recibió el impacto, por lo que aún se le veía temblar, aunque de seguir viva o no, de fallar en la percepción o acertar, no tendría certeza. En eso, un terrible rugido llamó la atención de todos en la zona, centrando la atención de los soldados en una terrible criatura de proporciones grotescas, y un rostro propio de la maldad encarnada.

-Maldito inútil SÁCANOS DE AQUÍ ¿que esperabas mi indicación? que tierno... ¡YA!
-Vamos a morir vamos a morir vamos a morir vamos a...
-tsk! HAHAHA HOY TODOS ARDEN. Siente su olor mmm hm--Primera fila quiero más, ¡arráncale los ojos a la mujer!

Las voces de la brújula en realidad eran proyecciones impulsadas por el chakra del usuario sin su conocimiento, por lo que durante cualquier estado de genjutsu ellos serían difusos o inexistentes. Además, el trío de demonios cumplía otra tarea en afectar a su víctima... Lentamente, y mientras más tiempo transcurriese, más se asimilarían a su chakra influenciándolo con sus propias personalidades. Eventualmente el usuario se transformaría en el Cuarto demonio, en el sentido de adoptar la locura como forma de enfrentar la vida.

-Ma... Machi.

Recordaría su nombre, y estaría consciente que habría sido ella quien salvó su vida, por lo que parándose lentamente, tomaría una postura agachada con rodilla en piso, para dirigir su mirada a la abatida chica de la clase Zero y tocar su frente con la palma... demoraría un momento en quitarse el dolor fantasma para volver a moverse, y aprovecharía esa pausa para dialogar con una de las mujeres que dio origen a la Larga noche.


-Me encantan las peleas, pero odio la guerra... no hay romanticismo en lo que ocurre aquí. Ahora vive, que muchos han sufrido para traerte de vuelta. Nos volveremos a encontrar, ojalá en otro tipo de situación... Seven.


El Yamanaka a través del tacto le expresó todo lo que sus sentidos veían, incluso sus demonios invisibles, informándole de la situación actual al mismo tiempo que le administraba una fracción del dolor fantasma que seguía recorriendo su cuerpo, ese sentir remanente que subyace en la mente del afectado después de ser sanado. Ahora, Hansha tenía un objetivo, tenía un motivo por el cual pelear y un motivo por el cual luchar contra la agonía que tomaba retirada: debía devolver la mano a la curandera, e intentar salvar la población del país que tantas penurias le habría jugado. De Seven, ya le sacaría la verdad sobre lo ocurrido esa noche, cuando las aguas se calmen.

Terminando la conexión telepática, un brillo tomaría reflejo en sus decolorados ojos, decidiéndose de una vez parándose firme mirando la criatura. Volvía a sus cabales, se sentía vivo una vez más. Con una mirada blanca y decidida que ocultaba el sufrimiento vivido, sacó un kunai y cortó un pequeño mechón de pelo de Seven, y guardó ambos en un bolsillo ensangrentado como todos los de su traje. Sin acotar palabra alguna sacó su última granada de luz y la amarró con todo el hilo continuo que tenía, aprovechando el probablemente escaso tiempo que tenía antes de que la línea enemiga lo alcanzara, o el monstruo lo atacara. Ahora, con una mano sostenía la bomba anudada, y con la otra el rollo de hilo sin entrecruzarse: quedaba la acción.

Soltando un grito, lanzó con fuerza el proyectil por sobre la zona de donde venían los invasores, dando cuerda sin traba para que al momento de que les volara por sus cabezas una corriente baja de chakra recorriera el hilo en dirección a la granada, explotando ésta en una absurdamente llamativa bengala, con la esperanza que tan improvisada trampa llame la atención y/o ciegue al colosal esquelético al momento de emprender la huida. En cualquier caso, Hansha no se detendría a ver si el plan funcionó o fue todo un desastre, le importaba vivir otro día... al menos de momento.

Entonces, algo inesperado ocurrió. Un inusual enjambre de insectos rodeó al par en cosa de segundos, evitando su retirada. Los insectos comenzaron como una molestia que rápidamente se evidenciaría como un ataque enemigo... ese comportamiento tan organizado, en esta época del año, a esta hora del día, en esta parte del castillo y atacando específicamente al par que no pertenece al bando invasor... Sospechoso. Una mueca de rabia se trazó en la boca del convaleciente a medida que aleteaba para espantar las pequeñas molestias, haciéndole reaccionar por instinto y liberar su chakra, dando un aplauso que al separar sus palmas se transformaría en un danzante cordón eléctrico, cuya mera presencia inspiraba peligro. Cabreado de la maldita noche, Hansha haría un movimiento osado: simulando con las manos el rotar un bastón Bo por su cuerpo, daría una patada de mariposa al aire, una voltereta que pondría su cabeza boca abajo por un instante en vuelo, acompañada de los vertiginosos movimientos del cordón eléctrico que imitaban una versión teatral de Bojutsu, potenciados por la inercia que traían sus mecanismos metálicos en antebrazos. Con ello, buscaría freír en área no todos, pero la mayor parte de los insectos que lo cercaban a él y la Pyramiddo. Cayendo de la patada aterrizaría sobre Machi, con un pie paralelo a cada lado de su cuerpo, quitándole los insectos de encima, terminando el movimiento con una reducción en la intensidad de la técnica, y electrocutando a su aliada rendida en el piso. El daño no tendría posibilidades de matarla, pero debiese de dispersar o matar a las molestias que se le habían parado encima... más que mal, en sí el Asesinato electromagnético a máximo poder no causa infartos, y en una versión debilitada por muy desmayada que esté no finiquitaría una kunoichi de nivel decente, pero podría afectar a criaturas 20.000 veces más pequeñas que un adulto.

Tomando la espada-látigo y el cuerpo de Machi en sus brazos, dejaría inmediatamente la escena con una imagen de ambos desvaneciéndose, casi como teletransportándose. El entrenar utilizando tal jutsu con sus armas como pesos en los antebrazos daría ciertos frutos, pero considerando todos los factores tales frutos del esfuerzos alcanzarían sus límites pronto. Habían enemigos en la zona de toda apariencia y uniforme, pero no por ello tendría interés en conocerlos, al contrario, apenas pudo mantener a raya el enjambre se dio a la fuga. Alejándose ya notaría como sus fuerzas flaqueaban una vez más, asumiendo eran los últimos insectos que llevaba pegados, cuales con una pausa, retiró a palmazos. Estaba cansado, pero aliviado al alejarse del fulgor de la batalla, escuchando el silencio crecer cada vez más con cada paso veloz al retomar la marcha.

La oscuridad era absoluta a la Hora más oscura, el momento de la noche en que no puede sino empezar a aclarar lentamente, y el momento en que las energías del novato llegaron a su límite... cargando a la especialista en Iryoninjutsu, el Yamanaka arribaría al pueblo que se ubica en la ruta entre el castillo de Arata y la capital del Agua, donde los aldeanos mirarían curiosos el rojizo del castillo, inquietos por los rugidos de la bestia.

-Tú ...jejeghs.. haha... ha. Toma tu carreta, nos vamos de inmediato a Kyûryû. -Dijo a un hombre mostrando su daga dorada.
-¿y por qué debería hacerte caso? Mejor dinos qué ocurre en el castillo.


-No tiene caso... sólo crees hay una cosa importante, ¿no? Ahora acepta el pago y nos vamos a la capital, o tsk! HAHAHAHAHA aghh o Te corto las piernasss ABRIRÉ MÚSCULO Y NERVIO HASTA QUE PIERDAS LA VOZ. Hehe ¿sabes lo que se siente rebanar tejido? o apuñalarte a ti mismo hasta desangrarte... ejem, divago, lo siento.

-Hablaba al son junto a sus diablillos, intercalando caras demenciales con rostros serenos de ojos blancos, infundiendo un aire siniestro. Shiryoku no keiji ha caído, hemos sido invadidos, tomen precauciones. Yo debo informar a la guardia feudal... te será recompensado, nos vamos. -Cerraba sin esperar respuesta verbal, debía irse y si el tipo de la carroza no cooperaba, lo obligaría. Para suerte de ambos, se decidió por el dinero.

Ya arriba del transporte a todo galope, confiaba que Machi tendría más recursos que él. Inspeccionó los ropajes de la desmayada que cargaba con cuidado y para fortuna estaba en lo cierto: una buena suma de ryus se traspasaron a sus sangrantes bolsillos. En el viaje, Hansha recuperó un poco de aire y se hacía un autodiagnóstico, notando que no estaba en condiciones de seguir peleando... además notó que algo le incomodaba: sacó su Compás divino, el origen de sus diablos para notar que la gema verde brillaba muy escasamente, apuntando la aguja mayor al castillo. "Otro motivo para largarnos".

Cuando llegaron a la zona residencial le pagaron generosamente al hombre, con la advertencia que corriera la voz. Ya de vuelta en casa, con la curandera en brazos y al borde de no poder continuar, Hansha se dirigió a una conocida plaza apoyando a Machi en el suelo con cuidado. A esas horas no se sentía persona cerca, todos dormían excepto uno que otro guardia de turno repartido por la ciudad... Robó las lámparas de aceite de la zona pública con lo que le quedaba de fuerzas, una tras otra, para cuando reunió suficientes se decidió a lanzarlas todas de golpe contra la zona verde. Al ser tantas lámparas, el incendio no demoró en tomar escala y despertar a todos los vecinos. Con el estricto régimen de Arata los soldados no tardarían mucho en llegar, armados y apuntando al soldado ensangrentado de ojos vacíos.

Explicaciones, Hansha trataría de mantener la calma mientras hablaba alertando que dieran la alarma. "El castillo de Arata ha caído" -La frase que más resumía la situación era la misma que hacía a los soldados desconfiar, y a los vecinos curiosos por el incendio localizado cuchichear entre ellos. El rumor se esparciría más rápido que el fuego, y una vez confirmada la identidad de la mercenaria y el ninja entre la guardia, tomarían cartas y verían cómo manejar la situación. Por ahora, Hansha pediría agua para él y la chica, así como un barco que zarpe de inmediato al continente.

Con su misión personal casi cumplida, sería escoltado por 2 hombres armados hasta la residencia de un marino, golpeando personalmente la puerta con cierta desesperación mientras los guardias le exigían su presencia en nombre del feudo. Sin demora, se le explicó lo que debía saber y se le mostraron manos llenas de ryus, pasando así de desagrado por el despertar forzado a complicidad, llevando a su familia con él en el bote. Todo se hacía rápido mientras la Iryo recuperaba la conciencia a intervalos, y antes de que pudiese pensar mejor la situación, Machi, Hansha, el marinero pagado y su familia zarpaban desde el puerto occidental.

La mente de ambos flotaba como el bote contra las olas; estaban agotados, maltratados y rotos en su psique, pero al fin, encontraban algo de paz. Lejos del conflicto el mar se hacía absoluto, los distraía de la crueldad por la que vivían, y ayudaba a que cerraran los ojos confiando en ver mejores días, o encontrar una realidad más apacible en sus sueños.

Machi había sido recostada en un camarote por el Yamanaka, sólo que al momento de dejarla en la cama ésta abrió los ojos e hizo un esfuerzo hasta quedar sentada, mirando al ojiblanco que guardaba en un compartimiento la espada-látigo capturada.

-...
-¿Crees poder confiar en alguien? -Dijo desplegando su sádica garra dual derecha, 30cm de metal amenazante que se posaría lentamente junto al rostro de la mujer que lo miraba cansada.
-...
Hansha sacó un kunai con su zurda y la puso en manos de ella, aún amenazándola con la garra. Luego tomó su mano armada con el cuchillo y apoyó la punta del kunai en su propio corazón. Si ella lo quisiera, con presionar el Yamanaka que la electrocutó cesaría su existencia, para siempre. Estaría muerto.
-...
-...
Los segundos más largos de su historia transcurrieron en ese duelo de miradas, hasta que finalmente la garra haría un movimiento, cortando algunas fibras de cabello rosado. Hansha bajaría las armas, guardaría el mechón y abandonaría el camarote a lo que ella abandonaría de súbito su conciencia: dormida. Momentos después le llevaría una cantimplora con agua que dejaría para que ella avistase al despertarse, pero por ahora, el límite físico y la sensación de seguridad les hizo bajar la guardia... quitándose su chaqueta apestada en sangre se cercioraría de no tener bichos pegados, y antes de poder reincorporarse en la tarea de ir a descansar a su camarote, caería rendido en el pórtico de la habitación de Machi... pasaría el resto de la noche durmiendo sobre tablas.


El barco tenía órdenes de encallar en el Fuego, más allá de eso el futuro del par era incierto. Lo único que tenían claro era que su participación en la Larga noche, la oscura velada llena de terrores, llegaba a su final.- 


Misc:
Vestimenta:
Ensangrentado a más no poder, excepto por espalda y botas. Peor que carnicero.

Stats:

  • Ninjutsu: 3+2
  • Taijutsu: 8+2
  • Genjutsu: 4
  • Velocidad: 7
  • Resistencia: 6
  • Fuerza: 7
Técnicas:
(6/7)
Pasiva: Estilo de combate.


Peso muerto (自重 Jichō).
Más que una técnica es un estilo de combate único para los maestros en el manejo de armas. Es generalmente utilizado junto con "Hagen: Samuraigatana (刃弦×侍刀, Blade Chord: Espada del Samurái): ". Consiste en movimientos erráticos, a simple vista. En éstos, el usuario se tambalea de un lado a otro dejándose llevar por el peso de su arma. Cuando balancean sus armas, dejando el cuerpo muerto casi en su totalidad, son capaces de aplicar toda su fuerza en potentes golpes que causan grandes cortes; pueden combinar éste estilo con cualquier otra técnica, volviéndola impredecible debido a que los movimientos del usuario aparentan ser descoordinados.
---------------------

Kanchi Denden (感知伝々, transmisión sensorial): Al tener contacto con la cabeza de un individuo, el Yamanaka puede transmitir todo lo que sus habilidades sensoriales están detectando en ese momento. Ambos ninjas deben mantenerse inmóviles durante la transmisión.
Sellos: No. Requiere de contacto físico directo.

___
Raiton: Jibashi (雷遁・磁場死, Elemento Rayo: Asesinato Electromagnético):
[No progresiva | Ninjutsu]
El usuario inicia la técnica juntando sus manos a modo de aplauso. Seguidamente las separa y forma entre ellas un arco eléctrico de alto voltaje con el cual, al mantener contacto físico, puede adormecer los músculos de su rival. Ésta técnica puede afectar a varios enemigos a la vez, tantos como el propio usuario sea capaz de abarcar abriendo sus brazos -como si pretendiese abrazarlos en lugar de freírlos con una descarga eléctrica-. No requiere sellos, pero sí ejecutarse de la manera antes descrita. El aturdimiendo por contacto con el arco eléctrico dura un turno y, aunque no impide totalmente el movimiento, hace que sea difícil moverse durante ese mismo turno, volviendo las acciones lentas y descoordinadas. El impacto reduce en dos puntos la velocidad durante un turno.

___
Jutsu de Cuerpo Parpadeante (瞬身の術, Shunshin no Jutsu)
[Progresiva de volumen | Ninjutsu]
Es una habilidad básica en todos los ninjas que se basa en mover el cuerpo a altas velocidades para desplazarse cortas o largas distancias a una velocidad casi imposible de ver. Para un simple observador pareciera como si la persona se hubiera teletransportado en una nube de humo para ocultar sus movimientos. Esto se logra mediante el uso de chakra para vitalizar el cuerpo y de esa forma permitir que el mismo se desplace a velocidades extremas. La cantidad de chakra que se utilice en esta técnica dependerá de la distancia recorrida con la misma. Esta técnica no puede ser utilizada en un combate, pero si puede ser utilizada para huir de uno. Los ninjas inexpertos no pueden desplazarse grandes distancias.
Genin: Cualquier parte del mismo lugar en donde se encuentra.
Chūnin: Cualquier lugar dentro de dentro de la aldea.
Jōnin: Cualquier lugar dentro del país.
Inventario:


-Garras/Cadenas del reflejo. (Duales)
-Senbon x20 (18)(14)(18)
-Kunai x13 (10)
-Bomba de luz x2 (1)
-Somníferos pastilla x5
-Tanbô x2 (Bastones pequeños)
-Hilo ninja
-Compás divino
Compás divino:
Kami no rashinban, sore o tsuikyū suru mono (神の羅針盤、それを追求する者, Compás Divino, el que busca más allá):
La primera aparición del objeto data de hace siglos, cuando, en una playa dejada de la mano de los dioses, medio sujeta a la mano de un cadáver por sus cuerdas rojas, fue descubierta por los nativos de una isla al oeste del País del Agua. Nadie sabe de dónde viene, o quién creó esta belleza de oro con gemas engastadas, y a muy pocos parece interesarles.
Vendida en un centenar de ocasiones, dejada a su suerte en cualquier lugar otras tantas por considerarse inútil al no apuntar sus agujas al norte, ha ido pasando de mano en mano a través de las eras. Poco se sabe de ella, aunque hay quien asegura que está maldita, y que en ella habitan cuatro demonios cuya única meta en la vida es volver loco a quien la porta.


Taiyaresushīkā (タイヤレスシーカー, Buscadora Incansable) [Habilidad activa]: A pesar de no apuntar al norte, las agujas de esta brújula no están ni mucho menos estropeadas. Gracias a este objeto, es posible encontrar a cualquier persona, en cualquier lugar y cualquier momento. Basta con colocar una gota de su sangre, un mechón de pelo o incluso un trozo de alguna de sus pertenencias más queridas, en la boca de una de las cuatro criaturas que rodean el compás para que sus agujas señalen en la dirección de esa persona.
El objeto, además, parece estar relacionado de alguna manera con los Bijuu. Su manecilla más grande jamás apunta al objetivo, pero, lo hace en direcciones aparentemente aleatorias. Cuando se está cerca de una bestia con cola, la esmeralda incrustada en su parte más alta brilla de verde intenso.

Norowareta shīka (呪われたシーカ, Maldición del buscador) [Habilidad pasiva]: Cuando no se está buscando a nadie de forma activa, las dos manecillas más pequeñas parecen volverse locas, moviéndose con vida propia en direcciones que, sin que su portador se percate, decidirán sus pasos. Estas caminatas en vano harán de los viajes algo interminable, alargándolos casi el doble*. Para que esta habilidad se active se deben pasar al menos dos temas sin hacer uso de la habilidad activa.

Aclaración: Cuando no se usa durante dos temas, el siguiente tema de viaje llevará, además de las horas de espera normales, doce horas más y requerirá pasar por otro país que no se encuentre en la ruta original. Del mismo modo, cuando no se usa durante dos temas, la propia brújula comienza a atraer gente hacia ella de manera inexplicable -los criminales podrán usar esto como excusa para invadir ese tema de viaje.-

NPCs/Notas:
Perdón a todos por demorar tanto, he tenido problemas de calibre pero no crean me he olvidado de ustedes. Gracias por su tiempo, este examen fue de veras divertido y realmente me la he pasado muy bien~


-Machi-


-Seven & látigo-


-Criatura-

Hansha Yamanaka
avatar


Volver arriba Ir abajo

Re: The night is dark and full of terrors [Misión rango S]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 3 de 4. Precedente  1, 2, 3, 4  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.