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Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

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The prey II [C]

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The prey II [C]

Mensaje por Uchiha Shiraga el Vie Mayo 11, 2018 11:48 am


THE PREY

Misión rango C; Parte II


     
Aquel compañero era bastante peculiar. Comenzaron a caminar por los senderos y calles de la ciudad, siguiendo el rastro que la sangre de uno de los infantes marcaba. Shiraga se limitaba a seguir el paso de aquel que parecía poder oler y ver la sangre con suma facilidad. A él, le costaba un poco más seguir aquel camino, por lo que simplemente se dejaba llevar. Le sorprendió el escuchar a aquel muchacho hablar en otro idioma, pero sobre todo, su sed de sangre. Sin tener necesidad de ello, deseaba matar a los niños aunque la orden fuera la contraria, o al menos, así lo delataron sus gestos, miradas y palabras en aquella breve reunión con los tres jefes. Shiraga no era defensor del asesinato, más bien se negaba a hacerlo, ya que no quería ensuciar sus manos con la sangre de otros, algo que seguramente a lo largo de su vida cambiaría, pero por el momento era una persona sensible con sentimientos comunes y normales a la sociedad, por lo que matar para él aún era algo demasiado grande. Ni si quiera había visto un muerto, como para ser él quien acabase con la vida de este, por ello su arma era un bastón que aún apenas sabía utilizar.

- Por lo que viví pude sacar varias cosas. La niña tiene capacidad sobre las ilusiones de área, empleó un par cuando luché contra ella. Evita el cuerpo a cuerpo, suele jugar como apoyo del otro niño, el más nervioso. - explicó por lo vivido en aquella sala cuando los clones emergían de la nada, pero solo podían ser vistos si estabas dentro de la sala. Gracias a su experiencia en el sector de las ilusiones pudo atar los cabos necesarios para entender que era una kunoichi especializada en el genjutsu de área.

- En cuanto al niño, tiene fuerza, es rápido y bastante ágil. No se mucho sobre sus habilidades, no llegué a sacar ningún patrón. Cuando peleamos, me lanzó un pergamino que tenía sellada la puerta de metal. Supongo que será capaz de sellar objetos en pergaminos, aunque desconozco mucho sobre esa capacidad. Y bueno, también lo que has visto en el juicio. Cuando chasqueó los dedos explotó la pared. No se que relación tiene, si es una habilidad o un simple sello explosivo, pero habrá que tenerlo en cuenta ¡Ah! y también posee capacidad sobre la tierra. Es capaz de cambiar el material del suelo a una especie de charco de barro - aclaró finalmente.

- Juntos pueden ser un verdadero dolor de cabeza. Pero separados creo que es mucho más sencillo. En cambio, el niño constantemente busca defenderla a ella, parecen hermanos, pero no lo sabemos aún. Será difícil poder separarles. Ambos saben sobre mis habilidades, casi use todas para poder detenerlos a si que juegan con esa ventaja. - explicaba con todo detalle mientras casi dejaban atrás la última calle del poblado para adentrarse en el bosque del país. Esa extensa manta de árboles que hacía bastante fácil a los criminales el poder huir. - Has de saber que mi especialidad son las ilusiones visuales, puedo inducir a ellas con un punto visual. También empleo el fuego como ofensiva. Que no te engañe mi arma, no soy buena con ella, estoy aún aprendiendo. - aclaró mientras señalaba el bastón de madera de su espalda. Aún no había experimentado las habilidades de su clan, por lo que no vio necesario aportar nada sobre ello.

Entraron en el bosque, donde a Shiraga ya le era imposible seguir el rastro y ya confió plenamente en su compañero del cual desconocía por completo sus habilidades. Por sus músculos podía darse a entender que era fuerte, pero tampoco podía afirmarlo con certeza, parecía que supiera lo que hacía que tenía experiencia sobre el campo de batalla, que a diferencia de Shiraga, esta era de las primeras misiones complicadas que hacía. Saltaron por las ramas, corrieron por los senderos y entre todo eso, pudo verlo. Desvió su mirada para ver al gato, sentado sobre una rama en el bosque, mirándolos. Dudó incluso de que tuviera una mirada casi humana. Apenas pudo decir nada, puesto que llegaron a un claro, un claro donde al parecer acababa el rastro de sangre. Era fácil reconocer donde estaban, puesto que en aquel claro, una abertura en la pared era visible. Una especie de cueva.

- Podría ser una trampa ¿Que hacemos? - preguntó y dudo el Uchiha, confiando en la habilidad y seguridad que tenía en si mismo su compañero que estaba junto a él. Tomó su arma para estar preparado para aquello que pudiera pasar y esperó que fuera ahora el moreno quien hiciera algo, pero antes, aclaró una información que era irrelevante a todo aquello. - Por cierto, mi nombre es Uchiha Shiraga. - aclaró con el deseo de que el otro hiciera lo mismo para saber al menos como poder dirigirse a él.

Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.


NPCs:

— Shina. —
#735a47

Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Clan. Nendo.
Especialidad. Fūinjutsu.
Elemento. Tierra.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 09.
Genjutsu. 03.
Taijutsu. 05.
Fuerza. 06.
Velocidad. 06.
Resistencia. 06.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.


— Yana. —
#82766c

Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Clan. ??
Especialidad. Genjutsu en área.
Elemento. Viento.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 02.
Genjutsu. 10.
Taijutsu. 01.
Fuerza. 02.
Velocidad. 07.
Resistencia. 07.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.

Recompensa de la misión: Recompensa variable. (Depende del desarrollo) || Misión continuada. (Depende del desarrollo)
Extensión mínima de la misión: 100 lineas.
Stats:

Ninjutsu ~ 7 •
Taijutsu ~ 1 •
Genjutsu ~ 10 •
Velocidad ~ 3 •
Resistencia ~ 8 •
Fuerza ~ 1 •
Técnicas:

Tec. Gennin: 7/7 •
Armamento:
> Amai yume (Bö)
> Shurikens
> Kunais
Uchiha Shiraga
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Jiran el Mar Mayo 22, 2018 3:47 am




T
áctica, a pesar de pertenecer a una palabra que indica un manejo profesional de diferentes situaciones, Jiran también poseía un comportamiento que buscaba, a través de una disciplina poco ortodoxa —al igual que sus habilidades—, solventar los objetivos lo más rápido posible, con el menor de los riesgos y con la mayor probabilidad de éxito. Cabe resaltar que tales parámetros podrían ser, para muchos, difusos y disparejos con la idea usual, más en el Nuevo Mundo. El salvaje, tal cual hace un cazador, debía conocer los puntos flacos y fuertes de sus posibles contrincantes, de tal manera que pudiera cumplir su cometido pese a no prometer un arreglo que exima de daños innecesarios, pues siempre era necesario alimentar la visión desapacible que la propia violencia le proporcionaba. En general, no era un secreto la postura de Jiran al respeto, ni tampoco lo era la de Shiraga, el poco entendido socialmente lo había percibido sin mayor dificultad; lo que menos quería era la aparición de un conflicto con su compañero, aunque fuera terminantemente inevitable ante su incapacidad de actuar con sutileza, sin extrema brusquedad y su nula capacidad de diplomacia. Shiraga era considerado débil, tan débil como el mismo sistema judicial, como aquellos que temen a la muerte, tanto la propia como la ajena hecha por sus manos.

     
Realizó un mohín de desagrado al indicarle lo que debía hacer, más aún cuando negaba la cercanía a melé. Apenas le dirigió la mirada por un breve instante, con una —casi imperceptible— arruga en el entrecejo.
     
Cuerpo a cuerpo ser mi fuerte —áspero comentó, con cierto orgullo.

     
Su oído se mantuvo tan atento como su mirada en el rastro a seguir, a pesar que esta misma —conjunto a la velocidad de su avance— parecía no necesitar tener visión de la sangre para seguir el sendero; demasiado acostumbrado al seguimiento, tanto que su rutina le había dotado de esas particularidades. Incluso, sin caer en la comedia, se confundía más con las palabras que utilizaba su contrario que en su empresa de rastreador, en una ocasión debió retrasar su paso para comprender qué quería decir, irritado por su propia ignorancia. Tras dejar la idea de analizar profundamente el estilo de pelea de los fugitivos, sólo dio por sentado que «separados es más sencillo», más fácil, vaya. Ahí supo que tendría la oportunidad de enfrentar al niño, el espejo con su visión del pasado.

     
Eso no ser un arma, ser un palo —con tono jocoso y con sonrisa en labios, rompió el sesgo silencioso. La observación despectiva sobre el bo duró como todas las demás miradas hacia su persona—: Yo poder hacer un arma de verdad con ojos cerrados, más mejor que eso.



     
El denso follaje arbóreo facilitó el rastro: no sólo podía fijarse en el rastro de sangre —el cual sí era más difícil de percibir— sino también en las ramas rotas, las marcas de las pisadas sobre la hierba baja o sobre la misma tierra. El mantenido de la madre naturaleza, sin abandonar su fijación en el sendero que él mismo dibujaba con su paso, modificó su modo de desplazarse; de simple correr a saltar entre las ramas de los árboles, utilizando sus brazos como columpios para pasar entre las ramas altas, cayendo en la mímica de los monos. Ese chico parecía ser más bestia que hombre. Gracias a las rayas de su cuerpo y a su versatilidad, parecía desdibujarse su figura como consecuencia de las sombras proyectadas sobre su piel, jugando con los tatuajes del moreno, creando una composición que le envolvía como un tigre. Sin embargo, con súbito, su rapidez se mermó completamente al dar vista al claro en cuestión. Sin bajar de sus ramas, se posicionó a un lado del albino, escuchando su observación, asintiendo a ésta.

     
Es una trampa —afirmó con cuanta seguridad le dictase su experiencia. El rastro de sangre había desaparecido casi en su totalidad, al igual que las pisadas—. Debemos preparar ataque —tan sereno como podía estar el observador, con potestad propuso.
     
Calculó grosso modo la distancia: al menos, quince metros desde el lugar de ambos hasta el inicio de la cueva. Por suerte, la posición de ambos les dotaba de subterfugio, un factor que tenían a favor.

     
Jiran ser mi nombre —mal momento para una presentación, pero sonrió en confianza al saber su nombre. Tronó sus dedos, preparándose para la ofensiva.

     
Se irguió encima de la rama y, totalmente de pie, extendió su brazo derecho hacia adelante, con la palma abierta. Respiró con profundidad y arregló las fluctuaciones de chackra para darle prioridad a la habilidad que preparaba, con la concentración digna del único pensamiento que ahora rondaba su mente; imaginaba un fuerte, vendaval, pero faltaba algo. Posando su perspectiva en el ajeno, pidió su ayuda para completar la verdadera fuerza que hacía falta para iniciar, con paso firme.

     
Fuego ser más fuerte con viento. Prende llama y yo alimentarla. Si ser trampa, nosotros acabarla.


Blood Warrior
▷ Nin: 10
▷ Tai: 7
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
Datos:
Off:Estoy de vuelta de mi ausencia. Disculpa la tardanza y intenté avisar en general con un tema, pero pasó desapercibido.
Conteo de técnicas
8 de 8


Técnicas

—Técnica oculta.

Equipamiento

Kunais (15).
Hilos de acero (30 m).

Natblida (H.Ú)

Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.


NPCs:

— Shina. —
#735a47

Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Clan. Nendo.
Especialidad. Fūinjutsu.
Elemento. Tierra.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 09.
Genjutsu. 03.
Taijutsu. 05.
Fuerza. 06.
Velocidad. 06.
Resistencia. 06.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.


— Yana. —
#82766c

Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Clan. ??
Especialidad. Genjutsu en área.
Elemento. Viento.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 02.
Genjutsu. 10.
Taijutsu. 01.
Fuerza. 02.
Velocidad. 07.
Resistencia. 07.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.

Recompensa de la misión: Recompensa variable. (Depende del desarrollo) || Misión continuada. (Depende del desarrollo)
Extensión mínima de la misión: 100 lineas.
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Uchiha Shiraga el Mar Mayo 22, 2018 12:12 pm


     

La soberbia y sobreconfianza de aquel sujeto resultaba un tanto incómoda, incluso llegaba a ser un tanto irritante. En sí le daba igual, pero no le gustaba que lo tomaran por tonto o por ignorante, y el tono de aquel muchacho, solo hacía que denotar como si todo el mundo que lo rodease fuera retrasado, cuando el único que no era capaz de hablar en el idioma común en aquel lugar era el. Shiraga lo ignoró, se centró en la misión dejando toda aquella opinión personal fuera de sus gestos, palabras o decisiones. Se centró en aquello que debía hacer, que al parecer en este caso era potenciar un ataque del sujeto enfocado directamente a la cueva. Que pretendía ¿abrasar a todo el que hubiera dentro de la cueva? Habían formas más correctas de hacer las cosas que no abrasar todo el bosque por simple deseo de ver si era o no una trampa.

- Esta bien. - dijo con un tono perezoso. Clavó en la húmeda tierra su bastón el cual quedó erguido para luego hacer un danzar con sus manos para establecer la secuencia de sellos necesaria.

Concentró el chakra en su pecho, hizo que este tomara una temperatura más elevada y con fuerza, lanzó un fuerte soplido. De sus labios no emergió aire, si no una corriente de fuego de alta temperatura. Conforme hacía misiones sentía como el poder, la intensidad y fuerza de su elemento tomaba consistencia y experiencia. Era como si era la primera vez que notase toda aquella energía emanando de su pecho con tal predisposición.

No pudo hacer otra cosa que seguir expulsando chakra hasta que su compañero se decidiera a realizar su movimiento y ver cual era el resultado de aquella combinación. Aunque extraña, aquellos dos hacían buena sinergia. Jiran, un ser bastante enigmático, sobre-confiado, orgulloso, infantil, impaciente, fuerte, seguro, firme, directo, jocoso, escandaloso. Se hizo un ligero perfil de la persona que estaba conociendo, e ignorando su constante prepotencia, era una persona que podría caerle bien sin duda.

Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.


NPCs:

— Shina. —
#735a47

Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Clan. Nendo.
Especialidad. Fūinjutsu.
Elemento. Tierra.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 09.
Genjutsu. 03.
Taijutsu. 05.
Fuerza. 06.
Velocidad. 06.
Resistencia. 06.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.


— Yana. —
#82766c

Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Clan. ??
Especialidad. Genjutsu en área.
Elemento. Viento.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 02.
Genjutsu. 10.
Taijutsu. 01.
Fuerza. 02.
Velocidad. 07.
Resistencia. 07.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.

Recompensa de la misión: Recompensa variable. (Depende del desarrollo) || Misión continuada. (Depende del desarrollo)
Extensión mínima de la misión: 100 lineas.
Stats:

Ninjutsu ~ 7 •
Taijutsu ~ 1 •
Genjutsu ~ 10 •
Velocidad ~ 3 •
Resistencia ~ 8 •
Fuerza ~ 1 •
Técnicas:

Tec. Gennin: 6/7 •

Elemento Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego (火遁・豪火球の術, Katon: Gōkakyū no Jutsu).
[No progresiva | Ninjutsu]
Es un Jutsu del Elemento Fuego que consiste, tras haber realizado sellos con las manos, en almacenar Chakra dentro del cuerpo, convirtiéndolo en Fuego, y expulsándolo de la boca en una esfera de llamas masivas, que deja un cráter por donde haya avanzado. Una variante común de ésta técnica consiste en, tras hacer los sellos, formarla soplando a través de los dedos índice y pulgar, formando una circunferencia con ellos, y dejando salir primero, a través de la boca, una fina corriente de fuego que luego se expandirá adoptando la forma esférica. El alcance y potencia de este jutsu dependerán del Ninjutsu de su creador.
Armamento:
> Amai yume (Bö)
> Shurikens
> Kunais
Uchiha Shiraga
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Jiran el Mar Mayo 22, 2018 8:05 pm




D
esastre de la naturaleza, los elementos de esta misma, en manos de los mortales, resultaban encarnados en la catástrofe que da muerte a sus congéneres. Jiran, con el conocimiento básico de los atributos elementales, era osado al manejar tal poderío, incluso desconocía las ciertas y peligrosas consecuencias de la combinación entre dos tipos de chackra, vinculados uno del otro. Su curiosidad, el brío de la lucha, le impulsaba a probar, creaba un deseo pirómano; lo que antes le irritaba del ajeno, desaparecía en la víspera de la batalla, pues nada cobraba mayor importancia que este evento en concreto, en cualquiera de sus formas. Sólo existían ambos poderes y contrincantes, quienes no podía matar, por desgracia. Aquello no era sadismo, sólo mantenía los márgenes dibujados en su antaña educación.
     
El teatro que Jiran planeó daba inicio con el acceso de su compañero, quien no compartía la misma convicción que mantenía viva la visión del salvaje. Le tendría sin cuidado siempre y cuando colaborase. La viveza del fuego se dejó ver, iluminando con la ferocidad comparable al rugido de un león, con un sonido crepitante in crescendo. La sonrisa del foráneo creció conforme las flamas se tragaban los metros de hierba frente a ambos jóvenes, esperando el momento oportuno para aportar la gota que colmaba el vaso, el hecho que iniciase el verdadero desastre.

     
Para cuando la técnica ígnea había alcanzado un desplazamiento lineal de cinco metros, la palma diestra apuntó al corazón de la expulsión; la energía dentro de su brazo había sido excitada y moldeada con anterioridad, atribuyendo un incremento en su intensidad, además de convertirse en una habilidad elemental de carácter experto, tomando en consideración el nivel de poder del asilvestrado. Así pues, la sensación de presión que generaba el chackra ansiosa de salir, se apoderó de su muñeca y luego de toda su mano, para finalmente acumularse en el centro de su palma y estallar en una potente ráfaga de viento que cortaría las hojas que otrora habían escondido la figura del tatuado y alborotado el demás follaje a su alrededor, contribuyendo a la imagen de potente poderío.
     
El gran soplido energético entró de lleno en el centro de la gran bola, ocasionando una fusión que proporcionaría características dotadas de intenso peligro. La luz de las llamas brilló con súbito, el sonido sacudió aterrorizante; el alcance barrió en crecimiento, expandiéndose no sólo al frente, sino también a los lados, abarcando más de lo que haría el jutsu por sí solo; el calor chocó a todos los allí presentes con una onda predicando la llegada del castigo llameante. Jiran sonreía con cuanta pasión ardía dentro de su pecho, una adrenalina tan viva como el fuego acrecentado, reflejándose en sus ámbares.

     
Más temprano que tarde, la trampa fue desenmascarada, siendo la primera ganancia por despertar la destrucción de las ascuas en el interior del claro; cuando la misma técnica alcanzó las creaciones de arcilla, su ignición fue inevitable, apareciendo en múltiples explosiones en los metros límites del claro, uno tras otro, cuales minas dentro del suelo, detonadas por la acción de ambos ninjas. Seguidamente, bajo el peligro de ser completamente abrasados por las llamas que engullían, y no dejaban más que chispas, la otrora verdosa naturaleza carbonizada, los chicos tomaron una posición defensiva: la chica perdió el control de su habilidad de área, dando visión a ella y a su hermano, quien realizó un jutsu cual escudo de tierra; seis estacas pétreas se alzaron en su auxilio, formándose a modo de punta de flecha para dispersar la fuego que buscaba quemarlos. Incendio por su derecha, incendio por su izquierda, no tenían salida ni visión. Se ubicaban a nueve metros de la actual posición, justo en el medio del claro.

     
Encárgate de la niña —deliberadamente ordenó, evidenciando su interés por el enfrenamiento con el niño.

     
El ímpetu de guerrero aceleró su sangre, la cual se preparó para salir ante la invocación a modo de sellos manuales. La grotesca aparición de su líquido vital, envolviendo sus manos cuales guantes, le dotó del suficiente potencial para reducir el peligro de un enfrentamiento cuerpo a cuerpo, inclinando la balanza a su favor. Salió disparado de la rama tan pronto las llamas pasaron a un lado de los niños; de un salto cayó de pie e inició la carrera que concluyó en un potente asalto de su izquierda en el centro de la formación de estacas térreas, propinando un seco golpe que las desmoronaría —dado a que su defensa había recibido toda la potencia de la técnica Katon— completamente, quedando sólo pedazos pequeños desperdigados en el área contigua. El polvo y la ceniza vistieron su cuerpo moreno mientras atravesaba los vestigios del Doton. Así mismo, su diestra se encargó de golpear y lanzar hacia atrás al pequeño, mientras que la izquierda, de un manotazo, abría la mayor distancia que podía marcar entre los dos hermanos. La sonrisa de Jiran no había desaparecido, había vehemencia en sus ojos, delirio bélico en su cabeza.

     
Niño, soy tu castigo —indicó privadamente para tal menor, autoproclamándose como el verdugo que deseaba ser, mas no podría darse el lujo de arrebatarle la vida.

     
El niño, a solo tres metros de la entrada de la cueva, y Jiran, a cuatro metros de éste último, disponían de una pelea uno contra uno. El moreno se cuadró en batalla cuerpo a cuerpo, meditando sobre sus posibilidades y dentro de la idea de impedir que alguna técnica saliese del pequeño. Se despreocupaba de la presencia femenina, quien se había separado ocho metros, por lo menos, de su hermano y el forastero. Ambos temían, carecían de la fortaleza necesaria para enfrentar serenamente a una fuerza de la naturaleza como lo era el bárbaro, quien no temía, un entusiasmo común en los animales salvajes.


Blood Warrior
▷ Nin: 10
▷ Tai: 7
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
Datos:

Conteo de técnicas
6 de 8


Técnicas

Elemento Viento: Palma de ola bestial (Futon: Juha Sho): Concentrando chakra en su mano, el usuario libera una fuerte ráfaga de viento impregnada de chakra, la cual se hace visible gracias a esto. Adoptando una coloración azul. Puede generar fuertes cortes.

Jus Pauna «Sangre de Gorila»: Se trata de la exteriorización de la sangre en las extremidades del Natblida. Sangre oscura y espesa brota de sus poros, pudiendo recubrir sólo un par: manos, pies, antebrazos, e incluso, rodillas, piernas y codos. El líquido vital, al asentarse, adquiere rigidez, dureza, capaz de hacerle frente al hierro y al acero, ideal para combatir enemigos armados. Su estructura está especialmente cuidada para evitar entorpecer los movimientos de los ligamentos, pudiendo ser flexible en esas partes, como en las coyunturas de los nudillos.
Se requieren dos sellos manuales y su duración máxima es de tres turnos.
Se podrán realizar más de una vez al mismo tiempo si se quiere recubrir más pares, (pies y manos, por ejemplo), aunque no haya ningún tipo de ahorro de chackra. Este tipo de sangre no está especializada para tolerar exposiciones energéticas, por lo que se ciñe únicamente a ataques físicos además de evitar la realización de complicados sellos manuales y el porte o lanzamiento de armas (en caso de ser en las manos).
1 de 3

Equipamiento

Kunais (15).
Hilos de acero (30 m).

Natblida (H.Ú)

Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.


NPCs:

— Shina. —
#735a47

Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Clan. Nendo.
Especialidad. Fūinjutsu.
Elemento. Tierra.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 09.
Genjutsu. 03.
Taijutsu. 05.
Fuerza. 06.
Velocidad. 06.
Resistencia. 06.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.


— Yana. —
#82766c

Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Clan. ??
Especialidad. Genjutsu en área.
Elemento. Viento.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 02.
Genjutsu. 10.
Taijutsu. 01.
Fuerza. 02.
Velocidad. 07.
Resistencia. 07.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.

Recompensa de la misión: Recompensa variable. (Depende del desarrollo) || Misión continuada. (Depende del desarrollo)
Extensión mínima de la misión: 100 lineas.

NPC:

Shina
Runaway Brother
Ninjutsu: 9
Genjutsu: 3
Taijutsu: 5
Velocidad: 6
Fuerza: 6
Resistencia: 6
Clan: Nendo — Especialidad: Fūinjutsu — Elemento: Tierra — Rango: Genin

Descripción: Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Técnicas:


Insectos (昆虫 Konchū): Moldeo de arcilla en forma de algún insecto conocido. La mismas tienen capacidades terrestres, siendo capaces de desplazarse sobre y bajo el con rapidez. La masa del mismo, o bien su tamaño, no supera el de una mano común. Las mismas pueden recorrer un total de diez metros antes de explotar. En el caso de ir bajo tierra, estas creaciones pueden viajar a una profundidad de dos metros sin llegar a hacer ruido.

Elemento Tierra: Pilares de Roca (土遁・岩柱槍 Doton: Ganchūsō): Luego de realizar una serie de sellos, el usuario crea unas pocas columnas de rocas filosas que sobresalen del suelo para insertar al objetivo. Los pilares de roca traspasarán cualquier objeto que se encuentren en su destino. Se puede crear un máximo de seis de estas columnas. Cada una puede llegar a medir metro y medio de longitud.

Inventario:


Pergaminos pequeños: (2)

Físico completo




Yana
Runaway Sister
Ninjutsu: 2
Genjutsu: 10
Taijutsu: 1
Velocidad: 7
Fuerza: 2
Resistencia: 7
Clan: ?? — Especialidad: Genjutsu de área — Elemento: Viento — Rango: Genin

Descripción: Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Técnicas:


Magen: Kokoni Arazu no jutsu (Ilusión demoniaca, técnica de falsos alrededores): La técnica consiste en poder cambiar la visión de los alrededores, así como las cosas que hay en el lugar, como le plazca al usuario, ya sea parcial o totalmente (cansa mas mentalmente entre más cosas se remplacen). Aunque se cambien las imágenes de los alrededores, las cosas siguen estando ahí; tanto el usuario como el enemigo se pueden mover mientras se realiza esta técnica de una manera normal, sin recibir alguna repercusión extra, solamente el usuario, se moverá un poco más lento mientras tenga la técnica activada. Para deshacer la ilusión, basta con provocar daño al usuario que creó el jutsu, o salir del área denominada. (Desde fuera del área denominada por el genjutsu todo se ve normal, pero al entrar al área, todo cambia súbitamente). Abarca 10 metros.

Inventario:


Pergaminos pequeños: (2)

Físico completo

Jiran
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Uchiha Shiraga el Miér Mayo 23, 2018 10:02 am


     

Hasta el mismo se sorprendió de la potencia de combinar el poder de los dos. Sintió la temperatura en su piel, se protegió el rostro de los escombros que salieron aleatoriamente volando para evitar ser golpeado por alguno y perder estúpidamente el conocimiento, pero sin llegar a quitar la vista y poder ver todo lo que sucedía. De nuevo, explosiones e ilusiones, parecía ser el combo de aquellos dos muchachos, pero entonces ya todo sucedió demasiado deprisa dada la impaciencia y el deseo de luchar de Jiran. Este se abalanzó sobre el infante y logró momentáneamente separarlos. Pudo ver algo extraño en sus manos, pero ahora no era momento de analizar a su compañero, por lo que tomó su arma y corrió hacia la niña para ayudarle, pero estaba claro que separarlos no iba a resultar tan sencillo, aquellos niños poseían un vínculo muy fuerte, algo que Shiraga pudo vivir en su propia piel en la misión anterior. El niño daría su vida por la niña, y esta en su defecto, siempre lo acompañaba y ayudaba, separarlos con un simple puñetazo no iba a ser suficiente.

- No quiero volverte a hacer daño - dijo Shiraga ahora a tres metros de distancia de la niña la cual tenía cogidas las manos a la altura del pecho y miraba intermitentemente a su hermano y a Shiraga. Tenía miedo, ellos eran los malos, los asesinos, los criminales. En parte, Shiraga lo comprendía, pero tampoco tenía demasiado que hacer, ahora mismo estaba comprometido y debía proseguir, pero miedo le daba que su compañero cometiera la insensatez de matarlos, ya que la orden fue clara, no los querían muertos.

La morena no esperó a ser atacada, solo deseaba reunirse y ayudar a su amigo. Buscó en la bolsa que portaba a un lado de la cadera, y sin previo aviso lanzó un pergamino directo hacia shiraga. El Uchiha pudo saber e intuir de que se trataba, puesto que ese truco ya lo habían usado en el combate que tuvo lugar en la habitación del juicio. Con una sinergia perfecta, como si estuvieran conectados, el niño realizó una posición de manos con su diestra y el pergamino, dirigido a Shiraga estalló lanzando un sin fin de armas selladas en su interior, como una bomba de relojería repleta de clavos. Pero aquel movimiento solo era una simple distracción para entretener al peliblanco.

- Joder. - dijo mientras tomaba su arma para intentar esquivar las armas y las que no pudiera esquivar al menos desviar o bloquear. Bailó y realizó los movimientos que vio necesarios para evitar ser dañado, pero su habilidad sobre el movimiento físico aún era nula, por lo que no pudo evitar que varias de aquellas agujas se clavaran en su cuerpo. Exactamente cuatro, una en cada hombro y dos a la altura del abdomen, lo que impediría ciertamente que se moviera con demasiada facilidad.

Pero la distracción ya estaba hecha. Mientras el pergamino estallaba y Shiraga estaba entretenido evitando armas, la niña realizó sellos de manos para concentrar su chakra en el revoltoso niño. Aquel moreno, observando desde su posición que su amada le ayudaba, sacó de una bolsa unos insectos de arcilla, pero a los ojos de Jiran no vería ni tan si quiera que el joven se moviera, puesto que la chica, experta en las ilusiones, se preocupó en que todo pareciera otra idea, como si su compañero no actuase, tan solo jadeara y mirase con enfado a su rival que había logrado separarlos. El explosivo niño lanzó los insectos que volaron a velocidad hacia Jiran y cuando estaban a medio metro, a la señal del niño, señal que no podría ver a causa de los efectos del genjutsu, explotarían formando tres explosiones simultáneas, una un poco a la derecha de Jiran, otra a la izquierda y otra justo delante de su cabeza.

Shiraga no podía avisar de ello puesto que todo sucedía mientras se intentaba zafar de las armas, que dada la distancia no llegarían al lugar donde estaba Jiran, pero aquellos dos parecía que habían luchado durante mucho tiempo aunque su edad no mostrase lo mismo. Subestimarlos era un error, y querer separarlos de esa forma lo era también. Si deseaban realmente separarlos debían de alejarlos más distancia, una distancia donde las ilusiones de la muchacha no tuvieran efecto, pero no iba a ser tan fácil puesto que al parecer su único objetivo era permanecer huidos, había que pensar como hacerlo, de una forma un tanto más elaborada y no a simples golpes. Al igual que ellos, debían combinar sus habilidades para conseguir aquello que ellos mismos deseaban.

Resumen del turno:
- La niña lanza un oergamino con agujas sellado a shiraga
- Mientras shiraga los intenta esquivar realiza un genjutsu donde para ojos de Jiran y de Shiraga el niño tan solo mira con enfado a Jiran por lo que esta provocando.
- Oculto bajo el genjutsu lanza tres aves de arcilla a jiran que explotan a sus lados y frente a el a medio metro de distancia
NPC:

Shina
Runaway Brother
Ninjutsu: 9
Genjutsu: 3
Taijutsu: 5
Velocidad: 6
Fuerza: 6
Resistencia: 6
Clan: Nendo — Especialidad: Fūinjutsu — Elemento: Tierra — Rango: Genin

Descripción: Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Técnicas:


Fūin: Tōkaijutsu (封印・韜晦術, Sello: Técnica Oculta):
Mediante esta fórmula de sellado, el usuario será capaz de utilizar cualquier técnica que conozca mediante sus pergaminos o etiquetas. De esta forma, cada vez que el usuario despliegue un pergamino con el sello de esta técnica, se sobrentenderá que tenía un jutsu conocido sellado de antemano en dicho pergamino/sello, y por lo tanto el mismo podrá ser liberado del contenedor. Solo se pueden utilizar técnicas coherentes por este medio, es decir, no se podrán utilizar técnicas físicas o similares a partir de un pergamino/sello.
Ejecutar un jutsu usando esta fórmula gastará únicamente el gasto correspondiente a la técnica que se está liberando. Es decir, si se libera una técnica de nivel jounin, el usuario consumirá el chakra equivalente a una técnica del mismo nivel, mas no la técnica genin correspondiente a este método de sellado.
*Al ser solo armas no consumiría chakra porque se entiende que estaba sellado de antes*

Aves (鳥 Tori)
Moldeo de arcilla en forma de ave. La mismas son aerodinámicas usadas como proyectiles. La masa del mismo, o bien su tamaño, no supera el de una mano común. Estas creaciones tienen la capacidad del vuelo y son bastante rápidas en el mismo. Las mismas pueden recorrer un total de diez metros antes de explotar.
Inventario:


Pergaminos pequeños: (2)

Físico completo




Yana
Runaway Sister
Ninjutsu: 2
Genjutsu: 10
Taijutsu: 1
Velocidad: 7
Fuerza: 2
Resistencia: 7
Clan: ?? — Especialidad: Genjutsu de área — Elemento: Viento — Rango: Genin

Descripción: Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Técnicas:


Magen: Kokoni Arazu no jutsu (Ilusión demoniaca, técnica de falsos alrededores): La técnica consiste en poder cambiar la visión de los alrededores, así como las cosas que hay en el lugar, como le plazca al usuario, ya sea parcial o totalmente (cansa mas mentalmente entre más cosas se remplacen). Aunque se cambien las imágenes de los alrededores, las cosas siguen estando ahí; tanto el usuario como el enemigo se pueden mover mientras se realiza esta técnica de una manera normal, sin recibir alguna repercusión extra, solamente el usuario, se moverá un poco más lento mientras tenga la técnica activada. Para deshacer la ilusión, basta con provocar daño al usuario que creó el jutsu, o salir del área denominada. (Desde fuera del área denominada por el genjutsu todo se ve normal, pero al entrar al área, todo cambia súbitamente). Abarca 10 metros.

Inventario:


Pergaminos pequeños: (1)

Físico completo

Stats:

Ninjutsu ~ 7 •
Taijutsu ~ 1 •
Genjutsu ~ 10 •
Velocidad ~ 3 •
Resistencia ~ 8 •
Fuerza ~ 1 •
Técnicas:

Tec. Gennin: 6/7 •
Armamento:
> Amai yume (Bö)
> Shurikens
> Kunais
Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.


NPCs:

— Shina. —
#735a47

Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Clan. Nendo.
Especialidad. Fūinjutsu.
Elemento. Tierra.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 09.
Genjutsu. 03.
Taijutsu. 05.
Fuerza. 06.
Velocidad. 06.
Resistencia. 06.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.


— Yana. —
#82766c

Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Clan. ??
Especialidad. Genjutsu en área.
Elemento. Viento.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 02.
Genjutsu. 10.
Taijutsu. 01.
Fuerza. 02.
Velocidad. 07.
Resistencia. 07.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.

Recompensa de la misión: Recompensa variable. (Depende del desarrollo) || Misión continuada. (Depende del desarrollo)
Extensión mínima de la misión: 100 lineas.
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Jiran el Jue Mayo 24, 2018 12:34 am




D
elicada conexión, la ventaja de los hermanos, pero ante los ojos que nadie tiene que perder ni cercanos que lloren por su muerte, significaba una debilidad que debía explotar si quería salir victoriosos. Cuando los sellos tuvieron lugar, ante la ausencia de un resultado visualmente detectable para Jiran, intuyó que la concentración ajena estaba puesta en la niña que luchaba con su compañero; todo formaba parte de una ofensiva, donde el principal pilar y la primera fila ofensiva estaba compuesta, enteramente, por el masculino. Ahí entendió que su debilidad era su hermana, pues su preocupación estaba con ella, sus pensamientos estaban con ella, y sus ojos narraban la valentía necesaria como para realizar con sus propias manos lo suficiente para ponerla a salvo. ¿Qué pasaría si una fuerza como la de Jiran se encarase contra la escueta niña menuda? Shina no lo soportaría. El salvaje sonrió al delatar sus intenciones y los ojos del menor, a pesar de estar preparando un ataque en su contra bajo el velo de ilusión femenino, se mojaron en el miedo de perder lo más valioso. Confiaban uno del otro, pese a verle inmóvil, extrañamente inmóvil a pesar de ser un jovencito valeroso, deducía que la niña tejía un nuevo engaño para encerrarle como un vulnerable insecto en tela de araña.

     
Su palma derecha apuntó al pequeño a la vez que su pie derecho se comprometía a ser el soporte del medio giro que realizaba hacia la hermana. En esa breve posición, ambas rodillas —conjunto a la inclinación de su torso— se flexionaron en pro de marcar una postura fácil para el inicio de la carrera; para cuando las aves tomaron vida y vuelo, la misma técnica que dio oportunidad infernal al Katon abrasador, emanó de la diestra, siendo el disparo de salida que le incentivase a lanzarse contra la morena, como una pantera hambrienta contra una tierna presa.
     
Su palma, bendecida con la ráfaga de viento, se convirtió en un cañón del mismo elemento con una andanada de fragmentos de sangre endurecida: ante la incapacidad que posee el guantelete de soportar emisiones energéticas, su estructura se vio comprometida a tal punto que se convirtió en no más que esquirlas endurecidas con formas irregulares envueltos en el impulso del vendaval contra el escultor de arcilla. Las piezas volaron, dándole oportunidad de retirarse del área de alcance, mas sus creaturas, antes que recorrieran el metro, fueron vulneradas, dejándolas incapaces de alzar vuelo por los mismos cortes que propina el elemento Viento. Jiran no pudo ver lo que pasó, pero no se enfocó en hacerlo, para cuando su habilidad había hecho su efecto, ya se encontraba en camino de la chica, con el puño izquierdo listo para propinar el mayor de los daños en su contra.

     
¡No! ¡Yana no! —exclamó suplicante, siguiéndole el paso al salvaje sin mucho éxito dada la diferencia de potencial entre ambos. Preparaba un nuevo ataque, mas no se le daría el tiempo necesario.

     
Su raudo desplazamiento eliminó los metros que separaban a Jiran de Yana, sin embargo, la cercanía sólo propinó que el Genjutsu siguiera dando efecto dentro del área. Para cuando su puño de rojo sólido se preparó para lanzar un gancho lateral a la altura de su pecho, la niña desapareció inmediatamente, como si se esfumase sin dejar siquiera rastro al cual seguir. Los segundos que proseguirían estarían lleno de confusión, mas no se eximían de acción. Apretó sus dientes con tanta fuerza que por un momento pensó sentirlos quebrarse y romper su boca, su cuerpo estaba preparado para la situación y su liberación ante las cadenas que imponen los ilusionistas sobre la normalidad energética pronto llegó. El plasma sanguíneo, tan pronto la niña no aparecía en su visión, descargó una generosa dosis de chackra con el fin de reestablecer —al menos por un mero instante— las fluctuaciones normales; Seris, la liberación de su cuerpo por medio de la sangre.

     
¡Basta de juegos, niña! —su voz, áspera al punto de sonar gutural, gritó con desespero.

     
La ilusión, por un par de segundos, dejó de surtir efecto sobre Jiran, lo suficiente para agarrar de las prendas a la fémina con su diestra y asirla a partir de ellas. Sus dedos se clavaron en la tela — incluso sus uñas rasguñaron su piel mientras ella gritaba— para halarla hacia sí y hacerla blanco de un golpe lateral que, afortunadamente, pudo bloquear con su brazo. El puño recubierto con la dura sangre, combinado con tal potencia muscular, realizaron una fisura en el brazo derecho de la niña, intensificando sus gritos de sufrimiento. El impacto llegó a tal punto, que el retroceso de su cuerpo conjunto a la lucha constante, llegaron a romper sus delgados ropajes. No sentía remordimiento, ni misericordia; dada la situación, si el niño hacía algo contra Jiran, no resistiría la necesidad de matarlos a ambos. Más valía que su compañero, con palo en mano, evitase la furia del Natblida controlando a Shina, si es que no quería ver lo que era capaz de hacer. Debía deshacerse de los espejos del pasado, debía eliminar cualquier vestigio que le recordase a su pueblo: ahora mismo, esos dos niños, independientemente de su culpabilidad, lo eran para su irracional mentalidad.

     
¡Suéltala! ¡Déjala en paz! —más que súplica, era la furia embargando su garganta.

     
Cegado por la ansiedad, uno de los tantos sellos en sus manos es roto para dar lugar a la arcilla necesaria que compondría a un clon, idéntico al hacedor, puro de su blanco material explosivo. Al igual que éste, se guiarían rápidamente al amparo de su hermana, a pesar de tener que recorrer mayor distancia que la existente entre Yana y su atacante, Jiran, un individuo con creces más rápido. Su poder destructivo, siendo el miedo y la adrenalina su máximo combustible, sería detonado con tal de protegerla, aunque tuviese que estallar con los malnacidos que amenazan su libertad, o peor aún, su vida.


Blood Warrior
▷ Nin: 10
▷ Tai: 7
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
Datos:
Off:Jiran es demasiado obstinado y demasiado individual como para proponer un ataque cuerpo a cuerpo en conjunto, y menos en esta situación. Si quieres que haya algún cambio en su comportamiento, deberá Shigara intervenir si se necesita algo elaborado y no simples golpes. b:
Conteo de técnicas
4 de 8


Técnicas

Elemento Viento: Palma de ola bestial (Futon: Juha Sho): Concentrando chakra en su mano, el usuario libera una fuerte ráfaga de viento impregnada de chakra, la cual se hace visible gracias a esto. Adoptando una coloración azul. Puede generar fuertes cortes.

Jus Pauna «Sangre de Gorila»: Se trata de la exteriorización de la sangre en las extremidades del Natblida. Sangre oscura y espesa brota de sus poros, pudiendo recubrir sólo un par: manos, pies, antebrazos, e incluso, rodillas, piernas y codos. El líquido vital, al asentarse, adquiere rigidez, dureza, capaz de hacerle frente al hierro y al acero, ideal para combatir enemigos armados. Su estructura está especialmente cuidada para evitar entorpecer los movimientos de los ligamentos, pudiendo ser flexible en esas partes, como en las coyunturas de los nudillos.
Se requieren dos sellos manuales y su duración máxima es de tres turnos.
Se podrán realizar más de una vez al mismo tiempo si se quiere recubrir más pares, (pies y manos, por ejemplo), aunque no haya ningún tipo de ahorro de chackra. Este tipo de sangre no está especializada para tolerar exposiciones energéticas, por lo que se ciñe únicamente a ataques físicos además de evitar la realización de complicados sellos manuales y el porte o lanzamiento de armas (en caso de ser en las manos).
2 de 3

Keryon Gonplei: Seris «Pelea del Alma: Liberación»: Habilidad basada en la capacidad que tiene el plasma de almacenar una cantidad concentrada de chackra, desde su papel como canal auxiliar de energía. Gracias a la simbiosis de esos dos sistemas (energético y sanguíneo), el usuario puede inyectar concienzudamente el chackra sobresaturado en sus canales principales para deshacer cualquier anomalía que afecte negativamente a nivel energético, ya sea una alteración o un bloqueo: El chackra inyectado acelera y renueva el flujo a su estado normal. La técnica permite hacerle frente a habilidades de su mismo rango o inferior mientras su Ninjutsu sea igual o superior al contrario.
Se puede utilizar tres veces en Genin, una más por rango. {2 de 3}

Equipamiento

Kunais (15).
Hilos de acero (30 m).

Natblida (H.Ú)

Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.


NPCs:

— Shina. —
#735a47

Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Clan. Nendo.
Especialidad. Fūinjutsu.
Elemento. Tierra.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 09.
Genjutsu. 03.
Taijutsu. 05.
Fuerza. 06.
Velocidad. 06.
Resistencia. 06.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.


— Yana. —
#82766c

Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Clan. ??
Especialidad. Genjutsu en área.
Elemento. Viento.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 02.
Genjutsu. 10.
Taijutsu. 01.
Fuerza. 02.
Velocidad. 07.
Resistencia. 07.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.

Recompensa de la misión: Recompensa variable. (Depende del desarrollo) || Misión continuada. (Depende del desarrollo)
Extensión mínima de la misión: 100 lineas.

NPC:

Shina
Runaway Brother
Ninjutsu: 9
Genjutsu: 3
Taijutsu: 5
Velocidad: 6
Fuerza: 6
Resistencia: 6
Clan: Nendo — Especialidad: Fūinjutsu — Elemento: Tierra — Rango: Genin

Descripción: Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Técnicas:


Fūin: Tōkaijutsu (封印・韜晦術, Sello: Técnica Oculta):
Mediante esta fórmula de sellado, el usuario será capaz de utilizar cualquier técnica que conozca mediante sus pergaminos o etiquetas. De esta forma, cada vez que el usuario despliegue un pergamino con el sello de esta técnica, se sobrentenderá que tenía un jutsu conocido sellado de antemano en dicho pergamino/sello, y por lo tanto el mismo podrá ser liberado del contenedor. Solo se pueden utilizar técnicas coherentes por este medio, es decir, no se podrán utilizar técnicas físicas o similares a partir de un pergamino/sello.
Ejecutar un jutsu usando esta fórmula gastará únicamente el gasto correspondiente a la técnica que se está liberando. Es decir, si se libera una técnica de nivel jounin, el usuario consumirá el chakra equivalente a una técnica del mismo nivel, mas no la técnica genin correspondiente a este método de sellado.
*Al ser solo armas no consumiría chakra porque se entiende que estaba sellado de antes*

Jutsu: Clon de Arcilla (粘土分身, Nendo Bunshin): Moldeo de arcilla con la forma exacta de su creador. Están creados con arcilla no explosiva, sin embargo estos clones pueden desprenderse de partes de su cuerpo y "activarlas" volviéndolas explosivas, esto no consume chakra pero reduce el poder del clon, un clon puede desprenderse de 2 extremidades antes de quedar inutilizado, el poder de estas explosiones es el de una técnica gennin. Funciona como un reemplazo o una trampa de agarre, ya que una vez golpeado, la arcilla de la que está hecho de arcilla se endurece en el exterior atrapando a quien lo daño. Si es atravesada, ya sea por un golpe o un arma, la misma queda capturada por la viscosidad que esta posee atrapando al enemigo en él. Estos clones tienen las mismas cualidades que un Kagebushin normal, siendo capaces de pensar por sí mismos sus acciones y utilizar las técnicas de clan de su portador de su nivel (consumen chakra del usuario), así como usar armas o golpear a un enemigo. Claramente, al estar hecho de arcilla, utilizando alguna otra técnica de clan se desgastan a sí mismos. El byakugan ni el sharingan no puede distinguir estos clones del original.

Gennin: 1 clon.

Inventario:


Pergaminos pequeños: (2)

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Yana
Runaway Sister
Ninjutsu: 2
Genjutsu: 10
Taijutsu: 1
Velocidad: 7
Fuerza: 2
Resistencia: 7
Clan: ?? — Especialidad: Genjutsu de área — Elemento: Viento — Rango: Genin

Descripción: Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Técnicas:


Magen: Kokoni Arazu no jutsu (Ilusión demoniaca, técnica de falsos alrededores): La técnica consiste en poder cambiar la visión de los alrededores, así como las cosas que hay en el lugar, como le plazca al usuario, ya sea parcial o totalmente (cansa mas mentalmente entre más cosas se remplacen). Aunque se cambien las imágenes de los alrededores, las cosas siguen estando ahí; tanto el usuario como el enemigo se pueden mover mientras se realiza esta técnica de una manera normal, sin recibir alguna repercusión extra, solamente el usuario, se moverá un poco más lento mientras tenga la técnica activada. Para deshacer la ilusión, basta con provocar daño al usuario que creó el jutsu, o salir del área denominada. (Desde fuera del área denominada por el genjutsu todo se ve normal, pero al entrar al área, todo cambia súbitamente). Abarca 10 metros.

Inventario:


Pergaminos pequeños: (1)

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Jiran
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Uchiha Shiraga el Jue Mayo 24, 2018 8:43 am


     

La sensación de ser atravesado por una arma por priemera vez. Era doloroso, pero no tanto como se hubiera imaginado. Puede que fuera porque los puntos no eran vitales, ni tampoco dolorosos, puede que también sumara el hecho de que solo eran agujas y no cuchillos más grandes, pero la verdad, aquello le quitaba algo de miedo a ser herido en combate. Aunque tampoco pasaría a ser un suicida. Con bastante calma puesto que parecía que su presencia en aquel lugar era invisble. Se apartó un tanto del epicentro del combate para retirarse las cuatro armas de su blanco cuerpo y arrojarlas al suelo. Pequeños manchas de sangre caían por las heridas que presionó con sus ropas, nada singular, algo que podría ser una herida de clavarse una rama o algo similar. Suspiró, aquello le estaba dando demasiada pereza, la adrenalina de la primera misión se había esfumado ¿Acaso ya se estaba acostumbrando? No, no podía ser esa la razón.

Parado en un árbol, apoyado en este, observaba con algo de recelo el combate entre su supuesto compañero y los dos infantes. Parecía como un dios hubiera bajado y aquellos, aunque fueran dos, no tuvieran nada que hacer, sus técnicas, engaños y su sinergia se veían rotas por aquel energético ninja de extraña habilidad que parecía ver y predecir los movimientos del enemigo, puesto que su cuerpo aún estaba intacto. Se permitió el lujo de tomarse un respiro, dado que parecía que nadie lo tomara en serio y para que cansarse en vano.

Siendo honestos tampoco tenía mucho que hacer visto lo visto, sus habilidades eran inferiores, apenas era la segunda misión que realizaba. No sabía como reaccionar, si entrometerse o tan solo dejarle todo el trabajo a Jiran. Usar su genjutsu era algo inútil dado que ya lo había usado anteriormente contra ellos. Usar su katon también lo era ya que dada la cercanía con su compañero no podría evitar dañarle ya que no poseía una habilidad tan alta con el uso de sus téncicas. Meterse en medio con su arma también era una tontería ya que apenas sabía usarla. Y da igual lo que dijera, puesto que por lo que había visto y escuchado, el moreno le iba a ignorar e iba a hacer aquello que le diese en gana, por lo que decidió, tan solo, ser un simple espectador desde la distancia de precaución por si era atacado. Ya incluso hasta le daba igual que hiciera algo el susodicho, a fin de cuenta si los mataba sería su culpa y no la del Uchiha, se las tendría que ver él con los jefes.

- ¿ Podéis acabar de una vez ? Tengo hambre. - dijo mientras con su derecha lanzó tres cuchillos directamente al clon que se estaba formando cerca del niño. La arcilla no era tan rápida, por lo que aprovechó que la concentración de su enemigo estaba en Jiran para lanzar los cuchillos que se clavarían directamente en el clon, impidiendo de esta forma que llegase a formar la estructura completa del susodicho y cancelando la técnica de este. No quería ver a su compañero volando por los aires por otra de sus raras explosiones

NPC:

Shina
Runaway Brother
Ninjutsu: 9
Genjutsu: 3
Taijutsu: 5
Velocidad: 6
Fuerza: 6
Resistencia: 6
Clan: Nendo — Especialidad: Fūinjutsu — Elemento: Tierra — Rango: Genin

Descripción: Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Técnicas:

Inventario:


Pergaminos pequeños: (2)

Físico completo




Yana
Runaway Sister
Ninjutsu: 2
Genjutsu: 10
Taijutsu: 1
Velocidad: 7
Fuerza: 2
Resistencia: 7
Clan: ?? — Especialidad: Genjutsu de área — Elemento: Viento — Rango: Genin

Descripción: Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Técnicas:

Inventario:


Pergaminos pequeños: (1)

Físico completo

Stats:

Ninjutsu ~ 7 •
Taijutsu ~ 1 •
Genjutsu ~ 10 •
Velocidad ~ 3 •
Resistencia ~ 8 •
Fuerza ~ 1 •
Técnicas:

Tec. Gennin: 6/7 •
Armamento:
> Amai yume (Bö)
> Shurikens
> Kunais
Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.


NPCs:

— Shina. —
#735a47

Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Clan. Nendo.
Especialidad. Fūinjutsu.
Elemento. Tierra.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 09.
Genjutsu. 03.
Taijutsu. 05.
Fuerza. 06.
Velocidad. 06.
Resistencia. 06.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.


— Yana. —
#82766c

Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Clan. ??
Especialidad. Genjutsu en área.
Elemento. Viento.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 02.
Genjutsu. 10.
Taijutsu. 01.
Fuerza. 02.
Velocidad. 07.
Resistencia. 07.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.

Recompensa de la misión: Recompensa variable. (Depende del desarrollo) || Misión continuada. (Depende del desarrollo)
Extensión mínima de la misión: 100 lineas.
Uchiha Shiraga
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Jiran el Vie Mayo 25, 2018 1:34 am




B
élico trance, el nacimiento de la fiebre por la violencia. Cuando las llamas de esas emociones indescriptiblemente arrolladoras se hacían con el control de su mente, su cuerpo pasaba a ser un arma que debía blandir contra lo que deseaba destruir. El salvajismo propio, formando parte de sí mismo como instinto, provocaba una situación incómoda, vergonzosa, incluso peligrosa dada la presencia de dos chiquillos con la intención de huir, costase lo que costase. Mientras Jiran estuviese consciente, estaba en sus manos evitar que se internasen en el bosque y cubriesen sus huellas mejor de que lo han hecho hasta ahora. El escenario estaba puesto, siendo el tatuado quien se había robado —para bien o para mal— el teatro, algo quizás no demasiado conveniente para el bienestar de los fugitivos y la comodidad de su, ausente bajo sus propias acciones, compañero. La impertinente voz del albino, inicialmente, rasgó el ímpetu que actuaba como tela roja sobre sus pensamientos para nada razonables, paralizando las maquinaciones que darían lugar a sus futuras acciones, acciones que no verían forma en la realidad.
     
Su cuerpo, al principio cuadrado en postura ofensiva, mermó su intimidación para cuando su atención se vio atraída y atrapada —luego de ver qué pasaba con el clon— por su compañero y, con él, también se posó su mirada. Por un breve instante, los ámbares permitieron deslumbrar los vestigios de la bruta incandescencia que vestía su fogosidad, al segundo siguiente, la confusión se hizo con el rayado al punto que sus hombros —y la postura en general— cayeron, tanto en posición como en tensión. ¿Qué hacía allí arriba, tan tranquilo?, su cuestionamiento sólo despertó decepción: había deseado, incluso pensado que ya era así, tener un compañero de armas que peleara a su lado, hombro con hombro; en su lugar, obtuvo una impresión negativa y repudio hacia sus acciones, por ende, hacia su persona.

     
¿Te divierte? —su indignación respondió una pregunta con otra, para nada agradado. La irritación se evidenciaba en su rostro—: ¿Qué tal si venir y ayudar?

     
Para su desgracia —o fortuna para los menores—, aquella pasivo-agresiva distracción sirvió para disponer de un nuevo, pero escueto, plan de acción. Para cuando Jiran se dedicaba a golpear, con su extrañeza y fastidio, los ojos del albino con los suyos, el pequeño Shina invocaba el poder de su elemento pétreo para lanzarse en contra del amenazante —pero idiota— atacante de su hermana. Corrió, frustrado pero no por ello desanimado, contra el asilvestrado; a dos metros de éste último, dio un salto que le permitió apuntar debidamente contra su cabeza. Los reflejos del salvaje, muy bien afinados, permitieron que éste diera media vuelta y encarase aquel ataque, mas no con el suficiente tiempo para salir indemne de él.
     
El puño rocoso amenazó con destrozar su rostro, empero, su izquierda acudió como escudo ante el impacto. Su bloqueo no fue suficiente, el puñetazo provocó el empuje de la mano recubierta contra su nariz a tal punto que le hizo sangrar, como también lo hizo con su labio. El grito de furia del jovencito sólo sirvió para incentivar la fuerza necesaria para lanzar al descuidado Natblida cinco metros fuera de su punto de partida. Todo por subestimar el último momento, todo por no prepararse para algo así.

     
El desorientado moreno recorrió los primeros metros de impulso con la espalda raspándose contra la tierra, para luego dar un par de vueltas que reducirían su desplazamiento hasta descansar todo su cuerpo al golpear contra un árbol, deteniéndolo en seco. En su cabeza todo daba vueltas, muchas vueltas, disminuyéndose conforme pasaban los instantes; el sabor metálico de su boca y el olor propio de la sangre se hicieron sentir. Por un momento quiso descansar un momento y pensar qué iba a hacer, tanto con los chiquillos, como con su compañero. Sintió la necesidad de sentarse de espaldas al árbol, limpiarse la nariz y escupir la sangre; sonreía, a pesar de todo, reía ante tanta tontería junta. Aunque se mostrase manso, esa sonrisa truhan sólo ocultaba una cosa: La gota que colmaría el vaso estaba cerca, el vaso anegaría a todos con lo que contiene, y lo que contiene es sólo sangre.

     
Los perseguidos sólo intercambiaron miradas, ni siquiera las palabras hacían falta para entenderse. Estaban dispuestos a huir, pensando que, con el rastreador fuera de combate, tendrían una mínima oportunidad, a no ser que el peliblanco quisiese un enfrentamiento y no retirase su persecución por misericordia.


Blood Warrior
▷ Nin: 10
▷ Tai: 7
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
Datos:

Conteo de técnicas
4 de 8


Técnicas

Jus Pauna «Sangre de Gorila»: Se trata de la exteriorización de la sangre en las extremidades del Natblida. Sangre oscura y espesa brota de sus poros, pudiendo recubrir sólo un par: manos, pies, antebrazos, e incluso, rodillas, piernas y codos. El líquido vital, al asentarse, adquiere rigidez, dureza, capaz de hacerle frente al hierro y al acero, ideal para combatir enemigos armados. Su estructura está especialmente cuidada para evitar entorpecer los movimientos de los ligamentos, pudiendo ser flexible en esas partes, como en las coyunturas de los nudillos.
Se requieren dos sellos manuales y su duración máxima es de tres turnos.
Se podrán realizar más de una vez al mismo tiempo si se quiere recubrir más pares, (pies y manos, por ejemplo), aunque no haya ningún tipo de ahorro de chackra. Este tipo de sangre no está especializada para tolerar exposiciones energéticas, por lo que se ciñe únicamente a ataques físicos además de evitar la realización de complicados sellos manuales y el porte o lanzamiento de armas (en caso de ser en las manos).
3 de 3

Equipamiento

Kunais (15).
Hilos de acero (30 m).

Natblida (H.Ú)

Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.


NPCs:

— Shina. —
#735a47

Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Clan. Nendo.
Especialidad. Fūinjutsu.
Elemento. Tierra.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 09.
Genjutsu. 03.
Taijutsu. 05.
Fuerza. 06.
Velocidad. 06.
Resistencia. 06.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.


— Yana. —
#82766c

Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Clan. ??
Especialidad. Genjutsu en área.
Elemento. Viento.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 02.
Genjutsu. 10.
Taijutsu. 01.
Fuerza. 02.
Velocidad. 07.
Resistencia. 07.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.

Recompensa de la misión: Recompensa variable. (Depende del desarrollo) || Misión continuada. (Depende del desarrollo)
Extensión mínima de la misión: 100 lineas.

NPC:

Shina
Runaway Brother
Ninjutsu: 9
Genjutsu: 3
Taijutsu: 5
Velocidad: 6
Fuerza: 6(+1)
Resistencia: 6
Clan: Nendo — Especialidad: Fūinjutsu — Elemento: Tierra — Rango: Genin

Descripción: Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Técnicas:


Elemento Tierra: Jutsu Recubrimiento de Roca (土遁・拳岩の術, Doton: Kengan no Jutsu):
Sin la necesidad de realizar sellos, el usuario usa la tierra del entorno, que mezcla con su chakra, para recubrir alguna de sus extremidades con fragmentos de roca —brazo o pie— y de esta manera otorgarle más fuerza a sus ataques cuerpo a cuerpo. Esta técnica es capaz de enviar lejos a quien reciba el golpe, aunque no más de cinco metros del punto de impacto. Esta técnica dura dos turnos activada y otorga una bonificación de un (+1) punto en fuerza. A partir de Jounnin y teniendo más de 15 puntos en Ninjutsu es posible además añadir picos filosos a este recubrimiento volviendolo además tan resistente como el mejor acero lo cual vuelve esta tecnica en una peligrosa arma. La resistencia de esta tecnica depende del Ninjutsu de su creador.

Inventario:


Pergaminos pequeños: (2)

Físico completo




Yana
Runaway Sister
Ninjutsu: 2
Genjutsu: 10
Taijutsu: 1
Velocidad: 7
Fuerza: 2
Resistencia: 7
Clan: ?? — Especialidad: Genjutsu de área — Elemento: Viento — Rango: Genin

Descripción: Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Técnicas:


Inventario:


Pergaminos pequeños: (1)

Físico completo

Jiran
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Uchiha Shiraga el Vie Mayo 25, 2018 9:51 am


     

- Al fin te resignas a cooperar. - dijo con tono irónico mientras se posaba al lado de su compañero. Dio un par de risas para eliminar toda la tensión, clavó su arma de nuevo en el suelo puesto que para realizar su siguiente movimiento no le sería necesaria y miró a su compañero. Le golpeó ligeramente el hombro como gesto de colegeo. Crujió sus dedos y proseguido, su cuello. Miró a los dos niños que estaban a una distancia de 7 u 8 metros aproximando a lo alto. Ellos sabían cuales eran las habilidades del Uchiha, por lo que estaba más limitado a la sorpresa que Jiran, debía usar el factor sorpresa. Apenas tenía armamento necesario para poder usarlo como trampas, por lo que él, a diferencia de su alterado compañero, si necesitaba de cooperar, se basaría simplemente en el apoyo, dejando a Jiran la parte ofensiva.

- Saben en parte mis habilidades, pero tengo un plan. Tu da de ostias al moreno, yo haré que no puedan ayudarse entre ellos. - aclaró el joven peliblanco con algo de intriga e incógnita. Aún le quedaba un genjutsu que no había mostrado, con el que podía controlar el terreno del combate y darle a Jiran la oportunidad de poder noquearlos y así llevarlos frente a la justicia de nuevo.

Realizó sellos de manos. Concentró su chakra en sus pies. Entonces el terreno comenzó a subir la temperatura. De la nada, el fuego emanó, brotó con fuerza y velocidad, trazando un muro de fuego que se extendía en el campo hasta llegar a impactar contra un árbol en el otro lado del claro. El muro se levantaba a dos metros de altos trazando una línea recta que dividía aquel lugar en dos. Esta flecha ígnea pasó por medio de los dos infantes, creando dos zonas opuestas, e impidiendo que uno pudiera ayudar al otro sin pasar por sus potentes llamas.

Pero aquello solo era el primero de su combo de movimientos. Los sellos que había realizado también era una forma de introducir a los dos niños en un genjutsu visual, entonces, al momento que el fuego emanó, las nubes se concentraban y empezaban a tomar una negruzca apariencia. Los rayos comenzaban a brotar rompiendo el silencio del lugar, y entonces estos comenzaron a caer al deseo de Shiraga contra los dos niños los cuales podían evitarlos a duras penas con saltos y carreras. De esta forma podría mantener a raya a los dos muchachos e impedir cualquier tipo de huida o intento de volver a estar juntos, puesto que gracias a las fuertes intensidades eléctricadas generadas por una mera ilusión, podía desviar el camino de los jóvenes y ayudar a Jiran a poder golpearlos con alta probabilidad de éxito.

- Te cubro, tu turno. - dijo con una sonrisa.

NPC:

Shina
Runaway Brother
Ninjutsu: 9
Genjutsu: 3
Taijutsu: 5
Velocidad: 6
Fuerza: 6
Resistencia: 6
Clan: Nendo — Especialidad: Fūinjutsu — Elemento: Tierra — Rango: Genin

Descripción: Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Técnicas:

Inventario:


Pergaminos pequeños: (2)

Físico completo




Yana
Runaway Sister
Ninjutsu: 2
Genjutsu: 10
Taijutsu: 1
Velocidad: 7
Fuerza: 2
Resistencia: 7
Clan: ?? — Especialidad: Genjutsu de área — Elemento: Viento — Rango: Genin

Descripción: Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Técnicas:

Inventario:


Pergaminos pequeños: (1)

Físico completo

Stats:

Ninjutsu ~ 7 •
Taijutsu ~ 1 •
Genjutsu ~ 10 •
Velocidad ~ 3 •
Resistencia ~ 8 •
Fuerza ~ 1 •
Técnicas:

Tec. Gennin: 4/7 •
Elemento Fuego: Fuego Cortante (火遁・火走り, Katon: Hibashiri)
Después haber realizado los sellos necesarios, con esta técnica el usuario crea una corriente de fuego que puede ser manipulada a gusto. Esta corriente de fuego se desplaza por el suelo, y comúnmente es usada para rodear al oponente en un círculo de llamas que alcanzan los dos metros de altitud. Esto con la finalidad de impedir la huida del enemigo y al mismo tiempo anularle la visión. Puede encerrarse a más de un objetivo en este jutsu, siempre y cuando la circunferencia del círculo no sobrepase los siete metros.

Matsu no Arashi (Tempestad del fin):

Genjutsu en el cual se hace creer al enemigo que el usuario está creando una tormenta la cual lo ataca constantemente con el aire y los rayos. Es una técnica diseñada para confundir y atemorizar. Mientras se permanezca dentro de la ilusión el movimiento será complicado debido al clima adverso en el que se cree estar; una vez fuera la víctima, si ha permanecido más de tres turnos dentro de la ilusión, sufrirá una penalización de tres puntos a resistencia.
Armamento:
> Amai yume (Bö)
> Shurikens
> Kunais
Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.


NPCs:

— Shina. —
#735a47

Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Clan. Nendo.
Especialidad. Fūinjutsu.
Elemento. Tierra.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 09.
Genjutsu. 03.
Taijutsu. 05.
Fuerza. 06.
Velocidad. 06.
Resistencia. 06.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.


— Yana. —
#82766c

Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Clan. ??
Especialidad. Genjutsu en área.
Elemento. Viento.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 02.
Genjutsu. 10.
Taijutsu. 01.
Fuerza. 02.
Velocidad. 07.
Resistencia. 07.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.

Recompensa de la misión: Recompensa variable. (Depende del desarrollo) || Misión continuada. (Depende del desarrollo)
Extensión mínima de la misión: 100 lineas.
Uchiha Shiraga
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Jiran el Dom Mayo 27, 2018 3:21 am




V
olatilidad, las palabras ajenas provocaron que ardiera la boca de su estómago. Ante el ignorante salvaje y sus obvios límites dentro del manejo del lenguaje del Nuevo Mundo, los malentendidos estaban en la rutina de cada día; para esta vez, el indicativo irónico no fue entendido como tal, sino como una inclinación menos amigable, más hostil. Su sonrisa, en consecuencia, se tensó conjunto a la liberación de una risa entre dientes, grave, acompañando la contraria por el hecho de no querer caer en un posible rencor contra el peliblanco. Eso no es gracioso, internalizó, disminuyendo el bienestar de su precoz relación laboral. El golpe recibido por su falta de compromiso en la batalla era la razón por la que no estaba agradado con su compañía; quedaba en claro la importancia perteneciente al evento que llevaba a cabo. Desvió el tacto que se dirigía hacia su hombro con el dorso de su mano, dispuesto a compartir miradas al momento que hablaba, sin apartar su usual postura truhan:

     
Si querer algo y tener lengua, hablar y pedir —sentenció como un reproche a sus acciones anteriores. Consideró innecesario lo que había pasado, pese a tener parte de culpa al violentar en solitario.

     
Ambos párpados cayeron al inclinar la cabeza hacia abajo, reuniendo fuerzas para levantarse y volver al rodeo, serenándose, tanto en emoción como en sus facciones. Antes de estar totalmente de pie, cogió un puñado de tierra y lo restregó en las palmas de ambas manos, asegurando la fricción necesaria para sus usuales movimientos en el interior del bosque. Tan pronto el contrario tomaba la delantera de la operación, Jiran se mantenía al margen, a la expectativa de las tácticas dispuestas; poco le importaba lo que pensara, simplemente y dadas las circunstancias, quería que lo planeado saliera bien, absteniendo su injustificado apetito sangriento a simplemente cumplir con inmovilizar ambos prisioneros, o a uno solo si Shiraga se hacía cargo de otro. «Hm» sonó en afirmación, todavía saboreando sangre que emanaba de su labio, intentando apaciguar la salida de la misma.
     
La línea de puro fuego no significó motivo para la quietud de los fugitivos, al contrario, el masculino deselló más arcillas que utilizaría para otra creación, no vista por el fogonazo provocado por la súbita liberación Katon; seguidamente, apoyaría su diestra en el suelo, como si quisiese invocar otra de sus técnicas Doton, mas nada apareció. La ilusión surtía efecto en ambos por igual, pese a que la niña tenía un alto conocimiento en las artes ilusorias y sabía de primera mano que esa era una de ellas.

     
¡Es sólo una ilusión! —exclamaba a viva voz con la seguridad propia de una especialista. En la realidad, se escuchaba fuerte y claro, pero no en medio de la tormenta.

     
Gritar estaba siendo inútil, la tempestad azotaba inclementemente: no escuchaba  su propia voz con claridad y menos podía mantener su posición entre tantos rayos cayendo incesantes. Cuando intentaba dar con su compañero, no veía nada más que fuego, del cual no estaba segura si pertenecía a la ilusión o era real: cruzarlo era una insensatez y un verdadero desafío para su endeble valentía. No podía imaginarse lo mal que estaba Shina en medio de la intensidad ilusoria.
     
No se equivocaba en su preocupación, pues el niño depositaba todo su esfuerzo físico en hacerle frente a las tronadas que rezaban querer su vida, además de cruzar un verdadero desafío al querer mantener una postura sólida con las ráfagas de viento que batían, de un lado a otro, su cuerpo. Gritaba, sí, pero su voz no retornaba a sus oídos, eran tragados por los tambores que golpeaban el cielo; igual que Yana, reiteró en traspasar el muro ígneo con sus ojos, mas no fue posible, y el calor que despedía resultaba aterrador en el conjunto torturador que hacía estragos dentro de su mente.

     
Qué habilidad vuelve loca a la gente... —una incógnita llena de asombro, producto de su observación a los movimientos erráticos y acelerados por parte de ambos sujetos. La niña lo manejaba mejor, pero el niño se acercaba al borde del colapso—: ¡Recuerda! Tú decir lo que querer.

     
Dicho aquello, en pro de endurecer la relación a una más sana y fructífera, sus manos se agarraron a la rama más cercana y, tras impulsarse y escalar, se preparó para saltar a la cercanía de su objetivo: el niño. En vista que sus reservas de energía habían sido disminuidas a la mitad por su frenética ofensiva, se dedicó a desviar las fluctuaciones a la alimentación de sus músculos en beneficio de sus reflejos; estaba preparándose para combatir cuerpo a cuerpo, con una visión no letal, dispuesto a darle una lección al pequeño.
     
Antes que la ofensiva melé tuviera lugar, marcó un par de sellos manual que preparaba su seguro de vida ante cualquier inconveniente con las peligrosas habilidades explosivas. Tras ello, la diestra y la zurda iniciaron un baile contra el cuerpo del más bajo: su rostro como primer impacto, su estómago por su bloqueo alto, sus brazos ante sus bloqueos bajos, a tal punto de destrozar la habilidad Tierra que recubría su brazo; su incapacidad de hacerle frente a una bestia —a pesar de estar contenida— como Jiran era, simplemente, absurda. La aparición de la silueta tatuada dentro de la tormenta llamaba el terror en su cuerpo, quien no podía dilucidar claramente la amenaza pese a poner todos sus esfuerzos en ello. Combatir contra los rayos, contra el viento, contra Jiran y su atrevida forma de pelear, no podría con todo.

     
Tú fallar al ser atrapado —recriminó al bloquear un primer golpe contrario, inmovilizando su brazo—. Por eso, deber ser condenado —dictó con superioridad.
     
Sus palabras hacían alusión a sí mismo, a un recordatorio de lo que pasaría si la Tradición le encontraba y le atrapaba, aunque sus expectativas estaban en un dolor fuera de su imaginación.

     
La llave hecha por Jiran se convirtió en un puente por el cual unas —pequeñas como la palma de una mano— creaturas, hechas de blanquecina arcilla, escalaban y se desplazaban hasta alcanzar su torso. Estaban siendo controladas por hilos que emanaban desde las manos del manipulador del Doton. Un chasquido y, entre la locura ambiental que gobernaba su cabeza, una explosión extinguió parte del muro de fuego, creando una brecha en donde ambos niños se podían ver, pese a la tempestad con su calamidad.


Blood Warrior
▷ Nin: 10(-3)
▷ Tai: 7(+3)
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
Datos:

Conteo de técnicas
4 de 8


Técnicas

Pasiva — Habilidad intrínseca del control de chackra de los especialistas de Ninjutsu médico (modificada): Puede infundir chackra en la sangre en pro de estimular las capacidades corporales más sutiles, como lo son la coordinación, equilibrio y procesos aeróbicos que influencian positivamente el incremento de la potencia muscular (fuerza) y del manejo corporal. Esto significa que puede sacrificar 3 puntos de Ninjutsu y depositarlos en Taijutsu o Fuerza. (-3 Nin » +3 Tai)

—Jutsu Oculto.

Equipamiento

Kunais (15).
Hilos de acero (30 m).

Natblida (H.Ú)

Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.


NPCs:

— Shina. —
#735a47

Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Clan. Nendo.
Especialidad. Fūinjutsu.
Elemento. Tierra.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 09.
Genjutsu. 03.
Taijutsu. 05.
Fuerza. 06.
Velocidad. 06.
Resistencia. 06.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.


— Yana. —
#82766c

Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Clan. ??
Especialidad. Genjutsu en área.
Elemento. Viento.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 02.
Genjutsu. 10.
Taijutsu. 01.
Fuerza. 02.
Velocidad. 07.
Resistencia. 07.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.

Recompensa de la misión: Recompensa variable. (Depende del desarrollo) || Misión continuada. (Depende del desarrollo)
Extensión mínima de la misión: 100 lineas.

NPC:

Shina
Runaway Brother
Ninjutsu: 9
Genjutsu: 3
Taijutsu: 5
Velocidad: 6
Fuerza: 6(+1)
Resistencia: 6
Clan: Nendo — Especialidad: Fūinjutsu — Elemento: Tierra — Rango: Genin

Descripción: Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Técnicas:


—Jutsu Oculto.

Elemento Tierra: Jutsu Recubrimiento de Roca (土遁・拳岩の術, Doton: Kengan no Jutsu):
Sin la necesidad de realizar sellos, el usuario usa la tierra del entorno, que mezcla con su chakra, para recubrir alguna de sus extremidades con fragmentos de roca —brazo o pie— y de esta manera otorgarle más fuerza a sus ataques cuerpo a cuerpo. Esta técnica es capaz de enviar lejos a quien reciba el golpe, aunque no más de cinco metros del punto de impacto. Esta técnica dura dos turnos activada y otorga una bonificación de un (+1) punto en fuerza. A partir de Jounnin y teniendo más de 15 puntos en Ninjutsu es posible además añadir picos filosos a este recubrimiento volviendolo además tan resistente como el mejor acero lo cual vuelve esta tecnica en una peligrosa arma. La resistencia de esta tecnica depende del Ninjutsu de su creador.

Arte libre (フリーアート Furīāto):
Los miembros del clan tienen la maestría en el arte de arcilla, siendo capaces de moldear cualquier figura que se imaginen. Estas pueden ser humanoides, animales o sin una figura definida. Las mismas, además, pueden ser controladas por un ligero hilo de arcilla viscosa – En el caso de ser humanoide – Como si fuese una marioneta.

Genin: Poseen el volumen de la mano.

Inventario:


Pergaminos pequeños: (2)

Físico completo




Yana
Runaway Sister
Ninjutsu: 2
Genjutsu: 10
Taijutsu: 1
Velocidad: 7
Fuerza: 2
Resistencia: 7
Clan: ?? — Especialidad: Genjutsu de área — Elemento: Viento — Rango: Genin

Descripción: Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Técnicas:


Estado: Fisura en brazo derecho.

Inventario:


Pergaminos pequeños: (1)

Físico completo

Jiran
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Iko el Dom Mayo 27, 2018 3:59 pm



The prey

Them who are hunted may be
those who are granted with fangs and claws












El sol habría amanecido con la simpleza de siempre. Blanquinoso y resaltador del brillo en la cabellera sin color, anclada a un cuerpo yaciente entre las ramas de un alto árbol; lejos de allí. A la salvaje la habían capturado los miedos. Ella los conocía bien, había vivido en aquellas carnes lo crudo que era el exterior. Los monstruos campaban a sus anchas y ninguno de ellos tendría el mínimo miramiento para con ella. Todos iguales, se convencía. Desde aquel encuentro con el hermoso tigre de las llamas, sus movimientos habían sido conducidos por el miedo y el subterfugio. Se lo recordaba varias veces al día, se veía obligada a condenarse por ello. A fin de cuentas, no hacía nada por su gente, ni por los monstruos, ni por ella misma. La memoria de por qué dejó la isla, y la sensación inútil la acosaban pasivamente hasta que caía en aquellos pozos. Una y otra vez, sin descanso para su cabeza. La aún adolescente se veía siempre envuelta en aquella sensación desconocida, sin valor, ni fin, ni motivo para seguir respirando. Y sin embargo, allí estaba. Miraba a los suelos desde el árbol con sorna, asqueada. A veces, diminutos roedores y gráciles aves decidían pasar, mirarla, preguntarse a donde pertenecía. ¿Humana, animal, monstruo? Chasqueó la lengua frente a tal pensamiento. Ni ella misma tenía derecho alguno a pensar qué era, lo sabía de sobra: Ella era un fracaso.

Ni siquiera dominaba debidamente aquello para lo que fue traída al mundo, y sus habilidades físicas siempre se le quedaban pequeñas. El sentimiento de derrota se apoderaba de ella injustamente mientras se compungía en su propio cuerpo. Se le achicaban las maneras de librarse de su propio pecado de huida, buscando cada vez una mejor excusa con que terminar por  convencerse, volvería a serle útil a alguien. La cara de aquellos dos extraños con brillante armadura se le aparecía a veces con aquella idea, y la llevaba a pensar que quizás, y solo quizás, no estaba en un error. No se podía terminar de convencer, pero. Pese a todo, aquella no era una chica estúpida. Resultaba irónico que su cabeza pensase en las formas de meterse en un lodazal de tal magnitud, pero pocas veces se preocupase por sacarla. Era el mundo exterior y las paupérrimas veces en que la fortuna quiso regalarle una sonrisa que la mujer sin color en el cabello se sintió remotamente lista para algo. Fue posiblemente la principal razón por la que, frente a lo sucedido, decidió volver a arriesgar su vida.

En la auto-destructiva calma, un sonido aún más amedrentador tuvo lugar, a lo lejos, el sonido de una explosión que hizo a algunos de los animales en los árboles donde ella habitaba escapar. Iko fue alertada, y se levantó mirando en la dirección del sonido. Conocía bien los bosques, llevaba meses sobreviviendo en aquel. Aquel sonido no venía de animales, era el sonido de aquellas criaturas. Los monstruos, con piel de humanos. Su primer instinto fue, por supuesto, escapar. Pero nada más lejos, su intención se tornó contraria cuando los pensamientos que había estado tejiendo la atraparon. ¿Qué hacían los monstruos en un paraje casi sin habitar? No había ni siquiera alguna caza remarcable. ¿Qué entonces? Podría ser… ¿ella? O quizás alguien en su misma posición. Dudas de niña que tardaron hasta el momento de otra explosión para finalmente verse obligada a decidirse. Un solo paso le condujo hacia el lugar, uno que le hizo quedarse entre los árboles a unos diez metros del claro. Una escena inesperada, y que produjo el consecuente miedo, y convencimiento. Su acercamiento tímido dio tiempo a que aquellas seguidas explosiones, y las llamaradas propias de un furioso dragón continuasen. Los árboles y la tierra se empapaba de aquel fuego, hiriendo a la hija de la naturaleza mientras escuchaba los gritos. Una voz masculina, y dos más agudas. Una necesidad por saber que no estaba volviendo a equivocarse condujo a la marcial hacia delante, caminando por el suelo de entre los árboles con pasmosa facilidad, pero mirando a las copas cuando una de las voces víctima gritaba. Podía lograr ver, ella ajena a la infernal tempestad a la que se sometían los chicos, como dos personajes se ensarzaban en una batalla. — ¡Muérete de una vez! ¡Yana, huye! — El ímpetu y fuerza que destellaba aquel con vitíligo comprometían a la mujer, quien no conocía en absoluto la situación. Más allá, el ardor de las llamas aplacadas por el poderoso grito de las explosiones logró hacer ver a la chiquilla, aunque para Iko, a trece metros tal cual se aproximaba, apenas eran visibles sus facciones. Decidió preocuparse por los dos que luchaban. Ellos estaban en altura, aunque poca, y a solo seis metros de la poderosa musculatura femenina. El menor no podría apreciar su llegada, pero ya que Iko venía de la dirección –aproximada- por donde pretendía escapar, el salvaje tenía toda la posibilidad de verla aunque a través de las ramas. Por su parte, la marcial podía concebir todos los fallos en el agarre del otro salvaje, así como los del pequeño a la hora de liberarse, lo que le regalaba, gracias a su libertad, una oportunidad de ataque. Tal como corrían sus piernas, una patada hacia al aire con la pierna izquierda desprendió una pequeña esfera. La habilidad física, la cercanía, y lo predecible del comportamiento del cuerpo frente a un forcejeo llevaba a la conclusión de un difícil esquive; pero el golpe se aseguraba gracias a que del dedo meñique izquierdo crecía invisible uno de aquellos hilos, destinado no a mover la esfera, sino a corregir su trayectoria, obligando a mantener su agresivo impulso. El objetivo de la bola era, además, uno de aquellos que un hombre no soportaría. Aquellas criaturas eran débiles, y su colgandera debilidad fue el objetivo de la primera ofensiva.

Iko no era nadie acechante, no se escondía para atacar nunca, y no por falta de estrategia, sino por costumbres. La pelota de metal tendría o no éxito, en cualquier caso forzaría al tatuado a moverse, y como tal, a descuidar su agarre. Sería la excusa perfecta para que el esbelto cuerpo de la mujer, en conjunto a la patada giratoria, golpease el suelo para dispararse hacia ellos dos y obtuviera un segundo agarre, tomando los antebrazos del Natblida y conociendo sus ámbares. Él se vería reflejado en las dos joyas, turquesas de color, pero tan intensas como dos rubíes. Una expresión asustadiza, decidida, y furiosa. — Es cría.. tú es no cría. — dijo rápido. La marionetista, como siempre, no había solo agarrado los brazos del manipulador de sangre. Sus guantes habían invocado a las garras, y estas habían ido a clavarse en la parte más próxima al codo de ambos antebrazos, rebanando pequeñas uniones de músculos que restasen fuerza a la presión contra el chico que no supo qué ocurría. Por además, las dos sustancias en cada uno de los guantes penetrarían en el cuerpo salvaje si no hacía nada por evitarlo, produciendo sus efectos a la vez que la fuerza desmedida de la joven, superior y más experta, le forzaría a separar los brazos y empujarlo, para rodear a Shina con el brazo derecho inmediatamente y apartarlo del salvaje. — ¿Es quién dónde Yana? ¿Es bien? — El chico, lloroso, no tuvo prácticamente tiempo de pensar. Miraba a la escultural figura, preguntándose qué hacía allí y quién era. Pero le había defendido de aquel animal. Y más importante: podía defender a Yana. — Yana está... en peligro. Está allí delante. ¡Yana! —



Apariencia — Iko:
Datos — Iko:
Off-rol: Saludos. No creo que sirva de excusa, pero pretendía interrumpir la misión antes de que encontrasen a los niños, por no tener un desnivel injusto. Resté una técnica de forma más o menos lógica (Sunshin no jutsu) con tal de compensar que los personajes ya hayan realizado varias técnicas también. Pretendo usar nada o lo mínimo a los NPCs para tampoco abusar, por sobre las razones, Iko lleva viviendo el bosque del País del Fuego un largo tiempo, lo recorre cuando cree que hay gente en la zona donde está, pero por motivos personales decide ver qué son las explosiones, siendo de Shina. Si se pone del lado de los niños es esencialmente porque son niños, especialmente cuando vea bien a Yana, que es una chica. Espero haber entendido y plasmado bien la situación, de lo contrario, no tengo problema con que obvien esa parte del post o me pregunten.

Ninjutsu: 06 — 07.
Genjutsu: 01 — 07.
Taijutsu: 10 — 10.
Fuerza: 13 — 10. (10 + 3)
Velocidad: 10 — 10.
Resistencia: 09 — 10.
Tora no dō (虎の道, Camino del tigre) — +3p. Fuerza.

Técnicas: G. — 06/08.

Jutsu de Cuerpo Parpadeante (瞬身の術, Shunshin no Jutsu)
Es una habilidad básica en todos los ninjas que se basa en mover el cuerpo a altas velocidades para desplazarse cortas o largas distancias a una velocidad casi imposible de ver. Para un simple observador pareciera como si la persona se hubiera teletransportado en una nube de humo para ocultar sus movimientos. Esto se logra mediante el uso de chakra para vitalizar el cuerpo y de esa forma permitir que el mismo se desplace a velocidades extremas. La cantidad de chakra que se utilice en esta técnica dependerá de la distancia recorrida con la misma. Esta técnica no puede ser utilizada en un combate, pero si puede ser utilizada para huir de uno. Los ninjas inexpertos no pueden desplazarse grandes distancias.
Gennin: Cualquier parte del mismo lugar en donde se encuentra.
9/9 — Chakura no Ito (チャクラの糸, Hilos de Chakra)
Es la habilidad única de los miembros de éste clan. Gracias a ella pueden emitir una fina corriente de chakra, en forma de hilo, con la cual manejar las marionetas a su antojo. Los recién iniciados en el control de ésta técnica necesitan de una mano completa para manejar una marioneta mediana o de al menos tres dedos para manejar una marioneta pequeña. Los hilos pueden extenderse hasta los diez metros en cualquier dirección y pueden o no ser visibles a simple vista, dependiendo esto último de si el usuario así lo desea o no. Estos hilos pueden ser cortados como cuerdas normales, pero sólo por técnicas de Kenjutsu del mismo rango o superior. Sólo cuenta como un jutsu cuando se activa la primera vez, pudiendo activar ésta técnica y otras dos en ese mismo turno -aunque no resta un jutsu a utilizar de los que tenga el usuario- y luego puede ser mantenido por tantos turnos como resistencia tenga el usuario -10 de resistencia = 10 turnos mantenido, por ejemplo-.

Datos — Marionetas:
Torashishi migiashi.
Garras. 04 — 04.
(Veneno. Shihai-tekina dansei.)
Agujas. 04 — 04.
(Veneno; índice y anular. Shihai-tekina dansei. Veneno; corazón y meñique. Hirano-kokei.
Cable trenzado. 02 — 02.

Torashika hidariashi.
Garras. 04 — 04.
(Veneno. Hirano-kokei.)
Cilindros explosivos. 03 — 03.
Hojas de acero. 02 — 02.
(Veneno; dorada. Shihai-tekina dansei. Veneno; plateada. Hirano-kokei.)
Piel de tiburón. 01 — 01.
(Veneno. Shiahi-tekina dansei.)

Torasame kodariashi.
Cuchilla. 01 — 01.
(Veneno. Shihai-tekina dansei.)
Conductos de aire. 02 — 02.
Esferas. 06 — 06.
Cable trenzado. 01 — 01.
(Veneno. Shihai-tekina dansei.)

Torakujira kogiashi.
Cuchilla. 01 — 01.
(Veneno. Hirano-kokei.)
Conductos de aire. 02 — 02.
Hojas. 03 — 03.
(Veneno. Hirano-kokei.)
Ruedas. 04 — 04.



Shihai-tekina dansei.
El veneno, en estado líquido, puede aplicarse a cualquier herida o contacto con el torrente sanguíneo. Una vez se ha aplicado, el veneno viaja por el cuerpo a través de la sangre y termina en el cerebro, llegando a la barrera hemato-encefálica. Pasada la barrera, el sodio, conteniendo pequeñas porciones de agua, causaría un edema en las neuronas de forma temporal, hasta que los riñones limpiasen la sangre. Con ello se conseguiría el efecto deseado.

Una vez aplicado, el veneno actúa rápido, y tiene la duración de dos turnos. La tensión intracraneal aumentada por el veneno actúa sobre el cuerpo confundiendo su capacidad física y de concentración. La víctima pasa a estar ligeramente confuso, aunque lúcido aún, pareciendo un estado despistado. Esto hace que no preste atención a detalles ni pueda realizar acciones minuciosas. Al mismo tiempo, produce una torpeza física leve. Aunque no es un desequilibrio en si, el afectado fracasará si intenta hacer movimientos que requieran de precisión, incluyendo desde sellos de manos (Los dedos no estarían en la posición correcta, pudiendo llegar a hacerse daño por chocarlos) hasta acrobacias (Pudiendo llegar a caer de mala manera). Estos efectos son leves, incluso una víctima sin mucha atención podría pensar que no le pasa nada, y por lo tanto intentar llevar a cabo estas acciones sin éxito.

El veneno produce por dos turnos una penalización de -2p. en Taijutsu, Ninjutsu y Genjutsu. Tras el efecto no quedan secuelas, ya que el filtrado renal lo ha eliminado, pero puede volver a ser envenenado. A ninjas de mayor rango les afecta poco. La penalización es de -1p. y pueden realizar sellos y movimientos complejos. Además, pueden aún ejecutarse sellos si se hace más lento de lo normal, en el mismo rango. Aplica también para algunas acciones más básicas, como la puntería con armas arrojadizas, el uso de Genjutsu por métodos ajenos a los sellos, como tocar un instrumento, algo que requiere precisión y más en medio de una batalla, etcétera.

La cantidad necesaria es minúscula, ya que requiere viajar por el torrente sanguíneo y ser suficientemente pequeña para atravesar la apertura que deja el sodio en la barrera hemato-encefálica. El edema que produce es pequeño, pero suficiente para producir estos efectos de un modo temporal, aunque sea casi imperceptible por su muy pequeña cantidad.

Hirano-kokei.
Únicamente útil en estado líquido, este veneno se debe aplicar en la sangre del objetivo, una herida abierta, o inyectarlo en el torrente sanguíneo. Se necesita muy poc cantidad gracias a la dosis de coagulante. Cuando esta viaja por las arterias, comienza a hacer su trabajo, haciendo a la sangre densa, hasta que llega a la cabeza, dejando un pequeño coágulo no demasiado peligroso. No obstante, este obstruye las arterias medianas y grandes que pasan por cerca del nervio óptico. Esto se suma a una disimulada falta de respiración dado que también se han hinchado, en menor medida, las arterias de cuello, presionando las vías respiratorias. Así, el efecto toma forma rápidamente, en los siguientes dos o tres segundos.

El veneno ha sido elaborado específicamente para las arterias a las que afecta, por si posición en el cráneo, estas al hincharse, presionan de cierta manera el nervio óptico, de una forma casi-no dolorosa, pero cuyo efecto puede ser altamente perjudicial. En los siguientes dos turnos al envenenamiento, la víctima es incapaz de medir profundidad. Esto quiere decir que a quien se ve afectado se le restringe la capacidad de medir lo lejanos que están los objetos, cuando se aproximan o cuando se alejan. Este fallo se debe a la presión del nervio óptico, que envía una información incompleta al cerebro, haciendo imposible determinar este dato. Cabe aclarar que no vuelve borrosa o mala la visión, ni tampoco prohibe el uso de doujutsu. Este efecto hace la tarea de los luchadores a distancia muy difícil, pues son incapaces de saber si el objetivo está a rango, o demasiado cerca, así como no pueden medir con ninguna exactitud la distancia a la que lanzan armas o técnicas. Ocurre lo mismo con el combate a corta distancia, siendo difícil ver cuánto le falta a un golpe para esquivarlo en el momento justo, o si el objetivo está a rango de una patada. Huelga decir, es inútil fijarse en si el objeto se hace más grande o más pequeño, dado que la afección es cómo interpreta el cerebro la información a base de tener el nervio óptico presionado, y no la vista como tal, con lo que es algo que no puede calcularse con el veneno en el cuerpo. Pasados los dos turnos, las defensas y el metabolismo del cuerpo consiguen deshacer el coágulo, regresando la capacidad de ver profundidad a la víctima. No obstante, durante unos cuantos minutos, notará la sensibilidad en los ojos y la cabeza algo mareada, aunque estos son efectos sutiles.

Durante el efecto, hay algo que pasa desapercibido, y es el pequeño fallo respiratorio al presionar ligeramente las vías por donde respira el objetivo. Por si solo, el efecto no vale nada, pero agrava seriamente las faltas de oxígeno más marcadas, ya sean por veneno, por estar sumergido en el agua o por simplemente no poder respirar con normalidad. Hace que el afectado se ahogue casi de inmediato, pudiendo llevar en un caso prolongado, un turno, sin respiración a perder el conocimiento.

En el caso de los doujutsu, estos poseen sus facultades, pero no pueden sobrellevar el efecto del veneno, por lo que un Byakugan vería en su radio de alcance, pero no podría determinar distancias, al igual que un Sharingan, aunque fuese a cámara lenta, no podría calcular movimientos que se acerquen/alejen. En doujutsus creados, ocurre lo mismo, así como en capacidades como el Ojo de águila del Arte certero de los usuarios de Kenjutsu.

Por último, aunque en general el único sentido afectado es la vista, separar esta del oído, el olfato o el tacto es difícil, aunque no imposible, pero alguien acostumbrado a los ojos tendría muy difícil, por no decir imposible, lograr esto. No obstante, no se pueden incluír los humanos con capacidades sensitivas más refinadas.
Iko
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Uchiha Shiraga el Mar Mayo 29, 2018 9:13 am


     

Dos personalidades bastante dispares que chocarían constantemente dado los egos de ambos, mas juntas eran dos esencias que podrían desembocar en grandes acontecimientos. Sus movimientos eran efectivos, la pareja se separo y se introdujo en la ilusión, una ilusión que no impedía el movimiento al peliblanco, más si tendría que permanecer concentrado para evitar que esta se deshiciera a causa de no proseguir con el continuo flujo de chakra.

Fue Jiran quien tomó la ofensiva, agarrando al infante con una llave, mas Shiraga no esperaría a ver si funcionaba, tenía que dar apoyo a sus movimientos, de una forma sencilla, neutralizando a la dama que parecía ser el epicentro de todos los problemas. El niño solo actuaba por la supervivencia de esta, y en cambio ella no hacía nada por causa de no tener mayor personalidad que su supuesto y aparente hermano. EL gran muro de fuego impediría que pudiera ver a su compañero por un par de segundos, sin saber realmente que pudiera pasar.

Ignorando el hecho de que una quinta persona entrase en escena, dado que desde su posición apenas podía ver nada, aprovechó que Yana estaba asustada e intentando encontrar a su hermano con desesperación, bajando la guardia hacia el peliblanco, que cuchillo en mano estaba preparado para acabar con todo aquello. Agarró la cabellera morena de la joven, estiró para hacer perder el equilibrio de esta y poder agarrar con la misma mano el torso de la muchacha y apretar la espalda de la niña contra su abdomen, mientras con su diestra, mostraba el cuchillo el cual sujetaba con firmeza mientras lo sujetaba a escasos milímetros de la suave piel de la ilusionista.

Estando a cuatro metros del muro de fuego, mirando a este, a la posición donde en teoría debería estar su compañero y el niño ahora mismo, el joven Shiraga susurró a la joven una frase desalentadora para que mantuviera la calma aprovechando que aún no estaban siendo vistos por nadie más. - Si no quieres que tu hermano muera. - dejó una pausa dramática para dar énfasis y profundidad a su siguiente orden. - Entrégate voluntariamente. - los ojos de la joven se abrieron como dos platos y un par de lágrimas comenzaron a caer por sus pomposas mejillas. El chantaje hacía aquellos dos jóvenes que ya no tenían apenas chakra, era la mejor arma a utilizar. Siendo ella la supuesta madura de la pareja, si ella era la que tomaba las decisiones duras, el rebelde tan solo la deseaba defender, y si ella se entregaba, él lo haría con tal de protegerla. - Hazlo.

Fue entonces la niña, por deseo de que su hermano viviera y no acabase muerto a manos del hombre bestia, quien realizó de nuevo su genjutsu más común. Estaban a 9 metros de la pareja por lo que entrarían en el campo de la ilusión, donde El uchiha y la niña desaparecerían a vista de todos los presentes antes de que el fuego fuera disipado por una fuerte corriente de viento. Ahora donde debían estar Shiraga y la niña, no había nada, mostrando a su hermano que había sido arrestada y capturada, más seguían allí presentes, observando todo desde un plano diferente. Shiraga enfocó su mirada ahora en la joven peliblanca que había aparecido como un animal salvaje. Sus movimientos eran claros, iba contra Jiran, mas no sabía las razones ¿Una aliada?¿Una antigua enemiga? Podían ser varias las causas, mas ahora se estaría quieto, para simplemente esperar a que el rebelde niño se diera cuenta que su hermana, ya no estaba.

Stats:

Ninjutsu ~ 7 •
Taijutsu ~ 1 •
Genjutsu ~ 10 •
Velocidad ~ 3 •
Resistencia ~ 8 •
Fuerza ~ 1 •
Técnicas:

Tec. Gennin: 4/7 •
Elemento Fuego: Fuego Cortante (火遁・火走り, Katon: Hibashiri)
Después haber realizado los sellos necesarios, con esta técnica el usuario crea una corriente de fuego que puede ser manipulada a gusto. Esta corriente de fuego se desplaza por el suelo, y comúnmente es usada para rodear al oponente en un círculo de llamas que alcanzan los dos metros de altitud. Esto con la finalidad de impedir la huida del enemigo y al mismo tiempo anularle la visión. Puede encerrarse a más de un objetivo en este jutsu, siempre y cuando la circunferencia del círculo no sobrepase los siete metros.

Matsu no Arashi (Tempestad del fin):

Genjutsu en el cual se hace creer al enemigo que el usuario está creando una tormenta la cual lo ataca constantemente con el aire y los rayos. Es una técnica diseñada para confundir y atemorizar.  Mientras se permanezca dentro de la ilusión el movimiento será complicado debido al clima adverso en el que se cree estar; una vez fuera la víctima, si ha permanecido más de tres turnos dentro de la ilusión, sufrirá una penalización de tres puntos a resistencia.
Armamento:
> Amai yume (Bö)
> Shurikens
> Kunais
Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.


NPCs:

— Shina. —
#735a47

Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Clan. Nendo.
Especialidad. Fūinjutsu.
Elemento. Tierra.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 09.
Genjutsu. 03.
Taijutsu. 05.
Fuerza. 06.
Velocidad. 06.
Resistencia. 06.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.


— Yana. —
#82766c

Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Clan. ??
Especialidad. Genjutsu en área.
Elemento. Viento.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 02.
Genjutsu. 10.
Taijutsu. 01.
Fuerza. 02.
Velocidad. 07.
Resistencia. 07.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.

Recompensa de la misión: Recompensa variable. (Depende del desarrollo) || Misión continuada. (Depende del desarrollo)
Extensión mínima de la misión: 100 lineas.
NPC:

Shina
Runaway Brother
Ninjutsu: 9
Genjutsu: 3
Taijutsu: 5
Velocidad: 6
Fuerza: 6(+1)
Resistencia: 6
Clan: Nendo — Especialidad: Fūinjutsu — Elemento: Tierra — Rango: Genin

Descripción: Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Técnicas:


Inventario:


Pergaminos pequeños: (2)

Físico completo




Yana
Runaway Sister
Ninjutsu: 2
Genjutsu: 10
Taijutsu: 1
Velocidad: 7
Fuerza: 2
Resistencia: 7
Clan: ?? — Especialidad: Genjutsu de área — Elemento: Viento — Rango: Genin

Descripción: Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Técnicas:


Magen: Kokoni Arazu no jutsu (Ilusión demoniaca, técnica de falsos alrededores):
La técnica consiste en poder cambiar la visión de los alrededores, así como las cosas que hay en el lugar, como le plazca al usuario, ya sea parcial o totalmente (cansa mas mentalmente entre más cosas se remplacen). Aunque se cambien las imágenes de los alrededores, las cosas siguen estando ahí; tanto el usuario como el enemigo se pueden mover mientras se realiza esta técnica de una manera normal, sin recibir alguna repercusión extra, solamente el usuario, se moverá un poco más lento mientras tenga la técnica activada. Para deshacer la ilusión, basta con provocar daño al usuario que creó el jutsu, o salir del área denominada. (Desde fuera del área denominada por el genjutsu todo se ve normal, pero al entrar al área, todo cambia súbitamente). Abarca 10 metros.

Estado: Fisura en brazo derecho.

Inventario:


Pergaminos pequeños: (1)

Físico completo

Uchiha Shiraga
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Jiran el Jue Mayo 31, 2018 7:10 am




C
oraje bélico. Los que no están comprometidos profundamente con la guerra y con sus consecuencias no saben lo que son capaces de hacer en esa situación ni lo necesario para vencer, sacrificios que muchos no harían. Ese concepto, por su ingenuidad y precoz vivencia, aplicaba directamente para el hacedor de esculturas, alguien con el suficiente poder energético para poner a todos sobre un cráter, incluyendo su persona; eso, sin duda alguna, era un fallo que cometería, uno del que Jiran se aprovechó, sorbiendo hasta la última gota de fútil valentía que desaparecía al poner en peligro la integridad del muchacho. Shina, a pesar de ser un protector apasionado y entregado a sus pensamientos, a pesar de ser temerario, nunca permitiría morir bajo sus propias acciones, no era un suicida; los ojos ámbar se alimentaron del sentimiento que surgió desde el interior como un mordisco gélido. El menor se derrumbaba ante su propia estrategia, pues no contaba con el profundo fulgor del contrincante azabache, un fulgor que no sabía considerar lo sensato, sólo lo necesario para sobrevivir.
     
De esa manera, asfixiando sus creativas ideas Nendo con el miedo a morir, el chico no se atrevió a detonar las cargas que aprovecharon la llave para invadir el espacio Natblida. Jiran, en el pleno apogeo del pavor ajeno y aprovechando el agarre, apegó completamente su cuerpo contra el del niño. Dado que la llave consistía en el enganche de su muñeca con la izquierda y de su codo con la diestra, la cercanía significó mayor presión en las zonas afectadas. Shina, tan pronto supo que la lejanía entre ambos cuerpos nunca llegaría, despegó las cargas explosivas del cuerpo tatuado con tal de alejarlas lo suficiente para evitar el daño propio.

     
Las figurillas de arcillas explotaron a cada lado: la que cayó sobre la tierra dejó un hoyo pequeño a la diestra salvaje y a la izquierda detonó la carga sumida en el muro ígneo, consecuencia del desvanecimiento parcial de la liberación Katon. Las columnas de polvo, humo y ceniza, crearon alrededor de los peleadores una cortina que haría, más difusa aún, la visualización de ambos. La agitación del chico por la acción del Genjutsu le obligó a tragar parte de estos gases nocivos que alimentarían la sensación de ahogamiento y desorientación; el simple titubear, pese al incesante forcejeo, sólo harían la tarea más fácil.
     
Sin dejar oportunidad a la aparición de distancia entre ambos, Jiran tendría como siguiente objetivo deshabilitar la posibilidad de defensa. Su pie derecho —específicamente, su talón— golpearía potentemente la rodilla izquierda, provocando una rotura en el ligamento cruzado y, a su vez, una desviación de la rótula; el codo izquierdo tuvo lugar como segundo daño, causado por el súbito aumento de presión sobre la zona posterior, siendo la rotura de los ligamentos la causante de una subluxación de codo; como última explotación de la llave simple y ante un brazo prácticamente inutilizado, su zurda se apoderó de su mano izquierda, colocó ambas palmas pegadas una de la otra y, con el dorso contrario apuntando al torso del muchacho, los dedos apuntando al suelo y la diestra salvaje sujetando el brazo, empujó hacia él, generando otra luxación con dolor paralizante. Agraciado por su agilidad melé mejorada, su sobresaliente fuerza y sus conocimientos anatómicos meramente ofensivos, la ejecución de sus movimientos estuvo dotada de rapidez, precisión y potencia, siendo su finalización marcada por la entrada del proyectil enemigo.

     
La bola metálica, considerando que su blanco estaba puesto en las partes nobles (¡sagradas partes nobles!) y que iban dirigidas con total precisión, tendría un alto margen de error causado por la cercanía entre ambos cuerpos. La mujer, creyendo que su prioridad era no herir al muchacho, fallaría el disparo, de lo contrario, al no ser dos objetivos sino uno único, tendría consecuencias en el cuerpo del pequeño. Teniendo como base lo anterior, el proyectil pasaría de largo a través de la humareda tejida alrededor, disipando parte de ésta y dejando a la vista el lateral del moreno y su presa. El asilvestrado, alertado por una quinta presencia que apoya la contrariedad de la misión, suavizó el agarre con el fin de no perjudicar su postura ante un posible contraataque a la par que decidía mover ambas posiciones —la propia y la del agarrado— mientras detectaba con dificultar el origen. Al fin y al cabo, Shina no estaba en condiciones para pelear como tampoco para huir por su cuenta.
     
La aparición del exotismo en forma de mujer, con las relampagueantes piedras preciosas prometidas en dañar el interior del Natblida con la simple mirada, generó una excitante sensación ardorosa que expondría una sonrisa a dientes descubiertos al mismo tiempo que sus amarillos ámbar devoraban la furiosa expresión femenina. Su torpeza lingüística sólo le sorprendió más, hasta se podría decir que sintió la misma curiosidad desinteresada y cautelosa que sienten las personas cuando ven al tatuado. Se vio frustrado de no saborear mucho más la algarabía formada en su pecho al toparse, inesperadamente, con otra verdadera fuerza de la naturaleza, pues sus preparaciones anteriores negaron un segundo más una vez el daño contra su integridad nacía desde esos guanteletes metálicos; sus reflejos negaron la existencia de un agarre, dado a que soltó al joven y se alejó lo suficiente para que sólo las garras fueran el motivo de su reemplazo. Sus labios quedaron a medio abrir anterior al engullirse su figura dentro de una nube blanca, producto de la técnica preparada con anterioridad, una que hubiera sido utilizada si las explosiones —por azares del destino o por descuido— lograban ponerlo en una situación desventajosa. Sólo una piedra, vestigios de las estacas Doton, apareció en su lugar.

     
Los gritos del niño, airados por la aparición de su salvadora, vistieron cualquier ruido que el salvaje posicionado acechante a espalda de ambos, a unos cinco metros de distancia recta, realizase en su caminar o plena actividad armamentística: Doce metros de los hilos metálicos, doblados y convertidos en seis metros, se ataron a dos cuchillos ninjas, posteriormente y con prisa, sus manos se apoderaron de otras dos kunais, guardando las anteriormente hiladas en fácil acceso. En postura inmóvil y sólida, izquierda y derecha en simultaneidad, apuntaron y dispararon ambos metales contra la mujer; la izquierda tuvo como blanco la columna a nivel de los hombros, mientras que la derecha lo hacía a nivel de las caderas. Permitiendo un margen reducido de tiempo, ambas manos se volverían a armar con las armas hiladas, buscando incrementar las posibilidades de éxito ante la única amenaza verdadera: las cualidades femeninas.
     
Su diestra hizo girar al sonido del silbido aéreo, sosteniendo el hilo doble, la hoja ninja sobre su cabeza como quien prepara un lazo para un animal; lanzó contra sus piernas, contemplando las eventualidades originadas por el impacto o el esquive de sus armas lanzadas, la kunai como peso haría posible el enredar del hilo, siendo la misma derecha por donde se dirigiría en una trayectoria definida por la mano lanzadora. Así, el cable buscaba chocar horizontalmente contra la extremidad derecha y, por efecto de inercia, seguir el desplazamiento circular del peso en cuestión. Para asegurar el enganche, un giro afianzaría el hilo en torno al antebrazo incontinenti que fortalecía el agarre de su zurda en la otra arma hilada para iniciar una ofensiva cuerpo a cuerpo, una carrera intencionada en la cercanía. Como un hombre bestial, debía ver cuán grandes eran los colmillos de su desafiadora antes de lanzarse a por ella y de si merecía la pena de una lucha encarnizada.


Blood Warrior
▷ Nin: 10(-3)
▷ Tai: 7(+3)
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
Datos:

Conteo de técnicas
3 de 8


Técnicas

Pasiva — Habilidad intrínseca del control de chackra de los especialistas de Ninjutsu médico (modificada): Puede infundir chackra en la sangre en pro de estimular las capacidades corporales más sutiles, como lo son la coordinación, equilibrio y procesos aeróbicos que influencian positivamente el incremento de la potencia muscular (fuerza) y del manejo corporal. Esto significa que puede sacrificar 3 puntos de Ninjutsu y depositarlos en Taijutsu o Fuerza. (-3 Nin » +3 Tai)

—Jutsu Oculto revelado: Jutsu Reemplazo de Cuerpo (変わり身の術, Kawarimi no Jutsu): Esta técnica es un Ninjutsu el cual permite al ejecutor del mismo cambiar de lugar con otro objeto como por ejemplo un tronco, un animal o incluso un ser vivo a su alcance (3 mts). Esta técnica se considera una extensión del Bunshin no jutsu y el Shunshin no jutsu por medio de los cuales el shinobi reemplaza su cuerpo por una falso sustituto con la imagen de si mismo y luego con una gran velocidad se mueve u oculta en las cercanías. Se utiliza para poder esquivar un ataque y a la vez confundir al rival, haciéndole creer que ha acertado el mismo, para poder atacarlo por sorpresa o bien huir del lugar. El jutsu debe ser preparado con anticipación por lo que sólo puede usarse si se ha anunciado un jutsu oculto en un turno anterior, además,luego de preparar un kawarimi el usuario no puede realizar otras técnicas hasta que se realice el reemplazo, sin embargo si puede moverse e incluso atacar usando armas hasta ser golpeado, sólo se restringen acciones que impliquen usar chakra pues las mismas anularian la tecnica preparada. Esto es igual aún para shinobis de los más altos rangos pues esta es una técnica que exige una gran habilidad. El kawarimi es activado cuando el ejecutor recibe un golpe, entonces el ninja es envuelto por una pantalla de humo y se mueve a una gran velocidad dejando atrás al remplazo con su apariencia. Sólo se puede utilizar si el ejecutor no está inmovilizado o atrapado y si su chakra no está sellado. Los sellos de manos son obligatorios. Todo esto quiere decir que un Kawarimi obligadamente será la última técnica de un turno y la primera en ser revelada al siguiente. El ejecutor del jutsu no podrá cambiar de lugar con el cuerpo de un oponente, aliado o NPC, pero si con un clon de los mismos. Es un jutsu que consume mucho chakra y fuerza el cuerpo por ello su uso es limitado, tanto que luego del primer kawarimi los siguientes restarán al usuario 1 punto de VEL (cada uno) hasta el final del combate.

Equipamiento

Kunais (13).
Hilos de acero (30 m).

Natblida (H.Ú)

Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.


NPCs:

— Shina. —
#735a47

Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Clan. Nendo.
Especialidad. Fūinjutsu.
Elemento. Tierra.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 09.
Genjutsu. 03.
Taijutsu. 05.
Fuerza. 06.
Velocidad. 06.
Resistencia. 06.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.


— Yana. —
#82766c

Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Clan. ??
Especialidad. Genjutsu en área.
Elemento. Viento.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 02.
Genjutsu. 10.
Taijutsu. 01.
Fuerza. 02.
Velocidad. 07.
Resistencia. 07.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.

Recompensa de la misión: Recompensa variable. (Depende del desarrollo) || Misión continuada. (Depende del desarrollo)
Extensión mínima de la misión: 100 lineas.

NPC:

Shina
Runaway Brother
Ninjutsu: 9
Genjutsu: 3
Taijutsu: 5
Velocidad: 6
Fuerza: 6
Resistencia: 6
Clan: Nendo — Especialidad: Fūinjutsu — Elemento: Tierra — Rango: Genin

Descripción: Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Técnicas:


—Jutsu Oculto relevado: Arte libre (フリーアート Furīāto): Los miembros del clan tienen la maestría en el arte de arcilla, siendo capaces de moldear cualquier figura que se imaginen. Estas pueden ser humanoides, animales o sin una figura definida. Las mismas, además, pueden ser controladas por un ligero hilo de arcilla viscosa – En el caso de ser humanoide – Como si fuese una marioneta.

Genin: Poseen el volumen de la mano.

Inventario:


Pergaminos pequeños: (2)

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Jiran
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Iko el Vie Jun 01, 2018 10:10 pm



The prey

Them who are hunted may be
those who are granted with fangs and claws












Graso y recurrente error fue ignorar aquel proyectil. Con la certeza de la protección naciendo del cuerpo del joven explosivo, el salvaje obtuvo convencimiento frente a la ofensiva, uno que, de no haberse preparado con anterioridad, se vería devorando los bienes más preciados del hombre. La habilidad con los hilos permitió a Iko doblegar el rumbo recto del proyectil, que bajó unos centímetros para luego subir una vez hubiese pasado el arco del más joven. Aquel movimiento sí reducía, aunque no demasiado, la fuerza del metal, pero era suficiente para que al momento del impacto, el daño activase la estratégica escapada, Facilitando el agarre de ella, que cayó al suelo con la maestría de los de su calaña mientras el chico miraba hacia lo que había sido su captor, ahora una simple roca. Dentro de la ilusión de la asustada chica, por desgracia, para cuando su compañero señaló una dirección, calló repentino, encontrándose un vacío donde debería haber estado. — No... Yana. — La salvaje tuvo que ser más rápida. Conocía aquella táctica tan propia de los monstruos, en algún lugar se hallaba la presa, y en otro la víctima. De haber sido otro el orden, es posible que las ocultas amenazas afiladas hubiesen logrado acogerse a la piel ambigua. Pero sin un foco de atención frente a la invisibilidad del otro objetivo y su total pasividad, la muchacha de pelo sin ningún color se veía obligada a dar una rápida mirada a su alrededor. Los dos, como cazadores, debieron imaginar cual era el principal peligro cuando se ocultaba la amenaza: la espalda. El movimiento de piernas decidió ser rápido a la vez que los brazos despedían con poca elegancia a su protegido. — Huye tú. — alarmó a la vez que los dedos corazón y anular derechos ganaban la potestad de las armas contrarias al prácticamente ser lanzadas. Iko seguía, pero, sin confiar en la fuerza de la invisible telaraña, hasta un punto donde decidía proponerla inferior a cualquier otra fuerza. Eso la llevaba, por instinto, a no tratar de detener los kunai, sino manipular, como hizo con la esfera, su dirección. Con un tirón simplista, los cuchillos se desviaron unos grados a la izquierda -derecha de su lanzador-, dirección opuesta a la que, a dos metros, había lanzado al menor; despejando la línea recta que separaba al acechante, preparando su segundo lanzamiento, y la peligrosa que ahora sí, exhalaba garras doradas de sus dedos.

Él había iniciado el movimiento rotatorio cuando la figura de ella se había agazapado hasta casi la mitad, procurando el peso en su pierna izquierday alzando levemente la derecha. Para cuando ella se moviese, él podría haber lanzado aquel arma improvisada de no ser por la acción de los hilos inadvertidos, que descoordinaron el giro hacia un lado, de modo que la fuerza propia de las vueltas golpearía el hombro del desafortunado salvaje, por delante o por detrás a dependencia de la dirección del giro. No tendría demasiado tiempo para darse cuenta de qué pasó, pues un sonoro estallido, aunque no tanto como las explosiones de Shina, se produjo a los pies de la joven marcial, desapareciendo de la vista por un momento, y reapareciendo en la distancia del combate cuerpo a cuerpo del tatuado. A su derecha, aprovechaba que la mano estaba ocupada en el arma fallida, los ámbares se encontrarían a la peligrosa criatura, cuya arma era el movimiento. A mucho menos de diez centímetros ambas plantas del pie, la mano derecha de la salvaje, más cercana al cuerpo masculino, propinó un veloz zarpazo con las garras envenenadas a la altura de la axila, descubierta por la posición de hacer rodar el cuchillo sobre la cabeza. El objetivo era causar daños en una zona de vital importancia para el buen movimiento del brazo. Tan pronto ocurriese, o fuese esquivado o bloqueado, la salvaje reaccionaría, dando un pequeño paso a enderezarse, posicionándose en diagonal por la derecha y la espalda del salvaje a una ridícula distancia. Allí tendría permitido alzar la pierna izquierda, usando la flexibilidad propia de una verdadera artista marcial, que golpearía el homoplato izquierdo con suma potencia y dureza gracias a la marioneta en ella. El agarre con la axila del de tez oscura se liberaría de la forma menos placentera, cerrando los dedos ella y tirando con su cuerpo hacia atrás, provocando sangrado de no hacer nada.

La mano izquierda se había encargado de ser la guardiana, buscando cualquier amenaza que eliminar. De haber recibido tal exclamativa golpiza, el joven tendría unos instantes de quietud que la más baja se vería obligada a aprovechar. El pequeño accionar de sus pies provocó que en la pierna derecha, apoyo actual de la luchadora, apareciesen las ruedas planas, destinadas a terrenos terrosos como aquel, mientras que la izquierda se veía poblada en el talón con una cuchilla que, con un doblar rápido de la pierna, se clavaría en el glúteo izquierdo del hombro conjunto a una patada de igual e impiadosa fuerza para terminar de despedirlo metros dirección al Uchiha y su rehén. Alejada cinco metros más ahora, catorce respecto a tal par, la ilusión fue desmontada, y las dos joyas luminosas y vibrantes atisbaron a la llorosa chiquilla. Activaba los recuerdos como un memento aquella vista, y colocaba al usuario de ilusiones como a alguien de la peor categoría. Por las ruedas, Iko se impulsó con la patada, alejándose hasta cuatro metros del salvaje contrincante. Del chico de corta edad no se veía nada. Herido, posiblemente conocía su inutilidad, pero tenía al menos una garantía para Yana mientras él mismo urdía su propio plan. La inmiscuida salvaje, de nuevo, era partícipe de ninguna clase de conocimiento sobre la situación. Desgraciadamente, ella y aquel cuya sangre estaba manchada de más sangre no habían coincidido antes, pues era una de aquellas raras criaturas extranjeras a aquel mundo. — Ataca crías. Ataca con no-valor. Treshaxta vo’lak. — La ya desprovista de ruedas se había posicionado pronto en actitud defensiva, y aunque sus tripas ardían por alcanzar el cuerpo del peliblanco, sus ojos se centraban en Jiran, dispuesta a derribar un muro antes de proceder. Ella pensaba, incluso amedrentada, necesitarían un modo de prevenir que la chica no escapase, e incluso noqueándola, existía la posibilidad para el ahora escondido muchacho de hacer algo al respecto si despreocupaban el cuerpo. La fracasada volvía a creer que había algo que pudiera hacer.



Apariencia — Iko:
Datos — Iko:
Off-rol: Para Jiran: en caso de haber acertado con los ataques, las garras de la mano derecha tiene el veneno Shihai-tekina dansei, y la cuchilla en la patada final Hirano-kokei. Ambos están explicados en los spoiler. Sobre el movimiento ejecutado, forma parte de los conductos de aire en Torasame kodariashi & Torakujira hidariashi, allí se explica su funcionamiento. Se usó para alcanzar 5 metros.

Para Shiraga: Entiendo que el alcance son diez metros respecto a la ilusión. Siendo que Iko estaba a nueve metros y se movió cinco al moverse donde Jiran, hace un total de 14 metros, de modo que fuera del espacio de la ilusión, imagino que sería visible el personaje y la NPC.

Cualquier duda respecto al post, no tengo problema en responderla, espero que todo esté bien.

Ninjutsu: 06 — 07.
Genjutsu: 01 — 07.
Taijutsu: 10 — 10.
Fuerza: 13 — 10. (10 + 3)
Velocidad: 10 — 10.
Resistencia: 09 — 10.
Tora no dō (虎の道, Camino del tigre) — +3p. Fuerza.

Técnicas: G. — 06/08.


8/9 — Chakura no Ito (チャクラの糸, Hilos de Chakra)
Es la habilidad única de los miembros de éste clan. Gracias a ella pueden emitir una fina corriente de chakra, en forma de hilo, con la cual manejar las marionetas a su antojo. Los recién iniciados en el control de ésta técnica necesitan de una mano completa para manejar una marioneta mediana o de al menos tres dedos para manejar una marioneta pequeña. Los hilos pueden extenderse hasta los diez metros en cualquier dirección y pueden o no ser visibles a simple vista, dependiendo esto último de si el usuario así lo desea o no. Estos hilos pueden ser cortados como cuerdas normales, pero sólo por técnicas de Kenjutsu del mismo rango o superior. Sólo cuenta como un jutsu cuando se activa la primera vez, pudiendo activar ésta técnica y otras dos en ese mismo turno -aunque no resta un jutsu a utilizar de los que tenga el usuario- y luego puede ser mantenido por tantos turnos como resistencia tenga el usuario -10 de resistencia = 10 turnos mantenido, por ejemplo-.

Datos — Marionetas:
Torashishi migiashi.
Garras. 04 — 04.
(Veneno. Shihai-tekina dansei.)
Agujas. 04 — 04.
(Veneno; índice y anular. Shihai-tekina dansei. Veneno; corazón y meñique. Hirano-kokei.
Cable trenzado. 02 — 02.

Torashika hidariashi.
Garras. 04 — 04.
(Veneno. Hirano-kokei.)
Cilindros explosivos. 03 — 03.
Hojas de acero. 02 — 02.
(Veneno; dorada. Shihai-tekina dansei. Veneno; plateada. Hirano-kokei.)
Piel de tiburón. 01 — 01.
(Veneno. Shiahi-tekina dansei.)

Torasame kodariashi.
Cuchilla. 01 — 01.
(Veneno. Shihai-tekina dansei.)
Conductos de aire. 01 — 02.
Esferas. 06 — 06.
Cable trenzado. 01 — 01.
(Veneno. Shihai-tekina dansei.)

Torakujira kogiashi.
Cuchilla. 01 — 01.
(Veneno. Hirano-kokei.)
Conductos de aire. 02 — 02.
Hojas. 03 — 03.
(Veneno. Hirano-kokei.)
Ruedas. 04 — 04.



Shihai-tekina dansei.
El veneno, en estado líquido, puede aplicarse a cualquier herida o contacto con el torrente sanguíneo. Una vez se ha aplicado, el veneno viaja por el cuerpo a través de la sangre y termina en el cerebro, llegando a la barrera hemato-encefálica. Pasada la barrera, el sodio, conteniendo pequeñas porciones de agua, causaría un edema en las neuronas de forma temporal, hasta que los riñones limpiasen la sangre. Con ello se conseguiría el efecto deseado.

Una vez aplicado, el veneno actúa rápido, y tiene la duración de dos turnos. La tensión intracraneal aumentada por el veneno actúa sobre el cuerpo confundiendo su capacidad física y de concentración. La víctima pasa a estar ligeramente confuso, aunque lúcido aún, pareciendo un estado despistado. Esto hace que no preste atención a detalles ni pueda realizar acciones minuciosas. Al mismo tiempo, produce una torpeza física leve. Aunque no es un desequilibrio en si, el afectado fracasará si intenta hacer movimientos que requieran de precisión, incluyendo desde sellos de manos (Los dedos no estarían en la posición correcta, pudiendo llegar a hacerse daño por chocarlos) hasta acrobacias (Pudiendo llegar a caer de mala manera). Estos efectos son leves, incluso una víctima sin mucha atención podría pensar que no le pasa nada, y por lo tanto intentar llevar a cabo estas acciones sin éxito.

El veneno produce por dos turnos una penalización de -2p. en Taijutsu, Ninjutsu y Genjutsu. Tras el efecto no quedan secuelas, ya que el filtrado renal lo ha eliminado, pero puede volver a ser envenenado. A ninjas de mayor rango les afecta poco. La penalización es de -1p. y pueden realizar sellos y movimientos complejos. Además, pueden aún ejecutarse sellos si se hace más lento de lo normal, en el mismo rango. Aplica también para algunas acciones más básicas, como la puntería con armas arrojadizas, el uso de Genjutsu por métodos ajenos a los sellos, como tocar un instrumento, algo que requiere precisión y más en medio de una batalla, etcétera.

La cantidad necesaria es minúscula, ya que requiere viajar por el torrente sanguíneo y ser suficientemente pequeña para atravesar la apertura que deja el sodio en la barrera hemato-encefálica. El edema que produce es pequeño, pero suficiente para producir estos efectos de un modo temporal, aunque sea casi imperceptible por su muy pequeña cantidad.

Hirano-kokei.
Únicamente útil en estado líquido, este veneno se debe aplicar en la sangre del objetivo, una herida abierta, o inyectarlo en el torrente sanguíneo. Se necesita muy poc cantidad gracias a la dosis de coagulante. Cuando esta viaja por las arterias, comienza a hacer su trabajo, haciendo a la sangre densa, hasta que llega a la cabeza, dejando un pequeño coágulo no demasiado peligroso. No obstante, este obstruye las arterias medianas y grandes que pasan por cerca del nervio óptico. Esto se suma a una disimulada falta de respiración dado que también se han hinchado, en menor medida, las arterias de cuello, presionando las vías respiratorias. Así, el efecto toma forma rápidamente, en los siguientes dos o tres segundos.

El veneno ha sido elaborado específicamente para las arterias a las que afecta, por si posición en el cráneo, estas al hincharse, presionan de cierta manera el nervio óptico, de una forma casi-no dolorosa, pero cuyo efecto puede ser altamente perjudicial. En los siguientes dos turnos al envenenamiento, la víctima es incapaz de medir profundidad. Esto quiere decir que a quien se ve afectado se le restringe la capacidad de medir lo lejanos que están los objetos, cuando se aproximan o cuando se alejan. Este fallo se debe a la presión del nervio óptico, que envía una información incompleta al cerebro, haciendo imposible determinar este dato. Cabe aclarar que no vuelve borrosa o mala la visión, ni tampoco prohibe el uso de doujutsu. Este efecto hace la tarea de los luchadores a distancia muy difícil, pues son incapaces de saber si el objetivo está a rango, o demasiado cerca, así como no pueden medir con ninguna exactitud la distancia a la que lanzan armas o técnicas. Ocurre lo mismo con el combate a corta distancia, siendo difícil ver cuánto le falta a un golpe para esquivarlo en el momento justo, o si el objetivo está a rango de una patada. Huelga decir, es inútil fijarse en si el objeto se hace más grande o más pequeño, dado que la afección es cómo interpreta el cerebro la información a base de tener el nervio óptico presionado, y no la vista como tal, con lo que es algo que no puede calcularse con el veneno en el cuerpo. Pasados los dos turnos, las defensas y el metabolismo del cuerpo consiguen deshacer el coágulo, regresando la capacidad de ver profundidad a la víctima. No obstante, durante unos cuantos minutos, notará la sensibilidad en los ojos y la cabeza algo mareada, aunque estos son efectos sutiles.

Durante el efecto, hay algo que pasa desapercibido, y es el pequeño fallo respiratorio al presionar ligeramente las vías por donde respira el objetivo. Por si solo, el efecto no vale nada, pero agrava seriamente las faltas de oxígeno más marcadas, ya sean por veneno, por estar sumergido en el agua o por simplemente no poder respirar con normalidad. Hace que el afectado se ahogue casi de inmediato, pudiendo llevar en un caso prolongado, un turno, sin respiración a perder el conocimiento.

En el caso de los doujutsu, estos poseen sus facultades, pero no pueden sobrellevar el efecto del veneno, por lo que un Byakugan vería en su radio de alcance, pero no podría determinar distancias, al igual que un Sharingan, aunque fuese a cámara lenta, no podría calcular movimientos que se acerquen/alejen. En doujutsus creados, ocurre lo mismo, así como en capacidades como el Ojo de águila del Arte certero de los usuarios de Kenjutsu.

Por último, aunque en general el único sentido afectado es la vista, separar esta del oído, el olfato o el tacto es difícil, aunque no imposible, pero alguien acostumbrado a los ojos tendría muy difícil, por no decir imposible, lograr esto. No obstante, no se pueden incluir los humanos con capacidades sensitivas más refinadas.
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Uchiha Shiraga el Vie Jun 01, 2018 11:16 pm


     

Los dos niños estaban al borde del desmayo debido a la cantidad de chakra que habían usado respecto a su resistencia. Ni la propia ilusionista fue capaz de mantener aquella farsa por mucho tiempo, puesto que la reserva de su chakra ya había mermado casi al completo. Agotada y exahusta no tuvo otra opción que deshacer la ilusión, sumando el hecho de que habían sido descubiertos por el cambio de posición de los enemigos. Calculando, al niño tampoco le quedaría demasiado chakra, demasiadas técnicas en combate, a no ser que fuera una eminencia o un pozo de chakra, estaría igual que la joven que sostenía Shiraga, agotado y sin capacidad de usar ningún Jutsu más. Se habían confiado en sus habilidades, hasta el punto de pensar que haciendo demasiado uso de ellas podrían ganarles. Eso ya estaba controlado, ahora el problema era otro, era aquella muchacha entrometida de pelo parecido al del Uchiha.

Un mar de dudas se presentaron en su mente, pero aquella que tenía mayor peso era la de sacrificar la vida de aquella chica, retirar lo más preciado para mermar el carácter del niño, y así quitarle el objetivo de pelear a la peliblanca cuyo objetivo era su compañero. En cambio, en sus ideales, no poseía tal fuerza de voluntad, retirar la vida a alguien, así sin más, sin saber si era inocente, o culpable. Solo había robado, no se merecía la muerte. Pero por otro lado, la situación que se grababa en su mente a causa de sus orbes le mostraban, le hacían querer matar a la niña para acabar con todo aquello. Su mente también barajaba al niño, que seguramente desesperado, y ahora sin la protección de la ilusión, intentaría salvar a Yana. Era demasiada información. Tanta que lo estaba llevando a una situación de demasiado estrés, intentando y deseando que se parase el tiempo para poder pensar.

¿Aquella era la maldición que tanto se hablaba en su linaje? Pudo sentir la locura, el deseo por matar, el deseo por ver y aprender, sobre todo un deseo de venganza, matar a la niña tan solo por vengarse de la intromisión de aquella extranjera. No sabía como reaccionar. Sus dedos cada vez hacían más fuerza en la metálica empuñadura, y el filo de esta cada vez estaba más cerca, inclusive, rozando la fina y suave piel de la muchacha que no se atrevía ni tan si quiera a llorar en voz alta, tan solo un par de lágrimas caían por sus mejillas consecuentes al miedo de morir. Shiraga no podía verlo, su mirada estaba fija en su compañero y la supuesta heroína de niños. "¿Que coño debo hacer?" pensó para sus adentros, mientras el reloj seguía sumando.

Forzando a que pasara, perdido en sus pensamientos, casi al borde de un brote psicótico, fue entonces cuando se mostró. Sus ojos se tornaron de un color rojizo, como si la sangre hubiera brotado por sus iris, dibujando una pequeña aspa en el contorno de esta. Pudo sentir como todo el campo se detuviera, como si todo comenzara a moverse a una velocidad más lenta, como si su mente tuviera más claro que poder hacer. No dijo nada, ni tan si quiera llegó a pensar en ello, tan solo se dejó llevar por el nuevo poder que se emergía, abriendo un mundo diferente al que hubiera pensado tener o sentir.

Fue cuando su plan, sin necesidad de pensarlo demasiado, comenzó a llevarse a cabo. De una zancadilla hizo caer a Yana, que a causa del dolor y de la fatiga no pudo evitar dejar salir un chillido de miedo a la muerte por parte del Uchiha. Shiraga no apartó la mirada, se puso el cuchillo en la boca para realizar varios sellos de manos para luego volverlo a poner en su diestra. Kunai en mano, sin lanzarlo, trazó un movimiento vertical con el fin de clavar con fuerza el kunai en el tobillo de la muchacha para impedir que esta se pudiera mover. Sería cuestión de la peliblanca si decidía protegerla con alguna de sus tantas armas, ya que la habilidad del Uchiha no era tan alta como para no poder ser bloqueada. Con las dos manos agarraba fuertemente el cuchillo para tener mayor fuerza de impacto y no tener la posibilidad de desviar el movimiento a no ser que atacaran directamente sus manos.

Stats:

Ninjutsu ~ 7 •
Taijutsu ~ 3 •
Genjutsu ~ 10 •
Velocidad ~ 5 •
Resistencia ~ 8 •
Fuerza ~ 1 •
Técnicas:

Tec. Gennin: 3/7 •
Sharingan 1 Aspa (写輪眼, Pupila Giratoria):
A diferencia de otros Dōjutsu como el Byakugan del Clan Hyūga este no se obtiene en el momento del nacimiento, sino se activa cuando un Uchiha sufre luego de experimentar la desesperación, un cierto chakra brota en su cerebro que afecta el nervio óptico, y provoca un cambio en sus ojos, ese es el ojo que refleja su caos interno, el Sharingan. Después de la primera vez en que se usa este Kekkei Genkai la persona puede usarlo cuando lo desee. El Dojutsu permite al usuario ver en cámara lenta los movimientos de un oponente que no supere su rango, y logrará tener mejor respuesta ante un usuario de un rango superior, de lo que haría un ninja normalmente. No hará ningún tipo de cambio frente a un usuario de dos rangos más avanzado.
1x jutsu Oculto
Armamento:
> Amai yume (Bö)
> Shurikens
> Kunais
Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.

Aclaración:
Simplemente aclarar, que ambos NPC's llevan muchísimas técnicas usadas (puede que hayan superado hasta su limite) para su resistencia, a sumar que llevaban un turno entero dentro de la ilusión de los rayos que ha tenido que fatigarles.
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Jiran el Dom Jun 03, 2018 10:27 pm




L
enguaje único en su especie, tan exótico como letal. La confrontación de dos almas cinceladas por el perfecto pulso de la Madre Naturaleza era algo digno de admirar, pues se veían entregado en un acto de completa armonía en medio del conflicto, en medio del caos. Esas dos mentes, enlazadas una en la otra, narraban una historia que divergía en otras dos; eso, sin duda alguna, era lo más interesante de la cuestión. De esa manera y concibiendo la peligrosidad representada por la de cabellos fantasiosos, el masculino tatuado se entregó al ritmo de la pelea, a un ritmo que sólo ambos, uno contra uno, podían seguir. No existía nada más que el uno y el otro. La defensiva perfectamente ornamentada por la mujer no dio lugar a la intención del lanzamiento, sabía que, desde el instante que esos nunca antes vistos orbes avistaron su truco de inmovilización, fallaría irremediablemente. Sofocó el giro ipso facto la tensión en el cable cruzado incrementó con motivo visualmente indetectable, siendo su pulgar quien empujaría hacia abajo —conjunto al bajar su brazo— y sacaría el cable del invisible control a la vez que un segundo enganche con su dedo índice halaba el proyectil hacia el usuario, desvalorando la perturbación de la trayectoria y figurando una nueva, una que llevaría a la kunai nuevamente hacia su diestra: bajaría en diagonal por la frente izquierda del salvaje, aprovechando la inexistencia de obstáculos que impidiesen su ruta. Comprender qué había sucedido no estaba en su foco, sino ejercer en consecuencia; el disparo de salida, además de la premeditación de la postura inclinada hacia su persona, hicieron posible que su cuerpo se dispusiera a otro objetivo: la evasión. Sus rodillas y cadera tenuemente flexionadas, tensando con suavidad las piernas para una inminente movilización, hombros bajos, pie izquierdo adelantado, y el miedo aflorando todas las medidas posible para salir del peligro.
     
Su organismo, pese a la intimidante velocidad y en consideración de la previsibilidad y la explosión, cumplió al momento que sus rodillas se flexionaron en el acuclillar del cuerpo moreno, reduciendo su altura a la suficiente para esquivar la garra ahora cortadora de aire. Sus mejorados reflejos y condicionados músculos tuvieron el tiempo que ocupó el desplazamiento y la realización del ataque para articular el movimiento de sus piernas que le sacarían del inaugural peligro. El agachar paralelizó con la rectificación de la trayectoria que consistía en el acercamiento del segundo colmillo por medio de la fuerza ejercida sobre el hilo, una fuerza y un manejo que no requerían de un esfuerzo extremadamente preciso ni distractor.

     
El kunai había regresado a la derecha para cuando se requirió otro movimiento, tan sencillo como rápido (en caso de frustrar el regreso, la protagonista sería el arma izquierda). Teniendo ambos pies, en puntillas, como puntos de rotación, ejecutó un medio giro simultáneo al paso realizado por la contrincante, donde sus frentes no dejaron de estar paralelos uno del otro hasta completar los ciento ochenta grados; así mismo, sus manos accionaron en tiempo contiguo: la mano armada, empuñada con la punta hacia atrás, se vería apoyada por la otra en el pomo, como una escueta pero firme contraofensiva. Súbitamente y en rápida armonía, su torso conjunto a sus piernas recuperarían parcialmente altura al adoptar inclinación hacia el frente, la planta del pie izquierdo en fundamento como soporte mantenía posición en retraso y ambos hombros hacia adelante al igual que los brazos, quienes como arcos dirigían todas sus fuerzas hasta un solo punto: en mayor cercanía al pie, la punta atentaría contra la longitud tibial. La más grande de todas las intenciones en el final de ese brutal pero increíblemente coordinado baile era repeler la patada a la vez que propinaba el daño proporcional a la velocidad y la fuerza contraria con el añadido de la resistencia al movimiento demostrada por el porte tatuado.
     
Secuencialmente, sería obra del pie derecho quien marcaría una distancia —un desplazamiento hecho de espaldas— en mitad idéntica respecto a la albina con la rapidez necesaria para evitar, dentro de sus curtidas posibilidades, un ataque más a melé, fuera o no positivo el contacto de la cuchilla con la piel femenina; en consecuencia, como medida de defensa en mediano alcance, sería por los dedos de la zurda por donde resbalasen tres metros de cable y ellos mismos controlarían un mayor deslizamiento, sujetando el posible eje del circulo rotacional.

     
¡Crías ser criminales! ¡No tener valor! —replicó las quejas ajenas, con una postura austera. La pronunciación rústica natural de su idioma materno ofuscó gran parte del tono—: ¿Tú qué querer?

     
En sí, su expresión transmitía familiaridad y necesidad de comprensión. Incapaz de desconectar las cualidades que compartían dada su precoz observación, Jiran estaba decidido a interpretarla y disponer de la pelea como medio si era necesario. En caso de ser posible conectar, valdría más que la misión en disposición. No apoyaba los métodos judiciales de los hombres del Nuevo Mundo, pero sí la fiereza de esa mujer, un bravío intenso como el propio. En cuanto a su estado físico, su respirar caía en una suave agitación, así como también lo hacían las fluctuaciones energéticas de sus sistemas: estaba cansado y con el chackra necesario para imponer su poder, ¿pero a qué precio? Sin dirigir la atención a no más que la mujer de botas y guanteletes, apartó la búsqueda de Shira con la confianza plena en los resultados de su abrumadora fuerza.


Blood Warrior
▷ Nin: 10(-3)
▷ Tai: 7(+3)
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
Datos:

Conteo de técnicas
3 de 8


Técnicas

Pasiva — Habilidad intrínseca del control de chackra de los especialistas de Ninjutsu médico (modificada): Puede infundir chackra en la sangre en pro de estimular las capacidades corporales más sutiles, como lo son la coordinación, equilibrio y procesos aeróbicos que influencian positivamente el incremento de la potencia muscular (fuerza) y del manejo corporal. Esto significa que puede sacrificar 3 puntos de Ninjutsu y depositarlos en Taijutsu o Fuerza. (-3 Nin » +3 Tai)

Equipamiento

Kunais (13).
Hilos de acero (30 m).

Natblida (H.Ú)

Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.


NPCs:

— Shina. —
#735a47

Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Clan. Nendo.
Especialidad. Fūinjutsu.
Elemento. Tierra.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 09.
Genjutsu. 03.
Taijutsu. 05.
Fuerza. 06.
Velocidad. 06.
Resistencia. 06.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.


— Yana. —
#82766c

Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Clan. ??
Especialidad. Genjutsu en área.
Elemento. Viento.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 02.
Genjutsu. 10.
Taijutsu. 01.
Fuerza. 02.
Velocidad. 07.
Resistencia. 07.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.

Recompensa de la misión: Recompensa variable. (Depende del desarrollo) || Misión continuada. (Depende del desarrollo)
Extensión mínima de la misión: 100 lineas.

NPC:
Ambos fuera de combate.
Jiran
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Iko el Vie Jun 08, 2018 1:33 am



The prey

Them who are hunted may be
those who are granted with fangs and claws












Los salvajes a su terreno, y los ojos de aquel mundo apuntándoles. Cierto era, aquella de fiereza animal confiaba en haber alcanzado su objetivo en aquel haz de movimiento. Lejos -no mucho, pero- del acierto, cuando la carrera inmediata encontró una meta, la zarpa artificial atravesó no carne, sino el aire. A escasa distancia de su original presa, la mano y el brazo derechos de la fémina avanzaban mientras ella, y su atareada cabeza para con el cuerpo resolvían el conflicto. Reflejaban los dos rubíes turquesa la constante distancia, nada jamás más lejos que diez centímetros. El movimiento que preparó ella, desarmado por solo una simple inclinación del salvaje. Pero al final, ella recordaba que se debía al cuerpo. Había alimentado a aquel arma. La construyó con educación y disciplinas dignas de los instintos de los cazadores reales. Y era la razón por que una parte de ella, el brazo izquierdo, siempre quedó como guardia y escudo frente a las desventajas, como aquella ahora invocada. Sí, falló el primer agarre. El brazo derecho de Iko surcaba el aire a la altura de su propia cabeza y el hombro derecho del tatuado, mientras el izquierdo tomaba los diminutos instantes como alarma para reaccionar. El brazo de él, otrora alzado, había sido reducido a una paralela con el costado. En el lenguaje de los cuerpos, el impulso de Iko ya señalaba a una patada justo antes de dar aquel paso al que el salvaje pretendía sumarse. ¿Qué haría su cuerpo? ¿Qué buscarían sus armadas manos para herirla? La respuesta era evidente, pues en aquel baile, ambos tomaban el mismo ritmo: cercanía. Armado él, herir o defender implicaría golpear, hacer contacto. Y entonces, era más seguro, tal como ella con sus adornos, que él ocupase los dos cuchillos. La resolución simple de una niña no se hizo esperar en la forma tormentosa para el Natblida. Para cuando él quiso alzar el brazo, se lo impidió uno más corto, pero más poderoso. El brazo izquierdo, en contra de la ofensiva más inmediatamente al alcance, tomó la delantera y se apresuró a la posición del brazo derecho de Jiran justo a la hora de dar el paso con giro de ambos. No solo detendría su avance con la apabullante fuerza, sino que todo se tornaría en contra del salvaje. Tras el contacto, milímetros más arriba de la muñeca, la mano izquierda de Iko se cerró con el particular agarre de aquella disciplina marcial propia. Sin preparación, el tronar del cúbito y radio serían las dos percusiones previendo el desastre. La piel bronceada se vería unida mediante las placas dispuestas en diminutas cuchillas, e introduciendo la toxina de estas en el arma natural de aquel salvaje. El cierre de la garra propondría la imposibilidad del escape, y con suerte, aquella presión extrema forzaría a soltar el arma derecha.

Por desgracia para ambos, tal contraataque no pasaba desapercibido, y aún le restaba a Jiran un cuchillo. Aquel, postrado sobre las redondas joyas de la etérea luchadora, proponía otro peligro a responder. Y el ataque era su mejor defensa. Con la mano izquierda ocupada, era la derecha, que se había dispuesto detener, la que amenazaría la integridad del salvaje, en un callejón sin salida. Con el brazo flexionado y las garras extendidas, la mano de Iko fue tan obvia como pudo en sus intenciones. La palma apuntaba al cuello del Natblida, quien dependiendo de sus pilares para la firmeza, tenía restante el único recurso de su brazo libre. La de cabello sin pigmento, sin embargo, no tuvo ningún miramiento. A ojos de ellos dos, esa acción era simple, tanto que le otorgaba una apariencia infalible. La garra sería lanzada en contra del cuello, dibujando una veloz recta que cruzaba la línea más corta por la que el cuchillo pudiese llegar a Iko. Si bien ella podría ser herida con el mismo principio que él ideó en algún momento, existía una contrariedad que solventar: incluso tratado de bloquearla, la fuerza de Iko superaría a la del salvaje, y si no su cuello, su brazo o quizás otra parte de su cuerpo se vería envuelta en tan brutal e inminente embestida. Ella, visiblemente, estaba dispuesta a pagar con dolor un ataque acertado, especialmente porque no olvidaba el crucial detalle; había dedicado su vida al cuerpo, si con algo tenía oportunidad de sobreponerse a los monstruos y los peligros, eso era su habilidad marcial.

Para el momento en que el golpe con la derecha garra se diera, el cuerpo del salvaje se habría propuesto en desequilibrio. El golpe ,en el mejor de los casos, golpearía el cuello o el brazo, provocando una herida seria con las garras a la vez que empujaba hacia atrás al chico, forzando un traspiés o al menos un movimiento inadecuado de piernas buscando estabilizarse. De haber sido contrariado con un esquive, el centro de gravedad y la postura, teniendo en cuenta el agarre de izquierda-derecha, haría menos estable la posición de Jiran. Cual fuera el caso, la idea de Iko continuó, y con la pierna derecha como eje, la izquierda se alzó gloriosamente, dominando una patada casi inmediata al golpe con la garra, la cual tendría por objetivo la cabeza de Jiran. El golpe, en busca de afirmarse en el cráneo, era la medida principal para que, incluso en el intento de rehuirlo, el agarre con la mano de piel de tiburón tironease hacia la propia Iko, y dada la cercanía, uno de los pasos llevase a Jiran a tropezarse con la pierna de Iko que hacía de soporte para el peso de ambos cuerpos. Su gesto era aquel de furia y salvajismo que ambos podían lucir con una naturalidad ajena a cualquiera de los monstruos de aquel continente. — ¡Cambia crías! — Como comprobaría el salvaje, Iko no estaba buscando la superioridad en la pelea. No era una lucha de motivación tan flaca para ella. Tal como su peso -si ocurría- cedía a la gravedad, el propio de Iko también lo haría, alargando la patada hasta que, cuando Jiran golpeado el suelo, una segunda percusión de Torasame kodariashi se produjese en su cabeza, resultando en cuanto menos un dolor de calibre a tener en cuenta, o desorientación. Una situación en que, pero, la chica de rasgos exóticos no pretendía perder el tiempo.

Haciendo acopio de la fuerza que demostraba, su cuerpo se movió en el único lugar no dedicado a la ofensiva: la pierna derecha, eje del giro y columna del ataque. Como un salto, se impulsó con furia hacia arriba de manera que hiciese un arco sobre los cuerpos unidos, que al pasar por encima se verían sutilmente impulsados hacia arriba, cosa que la muchacha aprovechó a la hora de, al plantar el pie como base, empoderar todo su cuerpo en la tarea de levantar a Jiran con la única ayuda de su mano izquierda, aún sujeta a la derecha del chico. — ¡Enseña a crías! — culminaba en el espectáculo cuando la chica, menuda y restringida por los miedos, levantaba por completo a Jiran, y con impulso suficiente de sus músculos lo hacía pasar por encima de ella, para, al comenzar el descenso del arco, soltarlo, produciéndose un lanzamiento bestial en dirección recta hacia el claro, hacia donde el Uchiha fue visto por última vez. El peso total produjo en el brazo izquierdo de Iko un fuerte tirón, digno de tal actuación, acompañado de una luxación en el hombro y rasgones tenues por la musculatura. Nada, pero, comparado a qué habría provocado en el cuerpo de su rival. Un último atisbo de instinto produjo que la chiquilla, con la pierna derecha, diese un salto hacia atrás, distanciándose cuatro metros de aquel punto; el salto a ras del suelo. A pesar de las complejas y entramadas ofensivas dignas de una artista marcial, aquel ataque se había producido en cuestión de una pareja de segundos a lo sumo Aquel con nuevos ojos, dependiendo de su posición y acción, habría tenido el privilegio de observar qué clase de personaje había irrumpido en su historia. Lástima para la peliblanca, había escogido de la peor forma posible a quién aplicar su propia furia.



Apariencia — Iko:
Datos — Iko:
Off-rol: En rápidas palabras, aunque en el post está mucho mejor explicado, los pasos de Iko en la ofensiva fueron estos:
1. Falla el primer agarre. (El del anterior post, Jiran lo esquiva)
2. Tras fallar, usa la mano izquierda para coger el brazo derecho de Jiran y apretarlo con fuerza. (Como se menciona en el post anterior, Iko decidió salvar su brazo izquierdo como apoyo ante cualquier ofensiva, como era el movimiento de un brazo armado)
3. Se da el paso, respetando la línea de acciones, y girando ambos personajes.
4. El brazo derecho, que queda flexionado por fallar su primer agarre, se dirige ahora, con la garra en posición de agarre, al cuello de Jiran, interponiéndose además en una posible ofensiva con el brazo izquierdo del mismo.
5. Se desestabiliza a Jiran.
6. Se dirige una patada a la cabeza de Jiran con la pierna izquierda, y se tira de él con el brazo izquierdo, agarrado al derecho suyo, para hacerle caer de espaldas. De ser así, Iko se tira con el peso de la patada, haciendo chocar la cabeza entre el suelo y su pierna.
7. Se da impulso con la pierna derecha, formando un arco para que se levanten ligeramente los pesos, alzando a Jiran y lanzándolo en dirección a Shiraga, que interpreto no se movió del sitio, aunque Iko no se fijó en ello tampoco.
8. Iko retrocede cuatro metros.

No especifiqué, si resultase efectivo, los metros que lanza Iko a Jiran, asumo que no sería muchos. También propuse una lesión, ya que, asumiendo que Jiran ronde los 60-70 kilogramos, yendo todo ese peso con impulso a una sola extremidad seguramente produjese daños, por muy ninja que fuese el personaje. Por sobre otras heridas, teniendo en cuenta la piel de tiburón, en la mano izquierda, las garras de la misma mano y la garras de la mano izquierda, parte de la ofensiva si no toda se vería afectada por ambos venenos de Iko.

Por sobre los NPCs, Shina agotó sus técnicas hace varios posts, no lo menté, asumiendo que tal cual Iko lo lanzó, cayó inconsciente entre algunos árboles. Yana, por otra parte, aún debería tener reservas de chackra, aunque tampoco la mencioné ya que, como dije, no tengo intención de hacer uso de los NPCs.

Como siempre, cualquier duda puede ser enviada por mensaje privado.

Ninjutsu: 06 — 07.
Genjutsu: 01 — 07.
Taijutsu: 10 — 10.
Fuerza: 13 — 10. (10 + 3)
Velocidad: 10 — 10.
Resistencia: 09 — 10.
Tora no dō (虎の道, Camino del tigre) — +3p. Fuerza.

Técnicas: G. — 06/08.

Datos — Marionetas:
Torashishi migiashi.
Garras. 04 — 04.
(Veneno. Shihai-tekina dansei.)
Agujas. 04 — 04.
(Veneno; índice y anular. Shihai-tekina dansei. Veneno; corazón y meñique. Hirano-kokei.
Cable trenzado. 02 — 02.

Torashika hidariashi.
Garras. 04 — 04.
(Veneno. Hirano-kokei.)
Cilindros explosivos. 03 — 03.
Hojas de acero. 02 — 02.
(Veneno; dorada. Shihai-tekina dansei. Veneno; plateada. Hirano-kokei.)
Piel de tiburón. 01 — 01.
(Veneno. Shiahi-tekina dansei.)

Torasame kodariashi.
Cuchilla. 01 — 01.
(Veneno. Shihai-tekina dansei.)
Conductos de aire. 01 — 02.
Esferas. 05 — 06.
Cable trenzado. 01 — 01.
(Veneno. Shihai-tekina dansei.)

Torakujira kogiashi.
Cuchilla. 01 — 01.
(Veneno. Hirano-kokei.)
Conductos de aire. 01 — 02.
Hojas. 03 — 03.
(Veneno. Hirano-kokei.)
Ruedas. 04 — 04.



Shihai-tekina dansei.
El veneno, en estado líquido, puede aplicarse a cualquier herida o contacto con el torrente sanguíneo. Una vez se ha aplicado, el veneno viaja por el cuerpo a través de la sangre y termina en el cerebro, llegando a la barrera hemato-encefálica. Pasada la barrera, el sodio, conteniendo pequeñas porciones de agua, causaría un edema en las neuronas de forma temporal, hasta que los riñones limpiasen la sangre. Con ello se conseguiría el efecto deseado.

Una vez aplicado, el veneno actúa rápido, y tiene la duración de dos turnos. La tensión intracraneal aumentada por el veneno actúa sobre el cuerpo confundiendo su capacidad física y de concentración. La víctima pasa a estar ligeramente confuso, aunque lúcido aún, pareciendo un estado despistado. Esto hace que no preste atención a detalles ni pueda realizar acciones minuciosas. Al mismo tiempo, produce una torpeza física leve. Aunque no es un desequilibrio en si, el afectado fracasará si intenta hacer movimientos que requieran de precisión, incluyendo desde sellos de manos (Los dedos no estarían en la posición correcta, pudiendo llegar a hacerse daño por chocarlos) hasta acrobacias (Pudiendo llegar a caer de mala manera). Estos efectos son leves, incluso una víctima sin mucha atención podría pensar que no le pasa nada, y por lo tanto intentar llevar a cabo estas acciones sin éxito.

El veneno produce por dos turnos una penalización de -2p. en Taijutsu, Ninjutsu y Genjutsu. Tras el efecto no quedan secuelas, ya que el filtrado renal lo ha eliminado, pero puede volver a ser envenenado. A ninjas de mayor rango les afecta poco. La penalización es de -1p. y pueden realizar sellos y movimientos complejos. Además, pueden aún ejecutarse sellos si se hace más lento de lo normal, en el mismo rango. Aplica también para algunas acciones más básicas, como la puntería con armas arrojadizas, el uso de Genjutsu por métodos ajenos a los sellos, como tocar un instrumento, algo que requiere precisión y más en medio de una batalla, etcétera.

La cantidad necesaria es minúscula, ya que requiere viajar por el torrente sanguíneo y ser suficientemente pequeña para atravesar la apertura que deja el sodio en la barrera hemato-encefálica. El edema que produce es pequeño, pero suficiente para producir estos efectos de un modo temporal, aunque sea casi imperceptible por su muy pequeña cantidad.

Hirano-kokei.
Únicamente útil en estado líquido, este veneno se debe aplicar en la sangre del objetivo, una herida abierta, o inyectarlo en el torrente sanguíneo. Se necesita muy poc cantidad gracias a la dosis de coagulante. Cuando esta viaja por las arterias, comienza a hacer su trabajo, haciendo a la sangre densa, hasta que llega a la cabeza, dejando un pequeño coágulo no demasiado peligroso. No obstante, este obstruye las arterias medianas y grandes que pasan por cerca del nervio óptico. Esto se suma a una disimulada falta de respiración dado que también se han hinchado, en menor medida, las arterias de cuello, presionando las vías respiratorias. Así, el efecto toma forma rápidamente, en los siguientes dos o tres segundos.

El veneno ha sido elaborado específicamente para las arterias a las que afecta, por si posición en el cráneo, estas al hincharse, presionan de cierta manera el nervio óptico, de una forma casi-no dolorosa, pero cuyo efecto puede ser altamente perjudicial. En los siguientes dos turnos al envenenamiento, la víctima es incapaz de medir profundidad. Esto quiere decir que a quien se ve afectado se le restringe la capacidad de medir lo lejanos que están los objetos, cuando se aproximan o cuando se alejan. Este fallo se debe a la presión del nervio óptico, que envía una información incompleta al cerebro, haciendo imposible determinar este dato. Cabe aclarar que no vuelve borrosa o mala la visión, ni tampoco prohibe el uso de doujutsu. Este efecto hace la tarea de los luchadores a distancia muy difícil, pues son incapaces de saber si el objetivo está a rango, o demasiado cerca, así como no pueden medir con ninguna exactitud la distancia a la que lanzan armas o técnicas. Ocurre lo mismo con el combate a corta distancia, siendo difícil ver cuánto le falta a un golpe para esquivarlo en el momento justo, o si el objetivo está a rango de una patada. Huelga decir, es inútil fijarse en si el objeto se hace más grande o más pequeño, dado que la afección es cómo interpreta el cerebro la información a base de tener el nervio óptico presionado, y no la vista como tal, con lo que es algo que no puede calcularse con el veneno en el cuerpo. Pasados los dos turnos, las defensas y el metabolismo del cuerpo consiguen deshacer el coágulo, regresando la capacidad de ver profundidad a la víctima. No obstante, durante unos cuantos minutos, notará la sensibilidad en los ojos y la cabeza algo mareada, aunque estos son efectos sutiles.

Durante el efecto, hay algo que pasa desapercibido, y es el pequeño fallo respiratorio al presionar ligeramente las vías por donde respira el objetivo. Por si solo, el efecto no vale nada, pero agrava seriamente las faltas de oxígeno más marcadas, ya sean por veneno, por estar sumergido en el agua o por simplemente no poder respirar con normalidad. Hace que el afectado se ahogue casi de inmediato, pudiendo llevar en un caso prolongado, un turno, sin respiración a perder el conocimiento.

En el caso de los doujutsu, estos poseen sus facultades, pero no pueden sobrellevar el efecto del veneno, por lo que un Byakugan vería en su radio de alcance, pero no podría determinar distancias, al igual que un Sharingan, aunque fuese a cámara lenta, no podría calcular movimientos que se acerquen/alejen. En doujutsus creados, ocurre lo mismo, así como en capacidades como el Ojo de águila del Arte certero de los usuarios de Kenjutsu.

Por último, aunque en general el único sentido afectado es la vista, separar esta del oído, el olfato o el tacto es difícil, aunque no imposible, pero alguien acostumbrado a los ojos tendría muy difícil, por no decir imposible, lograr esto. No obstante, no se pueden incluir los humanos con capacidades sensitivas más refinadas.
Iko
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Uchiha Shiraga el Vie Jun 08, 2018 7:00 pm


     

El buen ninja no solo es quien posee las mejores habilidades, tampoco el que posee las mejores características, si no quien a demás de poseer aquello, sabe tomar buenas decisiones en el momento preciso, y por el bien de la misión, Shiraga tubo que tomar una decisión con bastante peso, algo que cambiaría el transcurso del destino, pero siempre, por el bien de aquella misión. No fue capaz, y simplemente clavó el kunai en el suelo y seguidamente, sin detenerse golpeó con fuerza la cabeza de la joven Yana para dejarla inconsciente dado su estado actual. Pudo sentir la cara de la muchacha en sus nudillos, y como estos, dado su escasa fuerza, se veían ahora rojizos y con la piel levantada. "Esta claro que yo no soy como esos dos" pensó observando los efectos que tenía en él un simple puñetazo.

Ahora mismo el tiempo era oro, y no podía dejar pasar un segundo. Tomó a Yana cargándola a su hombro, apenas pesaba dado su tamaño y su corta edad. Aprovechó que su actual enemiga estaba concentrada en Jiran, el cual seguramente entendería el porqué de las acciones de Shiraga, priorizando por el éxito de la misión y confiando en que tuviera la fuerza y capacidad como para poder huir, sobrevivir o inclusive vencer a su enemigo. Todo aquello mientras cargaba sus pies chakra de su elemento, aumentando la temperatura de estos notoriamente mientras tomaba a la muchacha con sutileza pero rapidez. Era momento de huir, tan solo con una de ellos, puesto que conociendo la personalidad del otro muchacho, iría a intentar liberarla, o incluso se ofrecería voluntario si la liberaban a ella. Lo que estaba claro es que teniendo a la chica, también tenían al chico, mas podía buscarlo tras desaparecer.

Aprovecharía de su elemento para crear un muro de fuego a su espalda, dando una mayor cobertura a su retirada mientras se adentraba a lo profundo del bosque de la hoja, un bosque que ahogaría sus pasos y ampararía su huida. Tuvo cuidado en no ser atacado mientras huía, estando preparado para ello, aunque dudaba que la muchacha realizase alguna estrategia sin visión de él puesto que el fuego impedía un claro objetivo y sabía que podría dañar a la muchacha si intentaba lanzar algún tipo de arma como hacía contra el tatuado. Corrió hasta adentrarse bastantes metros en el interior del bosque, saltó y paró en una rama para dejar a la chica y recuperar el aliento. Su mirada aún seguía siendo de ese color rojizo, y la muchacha seguía completamente exhausta dado el chakra y el duro golpe recibido. Aún quedaban minutos hasta llegar al poblado. Ahora debía de tomar una decisión "Piensa Shiraga piensa. Dejar a Yana e ir ayudar a Jiran. Buscar a Shina e ir al poblado. Llevar a Yana al poblado por el bien de la misión y rezar que Jiran sobreviva. Esa loca no forma parte de todo esto joder. " pensaba sin llegar a una conclusión en concreto.

"Lo siento compañero, esto lo hago por la misión" se dijo otra vez a si mismo para tomar de nuevo a Yana a sus espaldas, mirar que la peliblanca no le seguía y tras asegurar el terreno, correr en dirección al poblado. Era hora de terminar con todo aquello.

Stats:

Ninjutsu ~ 7 •
Taijutsu ~ 3 •
Genjutsu ~ 10 •
Velocidad ~ 5 •
Resistencia ~ 8 •
Fuerza ~ 1 •
Técnicas:

Tec. Gennin: 2/7 •
Sharingan 1 Aspa (写輪眼, Pupila Giratoria) - 2º Turno
A diferencia de otros Dōjutsu como el Byakugan del Clan Hyūga este no se obtiene en el momento del nacimiento, sino se activa cuando un Uchiha sufre luego de experimentar la desesperación, un cierto chakra brota en su cerebro que afecta el nervio óptico, y provoca un cambio en sus ojos, ese es el ojo que refleja su caos interno, el Sharingan. Después de la primera vez en que se usa este Kekkei Genkai la persona puede usarlo cuando lo desee. El Dojutsu permite al usuario ver en cámara lenta los movimientos de un oponente que no supere su rango, y logrará tener mejor respuesta ante un usuario de un rango superior, de lo que haría un ninja normalmente. No hará ningún tipo de cambio frente a un usuario de dos rangos más avanzado.

Elemento Fuego: Fuego Cortante (火遁・火走り, Katon: Hibashiri)
[Invariable]
Después haber realizado los sellos necesarios, con esta técnica el usuario crea una corriente de fuego que puede ser manipulada a gusto. Esta corriente de fuego se desplaza por el suelo, y comúnmente es usada para rodear al oponente en un círculo de llamas que alcanzan los dos metros de altitud. Esto con la finalidad de impedir la huida del enemigo y al mismo tiempo anularle la visión. Puede encerrarse a más de un objetivo en este jutsu, siempre y cuando la circunferencia del círculo no sobrepase los siete metros.

Armamento:
> Amai yume (Bö)
> Shurikens
> Kunais
Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.


Uchiha Shiraga
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Jiran el Dom Jun 10, 2018 7:08 pm




I
nstinto, aquel autor que narra la respuesta animal inmediata, una característica que sólo aquellos vivientes en la naturaleza tenían como un arcaico gen activado bajo una misma y urgente directriz: sobrevivir. Tal y como la mujer, bajo la lectura de una batalla cuyas mentes comprometidas no son solo más que guerreros salvajes, había evitado las cuchillas que amenazaron su espalda al inicio del encontronazo, Jiran se dejaba llevar bajo el mismo idea, como un combustible que devora todo aquello innecesario para la batalla. Estúpido de él al creer que su ofensiva podía ser llevada a cabo con total facilidad, incluso más al subestimar la aparición ajena e intentar llevar la ofensiva con la calma requerida para leer las potestades ajenas. Ahora las leía, paso por paso, pero siempre al filo de la derrota. El miedo crecía, mas este no lograba actuar en su cuerpo, sólo era el dirigente de las acciones a tomar, el consejero del instinto; fue este quien tomó la voz en su cabeza y detonó todos los recursos necesarios para la defensa cuando su muñeca peligraba ante un potentísimo agarre del cual no veía salida, aún peor, únicamente dolor habitaba en sus terminaciones nerviosas ante el crujido de sus huesos. La eficaz fuerza provocó dolor, la dislocación distal —tanto radial como cubital— se proclamó la última y principal razón de su particular poder, fruto de las mutaciones a un ritmo tremendamente superior a otras existentes. Su poder consistía en eso, la evolución.

     
Apretó su mandíbula con la fuerza necesaria para ahogar el quejido, resultando éste sólo un gruñido ronco y profundo. El temor, antes que siquiera el dolor se hiciese presente, se transformó en poderío y las intrusiones de los filos bañados en venenos activaron hasta la más profunda gota de sangre. La alerta biológica, como un sentido comparable a la vista o al olfato, se encargó de llevar la información de la nueva amenaza; las toxinas tomaron notoriedad por el sistema inmunológico, evidenciaron como lugar de entrada las zarpas femeninas, como también la potencialidad dañina; la única manera que conocía su cuerpo para defenderse de tales ataques convencionales en el mundo animal era activar los canales energéticos para verter sobre el sistema sanguíneo el chackra en pos de incrementar el flujo, y como también, ser la base para su actual ofensiva. Fue así, pese a no mermar completamente los efectos aún no sufridos, como restaría impacto y duración a la ponzoña. Teniendo en cuenta el potencial acrecentado habitado en su líquido vital, desde todos los poros de su piel se secretaba a velocidad vertiginosa una sustancia blanca-plateada conformada microscópicamente por un tipo específico de leucocito, excitados y listos para reclamar su lugar en la batalla.
     
Karnaja, karnaja!, rezaba su turbada mente mientras cada fibra muscular hacia lo posible para no dejarse reducir por la presurosa ofensiva femenina. Así pues, la diestra dentro del tormento, soltó el arma hilada por reflejo. El primer ataque resultante de la armadura blanquecina tendría espacio inmediatamente después que las garras inyectaran el veneno, durante y al final del giro, mientras en la velocidad aún transitada dejaba espacio para la filtración de esos pequeños detalles, tan simultáneos unos de otros que parecían realmente imposible poner ojo a cada uno de ellos, siendo su blanco el brazo izquierdo. Una estaca con dos centímetros de diámetro, originada en el antebrazo atacado a escasos centímetros del codo, atentaría contra la zona posterior del antebrazo ajeno con una inclinación minúscula pero conveniente para propinar mayor deterioro en caso de la retirada; la formación puntiaguda tendría como objetivo rasgar la piel, romper nervios, venas y articulaciones, y clavarse en el músculo para evitar el movimiento. Un látigo emergería al unísono de la estaca, esta saldría desde la zona anterior del antebrazo Natblida para, tras enrollarse en una vuelta alrededor del brazo contrario, incrustarse lateralmente en el bíceps. A tener en cuenta que Jiran, dada la cercanía y la especificidad de sus blancos (por ello la reducción de los diámetros máximos), tenía como principal prioridad la rapidez y la potencia de daño por sobre la distancia. La retirada del brazo femenino, en caso de darse, sólo agravaría los daños inicialmente propuestos dada las inclinaciones de sus ataques y, a su vez, flexionaría el brazo herido con el único objetivo de reducir la distancia compartida, negándose a dejarla escapar.

     
La impotencia que imponía la superioridad de la salvaje se evidenciaba por el centellar de sus ambarinos, quienes escudriñaban los movimientos ajenos con la perspicacia misma de un depredador siendo llevado a sus límites. Su rostro ahora blanco sólo dejaba en claro la terrible habilidad que tenía lugar sobre su tez, una de lo más parecida a los verdaderos demonios narrados por los ancianos de la Tradición, narrados en los tatuajes pictográficos que, en simple relieve, se dilucidaban en la textura de la armadura. Rápidamente, avistando el irrefutable intento de herirlo sobre su cuello, su postura se reafirmó en una de sus mejores y más insensatas defensas: recibiría el golpe, pero como él quería.
     
Siendo el pie izquierdo atrasado y el derecho adelantado, su cuerpo entró en una concreta armonía cuando su cadera, torso y cuello, se posicionaron de tal modo que había una línea inclinada apoyada principalmente por la pierna adelantada que a su vez flexionaba, una base que sacrificaba toda movilidad para imponer la completa resistencia al daño prontamente recibido. Mientras la garra con todo el ímpetu buscaba romper y golpear, sería la frente de Jiran quien se impondría como muralla. El salvajismo del muchacho buscaba la imprevisión con su estilo único de pelea, uno que sólo tenía como objetivo sobreponerse al rival sin la delicada consideración de aquellos que valoran enteramente su integridad física. De esa forma, la fuerza estaría distribuida no únicamente sobre su cabeza y cuello, sino sobre su torso y, finalmente, sobre su pie derecho. Si bien la rigidez no permitía movimiento, la fuerza femenina era lo suficiente como para retrasar pequeños centímetros por una incapaz fricción sobre el terreno.

     
Como movimiento paralelo en momento, el único colmillo de hierro aún empuñado por la zurda atentaría contra el brazo derecho, sólo ameritaba un movimiento inclinado ascendente; dada la cercanía y pese a no tener la predisposición que la garra tenía en ventaja, el ataque mimetizaba la simpleza de su zarpazo. Si bien sacrificaba su integridad física y biológica dado el veneno impregnado en sus artilugios, eso acrecentaba exponencialmente la posibilidad de éxito, una que reclamaría hacer tanto daño como su fuerza considerase posible: el hierro del kunai se incrustaría en la zona lateral posterior del brazo atacante, atentando contra el tríceps y los nervios adyacentes a él, así como también contra el húmero; consecuentemente, flexionaría el brazo portador para dibujar una terrible herida hacia él. Un impacto, que de ser acertado, tendría una miserable diferencia temporal con el herir de sus garras.
     
La sincronía de acciones no simplemente terminaría allí, pues su armadura también tendría lugar dentro del margen de tiempo. Otras dos estacas, manteniendo el diámetro máximo, nacerían desde sus piernas en trayectoria cruzada una respecto a la otra y descendentemente inclinadas igualmente ambas; su objetivo eran las extremidades inferiores femeninas, específicamente, los muslos; una de ellas agrediría el triángulo femoral de la izquierda (la zona lateral más cercana a la entrepierna), incrustándose a favor de la penetración, mientras que la otra iría contra la región femoral anterior derecha, como principal objetivo perjudicar el cuádriceps; una tercera y última formación estaría al acecho, como látigo o lanza, buscaría la mejor forma para interceptar un ataque enemigo. La Sombra de Sangre entregada a la violencia representaba al ataque como la mejor defensa.

     
¡Naturaleza condenar! ¡Ellos vivir pero no libertad! —vociferó áspero el hombre lleno de blanca piel cubierta de espinas. La membrana de su armadura se separaría de forma grotesca para dar lugar a sus palabras, posteriormente, se volvería a cerrar.

     
En caso que los agarres y ataques dieran en el blanco, la postura femenina se vería reducida bajo la bruma del dolor, esperaría el simple titubear del porte como oportunidad de utilizar su arma izquierda para, tras rectificar la compostura, propinar una puñalada en el lateral más cercano de su torso a la altura de las costillas, potenciada en impulso con la inclinación de su cuerpo hacia adelante, usándose como peso para, fuera de la sana expectativa, reducir aún más la distancia entre ambos. La armadura entregada a la violencia amparaba a su portador, negando la salida de sangre de sus heridas, una simbiosis que le otorgaba la sensación de poder. Sin embargo, el recibir el golpe sobre su frente se unía a las sensaciones de dolor, niebla sobre sus pensamientos y el planteamientos de sus acciones, además del evidente impacto sobre sus sentidos. Al desaparecer el satisfactorio calor de la batalla, las heridas arremeterían con todas sus consecuencias.


Blood Warrior
▷ Nin: 10(-3)(+2)
▷ Tai: 7(+3)
▷ Gen: 1
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
Datos:

Conteo de técnicas
1 de 8


Técnicas

Pasiva — Habilidad intrínseca del control de chackra de los especialistas de Ninjutsu médico (modificada): Puede infundir chackra en la sangre en pro de estimular las capacidades corporales más sutiles, como lo son la coordinación, equilibrio y procesos aeróbicos que influencian positivamente el incremento de la potencia muscular (fuerza) y del manejo corporal. Esto significa que puede sacrificar 3 puntos de Ninjutsu y depositarlos en Taijutsu o Fuerza. (-3 Nin » +3 Tai)

Pasiva — Keryon Gonplei «Pelea del Alma»: Habilidad pasiva que aprovecha la simbiosis interna con su propio sistema sanguíneo y su efectivo sistema inmunitario innato, partiendo del equilibrio interno con las amenazas externas tanto biológicas como físico-químicas, teniendo una estrecha relación con su especialidad y sus capacidades de propia consciencia con respecto a su organismo. Así pues, el Natblida está enterado de lo que sucede en su cuerpo cuando afecciones atacan sus sistemas, identifica la anormalidad, denota sus efectos; qué pasa cuando un veneno viaja por su torrente y se aloja en otros sistemas, anomalías en sus demás conjuntos de órganos, y no se limita únicamente a infecciones externas, también sobre el estado biológico contra habilidades que dañen el mismo. Tiene una capacidad de análisis con su cuerpo de manera íntegra y completa. Sin embargo, a este punto puede identificar la existencia, las acciones y los lugares afectados con poca exactitud en cuando a posición, por lo que no podrá interceder exactamente en el lugar del veneno, sólo sabrá que se desplaza por su brazo y se extiende, propinando X y Y efectos. Mientras haya sangre en su cuerpo, sabrá qué intenta dañarlo, dónde y cómo lo hace; pero dependerán de los conocimientos médicos del Natblida para saber su posición exacta, cómo y con qué combatirlo.

Yujblida «Sangre Fuerte»: Habilidad resultante de la mutación de Fuerza Titánica, reemplazándola en el repertorio del Natblida. Considerando la propensión que posee, dada la relación chackra-sangre, éste logró modificar los canales de chackra para que surtieran a su sistema sanguíneo en vez del muscular, de modo que, cambia la capacidad de aumentar la potencia muscular por una mayor volatilidad energética y fortaleza con respecto a su Kekkei Genkai. De esta manera, la energía que antes era destinada a los músculos, se desvía completamente al torrente sanguíneo maximizando sus propiedades, lo que significa un aumento de Ninjutsu relativo a las habilidades Natblida. Consecuentemente y bajo el control del usuario, el flujo (velocidad) sanguíneo se ve incrementado, haciendo que la transmisión de las células sanguíneas por el torrente sea más efectiva y rápida, provocando mayor resistencia ante las contusiones, cortes y afecciones en la sangre dado el énfasis; combatiendo venenos que se esparzan y actúen sobre el sistema sanguíneo, acelerando la depuración de los mismos fuera de su sistema.

G: Se pueden mantener 2 turnos y aumentan 2 en Ninjutsu.
1 de 2 turnos

Armadura — Jus Trikova: Karnaja «Sombra de Sangre: Violencia»: Es un tipo de armadura que se caracteriza por ser de color grisáceo y ser especialmente delgada; utilizada, comúnmente, bajo la necesidad de un ataque frenético, rápido e instintivo. Se basa en la capacidad que tienen los leucocitos (glóbulos blancos) de ser altamente agresivos ante la proximidad: Estos son excitados antes de salir a la superficie de la piel, provocando una pigmentación gris; recubriéndola, inclusive su cabeza, totalmente; acelerados y en constante alerta, el tipo de simbiosis con el individuo responde ante sus deseos de lastimar, de dañar, enfocando el impulso. Los glóbulos blancos se comportarán hostilmente ante el acercamiento de otro individuo o ante el chackra mismo, transformándose en estacas o látigos de consistencia sólida o elástica, lo suficiente para crear filo y punta, al permitirle moverse rápidamente, atacar y luego acoplarse a la formación de la armadura. No obstante, se deberá tener consciencia para dirigir los ataques, en el caso contrario, las creaciones actuarán como si el Nin Natblida fuera de -3 siendo relativo a su velocidad.

La armadura se especializa en la ofensiva, por lo que es intolerable al daño, tanto físico como energético, por lo que su Ninjutsu debe ser cinco puntos mayor al adverso para soportar satisfactoriamente ataques; además, no discrimina entre aliados y enemigos. El número de creaciones es de 5 simultáneamente; la velocidad y la dureza (sin comprometer la estructura, favoreciendo la capacidad de penetración y de corte) son proporcional a los puntos de Ninjutsu.

G: Las extensiones tienen cuatro centímetros de diámetro y tres metros de rango.
1 de 5 turnos

Equipamiento

Kunais (13).
Hilos de acero (30 m).

Natblida (H.Ú)

Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.


NPCs:

— Shina. —
#735a47

Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Clan. Nendo.
Especialidad. Fūinjutsu.
Elemento. Tierra.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 09.
Genjutsu. 03.
Taijutsu. 05.
Fuerza. 06.
Velocidad. 06.
Resistencia. 06.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.


— Yana. —
#82766c

Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Clan. ??
Especialidad. Genjutsu en área.
Elemento. Viento.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 02.
Genjutsu. 10.
Taijutsu. 01.
Fuerza. 02.
Velocidad. 07.
Resistencia. 07.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.

Recompensa de la misión: Recompensa variable. (Depende del desarrollo) || Misión continuada. (Depende del desarrollo)
Extensión mínima de la misión: 100 lineas.
Jiran
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Iko el Jue Jun 14, 2018 6:10 pm



The prey

Them who are hunted may be
those who are granted with fangs and claws












La macabra danza. Aquella con garras olvidaba en ocasiones qué tan fácil era perderse en ella. Eran enemigos ellos, dos bestias que luchaban con la excusa de su naturaleza. Sangre maldita o sangre valiosa, ambas tenían el mismo valor en aquel campo de batalla. Los rubíes turquesa ardían con la intensidad del ámbar, que leía con la frialdad del río congelado bajo la aurora. Armados, decididos, iguales. ¿Era realmente un monstruo lo que las garras de la albina trataban de despedazar? Las dudas, invisibles en su pelea, tañían una campana inadecuada. Las fibras en cada músculo respondían al instinto que había hecho sobrevivir a la chica, ¿qué duda cabía entonces? Quizás el movimiento del Natblida, su lengua foránea, o las ingenuidades de la niña. Un conglomerado de peros atacándola desde un ángulo que ni la más certera de aquellas cuchillas podría encontrar. Los movimientos ya habían despegado cuando las blancas hojas hacían su debut. Las hiperconsciencia corporal era algo que uno debía atribuir a su sangre, pero que la peliblanca apreciaba como su vida, dedicada a la formación que se la proporcionó. De modo que en el momento su brazo envió la primera señal de dolor, todo el cuerpo supo que se avecinaba algo. El cambio de color por parte del salvaje debía ser responsable o consecuencia de aquello que había pasado a través del brazos izquierdo. Abriéndose paso a diez centímetros del codo, la marcial pudo notar aquel colmillo ignorando toda su carne, dejando atrás un reguero sanguinario por el retorno venoso, e incluso llevándose consigo una esquirla del cúbito que retronó por el esqueleto entero. Ella no se quejó. También tuvo la oportunidad de apreciar la presión de una serpiente, hermana de la espada, mordiendo el formado brazo además de estrangularlo, haciendo las veces de mal torniquete. Ella no dejó ir ni un ápice del dolor.

Existía, en ella, una costumbre derrotista, auto-destructiva. Usualmente una daga que se clavaba en sus propias carnes, pero que a la vez, no dejaba espacio para otras. Era lo que, al momento de dirigir sus garras derechas en contra de la frente de aquel animal, recordó, e hizo una ira de ella. El salvaje quería, era fácil de leer, encajar el golpe en vez de evitarlo. Menospreciaba su fuerza, la creía incapaz de infligirle el daño suficiente. Incluso con las heridas del brazo, el agarre de izquierdas se volvería sutilmente más intenso a la hora que, la gracilidad marcial, tomaba forma. Él estaba usando sus armas, las toxinas parecían haberla abandonado, y pocas ayudas eran las cuchillas y hojas a distancia. No me detendrá. Los ojos ya avistaban antes del segundo agarre al brazo contrario tratando de perjudicarla. Sin importar cuánto me rompa. La pierna izquierda ya se había despegado del suelo, la posición del salvaje ya había descendido, el brazo y el cuchillo ya perseguían más sangre. Yo lo romperé más. Y a pesar de todo, de verlo, de saber, ella odió recurrir a sus recursos. Nunca suficiente, nunca una victoria suya y solo suya. Los dientes se mordieron a la vez que todo se volvía peor para el transformado.

El chackra comenzó a invadirle el cuerpo sobremanera a la vez que éste respondía con una facilidad aún mayor a la esperada. No era él quien no dejaría escapar a la salvaje, ella no le permitiría irse más lejos. La renovadora fuerza oprimió la muñeca del salvaje con una furia aún por descubrir con el brazo inmutable al dolor, sin siquiera temblar o moverse por el agarre de aquella cuerda blanca. La pierna eje, la derecha, se vio ágil para inclinarse, haciendo que la fricción viniente fuera la mínima, además de flexionarse para reducir la altura de todos los ataques. El delicado equilibrio no era sino destinado a contraatacar, prepararse para aquella cuchillada y todo lo que fuese a venir. La pierna izquierda, por su parte, llevaba un ímpetu invencible por si solo. Con la nueva altura, pero, tendría a escasos veinte centímetros el brazo derecho -el libre- del salvaje. Eso y su disposición flexible permitirían que, con un simple vaivén de los dedos, un estallido nuevo de aire tuviese lugar. La pierna, y el cuerpo entero de Iko, cambiaron de sentido, pero además aquella explosión desviaría el brazo, cuya fuerza dependía de si únicamente ya que todo el resto quería aguantar la acometida de la garra. La dirección sería indeterminada más allá de dirigirse hacia atrás respecto al salvaje. El cuerpo de Iko, con un soporte deslizante gracias a la posición del pie, logró empujarse con el viento unos veinte centímetros tras el cuerpo del rival en un instante, algo no inadvertido, pues el agarre de ambos no se había deshecho ni mucho menos. La garra derecha, por su parte, no tendría la fuerza devastadora merecida, pero sí impacto conjunto a una posición más baja, sujetándose a la altura de los ojos. Las cuchillas en los dedos salvo el pulgar no tuvieron problema en atravesar por completo la capa blanca, propiciando cortes superficiales pero apegados en las sienes derechas, mientras que sería el pulgar quien no hirió, pues carecía de cuchilla, pero sí presionó con la furia de la disciplina marcial, afirmando los otros dedos sobre la cabeza desde la sien izquierda. Gracias a aquel movimiento, además, las cuchillas que buscaban a las piernas no cortarían más que aire al dirigirse hacia delante, lugar abandonado. Iko desconocía la naturaleza de aquellas cosas, y la naturaleza del Natblida. Solo se atañía a lo que ella podía conocer. Si él conocía sus planes, entonces debían cambiar por completo. Con tal de destruir todos los recursos del Natblida, ella misma destruyó los suyos.

Es estallido había dirigido la pierna izquierda al suelo, y ahora detrás, comenzaba otra vez el acto. El brazo atrapado se sobrepuso al dolor, y su entera fuerza obligó a que el brazo izquierdo, propiciador de cuchilla y látigo, se estirase, dando un tirón con suficiente potencia para desequilibrar al salvaje. Al unísono, la pierna derecha ascendía. No estaban centrados, y la reducida altura de Iko se enfocó en aprovecharse. De ese modo, la patada sería dirigida hacia los homoplatos. Añadidas, además, fueron aquellas tres cuchillas de hacha que poblaban su bota, que con la devastadora golpiza darían una excusa al Natblida para no levantarse. Y por último, la mano derecha tiraría con su fuerza hacia arriba. La patada era ascendente, e Iko contaba con la suficiente potencia como para levantar el peso de Jiran sin complicaciones. Sin postura, sin vista sobre el ataque, y con suerte, con los venenos haciendo su parte, incluso contraatacando, el golpe se vería a favor de la marcial. Tras el acierto, además, y levantando al joven, el reafirmado agarre de los brazos izquierdo permitirían a Iko hacer de eje. No podía lanzarlo lejos, de modo que no lo haría. Emplearía toda su potencia para dirigir el cuerpo salvaje hacia abajo, chocando contra el suelo de la forma más brusca y violenta capaz. — ¡Es vida libertad! — concluía en medio del giro. El brazo izquierdo sufriría seriamente por la cuchilla clavada y los vaivenes pesados. Esperaba ella, si vencía la consciencia de él, desaparecerían aquellos objetos blancos. De los rubíes turquesa brotaban flores diminutas de agua salada. Ya no importaban los contraataques. No importaba.



Apariencia — Iko:
Datos — Iko:
Ninjutsu: 06 — 07.
Genjutsu: 01 — 07.
Taijutsu: 12 — 10. (10 + 2)
Fuerza: 14 — 10. (10 + 3 + 1)
Velocidad: 11 — 10. (10 + 1)
Resistencia: 09 — 10.
Tora no dō (虎の道, Camino del tigre) — +3p. Fuerza.
Konoha gōriki senpū (木ノ葉剛力旋風, Fuerte remolino de la hoja) — +2p. Taijutsu.
Kyūmon (休門, Segunda puerta, puerta del descanso) — +1p. Fuerza. / +1p. Velocidad.



Técnicas: G. — 04/08.

Konoha gōriki senpū (木ノ葉剛力旋風, Fuerte remolino de la hoja)
Utilizando sus conocimientos avanzados de Taijutsu, el usuario es capaz de prepararse para recibir un ataque físico por parte del oponente y poder dar una fuerte y rápida patada lanzada con precisión hacia un punto de apoyo del oponente para hacerlo caer. Es una técnica que también permite desarmar al oponente. Al concentrarse para contrarrestar el golpe, el usuario gana un bonus de +2 en Taijutsu momentáneamente para aumentar su precisión. (Este bonus únicamente es aplicado al momento en el que se ejerce la técnica). Esta técnica no anula el buff de las disciplinas marciales.

3/3 — Kyūmon (休門, Segunda puerta, puerta del descanso)
Esta es la segunda puerta de chakra también localizada en el cerebro. Cuando se abre esta puerta el flujo de energía desde el cerebro hasta el resto del cuerpo comienza a fluir de forma mucho más apresurada, cargando a la persona de energía física. Al abrirla, se le otorga un bonus de +1 en fuerza y +1 en velocidad.

Datos — Marionetas:
Torashishi migiashi.
Garras. 04 — 04.
(Veneno. Shihai-tekina dansei.)
Agujas. 04 — 04.
(Veneno; índice y anular. Shihai-tekina dansei. Veneno; corazón y meñique. Hirano-kokei.
Cable trenzado. 02 — 02.

Torashika hidariashi.
Garras. 04 — 04.
(Veneno. Hirano-kokei.)
Cilindros explosivos. 03 — 03.
Hojas de acero. 02 — 02.
(Veneno; dorada. Shihai-tekina dansei. Veneno; plateada. Hirano-kokei.)
Piel de tiburón. 01 — 01.
(Veneno. Shiahi-tekina dansei.)

Torasame kodariashi.
Cuchilla. 01 — 01.
(Veneno. Shihai-tekina dansei.)
Conductos de aire. 00 — 02.
Esferas. 05 — 06.
Cable trenzado. 01 — 01.
(Veneno. Shihai-tekina dansei.)

Torakujira kogiashi.
Cuchilla. 01 — 01.
(Veneno. Hirano-kokei.)
Conductos de aire. 01 — 02.
Hojas. 03 — 03.
(Veneno. Hirano-kokei.)
Ruedas. 04 — 04.



Shihai-tekina dansei.
El veneno, en estado líquido, puede aplicarse a cualquier herida o contacto con el torrente sanguíneo. Una vez se ha aplicado, el veneno viaja por el cuerpo a través de la sangre y termina en el cerebro, llegando a la barrera hemato-encefálica. Pasada la barrera, el sodio, conteniendo pequeñas porciones de agua, causaría un edema en las neuronas de forma temporal, hasta que los riñones limpiasen la sangre. Con ello se conseguiría el efecto deseado.

Una vez aplicado, el veneno actúa rápido, y tiene la duración de dos turnos. La tensión intracraneal aumentada por el veneno actúa sobre el cuerpo confundiendo su capacidad física y de concentración. La víctima pasa a estar ligeramente confuso, aunque lúcido aún, pareciendo un estado despistado. Esto hace que no preste atención a detalles ni pueda realizar acciones minuciosas. Al mismo tiempo, produce una torpeza física leve. Aunque no es un desequilibrio en si, el afectado fracasará si intenta hacer movimientos que requieran de precisión, incluyendo desde sellos de manos (Los dedos no estarían en la posición correcta, pudiendo llegar a hacerse daño por chocarlos) hasta acrobacias (Pudiendo llegar a caer de mala manera). Estos efectos son leves, incluso una víctima sin mucha atención podría pensar que no le pasa nada, y por lo tanto intentar llevar a cabo estas acciones sin éxito.

El veneno produce por dos turnos una penalización de -2p. en Taijutsu, Ninjutsu y Genjutsu. Tras el efecto no quedan secuelas, ya que el filtrado renal lo ha eliminado, pero puede volver a ser envenenado. A ninjas de mayor rango les afecta poco. La penalización es de -1p. y pueden realizar sellos y movimientos complejos. Además, pueden aún ejecutarse sellos si se hace más lento de lo normal, en el mismo rango. Aplica también para algunas acciones más básicas, como la puntería con armas arrojadizas, el uso de Genjutsu por métodos ajenos a los sellos, como tocar un instrumento, algo que requiere precisión y más en medio de una batalla, etcétera.

La cantidad necesaria es minúscula, ya que requiere viajar por el torrente sanguíneo y ser suficientemente pequeña para atravesar la apertura que deja el sodio en la barrera hemato-encefálica. El edema que produce es pequeño, pero suficiente para producir estos efectos de un modo temporal, aunque sea casi imperceptible por su muy pequeña cantidad.

Hirano-kokei.
Únicamente útil en estado líquido, este veneno se debe aplicar en la sangre del objetivo, una herida abierta, o inyectarlo en el torrente sanguíneo. Se necesita muy poc cantidad gracias a la dosis de coagulante. Cuando esta viaja por las arterias, comienza a hacer su trabajo, haciendo a la sangre densa, hasta que llega a la cabeza, dejando un pequeño coágulo no demasiado peligroso. No obstante, este obstruye las arterias medianas y grandes que pasan por cerca del nervio óptico. Esto se suma a una disimulada falta de respiración dado que también se han hinchado, en menor medida, las arterias de cuello, presionando las vías respiratorias. Así, el efecto toma forma rápidamente, en los siguientes dos o tres segundos.

El veneno ha sido elaborado específicamente para las arterias a las que afecta, por si posición en el cráneo, estas al hincharse, presionan de cierta manera el nervio óptico, de una forma casi-no dolorosa, pero cuyo efecto puede ser altamente perjudicial. En los siguientes dos turnos al envenenamiento, la víctima es incapaz de medir profundidad. Esto quiere decir que a quien se ve afectado se le restringe la capacidad de medir lo lejanos que están los objetos, cuando se aproximan o cuando se alejan. Este fallo se debe a la presión del nervio óptico, que envía una información incompleta al cerebro, haciendo imposible determinar este dato. Cabe aclarar que no vuelve borrosa o mala la visión, ni tampoco prohibe el uso de doujutsu. Este efecto hace la tarea de los luchadores a distancia muy difícil, pues son incapaces de saber si el objetivo está a rango, o demasiado cerca, así como no pueden medir con ninguna exactitud la distancia a la que lanzan armas o técnicas. Ocurre lo mismo con el combate a corta distancia, siendo difícil ver cuánto le falta a un golpe para esquivarlo en el momento justo, o si el objetivo está a rango de una patada. Huelga decir, es inútil fijarse en si el objeto se hace más grande o más pequeño, dado que la afección es cómo interpreta el cerebro la información a base de tener el nervio óptico presionado, y no la vista como tal, con lo que es algo que no puede calcularse con el veneno en el cuerpo. Pasados los dos turnos, las defensas y el metabolismo del cuerpo consiguen deshacer el coágulo, regresando la capacidad de ver profundidad a la víctima. No obstante, durante unos cuantos minutos, notará la sensibilidad en los ojos y la cabeza algo mareada, aunque estos son efectos sutiles.

Durante el efecto, hay algo que pasa desapercibido, y es el pequeño fallo respiratorio al presionar ligeramente las vías por donde respira el objetivo. Por si solo, el efecto no vale nada, pero agrava seriamente las faltas de oxígeno más marcadas, ya sean por veneno, por estar sumergido en el agua o por simplemente no poder respirar con normalidad. Hace que el afectado se ahogue casi de inmediato, pudiendo llevar en un caso prolongado, un turno, sin respiración a perder el conocimiento.

En el caso de los doujutsu, estos poseen sus facultades, pero no pueden sobrellevar el efecto del veneno, por lo que un Byakugan vería en su radio de alcance, pero no podría determinar distancias, al igual que un Sharingan, aunque fuese a cámara lenta, no podría calcular movimientos que se acerquen/alejen. En doujutsus creados, ocurre lo mismo, así como en capacidades como el Ojo de águila del Arte certero de los usuarios de Kenjutsu.

Por último, aunque en general el único sentido afectado es la vista, separar esta del oído, el olfato o el tacto es difícil, aunque no imposible, pero alguien acostumbrado a los ojos tendría muy difícil, por no decir imposible, lograr esto. No obstante, no se pueden incluir los humanos con capacidades sensitivas más refinadas.
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Uchiha Shiraga el Dom Jun 17, 2018 7:43 pm


     
Con los sentimientos a flor de piel, cansado y jadeante, pero lleno de adrenalina por todo lo que estaba viviendo ¿Le gustaba? No era capaz de pensar en ello. El sobre exceso de información le abrumaba al punto de que no era capaz de pensar con sensatez, con cierta lógica, todo le daba muchas vueltas, y era incapaz de centrarse en algo concreto, con suerte logró escapar con Yana a sus hombros, en ese momento agradeció que sus enemigos, las personas que debían atrapar fueran simples niños, ya que apenas pesaba y le era fácil poder cargar con ella con toda aquella situación que se estaba desarrollando, pero en su mente no hacía más que pensar en jiran. "Le he dejado solo joder, pero, pero la misión ¿Vuelvo? Eso es una estupidez, apenas se luchar con el puto palo y aquellos dos parecen dos bestias en el cuerpo a cuerpo. Encima tenemos que entregar a estos dos." Se golpeaba la cabeza con el deseo de que se despejara y le mostrara un camino, pero por mucho que lo intentase debería ser él mismo quien tomara la decisión de que hacer.

El tiempo ahora mismo era oro, por lo que desperdiciarlo podría dar margen a error, a fracaso, a ventaja sobre aquella chica peliblanca que no pareció importarle su huida. - Esta decidido. - se dijo a si mismo mientras juntaba las palmas de su mano, un gesto simbólico para recuperar en parte la calma. Dejó a la inconsciente Yana sobre aquella rama en lo que fue a buscar a su mulato hermano por la zona donde había salido enviado, con suerte, también lo amparaban las ramas y árboles de la zona, por lo que podría pasar oculto por ellas. Caminó veloz, abrumado por la adrenalina en su cuerpo, sin tan si quiera notar el frenesí de usar tantas técnicas, sin pensar que aún tenía aquellos ojos activos. No tardó mucho, uno o dos minutos como máximo en encontrar al explosivo chico, tirado, con el mismo estado que su hermana, exhausto y sin conocimiento, algo que le facilitaba bastante las cosas. Lo tomó de la misma forma, posándolo a su espalda, cual mochila para que le resultara más sencillo el transporte y fue junto a Yana para llevar a ambos al poblado, donde los tres jefes, los esperaban de seguro con ansia. - Jodidos niños. - murmuraba entre dientes mientras llegaba al punto donde había dejado a la chica reposar.

Era un fanfarrón y todo aquello le venía demasiado grande, el se imaginaba trabajos sencillos, no algo tan ... real. Tras esta misióN seguramente se plantearía demasiadas cosas, pero sentir todo aquello, toda esa emoción, no sabía hasta el punto que le gustaba o disgustaba, no era capaz de ver el peligro real, la muerte en si, tan solo lo trataba como una simple historia, como un juego.

Llegó donde estaba Yana, sus piernas le temblaban, en parte del nervio, en parte del sobre esfuerzo de todas aquellas continuas carreras con peso a su espalda. "Después de esto me queda claro que he de coger unas cuantas pesas " pensó al ver y sentir el peso de ambos niños en su cuerpo, algo que haría mermar su paso, mas sería capaz a duras penas y tomando mucha fuerza de voluntad para llegar al poblado el cual no estaba demasiado lejos. Podía sentir como cada metro que se alejaba del epicentro de la confrontación, sus músculos aguardaban más estrés y su mente no podía evitar pensar en Jiran y desear que sucediera el hecho de que apareciera entre los árboles, vivo y a salvo y que le ayudara a portar aquellos dos niños. Pero aunque no pasara aquello, aunque solo lleagse Shiraga, al menos, la misión estaría cumplida.

Stats:

Ninjutsu ~ 7 •
Taijutsu ~ 3 •
Genjutsu ~ 10 •
Velocidad ~ 5 •
Resistencia ~ 8 •
Fuerza ~ 1 •
Técnicas:

Tec. Gennin: 2/7 •
Sharingan 1 Aspa (写輪眼, Pupila Giratoria) - 3º Turno
A diferencia de otros Dōjutsu como el Byakugan del Clan Hyūga este no se obtiene en el momento del nacimiento, sino se activa cuando un Uchiha sufre luego de experimentar la desesperación, un cierto chakra brota en su cerebro que afecta el nervio óptico, y provoca un cambio en sus ojos, ese es el ojo que refleja su caos interno, el Sharingan. Después de la primera vez en que se usa este Kekkei Genkai la persona puede usarlo cuando lo desee. El Dojutsu permite al usuario ver en cámara lenta los movimientos de un oponente que no supere su rango, y logrará tener mejor respuesta ante un usuario de un rango superior, de lo que haría un ninja normalmente. No hará ningún tipo de cambio frente a un usuario de dos rangos más avanzado.
Armamento:
> Amai yume (Bö)
> Shurikens
> Kunais
Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.

Aclaración:
Con este post yo daría finalizada mi intervención en la misión ya que como describe la propia misión no he de rolear como llego al poblado, tan solo llevarme los niños a esta.
Uchiha Shiraga
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Re: The prey II [C]

Mensaje por Jiran Hoy a las 4:01 am




S
alvajismo, una cualidad tan rara como preciada para aquellos que aprovechan la ignorancia de los civilizados para actuar a sus anchas, ésta misma permitía desentrañar las personalidades de los involucrados: en este caso, la pantera y el tigre, ambos comprometidos en un único objetivo pero con distintas motivaciones. La batalla les permitía a los asilvestrados conocerse como ningún otro podía hacer. Jiran, desde su perspectiva, notaba tan dolorosamente multitud de atributos femeninos, viendo cada movimiento como una página de un libro escrito en su idioma nativo, dibujos pintados con sangre y decisión, características psicológicas compartidas. Él no tenía duda alguna, no podía tenerlas al ver el contraste de la mujer y el Nuevo Mundo, con sus ninjas y sus trucos; pese a no considerarla de la tribu, era lo más parecido que podía encontrarse sin el amargo desagrado de enfrentarse a sus perseguidores. Ella era lo que él estaba viendo y eso bastaba; sus acciones en pro de una libertad ajena hacían de puñal a su orgullo, a su estabilidad tanto mental como emocional. Parecerse tanto era una condena con la que debía cargar, él podía ser terminantemente efectivo contra individuos convencionales, pero contra objetivos que se acercaban peligrosamente a la ferocidad propia de sus congéneres era un verdadero reto. La gran montaña de Praimheda. Los tambores retumbaban sin cesar en su cabeza y dentro de su pecho como himno al derramamiento sanguinolento que tenía lugar el brazo apresador; ella sangraba, pero no se quejaba, la estimación de su poderío incrementaba con el pasar de los minúsculos instantes. Subestimaba a su sangre como él lo hacía con su terrible fuerza.

     
Dilucidó la ira a través del enigma de sus orbes cristalizados, la pantera sabía que el precio a pagar por provocar a un tigre tendría que ser alto si quería salir vivo de la contienda. No descuidó ni por un mísero momento el ataque en el otro frente: el veneno inyectado dentro de su sangre estaba actuando y él lo estudiaba como nunca la misma autora podría hacerlo; de esa manera, por su comportamiento, podía darse una vaga idea de qué sectores de su organismo se verían afectados y anteponerse a los síntomas. Cual chispa sobre la pólvora, la furia se contagiaba y él, como guerrero, debía responder con la misma intensidad que su opositora sentía. La piel que le recubría se estremecía ante la adrenalina liberada; vibraba, se regocijaba.
     
El dolor actuaba como detonante, siempre había sido así, y la sangre se encargó de saber qué sucedía: las garras habían enfatizado el agarre contra todo pronóstico, contra todo daño recibido lograba escalar un peldaño más. Los ligamentos laterales encargados de mantener estabilizada la unión y movilidad de la muñeca, estaban peligrosamente amenazados por las cuchillas, incluso con cada aumento de fuerza en el sitio provocaba que los filamentos se desgarraran, poco a poco; si no lo impedía, el daño sería suficiente como para descartar cualquier movimiento futuro y se condenaba a una recuperación larga. Ante el mismo deseo y con la oportunidad de explotar delicados pero importantes puntos débiles, se enfocaría en su manipulación energética antes que en su manejo corporal; las instrucciones sanguíneas habían sido dadas y el segundo atributo quedaría relegado. Así también supo que, dado el juego de pies, el potentísimo ataque sobre su frente no tendría lugar y que su ofensiva ganaba en ese intervalo de tiempo. Iba a moverse, el cuerpo actuante como muro cambió en sintonía: el talón izquierdo tocó tierra y la flexión de la rodilla derecha desapareció, retornando a una configuración ligera y predispuesta al movimiento.

     
Cuando el agarre acrecentó en potencia, la estaca y el látigo agudizaron su ofensiva al verse agraciadas por un bobeo mínimamente visible de linfocitos, provechando las propiedades del material: la primera incrementó su diámetro y tamaño, de esa manera, el simple movimiento provocaba mayores cortes y una mayor área contra los ligamentos, músculos, venas y nervios afectados; en el primer jaque de su jugada, los nervios mediano y cubital serían presionados arriesgadamente contra la lanza blanquecina; el síntoma sería inmediato y demostraba que el pretender ignorar el dolor se trataba de un lujo que no se podía permitir: debilidad y entumecimiento conjunto a un desagradable hormigueo. La segunda gozó de la constricción necesaria para rasgar cuyos tejidos superficiales —dérmico y muscular— tenían contacto, pero el verdadero peligro era la puntiaguda longitud transversal parcialmente enterrada; al existir un bombeo, por presión, la magnitud de la profundidad crecería atentando contra los tejidos recubiertos por el músculo bíceps, de esa manera, cruzaría completamente el músculo y profundizaría la filosa punta en la adyacencia del nervio radial, prensándolo en consecuencia: los síntomas serían los mismos, con la diferencia que no sólo la muñeca y la mano se verían afectadas, sino también todo el brazo. Lo que antes significaba dolor y dificultad el movimiento muscular, se había convertido en un riesgo potencial sobre los nervios motores comprometidos en las funciones de la mano en cuestión. Mi sangre por su sangre. Mientras ella veía únicamente sangre y dolor, Jiran veía un cuerpo vulnerable ante sus certeros ataques, convirtiendo su preciada arma en una herramienta para la derrota.

     
Rauda como el viento se movió al quejido de éste, dejando en ridículo el negro colmillo, ahora despojado de su empuñado. Lo había visto antes y sabía lo que significaba: la antesala a una demoledora ofensiva. Jiran dejó de confiar en sus ojos, pues éstos no le servían de nada contra un objetivo superiormente veloz y más al haber modificado la fluctuación energética que mantenía sus otrora afinados reflejos, el enfoque se desvió hacia la preciada simbiosis existida entre su armadura y su portador. Gracias a los apéndices enterrados en su cuerpo, podía depender de ellas para orientarse; el tacto, la propiocepción y el oído eran sus mejores aliados. Con sus músculos fortalecidos y la opresión sobre el látigo como prueba, el salvaje no veía límite en el poderío ajeno, su fuerza había aumentado y las probabilidades de victoria se volcaban en su contra. Derramaré cuanto se necesario. El corte y agarre en su cabeza permitían la entrada de otra ponzoña, debidamente detectada junto a la incapacidad de poner ojo sobre la nueva posición. Más dolor. El hijo de la luna no podía hacer nada para bloquear o esquivar, por lo que se resignó al daño, permitiendo que su armadura se hiciese cargo de evitar sangrados. La sangre pide sangre. El Natblida ordenó que emanara otra lanza desde su mejilla, tendría el mismo modus operandi que su gemela: se clavaría en el tendón central y ascendería, cortando todo lo habido en medio del radio y el cúbito. Pese a verse afectado por los venenos duramente combatido por su habilidad sanguínea, tales ofensivas hacían uso de la cercanía que evitaba el requerimiento mental excesivo de hacerlas efectivas. Más dolor, más sangre. La versatilidad de su violencia no podía ser comparada a lo ortodoxo del cuerpo femenino.

     
Si bien su anterior postura había entregado la movilidad, Jiran aprovechó el potente agarre para afianzarse y girar. Los amielados pedían admirar la ira, como si se alimentasen de ésta. Cuando la posición femenina estaba establecida y con la fuerza ejercida al flexionar el codo del brazo atrapado, las puntillas del izquierdo y del derecho actuaron como ejes de un sencillo y rápido giro con el único objetivo de siempre mantenerse encarándola. Tras el abandono del kunai, un látigo en predisposición nacía inmediatamente después del tacto metálico en el lateral izquierdo de su antebrazo, centímetros por debajo de la muñeca; su mano realizó una diagonal desde la posición inicial —a la altura del pecho adverso— hasta descender completamente a la izquierda Natblida: el látigo estaba provisto de una longitud capaz de cruzar el torso contrario, desde el final de las costillas hasta el triángulo femoral derecho, interesado en no ver más aquellos estallidos de rapidez; hizo uso de su fuerza y velocidad para potenciar el corte en alcance y profundidad proporcionales al alto dominio energético. El final del látigo volvería a la formación, sólo para dar lugar a una nueva inminencia.
     
El furor no veía final, utilizando los vestigios del fracaso para encontrar una nueva oportunidad. Si bien las estacas que pretendían agredir las extremidades inferiores femeninas fallaron, una de ellas se rehusaría al abandono de su empresa mientras que la otra se reintegraría en la piel cambiante. Un tercer bombeo tendría lugar en la estaca nacida en la pierna izquierda, viendo el movimiento lateral como un hoyo en sus defensas; el incremento de la materia linfática tendría como resultado un alargamiento de longitud a prácticamente el triple. El hecho de importancia es el crecimiento simultáneo al giro de sus piernas que permite una trayectoria de barrido; la punta no sólo cortaría la pierna izquierda por encima —una disminución de altitud dada su inclinación y el crecimiento de distancia entre ambos cuerpos— de la rodilla, sino que también, al llegar a la postura final, se clavaría en dicha extremidad y concluiría la ampliación de su extensión. En caso de dar en el blanco, los daños estarían determinados por la cantidad de tejido ligamentoso expuesto en su corte y penetración, así mismo con los músculos afectados; los síntomas afectarían directamente al rango del movimiento de la rótula y la estabilidad de la misma. Esquivarlo provocaba renunciar a su idea ofensiva y cortar la sinergia que ponía en riesgo la estabilidad del moreno. La sangre no miente. Entre corte y corte, terminaría cediendo.

     
Identificó el patrón, la mujer estaba utilizando una ofensiva muy parecida a la presentada al principio del baile: inmovilización y ataque, ¿qué más si no? Así pudiera ofuscar el dolor, éste no es más que una señal biológica utilizada para alertar de las amenazas contra la integridad del cuerpo, Jiran lo tenía grabado a fuego y era por ello que la efectividad y la certeza crecían conforme el dolor lo hacía, era una valiosísima herramienta dada por la naturaleza. Ella derramará más. Fundamentalmente, Iko forjaría a pulso las consecuencias.
     
El hercúleo tirón sentenció la capacidad motriz del brazo captor. Gracias a la increíble fuerza y la brusquedad femenina, cumpliendo un papel importante la lucha interna sostenida contra el dolor, la lanza y la serpiente hicieron lo suyo, una advertencia que se convirtió en ejecución. Al demoniaco sonido de un grito de brío contra la membrana sobre sus labios, la primera, cumpliendo con una contribución al desastre sanguíneo agravado por cada centímetro desplazado, cortaría los nervios motores amenazados —mediano y cubital—; la segunda vulneraría parcialmente el nervio radial. En conjunto, el corte sobre los nervios motrices generaba una desestabilización de la tenacidad de su agarre a la señal del entumecimiento, la insensibilidad y el hormigueo: los dedos desarrollarían descoordinación e incapacidad de flexión, la muñeca carecería de movimiento y solidez, el codo perdería afinación al igual que los lugares anteriores; una de sus armas había sido deshabilitada y su sangrienta caída imponía la necesidad de ser atendida.

     
Ante la pérdida de fuerza, Jiran, llevando el pie derecho hacia adelante a una distancia suficiente como para que su cuerpo entero permitiese una breve inclinación. Su intención era simple pero importante para recuperar el control otrora perdido con el enganche: salir de la acción de las filosas garras con el menor daño posible; el movimiento frontal disminuiría las rasgaduras ante la retirada de las armas envenenadas. Incontinenti el pie movilizado se trasladaría hacia atrás para permitir ladear parcialmente su cuerpo en consecuencia, siendo el brazo del mismo lado que pretendiese acercarse lo más posible al cuerpo moreno, no sin antes dejar mella. La súbita suma de distancia tenía como propósito principal alejar su extremidad herida, pero esta traía incluida el aumento de tensión sobre el látigo afianzado. Bruto en facilidad e impacto, la extensión rasgaría toda piel y músculo por donde tuviese contacto mientras que la punta certeramente hundida dibujaba una línea que surcaba una herida de profundidad variable sobre el músculo bíceps. Ambas formaciones encontraron paz al regresar a su origen, manchando su armadura con la sangre de la enigmática.

     
En caso que la contraofensiva no parase el ímpetu tremendamente destructivo encarnado en una patada superior, el brazo otrora controlador del látigo materializaría una lanza con la misma longitud cuyo blanco estaría bajo la trayectoria de dicha patada. Un trayecto transversal que tendría como propósito dañar el abdomen bajo. La formación de linfocitos tenía una finalidad clara: marcar la distancia mientras ambas manos se reunían; la izquierda, por sobre los daños, intentaba con todo su esfuerzo ser una parte de la figura, mientras que la derecha hacía lo propio con mayor facilidad y rapidez; ambas tendrían que juntarse para dar lugar a una técnica de un potencial colosal. Si bien todas las creaciones ameritaban de una concentración, la simbiosis le permitía la manipulación cercanamente similar al de una extensión de su cuerpo en constante cambio. Pero el control se volvía volátil, la segunda piel aparentaba obtener vida propia y trataba de apoderarse del cuerpo Natblida con el único fin de llevarlo enteramente a la brutalidad.

     
Tú... entender —las palabras emanaron con asombro con la desaparición del obstáculo sobre sus labios—. ¡Ellos no ser nosotros! —sentenció en el umbral del descontrol. ¿Acaso Jiran permitiría ser víctima de su propia sangre?


Blood Warrior
▷ Nin: 10(-2)(+2)
▷ Tai: 7(-2)
▷ Gen: 1(-2)
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
Datos:

Conteo de técnicas
1 de 8


Técnicas

Pasiva — Keryon Gonplei «Pelea del Alma»: Habilidad pasiva que aprovecha la simbiosis interna con su propio sistema sanguíneo y su efectivo sistema inmunitario innato, partiendo del equilibrio interno con las amenazas externas tanto biológicas como físico-químicas, teniendo una estrecha relación con su especialidad y sus capacidades de propia consciencia con respecto a su organismo. Así pues, el Natblida está enterado de lo que sucede en su cuerpo cuando afecciones atacan sus sistemas, identifica la anormalidad, denota sus efectos; qué pasa cuando un veneno viaja por su torrente y se aloja en otros sistemas, anomalías en sus demás conjuntos de órganos, y no se limita únicamente a infecciones externas, también sobre el estado biológico contra habilidades que dañen el mismo. Tiene una capacidad de análisis con su cuerpo de manera íntegra y completa. Sin embargo, a este punto puede identificar la existencia, las acciones y los lugares afectados con poca exactitud en cuando a posición, por lo que no podrá interceder exactamente en el lugar del veneno, sólo sabrá que se desplaza por su brazo y se extiende, propinando X y Y efectos. Mientras haya sangre en su cuerpo, sabrá qué intenta dañarlo, dónde y cómo lo hace; pero dependerán de los conocimientos médicos del Natblida para saber su posición exacta, cómo y con qué combatirlo.

Yujblida «Sangre Fuerte»: Habilidad resultante de la mutación de Fuerza Titánica, reemplazándola en el repertorio del Natblida. Considerando la propensión que posee, dada la relación chackra-sangre, éste logró modificar los canales de chackra para que surtieran a su sistema sanguíneo en vez del muscular, de modo que, cambia la capacidad de aumentar la potencia muscular por una mayor volatilidad energética y fortaleza con respecto a su Kekkei Genkai. De esta manera, la energía que antes era destinada a los músculos, se desvía completamente al torrente sanguíneo maximizando sus propiedades, lo que significa un aumento de Ninjutsu relativo a las habilidades Natblida. Consecuentemente y bajo el control del usuario, el flujo (velocidad) sanguíneo se ve incrementado, haciendo que la transmisión de las células sanguíneas por el torrente sea más efectiva y rápida, provocando mayor resistencia ante las contusiones, cortes y afecciones en la sangre dado el énfasis; combatiendo venenos que se esparzan y actúen sobre el sistema sanguíneo, acelerando la depuración de los mismos fuera de su sistema.

[Las consecuencias de contusiones, cortes, afecciones y los venenos (o enfermedades) en la sangre se ven disminuidas, cuya efectividad está sujeta al Ninjutsu] Shihai-tekina dansei: Disminuye acción a un (1) turno. Hirano-kokei: Disminuye en efecto y decrece en duración a un (1) turno.

G: Se pueden mantener 2 turnos y aumentan 2 en Ninjutsu.
2 de 2 turnos

Armadura — Jus Trikova: Karnaja «Sombra de Sangre: Violencia»: Es un tipo de armadura que se caracteriza por ser de color grisáceo y ser especialmente delgada; utilizada, comúnmente, bajo la necesidad de un ataque frenético, rápido e instintivo. Se basa en la capacidad que tienen los leucocitos (glóbulos blancos) de ser altamente agresivos ante la proximidad: Estos son excitados antes de salir a la superficie de la piel, provocando una pigmentación gris; recubriéndola, inclusive su cabeza, totalmente; acelerados y en constante alerta, el tipo de simbiosis con el individuo responde ante sus deseos de lastimar, de dañar, enfocando el impulso. Los glóbulos blancos se comportarán hostilmente ante el acercamiento de otro individuo o ante el chackra mismo, transformándose en estacas o látigos de consistencia sólida o elástica, lo suficiente para crear filo y punta, al permitirle moverse rápidamente, atacar y luego acoplarse a la formación de la armadura. No obstante, se deberá tener consciencia para dirigir los ataques, en el caso contrario, las creaciones actuarán como si el Nin Natblida fuera de -3 siendo relativo a su velocidad.

La armadura se especializa en la ofensiva, por lo que es intolerable al daño, tanto físico como energético, por lo que su Ninjutsu debe ser cinco puntos mayor al adverso para soportar satisfactoriamente ataques; además, no discrimina entre aliados y enemigos. El número de creaciones es de 5 simultáneamente; la velocidad y la dureza (sin comprometer la estructura, favoreciendo la capacidad de penetración y de corte) son proporcional a los puntos de Ninjutsu.

G: Las extensiones tienen cuatro centímetros de diámetro y tres metros de rango.
2 de 5 turnos

Jutsu oculto.

Equipamiento

Kunais (12).
Hilos de acero (30 m).

Natblida (H.Ú)

Misión:
Misión de rango C: The prey

Lugar de la misión: País del Fuego || Valle del Fin.
Tipo de misión: Misiones específicas del País del Fuego.
Descripción de la misión: Tras ser apresados, los dos jóvenes criminales se ven envueltos en la evidente culpa. Tras revisar la sala se ha hallado algo inesperado, los pergaminos están de vuelta. Revisiones tediosas confirman que no ha habido cambios en ellos, y se desconoce qué puede haber hecho a los chicos que devuelvan esa cosa. Aunque su método de infiltración queda claro, no lo hace la situación de Hui, el gato de Nekkenga desaparecido, sin saber hasta qué punto es una desafortunada incidencia o tiene algún tipo de interés. La puerta ha sido sustituida por un telón mientras se repara la original y el salón restaurado para la obvia consecuencia: un juicio.

Tres días tras el incidente, la ciudad contrata a otro ninja conjunto al Uchiha para salvaguardar el juicio al ser considerados los culpables peligrosos. Se dispone la sala con los miembros de la asamblea en su mesa, la puerta cerrada a sus espaldas, enfrente los acusados, y a los laterales de la mesa los ninjas. El juicio, durante el mediodía, trascurre con molesta normalidad, los chicos no declaran nada, apenas sí hablan para acusar a Chuggen y Shiraga de haberles herido en su intento de fuga mientras decían no ir a hacerles daño, esencialmente el chico, ya que su compañera parece distraída o asustada y prefiere mirar hacia la ventana, cerrada.

Sin embargo, es frente a una pregunta de Nekkenga Yuwemaru que todo se rompe: "¿Qué tiene que ver Hui en su plan?" El chico entonces se detiene en su defensa sólo para acometer con un veloz y simple gesto, un chasquido de dedos. Tras él, una apabullante explosión proviniente de la sala de los pergaminos alcanza de lleno a los miembros de la asamblea e incluso su onda logra tumbar a los ninjas por unos instantes. La líder central ha perdido el conocimiento, y los otros dos, aunque conscientes, se ven afectados y con qumaduras y heridas en la espalda. La vibración del aire ha reventado las ventanas, por donde escapan velozmente los apresados.

Para cuando emerjan, los ninjas los verán corriendo a lo lejos por los tejados, y en caso de seguirlos, no lo lograrán antes de llegar al bosque, separado unos treinta metros de la ciudad. Allí, los criminales corren, pero dejan un rastro evidente de ramas y huellas por el suelo, que se dirige hasta una zona algo escondida, un claro de unos quince metros de diámetro aunque de forma irregular donde hay algo parecido a una cueva, pero cuyo final se encuentra a simplemente dos metros, visible desde el exterior, dentro de una pared de roca empinada que supera los tres decámetros (una montaña visible desde la propia ciudad, aunque baja).

No hay órdenes al respecto, pero claramente algo hay que hacer con esos dos, eso quedará al juicio de los ninjas, pudiendo llegar a discrepar llegado el momento de hacer algo.

Nota 1. La batalla con los NPCs deberá ser llevada de forma realista, así como respetar su personalidad. Ellos lucharán en por de dejar inconsciente o incluso asesinar a los perseguidores.

Nota 2. Frente a las dudas de qué haría/diría uno de los NPCs, se puede contactar con Gakumon.

Nota 3. La misión debe concluir junto con el combate, y cómo inmovilizan, de vencer y dejarlos con vida, los ninjas a los criminales, pero no deberán rolear el regreso ya que, por motivo de las posibles continuaciones, puede que ésto se impedido. También habrá que dejar claro qué intenciones tienen con ellos.

Nota 4. En general hay un gran surtido de posibilidades. Matarlos, noquearlos, liberarlos y otros que se le puedan ocurrir a los participantes.


NPCs:

— Shina. —
#735a47

Confía especialmente en sus habilidades Nendo y de sellado. Tras librarse de sus vendas se aprecian marcas en los labios de sus manos, pues ha sellado una gran cantidad de arcilla en éstos, con lo que no necesita cargar con ella y tiene un arsenal casi ilimitado. Su señal para explotar las creaciones es un chasquido de dedos. Suele emplearlas conjunto a las ilusiones de Yana para que pasen desapercibidas. Tiene una habilidad especial que le permite sellar objetos de enorme tamaño o grandes cantidades incluso en pergaminos pequeños.

Clan. Nendo.
Especialidad. Fūinjutsu.
Elemento. Tierra.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 09.
Genjutsu. 03.
Taijutsu. 05.
Fuerza. 06.
Velocidad. 06.
Resistencia. 06.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.


— Yana. —
#82766c

Utiliza sus ilusiones principalmente para ayudar al éxito de los ataques de Shina, y rara vez ataca por ella misma. No se separa demasiado de su compañero a menos que se necesite o haya una oportunidad. No porta armas ni es buena en el combate cuerpo a cuerpo, sin embargo, el detallismo en sus ilusiones es algo reseñable, aunque no se separa aparentemente del genjutsu habitual.

Clan. ??
Especialidad. Genjutsu en área.
Elemento. Viento.
Rango. Gennin.
Apariencia completa. Enlace.

Ninjutsu. 02.
Genjutsu. 10.
Taijutsu. 01.
Fuerza. 02.
Velocidad. 07.
Resistencia. 07.

Inventario.
x02. Pergaminos pequeños.

Recompensa de la misión: Recompensa variable. (Depende del desarrollo) || Misión continuada. (Depende del desarrollo)
Extensión mínima de la misión: 100 lineas.
Jiran
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Re: The prey II [C]

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