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Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

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—Fire in the Fangs △ w/ Hikari

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—Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Jiran el Dom Mar 25, 2018 2:35 pm



Fire in the Fangs


Alba – Bosque de la Hoja.

A
manecer del denso bosque. Digno de admiración era el cómo la luz traspasaba las tonalidades verdosas de las incontables hojas; formaban sombras, líneas discretas de luz a través de los pequeños espacios entre copas. Todo se llenaba de vida. ¿Qué mejor momento para realizar una caza que ese mismo, en donde todos se levantan de su sueño en busca del eterno ciclo de la constante naturaleza? Era el cazador quien se interpone en el inacabable transcurso de invariables acontecimientos, es él quien impone las reglas del juego cuando entra al tablero, quien tiene las riendas para poner en movimiento sus egoístas intereses, egoístas para ellos, necesario para sí mismo. Sobrevivir, eso iba escrito en su cabeza cuando practicaba la caza, pues no habían mayores motivo que le impulsasen como lo hace esa primera idea, una idea implantada desde sus tiempos en su tribu, utilizando como cincel el gélido ambiente del que era oriundo: El País del Fuego era un lugar próspero, fértil y lleno de vida; una de las principales razones de las que residía gustoso tras esos árboles y que, sin contemplaciones realistas, meditaba la opción de plantar su hogar en ese lugar, en cualquier sitio siempre y cuando estuvieran dentro de los límites de ese país, aunque su persona fuese incrédula ante las líneas inútiles que pintaban los hombres del Nuevo Mundo en los mapas. Fuere como fuese, se preparaba para plantar pie en el interior del ambiente boscoso, con hambre de una sagrada tradición, delineada por Kyne, diosa que le asistía en la caza.

     
Tras la observación entre troncos, entre sus sombras siempre danzantes, decidió dar pie a la actividad que robaba sus pensamientos; tan pronto se incorporaba a la imaginaria línea que indicaba el inicio de su carrera con la naturaleza, su cuerpo se volcaba en un mar de sentimientos que afloraban su pasión por lo que veía, por lo que escuchaba. Entraba en un extraño y profundo trance, ocupaba el papel en una importante obra en donde él era el protagonista. La emoción se dejaba entrever por su sinuosa sonrisa llena de seguridad en sí mismo. En ese momento inició su correr al abrazo de la madre verde, entrando en sincronía con todo el entorno, dejando que la información llegase a sus sentidos y le indicasen el lugar de su preciada presa, una merecedora de su atención.
     
Incapaz de dejar pasar las pistas que le eran arrojadas entre las hojas verdosas que poblaban la alfombra natural, se fijó en el patrón que formaba parte de un raro fenómeno, para su fortuna, uno bien conocido: la naturaleza, en pequeñas partes y disimuladas por la cantidad abundante de vegetación, se encontraba quemada; en forma de pisadas, en forma de pequeñas ramas de arbustos con la misma señal. Gruñó, la última vez que se había enfrentado a una bestia con esas particularidades se había llevado una sorpresa y un poco de miedo. Cazar a una segunda quizás le acostumbraba a las adversidades en forma de animales que viven en esos bosques. De esa manera, empezó a seguir las huellas con increíble soltura, rapidez y precisión; no se tomaba un breve momento para pensárselo mejor, su mente se adaptaba al ritmo acelerado que su propio cuerpo marcaba.

     
Pese a su disposición y su atención a las marcas, hubo un momento que las perdió, hecho que le dejó tan pensativo como irritado. Examinó la zona y encontró otras pisadas, dichas marcas estaba por encima a las del animal, lo que dificultaba ver con claridad hacia dónde había ido. Luego pensó, si sigo a quien anda detrás de mi presa, también la encontraré. Cauteloso por sus experiencias con ninjas, sabía que tomar ese camino podría acarrear problemas, sin embargo, dictaminó que nada arruinaría su cacería, o al menos no sin pagarlo muy caro. Finalmente, desenfundó una de las tantas hojas ninjas que escondía debajo la tela roja sin detener su paso, obligándose a ir con una perspectiva ofensiva antes que tomasen acciones de la misma índole contra él, siendo fruto de la desconfianza de quien rastreaba. Sus dientes aprisionaron la empuñadura de la kunai mientras que sus manos sirvieron para escalar árboles, cuyas ramas sirvieron como plataforma para cada uno de sus saltos: ya no era evidente su figura, pues las copas frondosas bloqueaban la vista en gran parte, sólo el suave ruido del brusco y breve agitar. El cazador vería a la presa y a su competidor cazador antes que ellos le vieran a él, o al menos, dentro de su preparación tribal, eso intentaba. Concluyentemente, llegó a la zona donde las marcas eran más pronunciadas y más frescas; su postura cambió a una característica de los felinos: sus piernas acuclilladas y sus brazos en medio de ellas, levemente encorvado, manteniendo el arma atrapada en su boca, esperando el mínimo ruido que le indicase la presencia de sus dos intereses. Realmente, ese día no esperaba derramar sangre más que la de su caza, pero nunca se sabía en el Nuevo Mundo, en donde la tierra siempre está sedienta de sangre.  

Blood Warrior
▷ Nin: 10(-3)
▷ Tai: 7(+3)
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
Datos:

Conteo de técnicas
8 de 8


Técnicas

Pasiva — Habilidad intrínseca del control de chackra de los especialistas de Ninjutsu médico (modificada): Puede infundir chackra en la sangre en pro de estimular las capacidades corporales más sutiles, como lo son la coordinación, equilibrio y procesos aeróbicos que influencian positivamente el incremento de la potencia muscular (fuerza) y del manejo corporal. Esto significa que puede sacrificar 3 puntos de Ninjutsu y depositarlos en Taijutsu o Fuerza. (-3 Nin » +3 Tai)

Equipamiento

Kunais (20).

Natblida (H.Ú)

Jiran
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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Hikari Kaguya el Dom Mar 25, 2018 4:25 pm




Las noches nunca habían sido las mejores amigas de Hikari, pues, siempre acarreaban consigo augurios tormentosos, gritos insaciables de voces que reclamaban su ayuda y ella, congelada y encadenada a una estructura no física de su propio ser, un lado oscuro y quizá reprimido, que, impedía a la chica socorrer a quienes ayudaba, se hallase la noche anterior entonces, mientras sus ojos cerrados estaban, en aquella posición desgarradora, mientras veía a sus seres queridos desaparecer uno a uno, y una sombra cuya silueta podría ser perfectamente la sombra de su propio ser, se encargaba de que la misma no perdiese ni un segundo de esta tortura psíquica, pero tarde o temprano todo termina y así había resultado ser al final. Con la llegada del amanecer los cantos de los pequeños canarios que cruzaban las numerosas poblaciones aledañas al País del Fuego, serian la alarma que diría a una Hikari exhausta y en estado de reposo que era hora de despertarse, así que, siendo un día en el que no tenia mucho planeado, siendo una noche como muchas que había dejado de tener hace un tiempo, sabia que necesitaba resolverse. Kaguya en las venas se llevaba, el poderío y la pasión por la guerra, el conflicto, la batalla, y una de las cosas que habían servido, no solo como entrenamiento, si no como un pasatiempo y forma de sobrevivir en los prominentes y oscuros valles del País de la Lluvia, el arte de la caza, esa era la respuesta a esa sensación amarga que sentía en ese despertar nada grato.

Si bien expresaba una forma de movilizarse errante y nada estable, sin seguir ninguna pista concreta si no, siguiendo su intuición, o al menos eso es lo que hacia pensar a los terceros que enfocaban su vista en la joven chica, pues uno de los prospecto que hacían de Hikari ser atraída hasta las nobleza tierras de algún País, era lo intrigante que podía llegar a ser su fauna, pues, siendo una amante de la caza y practicándola activamente, buscaba retos que pusieran a prueba su sangre y habilidades, incontables bestias pasaban por el filo de su katana sin tener otra oportunidad mas que el de aceptar su marchitar de la vida, y entregarse a la voluntad de la mujer de carácter fuerte, y así fue, como observando tranquilamente aquellos canarios que se posaban en la ventana de esa choza del frente que observaba desde el tejado, que decidió entregar ofrenda a sus pesadillas, una nueva cacería, algo mas de sangre, con algo que de verdad suponer un reto.

Los saltos por sobre las viviendas de un pequeño poblado a las afueras de la Capital del fuego, surgieron con una velocidad y soltura tal que eran dignas de incluso  un soldado, pero, su mentalidad no podía estar mas alejada de ese lugar, pues, tenia sus propios objetivos, metas que cumplir, gente a la cual asesinar, y ahora, un bosque al cual enfrentar, no persiguiendo alguna criatura en concreto, solo seguiría su sendero, y buscar algo que llamara lo suficientemente su atención como para merecer la molestia de ser perseguida y asesinada por el filo de su hoja,.

Algunas horas pasaron en aquella madrugada que se acerco mas al concepto de mañana, donde la claridad dejaba que el sol se colara por las galerías de arboles frondosos, donde la humedad relativa no seria demasiada , pero, tampoco era algo similar a la frescura de otras latitudes que habría tenido que cruzar, o el viento dulce y calmo que se paseaba por las zonas despejadas, entre senderos y arboledas, ramales que servían, como si se tratasen de plataformas, como punto de apoyo para la movida de Hikari, y fue en un pequeño cruce de arrollo, cercano a unas minas de carbón tan pequeñas que apenas y se había fijado en ello, que en la inmediatez de sus pensamientos, la majestuosidad enorme de una criatura envuelta en flamas llamo su atención al presentarse de frente saliendo de aquellas minas cual trofeo para los ojos de la albina, su rostro sombrío dibujo una expresión de preocupación, y se preparo para arrancar en ataque, pero tan pronto como se escondió, la bestia enardecida echo a correr como bestia desbocada hacia la profundidad de los bosques. Jamas la chica había visto algo así por ello, no escatimo en seguirla. La chica concentro todo su paso en perseguir aquellas marcas de huellas chamuscadas bajo sus pies, que desfiguraba el terreno pastoso y de tierra fértil, sabia que podía llegar a tener ventaja, aunque una criatura tan exótica podía hacerle pasar algo de trabajo, no era de las que subestimaba a su contratarte por lo tanto, le siguió, aun sin desenfundar su espada pero manteniendo sus reflejos alertas,.

Los minutos avanzaron y aquella criatura, con aspecto salvaje e intimidarte, pues, aquella melena de flamas podía generar un temor y nerviosismo por encima de lo normal, era mas veloz de lo que la chica había previsto, pero no importaba cuando aquella bestia se dispusiera a correr, no mientras las huellas siguieran estando allí. Un par de veces el rastro se desfavorecido por un cambio rotundo de dirección o por un movimiento de salto para sobrepasar algún obstáculo, aun así, estando a ras del suelo la chica no se rindió y continuo cazando su presa, sus ojos expresaban el deseo de sangre, obtener un trofeo, y con sus huesos, que esperaba fuesen tan fuertes como los de sus propio cuerpo, podría crear cosas interesantes, o dar pie a una entrada de dinero extra a sus labores como mercenaria. Un lugar donde los  arboles ya no eran tan pequeños y frondosos si no mas bien altos y delgados se empezó a transmutar hasta llevarse toda la vista de la joven, quien, sin notar que podía estar siendo observada, y que estaba siendo participe de una competencia de egos y ambiciones, la joven, se vio finalmente, frente a frente con aquella criatura, desenfundo su katana y mantuvo su guardia protegida, debía entonces entablar batalla, era el momento, mientras, el león amenazante rugía como nunca agitando incluso las hojas que se encontraban junto a  el con semejante grito al aire, y su melena pareció brillar aun mas, la chica sonreía, un reto al fin, algo que le hacia sentir adrenalina, aquella que comenzaba  colarse por su sistema circulatorio.

off rol:
Bien, aqui dejo la respuesta, no me puse a narrar de donde slaio cada cosa, para hacerlo menos tardío y ya siendo una casa lo importate es la diversion

Por cierto, me encanta mucho tu codigo tanto en la firma como los efectos del post, ¿como podria conseguir algo parecido?, mas que todo con la firma xD, quiero aprender a hacer esos efectos hover  vaina sin mas que agregar disfrutemoslo :3
stats:
Stats:
• Ninjutsu 7
• Taijutsu 10
• Genjutsu 7
• Velocidad 10
• Resistencia 9
• Fuerza 7
Equip:
•Shurikens x10
•Kunais x10
•Senbons x20
•Bombas de Luz x2
•Bombas de Humo x2
•Uchigatana x1 (Enfundada)
•Akiko [Progresiva] (desenfundada)
Tecnicas:

08 / 08
Vestimenta:




Última edición por Hikari Kaguya el Lun Mar 26, 2018 9:19 pm, editado 1 vez
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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Jiran el Lun Mar 26, 2018 6:22 pm




C
asualidades esperadas. Más que significar una oportunidad de conocer alguien nuevo, era suponer con mucha seguridad otra piedra en el camino, no solamente en la cacería: a lo largo de su residencia dentro de los límites —o inclusive, fuera de ellos— del Fuego, se había encontrado con sujetos que amenazaban con su vida con tanta facilidad y desconsideración que era casi un hecho tener que cruzar hierros en contra de los que se conseguía, salvo en casos puntuales. Algo dentro de él deseaba que fuera uno de esos momentos para cuando vio ambos celajes pasar al frente, con la distorsión debida de las sombras, las hojas y la velocidad; pese a los factores que afectaban la visión del salvaje, pudo diferenciar con claridad quién era el nuevo cazador y quién la bestia, la última brillaba con luz propia, amenazando como colores letales que narran un destino doloroso a quien cayese por sus flamas. No dio mayores ventajas, su cuerpo dio vuelta a su izquierda, paralelizándose con la trayectoria de su competencia y su presa, utilizando el impulso de sus rodillas flexionadas para dar un salto al árbol siguiente, igualando sin problemática alguna la rapidez de ambos; la tenue mimética que sostenía con animales de la jungla, tal como lo es el mono, le permitía un desplazamiento versátil e incomparable con la usual manera de moverse de un ninja normal y corriente.
     
Los característicos movimientos salvajes dejaron de estar en el subterfugio para cuando sólo unas cuantas copas, unos cuantos troncos, separaron a la recién identificada fémina y al marcado. Les estaba siguiendo, quería hacérselo saber: advertencia o amenaza, daba igual. Para cuando el paso de la cazadora y del animal llegaron a la inmovilidad, Jiran lanzaría su kunai a la retaguardia del último, justo en el camino que podría seguir, como el inicio de su aparición.

     
El hierro rompió hojas en su camino y en su clavar, indicando el punto que ocuparía el cuerpo del tatuado. Se columpió y aterrizó con la gracia de un animal, empuñando nuevamente la hoja ninja antes de encarar a sus dos nuevos desafíos, con una postura alejada de ser correcta y firme, sino aireada, salvajemente agresiva, preparado para clavar su arma cual colmillo sobre la carne de su presa. Sin embargo, pese a la superioridad numérica desde el punto de vista del flameante animal, enfocarse en la rivalidad sólo iba a significar la pérdida en la batalla en medio del bosque. El instinto dominó el razonamiento, tanto en el Natblida como en la bestia. Jiran rápidamente se cubrió, retrocediendo con un pequeño salto: había visto sus orejas brillas y su cola crepitar. Las señales auguraron el fuego que nacería de entre sus patas, desde su cuerpo, desde sus fauces.
     
Alrededor de la bestia, conjunto al potente rugido, nacieron ascuas que quemaron la naturaleza que pisaba. La ventisca de fuego calcinó lo que estaba en su inmediata cercanía, mientras que individuos como Jiran o la otra cazadora sentirían un aire caliente empujarlos con cierta intensidad. Un llamado de advertencia había sido aquello, pues las llamas que poblaban la piel del animal se acrecentaron, indicio que su nivel poder podía alcanzar a lo peligrosamente dañino.

     
La humareda levantada formó un perímetro de ceguera. Tal situación no evitó el avance de la bestialidad, ni del foráneo.  Ambos formaron un nuevo camino, justamente a la derecha de la mujer, de camino a un claro. La luz de la mañana invadía impasible la vegetación, mejorando la orientación de los comprometidos. Fuera de todo pronóstico, la velocidad del mamífero ígneo sobrepasó la del tatuado, quien tuvo que retener su paso por las flamas que el mismo animal dejaba a su paso, si es que no quería quemarse: las ascuas ardían intensamente los primeros segundos, antes de desaparecer, dejando las respectivas plantas en cenizas. No las destrozaba, simplemente las quemaba, lo que daba como resultado la delicada figura de las hojas hechas enteramente del material grisáceo tras la ardimiento.
     
Para cuando llegó al inicio del claro, al perímetro de la zona defensiva del animal, pues allí se encontraba él, esperando con valentía, una inesperada valentía, se detuvo en las sombras, analizando la sospechosa situación, sin fiarse de lo cruel y depravada que puede ser la misma madre naturaleza cuando se lo proponía.

     
Ser sola presa, ser para sólo uno de nosotros —añadió el forastero, con cuanta seriedad le debía a la actividad tradicional que realizaba—: ¿Tú querer pelear por ella?

     
Tras sus palabras, llenas de seguridad y disposición, el primer paso fue dado al interior del territorio enemigo, y sólo el primer paso bastó para dar inicio al instintivo plan que utilizaban los animales en manada, un hecho que, dada la manera violenta en la que se comportaba la bestia, no creía posible. Más patas que hieren donde pisan como incandescentes antorchas salieron de entre los lados, cubriendo los flancos de la primera bestialidad, convirtiendo un único objetivo en un trío de ellos: la principal, la primera avistada se caracterizaba por mayor corpulencia, pelaje más largo y ardiente; la segunda, ubicada a su derecha, era un poco más pequeña, los rasgos descubrían una mayor juventud; la tercera, a un par de pasos detrás del primer dúo de abrasadores especímenes, no tenía colmillos tan grandes como los otros, con patas más cortas; rápidamente determinó que esta era la hembra, lo que indicaba la presencia de una familia de Yaoguais, para bien o para mal.

     
Ya no ser sola presa. ¿Tú cazar antes estos? Ser peligrosos... —notificó, con el respeto que no permitía subestimar a los animales frente a él: desenfundó otra de sus hojas. Competir era inútil.

Blood Warrior
▷ Nin: 10(-3)
▷ Tai: 7(+3)
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
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Conteo de técnicas
8 de 8


Técnicas

Pasiva — Habilidad intrínseca del control de chackra de los especialistas de Ninjutsu médico (modificada): Puede infundir chackra en la sangre en pro de estimular las capacidades corporales más sutiles, como lo son la coordinación, equilibrio y procesos aeróbicos que influencian positivamente el incremento de la potencia muscular (fuerza) y del manejo corporal. Esto significa que puede sacrificar 3 puntos de Ninjutsu y depositarlos en Taijutsu o Fuerza. (-3 Nin » +3 Tai)

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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Hikari Kaguya el Lun Mar 26, 2018 10:26 pm




No podía llegar a saber realmente lo que estaba a punto de ocurrir, pues, el arte de perseguir a peligrosas bestias y cazarlas, requería de una excelsa concentración tan voraz como el apetito mismo de la mayoría de bestias que podían encontrarse en los territorios mas hostiles, Hikari esto lo sabia muy bien, empleando una velocidad no en su completa capacidad, par no perder la noción de equilibrio y así también enfocar su oído hasta el exterior, anduvo esquivando algunas de las pisadas del fiero animal que, increíblemente parecían aumentar la intensidad del calor con cada rugido que emitía, pero no era solo aquello y el sonido de las plantas y chamuscándose, así como tampoco lo era en solitario el fervor de un rugido natural compuesto por las lamas que se agitaban ante el movimiento con fuerza de la bestia y hacían crear aquel conjunto de ondas sonoras, ya que, en los laterales, no en las alturas, quizá un poco de ambas, el agitar de las hojas podía extenderse hasta los oídos de la joven kaguya, quien, expectante a la espera de lo que podía suceder, ya que jamas se había enfrentado a alguna de esas bestias que tenia al frente, podía tratarse de un animal que convivía en grupo, y de ser así, acabaría en una emboscada si le seguía demasiado cerca, por lo tanto, aquel sonido la hizo voltear ligeramente, pero no observo nada mas que plantas agitándose levemente, viro su rostro al frente y hallándose entonces frente al animal que se contorsiono al lomo y le miraba de forma agresiva, como si le advirtiera que cualquier acercamiento culminaría con su vida.

Las manos de la chica sostenían una katana, la cual, se transporto a la diestra de la joven, cuya cuchilla  de una tonalidad cían al nivel de la punta refulgía ante la luz del astro rey que se colaba entre las hojas, pero las cosas comenzaba a intensificarse conforme los segundos, los minutos comenzaban a avanzar, aquella bestia, la cual aparentemente había notado su seguimiento y no solo esto, había entonces quizá -- o eso infería Hikari -- sentido que la presencia de aquella cabellera plateada con aspecto y postura ofensiva, era mucho mas que una amenaza que la había acorralado, y como si no fuese suficiente una animal peligroso y agresivo, el sentirse encerrado podría significar el auge mas peligroso y desafiante para cualquier cazador, eso lo sabría cualquiera que se presentase en esta profesión, las llamas debajo de sus pies hacían encender el pasto y dejaron una huella envuelta en flamas que sobrepasaban los gruesos dedos peludos con garras de la bestia, su melena se incrementaba y daba salto en brasas hacia la brusquedad de la situación, desde la cola hasta las fauces, una increíble cantidad de energía solar se empezaba a acumular, fue entonces, que tan fugaz como un relámpago, una cuchilla invasora penetro en el entorno y seguido de esto, tras otro agitar de las plantas, un chico, de aspecto algo salvaje y peligroso, con harapos que le daban un aire de bestialidad aparecido tenia una mirada extrañamente frívola, pero, ¿que haría haciendo acto de presencia en ese momento?, Hikari encendió el bombillo sobre su cabeza, y entendió lo que habían sido aquellos zumbidos en el bosque, era este chico, pero no había tiempo para seguirse sorprendiendo, a la par pues, que el sujeto muy joven a su lado dio un sato para retrasar su posición la chica hizo lo mismo de un par de saltos, sintiendo como en aquel rugido enorme, mucho mas grande que el anterior, una bocanada hervida de calor, que hizo que la chica colocase su antebrazo derecho frente a su nariz y ojos para poder enfocar mejor y defenderé de aquella onda de calor, se viera desprovista entonces de una pequeña visibilidad ante la nube de humo provocada como una cortina por entonces aquel animal que se asemejaba a un animal, Hikari, quien comienzo a buscar por todos lados a la bestia temiendo que se tratase de algún tipo de ataque inteligente por su parte, noto, como el otro joven, tan deprisa como la misma chica podía moverse, se cruzo hacia el este de la mujer y se interno en el bosque tras huellas ígneas. Ella no se quedaría atrás, mucho menos si se trataba de conseguir algo tan provechoso como lo que podía esa bestia de habilidades tan singulares poder ofrecerle, así que, se movió con agilidad, portando su katana con la hoja al exterior extendida por la misma parte del antebrazo,  hacia el sentido que había tomado el salvaje que había dado acto de presencia y su presa en cuestión.

Ahora se encontraban amos frente al animal nuevamente, incluso aquel chico de velocidad considerable que me había tenido la imprudencia de colarse hasta aquella escena, se había detenido entre los matorrales que se iniciaban aun claro, para analizar la situación, Hikari, quien le había seguido e cerca y con cautela para no quemarse con el fuego de las patas del animal, se postro a su lado, guardando una distancia moderada de unos dos metros que no significarían una invasión de espacio personal, aguardaba paciente y examinando la situación, probablemente todo podría estar de su lado, pero eso dependía de la intención -- obvia segundos adelante -- del excéntrico salvaje. Las palabras del chico resonaron como una melodía armoniosa en los oídos de la joven Kaguya, quien con una mirada llena de ego y una sonrisa pretenciosa le respondió sin dificultad - ¿competir por la presa?....no tengo problema alguno, ese espécimen sera mio - ,dirigió hacia el joven, Hikari mientras colocaba la hoja de frente trazando de forma meditada una linea imaginaria justo en el cuello del animal, sin embargo, algo que quizá favorecía, a ambos, pero a la vez empeoraba la situación, dos mas de aquellas criaturas dieron su respectivo saludo de bienvenida respondiendo a los rugidos de la madre, Hikari, quien no era  ninguna tonta sabia que adelantarse a un ataque frontal sin pensamiento alguno seria una estupidez, pero había algo a su favor, e salvaje chico a su costado izquierdo tampoco era ningún estúpido --  a pesar de su manera burda de expresarse -- , - así que ya las has cazado....no soy de estos lugares esa cosa es nueva para mi....esta bien, colaborare contigo... pero mas te vale no salirte con la tuya...adelante esto sera divertido -.

Hikari decidió que Akiko, sufriría demasiado si lo enfrentaba directamente a las flamas del animal, pues, el fuego constante podía debilitar el metal y hacerlo endeble,un golpe bastaría para torcer el filo de la hoja, y hasta allí seria el camino de ese armamento, por lo tanto, debía tomar algo en lo que podía confiar mucho mas, enfundo su katana y coloco sus palmas extendidas cruzando los brazos, uno encima del otro frente a su rostro, mientras concentraba chakra en  su humero derecho, el cual, genera una protuberancia en la piel de la chica, el color marfil en principio un poco enrojecido pero finalmente tan blanco como el mármol mismo se exteriorizo con algo de lentitud -- Aunque mas rápido  de lo que lo haría un shinobi inexperto quizá unos tres segundos -- hasta alcanzar una distancia lo suficiente para  que la joven pudiese usar su mano para sujetarla cual katana y dirigirla sin problemas, el del filo de la misma no tenia nada que envidiarle a ninguna de sus armas, las cuales llevaba consigo entre la cintura, los muslos e incluso el mismo torso, su mirada se enfoco en el mas grande, quien tenia una posición dominante, lo mas probable es que el mismo sirviera de protección para los otros dos. - Hey chico... ¿Estas lista?...te seguiré -, Hikari era ofensiva, pero no cometería la estupidez de generar un ataque directo, así que con intención no solo de dar un punto por el cual atacar, si no también para evaluar como actuarían las bestias, esta, salio corriendo de frente hacia el animal mas grande, y l encontrarse a cinco metros, incremento su velocidad un poco por encima de sus limites, y freno para dar tres saltos hacia atras, y rotar su postura, continuo entonces, evadiendo y realizando aquellas fintas con la finalidad de que la criaturas diera a conocer una abertura que esperaba el salvaje pudiese aprovechar.

off rol:
Bien dejo aqui mi repuesta, siento el exceso de rol espejo, but, queria estructurar todo, no realice ninguna acción con los leones puesto que no soy muy ágil en ello ni quiero ahcerlo mas sencillo de lo que enrealidad es,
por lo tanto, examinare el como lo haces tu y tratare de emular la misma dificultad -w-)
stats:
Stats:
• Ninjutsu 7
• Taijutsu 10 + 2 = 12
• Genjutsu 7
• Velocidad 10 + 2 = 12
• Resistencia 9
• Fuerza 7
Equip:
•Shurikens x10
•Kunais x10
•Senbons x20
•Bombas de Luz x2
•Bombas de Humo x2
•Uchigatana x1 (Enfundada)
•Akiko [Progresiva] (Enfundada)
Tecnicas:

07 / 08

Pasivas:
Shikotsumyaku(尸骨脉; literalmente "Pulso de Huesos Muertos") es el Kekkei Genkai del extinto Clan Kaguya, que les dio la capacidad de manipular su propia estructura ósea. Al fundir su calcio con chakra, ellos pueden manipular el crecimiento y las propiedades de sus huesos a gusto, pudiendo llegar a crear armas a partir de éstos.
Las principales características de este Kekkei Genkai permiten al usuario manipular la velocidad de crecimiento de sus huesos, así como la ubicación de los depósitos de calcio. Los usuarios pueden aumentar la densidad de los huesos creados, haciéndolos más fuertes que el acero, a tal punto de ser duros como el diamante. Esto no sólo hace que las armas creadas sean muy poderosas, también se podría decir que sus cuerpos son muy difíciles de romper de cualquier forma convencional, mas no de destruir. El cuerpo humano posee unos 206 huesos, pero este Kekkei Genkai rompe las leyes ya que estos no tienen un número definido de huesos.

Aclaraciones y especificaciones:
Si bien los Kaguya son capaces de manipular su tejido óseo, el nivel de manipulación del mismo no es la misma siendo Genin que siendo Jōnin. Es decir:
·  Genin: Exteriorización de huesos como protuberancias afiladas. Pueden formar estructuras simples. Los huesos salen del cuerpo con lentitud.
Activas:
Tsubaki no Mai (椿の舞 - Danza de la Camelia.)
Esta técnica consiste en modificar el hueso del húmero derecho o izquierdo para crear una espada de hueso. Tal espada puede ser más fuerte que el acero porque los Kaguya son capaces de incrementar y comprimir la densidad de sus huesos. La espada se utiliza en un estilo de cortes rápidos y estocadas a los enemigos, que permite acabar con ellos rápidamente. También es una técnica útil para evadir ataques de shurikens o armas similares, las que puede cortar en dos con facilidad.
Ésta técnica incrementa en 2 puntos la velocidad y en 2 puntos el taijutsu del usuario, sólo por tres turnos de la técnica.
Mantenidas:
Tsubaki no Mai (椿の舞 - Danza de la Camelia.)
Turnos : 1
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Hikari Kaguya
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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Jiran el Miér Mar 28, 2018 4:37 am




O
jos contemplativos de un suceso que no esperaba presenciar, no aún. El Pulso de Huesos Muertos despertó el miedo que yacía enterrado en el olvido, nunca en presencia del Nuevo Mundo, pues creía en la firme imposibilidad que ningún hombre mas que los participantes de su repudiada tribu podía tener. La blancura y la dureza de su extensión filosa le provocó un tenue escalofrío, un levantamiento en los vellos sobre su nuca, sobre sus brazos; el frío le robó su plena respiración y la recortó al punto que su corazón retumbó un par de veces, por un momento pensó en abandonarla allí, a su suerte, y olvidarse de su personaje hasta alejarse lo suficiente como para empezar de nuevo, cruzar cuantas fronteras fuera posible, cruzar el inmenso e infinito horizonte con tal de no volver a ver esos huesos que le hicieron un mártir esclavizado. Pese a representar el instinto encerrado en hombre, primero pensó antes de echar a correr, dispuesto a encontrar una breve lógica a lo que estaba pasando, a lo que estaba viendo: No parecía ser de la tribu, eso delataba la ausencia de tatuajes representativos, de cicatrices tradicionales, de prendas simbólicas; hablaba perfectamente el idioma del Nuevo Mundo, no existía acento alguno que delatara su hablar Trigedasleng; y lo más importante, no le reconocía, estaba seguro que si lo hubiera hecho le fuera hundido ese mismo hueso filoso en una pierna y se lo llevaría de nuevo a la aldea. Suspiró, su piel se vio acariciada por una gota de sudor que resbaló desde su cuello hasta su pecho, estaba frío y paralizado, solamente viéndola como si se tratase de otro de sus demonios del pasado, de esos que profetan los Divinos, herramientas de tortura para los Daedras.
     
La valentía volvió cuando llegó a su nariz el picor con olor a la quema de las hierbas circundantes, dado a que las bestias no se quedaban pensativas como lo estaba haciendo el cazador, el miedoso de su pasado; se avergonzó por perder valiosos segundos en ellos, en una retrospectiva que no hacía más que acrecentar las grietas de sus inseguridades. Sus palabras, como una pequeña piedra que se suma a un trago agrío, a una estampida, le hicieron fijar la mirada en el objetivo, mejorar su descuidada postura y arrugar su rostro en desaprobación, sin abandonar su disposición.

     
No estar lista, no ser hembra —gruñó como parte de una drástica pataleta, ofendido. Hizo girar las hojas en sus manos antes de agarrarlas con firmeza, con sus filos perpendiculares a la zona posterior de sus antebrazos.
     
No estorbar, vikeesi —pronunció rústicamente en su lengua, demandante; si era de los suyos, seguro que se molestaría por tal palabra.

     
A sabiendas de a qué se enfrentaba, su sangre pedía la representación del propio impulso protector, uno que le hiciera fuerte contra las llamas que exhumaban esos seres. Sin utilización de sellos, pues la orden se dio sólo en pensamiento, invocando una de sus tantas creencias religiosas; su sangre, como segunda piel, se acumuló sobre su tez, sobre sus tatuajes, sobre su piel tostada y curtida, sobre sus mejillas y labios como un único cobertor que no daba paso a la voz, sobre la esclerótica como delgada y especializada membrana. Lo que tenía peleando a su lado la que los huesos maneja, era un salvaje que tenía una simbiosis sin igual con su propio sistema sanguíneo, y lo que se veía como armadura sobre él, adaptado perfectamente a cada línea hercúlea, era un complejísimo logro evolutivo. El poder Natblida le vestía de un natural y amenazante rojo sangre. Tensó todos los músculos de su cuerpo cuando abrió sus labios, mas la membrana sobre ellos no dejó vista a sus dientes ni al interior de su boca, y dejó salir un inquietante rugido distorsionado por el propio aire vibrando sobre la segunda piel. Anunciaba su ataque, como antes lo había hecho el león ardiente frente a ellos, mostrando sus colmillos, mostrando su apariencia que, a pesar no estar ardiendo, infundía respeto. El casi animal sabía el efecto que creaba, y se aprovechó de ello.

     
La carrera que lo sacó de la inmovilidad, le lanzó frente al trío de animales, quienes —a excepción del más grande, controlado por la fémina— se prepararon defensivamente para recibirle. Pese a la postura puramente ofensiva que mostró al principio con aquellos dos, su trayectoria cambió radicalmente cuando compartió paralelismo con la izquierda femenina: Entre tantas evasiones, Jiran aprovechó asaltar el lateral del gran león en llamas, no sin antes asegurarse que los otros dos especímenes mantuviesen la distancia. Las dos hojas empuñadas fueron lanzadas, cruzando el frente de la Kaguya. La primera, peligrosamente cerca del cuerpo ajeno, impactó en el suelo, cerca de las patas de la hembra que intentó ponerse en carrera en defensa del macho, pues la segunda arma impactó sobre su pierna, específicamente, sobre su hombro. Consecuentemente, junto a un acercamiento cuerpo a cuerpo, desenfundó otra kunai mientras el Yaoguai lanzaba un zarpazo en dirección al origen del proyectil, esquivado efectivamente por el salvaje antes del breve contraataque. Consistió en otro tajo sobre la otra pierna, sin embargo, la presencia del más pequeño nubló tal capacidad.
     
Atacando desde su costado izquierdo, el más pequeño del trío se asomó desde la retaguardia del mayor y se aproximó en su defensa. Conjunto al nacimiento de un potente rugido por parte del más grande, que trajo como consecuencia el nacimiento de una ráfaga de fuego —motivo por el cual Jiran retrocedió—, el no tan pequeño propinó un corte con sus garrar sobre el pecho del Natblida, tres cortadas que fueron apaciguadas por su rápido alejar. Dejado a un lado, el atrevido cazador dio un par de saltos atrás, teniendo la atención de la hembra y el inferior en tamaño.

     
El manipulador de la sangre ordenó el comportamiento de la viva simbiosis que tenía por armadura: Protégeme de las llamas. Y así fue, cada fibra de esa piel de sangre empezó a moverse a la par que se recuperaba de los cortes sobre su torso; se trataban de pequeño hilos que actuaban progresivamente, uniéndose, acumulándose, tejiéndose y sellándose nuevamente. El dolor de las cortadas por garras de fuego era como chispa dentro de su firme determinación. Se armó nuevamente con dos nuevos hierros e inició la acumulación de chackra en su sangre, siendo su torrente el caudal en donde se mezcló la energía con su fluido vital.

Blood Warrior
▷ Nin: 10(-3)
▷ Tai: 7(+3)
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
Datos:

Conteo de técnicas
8 de 8


Técnicas

Pasiva — Habilidad intrínseca del control de chackra de los especialistas de Ninjutsu médico (modificada): Puede infundir chackra en la sangre en pro de estimular las capacidades corporales más sutiles, como lo son la coordinación, equilibrio y procesos aeróbicos que influencian positivamente el incremento de la potencia muscular (fuerza) y del manejo corporal. Esto significa que puede sacrificar 3 puntos de Ninjutsu y depositarlos en Taijutsu o Fuerza. (-3 Nin » +3 Tai)

Armadura — Jus Trikova «Sombra de Sangre»: Segundo tipo de armadura, basada en su capacidad de defensa evolutiva y de progresiva adaptación. Los recursos utilizados son los glóbulos rojos y las células pluripotenciales en una clase de segunda piel, al principio se aprecia como un completo recubrimiento rojo carmesí claro, aunque conforme pasan los turnos, cambiará de color frente al daño soportado. La habilidad permite a su portador soportar cantidades elevadas de daño, ya sea físico o energético, por medio de una resistencia bajo el constante cambio de las células comprometidas. Es decir, luego de la exposición, las células tomarán acciones de inmunización y resistencia contra el estímulo. La armadura puede adaptarse ampliamente; se podrá acostumbrar a constantes cortes, engrosando su recubrimiento o generar resistencia contra elementos de chakra. Por lo tanto, la simbiosis le permite al Natblida poder soportar situaciones de extremo peligro, formando fortaleza ante los ataques enemigos.

▷Primera etapa: El primer turno hay resistencia por exposición, la armadura debe ser expuesta al daño para empezar la calibración de resistencia, aguantando simplemente una ligera y corta exposición, sin llegar a comprometer el bienestar de su portador, sin privarlo del dolor y de daños completamente, sólo los merma mínimamente. A este punto, la protección es reducida (en caso tal de ser el Nin del contrario igual al Natblida) y el potencial de cambio es elevado. Protección contra: Katon.
1 de 5

Técnica oculta.

Equipamiento

Kunais (18).

Natblida (H.Ú)

Jiran
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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Hikari Kaguya el Miér Mar 28, 2018 5:20 pm




En medio de una contienda furtiva se hallaban entonces estos dos intensos cazadores, la reacción del Natblida frente a las habilidades Kaguyas, los huesos cuales hojas filosas exteriorizándose por su brazo, saliente de su humero y dando paso a un arma controlable y bastante endurecida, lo suficiente para generar golpes tan macizos como la propia katana que contenía en su cintura, y el resto de hojas que bordeaban su cuerpo. Su danza consistía en el arte de extraer el dulce rio carmesí, que emanaría de sus víctimas, de aquellos que sufrieran del arte de su danza,  cual camelia que florece entre los matorrales Hikari daba acto de presencia con su belleza, como la mismas flores, su belleza solo era equiparada con su sensualidad y su destreza en combate, artes de esquive y defensa terminarían por convertirse en sus movimientos a realizar, una velocidad despampanante, que su compañero quien sudando frio permanecía en el límite del claro,  atemorizado por aquella técnica propia de un linaje, linaje que los mantenía ligados, y aunque no estaban en cuenta de ello – Al menos Hikari -, esa acción podría desencadenar todo un conjunto de situaciones que para bien o para mal, ante pondrían su linaje ante cualquier cosa. Hikari habiendo sido ahora dotada de conocimiento sobre su clan, sobre su familia y pueblo, el estandarte óseo de huesos, la manipulación del calcio y su capacidad para mezclarlo con su energía, son cosas que había aprendido, tal vez no sabría mucho sobre su pasado, sobre sus orígenes, pero eso no importaba ahora, y menos, en aquella ocasión donde sus sentidos debían y estaban prestos a la batalla.

No miro ni se preocupó del salvaje, pues, el tener que recurrir al esquive ante las flamantes expulsiones , una bocanada de fuego humeante que con intención Ed rostizar su torso había entonces dirigido su energía directo hacia ella, entonces, la ágil maestra de sables sujeto el mango de su estructura ósea, y dio un corte vertical descendente mientras con la pierna derecha si impulso hacia atrás, las flamas se apartaron un poco dejando una pequeña marca ennegrecida, por el vapor negruzco chamuscado, que logro alcanzar levemente una esquina de su kimono, cosa que la enfureció demasiado, y estuvo a punto de tocar sus manos,, las manos de la joven sentían el suave calor acumulado de aquellas llamaradas, Hikari entonces sabía que estar en medio de aquella cantidad enorme de llamas enviado por estos animales, sería su propio fin, por lo tanto debía terminar rápidamente con todo aquello, agacho su postura nuevamente haciéndose con una estancia defensiva, preparada para comenzar a esquivar y lanzar golpes, cuando de pronto, de un momento a otro, un par de cuchillas que volaron por los aires, y una sombra que de refilas paso junto a ella, la hicieron girar su cabeza rápidamente. Por sus cabellos y la actitud que portaba era evidente que se trataba del mismo chico solo que ahora, estaba como bañado en sangre, todo su ser emanaba una sensación de peligro, Hikari sorprendida por todo aquello, la habilidad de controlar la sangre era grandiosa, pero ante ella, que no entendía la situación no podía tratar de engranar una explicación para aquel cambio, por algunos instantes pensó en que el Natblida la atacaría, perdería el control cual bestia, pero no sucedió así, ataco directamente a los leones e incluso segundos antes había hablado y dedicado palabras al viento. Sujeto su sable óseo y continuo entonces con la trayectoria de golpes, en el instante en que Hikari dio rienda suelta a un cambio de ángulo, y dirección, el chica hizo lo mismo, cubriendo ambos flancos, Hikari, buscaría entonces sobrepasar ella defensa de leones, y dirigirse a él más grandes de ellos, pero su avanzada no sería la correcta, uno de los más pequeños y el otro no tanto, están completamente decididos a encarar y defender a aquella bestia gigantona, Hikari, con ayuda de su sable, alcanzo a dar ligeramente un corte en la oreja del más pequeño de ellos, pero inmediatamente, de nuevo aquella emanación luminosa que recorría todo su cuerpo, desde sus colas, “Otra expulsión”, pensó la chica, tan rápido como su compañero igual lo hizo, se echó hacia atrás, y, las garras que se acercaban a ella con rapidez amenazaban por arañar su brazo derecho, solo había un error, era allí donde su más potenciada defensa se encontraba, llevo el sable a la derecha, y la hizo impactar con las garras como si de una batalla de hojas filosas se tratase, la Kaguya había aterrizado finalmente junto al Natblida, agachada y respirando algo fuerte, pelear en condiciones tan calurosas como aquellas era algo nuevo para ella, y más con las flamas envolviéndola a cada acercamiento, el sudor recorría sus sienes y su cuerpo estaba algo húmedo por la emanación de aquel liquido corpórea Su compañero estaba completamente encolerizado, una vista terrorífica de un chico bañado en sangre, que pese a recibir un gran corte de garras hirvientes en su pecho, no hizo si no, aquella membrana carmesí, entretejerse entorno a cada surco y cerrarlo tranquilamente, una habilidad envidiable pero aterradora, incluso podría decirse que ambos Vivian en el mismo saco, con especialidades y técnicas que harían horrorizar a más de uno.

-Interesante….muy interesante JAJAJAJ….creo que ya basta de la defensa, es hora de aumentar la velocidad…. Te dejare asestar algunos golpes-, dijo la chica en el instante que, su hoja, su hueso, su humero, todo en igualdad, se condenso ionizándose y electrificarte, pequeñas muestras de esta energía natural, creciente desde su propio chakra, no tangible, se preparaba, el arte de los elementos mostrándose mediante el humero de la chica  cual catalizador.

Arranco hacia un ataque aparentemente frontal,  per, no sería así, pues el ataque vendría desde un punto mucho más temible, los pasos se acelerados se convirtieron en señuelos, mientras la energía se acumulaba plácidamente hasta volverse uniforme cubriendo cada tacto que la joven hacia y pudiendo denotarse por el cambio en sus huellas. Un animal no deja de ser un animal, y estos Yaoguai, criaturas evidentemente hostiles y peligrosas, y más cuando las mismas se encuentran amenazadas por el ataque de los cazadores, pero en este punto se trataba de sobrevivir, y la chica tenía como ventaja su capacidad para razonar, y un instinto de caza tan bueno como el de cualquier asesino, el animal del medio, aquel que no era excesivamente pequeño pero tampoco inmensamente grande como los otros dos, se adelantó en carrera igual mente, la chica comenzó a echar supuso hacia adelante, y dio un enorme alto de aproximadamente dos metros, el león, aun así elevándose en dos patas para atacar al pecho y rostro de la joven – no un levantamiento entero si no mi parcial – quedando en un ángulo correcto para ser víctima de su katana ósea, encogió sus rodillas y su inercia se transformó en rotación y estirando los brazos, paso entonces la punta filosa de su arma por el torso, justo donde la columna se hallaba, y realizando un corte apenas superficial en la piel del animal,  el mismo, siendo víctima de un intenso coque eléctrico, vio su columna y los músculos que se extendían por estas, afectados, cayendo al suelo tratando de levantándose torpemente. Hubiese supuesto un problema el encontrarse en una posición como la que tenía ahora,  pero esperaba fuertemente a que su compañero – El Natblida -, y competencia de caza emprendiera alguna ofensiva veloz,

Hikari con su velocidad, lanzo otro corte con su sable de forma horizontal hacia su frente, justo a tiempo para ver como el más pequeño de ellos lanzaba dos de sus patas, las delanteras, en dirección a ella, tras repeler el ataque y dar empuje para alejar a la vestía, se giró hacia atrás y corrió directo hacia el otro león, al hallarse frente al mismo blandió el sable a un costado como si tratase de limpiar sangre, y luego hundió el mismo, aun electrificado, en el hombro del animal, empleando toda su fuerza para atravesarlo, llego hasta el hueso del mismo, provocando espasmos en aquella pata, a medida que la sangre del animal chispeaba hacia arriba, un pequeño pero esparcido cumulo del líquido toco la mano de la joven, e inmediatamente sintió la quemadura que cual aceite hirviente se dejaba verter sobre su piel, gruño y frunció el ceño para resistir el dolor, -Maldito seas….muere de una vez-, saco el sable como un puñal  y lo volvió a insertar en la garganta del León, que producto del dolor no hizo más que retorcerse y quedar inerte lentamente, tratando de zafarse empleando sus garras, que hicieron pequeños cortes en la pierna de la chica, la misma, al girar hacia atrás su cabeza, se percató de cómo, el más grande de aquellas bestias se encolerizo, eso no significaba nada bueno, opto por, soltar el hueso que ya resultaría inútil en ese punto, y salto hacia adelante por encima del cadáver sin detener su carrera, y comenzar a serpentear entre los arboles rodeando el lugar, mientras aquella bestia, se preparaba para seguirla y embestir todo a su paso con su inmenso calor.

off rol:
Ali voy mejorando, en conclusion, me defendi al momento que tu emprendiste tu ataque y continue mi distracciñon, me encargue del mediano medianamente, espero que halla sido suficiente :3

Estado de Hikari: Levemente fatigada, quemadura superficial en ela muñeca derecha y rasguños en la pierna izqeuirda.
stats:
Stats:
• Ninjutsu 7 + 2 = 10
• Taijutsu 10 + 2 = 12
• Genjutsu 7
• Velocidad 10 + 2 = 12 / + 2 = 14
• Resistencia 9
• Fuerza 7
Equip:
•Shurikens x10
•Kunais x10
•Senbons x20
•Bombas de Luz x2
•Bombas de Humo x2
•Uchigatana x1 (Enfundada)
•Akiko [Progresiva] (Enfundada)
Tecnicas:

07 / 08

Pasivas:
Shikotsumyaku(尸骨脉; literalmente "Pulso de Huesos Muertos") es el Kekkei Genkai del extinto Clan Kaguya, que les dio la capacidad de manipular su propia estructura ósea. Al fundir su calcio con chakra, ellos pueden manipular el crecimiento y las propiedades de sus huesos a gusto, pudiendo llegar a crear armas a partir de éstos.
Las principales características de este Kekkei Genkai permiten al usuario manipular la velocidad de crecimiento de sus huesos, así como la ubicación de los depósitos de calcio. Los usuarios pueden aumentar la densidad de los huesos creados, haciéndolos más fuertes que el acero, a tal punto de ser duros como el diamante. Esto no sólo hace que las armas creadas sean muy poderosas, también se podría decir que sus cuerpos son muy difíciles de romper de cualquier forma convencional, mas no de destruir. El cuerpo humano posee unos 206 huesos, pero este Kekkei Genkai rompe las leyes ya que estos no tienen un número definido de huesos.

Aclaraciones y especificaciones:
Si bien los Kaguya son capaces de manipular su tejido óseo, el nivel de manipulación del mismo no es la misma siendo Genin que siendo Jōnin. Es decir:
·  Genin: Exteriorización de huesos como protuberancias afiladas. Pueden formar estructuras simples. Los huesos salen del cuerpo con lentitud.
Activas:
Tsubaki no Mai (椿の舞 - Danza de la Camelia.)
Esta técnica consiste en modificar el hueso del húmero derecho o izquierdo para crear una espada de hueso. Tal espada puede ser más fuerte que el acero porque los Kaguya son capaces de incrementar y comprimir la densidad de sus huesos. La espada se utiliza en un estilo de cortes rápidos y estocadas a los enemigos, que permite acabar con ellos rápidamente. También es una técnica útil para evadir ataques de shurikens o armas similares, las que puede cortar en dos con facilidad.
Ésta técnica incrementa en 2 puntos la velocidad y en 2 puntos el taijutsu del usuario, sólo por tres turnos de la técnica.
Mantenidas:
Tsubaki no Mai (椿の舞 - Danza de la Camelia.)
Turnos : 2
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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Jiran el Jue Mar 29, 2018 11:13 pm




T
rance del cazador, estado en el cual estaba imbuido el servidor de Kyne y carnicero de Hircine, aquel donde el hombre se siente terriblemente poderoso frente a una especie inferior, pues el cazador tiene entre sus manos la vida y la muerte de sus presas, tal poder tenía un adictivo sabor para la mentalidad del joven Natblida, tan adictivo como el mismo deseo de aflorar su máximo poder sanguíneo. A veces creía que sus deseos se veían influenciados por los propios deseos subliminales de su biología, de su poderío; y no estaba del todo errado. Se recuperó externamente de esas cortadas de naturaleza flameante: las células de su armadura hicieron posible detener el sangrado y aliviar las quemaduras sufridas, conjunto a eso, la misma adrenalina que acudía desesperadamente a sus músculos y nervios hacían posible la ignorancia de mayores impulsos negativos que intentasen negar el paso firme del jovenzuelo. Pues ahí estaba plantado, respirando como una bestia más de ese bosque, tan feroz y volátil, tan instintivo como el mismo salvajismo que le caracteriza. Estaba quieto, lo estuvo por un par de segundos, antes de recibir una dosis importante de chackra en su torrente sanguíneo: la energía se mezcló con la sangre y explotó su potencial, un deleitable potencial; todas sus partes, tanto sólidas como líquidas, se vieron dotadas del poder intrínseco de los ninjas. Así pues, la armadura simbionte se volvió más fuerte y fue visualmente sabido, las fibras se fortalecieron, la contextura con proposición ignífuga se vio más agraciada, preparada para recibir mayores niveles de temperatura por parte de las bocanadas de fuego de esos mamíferos ardientes. El poder de la sangre recitaba su victoria, ahora sólo tenía que escribirla con la muerte de sus presas.

     
La psicosis ajenas no fue de su interés, mas sí de su precaución al considerarle impredecible (una verdadera ironía). Ahora se enfocaba en su contrincante, ahora frente a éste: se trataba de la hembra del trío quien, concienzudamente a diferencia de sus acompañantes, poseía una manera más cuidadosa de atacar, hecho recalcado al no ser ella quien atacase al cazador, sino que esperaba con paciencia, sin dejar de lado las flameantes expresiones de impaciencia y verdadera furia instintiva que salía a flote por sobre su cuero, cabellos, dientes y garras. La postura de Jiran cambió a una completa ofensiva: sus hombros y brazos se fueron hacia adelante, sus rodillas flexionadas le daban un aspecto animalesco, comparable con la bestia que tenía delante.
     
El movimiento de Jiran, raudo y preciso, se dirigió hacia su objetivo, quien se preparó de igual modo. Sus cuchillas, como colmillos, se abalanzaron con el fin de herir los ojos del animal, hecho que era impedido por distintos zarpazos, que iban de derecha a izquierda y viceversa, contra su persona; tenía que retroceder dando pequeños saltos para evitar uno a uno los ataques medidos de la hembra. A pesar de consistir en un combate más cauteloso que el de los machos, Jiran rápidamente encontró un patrón que pronto ella rompió; uno de sus ataques estuvo dotado de mayor altura y mayor lentitud, convirtiéndose en una innegable posibilidad para la atenta disposición.

     
Las hojas ninjas bloquearon la caída de la pata de garras incandescente, la resistencia del descenso mantuvo a ambos cuerpos inmóviles justo antes de dar pie al siguiente movimiento del cazador, quien movería sus brazos hacia arriba, pues estaba debajo de la pata, con tal de hacer un corte en forma de cruz en las almohadillas de la bestia, permitiendo que la sangre caliente emanase en su lugar y la Yaoguai contratacase con un mordisco desesperado. Girando su cuerpo, Jiran que a su vez esquivaba sus colmillos, salió del rango frontal para posicionarse en su lateral derecho; aprovechando el impulso de su giro, realizó dos cortes largos en paralelo: desde su hombro hasta el inicio de su muslo. La bestia, instintivamente y dominada por el dolor, dio un movimiento hacia el lateral contrario con el fin de alejarse de ágil hombre. Tal hecho fue impulsado con mayor intensidad al ver cómo la bestia que perseguía a la mujer dejaba un rastro de fuego comparado a un círculo delimitando el claro con el resto del bosque, quemando así los árboles que conformaban este límite. Quedarse encerrados en llamas no era una cuestión positiva, y gruñó dentro de sus posibilidades para hacerle saber a la mujer que dejase de hacerlo. Para encargarse de ello, pateó a la bestia herida en su lateral antes de ponerse en la solución de la problemática actual. La hembra, trastabilló y cayó, para cuando intentó otro ataque, la figura rojiza ya estaba en marcha contra el cegado mastodonte que corría y derribaba.

     
¡Baja de ahí! —indicó a alta voz, teniendo que, mientras sus palabras salían, abrir la membrana de su armadura que cubría su boca, la cual volvió a la normalidad tras terminar la demanda.

     
Su impulso llevó a alcanzar una velocidad relevante, eso, combinada con la fuerza de sus extremidades y la resistencia al fuego que le daba su armadura, le permitieron acercarse y herir el flanco de la gran bestialidad encendida que, a no ser por su preparación, seguro que prometía quemar su carne por simple proximidad. Ambas kunais fueron enterradas en su enorme cuerpo mientras que el empuje le puso contra un árbol, cuya corteza se empezó a quemar por simple tacto. Penetró su cuero, sus músculos, sus huesos; estos últimos pararon su avance y mantuvieron a la bestia con minutos más de vida, dando origen a otra situación pues sus armas no querían abandonar el cuerpo y la sangre empezaba a arder. Antes que nadie pudiera hacer nada, la bocanada ígnea en forma de rugido nació de entre las fauces de la bestia hembra, con tal capacidad envolvió el cuerpo de Jiran. La llamarada sólo duró un breve instante sobre su piel, pues el Natblida escaparía de ella con un salto que le daría alcance a un lanzamiento de una nueva arma desfundada, gemela de otra también descubierta en la diestra. La zurda lanzó hacia su ojo, lastimándolo, obligándola a agacharse; la derecha empuñada, con apoyo de la ahora libre izquierda, preparó el aterrizaje sobre la base de su cabeza, en donde clavó el arma, separando las primeras vértebras, dándole una muerte inmediata.
     
Para cuando echó su mirada en el anteriormente apuñalado, no había nada mas que un tronco carbonizado por la sangre del Yaoguai y un rastro que llevaba al interior del bosque. Rápidamente, intentó predecir lo que haría la bestia, tal intento no tuvo un resultado certero, pues podían existir dos opciones más probables: que se alejase para morir en soledad o fuese a su guarida, posible hogar de más de su especie. Jiran descubrió la cara de la armadura sanguinolenta, sin llegar a cancelarla completamente.

     
Deja que se vaya —ordenó sin más, con tanta seguridad como saber en lo que hablaba. Examinó escuetamente los dos especímenes muertos—: Yo seguirle, él dejar rastro. Presa que tú matar, ser tuya, nada más.

Blood Warrior
▷ Nin: 10(-3)(+2)
▷ Tai: 7(+3)
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
Datos:

Conteo de técnicas
7 de 8


Técnicas

Pasiva — Habilidad intrínseca del control de chackra de los especialistas de Ninjutsu médico (modificada): Puede infundir chackra en la sangre en pro de estimular las capacidades corporales más sutiles, como lo son la coordinación, equilibrio y procesos aeróbicos que influencian positivamente el incremento de la potencia muscular (fuerza) y del manejo corporal. Esto significa que puede sacrificar 3 puntos de Ninjutsu y depositarlos en Taijutsu o Fuerza. (-3 Nin » +3 Tai)

Armadura — Jus Trikova «Sombra de Sangre»:
▷Segunda etapa: En el siguiente turno se aprecian un cambio en la contextura de la armadura según la resistencia que se esté aplicando. Si se está dando resistencia a cortes, la armadura mostrará mayor rigidez y grosor; si está resistiendo golpes contundentes, actuará como un recubierto sobre un líquido newtoniano (como un líquido que absorbe impactos); con los energéticos, los cambios se tornarán en color, adoptando una tonalidad opaca del elemento en sí sin abandonar su matiz rojizo. A este punto, la armadura puede soportar múltiples exposiciones al daño en un corto periodo de tiempo; el dolor decrece y las consecuencias también a casi ser inexistentes. Protección contra: Katon.
2 de 5

Técnica oculta revelada. Yujblida «Sangre Fuerte»: Habilidad resultante de la mutación de Fuerza Titánica, reemplazándola en el repertorio del Natblida. Considerando la propensión que posee, dada la relación chackra-sangre, éste logró modificar los canales de chackra para que surtieran a su sistema sanguíneo en vez del muscular, de modo que, cambia la capacidad de aumentar la potencia muscular por una mayor volatilidad energética y fortaleza con respecto a su Kekkei Genkai. De esta manera, la energía que antes era destinada a los músculos, se desvía completamente al torrente sanguíneo maximizando sus propiedades, lo que significa un aumento de Ninjutsu relativo a las habilidades Natblida. Consecuentemente y bajo el control del usuario, el flujo (velocidad) sanguíneo se ve incrementado, haciendo que la transmisión de las células sanguíneas por el torrente sea más efectiva y rápida, provocando mayor resistencia ante las contusiones, cortes y afecciones en la sangre dado el énfasis; combatiendo venenos que se esparzan y actúen sobre el sistema sanguíneo, acelerando la depuración de los mismos fuera de su sistema.

G: Se pueden mantener 2 turnos y aumentan 2 en Ninjutsu.
1 de 2

Equipamiento

Kunais (14).

Natblida (H.Ú)

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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Hikari Kaguya el Sáb Mar 31, 2018 12:24 am




Las decisiones tomadas y llevadas a cabo mientras el dulce nectar de la hemostatica adrenalina corre por el flujo sanguineo, entonando, si, cada sentido a un nivel excepcional pero tambien llevando al cuerpo a una necesidad de reaccionar tan alto, que son estas decisiones las que pueden tonarse un poco incorrectas, dando paso a la suerte y la capacidad que se tenga para corregir esos errores, por fortuna, o quiza algo mas lamentable, el Natblida se percato de las maniobras evasivas que hacia la chica, maniobras que efectivamente, inteligentes y efectivas para alejarse de una bestia cuyo volumen y movilidad en los arboles no serian la mismas que en un claro - Pues siendo un leon la velocidad del mismo seria por mucho superior a la de la joven -, no tendria oportunidad el animal de alcanzarle en ningun momento, pero, producto de aquella maniobra urgida, la chica no habia notado el camino de ascuas que dejaba atras la alimaña ha medida que sus pesadas patas se colocaban en el terreno de tierra y pasto para dar paso a su impulso, pasos que de no ser por el chico - Cuyo aspecto ahora parecia el de una extraña bestia endemoniada -, la situacion hubiese empeorado mucho mas no solo por quedar encerrados en un anillo de fuego del cual no podriane scapar, si no tambien, por el echo de tener que enfrentar a las criatura dentro, y luego plantar cara a los elementos para llegar a salir ilesos de alli. Sin embargo ese no fue el caso, Jiran tendria un aspecto que se asemejaba mas a los cuadrupedos, su inteligencia y sensatez no fue segada por aquella capa aparentemente ignifuga carmesi y con ese aroma metalico que invadia las fosas nasales de la albina, un aroma extasiante al que estaba acostumbrada y aceleraba todos sus sentidos y el placer de batalla.

Escudriño con la vista a la otra alimaña que, con su tamaño y agilidad,  habia eludido cada tajadura que su presta herramienta samurai habia propuesto a su cuerpo, sus zarpas firmes y notablemente bien vigorosa y resistente,  habian dado pelear a su hoja osea, sin embargo, por mas que rebusco no logro encontrarmas que una marca chamuscada en el cuerpo de la bestia y ademas un camino de patas que cual obra de arte se cernian en la maleza e internaban en el bosque. La muy escurridiza alimaña habia aprovechado el despiste de Hikari para salir despavorida hacia un rumbo incierto, pero facilmente rasteable, pero ¿a que se debia ese cambio rotundo del comportamiento?, un estruendo y quejido enorme de una colosal bestialidad que es alejada de este mundo resono e hizo eco entre la suave y vivaz madera de cada arbol del lugar, su faz se entono hacia donde se encontraria el Natblida, para presenciar una escena que a cualqueira helaria la sangre, de un chico, de una estatura no muy pronunciada pero tampoco tan colosal, cubierto por una menbrana de sangre que se abria apra dejar salir de la profundidad de aquel chico echo  bestia unas palabras dirigidas a la joven Kaguya.

Abandonar a la presa, era lo que el chico proponia, pero mas halla de abandonarla , cosa que no le hubiese supuesto un problema de no ser por , que  el mismo envuelto en un escudo de sangre se haria cargo de la misma, Hikari sintio hervir su sangre ante aquellas palabras, basicamente le estaban proponiendo, "¿Pretende que me quede aqui mientras el caza aquella bestia?.... ¿acaso cree que soy debil.... una simple niña?....lo siento, pero, nadie vence a Hikari y aquellos que lo hacen solo marcan su destino", penso la joven egocentrica y para nada cederia ante aquella idea, miro al joven Natblida, y saco un par de kunais tomando uno con cada mano, -No te preocupes, estos cuerpos no se moveran, pero, no me subestimes, aquella cosa fue herida por mi asi, que,  no me quedare en la retaguardia como una niña a quien su padre engaña con un dulce-, la misma volvio su semblante hacia el lugar donde el leon habia escapado mal herido, -No me importa si te quedas con el que sigue, solo no dejare que me dejen atras, andando niño...-, dijo a la vez que se lanzo en carrera y se interno en el bosque tras la bestia. A medida que avanzo y escuchando cuanto se acercara a su presa, concentraria chakra en uno de los kunais, el de su derecha a expensas de dar con el primer ataque..

off rol:
Ali voy mejorando, en conclusion, me defendi al momento que tu emprendiste tu ataque y continue mi distracciñon, me encargue del mediano medianamente, espero que halla sido suficiente :3

Estado de Hikari: Levemente fatigada, quemadura superficial en ela muñeca derecha y rasguños en la pierna izqeuirda.
stats:
Stats:
• Ninjutsu 7 + 2 = 10
• Taijutsu 10 + 2 = 12
• Genjutsu 7
• Velocidad 10 + 2 = 12 / + 2 = 14
• Resistencia 9
• Fuerza 7
Equip:
•Shurikens x10
•Kunais x10
•Senbons x20
•Bombas de Luz x2
•Bombas de Humo x2
•Uchigatana x1 (Enfundada)
•Akiko [Progresiva] (Enfundada)
Tecnicas:

07 / 08

Pasivas:
Shikotsumyaku(尸骨脉; literalmente "Pulso de Huesos Muertos") es el Kekkei Genkai del extinto Clan Kaguya, que les dio la capacidad de manipular su propia estructura ósea. Al fundir su calcio con chakra, ellos pueden manipular el crecimiento y las propiedades de sus huesos a gusto, pudiendo llegar a crear armas a partir de éstos.
Las principales características de este Kekkei Genkai permiten al usuario manipular la velocidad de crecimiento de sus huesos, así como la ubicación de los depósitos de calcio. Los usuarios pueden aumentar la densidad de los huesos creados, haciéndolos más fuertes que el acero, a tal punto de ser duros como el diamante. Esto no sólo hace que las armas creadas sean muy poderosas, también se podría decir que sus cuerpos son muy difíciles de romper de cualquier forma convencional, mas no de destruir. El cuerpo humano posee unos 206 huesos, pero este Kekkei Genkai rompe las leyes ya que estos no tienen un número definido de huesos.

Aclaraciones y especificaciones:
Si bien los Kaguya son capaces de manipular su tejido óseo, el nivel de manipulación del mismo no es la misma siendo Genin que siendo Jōnin. Es decir:
·  Genin: Exteriorización de huesos como protuberancias afiladas. Pueden formar estructuras simples. Los huesos salen del cuerpo con lentitud.
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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Jiran el Dom Abr 01, 2018 11:03 pm




C
oncepción primitiva tenía ante el razonamiento social que se tenía en el Nuevo Mundo, por lo que desconocía cuán tanto podía tergiversar la fémina el contexto de sus palabras, como también la ignorancia de lo que sentía ante tal malentendido, ni le importaba las posibles consecuencias que pudiesen detonar una mala situación entre esos dos desconocidos. Mientras ella se hacía historias absurdas en su cabeza, el salvaje se acuclillaba para palpar la sangre que estaba dejando la bestia por donde pasaba: examinó el color y la viscosidad del mismo, de esa manera, estaba casi seguro que había herido una arteria, lo que concluía con su muerte súbita y dudaba si le sería suficiente ese tiempo para llegar a su guarida, si es que no se dejase morir en mitad del bosque. Contaba con que su moribundo estado le llevase a su guarida y terminar con broche de oro la cacería de esa calurosa mañana, así pues, con ganas de disponerse a seguir el rastro, visualizó el bosque frente a él, detalló cada hoja que se había carbonizado por su paso y delineó una trayectoria a seguir, confiado plenamente en sus capacidades de cazador.

     
Tal concentración terminó por ser vulnerada antes las palabras que servía la mujer a modo de reproche, siendo una inmediata razón para encararle con seriedad y extrañeza. ¿De qué coño está hablando? Inquirió para sí mismo mientras arrugaba su entrecejo y compartía esa incomprensible mirada que, lejos de pareces enigmática, parecía un embrollo incómodo de estudiar. No dijo nada porque no había nada que decir, ni siquiera las razones de sus anteriores palabras pues no encontraba un modo de explicarlo. Sólo dejó en claro su desaprobación a su reacción, siendo su mirada quien le seguiría hasta que su armadura retomase el terreno de su rostro y volviera a cubrirle. Volvía a ser el monstruo que lo convertía el sanguinolento potencial. Su resoplido terminó siendo, contra la membrana sobre sus labios, una vibración con sonido a gruñido; no iba en amenaza, sino en desagrado.
     
La carrera femenina se vio acompañada por la masculina, quien se paralelizó con la suya con el fin de acompañarle en su trayectoria, dado a que ambos buscaban el mismo objetivo. En esos minutos, en donde las pistas para el seguimiento eran lo suficientemente relevantes como para no necesitar una concentración constante y pesada, Jiran razonó sobre la situación de las bestias, encajando piezas en su comportamiento, analizando su modo de vivir y demás detalles que resultan vital para futuras cacerías; de esa manera, las conclusiones sacadas, resultantes de sus dos últimas actividades de caza, satisficieron las dudas principales de las bestialidades ígneas: la primera de ellas estaba relacionada con su modo de cazar y vivir, estaba claro que las bestias cazaban de noche, así lo había observado en su primera experiencia y explicaba el camino dado por la primera de ellas vista ese día, había cazado y estaba volviendo a su guarida, con su familia. Allí intuyó que su manada era más grande y que habría mayor botín, un hecho que le llenaba de alegría.

     
Antes que la bestia cambiase de curso, pues detectó una breve irregularidad en su comportamiento debido a la agudeza del olfato del propio animal, el salvaje se adelantó en el avance para interceptarla. Poco a poco, mientras más se acercaban los cazadores a la presa, esta corría más lento. Cuando sus patas delanteras colapsaron, dejando caer el cuerpo moribundo de la extinta llama hecha bestialidad, Jiran supo que ya no irían a ninguna parte. El rugido, uno lleno de dolor, inundó sus fauces, espantando a las aves del bosque y echando al aire una señal que, dentro del entendimiento tribal, iba a dirigida a más de sus especie. Sin misericordia alguna, el salvaje cayó a un lado del animal, enterrando una kunai en el inicio de su vertebral, justo entre dos discos; esto provocó que la cabeza golpease contra la tierra y que su vida se escapase con un rápido espasmo. El cuchillo de Jiran se negó a abandonar el cuerpo del mastodonte, mas era una pequeña preocupación comparada con lo que se venía encima.
     
Las llamas se apoderaron de la retaguardia de ambos cazadores, un rugido que buscaba corresponder el anterior del Yaoguai muerto; los fuegos quemaron árboles enteros, teniendo como objetivo la mujer que estaba en las inmediaciones; mientras que, contra el salvaje, se lanzaba con un trote vigoroso y —visualmente— imparable. Abría su mandíbula, deseando tener entre sus dientes los huesos del moreno tatuado.

Blood Warrior
▷ Nin: 10(-3)(+2)
▷ Tai: 7(+3)
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
Datos:

Conteo de técnicas
7 de 8


Técnicas

Pasiva — Habilidad intrínseca del control de chackra de los especialistas de Ninjutsu médico (modificada): Puede infundir chackra en la sangre en pro de estimular las capacidades corporales más sutiles, como lo son la coordinación, equilibrio y procesos aeróbicos que influencian positivamente el incremento de la potencia muscular (fuerza) y del manejo corporal. Esto significa que puede sacrificar 3 puntos de Ninjutsu y depositarlos en Taijutsu o Fuerza. (-3 Nin » +3 Tai)

Armadura — Jus Trikova «Sombra de Sangre»:
▷Tercera etapa: En los turnos posteriores, la resistencia, el cambio en sí, frente al elemento o al daño físico serán definitivo y permitirá tener una exposición prolongada al mismo. Básicamente, las células lograron hacerle frente al elemento dañino, repeliéndolo (siendo ignífugos, sin conductividad, por aislamiento o filtración) o reduciendo la capacidad de corte (o impacto). Esto se cumple siempre y cuando se tenga un Ninjutsu igual o superior al Nin/Fuer del contrario. Las exposiciones cortas al daño no dejan ninguna consecuencia, mientras que las exposiciones prolongadas tienen efectos menguados proporcionales a los puntos de diferencia entre stats. Con Nin superiores, tienen los mismos niveles de protección explicados en la primera etapa. Protección contra: Katon.
G: Resistencia a un solo tipo de daño (energético o físico).
3 de 5

Yujblida «Sangre Fuerte»: Habilidad resultante de la mutación de Fuerza Titánica, reemplazándola en el repertorio del Natblida. Considerando la propensión que posee, dada la relación chackra-sangre, éste logró modificar los canales de chackra para que surtieran a su sistema sanguíneo en vez del muscular, de modo que, cambia la capacidad de aumentar la potencia muscular por una mayor volatilidad energética y fortaleza con respecto a su Kekkei Genkai. De esta manera, la energía que antes era destinada a los músculos, se desvía completamente al torrente sanguíneo maximizando sus propiedades, lo que significa un aumento de Ninjutsu relativo a las habilidades Natblida. Consecuentemente y bajo el control del usuario, el flujo (velocidad) sanguíneo se ve incrementado, haciendo que la transmisión de las células sanguíneas por el torrente sea más efectiva y rápida, provocando mayor resistencia ante las contusiones, cortes y afecciones en la sangre dado el énfasis; combatiendo venenos que se esparzan y actúen sobre el sistema sanguíneo, acelerando la depuración de los mismos fuera de su sistema.

G: Se pueden mantener 2 turnos y aumentan 2 en Ninjutsu.
2 de 2

Equipamiento

Kunais (13).

Natblida (H.Ú)

Jiran
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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Hikari Kaguya el Lun Abr 02, 2018 8:29 pm




La elección de palabras de la joven Hikari quizá no habían sido las más acertadas yo propicias a un momento como el que se llevaba a cabo frente a un sujeto, o mejor expresado, un chico que ni conocía, aun así, no se arrepentía de ellas, quizá no tendrían mucho sentido para el salvaje, pero el ego de Hikari la consumía en ocasiones y era aquel ego que incluso se rehusaba a perder ante un animal, lo que la llevo a dar aquel mísero discurso que quizá, podía inferir, había imprecado contra la intención del joven salvaje. Y así fue, que luego de una extraña conexión que quizá duraría un par de segundos, o un par de minutos, de sus pupilas examinándose y contrayéndose al contacto con la luz de su propio mirar, miradas que esbozaban por un lado el rechazo ante las ideas y palabras de la jovencita y por otro costado, el deseo apresurado de hacer valer el deseo de su espada por reclamar la sangre hirviente del animal, en una fugaz entrada a lo que podría ser el retorno a la situación que Vivian, se dieron prisa en arrancar, o así lo hizo la chica.

No esperaba en lo absoluto que su homologo masculino diera rienda suelta a un arranque vespertino, el Natblida, cuya apatía por la jovencita Kaguya apenas era levemente presente pero bastante evidente, diera rienda suelta a un despegue de su posición para colocarse de forma casi inmediata en paralelo con la joven, ambos, sin tener problema alguno para perseguir a su presa, comenzaban a dar enormes zancadas y rápidamente se aceleraron en carrera a una magnitud idéntica, solo que, aquel pequeño muchacho tenía una coordinación de movimiento y en relevancia unos reflejos ligeramente más familiarizados con el terreno que esta forastera de las tierras ardientes, pues, el tener que correr por todo aquel montón de raíces y terreno pedregoso solía ser algo molesto, aunado a eso, no le importaba demasiado, su mente estaba centrada en la recompensa y comenzaba a tratar de pensar que haría con aquellas piezas, o que podría hacer con aquello que obtendría, no lo sabía en lo absoluto, pero algo se le ocurriría en algún punto, por ahora, la única preocupación que debía prevalecer, era no dejar que aquel pequeño león escurridizo se le escapara.

Los Yaoguai, demostraban ser una raza bastante peligrosa y feroz, si la joven de cabello níveo caía en descuido o dejaba de lado sus instintos de cacería para dar paso a alguna idea que debía existir en un plano más alejado, cosa que provocaba una distracción y por lo tanto una oportunidad de ser atacada, aquellas fieras no dudarían en arrancar su laringe de un tajo de su cuerpo con sus garras, dejándola agonizante ante el dolor de una herida abierta que se calcina y perecer viendo el humo de su sangre hirviendo por el calor que emanaban aquellas bestias, por ello, su mente estaba completamente enfocada en su presa, a pesar de su comportamiento extraño en el campo de batalla que casi logro meterlos en un aprieto y que probablemente y con facilidad habría causado un enorme incendio, la visualización del oponente había resultado bastante productiva, parecían ligeramente apenas de una inteligencia más hábil que las de algunas creaturas, empleando sus garras contra el filo de los metales, y buscando acercar a sus captores para luego rostizarlos con el calor de sus fauces, quizá, de no ser unos guerreros con bastante habilidad, y con buenos reflejos, siquiera llegarían a poder saber lo que ocurría antes de perecer. Con aquellas armas preparadas la joven comenzaba a acercarse y partiendo de su análisis notaba, como aquel patrón volvía a dibujarse en las chamuscadas marcas del lugar, con un goteo muy grande y continuo de sustancia carmesí aunque al salir esta tenía una temperatura por encima de lo común llegando a quemar apenas, al caer al suelo y entrar en contacto con la temperatura ambiente parecía dejar de humear y ser más que sangre un poco más tibia, la irregular cabalgata del Yaoguai se aceleraba, sus patas se veían mas arrastradas casi como si se esforzase al máximo en cada pisada, y lo que en un principio era una línea recta paso a ser más un zigzagueo, en la mente de la joven  y novata cazadora se encontraba el recuerdo prontuario de la anterior victima ejecutando el mismo patrón antes de cambiar abruptamente de dirección, la chica miro a su costado como el chico, envuelto en aquella masa grotesca pero bastante resistente, parecía estar inmerso en sus ideas, y ahincaba mucho más el avance , pues también había llegado a la misma conclusión, me separe levemente de el al ingresar a un claro tan mínimo que apenas seria perceptible, pues más que un claro solo era un punto donde la vegetación se yacía un poco más separada entre ellas, tomo el kunai que envuelto en chakra de chispeante e ionizado, tendría como fin acabar con la movilidad del animal antes de que llegase a su objetivo, pues, si seguían corriendo debido al tamaño de la criatura y la naturaleza del encuentro, es muy probable que se encontrase Marcando hacia su manada, y no sería nada bueno ser rodeado por tantas bestias, por la izquierda se movió la joven danzante y estiro con fuerza su brazo al dar todo de sí para acercarse a el animal que aun estando herido se movía, errático, pero a una velocidad constante, de no ser por la gravedad de sus heridas aquel animal los hubiese dejado atrás, pues, estaban en su territorio, o quizá solo retrasaría lo inevitable, el kunai despedido con una fuerza y velocidad envidiable impacto contra el muslo izquierdo y delantero del león arma que, al entrar en contacto con el fuerte musculo fue parada casi en seco impidiendo el contacto con el hueso, pero, la carga iónica de la herramienta se hizo presente, un espasmo que recorrió toda su estructura ósea cual conductor viviente le hizo ceder en sus movidas y rugir como nunca ante solo había echo ante la reacción en cadena que ensancho el dolor de su anterior herida, lo había entumecido lo suficiente, y por cómo se encontraba estaba próximo a perecer, pero tan rápido como el propio Natblida y la misma chica sabían moverse dio acto de aparición y acabo con la existencia  del animal.

El silencio se apodero del lugar dejando únicamente el alarido extraño de aves que se alejaban lentamente sobre el cielo, dando alerta de lo acontecido, Hikari sonríe apenas perceptible ante aquel desenlace, estaban en lo correcto había muerto la creatura, pero aquel  llamado antes de su deceso fue más que evidente, y si todas sus ideas eran correctas, y esta creatura corría en dirección a su hogar, era muy probable – un hecho en realidad – que no intentase desviarse en lo absoluto, pues, advirtiendo el acercamiento inminente de sus cazadores, decidió hacer un último llamado con todas sus fuerzas, Hikari se concentró, evito hablar mientras, entre el sonido del crujir de la carne que ejecutaba el chico buscando desprender del cadáver el kunai que había enterrado en el mismo, se podía extender un audible crujir de vegetación, como el sonido de plantas siendo quemadas al instante, y provenía de  un lugar tan cercano que incluso sorprendió a la chica por un segundo, su única reacción fue, darse la vuelta, desprenderse de todas sus armas enfundadas, enviando los proyectiles en un arco de cuarenta y cinco grados horizontal directo hacia su espalda, a la vez, que giro y la mitad de su cuerpo izquierda, fue alcanzada por la llamarada, la manga izquierda de su vestimenta fue quemada y su brazo, sufrió un leve pero inquietante impacto de las llamas a nivel del ante brazo, quedaría algo difícil de poder moverlo sin tener que sufrir dolor, maldiciendo por lo ocurrido y encolerizada por su herida, subió lentamente su brazo izquierdo e hizo una secuencia de sellos concentrando el chakra de su interior con toda la amargura del momento, -Ahora si maldita cosa…..te llevare al mismísimo infierno de una buena vez -, la gallardía de aquella asesina se ponía a prueba, mientras alejada a tres metros de la bestia y estando junto a Jiran, se preparaba para contemplar una pelea, tratando de resistirse a sus heridas.

off rol:
Siento la calidad de post tan baja en comparación a las otras pero mi autestima descendía a cada paso que escribia esto producto de cosas externas y acabe haciendo algo un poco burdo para desahogarme si por eso la herida, en fin, no te preocupes, ademas queria responder rapido para no atrasarme, nos vemos :·3

Estado de Hikari:agitada, quemadura de brazo izquierdo,
stats:
Stats:
• Ninjutsu 7
• Taijutsu 10
• Genjutsu 7
• Velocidad 10
• Resistencia 9
• Fuerza 7
Equip:
•Shurikens x10
•Kunais x10
•Senbons x20
•Bombas de Luz x2
•Bombas de Humo x2
•Uchigatana x1 (Enfundada)
•Akiko [Progresiva] (Enfundada)
Tecnicas:

07 / 08

Pasivas:
Shikotsumyaku(尸骨脉; literalmente "Pulso de Huesos Muertos") es el Kekkei Genkai del extinto Clan Kaguya, que les dio la capacidad de manipular su propia estructura ósea. Al fundir su calcio con chakra, ellos pueden manipular el crecimiento y las propiedades de sus huesos a gusto, pudiendo llegar a crear armas a partir de éstos.
Las principales características de este Kekkei Genkai permiten al usuario manipular la velocidad de crecimiento de sus huesos, así como la ubicación de los depósitos de calcio. Los usuarios pueden aumentar la densidad de los huesos creados, haciéndolos más fuertes que el acero, a tal punto de ser duros como el diamante. Esto no sólo hace que las armas creadas sean muy poderosas, también se podría decir que sus cuerpos son muy difíciles de romper de cualquier forma convencional, mas no de destruir. El cuerpo humano posee unos 206 huesos, pero este Kekkei Genkai rompe las leyes ya que estos no tienen un número definido de huesos.

Aclaraciones y especificaciones:
Si bien los Kaguya son capaces de manipular su tejido óseo, el nivel de manipulación del mismo no es la misma siendo Genin que siendo Jōnin. Es decir:
·  Genin: Exteriorización de huesos como protuberancias afiladas. Pueden formar estructuras simples. Los huesos salen del cuerpo con lentitud.
Activas:
Jutsu Oculto x1
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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Jiran el Vie Abr 06, 2018 1:07 am




E
mboscada, producto del último rugido de la bestia eliminada por las manos del tribal, allí se lamentaba de no haberla matado antes; veía las llamas cubrir árboles enteros, y que estos agonizaran con su madera carbonizada, cediendo a su propio peso, crujiendo con una fragilidad impartida por la inclemente capacidad del animal con cuero de fuego. El trote hacía temblar la tierra, el fuego que le rodeaba levantaba un vapor que invadía a los que estaban cerca, así como también el humo negro resultante de todo lo que caía víctima de su poderío; mientras más cerca estaba, más imponentes eran sus colmillos, así como también lo eran las garras que perpetraban la propia hierba que hacía de suelo verde. Sin embargo, a pesar de las miradas estar centradas en la bestia frenética e irascible como el propio elemento que le cubre, la emboscada no era simplemente su presencia ni su acercamiento, sino también la aparición de una homóloga que esperaba el momento correcto para lanzarse a la ofensiva. Una emboscada con dos frentes, un hecho que Jiran no tenía presente; su preocupación se acercaba a gran velocidad y con la ferocidad necesaria como para sacarlo de combate o, inclusive a pesar de sus evidentes potestades, matarlo en medio de un descuido. La vacilación trae muerte, leyes escritas en piedra para la sobrevivencia más básica y primitiva.
     
La característica enajenada no era exclusiva de las bestialidades, lo supo cuando la voz trastornada de la joven salió a flote, añadiendo un poco más de tensión a la situación. Fuera de ser su objetivo el protegerla de la embestida, el azabache se plantó entre el animal y su contraria, en posición que narraba una futura carrera en contra de la amenaza. El chackra que recorría sus vasos sanguíneos no perdieron energía al ser repuesta, una dosis idéntica en cantidad que mantuvo viva la chispa que hacía de la armadura roja el mejor escudo para las ascuas naturales. La naturaleza contra la naturaleza, pues el Natblida era un componente más de ella.

     
Su ímpetu se convirtió en la fuerza necesaria para afrontar la furibunda presentación que la diosa Kynareth daba como un objetivo a cumplir, un desafío apto para el instrumento de los pecados como lo era el tatuado. Sus piernas, con potencia, le lanzaron contra el Yaoguai, a pesar que éste mismo rezaba fuego por todas las partes de su cuerpo; Jiran ya estaba bendecido con protección y no combatirle sería un insulto directo a todo lo que creía sagrado dentro de la actividad de la caza. Fue así como, luego de cerrar fugazmente la distancia entre él y su anhelo, chocaron en un brutal encuentro en donde la fuerza era la principal protagonista, en donde la dominación sería quien marcase el final de la contienda. No obstante, contra el pronóstico de prometerle una observación pacífica por parte de la Kaguya del combate entre salvajes, una segunda bestia se presentaría desde su flanco, acercándose con el mismo ahínco —o más— que su homóloga; un salto sería suficiente para cerrar las distancias, teniendo como intención caerle encima y rasgar todo su cuerpo con sus afiladas y enrojecidas garras, cuyas heridas son dolorosas, tanto como el corte como el fuego al rojo vivo dentro de la piel.

     
Mientras tanto, el joven osado se disponía al uso de su potencial para dominar a la bestialidad que lo quería muerto entre sus colmillos. Con el objetivo de estar fuera del alcance de los últimos mencionados, rodeó el hocico con sus fornidos brazos y mantuvo la mandíbula cerrada, apretando una contra otra mientras, clavando los pies en el suelo con un admirable afán, limitaba el avance de la potente alimaña rojiza. Quien empujaba más, podía salir victorioso; pese a un comportamiento tan básico, la fiera quiso cambiar las reglas del asunto: se mantuvo inmóvil en cuanto a posición, pero movió su cabeza de un lado a otro, y luego hacia arriba. El cuerpo del joven Natblida eran echado de un lado a otro, aunque éste no dejaba de presionar el hocico, por lo que parecía un trapo que podía ser desechado en cualquier momento. Contra todo predicción, mantuvo su compostura y dominancia por unos instantes, justo antes de que sus pies perdieran su posición en el suelo, todo su cuerpo fuera levantado un par de decenas de centímetros antes empujarlo hacia abajo y hacia adelante, una combinación que le sacó de balance, haciéndole perder irremediablemente sus puntos de apoyos; perdió sujeción, perdió agarre y perdió la seguridad que apreciaba y de la que no se aferró lo suficiente.
     
Cayó de trasero al piso, se arrastró despavorido hacia atrás hasta que vio inútil y patético su posicionamiento, en donde su desplazamiento en sus condiciones alcanzaba la decepcionante ineptitud. El cuadrúpedo prefirió utilizar sus colmillos en vez de sus garras, fue por ello que abrió sus fauces y se inclinó para dar el primer bocado, un feroz primer bocado. La muerte no le tocaría, no era su momento, no con la bendición de Kyne. Por ello, con un atisbo de valencia asomarse por sus ámbares rodeados de sangre, colocó sus manos hacia adelante como si de un niño ante una inminente caía de tratase. Su diestra en la maxilar y su izquierda sobre su nariz, se presionaron hacia adelante para evitar que los incandescentes incisivos se clavasen entre sus costillas. Pero para el cuadrúpedo no era suficiente, por lo que vociferó fuego que cubrió al cáliz de los pecados, lo tocó con ferocidad, sin misericordia; mas no eliminó su bravura, dado a que sus brazos no se torcieron, incluso, tomaron mayor fuerza. Ahí se veía, el cuerpo recubierto de rojo alzándose a cada instante, negándose a estar doblegado ante las llamas, conforme se levantaba, separaba más y más las fauces del animal, hasta el punto que su rugido llameante se convirtió en un quejido constante del que no salía más fuego. Los rugidos representaron un intenso dolor, luego crujió su cráneo y su maxilar se fracturó.

     
El sufrimiento del animal llegaría a su fin al estar la entrada de una kunai dentro de su cuenca ocultar, penetrando brutalmente el globo que explotó en sangre. Dejó caer el cuerpo sin vida a un lado, se dejó caer a sí mismo al sentarse en el suelo, exhausto dejó que la membrana dejara de recubrir su rostro. Ahí estaba él, un joven jadeando, dentro de una armadura que rezaba inmunidad al fuego, humeante ante la temperatura soportada. Su regalo nunca le había fallado, era como los rezos le eran recompensados. Soltó una risa cansada, cerrando sus ojos, olvidándose momentáneamente del mundo alrededor; ¿la chica necesitaba ayuda? Volvió en sí y guió su perspectiva hacia su acompañante cazadora. Estaba cansado, pero podría hacerle frente a otra de las bestias si la complicación le obligaba a ello. No todos los días se podía cazar en compañía, eso era de reconocerse. El salvaje, tan simple y extraño, podía valorar eso más que muchas otras cosas.

Blood Warrior
▷ Nin: 10(-3)(+2)
▷ Tai: 7(+3)
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
Datos:

Conteo de técnicas
6 de 8


Técnicas

Pasiva — Habilidad intrínseca del control de chackra de los especialistas de Ninjutsu médico (modificada): Puede infundir chackra en la sangre en pro de estimular las capacidades corporales más sutiles, como lo son la coordinación, equilibrio y procesos aeróbicos que influencian positivamente el incremento de la potencia muscular (fuerza) y del manejo corporal. Esto significa que puede sacrificar 3 puntos de Ninjutsu y depositarlos en Taijutsu o Fuerza. (-3 Nin » +3 Tai)

Armadura — Jus Trikova «Sombra de Sangre»:
▷Tercera etapa: En los turnos posteriores, la resistencia, el cambio en sí, frente al elemento o al daño físico serán definitivo y permitirá tener una exposición prolongada al mismo. Básicamente, las células lograron hacerle frente al elemento dañino, repeliéndolo (siendo ignífugos, sin conductividad, por aislamiento o filtración) o reduciendo la capacidad de corte (o impacto). Esto se cumple siempre y cuando se tenga un Ninjutsu igual o superior al Nin/Fuer del contrario. Las exposiciones cortas al daño no dejan ninguna consecuencia, mientras que las exposiciones prolongadas tienen efectos menguados proporcionales a los puntos de diferencia entre stats. Con Nin superiores, tienen los mismos niveles de protección explicados en la primera etapa. Protección contra: Katon.
G: Resistencia a un solo tipo de daño (energético o físico).
4 de 5

Yujblida «Sangre Fuerte»: Habilidad resultante de la mutación de Fuerza Titánica, reemplazándola en el repertorio del Natblida. Considerando la propensión que posee, dada la relación chackra-sangre, éste logró modificar los canales de chackra para que surtieran a su sistema sanguíneo en vez del muscular, de modo que, cambia la capacidad de aumentar la potencia muscular por una mayor volatilidad energética y fortaleza con respecto a su Kekkei Genkai. De esta manera, la energía que antes era destinada a los músculos, se desvía completamente al torrente sanguíneo maximizando sus propiedades, lo que significa un aumento de Ninjutsu relativo a las habilidades Natblida. Consecuentemente y bajo el control del usuario, el flujo (velocidad) sanguíneo se ve incrementado, haciendo que la transmisión de las células sanguíneas por el torrente sea más efectiva y rápida, provocando mayor resistencia ante las contusiones, cortes y afecciones en la sangre dado el énfasis; combatiendo venenos que se esparzan y actúen sobre el sistema sanguíneo, acelerando la depuración de los mismos fuera de su sistema.

G: Se pueden mantener 2 turnos y aumentan 2 en Ninjutsu.
1 de 2

Equipamiento

Kunais (12).

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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Hikari Kaguya el Jue Abr 12, 2018 5:45 pm




La ira recorría las venas de la chica como un torrente crecido de algún rio que se encoleriza ante el viento y las empinadas laderas de una montaña, remolinos de razón que se llevaban lo mismo al caño para desaparecerlo en un nidal de pensamientos insanos y un solo deseo que se mantiene a flote, por encima de todo, venganza quizá, aunque no era más que un ego siendo fracturado y buscando la revancha para reivindicarse, había sido inevitable el acto que acabo por generar heridas en el brazo de la joven Kaguya quien, a expensas de que se trataba de una emboscada tan bien realizada, además desprovista de los conocimientos de la criatura que cazaba, no tuvo más remedio que girarse para encontrarse dentro de las llamas del mismísimo infierno que expulsaban aquellas infernales criaturas, su ahora compañero de caza se lanzó de inmediato contra la colosal bestia salida de la nada, pues parecía que, no era rival para él, no importaba cuantas veces intentasen incinerar al chico, nada parecía molestarle de aquel calor, aquella extraña membrana que lo recobra, que le hacía ver envuelto en sangre en su más pura y extasiaste sensación, lo protegía de los leones, Hikari, quien decidió tratar de calmar su mente antes de actuar, pronto se vería forzada a tomar cartas en el asunto, pues, aquella enorme bestia no era la única en aparecer, a medida que veía la escena, la destreza con la que aquello chico joven lanzaba golpes y esquivaba o enfrentaba al animal, ella más y más sentía la necesidad de demostrar su valía, la energía comenzó a fluir por cada sector de su cuerpo, endureciéndolo, y protegiéndolo como solo ella podría hacerlo, a diferencia del Natblida, si bien no podía defenderse del dolor de las quemaduras y sus consecuencias, aquellas garras no le harían más que unos cuantos rasguños, pues su defensa, no era visible en lo absoluto, pero eso no era todo, no perdería la oportunidad de emprender la ofensiva, extendió sus extremidades abriendo su guardia un poco miro fijamente a la criatura que apareció entre los matorrales quien, al darse cuenta del cadáver que se encontraba bajo los pies de los cazadores, rugió con fuerza al unísono que su aparente compañero de emboscada.

En la mente de la joven de cabellera blanca un mundo surrealista que trataba de darle explicación y forma a su sentir se dibujaba tranquilamente, millones y millones de figuras en completa sombra, como quienes en un entorno de segundas dimensiones trazaba líneas hasta hacer aparecer todo, gritaban y se contorsionaban, sufrían y radian tributo a una figura de silueta conocida y quien a diferencia del resto destacaba por ser una silueta completamente blanquecina solo distinguible por el aura negra que le rodeaba y hacia demarcar sus límites, se alzaba por encima de todos, sobre un carruaje, o algo parecido, era llevada de un lado a otro, por quienes sufrieron el horrible destino de ser enviados al purgatorio por la mano de la chica, pero eso no acaba allí, de pronto la tensión creció, los llantos cesaron y las vistas se posicionaron en un solo punto, un vórtice de proporciones cataclismicas envuelto en un nidal de colores y tonalidades esparcía gotas de los mismos por doquier, emocionados, conmocionados y paralizados todos lo observaban, la ira de la joven creció facturando su propio ser y convirtiéndola en una amorfa figura mórbida sacada de alguna clase de putrefacta escritura antigua, el fuego emana ahora del vórtice que con calidez y soltura se fue disminuyendo hasta impactar su vértice con la frente de la chica y ahora bestia introduciendo todo aquellos dentro de la misma, un ego que era fracturado y dejaba entrada a todo tipo de emociones eso era lo que representaba, o eso era lo que ella sentía, -Estoy empezando….a coger cariño a estas cosas ajjaajaj ven aquí- una sonrisa completamente maquiavélica y de muy poca buena espina se dibujaba como quien ve a un torturador en plena acción divirtiéndose con sus parafernalias seria divisado por quienes echaran el ojo, de nuevo la energía fluyo, los huesos e tensaron y comenzaron a exteriorizarse, la katana fue dejada en su funda para dar libre camino a los movimientos a ejecutar, sus palmas extendidas hacia el frente dejaron salir dos largos filosos y endurecidos huesos con algo de lentitud rodillas y codos liberaron ambos respectivas hojas de al menos unos cincuenta centímetros esto y de modo que no resultaran un estorbo, y a la vez de los talones de la chica emergieron dos más de apenas unos veinte centímetros, los de las palmas más largos y listos para matar median un metro con exactitud, había empleado cinco segundos de su tiempo en aquello o quizá más, no podría saberlo con exactitud, además necesito de una gran carga de chakra que le dejaría exhausta pero aquellos leones que presenciarían tal mutación en la joven estarían destinados a perecer.

La contienda comenzó y mientras la criatura rodeo a la joven e intento atacarla por la espalda las acrobacias de las chica comenzaron, un mortal frontal con una inversión en el aire la colocaron frente al león a una distancia efectiva ante sus ataques y le hicieron esquivar las dos garras volátiles que salieron hacia ella, tras caer con un buen descenso y algo de inercia acumulada la transfirió a su pierna derecha para impulsarse hacia adelante, blandiendo las hojas de sus palmas de forma horizontal una sobre la otra en direcciones opuestas, el león avanzo y atasco con sus garras, siendo una de estas uñas repelida y fracturada al instante que la otra hoja trazo una curva sobre la piel del animal liberando la sangre necesaria para dejar testimonio de lo ocurrido, un corte no muy profundo pero bastante alargado, entonces, quedando en paralelo, la chica comenzó a girar y ánsar cortes hacia su izquierda donde estaba el león sin rotar como arrastrándose por el suelo, el león rugió ye inmediatamente luego de alejarse de un salto abrió sus fauces para comenzar a lanzar fuego con uno de sus rugidos enormes y bastantes inquietantes, la mirada de la chica solo mostraba sed de sangre como quien ve a una mismísima bestia, una criatura más de estos bosques, un animal en todo el sentido de la palabra, detuvo sus giros y salto por encima del león con una rapidez y elegancia increíble, el león, como previniendo aquello se dio vuelta y lanzo sus garras a los hombros de la chica, las uñas, se cavaron pero no pudieron pasar de la piel e la joven, topándose con una endurecida coraza, los ojos de ambos se encontraron sus pupilas se convirtieron en una minúsculas líneas mientras que los de Hikari se contrajeron y enfocaron directamente a su presa, llevo ambas palmas hacia arriba en diagonal y atravesó el abdomen, por el tejido blando, a la bestia, introduciendo al menos medio metro de cada hoja y desgarrando cualquier cosa que se encontrase en el fondo de aquella creatura, los alaridos de dolor no se hicieron esperar e intentando liberarse se contorsiono, pero tanto sus uñas como los huesos de Hikari los mantenían unidos, Hikari se concentró nuevamente, necesitaba completar aquello que estaba preparando, como parte de su danza, estando tan cerca de la bestia y a punto de recibir de nuevo una llamarada que no podría esquivar directo su cráneo, llevo su energía a los huesos de su cuello en las clavículas y estas exteriorizaron el calcio como una lanza que atravesó la mandíbula y mas allá en dirección a la cabeza de la creatura, el tiempo de dar un grito de auxilio no hubo pues tan rápido como aquello destruyo todo lo que encontró, la creatura quedo inerte y sucumbió su peso sobre los huesos de Hikari.

Fracturo las protuberancias e introdujo aquellas estructuras creadas, las que pudo, dejando al León caer sobre el suelo completamente muerto y con un hueso que se encontraba en su cabeza y otro par en su abdomen, la joven Kaguya, callo de rodillas al suelo sosteniendo su brazo y hombro herido y respirando con fuerza, se encontraba cansada, aun tendría fuerza para moverse, pero tener otro combate más en aquel momento debería realizarlo sin gastar tanta energía como lo había echo en ese momento, miro a el Natblida quien también se había encargado de su parte, al percatarse vio como parte de su ropa y el lugar donde el combate se llevó acabo estaba cubierto por ceniza y pasto quemado, miro al joven y sonrió un poco, -lo hicimos….creo que son todos…ningún idiota tiene el privilegio de vencerme, ni siquiera estos animales-, dijo mirando hacia la bestia que tenía en frente y esforzándose para ponerse de pie, al lograrlo apretó su mandíbula quito sus manos, alzo pecho y endureció su mirada, llenándose de gloria cubierta por la sangre del animal, era una guerrera una ganadora, y lo había probado, la fiereza de su clan y su propia habilidad superando la inteligencia de aquellos quienes osaron atacarle por la espalda.

off rol:
Me disculpo por la inactividad y no haberlo justificado, comence la universidad y el internet a estado como la mrda jajaja pero al menos consegui el tiempo de escribir esto y organizar algo el tiempo asi que sin mas te dejo el post

-¿Los sellos?, bueno supongamos que Hikari evidentemente moldeo su chakra para preparar una técnica, pero, al verse sorprendida por la otra criatura que irrumpió dentro de la batalla, su atención fue cortada y la rapidez de con la que debió actuar la llevo a implementar esa energía con otros propósitos :3

Estado de Hikari:Levemente Cansada, quemadura de brazo izquierdo,
stats:
Stats:
• Ninjutsu 7
• Taijutsu 10 + 1 = 11
• Genjutsu 7
• Velocidad 10 - 2 + 2 = 10
• Resistencia 9 + 4 = 13
• Fuerza 7
Equip:
•Shurikens x10
•Kunais x10
•Senbons x20
•Bombas de Luz x2
•Bombas de Humo x2
•Uchigatana x1 (Enfundada)
•Akiko [Progresiva] (Enfundada)
Tecnicas:

05 / 08

Pasivas:
Shikotsumyaku(尸骨脉; literalmente "Pulso de Huesos Muertos") es el Kekkei Genkai del extinto Clan Kaguya, que les dio la capacidad de manipular su propia estructura ósea. Al fundir su calcio con chakra, ellos pueden manipular el crecimiento y las propiedades de sus huesos a gusto, pudiendo llegar a crear armas a partir de éstos.
Las principales características de este Kekkei Genkai permiten al usuario manipular la velocidad de crecimiento de sus huesos, así como la ubicación de los depósitos de calcio. Los usuarios pueden aumentar la densidad de los huesos creados, haciéndolos más fuertes que el acero, a tal punto de ser duros como el diamante. Esto no sólo hace que las armas creadas sean muy poderosas, también se podría decir que sus cuerpos son muy difíciles de romper de cualquier forma convencional, mas no de destruir. El cuerpo humano posee unos 206 huesos, pero este Kekkei Genkai rompe las leyes ya que estos no tienen un número definido de huesos.

Aclaraciones y especificaciones:
Si bien los Kaguya son capaces de manipular su tejido óseo, el nivel de manipulación del mismo no es la misma siendo Genin que siendo Jōnin. Es decir:
• Genin: Exteriorización de huesos como protuberancias afiladas. Pueden formar estructuras simples. Los huesos salen del cuerpo con lentitud.
Activas:
-Nota no coloco las descripcions de las técnicas debido a que mi internet falla tanto que no me permite acceder ala pagina de técnicas, en cuanto tenga oportunidad lo edito mientras colocare los nombres, y peudes acceder a ellas desde mi perfil, al igual que los buff y debuff de dichas técnicas los editare en cuanto pueda
Yanagi no Mai (柳の舞 - Danza del Sauce) : En esta danza ofensiva, el Kaguya hace crecer varias hojas de huesos largos en su cuerpo para utilizarlos como armas. Los más frecuentemente utilizados son aquellos que emergen de la palma de las manos, pero también es posible que usen los que obtienen de otras partes de su cuerpo, como los codos, rodillas y hombros. La danza del sauce es muy acrobática, llena de giros difíciles de evadir. Los Kaguya pueden extender sus huesos para atacar sin tener que moverse. La duración de este jutsu es de 2 posts.
Ésta técnica incrementa en 2 puntos la velocidad y en 1 punto el taijutsu del usuario.

Hone no Yoroi (骨の鎧 - Armadura ósea) : Los naturales del clan Kaguya son capaces de crear una lámina de hueso bajo su propia piel, que hace que su defensa y resistencia aumente drásticamente. Sin embargo, este jutsu restringe la movilidad ya que la estructura ósea entorpecería el movimiento de los músculos y articulaciones. El ninja además, puede regenerar se con facilidad.
Ésta técnica disminuye 2 puntos en velocidad y aumenta 4 en resistencia.
Vestimenta:

Hikari Kaguya
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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Jiran el Dom Abr 15, 2018 1:17 am




F
inal de la cacería, cerrado con broche de sangre, como debía ser. La satisfacción de Jiran con su victoria no resultaba por la muerte, o por la sangre derramada del animal, simplemente por el hecho de cazar, ganar y tener la materia prima que le ofrecía la bestia era suficiente; la sencillez de sus actos recaían en su modo abstracto de ver la situación, de ver los hechos, algo totalmente diferente a lo que pasaba con la fémina a su lado, quien se embriagaba con el alimento de su ego, para él no era un secreto, y esa falta de humildad, por un momento, había amenazado el retundo triunfo que ahora palpaba cual bendición de su patrona. Sus ojos están sobre mí, sobre nosotros, se autoconvenció de ello, como lo hacía al final de cada cacería. Desviando su atención al estado en el que se encontraba la mujer, apoyó su mano derecha en el suelo carbonizado como inicio de la utilización de su brazo como soporte para levantarse, objetivo que no cumplió por el resbalar de sus pies entre la ceniza, cayendo graciosamente de nuevo con su trasero en el piso; pese a ello, no dejó de mirar extrañado a la albina, quien seguía comportándose de manera extraña: su ego, eso desconcertaba al Natblida, no por el simple existir, sino por venir de animales muertos, a quienes veía como verdaderos contrincantes. No había ningún laurel que colocarle, aun así, parecía que se lo colocaría ella misma. Ajeno a cualquier prejuicio, sonrió con total buen ánimo, soltando un vigorizante suspiro que mezclaba su cansancio con la sensación de plenitud.

     
Tú ser rara —admitió libremente y con total ligereza, observándola de arriba abajo. No se sorprendía en lo absoluto. Los de Azkru solían ser más salvajes que cualquiera que hubiera visto en el Nuevo Mundo—. Cazar bien, aunque no tener cuidado: poder morir si no tener cuidado —enfatizó, tan natural y campechano como siempre, sin apartar el hilo de experiencia.

     
Con esfuerzo y lentitud, se levantó del suelo, recuperando la fuerza en sus piernas y la estabilidad en su cabeza. La segunda piel, protectora contra las llamas, cobró un color pálido, sin vida; la sangre había perdido su calidad energética. Por ello, Jiran agarró parte de ésta y la despegó de su torso, quedando gran parte del mismo al descubierto, como también la herida de la garra ígnea. A pesar de haberla sufrido recientemente, mostraba un nivel de recuperación mínimamente mayor al mostrado por cualquier otro individuo; su rostro no enfatizaba dolor alguno, a pesar que las líneas aún estaban al rojo vivo y seguían manteniendo las secuelas de quemaduras sobre su piel. Terminó por arrancar, con mayor facilidad, el resto de su cubierta, desvaneciéndose ante la volatilidad de la misma.

     
¿Tu clan ser cuál? ¿De dónde ser? —la curiosidad, tan viva como el propio color de su sangre, se apareció con tintes severos. Se trataba de una fibra muy cercana a los asuntos de su tribu—. Manejar huesos no ser común —admitió su miedo, sin percatarse de la debilidad en su voz.

     
Sin darle mirada, como había hecho al pronunciar palabra, se dirigió hacia el animal muerto por su mano, lo acomodó de tal forma que fuera fácil agarrarlo —justamente por la cabeza— y lo montó sobre su hombro. Su fuerza le permitía eso y más, por lo que no le presentó dificultad alguna. Así pues, esperó que la mujer también se pusiese en marcha, a no ser que se olvidara de las demás presas, en ese caso, tras esperar unos breves minutos iría de todas formas. El interés por el origen femenino estaba en claro, nunca había sabido ni estaba documentado la existencia de manipuladores de huesos fuera de su tribu, por lo que eso le descolocaba de la visión del mundo, confundía los datos y restaba realidad a la propia identidad Natblida.

Blood Warrior
▷ Nin: 10(-3)
▷ Tai: 7
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10(+3)
Datos:

Conteo de técnicas
6 de 8


Técnicas

Pasiva — Habilidad intrínseca del control de chackra de los especialistas de Ninjutsu médico (modificada): Puede infundir chackra en la sangre en pro de estimular las capacidades corporales más sutiles, como lo son la coordinación, equilibrio y procesos aeróbicos que influencian positivamente el incremento de la potencia muscular (fuerza) y del manejo corporal. Esto significa que puede sacrificar 3 puntos de Ninjutsu y depositarlos en Taijutsu o Fuerza. (-3 Nin » +3 Fue)

Equipamiento

Kunais (12).

Natblida (H.Ú)

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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Hikari Kaguya el Dom Abr 29, 2018 5:42 pm




Para Hikari había sido una victoria más que satisfactoria, la sangre caliente de aquellos animales en llamas que fueron apagados rápidamente por esa combinación fugaz realizado entre el manipulador de sangre y aquella mujer egocéntrica que era capaz de danzar al compás de sus huesos, calcio increíblemente fuerte y filoso que acabo con la vida de dos de aquellas bestias, su ego había resultado más que satisfecho, por lo tanto, mientras observaba desde lo alto aquellos cadáveres que se encontraban a su alrededor noto, y se sonrió a sí misma, no necesitaba ningún reconocimiento a parte de los suyos, o eso es lo que ella creía por ahora, enérgica como ninguna otra aquella figura de una altitud, podría decirse moderada, con huesos que salían por todas pates de su cuerpo, y quemaduras en otros lugares, acabo sintiéndose algo cansada, pero no lo demostraría, solo respiraría agitada como un animal que ha corrido por cientos de y miles de metros sin parar.

Tenía muy en cuenta que poseía un estilo de pelea muy agresivo, dejaba puntos abiertos en todos lados, debía mejorar, aun no era suficiente, para aquella kunoichi que vaga por el mundo en busca no solo de satisfacer un aire de venganza si no de llenar su mente de conocimientos sobre lo que es y l que era, su presente y pasado estaban llenos de estigmas inconclusos y enigmas notablemente incognitos ocultos en las profundidades misteriosas del universo, aun asi, recientemente se habia propuesto develar cualquier rastro de duda sobre su pasado, quien era ella, y encuentros como el que había vivido hace algunos minutos atrás cuando solamente seguía a una bestia por el bosque, habían ayudado a saber algo de ello.

- ¿yo rara?, podría decir lo mismo amiguito, supongo que algo te impide el hablar bien…. Aunque es poco importante, lo que verdaderamente importa es que sabes cómo moverte… - dijo con una media sonrisa y acercándose un poco al joven chico quien, comenzaba a sacarle conversación, - Solo me divertía, estos animales no son suficiente para matarme… pero te tomare la palabra, quizá me deje llevar un poco por la ira -, admitió para sí misma, no obstante eso no mancho aquella increíblemente llamativa victoria, que la dejo con rasguños por doquier y un brazo algo enrojecido pero ahora, que el tiempo había pasado y que no se había tenido que esforzar más el ardor comenzaba a pasar levemente, un poco de descanso y recuperaría por completo aquella herida.

Observo detenidamente y con algo de alegría como aquel joven se despojaba de aquella membrana sanguinolenta que le recubría el rostro y el cuerpo, sustancia carmesí que con aquel aroma y sentir metálico comenzaba el abandono de su cuerpo « ¿Qué es este chico? » su sonrisa lentamente » desapareció junto a la materialización de aquella interrogante, entrando pues en retrospectiva podía notar que aquel control de su cuerpo, que parecía ser sangre, realmente lo era, hasta ahora no se había dado cuenta de ello, pero ahora que podía sentirlo, que podía olerlo¡ casi no quedaba duda de ello, un acto que podía ser tomado como una invasión, esperaba no tener que ofender al pequeño o emplear los huesos que aún se mantenían fuera de su cuerpo ya no tan blancos por la sangre del animal, se acercó lentamente y estiro su mano derecha para palpar aquella estructura que aun permanecía en su cuerpo, tratando de tomar un trozo pero dándose cuenta de que aquella membrana dejo una mancha de ella en sus dedos índice y medio, como un sello de lo que aquello se componía, solo basto alejarse un poco y lamer aquellos dedos con lentitud mientras miraba hacia arriba como analizando, para quitarse todo rastro de duda « ¡¿sangre?!, este niño, ¿Cómo es que lo hace?..... Quizá sea como yo o Alessa…. », Si la joven albina se observaba a si misma aquello que le genero sorpresa no era tan extraño después de todo se encontraba allí parada con parte de su esqueleto trasmutado y exteriorizado por diversos lugares, no era una característica muy “Común” – dentro de lo que cabe mencionar en este mundo -.

Al parecer ella no era la única en llegar a esa conclusión, y así lo dejo saber su compañero quien, habiendo acabado con su mantra despojándose de su protección observo a la chica y empezó a interrogarla, por mucho tiempo se enfureció cuando preguntaban por aquello, pues sin siquiera tener una respuesta, le recordaba sobre su pasado aparentemente inexistente, no había cosa que la enfureciera más en aquel entonces, pero las personas cambian y el buscar venganza la termino conduciendo hacia su familia, hacia un miembro de su clan, quien, ayudaría a vislumbrar la penumbra de los caminos de conocimiento Kaguya, ella se sonrió bajando la mirada, los cabellos pálidos de la albina se colocaron junto a su rostro dejando entre ver la sonrisa, y luego echando la mirada al cielo, y cerrando sus ojos para concentrar el chakra y hacer que los huesos retrocedieran lentamente, pronunciaba.

- ¿Clan? Hace un tiempo no sería capaz de aquello, mi nombre es Kaguya Hikari…. Ese apellido representa a mi familia, eso que llamas Clan…pero lamentablemente no sé de donde provienen o provengo…solo sé que desde que tengo uso de razón estuve en el País de la Lluvia y ahora, he venido hasta aquí…no conozco nada de mi pasado así que no insistas en ello -, lo dijo de una forma en la que parecía casi insultante esto último, pero ella era así, no sabía hablar a una persona sin emplear un lenguaje burlar o accidentado metafóricamente hablando, siempre tan brusca y malhumorada.

- ¿Qué me dices de ti?.... he visto personas manejar su sombra, comunicarse con serpientes, incluso hacer cosas que hasta el día de hoy no he comprendido bien….pero créeme cuando te digo, que hacer uso de la sangre como tú lo haces no es nada común….así que bien ¿abrirás el pico o prefieres no socializar?.... después de todo si no llegas a hablar bien se deberá a que no te comunicas con frecuencia -, dijo en torno de burla con una sonrisa algo sádica relamiendo los dedos ensangrentados, para finalmente, dar caminata hasta su presa continuando con su discurso.

Había entonces allí tirados tres cuerpos completos, cualquiera hubiese escogido el más grande pero hasta ella tenía algo de honor, y el Natblida se había encargado de aquel así que, era justo que lo tomase, ella pues, solo opto por tomar al más pequeños de ellos, y posteriormente regresaría por donde habían recorrido ambos y tomaría el otro mediano a quien había cazado, podría despojarlos allí mismo de toda su indumentaria, o aquello que le resultara de provecho, pero el animal entero era una mina de oro asique habría que tomárselo con calma, y una zona como aquella donde fácilmente podían ser emboscados además donde la quemazón producida por los leones podría llamar la atención de bandidos no era idóneo en lo absoluto, así que, empleando su fuerza bien trabajada, se subió al León, al hombro derecho, el peso no era molesto, y apenas lograba atrasar el paso de aquella mujer, quien, miro como el Natblida la esperaba.

- ¿Listo entonces? ….vamos -, sentencio al momento que se colocó junto al chico y emprendió carrera hacia la zona que habían dejado atrás, huellas en el suelo serian su guía, ¿pero para que huellas?, habían dejado todo un montón de migas de pan por doquier, una larga línea de ceniza y plantas ahuecadas con esquinas ennegrecidas figuraban en aquel paisaje, ahora que Hikari podía mirar todo el desastre que habían dejado atrás, rio para sus adentros sintiéndose feliz de que aquellas bestias fuesen capaces de hacerle corredor, lastimas que las mismas no sirvan de testimonio vivos si no más estando muertos, pues algo que le encantaba hacer, era el humillar a su contrincante con la derrota, y dejar que el mismo sea el portavoz de los ideales de la chica, a fin de quizá aquello pudiese serle de utilidad, ¿Quién sabe?, el destino es incierto y si algo tenia era ese aire de general que no se le bajaba de encima, pero esa no era su misión, no quería figurar más que como una asesina, no quiera hacer más que arrebatar la vida de quien le arrebato la suya, aunque esta no lo conociera ni tuviese más que una pista sobre aquello.

”off rol”:
Jaaja bueno la cacería termino así que, stalkeando a jiran, pude ver que tiene una trama de clan muy lgiada a los Kaguya, Hikari no sabe mucho actualmente On-rol, puies en paralelo con esto tengo en curso el tema en el cual ella empezara a averiguar sobre sus habiñlidades y de donde provienen los Kaguya, por ello, actualmente te dice que no sabe nada de su pasado, cosa que es cierto en su histeria, pero esto podría cambiar, así que tómalo como un factor relativo, que peude ser verdad o que simplemente aun no te lo quiere decir, quizá cuando sepa algo del Clan, si este tema sigue abierto, se insistes puedes sacarle algo que te sea útil, de lo contrario solo le sacaras lo que ella conozca, y poco más.

Pd: me tarde demasiadisisisismo en postear pues crei que ya lo haia echo, tenia este post preparado hace mucho y revisando el foro note que nunc lo postee, disculpame la verda mucho Jiran, pero aquii esta jajaja hasta el off rol de aquella vez deje xD

Alemas me parece una buena oportunidad para que ambos se conozcan, pues tanto para mi personaje como para el tuyo parece algo intrigante lo que puede generarse, y hacer factibles las próximas cacerías :3

Estado de Hikari: “Cansada, quemadura en brazo izquierdo”
”stats”:
Stats:
• Ninjutsu 7
• Taijutsu 10
• Genjutsu 7
• Velocidad 10
• Resistencia 9
• Fuerza 7
”Equip”:
•Shurikens x10
•Kunais x10
•Senbons x20
•Bombas de humo x2
•Uchigatana x1 (Enfundada)
•Akiko `Progresiva] (Enfundada)
[spoiler=”Técnicas”]
05 / 08
”Pasivas”:
Shikotsumyaku(尸骨脉; literalmente "Pulso de Huesos Muertos") es el Kekkei Genkai del extinto Clan Kaguya, que les dio la capacidad de manipular su propia estructura ósea. Al fundir su calcio con chakra, ellos pueden manipular el crecimiento y las propiedades de sus huesos a gusto, pudiendo llegar a crear armas a partir de éstos.
Las principales características de este Kekkei Genkai permiten al usuario manipular la velocidad de crecimiento de sus huesos, así como la ubicación de los depósitos de calcio. Los usuarios pueden aumentar la densidad de los huesos creados, haciéndolos más fuertes que el acero, a tal punto de ser duros como el diamante. Esto no sólo hace que las armas creadas sean muy poderosas, también se podría decir que sus cuerpos son muy difíciles de romper de cualquier forma convencional, mas no de destruir. El cuerpo humano posee unos 206 huesos, pero este Kekkei Genkai rompe las leyes ya que estos no tienen un número definido de huesos.

Aclaraciones y especificaciones:
Si bien los Kaguya son capaces de manipular su tejido óseo, el nivel de manipulación del mismo no es la misma siendo Genin que siendo Jōnin. Es decir:
• Genin: Exteriorización de huesos como protuberancias afiladas. Pueden formar estructuras simples. Los huesos salen del cuerpo con lentitud.
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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Jiran el Mar Mayo 01, 2018 11:13 pm




P
reguntas que desempolvan detalles sutiles del pasado, dejando entrever las aristas de escenas enterradas en la memoria. Cuestionamientos inocentes que sólo buscan deshacer miedos innecesarios, despejar la bruma de la ignorancia y enriquecer su apertura al nuevo mundo. Jiran, desde el primer momento que visualizó las habilidades óseas de la fémina, tuvo en mente que debía existir alguna relación entre su remota tribu y la usuaria, una idea que debía aclarar de una vez por todas; y ella, con su respuesta, lo hizo, a pesar de ser indeseablemente imprecisa, un hecho que no atentó con eficacia la encendida curiosidad del púber, una llama que aún seguiría ardiendo. Su nombre, justo a su peculiaridad, se grabaría en su activa memoria, siendo imposible relacionarla con algo de su conocimiento, ni siquiera el más arcaico existente entre los pictogramas de la Tradición, ni siquiera los hechos sobre su propio cuerpo. La finalización de sus palabras provocaron que su ceño se frunciera, dado a la literalidad tomada; estaba siendo desagradable y no entendía por qué.

     
Soy Jiran —tajante, afectado por el tono hiriente y oscuramente burlesco que utilizaba constantemente, la aspereza de su voz dentro de lo que permitía su pubertad, fue pronunciada—. Sí, yo soy único, ser Natblida —en su cultura, aquello se trataba de un sinónimo. Era la primera vez que lo decía en voz alta, frente a alguien, carente de egolatría.

     
Echó un vistazo a su alrededor, a sabiendas que le faltaba algo: otra presa. Rebobinando, se dio cuenta que había matado dos en aquella segunda contienda, por lo que era de su pertenencia el otro Yaoguai. Reafirmó el que ya cargaba sobre el hombro y se aproximó naturalmente al cadáver; se encuclilló, pasó su brazo por debajo del estómago y, tras un solo movimiento, se montó el cuerpo inerte tal cual llevaba al mismo espécimen. Ahora, se dio la vuelta para encarar a la mujer, sin importarle que la sangre cálida de las bestias bañara su cuerpo con el pasar incesante de las gotas sanguinolentas. Ahora su piel morena lucía sangre de sus presas, junto a los tatuajes que narran el pasado, presente y futuro del Natblida en enrevesados pictogramas.

     
Yo venir de ninguna parte. Mi tribu no es de un país como tu familia, ella viajar, por todo el mundo, porque toda naturaleza es del hombre y el hombre ser nosotros —inclusivo, lo narraba como lo hicieron alguna vez los ancianos de la tradición, de la única manera conocida para sí—. Mi tribu manejar huesos, ser como tú. Ellos y yo ser diferentes a ti y otros, porque tú y otros son de Nuevo Mundo, ellos y yo ser del Antiguo —dentro de sus precarias capacidades lingüísticas, hizo un esfuerzo, uno notable en la torpeza de su lengua.

     
Ante el incentivo del avance, Jiran realizó un ademán con su cabeza que indicó el inicio de su caminata, algo que pronto se convirtió en una carrera al percibir el mismo hecho que apresuraba a la mujer. Dentro de sus capacidades físicas, involucró mayor brío para cargar los pesados cuerpos sobre sus hombros sin entorpecer o ralentizar el paso. Incapaz de poder callarse ante la herida en su orgullo, se acercó a la fémina con el fin de compartir libremente sus palabras:

     
Lengua ser difícil de decir, yo hacer lo que poder —su pronunciación estuvo acompañada de cierta austeridad, demostrando su intento. Mantuvo la expresión arrugada con su semblante de seriedad.

     
El claro a medio carbonizar, escenario de la primera contienda contra las bestias llameantes, seguía tan cual había sido antes de marchar tras la otra, haciendo la excepción las cenizas que, antes, humeaban en su color negro y rojo vivo. Se acercó al cadáver que le pertenecía y dejó, de golpe, los cargados a un lado. Se echó al suelo y suspiró al cielo, vio cuánto trabajo tenía por realizar a su lado y movió hacia atrás sus hombros, buscando energías: pronto llegarían, siempre tiene brío para mucho más. De un salto, terminó levantándose y acercándose a uno de los tantos árboles; con ayuda de una kunai, cortó unas cuantas ramas de un grosor menor que la palma de su mano.

     
Yo decir mucho, tú decir poco —sentenció, sin acallar su interés. Seguía con su oficio, también agarrando algunas ramas delgadas pero flexibles—. ¿Por qué no recordar nada? ¿Por qué no buscar familia? ¿Por qué no buscar tu clan? —los dos últimos cuestionamientos estaban contrariados por lo que pensaba de sí mismo.

     
Sin previo aviso, se tiró al suelo, confeccionando algo con sus manos y la hoja ninja; la genialidad del salvaje estaba puesta en lo que hacía, en un estado de concentración evidentemente intenso, pese a alternar la vista entre su trabajo manual y la femenina que le acompañaba.

Blood Warrior
▷ Nin: 10(-3)
▷ Tai: 7
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10(+3)
Datos:

Conteo de técnicas
6 de 8


Técnicas

Pasiva — Habilidad intrínseca del control de chackra de los especialistas de Ninjutsu médico (modificada): Puede infundir chackra en la sangre en pro de estimular las capacidades corporales más sutiles, como lo son la coordinación, equilibrio y procesos aeróbicos que influencian positivamente el incremento de la potencia muscular (fuerza) y del manejo corporal. Esto significa que puede sacrificar 3 puntos de Ninjutsu y depositarlos en Taijutsu o Fuerza. (-3 Nin » +3 Fue)

Equipamiento

Kunais (12).

Natblida (H.Ú)

Jiran
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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Hikari Kaguya el Miér Mayo 02, 2018 9:36 pm




Las palabras pesadas de Hikari cayeron como plomo en el estomago del Natblida quien no escatimo en demostrarlo con su mirada, pero se trataba de un comportamiento innato en ella, desde muy chica habla de aquella manera, así como la dificultad que tenia el mismo jIran para enlazar palabras, Hikari no podía mantener una línea de conversación limpia, quizá si alguien le hacia saber aquello, alguien de mucha importancia, llegaría a tocar la idea de no ser tan grosera, pero por el momento era así, seca, directa y brusca.

Escuchaba atenta todo aquello sorprendiendose debido a la intrinseca union de aquellos dos linajes, natblida, una palabra que jamas habia oido escuchar hasta ese momento, pero finalmente aquello no era dudoso, pues aquella chica no sabia casi absolutamente nada sobre su linaje y eso debido a un pasado que no pede terminar de elegir.

- Jiran cierto… no recuerdo nada debido a que nunca mantuve contactos con ellos…. Te contare algo como gratitud… creci en un pais lejano llamado Pais de la Lluvia,… soy huerfana desde que tengo memoria, y creci junto a una unica persona que ocmpartia mi sangre, Alessa era su nombre, nos apoyamos com nunca, pero finalmente su bondad le fue pagada con su propia sangre… asesinada por razones que desconozco a manos de un asesino anónimo a quien persigo…venganza…es lo único que busco ahora… - dijo con evidente dolor entre sus palabras ocultos entre una rudeza y seriedad increíble, aquello no le apetecía para una discusión, pero finalmente podía entender que aquello podría beneficiarle.

- Hace algunos momentos dijiste que los Kaguya provenían de una región en especifico… ¿Qué sabes sobre ellos?... -, dijo aquella joven con un tono de autoridad algo opaco.

En medio de aquella conversación casi se olvida del porque estaban allí, viendo como el joven recogió su animal, ella decidió reclamar su siguiente premio, aquella presa era mucho menor que la de su homologo Natblida pero para ella era mas que suficiente, tomo al animal por el cuello empapando su brazo del liquido carmesí y de un tirón elevo y coloco sobre la otra bestia que ya poseía, llevando ambas sobre un mismo hombro, sujeta y equilibrada por s brazo, muchos no esperarían aquel desenlace de fuerza al igual que el de pequeño azabache, pero alguien cuya maestra se enfoca en la creación de arte bélico mediante el propio cuerpo humano como ella, tenia bien entrenadas sus cualidades, entre ellos su fuerza, le siguió y continuo hasta el punto donde aquel Natblida comenzó el ritual de recolección final.

- Hey chico…. ¿hace cuanto cazas? Y noto que tu forma de hablar no es de alguien que sea de digamos…la civilización… yo me crie en las llanuras húmedas y solitarias, pero para mi trabajo era esencial mezclarme bien con el entorno… da igual mientras al menos puedas comunicarte… -, dijo haciendo un anden con la mano y dejando parcialmente aquellas bestias a ras de suelo.

- creo que lo mejor será recolectar lo mas útil con rapidez y dejar atrás lo inservible, algo de esta  piel, colmillos, incluso los ojos pueden ser útiles, antes de que se echen a perder. – dijo mientras los colocaba uno junto a otro y portando un kunai por el mango en la diestra comenzó el proceso de asalto hacia aquellos cadáveres atenta a cualquier movimiento y palabra del Natblida.

”off rol”:


Estado de Hikari: “Repuesta”
”stats”:
Stats:
• Ninjutsu 7
• Taijutsu 10
• Genjutsu 7
• Velocidad 10
• Resistencia 9
• Fuerza 7
”Equip”:
•Shurikens x10
•Kunais x10
•Senbons x20
•Bombas de humo x2
•Uchigatana x1 (Enfundada)
•Akiko `Progresiva] (Enfundada)
”Técnicas”:

05 / 08
”Pasivas”:
Shikotsumyaku(尸骨脉; literalmente "Pulso de Huesos Muertos") es el Kekkei Genkai del extinto Clan Kaguya, que les dio la capacidad de manipular su propia estructura ósea. Al fundir su calcio con chakra, ellos pueden manipular el crecimiento y las propiedades de sus huesos a gusto, pudiendo llegar a crear armas a partir de éstos.
Las principales características de este Kekkei Genkai permiten al usuario manipular la velocidad de crecimiento de sus huesos, así como la ubicación de los depósitos de calcio. Los usuarios pueden aumentar la densidad de los huesos creados, haciéndolos más fuertes que el acero, a tal punto de ser duros como el diamante. Esto no sólo hace que las armas creadas sean muy poderosas, también se podría decir que sus cuerpos son muy difíciles de romper de cualquier forma convencional, mas no de destruir. El cuerpo humano posee unos 206 huesos, pero este Kekkei Genkai rompe las leyes ya que estos no tienen un número definido de huesos.

Aclaraciones y especificaciones:
Si bien los Kaguya son capaces de manipular su tejido óseo, el nivel de manipulación del mismo no es la misma siendo Genin que siendo Jōnin. Es decir:
• Genin: Exteriorización de huesos como protuberancias afiladas. Pueden formar estructuras simples. Los huesos salen del cuerpo con lentitud.
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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Jiran el Sáb Mayo 05, 2018 2:14 am




C
onversa entre compañero de caza, para un hombre de Azkru no había mayor comodidad que hablar luego de aprovechar la oportunidad de la Madre Tierra de sobrevivir un día más y de llevar cosas útiles a su hogar. Ser parte del ritual sagrado de Kynareth era un honor que la diosa daba solamente a aquellos considerados bríos, valientes, con coraje para actuar dentro del ciclo sin fin que tenía lugar en la tierra, en el agua, en el aire. De esa manera, trataba a la mujer, a pesar de no ser completamente agradable en cuanto a personalidad, de una forma tolerante, al fin y al cabo, las presas que yacían muertas eran las marcas de una unión, repentina y breve, pero existente. Jiran escuchó atentamente la historia de la contraria, almacenando en su memoria palabras y cuestiones que luego preguntaría, mientras tanto, guardó silencio en su atención: alguien había muerto, alguien importante para ella, y si era también manipuladora de los huesos pulsantes, debía guardarle cierto respeto, una pisca de respeto nacida desde un subconsciente aún preso en el templo de la Tradición, sumiso ante las reglas del Natblida, hijo de la Luna Sangrienta.

     
Yo no decir nada sobre Kaguya —negó extrañado, pronunciando esa última palabra con suma dificultad. Pensó por un par de segundos, en busca de algo que su mente asociase a su pregunta—. Mi gen–... Gente de donde yo venir no ser de región, ser de todo mundo, Mundo Antiguo —intentó explicar tanto como podía. Claro, en el idioma de la mujer, aquellos era imposible de describir.

     
Pero —añadió, mientras apuntaba las marcas de su piel, recorriéndolas apartaba la sangre con la punta de su dedo—. Lo que estar pintado en mi cuerpo decir que Azkru venir de una montaña, montaña donde los tres grandes lobos reunirse. Allí nacer tribu y luego venir Praimheda —apasionado, leía los tatuajes sobre su piel. Se sintió orgulloso, fugazmente, por poseerlas y poder leerlas en un idioma diferente.
     
Tú ser ninja, tú no entender —desanimado dejó de narrar, siendo sinceramente tajante. Quería desligarse con su pasado, empero, cuando empezaba a hacerlo, le leía la Profecía a una desconocida.

     
Prosiguió con la manufacturación de su trineo improvisado, hecho con ramas y otros elementos rápidamente encontrados en el denso follaje del área; la manera en la que lo hacía describía lo acostumbrado que estaba a suplir sus necesidades desde los materiales más básicos de la naturaleza, una actitud, cualidades que iban a la par a su salvajismo. Ese chico estaba acostumbrado, más que eso, consideraba toda extensión de tierra como un hogar dotado de todas las posibilidades. La espontaneidad y la sencillez se asomaron, se le notaba más relajado:

     
Desde recordar que sentir hambre y estar solo. ¿Hace cuánto cazar tú? —devolvió la pregunta, esta vez sin dar mirada alguna. Siguió en lo suyo—: Tú ser ninja, ninja no necesitar cazar; primer ninja que cazar yo ver.

     
Ante su recomendación, asintió un par de veces; lo sabía, lo sabía muy bien, a eso se dedicaba desde sus remotos recuerdos, gracias a su ignorancia social, desconoció la posible mala intención de sus palabras —a pesar que no fuera dicho de esa forma— contra su orgullo de innato cazador. Jaló un par de veces ambas partes del trineo, probando su creación ya terminada. Posteriormente, lo deslizó a un lado y colocó a una de las bestias frente a él, utilizó una kunai para abrirle horizontalmente desde la garganta hasta más allá de sus patas traseras, la sangre salió desparramada.

     
Tú decir antes cosas que no entender —la llaneza de su curiosidad mientras se encargaba del animal, dejaba en claro la cercanía sentida—. ¿País de la Lluvia llamarse porque llover mucho? ¿Qué ser huérfano? ¿Por qué vengar a Alessa? ¿Qué querer hacer por venganza? —una tras otra, el parlanchín con su escasa habilidad conversadora, no censuraba toda pregunta.  

Blood Warrior
▷ Nin: 10(-3)
▷ Tai: 7
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10(+3)
Datos:

Conteo de técnicas
6 de 8


Técnicas

Pasiva — Habilidad intrínseca del control de chackra de los especialistas de Ninjutsu médico (modificada): Puede infundir chackra en la sangre en pro de estimular las capacidades corporales más sutiles, como lo son la coordinación, equilibrio y procesos aeróbicos que influencian positivamente el incremento de la potencia muscular (fuerza) y del manejo corporal. Esto significa que puede sacrificar 3 puntos de Ninjutsu y depositarlos en Taijutsu o Fuerza. (-3 Nin » +3 Fue)

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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Hikari Kaguya el Dom Mayo 06, 2018 6:38 pm




ra ese su punto de origen, lo habia captado, y le parecia suficiente. Los tatuajes del Natblida parecian dibujar y demostrar aquella historia que comenzaba a relatar, en un principio  hIkari penso que se tratairia de la sangre siendo limpiada, pero luego comprendio, aquello era una lectura, una que solo el Natblida podria hacer.

FInalizo su escucha atentamente mientras habria el torso del animal con frialdad, y algo de religion en aquel acto, extrayendo con cuidado lo que fuese posible, y comenzando a observar lo que dentro de aquella piel y musculo se encontraba. - Solia cazar en mi pais cuando era pequeña, para sobrevivir, pero una vez creci, deje de cazar aimales para comenzar a cazar persona.. tienes razon no entiendo tu dialecto ni tus historias del todo, soy una guerrera, pero puedo  entender el porque hblas de esa forma ahora... ahora yo cazo por diversion, me tranquiliza, sirve para pertencer a algo mas -, trataba de explicar lo complicado que era explicar aquel sentimiento con palabras simples al chico de poca elocuencia, mientras ssu mirada se hallaba e la sangre y organos tibios del animal.

Muchas preguntas tenia aquel chico, y era entendible debido a su condicion, un guerrero bastante respetable, incluso podia decirse que llegaba al nivel de hIkari, pero para ella no la superaria, quiza podria llegar a verlo como un igual, ella mejoraria y se sobrepondria al natblida con quien compartia un pasado en comun que no conocia, - Tienes muchas preguntas... aaaaj bueno ... no se porque le pusieron alli, per siempre esta lloviendo, sea poco o mucho, en ocasiones sale el sol, pero las gotas no pareeecen querer ire jamas, estamos acostumbrados y es realmente comodo, me a costado aclimatarme a ete caluroso ambiente, pero finalmente lo logre...- respondia entonces asi en orden todas sus preguntas, - Un huerfano, es un chico cuyos padres no se encuentran, desaparecieron, o nadie sabe que les paso, y crecen sin ellos, .... quiero vengarla...porque...ella era la unica persona que siempre me acompaño, era la unica a quien verdaderamente queria, y hare lo que sea con tal de hacer sufrir a la persona que le arrebato la vida.... aunque tenga que cometer atrocidaes para conseguirlo -, dijo finalmente arrancando un trzo de hueso directamente con s mano y observandolo, par afinalmente suspirar calmarse y seguir con lo suyo, - aun tengo mucho que aprender sobre la caza... pero supongo que el tiempo lo dira JIran...-

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• Ninjutsu 7
• Taijutsu 10
• Genjutsu 7
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• Resistencia 9
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•Kunais x10
•Senbons x20
•Bombas de humo x2
•Uchigatana x1 (Enfundada)
•Akiko `Progresiva] (Enfundada)
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05 / 08
”Pasivas”:
Shikotsumyaku(尸骨脉; literalmente "Pulso de Huesos Muertos") es el Kekkei Genkai del extinto Clan Kaguya, que les dio la capacidad de manipular su propia estructura ósea. Al fundir su calcio con chakra, ellos pueden manipular el crecimiento y las propiedades de sus huesos a gusto, pudiendo llegar a crear armas a partir de éstos.
Las principales características de este Kekkei Genkai permiten al usuario manipular la velocidad de crecimiento de sus huesos, así como la ubicación de los depósitos de calcio. Los usuarios pueden aumentar la densidad de los huesos creados, haciéndolos más fuertes que el acero, a tal punto de ser duros como el diamante. Esto no sólo hace que las armas creadas sean muy poderosas, también se podría decir que sus cuerpos son muy difíciles de romper de cualquier forma convencional, mas no de destruir. El cuerpo humano posee unos 206 huesos, pero este Kekkei Genkai rompe las leyes ya que estos no tienen un número definido de huesos.

Aclaraciones y especificaciones:
Si bien los Kaguya son capaces de manipular su tejido óseo, el nivel de manipulación del mismo no es la misma siendo Genin que siendo Jōnin. Es decir:
• Genin: Exteriorización de huesos como protuberancias afiladas. Pueden formar estructuras simples. Los huesos salen del cuerpo con lentitud.
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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Jiran el Vie Mayo 11, 2018 2:12 am




A
sunto de interés, común en el portador de todos los pecados. La venganza era uno de esos temas que tenía dominado por la instrucción de la Tradición, incluso tenía un pasaje grabado en los tatuajes de su piel que hacía alusión a la fría necesidad de recibir un compensativo aborrecible por el dolor sufrido. Era un sentimiento que comprendía de manera objetiva, razonable, contra las posibles creencias que pudiera tener alguien del Nuevo Mundo; para su cultura, la venganza era una forma de iluminación, uno de los senderos de la paz espiritual y de retribuir la vergüenza causada a ojo de los dioses. Dado a su visión particular del asunto, incrustó su meticulosa mirada en las facciones femeninas cuando afirmó —con brutal deliberación— la búsqueda de la venganza costase lo que costase; pero en ella no vio lo suficiente, vio en ella los vestigios que llevaban a la absoluta perdición a los perseguidores famélicos y de ansias salvajemente inagotables. La incredulidad se dibujó en sus juveniles líneas faciales, entrecerrando sus ojos al ver su reacción. «Hum» rugió a labios cerrados, denotando su inconformidad con su idea. Por la cercanía compartida, decidió no callarse su inquietud.

     
Yu nou tihat eno krak, yu laz vo nirrat anna —desde un rústico idioma materno, aconsejó con evidente sabiduría, abrasándose por la seriedad. A sabiendas que poco entendería, pensó en silencio su posible traducción. Le apuntó con su arma ensangrentada y, con la misma expresión anterior, habló:
     
Si no ver fondo del cuenco, nunca poder llenarlo —se conformó con tales palabras, pero no transmitían la naturaleza plena del pasaje. Por ello, reanudando su trabajo con las bestias, prosiguió:
     
Tú no saber qué estar dispuesta a dar por venganza, no saber qué querer en venganza. Si tú no sabes, cuando matar a asesino no sentir nada más que sentirte sola. Ella no volver, ella estar en lugar mejor; pero tú necesitar saber cuál será final, sino nunca poder encontrar paz —la naturalidad de sus palabras realizaban alusión a sus aprendizajes, puros y rígidos—. Deber convencerse en que matar a hombre ser el final —acotó como un consejo. Había pasado por algo similar, sabía de lo que hablaba.

     
Echó a los tres animales encima de su trineo recién hecho, se quitó la tela rojiza que tapa de la cintura hacia abajo sin ningún tipo de pudor: sería utilizada como agarre para el transporte de sus animales. La única prenda ahora tenida en su torso era un taparrabos: dos telas cuadradas que tapaban sus partes nobles. En su mente no existía la vergüenza por la desnudez y creyó que para los ninjas era igual, siguiendo con su inocente ignorancia. Detalló que todo estaba en orden para levantarse, listo para marchar.

     
Tiempo no dirá nada, Hikari, práctica sí —corrigió, con simpatía, acompañando sus palabras con una sonrisa discreta—. Yo deber irme, tener trabajo —indicó antes de iniciar su caminar, llevando arrastras sus cargas tras sí, antes de meterse en el bosque, añadió:
     
Si tú necesitar ayuda, querer cazar o tener trabajo para mí, caminar por bosque que yo encontrarte —una oferta dotada de sinceridad y buena fe, su sonrisa creció a una amplia, en donde se mostraban sus dientes—. Meika's slak, Hikari ga —se despidió con la palma al aire, anterior a hundirse, definitivamente, entre el denso follaje.

Blood Warrior
▷ Nin: 10(-3)
▷ Tai: 7
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10(+3)
Datos:

Conteo de técnicas
6 de 8


Técnicas

Pasiva — Habilidad intrínseca del control de chackra de los especialistas de Ninjutsu médico (modificada): Puede infundir chackra en la sangre en pro de estimular las capacidades corporales más sutiles, como lo son la coordinación, equilibrio y procesos aeróbicos que influencian positivamente el incremento de la potencia muscular (fuerza) y del manejo corporal. Esto significa que puede sacrificar 3 puntos de Ninjutsu y depositarlos en Taijutsu o Fuerza. (-3 Nin » +3 Fue)

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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

Mensaje por Hikari Kaguya el Mar Mayo 15, 2018 1:10 pm




Sabiduría de el Natblida, un ser tan pequeño, tan joven, y a la vez con un arduo desempeño en el camino de la vida, desempeño y trayecto que lo llevo a invertirse en un aparente tesoro de recompensas filosóficas, y tenía razón, aquello no haría efecto alguno si no significaba un cierre, si no podia definir que aquello seria el final, no lo haría así. Hikari estaba consciente de ello, y parte de su amargura diaria era apoyada por el miedo a afrontar es realidad, pesadillas, ansiedad, todo oculto bajo aquella mascara de rudeza, bufo sin establecer contacto visual con el joven, y sintió su corazón da ron vuelco melancólico, aprisionarse, amenazando con detenerse, -tsk….¿tu que sabes?... no te metas en mis asuntos, no tienes el derecho ni mi consentimiento... -, aquella rudeza nuevamente, emanando pero esta vez, su voz, se notaba quebradiza, ¿llanto?, en su interior como de costumbre, su rostro no expresaba amargura, ni felicidad, ni tristeza, se ocultaba pues su inexpresivo entre los cabellos finos y blancos de su melena, mientras aparentaba centrarse en descuartizar al animal.

Saco todo el provecho que pudo de aquellas bestias, y miro al Natblida, - Así que eres un experto, pues tu pareces saber mucho sobre esto… quizá vuelva a estos bosques… -, sonrió guardando todo aquello que pudo y cargando la piel del animal sobre su hombro – Nos vemos luego Jiran -, una mirada algo picara, vaya desconcierto y cambio de personalidad, sensualidad absoluta, sonrió guiñando el aojo diestro, y con aquella imagen algo bizarra envuelta en sangre, se despidió adentrándose en el bosque, con esperanzas de volver a repetir aquella aventura.

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• Taijutsu 10
• Genjutsu 7
• Velocidad 10
• Resistencia 9
• Fuerza 7
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•Shurikens x10
•Kunais x10
•Senbons x20
•Bombas de humo x2
•Uchigatana x1 (Enfundada)
•Akiko `Progresiva] (Enfundada)
”Técnicas”:

05 / 08
”Pasivas”:
Shikotsumyaku(尸骨脉; literalmente "Pulso de Huesos Muertos") es el Kekkei Genkai del extinto Clan Kaguya, que les dio la capacidad de manipular su propia estructura ósea. Al fundir su calcio con chakra, ellos pueden manipular el crecimiento y las propiedades de sus huesos a gusto, pudiendo llegar a crear armas a partir de éstos.
Las principales características de este Kekkei Genkai permiten al usuario manipular la velocidad de crecimiento de sus huesos, así como la ubicación de los depósitos de calcio. Los usuarios pueden aumentar la densidad de los huesos creados, haciéndolos más fuertes que el acero, a tal punto de ser duros como el diamante. Esto no sólo hace que las armas creadas sean muy poderosas, también se podría decir que sus cuerpos son muy difíciles de romper de cualquier forma convencional, mas no de destruir. El cuerpo humano posee unos 206 huesos, pero este Kekkei Genkai rompe las leyes ya que estos no tienen un número definido de huesos.

Aclaraciones y especificaciones:
Si bien los Kaguya son capaces de manipular su tejido óseo, el nivel de manipulación del mismo no es la misma siendo Genin que siendo Jōnin. Es decir:
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Re: —Fire in the Fangs △ w/ Hikari

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