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Sakae Shinobu por fin tiene lo necesario para expulsar a los rebeldes de sus tierras definitivamente, no solo eso, sino que la información hallada durante el operativo de infiltración ha revelado una directa relación entre los rebeldes y el feudal de Mogura, por lo que la tensión en el país de la tierra se intensifica. ¿Será este el principio de una pronta guerra civil entre hermanos? { Enlace al Tema }

Tempestades se agitan al norte del continente. Dos de los países menores han entrado en conflicto por un territorio sin dominar que los ha dividido desde centurias. El País del Sonido busca expandirse, en temor de perder poder militar y quedar a merced de criminales, pero el País de la Cascada no permitirá que se invada territorio lindante a su país, mucho menos de un país el cual ha brindado su apoyo en el pasado. El choque de intereses es inminente. { Enlace al Tema }

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A second chance // Kasuki and Jiran

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A second chance // Kasuki and Jiran

Mensaje por Hotaró Senjih el Jue Ago 16, 2018 1:05 am



Un nuevo por conocer

La ironia de la vida. Ante sus ojos se encontró con la única oportunidad que deseo con tanto anhelo, una nueva oportunidad para desbrochar y degradar a uno de los feudos del gran país que le vio nacer, la gran nación del fuego. Dentro de la capital circulaban ciertos rumores de un atentado en contra de un campamento oculto en el gran bosque, se decía que un grupo paramilitar experimentado estaría a cargo de esta gran operación que de ser exitosa daría más fama y gloria al gran Feudo de Hitoshi Sakamura, pero al final termino siendo lo que comenzó… un fuerte rumor.

Al sur-oeste de la capital, en un lugar bastante alejado de las zonas civilizadas se encontraban estructuras extrañas hechas a mano con piedra maciza, todas en conjunto formaban una extraña carpa que cubría del sol a quienes entraban en ella, un escondite bastante fácil de destruir pero muy difícil de poder encontrar, pocos era los capaces de lograrlo debido a las incontables horas de caminata dentro del bosque que se debe tener para llegar sin contar las peligrosas plantas venenosas y animales salvajes que transcurrían a diario alrededor de la zona.

Dentro, velas y aceite alumbraban la magnífica construcción y dentro del mismo un grupo experimentado de mercenarios se reunían con diversos mapas al detalle del bosque y la capital el fuego, tenían un plan a gran escala que estarían por discutir y poner en marcha, un plan el cual por solo coincidencia Hotaro se vio involucrada.  Un grupo de rebeldes que Hotaro conocía hace un par de años le contraro para cumplir con una de las misiones más difícil que se les haya asignado en mucho tiempo, la destrucción y recolecta de información vital dentro de unos de los campamentos de batalla de uno de los feudos enemigos de Fenikkusu… Hinoarashi.

Varios grupos, un total de 3, conformados por alrededor de 10 personas en cada escuadrón planteaban y se cuestionaban entre si, parecía que cada grupo discutía de un asunto diferente pero Hotaro no hablaba hasta el final, decidió el escuchar lo que cada integrante del grupo mercenario tendría que decir para dar su opinión.  ¿Quién es ese pequeño? susurro tapando su boca con la palma de su mano derecha, preguntándole a uno de sus antiguos compañeros mercenarios El es como tú, un guerrero que fue contratado especialmente para este encargo… no deberías menospreciarlo por su corta edad, Hota, la cara de la joven Nara cambio a asombro y alegría, que una persona lograse a llegar a este lugar y que se le tenga esa confianza es por algo especial debía tener… aunque eso no bastaba para complacerla.

Mientras discutían Hotaro se coleo por detrás de aquellos que atendían las palabras del líder en ese momento y se coloco al lado de quien le llamo la atención en un comienzo ¿Cómo te llamas?... ¿Quién te trajo a este lugar?

Stas:
• Ninjutsu: 6
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 10
• Resistencia: 10
• Fuerza: 9
Armamento:
▲ Armas:
•Bomba de humo (02)

● Tantô: Cuchillo pequeño empleado preferido por algunos ninjas debido a su menor tamaño y su hoja recta, frente a la curva de la wakizashi; esto permite esconderla más fácilmente y efectuar con ella movimientos más rápidos y precisos, dependiendo de la situación. No supera los treinta centímetros de largo, de hecho rara vez los alcanza y suele medir alrededor de veinticinco.

● Uchigatana: Predecesora de la katana y, como su descendencia, antiguo símbolo de poderío. Su hoja es un poco más corta y recta, sin llegar a serlo tanto como la de un cuchillo. Suelen llevarla sólo los auténticos veteranos de guerra.

• Kunays

•Shurikens

•Sellos explosivos (07)

▲Utensilios
•Alucinógenos: Capaces de hacer ver lo que quien haya inyectado quiera que vea, con solo mencionar lo que se le ocurra. Debe inyectarse directamente al cuello, al nivel de la nuca o cerca de los hombros para que el efecto se dé. (1)

•Éxtasis: Aumentan el uso de cada musculo al ser consumida, otorgando al usuario un aumento de fuerza y velocidad | 2 Puntos en cada uno|(01)

•Jeringas Cantidad: 10
Las jeringas son utilizadas para introducir pequeñas cantidades de gases o líquidos en áreas inaccesibles o para tomar muestras de los componentes de dichos lugares. Normalmente se la llena introduciendo la aguja en el líquido y tirando del émbolo.

•Esencia de Flámula

Planta. Un total de diez miligramos capaz de ser usado dos veces por compra || Dos usos ||. Usado en polvo para la introducción respiratoria o el contacto con la piel, y en ambos casos, genera dolores pero de diferentes formas. El primero, crea dolor muscular limitado y el segundo método de ingesta crea ampollas no demasiados grandes que provocan un dolor severo en la zona. El efecto, para ambos métodos, termina con la ingesta de agua o el contacto con esta y al pasar un total de dos turnos bajo el mismo, aunque si se tarda dos turnos queda la secuela del dolor impregnado en el afectado.

En líquido. El frasco de flámula contiene un total de diez mililitros, teniendo un simple uso || Un uso||. El líquido no es más que un calmante, pero usado de una forma inadecuada, puede provocar un dolor severo en la zona inyectada, siendo este su único uso.

•Esencia de Cannabis

Planta. Usado en polvo o natural, siendo similar a un musgo. El tacto directo de la piel o la ingesta de la planta crea alucinaciones mucho más potentes que el líquido, además de aceleración del pulso y sensación de realismo bajo los efectos de este. El efecto puede durar entre dos y cuatro turnos, depende de la zona con la cual fue tocada || Mano, brazo, pierna o rostro|| o si fue ingerida. Acabado el efecto, el afectado quedara un poco mareado.

Líquido. Contiene diez mililitros, teniendo un simple uso || Un uso ||. Este “ingrediente” es usado para la creación de calmantes para potentes dolores. La inyección directa o el contacto con la piel resulta una infección cuyo efecto es crear alucinaciones, siendo simplemente eso… Un alucinógeno. La misma varía dependiendo del afectado || Lo que se ve, lo describe quien ha sido inyectado pero no puede ser algo demasiado exagerado.|| Una vez que el efecto termina, el afectado pierde la memoria de que ha hecho o visto mientras se encontraba dentro del efecto. || Duración de 2 turnos.
Vestimenta:

Mision:
✴️ Misión rango C: The hand that slips after the battles.✴️

Lugar de la misión: País del Fuego — Bosques del País.
Tipo de misión: Facción Feudal.
Descripción de la misión: Recientemente obtuvieron la victoria en una confrontación de considerable relevancia para su señor feudal, pero ahora mismo solo sienten el peso de las malas noticias mas que el de cualquier reconocimiento que puedan recibir. De 63 soldados, 23 muertes confirmadas y 15 demasiado heridos para siquiera mover un musculo durante mucho tiempo. Ahora mismo solo esperan esperanzados la carta que les dará aviso “Bien hecho, pueden volver a sus hogares.” Solo con eso estarían satisfechos y podrán por fin respirar profundamente. Pero no es ese el mensaje que recibirán este día.

Con la intención de disminuir el sabor de la victoria para Hinoarashi otro feudo que permanece anónimo mueve sus fichas, entonces una carta llega a manos de un par de mercenarios y cuantiosos bandidos ofreciendo una jugosa cantidad de dinero por un trabajo que puede o no resultar sencillo. El deber es atacar el campamento, debilitándoles aún más, aumentando todo lo posible las bajas y dejando en la mas absoluta miseria las sobras de la confrontación pasada.

Claro que no todo se reduce a un simple ataque salvaje, eso es para los bandidos sin más. Entre los restantes quedan algunos shinobis de renombre, uno de ellos con valiosa informacione sobre como ejecutaron de forma efectiva la estrategia ofensiva, cosa que es de interés para el que realizo el encargo y una prioridad bastante alta para los mercenarios con manejo en las artes shinobi.  

Encontrarle puede ser complicado, además los bandidos no obedecerán tus ordenes pues tienen claro la orden de atacar sin más, deberán sacar provecho de la situación como distracción e infiltrarse por los recovecos del campamento dando con la tienda de campaña principal. Aunque deberán tener cuidado, después de todo, tras cada 'líder' hay un gran muro a traspasar, o dos.
Recompensa de la misión: 1200 Ryō |両|
Extensión mínima de la misión: 90 Líneas.



Senryaku-tekina ejji | Tabuya Ushio.
Ushio Tabuya
Nin. 10 | Gen. 7 | Tai. 7
Vel. 8 | Res. 10 | Fue. 6
Clan: Sin Clan Especialidad: Kenjutsu Elemento: Fuuton.
Arte Rapido | Arte de espada Envainada

Katana x1
• {Enlace a la especialidad: Kenjutsu} •

Tecnicas Usables: 8|8 G

Detalles:
• No aclaro el feudal en la mision por que sus pj no lo saben pero al menos Hotaro ya tiene claro de quien se trata. xD
• Los dos guardias permanecen junto al lider, cabe recalcar.
• La mision tiene continuidad, claramente. Cumplirla hara que al menos suenen sus nombres al oido del señor feudal y les considere (Utiles/Usables) O al menos sus apariencias {lo que se dignen a revelar al vocero quien les contrato}.
• Tecnicamente tienen menos bandidos (8-10 aprox) que de soldados tienen ellos (22 en "buenas condiciones") tengan esto muy en cuenta (Es decir, el campo de batalla no esta a favor de ustedes, el tiempo es oro).
• Las estadisticas de los protectores del 'lider' (2 rango gennin), clanes, elementos y demas las dejo a su eleccion.
• No manejen informacion de la estrategia (Es decir, no interrogen al npc a menos que quieran mandarme mp's y me encargue yo de los dialogos que este pueda dar -Ushio-), preferiblemente dejen estos detalles para la continuacion.
Off:
-Kasuki, te coloque dentro de la estructura de piedra para interactuar contigo de una vez pero si quieres puedes rolear el como llegaste alli, no hay problema.


Última edición por Hotaró Senjih el Sáb Ago 25, 2018 11:13 pm, editado 1 vez
Hotaró Senjih
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Re: A second chance // Kasuki and Jiran

Mensaje por Kasuki el Jue Ago 16, 2018 11:33 pm


Debo ser socio de esta sociedad



País del fuego. En algún lugar alejado

La estructura hecha de piedra a mano, el parpadeo del fuego creado por las velas y el aceite, todo le hacía recordar a su casa. Ese lugar alejado y triste era lo más cercano a su casa que había visto en varios meses. Su cabeza era un remolino de emociones, interponiéndose la una a la otra. Por un lado la nostalgia, extrañar el lugar en el que había crecido, por otro lado el odio y la tristeza de haber crecido tan alejado del mundo que ahora estaba conociendo con cada paso. A pesar de todo era un niño que estaba viendo por primera vez todo aquello que para los demás era normal. Él no lo era, lo aceptaba y lo sabía, fue entrenado para convertirse en un asesino de elite. Su infancia no fue la de cualquier niño. Mientras a unos le contaban grandes historias de viejos héroes, mitos o reales, a él, lo torturaban por cada armadura de rayo fallida –técnica que había heredado de su mismísimo padre tras considerarlo el más prometedor-. Ahora solo buscaba divertirse y por eso, cuando días atrás encontró aquella nota no pudo resistirse a aquella prometedora tentación. Era algo molesto pero ya había aceptado a que las personas lo juzguen únicamente por ser un niño y el tema con aquella nota no fue una excepción.  Al principio no quisieron saber nada con contratarlo pero como siempre, Kasuki, logro ser muy persuasivo.

Rodeado entre numerosos grupos de mercenarios, solo una se llevó su mirada, una mujer de altura similar a la suya. Unos ojos carmesí que deben haber hipnotizado a más de un hombre y una tez blanca que los contrastaba aún más. Lo que le llamo atención no fue su belleza –algo que no le faltaba- sino el gesto que hizo para tapar su boca y hablar con uno de los presentes. No era muy complejo de deducir que le preguntaba por él, después de todo era un niño entre un grupo de casi treinta mercenarios.

-Kasuki.- respondió a la mujer, que se había dirigido a él -Los convencí de que me contrataran.- dijo mientras su índice derecho se deslizaba bajo su nariz, le molestaba el olor a aceite quemado, algo que repetiría durante su estadía en aquel lugar. Había decidido no mentir más sobre su nombre, al final no le dejaba ningún beneficio. Aparte ya comenzaba a creer que su padre no había puesto a nadie a perseguirlo y que todo era paranoia suya. De un modo o de otro aquello seria prueba y error, el mundo era lo suficientemente grande como para encontrar nuevos lugares donde esconderse -Aunque no me han explicado bien para que me contrataron.- comento con seriedad. A pesar de haber dado su nombre, aun no confiaba en ninguno de los que allí estaban, si había algo que su padre y hermano le habían enseñado era que no se puede confiar en ninguna persona. Cada una tiene sus propias metas e ideales y por más buenos que sean, siempre estarán dispuestos a traicionar si con ello acortaban la distancia.

Estadisticas:
• Ninjutsu: 5

• Taijutsu:  3

• Genjutsu:  1

• Velocidad:  4

• Resistencia: 5

• Fuerza : 2 + 1

Pasiva de clan
Armamento:
•Kunais
•Bolas de Luz x2
Tecnicas:
Apariencia:

Kasuki
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Re: A second chance // Kasuki and Jiran

Mensaje por Jiran el Sáb Ago 18, 2018 2:36 am




D
estino frenético, el camino del guerrero Natblida no conocía la paz ni la tranquilidad, ni en sus sueños se libraba de tales sendero. Sangre, fuego, muerte. La trinidad habitaba en donde él pisaba y se internalizaba como una cualidad más para el pintoresco púber, pues el portador de los pecado trae la guerra consigo; en vez de existir un sentimiento de culpa y arrepentimiento, sembrar el caos, la desidia, en un mundo que no era suyo generaba un tipo extraño de satisfacción, uno oscuro y pecaminoso. Libertinaje, él no sabía el significado de esa palabra, pero tal concepto permanecía en todas sus acciones, tanto conscientes como inconscientes, ¿cómo se controla aquel sujeto que prueba la libertad tras pasar sus primeros años en el cautiverio? En el reino animal podían suceder dos cosas: no podría vivir en la vida salvaje o terminaría adaptando cada comportamiento para sobrevivir; afortunadamente, sobrevivir en el mundo shinobi era mucho más fácil que prometerse al papel del Natblida dentro de su tribu. Estaba extrañamente feliz con ello. La batalla, donde la sangre, el fuego y la muerte se unieron para dar lugar a un demonio sin igual, algo que ni el mismo portador podía controlar, propinaba a todos los involucrados daños de los cuales recuperarse, tanto psicológica como físicamente. Jiran no era la excepción en los dos casos.
     
Despertó con el desagradable olor del medicamento en el aire. Todo su cuerpo se resentía encima del catre, en el interior de una calurosa tienda de campaña. Sus hombros tensos, sus piernas recogidas al igual que sus brazos, y su cuello encorvado; simplemente en la dichosa comodidad de los soldados no podía descansar correctamente y había pasado toda la noche bajo las mismas condiciones. Malhumorado, no dormir en el suelo rodeado de su amada naturaleza ni despertar inhalando el aire puro del exterior significaba no estar a gusto, dar vueltas en el incómodo catre era una forma de reflejarlo. Para el colmo, un par de enfermeras cuchicheaban a su espalda. Abrió los ojos al captar la poco evidente conservación.

     
Se ha curado el doble de rápido. Nunca había visto un ninja así, tan extraño —expresó una de ellas, parecía sorprendida y a la vez curiosa, con sus ojos sobre la espalda tatuada.

     
No es un ninja, parece más un animal, una bestia, un monstruo —agregó la otra con tono descalificativo, a un nivel de voz que pretendía llegar a los oídos del aludido.

     
¡Ssssh! Te puede escuchar —advirtió la primera, volviendo a su trabajo: ordenar material médico utilizado para los soldados habitantes en esa misma tienda.

     
Inmediatamente después y con cierta rudeza se levantó de la cama, sentándose primeramente mientras estiraba su tronco, apaciguando los síntomas de haber dormido en un lugar como ese. Tras colocarse la bandana y controlar las desordenadas hebras azabache, se dirigió hacia las mujeres participantes en la conversación; estas, de inmediato, se paralizaron e intentaron ignorarlo, desligándose de sus anteriores palabras. El menor se acercó entre las dos y, con la seriedad puesta en su rostro, rugió:

     
¡Grrrraaaaah! ¡Ser un mostro! —gutural alzó la voz, molestando a algunos soldados presentes cuyo sueño fue destrozado por la tontería del Natblida. Las mujeres corrieron despavoridas y él permaneció allí, riéndose.

     
Las pocas cosas que cargaba encima fueron equipadas: los kunais fácilmente escondidos bajo la tela roja y una garra, de cuatro hojas, portada en su derecha. Abandonó la tienda, sintiéndose agraciado por un poco de aire fresco, pese a la aglomeración de las demás en el campamento. Se trataba de uno que imitaba la forma de un imperfecto círculo alargado, una elipse; la entrada del mismo estaba dispuesta en una de las vértices, mientras que una tienda de mayor tamaño se posaba sobre la otra; de extremo a extremo habían sesenta metros, delimitados por cinco tiendas de campaña a cada lado. La afluencia de soldados era mayor en el perímetro exterior que el interior, donde cruzaban de un lado a otro las enfermeras y los paramédicos encargados de los casos más graves, pese a tal disposición, existían soldados custodiando las tiendas y descansando en conversa con sus congéneres. El lugar donde estaba puesto consistía en una planicie en medio del bosque, dividida desigualmente en dos terrenos por un río rectilíneo: el más grande de unos cien metros aproximadamente, estaba el campamento con un margen de veinte metros desde todos los lados, y el más pequeño —con treinta metros aproximadamente— al otro lado del río con un cauce reducido de diez metros.
     
Jiran, con su asalvajado sentido común, se dirigió a la tienda de campaña más llamativa, donde un distintivo soldado —seguidamente se dio cuenta de que no lo era— se mantenía fijo, severo, cuidado la entrada al sitio. Su mano quiso parar el enérgico avance del moreno, pero su fuerza no fue suficiente para permitirlo, desviando tal intento. Si bien su apariencia era amenazante, su postura no lo era y quizás todos esos soldados, incluidos los custodios del líder, cuyo asiento estaba en el centro de la tienda, sabían de lo sucedido en la batalla y de la tenacidad del peculiar tatuado, un hecho que les narraba lo fácil que podía ser arrasar con la vida entera de aquel campamento con la invocación de sus —nombrados por sí mismo— místicos poderes.

     
Yo querer razones para estar aquí —plantó su idea de manera concisa y enseriada. No titubeaba, no resultaba amigable, era franco—. Yo querer pensar que el león ser generoso por quedar aquí, por yo proteger —añadió tajante, exigente, sesgos de su malhumor.
     
Se sentó frente al escritorio: piernas abiertas, al igual que sus brazos, abarcando todo el espacio del asiento como señal de dominancia, algo innato en los de su clase. Sus ambarinos mantuvieron un estado de gravedad que demostraba lo poco paciente que podría llegar a ser.  

     
Sentado con la mirada baja, pensando en todo lo que había sucedido, fatigado de los largos días transcurridos, el aún joven miembro de una renombrada familia de espadachines sentía la presión de la situación, sudaba sin importar el clima y se preocupaba sin importar la actual tranquilidad. —Aún la situación es delicada, con tantas bajas y tantos hombres vulnerables… necesitamos tanta ayuda como se pueda recibir, conociendo de lo que eres capaz es imprescindible tu presencia aquí hasta que den la orden de regreso —ante él se presentaba un joven que ya había llegado a sus oídos por quienes lo vieron en acción, no le encontraba ningún valor especial como individuo, pero como una herramienta de defensa para el campamento y los que consideraba genuinamente de los suyos, eso le resultaba difícil de dejar ir.
     
Alzo la mirada, dirigió sus orbes contra los del muchacho y respondió firmemente. —Si te quedas unos cuantos días hasta que llegue la orden me aseguraré de que Hinoarashi-sama retribuya tus acciones debidamente, el nombre de mi familia favorecerá al tuyo y es algo que incluso nuestro señor feudal no puede pasar por alto —aquella carta que revelaba no era sencilla para él, pero la desesperación le empujó a hacerlo. ¿Qué otra opción había si quedaban vulnerables? Ofreció lo único y más valioso que tenia de primera mano, demostrando de esta forma ante el muchacho que no estaba negociando, estaba finalizando el contrato.    

     
El menor, desconocedor de lo que significaba tal recompensa, se mantuvo pensativo en su silencio, mostrando tal cual su mente procesaba las palabras dichas. Su izquierda resbaló por el escritorio mientras pensaba, una acción que concluyó en un ligero golpe sobre la madera. Asintió un par de veces, campante, sonriente; se levantó de su sitio, abandonando la tienda en breve. Le habían alegrado el día, ¡qué bien sentaba ser necesario entre los ninjas! Bostezó abiertamente mientras echaba una mirada de barrido. Iría a cazar algo para comer, mantener el activo metabolismo Natblida resultaba en un hambre voraz. De ese modo, se internó en el bosque.  


Blood Warrior
▷ Nin: 10
▷ Tai: 7
▷ Gen: 7
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
Datos:

Conteo de técnicas
8 de 8


Técnicas

Equipamiento

Kunais (15).
Garra (1 – De cuatro hojas.)


Natblida (H.Ú)

NPC
# 7b8bb8 – Tabuya Ushio.

Jiran
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Re: A second chance // Kasuki and Jiran

Mensaje por Hotaró Senjih el Sáb Ago 25, 2018 11:05 pm



La guerra se aproxima

Un placer Kasuki, yo soy Hotaro, tu nueva compañera de trabajo Hotaro observo a sus nuevos camaradas, cada uno equipándose con espadas y escudos, otros con puñales y dagas, todo para un combate a gran escala, una guerra fría que llamaría a la gran dama de la muerte, aquella mujer que es capaz de arrasar con un ejército entero con solo observar con una paciencia inquebrantable. Los planes estabas repasados, unas y otra vez, como un profesor le enseña a contar los números a un niño de básico, querían que todo fuera perfecto, no admitirían errores y el más mínimo sería castigado con la hermosa dama de la muerte. Hotaro toco el hombro del chico como símbolo de amistad y refuerzo, en ese momento ambos se apoyarían únicamente en esta peligrosa misión, por alguna razón ella, en el primer momento en que le vio, confió… a medias. Pronto llegaran los espías, ¿te parece si los esperamos afuera mientras llegan? la amabilidad en su voz era notable, quería hacerle sentir lo más cómodo posible, no sabía nada del chico pero haría lo posible para evitar que sintiera el temible sentimiento del “miedo”.

-Un par de horas después…-

¡Atención a todos! Un enorme rugido se escucho, era Mikael, el líder y posible mas fuerte miembro de todos los presentes, un veterano de guerra con años de experiencia, encargado de librar con esta operación. La operación comenzara en la madrugada, aproximadamente a las 3 de la mañana, a las mil docientas horas partiremos hacia el punto de encuentro donde nos dividiremos, preparados y recuerden… un silencio irrumpió en la enorme estructura de piedra, la oscuridad domino por segundos el rostro de Mikael, su mirada se convirtió en la misma mirada de un demonio en guerra, una mirada de un monstro Quien falle morirá por mis propias manos. Todos los presentes se asustaron, un poco, unos más que otros pero Hotaro no se inmuto, se emociono, el sabor a guerra le emocionaba, le recordó a su pasado y a su fracaso, una motivación que pocos entenderían.

Los informantes, quienes había pasado casi una semana entera custodiando los diferentes puntos de invasión, habían regresado e informado al líder de la situación, comida, equipaje, armamento, número de bajas, número de heridos y lo más importante, numero de guerreros capaces de corromper la misión, una breve lista donde se especificaba cada una de sus cualidades físicas mas no sus habilidades. A cada bandido se le dio la información, y uno de ellos resalto a la vista de hotaro al abrir el pergamino donde se encontraba aquella información valiosa Kasuki, si nos encontramos con este individuo deja que yo me encargue señalo con exactitud de quien se trataba, dejándolo en secreto común.

Ambos se preparaban, Hotaro equipando sus utensilios y afilando cada una de sus preciadas armas, Kasuki… haciendo lo suyo. El hedor a sudor y sangre, el hedor a la muerte misma caminaba por cada uno de los presentes, el miedo y la intensidad que se respiraba era gigante, la presión que se podía sentir era magnifica a tu vista Esto… esto es lo que significa ser un valioso guerrero se refirió a kasuki señalando a aquellos impacientes por luchar, a los que más desean ver a la muerte cara a cara. Es hora de irnos tomo marcha detrás del líder con sus armas en posición, una mirada encendida y una actitud más que serena. Era ya de medianoche.


Stas:
• Ninjutsu: 6
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 10
• Resistencia: 10
• Fuerza: 9
Armamento:
▲ Armas:
•Bomba de humo (02)

● Tantô: Cuchillo pequeño empleado preferido por algunos ninjas debido a su menor tamaño y su hoja recta, frente a la curva de la wakizashi; esto permite esconderla más fácilmente y efectuar con ella movimientos más rápidos y precisos, dependiendo de la situación. No supera los treinta centímetros de largo, de hecho rara vez los alcanza y suele medir alrededor de veinticinco.

● Uchigatana: Predecesora de la katana y, como su descendencia, antiguo símbolo de poderío. Su hoja es un poco más corta y recta, sin llegar a serlo tanto como la de un cuchillo. Suelen llevarla sólo los auténticos veteranos de guerra.

• Kunays

•Shurikens

•Sellos explosivos (07)

▲Utensilios
•Alucinógenos: Capaces de hacer ver lo que quien haya inyectado quiera que vea, con solo mencionar lo que se le ocurra. Debe inyectarse directamente al cuello, al nivel de la nuca o cerca de los hombros para que el efecto se dé. (1)

•Éxtasis: Aumentan el uso de cada musculo al ser consumida, otorgando al usuario un aumento de fuerza y velocidad | 2 Puntos en cada uno|(01)

•Jeringas Cantidad: 10
Las jeringas son utilizadas para introducir pequeñas cantidades de gases o líquidos en áreas inaccesibles o para tomar muestras de los componentes de dichos lugares. Normalmente se la llena introduciendo la aguja en el líquido y tirando del émbolo.

•Esencia de Flámula

Planta. Un total de diez miligramos capaz de ser usado dos veces por compra || Dos usos ||. Usado en polvo para la introducción respiratoria o el contacto con la piel, y en ambos casos, genera dolores pero de diferentes formas. El primero, crea dolor muscular limitado y el segundo método de ingesta crea ampollas no demasiados grandes que provocan un dolor severo en la zona. El efecto, para ambos métodos, termina con la ingesta de agua o el contacto con esta y al pasar un total de dos turnos bajo el mismo, aunque si se tarda dos turnos queda la secuela del dolor impregnado en el afectado.

En líquido. El frasco de flámula contiene un total de diez mililitros, teniendo un simple uso || Un uso||. El líquido no es más que un calmante, pero usado de una forma inadecuada, puede provocar un dolor severo en la zona inyectada, siendo este su único uso.

•Esencia de Cannabis

Planta. Usado en polvo o natural, siendo similar a un musgo. El tacto directo de la piel o la ingesta de la planta crea alucinaciones mucho más potentes que el líquido, además de aceleración del pulso y sensación de realismo bajo los efectos de este. El efecto puede durar entre dos y cuatro turnos, depende de la zona con la cual fue tocada || Mano, brazo, pierna o rostro|| o si fue ingerida. Acabado el efecto, el afectado quedara un poco mareado.

Líquido. Contiene diez mililitros, teniendo un simple uso || Un uso ||. Este “ingrediente” es usado para la creación de calmantes para potentes dolores. La inyección directa o el contacto con la piel resulta una infección cuyo efecto es crear alucinaciones, siendo simplemente eso… Un alucinógeno. La misma varía dependiendo del afectado || Lo que se ve, lo describe quien ha sido inyectado pero no puede ser algo demasiado exagerado.|| Una vez que el efecto termina, el afectado pierde la memoria de que ha hecho o visto mientras se encontraba dentro del efecto. || Duración de 2 turnos.
Vestimenta:

Mision:
✴️ Misión rango C: The hand that slips after the battles.✴️

Lugar de la misión: País del Fuego — Bosques del País.
Tipo de misión: Facción Feudal.
Descripción de la misión: Recientemente obtuvieron la victoria en una confrontación de considerable relevancia para su señor feudal, pero ahora mismo solo sienten el peso de las malas noticias mas que el de cualquier reconocimiento que puedan recibir. De 63 soldados, 23 muertes confirmadas y 15 demasiado heridos para siquiera mover un musculo durante mucho tiempo. Ahora mismo solo esperan esperanzados la carta que les dará aviso “Bien hecho, pueden volver a sus hogares.” Solo con eso estarían satisfechos y podrán por fin respirar profundamente. Pero no es ese el mensaje que recibirán este día.

Con la intención de disminuir el sabor de la victoria para Hinoarashi otro feudo que permanece anónimo mueve sus fichas, entonces una carta llega a manos de un par de mercenarios y cuantiosos bandidos ofreciendo una jugosa cantidad de dinero por un trabajo que puede o no resultar sencillo. El deber es atacar el campamento, debilitándoles aún más, aumentando todo lo posible las bajas y dejando en la mas absoluta miseria las sobras de la confrontación pasada.

Claro que no todo se reduce a un simple ataque salvaje, eso es para los bandidos sin más. Entre los restantes quedan algunos shinobis de renombre, uno de ellos con valiosa informacione sobre como ejecutaron de forma efectiva la estrategia ofensiva, cosa que es de interés para el que realizo el encargo y una prioridad bastante alta para los mercenarios con manejo en las artes shinobi.  

Encontrarle puede ser complicado, además los bandidos no obedecerán tus ordenes pues tienen claro la orden de atacar sin más, deberán sacar provecho de la situación como distracción e infiltrarse por los recovecos del campamento dando con la tienda de campaña principal. Aunque deberán tener cuidado, después de todo, tras cada 'líder' hay un gran muro a traspasar, o dos.
Recompensa de la misión: 1200 Ryō |両|
Extensión mínima de la misión: 90 Líneas.



Senryaku-tekina ejji | Tabuya Ushio.
Ushio Tabuya
Nin. 10 | Gen. 7 | Tai. 7
Vel. 8 | Res. 10 | Fue. 6
Clan: Sin Clan Especialidad: Kenjutsu Elemento: Fuuton.
Arte Rapido | Arte de espada Envainada

Katana x1
• {Enlace a la especialidad: Kenjutsu} •

Tecnicas Usables: 8|8 G

Detalles:
• No aclaro el feudal en la mision por que sus pj no lo saben pero al menos Hotaro ya tiene claro de quien se trata. xD
• Los dos guardias permanecen junto al lider, cabe recalcar.
• La mision tiene continuidad, claramente. Cumplirla hara que al menos suenen sus nombres al oido del señor feudal y les considere (Utiles/Usables) O al menos sus apariencias {lo que se dignen a revelar al vocero quien les contrato}.
• Tecnicamente tienen menos bandidos (8-10 aprox) que de soldados tienen ellos (22 en "buenas condiciones") tengan esto muy en cuenta (Es decir, el campo de batalla no esta a favor de ustedes, el tiempo es oro).
• Las estadisticas de los protectores del 'lider' (2 rango gennin), clanes, elementos y demas las dejo a su eleccion.
• No manejen informacion de la estrategia (Es decir, no interrogen al npc a menos que quieran mandarme mp's y me encargue yo de los dialogos que este pueda dar -Ushio-), preferiblemente dejen estos detalles para la continuacion.
Off:
-Kasuki en tu post puedes colocarnos en el punto donde esperaremos a que la hora de la invasion se cumpla, ya seria a eso de las 2:55 am, iremos de camino y este queda cerca del campamento pero no tanto, lo suficiente lejos para que no seamos descubiertos, recuerdas somos 10 bandidos al final, los demas se vas a dividir a profanar otras tiendas o que se yo
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Re: A second chance // Kasuki and Jiran

Mensaje por Kasuki el Lun Ago 27, 2018 10:38 pm


Que el mundo sepa que en marcha estoy



País del fuego. En algún lugar alejado, 12:00


Se sentía de regreso, esa opresión en el punto de unión entre el pecho y el estómago, cuanto la había extrañado. Había hecho varias simulaciones de infiltración junto a su padre, incluso lo había visto en unas cuantas pero el sentimiento de una real, era incomparable.  Ya habían repasado el plan, una y otra vez, alguien de la velocidad mental de Kasuki lo habría atrapado desde el principio, pero no era para todos así, después de todo se podían encontrar con cualquier tipo de bandido. Para el peliblanco era imposible encontrar un plan que se adaptase más a sus cualidades, todo parecía tomar el camino perfecto. Incluso su motivación exploto como un volcán en llamas cuando Hotaro –la joven belleza que había conocida en su llegada al punto de reunión-  le hablo de cierto personaje del que quería encargarse si llegasen a encontrarlo.


País del fuego. En algún lugar alejado, 02:55


El hedor que sentía en cada paso que los adentraba en territorio enemigo comenzaba a despertar sus instintos. Había sido criado para darle rienda suelta a los instintos asesinos, no se le había enseñado sobre la moral, mas no tenía moral. Bien y mal, aun no le encontraba sentido. Para el, todo funcionaba por quien era el más fuerte “si alguien sobrepasa tu poder, escapa” así se lo había entrenado, asi se lo había hecho vivir su infancia entera. Estaba programado para completar cualquier trabajo, siempre y cuando su victoria estuviese asegurada.

Sus ojos se tensaban igual que sus manos. El eléctrico peliblanco no veía la hora de empezar, durante mucho tiempo había estado acumulando adrenalina y necesitaba liberarla, moverse entre las sombras con el sentimiento atrapante de luego ser  torturado. Varios meses después y parecía volver a estar en la misma situación que solía presenciar en su casa. La diferencia era quien los acompañaban, parecía que podía confiar en la joven de llamativos ojos pero siempre mantendría la distancia, así funcionaba su cabeza -Que arranque…- susurraba mientras su mano derecha acariciaba un kunai que minutos atrás había afilado para pasar el tiempo.

Su vista se clavaba en la luna. El brillo acompañado a las estrellas, que según su abuelo, era la luz que los dioses otorgaban a los más débiles utilizaban para cubrirse de las oscuridad que acompañaba a los más letales asesinos del mundo –entre los cuales probablemente estuviese tanto su abuelo como su padre-  Cualquier sonido pasaba desapercibido para él. Solo esperaba un sonido, solo uno, la orden de partida. Ese lo escucharía incluso aunque lo susurrasen a kilómetros de él. Su mano aun acariciaba el filo del kunai y su pie izquierdo comenzaba a rebotar contra el suelo. No podía esperar más, se tenía que liberar.
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Re: A second chance // Kasuki and Jiran

Mensaje por Jiran el Miér Ago 29, 2018 12:06 am




N
aturaleza generosa, esa era su madre, esa era la creación de Kynareth. Desde que las sombras invaden su piel como lo hacen los tatuajes, una tranquilidad le embarga y le arropa, heredando una percepción que roza al animal dentro de los estímulos que la serenidad verdosa trae consigo. Este es mi hogar, pensaba, demostrando su añoranza por descansar junto a la hierba al pie de los grandes vegetales, árboles del Fuego; prefería mil veces lo que veía, lo que sentía con sus pies, que dormir encerrado en una tienda calurosa, encima de un catre que al menor movimiento chillaba por el rozar de los metales que componían el armazón. Por más que quisiese echarse como lo haría un gran felino, su hambre reclamaba atención, una que no duró en ser atendida. Si bien sus dientes preferían la carne, debió conformarse con algunas frutas en la copa de los árboles, comiéndose varia de estas mientras daba vuelta sin rumbo fijo alrededor del campamento, expectante siempre lo que la naturaleza le proporciona. Durante su caminata se encontró con pistas de un arácnido, con un patrón de tejido extraño dada las muestras en las ramas bajas de los árboles. Manteniendo perpetuo su ingenio particular, agarró un palo y lo utilizó para enredar todos los hilos de araña que encontraba en su camino, incrementando en cantidad conforme seguía las pistas, así sabía que no había una sino dos de esa misma especie. Como un niño en plena aventura, se distrajo con el entusiasmo propio que su ingenuo infantilismo traía consigo cada vez que decidía ver, tocar y encontrar. Sus pies, como siempre, le mantenían en constante movimiento, uno que provocaría ansiedad a los usuales habitantes sedentarios y enseriados de ese país.

     
Sus pistas trajeron resultados de los que Jiran era expectante, una especie de araña de colores extraños, así mismo era su comportamiento. Era la primera vez que veía tal arácnido con esas particularidades y allí se mantuvo, observando, mordiendo la fruta hasta que quedó únicamente el corazón el cual casi se come por sus ansias. Las arañas estaban en pleno baile, una frente a la otra, levantando sus patas traseras y moviéndolas de un lado a otro repetitivamente y con cierto ritmo, así mismo levantaban los colores; un baile de cortejo, uno particularmente llamativo. Mientras tanto, el salvaje comía, comía y comía. Sus pasos le acercaron poco a poco a los especímenes, con la cautela necesaria para encarar a aquellos cuyos colmillos podrían tener veneno, un hecho que poco le importaba al muchacho como consecuencia de un organismo fuerte y especializado en la inmunidad parcial sobre ellos. Los Natblidas iban un escalón más arriba en la evolución natural y Jiran utilizaba ese potencial para cazar arañas de extraños colores.
     
La bandana abandonó su frente, desplegándose hasta ser un rectángulo de tela roja; las hebras rebeldes resbalaron, desbaratándose más de lo que su desordenado peinado ya estaba. Con ayuda de la tela inició la cacería, reduciendo el área donde se desplegaba la especie arácnida, amenazándolas a tal punto que sus posturas cambiaron. Jiran, conocedor de aquello, sabía que estaban a punto de atacarle, por ello extendía la tela a modo de red para atraparlas. Entre saltos y saltos, una araña de la pareja saltó lo suficientemente alto como para lograr tener contacto con su piel, enterrando sus colmillos e inyectando su veneno, una acción breve dado los agraciados reflejos del salvaje quien retrocedió y la sacó de sobre su hombro con un manotazo. No había dolor, eso podría desconcertar a cualquier cazador, pero a Jiran no dadas las ventajas biológicas que traía en sus extraños genes.

     
Las células responsables de su sistema inmunitario identificaron la amenaza dentro del sistema, clasificándola como un problema leve pero aun así debía ser analizada. De esa manera, el Natblida podía sentir el veneno como si se tratara de cualquier otro sentido con unas limitaciones referidas a su sensibilidad, pues la práctica sobre tal mecanismo no era utilizada casualmente. Un anestésico, si bien Jiran no conocía de la jerga necesaria para identificarlo así, se imaginaba el efecto sobre su organismo; tal y como esperaba, su hombro se adormeció mas sus consecuencias eran leves como para preocuparse profundamente por ellas, así lo decía su cuerpo y así lo creía su mente. Así se incorporó en la cacería de las coloridas, siendo aquellas dos las que huyeron de su presencia. Antes de darles persecución, se encargó de agarrar cuantos hilos tuviese al alcance, siendo una buena cantidad. Tras ello, su carrera volvió a lanzarlo entre el límite enmarcado por el bosque y la explanada.
     
Allí estaba, lanzando de su telaraña en la rama de un árbol e iniciando su subida. Jiran procuró extender la tela roja antes de lanzarse, esperando que la araña estuviera a suficiente altura para aprovechar el salto hacia ella. Tan pronto sus exigencias se cumplieron, el moreno lanzó la tela como red y luego se le echó encima para no dejarla escapar. Su cuerpo funcionó para presionar el filo de la tela para negar la escapatoria; allí se veía ella, retorciéndose, moviéndose despavorida. El destino le trajo allí utilizando a la araña como herramienta. Frente a su nariz estaba la prueba que rezaba muerte y destrucción, el fin de su tranquilidad. Arropó a la araña procurando que sus colmillos no alcanzasen piel descubierta, convirtiendo su tela en un pequeño saco en donde mantenerla.

     
Huellas, eso había captado su completa atención y su perspicaz preocupación. El índice y corazón palparon la marca, verificando el tiempo estimado en el que fue creada; observó hacia la explanada, no había más como ellas; giró al interior del bosque, y allí se prolongaban las repetidas pisadas de un único individuo. ¿Qué clase de cazador podía ser si no podía estudiar las pistas de un animal tan poco prudente como resultaba ese ser humano? Salió del manto boscoso con su araña entre manos, adentrándose en el campamento; al pasar por un lado de una fogata en donde se encontraban soldados comiendo, le arrebató la carne que tenía en su mano y procedió a comerla sin importarle los improperios de un hombre que no podía hacer nada para hacer valerse frente al foráneo. En su entrada a la tienda del líder nuevamente los guardianes impidieron sin éxito su paso, provocando que los empujara de inmediato. No se sentó, simplemente encaró al que utilizaba de sus servicios mientras mascaba la comida robada.

     
Huellas estar en el bosque, no estar mucho tiempo —escuetamente señaló el lugar en cuestión con la carne en mano—. No ser soldados, no haber huellas para aquí, pero sí para allá lejos —concluyó su explicación, devorando lo que quedaba, embadurnando su boca. ¿Instrucciones? Estaba protegiendo, debía esperarlas.

     
¿Espías? —cuestionó todo lo alarmado que su compostura sosegada permitía. Ávido contactó visualmente a uno de sus guardianes, a lo que éste negó; luego miró a Jiran, quien se encogió de hombros—. ¿Crees que planean atacar? —resolvió por continuar, pensativo.

     
Yo no conocer animal que ver presa sin querer comer —ingenioso respondió según sus creencias, siendo impermeable del estrés que se tejía en el aire. Agarró con firmeza a la araña entre sus brazos por sus desesperados movimientos.

     
Manda a los soldados, que se preparen para la defensa —exigió aquel con voz de mando a uno de sus guardianes, manteniendo firmeza ante sus órdenes—. Juntaremos a los soldados heridos para reducir la utilización de las tiendas de campaña. Gracias por la información, se puede retirar —con un breve ademán despidió a Jiran y a su subordinado.

     
Esperar mi señal —indicó el muchacho, dejando en claro que serviría de vigía. Hizo un particular ruido juntando sus manos. Esa sería la señal.

     
El salvaje se encaminó fuera de la tienda tras fruncir los labios, sin acostumbrarse a las demandas de los ninjas. Estrujó súbito al arácnido para darle muerte, quitándose una preocupación más, una innecesaria en vísperas de otra batalla. Los soldados corrían de un lado a otro, las enfermeras pasaban a los pacientes a otras tiendas; con troncos y leña se movilizaron hombres al perímetro de la explanada, en la frontera con el bosque. Todos los soldados ocupados sobre una única tarea, uno más atareado que el anterior. El Natblida traía la guerra sobre sus hombros, un placer que siempre podía ser satisfecho. La Madre Naturaleza nuevamente lo envolvió con sus brazos al internarse en el oscuro bosque, mimetizándose con el ambiente como si se tratara de un animal más, y eso era. Sentía molestia por acatar demandas de ninjas, un orgullo que nunca desaparecería pues era parte de lo que era, un guerrero; era cierto que debía obedecer si quería permanecer con ellos, bien sabido tenía las consecuencias resultantes de la insubordinación, pese a que los efectos le importasen lo mínimo. Dejando su irritación de lado, cualquiera que se internase en el bosque, no podría hacerlo tan bien como lo hacía el asilvestrado.



     
El campamento, para quien lo viera, daría una imagen de tranquilidad: las antorchas alumbraban dentro de la formación de tiendas, algunos soldados estaban reposando en la cercanía de una fogata, otros permanecían con su guardia en un perímetro que no alcanzaba los diez metros lejos del centro, bostezando y hablando entre sí. De resto, complementaban una perfecta quietud únicamente perturbada por el frío viento de la madrugada. Las pilas de menos de un metro constituida enteramente por palos, leña y hojas eran difíciles de ser vistas dada la oscuridad de la noche, así como también el tatuado sujeto encima de un árbol, gracias a la danza de densas nubes frente la Luna. Jiran, con sus conocimientos naturistas, sabía cuándo un árbol era lo suficientemente fuerte para aguantar su peso sin que sonara en exceso, dotándole de un lugar donde la espera era cómoda y al mismo tiempo permanecía oculto para los ojos comunes. La pantera acechaba con sus colmillos preparados.

     
El movimiento conjunto de los atacantes sería el detonante. Cuando los ojos ambarinos percibieran un movimiento inusual en el bosque dirigiéndose al campamento, juntaría sus manos de tal forma que al soplar en el interior emularía el suave sonido de una de las tantas aves nocturnas autóctonas del Fuego. La voz para los soldados, para la batalla. Aquellos cercanos a las fogatas cuyo número no ascendía de ocho individuos, prepararían sus arcos con flechas de punta incandescente y las lanzarían a las diez pilas, generando un campo de visión circular iluminada por las ascuas recién nacidas; desde ese momento, la movilización de bandidos sería de conocimiento para todo el campamento, presa de una segunda lluvia de flechas desatadas por los arqueros presentes y otros cuatro más; el resto, con sus lanzas, enfocarían su defensa a diez metros del campamento portando un grito de coraje. El factor sorpresa sería desbaratado y las tornas girarían a favor de la milicia del león.


Blood Warrior
▷ Nin: 10
▷ Tai: 7
▷ Gen: 7
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
Datos:

Conteo de técnicas
8 de 8


Técnicas

Pasiva — Keryon Gonplei «Pelea del Alma»: Habilidad pasiva que aprovecha la simbiosis interna con su propio sistema sanguíneo y su efectivo sistema inmunitario innato, partiendo del equilibrio interno con las amenazas externas tanto biológicas como físico-químicas, teniendo una estrecha relación con su especialidad y sus capacidades de propia consciencia con respecto a su organismo. Así pues, el Natblida está enterado de lo que sucede en su cuerpo cuando afecciones atacan sus sistemas, identifica la anormalidad, denota sus efectos; qué pasa cuando un veneno viaja por su torrente y se aloja en otros sistemas, anomalías en sus demás conjuntos de órganos, y no se limita únicamente a infecciones externas, también sobre el estado biológico contra habilidades que dañen el mismo. Tiene una capacidad de análisis con su cuerpo de manera íntegra y completa. Sin embargo, a este punto puede identificar la existencia, las acciones y los lugares afectados con poca exactitud en cuando a posición, por lo que no podrá interceder exactamente en el lugar del veneno, sólo sabrá que se desplaza por su brazo y se extiende, propinando X y Y efectos. Mientras haya sangre en su cuerpo, sabrá qué intenta dañarlo, dónde y cómo lo hace; pero dependerán de los conocimientos médicos del Natblida para saber su posición exacta, cómo y con qué combatirlo.

Equipamiento

Kunais (15).
Garra (1 – De cuatro hojas.)


Natblida (H.Ú)

NPC
# 7b8bb8 – Tabuya Ushio.

Jiran
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Re: A second chance // Kasuki and Jiran

Mensaje por Hotaró Senjih el Miér Sep 05, 2018 3:22 am



Un nuevo por conocer

Pasos de batalla. Cada paso era pesado, los suspiros eran profundos, cada soldado estaba preparado para morir, con honor, con justicia… su justicia. Un conflicto bélico se aproximaba, cada bando lucharía por sus propias creencias;  el bando aliado se adelantaba al terreno principal, como obra de un gran titiritero,  todos estaban dispuestos a batallar por alguien ajeno a sus creencias, manipuladores que controlan el mundo desde la cima sin ensuciar sus delicadas manos. Oro y joyas preciosas era la gran recompensa por sus servicios, acompañada de una gran fama a través del tiempo, pero… ¿enfrentar a la muerte por oro y joyas?, eran dudas que rondaban por la mente de Hotaro mientras sus ligeros pies se movían por el bosque junto al batallón. Yo busco algo más que fama y dinero… compartió su opinión con su viejo amigo, su orgullo como guerrera le impulsaba a combatir esta guerra guiado por un señor feudal, todo por un gran objetivo a conseguir.

El silencio era quien dominaba el terreno boscoso, un silencio con sabor a sangre y destrucción, un sabor acto para la batalla… y así el plan dio marcha. Los 10 soldados aliados –el bando de hotaro- dieron inicio a la estrategia ofensiva, cortaron aquel lúgubre silencio con pisadas fuertes y feroces, un grito de guerra que asustaría hasta el animal más salvaje del oriente, nobles guerreros que intimidarían a cualquiera que estuviera al frente. Formaron, gracias a los escudos que portaba cada soldado a excepción de hotaro, kasuki y el capitán, un enorme caparazón de tortuga –o lo que la capacidad de 12 guerreros daba-, dejando a pocos soldados en medio y lejos de la visión de cualquiera que observara la cerrada formación. Cada espacio era cubierto por un soldado, no había algún punto ciego, una especie de esfera hecha de escudos circulares. Cada soldado marchaba a la par de todos, dando sincronizados pasos, fuertes y sonoros, pasos que destruían la húmeda tierra de la noche… una pesadilla total.

Spoiler:

Al instante en que comenzó la marcha, el sonido creado por Jiran -aparte al grito de guerra-  dio presencia a los oídos de Hota  Es el…, podría no parecer pero hotaro era tan experimentada con la naturaleza como aquel pequeño salvaje amante del bosque.

Aquellas flechas lanzadas hacia el caparazón de escudos fueron rechazados con facilidad, ambas oleadas. Los pasos de los guerreros se detuvieron a una distancia prudente de sus enemigos (8 metros) y del bosque a sus espaldas cubiertas (5 metros).  Una enorme figura, musculosa y tatuada salió de aquel encerrado caparazón, un gran martillo de metal y cuero le identificaban como el líder de aquella poblazo, se paro al frente de sus soldados con escudos quienes cerraron el caparazón dejando descubierto a su máximo exponente.

Sus enormes brazos se abrieron de un lado al otro, su enorme pecho recogió el aire necesario para alzar su voz a todos los presentes ¡Dejadme de joder con esas estúpidas flechas, SEAN HOMBRES Y VENGAN A MI! su pecho expreso el odio que sentía sus enemigos haciéndolo sonar con su mano desocupada mientras el grito de guerra por parte de todos los soldados sonaba en todo el campamento ¡AU…AU…AU!


Stas:
• Ninjutsu: 6
• Taijutsu: 10
• Genjutsu: 1
• Velocidad: 10
• Resistencia: 10
• Fuerza: 9
Armamento:
▲ Armas:
•Bomba de humo (02)

● Tantô: Cuchillo pequeño empleado preferido por algunos ninjas debido a su menor tamaño y su hoja recta, frente a la curva de la wakizashi; esto permite esconderla más fácilmente y efectuar con ella movimientos más rápidos y precisos, dependiendo de la situación. No supera los treinta centímetros de largo, de hecho rara vez los alcanza y suele medir alrededor de veinticinco.

● Uchigatana: Predecesora de la katana y, como su descendencia, antiguo símbolo de poderío. Su hoja es un poco más corta y recta, sin llegar a serlo tanto como la de un cuchillo. Suelen llevarla sólo los auténticos veteranos de guerra.

• Kunays

•Shurikens

•Sellos explosivos (07)

▲Utensilios
•Alucinógenos: Capaces de hacer ver lo que quien haya inyectado quiera que vea, con solo mencionar lo que se le ocurra. Debe inyectarse directamente al cuello, al nivel de la nuca o cerca de los hombros para que el efecto se dé. (1)

•Éxtasis: Aumentan el uso de cada musculo al ser consumida, otorgando al usuario un aumento de fuerza y velocidad | 2 Puntos en cada uno|(01)

•Jeringas Cantidad: 10
Las jeringas son utilizadas para introducir pequeñas cantidades de gases o líquidos en áreas inaccesibles o para tomar muestras de los componentes de dichos lugares. Normalmente se la llena introduciendo la aguja en el líquido y tirando del émbolo.

•Esencia de Flámula

Planta. Un total de diez miligramos capaz de ser usado dos veces por compra || Dos usos ||. Usado en polvo para la introducción respiratoria o el contacto con la piel, y en ambos casos, genera dolores pero de diferentes formas. El primero, crea dolor muscular limitado y el segundo método de ingesta crea ampollas no demasiados grandes que provocan un dolor severo en la zona. El efecto, para ambos métodos, termina con la ingesta de agua o el contacto con esta y al pasar un total de dos turnos bajo el mismo, aunque si se tarda dos turnos queda la secuela del dolor impregnado en el afectado.

En líquido. El frasco de flámula contiene un total de diez mililitros, teniendo un simple uso || Un uso||. El líquido no es más que un calmante, pero usado de una forma inadecuada, puede provocar un dolor severo en la zona inyectada, siendo este su único uso.

•Esencia de Cannabis

Planta. Usado en polvo o natural, siendo similar a un musgo. El tacto directo de la piel o la ingesta de la planta crea alucinaciones mucho más potentes que el líquido, además de aceleración del pulso y sensación de realismo bajo los efectos de este. El efecto puede durar entre dos y cuatro turnos, depende de la zona con la cual fue tocada || Mano, brazo, pierna o rostro|| o si fue ingerida. Acabado el efecto, el afectado quedara un poco mareado.

Líquido. Contiene diez mililitros, teniendo un simple uso || Un uso ||. Este “ingrediente” es usado para la creación de calmantes para potentes dolores. La inyección directa o el contacto con la piel resulta una infección cuyo efecto es crear alucinaciones, siendo simplemente eso… Un alucinógeno. La misma varía dependiendo del afectado || Lo que se ve, lo describe quien ha sido inyectado pero no puede ser algo demasiado exagerado.|| Una vez que el efecto termina, el afectado pierde la memoria de que ha hecho o visto mientras se encontraba dentro del efecto. || Duración de 2 turnos.
Vestimenta:

Mision:
✴️ Misión rango C: The hand that slips after the battles.✴️

Lugar de la misión: País del Fuego — Bosques del País.
Tipo de misión: Facción Feudal.
Descripción de la misión: Recientemente obtuvieron la victoria en una confrontación de considerable relevancia para su señor feudal, pero ahora mismo solo sienten el peso de las malas noticias mas que el de cualquier reconocimiento que puedan recibir. De 63 soldados, 23 muertes confirmadas y 15 demasiado heridos para siquiera mover un musculo durante mucho tiempo. Ahora mismo solo esperan esperanzados la carta que les dará aviso “Bien hecho, pueden volver a sus hogares.” Solo con eso estarían satisfechos y podrán por fin respirar profundamente. Pero no es ese el mensaje que recibirán este día.

Con la intención de disminuir el sabor de la victoria para Hinoarashi otro feudo que permanece anónimo mueve sus fichas, entonces una carta llega a manos de un par de mercenarios y cuantiosos bandidos ofreciendo una jugosa cantidad de dinero por un trabajo que puede o no resultar sencillo. El deber es atacar el campamento, debilitándoles aún más, aumentando todo lo posible las bajas y dejando en la mas absoluta miseria las sobras de la confrontación pasada.

Claro que no todo se reduce a un simple ataque salvaje, eso es para los bandidos sin más. Entre los restantes quedan algunos shinobis de renombre, uno de ellos con valiosa informacione sobre como ejecutaron de forma efectiva la estrategia ofensiva, cosa que es de interés para el que realizo el encargo y una prioridad bastante alta para los mercenarios con manejo en las artes shinobi.  

Encontrarle puede ser complicado, además los bandidos no obedecerán tus ordenes pues tienen claro la orden de atacar sin más, deberán sacar provecho de la situación como distracción e infiltrarse por los recovecos del campamento dando con la tienda de campaña principal. Aunque deberán tener cuidado, después de todo, tras cada 'líder' hay un gran muro a traspasar, o dos.
Recompensa de la misión: 1200 Ryō |両|
Extensión mínima de la misión: 90 Líneas.



Senryaku-tekina ejji | Tabuya Ushio.
Ushio Tabuya
Nin. 10 | Gen. 7 | Tai. 7
Vel. 8 | Res. 10 | Fue. 6
Clan: Sin Clan Especialidad: Kenjutsu Elemento: Fuuton.
Arte Rapido | Arte de espada Envainada

Katana x1
• {Enlace a la especialidad: Kenjutsu} •

Tecnicas Usables: 8|8 G

Detalles:
• No aclaro el feudal en la mision por que sus pj no lo saben pero al menos Hotaro ya tiene claro de quien se trata. xD
• Los dos guardias permanecen junto al lider, cabe recalcar.
• La mision tiene continuidad, claramente. Cumplirla hara que al menos suenen sus nombres al oido del señor feudal y les considere (Utiles/Usables) O al menos sus apariencias {lo que se dignen a revelar al vocero quien les contrato}.
• Tecnicamente tienen menos bandidos (8-10 aprox) que de soldados tienen ellos (22 en "buenas condiciones") tengan esto muy en cuenta (Es decir, el campo de batalla no esta a favor de ustedes, el tiempo es oro).
• Las estadisticas de los protectores del 'lider' (2 rango gennin), clanes, elementos y demas las dejo a su eleccion.
• No manejen informacion de la estrategia (Es decir, no interrogen al npc a menos que quieran mandarme mp's y me encargue yo de los dialogos que este pueda dar -Ushio-), preferiblemente dejen estos detalles para la continuacion.

Jutsu oculto (01)
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Re: A second chance // Kasuki and Jiran

Mensaje por Kasuki el Sáb Sep 08, 2018 12:37 am


¡El momento se acerca!



País del fuego. En algún lugar alejado

El viento resoplaba haciendo bailar a las hojas, bajo el silbido del aire golpeando sus propias curvas. La luna esperaba atenta para alumbrar lo que sería una sangrienta batalla. Cosa del destino, lo que sería un ataque sorpresa pronto se convertiría en una sangrienta batalla entre dos bandos, que probablemente siquiera sabían la razón de su lucha. Mas lo único que sabían era lo que los movía, algunos dinero y otros la adrenalina que libera al cuerpo ante un situación tan tensa y peligrosa.

El silencio abundaba en aquel bosque. Los mercenarios o soldados, con cuidado llevaban sus escudos  evitando que golpeasen y realizaran sonidos. Debían tener el factor sorpresa de su lado, explotarlo. La mano derecha de Kasuki temblaba, quizá nervios o incluso miedo, no sabía dada su escasa experiencia sentimental.  Colocado detrás de las líneas caminaba siguiendo el ritmo de los portadores de escudo, llegado el momento trabajaría solo, después de todo, esa era su fórmula para el éxito -Espero que sea divertido.- susurraba.

El silencio se quebró con el grito de guerra de las tropas aliadas y un aumento del ritmo –Para nada de acuerdo estaba Kasuki con aquel plan, no cuando podía utilizar la oscuridad como amiga-. Segundo después destellos de luz aparecieron frente a ellos, alumbrando la noche, revelando su posición.  El enemigo, inteligentemente libero una lluvia de flechas sobre el bosque. El peliblanco quien se encontraba detrás pudo reaccionar rápidamente para encontrar el resguardo necesario bajo aquel movimiento de caparazón que sus compañeros realizaron. Dentro del caparazón pudo notar a una imponente figura que se cubría de aquella arremetida, el líder . Mientras  la esfera de escudos tapaba la luz, podía sentir el impacto de las flechas contra las defensas.  El titubeo en su mano había frenado, eran ansias, no miedo. Ya no le interesaba llamar la atención ni que lo siguieran, él estaba listo para luchar había sido criado para eso. Aquello era a su modo de ver “diversión”.

-Debemos avanzar, no ceder terreno.- probablemente nadie lo escuchase pero debía hablar si quería evitar caer muerto en su primer batalla.  Tras un pequeño avance la defensa se abrió y el líder salió. El Yotsuki –con kunai en mano- esperaría dentro de la tortuga, analizando los puntos fuertes y débiles del enemigo.



Estadisticas:
• Ninjutsu: 5

• Taijutsu:  3

• Genjutsu:  1

• Velocidad:  4

• Resistencia: 5

• Fuerza : 2 + 1

Pasiva de clan
Armamento:
•Kunais
•Bolas de Luz x2
Tecnicas:
Apariencia:


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Re: A second chance // Kasuki and Jiran

Mensaje por Jiran el Miér Sep 12, 2018 4:01 pm




C
olumnas de humo que ascendía al cielo, tan vulnerables, indispensables para su modus operandi. Impecable era la defensa de los atacantes, pudo ver con claridad la estructura hecha de escudos, logrando contabilizarlos; un desafío, para el salvaje aquello no significaba nada más que barreras para ser derrumbadas. Cuando las flechas volaron y la gente se movilizó, realizó una secuencia corta y sencilla de sellos, ordenándole a su sangre a que se volcara a la batalla, que le protegiera como siempre lo hacía; la maldición del Natblida surgió desde los poros como sangre oscurecida y espesa que, tan pronto recubrió sus antebrazos, se endureció como la piedra en aspecto más con la dureza del metal. Sus movimientos entraban en la sinergia que toda la naturaleza tiene consigo, mimetizándose con esa a tal punto de —considerando el desastre frente a él— pasar desapercibido. Rama tras rama fue utilizada como peldaños de escalera hasta que un firme árbol hizo de torre para el asilvestrado, uno plantado en la segunda fila de los que componían la frontera con la planicie; desde allí su panorama era más claro, un beneficio que los bandidos no tendrían.
     
El viento permitía que los hilos grisáceos, producto de las pilas incendiadas, se inclinaran al suelo en sentido contrario al avance ofensivo, eso incluía el bosque tras ellos. La luna aún seguía vestida de negras nubes, las luces favorecían la localización de los atacantes y el humo los cubría, acarreando así problemas respiratorios y la deshidratación de sus globos oculares dentro de su compleja organización defensiva. En ese momento la naturaleza le permitía arrojarse al peligro.

     
Para cuando el más alto de los contrarios hizo sonar su voz, el chiquillo del bosque ya había creado una esfera de Fuuton en su mano gracias al aire enriquecido en energía de sus pulmones. La formación giratoria absorbió una mínima parte del humo, por lo que se volvió del mismo color. Sin previo aviso, el salvaje coronó al árbol con su presencia en la copa a más de diez metros de alto, flexionando sus rodillas y lanzándose con todas las fuerzas que sus piernas poseen; cuando alcanzó la cúspide, bañado del humo y guiándose por las sombras que el más alto proyectaba, lanzó la técnica de viento contra su espalda. La esfera era capaz de traspasar rocas sin mayores dificultades, ¿qué daños no podía hacerle a un cuerpo humano común? Los bandidos, difícilmente conscientes de la presencia morena, se percatarían de la herida de su líder —en caso de acertar— cuando fuera inminente la caída del menor sobre sus escudos.
     
Todo su cuerpo actuaría como un gran peso acelerado por el efecto de caída, una fuerza ejercida en un área reducida: sus antebrazos eran el catalizador, ellos impactarían contra los escudos y desbaratarían la formación. Por más fuerza que todos juntos tuviesen, era improbable que soportaran esa temeraria acción; lo que sí era probable era matar a varios con su aterrizaje; específicamente, atentó contra los escudos más cercanos al bosque. La pantera habría entrado en su santuario, y estaba hambrienta. No era todo lo que podía hacer.

     
Dentro del impacto aparatoso para los enemigos, se cernía un aterrizaje salvajemente magistral. Sus rodillas flexionadas, culpables de absorber gran parte de los males contra su cuerpo, liberaron con fuerza; él no perdía el tiempo. Antes que su salto superara el metro de distancia entre el lugar de impacto y él, juntó sus palmas cual aplauso, liberando inmediato una ráfaga sobre la brecha recién abierta: Amplia y rauda, cortaría y empujaría todo lo que hallase en su paso, siendo gravísimo lo que provocaría sobre los cuerpos de tales bandidos seguramente desorientados por su actuación. Jiran desconocía visualmente la existencia de otros ajenos a tal ruda formación. Posterior y aprovechando el impulso del elemento Viento, dibujaría una parábola abierta como trayectoria de su salto, alejándose tres metros y medio aproximadamente de la posición defensiva. Las flechas seguían rajando el viento y penetrando dentro de la humareda, siendo una lluvia letal para los incautos y de la que el mismo Jiran debía protegerse con sus antebrazos reforzados cubriendo su cabeza.


Blood Warrior
▷ Nin: 10
▷ Tai: 7
▷ Gen: 7
▷ Vel: 10
▷ Res: 10
▷ Fue: 10
Datos:

Conteo de técnicas
5 de 8


Técnicas

Jus Pauna «Sangre de Gorila»: Se trata de la exteriorización de la sangre en las extremidades del Natblida. Sangre oscura y espesa brota de sus poros, pudiendo recubrir sólo un par: manos, pies, antebrazos, e incluso, rodillas, piernas y codos. El líquido vital, al asentarse, adquiere rigidez, dureza, capaz de hacerle frente al hierro y al acero, ideal para combatir enemigos armados. Su estructura está especialmente cuidada para evitar entorpecer los movimientos de los ligamentos, pudiendo ser flexible en esas partes, como en las coyunturas de los nudillos.
Se requieren dos sellos manuales y su duración máxima es de tres turnos.
Se podrán realizar más de una vez al mismo tiempo si se quiere recubrir más pares, (pies y manos, por ejemplo), aunque no haya ningún tipo de ahorro de chackra. Este tipo de sangre no está especializada para tolerar exposiciones energéticas, por lo que se ciñe únicamente a ataques físicos además de evitar la realización de complicados sellos manuales y el porte o lanzamiento de armas (en caso de ser en las manos).

Su progresión dicta que, con Genin una activación equivale a un solo par.

Restante 2 de 3 turnos.

Elemento Viento: Bola Espiral de Viento (風:風のスパイラルボール, Futon: Fū no supairarubōru): Esta técnica permite al usuario dar forma de bola en espiral al viento con la infusión de chakra en la palma de su mano,  al espirarlo de su boca como torbellino. Luego, el usuario dispara a su oponente la esfera de viento. Puede llegar a ser muy rápida y potente, ya que es capaz de atravesar una roca sin grandes dificultades.

Elemento Viento: Violenta Palma de Viento (風遁・烈風掌, Fūton: Reppūshō): Es una técnica en la cual el usuario choca sus manos para lograr comprimir el viento en una dirección y se transforme en una ráfaga de gran alcance. Si esta técnica es aplicada de manera solitaria es capaz de noquear o lastimar al adversario. sin embargo, consigue potencia al combinar la ráfaga con determinados proyectiles como shuriken y kunai con el objetivo de que obtengan impulso y sean impactados con facilidad, también puede repeler armas arrojadizas para regresarlas con el doble de poder a su respectivo lanzador.

Equipamiento

Kunais (15).
Garra (1 – De cuatro hojas.)


Natblida (H.Ú)

NPC

Jiran
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Re: A second chance // Kasuki and Jiran

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