¡Bienvenido,
Invitado!

¡Bienvenido a Naruto Legends!

Toda la información que necesitas para comenzar con el rol se encuentra en nuestra Guía para Nuevos Usuarios. Recuerda revisar nuestro Changelog para ver los cambios más recientes.

Últimos temas
Últimos temas
» Entrenamientos | Shiraga
Hoy a las 10:27 am por Uchiha Shiraga

» El suero de los hipócritas [Shiraga, y, bueno, quien quiera]
Hoy a las 10:03 am por Ryōtsuka

» Complications of the failure [C]
Hoy a las 9:21 am por Nozomi

» Haciendo cosas sucias
Hoy a las 7:20 am por Makishima Senju

» The sound of silence
Hoy a las 4:56 am por Arashi Tessen

» The prey II [C]
Hoy a las 4:01 am por Jiran

» Accomplices are to blame.
Hoy a las 3:38 am por Shimra Sayaka

» Unfair Justice ▌feat. Aaron
Hoy a las 2:55 am por Lyd.

» Un encuentro fortuito [Entrenamiento] Kugutsu vs Sureddo
Hoy a las 2:29 am por Aaron Sureddo

» Acondicionamiento de Ittoki
Hoy a las 1:21 am por Ittoki

» Las letras y los mercenarios no son compatibles
Hoy a las 12:29 am por Aaron Sureddo

»  — Flexible.
Ayer a las 11:07 pm por Akkarin

» Entrenamientos, tecnicas, jutsus, armas.
Ayer a las 9:19 pm por Hotaró Senjih

» Start an adventure (Ione)
Ayer a las 7:20 pm por Ione

» Misiones Eiji
Ayer a las 6:38 pm por Eiji

» Thief Encounter.
Ayer a las 4:01 pm por Hushika Kugutsu

» Misiones para Eijiro
Ayer a las 1:37 pm por Eijiro Kara

» Perfil Uchiha Shiraga
Ayer a las 11:24 am por Uchiha Shiraga

» MISIÓN DE RANGO D: NIÑOS RICOS
Ayer a las 10:09 am por Nozomu Nendo

» Misiones con un Canino
Ayer a las 8:14 am por Kano

Lorewalker

Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

Créditos

Naruto Legends Rol Forum by Naruto Legends Staff is licensed under a Creative Commons Reconocimiento - No Comercial - Sin ObraDerivada 4.0 Internacional License.

El diseño gráfico del foro (HTML/CSS) es fue creado por Sargas (Nemuri) para Naruto Legends. Las imágenes fueron tomadas de Deviantart, Artstation y pertenecen a sus respectivos autores.


{Misión D} Atascado en la Vida

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

{Misión D} Atascado en la Vida

Mensaje por Inoki Yamanaka el Jue Mar 29, 2018 3:59 pm




Atascado en la Vida

Bosque de la Hoja.

Misión rango D


Las nubes flotaban alrededor del Bosque de la Hoja, probablemente el clima estuviera igual en la Capital del País del Fuego, parecía incluso que fuera a llover, anteriormente, Inoki había sentido unas cuántas gotas caer en su cuerpo mientras tomaba el aire fuera de casa, pero no le había dado demasiada importancia hasta que las grises nubes ocuparon prácticamente todo el cielo, provocando que los colores de todo a su alrededor menguaran en tonos. Aquel día, el rubio no había salido a recoger hierbas junto a su maestra, ella lo había mandado a ordenar la casa y hacer la comida para cuando ella llegara, pero ya eran las 3 de la tarde y la anciana rubia no había hecho acto de aparición aún, cosa que preocupaba ligeramente al Yamanaka a pesar de que sabía de las poderosas habilidades que su maestra le ocultaba a él y a todos. Inoki comió sólo y se recostó en su litera pensando en lo que haría aquel día, no deseaba salir a fuera, pues a pesar de que le gustaba el clima que estaba presente, podría comenzar a llover y eso sería muy molesto, además de que en cualquier momento podría llegar Kaede y si no lo encontraba a él en casa, saldría de vuelta a buscarlo, y si lo encontraba, el pobre rubio sufriría las consecuencias de asustar a su abuela. Finalmente y tras vario rato pensando en las posibilidades, el joven decidió salir a buscar a su maestra, y así lo hizo, se colocó su túnica de color blanco con capucha por si acaso comenzaba a llover y salió rápido de la casa del bosque en busca de su maestra, tampoco es que tuviera nada mejor que hacer en todo el día, pues el día anterior habían regresado de un viaje a la capital en el que habían pasado 2 días en ésta vendiendo las extrañas y comunes hierbas que habían podido recolectar durante días. Para poder encontrar el rastro de su maestra, Inoki realizó un sello manual y mantuvo cierta concentración en su chakra, logrando de ésta manera realizar una variación de la técnica Kenshutsu que conocía desde pequeño gracias a su pertenencia al clan Yamanaka. Estuvo un buen rato buscando a su maestra, pero a pesar de utilizar la técnica de rastreo, esta no era demasiado efectiva, pues sus capacidades sensoriales eran demasiado mínimas como para conseguir algo. El joven llegó hasta una zona del Bosque a la que jamás había ido, era una zona medianamente rocosa y que tenía un arroyo, algunas rocas eran bastante grandes y otras eran pequeñas, Inoki siguió adentrándose por la zona y captó unas voces que desde donde él se encontraba parecían susurros, el rubio siguió las voces, moviéndose por donde las oyera, una era femenina y parecía ser de una adulta, las otras 2 en cambio parecían ser de niños pequeños. El rubio se preguntó por qué esas personas estarían ahí, podrían aparecer animales salvajes y definitivamente por cómo se veían, no podrían defenderse, la mujer era adulta de unos 30 años aproximadamente, alta y de cabello negro azulado, los niños en cambio eran bajitos y de cabello marrón, posiblemente gemelos debido a la idéntica apariencia. Inoki escuchó la conversación que las personas mantenían. — Mamá, ¿Le pasará algo a papá? — preguntó uno de los niños pequeños a la mujer, el rubio entendió todo a partir de ese momento, parecían estar hablando de algún asunto familiar. — No le pasará nada, sólo necesitamos sacar la roca. — pronunció la mujer con un notable rostro de preocupación, Inoki pensó que quizá él podría hacer algo para ayudar a aquella mujer y a su marido, a pesar de que no entendía demasiado bien la situación. — Yo puedo ayudar a su marido, señora. — dijo el rubio saliendo de donde se encontraba escuchando la conversación entre la mujer y sus hijos, estos se quedaron mirando algo embobados a Inoki, y era normal, a nadie le gustaba que escucharan sus conversaciones, aun así, si el Yamanaka cumplía con lo que había dicho, acabarían adorándolo al final del día. — ¿Por qué crees que puedes ayudarnos? — preguntó dudosa la mujer, a pesar de ello, cierto brillo de esperanza se veía en sus ojos. — Fácil, soy fuerte. — respondió Inoki restándole importancia al asunto y a la pregunta, él sabía que era fuerte y que podría sacar o romper la roca de la que habían estado hablando anteriormente las personas presentes. — Bien, te llevaré hasta donde está Hiroshi. — dijo la mujer algo menos dudosa de las habilidades del Yamanaka, él simplemente la siguió durante 2 minutos hasta que llegaron a un lugar en la misma zona en la que estaban, un hombre débil y pálido se encontraba ahí, estaba notablemente cansado, no hacía falta ser médico para percatarse de su situación. — ¿H-has encontrado la… ayuda? — preguntó el hombre llamado Hiroshi con la cabeza gacha uno de sus brazos  atrapado en una roca. — Sí, Hiroshi, este joven hará lo posible por sacarte. — la mujer, que aún no se había presentado miró a Inoki con súplica, como si con la mirada le pidiera que por favor salvara a su marido, los niños permanecieron callados mirando con pena a su padre. — Vaya. — respondió Hiroshi, no es que fuera a hablar demasiado en su situación, si  el rubio lograba sacar o romper la roca que lo mantenía retenido, lo tendrían que llevar urgentemente hasta el hospital de la capital para comprobar el estado de su brazo y ayudarlo a recuperarse por completo por otros daños menores al del brazo. — ¿Cuánto tiempo lleva aquí? — le preguntó el rubio a la pelinegra, tenía bastantes dudas respecto al incidente que debían ser resueltas. — 2 días. — respondió la mujer. — ¿Y cómo sucedió el accidente? — volvió a hacer una pregunta el Yamanaka. — Según nos contó Hiroshi, caminaba tranquilo por el bosque cuando de repente una de las rocas que hay arriba de este muro — señaló el muro que había, provocando que el rubio levantara la vista y viera que habían bastantes rocas, las cuales podrían caer en cualquier momento inesperado. — cayó y desgraciadamente consiguió atascar su brazo al muro. — terminó de decir la mujer, era una pena lo que le había pasado a su marido, pero por suerte ahí estaba él y haría todo lo posible por ayudarlos, si Kaede llegaba a casa y no lo encontraba se enfadaría, pero era por una buena causa, así que merecía la pena. Inoki se acercó hasta la roca para examinarla, no era de un tamaño colosal, pero sí que era bastante grande, lo suficiente como para que el rubio pensara que quizá no podría levantarla o romperla. Si su maestra estuviera ahí, todo sería mucho más fácil, pues ella con sus golpes podía romper rocas enormes y crear cráteres, cosa que él estaba muy lejos de conseguir aún, pues por el momento sólo podía romper rocas de tamaño promedio o un poco grandes. A juzgar por la roca y su dureza, era imposible que un daño con fuego pudiera causarle algo, además de que si usaba el Katon, podría quemar el brazo de Hiroshi, y eso no era una opción, el brazo ya estaba lo suficientemente mal como para rematarlo utilizando fuego. — Bien, esto será muy complicado de conseguir, pero lo intentaré. — dijo el rubio sonriendo algo intimidado por la misión que tendría que completar. Necesitaría varios golpes con su máxima fuerza para conseguir romper la roca. El Yamanaka acumuló chakra en sus puños y procedió a intentar romper la roca, sus golpes fueron lo más fuertes que había dado en toda su vida, pero aun así, la roca no se había roto, sólo tenía notables grietas que sin embargo, no conseguían fragmentar la piedra y liberar al hombre. — Vamos, tú puedes, por favor, ya casi lo tienes. — le animó la mujer al joven, este sólo asintió algo cansado por los golpes que le había dado a la roca, tendría que utilizar otra técnica que también le daría fuerza, la suficiente como para poder romper la gigante piedra. Inoki realizó un sello manual, liberando así algo del chakra que siempre guardaba como reserva en el rombo que tenía en su frente, marcas similares a tatuajes empezaron a extenderse por el cuerpo de Inoki y un aura verdosa lo rodeó, ahora sí que podría romper la roca, aunque con algo de esfuerzo. El rubio deshizo el sello manual que estaba haciendo y volvió a acercarse a la roca mientras acumulaba chakra en su puño derecho, si sus cálculos eran correctos, la inyección de chakra que le había producido el sello sumada al chakra acumulado en su puño le darían una capacidad de fuerza lo suficientemente fuerte como para poder terminar de fragmentar la roca y romperla, la mujer de Hiroshi estaba sonriendo esperanzada y los niños observaban asombrados la escena, ¿Quién dijo que los ninja médico no eran fuertes? Tras centrar fuerza y chakra combinados y con la precisión exacta, el rubio golpeó con fiereza la roca que retenía el brazo del hombre, rompiéndola en pedazos, Hiroshi estaba pálido y débil, pero aun así alzó la mirada sorprendido de haber sido al fin salvado, su brazo estaba muy pálido, de un color grisáceo, era normal pues había pasado tiempo sin moverlo del lugar por culpa de la roca que el rubio había acabado de por fin deshacer, debido a su problema del brazo y probablemente de desnutrición, el hombre tendría que pasarse por el hospital, pues no sería apropiado irse a su casa sin más, podría tener algo en algún músculo, o algún hueso podría estar roto o débil. — Oh, dios, ¡Lo has conseguido! — chilló emocionada la mujer lanzándose a abrazar a su esposo cuidadosamente y a llorar, el Yamanaka observó la escena algo aburrido pero feliz, con el mismo sello manual de antes, desactivó la liberación de fuerza, las marcas en su piel similares a tatuajes y el aura verde que lo habían rodeado empezaron a desaparecer hasta que el rubio volvió a su estado normal, aunque estaba algo cansado por la inyección de chakra de la técnica y por haber gastado tanto sus puños en el poco tiempo que había transcurrido, además que había gastado bastante chakra de sus reservas comunes. Inoki se arrodilló muy cansado, sus puños estaban rojos y él algo débil, pero se le pasaría si se dormía durante unas horas, sólo era necesidad de reposo. — ¡Muchas gracias por ayudar a mi papá! — chilló emocionado uno de los hijos de Hiroshi, el rubio simplemente le sonrió por cortesía, no tenía demasiadas ganas de hablar. De repente, Inoki sintió gotas de agua cayendo por su cuerpo, alzó su mirada al cielo y creyó que habría un torrencial, no podía dejar que aquella familia con el hombre herido se quedaran a su suerte por el bosque con la lluvia que amenazaba con caer, se oyeron truenos chocar contra el suelo y la luminosidad se redujo hasta el punto de que los presentes estaban en la escena de lo que parecía ser una tormenta. El rubio se levantó del suelo, dejando de estar arrodillado y decidido, habló. — Va a haber una tormenta, puedo llevaros hasta donde vivo, no está tan lejos. — el corazón del Yamanaka no era capaz de dejar a su suerte a gente necesitada, no era su estilo. — ¡Muchas gracias! — respondió agradecida la mujer por el buen acto de Inoki. El rubio, que era la persona presente más fuerte cogió en brazos al pobre Hiroshi y se dispuso a correr a un ritmo más normal para que la mujer y sus hijos pudieron seguirlo bien. La lluvia cada vez se hacía más intensa mientras el rubio y los demás lo seguían, pretendía llevarlos hasta la casa de su maestra y esperaba que ésta no se enfadara demasiado por tomar una decisión tan precipitada, aunque Inoki no sabía si ésta ya había llegado a la casa. La filosofía de Kaede siempre había sido la de dar y recibir, no la de dar y esperar a que cosas buenas pasen, por suerte para la familia de Hiroshi, el Yamanaka sólo había aprendido de su maestra las habilidades médicas y no la forma de pensar. Las ropas de todos habían acabado completamente empapadas, parecían salidos de haber tomado un baño muy largo, la tormenta no parecía querer parar hasta pasado un largo rato, pero al menos ya estaban delante de la puerta de la casa del bosque. Inoki estaba cansado, había tenido que utilizar su sello de chakra para romper una piedra y eso en cierta forma le frustraba, también había gastado parte de su energía y desactivar el sello lo había agotado, para colmo después había tenido que correr con un hombre en brazos. Fueron esos pensamientos los que hicieron ver al rubio la mala condición que tenía, sólo era un médico, pero aun así necesitaba entrenar más duramente, no por ser un médico debía dejar de lado sus otras aptitudes, al fin y al cabo también era un shinobi. El joven se acercó hasta la puerta y dio 3 golpes en ella para hacer saber a su maestra que necesitaba entrar, pasaron unos segundos hasta que Kaede al fin abrió la puerta, su primera mirada fue dura, como si intentara intimidar a su alumno, luego desvió la vista hasta sus brazos y vio al débil hombre impresionada. Frunció su ceño observando atentamente al rubio, — ¿Qué has hecho, Inoki? — cuestionó cruzada de brazos. — Yo no he hecho nada, salvé a éste hombre y no podía dejar ni a él ni a su familia tirados a su suerte con el chaparrón que está cayendo. — respondió de inmediato sin intentar sonar desafiante, pues la paciencia de la señora delante de él era muy limitada. — Está bien, que pasen. Hay toallas en la mesa. — contestó la rubia dejando paso a la casa del bosque. La familia de Hiroshi entró rápido, la vista de Inoki le permitió ver un rasguño en la rodilla de uno de los hijos del hombre al que había rescatado, seguramente se había caído mientras todos corrían en el bosque, pues la herida también estaba manchada de barro. — ¿Qué significa esto? — preguntó seca la maestra de Inoki tras agarrarlo con una mano y llevarlo a la cocina. — Ya te lo dije, es que estaban en apuros, discúlpame por tomar la decisión. Me encontré con ellos porque salí a buscarte, ese hombre estaba con el brazo atrapado en una piedra. — se apresuró a contestar el Yamanaka algo nervioso. — Cuando deje de llover los quiero fuera de aquí. — espetó Kaede saliendo de la cocina, parecía molesta pero realmente no lo estaba, mas bien estaba contenta de tener un pupilo de buen corazón en cierta forma, pero no lo demostraba en muchas ocasiones, Inoki era la buena persona que Kaede nunca pudo ser, y eso él lo sabía. El joven aún se encontraba exhausto por el uso del sello, no estaba acostumbrado a utilizarlo, pues nunca tenía que pelear contra nadie, de hecho pocas veces se encontraba con otros shinobis de su edad o no tenía otra cosa que hacer mas que aprender sobre hierbas o “matojos” como él solía llamarlos. Su única amiga en cierta forma era su maestra, pero contra ella no podía competir en ningún tipo de sentido, ella con una sola bofetada podía dejarlo gravemente herido. Inoki volvió al salón de la casa, donde la familia de Hiroshi se encontraba, la mujer estaba observando el temporal a través de la ventana mientras que Hiroshi estaba débil sentado en el suelo hablando con uno de sus hijos, el otro niño estaba mirando a la nada, el Yamanaka se acercó lentamente hasta él y se agachó hasta quedar a su altura. — Hay que curar esto. — le dijo sonriente al pequeño, éste lo miró confundido y luego pareció darse cuenta a qué se refería Inoki. — Mi papá me dijo que debo ser fuerte. — respondió con cierto toque de inocencia. — Tu papá no se quejó cuando le saqué una roca gigante de encima. — respondió riendo el Yamanaka, los niños malinterpretaban bastante las cosas. Cuidadosamente, el rubio llevó la palma de su mano a la rodilla del pequeño y concentró algo de chakra en la herida, en un par de segundos la herida por fin estaba cerrada. — Limpiate el barro de la rodilla tú. — le dijo Inoki al acabar de curar la lesión, el pequeño niño asintió y se fue a limpiar con una de las toallas que Kaede había dejado en la mesa antes. La mujer de Hiroshi se acercó a Inoki sonriente, — Muchas gracias de verdad por haber ayudado a mi marido. — le agradeció otra vez. — No hay de qué, supongo que cualquiera lo hubiera hecho. — respondió el Yamanaka soltando lo que él pensaba, pero la mujer dio negativas con la cabeza. — No, varios hombres pasaron y a ninguno le importó nuestra situación. — soltó algo molesta la mujer, — Por eso quiero darte esto, no es demasiado dinero pues no me traje más desde la capital. — dijo al sacar un monedero que se veía repleto de ryus. — No puedo aceptar esto, yo no ayudé por dinero. — se negó avergonzado Inoki. Tras varias insistivas de la mujer, el rubio tuvo que aceptar al menos cierta cantidad que ni si quiera contó, no le hacía demasiada falta el dinero, pues su vida era financiada de cierta manera por su maestra. Varias horas pasaron hasta que el cielo por fin se despejó, la tormenta había parado y las gotas de lluvia al fin habían desaparecido del cielo. Para suerte del rubio no hizo falta echar a la familia de la casa, mas bien ellos salieron de ella cuando la tormenta paró. — Muchas gracias por ayudarme chico, de verdad. — agradeció Hiroshi, no parecía tan débil como antes pero lo mejor era que fuera a hacerse revisar en el hospital. Inoki asintió contento y se despidió de la familia, le dio pena que la gente ignorara sus apuros, no imaginaba que el mundo en general fuera tan egoísta con las personas necesitadas. — Hiciste bien en ayudarles, pero a la próxima llevalos a una cueva o algo, ten imaginación chico. — le dijo su maestra riendo cuando la familia ya se había ido. — Comprende que no tuve demasiado tiempo para pensar, además me dieron dinero. — respondió el Yamanaka sonriente, los ojos de Kaede se iluminaron. — Entonces cuando vayamos a la capital nos lo gastaremos en comida, ¿Cierto? — le preguntó al rubio, siempre que él de alguna forma conseguían dinero acababan comiendo en la capital cualquier cosa que les apeteciera. Lo malo de sus viajes a la capital es que su maestra solía acabar desaparecida por cualquier taberna que encontrara apostando y jugando contra hombres muy siniestros a ojos de Inoki. El rubio había ayudado a una familia en apuros y se sintió bien que fuera él quien lo hizo, no se consideraba un héroe por lo que había hecho, pues en ocasiones llegaba a ser egoísta, pero toda acción mala tiene la posibilidad de ser arreglada, y eso Inoki lo sabía perfectamente de primeras. — ¿Crees que llegarán sanos y salvos a la capital? — le preguntó el rubio a su maestra. — No tengo ni idea, pero ahora me ayudarás a preparar la cena. — le respondió Kaede dirigiéndose hacia la cocina, Inoki la siguió para comenzar a preparar lo que comerían más tarde.


201

Técnicas:
Taitanikku-ryoku  (Fuerza titánica):
Se dice qué es una técnica creada por los médicos del país del fuego, aunque es algo que aún no ha sido comprobado. Se trata de una técnica que requiere de un excelente dominio de chakra. Existen historias de médicos bestialmente fuertes que eran capaces de levantar incluso barcos debido a esta técnica. Luego de concentrar chakra en cualquier parte de su cuerpo, la fuerza del ninja incrementa drásticamente.
Genin: El ninja es capaz de levantar rocas de metro y medio, romper fácilmente la madera, sus golpes además serán capaces de generar grietas en rocas, mas no romperlas, podrá amortiguar golpes y reducir el daño de técnicas del mismo rango.  Esta técnica aumentará 2 puntos la fuerza del usuario, durante dos turnos.

Rirīsu-ryoku (Liberación de fuerza)
Esta es la primera liberación del Shīrusutoa. Esta consiste en que luego de un sello de manos, el sello de la piel del usuario se expande como este lo decida, y un chakra verdoso comience a rodearlo. Este chakra será el que se liberará de la reserva, y por lo tanto, aumentará la fuerza, velocidad y resistencia del usuario en 3 puntos durante 5 turnos. Una vez los turnos pasen, el usuario sentirá un extremo cansancio debido a la sobrecarga de chakra y perderá 2 puntos en velocidad, resistencia y fuerza.
Inoki Yamanaka
avatar


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.