¡Bienvenido,
Invitado!

¡Bienvenido a Naruto Legends!

Toda la información que necesitas para comenzar con el rol se encuentra en nuestra Guía para Nuevos Usuarios. Recuerda revisar nuestro Changelog para ver los cambios más recientes.

Últimos temas
Últimos temas
» The Hick, the pervert and the Penguin
Hoy a las 3:03 am por Aaron Sureddo

» Savage Apparition || Hiro vs Jiran
Hoy a las 2:46 am por Jiran

» Esto sera divertido [Fin de viaje]
Hoy a las 2:21 am por Kasuki

» El viaje continua [Viaje]
Hoy a las 1:32 am por Kasuki

» Across the snow [viaje]
Hoy a las 1:18 am por Kasuki

» A second chance // Kasuki and Jiran
Hoy a las 1:05 am por Hotaró Senjih

» NPC's de Ichimaru: Rem y Ram
Ayer a las 11:32 pm por Ichimaru

» Dojutsu Preguntas Frecuentes
Ayer a las 8:43 pm por Polka Uchiha

» Misiones ---
Ayer a las 8:00 pm por Fuka

» Misión de rango C: Freedom [Belladona y Ichimaru]
Ayer a las 6:30 pm por Ichimaru

» Forja de Ichimaru
Ayer a las 6:11 pm por Cervantes de Leon

» Misiones para Mu-Bai
Ayer a las 5:31 pm por Fuka

» Entrenamiento Belladona
Ayer a las 4:46 pm por Ichimaru

» Tablon de Ichimaru
Ayer a las 4:39 pm por Fuka

» Pies over Life
Ayer a las 4:06 pm por Yuko Kaguya

» Watered-Down
Ayer a las 3:28 pm por Uchiha Michi

» To the Hot Lands [Viaje]
Ayer a las 1:48 am por Kasuki

» Kiba no Hagane
Ayer a las 12:39 am por Uchiha Michi

» Appearances are deceptive / Polka
Ayer a las 12:01 am por Polka Uchiha

» Royal Challenge II.
Mar Ago 14, 2018 11:26 pm por Aaron Sureddo

Lorewalker

Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

Créditos

Naruto Legends Rol Forum by Naruto Legends Staff is licensed under a Creative Commons Reconocimiento - No Comercial - Sin ObraDerivada 4.0 Internacional License.

El diseño gráfico del foro (HTML/CSS) es fue creado por Sargas (Nemuri) para Naruto Legends. Las imágenes fueron tomadas de Deviantart, Artstation y pertenecen a sus respectivos autores.


Apathy; D mission.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Apathy; D mission.

Mensaje por Umeoshi el Lun Mar 19, 2018 9:15 pm






Apathy;

Introduction— D ranked mission





Calor, sol, arena. Tres factores que en el día a día, eran imposibles de evitar. Aún así, podía verse a las personas apiñarse en la búsqueda de la más mínima sombra, tratando de huir de la fuerte acción solar y refrescarse con la brisa marina. La arena era más difícil de evitar; se colaba en cualquier pliegue de la ropa, metiéndose en lugares que eran difíciles de saber cómo la susodicha había llegado hasta ahí.

A Umeoshi le gustaba la costa, pero no la arena. Había brisa, había aire. Su cuerpo se sentía más liviano con ella. Pero la arena arreciaba, y era molesta. Ensuciaba sus plumas, además. Definitivamente no le gustaba para nada la arena.

La híbrida paseaba por las calles de Suido, ambos brazos detrás de la espalda y sacando pecho por pura comodidad. Era uno de esos días donde se había visto obligada a llevar su toga, tanto como para recordar su posición como subordinada como para mantener la decencia (no entendía, pero por lo visto entre ellos debía llevar esos molestos trozos de tela). Normalmente hacía caso omiso de cualquiera que tratase de corregir ese hábito, pero habían sido órdenes del amo.

Impasible, como ahora mismo observaba a su alrededor, acataba las órdenes sin chistar. Seguía sin hablar, solo observando a los esclavos trabajar con ahínco, y algunos eludiendo como podían gastar tanta energía. Umeoshi solo observaba, deteniéndose un momento al encontrarse un grupo que estaba en la sombra de uno de los toldos de la calle de los almacenes.

El amo le había dado órdenes. Pero también recordaba: ‘todos los prisioneros deben estar trabajando hasta que el sol caiga’.

La mirada que les dirigía era una vacía, pero tan persistente que los esclavos, al darse cuenta, rápidamente empezaron a moverse cuchicheando entre sí. La paz quedó al margen, retomando el trabajo con nerviosismo y torpeza.

Nunca había hecho falta mucho más que una mirada para retomar el órden. Por eso el amo confiaba en ella, quien no perdía nunca los estribos, como otros supervisores o jefes de grupo. Sin uso de la fuerza, o la verborrea, el miedo que su solo aspecto generaba era suficiente.

O eso le habían dicho. A ella, mientras el orden siguiera, le era indiferente. Tenía un objetivo principal.

«Empezaré por cazarlos» pensó, buscando con la mirada a su alrededor, los tejados de los edificios. Cuando halló lo que buscaba, el mirador, retomó la marcha, dejando atrás a los esclavos que ni siquiera tenían ya cabida en su memoria.

Su prioridad estaba establecida. Tenía hasta el anochecer, que era cuando llegaba el barco desde el gran charco.

◅☾◈☽▻

Trepar le gustaba; subir a lo alto del mirador estimulaba. El viento en sus plumas al situarse en las altura desprovistas de muros u obstáculos que impidieran el movimiento natural del aire, ofrecían a los dos acobardados guardias de la misma siendo testigos de los pocos momentos donde Umeoshi parecía mostrar algo de emoción. Era sutil, natural: ojos algo más achicados, un brillo extra en estos, los labios entreabiertos en algo que podría ser tranquilidad o a la vez, anhelo… muchas interpretaciones diferentes, las cuales ninguna era confirmada.

T-Tú otra vez… —el menos echado atrás habló, adelantándose escasamente hacia la híbrida con una renuencia obvia. El otro, apenas un adolescente, parecía estar verde y pensándose seriamente en saltar del mirador, por como miraba hacia abajo con una urgencia que podría llegar a ser casi cómica.

Umeoshi, por otra parte, súbitamente se giró hacia el sonido de la voz. Observó fijamente al hombre, quien aunque no se sobresaltó, sí sintió un escalofrío recorrerle; incluso con el paso de los años, aquellos ojos imperturbables y ávidos de atención resultaban extremadamente incómodos, antinaturales. Se sentía como un pedazo de carne, y la sensación solo aumentaba al conocer lo ocurrido hacía años.

Todos en Suido, ya fuera por rumores o haberlo visto con sus propios ojos, conocían lo ocurrido al pueblo del cual el actual había nacido; aquel mismo reducido en una masacre indiscriminada por la misma cosa que ahora mismo lo miraba como a otro saco de carne.

Incluso con rencor por haber perdido ahí a un amigo, el guardia no podía hacer nada; el animal que intentaba esconderse en pieles semi-humanas gozaba del favor del capitán y patrón. Además, atesoraba demasiado su vida como para jugársela contra alguien que siendo una niña, había masacrado a ese nivel. Los monstruos debían ser tratados con cuidado, si se mostraban en letargo.

Un gruñido de la mujer pájaro lo sacó del silencio; había estado segundos callado, y Umeoshi se había acercado un paso hacia él en lo que detectó una actitud agresiva. «Nunca se puede saber lo que piensa el demonio este…» maldijo en sus adentros, reculando un paso y tensándose, en guardia—. ¡Ey, ey, ey, no quiero pelea, así que no te acerques, bicho raro!

La híbrida se detuvo, solo ladeando la cabeza. Los ojos eran inquisitivos; el silencio sepulcral por parte de la misma, ponía sus nervios de punta, así que habló rápido—. Si has subido a tomar el aire, lo siento, pero estamos de guardia ahora mismo —trató de hablar con algo de sentido, buscando cualquier excusa para echar a la chica. Había escuchado que no servía tratarla con indirectas, así que lo mejor sería no hostigarla pero hacer que se marchase—. Mira, me enteré de que en Tobu hay….

Pero Umeoshi dejó de prestarle atención a la palabrería del otro, súbitamente mirando atrás de los dos cuerpos y más allá del puesto de vigía. El mirador daba una vista 360º alrededor del poblado, el cual no sería mayor a una villa de sesenta casas. Pero con la arquitectura simplista y los toldos de tela a la luz del sol, era fácil ahí arriba encontrar algo… si lo buscabas con ganas.

También ayudaba su hipersensible visión, siendo medio pájaro. Avanzando esta vez sin prestar atención a los dos guardias, la rubia plumífera fue evadida súbitamente por los dos en un acto precavido y alterado. Ella, por otra parte, se subía a la barandilla para alcanzar un metro más de altura, y otro ángulo de visión.

Un gorgoreo escapó de ella. Aunque no hablaba, sonidos primitivos sí habían sido escuchados numerosas veces, aumentando la seguridad de que estaban más ante un animal que una persona.

Soltando un agudo chillido, Umeoshi saltó desde ahí.

◅☾◈☽▻

«Desagradable…» la híbrida arrugó la nariz en el momento en que la putrefacción fue aspirada; era intenso, incluso sin estar en su peor forma para un encargo de ese estilo. A pesar de que habían sido fáciles de localizar la mayoría de cuerpos, incluso cuando lograba deshacerse de tal fuente de mal olor, se pegaba en su plumaje. Le disgustaba, porque casi nunca podía quitarse ese olor sin sustituirlo por otro igual de intenso o desagradable. Al menos, no sin esperar largos días de progresiva pulcritud. Las plumas requerían limpieza, si quería planear bien.

Otro olor invadió su nariz. El puesto de comida había abierto, por lo visto, y atraía clientes. Tenía hambre.

Observó entonces el par de cadáveres en frente suyo. Había visto la cerreta de uno de los mercantes evadir la vía principal, e irse por las callejuelas estrechas. Le había parecido ver una mano a un lado de la manta que la cubría.

El olor había hablado por si mismo al llegar a la zona. No había seguido al mercader; su negocio eran esos dos cuerpos muertos de infante.

Ladeó la cabeza, pensando. Debía deshacerse de los cuerpos. Limpiar.

Agarrando los dos cuerpos, arrastró estos sin tapujo alguno tomándolos del cabello. No estaban vestidos con esas telas, así que era la manera más sencilla de llevárselos sin clavar sus garras en la delicada piel.

No quería manchar sus plumas.

Al salir de la calle, dirigiéndose hacia las afueras, un súbito silencio se hizo por allá donde pasaba. Las miradas iban desde los cadáveres siendo maltratados de aquella manera; apática, indiferente. Sacos de carne llevadas por un monstruo, pensaban sin expresarlo la mayoría; otros, los que no estaban bajo el yugo del látigo, cuchicheaban, observando como si de una representación de un circo se tratase.

¿¡Qué demonios haces, maldito animal!? ¡Monstruo, monstruo! —una mujer rugió, con la voz rompiéndose en el grito desesperado y totalmente ida de si misma. En su cuello había la anilla de los esclavos, pero no había cadena; una esclava que había abandonado su puesto de trabajo al ver la escena, con el rostro desencajado de la furia y la incredulidad—. ¡…tratándoles así, a Toshi y Yun, no son animales como tú!

Umeoshi olió el horror en ella. Y también, no olió miedo, pero sí agresión.

La observó acercarse; la mujer corría, empujando a los pocos que trataron de detenerla; solo otros esclavos que susurraban a su paso cuestionando la sanidad de la mujer. ‘¿Qué haces? ¿¡No ves que es el demonio de Yafar!?’, en general. Ni un solo hombre libre dio un paso para detener lo inevitable.

La mujer alzó un palo; una rama reseca y seguramente frágil, aunque se veía robusta. Los dejes de un palo de escoba, supuso.

En cuanto la mujer se acercó los suficiente a la híbrida, con el palo alzado en pos de golpearla, ella (quien no había soltado las cabezas de los niños) solo se mostró impasible.

Con un rápido movimiento, usó el cuerpo del niño más ligero y lo tiró con toda su fuerza, contra la mujer. Esta no solo fue golpeada y cayó al suelo, sino que acto seguido, la híbrida acortó toda distancia; quitando el cuerpo del niño de una patada controlada, el cuerpo de la mujer sí fue destinataria entonces de otra patada de la plumífera mujer. La esclava logró parar un poco el golpe en posición fetal, pero de una llegaron otra tras otra, maltratando a esta hasta que la sal pudo olerse. Lloraba, pidiendo piedad, perdón, y ayuda.

Nadie se movió. Unos asustados, otros simplemente negando con la cabeza.

Cuando la mujer dejó de moverse, pero seguía llorando y temblando, fue cuando paró.

Trabaja —habló, sin parpadear; su voz sonaba distorsionada, aguda, y dura. Costaba entender, ya que parecía que se trataba de alaridos con vocales mal acompañadas. Además, la mujer apestaba a terror.

Todos son animales, sin diferencia. La hostilidad era recibida con los brazos abiertos, pero Umeoshi solo podía tratarla con más violencia; su instinto la llevaba a buscar la supremacía en el conflicto, a superponerse o subyugarse a la derrota.

Umeoshi ya tenía un amo. No era esa mujer, alguien que había perdido ante el yugo de otro. Todos estaban en absoluto silencio. Ningún cuchicheo podía escucharse.

La mujer pájaro dejó el cuerpo de la esclava maltratada en el suelo, acercándose con parsimonia al cuerpo del niño que había lanzado. Tomándolo de nuevo por el pelo, siguió arrastrando los cadáveres hacia las afueras del pueblo.

Era la primera vez que se había escuchado su voz, en todos esos años.


◅☾◈☽▻

Las voces tras esa escena habían corrido por el pueblo. Nadie más se atrevió a meterse en el trabajo de la híbrida lacaya; arrastraba cadáveres, alejándolos del ajetreo y del pueblo. Se adentraba en el desierto, y aunque regresaba cubierta con algo de arena, se tomaba su tiempo entre una carga y descarga.

El siguiente navío mercante atracó en el puerto de Suido. Cuando este llegó, ni un cadáver pudo verse alrededor.

Tampoco a la mujer pájaro.







#80684f — pensamientos Umeoshi.
#787651 — Umeoshi.
#668a7a — guardia, puesto de vigilancia.
#8a668a— esclava, vía principal.


03
Ninjutsu.

01
Genjutsu.

01
Taijutsu.

04
Strength.

03
Speed.

08
Resistance.




Umeoshi
avatar


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.